martes, 17 de mayo de 2016

16 de mayo de 2016: Casta y voluntad torera

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de novillos

Ganadería

6 Novillos de El Montecillo. Origen Juan Pedro Domecq y Díez y Juan Pedro Domecq Solís. Sin brillar en exceso, los astados de Francisco medina no defraudaron a los presentes. En general la novillada vino muy pareja y bien presentada, con trapío, donde algún espectador comentaba que algunos ejemplares eran toros de figuras. Seguro que llevaría razón. En el juego ofrecido apareció la mansedumbre pero unido a la casta y la disposición de los novilleros, la emoción caló en los tendidos.

Terna:

  • Filiberto: De fucsia y oro. 3 pinchazos, aviso y estocada muy contraria, aviso. Silencio. El matador se hizo daño en la mano y entró en la enfermería para no aparecer más. 
  • Juan de Castilla: De blanco y oro. Estocada tirándose como un cañón. Aplausos. Estocada por el mató por Filiberto. Silencio. Estocada trasera, caída y tendida en el segundo de su lote. Vuelta al ruedo tras petición minoritaria. Estocada atravesada y atravesada en el mató por su compañero Luis David Adame. Oreja. 
  • Luis David Adame: De celeste y oro. Pinchazo y estocada baja tirándose con vergüenza torera en el único que mató al recibir una cornada en la pierna izquierda. Se retiró a la enfermería y no volvió al ruedo. Oreja.

Presidente: D. Jesús María Gómez Martín. 

Sin problemas en las decisiones del presidente. Le costó sacar el pañuelo en la oreja que le solicitó el público para Juan de Castilla, pero al final la concedió. El torero en el conjunto de su labor, se lo merecía.

Suerte de varas: 

  1. Garrafa. 461 Kg: En la primera vara empujó con genio pero salió suelto de la suerte, y en la segunda acudió presto al cite del montado pero peleó defendiéndose y volvió a salir suelto. Manso con algo de casta. .
  2. Habanero. 499 Kg. Cuando entró al caballo por primera vez se dejó pegar se defendió y derribó al caballo. En la segunda manseó y salió suelto. Manso con casta y genio.
  3. Marc. 505 Kg: El picador le tapó la salida y se limitó a sujetarlo sin castigarlo. En la segunda mostró mansedumbre. No desmostró nada en el caballo pero se dejó torear en la muleta. 
  4. Grabador. 480 Kg: En ambas entradas al caballo le costó acuidr a la cita del picador, pero se defendió y en la segunda salió suelto. Manso que ha desarrollado sentido en la faena de muleta. 
  5. Fandanguero. 460 Kg: En las dos veces que acudió al montado en la primera ser repuchó y en la segunda se defendió y el picador se limitó a sujetarlo. Manso encastado que ha transmitido emoción a los tendidos durante la faena de muleta, acudiendo al engaño con ambos pitones.
  6. Perezoso. 491 Kg. Acudió suelto al caballo y el picador lo castigó, el burel se defendió. En la segunda entrada recibió un picotazo. El novillo manso con algo de casta.

Cuadrillas y otros: 

Con unos tres cuartos de entrada, y con una temperatura agradable, ya era hora que apareciera la primavera, se celebro la segunda novillada del ciclo isidril, donde al finalizar el paseíllo se guardo un minuto de silencio en recuerdo de la muerte José Gómez, Gallito, “Joselito, el Gallo”, producida en la plaza de Talavera de la Reina, un 16 de mayo de 1.920, propulsor de la construcción de esta plaza.

Una vez finalizada la lidia del primero se retiró a la enfermería el torero Filiberto al sufrir un corte en una mano. Este hecho a muchos espectadores les cogió por sorpresa, ya que no lo anuncian por los altavoces, En el tercero también fue enpitonado por su enemigo el torero peruano, Luis David Adame que aunque mató a su enemigo, entró a la enfermería y no volvió a salir. De esta manera el toero colombiano, Juan de Castilla le toque despenara cuatro enemigos, los dos de su lote más uno de cada compañero de terna. 

La labor de las cuadrillas rayó a un buen nivel, y aunque hubo novillos que pusieron en aprietos a algunos toreros de plata, todos en general aguantaron las acometidas con dignidad torera, destacando Miguel Martín y Alberto Zayas en el tercero, donde tuvieron que desmonterarse. También debió hacerlo su compañero Tomás López, por la lidia que llevó a cabo en este mismo novillo. Estuvo sensacional, dando los capotazos justos, sin que el animal le tocara el capote. 

En el sexto cuando ya el chulo de toriles tenía la puerta de abierta para que saliera el novillo, la volvió a cerrar ya que la intención de Juan de Castilla era recibirlo con el capote en el centro del redondel, pero el novillo no acuidó a su encuentro. 

Comentarios:

Juan de Castilla tuvo que torear cuatro de los seis novillos anunciados Además lo hizo poniendo ganas y valentía, y lo más importante, con vergüenza torera. Hay que resaltar que los tres acudieron al coso en novilleros, es decir, a triunfar o salir por la enfermería, En esta ocasión solo lo consiguió uno, que abandonó el coso por su propio pie, pero con una ovación cerrada de un público que agradeció su esfuerzo. Los aspirantes a matadores de toros no se comportaron como si ya tuvieran el cortijo comprado y el ganado pastando en él. Llegaron a la feria, como antaño hacían los toreros, a buscar los contratos, cada uno aplicando su sentir a su muleta y los espectadores así lo entendieron y se mostraron dispuestos a ofrecer a cada uno su premio. 

