miércoles, 14 de mayo de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

Feria de San Isidro: 5ª de feria

“Después de la lluvia, salió Brigadier”

Tarde de cielo comprometido con la lluvia, y el compromiso debió de ser sólido, en el segundo toro comenzó a llover y varios tendidos se despoblaron y las gradas se llenaron. El coso registró un aforo de 17.782 espectadores según la empresa. Se lidiaron seis toros de Pedraza de Yeltes, bien presentados, a pesar de la romana se movieron y dieron la oportunidad de triunfo a los tres matadores. El sexto dio en la báscula 667 kg. El peso medio de la corrida fue de 622 kg. Al sexto se le dio la vuelta al ruedo.

Terna:

Román: De azafata y oro. Pinchazo sin soltar en mal sitio. Estocada y dos descabellos tras aviso. Vuelta al ruedo. Cinco pinchazos, el último hondo y seis descabellos. Entre ellos recibió un aviso. Silencio.

Colombo: De rojo cereza y oro, Estocada desprendida tirándose fuera de cacho. Aviso. Petición minoritaria. Vuelta al ruedo por su cuenta. Estocada baja entrando como un cañón. Silencio.

Isaac Fonseca: De soraya y oro. Bajonazo infame. El toro tuvo una muerte brava. Silencio. Pinchazo, con el impulso el torero perdió el equilibrio, aviso el animal se refugia en tablas y el mejicano le receta un bajonazo infame. Oreja.

Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román.

Premió con un trofeo a Isaac Fonseca después de matar de un pinchazo y una estocada baja, cayendo en el delirio por parte de los espectadores, hecho que no he llegado a comprender. El delirio lo provocó Brigadier, Fonseca puso la voluntad.

Suerte de varas:

Por fin podemos destacar a un picador que abandonó el ruedo entre aplausos, con la cabeza baja bajo el castoreño, disfrutando de su momento de gloria. Lo había merecido. Su nombre es “Borja Lorente”, así venía en la reseña por orden de lidia. Aunque en el segundo puyazo marcó el castigo en la paletilla, rectificó de inmediato. Brigadier se lo debió perdonar ya que en la tercera vara el bravo animal acudió al encuentro del montado como si nada hubiera ocurrido El tercer puyazo fue para hacer afición, El toro se arranco desde los medios y al entrar al caballo, el picador marcó arriba el castigo. ¡Qué suerte más bonita y que otros impresentables montados la traten con desprecio…!

CUADRILLAS.

Raúl Ruiz se lució con los palitroques en el tercero y durante la lidia del sexto. Juan Carlos Rey y Tito en el sexto en el tercio de banderillas. Ambos tuvieron que desmonterarse entre los aplausos del público.

TORO A TORO

1º Bello. N. 61. 630 Kg. Colorado. En la primera vara manseó descaradamente. En la segunda tardeó en acudir al montado el picador se agarró arriba y el toro salió suelto.

2º Holandero. N. 20. 598 kg. Colorado. En la primera entrada se arrancó de largo, el picador marcó trasero y el animal empujó con un pitón y salió suelto. En la segunda volvió a arrancarse desde los medios y el picador se agarró trasero pero no lo castigó.

3º Burrecato. N. 41. 597 kg. Negro. En la primera vara fue castigado muy trasero. Salió huyendo y se encontró con el picador de reserva y cuando sintió el hierro volvió a salir suelto.

4º Bello. N. 67. 619 kg. Colorado. Acudió suelto al caballo y se dejó pegar con fijeza. En la segunda recibió el castigo trasero. El animal empujó en el peto pero sin castigo.

5º Holandero. N. 66. 624 kg. Negro listón chorreado. La primera vara muy trasera acompañada de protestas. Se dejó pegar y el piquero lo masacró. No levantó la vara hasta que el toro salió del peto. En la segunda el toro se defendió y el piquero se limitó a marcar el castigo pero sin retirar el hierro.

6º Brigadier. N. 2. 667 kg. Colorado. En la primera vara se dejó pegar. En la segunda fue castigado en la paletilla aunque rectificó el montado y no lo castigó. En la tercera se arrancó de largo con un tranco digno de ver y de disfrutar el instante, y el picador marcó arriba el castigo, el toro empujó en el peto pero el picador midió el castigo.

CRONICA:

He titulado la crónica que “Después de la lluvia salió Brigadier”, pero hubo otros toros que merecieron el recuerdo,  Brigadier completó su demostración de bravura acudiendo a la cita de Fonseca, colocado de hinojos en la boca de riego y allí le recetó una tanda de derechazos rematados por un pase por alto. Una vez recuperada la verticalidad, lo recibió con una tanda de redondos, pero al hilo y rematados para fuera. Continuó con el compás abierto aguantando la acometida del bravo y noble ejemplar. Los espectadores después de la lluvia deseaban el triunfo del torero a pesar de su falta de colocación. El toro ya se había ganado a los aficionados, que así lo manifestaban. Fonseca no anduvo fino en su intento del torero al natural, el toro por ese pitón tuvo menos recorrido, pero un público entregado en su labor después del sufrimiento de la lluvia, le perdonó el pinchazo y el bajonazo que le recetó a Brigadier. Todos quedamos contentos, unos más, y otros menos y me llamó la atención un detalle. Los aficionados terminaron el festejo hablando de Brigadier, pero de Fonseca, nadie se acordaba a pesar de cortar un trofeo por su voluntad. Fue una justa medida. El mejicano en su primero tampoco anduvo fino. Es cierto que Burrecato hizo una fea pelea en el caballo, pero cuando llegó al último tercio, el torero se encontró con un enemigo exigente, y tuvo que tirar del recurso de estar continuamente perdiéndole pasos al no poder con la acometividad de su enemigo y no encontrar en la muleta los recursos para poderle a un manso y encastado animal que también dio “su espectáculo”.

