viernes, 30 de mayo de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de novillos.

Feria de San Isidro: 19ª de feria.

“Dos novilleros se quedaron en casa”

Se lidiaron seis novillos, tres de Fuente Ymbro, 2º, 3º y 5º y tres de El Freixo. 1º, 4º y 6º. El novillero Marcos Pérez puso el cartel de “No hay billetes”. El juego que dieron los novillos de Fuente Ymbro estuvo por encima del ofrecido por los de El Freixo. El tercero y el quinto destacaron sobre el resto del encierro. Hubo algunos sospechosos de pitones. El primero fue pitado de salida y en el arrastre y el quinto aplaudido camino del desolladero.

Terna:

Marcos Pérez. Único espada. De grana y oro.

En el primero dos pinchazos sin soltar, metisaca en los bajos y bajonazo atravesado. Silencio. En el segundo pinchazo sin soltar, otro pinchazo tendido y estocada caída y atravesada. Silencio. En el tercero pinchazo sin soltar, estocada trasera y tendida y descabello. Silencio. En el cuarto estocada tirándose a ley y aviso. Saludos. En el quinto pinchazo sin soltar, pinchazo hondo y dos descabellos tras aviso. Vuelta al ruedo por su cuenta. En el sexto estocada trasera y caída y descabello. Aplausos de despedida.

Sobresalientes. Adrián Henche y Nuno Julián. El espada no les dio opción a lucirse en los quites. ¿Por qué sería?

Presidente: D. José Luis González González.

Sin comentarios en su actuación.

Suerte de varas.

De nuevo los picadores volvieron a dar la nota, pero en esta ocasión no tuvieron ocasión de demostrar su inoperancia. Los novillos fueron dóciles en el caballo, pero a alguno se le fue la mano al recibirlo y lo castigó en los bajos.

CUADRILLAS.

Las cuadrillas cumplieron su cometido, En el tercero se tuvo que desmonterar Iván García al colocar el tercer par de banderillas. En el cuarto la cuadrilla tuvo que pasar cuatro veces por la cara del novillo para dejar los cuatro palos reglamentarios.

NOVILLO A NOVILLO.

1º Corremantas. N. 27. 496 Kg. Negro. El Freixo. En la primera vara se dejó pegar y salió suelto. En la segunda la vara fue a parar a los bajos pero tuvo el detalle de no castigarlo. Tampoco hizo falta.

2º Tramposo. N. 83. 499 kg. Colorado axiblanco. F. Ymbro. En un descuido del matador al no sujetarlo, el novillo se arrancó de largo y derribó. En la segunda hizo lo mismo, el piquero no pudo sujetarlo y derribó al jaco. En la tercera hizo una bonita pelea y el picador midió el castigo.

3º Historiador. N. 103. 495 kg. Negro bragado meano corrido. F. Ymbro. En la primera vara marcó bajo el castigo, rectificó y tuvo la osadía de taparle la salida. En la segunda acudió suelto e hizo una fea pelea contra el mastodonte.

4º Morisqueto. N. 35. 520 kg. Negro listó bragado corrido. El Freixo. Se defendió en la pelea y salió suelto. En la segunda oportunidad no se empleó.

5º Boquiflojo. N. 96. 538 kg. Negro listón. Fuente Ymbro. Lo castigó bajo y le tapó la salida. Razones tendría el montado, pero fue un indecente con el animal. En la segunda vara se limitó a marcar el castigo.

6º Comino. N.12. 533 kg. Negro. El Freixo. En las dos entradas que hizo lo metieron casi debajo del peto. En la primera pelea el picador se agarró arriba y el novillo se dejó pegar y en la segunda no se empleó.

CRONICA:

Después de lo visto, para este viaje no necesitaron tanto montaje. Algo falló que los aficionados no comprendieron. O sí. Con una terna de tres novilleros, se le hubiera dado la oportunidad a otros compañeros y el “novillero estrella”, con dos novillos, hubiera bastado para mostrar el paladar que tiene Marcos Pérez en el manejo de los engaños. Sin embargo la tarde se le hizo muy larga al salmantino, sobre todo a partir del tercero, y a pesar de los dos revolcones en el quinto, el esportón se fue de vacío. Fue una pena tanta preparación mediata para un fracaso tan sonoro. Iremos por orden.

Para no cargar mucho el resumen, diré que de capote nada de nada. Los tres primeros no consiguió pararlos de salida y no dejó nada en la retina de los presentes y los tres últimos los recibió de hinojos frente a toriles, en la mal llamada “portagayola”. En el sexto incluso su público se lo recriminó. Todo en la vida cansa. En el primero, un animal sin cara, comenzó citando con el pico de la muleta hasta casi saltarle un ojo al novillo. Con este detalle intuí por donde iría la tarde y desgraciadamente no me equivoqué. Como diría nuestro vecino Fernando, el “rabo” tendría que esperar. Y así fue. El novillo no quiso pelea y cuando lo intentó al natural, al segundo muletazo salió suelto.

En el segundo abrigó esperanzas al dar en la primera tanda con la derecha un muletazo mandón abrochado con el de pecho. Pero, solo uno. Registró en su haber otra tanda aseada de redondos. Al natural, con el pico por delante, su oponente se quedaba corto. Tiró del circular invertido y esos recursos sin faena, en Madrid no cuelan. Pero en su perseverancia muleteril, añadió unas manoletinas que no levantaron ni los olés de sus paisanos.

