lunes, 29 de julio de 2024

 Final del certamen Cénate Las Ventas

Novillada con picadores 25 de julio de 2024

9.629 entradas vendidas para la novillada, según datos de la empresa

Brindo la final de la novillada Cénate las Ventas, a mis amigos de piedra Pepe y Ricardo porque sin ellos, para mí esta fiesta no sería lo mismo. Gracias por el máster que nos dais tanto de la vida como de los toros en la andanada del tres.

Roberto Lucas Pérez no tuvo que intervenir (desconozco si es jurado del certamen)

Hoyos se cenó a sus compañeros, pero Navas se marchó con la barriga llena

Ganadería

 Talavante (1º, 3º y 5º) y El Freixo (2º,4º y 6º). Novillada mal presentada, fea y desigual. Los animales pasaron por el peto del caballo casi sin picar. Novillos que no dieron juego en la muleta y con poca transmisión en la faena. Los novillos de Talavante y El Juli pasaron totalmente desapercibidos en una final que pedía ejemplares exigentes. Encaste Domecq.

Terna:

Valentín Hoyos (de lila y oro): baja/ tres pinchazos, caída y descabello

Fabio Jiménez (de tabaco y oro): dos estocadas que hacen guardia y descabello/ trasera y caída

Mario Navas (de verde botella y oro): tres pinchazos y cuatro descabellos/ contraria y tres descabellos

En el cuarto novillo, el banderillero Juan José Domínguez se desmonteró por un par, que más que por la estética y la buena colocación, los espectadores aplaudieron porque sobrevivió del susto.

“En tercera posición ha quedado Fabio Jiménez, en segundo lugar, Valentín Hoyos y el ganador es Mario Navas”, se escuchó por el altavoz una vez finalizada la final del certamen de Cénate Las Ventas. El público respondió con un bullicio ensordecedor y con decenas de almohadillas en el albero en señal de protesta. Hoyos demostró más que el resto de sus compañeros, pero Navas logró convencer al jurado. Un cuarto de entrada en la piedra en una tarde calurosa en la que los protagonistas, los novillos, no se emplearon nada en el caballo y prácticamente no dieron el juego a los jóvenes novilleros.

El triunfador para la afición fue Valentín Hoyos, pero para el jurado fue Navas. El de verde botella, de un toreo con corte más clásico, dejó detalles de buen gusto, pero no supo redondear una faena con novillos de escaso trapío, pero con algo de gracia. En su primero lo tuvo difícil con un rival que no le iba a entregar el premio a cualquier precio. Comenzó la faena de rodillas, pero vio que las carencias del animal de cuatro patas. Lo intentó con la mano derecha pero no transmitía nada al tendido, aunque dejó señales de poder con un toreo vertical. El novillero pucelano pinchó en numerosas ocasiones y su faena se emborronó. Sonó un aviso. Con su segundo, Navas estuvo algo mejor, sin destacar de manera sobresaliente, con el de El Freixo que se fue sin picar y que apenas humillaba en el albero. Lo intentó por arriba, por abajo, de rodillas y de pie, pero solo consiguió un par de naturales por el lado derecho con poca emoción.

Hoyos comenzó con la noche con un primer novillo de Talavante que era noble, serio y humillador, aunque le faltaba algo de fuerza en los riñones. Hoyos estuvo correcto, templado y muy buen colocado. Dejó un buen toreo al natural que dejó al público el apetitito de querer seguir viendo al diestro salmantino. Sonó un aviso. Con el cuarto, de nombre Niñero, Hoyos no se encogió y volvió a dejar detalles en la arena. Realizó varias tandas de naturales que provocó que la plaza rompiera en olés. Con la muleta dibujó en el aire buenos trazos, pero el novillo, algo humillador, no tenía casta ninguna.

El peor de la tarde fue Fabio Jiménez. Algo tan claro como que el ganador era Hoyos. Jiménez, algo despegado con su primero, hizo demasiado larga una faena a un novillo de nula emoción. Su toreo no decía nada y el público era consciente de ello. Con la espada hizo dos veces guardia y sonó dos avisos. Con el segundo más de lo mismo. El diestro riojano repitió una faena tediosa y sin emoción. El de Talavante no pasó apenas por el peto, descastado y blando como el pan de molde. Algo se justificó poniendo voluntad, pero no estaba inspirado. Tuvo un animal por explotar que se fue sin torear.

Estando presente, el matador Diego Urdiales, a la salida de la plaza, afirmó a los aficionados que el trofeo era de Hoyos. Ahí está el nivel de “la primera plaza del mundo”. 

Guillermo Calvo

martes, 23 de julio de 2024

 Guillermo Calvo.
 
Novillada con picadores 18 de julio de 2024
 
Cénate Las Ventas

9118 personas, según datos de la empresa

"Brindo esta crónica a mis amigos Sergio y Sandra que emprenderán un nuevo proyecto en su vida a miles de kilómetros en la que la luz les servirá de guía. Madrid os espera con los brazos abiertos"

Presidente: José María Fernández Egea. No tuvo que intervenir en ningún momento.