Román es un torero que siempre he tenido predilección por él. No lo oculto. Por una razón muy sencilla, se entrega en cada tarde y no engaña a nadie. Ayer perdió su lucimiento con el acero. El animal tampoco defraudo, fue un manso encastado que manseó descaradamente en el caballo, pero cuando el valenciano le puso la franela delante e intentó someterlo por bajo, el animal le arrancó la muleta de la mano, como diciendo, “aquí el que manda soy”. Román no se arrugó, lo citó al natural algo despegadillo, aunque el toro no era un hermanito de la caridad, pero aguantando con profesionalidad y con mando. El toro terminó huyendo de la pelea, pero el torero le recetó otra tanda de redondos muy emocionantes. El acero le privó del premio que le tendrían reservado los presentes. El cuarto ya fue otro cantar. El animal tuvo menos transmisión y el torero comenzó templando al hilo los muletazos de tanteo para intentar el toreo al natural, pero quedó en el intento. El toro no tuvo recorrido y su labor quedó oscurecida.

Colombo vino en plan funcionario. Su primero se desplazó con nobleza en el capote y cuando le colocó la muleta delante, apareció la lluvia. Lo sacó a los medios y comenzó su labor por el pitón izquierdo pero sin bajar la mano en ningún muletazo, mostrando inseguridad, hecho que continuó en el toreo en redondo, citando con el pico de la muleta y limitándose a acompañar las embestidas de su enemigo. El toro tampoco acompañó la voluntad ventajista del torero. Remató con unas bernardinas que no vinieron a cuento, solo para tapar las carencias de su toreo. O así lo entendí. En el segundo de su lote, comenzó la faena con un cambio de manos, pero cuando se puso a torear al natural su labor no llegó a los tendidos, con la mano derecha le faltó temple y cuando lo volvió a intentar al natural lo desarmó, El animal comenzó a quedarse corto pero el torero, como el anuncio de las pilas; siguió y siguió…

Destacar que pareó a sus dos enemigos, con sus luces y sus sombras.

La lluvia y el frio ambiente hicieron que muchos aficionados abandonaran el coso en el quinto. Ya se sabe, “no hay sexto malo”. ¿O no?

©Pepeíllo.

martes, 13 de mayo de 2025

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de novillos.


Feria de San Isidro: 4ª de feria

“Una oreja de poco peso y una mansada de alto valor”

El coso venteño registro una entrada de 19.776 según la empresa, en la primera novillada del ciclo isidril, donde se anunciaron 6 novillos de Alcurrucén y dos sobreros de Alcurrucén y Montealto. Mal presentados, con romana y de nula casta y bravura. El segundo y tercero tuvieron que ser devueltos a los corrales por inválidos. En el caballo mansearon con descaro. Los tres novilleros hacían su presentación en Las Ventas y ante un supuesto ganado de garantías, pero que resultó un fiasco. Se salvó el quinto en la muleta, pero en el caballo no fue castigado y su juego fue de manso.

Terna:

Sergio Sánchez: De malva y oro. En su primero estocada baja y atravesada, el animal buscó las tablas para echarse mientras el matador escuchaba un aviso de la presidencia. Silencio. En el cuarto dos pinchazos, el segundo hondo y descabello. Silencio.

Aarón Palacio: De canela y oro. Pinchazo saliéndose de la suerte. Aviso. Estocada desprendida perdiendo la muleta. Aplausos del autobús de acompañantes. En el quinto estocada desprendía. Aviso. Y dos descabellos. Oreja de poco peso.

Javier Zulueta: De verde y azabache. Estocada casi entera caída y atravesada. Silencio. En el sexto estocada metiendo la mano con habilidad. Silencio.

Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez.

No anduvo el palco fino en esta ocasión. Devolvió dos novillos, pero el sobrero de Montealto que salió en tercer lugar fue muy protestado por los aficionados y el usía hizo caso omiso al comportamiento del animal y a las protestas. Concedió un trofeo a Aarón Palacios después de haber descabellado dos veces y la petición no fue mayoritaria.

Suerte de varas:

Qué decir de la suerte de varas. No se vio a ningún ejemplar empujar y meter los riñones ante el castigo. Y los picadores. El único que se agarró arriba fue Mario Benítez en el segundo Bis y en la segunda vara. Todo lo demás, picar trasero, novillos que recibieron un picotazo, en fin, para olvidar. Ojo, olvidar los aficionados. Ellos debería reflexionar, pero no lo harán.

CUADRILLAS.

En el sexto lidió con mucho temple Curro Javier En el segundo Bis, Juan Sierra corrió a una mano al novillo cerrándolo en tablas. Fue muy vistosa la suerte. En el tercio de banderillas Manuel Larios, en el primero, fue el único que colocó un par ganándole la cara a su enemigo.

TORO A TORO

1º Amable: N. 79. 515 kg. Negro listón Salpicado. En la primera vara se dejó pega pero el picador no lo castigo. En la segunda vara se defendió con descaro, no se empleó y tampoco fue castigado. Salió suelto. Un manso para olvidar.

2º Zambombero. N. 78. 539 kg. Colorado ojo de perdiz. Fue castigado trasero y el animal se dejó pegar. En la segunda vara el piquero se agarró arriba y se limitó a sujetarlo. El novillo no se empleó en la pelea. Adoleció de falta de fuerzas.

