viernes, 2 de junio de 2017

1 de junio de 2017. Ríos de bravura entre bordanos de casta

Ganadería

5 toros de Juan Pedro Domecq, procedencia Juan Pedro Domecq y Díez y 1 de J. M. Criado, de la misma procedencia en la línea de Luis Algarra, lidiado en quinto lugar. Aparte de una deficiente presentación, en la línea de lo que estos matadores lidian por sistema, el juego que dieron los toros del bodeguero jerezano, llenaron el albero venteño de mansedumbre, descastamiento e invalidez. No se le puede pedir nada más negativo a una ganadería. Para no desentonar, en la misma línea fue el juego que dio el pupilo de J, M. Criado aunque mejor presentado. Varios toros fueron pitados en el arrastre, y si no fueron todos fue porque los aficionados estaban hartos de tanta podredumbre de animales con cuernos.

Terna:

  • Manzanares: De rioja y oro con remates blancos. Estocada tendida. Silencio. Bajonazo infame. Silencio. 
  • Cayetano: De celeste y oro. Pinchazo perdiendo la muleta y estocada tendida que rueda sin puntilla. Silencio. Estocada. División de opiniones cuando saluda.
  • Joaquín Galdós: De teja y oro. Estocada caída tirándose al morrillo en el toro de su confirmación. Saludos. Dos pinchazos, metisaca pescuecera y sartenazo infame. Aviso. Silencio

Presidente: D. Javier Cano Seijó.

El presidente tuvo la ocasión de haber dado la cara por la fiesta devolviendo a los corrales casi todo lo que apareció por chiqueros. Nadie de los presentes se hubiera sorprendido, pero decidió estar más próximo a la invalidez de los astados que dañaban la vista de todo aquel que presenciaba su juego desde una óptica independiente. Así no vamos a ningún sitio, presidente. 

Suerte de varas: 

  1. Esbelto. 526 Kg. Colorado chorreado en verdugo. Manso de matadero. Nada más.
  2. Jopilargo. 532 Kg. Castaño. Manso, descastado e inválido.
  3. Nobiliario. 536 Kg. Colorado listón. En la primera vara el piquero marcó en el brazuelo y el toro en venganza le rompió la vara. Manso en el caballo, descastado e inválido. 
  4. Longaniza. 531 Kg. Negro bragado meano De la suerte de varas no se puede contar nada, salvo que fue un manso, descastado e inválido.
  5. Naufrago. 548 Kg. Negro. Manso y descastado animal que fue un carretón sin codicia en la muleta que terminó parándose 
  6. .Canalla. 556 Kg. Negro listón axiblanco. Manso y descastado sin paliativos. 

Cuadrillas y otros: 

Salvo los espectadores amigos de los detalles al margen del festejo, se tuvieron que contentar y aplaudir cuando los toreros brindaron uno de sus toros al Rey Emérito, presente en el festejo. En eso consistió su diversión. La plaza registró un lleno absoluto y la tarde no invitaba a estar en los tendidos de sol.
Para más despilfarro de desvergüenza, la tablilla que indica las características del toro, en el quinto estaba mal. Qué más daba, el mal ya estaba hecho. Habían dado otro pasito más en pro de cargarse la fiesta.
En el tercero se desmonteraron los rehileteros Iván García y Alberto Zayas, de la cuadrilla de Cayetano Ante tal sequía de arte, cualquier cosa valía.

Comentarios:

El título de esta crónica nadie duda que lleva una buena carga de ironía, pero es un alegato de lo no fue, pero que podía haber sido. Hacía mucho tiempo que no se daba en Las Ventas una corrida como esta, donde seguramente el que lea esta crónica no echará en falta que no se hable de la labor de los toreros, ya que en realidad no hubo nada que contar, solo que si tuvieran un poco de dignidad como personas, les costaría enfundarse de nuevo el terno. 

En resumen, una verdadera vergüenza el ganado que se lidió, y un toque de atención a todo aquel que haya tenido algo de responsabilidad en el montaje de este festejo, desde el ganadero hasta los apoderados, pasando por el empresario, incluyendo a los veedores de los toreros, verdaderos artífices de este bodrio infumable, incluso para los espectadores de postín, que adornan la plaza en tardes de tronío. Sin olvidar a los responsables de la Comunidad, participes con su silencio de este desbarajuste y podrido entramado que tienen montado los taurinos, que sin ningún tipo de recato lucen su palmito desde los palcos y burladeros asignados a la Comunidad. Hay que tener agallas para llevar a la fiesta hasta el lugar donde se encuentra. Lo malo no es lo que se ha visto hoy, es que nadie tomará medidas para que se rompa esa línea de corrupción que existe y que tiene atada a la fiesta y sin visos de soltarla, hasta que llegue una explosión por parte de los aficionados, que están hasta lo que cada quiera pensar, de ver en la situación en que se encuentran estos seudo espectáculos. Después los interesados en que esto continúe de esta manera, sacarán a la calle su artillería en contra de ellos, incluidos los revisteros de la prensa, que juegan a la crítica siempre en la misma dirección, atacando al más débil y a todo aquel que lucha por la seriedad de la fiesta: El aficionado

Ya les hubiera gustado a estos ver a estas figuras con toros, como decía uno desde su tendido de sol. Pobres incautos, que se dejan arrastrar por sus ilusiones, creyendo que llegará un día que los toreros que mandan en el escalafón se anunciaran con toros y no con desecho de matadero, como lo que compró la empresa para uso y disfrute de los participantes directos en esta tarde negra para la fiesta Solo queda la duda del mañana, pero lo más seguro es que sea igual o peor que lo acontecido hoy. Suerte maestros, como dijo Unamuno, hoy habéis vencido, tomado el pelo a los asistentes, pero tenéis la desgracia que no habéis convencido ni a vuestra parroquia del clavel.