Continuemos. En el tercero cambió el panorama, al inicio de faena el “fuenteymbro” se le coló dos veces avisándole que el animal de tontuna tenía lo justo, pero si algo que torear, pero el toreo que le presentó el futuro matador, no fue suficiente para dominar a su enemigo. Lo siguió intentando a la vez que se exponía a visitar el hule.

En el cuarto y después de darle la bienvenida frente a toriles, en el último tercio lo recibió por alto con unos remates atropellados. El novillo metía la cabeza por el derecho con nobleza y el torero dio dos tandas de redondos acompañando las embestidas del burel. Recordemos que eso no es torear, es, otra cosa, que puede colar como sucedáneo en los tendidos y que por lo visto, en las escuelas taurinas deben enseñar como toreo y del bueno. Al natural sacó de la pañosa solo vulgaridad. Al final se puso pesado. Este hecho deberían tratarlo también en las escuelas.

Y llegó el quinto, otro “fuenteymbro”, que puso en bandeja el triunfo del torero. Pero Marcos Pérez lo dedicó a su público. Lo citó en los medios y el animal acudió con tranco a la muleta recibiendo del matador dos pases cambiados y tres pases del desprecio, volviendo locas las gargantas de sus seguidores. Los aficionados fueron algo más cautos en sus expresiones. Pero cuando se puso a torear se repitió la misma función. Una tanda al hilo del pitón, seguida de otra que ya no emocionó los tendidos. Con la izquierda otra templada pero falta de colocación. Al no haber mando en la muleta, el que mandó fue el animal, y su misión es coger al enemigo que tiene delante. Eso fue lo que hizo, le dio dos revolcones. Uno y otro, afortunadamente sin consecuencias aparentes. Es lo tiene la casta y que ninguna figura quiere. A partir de aquí todo podía ocurrir. Los isidros mandan mucho en las faenas donde se producen revolcones, pero el torero no refrendó “su faena” con la espada, y como colofón, “sus seguidores”, aplaudieron en el arrastre a su enemigo. Son los contrastes de la fiesta.

Salió el sexto y último de la tarde y después de recibirlo de nuevo frente al portón de los miedos pero con polémica incluida, cuando le llegó la hora de mostrar su toreo comenzó de hinojos en los medios, el novillo le apretó y tuvo que rectificar la postura. Continuó con derechazos despegado del sitio donde nace el toreo y cuando lo intentó al natural, tanto su enemigo como el matador mostraron poca capacidad de lucimiento.

No dio para más la tarde. Esa tarde donde los despachos hicieron el “agosto” y los tendidos tuvieron que soportar el calor prematuro del verano acompañado de una decepcionante corrida. En esta ocasión el “merchandising” sacó humo de la chistera. No olvide matador que con su actuación puso de relieve muchas pistas a los aficionados, esas pistas que los taurinos guardan bajo llave en los sórdidos despachos.

Ánimo torero, le recomiendo que estudie a fondo la corrida que se celebró en Madrid el 2 de mayo de 1.996. En ella encontrará el camino a seguir.

©Pepeíllo.

jueves, 29 de mayo de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros

Feria de San Isidro: 18ª de feria. 
 
A Paqui y Marisa.

“¿Ha habido "toros" hoy?”

Con un calor digno de tener en cuenta, se celebró la corrida de toros con ganado de El Torero. Ganado que dio muchos dolores de cabeza a los aficionados por su falta de casta, mansedumbre y escasez de fuerzas. El coso registró, incomprensiblemente, un lleno de “No hay billetes” para ofrecer un vergonzante espectáculo. 

Terna:

Diego Urdiales: De tabaco y oro. Pinchazo y estocada contraria. . Aviso. Silencio. Estocada de rápida ejecución y efecto. Silencio.

Roca Rey: En el tercero estocada trasera. Saludos tras petición. Bajonazo infame. Oreja.

Rafa Serna: De blanco y plata con adornos de oro. Estocada trasera y caída tirándose por derecho en el toro de su confirmación. Silencio. En el sexto estocada caída que vale. Oreja.

Presidente: D. José Luis González González.

Estuvo riguroso en la petición que el público triunfalista hizo en el tercero a Roca Rey. En el quinto y sexto se derrumbó su criterio y su seriedad, concediendo un trofeo al peruano y otro a Rafa Serna. En cuanto al ganado se permitió lidiar una corrida sin trapío, blanda y al servicio de los elegidos. Los presidentes deberían estar para algo más que para permitir este tipo de ganado.

SUERTE DE VARAS.

Que mal picaron los montados. En alguno casos masacrando al animal y en otros dejando sin castigar a los toros. No tienen término medio. Marraron en varias ocasiones, dejando algunos morrillos como un colador. No se libro ninguno. Una auténtica vergüenza de la profesión. Solo tuvieron un detalle, los animales no necesitaban castigarlos, salían ya de chiqueros con las fuerzas justas. Pero…

CUADRILLAS.

En el tercero se tuvo que desmonterar Viruta al colocar un par con mucha verdad, el toro recortó y el torero aguantó con profesionalidad.

TORO A TORO

1º Bizantino N. 48. 535 Kg. Negro bragado meano. Cinqueño. El animal salió huyendo al sentir el hierro. En la segunda entrada el piquero marcó bajo aunque rectificó. Salió suelto manseando descaradamente.

2º Castor. N. 90. 542 kg. Negro bragado meano. Cinqueño. Mal el picador marró en el embroque, rectificó y el toro salió suelto. En la segunda entrada marcó trasero y el toro volvió a salir suelto

3º Delinciente. N. 53. 534 kg. Castaño, bragado meano axiblanco. Cinqueño. En la primera vara marró el picador, el toro se repuchó. En la segunda entrada volvió a marrar y no lo castigó ya que el toro salió suelto. En la tercera lo castigo en los bajos. “El prenda” que montaba el mastodonte se llama Sergio Molina.

