domingo, 22 de mayo de 2022

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros

“Tarde de banderilleros”

Ganadería

Se anunciaron 4 toros de Torrealta, formada con el crisol de procedencias de Maribel Ybarra, Jandilla y Torrestrella, y 2 de García Jiménez, procedencia Juan Pedro Domecq y Díez. El 2º, 3º y 6º, fueron protestados por falta de trapío En general cumplieron en el caballo y otros mostraron una calidad en la muleta para encontrarse con un torero con ganas de triunfar y de torear. Hay que destaca que no fueron castigados en el caballo.

Terna:
  • El Fandi. De marino y oro. Media estocada tras aviso. Silencio. Pinchazo hondo que rueda. Tímidas protestas.
  • Manuel Escribano: De catafalco y oro. Estocada trasera y tendida. Aviso. Silencio. En el quinto estocada trasera y caída. Vuelta al ruedo tras petición.
  • Leo Valadez: Que confirmó la alternativa de manos de El Fandi. De verde hoja y oro. Estocada caída que vale. Saludos desde el tercio tras petición minoritaria. Estocada perpendicular y delantera. Oreja.
Presidente: D. Gonzalo J. de Villa Parro.

Se lidiaron algunos toros sin rematar, lo que significa que los veterinarios y el presidente no fueron muy exigentes en el reconocimiento. En el sexto concedió una oreja al mexicano Leo Valadez tras una faena insulsa y falta de contenido, pero un revolcón, es un revolcón.

Cuadrillas y otros.

Confirmó la alternativa el torero mexicano de Aguascalientes, Leo Valadoz.de manos del granadino, El Fandi. Hoy los protagonistas han sido lao tercios de banderillas. Los tres toreros-banderilleros, fueron cubriendo los tercios invitándose entre ellos en la colocación. Lo interpretaron de manera variada, lo que significó que los espectadores lo pasaron bien. Así de gracejos son esos toreros. Esta suerte, añadida con un toque atlético, tiene su público que los animan con sus aplausos, pero suelen ser poco ortodoxos en la ejecución.

El coso venteño registro algo más de media entrada. El viento molestó a los matadores que tuvieron que buscar las zonas del ruedo donde afectara menos, a partir del tercer toro comenzó a molestar a los espectadores ya que el ambiente se volvió más fresco

Comentarios:

En los tercios de banderillas los tres espadas fueron intercambiaron los palos como buenos compañeros., dándole al festejo un aire popular, que se olvidarían que estaban en la primera plaza del mundo. Los espectadores lo pasaron bien, pero de los 18 pares que colocaron, ninguno satisfizo a los aficionados. Todos a toro pasado. El Fandi ya tiene la carrera hecha y lleva casi toda su vida colocando pares de banderillas a toro pasado, y con la muleta haciendo faenas insulsas de donde solo ha mostrado vulgaridad. A estas alturas a nadie se le ocurriría pedirle que se colocara en su sitio y es un torero que no ha engañado a nadie, ya que cuando hemos ido a verle, sabíamos lo que estaba dispuesto a dar. Torear colocando lo intentó Manuel Escribano y se notó la diferencia con sus compañeros.

A su primero El Fandi se lo llevó a querencias, hecho que nadie entendió. En toriles le recetó varias tandas y supongo que el animal se preguntaría: para esta fiesta tan pobre me traes a mis querencias… En el cuarto, el torero se lo tomó en serio y lo único que consiguió fue dejarse ir un toro de faena. Imprimiéndole a la muleta una velocidad de fórmula 1. Como fueron muletazos sin mando, el toro terminó dueño de la pelea y cuando intentó el toreo al natural lo desbordó.

En el sexto Leo Valadez, sufrió un revolcón en la faena de muleta, que el animal lo llevó prendido durante unos segundos. Fueron momentos dramáticos hasta que el matador se incorporó de nuevo a la lidia. La faena tuvo un antes y un después. En el antes el toro acudía al engaño con prontitud y se dejaba torear, pero el matador no llegó a templar ningún muletazo. Todo era electrizante, moviendo la muleta como si fuera un látigo. A continuación del revolcón, valió todo. Los espectadores jaleaban los latigazos que el torero recetaba a su enemigo. El final fue la petición de oreja que el presidente consideró mayoritaria. Una oreja que supongo que le valdrá para su carrera, para la mía como aficionado, poco. En el toro de su confirmación el matador llegó dispuesto a la consagración, y lo primero que hizo fue recibirlo de hinojos con la muleta y recetarle 6 muletazos que luego le harían falta cuando intentara el toreo serio, es decir, de pie. Pero el torero se encontró con un inconveniente, el viento, que le molestó en menor medida en la faena, pero que siempre es peligroso. Algunos toreros, se colocan de hinojos tratando de mostrar la valentía que atesoran, y cuando llega la hora de torear, sacan a relucir los trucos de sus maestros. Citar fuera de cacho, con el pico de la muleta y rematar los muletazos en Goya. Es Decir pasarse el toro lo más lejos posible. Es curioso.