"Por esas verónicas se pagan entradas"

Ganadería El Cotillo y Hermanos Collado Ruiz (2º y 5º): novillada bien presentada en líneas generales con animales que bien podrían haber pisado la arena de Pamplona este San Fermín. Rematados y con algo de casta que dieron poco espectáculo en el tercio de varas y que se apagaron en la muleta. Tenían algo de malicia que pusieron en apuros a las cuadrillas. Encaste Domecq.

Manolo Vázquez (presentación): de grana y oro. Media estocada y tres descabellos // Media estocada

Fabio Jiménez: de tabaco y oro. Estocada  en los bajos y dos pinchazos// Trasera

Mario Navas: de verde esperanza y oro. Media estocada//Buena estocada

Parte médico de Álvaro López ‘Azuquita’: el banderillero de la cuadrilla de Manolo Vázquez, en el primer novillo de la noche, tuvo que acudir a la enfermería por una contusión costal derecha y hombro derecho. Contusión en el carpo mano izquierda y herida incisa dedo pulgar mano izquierda. Puntazo corrido en cara interna del brazo derecho, además de erosiones y contusiones múltiples.

Parte médico de Pablo García: el miembro de la cuadrilla de Fabio Jiménez, en el segundo toro de la noche, puntazo corrido en la rodilla izquierda y contusión lumbar.

“Son de esas verónicas que se pagan entradas”, comentó mi amigo Pablo en la piedra del coso venteño. En el último toro de la noche, de nombre Arrojado (533 kilogramos), Mario Navas lo recibió con verónicas de rodillas de un temple que se hicieron eternas en el tendido, se llevó al toro a los medios con dos medias que pararon el reloj de muchos aficionados. Al final del sexto el animal transmitía poco y en la muleta al diestro pucelano le costó poder disfrutar del novillo. Remató con una buena estocada y sentenció que llegará a la final del certamen Cénate Las Ventas. Pese a la ola de calor, buena entrada de gente, principalmente jóvenes.

En su primero, bien rematado y con los pitones en punta de nombre Leñador, Navas no tuvo suerte, en el tercio de varas el animal perdía las manos y se desentendía del castigo. Pidieron el cambio de novillo porque perdía constantemente las manos, pero el presidente desestimó la petición de una parte del público. Comenzó la faena con unos ayudados por alto que castigó al animal que no estaba de humor en aquella noche. Navas entendió que por su mano izquierda lucía un poco más la faena pero el novillo no quería saber nada de la plaza, y permitía poco juego. El pucelano de 23 años exprimió lo poco que tenía el de El Cotillo.

Fabio Jiménez fue el más afortunado en el sorteo. En su primero, de nombre Caravaso, no se le picó como debe de ser en  una plaza de primera, por lo que el animal en el último tercio seguía muy vivo. Tras el susto de Pablo García colocando su par de banderillas, Jiménez comenzó con la muleta con una buena tanda de naturales y un templado pase de pecho. Pese a la poca fuerza que tenía el toro, el diestro riojano entendió que con la mano izquierda se podía exprimir al animal. Con profundidad, temple y sentido rompieron los olés en el tendido. Tuvo mala suerte, o no, con la espada y sonó un aviso.

En su segundo, las esperanzas se desvanecieron. Decano, de 506 kilos, salió suelto y recibió un picotazo y huyó del caballo sin prácticamente pasar por el peto. El animal transmitía poco, o más bien nada, pero Jiménez le sacó un par de naturales a un novillo desentendido.

El que peor suerte tuvo fue Manolo Vázquez en su día de presentación en Las Ventas. El toro de su debut perdía constantemente las manos, hasta cinco veces. Libertino dio una fuerte voltereta a Azuquita cuando iba a colocar un par de banderillas y lo llevó a la enfermería. Feo detalle de Vázquez al no brindar a su compañero el novillo tras el susto. Con la muleta, el sobrino de Pepe Luis Vázquez no estuvo fino. Falta de colocación y pegando pases que no transmitía nada al público. Los mejores naturales por el lado izquierdo, pero sin sentimiento alguno.

En el cuarto de la tarde, Vázquez lo apretó mucho en el peto, así que el novillo se apagó con notoriedad. Nurtonio recibió un estiloso par de banderillas de Juan José que hizo que el torero de plata se desmonterara. El diestro sevillano le sacó naturales profundos pero se fue de vacío.

Finalmente, serán Valentín Hoyos, Fabio Jiménez y Mario Navas los que disputarán el jueves 25 de abril la final del certamen, con novillos de Talavante.

Dios dirá.













jueves, 11 de julio de 2024



Artículo escrito por Guillermo Calvo Sánchez


Novillada con picadores 11 de julio de 2024


Tercera novillada Cénate Las Ventas


Asistencia: 8909 personas, según datos de la empresa


Brindo esta crónica a mi amigo Richi, por enseñarme la belleza de esta fiesta y por cuidar con tanto mimo los montes de Castilla


“¡No sé cuándo, pero volverás!”