3º. Tabernero. N. 54. 535 kg. Negro. En la primera vara empujó y casi desmonta al picador. En la segunda solo se empleó el picador. El animal salió suelto.

4º Clarinete. N. 89. 494 kg. Castaño chorreado en verdugo. En la primera vara hizo una fea pelea. No se empleó y anduvo repuchándose durante la pelea. En la segunda no fue castigado, el piquero se limitó a marcar el castigo. Señal de falta de fuerzas.

5º Burlón. N. 105. 504 kg. Colorado ojo de perdiz. No se empleó y fue castigado trasero. En la segunda el piquero repitió la misma operación y el novillo salió suelto.

6º Socarrón. N. 108. 516 kg. Negro bragado corrido axiblanco. Salió suelto al sentir el castigo y en la segunda entrada recibió un picotazo del montado. Otro esperpento de tercio.

CRONICA:

En la novillada se vieron más quites que en lo llevamos de feria. Esperemos que los “maestros” tomen nota de los aspirantes. Pero en ellos hubo un problema vinieron a Madrid a mostrar el toreo ventajista de los mayores, es decir el toreo de saldo y excepto Aarón Palacio en el quinto, que dio unas tandas de naturales con mucho gusto, lo demás consistió en el toreo barato.

Aarón hizo los dos quites que le correspondían y como dije, se libro de la vulgaridad en el quinto, donde dio unas tandas que llegaron a los tendidos. Recibió a su enemigo de hinojos, y de pie remató la tanda con dos pases de pecho. Con la mano derecha practicó el toreo al hilo y continuó con una tanda de naturales con mando pero sin cruzarse. El animal se fue quedando corto pero la disponibilidad del torero fue suficiente para mostrar una tanda de naturales rematados en la cadera. Hay que destacar la calidad del novillo, que fue el único que se salvó de lo que mostraron sus hermanos de camada. En su primero fue otro cantar, lo recibió de salida con unas verónicas templadas, pero cuando tomó la pañosa navegó en las turbulencias aguas de la vulgaridad, recetándole a Zambombero una tanda de derechazos templados pero con el pico por delante. En la segunda lo desarmó. El animal acudía al engaño con la cara alta y el matador no encontró en la muleta el mando para bajarle la mano. En una palabra, el toro por un lado y el torero por otro.

Sergio Rodríguez por su parte recibió a su primero con unos estatuarios muy ajustados, pero todo lo que vino después estuvo lleno de ventajas. En redondos mal colocado y al natural dio una tanda templada pero faltó de hondura ante un novillo con poco recorrido y que terminó ahogándole la embestida. Bernardinas para adornar un jarrón sin flores. En el cuarto y después de brindar a un espectador del callejón, comenzó su andadura ventajista con una tanda al hilo. Como al novillo le costaba mantenerse en pie, su única salida fue defenderse en la pelea. El toreo al natural fue una imagen de lo que no debe ser. Se puso pesado practicando la vulgaridad torera que desplegó en su muleta.

Javier Zulueta llevó a cabo los quites que le correspondieron, en el segundo y quinto. Recibió a su primero, segundo sobrero de la tarde, con la mano derecha y ante la invalidez de su enemigo, los tendidos le solicitaban que lo despenara. De lo poco que pudo hacer, mostró algunas maneras en el manejo del engaño y el novillo pese a su flojera, metía la cara en la muleta. El novillero el único recurso que le quedó fue ponerse pinturero ante un animal derrotado por su invalidez. En el sexto y ante un animal soso, el torero de Sevilla se dedicó en rematar los muletazos para fuera, quitando a su labor la esencia del toreo. Cuando lo intentó al natural la sosería del novillo no ayudó a los intentos de agrado del torero.

Con todo lo contado dieron las 21,40 horas. El personal abandonó el coso con pocas ganas de volver al día siguiente. Pero volverá.

©Pepeíllo.

domingo, 11 de mayo de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

Feria de San Isidro: 3ª de feria

A Jesús, el mejor jugador de baloncesto de Valdebernardo.

“Perera, impone el pegapasismo”

El coso venteño registro una entrada que casi completo el aforo. Se lidiaron seis toros de Fuente Ymbro, El primero fue devuelto a los corrales al perder el equilibrio y dar dos vueltas en el suelo al recibirlo Perera de capote, y quinto corrió la misma suerte por inválido, en su lugar se corrieron dos sobreros de Chamaco, mansos, que dieron la impresión de estar muy corraleados. El ganado vino mal presentado y algunos de ellos fueron protestados por falta de trapío. El juego en los caballos fue de mansedumbre y una falta evidente de casta. En la muleta algunos se dejaron torear, destacando el cuarto, que fue un buen toro. Caramba con lo de Fuente Ymbro, y eso que según se expresó el ganadero en una ocasión, ante un grupo de aficionados, este año la empresa le ha subido el precio de su ganado… Pero, lo de Chamaco, qué…

Terna:

Miguel Ángel Perera: De verde y oro. Estocada arriba. Aviso. Y 4 descabellos tras el segundo aviso. Silencio. Pinchazo, pinchazo hondo y estocada trasera, atravesada que hizo guardia tras aviso. Aplausos.

Paco Ureña: De tabaco y oro. Pinchazo bajo. Aviso. Media desprendida. El toro se echó y lo levantó el puntillero. Silencio. Tres pinchazos, estocada desprendida y atravesada y descabello tras aviso. Silencio.

Ginés Marín: De grana y oro. Pinchazo sin soltar y estocada baja perdiendo la muleta. Silencio. Estocada desprendida. Vuelta al ruedo por su cuenta.