Escribano recibió a sus dos enemigos en los medios frente a toriles. Es una suerte muy arriesgada pero que en el cómputo de la faena no se valora. El tercero llegó a la muleta defendiéndose, ya que fue sometido en banderillas. A pesar que el matador estuvo dispuesto colocándose en su sitio, no logró ningún muletazo que mereciera la pena recordar. El quinto fue un buen toro para la muleta y el sevillano basó su faena en el toreo al natural, arrancando los primeros olés de la tarde al templar las embestidas de su enemigo. Se le pidió un trofeo pero en esta ocasión como no hubo revolcón, no fue mayoritaria. En otra ocasión será Manuel. .

©Pepeíllo.

sábado, 21 de mayo de 2022

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros

“La encerrona fue a Ureña”

Ganaderías

Se lidiaron seis toros de distintas ganaderías. La Ventana del Puerto, Domingo Hernández, Adolfo Martín, José Vázquez, Juan Pedro Domecq y Victoriano del Rio. El quinto fue devuelto a los corrales y en su ligar se corrió un sobrero del Conde de Mayalde. Ganado impresentable. Varios de ellos protestados por falta de trapío, y lo que llevaban dentro ni para carne de matadero. Algunos de ellos fueron pitados en el arrastre.

Terna:
  • Paco Ureña como único espada. De grana y oro. En el primero pinchazo hondo y dos descabellos. Silencio. Media estocada que fue suficiente. Saludos desde el tercio. En el tercero pinchazo y estocada tendida y atravesada. Silencio. En el cuarto tres pinchazos y estocada que rueda sin puntilla. Silencio. En el quinto estocada. Oreja. En el sexto pinchazo y estocada caída. Silencio
Presidente: D. Jesús María Gómez Martín.

Devolvió el quinto en el tercio de banderillas casi obligado por las protestas de los aficionados, lo que se puede interpretar que en esta ocasión jugó a empresario.

Cuadrillas y otros.

El coso venteño registró una buena entrada para ser testigos de la encerrona que le tenían preparada al torero de Lorca. En el tercio de banderillas del tercero de la tarde, los profesionales encargados de esta labor cantaron la gallina. El problema no fue que necesitaran pasar por la cara del toro cuatro veces para colocar 4 palos, es que el animal, un manso con aviesas intenciones por el pitón derecho de Adolfo Martín, le enseñaron lo que no debían. Para vestirse de luces hay que tener por lo menos profesionalidad y valor para ponerse delante de un toro. En Esta ocasión y a pesar de las dificultades que el “adolfomartín” le presentó al torero, los enemigos del torero salieron acompañándoles del hotel. ¡Vivir para ver!

Comentarios:

Lo que puede cambiar una preposición en una frase: No es lo mismo, “La encerrona de Ureña”, que “La encerrona a Ureña” Tenía mis dudas que la corrida cumpliera las expectativas que los aficionados habían puesto en ella. De lo que no dudé un momento fue de la profesionalidad y entrega que saliera de los engaños del maestro Ureña. Los argumentaré con datos. Este torero, fiel a sus valores desde que comenzó a vestirse de luces, de no engañar a nadie que pague una entrada, esta temporada se ha visto excluido de todas las ferias importantes que se han celebrado hasta la fecha. Como nadie conoce los motivos de esta exclusión y como los despachos de los gestores continúan sin abrir las ventanas para expulsar de ellos la sordidez que se cuece a diario en ellos por los gestores-empresarios y a la vez ganaderos, que controlan este negocio, y la prensa tampoco cuenta lo que ocurre dentro, el aficionado se ve desamparado de la realidad que debería adornar la fiesta.

Pero ha sido siempre así, y lo que me extraña es que continúen sorprendiéndonos estos hechos. La verdad que ha manado en el toreo de Ureña ha sido siempre molesta para la jerarquía que controla este tinglado, como ha ocurrido con otros toreros de otras épocas, ya que han puesto en evidencia el negocio de las mentiras que envuelve el arte que muestran y que seguirán mostrando las figuras, donde los periodistas de nómina escribirán casi en letras de molde sus gestas. Pero a los aficionados no es fácil engañarlos, lo harán con suma facilidad a los espectadores del alcohol, pero cuando sale el toro, este continúa colocando a cada uno en su sitio, y con Ureña, al no pertenecer a ningún clan de apoderamiento, no han contado con él.