©Pepeíllo.

jueves, 1 de junio de 2017

31 de mayo de 2017. Dos orejitas de nada


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros. 

“Dos orejitas de nada”

Ganadería

Victoriano del Río. Procedencia de distintas líneas de Juan Pedro Domecq y Díez. De desigual presentación. La tarde iba de mansos descastados, y los únicos que mostraron algo de casta fueron el quinto y sexto. El juego del primero fue de un buey de carreta, buscando la salida desde que apareció en el ruedo. El segundo fue protestado por falta de fuerzas, el tercero fue un manso pregonado. El primero, segundo, cuarto y quinto, se rajaron en la muleta. Ajustándonos a los datos, la corrida fue una limpieza de corrales, ya que varios de ellos estaban a punto de cumplir los seis años, otros cinqueños y los demás rondaban la edad. 

Terna:

  • Miguel Ángel Perera: De gris plomo y oro. Estocada caída y trasera, saliéndose de la suerte descaradamente perdiendo la muleta, aviso. Silencio. Estocada de bonita ejecución. Oreja 
  • Alberto López Simón: De grana y oro. Estocada, aviso. Saludos. Dos pinchazos, perdiendo la muleta en el último, media estocada tendida. Descabello, aviso y cuatro descabellos tras aviso. Silencio. 
  • Roca Rey: De rioja y oro Estocada algo trasera, aviso. Oreja. Estocada y dos descabellos, aviso. Silencio. 

Presidente: D. Gonzalo Julián de Villa Parro

Decepcionó a los aficionados al cambiar el tercio en el sexto. Un toro que no se le castigó en el caballo y los aficionados esperaban que entrase de nuevo al montado. En el segundo se le protestó al cambiar el tercio sin haber recibido el toro castigo alguno. 

Suerte de varas: 

  1. Jocundo. 590 Kg. Negro bragado meano. Las dos veces entró suelto al caballo y no fue castigado, el toro manseó en la pelea. Manso, descastado y con excesiva nobleza en la muleta, aunque terminó rajándose.
  2. Cangrejero. 556 Kg. Castaño bragado meano. De nuevo otro toro que se marchó sin picar. Los aficionados protestaron el hecho y la blandura del animal. No se empleó en el caballo, sin casta que se rajó en la muleta.
  3. Beato. 639 Kg. Negro. A este toro, un manso “pregonao”, lo picó el picador de reserva, ya que anduvo por el ruedo sin que ningún señor de los vestidos de toreros fuera capaz de pararlo.
  4. Cantapájaros. 640 Kg. Negro listón. En la primera entrada al caballo se defendió y salió suelto y en la segunda el castigo no existió. Manso, descastado que se rajó en la muleta.
  5. Cojito. 649 Kg. Castaño chorreado. Acudió suelto las dos veces que entró al caballo. En la primera derribó empujando con un pitón y en la segunda empujó y el picador aguantó el acoso con mucha dignidad marcando el castigo arriba.
  6. Entrador. 598 Kg. Negro listón bragado meano. En ambas entradas no fue castigado. En la primera acudió suelto, el piquero se limitó a sujetarlo y salió suelto. En la segunda entrada lo metieron debajo del peto y no le toco la puya. El toro mereció otra entrada al caballo y el presidente se la negó. Toro con detalles de manso en el caballo y en la muleta sacó casta y puso en evidencia al torero.

Cuadrillas y otros: 

En tarde de temperatura agradable, el coso venteño registro un lleno atraído por el cartel de matadores. Estuvo presente el Rey Emérito, al cual cada matador brindó uno de sus toros.

De los toreros de plata destacó, Curro Javier en la lidia del primero y en la colocación de un par al cuarto. Javier Ambel lidió con temple al cuarto, ambos de la cuadrilla de Miguel Ángel Perera. Jesús Arruga se lució en un par en el quinto.

En el quinto el picador Tito Sandoval picó arriba y defendió con dignidad las acometidas de un toro que no lo pusieron en suerte y entró al relance, llegando descompuesto al caballo derribando en la primera vara. El montado fue recogiendo los aplausos del respetable hasta que desapareció por el patio de cuadrillas.

Comentarios:

Dos orejitas se cortaron en la tarde para el regocijo de los espectadores presentes y para que el empresario continúe llenado los espacios de prensa a los cuales es invitado para exteriorizar su éxito en esta feria. Lo que se suele olvidar es la evidente falta de casta del ganado lidiado y la falta de presentación de algunas ganaderías.

La corrida de ayer no fue una excepción. Los toreros tampoco estuvieron a la altura de lo que se esperaba de ellos. Roca Rey, un torero valiente, demostró ayer de nuevo una falta de conocimientos de los elementales principios de la tauromaquia. El tercero un manso de libro que nadie fue capar de pararlo, el toro acudió las dos veces al picador que tapaba puerta y el peón presente hizo el D, Tancredo. El torero en lugar de intentar bajarle los humos a su enemigo, se puso a dar capotazos en un quite y el toro salía huyendo de cada uno de ellos, dejando una estela de desconocimientos muy evidente en el torero. El toro estuvo buscando la puerta de la dehesa desde que salió al ruedo, barbeando en las tablas para dar el salto de la libertad en el momento oportuno, pero no lo encontró. Lo que si se encontró fue con el torero, que después de recorrer el ruedo en busca de la salida encontró el amparo de toriles y allí le hizo la faena al torero peruano, donde este solo tuvo que poner un poquito de valor aderezado con tremendismo- El público festivalero puso todo lo demás. En el sexto el toro iba y venía con claridad de carretón, haciendo incluso el avión, pero el matador se limitó a colocar la muleta fuera de cacho y acompañar la embestida de su enemigo. Durante la faena quien impuso su ley fue el toro y el torero marcaba el paso bailando alrededor de su enemigo. Fue una pena torero, ya que el animal salió de chiqueros con las orejas casi cortadas, solo había que torear.