Ganadería Couto de Fornilhos: Encaste Conde de la Corte Atanasio Fernández, bien presentados, armados y rematados. Demasiada presencia para ser novillos. En juego, escasa fuerza y algo mansos. En el primer tercio no se empleaban mucho en el peto: cabeceaban, pero no empujaban metiendo los riñones. El tercer y quinto toro eran dos pinturas por su belleza.


Santiago Esplá (presentación): de purísima y oro// cuatro pinchazos, estocada atravesada y cinco descabellos (silencio)// dos pinchazos y estocada baja (silencio)


Valentín Hoyos (presentación): de lila y oro// dos pinchazos (saludos). Estocada contraria (saludos)


Rubén Núñez (presentación): de azul marino y oro// baja (saludos)// en el rincón (silencio)


En el quinto toro, los banderilleros Juan José Domínguez y Pablo García se desmonteraron tras no poner ningún par en la cara del toro


Presidente: José Antonio Rodríguez San Román. No tuvo que ser protagonista, así que correcto durante la noche


La noche venteña volvió a ser como las anteriores: poco toreo, mucho olor a fritanga y gente joven en los tendidos. Somos masocas. Casi 9.000 personas volvieron el jueves a la piedra para presenciar una novillada en la que destacó, sin llegar a sobresalir, Valentín Hoyos en su primero. De nombre Carpetano, y de capa negro bragado, fue el novillo con el que el diestro salmantino conectó con el público. Pintó con la muleta buenos trazos y supo exprimir un toro que llegó con las energías justas al último tercio. El espacio y la buena colocación demostró que supo entender a un novillo algo complicado que no le permitió ligar los muletazos. ¿La razón por la que llegó justito? Alberto Sandoval fue el culpable de ello. Mal picado debido a un puyazo caído y otro trasero con demasiada fuerza. La mano izquierda fue la protagonista de la faena de Hoyos gracias a la profundidad con la que daba los pases.


Con su segundo, de nombre Indidano (cárdeno salpicado), no tuvo nada que hacer. Un novillo, tan novillo como débil, le impidió el lucimiento y que perdía las manos constantemente. A pesar de ello, el diestro lo intentó pero era consciente de que ese animal solo valía para carne. Hoyos demostró ante el público que la actitud y la aptitud también sirve para demostrar qué es el toreo. “¡No sé cuándo, pero volverás!”, grito El Rosco al joven debutante.


En el otro lado de la moneda estaba Santiago Esplá. Su apellido le pesó demasiado a un novillero que a sus casi 30 años aún no había debutado en Las Ventas hasta este jueves. Él demostró que lo tendrá crudo para llegar a matador de toros. Su primer novillo, de nombre Oliveiro, recibió tal retahíla de pinchazos que el pobre animal se echó por pena. Cuatro pinchazos, cinco descabellos y dos avisos. Así fue la carta de presentación del sobrino del maestro Luis Francisco. Al novillo le faltaba algo de fuerza pero tenía ritmo y algo de gracia. Mucha floritura para tan poco toreo. Al debutante se le notaba muy nervioso, pero en ningún momento llegó a conectar con el público.


Con su segundo es cierto que tuvo menos suerte, cierto también  que Luciano Briceño se lo cargó en el caballo con dos fuertes puyazos y dos picotazos que hizo que llegara con las fuerzas justas. Al inicio de la faena con la muleta, el novillo se echó y no quiso saber nada de Esplá. Ni los espectadores tampoco.


Empeñado en poner las banderillas, Esplá puso siete pares, y ninguno de mérito: pasado, apoyándose en un pitón... La anécdota de la noche la volvió a protagonizar Juan Carlos Rey, después de que la pasada semana se trastabillara y se cayera delante de la cara del novillo, sin mayores consecuencias. Esta vez fue porque, en el burladero, dio la razón a El Rosco que gritaba efusivamente que pusiera las banderillas él y no el “chaval”. La nota positiva del diestro alicantino fue su variedad con el capote: fregolinas y faroles.


El que menos fortuna tuvo con su lote fue Rubén Núñez. El joven mexicano se enfrentó a su primer novillo con poca transmisión. El diestro lo intentó, pero después de pases sin gracia se dio cuenta de que no estaba sirviendo para nada. A Noctámbulo le dio tal bajonazo que cayó redondo, por lo que la gente intuyó que cayó en todo lo alto, por lo que los pañuelos salieron a pasear. El presidente estuvo acertado en no conceder ningún premio a tal faena.


En su último, el de más romana con 528 kilos, más de lo mismo. No tenía fuerza, pero el novillo no acompañaba los pases de Núñez. Algo le exprimió con la mano derecha pero lo que transmitía era aburrimiento y no belleza. Sonó un aviso


“Son muchos los llamados y muy pocos los elegidos”, señaló El Rosco. Pues eso.