Presidente: D. José Luis González González.

Devolvió dos toros al corral por inválidos. En el quinto había cambiado el tercio para ver si colaba, pero tuvo que sacar el pañuelo verde a continuación. Falta de criterio, presidente.

Suerte de varas:

Los mansos que trajo de la dehesa Gallardo, pusieron en evidencia a los piqueros que volvieron mostrar su incapacidad ante las dificultades. Picaron mal, unos lo hicieron con saña, otros dejaron crudos a los toros, otros picaron trasero y algunos en la paletilla. En fin, la asignatura pendiente de estos caballeros que no tienen intención de aprobar.

CUADRILLAS.

Las cuadrillas salvo algún borrón en sus actuaciones, cumplieron en su labor. Destacó en el sexto el tercio de banderillas de la cuadrilla de Ginés Marín.

TORO A TORO

1º Fantasmón: N. 20. 581 kg. Castaño. Se dejó pegar en la primera entrada y al taparle la salida, el animal salió suelto. En la segunda mostró su mansedumbre. Intentó quitarse el hierro y volvió a salir suelto.

2º Heráldico. N. 75. 540 kg. Negro. En la primera vara ni lo castigó ni el toro se empleó. En la segunda el picador se agarró arriba pero el animal se dolió en el castigo y salió suelto.

3º Regatero. N.149. 522 kg. Negro La primera entrada el manos dudó en acudir al montado escarbando. Cuando lo hizo lo hizo descompuesto y el picador no se agarró y derribó al caballo y por el mismo precio, de manso, claro lo levantó. El picador lo castigó bajo. En la segunda entrada realizó la misma escena, se arranco descompuesto y el piquero repitió el mismo castigo.

4º Amargado. N. 184. 548 kg. Negro. El animal aparte de ser castigado trasero, acudió suelto en ambas entradas. Y por añadidura fue protestado su juego. Jolines con lo de Fuente Ymbro.

5º Rompeola. N. 8. 574 kg. Negro bragado meano. Manseó en las dos entradas al caballo. En la primera intentó quitarse el hierro, en la segunda el picador se agarró pero el animal no se entregó en la pelea y en la tercera salió suelto al sentir el castigo.

6º Señorío. N. 212. 570 kg. Negro bragado meano. Acudió suelto al caballo para mostrar lo que llevaba dentro, que solo fue mansedumbre. Salió suelto y se dio una voltereta. En la segunda entrada fue castigado en la paletilla y aunque rectificó, el mal ya estaba hecho. Hizo una fea pelea.

CRONICA:

La luna en su estado de cuarto creciente, estuvo presente durante casi toda la corrida e imagino que lloraría de pena al ver torear a Miguel Ángel Perera al cuarto de la tarde. Un buen toro que el torero pacense trató con una cantidad de muletazos, que dentro de la cantidad alguno tuvo que dar bueno y que sin duda me perdería. Para eso es considerado “maestro”. El caso es que los incondicionales de este toreo barato y cansino, llenos de avisos, se entregaron con sus voces desgarradas a la cantidad que Perera ofreció, en el que recibió solo un aviso, pero en su primero, y ante un sobrero de Chamaco, recibió dos y a punto estuvo de recibir el tercero. ¿Y para qué? El animal con querencias a tablas, no lo entendió o no quiso, ya que sacar a un toro al anillo es exponerse a unas exigencias que  Perera no necesita en su carrera. En cambio lo mantuvo en el tercio y en ese terreno el animal cantó la gallina marchándose al refugio de las tablas. Y eso que es un “maestro”, y como así se ha ganado su puesto como figura, fue fiel a sus principios. ¿O no?

Paco Ureña y ante un animal justo de trapío, intentó recogerlo de salida bajándole el capote. Después de brindar comenzó la faena de muleta con unos estatuarios desde los medios,  rematados con detalles con gusto. Hizo la faena en el anillo, donde los profesionales dicen que los toros pesan más. Y en su labor destacó un redondo de lujo, continuando con una tanda con la derecha llevando a su enemigo toreado. Cuando lo intentó al natural el animal ya había agotado su juego. Los estatuarios son vistosos, pero deben castigar mucho a los toros. De esta manera se pasó de faena. En el quinto se tuvo que correr otro sobrero de Chamaco, ya que ayer lo de Fuente Ymbro salió dando la de arena. El animal comenzó su particular juego huyendo de los capotes y con una embestida incierta. Le dieron muchos capotazos para intentar fijarlo, Llegó a la muleta defendiéndose y tirando gañafones, intentando quitarse el engaño de su camino. El murciano lo recibió por el derecho sin someterlo y al intentarlo por el izquierdo, el animal se defendió soltando la cara en cada muletazo. El torero se puso pesado y tuvo que recibir un aviso de la presidencia.

Ginés Marín recibió a su primero con unos capotazos templados y cuando tomó la muleta lo sacó a los medios tratando de amoldar las embestidas con temple y sometiéndolo por bajo. Después de una tanda aseada de derechazos, apareció en su muleta el pico y la distancia, citando fuera de cacho. Al natural lo intentó pero solo sacó un muletazo limpio antes de desarmarlo, un detalle que hoy no cuenta en la valoración a la labor de los toreros, pero antes tenía su importancia. Un detalle, a Ginés Marín lo esperaba con ilusión, ya que lleva unos años como un experto funcionario del toreo. Pero me defraudó. Lo justificaré, en su primero dio 38 muletazos antes de prepararlo para entrar a matar y no dio ninguno que dijera algo a la concurrencia. En su segundo fue una continuación de lo dicho anteriormente. Con el capote intentó lucirse, pero solo quedó en el intento. Con la muleta sacó de nuevo a relucir las ventajas  y eso en un joven torero que se anuncia en las mejores ferias, no es de buen grado.