4º Federal N. 13. 547 kg. Negro salpicado. Cinqueño. En la primera entrada fue el único animal que llegó a emplearse, pero el piquero en lugar de ofrecerle una pelea sin ventajas, le tapó la salida. ¡Al paro debían mandarlo! En la segunda Urdiales se descuido mientras lo fijaba, el toro se arrancó de largo y el picador se agarró arriba.

5º Tomillo. N. 85. 545 kg. Negro. Cinqueño. En la primera vara no lo castigó e hizo una fea pelea sin fijeza, vamos de manso. En la segunda se arrancó con tranco, el picador se limitó a marcar el castigo y el animal a perder las manos.

6º Barbecho. N.121. 541 kg. Negro bragado meano. Cinqueño. Cuando acudió al caballo se defendió intentando quitarse el hierro. En la segunda le arreó y el animal se defendió .¡Quien no!

CRONICA:

Los matadores se llevaron en los esportones dos despojos, que podrían haber sido cuatro, y hasta doce. Por el camino que vamos ni el presidente se hubiera sorprendido. Pero todo se conseguirá. Incluso el rabo. La vulgaridad es muy persuasiva. Pero en esta ocasión los aficionados se tuvieron que conformar con el aburrimiento y la voluntad, marcada por su afición a la fiesta,  de volver al día siguiente. También mostró voluntad Rafa Serna en el sexto, que después de recibirlo de hinojos en los medios frente a toriles se fajó con el toro hasta conseguir pararlo. El animal tuvo movilidad en el último tercio y metió la cabeza en la muleta con intenciones de agradar al respetable, pero el torero solo ofreció voluntad y animosidad en su labor. Eso debió de ser suficiente para que el público le solicitara un despojo del burel y que el presidente, ante el estupor de los aficionados, concediera. En el toro de su confirmación, primero de la tarde, lo recibió de capote sin levantar pasiones en los tendidos y cuando llegó a la muleta tuvo mucha nobleza pero poca fuerza. El matador lo pasó por ambos pitones dando una tanda aseada por el derecho. Lo que intentó por el izquierdo no tuvo resalte. Las fuerzas del animal estaban limitadas y solo ofreció como remate unas manoletinas.

Diego Urdiales continúa sin encontrar el sitio y menos con este ganado elegido para los “artistas”. Pero el no es un "iluminado". Mostró apatía, un toreo despegado y sin sitio. Durante la faena a su primero parecía que estaba practicando en una escuela de baile. Al cuarto lo pasó de capote sin pena ni gloria y cuando tomó la muleta, se limitó a pasar al toro por la franela pero sin ningún interés de lucimiento por su parte, solo ofreció vulgaridad en su labor.

Roca Rey se percató en el quinto que estaba a punto de hacer el ridículo y perder el tren del triunfo en la feria, y después de consumir casi todo el tiempo reglamentario de la faena en vulgares muletazos de compromiso, despertó a “su parroquia” con un toreo donde también rayó la vulgaridad, pero el público triunfalista se dio cuenta que había que encumbrarla, y no podía permitir que “su torero” se marchara de la feria con el esportón vacío. Se puso a solicitar un despojo y un presidente generoso, lo concedió. En el primero de su lote no tuvo ocasión de levantar del sopor ni a los tendidos afines al peruano. El animal, fue un novillote sin trapío, que cuando lo recibió de capote iba con las manitas por delante. Lo recibió de muleta de hinojos en los medios y con un pase cambiado, rematando, ya de pie, mirando al tendido. Me recordó a otros toreros mediáticos que llenaban de vulgaridad los ruedos. La historia se va repitiendo, y los que no la conocen van cometiendo los mismos errores. Con un animal falto de trapío y mostrando blandura de remos, el torero “mediático” se limitó a pasarlo de muleta. No tuvo bastante con el aburrimiento, sino que cuando lo intentó al natural el toro se pegó una costalada de sonrojo ganadero. El inválido cumplió para lo que había sido criado y la muleta hizo que su torero se convirtiera en una pegapases. Pobre muleta, para eso fue elegida.

Resumiendo, ¡qué vulgaridad de toreo!, ¡qué aburrimiento!, !qué ganado más bajo de casta!, los aficionados aguantaron con dignidad el chaparrón que les ofreció la terna y por supuesto, el ganadero.

©Pepeíllo.

miércoles, 28 de mayo de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros

Feria de San Isidro: 17ª de feria. Corrida de la Prensa.

“Luces y sombras en la tarde”

Se celebró la corrida de la Prensa con un lleno que puso el cartel de “No hay billetes”. Se lidiaron seis toros de Garcigrande de variada presentación, nobles, faltos de casta y de fuerza.  Vamos, ganado par la ocasión

Terna:

Morante de la Puebla: De cereza y oro. En su primero estocada algo atravesada. Aviso. El toro tardó en caer y tres descabellos. Petición y ovación cerrada que salió a recoger a los medios. En el cuarto estocada casi entera que valió para el toro doblara. Bronca.

Talavante: De verde billar y oro. Estocada baja. Protestas. En el quinto pinchazo y estocada. Silencio.

Tomás Rufo. De grana y oro. Pinchazo y estocada casi entera y desprendida que valió. Silencio. En el sexto bajonazo. Silencio.