Ayer fue otro episodio del fracaso de la fiesta. El murciano intentó engancharse al carro de las ferias con una gesta, una gesta que los que se encontraban en los despachos solicitarían a la providencia, cada uno implorando con sus creencias, que fuera un fracaso. Y casi lo consiguen, pero apareció en el ruedo el quinto, un sobrero del conde de Mayalde y de nombre Hortelano, un toro que nadie vio en él lo que el murciano le sacó. Fue un toro manso, blando y noble. pero se alinearon dos astros, uno la honradez del torero y otro la lluvia, bendita lluvia que aparte que nos da el pan de los campos, puso en Ureña una entrega que consiguió sacar a su enemigo lo que no tenía y refrescó los ánimos de los presentes, en especial de esos tendidos tan peculiares que son el 5 y 6. Las nubes ensombrecieron el ruedo, pero los focos alumbraron los ojos de los espectadores que a falta de honradez en los despachos, vieron una luz en el torero que puede alumbrar la salida del desastre en que se encuentra la fiesta. Y según lo visto, nadie va a tirar la primera piedra para sacarla de este miserable estado. En vista de los resultados, los ganaderos trajeron lo que sobraba en sus dehesas y los empresarios, a lo suyo, a hacer caja y cuanto antes mejor, no vayamos que con el nuevo pliego de la plaza, tengan que hacer las maletas

Supongo que la prensa tendrá ya un culpable para este desaguisado. ¡Los aficionados! ¿Me equivoco? 
Lo que nunca llegaré a entender fue el lanzamiento de almohadillas al ruedo comoocurrió en el quinto .

©Pepeíllo.

viernes, 20 de mayo de 2022



Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros

“Continúan las rebajas”

Ganadería

Se corrieron toros de Garcigrande de procedencia Juan Pedro Domecq Diez en la línea de Juan Pedro Domecq Solís. La preferida de las figuras. A pesar de la romana a algunos ejemplares les faltó remate. En el juego en el caballo no destacó ninguno, se dejaron pegar y algunos mansearon. El juego que dieron en la muleta fue variado, prevaleciendo la sosería y la nobleza. El segundo hizo méritos de tomar el camino de los corrales

Terna:
  • El Juli. De turquesa y oro. 4 pinchazos y estocada muy contraria. Silencio. Pinchazo hondo y estocada hasta los gavilanes. Vuelta al ruedo tras dos avisos.
  • Alejandro Talavante: De marino y oro. En el tercero bajonazo de juzgado de guardia. Protestas. En el quinto pinchazo bajo y bajonazo tras aviso. Saludos desde el tercio.
  • Tomas Rufo: De blanco y oro. En el toro de su confirmación, estocada atravesada tras aviso. Oreja. En el sexto estocada desprendida. Oreja. Salió por La Puerta Grande.
Presidente: D. Juan Francisco García González

Estuvo firme el presidente al no conceder la oreja a El Juli en el cuarto. La petición no fue mayoritaria. Sin embargo debió devolver el segundo, primero del lote de El Juli, que llegó a la muleta dando muestras de no reunir condiciones para la lidia y ante la duda debería estar del lado de los aficionados.

Cuadrillas y otros.

Lleno hasta la bandera en tarde de calor, a pesar de no estar presente el Sol. Como debe ser muy listo, se diría para que voy a caldear el ambiente más de lo que está. En el quinto y en el tercio de banderillas se desmonteraron Miguelín Murillo y Manuel Izquierdo. En el sexto lo hizo Fernando Sánchez. Este torero de plata es un seguro. En este toro colocó dos pares de banderillas, uno de poder a poder, a pesar de ir de tercero. Sin duda uno de los mejores banderilleros del escalafón.

Comentarios:

A esta plaza le está ocurriendo como a los grandes almacenes, primero muestran unas rebajas, después para seguir atrayendo el interés del público, anuncian otras, que son los restos de las primeras. Alguien debería tomar medidas contra este desmadre y darle un toque de seriedad. Será difícil pero no imposible, ya que la ignorancia es como la semilla, que aunque se entierre en verano, y dejen la plaza vacía, llega mayo y vuelve a florecer, y de nuevo se creen que están descubriendo el toreo, pero en los últimos años deben regar su afición con alcohol de beber.

Los aficionados deben estar cansados de predicar en el desierto y que temporada tras temporada el listón de las exigencias sea más bajo. Eso es lo que les interesa a los empresarios, y al entorno de los toreros. El Juli está desconocido y mostró otra disposición, pero le costará conseguir el reconocimiento de los aficionados. Ha dejado de espatarrarse delante del toro, citar fuera de cacho y rematar los muletazos en el barrio de La Concepción. Pero continúa sin entrar en Madrid, y ese problema solo depende de él. Pero tengo la sensación que le debe importar un patinete. Elige ganado de garantías, y si los toros no emocionan a los aficionados, tiene a su favor a los tendidos del alcohol y por supuesto a los tendidos del clavel, que lucharán por su supremacía, por mucho “Julipie” que muestre.