Hasta la próxima semana.















jueves, 4 de julio de 2024

Novillada con picadores 4 de julio de 2024 

Cénate Las Ventas

Asistencia de 9062 personas, según datos de la empresa

Se guardó un minuto de silencio en memoria de Tomás Puente, trabajador del equipo de mantenimiento de Las Ventas

Lo mejor de llegar fue irse... casi a la medianoche

Brindo mi primera crónica taurina a Estucada Demente, gracias por esos momentos de tertulia en la piedra, siempre desde el respeto y la humildad. Porque la Demencia fue, es y será taurina (Gonzalo, María, Pablo y Sergio)

Los novillos de la ganadería López Gibaja, de encaste Núñez-Domeq, estaban bien presentados y armados, pero mansos, descastados, flojos y con falta de movilidad. No se emplearon mucho en el caballo y en el último tercio no dieron juego en la muleta. El cuarto, de nombre Quinceañero, fue el único que aportó un poco más de juego a la corrida. Ningún toro se pidió ser devuelvo a corrales. Todos ellos pesaron más de 500 kilogramos

Álvaro Sánchez (de verde botella y oro): tres pinchazos y descebello// caída

Carlos Domínguez (de catafalco y oro): trasera caída/ trasera y baja

Álvaro de Chinchón (de purísima y oro): desprendida y contraria// baja

Víctor Oliver Rodríguez se encargó de presidir la novillada. Estuvo correcto, pero debió constar en acta que Álvaro de Chinchón no debió de dar la vuelta al ruedo

El poeta José Antonio Labordeta cantaba que a él le gustaría que le recordasen como “un hombre sin más”. La novillada del jueves 4 de julio estuvo diseñada para que los aficionados salieran del tendido con esa sensación en el recuerdo: sin más. Una noche de verano en que la falta de bravura y la falta de afición volvió a primar en la plaza. Destellos de De Chinchón en su primero, segundo de la tarde, que se colocó bien y salió al ruedo con ganas, pero con la muleta no tuvo ni profundidad ni temple. El diestro estuvo firme en su estreno en el coso venteño y tenía hambre de sobresalir por encima de sus compañeros de cartel. El novillo era algo complicado, pero De Chinchón le sacó todo lo que tenía. Estuvo firme en una faena sin profundidad. Petición minoritaria de oreja por lo que el novillero de la localidad madrileña de Chinchón se dio el lujo de darsedarse un paseo por el albero. Pese a la hora, buena entrada de espectadores.

El paseíllo se rompió a las 21.00, pero la fiesta ya comenzó horas antes. Un fuerte aroma a parrillada cubría la estatua del Yiyo, de hecho, un joven se percataba y comentaba a sus amigos “¡Cómo huele a barbacoa!”. Es lamentable que la primera plaza del mundo sea un sitio para cenas antes de la corrida, y después se convierta en una discoteca.

Los otros dos toreros del cártel, Álvaro Sánchez y Carlos Domínguez pasaron desapercibidos y sin hacer mucho ruido con novillos de poco juego. Sánchez, que también se presentaba, estuvo flojo en el primer novillo de la tarde que no quería saber nada del torero. Un manso de manual que no permitió la lidia. Mal estuvo con el acero: tres pinchazos y descabello sin haber clavado la espada. Se mata con la espada y no con el verduguillo. En esa faena sonó el único aviso de la tarde. Pasadas las 21:20 terminó el primer tercio...y aún quedaban dos horas insulsas. Demasiada valentía para un novillero que aún no está para Madrid

El susto de la tarde lo dio en ese novillo el banderillero Juan Carlos Rey. En su primer par se trastabilló delante del animal, pero la cuadrilla estuvo atenta y solventó la situación sin mayores consecuencias.

A Domínguez le costó un poco más la noche. No se adaptó bien a dos novillos mansos, pero dejó detallitos de querer demostrar su toreo.

Ninguno de los tres estuvo bien con la espada. Bajas, caídas y pinchazos, pero viendo que las “figuras” también lo hacen, tampoco vamos a exigirles que la claven en lo alto.

En definitiva, una tarde sosa y plomiza en Las Ventas dentro del marco de un certamen que demuestra que los novilleros aún les queda mucho para aprender.

Me gustaría pensar que el Yiyo, como hizo Labordeta, mandaría a la m***** a los que han convertido la fiesta en un parque temático del consumismo.
 
Guillermo Calvo Sánchez

jueves, 27 de junio de 2024

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo


Corrida de novillos.

“Que desastre de merienda”

Ganadería.

Se lidiaron 6 novillos de La Guadamilla, encaste Domecq Solís, una vez eliminada la rama santacolomeña. De variada presentación y juego. Varios de ellos protestados. El segundo y el sexto fueron devueltos por falta de fuerzas. En el caballo el único que empujó con fijeza fue el quinto, el resto solo mostraron mansedumbre. El cuarto fue aplaudido tímidamente en el arrastre.

Terna:
  • Pedro Gallego. Presentación. De grana y oro. Estocada contraria tras aviso. Estocada casi entera y atravesada, 2º aviso. Silencio. En el cuarto pinchazo y estocada en los bajos. Silencio.
  • Manuel Caballero: Presentación. De azul pavo. Estocada trasera, tendida y desprendida. Silencio. En el quinto dos metisaca y estocada caída. Silencio.
  • Bruno Aloi: De lila y oro. Aviso tras estocada tendida y trasera y descabello. Saludos desde el tercio. En el sexto aviso tras pinchazo hondo en el hoyo de las agujas. El animal tuvo una muerte brava. Silencio.
Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román.