Presidente: D. Ignacio Sanjuán Rodríguez.

Recibió una sonora pitada al no conceder un trofeo a Morante en su primero, pero el presidente, después de tres descabellos, estuvo en la línea que exige una plaza como esta y desestimo la petición.

Suerte de varas.

No se esmeraron los señores tocados de castoreño en sus funciones. En general picaron trasero. Aunque midieron el castigo, su labor no pasó de la mediocridad. Algunos picaron bajo, aunque rectificaron.

CUADRILLAS.

Tuvieron momentos de luces los toreros de plata. En la lidia brillaron Joao Ferreira en el primero, Revuelta estuvo muy digno en el tercero, en el cuarto se lució Curro Javier. Con los palitroques cumplieron Curro Javier en el primero, en el tercero anduvieron con ganas de lucimiento tanto Sergio Blasco como Fernando Sánchez, en el cuarto Joao Ferreira se lució en dos pares y en sexto Fernando Sánchez estuvo aseado en el par que le correspondió. .

TORO A TORO

1º Seminarista N. 7. 582 Kg. Negro listón chorreado. Cinqueño. En la primera vara el toro entró algo descompuesto y el picador no se agarró y el toro derribó al mastodonte con el montado en su grupa. En la segunda entró suelto, se dejó pegar y volvió a salir suelto.

2º Campaneo. N. 12. 551 kg. Colorado chorreado. Cinqueño. En la primera vara se empleó con fijeza y se enceló en el peto. En la segunda fue castigado trasero e hizo una fea pelea.

3º Escultor. N. 49. 560 kg. Negro. Cinqueño. Hizo una pelea entregándose en el castigo, al salir perdió las manos. En la segunda vara el piquero se limitó a sujetarlo.

4º Avandonado N. 4. 563 kg. Colorado anteado ojo de perdiz. Cinqueño. Al acudir al caballo el piquero marcó bajo el castigo, el toro le apretó y le tapó la salida. En la segunda entrada se limitó a sujetarlo y salió suelto, entrando de nuevo al relance.

5º Iluso. N. 63. 548 kg. Negro listón. Cuatreño. Fue castigado en la paletilla aunque rectificó. El animal peleó en el peto con fijeza. En la segunda marcó el castigo bajo y el toro salió suelto.

6º Tambolero. N. 6. 630 kg. Castaño chorreado en verdugo. Cinqueño. Se defendió en la pelea y salió suelto. En la segunda vara se dejó pegar y empujó con un pitón.

CRONICA:

Las luces y las sombras se fundieron en el ruedo cuando apareció Seminarista, Morante puso las luces al recibirlo de capote y Seminarista comenzó poniendo las sombras. Un torito ejemplar que fue criado para el lucimiento del torero de Puebla del Rio. Con este animalito de pitiminí, Morante mostró que se puede parar el tiempo toreando de capote. Con la muleta el torero sevillano estuvo toda la faena mostrando las luces del temple, con algunos muletazos de ensueño, donde el torero mostró que las prisas en este arte no son buenas consejeras. Estuvo torero hasta el quite que le hizo a cuerpo limpio al torero de plata José María Amores al salir apurado al segundo para de banderillas. En el segundo de su lote volvieron a aparecer las sombras. “No quiso ni verlo”. Lo que no sabremos son los motivos de este comportamiento rayando en la inmadurez. Si fue un ajuste de cuentas al no concederle la presidencia un trofeo en su primero, o un pataleo de niño mimado… Eso solo lo sabrá la mente del torero de Puebla, lo que sí pudieron ver los aficionados que es un maestro del temple y que sin querer queriendo borró del cartel a sus dos compañeros.

Y digo borrados ya que tanto con Talavante y Rufo volvieron de nuevo las sombras sobre el ruedo, fundiéndose ambos en la vulgaridad del toreo moderno y ante un ganado que llegó a la muleta desluciendo la divisa que mostraron. ¿Saldrían los toreros acomplejados ante la lección de Morante? Otra incógnita que quedará sin responder. Por lo que mostraron ninguno de los dos supo responder, supongo que como figuras tendrían sus armas, aunque fuera “la vergüenza torera”. ¿O no? Cuatro silencios escucharon en sus labores después del arrastre del que abrió plaza. Cuatro silencios acompañaron las faenas de Talavante y Rufo. Cuatro silencios qué ensordecerían sus oídos. Así era el toreo antes de que impusieran los pegapases su ley, antes de que la rivalidad desapareciera en el ruedo. Los toreros se retaban sin palabras, solo toreando y unos barrían a los otros, aunque fuera del ruedo existiera la camaradería e incluso la amistad. Hoy, ni el toro es el enemigo.

Con las sensaciones que cada aficionado sintió durante la corrida fueron suficientes para abandonar el coso hablando de toros. Otras tardes, y por supuesto más de la cuenta, no dan ni para eso.

©Pepeíllo.

martes, 27 de mayo de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros

Feria de San Isidro: 16ª de feria

“Una mansada que no aburrió”

Se celebró la 16ª festejo de la feria con ganado de Dolores Aguirre, de variada presentación y de juego por debajo de lo que se esperaba. El coso registró un aforo de 19.569 espectadores según la empresa, donde el calor hizo su presencia en un verano adelantado. Al finalizar el paseíllo se le dedicó un aplauso a Damián Castaño. El primero, segundo y cuarto fueron pitados en el arrastre. El quinto recibió división de opiniones. El quinto fue aplaudido de salida, sin embargo el segundo y tercero fueron protestados por su falta de remate. En el tercero Juan de Castilla sufrió un revolcón y cuando remató a su enemigo y después de dar la vuelta al ruedo, se retiró a la enfermería, para reaparecer en el sexto.

