sábado, 1 de junio de 2019

31 de mayo de 2019.

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

18ª de Feria. Corrida de toros. 

Calidad y poca cantidad” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Alcurrucén ganadería `procedente del encaste Rincón en la línea de Núñez. De variada presentación. Ofrecieron un juego donde predominó la mansedumbre. El sexto mostró blandura. 

Terna: 
  • David Mora: De Corinto y oro. Estocada trasera y tendida librándose milagrosamente de la cornada, y 4 descabellos. Silencio. En el cuarto, pinchazo y estocada. Silencio. 
  • Paco Ureña: De rosa y oro. Pinchazo, aviso, bajonazo infame y estocada muy baja. Silencio. Pinchazo recibiendo y estocada hasta los gavilanes algo caída. Oreja. 
  • Álvaro Lorenzo: De azul turquesa. Estocada en los lomos y descabello. Silencio. .Estocada caída que vale. Silencio. 
Presidente: D. José Magán Alonso. 

Sin problemas en sus decisiones. 

Suerte de varas: 
  1. Manchego: 556 Kg. Negro listón bragado meano. En la primera vara se dejó pegar, en la segunda mostró su condición de manso, repuchándose en el peto. 
  2. Tratante: 594 Kg. Negro listón. En la primera entrada manseó, y cuando volvió a acudir al caballo recibió un picotazo, saliendo suelto de la pelea, signo evidente de su mansedumbre. 
  3. Cumbrero : 569 Kg: Berrendo en negro. Manseó repuchándose y el piquero le tapó la salida. En la segunda entrada no se empleó y salió suelto. Manso sin paliativos. 
  4. Cornetillo. 571 Kg: Negro listón. Hizo una pelea de manso y salió suelto. En la segunda entrada le costó acudir al caballo y después para no emplearse, dada su condición de manso. 
  5. Gaitero: 603 Kg: Negro listón. Salió suelto y nadie en el ruedo lo paró. Se marchó al picador de reserva haciendo una pelea desigual ya que el piquero le tapó la salida. Ya en el caballo de contraquerencias, el piquero le recetó un picotazo. Las condiciones del animal fueron de manso. 
  6. Alcaparro: 532 Kg. Castaño chorreado bragado meano. Las dos veces que acudió al caballo mostró mansedumbre. En la segunda entrada debió encontrar en la música del estribo aliciente para continuar manseando. 
Cuadrillas y otros. 

En tarde de calor, en la plaza quedó poco cemento vacío, registrándose casi un lleno. 

En el capítulo de quites, Ureña hizo su quite en el primero por gaoneras y le respondió David Mora con la ejecución de la misma suerte. El pique entre los toreros siempre es beneficioso para la fiesta. 

Hay toreros de plata que son una garantía para la fiesta. En esta ocasión se lucieron en el tercio de banderillas, Ángel Otero en el primero, el cual tuvo que desmonterarse e Iván García en el cuarto. También se lucieron en el tercero, El Puchi y Alberto Zayas. 

En el primero de la tarde, David Mora brindó su faena al miembro de su cuadrilla Ángel Otero. 

En el sexto y durante la lidia del segundo tercio fue arrollado El Puchi, que pudo continuar la lidia. 

Comentarios: 

Dicen los que saben de esto que el libro de los gustos está en blanco para que cada uno anote sus preferencia. Cierto, pero ayer, aparte de los gustos en la interpretación del toreo, pudo observarse la diferencia que hay entre dar muletazos y torear. Son dos conceptos muy distintos, uno englobado en lo que llaman el toreo 2.0, el otro, el clásico, donde los toreros para ejecutarlo deben colocarse en el sitio donde los toros emiten sentencia para el triunfo o el fracaso, y en peor de los casos, la cornada. 

Ayer en el quinto Paco Ureña eligió el toreo clásico y dio un recital de clasicismo donde primó la calidad en lugar de la cantidad. Los olés de su corta faena resonaron con fuerza. Los muletazos fueron los justos, y el torero pudo recrearse en la ejecución de los trincherazos que fueron premiados con olés ensordecedores. Pena que pinchara en su intento de matar recibiendo, ya que tenía, a mi entender, las dos orejas en el esportón. 

Por otro lado, tanto David Mora como Álvaro Lorenzo no tuvieron su tarde. David Mora recibió a su primero con unos estatuarios seguidos de unos muletazos que hicieron abrigar esperanzas sobre la recuperación del torero que buena falta le hace a la fiesta. Pero su labor se fue diluyendo a través de unos naturales sin acoplarse y cuando volvió a la mano derecha el animal comenzó a quedarse corto en sus embestidas, dando al traste con las posibles intenciones de agradar. Se tiró a matar por derecho y el toro lo encunó entre los pitones, dejando a los tendidos sin respiración. En su segundo lo sacó a los medios mostrando unas intenciones de no saber cómo comenzar la faena. Estuvo deambulando por el ruedo sin encontrar la manera de hacerle frente a su enemigo, que tampoco tenía que ofrecerle mucho, como se pudo comprobar, ya que en unos muletazos bajándole la muleta el toro perdió las manos. Utilizó el toreo al natural como medida de escapa a sus indecisiones, pero sin llegar a los tendidos 

Álvaro Lorenzo por su parte fue el torero que decidió dar a sus faenas la cantidad. Su primero no transmitió nada, pero el matador toledano no fue capaz de sacar de su muleta algo distinto que no fuera el toreo vulgar. Cuando comprobó que su labor no llegaba a los tendidos decidió tomar el acero. En su segundo tuvo una virtud, las intenciones de su enemigo anduvieron buscando las tablas desde el primer muletazo, el torero lo mantuvo en los medios, pero realizando un toreo de bajos vuelos, sin mostrar en el toreo al natural algo que no fueran trapazos, tratando de dar un protagonismo al “pegapasismo”. Ese no el camino, joven torero. 

©Pepeíllo. 

viernes, 31 de mayo de 2019

30 de mayo de 2019.

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

17ª de Feria. Corrida de toros. 