La luna con su luz y vistosidad, trató de alumbrar la oscuridad de la noche, donde los toreros nos llevaron con su pesadez, y tuvo que llorar de pena por lo que mostraron en el albero. No le quedó otro remedio. Supongo que estarás de acuerdo, Jesús.

©Pepeíllo.

sábado, 10 de mayo de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

Feria de San Isidro: 2ª de feria

“El presidente sorprendió a los aficionados”

La plaza rozó el lleno a pesar del frio que se instaló en los tendidos cuando el sol desapareció. Mucha romana trajeron los astados de El Pilar. Procedencia J. P. Domecq en la línea de El Raboso, Aldeanueva. El ganado dio mal juego en el caballo y lo poco que ofreció en el último tercio no lo aprovechó la terna. El tercero mostró algo de casta. El quinto y el sexto fueron devueltos a los corrales por falta de fuerzas, en su lugar se lidiaron 2 sobreros, uno de Castillejo de Huebra y el segundo de Villamarta. Ambos dieron mal juego. El primero fue pitado en el arrastre.

Al final del festejo, el ruedo se llenó de almohadillas lanzadas desde los tendidos. Me quedó la duda de quienes serían los desalmados que llevaron a cabo esta incívica acción. Seguro que fueron espectadores que aterrizaron en la plaza por primera vez y que creyeron que el hecho entraba en la pago de la entrada. La fotografía que dejaron fue lamentable.

TERNA:

Diego Urdiales: De azabache y oro. Pinchazo sin soltar, estocada delantera y caída y dos descabellos. Silencio. En el cuarto estocada delantera y caída. Silencio.

David Galván: De violeta y oro. Estocada arriba tras aviso. 2º aviso. Petición y vuelta al ruedo. En el quinto estocada desprendida. Petición y vuelta por su cuenta.

Víctor Hernández: De malva y oro. Estocada baja casi entera que vale. Oreja muy barata. En el sexto tres pinchazos, aviso y estocada caída. Silencio.

PRESIDENTE: D. Ignacio Sanjuán Rodríguez.

Nadie entendió la concesión del trofeo en el tercero. No hubo ni petición mayoritaria. Creíamos en “Iñaki”, En su seriedad y rigurosidad, los aficionados conocemos su afición, pero en esta ocasión fue muy, muy generoso, dejando la seriedad de Las Ventas en entredicho.

Sin embargo no le dudo el pulso en mostrar el pañuelo verde para devolver el quinto y sexto de manifiesta invalidez.

SUERTE DE VARAS:

No entiendo a los toreros que se visten de luces, se adornan con el castoreño y cuando se montan en los caballos infaman la profesión que han elegido como, decepcionando tarde tras tarde a los aficionados y a la fiesta.

CUADRILLAS.

No anduvieron finas las cuadrillas. Ni en la lidia ni en segundo tercio. En el segundo de la tarde Juan Carlos Rey mostró su profesionalidad en el tercer par. El toro se le arrancó descompuesto, le cortó el viaje y el torero de plata aguantando la acometida, libró a su enemigo y clavó el par en lo alto. En el quinto Juan Carlos Rojas se lució en el segundo par, ganándole la cara y asomándose al balcón. Lo dicho, querer y poder.

TORO A TORO

1º Burreñito: N. 15. 606 kg. Colorado chorreado en verdugo. En la primera vara se dolió en el castigo. En la segunda el picador se limitó a marcarlo y el animal aprovechó para salir suelto de la pelea.

2º Burredor. N. 51. 575 kg. Colorado. En el primer embroque con el peto el piquero marcó en los bajos, rectificó y el animal salió huyendo de tal montado. En la segunda entrada el torero del castoreño le zurró la badana y el manso se rajó y volvió a salir suelto.

3º Busca-oro. N. 961. 555 kg. Castaño. El piquero marró en el primer intento de castigo. El toro empujó de entrada pero terminó repuchándose y perdiendo las manos. En la segunda entrada al peto volvió a errar y marcar el castigo en los bajos aunque rectificó. En la tercera vara se dejó pegar y salió suelto.

4º Burriño. N. 20. 593 kg. Colorado anteado. Fea pelea llevaron a cabo tanto el montado como el toro. La vara cayó baja en la primera entrada al caballo. El animal se defendió con la cara por las nubes, haciendo sonar la música del estribo. En la segunda no quiso castigo, el picador le arreó bien y el animal se defendió repuchándose y saliendo suelto.

5º Sembrador. N. 50. 568 kg. Negro. No se entregó en la pelea y salió suelto. En la segunda vara no fue castigado.

6º Riojanillo. N. 26. 577 kg. Castaño, bragado, meano corrido y axiblanco. Empujó en el peto con la cara alta para quitarse la vara. En la segunda entrada empujó, el picador se excedió en el castigo y al animal terminó manseando

CRONICA:

Al parecer los aficionados no entendieron que el presidente concediera un trofeo a Víctor Hernández en el tercero. Yo tampoco lo entendí, Sus razones tenían ya que conocen la afición que ha mostrado el usía en otras ocasiones por el bien de la fiesta y por la seriedad que ha imprimido en otras ocasiones a sus decisiones.