De esta manera premió a Juan de Castilla con una vuelta al ruedo en el quinto y una oreja en el sexto, que le supo a gloria, como a gloria supo a los aficionados el juego de los novillos, que aunque no se dejaron la mansedumbre en la dehesa tampoco olvidaron la casta. En su primero se dobló con él con el propósito de sujetar al manso en la muleta, dándole una tanda de redondos aguantando la incierta embestida del novillo. Se le vieron maneras al torero colombiano en el manejo de la pañosa. Pero cometió un error, cerró al novillo y a partir de aquí el animal se rajó. El cuarto tuvo un feo detalle, al comienzo de faena perdió las manos y se echó. El burel desarrollo sentido y en cada muletazo sabía lo que dejaba atrás. El torero estuvo digno en su labor. En el quinto y después del pase cambiado, continuó con una tanda de derechazos donde el animal entraba al trapo con claridad, pero el torero se limitó a aguantarlo en la muleta, colocándose al hilo del pitón. Al natural acudía a todas las citas del torero, pero a la faena le faltó mando El burel estuvo por encima del torero Al sexto comenzó toreándolo en redondos con más entusiasmo que torería. El manso se refugió en tablas y allí el torero le plantó cara ofreciendo su muleta detrás de su entusiasmo lleno de un valor seco que caló en los tendidos. El público le concedió una oreja merecida por la labor que llevó a cabo en una tarde donde las desgracias se cebaron con sus compañeros. 

A Luis David Adame le premió con un apéndice en el tercero de la tarde, el único que mató, y a su compañero de cartel Filiberto, con un silencio en el primero y único que despenó, ya que el novillo no se prestó al lucimiento, pero al chaval se le vio dispuesto con un manso con algo de casta que se marchó a toriles en cuanto le abrió la puerta de la muleta. Al principio de faena lo recibió con unos muletazos por alto sin enmendase, añadiendo unos adornos para sacar al novillo a los medios. Pero el animal salió huyendo a querencias y allí el torero se fajó con él llevando a cabo una faena bulliciosa y valor. El torero hizo lo que supo hacer, pero nunca perdió la cara a su enemigo. A consecuencia de una herida en la mano al entrar a matar se retiró a la enfermería para no comparecer más en el ruedo.

Luis David Adame recibió al tercero con un pase cambiado, que aunque esta suerte lleva la emoción a los tendidos, en realidad es restarle un muletazo al animal, pero hay que contentar a todos. A continuación manejó el engaño con temple, dando una serie ligada de redondos al hilo, consiguiendo dos de ellos bajando la mano y llevando prendido en los vuelos de la muleta a su enemigo. Continuó en redondos dejando la pañosa retrasada, por lo cual se quedó al descubierto, y la casta de su enemigo se lo llevó por delante, infiriéndole un puntazo en la pierna izquierda, que no le impidió rematar a su enemigo con un torniquete en el muslo, sacando casta de su voluntad torera. Se retiró a la enfermería para no salir más. 

No dio la tarde para más cuentos, solo les deseo a los coletas su pronta recuperación, para que puedan continuar en esta lucha encarnizada por llegar a ser alguien en esta profesión.



©Pepeíllo

lunes, 16 de mayo de 2016

15 de mayo de 2016: Que nos tocará ver


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros


Ganadería


6 Toros de Juan Pedro Domecq. 5º devuelto por inválido. En su lugar salió un sobrero de la misma ganadería que también fue devuelto por la misma razón. En sustitución salió otro sobrero de José Luis Marca. El sexto también fue devuelto y en su lagar se corrió un sobrero del conde de Mayalde. Tanto los ejemplares de la ganadería titular como los sobreros, tuvieron un comportamiento impropio de un toro de lidia. La corrida mal presentada, blanda, y descastada. En una palabra, una tomadura de pelo. Varios ejemplares fueron pitados en el arrastre.

Terna:
  • Alejandro Talavante: De nazareno y oro. Pinchazo trasero sin soltar y media estocada trasera que vale. Silencio. 3 metisaca, estocada caída y atravesada y descabello. Silencio.
  • Roca Rey: De salmón y oro. 2 pinchazos, aviso y estocada caída. Aplausos. Pinchazo y estocada. Silencio.
  • Posada de Maravillas: De azul marino y oro. 3 pinchazos perdiendo la muleta, aviso y media estocada caída que vale. Silencio en el toro de su confirmación. Estocada perdiendo la muleta. Aplausos generosos de un público entregado en la vulgaridad.

Presidente: D. Julio Martínez Moreno. 

Devolvió tres toros y debió echar a los corrales toda la corrida.

Suerte de varas: 

  1. Danzarín. 590 Kg: En la primera entrada se defendió del castigo y en la segunda entró suelto, no lo castigó el piquero y volvió a salir suelto. Manso y descastado y complicado en la muleta.
  2. Desenvuelto. 538. Kg. En la primera entrada el piquero marró y el animal casi derriba al caballo. En la segunda se dedicó a sujetarlo. El toro blando y descastado. 
  3. Marc. 505 Kg: Hizo una fea pelea en el caballo y el piquero le tapó la salida y salió suelto. En la segunda entrada el torero lo colocó de largo, pero tuvo que rectificar ya que el manso no acudió al montado. El animal manso, blando y descastado. 
  4. Bellaco. 575 Kg: En la primera vara no se empleó y en la segunda se limitó a sujetarlo. Manso, blando y sin gota de casta. 
  5. Peleador. 523 Kg: En la primera vara acudió suelto y cuando sintió el castigo salió huyendo como alma que lleva el diablo. En la segunda vara perdió las manos al emplearse. .Manso inválido y descastado. 
  6. Segurito. 549 Kg. En la primera vara el picador le permitió que topara en el peto, hecho que el toro posteriormente acusó en la lidia. Se dejó pegar y perdió las manos. En la segunda entrada volvió a estrellarse en el peto y derribó al montado. ¡Qué mal el picador! Al entrar por tercera vez no fue castigado. Manso, blando y descastado.