“Un cuarto toro de bandera” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Adolfo Martín, encaste marqués de Albaserrada. .Bien presentados y de juego variado, mansearon en el caballo, destacando el cuarto, de nombre Español, que a partir del segundo tercio se vino arriba derrochando bravura. 

Terna: 
  • Manuel Escribano: De grana y oro. En el primero estocada trasera y caída que vale. Silencio. El cuarto lo tuvo que despenar Román por cogida de su compañero Escribano, para lo cual empleó dos metisacas y una estocada trasera. Recibió dos avisos. Palmas. 
  • Román: De Rioja y oro. Estocada trasera y perpendicular y descabello. Saludos desde el tercio. En el quinto estocada al encuentro, aviso. Oreja. . 
  • Roca Rey: De berenjena y oro. Pinchazo sin soltar y estocada baja. Su labor fue protestada. En el sexto pinchazo en hueso y estocada atravesada. Ovación y saludos desde el tercio. 
Presidente: D. Gonzalo J. de Villa Parro. 

Sin problemas en su labor. Destacar que se negó a dar la oreja a Roca Rey en el sexto, ya que la petición no fue mayoritaria. 

En el segundo, Román solicitó el cambio del tercio de banderillas y el presidente lo negó aunque el toro ya tenía cuatro palos colocados. 

Suerte de varas

  1. Aviador: 538 Kg. Cárdeno. No se empleó en las dos veces que acudió al caballo. En el segundo puyazo el picador le arreó la badana. Llegó muy apagado a la muleta. 
  2. Madroño: 566 Kg. Cárdeno. Se dejó pegar en el caballo. En la segunda perdió las manos. Mostró peligro en la faena de muleta. 
  3. Sombrerillo: 529 Kg: Cárdeno. En la primera entrada se agarró el piquero y le tapó la salida. El animal se dejó pegar. En la segunda le arreó y salió suelto. Aunque manseó en el caballo se dejó pegar. 
  4. Español. 528 Kg: Cárdeno. En la primera entrada al jaco el piquero le tapó la salida y el animal hizo una fea pelea. En la segunda entrada se limitó a sujetarlo. El animal a partir del segundo tercio no se cansó de dar un recital de bravura. 
  5. Mentiroso: 607 Kg: Cárdeno. Le tapó la salida en las dos ocasiones que entró al caballo. El animal se defendió. Fue un buen toro en la muleta. 
  6. Madroñito: 561 Kg. Cárdeno. En la primera vara el picador se limitó a sujetarlo y el toro a empujar con un pitón. En la segunda recibió un picotazo. Fue un gran toro para el último tercio. 
Cuadrillas y otros. 

En tarde de calor el coso venteño registró un lleno de “No hay billetes”. Los señores de la reventa que se encontraba en la explanada de la Puerta Grande eran reclamados con insistencia por el público con el fin de conseguir una localidad al precio que fuera. 

Las pancartas solicitando la dimisión del presidente volvieron a lucir en algunos sectores de la plaza. 

En el sexto toro la tablilla indicaba un peso de 561 kg, mientras que los datos de la WEB indicaban, 501 kg. 

Al espectáculo asistió el Rey Emérito, al cual les brindaron los toreros sus tres primeros toros. 

De los toreros de plata destacó Juan José Domínguez en la lidia del sexto. 

Comentarios: 

Hasta que apareció en el ruedo Español y haciendo eco de un dicho propio de economía, la tarde iba más o menos plana. Escribano sacó a su primero a los medios y a la segunda tanda de derechos se le quedó sin recorrido. Lo intentó al natural y se encontró con la misma respuesta de su enemigo. Solo le quedaba justificarse prolongando la faena y eso fue lo que hizo, pero su enemigo no colaboró en sus intenciones. Román por su parte se encontró en el primero de su lote a un animal que encontró amparo en su defensa, mostrando cierto peligro. Se le coló dos veces, una por el derecho y otra cuando intentó el toreo al natural, echándoselo a los lomos en un descuido del torero, ya que el valiente matador no cejó en su empeño de agradar a la parroquia, ante un animal que no mereció tal distinción. Por otra parte, el peruano Roca Rey, no olvidemos que fue la atracción del cartel, comenzó la faena con la muleta en la izquierda, pero con ciertas precauciones. El astado no mostró recorrido en sus embestidas Lo intentó con el toreo en redondo pero se le coló, con lo cual decidió volver con la mano izquierda. Se le vio remiso al matador con lo cual decidió tomar el acero. 

Pero en cuarto lugar apareció en el ruedo Español. Escribano al igual que hizo en su primero decidió colocar los rehiletes, con los cuales no anduvo muy afortunado, pero sí valiente. Pero lo que se pudo observarse es que delante de él había un toro que acudía a los cites con codicia El animal fue muy exigente en ese tercio y llegó a la muleta con las mismas exigencias. Así fue. El torero en un acto de valentía lo recibió desde la boca de riego ejecutando el pase cambiado. El animal se comía la muleta. La primera serie de redondos fueron muy oleados por parte del público. Continuó con otra tanda con la derecha algo más ajustada, bajando la mano pero falta de colocación. Cuando lo intentó al natural se quedó al descubierto, y ya se sabe, a un toro bravo nunca le enseñes nada de lo puedas arrepentirte. Según transcurría la faena los aficionados comenzaron a exclamar frases como; “se te va sin torear”… Y en realidad se le estaba yendo un gran toro, sobre todo para la necesidad del torero en conseguir un triunfo sonado. Pero ocurrió lo que nadie deseaba, el toro lo enganchó originándole una cornada de 25 cm en el muslo. Fue retirado a la enfermería. Una pena, matador. 

Román por su parte se encontró en su segundo a un buen toro. El valenciano hizo lo que sabe hacer, olvidarse de su cuerpo cuando torea, y como ofrece lo que tiene junto con su entrega, nadie puede reclamarle nada más. En el toreo al natural suplió su falta de colocación con valentía, aguantando los parones de su enemigo. Estuvo, valiente bullicioso y dispuesto, No se le podía pedir más al torero. El público así lo entendió y lo premió con un merecido trofeo. 