Devolvió el segundo y el quinto, a este le tembló el pulso y lo hizo después del tercio de banderillas. Por lo demás sin problemas.

Suerte de varas:

  1. Vigilante. 525 Kg. Salió suelto en las dos peleas que tuvo con el montado. En la primera empujó con un pitón y en la segunda el piquero marcó el castigo trasero, rectificó y el animal apretó en el peto.
  2. Perdigochero. 516 kg. En la primera vara peleó sin fijeza y salió suelto. En la segunda fue castigado trasero, el novillo no se empleó y volvió a salir suelto.
  3. Lunero. 520 kg. En la primera entrada se limitó a marcar el castigo. En la segunda se le arranco de improviso y desmontó al picador, pasando apuros tendido en la arena. En la tercera entrada volvió a repetir el mismo guión. No tuvo fortuna el piquero mostrando un deficiente manejo del caballo.
  4. Glotón. 522 kg. El tercio fue un desastre. En la primera entrada no lo sujetó y casi lo desmonta y el animal salió huyendo de la pelea. En la segunda el novillo se limitó a empujar en el peto y el piquero a sujetar la vara.
  5. Correcumbre. 510 kg. En la primera vara se dejó pegar pero sin fijeza y en la segunda cayó trasera, el animal empujó y no fue castigado.
  6. Mensajero. 490 kg. En la primera entrada al caballo se dejó pegar, en la segunda acudió suelto y el picador se limitó a sujetarlo.
Cuadrillas y otros.

Primera novillada del ciclo, “Cénate Las Ventas”. El coso registró algo más que un tercio de aforo. Se devolvieron dos novillos, el segundo y sexto y en su lugar se corrieron dos sobreros, el primero de Chamaco y el segundo de Los Chospes.

La cuadrilla de Bruno Aloi, trató de dignificar el tercio de banderillas con profesionalidad tanto en el tercero como en el sexto. Sin embargo en el quinto la cuadrilla de Manuel Caballero brilló en la dirección opuesta.

Comentarios:

Fue lamentable ver los pasillos interiores de la plaza llenos de mesas, oliendo a fritangas como si de una terraza de bar se tratara. Creo que se ha dado otro paso en la dirección equivocada, ya que lo que menos importa es lo que ocurra en el albero. Estos espectadores acuden a la plaza a divertirse aunque la seriedad de la fiesta de desmadeje en jirones. Daba vergüenza verlos mostrar el pañuelo blanco solicitando trofeos a faenas que no merecían ni ser recordadas.

Pedro Gallego recibió a sus dos enemigos de hinojos frente a toriles y en el cuarto fue arrollado sin consecuencias para continuar en la lidia. En el último tercio el jienense lo recibió con dos pases cambiados, El novillo no se entregó en la pelea y el torero lo intentó por el derecho con muletazos sin mando y rematados para fuera. Al natural mostró una falta de mando y de temple que oscurecieron aún más su labor finalizándola con manoletinas. ¿Les suena esta suerte? Al cuarto lo recibió de hinojos en la boca de riego mostrando voluntad pero poco mando. Por el derecho se limitó a acompañar las embestidas de su enemigo y cuando lo intentó al natural, el novillo se adueño de la pelea. Como remate de faena tiró el estoque y se puso a dar pases al natural por el pitón derecho, intentado adornar una faena que no existió.

A Manuel Caballero le devolvieron su primer novillo y corrió turno lidiando en su lugar al quinto, que después de fijarlo en los medios, al animal no le gustaban los adentros, lo pasó por el derecho sin mando y con menos temple, con muletazos atropellados. Como suele decirse, no dio ni uno bueno por el pitón derecho. Cuando lo intentó por el pitón de los “biyetes”, el animal tuvo menos recorrido y el albaceteño lo suplió con posturas de figura, sin mostrar nada que salieran de la vulgaridad. Continuó por el derecho y los aficionados no vimos el fin de tanto muletazo vulgar. El torero no supo sacarle a su enemigo lo que le ofreció, que en realidad no fue mucho. Al quinto, sobrero de Chamaco, no lo entendió, o no quiso entenderlo, lo recogió en el tercio a un animal con querencia a tablas. Debió sacarlo a los medios y en ellos jugársela, pero no quiso exponerse y el novillo en cuanto vio la oportunidad se cerró en tablas y allí el torero le plantó cara a su enemigo a sabiendas, es mi opinión, que se había equivocado de terrenos. Es querer y poder y a veces, sentir la necesidad de ser torero.