Cuadrillas y otros

Con un lleno hasta la bandera y con la presencia del que fue rey de España, se celebró la décima corrida de este ciclo de San Isidro, donde Alejandro Talavante le dio la confirmación al torero pacense, Posada de Maravillas. El ganado ofreció un mal juego y tanto los toreros como las cuadrillas se fueron contagiando hasta convertir el espectáculo en una parodia que duró casi tres horas, donde fueron devueltos tres toros a los corrales. Los aficionados abandonaban el coso pertrechos en su ánimo ya que después de lo ofrecido por el ganado y por los toreros no hay cuerpo que aguante tal desdicha. Como epílogo a la desvergüenza que se vio en el ruedo, los banderilleros de la cuadrilla de Posada de Maravillas tuvieron que pasar cinco veces por la cara del toro para dejar los reglamentarios 4 palos para que presidente pudiera cambiar el tercio. Seis banderillas estuvieron adornando el ruedo para escarnio de sus participantes. Nadie pidió perdón por los altavoces a los espectadores por tal fraude. Como tampoco la empresa ni la Comunidad se comprometió a que había sido un error, que se habían equivocado y que no volvería a ocurrir. Con el silencio, los aficionados esperaran indefensos la siguiente encerrona, ya que dan por seguro que todo continuará igual. 

Comentarios:

Ningún torero tuvo la vergüenza de colocar a un toro en suerte frente al caballo, solo Roca Rey en el tercero, puso al toro de largo y tuvo que rectificar ya que el manso no acudió al caballo. Y eso que salvo Posada de Maravillas, venían con la vitola de figuras. Figuras que habían entusiasmado a los espectadores días antes, pero hoy no demostraron estar a la altura de su profesión de la cual se lucran de una manera indecente, y decidieron tomarle el pelo a los asistentes y a todos los que decidieron ver la corrida por la televisión, primero con el ganado elegido y segundo con sus actuaciones.. 

Los toros fueron los principales protagonistas de la tarde, ofreciendo con su juego un espectáculo deprimente que dejaron a la fiesta en una situación muy delicada. Ese es el interés que tiene las personas que viven de ella, que en lugar de colocarla en un lugar donde pueda defenderse de las agresiones externas, la exprimen en su beneficio. Solo se salvaron del esperpento ofrecido por los taurinos los espectadores, que a pesar de ser en algunos momentos meros comparsas de un triunfalismo ventajista de sus protagonistas, nunca le han dado la espalda pero con su consentimiento han dado pie a estos montajes bochornosos. Nadie daba pábulo a lo que ocurría en el ruedo. Aunque es sobradamente conocido que en la cría del toro de lidia en raras ocasiones dos más dos son cuatros, pero que una ganadería del prestigio de Domecq se preste al engaño de quien mantiene la fiesta asistiendo a los cosos, lidiando una corrida de toros impresentable, inválida y sin gota de casta, debe hacerle reflexionar al ganadero, siempre y cuando no se considere un eslabón más en la cadena del taurinismo que reina en estos espectáculos, donde poco a poco están desangrando a la fiesta acelerando un destino nada halagüeño.

Los toreros con sus preferencias fueron los principales culpables de este desaguisado taurino, ya que con sus preferencias dan pie a estos montajes. Por ello deberían ser los primeros en exigir que para lucir la vitola de figura hay que anunciarse con TOROS, no con estos desechos de matadero y bajo el cuidado en la elección de sus de sus veedores. ¡Tantos cuidados para ofrecer esto! ¡Qué vergüenza! Que una figura de Alejandro Talavante tuviera que recetarle tres metisacas a un enemigo moribundo, sin nada de transmisión hacia los tendidos. Que ningún torero recogiera al toro de salida y lo llevara toreado hasta colocarlo en suerte frente al caballo. A eso se le llaman figuras, y que Posada de Maravillas perdiera la muleta cada vez que entraba a matar…… 

Qué lamentable debe ser para un torero que los espectadores esperen con impaciencia el final del espectáculo que han ofrecido para librase de las cadenas soporíferas a que han sido sometidos por unas profesionales donde han puesto en duda hasta su dignidad. 



©Pepeíllo

domingo, 15 de mayo de 2016

14 de mayo de 2016: El descaste de Santa Coloma

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros

Ganadería

4 Toros de Flor de Jara y 2 de San Martín, 5º y 6º. Encaste Santa Coloma. Blandos, descastados y algunos con complicaciones en la muleta. 

Terna:

  • Fernando Robleño: De azul y oro. Estocada contraria. Silencio. Pinchazo trasero, estocada y descabello. Silencio.. 
  • Miguel Ángel Delgado: De lila y oro. Estocada contraria que vale. Saludos desde los medios. Estocada trasera y 4 descabellos. Silencio.
  • Diego Silveti: De rojo pasión. Estocada atravesada y descabello tras aviso. Silencio. Estocada desprendida. Silencio. 

Presidente: D. Justo Polo Ramos.

La tarde no presentó problemas al presidente, limitándose a cumplir con las normasestablecidas.

Suerte de varas: 

  1. Callejito. 519 Kg: En ambos encuentros el piquero se limitó a marcar el castigo y a taparle la salida al animal. El toro fue un marmolillo con cuernos.
  2. Limeño. 488. Kg. En la primera entrada el piquero marcó trasero y rectificó el castigo. En la segunda no existió, se limitó a marcar el puyazo. El animal no se empleó en la pelea y en la muleta fue de más a menos. 
  3. Fandanguero. 525 Kg: En la primera entrada al caballo empujó con la cara alta y se dejó pegar, el piquero le tapó la salida. En la segunda vara se arrancó de largo, empleándose con un solo pitón. El toro mansote, soso y descastado.
  4. Cantinero. 478 Kg: En ambas entradas el picador marcó trasero el castigo, pero el toro se empleó sin clase. Manso y complicado. 
  5. Cigarrón. 530 Kg: En la primera vara empujó con la cara alta y en la segunda la puya cayó baja y el astado hizo una fea pelea, defendiéndose del castigo. Manso y complicado en el juego que dio en la muleta. 
  6. Pirata. 518 Kg.. En la primera vara el picador se empleó con saña y en la segunda acudió al elance y el presidente dio por válido el castigo recibido. Manso y descastado.