Y llegó el sexto y el esperado torero del cartel. Roca Rey recibió a su enemigo con unas tandas de derechazos mandones, bajándole la mano pero faltos de colocación escondiendo la pierna contraria, en una palabra, con el toreo moderno por delante. En la tercera tanda, ejecutó un cambio de manos y un pase de pecho de pitón a rabo digno de recordar. Al natural el animal no tuvo el mismo recorrido, pero templó lo que le ofreció el toro. Al entrar a matar pinchó en el primer intento y el presidente no le concedió el trofeo, aunque en honor a la verdad la petición no fue mayoritaria. 

©Pepeíllo

jueves, 30 de mayo de 2019

29 de mayo de 21019.

FERIA SAN ISIDRO 2019 

29 de mayo 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

16ª de Feria. Corrida de toros. 

“Un fiasco de corrida” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Victorino Martín, encaste marqués de Albaserrada. Salvo el primero, mansos y descastados. Algunos ejemplares fueron protestados por falta de trapío. Otros fueron aplaudidos en el arrastre. El tercero fue protestado por falta de fuerzas. 

Terna
  • Octavio Chacón: De tabaco y oro. Golletazo en la suerte contraria. El toro muere en los medios. El matador vio silenciada su labor. En el cuarto estocada que rueda sin puntilla a la vez que sonaba el primer aviso. Tímidos pitos. 
  • Daniel Luque: De tabaco y oro. Estocada baja. Aviso. División de opiniones cuando saluda. En el quinto pinchazo trasero, aviso y cuatro descabellos. Tímidos pitos para su labor. 
  • Emilio de Justo: De catafalco y oro. Dos pinchazos, uno bajo y estocada algo trasera. Silencio. En el sexto estocada caída. Oreja. 
Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito

Se le protestó al presidente la invalidez del tercero y tomó la decisión de no devolverlo. 

Suerte de varas: 

  1. Milhijos: 525 Kg. Cárdeno. En la primera entrada al caballo romaneó y el piquero le tapó la salida. En la segunda se arrancó de largo y el picador marró. Se dejó pegar y salió suelto. El animal mostró en su juego mansedumbre y casta. 
  2. Mingano: 525 Kg. Cárdeno. En la primera vara acudió suelto al caballo ya que el matador no lo paró de salida. El varilarguero picó bajo y rectificó. En la segunda entrada se arrancó de largo y marcó arriba. El toro mostró signos de blandura. 
  3. Venceguerras: 510 Kg: Negro entrepelado. Acudió suelto al montado, el picador le tapó la salida y el animal se dejó pegar. No tenía otra posibilidad. Perdió las manos en dos ocasiones. En la segunda vara se limitó a marcar el castigo. 
  4. Bolquero: 548 Kg: Cárdeno. El matador lo puso en suerte colocándolo debajo del caballo y el animal no se empleó. En la segunda lo colocó de lejos y el toro tardó en arrancarse. El piquero marcó en el brazuelo rectificando, pero el toro tampoco se empleó, mostrando su condición de manso. 
  5. Borchonoso: 578 Kg: Negro entrepelado. En la primera entrada fue castigado trasero, empujó y el piquero le zurró la badana, pero el toro terminó defendiéndose. Manso y falto de casta. 
  6. Director: 542 Kg. Cárdeno. En la primera vara se dejó pegar y en la segunda el piquero se limitó a marcar el castigo. En la muleta fue un buen toro, pero falto de casta. 
Cuadrillas y otros. 

En tarde de buena temperatura, los toros del “Paleto de Galapagar”, no consiguieron poner el cartel de “No hay billetes”. 

Los matadores brindaron sus tres primeros toros al Rey Emérito, que ocupaba un asiento en la meseta de toriles. 

El viento hizo acto de presencia y los toreros tuvieron que elegir otros terrenos que no fueron los de contraquerencias.para realizar sus faenas. 

En el sexto destacaron los toreros de plata, Morenito de Arlés y Manuel Pérez Valcarce, en la colocación de los garapullos que tuvieron que desmonterarse. Ángel Gómez recibió una fuerte ovación por su labor en la lidia. Estuvo sensacional y en un descuido se cayó en la cara del toro y éste hizo a por él, pero afortunadamente salió ileso del trance. 

Comentarios: 

Los aficionados focalizaron su atención en el comportamiento del ganado y salieron defraudados de la plaza, ya que su juego estuvo por debajo de lo que esperaban, que no deja ser la casta y la bravura que llena el albero de emoción, sobre todo de esta ganadería cuyo encaste, Albaserrada, cumple un siglo desde su creación. Esperemos que este año no sea el principio del fin y como punto de partida deberían haber cuidado un poco la selección del ganado para esta emblemática celebración. La corrida comenzó con la lidia de un toro con muchas dificultades y terminó con animales que ante muchos neófitos del encaste podían haber pasado por una ganadería comercial, es decir, la tarde fue de más a menos a pesar del trofeo que obtuvo Emilio de Justo en el sexto. 

El único toro que hizo honor a lo que se esperaba de ellos fue el primero, que puso en aprietos al matador, Octavio Chacón, que ante las condiciones de su enemigo lucho desde el comienzo de faena por la conquista del poder en los terrenos del coso venteño. Desde el comienzo el animal le enseñó sus credenciales, donde sus objetivos eran cazar la presa que dejaba atrás en cada muletazo que la alimaña admitía. Fue una faena de toma y daca, el toro pareció hacerse dueño de la pelea, pero ahí estaba Octavio Chacón, con su poderosa muleta, a no dejarse ganar la batalla. La pugna quedó en tablas, pero el gaditano insistiendo con voluntad y algo de arrojo consiguió sacarle algunos redondos dignos de dejar en la retina. Eso es la casta. En el cuarto de la tarde y ante un animal con poca entrega, Chacón consiguió algunos muletazos templando la embestida de su enemigo y bajándole la mano pero en una faena muy desigual y sin llegar a acoplarse. Cuando lo intentó en el toreo al natural el burel se quedaba corto en su recorrido. Cometió el error de prolongar la faena sin que su enemigo le ofreciera nada a cambio. 