Víctor Hernández recibió a su primero con el capote sacándolo a los medios. El animal mostró signos de blandura. Con la muleta no lo sometió al comenzar la faena, el toro se vino arriba en banderillas e impuso la ley del más fuerte en la pelea. El torero no mostró mando en la lidia, solo voluntad y disposición, valores, que le evitaron de hacer el ridículo ante un astado que puso en bandeja el triunfo al torero de Santos de la Humosa. Que por cierto, trajo un buen número de paisanos que su único objetivo fue que su torero triunfara. En el sexto y ante un sobrero de Villamarta, lo recibió con unos estatuarios, continuando con el toreo al natural pero sin llegar tan siquiera a sus paisanos. Sufrió un desarme entre tandas de naturales vulgares y sin ligazón. Supuse que al prolongar la faena, creería que estaba creando el toreo. Nunca más lejos de la realidad. Unas bernardinas de remate a una faena que estuvo falta de contenido. Otra vez será, torero.

Diego Urdiales apechugó con el peor lote. El de Arnedo no tuvo opción ni de triunfo ni de fracaso. Su primero, al segundo muletazo perdió la verticalidad y al siguiente perdió las manos y eso que no lo castigaron en el caballo. Lo único que hizo Urdiales fue justificarse. En el cuarto se encontró con una dificultad añadida, el viento. El torero se limitó a pasarlo por la muleta con profesionalidad y despacharlo con una estocada delantera y caída.

David Galván recibió a su primero luciéndose con el capote templando las acometidas de su enemigo. En la franela el animal metió la cara con nobleza y Galván hilvanó una faena que en momentos llegó a los tendidos. Tanto en el toreo en redondo como al natural, ligó tandas sin descomponer la figura, bajando la mano y rematados los muletazos para dentro. Se pasó de faena, recibió dos avisos y no tuvo el acompañamiento de su pueblo, como lo tuvo su compañero de terna, para premiarle su labor. Con el sexto se encontró con el primer sobrero que tuvo poca movilidad. Comenzó su labor con dos tandas de naturales. El gaditano lo intentó pero le faltó la transmisión de su labor para llegar a los tendidos. Con la derecha lo hizo todo el torero, sacando algún muletazo suelto a su enemigo. Los espectadores le recriminaron que se pasara de faena. El frio llegaba a pesar en los tendidos.

©Pepeíllo.

viernes, 9 de mayo de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

Feria de San Isidro: 1ª de feria

“Mal empezamos presidente”

Primer festejo de la feria de San Isidro 2025. Se lidiaron cuatro toros de Victoriano del Rio y dos de Cortés, 5º y 6º, del mismo encaste. Bien presentados y de juego variado. Desde el manso encastado a la nobleza del cuarto, que acudía a la muleta del torero como un carretón. El segundo y quinto fueron pitados en el arrastre. El torero francés Clemente confirmó la alternativa.

Terna:

Alejandro Talavante: De maquillaje y oro. En el primero de su lote, estocada baja y delantera. Silencio. En el cuarto estocada desprendida. 2 orejas.

Juan Ortega: De marino y oro. Pinchazo arriba, estocada desprendida. Silencio tras aviso. Siete pinchazos, aviso y descabello. Silencio.

Clemente: De tabaco y oro. En el toro de su confirmación, sartenazo infame, aviso, otro sartenazo bajo y delantero. Después de matar como lo hizo, tuvo la osadía de salir a los medios a recoger los aplausos del respetable, por calificarlo de alguna manera. Estocada casi entera, dos descabellos y cuatro más tras aviso. Silencio.

Presidente: D. José María Fernández Egea.

No anduvo afortunado el presidente al conceder dos trofeos a Talavante en el cuarto de la tarde. La faena no fue para ello y aunque el público triunfalista solicitó la segunda, debía haber sido más riguroso. En sus manos estuvo.

Suerte de varas:

Los picadores como nos tienen acostumbrados. Picando trasero, tapándoles la salida a los toros, excediéndose en el castigo. El único que tuvo la vergüenza torera de picar marcando arriba el castigo fue José María González en el primero y en el segundo puyazo. El resto, lo de siempre.

CUADRILLAS.

Cumplieron en su labor, En el primero y ante un manso encastado, Juan José Domínguez se descuidó al colocar el tercer par, y el toro hizo hilo y a punto estuvo de cornearlo antes de refugiarse en el tronera del 6. En el segundo Mambrú lidió con mucho temple. En el cuarto y dentro de la vulgaridad que ofrecieron los rehileteros, consiguió lucirse con los palos, con un solo pero, al cuadrar se apoyó solo en un pitón.

TORO A TORO

1º Forajido: N. 11. 585 kg. Negro. Lo cerró demasiado. El picador lo castigó trasero y le tapó la salida. El animal se defendió. En la segunda entrada el picador se agarró arriba y el toro ofreció un juego de manso.

2º Bochornoso N. 73. 594 kg. Negro chorreado. En la primera vara se defendió y se dejó pegar. En la segunda el picador después de marrar le zurró la badana. El animal mostró escasez de fuerzas, posiblemente por culpa del castigo.

3º Cangrejero. N. 63. 565 kg. Negro. En la primera vara el toro comenzó empujando en el peto, pero el piquero le tapó la salida y el toro se rajó. En la segunda vara el picador se salió de la raya de picadores y no se pudo ver el juego del toro.

4º Misterio. N. 18. 568 kg. Negro. En la primera vara empujó con un pitón y salió suelto manseando sin fijeza por el ruedo. En la segunda vara se dejó pegar.

5º Ebanista. N. 189. 640 kg. Negro salpicado. Fue castigado trasero y bajo y el animal no se empleó. En la segunda vara el piquero empleó el mismo criterio, lo castigó trasero. El toro tampoco se empleó en la pelea.