Cuadrillas y otros

Otra corrida remendada con dos toros de San Martín del mismo encaste. En esta ocasión los espectadores ocuparon las tres cuartas partes del aforo. Por destacar digamos que en el segundo se desmonteraron los toreros de plata, Fernando Sánchez y Curro Robles. Destacó también Lipi durante la lidia del segundo. Corto bagaje para una corrida donde los aficionados habían puesto sus ilusiones en el ganado lidiado..

Comentarios:

Los toros de Flor de Jara solo trajeron mansedumbre y se dejaron la casta en la dehesa. Los aficionados salían del coso venteño desilusionados por el juego ofrecido por los astados del ganadero colmenareño, Carlos Aragón Cancela. Vaya con lo de Santa Coloma, decía un aficionado. Solo dejaron mansedumbre y complicaciones en el albero. Desgraciadamente se cumplió el dicho, “corrida de expectación, corrida de decepción”, sobre todo para los aficionados que mantienen esa lucha incansable en contra del monoencaste.

El ganado dio pocas oportunidades a los toreros, reconociéndose el valor de anunciarse con una corrida, sobre el papel, exigente, pero en esta ocasión ni eso. El descaste fue general y desde el primer toro, que terminó parado en la muleta como un toro de Guisando, hasta el sexto que aunque en las primeras tandas de muletazos dio muestras de ofrecer una oportunidad al torero metiendo la cabeza en la muleta con claridad, no duró mucho su comportamiento, ya que comenzó a quedarse corto en la embestida y el torero no tuvo los recursos suficientes para aguantarlo.

Fernando Robleño en su primero se dobló con suavidad al comienzo de faena, pero el toro dentro de la nobleza ofrecida, fue a menos y terminó parándose en la suerte. Su segundo tuvo mucho que torear, pero el madrileño ofreció la cara opuesta que requería su enemigo. Es decir colocándose fuera de cacho y el toro aprendió lo que dejaba atrás, terminando mandando los pitones en lugar del torero. 

Miguel Ángel Delgado por su parte, comenzó la faena de muleta citando desde el anillo con la muleta en la izquierda, pero, rápidamente la faena se convirtió en un espejismo, donde solo relucía la voluntad del torero. El animal le tocaba la pañosa en todos los muletazos, y en el toreo en redondo no se acopló, cortando el viaje a su enemigo. El toro comenzó a quedarse corto cortándole de raíz los empeños del matador. A su segundo lo recibió con unos estatuarios, pero el animal tuvo muy poco recorrido, tragándose el primer muletazo, pero a partir de aquí le costaba acudir al engaño. Al natural el toro tuvo muy poco recorrido, y el torero no encontró los recurso para meterlo en la muleta.

Diego Silveti recibió a su enemigo con un pase cambiado desde los medios, pero el toro llegó a la muleta con poca movilidad. Lo intentó al natural, pero el burel no quiso colaborar con las intenciones del torero, limitándose éste a sacarle medios pases como recurso de su disposición. Su segundo, y en los primeros compases de faena, metió la cabeza con cierta claridad por el pitón derecho, pero el torero no mostró la disponibilidad que solicitaba su enemigo. El animal terminó quedándose corto en sus acometidas y ante esta situación el espada decidió tomar el acero. 

No fue baladí la decepción que se llevaron los aficionados, ya que cuando abandonaban el coso lo hacían hablando de fútbol, señal inequívoca que lo que aconteció en el ruedo a nadie dejó marcado en el recuerdo..



©Pepeíllo

sábado, 14 de mayo de 2016

13 de mayo de 2016: La emoción llegó a los tendidos

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros


Ganadería:

4 Toros de Núñez del Cubillo, encaste en la línea Domecq con predominio del marqués de Domecq, y 2 del conde de Mayalde, 4º y 6º, encaste Juan Pedro Domecq, Francisco Medina y algo de Contreras

Terna:

  • Sebastián Castella: De azul pavo y oro. Bajonazo tras aviso. Silencio. Cinco pinchazos, aviso, y estocada trasera y tendida. Silencio benevolente. 
  • Alejandro Talavante: De rojo pasión. Dos pinchazos y media estocada baja. Silencio. Estocada trasera y desprendida. Oreja. 
  • Roca Rey: De verde oliva. Estocada caída y trasera. Aviso. División de opiniones cuando saluda. Estocada delantera tirándose por derecho, metiéndose entre las defensas de su enemigo. Dos orejas y salida por La Puerta Grande.

Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito. 

El público enardecido por la faena festivalera de Roca Rey al sexto, obligó al presidente a conceder al torero peruano los dos trofeos del sexto toro. El presidente sin hacer uso del derecho que le concede el reglamento taurino, concedió la segunda oreja. Con este hecho convirtió de nuevo a este coso en el esperpento de la tauromaquia, haciéndole un daño irrecuperable a la fiesta. El Tercero fue un inválido impropio para la lidia, a pesar de esto, permitió su lidia. ¿En beneficio de los espectadores o de la empresa?. Es la duda que originó esta decisión. Muy mal, presidente. 