Talavante tampoco estuvo fino, pero cuenta de momento con la confianza del aficionado, pero no tanto con los del alcohol. En su primero y ante un toro que no transmitió ni al ganadero, decidió tomar el acero y abreviar las penalidades de los aficionados, que ven como están pasando las figuras por la pasarela venteña, sin un ápice de interés en levantar esta fiesta muy herida por la pandemia, y los de siempre beneficiándose de la leña del árbol caído. En su segundo tuvo una parte de comicidad y otra seria, como los espectáculos del Bombero Torero. Recibió a su enemigo de hinojos y así estuvo hasta que el toro se cansó de embestir. Sería para ganarse la voluntad de los tendidos del alcohol. En la parte seria, consiguió ajustarse más por el pitón izquierdo, aunque en momentos le faltó darle la distancia adecuada. Cuando volvió por el pitón derecho le sacó al toro lo que estuvo dispuesto a dar. Un desplante tirando la muleta en la cara de su enemigo, enardeció a parte de la concurrencia. Falló a espadas, y los de las copas se tuvieron que guardar los pañuelos.

Tomás Rufo conjugo la nobleza y el temple en las embestidas de su primero con la de su muleta y consiguió algunas tandas muy ajustadas, sobre todo por el pitón izquierdo, a pesar de tener el noble animal menos recorrido. Con una oreja le premió la concurrencia, sobre todo su disposición. Al sexto lo recibió con unos muletazos rodilla en tierra que calaron en los tendidos, pero se equivocó de terrenos, se lo llevó a los medios y allí el toro no acudía con la nobleza y templanza que esperaba. Rectificó su error, lo cerró y allí el animal acudía al engaño con más recorrido y templanza, sirviéndole para convencer a la parroquia que le solicitó la oreja que le permitió ser el primero de la feria en conseguir abrir La Puerta Granda, no con la rotundidad que esperan los purista, pero… es lo que hay.

©Pepeíllo.

jueves, 19 de mayo de 2022

A Pepe para  que se anime a quedarse hasta el sexto toro.

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros

“Qué cantidad de despropósitos”

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Victoriano del Rio, de procedencia Juan Pedro Domecq Díez por distintas ramas. Impresentable corrida la que trajo el ganadero de Guadalix de la Sierra. Mal presentada, mansa, sin gota de casta y blanda. Más no se puede decir del juego de un ganado, sólo añadir que los aficionados esperaban mucho de él. La única justificación es que se anunciaban figuras, y probablemente lo elegirían sus veedores. Si esto fuera cierto, siento que un ganadero que vive su profesión como aficionado, se haya dejado manipular de esta manera. Fue lo que vi. Varios toros fueron pitados en el arrastre.

Terna:

  • José María Manzanares: De azul pavo y oro. En el segundo dos pinchazos y estocada. Silencio. En el cuarto protestas.
  • Fernando Adrián: De grana y oro. Bajonazo infame en el toro de su confirmación. Saludos desde el tercio tras aviso. En el quinto estocada caída y desprendida. Silencio
  • Roca Rey: De azul pavo y oro. Estocada muy baja. Leves protestas. En el sexto pinchaco y 4 descabellos tras dos avisos. Aplausos.

Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez.

Sólo una observación. ¿Cómo permitió el presidente que se lidiara ese ganado tan mal presentado? Muy decepcionados salieron los aficionados del coso venteño y no deben olvidar que estos son los que volverán mañana y pasado… Los triunfalistas y los aficionados del alcohol, no recordarán ni el cartel, solo que la plaza la han convertido en una borrachería.

Cuadrillas y otros.

Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en recuerdo del torero onubense, Migue Báez, Litri, fallecido ayer. El coso registró un lleno y en las taquillas se puso el cartel de “No hay billetes”, pero la reventa funcionaba en el entorno de la plaza. Este año parece ser que todo vale y los efectivos de seguridad se han puesto de perfil y no quieren saber nada del problema.

Comentarios:

Nunca había visto tantos despropósitos en una corrida como tampoco a un torero considerado figura, como Roca Rey, ser un provocador, no a los aficionados, sino a la fiesta. Manzanares, se vio claramente que vino a cobrar, y aquí no se admiten lamentaciones ya que son las figuras quienes imponen el ganado y los compañeros de cartel, y ayer no fue una excepción incluso metieron a Fernando Adrián para que confirmara y no tuviera que abrir plaza Manzanares. El joven matador se dedicó a ser espectador de un lamentable espectáculo.