Miguel Ángel Perera cortó otra orejita. En su segunda comparecencia se iba de vacío, tiró de valor y citó desde la boca de riego para ejecutar el consabido pase cambiado. Después interpretó el toreo en redondos templando la embestida del burel, pero, siempre tiene que existir un pero, escondía la pierna contraria, ese defecto ventajista que los toreros modernos llevan en el ADN y que practican con un perfeccionamiento insólito de maestros consolidados. Al natural citaba abriendo el compás pero se olvidaba de rematar los muletazos en la cadera, y caramba, a Perera hay que exigirle ya que es un figura. O no? Remató la faena con un toreo festivalero supongo que intentando llegar a sus incondicionales. Eso si, mató de una estocada de bonita ejecución. En el primero de la tarde no estuvo afortunado ante un animal de excesiva nobleza. Seré breve. No se colocó en su sitio en ningún momento de la faena, le vino largo el buey que tenía frente a él y se dejó enganchar la muleta con frecuencia. Ante esa situación el animal se fue rajando e intentaba huir de la pelea. 

También López Simón hacía su segunda comparecencia en la feria, y el torero de Barajas dio la impresión de no aceptar de buen grado su condición de figura. En su primero intentó el toreo del bueno, dando una tanda de derechazos sin descomponer la figura y rematados en la cadera, pero fue un rayo fugaz, a continuación comenzó a utilizar el pico y el toro se fue quedando corto en sus embestidas. Lo intentó al natural, pero por ese pitón no tuvo recorrido y cuando volvió con la mano derecha el animal ya no aportó lo que el torero le reclamaba. Torero: hay que aprovechas las condiciones de los toros desde el primer muletazo. Prolongó la faena para complacer a los festivaleros espectadores, pero no lo consiguió. En el quinto comenzó jugándosela. Citó desde el anillo de hinojos y comenzó con una serie de redondos que gustaron mucho a la concurrencia. El toro metía la cabeza con claridad, superando al torero, que fue perdiendo la confianza en sí mismo y después de unas tandas irrelevantes, el animal se fue rajando. 

©Pepeíllo.

miércoles, 31 de mayo de 2017

30 de mayo de 2017. Coleccion de mansos


Ganadería

Montealto, con procedencia Juan Pedro Domecq y Díez en las líneas de: Juan Pedro Domecq Solís y El Ventorrillo y Luis Algarra, Variados de capa. El juego que ofrecieron los astados en los dos primeros tercios fueron de mansos y descastados y algunos cumplieron en la muleta. Donde no cumplieron fue en la presentación. Todos crearon en los aficionados la duda de que los pitones habían sido manipulados. El quinto destacó entro todos como presunta manipulación, y esperamos que el presidente haga lo preceptivo de analizar las astas. 

Terna:

  • Leo Valadez: De teja y oro. Tres pinchazos, aviso y dos descabellos. Silencio. Bajonazo que causa vergüenza en los tendidos, aviso. Silencio.
  • Diego Carretero: De grana y oro. Dos pinchazos, el primero sin soltar, estocada perpendicular y algo delantera y descabello. Silencio. Pinchazo y estocada contraria. División de opiniones cuando saluda.
  • Andy Younes, que hizo su presentación: De lila y oro. Estocada perpendicular y delantera y dos descabellos. Silencio. Bajonazo. Silencio.

Presidente: D. Justo Polo Ramos.

Nada que objetar a su labor en el ruedo, sin embargo los aficionados protestaron ya que varios de los novillos venían sin cara y el presidente debía haber tomado medidas en el reconocimiento. El problema atañe en exclusiva al presidente que deberá tomar las medias para aclarar este atentado a la fiesta basado en una posible manipulación de las astas de los animales lidiados en la mejor plaza del mundo. O no?

Suerte de varas

  1. Venturoso. 528 Kg. Negro salpicado. No fue castigado en el caballo, y por el juego ofrecido tuvo detalles de manso y sin casta que se dejó torear en la muleta.
  2. Caramelo. 461 Kg. Colorado. En la primera entrada fie picado trasero y en la segunda vara no fue castigado. En ambas se defendió y también en el juego que dio en la muleta, demostrando su condición de manso. 
  3. Rápido. 499 Kg.. Negro salpicado. En la primera vara empujó y el piquero le pegó fuerte. En la segunda se agarró de largo pero el picador se limitó a marcar el castigo. En el último tercio se rajó.
  4. Boticario. 640 Kg. Negro bragado. Acudió suelto al caballo y no fue castigado. En la segunda entrada mostró mansedumbre. Manso que se dejó torear en la muleta pero el torero no lo aprovechó. 
  5. Tremendo. 505 Kg. Melocotón. La suerte de varas no existió Manso en el caballo, se dolió en banderillas y en la muleta el torero estuvo por debajo de su enemigo. 
  6. Brasileño. 520 Kg. Castaño listón. En la primera entrada al montado el burel se defendió y en la segunda el piquero se limitó a marcar el castigo. El novillo mostró su condición de manso en los tres tercios.

Cuadrillas y otros: 

Con buena temperatura y con una ocupación de la mitad del aforo, hizo su presentación en Las Ventas el torero francés, Andy Younes. 

Por resaltar algo de lo ocurrido los tres espadas hicieron uso de su quite, pero no lucieron en sus actuaciones. Solo pusieron voluntad.

En banderillas se lucieron Morenito de Arlés en un par en el tercero por el cual tuvo que desmonterarse, Pepín Monge en el tercero, y en el sexto, El Algabeño, el novillo le echó la cara arriba y el torero de plata aguanto con vergüenza torera. 

En la lidia del quinto destacó, Carlos Ruiz de la cuadrilla de Diego Carretero.

