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lunes, 17 de julio de 2017

9 de julio 2017. Oreja a la disposicion

Ganadería

Fernando Peña. Encaste Torrestrella. Bien presentados, de buen juego en general. El tercero y sexto blandearon. Algunos fueron aplaudidos en el arrastre.

Terna:
  • Santana Claros: De verde botella y oro. Pinchazo y estocada contraria de fea ejecución. Silencio. Cinco pinchazos. Aviso. Silencio. 
  • Daniel Crespo: De verde y oro. Estocada baja y dos descabellos. Silencio. Metisaca, dos pinchazos y dos descabellos. Silencio.
  • Jesús enrique Colombo: De Azul real y oro. Estocada baja tirándose a ley perdiendo la muleta. Silencio. . Estocada de bonita ejecución. Oreja.
Presidente: D. Gonzalo Julián de Villa Parro

Sólo cometió un error el nuevo presidente. En el primero de la tarde cambio el tercio de banderillas con tres palos.

Suerte de varas: 
  1. Desperezado. 491Kg. Negro listón. Mansote en el caballo En la muleta se dejó torear.
  2. Rincoclaro. 524 Kg. Negro listón. Cumplió en el caballo y en la faena de muleta estuvo por encima del torero.
  3. Jamonero. 477 Kg. Colorado chorreado bragado. .Salió suelto del caballo sin emplearse. Manso descastado y blando.
  4. Calmos. 461 Kg. Negro. Salió suelto en las dos veces que acudió al montado. Manso y noble en la muleta.
  5. Confuso. 479 Kg. Colorado. Salió suelto en ambas entradas al caballo. Manso con algo de casta que puso el triunfo del torero en la faena de muleta pero se fue sin torear.
  6. Alfeñique. 500 Kg. Negro. En la primera entrada al caballo salió suelto y en la segunda fue muy mal picado. Manso encastado que se vino abajo en la muleta.
Cuadrillas y otros: 

En tarde agradable, el coso venteño registró una floja entrada. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria de Víctor Barrio al cumplirse un año de su fallecimiento en la plaza de Teruel.

Hizo su presentación en esta plaza el torero de Fuengirola, Santana Claros

Comentarios:

Es penoso decirlo y más cuando no nos mueve ningún interés, pero ayer el torero que marcó la diferencia fue Jesús Enrique Colombo. El torero Venezolano estuvo muy dispuesto con sus dos ejemplares, a pesar que el primero no colaboró con la línea que intentó marcar el matador. El segundo se vino abajo en la faena de muleta, pero el torero puso la transmisión que no tuvo su enemigo con tesón y una disposición propia de un chaval que quiere ser torero, haciendo cierto el dicho que cuando se quiere, se puede y para rematar la faena se tiró a matar en cada novillo detrás del estoque.. 

También marcó un rodaje que sus compañeros de cartel no han tenido ocasión de cumplimentar en sus carreras. Teniendo en su haber que Santana Claros, que hacía su presentación, llegó sin apoderado. Pareó a sus dos enemigos con ganas de agradar, siendo variado en la colocación de los garapullos, destacando en el sexto donde colocó a su enemigo en los terrenos adecuados. Con la muleta aparte de la disposición, en el tercero consiguió dos muletazos ligados a un burel sin fuerza y que le costaba seguir el engaño. El sexto se vino abajo en el último tercio después de que el torero lo recibiera con las rodillas en tierra, pero el animal se derrumbo, y a partir de aquí solo fueron buenas intenciones de un torero que fue premiado con una oreja dada su disposición durante toda la tarde.

Santana Claros no tuvo buen comienzo, en su primero ni él ni sus peones estuvieron finos en la lidia. Con la muleta demostró en ambos novillos una evidente falta de mando, sin embargo cuando citaba mostraba el pico de la muleta y se colocaba fuera de cacho. A pesar de la corta experiencia no tuvo reparo en mostrar los vicios del toreo moderno. En su primero y en un descuido se le coló el novillo y a punto estuvo de darle un disgusto. Su segundo fue un animal que se toreó solo, pero no lo aprovechó Solo ofreció a la concurrencia muletazos sueltos sin ligar y sin mando. Al final el novillo aburrido de tanto muletazo insustancial, se fue quedando corto.

Daniel Crespo. Se lució al recibir de capote a su primero, pero con esto terminó lo vistoso de su labor. A su primero trató de corregir un gazapeo pero no lo consiguió. Sus muletazos carecieron de remate dado el poco oficio que mostró en el manejo de la pañosa. En ningún momento se adaptó a su enemigo. Su segundo tuvo algo más de dificultad, pero también se marchó al desolladero sin torear, ya que el novillero no estuvo a la altura.

©Pepeíllo.