Terna:

Fernando Robleño: De vainilla y oro. Pinchazo que escupe, pinchazo bajo y bajonazo. Silencio. Bajonazo que hizo guardia y dos descabellos. Bronca.

Damián Castaño: De azul cobalto y oro. Bajonazo. Silencio. Estocada desprendida. Saludos.

Juan de Castilla. De rioja y oro. Estocada algo tendida tirándose por derecho. Vuelta al ruedo. Metisaca baja y estocada casi entera que valió. Silencio.

Presidente: D. José María Fernández Egea.

Sin problemas en su cometido. Le solicitaron un trofeo para Juan de Castilla en el tercero, pero como la petición no fue mayoritaria ni la labor del torero merecía el premio, negó la petición.

Suerte de varas:

De nuevo los piqueros volvieron a dar la nota y en esta ocasión acentuando su falta de profesionalidad. Trataron al ganado con verdadero desprecio, picando trasero, tapándoles la salida, castigándoles en exceso. En fin un problema para la fiesta por la poca vergüenza profesional con que actúan estos señores del castoreño.

CUADRILLAS.

Los toreros de plata mostraron muchas sombras. Juan Sierra se lució en el quinto ganándole la cara a su enemigo e Iván García en un par en el sexto. Ninguno destacó en la lidia y hubo toros que necesitaron someterlos enseñarles a embestir, pero se limitaron a dar capotazos.

TORO A TORO

1º Langosto N. 51. 602 Kg. Negro listón bragado meano. Cuatreño. Acudió suelto al caballo, el piquero marcó trasero y dio mal juego defendiéndose en la pelea. En la segunda entrada el piquero tuvo que rectificar varias veces dejando el morrillo del animal hecho un coladero. El toro manseó descaradamente.

2º Burgalés. N. 38. 543 kg. Negro listón, bragado, meano axiblanco. Cuatreño. En la primera entrada recibió el castigo trasero, le tapó la salida, y el toro se empleó con un pitón. En la segunda el piquero se limitó a sujetarlo. El animal se repuchó.

3º Caracorta. N. 10. 541 kg. Negro girón, bragado, meano. Cuatreño. Empujó en el petó con un pitón. Al salir perdió las manos. En la segunda entrada el picador marró y lo castigó bajo.

4º Caracorta. N. 21. 550 kg. Negro listón. Cuatreño. Fue castigado trasero. Debió pensar V. García que hasta el rabo todo es toro. Le tapó la salida y salió suelto. En la segunda entrada le apretó el castigo. El animal salió suelto.

5º Burgalito. N. 46. 556 kg. Melocotón. Cuatreño. El primer puyazo fue trasero. El toro empujó sin mucha clase y salió suelto. En la segunda lo dejó el matador distante pero tuvo que cerrarlo, el manso no reunía condiciones para ese juego de bravo. Huía de la pelea. Cuando consiguió acudir al caballo volvió a salir suelto.

6º Bilbatero. N. 19. 669 kg. Negro listón, bragado, meano. Cinqueño. Fue castigado trasero, le tapó la salida y le arreó mientras el animal hacía una fea pelea. Lo dejó de lejos y el piquero le volvió a taparle la salida y le arreó el castigo.

CRONICA:

En la actualidad estos espectáculos están montados para la faena de muleta y los ganaderos han tenido que limitarse a las exigencias de las figuras para su lucimiento, unos por necesidad y otros por convencimiento propio. Los ganaderos que aún muestran su interés por la fiesta y por los aficionados y dedican su esfuerzo en conseguir un toro encastado y si suena la flauta, bravo, se exponen a ofrecer corridas con un nivel de mansedumbre que van en la dirección contraria a sus deseos.

Eso fue lo que ocurrió ayer con los pupilos de Dolores Aguirre, pero seguro que los aficionados prefieren aburrirse con estos encastes que con el burri-toro de las figuras, ya que en cualquier momento puede sonar la flauta y que un toro, muestre las condiciones para las que fue criado. Eso fue lo que ocurrió con Burgalito, lidiado en quinto lugar. El toro llegó a la muleta con mansedumbre pero encastada y con mucho que torear. Damián Castaño mostró disposición procurando estar a la altura de las exigencias de su enemigo. El manso después de los primeros compases de faena, comenzó a buscar las querencias de las tablas y al torero le faltó oficio para intentar mantenerlo en los medios. A su primero, Burgalés de nombre, comenzó la faena sometiéndolo por bajo pero el animal perdió las manos en dos ocasiones. En unas tandas con la derecha metió la cabeza con claridad, pero a la muleta del torero le faltó colocación. Cuando lo intentó al natural el toro tuvo poco recorrido. Nada más pudo ofrecer el salmantino.

Fernando Robleño se encontró en su primero un manso de escuela de primaria. Cuando lo recibió de capote el animal salía suelto y defendiéndose. Como nadie tuvo la virtud de pararlo, el toro llegó a la muleta sin fijeza y amparándose en tablas. El madrileño lo sacó a la segunda raya y al intentarlo por el derecho, continuaba sin entregarse en la pelea. Al natural metió la cara con nobleza pero no tuvo recorrido. Continuó por el derecho y consiguió algún muletazo suelto pero sin llegar a los tendidos. En el que hizo cuarto lo recibió de capote sacándolo a los medios pero Caracorta no quiso pelea. En el último tercio comenzó sometiéndolo por bajo y el toro ante estas exigencias se defendió, mostrando mansedumbre y peligro. El animal terminó midiendo las embestidas y el coleta tomando el acero. Varios tendidos le dedicaron una bronca al no estar los 10 minutos aburriendo a la concurrencia. Supongo que por ahí irían los tiros. Es la nueva tauromaquia de los tendidos.