Comentarios:

La colección de mansos que saltaron al albero venteño defraudaron a los que pusieron su ilusión en los astados de la familia Montes. Si la fiesta continúa de esta manera, la suerte de varas no tardará en desaparecer. En el comportamiento de los novillos hubo algunos que se dejaron torear, lo que demuestra que la base del toreo moderno está basado en la muleta y los ganaderos solo buscan que sus productos lleguen a ella con recorrido y nobleza, para que los matadores puedan triunfar a bajo coste.

Este hecho puede tener una explicación ya que de otra manera no venden un novillo. Pero en base a qué fundamento los ganaderos crían toros con el comportamiento del carretón si después saltan a la arena de los cosos y los toreros se ponen a pegar mantazos y trapazos basando sus faenas en la cantidad y no en la calidad, desprestigiando el arte que tanta sangre, sudor y lagrimas les costó a los matadores de antaño crear para el bien de la fiesta. Eso fue lo que ocurrió ayer. Y de este desastre no se salvó “naide”, como dijo Guerrita. Por un lado el ganadero ofreciendo una colección de mansos y descastados animales y por otro lado, los toreros no estuvieron a la altura de los novillos. Los tres anduvieron como vulgares pegapases, basando sus faenas en la cantidad y no en la calidad, utilizando con descaro las ventajas que ofrece el destoreo, llenando los tendidos de sopor. Y eso que eran novilleros. Novilleros con la facultad de emplear los mismos recursos que sus mayores establecidos en la cabeza del escalafón. Lo único que los diferenció de estos fue la cantidad de quites que ejercitaron, de eso si podían aprender los toreros consagrados, pero su vulgaridad fue tal, que eliminó cualquier atisbo de reconocimiento por parte del público. Ni los más recalcitrantes palmeros cayeron en la trampa de aplaudir a Diego Caballero al ser atropellado en el quinto. El novillo le hizo trizas la taleguilla y una vez que se la remendó su cuadrilla, se puso a dar bernardinas con el fin de calentar el ambiente. Fue patético que un chaval tuviera que mendigar en el centro del ruedo, con el traje destrozado, unos aplausos a un público indiferente de lo que ocurría en el ruedo. Es duro tener que criticar de esta manera a chavales que comienzan a labrarse su provenir en este duro oficio, pero más duro es verlos practicar el toreo como si ya fueran figuras con el cortijo y el mercedes pagado en el garaje. 

Los novilleros han sido siempre novilleros, no socias de los matadores consagrados y como tales, a las plazas hay que ir en novilleros, de esta manera el público reconocerá su disposición.

©Pepeíllo.

martes, 30 de mayo de 2017

29 de mayo de 2017: Un torazo al cierre de una tarde soporifera



Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros. 

Ganadería

José Luis Pereda, procedencia, Núñez, en las líneas de Martín Berrocal y Torrestrella. El segundo mostró algo de casta y el sexto, un “torazo” con muchas dificultades en la muleta. El ganado fue manso, inválido y salvo alguna excepción, descastado y en general mal presentado. El segundo y el quinto fueron protestados por falta de trapío, a pesar que el segundo era un toro con cinco años y medio. 

Terna:
  • Morenito de Aranda: De nazareno y oro. Metisaca y media estocada que vale. Silencio. Media delantera y atravesada, aviso y bajonazo. Silencio. 
  • Iván Fandiño: De purísima y oro. Estocada trasera y atravesada perdiendo la muleta y descabello. División de opiniones. Estocada baja y atravesada que hace guardia. Silencio.
  • Gonzalo Caballero: De gris perla y oro. Estocada atravesada que el toro cae” rodao”. Estocada baja perdiendo la muleta y descabello tras aviso.
Presidente: D. Trinidad López Pastor-Expósito
Varios toros fueron protestados, el segundo con fuerza, pero el presidente no hizo caso ni a las protestas ni a la manifiesta invalidez del animal. En el quinto se le protestó el cambio de tercio cuando el toro no había sido picado.

Suerte de varas: 

  1. Viajero. 543 Kg. Castaño albardado. Fue castigado bajo y se dejó pegar, pero no fue castigado. A la salida perdió las manos. En la segunda entrada el piquero se limitó a marcar el castigo. Inválido que se defendió en la muleta. 
  2. Arocheno. 508 Kg. Castaño. En la primera vara empujó sin clase y en la segunda acudió suelto al caballo se repuchó y salió suelto. Manso y blando que se vino arriba en banderillas y se fue sin torear.. 
  3. Panadero. 550 Kg.. Negro listón chorreado. En las dos veces que entró al montado el picador se limitó a sujetarlo. Manso y descastado.
  4. Cilantro. 525 Kg. Castaño. Entra suelto en la pelea con el caballo, se defendió y perdió las manos. La segunda vara no existió. Manso en el caballo y noble en la muleta. Estuvo por encima del torero. 
  5. Petanco. 506 Kg. Negro listón. En las dos ocasiones entró suelto y salió suelto. En la segunda el picador no anduvo fino. Manso que se defendió en la muleta.
  6. Agrio. 610. Kg. Negro listón, bragado, meano axiblanco. En la pelea con el montado entró suelto y salió suelto. En la primera se dejó pegar y en la segunda empujó sin fijeza. 

Cuadrillas y otros: 

En tarde agradable el coso venteño registró tres cuartas partes de su aforo. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en recuerdo del torero Víctor Barrio, fallecido en la plaza de Teruel el 9 de Julio del pasado año. Hoy hubiera cumplido 30 años.

Con las banderillas se lució Zamorano en un par al primero. En la parte negativa dio pena ver parear a la cuadrilla de Gonzalo Caballero al tercero de la tarde. 

En la brega destacó Jarocho en el quinto..