Suerte de varas: 

  1. Tortolito. 537 Kg: Acudió suelto al caballo las dos ocasiones y el piquero se limitó a marcar el castigo. El toro mansote, blando y de nobleza excesiva. Pitado en el arrastre,
  2. Aguaclara. 522. Kg. En ambas entradas al caballo empujó sin clase y salió suelto. En la primera le tapó la salida y no lo castigó. Blando en exceso y muy noble, no fue castigado en varas 
  3. Pesadillo. 524 Kg: En ambas entradas al caballo el animal no llegó ni a sangrar. Blando rayando la invalidez y muy noble, demasiado para transmitir emoción a los tendidos.
  4. Atrevido. 506 Kg: Al picador se le partió la vara e intentó picar con el palo astillado. ¡Qué clase mostró el picador! En la segunda entrada el burel hizo una fea pelea. El toro blando. Pitado en el arrastre.
  5. Tramposo. 591 Kg: Se dejó pegar en la primera vara. En la segunda no fue picado. El toro manso encastado, presentó dificultades en la faena de muleta.
  6. Buzonero. 515 Kg. En la primera entrada el piquero lo castigo bajo y salió sin fijeza. En la segunda recibió un picotazo, por decir algo. Manso que ha transmitido peligro a los tendidos. 

Cuadrillas y otros: 

Presenció la corrida el padre del Rey desde un balconcillo de toriles. Los toreros Roca Rey y Castella les brindaron sus primeros toros. Otra corrida remendada, y van… Tarde soleada y primer lleno de la feria, aunque no se llegó a colocar el cartel de: “No hay Billetes”. Confirmó la alternativa Roca Rey de manos de Sebastián Castella. El quinto y a la salida del caballo arrolló al torero de plata Juan José Trujillo sin consecuencias.

Comentarios:

La corrida iba por el camino de la vulgaridad, ya que los toreros no habían encontrado en los toros la horma de sus muletas. Animales llegados de la dehesa con un exceso de nobleza y escasísimos de fuerza. Las figuras es lo que exigen a los ganaderos y estos se limitan a cumplir órdenes. Dicen algunos de los saben sobe la crianza del toro, que después de la excesiva nobleza, al servicio de los maestros figurones, suele aparecer en la ganaderías el genio y la mansedumbre, entonces los toreros figuras, comienzan a abandonar sus preferencias y buscan en otros mercados ganaderos el toro que encaje a su corte torero. 

Pero apareció el quinto de la tarde y en lugar de la borreguez supina que habían mostrado sus hermanos de camada, sacó a relucir genio y casta que suele llevar consigo la sangre de la mansedumbre. Talavante no estuvo en un principio a la altura de lo que exigía su enemigo, comenzó la faena doblándose con él y lo desarmó por dos veces. El torero lo intentaba pero no encontraba la firmeza que su enemigo exigía. Después de una lidia con muchos altibajos, donde el toro transmitió a los tendidos que no era una pera en dulce, consiguió entender a su enemigo por el pitón izquierdo, sacándole unas tandas de naturales que llegaron a los tendidos, hasta tal punto que muchos aficionados llegaron a emocionarse con la labor del torero. Yo no llegué a tal extremo, me gustaron las series de naturales, pero entendí que el torero pacense no esturo a la altura de lo que le exigió su enemigo, ya que necesitó casi diez minutos en darse cuenta que el pitón bueno del toro era el izquierdo. 

Por su parte, Roca Rey se encontró en el sexto un toro hecho a su medida, es decir, un ejemplar que transmitió a los tendidos algo de peligro y que permitió que el torero con una faena populista y tremendista, falta de contenido y llena de muletazos inconexos, vulgarmente denominados mantazos, cautivó a los tendidos que con sus jaleos convertidos en olés, lo llevaron hasta la puerta del éxito, abriendo por primera vez en la feria y en corridas de toros, La Puerta Grande. Después de esto, cualquier esperpento que ocurra en Las Ventas, no lo pondré en duda, ya que el toreo de verdad, tiene cada día menos cabida. Soy enemigo de las comparaciones, pero en esta ocasión no puedo dejar en el tintero un comentario de un espectador, donde decía que, después de estos regalos, que le tendrían que haber dado a Paco Ureña en su última comparecencia. Dicho queda.

Sobre Sebastián Castella, nadie entendió la postura del torero francés. Estuvo pero no estuvo, se le esperaba pero no compareció. Es decir, que anduvo por el ruedo y sus dos enemigos se marcharon al desolladero sin que el torero encontrara el sitio que marca el ser una figura del torero y que su condición hizo que la plaza se llenara de espectadores.

No dio para más la tarde. Esperemos que la corrida de mañana pase por el tribunal veterinario y se lidia completa.



©Pepeíllo

viernes, 13 de mayo de 2016

12 de mayo de 2016: Con la dignidad por delante


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros

Ganadería:

6 toros de la ganadería de El Ventorrillo, encaste Juan Pedro Domecq Solís. Desiguales de presentación y mansotes en el caballo. El 5º fue aplaudido en el arrastre. 

Terna:
  • El Capea: De berenjena y oro. Estocada caída y tres descabellos. Pitos. Estocada desprendida, 2 avisos. Al enésimo descabello despena al animal. Bronca. Por el que mató por Gonzalo Caballero, estocada atravesada. Se inhibe el torero de la lidia esperando que el toro doble, pero al no producirse, la cuadrilla le saca el estoque desde el burladero para que el matador pudiese entrar a matar de nuevo. Estocada arriba saliéndose de la suerte. Aviso. El toro se agarra a la vida con una muerte brava. Bronca. 
  • Morenito de Aranda: De marino y oro. Pinchazo, media estocada caída y aviso. El toro se marcha a tablas a morir. . Silencio Media estocada arriba que vale. Oreja.
  • Gonzalo Caballero: De rosa menta. Estocada que escupe, media estocada algo contraria habilidosa y 4 descabellos llenos de dignidad torera. Al ser corneado, fue el único toro que mató . 