Aunque el alicantino no mostró ningún interés en agradar a los espectadores, no dio muestras de querer enfrentar a los aficionados, con ese público triunfalista y orejero y tan amante del alcohol. Se limitó a pasar a sus dos enemigos por la muleta con las ventajas que suelen ser habituales en é, y a cobrar. Que el hombre tiene que mantener a su familia. Pero Roca Rey, si. Aparte que vino a hacer caja, en el sexto el peruano escribió una página negra en su palmarés. Estuvo a punto de salir por La Puerta Grande realizando una faena que cualquier profesional con un poco de vergüenza torera, no hubiera firmado, primero en la que ellos llaman la primera plaza del mundo, y después ante un animal que fue un cordero con piel de toro. Preparó la faena con premeditación y alevosía sin tener en cuenta la tomadura de pelo que habían sufrido, tanto los aficionados como los ignorantes espectadores que colmaban los tendidos 5 y 6, que habrían pagado un buen dinero para conseguir una localidad en la reventa, por el juego ofrecido por el ganado y la labor de sus dos compañeros de cartel.

En la faena de muleta del sexto y después de recibir a su enemigo de hinojos con un pase cambiado y cuatro redondos de añadido, más propio de una plaza de turistas, se plantó junto a los tendidos 5 y 6, y realizó una faena indigna de cualquier profesional. Su labor estuvo ausente de mando, sin colocación, rematando los muletazos en la calle de Alcalá, cierto que el toro no se prestó al lucimiento, y si el animal no pasaba, lo hacía él barriendo el lomo de su enemigo con la franela,. En el toreo al natural, citaba con el pico por delante, y el público quiso colocar los mantazos del torero en la cumbre de la tauromaquia. Menos mal que falló a espadas, sino los espectadores triunfalistas se hubieran jugado la piel exigiendo al presidente los máximos trofeos para premiar la faena cumbre que habían tenido la suerte de vivir en directo. Pero la degradación de la fiesta no llegó hasta tal extremo, y este tipo de aficionado tendrá que esperar otra ocasión para narrar a sus nietos que fueron testigos de una faena cumbre solo escrita en su mente y que sus descendientes no encontrarán en los anales de la tauromaquia. Abreviando por si algún lector no quiere perder el tiempo en leer este episodio. ¡Fue una vergüenza!, incluso para los espectadores que lo aclamaban.

Fernando Adrián se limitó a ser espectador de tal esperpento después de liquidar, primero al toro de su confirmación, del cual poco hubo que hablar y el quinto, lo mejor fue que había que olvidarlo dado el poco fruto que manó del árbol en esa faena. Otra vez será matador. .

©Pepeíllo.

miércoles, 18 de mayo de 2022

A mi amigo Pepe Demetrio, recomendándole que acuda la plaza alguna vez. Podrá comprobar que todas las estocadas no son trapaceras.

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros

“Otra oportunidad perdida”

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Pedraza de Yeltes. De variada presentación, a algunos les falto trapío. El segundo fue aplaudido en el arrastre. Dieron buen juego en la muleta, pero los matadores no lo aprovecharon.

Terna:
  • López Chaves: De obispo y oro. Estocada saliéndose de la suerte. Saludos. En el cuarto estocada trapacera. Silencio.
  • Javier Cortés: De marino y oro. Estocada atravesada. Aviso y dos descabellos. Saludos. Estocada baja. Silencio.
  • José Enrique Colombo: De marino y oro. En el tercero estocada baja y tendida. Aviso. División de opiniones. Estocada caída. Se confió al sacar el estoque y casi lo engancha. Es lo que tiene la casta, que vende cara su vida. Silencio.
Presidente: D. Ignacio Sanjuán Rodríguez.

Sin problemas en sus funciones

Cuadrillas y otros.

Diego Carretero fue sustituido por Javier Cortés. Tarde primaveral con algo más de media entrada. La cuadrilla de Javier Cortés, montó un sainete al parear al quinto de la tarde. Empañaron un traje tan serio como el de luces, con un esperpéntico tercio de banderillas. Los protagonistas de ese triste espectáculo fueron, Luis González y José Antonio Prestel.

Comentarios:

El primero de la tarde se llamaba Burreco. Fue el único animal que desentonó del encierro. Ni se entregó en la pelea con el montado ni en la muleta de López Chaves. Le costó desplazarse y casi le molestaba que el matador intentara pasarlo por la pañosa. El torero salmantino solo pudo sacarle una tanda aseada de redondos llevándolo muy metido en la muleta. .

Salió el segundo de la tarde, de nombre Brigadier, y su lidia correspondió a Javier Cortés. El toro no demostró en el caballo ningún detalle de ser recordado, pero el piquero tampoco. Con la muleta el madrileño trató de ofrecer a su enemigo temple, y con la derecha consiguió dos tandas aseadas y por el pitón izquierdo una tanda de naturales largos y templados, pero su faena se fue diluyendo por falta de emoción. Prolongó la faena y los espectadores perdieron interés por su labor. El toro recibió el reconocimiento de los presentes siendo aplaudido en el arrastre.