El colombiano Juan de Castilla vino a por todo y casi lo consigue. Recibió a su primero en el último tercio sometiéndolo por bajo y sacándolo a los medios. Al segundo muletazo se lo llevó por delante y lo lanzó por los aires y una vez que tuvo la presa en el suelo, le tiró unos derrotes que encogieron los corazones de los espectadores. Continuó en la lidia, recetándole unos redondos que animaron los tendidos. El animal avisado sabía lo que dejaba detrás y el torero con disposición trató de aprovechar la ocasión, pero con poco toreo en su muleta. Lo intentó por el izquierdo pero el animal tuvo muy poco recorrido. Después de dar la vuelta al ruedo se retiró a la enfermería. El parte médico anunció dos heridas por asta de toro que no le impidieron aparecer para lidiar al sexto, al que recibió de hinojos en los medios frente a toriles. El animal llegó a la muleta con las intenciones de no emplearse en la pelea, saliendo huyendo del trapo rojo hasta ampararse en las tablas. Los muletazos que consiguió fueron a base de porfiar con lo imposible, y todos fueron punteados en los remates.

Doña Isabel, los aficionados recibimos con agrado el anuncio de su ganadería en la feria después de unos años de ausencia, y aunque no nos aburrimos, vimos en ella más mansedumbre que la habitual. Ánimo ganadera, que como dijo quien lo dijo y donde lo dijo, al próximo anuncio de su presencia en el coso venteño, volveremos.

©Pepeíllo.

domingo, 25 de mayo de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

Feria de San Isidro: 15ª de feria 
 
A Sofía y Richar.

“La casta volvió con Comisario”

Con tarde de calor se lidiaron seis toros de Fuente Ymbro, bien presentados, bonitos de lámina y astifinos. En el último tercio hubo toros muy interesantes, destacando Comisario lidiado en quinto lugar. El coso registró un aforo de 21.003 espectadores, según la empresa. El mejicano Diego San Román hizo su debut en España confirmando su alternativa. El segundo y cuarto fueron pitados en el arrastre. El quinto fue aplaudido camino del desolladero.

Terna:

Curro Díaz: De rosa y oro. En el segundo bajonazo que vale. Silencio. En el cuarto metisaca y bajonazo protestado. Silencio generoso.

Román: De rioja y oro. Tres pinchazos, aviso y estocada. Silencio. En el quinto metisaca en los bajos y pinchazo hondo que vale. Oreja con algunas protestas.

Diego San Román. Confirmación. De malva y oro. En el toro de su confirmación estocada baja saliéndose de la suerte tras aviso. Aplausos generosos. En el sexto estocada casi entera algo delantera. Aplausos.

Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román.

Pecó de generosidad al conceder un trofeo a Román en el quinto después de un metisaca en los bajos. Por lo demás sin problemas en sus funciones.

Suerte de varas:

Hubo una diferencia entre el juego que dieron algunos toros en la muleta con el que ofrecieron en el caballo. A pesar de esto los picadores trataron de denigrar la suerte aún más de lo que está. Entre la mala lidia de algunos ejemplares y el comportamiento de los piqueros, deslucieron esta bonita suerte ya que algunos montados continuaron en el guión de castigar trasero y en la línea de taparles la salida evitando ver el comportamiento del toro en la pelea en el caballo.

CUADRILLAS.

En general cumplieron los toreros de plata. En el primero y en el segundo se lucieron las cuadrillas de Diego San Román y Curro Díaz en el tercio de banderillas y en el sexto lo hizo Pablo Gallego en los dos pares que le tocó en suerte, sobre todo en el segundo.

TORO A TORO

1º Infortunado N. 27. 590 Kg. Negro listón. Cuatreño. En el primer embroque acudió suelto, se defendió en la pelea y el piquero medió el castigo. En la segundo fue castigado trasero cargando el castigo sobre el espinazo del animal. El toro ofreció un juego de manso.

2º Impositor. N. 93. 552 kg. Negro listón, bragado, meano axiblanco. Cuatreño. En la primera vara fue castigado muy trasero, el montado no rectificó y el animal salió suelto. ¡Quién no lo hubiera hecho! En la segunda se limitó a marcar el castigo. Salió suelto de la pelea.

3º Retame. N. 69. 557 kg. Castaño. Cuatreño. Acudió suelto, le tapó la salida y salió suelto. No se pudo ver el comportamiento del animal con el jaco. En la segunda entrada se limitó a marcar el castigo, el animal no tuvo necesidad de emplearse.

4º Tremendo. N. 185. 568 kg. Castaño. Cinqueño. Fea pelea. El caballo estaba descolocado y se metió debajo del peto y casi derriba. En la segunda picó trasero, no se empleó y salió suelto.

5º Comisario. N. 56. 566 kg. Negro. Cuatreño. En la primera entrada marcó arriba y midió el castigo. El toro no se empleó. En la segunda entró suelto al no ser fijado por la cuadrilla. Fue castigado muy trasero, no se empleó y salió suelto.

6º Judío. N. 113. 561 kg. Castaño bragado. Cuatreño. Fue castigado trasero, empujó con un pitón y salió suelto. En la segunda entrada se arrancó de largo y el piquero no estaba colocado. Midió el castigo pero salió suelto.