Presidente: D. Javier Cano Feijo 

De nuevo el presidente no estuvo a la altura en su cometido, permitió en el sexto que el piquero recorriera el ruedo persiguiendo al animal, saliéndose de la raya de picadores para castigarlo con saña. No cambió el tercio en el segundo puyazo y dio origen a que el montado sacara a relucir toda la inquina que se puede tener contra un animal, que a la postre es quien lo mantiene. El aficionado espera que este picador sea multado. 

.Suerte de varas: 

  1. Bronquista. 493 Kg: En la primera vara se empleó pero con la cara alta, en la segunda el piquero le arreó con saña, como si se tratara de su enemigo. Toro mansote y complicado en la muleta.
  2. Estudioso. 542. Kg. Al sentir el hierro salió huyendo del caballo. Y en su camino se encontró al peón que tapaba puerta y éste se encargó de meterlo bajo el peto del picador de reserva, en lugar de sacarlo. En la segunda entrada lo metió el matador debajo del caballo y el piquero se limitó a marcar el castigo. El toro fue un manso que se defendió en la muleta. 
  3. Aereo. 490. Kg: En la primera pelea con el montado no se empleó. Y en la segunda se repuchó al no gustarle el castigo recibido. Manso encastado. 
  4. Naranjito. 520. Kg: En la primera vara se defendió con la cara alta y en la segunda no quiso pelea y se repuchó. Manso que en la muleta puso el triunfo al alcance del torero pero este lo desaprovechó. 
  5. Chocolatero. 532. Kg:. En la primera vara el picador se limitó a sujetarlo y en la segunda se agarró arriba pero no lo castigó. Mansote en el caballo pero en la muleta no se cansó de embestir con nobleza y transmisión. 
  6. Cañamón. 505. Kg. En la primera entrada el piquero le arreó la badana. y en la segunda lo masacró, persiguiéndolo hasta el tendido 10. En la tercera entrada continuó en la misma línea, y el matador se inhibió totalmente. Manso en el caballo y en la muleta no se le vio.

Cuadrillas y otros: 

Tampoco se llenó en esta ocasión el coso venteño, el tiempo y los carteles tendrían mucha culpa del hecho. El aforo se completaría en sus tres cuartas partes. En el segundo toro se puso a llover, pero en esta ocasión duró poco el chaparrón. Gonzalo Caballero fue corneado en el muslo por el tercero de la tarde, y según el parte médico el animal le infirió una cornada de dos trayectorias, una de 20 cm y otro de 15. Después de despenar a su enemigo se retiró a la enfermería para no aparecer más. El sexto toro lo tuvo que matar El Capea.

En el sexto de la tarde hubo un feo detalle del picador Agustín Navarro, de la cuadrilla de Gonzalo Caballero. Desconozco si no se entendieron, picador y matador, el caso es que montaron un esperpento que los espectadores tuvieron que defender al pobre animal a través de sus quejas, ya que en su interior sentirían vergüenza de ver a unos profesionales tratar a un animal con la saña que lo hicieron, el montado con la puya y El Capea con su inhibición. Fue un espectáculo bochornoso. Siempre he sido de la opinión que los verdaderos enemigos de la fiesta están dentro 

En banderillas se lució Luis Carlos Aranda en un par al primero, Curro Robles en un par en el tercero y Joselito Rus en el cuarto. Zamorano destacó en la lidia del segundo

Comentarios:

Comentaban algunos aficionados que Gonzalo Caballero tuvo mala suerte en el primero de su lote. Tendrían razón, pero en el toreo, en la mayoría de los casos de mala suerte se pueden traducir en desconocimiento. Es más duro, pero es la verdad con toda su crudeza. El torero de Madrid se equivocó en el planteamiento de la faena. Comenzó recibiendo por alto a un toro manso pero que había mostrado sus condiciones de casta. A continuación quedó al descubierto y el toro se lo llevó por delante. Se puede argumentar todo lo que se quiera, con el fin de atemperar un poco la culpa del torero, pero en esta ocasión, poco valdrían. El matador herido en el muslo tuvo la dignidad torera de rematar a su enemigo, hecho que no mostró El Capea en el sexto, al permitir que un picador sanguinario persiguiera a su enemigo por el ruedo, como si un asesino se tratara. Cada uno en su sitio.

Continuando con el torero salmantino, muchas voces de los tendidos iban en la dirección que no encontraban explicación a que este torero se anunciara en San Isidro, cuando toreros de la talla de Curro Díaz, por ejemplo, entre otros, se han quedado fuera de la feria. Que cártel más rematado hubiera sido que el torero jienense hubiera hecho el paseíllo junto a Morenito y Gonzalo Caballero, pero la oscuridad de los despachos a veces saca a la luz del ruedo contrataciones inexplicables ante los ojos de los aficionados.

Me hubiera gustado escribir algo y bueno sobre la actuación de El Capea, pero no tengo nada que contar salvo lo escrito, donde puedo añadir que las personas nunca deberemos perder la dignidad aunque de esta se tenga que vivir, y este no es el caso de este torero.

Vamos con Morenito: el torero arandino se encontró en el quinto de la tarde a un animal que no se cansó de embestir y además con clase, nobleza y que sus embestidas transmitían a los tendidos la emoción necesaria para valorar en el torero su capacidad de lidia. Desde el primer muletazo se vislumbró que podía haber faena grande, y no se equivocaron los espectadores dadas las condiciones del toro y la disposición del torero, pero Morenito se dejó escapar un triunfo de escándalo, ya que a la vez que entusiasmo a los aficionados con algunas series de redondos, en otras abusó de estar colocado al hilo del pitón y de descomponer la figura abriendo demasiado el compás, y eso en esta plaza se valora mucho. Dio unos pases de pecho cerrando una serie de naturales y otra de redondos que dejaron a la plaza sin sentido, pero entre col y col metió alguna lechuga, y esto hizo que la faena adoleciera de la robustez que este torero es capaz de construir. 