Al tercero lo llamaron Huracán. Un animal que se empleó en el caballo, pero el montado no estuvo a la altura, tapándole la salida. Durante la lidia sufrió las veleidades deColombo al ser banderilleado a toro pasado. Solo en el tercer par llegó a cuadrar en la cara. ¡Estos banderilleros! Se conoce que no vieron al maestro Fernando Sánchez el día anterior, o no quisieron verlo. Después de brindar al público se dedicó a mostrar un desajuste absoluto de su muleta con las embestidas nobles de su enemigo. No le bajaba la mano y eso que se lo indicaban desde los tendidos, pero el torero a su bola. Al natural tampoco dejó nada en el recuerdo. A mi humilde entender, se dejó ir un buen toro, sin torear, claro.

El cuarto atendía por Mirador. No se empleó en el caballo. Tampoco los banderilleros se lucieron con los rehiletes. López Chaves tampoco encontró la distancia y el sitio para que su faena llegara a los tendidos. Citaba fuera de cacho y cuando le ofreció la muleta con la izquierda, el toro lo desbordó. Seguramente notaría que el salmantino no encontró la valentía de colocarse donde se colocan los toreros que quieren torear. Con mucho pesar tendré que decir que el toro se fue sin torear, ya que este matador me merece mis respetos..

Y apareció en el ruedo el quinto, de nombre Tontillo. ¡Vaya nombre!. En el caballo ofreció un juego irregular, pero el picador, como es habitual, no estuvo fino. Antes de tomar la muleta, la cuadrilla de Cortés ofreció un lamentable espectáculo en el tercio de banderillas. Eso sí, el miedo es libre. Pero vestirse de luces también debe ser libre y esos dos toreros deberían pensar en su futuro, pero lejos de las plazas. Con la muleta el matador no anduvo fino, y si que lo sentí, por lo ha sufrido este torero. Recibió a su enemigo con una tanda de muletazos por alto y otra de tanteo, pero cuando se echó la muleta a la izquierda le faltó mando y colocación, en una palabra, hizo todo al contrario. A pesar de todo lo ocurrido en el ruedo, el toro se dejó torear, pero no encontró la tarde inspirada del matador. ¡Ánimo Javier!

Y salió el sexto, de nombre Bellito, y lo primero que se encontró fue con un piquero incompetente en su labor, picándolo trasero, bajo y tapándole la salida. Criar un toro durante cuatro o cinco años, para que un señor tocado de castoreño lo trate así… Colombo volvió a repetir con las  banderillas y eso que anduvo pensándoselo, y la cuadrilla mirándose entre ellos y pidiéndole con la mirada que se decidiera a parear. No estuvo fino el torero-banderillero. Pareó a toro pasado y en el primer embroque tuvo que tomar el olivo al apretarle el noble animal a la salida del par. En la faena de muleta el toro tuvo poco recorrido y el matador luchó por acoplarse a sus embestidas y por intentar mostrar algo que interesara a la parroquia venteña. Pero citaba fuera de cacho y rematada los muletazos en la M-30. No se me ocurre decir nada más, solo que sufrió un desarme y se vio en el derecho de tomar el olivo de nuevo, lo que nos dijo a los presentes que el toro necesitó una muleta que no fuera la que le ofreció el matador venezolano.

©Pepeíllo.

martes, 17 de mayo de 2022

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros

“Lo que es la bravura”

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Araúz de Robles, encaste Gamero Cívico, en la línea de Samuel Flores. El primero fue devuelto a los corrales al partirse una pezuña. Salió un sobrero de Chamaco, que también fue devuelto y en su lugar salió el segundo sobrero de la misma ganadería. El encierro fue desigual, algunos ejemplares fueron protestados por falta de trapío. El cuarto fue aplaudido en el arrastre.

Terna:
  • Joselito Adame: De turquesa y oro. En el primero de su lote pinchazo hondo y estocada caída y trasera. Saludos. En el cuarto, pinchazo saliéndose de la suerte. Aviso y estocada habilidosa, caída, saliéndose de la suerte. Vuelta al ruedo protestada.
  • Pepe Moral: De verde botella y oro. Pinchazo saliéndose de la suerte. Media estocada tendida perdiendo la muleta. El manso recorrió el albero y en querencias recibió 6 descabellos, entre ellos el matador recibió dos avisos. Silencio. En el quinto estocada caída. Silencio.
  • Ángel Téllez: De blanco perla. Pinchazo y estocada caída. Vuelta al ruedo. Estocada trasera tirándose por derecho. Aviso. Silencio.
Presidente: D. Gonzalo J. de Villa Parro.

No debió permitir cambiar de tercio en el cuarto, ya que el animal no fue castigado en el caballo y quedó muy crudo para la muleta. Por lo demás, sin problemas en sus funciones.

Cuadrillas y otros.

Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del ganadero D. Javier Araúz de Robles.