6º Soleares. N. 185. 560 kg. Negro. En la primera vara el toro demostró mansedumbre. El piquero lo castigó bajo, le tapó la salida. El animal salió suelto a probar fortuna con el picador que tapaba puerta. El peón que debía haberlo evitado hizo el D. Tancredo. En la segunda vara acudió suelto al picador de contraquerencias. En una palabra, una capea.

CRONICA:

Mal empezamos presidente. Si le concede dos trofeos, a Talavante en el cuarto en una faena donde sólo existieron detalles, toreros por supuesto, y faltando una continuidad en las tandas tanto en el toreo al natural como en redondo. Que ofrecerá el público triunfalista cuando un torero colme una faena “maciza”, con unas tandas de naturales sin meter el pico, y rematadas en la cadera. No me hago la idea, con lo de ayer no me extrañaría que los aficionados piensen que está a punto de caer el tercer trofeo. Si es con merecimientos, bien venido sea, pero si es porque se manifieste un público como el de ayer, apañados vamos, presidente. ¿o no?

Talavante en su primero lo intentó con el capote pero el toro no se entregó en la pelea. Con la muleta lo trató con mucha suavidad ya que el animal no ofrecía posibilidades de lucimiento. Se quedaba corto por ambos pitones y el torero lo único que hizo fue justificarse, pero sin toro. Con Misterio, lidiado en cuarto lugar, el torero pacense no pudo lucirse con el capote y llegó a la muleta sin fijeza. El matador lo fijó con unos muletazos templados muy toreros. A continuación llevó a cabo unas tandas por ambos pitones, donde lucieron más lo remates que los muletazos hondos, acompañados de cambios de mano muy vistosos, ante un animal que ofreció un temple exquisito y que el torero debía haber aprovechado para construir una faena más sólida. Insisto, un trofeo hubiera sido más justo.

Clemente confirmó la alternativa con el toro Forajido, un animal que salió de chiqueros rematando en los burladeros y el torero lo sacó a los medios sin levantar pasiones capoteros. A la muleta llegó algo crudo y el torero comenzó su labor doblándose con él con maneras. Le recetó dos tandas aseadas con la derecha, pero su toreo adoleció de profundidad, tomado la muleta por el extremo del estaquillador y con el pico por delante. Y eso, según manifestó a la prensa, que venía dispuesto a triunfar. Al intentarlo al natural el toro se quedaba corto. Volvió al pitón derecho pero ahogándole la embestida. Prologó la faena y en un descuido el animal lo enganchó y lo lanzó por los aires, al parecer sin consecuencias graves, saliendo con la taleguilla destrozada. En mi opinión el toro estuvo por encima del torero. Con el que cerraba plaza y al no desplazarse al recibirlo de capote, lo sacó para fuera. Con la pañosa se peleó con su enemigo sometiéndolo por bajo, sacándolo a la segunda raya. Lo pasó por el pitón derecho y por el izquierdo, primando en su labor la cantidad y poco la calidad. El toro acudía al engaño con nobleza pero el francés lo castigaba colocándose fuera de cacho y con el pico de la muleta. Le costó cortar su labor consistente en trapazos por aquí y por allá.

Juan Ortega mostró ayer que lo suyo es el capote. Con la muleta sus enteros bajaron considerablemente. A Cangrejero lo recibió con una verónica de “olé”, pero el toro le rajó el capote y mostró poco recorrido en su desplazamiento. ¡Llegaron los quites a Las Ventas! Talavante hizo el suyo con unas chicuelinas que olvidamos muy pronto, pero Ortega le respondió con una media de cartel, enroscándose al toro a la cintura. Como dije, ¡su capote! Con la franela se le coló al recibirlo por alto. A continuación ofreció una tanda de derechazos templados y rematados para dentro sin descomponer la figura, otra tanda templada pero sin rematar. El animal comenzó a defenderse y con poco recorrido, hecho que le privó al sevillano del lucimiento en el toreo de verdad. Al final se puso pesado. Ebanista, lidiado en quinto lugar, se quejó por ambos pitones al recibirlo de capote. En el último tercio lo sacó a los medios pero no consiguió ajustar su muleta a las acometidas de su enemigo. Lo puso en apuros, le tocaba la muleta en casi todos los muletazos que intentó, hasta que decidió quitarle las moscas, y tomar el acero, no sin antes de despenarlo dar un recital de pinchazos, impropio de una figura como él.

©Pepeíllo.

domingo, 4 de mayo de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de novillos.

“El frio ganó a la mansedumbre”

El coso venteño registró un aforo de 11.793 espectadores según la empresa. El ganado lidiado procedía de seis ganaderías, Ángel Luis Peña, José González, Guerrero y Carpintero, Cerro Longo, Caras Blancas de Carpio y Hermanos Sandoval. Ya que los novillos adolecieron de la casta y bravura que espera cualquier aficionado fiel a la fiesta y algunos una evidente falta de fuerzas, si mostraron mucha mansedumbre, y con un denominador común, la variedad de sangres, pero casi todos entroncados con los Domecq. Es lo hay. Cid de María hizo su presentación en Las Ventas, y fue el único novillero que no trajo en su guión los avisos, mostrando algunas maneras en el manejo de los engaños, pero se apuntó a la vuelta al ruedo en el sexto, después de una petición minoritaria de sus paisanos.

TERNA:
 
Bruno Aloi: De rioja y oro. Estocada trasera y caída y descabello tras aviso. Aviso. Silencio. En el cuarto tres pinchazos y estocada baja y cuatro descabellos tras aviso.