Comentarios:

La tarde ha sido de tedio y de pena como casi todas en esta feria soporífera. Los que tratamos de contar lo que ocurre en el ruedo con nuestros aciertos y nuestros errores, no salimos de dar vueltas a la misma plaza. La plaza de la crítica a ganaderías llenas de animales podridos de casta, inválidos, mansos, y para rematar suertes de varas en vías de desaparición. Toreros que ocupan lo alto del escalafón que han instaurado las ventajas y el destoreo por sistema. Con lo expuesto da la impresión que existe una conspiración en contra de la fiesta establecida por empresarios, ganaderos y toreros, 

Después entrarían en liza los toreros, pero estos tampoco demostraron nada que hicieran olvidar la mentira que adorna, con letras mayúsculas la situación de la fiesta, aunque algunos tuvieron su oportunidad. Ayer se vio bien claro. Salieron al albero toros descastados, mansos y algunos inválidos, pero a pesar de esto hubo algunos que se dejaron torear en la muleta. El sexto fue el único animal con romana y trapo, que le puso las cosas muy complicadas al torero Gonzalo Caballero. El chaval no sabía cómo meterle mano a ese pedazo y encastado animal, y menos someterlo por bajo. Por esos motivos el burel terminó tirando tornillazos y los aficionados temiendo que el torero terminara sobre el hule. Los espectadores valoraron el esfuerzo del matador y le premiaron con una sonora ovación. Así de injusto es este negocio. El tercero de la tarde fue otro manso y descastado burel que llegó a la muleta defendiéndose ya que en el caballo no fue amoldado su temperamento. El torero cometió el error de no bajarle la mano, y el toro según transcurría la faena buscaba desesperadamente la huida de la pelea. No llegó a ligar ninguna tanda de muletazos y cuando citaba lo hacía con el pico como defensa natural. Ese no es el camino, torero. 

Morenito de Aranda se encontró en su primero a un inválido que terminó defendiéndose en la muleta y el torero arandino lo recibió con maneras, pero en cuanto lo sometía por bajo el toro perdía las manos, y la voluntad del torero no fue suficientes para apagar ese fuego encendido del ganado podrido que se lidia en esta plaza. Sin embargo en su segundo no encontró en su muleta la horma que necesitó su enemigo. El toro tuvo buen tranco pero el torero no supo adaptarse para templar las embestidas de su enemigo, consiguiendo únicamente dos redondos templados y rematados en la cadera que casi hicieron brillar el entusiasmo de los presentes, pero fue poco bagaje para un torero que siempre se espera, que tanto su capote como su muleta, brillen a gran altura. 

Fandiño continúa en horas bajas, y lo malo de eso es que se llegue a producir la desdicha del olvido. Sería una pena, pero en el camino que está su disposición es posible que lo encuentre con facilidad. Su primero y a opinión de algunos aficionados presentes y de la mía propia, el animal se fue al desolladero sin torear, a pesar que el vizcaíno comenzó la faena citando en la distancia con dos pases cambiados, pero rápidamente cayó en la vulgaridad, viciando tanto su toreo en redondo como al natural, citando fuera de cacho y con el pico de la muleta, llenando el albero de trapazos. Como punto final a su faena tiró de las bernardinas, pero ya no había solución. Su segundo necesitó un torero dispuesto a corregir los defectos, ya que el toro soltaba la cara en los remates y según transcurría la faena y no encontrar mando en el torero, quien terminó haciéndolo fue el toro, defendiéndose con bruscas acometidas. El matador volvió a usar la pesadez como bandera de su toreo. 


©Pepeíllo.

sábado, 27 de mayo de 2017

27 de mayo de 2017: El tremendismo enaltece a las Ventas



Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida De toros.

Ganadería

Del Torero. Procedencia Juan Pedro Domecq y Díez. El ganadero le vendió a la empresa una corrida mansa, descastada e inválida. El segundo y el tercero fueron protestados por falta de fuerzas. Tampoco destacó en cuanto a su presentación, ya que algunos ejemplares no estaban rematados. 

Terna:

  • Joselito Adame: De. añil y oro. Tuvo que descabellar al primero de Francisco José espada por cogida de este, recibiendo otro aviso durante su labor. Silencio. En su primero, pinchazo y bajonazo. Silencio. En cuarto lugar mató al quinto que le correspondía a Espada de un bajonazo infame. Aviso. Silencio. .En sexto lugar se corrió el cuarto. Estocada entrando a matar sin muleta, saliendo arrollado sin consecuencias. Oreja. 
  • Francisco José Espada: De grana y oro. Fue prendido al entrar a matar a su primero y lo retiraron a la enfermería con conmoción cerebral para no aparecer más. Antes de entrar a matar recibió un aviso.
  • Ginés Marín: De verde y oro. Dos pinchazos y 5 descabellos en su primero. Silencio. Media estocada baja y descabello. Silencio.
Presidente: D. Javier Cano Seijo.

No estuvo fino en esta ocasión el presidente, tomó el pelo a los aficionados que le protestaron con razón el tercero por inválido, pero al parecer todos los presentes lo vieron menos él. La oreja concedida a Adame en el sexto fue más propio de circo que de una plaza considerada seria por aficionados cada vez más escasos. Esta la seriedad de un palco cuyas decisiones van en contra del beneficio de la fiesta. Así le va. 