A partir de este momento la corrida tomó otro rumbo. El primero del lote de Daniel Luque comenzó metiendo la cabeza en la muleta con nobleza, y el torero sevillano consiguió algunos muletazos sueltos templando, pero sin mucha colocación. En el toreo al natural no llegó a acoplarse sacando algunos naturales sueltos. El quinto se le coló al segundo muletazo acudiendo el manso al engaño con la cara alta El torero estuvo algo ventajista cuando lo pasó con la derecha y su labor no llegó a los tendidos. Llegó a aburrir a la concurrencia y eso que era un ejemplar del encaste Albaserrada 

Emilio de Justo por su parte recibió a su primer enemigo en el tendido cuatro El animal no se mantenía en pie y nadie comprendió como el Usía no lo mando a los corrales. A pesar de esto el torero no encontró el sitio para sacarle a su enemigo lo poco que tenía. La decisión del presidente y la labor del torero levantaron las protestas de los aficionados. En el sexto el torero cacereño comenzó la faena mostrando a su enemigo la muleta con la mano izquierda y templando las embestidas del “Vitorino”, logrando abrochar una serie con un pase de pecho de cartel de toros. En la segunda tanda el toro comenzó a quedarse corto y el torero decidió cambiar de mano. En el toreo en redondo consiguió unas tandas con altibajos, preñando la faena con muletazos de toreo clásico y otros con menos enjundia, donde Director aguantaba sin un mal gesto a la labor del matador. 

Como dije, a pesar del trofeo de Justo en el sexto, la corrida fue de más a menos. 

©Pepeíllo.

miércoles, 29 de mayo de 2019

28 de mayo de 2019

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

15ª de Feria. Corrida de toros. 

“Una tarde de aficionados.” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de José Escolar, encaste procedente del laboratorio del conde de Santa Coloma y su hermano, el marqués de Albaserrada. El ganado vino mal presentado algunos como el tercero muy justo de trapío y sin cara, y el quinto muy descarado pero sin armonía. La corrida tuvo un comportamiento variado pero encastada, de la aspereza del primero y el quinto, que recordó a las alimañas del pasado de este encaste, al sexto que se dejó torear. Varios fueron aplaudidos en el arrastre. 

Terna: 
  • Fernando Robleño: De verde botella y oro. 6 pinchazos y tres descabellos tras aviso. Silencio. Estocada baja y descabello tras aviso. Vuelta al ruedo. 
  • Gómez del Pilar. De blanco y oro. Aviso y dos pinchazos, con el último que vale. Ovación y salida a los medios. Pinchazo sin soltar y pinchazo tras aviso y descabello. Saludos desde el tercio. 
  • Ángel Sánchez De malva y oro. Estocada tendida. Ovación y saludos desde el tercio. Estocada baja y descabello tras aviso. Silencio. 
Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez. 

Sin decisiones destacadas en sus intervenciones. 

Suerte de varas: 
  1. Patoso: 514 Kg. Cárdeno. Se dejó pegar en el primer encuentro con el caballo y fue castigado trasero. En la segunda vara se le castigó trasero y el animal no quiso pelea. Manso y peligroso. 
  2. Capitán: 570 Kg. Cárdeno bragado meano. A pesar que el piquero marcó en la paletilla y le tapó la salida, el toro se dejó pegar. En la segunda entrada se arrancó de lejos y el piquero se limitó a sujetarlo. En la muleta no tuvo recorrido. 
  3. Combativo. 536 Kg: Cárdeno bragado meano. Acudió con alegría al caballo pero el piquero le hizo la carioca, aprovechando la pelea para arrearle de lo lindo. Buen toro, peleó en el caballo con fijeza y también lo hizo en el último tercio. 
  4. Pocapena. 571 Kg: Cárdeno bragado meano. El piquero marcó arriba el castigo y en el segundo no se empleó. Cumplió en el caballo y el torero estuvo muy digno en la muleta. 
  5. Sevillano. 520 Kg: Cárdeno oscuro. En la primera entrada al jaco el picador marcó el castigo en el brazuelo y por su propia impericia en el manejo del caballo, se cayó de la montura. En la segunda vara lo agarró arriba y en la tercera el picador se agarró arriba a pesar de acudir el animal algo descompuesto. Buena pelea en el caballo y el juego en la muleta fue de alimaña a la que pudo domesticar. 
  6. Vistoso. 579 Kg. Cárdeno bragado meano. Se dejó pegar y se durmió en el peto. En la segunda vara el piquero se limitó a sujetarlo y salió suelto. En el último tercio se dejó torear. 
Cuadrillas y otros. 

Los toros de Albaserrada que pastan en Lanzahita, y cuyo ganadero atiende por el mote de “Pinchoronco”, casi llenaron el coso venteño, donde reinó una temperatura agradable pero algo fresca. 

El tercio de banderillas que protagonizaron la cuadrilla de Ángel Sánchez en el sexto de la tarde fue de las hacen afición. Fernando Sánchez tuvo que desmonterarse e Iván García podía haberlo hecho, pero su honradez profesional no le permitió recoger ese premio ya que en tercer par se dejó un palo en la mano a pesar de haber estado sensacional. En el tercero de la tarde también se desmonteró Raúl Ruiz. En el quinto, se tuvieron que desmonterar Iván Aguilera y Pedro Cebadera. 

En el lado opuesto de la balanza anduvo la cuadrilla de Gómez del Pilar en el segundo de la tarde. Tuvieron que pasar cuatro veces para colocar 4 palos y en la última entrada El Ruso lo hizo con un palo en las manos .con el fin de cumplir con el reglamento. 