Cristiano Torres: De canela y oro. Pinchazo y estocada baja. Aviso. Silencio. En el quinto estocada tras aviso. Silencio.

Cid de María: De azul pavo y oro. Dos pinchazos sin soltar, pinchazo y estocada trasera y caída. Silencio. En el sexto estocada baja. Vuelta al ruedo por su cuenta.

PRESIDENTE: José Antonio Rodríguez San Román.

Mantuvo en el ruedo al segundo, un novillo que no reunía condiciones para la lidia. Sin embargo no se arrugó ante la petición de los acompañantes de Cid de María, que solicitaron un trofeo en el sexto.

SUERTE DE VARAS:

Tampoco en esta ocasión los picadores anduvieron finos y eso que los novillos no dieron problemas en su juego, pero ya tienen la medida de la incompetencia de picar trasero y colocar el castigo donde más daño hace.

CUADRILLAS:

En el cuarto se lució la cuadrilla de Bruno Aloi. En la colocación de los rehiletes Jesús Mejías, que se asomó al balcón en su primer par. También su compañero Ignacio Martín se gustó en la ejecución. Pablo Gallego lidió con mucho temple las acometidas del novillo. En el segundo Juan Carlos Rey estuvo muy aseado durante la lidia y en el quinto se lució junto a su compañero Alberto Carrero en el tercio de banderillas, por lo que tuvo que desmonterarse. En el quinto el picador Juan Manuel Sangüesa fue aplaudido.

TORO A TORO

1º Fervoso II: N.1. 505 kg. Negro. En la primera vara estuvieron mal tanto el novillo como el picador. El novillo no se entregó y manseó en la pelea. En la segunda vara se repitió el mismo comportamiento.

2º Cajero. N. 5. 473 kg. Castaño. En la primera entrada empujó el animal, pero fue castigado trasero y le tapó la salida, el novillo perdió las manos. En la segunda se limitó a marcar el castigo.

3º Panchito. N. 46 440 kg. Negro listón, bragado, meano corrido. Fue castigado bajo, se dejó pegar y salió suelto. En la segunda lo castigó trasero y se dejó pegar.

4º Repudiado. N 57. 486 kg. Jabonero sucio. Manseó con descaro en la primera entrada al caballo. En la segunda lo metió debajo del caballo y el piquero se limitó a sujetarlo. Otro manso.

5º Vacilón. N. 3. 451 kg. Negro bragado corrido axiblanco careto. Marró el picador en la primera vara, el novillo por el impulso se metió debajo del peto y derribó al caballo. Entró de nuevo y el picador se agarró arriba. En la segunda se defendió y salió suelto. Otro manso al haber.

6º Canallo. N. 52. 497 kg. Castaño. Entró suelto al caballo y salió suelto. En la segunda entrada no hubo nada que destacar.

CRONICA

El frío venteño y la frialdad del espectáculo que ofrecieron novillos y novilleros, arrugaron las ganas de los espectadores. En el sexto le suplicaban a Cid de María que finalizara su labor. Cuando el presidente le negó el trofeo, los espectadores salieron despavoridos en busca del calor del metro, mientras el torero se recreaba dando la vuelta al ruedo, por su cuenta, claro.

Ante un manso el torero de Alcalá de Henares intentó el toreo al natural pero no logró lucirse y en otra tanda que ejecutó no encontró el acoplo con su enemigo. Por el derecho mostró algunas maneras y llegó a templar algunos muletazos, pero el novillo comenzó a rajarse. Quiso prolongar la faena con la izquierda y lo que consiguió fue estropear la labor que había desarrollado con anterioridad. De esto a que le solicitaran un trofeo… En el tercero intentó lucirse con el capote sacándolo a los medios. Con el trapo rojo intentó acoplarse por el derecho pero no lo consiguió. Al natural consiguió una tanda pero el animal fue perdiendo movilidad. Volvió a la mano derecha y consiguió otra tanda vistosa. El acero le impidió que su gente le solicitara un trofeo. Hizo su quite en el segundo, hecho que hay que agradecer, ya que es otra de las bellas suertes que están cayendo en el olvido.

Bruno Aloi se encontró en su primero a un novillo que le costaba meter la cara en el capote, y cuando llegó al último tercio sacó a su enemigo a los medios pero sus intentos cayeron en saco roto, al no encontrar la colaboración del burel decidió tomar el acero. El cuarto no se empleó en el capote y cuando llegó a la muleta lo sacó a la segunda raya de picadores pero el animal no transmitió nada y al no haber novillo no hubo nada que hacer.

Cristiano Torres tuvo el detalle de hacer el quite por saltilleras en el segundo. Su primero salía suelto del capote. Con la muleta lo citó de largo pero al segundo muletazo el novillo rodó por la arena. Los muletazos que dio con la derecha en ninguno de ellos llegó a cargar la suerte, consiguió templar alguna tanda pero rematadas para fuera y citando fuera de cacho. Al intentarlo al natural el animal no tuvo recorrido y estando en su intención el novillo cayó sobre la arena y tuvieron que levantarlo. El quinto en cuanto saltó al ruedo todo su empeño era buscar la salida, barbeando las tablas. Con la muleta el maño anduvo valiente ante la mansedumbre de su enemigo, pasándolo por el derecho con temple. Prolongó la faena y el público le recriminó el hecho. Ante la mansedumbre del novillo y la pasividad del torero al no encontrar el momento de entrar a matar, recibió un aviso. El frio castigó duramente los tendidos y este novillero ambicioso buscando hacerse rico en esta plaza, deberá primero mostrar menos ventajas en su toreo.

©Pepeíllo.