Suerte de varas: 

  1. Jilguero. 545 Kg. Hizo una fea pelea en las dos entradas al caballo y en ambas salió suelto. Manso que se dejó torear
  2. Verbenero. 537 Kg. Acudió suelto al caballo, se dejó pegar lo justo, salió suelto y perdió las manos. En la segunda vara también acudió suelto y no se empleó. Fue protestado. Manso, descastado e inválido 
  3. Pargo. 520 Kg. Recibió protesta por falta de trapío. Acudió al caballo sin colocarlo en suerte y perdió las manos. En la segunda entrada el piquero marcó el castigo bajo, pero no lo castigó. Fue fuertemente protestado. Inválido e impresentable para la lidia. 
  4. Omani. 549 Kg. En la primera vara hizo una fea pelea, manseando, y en la segunda acudió sin tranco, y el piquero se limitó a marcar el castigo, saliendo suelto. Manso, descastado y noble. 
  5.  Hurtador. 571 Kg. Empujó sin fijeza en la primera entrada recibiendo un justito castigo. En la segunda no fue puesto en suerte. Y una vez cambiado el tercio acudió de nuevo al montado y salió suelto a terrenos de nadie. Manso sin paliativos. 
  6. Oropéndulo. 580 Kg. En la primera vara romaneó empujando con un pitón. En la segunda empujó pero el piquero se limitó a sujetarlo. Manso. 
Cuadrillas y otros: 

Con tres cuartos de entrada se celebro la 16ª corrida de abono de la feria de San Isidro, donde confirmó la alternativa el torero madrileño, Francisco José Espada, que sufrió una voltereta al entrar a matar a su primero que lo dejó inconsciente. Fue trasladado a la enfermería donde se le apreció traumatismo craneoencefálico. Una vez concluido el paseíllo el torero Ginés Marín recibió una fuerte ovación por su triunfo en la tarde de su salida por la Puerta Grande, que tuvo que corresponder con un saludo desde el tercio.

En el primero de la tarde el tercio de banderillas fue una autentica capeaen cuanto a la mala colocación de los toreros. Fernando Sánchez destacó en la colocación en banderillas en el segundo y en el cuarto, donde también destacó Miguel Martín. En lo negativo hay que olvidar el par que intentó colocar el torero Antonio Manuel Punta, donde hasta en el tendido se sintió la vergüenza torera que no demostró el torero de plata. 

Comentarios:

Se le iba la tarde al torero mexicano, Joselito Adame, perdido en la vulgaridad y en la trampa, pero en el sexto y ante un toro que debía haber pasaportado a mejor vida sin miramientos, ya que su condición de manso e inválido no se merecía otro trato, se cuadró para entrar a matar, lanzó la muleta a la arena, y se fue detrás del estoque al morrillo de su enemigo saliendo arrollado del embroque sin consecuencias. El toro cayó “rodao”. Este hecho causó el delirio en los tendidos que se poblaron de pañuelos como premio al tremendismo que también tiene su cabida en la fiesta pero que es más propio de los espectáculos circenses. 

Pero al no conseguir el reconocimiento a su esfuerzo toreando el torero tuvo que tirar del recurso del valor mal interpretado por los aficionados y de esta manera conseguir el único trofeo de la tarde. Pero valor se demuestra con toros y si con animales encastados y que transmitan miedo a los tendidos, el matador decide hacer este tipo de gestas, allá él y sus plañideros seguidores. Pero volviendo atrás en el tiempo, su primero fue un animal que llegó a la muleta mostrando una invalidez manifiesta y el torero tuvo que conformarse con pasarlo por la muleta pero sin someterlo, ya que se quedaba sin enemigo. En esta ocasión su labor fue premiada con un absoluto silencio. Nadie de los futuros plañideros sacó a relucir sus protestas. Que no se repitan estos espectáculos bochornosos de toros que ruedan por la arena y que los toreros tiene que hacer de enfermeros es una lucha donde deben implicarse todos, incluidos los toreros. Ante el descastado y manso cuarto, que mostró nobleza en la muleta, el matador dio un recital de mentiras y falsedades manejando la muleta, donde los mantazos, el pico y la colocación delante del toro anduvieron presentes durante toda la faena, por llamarla de alguna manera, hecho que sorprendería hasta los más proclives festivaleros, que hacen con sus peticiones de trofeos un flaco favor a la fiesta. Pero nadie de estos ínclitos amigos del tremendismo, protestó por la mentira que estaba ofreciendo el “valeroso” torero mexicano.

Ginés Marín se encontró en su primero a un animal que se parecía un toro solo en su forma. Al segundo muletazo se derrumbó y el torero en un acto que le honró decidió tomar el acero y no estar recordando a los espectadores durante diez minutos el estado de la fiesta ante un animal que nunca debió lidiarse. En su segundo y quinto de la corrida, fue un manso que desarrolló sentido y que llegó a la muleta avisado y le costaba tragarse los muletazos. El torero debió lidiarlo, como se hacía antaño con los mansos, pero ese tipo de faenas ha perdido actualidad en la tauromaquia. Ahora si no se le dan 200 muletazos, los ínclitos espectadores que alaban el tremendismo circense lo toman como una ofensa personal. 

Por su parte, Francisco José Espadas, toreó solamente el toro de su confirmación. Prolongó la faena y recibió del palco un aviso antes de entrar a matar. Cuando lo hizo fue enganchado por su enemigo que lo zarandeó y llegó a pisotearlo en la arena. El torero tuvo que ser trasladado la enfermería para no volver a aparecer.

©Pepeíllo.

viernes, 26 de mayo de 2017

26 de mayo de 2017: Uno que se marcha


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.. 


Ganadería

5 toros de Jandilla y 1 de Vegahermosa, lidiado en tercer lugar. Ambas ganaderías de procedencia Juan Pedro Domecq y Diez. Bien presentados, algunos de ellos con casta como el segundo. El quinto fue devuelto a los corrales y en su lugar se lidió un sobrero de Salvador Domecq, de la misma procedencia. Al segundo se le dio la vuelta al ruedo ante el estupor de muchos de los presentes.

Terna:
  • Paquirri. De azul y oro. Pinchazo arriba y descabello. Silencio. Estocada desprendida. Silencio.
  • Sebastián Castella. De celeste y oro. Estocada casi entera y trasera. Aviso. Oreja. Aviso, pinchazo sin soltar y estocada caída, 2º aviso. El toro se echa. Saludos desde el tercio.
  • López Simón. De marino y oro. Estocada saliéndose de la suerte. Silencio. Dos pinchazos, y estocada saliéndose descaradamente de la suerte. Aviso. Silencio.