En el tercero Bruno Aloi estuvo en novillero. A su primero lo citó al hilo de las tablas y al segundo muletazos plantó las rodillas en tierra y llevó el clamor a los tendidos. Lo sacó a los medios y le recetó una tanda por el derecho bajándole la mano. Continuó por el mismo pitón olvidándose de bajar la muleta, perdiendo su labor la brillantez del inicio de faena. Por el izquierdo el animal no quiso pelea y fue marchándose a tablas según transcurría la faena. El mejicano a pesar de no acoplarse, estuvo en novillero. En el sexto le tocó lidiar un sobrero de Los Chospes, lo sacó a los medios con torería. Lo intentó por el pitón izquierdo pero el animal acudía rebrincado a la muleta y el torero no supo corregir ese defecto. Por el derecho el novillo tuvo poco recorrido y se defendió. La voluntad del torero le hizo ponerse pesado y recibir un aviso de la presidencia.

A las doce menos cuarto era hora de abandonar el coso venteño, y lo más importante, sin un recuerdo que nos acompañara en el regreso a casa.

©Pepeíllo.

domingo, 23 de junio de 2024


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros.

“¡Que no vuelva este ganadero!”

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de Valdefresno. Ganado con romana pero sin presentación. Mansos de carreta, nobles y faltos de fuerza. Varios de ellos fueron pitados en el arrastre.

Terna:
  • Morenito de Aranda. De berenjena y oro. En su primero dos pinchazos, estocada baja protestada, aviso y cuatro descabellos. Silencio. En el cuarto estocada baja. Vuelta al ruedo con algunas protestas.
  • Francisco José Espadas: De marino y oro. En su primero media estocada arriba. Vuelta al ruedo por su cuenta. En el quinto cuatro pinchazos, aviso y estocada que vale. Silencio.
  • Juan de Castilla: De blanco y oro. Estocada atravesada y perpendicular que escupe. Aviso. Estocada perpendicular y descabello. Silencio. En el sexto dos pinchazos al hilo de las tablas y estocada perpendicular. Vuelta al ruedo.
Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román,

Le protestaron los aficionados algunos animales por la falta de fuerzas y de presentación. Los veterinarios también tendrían su grado de responsabilidad.

Suerte de varas:
  1. Cantinillo. N. 33. 626 Kg. En la primera entrada acudió suelto, el piquero marcó el castigo casi en el brazuelo, no se empleó y acusó el castigo. En la segunda entrada solo recibió un picotazo. No hubo toro en el caballo ni en la muleta.
  2. Cantinillo. N. 31. 592 kg. En la primera vara se dejó pegar con fijeza y en la segunda recibió un picotazo
  3. Pompito. N. 14. 586 kg. Acudió de largo, marró el piquero marcando bajo, rectificó pero no lo castigó. En la segunda entrada el matador lo puso en suerte y el piquero se limitó a marcar el castigo. El toro se fue sin picar.
  4. Comisario. N. 56. 579 kg. No fue picado en las dos entradas y el manso tampoco se empleó.
  5. Olangosta. N. 44. 610 kg. En la primera entrada empujó sin clase y sin emplearse. En la segunda recibió un picotazo. Manso en el caballo y en la muleta de matadero.
  6. Joyas. N. 49. 598 kg. En la primera entrada el piquero lo cazó en los bajos, no lo castigó y salió suelto. En la segunda se arrancó de largo y salió suelto al sentir el hierro. Tampoco fue castigado.
Cuadrillas y otros.

Con un tercio de plaza, los picadores volvieron a demostrar que continúan buscando el camino del paro. La cuadrilla de Juan de Castilla mostró profesionalidad en el tercio de banderillas en el sexto, donde tuvieron que desmonterarse Raúl Cervantes y Rafi Gloria. Sin embargo en el tercero no tuvo las ideas claras Óscar Castellanos con el incierto animal.

Comentarios:

Con ganado de saldo el resultado no podía esperarse de otra manera. Fue la continuación de la última feria. Nadie entendió que estos empresarios contrataran este ganado donde la bravura y la casta están contaminadas por la mansedumbre y la invalidez. El único motivo, el precio.

Morenito se encontró en su primero a un buey. Lo recibió frente a toriles con una larga cambiada y eso fue lo único que pudo sacarle. En el último tercio el animal rodó por la arena al primer muletazo, lo intentó el arandino por ambos pitones pero no tuvo nada que hacer. En el cuarto lo recibió de salida con unas verónicas ajustadas y con la muleta tuvo que mostrar toda su sapiencia para sacarle al manso lo que no tenía. Lo citó de lejos y el toro acudió al engaño con la idea que tras la muleta se encontraba la plácida dehesa. Le cambió de nuevo los terrenos y continuó en su intento de meterlo en la pelea pero el manso por el izquierdo acudía rebrincado y sin entrega, el matador estuvo por encima de su enemigo. Llevó a cabo dos quites. En el tercero con unas verónicas templadas y de manos bajas y en el sexto con el quite del perdón, aunque no tuviera nada que perdonar.