Sin embargo en su primero no consiguió corregir que su enemigo le punteara la muleta en los remates, tanto en redondos como en el torero al natural, intentando someterlo por bajo. De esta manera consiguió que su faena adoleciera de la calidad que el torero trataba de imprimir.

No dio para más la corrida, y el público abandonó el coso con la ilusión que el tiempo abone esta feria con el sol, para hacer cierto el dicho, que los toros, con sol y moscas. 



©Pepeíllo

jueves, 12 de mayo de 2016

11 de mayo de 2016: Hoy ha tocado toreo

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros

Ganadería:

5 toros de la ganadería de Toros del Torero, encaste Juan Pedro Domecq y Díez, y 1 de Torrealta, encaste Torrestrella y Jandilla, lidiado en quinto lugar. Muy desigual vino la corrida de El Torero, algunos ejemplares fueron protestados de salida ya que llegaron de la dehesa sin rematar, como le ocurrió al 2º y 3º. Al sexto le salvo la cabeza. En general mansotes y manejables en la muleta. 

Terna:
  • Manuel Escribano: De berenjena y azabache. Media muy tendida que sale trompicado y estocada en el brazuelo. Protestas. Media estocada, trasera y caída que vale. Silencio
  • Iván Fandiño: De caña y oro. Media arriba saliéndose de la suerte y dos descabellos. Silencio. Sartenazo en toda regla y dos descabellos. Al descabellar el toro lo desarmó dos veces. Pitos
  • Paco Ureña: De lila y oro. Pinchazo y estocada desprendida. Aviso. Saludos. Pinchazo y estocada desprendida que rueda sin puntilla. Oreja.

Presidente: D. Jesús María Gómez Martín. 

Sin problemas en sus decisiones.

Suerte de varas: 

  1. Plomazo. 516 Kg: En la primera vara el piquero marcó trasero y se limitó a marcar el castigo, y en la segunda recibió un picotazo. El toro no mostró nada excepcional, pero tampoco se merecía el sartenazo final que recibió. 
  2. Orejuelo. 503. Kg. .En la primera vara a pesar que el picador marcó bajo el castigo, el toro empujó con fijeza metiendo los riñones, pero el piquero le tapó la salida. En la segunda entrada acudió suelto y el piquero permitió que topara en el peto. Se empleó en el caballo pero en la muleta dio muestras de mansedumbre. 
  3. Marisquero. 519. Kg: Se dejó pegar y se enceló en el caballo las dos veces que acudió al montado, aunque el segundo puyazo cayó trasero. El toro sosote y en la muleta el torero le ha sacado lo que no tenía.
  4. Molinero. 580. Kg: Hizo una fea pelea en el caballo y en la segunda entrada terminó defendiéndose. Manso con un buen pitón derecho que el torero no ha entendido, o no ha sabido aprovechar..
  5. Gladiador. 521. Kg:. Fue picado trasero y el animal se limitó a cumplir el expediente en ambas entradas. Manso encastado que puso en aprietos al torero en la faena de muleta.
  6. Ojibello. 540. Kg..En la primera entrada se dejó `picar pero empujó con un pitón, en la segunda vara se limitó a cumplir el expediente. Gran toro para la muleta.

Cuadrillas y otros:

El tiempo sigue sin acompañar a la feria, y de esta manera el aforo se lleno en tres cuartas partes. Tarde desapacible. A partir del segundo toro comenzó a llover y no cesó hasta el final de la corrida. Por estos motivos el ruedo se puso prácticamente impracticable para un normal desarrollo de la lidia. Muchos espectadores de los tendidos tuvieron que cobijarse en las gradas.

Con los garapullos se desmonteró Iván García en el quinto. Que facultades tiene este torero para ganarle la cara al toro, si consiguiera salir andando de su enemigo conseguiría poner boca abajo los tendidos. 

Comentarios:

Paco Ureña no quiso salir por la Puerta Grande, o así lo entendí. Pinchó en ambos toros y eso le privó de haber cortado algún apéndice más. No sé si fue una observación óptica, pero en las dos ocasiones que entró a matar se colocó a mucha distancia de su enemigo, y posiblemente este hecho no le permitió rematar las faenas con sendas estocadas. Fue una pena, ya que el torero de Lorca pisó los terrenos donde se cortan las orejas y en el manejo de la pañosa comenzó y terminó los muletazos donde se arrancan los olés de los espectadores, es decir, citando sin descomponer la figura, adelantando la muleta y rematando los muletazos en la cadera, o así interpretamos los presentes que intentó hacer el lorquiano. 

En su primero lo hizo casi todo el torero, sacándole al animal lo que no tenía, pero su muleta supo estar donde se arrancan los pases a los toros. El animal fue soso en la embestida, pero él supo llevarlo en varias series de redondos embebido en la muleta templando la acometida del burel. Al natural le costó acoplarse, ya que no era el pitón bueno del toro, pero el matador decidió que su enemigo tenía que entrar por ese lado y al final casi lo consigue, aunque para ello sufriera un desarme. En el toreo en redondo consiguió unos muletazos sin trampa ni cartón que es lo que marca la diferencia entre los toreros. En el sexto y ante un ruedo hecho un barrizal y un animal que se vino arriba, le recetó de recibo dos muletazos en redondo que puso en pie a los espectadores. Cierto que la faena tuvo sus altibajos, pero el torero nunca escondió la verdad que debe prevalecer siempre cuando se quiere ser torero, y ayer Paco Ureña quiso ser torero, esperemos que sigue en ese camino.