Tarde soleada de buena temperatura. La plaza registro tres cuartos del aforo. En el cuarto se tuvieron que desmonterar Tomás López y Fernando Sánchez. En el tercero se lucieron con profesionalidad, Juan Navazo y Alberto Zayas. Ante la falta de arrancada de su enemigo, los toreros de plata tuvieron que jugarse el tipo.

El torero de plata Fernando Sánchez está atravesando en un gran momento. En el cuarto de la tarde puso un par de poder a poder, dándole todas las ventajas al toro y no es la primera vez que ejecuta esta suerte en esta feria. Saliendo de la cara de su enemigo andando. Fue un gran par, en el que muchos de sus compañeros deberían intentar reflejarse en él.

Comentarios:

Joselito Adame, se encontró en el cuarto con un toro, de nombre Carantoña, que en la muleta derrochó casta y bravura. En el caballo mostró signos de mansedumbre. En la primera entrada derribó con poder pero salió huyendo del embroque. En la segunda entrada recibió el castigo trasero y volvió a salir suelto. De esta manera el animal se quedó crudo. El maestro mexicano decidió cambiar el tercio y cuando comenzó la faena de muleta, lo cito con un estatuario junto a las tablas de sombra y allí lo arrolló. Suerte tuvo el maestro en ese lance. El torero se recuperó y continuó la lidia, pero el toro tenía mucho que torear y el matador estuvo por debajo de su enemigo. El único pero es que por el pitón izquierdo tuvo menos recorrido, pero por el derecho manó embestidas transmitiendo emoción en la pelea, pero no encontró la muleta que merecía la faena que ofrecía el animal. Fue una pena que se fuera sin torear. Es el problema de la bravura. Quiso maquillar el cuadro de su labor con unas manoletinas, pero en esta ocasión lo que hizo fue emborronarlo más. La generosidad del público fue mal interpretada por el matador, que ante los aplausos se marcó una vuelta al ruedo por su cuenta. Después de dar la vuelta al ruedo, se retiró a la enfermería. Otro detalle que no se entendió. El primero de su lote fue un sobrero de Chamaco, de nombre Afanoso. El toro manseó en el caballo y en la faena de muleta Adame le recetó unas tandas de redondos aseados, pero en el toreo al natural estuvo desconfiado, sin ceñirse a su enemigo. Al volver sobre la mano derecha estuvo en un tono ventajista y llena de vulgaridad, dejándose ir un toro que estuvo pidiendo un torero que quisiera triunfar. No enconté en el torero mexicano la entrega y el valor que ha hecho gala durante su carrera.

Pepe Moral no dejó nada escrito para el recuerdo. Su primero, de nombre Chicloso, se rajó al tercer muletazo y se marchó en busca del amparo de las tablas. El torero anduvo mendigando un pase aquí y otro allí, pero el animal no dio opción a sus peticiones. A su segundo de nombre Chiringuito, que no se empleó en el caballo, lo recibió de hinojos en los medios pero su gesto no llegó a los tendidos. Cuando intentó practicar el toreo serio y con un toro sosote, Moral se contagió de la sosería y decidió tomar el acero.

Nos esperaba la sorpresa de la tarde, y esta fue el toreo de Ángel Téllez. El primero de su lote, de nombre Campiña, cumplió en el caballo y en la muleta mostró mucha nobleza y poco recorrido, y aunque en las primeras tandas apretó en la pelea, se fue apagando como una vela, pero el torero madrileño tiró de muleta y de toreo, y le sacó al toro unos naturales que nadie esperaba. Estuvo muy firme el matador, y los aficionados sintieron que perdiera los trofeos por un mal uso del acero. En el sexto, las hadas se irían a cenar, dada la hora, y dejaron desprotegido al torero, que no anduvo fino ante las exigencias de su enemigo. Por el pitón izquierdo acudía con la cara alta y el torero no encontró la templanza para meterlo en la muleta. Una pena torero. Esperaba impaciente que saliera el sexto, pero…

©Pepeíllo.

lunes, 16 de mayo de 2022

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de novillos

“Tarde de avisos”

Ganadería

Se lidiaron seis ejemplares de la ganadería del Conde de Mayalde, de procedencia Juan Pedro Domecq. Bien presentados, muy blandos y nobles. El primero y el sexto fueron aplaudidos en el arrastre.

Terna:

  • Santana Claros. De nazareno y oro. Al entrar a matar se lo llevó por delante el novillo saliendo ileso del embroque. Estocada contraria. Aviso. Silencio. En el cuarto estocada desprendía y perpendicular, aviso. Silencio.
  • Isaac Fonseca: De verde hoja y oro. En el segundo estocada desprendida perdiendo la muleta. El novillo mostró una muerte brava. Aplausos. En el quinto dos pinchazos y estocada que rueda. Vuelta al ruedo tras petición minoritaria.
  • Álvaro Burdiel: De negro y oro. Pinchazo, estocada desprendida, trasera y atravesada, aviso. Silencio. En el sexto estocada atravesada, aviso. Saludos.