Comentarios: 

Los aficionados salieron de la plaza hablando de toros, y de la suerte de banderillas. Unos se decantaban por el quinto, otros por el tercero y algunos destacaron el juego encastado de la corrida, eso sí, excluyendo al primero, con el cual tuvo que apechugar Fernando Robleño, que desde el primer momento le pidió el carnet de torero y al enseñarlo y visto que el animal no seguía el trazado de la muleta por ambos pitones, decidió machetearlo y despenarlo no con mucha fortuna. Pero hubo un detalle que los aficionados no descartaron y que estuvo presente durante toda la tarde. El viento. Ese enemigo de los toreros que obligó a los toreros a realizar las faenas en terrenos de querencias, dando con ello un plus a su labor. 

Fernando Robleño a su segundo lo pasó por el capote en una pelea digna de un profesional digno de respeto. Ya con la muleta comenzó la faena sometiéndolo por bajo, continuando con el toreo en redondo sin descomponer la figura, lo cual dado el enemigo que tenía frente a él ya era muy meritorio, dando la cara y tragando lo que un torero como la copa de un pino tiene que tragar cuando la ocasión lo requiere. Al final de la faena consiguió sacarle tres muletazos con la derecha muy templados llevando al toro prendido en la muleta. Con esta faena a muchas figuras le hubieran solicitado un trofeo, pero se notó que los presentes no formaban parte de ese púbico festivalero y orejero de acude en masa cuando aparecen las figuras. Es mi opinión. 

Gómez del Pilar recibió a sus dos enemigos a portagayola, encogiendo los corazones de los aficionados esperando ver salir al animal de la oscuridad del portón de chiqueros. En su primero salió airoso de la suerte aguantando la acometividad a la que lo sometió, Capitán. Ya con la muleta comenzó su labor con el toreo en redondo, el animal metió la cabeza con nobleza pero se quedaba corto. A pesar de esto al toro había que llevarlo muy tapado. La faena no transmitió a los tendidos y el torero madrileño llegó a ponerse pesado. Al final y con valentía consiguió sacarle 3 muletazos templados. El quinto de la tarde, un toro descarado, le apretó en chiqueros y el torero consiguió pararlo en una pelea donde el animal empujó con saña. Ya con la muleta lo sacó a los medios. El toro apretaba buscando la presa que se escondía detrás de la muleta, hecho que le hizo dudar y como consecuencia de ello la bestia se hizo dueña de la situación. Pero el torero no se arrugó y a pesar del peligro evidente de su enemigo, continuó con la derecha y olvidándose de las posturas, le sacó unos muletazos donde el mando fue el protagonista de su labor. Un indocumentado se atrevió a vocear al torero, diciendo; “Estate quieto”. No tuvo su día el espectador llevado por su ignorancia. 

Ángel Sánchez por su parte y ante el exigente tercero, comenzó la faena cometiendo un grave error y fue, dudarle. A la casta no se le puede dudar. También se confió y se le coló 2 veces. Cuando lo intentó al natural volvió a desarmarlo. El animal acudía al engaño sin humillar, pero transmitían la acometividad del toro y la disposición del torero, consiguiendo meterlo en la muleta con la mano izquierda. También consiguió sacarle algunos muletazos sueltos con la derecha. En el sexto no llegó a acoplarse. Lo recibió con el toreo en redondo, posiblemente mediatizado por las condiciones de este encaste. En un momento de la faena se quedó al descubierto y tuvo que salir por pies del peligro. Al final no sabía cómo colocarse. Creo que se dejó ir un buen toro. Otra vez será, matador. 

©Pepeíllo.

martes, 28 de mayo de 2019

27-05-2019


FERIA SAN ISIDRO  2019
Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

14ª de Feria. Corrida de novillos. 

“Tercios de varas deplorables.” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 novillos de La Quinta, encaste Santa Coloma en la línea de Javier Buendía. Bien presentados y en el tipo, nobles que dieron buen juego pero adolecieron de falta de fuerzas. Cuatro de ellos fueron aplaudidos en el arrastre. El cuarto manseó en el caballo. El segundo y quinto puso en bandeja el triunfo del torero. 

Terna: 
  • Ángel Jiménez: De grana y oro. Estocada caída que vale, lo levanta el puntillero y tiene una muerte brava. Silencio. En el cuarto dos pinchazos y estocada casi entera, tendída y caída metiendo le brazo con habilidad. Silencio. 
  • El Galo. De rosa palo y oro. En su primero estocada delantera y atravesada perdiendo la muleta, estocada baja. Silencio. En el quinto bajonazo perdiendo la muleta. Se echa el novillo. Silencio. 
  • Francisco de Manuel De grana y oro. Pinchazo saliéndose de la suerte y estocada que vale. Saludos desde el tercio. Estocada de bonita ejecución. Aplausos que recoge desde el tercio 
Presidente: D. Rafael Ruiz de Medina Quevedo 

Su labor pasó inadvertida. 

Suerte de varas: 
  1. Chaparrito: 534 Kg. Cárdeno. En la primera entrada al montado fue picado en la paletilla y el piquero dio con su cuerpo en tierra. En la segunda vara se empleó, pero al salir del jaco, se derrumbó.   
  2. Marsellés: 490 Kg. Cárdeno. Fue colocado de lejos al caballo, el burel se arrancó, y como regalo recibió el castigo en la paletilla. El novillo empujó en el peto. En la segunda entrada se arrancó de largo pero el piquero no lo enganchó arriba. El animal perdió las manos. 
  3. Callejito 504 Kg: Cárdeno. Acudió de largo al caballo y se dejó pegar defendiéndose. En la segunda vara recibió un picotazo y perdió las manos. 
  4. Soberbio. 515 Kg: Cárdeno. En la primera pelea con el caballo se dolió en el castigo, pero el picador estuvo desastroso. En la segunda vara recibió un picotazo. Manso que cumplió en la muleta 
  5. Soguero. 514 Kg: Cárdeno. Acudió presto al caballo para que el piquero lo castigara en los riñones y en la segunda vara fue picado trasero. En la muleta estuvo por encima del torero. 
  6. Orisano. 519 Kg. Cárdeno.. Después de colocarlo en suerte, fue castigado trasero. En la segunda vara lo castigó bajo y para más ende, le tapó la salida. 
Cuadrillas y otros. 

En tarde primaveral se celebró la segunda novillada del ciclo isidril, donde el coso venteño registró un aforo que superó las 16.800 localidades. 