De Iván Fandiño de momento solo queda el recuerdo. Es una pena que un torero con ese empuje tan necesitado en estos momentos delicados que vive la fiesta, haya escondido su valor y su pundonor de la misma manera que esconde la pierna contraria al citar. A su primero intentó meterlo en la muleta doblándose con él, pero el animal perdió las manos, quedando al descubierto que ni el toro valía un duro ni el torero tenía su día. Su segundo le plantó cara y el torero de Orduña se arrugó a las primeras de cambio. Quien le ha visto y quién le ve, comentaba un aficionado próximo a mi localidad. Al verse el torero impotente ante su enemigo decidió abreviar y tomar la espada de verdad y despenarlo, hecho que sufrió lo indeseable al descabellar.

Por su parte, Manuel Escribano no escribió ninguna página de gloria en su primera comparecencia en la feria. En su primero comenzó la faena con un pase cambiado que repitió hasta que el animal se le quedó corto, rematando la serie con un bonito pase del desprecio. Pero ahí quedó todo el interés que el público mostró por el toreo del sevillano. Comenzó en redondos perdiendo pasos a su enemigo y terminando escondiendo la pierna contraria al citar. Así interpretó el toreo Manuel Escribano. El público fue comprensivo con el torero hasta que vio que sus intenciones continuaban en la misma dirección. “Ponte en tu sitio”, le gritaban, mientras esto ocurría el toro comenzó a perder fuelle y con ello dio por finalizada su actuación el torero en esa partitura de la corrida. A su segundo lo recibió con unos pases por alto y al rematarlos con uno por bajo el toro perdió las manos. La muestra que ofreció a los espectadores ya lo habían hecho otros compañeros suyos en la feria, es decir, colocándose fuera de cacho, descomponiendo la figura al dar el muletazo y rematar a metros de distancia. A eso unos lo llaman torear, otros aficionados, dar pases. Esa es la diferencia. 

Salvo la lluvia que no cesó en casi toda la tarde, no dio para más el festejo.



©Pepeíllo

miércoles, 11 de mayo de 2016

10 de mayo de 2016: Mal fario

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros

Ganadería:

Los toros anunciados eran de la ganadería de El Vellosino, encaste Juan Pedro Domecq, en la línea de Los Guateles, Antonio arribas, Manuel San Román

La terna acartelada fue Eugenio de Mora, Juan Bautista y Octavio García, El Payo. Como presidente, estaba anunciado el señor Javier Cano Feijoo.

Comentarios:

La tarde se presentó oscura y con visos de pocas ganas de toros, no obstante los aficionados, algunos incluso de pueblos de la Comunidad de Madrid, no regatearon esfuerzos y se presentaron en Las Ventas a esperar el resultado que nos deparaban las previsiones del tiempo. En esta ocasión no hubo duda, pasadas las cinco de la tarde el tiempo comenzó a marcar las pautas de los acontecimientos. Y lo que vino después fue una tormenta seria y generosa en agua, que no planteó dudas en la opinión de los responsables de la corrida que se iba a celebrar.

Dos amagos de suspensión había recibido ya la feria y en ambos casos le había salvado la campana, la corrida del domingo y la novillada del lunes. Pero en esta ocasión no se libró. Varios detalles hubo para que los más escépticos creyeran que algo rayando lo casi divino podía haber influido en el resultado final del festejo. Uno es que el ganado elegido para sustituir la corrida rechazada del ganadero francés, Robert Marge, fuera del Vellosino, a pesar del mal resultado que dio en la feria de Otoño del pasado año, donde muchos aficionados consideraban una falta de respeto hacia los espectadores. Otro, que iba a ser presidida por Javier Cano Feijoo, un presidente que a criterio de los resultados que ha tenido en las últimas comparecencias en el palco, ha sido nefasto para la fiesta. 

Pero los aficionados fueron fieles a su afición se presentaron en la plaza como si de tarde de sol fuera. Hasta conocer el resultado, los espectadores formaron grupos en los interiores de la plaza, y aprovechaban el tiempo muerto para compartir tertulias y debatir con sus puntos de vista, las razones de la suspensión. Sobre las siete y cinco comenzaron a sonar los altavoces de la megafonía de la plaza, por cierto, con un ruido y cortes impropio de la primera plaza del mundo. Todos los corrillos quedaron en silencio a la espera de las noticias que se anunciaban. No hubo sorpresas, los responsables del festejo analizarían la situación del ruedo y en breve darían su veredicto. Así fue, unos minutos después, la megafonía anunciaba que por decisión unánime y enumerando uno por uno los artículos que amparaban esa decisión, la corrida quedaba suspendida, y que a partir de ese momento y hasta el sábado inclusive, la empresa devolvería el precio de las localidades. Este hecho estaba asegurado previamente para todo aquel que quisiera devolver la entrada, ya que la ganadería anunciada inicialmente había sido cambiada.

Las colas en las taquillas comenzaron a crecer para devolver las entradas. Algunos de los asiduos a patear la explanada ofrecían comprar entradas, a bajo precio por supuesto, para todo aquel que no pudiese esperar la larga cola. Todo es negocio en la fiesta. La empresa recibe su indemnización por el seguro de suspensión, los reventas en lugar de vender, en esta ocasión compran para luego entregarlas en taquilla. En fin, en esta vida todo tiene un precio. Las personas que no tenían nada que vender ni compra, tomaron, unos el camino del bar del entorno a compartir con los amigos un trago y de paso olvidar el mal momento de la suspensión, otros tomaron el camino de sus domicilios para aprovechar un ratito más con su familia, la feria es larga. La tarde no invocaba a más alternativas



©Pepeíllo.