Francisco José Espadas se encontró en su primero con un toro que metía la cara con nobleza en la muleta, el torero lo intentó por el derecho pero sin llegar a emocionar, faltándole acoplo. Su enemigo se permitió hacer el avión y humillar cuando acudía al engaño, pero el de Fuenlabrada no encontró el temple que le aupara al triunfo. Fue una pena que el toro se fuera sin torear. En el quinto se encontró con un animal de matadero. Acudía a la pañosa sin ninguna codicia y el torero se limitó a pasarlo por el derecho a sabiendas que su enemigo no ofrecía nada a los tendidos y su muleta tampoco. ¡Qué asco de ganadería! Gritó un aficionado que se permitió criticar el ganado desde el tendido ya que no lo hacen los periodistas afines al régimen empresarial. El problema no era lo que dijo, sino, que llevaba razón.

El primero del lote de Juan de Castilla nada más aparecer en el ruedo se encontró con las protestas de los aficionados por su presentación. El toro no fue castigado y estuvo como amo y señor del ruedo durante la lidia. En la muleta lo recibió de hinojos en el centro del ruedo con unos naturales voluntariosos. Sacó el burel algo de casta y el torero colombiano, todo voluntad, no llegó a acoplarse a su enemigo. Lo intentó al natural pero solo consiguió medios pases. Con la derecha dio una tanda colocado al hilo hasta que el toro se rajó y buscó el camino de donde había salido. El matador se puso pesado y recibió el clásico aviso, que para mal de la fiesta, ha venido para quedarse. En el sexto hubo un emocionante tercio de banderillas donde fueron arrollados dos banderilleros sin consecuencias, Con la muleta le recetó dos tandas por el derecho, tratando de mantenerlo en los medios, pero cuando el toro vio la puerta abierta de la muleta se marchó a tablas y en esos terrenos tuvo que finalizar su labor con una encomiable voluntad,

©Pepeíllo.

domingo, 16 de junio de 2024

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo


Corrida In Memoriam de Antoñete.

“Antoñete, no te has merecido este escarnio”

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de Jandilla y uno de Vegahermosa, lidiado en tercer lugar. Fuera de tipo, sin rematar, encierro de auténtico saldo. Mansos, descastados, blandos, inválidos. ¿Se puede decir más? El cuarto fue devuelto a los corrales y en su lugar salió el primer sobrero de El Pilar, que también fue devuelto y salió el segundo sobrero también de El Pilar, blando y manso y protestado, elegidos para tal fin

Terna:
  • Manzanares. De sangre de toro, de vergüenza y oro. Estocada baja y trasera. División de opiniones. En el cuarto dos metisacas y estocada baja. Silencio de pura vergüenza del público.
  • Alejandro Talavante: De purpura y oro. En el segundo tapó su vergüenza torera con una estocada trasera y tendida y después de recibir un aviso. Con un silencio le premió su público al patetismo que mostró el torero. En el segundo no tuvo la vergüenza ni de tirarse a matar por derecho. Metisaca y estocada casi entera caída y descabello. Otro silencio atronador recibió el pacense.
  • Paco Ureña: De verde y oro. Estocada baja. Silencio al aburrimiento que ofreció el murciano. En el sexto, estocada caída y perpendicular. Oreja haciendo cierto el dicho: “revolcón, oreja al esportón”.

Presidente: D. José María Fernández Egea.

No le templó el pulso al devolver dos toros en el cuarto, pero si le temblaría al no devolver en el reconocimiento al cuarto, un medio toro protestado y que fue devuelto por inválido. El cuarto tri, debió ser devuelto por blando.

Suerte de varas:
  1. Vendimiador. N. 98. 535 Kg. Salió huyendo al sentir el hierro. Volvió a entrar suelto y salió suelto. En la segunda vara mostró la misma mansedumbre y la falta de casta, entró suelto y salió suelto.
  2. Rocío. N. 15. 530 kg. Otro animal para anotar en la mansedumbre. En la primera entrada acudió suelto al caballo y salió de la misma manera. En la segunda no se empleó. Manso para que el ganadero se olvidara de su existencia.
  3. Ojialegre. N. 5. 568 kg. Ante un blando animal, el picador se limitó a marcar el castigo.
  4. Mirabero. N. 46. 579 kg. No se empleó en las dos entradas, haciendo una fea pelea. En la primera salió suelto y volvió a entrar al relance. Manso y falto de casta.
  5. Jugarreta. N. 86. 568 kg. El picador se agarró arriba en ambas entradas, pero solo le regaló un picotazo. El animal no valía un céntimo.
  6. Ochavón. N. 158. 532 kg. El picador marcó el hierro en su sitio. En animal no se empleó en las dos entradas.
Cuadrillas y otros.

Se celebró la corrida en memoria del torero Antonio Chenel, Antoñete y al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en su memoria.

Lleno con el cartel de no hay billetes. En el quinto el picador Manuel Cid estuvo aseado en su labor, se agarró arriba en las dos entradas que el toro hizo al caballo. Los toreros de plata pasaron sin pena ni gloria.