De los seis picadores anunciados ninguno de ellos estuvo a la altura de un profesional. Masacraron a los novillos en el caballo. Si sienten su profesión y se ganan la vida con ello, deberían plantearse su provenir. 

Varios de los toreros de plata intentaron realizar la suerte con profesionalidad, pero no todos consiguieron su objetivo, es la diferencia que marcó ayer la labor de este colectivo y los que lucen de castoreño. Con los rehiletes destacaron, Miguel Martín en el primero, Lipi en el segundo. En el tercero destacaron tanto Fernando Sánchez e Iván García. Este último tuvo que desmonterarse, aunque fue excesivo el premio otorgado por los presentes en los tendidos. 

Comentarios: 

Ayer los aficionados abandonaban el coso venteño comentando que el ganado de la Quinta adoleció de falta de fuerza, pero tuvieron un comportamiento noble. Y así fue. Los novillos de salida les entregaron a sus matadores sus embestidas para que pudieran ofrecer su temple con el capote en la ejecución de las verónicas, hecho que aprovechó Francisco de Manuel en sus dos enemigos. Acudieron con prontitud a los caballos para que los montados pudiesen ejecutar la medida de sus condiciones, hecho que desaprovecharon. En el tercio de banderillas acudieron con alegría a los cites para que todo aquel vestido de plata pudiera gustarse en la ejecución de esta suerte, y como punto final todos llegaron a la muleta ofreciendo el triunfo a su matador. 

Lo que después cada uno desarrolló sobre la arena de Las Ventas fue otro cantar, pero si destacó el mal trato que los novillos recibieron de los montados. Todos sin excepción picaron traseros, en los bajos y con vicio añadido de taparles la salida como si de cornúpetas mansos “pregonaos” se tratara. 

En el juego que ofrecieron en el último tercio, llamó la atención el comportamiento del sexto, un novillo que se dejó torear para que Francisco de Manuel ejecutara el toreo en redondo, pero cuando se echó la muleta a la izquierda el burel tenía menos recorrido. Cuando volvió al toreo con la mano derecha, se quedó al descubierto, librándose de la cornada por la condición noble del novillo, pero a partir de aquí el animal dio la impresión de enterarse que algo se escondía detrás del paño rojo y que no lo estaba usando con pulcritud y a partir de aquí se negó a continuar colaborando en la labor que le ofrecía el matador. Es lo que tiene la casta cuando se conjuga con la nobleza. En su primero comenzó la faena de muleta sometiendo a su enemigo con muletazos bajándole la mano, donde en uno de ellos el novillo se le coló. Lo intentó al natural pero por ese pitón tenía menos recorrido y el novillero no encontró el temple necesario. Volvió al toreo con la mano derecha, pero tampoco encontró la medida que exigía el novillo. 

Con el abría plaza Ángel Jiménez lo pasó en redondos sin arte ni parte a pesar que el animal se dejaba torear, pero lo que molestó a la retina de los aficionados fue que se excediera en el uso del pico de la muleta y su falta de colocación, y todo ante un animal que se portó como un verdadero amigo, ofreciéndole al coleta su nobleza aunque con poca transmisión. En el cuarto intentó el toreo en redondo pero por lo que mostró no debió de gustarse ni al torero. No se acopló en ningún momento, usando las ventajas que le ofrece la tauromaquia actual. El novillo en vista de lo que le ofrecía el matador se marchó a tablas, intentándolo a continuación al natural, pero su obra quedó en el intento. 

El Galo recibió a su enemigo citándolo desde el anillo. El animal acudió con tranco a la cita del torero pero se encontró con una muleta sin temple produciéndose continuos enganchones, continuando con un torero barato que adolecía de colocación y de temple. El animal no se cansó de embestir y el coleta de dar trapazos. En el toreo al natural, el novillo descubrió las carencias de quién tenía delante. Fue una pena que se dejara escapar una oportunidad como esta. En el quinto fue una repetición del primero. El animal acudía a los cites pero la muleta del torero no estuvo a la altura de las condiciones de su enemigo, rematando los muletazos por arriba, y al hilo, dando trapazos, y al natural no tuvo su tarde. En resumen, una pena que los dos novillos de su lote se fueran sin torear.
©Pepeíllo.

domingo, 26 de mayo de 2019

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

12ª de Feria. Corrida de toros. 

“Un presidente de feria” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Pedraza de Yeltes, procedencia, Aldeanueva El Pilar, mal presentada, algunos toros sin rematar. El juego que dieron fue de mansos y descastados y algunos blandos, librándose de estos calificativos el quinto. Alguien comentó con ironía: los toros de nota se los venden a los franceses… Dicho queda. 

Terna: 
  • Octavio Chacón: De verde hierba y oro. En su primero pinchazo y estocada baja y trasera. Silencio. En el cuarto, pinchazo y estocada baja que vale. Silencio. Tuvo que matar el sexto por cogida de su compañero, Juan Leal Estocada sin soltar, estocada y tres descabellos. Silencio 
  • Javier Cortés. De blanco y oro. En el primero de su lote, pinchazo bajo y atravesado, pinchazo sin soltar y otro pinchazo tras aviso. Silencio. En el quinto, sartenazo infame, pinchazo sin soltar y otro sartenazo sin soltar y estocada trasera, caída y tendida. Aviso. 
  • Juan Leal: De vainilla y oro. Estocada en dos tiempos tras aviso. Oreja de feria en el único toro que mató. 
Presidente: D. Gonzalo de Villa Parro. 