Presidente: D. Gonzalo Julián de Villa Parro.

Le costó al presidente devolver al quinto después de mostrar signos evidentes de invalidez, y cuando lo hizo sorprendió a los asistentes ya que algunos pensaron que se había equivocado de pañuelo y en lugar de cambiar el tercio, mostró el pañuelo verde. Pero el mal ya estaba hecho, tenía que haber tomado esa decisión antes, pero intentó colar el inválido. Al segundo le concedió la vuelta al ruedo, a un toro que no se le vio en el caballo, escarbó, y aunque tuvo trasmisión en la muleta el premio causó muchas sorpresas en los tendidos. Poco a poco las decisiones de los presidentes van en la dirección de ir mentalizando a los aficionados que algo grande puede ocurrir en cualquier momento. Con justificación o sin ella. 

Suerte de varas: 

  1. Chillista. 524 Kg. Negro listón. En la primera entrada al caballo empujó en el peto y el piquero le tapó la salida. Volvió a entrar suelto y de nuevo fue castigado trasero, se repuchó. Manso y descastado. 
  2. Hebrea. 527 Kg. Negro listón. Las dos veces que acudió al caballo no fue castigado y en la muleta tuvo transmisión, pero no para la vuelta al ruedo..
  3. Imperial. 561Kg. Negro. De Vegahermosa. En la primera vara el piquero marcó bajo y trasero y en la segunda no lo castigó. Cumplió con el montado y en la muleta se fue sin torear..
  4. Investigadora. 552 Kg. Negro listón. No lo pusieron en suerte, el piquero le tapo la salida y el animal se dejó pegar. En una palabra, todo al revés. .
  5. Hojeadora. 544 Kg. Castaño bragado. El sobrero se defendió en el caballo y salió suelto. En la segunda se arrancó con tranco pero el piquero se limitó a sujetarlo. Blando y complicado en la muleta. El torero no pudo con él. 
  6. Decano. 556 Kg. Negro bragado meano. El piquero lo hizo todo mal y al final el toro se fue sin picar. Manso en el caballo, en la muleta estuvo por encima del torero. 

Cuadrillas y otros: 

Tarde bochornosa donde el coso venteño registro un lleno casi total aunque no se llegó a colocar el cartel de “no hay billetes”.

Destacó en la lidia Raphael Viotti en el segundo, y en la colocación del tercer par de banderillas en el quinto. En el tercero se lucieron con los garapullos, tanto Domingo Siro como Jesús Arruga, intentando hacer bien su labor. 

Comentarios:

Paquirri se despedía de Las Ventas. A todos nos pareció bien la medida tomada, pero hay que recordar que este torero nunca disfrutó de un consenso en Madrid. Tuvo su tiempo de esplendor amparado por la férula de la prensa, tanto partidista como de la llamada del corazón y desde esta protección envió dardos envenados contra el sector crítico de Las Ventas, en lugar de demostrar sobre el ruedo su valía como torero. 

Sin embargo y ajustándonos a lo vimos ayer, el matador tapó a los dos toros que le tocaron en suerte, pasándolos en la muleta, a mi parecer, en terrenos equivocados, ya que si se les daba los medios posiblemente les hubieran exigido y posiblemente la muleta del torero no hubiera estado en condiciones de responder a esta exigencia. Tuvo el detalle de parear a su segundo, pero de manera vulgar, colocando los rehiletes a toro pasado. Al cuarto de la tarde consiguió hacerlo malo, y en esa trampa no cayeron los aficionados venteños.

Castella en su primero y ante un cinqueño ejemplar, comenzó intentando lucirse con el capote y ya en la faena de muleta lo recibió con los consabidos peses cambiados, los cuales forman parte de su repertorio habitual, continuando con una serie de redondos ajustados pero olvidándose, como también es habitual, de cargar la suerte y con el pico de la muleta por delante. Continuó con otra tanda de redondos llevando a su enemigo empapado en la muleta. Al natural su toreo no brilló, consiguió algunos detalles como un cambio de manos pero sin colocarse en su sitio. El quinto le pidió el carnet al torero y este se lo debió dejar en el hotel, y el toro no se lo perdonó. Es lo que tienen los toros exigentes y complicados. Su enemigo necesitó una muleta que lo hubiera sometido por bajo y ese fue precisamente el examen que el torero no aprobó. En una palabra, Castella no pudo con su enemigo. 

Alberto López Simón demostró ayer que continúa en ese estado de indiferencia que no le permite realizar una labor, primero con valor y segundo con torería. No pudo con ninguno de sus dos enemigos, aunque tampoco fueron una perita en dulce, pero un torero que va camino de ser figura tiene que demostrar su valía no solo con el carretón, sino con los toros que presenten complicaciones, y aunque ante estos animales los aficionados no le van a exigir el toreo bonito, tampoco le pueden permitir que en su primero se limitara a acompañar la embestida del burel, en lugar de torear. En su segundo comenzó al natural, pero de su pañosa solo salían mantazos. Algún osado aficionado le espetó desde el tendido: “antes te valían todos los toros, ahora no te vale ninguno”. Con esto sobran comentarios. Ánimo torero a recuperar ese sitio que falta le hace a la fiesta. 



©Pepeíllo.

jueves, 25 de mayo de 2017

25 de mayo de 2017: Un torero sobre el albero venteño. Ginés Marín



Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros. 

Ganadería

Alcurrucen. Encaste Núñez en la línea de Rincón. Mansotes y nobles en la muleta. Algunos protestados por falta de trapío, como el tercero, quinto y sexto. . 