Comentarios:

Antoñete, supongo que allí donde estés, estarás al tanto de cómo está la fiesta. Recuerdo cuando regresaste a los ruedos a los comienzos de los años ochenta y uniste tu sapiencia torera a la de Manolo Vázquez, Curro Romero, Paula, Parada… y nos enseñaste a los jóvenes lo que era torear, un joven y amigo me dijo con cierta tristeza, en el tendido 7; “¿Qué pasará cuando se retiren Antoñete, Vázquez…?” Este es el resultado, Chenel. Lee y comprenderás lo que estamos sintiendo los aficionados.

No se podía esperar otro trato que el que le dio PLAZA1 al recuerdo de Antoñete. De quien sería la idea que dio título a la corrida en recuerdo del torero de Madrid, y de su plaza, LAS VENTAS, donde se forjó desde niño respirando los efluvios de casta y bravura que manaban de esos corrales. Perdona Chenel que llevados por nuestra ciega afición, hayamos colaborado con esta empresa sin escrúpulos y que vino a sangrar tu plaza y lo más importante, mancillando tu memoria con este esperpento de corrida que no se merecía la afición de Madrid, tu afición, con ganado de auténtico saldo, donde el Director de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, Miguel Abellán, ¿lo recuerdas? Ha mirado para otro lado, dejando a tu plaza y a tu afición a los pies de los caballos. PERDONA CHENEL esta afrenta, pero si te digo los que ya peinamos muchas canas que seguimos echándote de menos y recordando aquella música casi celestial que manaba de los tendidos cuando te retiraste, que decía: “Vuelve Chenel”, y demuéstrales a esta caterva de empresarios, toreros y vividores de la fiesta como se toreaba.

Qué decir de los toreros, ellos saben al ganado que se enfrentan, lo que no saben es que los aficionados también conocen el paño que ellos intentan vender. Y poco hubo que comprar en el arte que ni trataron de mostrar. Ureña mostró algo de disponibilidad. Pero su primero no dio opción en la muleta, lo pasó por el pitón derecho sin colocación y al natural no consiguió sacar ningún muletazo limpio. En el sexto intentó estirarse con el capote y al comienzo de la faena de muleta lo recibió al natural pero solo con buenas intenciones. Por el derecho solo mostró detalles con voluntad, pero el toro le levantó los pies del suelo lanzándolo por los aires, quedando tendido en la arena como un ovillo. Al intentar trasladarlo a la enfermería el torero se recuperó y volvió a la cara del toro. El animal no se lo puso fácil y ante un público entregado por la emotividad, le regaló un trofeo. Al terminar se retiró a la enfermería, en el cual le diagnosticaron fractura en la clavícula izquierda..

De Manzanares y Talavante, que decir. Talavante recibió al segundo de la tarde de hinojos frente a toriles. El animal sorprendido se paró y entró en jurisdicción casi parado, el torero resolvió la situación airosamente y le recetó unas verónicas templadas. Al no pararlo el animal se marchó suelto al caballo. ¡Hay que parar los toros, torero! No solo se es figura para cobrar. Con la muleta centró la faena al natural y en los medios, pero le faltó hondura, en una palabra, llegar a los tendidos, ofreciendo una labor anodina. Cuando ejecutó la “suerte suprema”, volvió a repetir el triste espectáculo de otras tardes de prolongar la agonía del toro al no entrar a descabellar. ¿Es que creía que tenía los trofeos ganados y no quería exponerse a fallar con el verduguillo? Menuda ignorancia. En el quinto no hubo ni toro ni torero, supongo que le pediría explicaciones al empresario por ofrecerle un animal en esas condiciones. O no. Lo que ocurrió fue que si el toro no valió un duro, el torero estuvo a la altura de su oponente. Menos tardes, mejor ganado y más toreo, matador.

Y del fino torero alicantino que se puede decir. ¿Qué no lo contraten? ¿Qué no vuelva a esta plaza solo por vergüenza torera? Su primero fue un manso descarado, pero ojo, es a lo se apuntan. Con la pañosa en la mano el toro ni quiso pelea, y el fino torero alicantino se dedicó a perseguirlo por el ruedo y en querencias lo arrolló sin consecuencias. Ilusionó a los incondicionales del triunfalismo con dos muletazos y al tercero el animal salió huyendo al 7. Es la casta y la bravura que elige el fino torero. Lo intentó al natural, y después de despertar la pesadez en los tendidos, decidió tomar el acero. Su estocada baja y tendida fue aplaudida. ¿? El fino torero alicantino vende todo lo que fabrica. En el cuarto tuvo que bailar con la más fea. Le devolvieron dos toros, y ante el segundo sobrero de El Pilar, el fino torero alicantino, lo pasó por el derecho pero el animal dobló las manos en señal de sumisión. El alicantino le quitó las moscas y lo pasaportó a una vida mejor, pero antes ofreció un espectáculo con la espada. Espero que no le dé por pedir una corrida este verano para intentar resarcir a su público de lo ofrecido en esta feria. Que me perdone el fino torero alicantino, pero yo dejaré mi abono libre, si no ha aprendido en los años que lleva como matador a no esconder la pierna contraria, no creo que a su edad quiera ir a la escuela taurina a aprender a no engañar a los aficionados.

©Pepeíllo.