De nuevo los aficionados y en un acto de libertad de expresión, le invitaron que no sentara más en el palco para no seguir degradando la fiesta con decisiones inoportunas. Esto ocurría una vez terminado el paseíllo. El Usía se lo pensó y como respuesta a los que pedían su cese, concedió un trofeo a Juan Leal en el tercero de la tarde, convirtiendo esta plaza en un autentico chiringuito de pueblo, donde se ha perdido el criterio y ha ganado la opinión de un público bullanguero que solo busca la concesión de orejas. Ayer, junto a este público triunfalista, encontró su sitio el señor presidente. Mal vamos señor Villa Parro

Suerte de varas: 
  1. Dudanana: 584 Kg. Colorado. En la primera vara empujo dejándose castigar. En la segunda entrada fue puesto en suerte por Chacón y el picador se limitó a sujetarlo, mostrando su mansedumbre y su invalidez. 
  2. Portadito: 539 Kg. Colorado. No tuvo suerte el picador en la primera vez que acudió al caballo, le castigó en la paletilla, sin embargo en la segunda acudió de largo y marcó arriba. Mansote aunque empujó un poco en el jaco. 
  3. Portador: 539 Kg: Colorado. El picador se agarró trasero el animal se dejó pegar y el montado le tapó la salida. En la segunda vara acudió presto al cite del piquero y se dejó pegar. Mansote que se apagó en la muleta. 
  4. Bello: 576 Kg: Colorado. Acudió suelto al caballo y no se empleó. En la segunda entrada se dejó pegar pero sin ninguna fijeza-. Manso, soso y descastado. 
  5. Pórtico. 592Kg: Colorado. Se dejó pegar con fijeza y en la segunda vara se limitó a sujetarlo.. El animal cumplió en el caballo y en muleta. 
  6. Miralto. 559 Kg. Castaño. El picador se agarró arriba pero el toro hizo una fea pelea. En la segunda entrada lo colocaron de largo, se arrancó y el piquero se limitó a sujetarlo. Mansote. 
Cuadrillas y otros. 

El coso venteño registró una buena entrada en un ambiente caluroso. 

Al finalizar el paseíllo aparecieron unas pancartas en los tendidos de sol, pidiendo la dimisión del presidente, D. Gonzalo J. de Villa Parro. 

Suena extraño, pero ayer fueron aplaudidos dos picadores según se retiraban del ruedo. El hecho ocurrió en el segundo y en el sexto. Los del castoreño respondían a los nombres de, Juan Francisco Peña y Daniel López Candel. 

En el tercero de la tarde se tuvo que desmonterar, el torero de plata, Marc Leal, en el tercio de banderillas. En el sexto también se lucieron en este tercio Agustín de Espartinas y Manuel de los Reyes. 

Comentarios: 

De nuevo apareció la sorpresa en el tercero. Al comienzo de faena de muleta el torero francés Juan Leal recibió a su enemigo de hinojos en el centro del anillo, recetándole 5 muletazos que levantaron los olés en los tendidos, sobre todo del público bullanguero. Buen punto de partida para encender la llama de la polémica, trofeos, si, trofeos, no, a faenas poco rigurosas con el sentir de varios sectores de la plaza. El matador después de este recibimiento continuó con una tanda de redondos sin ajustar, el toro por un lado y el torero por otro. El animal fue perdiendo acometividad y el perdió la muleta en un momento de la faena. En un intento de agradar a los presentes, lo arrolló, volviendo a la cara del toro con tremendismo y ahogando las embestidas del burel. El público se puso pesado y el presidente en un acto de generosidad mal interpretada, concedió un trofeo. 

El torero se retiró a la enfermería para no aparecer más. 

La otra cara de la moneda fue Octavio Chacón. No tuvo un buen lote el torero gaditano, pero siempre aporta algún detalle del toreo clásico que atesora. A su primero lo sacó a los medios sin perderle la cara y toreando, pero el animal dada su falta de fuerzas no aguantó la lidia. Al final se pasó de faena. En el cuarto la suerte le ofreció otro animal manso, soso y descastado. El torero lo sacó a los medios sin someterlo, pasándolo en redondos pero despegado. El animal no se prestó al lucimiento y el torero al no conseguirlo en redondos se cambió de mano pero tampoco logró su objetivo. También con este enemigo se pasó de faena. Como dije, tuvo que matar el sexto por cogida de su compañero Juan Leal. El torero comenzó la faena con cierto clasicismo ya que no se desmonteró durante la faena, seguramente en un detalle a su compañero herido. El toro se fue apagando y con ello limitando las posibilidades de que Chacón mostrara el poder de su muleta. Estuvo por encima del toro, y a pesar que su labor no destacó, si se pudo observar que la interpretación que hace del toreo clásico dista mucho del que se practica en la actualidad, necesitando para su lucimiento ganado poderoso, no lo que salió ayer por toriles. 

Javier Cortés se encontró en el segundo de la tarde a un animal blando y lo que le ofreció fue un toreo barato en el toreo en redondo. Cuando lo intentó al natural consiguió una tanda de tres muletazos ajustados y templados. El animal se rajó intentando marcharse a querencias. Con ello se le cerró al torero madrileño la oportunidad de lucimiento. El quinto fue un animal con romana. En el comienzo de faena de muleta se dobló con el “tren” sacándolo a los medios. En estos terrenos no encontró la quietud que necesita el toreo ya que estuvo bailando en la cara del toro durante toda la faena. Solo consiguió una tanda de redondos con templanza pero colocándose al hilo del pitón y descomponiendo la figura. En un momento de la faena el toro se lo llevó por delante pero sin consecuencias para el matador. A mi entender se dejó ir un buen toro. 

©Pepeíllo.

sábado, 25 de mayo de 2019

24 de mayo de 2019.

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

11ª de Feria. Corrida de toros. 

“Un presidente generoso o ignorante.” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Juan Pedro Domecq, considerado encaste propio. De juego variado, predominando la mansedumbre, el descastamiento y la invalidez, sin embargo el sexto no se cansó de embestir en la muleta del recién confirmado, David de Miranda. En cuanto a la presentación algunos ejemplares fueron terciados y a otros les salvó la cara. El tercero y sexto fueron  aplaudidos en el arrastre. El primero y segundo fueron pitado cuando iba camino del desolladero. 

El cuarto fue devuelto a los corrales inutilizarse la mano derecha durante la faena de muleta. 