Presidente: D. Eutinio Carracedo Pastor.

En el segundo los aficionados le dedicaron una sonora bronca al no devolver un novillo poco apto para la lidia. Entre presidentes jugando a empresarios y dejándose llevar por los triunfalismos que acuden al coso, la fiesta está apañada.

Cuadrillas y otros.

Cuando finalizó el paseíllo se guardó un minuto de silencio por el 102º aniversario de muerte de José Gómez Ortega, Joselito, en la plaza de Talavera de la Reina.

La plaza registró media entrada. Hay que destacar la regularidad de los toreros de plata. Estuvieron toda la tarde mostrando una profesionalidad encomiable, serios y efectivos tanto en la lidia como en el tercio de banderillas. En el primero tuvieron que desmonterarse Javier Ambel y Oscar Reyes y en el quinto Raúl Ruiz.

Los picadores a lo suyo. Picando trasero, tapándoles la salida a los novillos, y arreándoles sin medida. Varios de ellos marrando el castigo. Una verdadera pena. La única excusa podríamos anotársela a Alberto Sandoval. El novillo acudió al caballo suelto y descompuesto y fue muy difícil marcar el castigo en el morrillo.

Comentarios:

Los novilleros abandonaron el coso por su propio pie, y no porque la novillada fuera infumable, no, a cada uno le dio su oportunidad. Pero la fiesta está en una fase que le costará salir. Si estos son los novilleros punteros y algún que otro a punto de tomar la alternativa, los aficionados deberíamos apagar nuestra afición y marcharnos a casa.

El ganado trajo de la dehesa nobleza, escasez de fuerzas y recorrido en la muleta, sin embargo ninguno de ellos logró arrancarles un trofeo. Un trofeo de peso, claro. Menos Isaac Fonseca, los dos restantes recibieron 4 avisos en sus faenas de muleta. ¿Y para qué tanto tiempo en la cara del toro? Para nada, solo para hacer los espectáculos soporíferos. Pero el problema viene de largo y nadie es capaz de decirle a estos novilleros que lo que no hagan en cinco minutos, no van a hacerlo en quince. Una pena que los chavales jóvenes estén llenando los ruedos de vulgaridad y aburrimiento.

Isaac Fonseca en el quinto estuvo en novillero. Pero antiguamente estar en novillero era dejarse la piel en el ruedo, dando emoción a las faenas. Hoy ha cambiado el modelo, prima la cantidad y no la calidad. Lo recibió de hinojos en la boca de riego y cambiándole el viaje, continuando con una tanda de derechazos largos, templados, abriendo el compás, pero dedicándose a acompañar la embestida y rematados en Manuel Becerra. Otra tanda la cerró con una arrucina, alegrando la tarde al público que le apasiona esta interpretación del toreo, pero alguien debía decirle al torero, a punto de matricularse en la parte seria de la fiesta, que eso no es torear. El segundo de la tarde no le dio al torero mexicano ni la oportunidad de estar en novillero. Un blando animal, protestado por los aficionados presentes y que el presidente no quiso enterarse.

Santana Claros demostró en el primero de la tarde que le falta algo que no sabría definir. Lo recibió con muletazos por alto, cuando debería saber que por alto van todos los toros, y su enemigo fue noble y con recorrido. Tanto en el toreo en redondo como al natural le faltó acoplar su muleta a las embestidas de su enemigo. Estuvo más diez minutos en la cara del toro y no consiguió de los tendidos ni un simple murmullo que no fuera hablar del tiempo. En el cuarto el torero malagueño estuvo por debajo de su enemigo. Dio la impresión que cobraba por la cantidad de muletazos que dio al hilo del pitón sin temple y sin colocación en un tiempo record. Es la única explicación que le encuentro a su labor. Así podía justificarse que recibiera un aviso.


Álvaro Burdiel al ejecutar el segundo muletazo al primero de su lote, el animal dio una vuelta de campana. El juego que el novillo estaba dispuesto a dar terminó aquí. El matador mostró mucha templanza en las tandas que dio, pero cuando no hay enemigo, no existe faena. El sexto le puso en bandeja el triunfo, pero el torero debió desestimarlo. Los aficionados, huérfanos durante toda la tarde de toreo, le indicaban que se pusiera en su sitio, pero no hizo caso. El novillo continuó embistiendo y metiendo la cara con nobleza y el torero consiguió algunas tandas de naturales templadas, pero siempre colocado al hilo del pitón. Al fallar con el acero le privó de algún trofeo. Una lástima matador, Fue el único que mostró condiciones para estar en el camino de colocar su nombre en el escalafón de matadores.

©Pepeíllo.