CRONICA:

Apareció Comisario en el albero en quinto lugar y después de recibir una mala lidia, ofrecer un mal juego en el caballo y siendo castigado trasero, se vino arriba en el último tercio y se encontró con un Román dispuesto a jugarse el tipo con un animal bravo y encastado. A estas dos virtudes se unió la del torero valenciano que tuvo el acierto de dejar ver las condiciones de Comisario citando desde la boca de riego después de fijarlo con unos muletazos por bajo. ¡Qué toro! ¡Qué manera de embestir comiéndose la muleta en cada embroque!, y con un torero entregado en la faena. A las primeras series le faltó colocación, pero ese detalle quedó tapado por el juego que ofrecía Comisario. Volvió a citar dándole distancia, pero en los remates punteaba la muleta y Román no encontraba el temple para que su toreo hiciera vibrar a la plaza como lo hacía su enemigo. Román dio la cara ante la exigencia de su enemigo y en un cambio de manos el encastado animal lo enganchó y a punto estuvo de darle un serio disgusto. Cuando vio a la presa en la arena le tiró unos derrotes espeluznantes, pero al final todo quedó en un susto. Se nota que el capotito de San Isidro, aún continúa presente en la plaza. Como dije al principio, el torero tuvo la generosidad de dejar ver al toro y no taparlo como hubiera hecho cualquier figurita en este caso. Como diría mi amiga Caro: “Hablo en hipótesis”. Nadie puso en duda el valor y la entrega del torero valenciano. Punto. Con Retame, su primer enemigo, su labor no fue tan brillante. Con la muleta citó desde los medios donde el toro pesaba más, pero los recursos de su muleta no estuvieron a la altura de su enemigo, tanto en redondos como al natural, no consiguió bajarle la mano, llevando a cabo un toreo falto de emoción.

El mejicano Diego San Román confirmó con el toro Infortunado, con el que intentó lucirse con el capote sin conseguir tan siquiera pararlo. Después de brindar su faena al respetable, recibió de hinojos a su enemigo desde los medios ejecutando el pase cambiado. Al continuar su labor en pie se pudo comprobar que la mansedumbre del animal no le permitió continuar la pelea en los medios. El torero le cambió los terrenos pero el toro fue llevando al torero a sus querencias hasta conseguir acunarse en tablas, lo que evitó que su faena adoleciera de ligazón y temple. En el que cerró plaza comenzó su labor recibiéndolo con unas chicuelinas desde los medios, pero cuando el animal pasó el mal trago del caballo, llegó a la muleta soltando la cara poniendo en dificultades al torero en su intento de lucirse. La exigencia del animal se encontró con una muleta que no le dio distancia, sacando de su interior sólo trapazos. Cuando lo intentó con la izquierda el torero mostró una pañosa acelerada, sin mando y falta de temple.

Esperaban los aficionados con ilusión a Curro Díaz, pero el jienense tuvo que apechugar con el peor lote. Su primero comenzó su andadura por el ruedo buscando la salida, incluso intentó saltar allá por el tendido 7. El torero lo recibió de capote y solo consiguió lucirse en una verónica, sufriendo un desarme. Al comienzo de faena de muleta le recetó un trincherazo que el manso dobló las manos. El toro no llegó a emplearse por ningún pitón y estuvo defendiéndose durante toda la faena. El cuarto le apretó al recibirlo de capote y lo sacó para fuera. Después de brindar a un espectador, cuando lo recibió el animal comenzó defendiéndose en la pelea por el derecho, punteándole la muleta en los remates. Al intentarlo por el izquierdo el toro añadió una embestida incierta. El torero tampoco tuvo su tarde, mostrando solo voluntad. Recorrió parte del albero para ofrecer el mismo guión, un torero intentando sacar a un manso lo que no tenía.

Los aficionados continuarán esperando ese arte que salió de sus muñecas en otras tardes, pero claro, con un ganado que lo merezca.

©Pepeíllo.

sábado, 24 de mayo de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros

Feria de San Isidro: 14ª de feria

“Un petardo de los artistas”

De nuevo se puso el cartel de “No hay billetes, en el mano a mano entre Juan Ortega y Pablo Aguado, lo cual los aficionados se alegraría por el bien de la fiesta, pero de lo que no se alegrarían fue del resultado del festejo. Se lidiaron cinco toros de Juan Pedro Domecq, el creador del toro “Artista”, y un remiendo de Torrealta, que si no fue artista, anduvo a su altura. Excepto el sexto, todos fueron protestados de salida por la mala presentación y pitados en el arrastre, por el juego ofrecido, con una falta total de casta, colmados de mansedumbre y faltos de fuerza.

En el esperpento de espectáculo que montaron, se anunció como sobresaliente, el torero, Álvaro de la Calle, al cual la terna no tuvo la deferencia de permitirle hacer un quite. Tenía su lógica, dado lo que ofrecieron los finos toreros sevillanos, podría haberles hecho sombra, En el cuadernillo que regalan a la entrada de la plaza, había que buscar su nombre con lupa.

Terna:

Juan Ortega: De gris perla y oro. Pinchazo y estocada casi entera delantera y caída. Silencio. En el tercero estocada casi entera saliéndose de la suerte. Silencio. En el quinto media pescuecera. Intentó entrar a matar de nuevo pero el toro estaba herido de muerte. Al fallar con el descabello el animal se echó. Silencio.