Terna
  • El Juli: De verde botella y oro. Pinchazo bajo y atravesado y tres descabellos. Silencio. En el cuarto dos pinchazo saliéndose y sartenazo, impregnado de poca vergüenza torera. Aviso. Silencio.. 
  • Paco Ureña. De azul celeste y oro. Pinchazo, estocada caída. Vuelta al ruedo tras petición minoritaria. Estocada desprendida tirándose por derecho tras aviso. Oreja. 
  • David de Miranda. De blanco y oro Pinchazo hondo que vale en le toro de su confirmación. Silencio. En el sexto estovada habilidosa. Dos orejas. 
Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito. 

No estuvo acertado en esta ocasión el presidente. Por un lado estuvo muy generoso concediendo trofeos a troche y moche, cediendo ante un público triunfalista. No debió conceder la oreja a Ureña en el quinto ya que la faena no reunió merecimientos para ello. En el sexto también cedió ante la presión de un público festivalero que llenó de blanco los tendidos solicitando el segundo trofeo, ante el estupor de los aficionados. La faena fue de oreja y nada más. Por otro lado pecó de ignorante o él sabrá de qué pecó, al devolver el cuarto después de comenzada la faena de muleta. El animal se dañó la mano derecha, y el presidente asombró a los aficionados sacando el pañuelo verde. En cuanto a la interpretación del Reglamento, estaba claro, el toro no debió devolverse, ya que se inutilizó durante la lidia, la polémica que suscitó posteriormente fue, ¿qué hubiera ocurrido si en lugar de El Juli, hubiera sido otro torero de menos peso en el escalafón? Como dicen los jóvenes, “hay lo dejo”. Yo en particular, Lo dudo. 

Suerte de varas: 
  1. Molador: 541 Kg. Castaño. El picador no estuvo afortunado. Le tapó la salida y en la segunda entrada se limitó sujetarlo. El animal cumplió en el caballo. En la muleta tuvo un comportamiento extraño. 
  2. Opresor: 576 Kg. Negro listón. .En las dos entradas al caballo manseó descaradamente y en la segunda salió suelto. 
  3. Indomable: 572 Kg: Negro listón. Se dejó pega en el caballo las dos veces que acudió. 
  4. Jiloncito: 599 Kg: Castaño, bragado meano corrido. Sobrero de Luís Algarra. En las dos entradas al jaco, en la primera recibió del piquero una puñalada y en la segunda se limitó a sujetarlo. 
  5. Milagro. 575 Kg: Castaño. En la primera pelea empujó con un pitón y en la segunda lo sujetó. 
  6. Despreciado. 605 Kg. Negro listón. Apretó el animal en el peto pero el piquero le tapó la salida. En la segunda también apretó pero no fue castigado. 
Cuadrillas y otros. 

En tarde sol pero fresca, la plaza registró otro llenó colocando el cartel de “No hay billetes”. El torero de Trigueros, David de Miranda confirmó la alternativa de manos de El Juli y de testigo, Paco Ureña. 

El cuarto fue devuelto a los corrales avanzada la lidia al lastimarse la mano derecha. 

Los tres matadores brindaros un toro al Rey Emérito. 

Comentarios: 

David de Mirando confirmó la alternativa con Molador, un animal con las fuerzas justas y que el coleta lo recibió con unos estatuarios desde el anillo. Cuando lo probó en redondos el animal no tenía recorrido y perdió las manos, creando al torero una situación desagradable precisamente en el toro de su alternativa. Cuando lo intentó al natural no consiguió un solo muletazo que la retira recordara. El toro tuvo un comportamiento muy extraño. En el sexto se encontró con Despreciado, que dado su nombre, intentó demostrar ser recordado por la afición como un buen toro y lo consiguió. Creo que estuvo por encima del torero, aunque el confirmante no se arrugó en ningún momento ante las repeticiones de su enemigo, consiguiendo algunas series ajustadas, sobre todo por el pitón derecho. El animal no se cansaba de embestir y el torero de pasarlo por la muleta. Tuvo el detalle de darle la salida con una arrucina para quedar colocado para el siguiente muletazo Remató con unas bernardinas muy ajustadas, mezclando con ello el toreo clásico con el tremendista. El presidente concedió las dos orejas participando con ello con el público festivalero que va a los toros a conceder trofeos sin medida ni criterio. 

El Juli se le esperaba pero casi no estuvo. Entró en el cartel por la vía de la sustitución, al no poder torear Enrique Ponce. Cierto que se llevó el peor lote. Su primero, al segundo muletazo perdió las manos, la flojedad de su enemigo y el viento presente, influyeron en su labor, ya que el toro comenzó a medir las embestidas defendiendo dada su condición de manso, pero tampoco se le vio al torero madrileño con esa disponibilidad de otras tardes. A su segundo lo envió el presidente al corral y en su lugar salió un sobrero de Luis Algarra que nada tuvo que envidiar al primero de su lote en cuanto a comportamiento. El matador lo paso en redondos y al natural, pero no tenía toro. Al final se puso pesado al faltar la emoción que da la lucha de un hombre con un animal codicioso. 

A Paco Ureña lo recibió la afición con una ovación al terminar el paseíllo. 

Con el capote consiguió levantar los primeros olés de la tarde y ya con la muleta en la mano, recibió a su enemigo con unos muletazos por bajo conjugando el juego de los brazos con las piernas, consiguiendo una plasticidad que fue aplaudida. Ahora faltaba torear, y en redondos consiguió templar, pero cuando lo intentó al natural le faltó colocación. Fue una faena de intenciones y disposición que no consiguieron acoplarse a las condiciones de su enemigo. Su premio fue una vuelta al ruedo tras una petición minoritaria. Al quinto de la tarde lo sacó a los medios doblándose con él y en la primera tanda de redondos el toro se le coló dando un buen susto a los presentes. El manso acudía al engaño defendiéndose y el torero de Lorca intentaba pasarlo con ambas manos pero sin que su labor llegara a los tendidos. Al final y después de una faena llena de altibajos consiguió sacarle unas tandas por ambas manos que levantaron los olés de los presentes que junto con el remate de manoletinas consiguió un trofeo. 

©Pepeíllo.