Terna:

  • El Juli: De teja y oro. Estocada baja con saltito incluido. Oreja. Metisaca y estocada baja y trasera con saltito incluido y descabello. Aplausos. 
  • Álvaro Lorenzo: Que confirmó alternativa, de azul cielo. Bajonazo descarado. Aplausos benevolentes. Estocada atravesada, aviso. Se echa el toro y casi cornea al puntillero. Saludos. 
  • Ginés Marín: Que confirmó alternativa, de marino y oro. Tres pinchazos, aviso y descabello sin clavar el estoque. Aplausos generosos. Bajonazo. Dos orejas. 

Presidente: D. Justo Polo Ramos

Concedió la segunda oreja a Ginés Marín con un bajonazo, poniendo con ello muy barata la plaza a la cual preside.

Suerte de varas: 

  1. Fiscal. 545 Kg. Negro Bragado. Manseó en las dos entradas al caballo. En la primera salió suelto y en la segunda se repuchó. Manso y noble en la muleta.
  2. Castañuela. 526 Kg. Negro bragado. Al no pararlo nadie, acudió suelto al picador que tapaba puerta y después al caballo de contraquerencias. Manso que se ha dejado torear en la muleta. 
  3. Favorito. 506 Kg. Castaño bocidorado. En la primera vara el picador midió el castigo y en la segunda no fue castigado. Manseó en el caballo y no tuvo recorrido en la muleta.
  4. Cornetillo. 527 Kg. Negro bragado. Peleó en el caballo pero no fue castigado. En la segunda vara lo tuvieron que meter debajo del peto para que acudiera y el piquero se limitó a marcar el castigo. Manseó en el caballo, buscó el amparo de las tablas, pero el torero lo entendió en los medios a su manera.
  5. Peleón. 523 Kg. Negro listón. En la primera vara se defendió en la pelea y en la segunda lo metieron bajo el peto y salió suelto. Manso que se dejó torear en la muleta. 
  6. Barberillo. 528 Kg. Negro listón chorreado. En la primera vara derribó al caballo y en la segunda acudió suelto y salió suelto sin castigo. No se le ha visto en el caballo y en el último tercio puso el triunfo en la muleta del torero.

Cuadrillas y otros

En tarde de calor se celebró la decimocuarta corrida de toros, en la cual El Juli dio la confirmación a los toreros, Álvaro Lorenzo y Ginés Marín. Este último salió por la Puerta Grande al desorejar al sexto de la tarde. 

Comentarios:

Ginés Marín ya demostró algunos detalles en el tercero, pero a su enemigo le costaba acudir al engaño y al torero también colocarse en su sitio. Tanto en el toreo en redondos como al natural al animal le costaba repetir, a pesar de ser una babosa. El torero intentó poner la guinda que le falto al toro, pero no lo consiguió Sin toro no hubo faena. Pero salió el sexto y el matador lo entendió desde el primer momento, a pesar de que le costó ajustar la embestida a su muleta, pero cuando lo hizo dejó de descomponer la figura y tirar del toro, tanto al natural como en redondo, dando unos muletazos de cortijo, sobre todo un natural y un redondo sensacionales, consiguiendo unificar los criterios en los tendidos y dando un respiro al sufrimiento de los espectadores dada la vulgaridad que se habían ofrecido hasta la fecha. La faena fue de cinco minutos, ya que para cortar las dos orejas a un toro no hace falta más tiempo. El toreo fue de quilates y por poner un pero la segunda oreja le fue concedida después de un bajonazo, y eso es poner la salida en hombros de esta plaza muy barata. 

El Juli también cortó una oreja en su primero, pero el toreo no tuvo nada que ver con el realizado por su compañero, Ginés Marín. El torero madrileño torea como sabe y hasta aquí nadie puede exigirle más, pero lo que si se le puede exigir es que sus faenas, llenas de técnica y conocimientos, no queden marcadas por las ventajas, y además sin tapujos. Cierto que consiguió muletazos largos y templados, en eso es un maestro, pero en todo lo demás no expuso nada nuevo ante la afición venteña. Metió el pico con descaro y se olvidó de cargar la suerte, y si el público le solicita mayoritariamente los trofeos, nada que objetar, salvo decir lo que ocurrió. Su segundo se emplazó en tablas y el torero estuvo muy acertado en sacarlo a los medios con solo dos muletazos. De nuevo el torero comenzó a tirar de recursos ventajistas unidas a su técnica, tanto en el torero en redondos como al natural. En el uso de rematar los muletazos para fuera, y meter el pico es un verdadero maestro, lo malo es que los aficionados también tienen sus preferencias, y no habrá duda que el día que toree con la verdad por delante se le reconocerán sus virtudes, que sin duda también las tiene. 

A Álvaro Lorenzo le tocó lidiar al primero y al quinto por su condición de su confirmación. En su primero bridó a su apoderado. Lo recibió con unos muletazos por arriba, continuando con el toreo en redondo pero escondiendo la pierna contraria, sin caer en la cuenta que en el día de su confirmación debería haber tenido el detalle de hacer las cosas con una mejor disposición. En el toreo en redondo bajó la mano pero sus muletazos sufrieron el castigo de ser enganchados. Al natural no consiguió ligar ninguna tanda. Volvió con la mano derecha y sufrió un desarme. El arrimón fue el recurso de rematar la faena. El segundo de su lote se dejó torear. El torero toledano lo intentó en redondos donde su muleta volvió a sufrir los enganchones, consiguiendo algunos derechazos templados, pero escondiendo la pierna contraria. Lo intentó al natural pero mostrando el pico por delante de la panza de la muleta. Es lo que les toca sufrir a los aficionados que vivieron otros tiempos donde el toreo se valoraba con otros parámetros. Al final el torero se puso pesado y tuvo que sufrir las críticas de los tendidos. Hay que saber medir los tiempos, matador.



©Pepeíllo.