Pablo Aguado: De burdeos y azabache. Metisaca en la paletilla, pinchazo y estocada atravesada que valió. Silencio. En el cuarto estocada que llenaría de sonrojo a su dignidad torera. Aplausos. En el sexto Estocada caída. Oreja.

Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez

Sin complicaciones durante la lidia. Lo que no se entendió es como permitió que se lidiase un ganado impresentable para esta plaza.

Suerte de varas:

Los picadores en esta ocasión fueron espectadores privilegiados de la corrida. Se limitaron a marcar el castigo y en algunos casos con picotazos que no hubieran servido ni para un análisis de sangre. Los toros “Artistas” no necesitaron más, ni pudieron poner en aprietos a la terna del castoreño.

CUADRILLAS.

Los toreros de plata cumplieron en sus labores, hubo quien se esmero un poco, pero nada resaltable. Los “Artistas” no exigieron su esfuerzo durante la lidia. En el sexto tuvo que colocar un par Iván García al dañarse su compañero en el par anterior.

TORO A TORO

1º Solterón. N. 141. 541 Kg. Colorado ojo de perdiz. Cuatreño. Al no pararlo de salida, acudió suelto al caballo e hizo una fea pelea intentando quitarse el hierro. En la segunda vara recibió un picotazo. Su nobleza no fue suficiente para ser una ruina de animal.

2º Martilleo. N. 185. 548 kg. Castaño. Cinqueño. En la primera entrada al penco recibió el castigo bajo. Manseó y el piquero entendió que no debía castigarlo. En la segunda se limitó a marcar el castigo. A pesar de no ser castigado, llegó a la muleta hecho un cadáver.

3º Oxidado. N. 166. 580 kg. Negro listón. Cinqueño. El cansino animal acudió suelto al caballo y fue recibido con mucha sutileza por el montado, que le recetó un picotazo. En la segunda vara salió huyendo al sentir el hierro.

4º Samurái. N. 140. 532 kg. Negro. Cinqueño. En la primera entrega se limitó a sujetarlo, El animal no dio para más. La segunda vara fue un mero trámite.

5º Adivino. N. 78. 557 kg. Castaño. Cinqueño. En la primera entrada se dejó pegar empujando en el peto. En la segunda cambió el panorama, se comportó como “Artista” y el desconfiado piquero se limitó a sujetarlo y a taparle la salida. Fue el único que empujó en el peto. Demasiado para su vitola de “Artista”.

6º Torbellino. N. 50. 575 kg. Negro listón. Cinqueño. Fue castigado trasero, le tapó la salida y le zurró por si no volvía. En la segunda entrada el picador se limitó a marcar el castigo.

CRONICA:

Los toros “Artistas” no dieron la oportunidad a los toreros de competir en quites, con su “reconocido arte capotero” se lo podrían haber permitido, pues no permitieron ni de inventarse un toro. La terna vino a lo que vino, a no dejarse engañar ni por la bravura ni por la casta del ganado, estos factores van en contraestilo y por eso eligieron lo que eligieron. Ellos mandan y por eso exigen. Según se comentaba en los mentideros hubo movida de corrales y tuvieron que pasar por la exigencia de sus mentores un número indeterminado de animales para elegir cinco que encajaran con el estilo de sus matadores. Desconozco la veracidad del hecho, pero la realidad es que, “cuando se anuncian figuras, corren las noticias de movida de corrales”. Una duda. ¿Dónde estaba el presidente?

Y los aficionados se preguntarían ¿para qué este montaje? Para que salgan seis cadáveres por toriles, para que los finos toreros sevillanos no se vieran en la tesitura de enfrentarse a animales a contraestilo. Así fue la tarde donde tuvo que salir en sexto lugar un remiendo de Torrealta, un manso de querencias para que Pablo Aguado pudiera remendar su fracaso en los anterior enemigos con un toreo falto de colocación, acompañando las embestidas del manso y tomado el estaquillador por el extremo. Su premio fue un despojo. Para eso no hacía falta tanta exigencia en los corrales. El primero de su lote acudía al engaño con un trote “cochinero”, indigno de un animal de su raza, perdiendo las manos cuando lo sometía. El torero se limitó a presentarle la muleta para que el animal mostrase sus condiciones ruinosas. Como ruina fue el metisaca que le endilgó en la paletilla cuando entró a matar. El cuarto metió la cara en la muleta y el torero recibió las embestidas con temple pero al hilo. Dio al toro “Artista” una tanda aseada de redondos pero mal colocadp y cuando lo intentó al natural el animal perdió las manos. Los exigentes de los tendido pedían: “Toro, Toro…” “No sé a que se referían con esas exigencias”. El matador después de su impostura torera en la cara del cadáver, intentó rematar “su” faena con un desplante que supongo que tampoco nadie entendió.

Juan Ortega abrió plaza con Solterón. Lo recibió con unas verónicas ajustadas y casi gustándose en su ejecución, pero fue lo único que pudo lucir en su primero. Al recibirlo de muleta el toro casi se dio una costalada, Ante una ruina de toro, en cuanto lo sometía doblaba las manos. El animal metía la cara con nobleza en la pañosa, para eso había sido criado como “Artista”, pero no bastó para que la emoción llegara a los tendidos. Igual en otra plaza, podría colar, pero en esta, no. Al segundo de su lote, lidiado en tercer lugar, el sevillano lo sometió por bajo, como si se tratara de un bravo y encastado burel, pero no era el caso del casi cadavérico animal, y tuvo que dedicar su arte tratando de inventarse un toro, pero eso está destinado a otro tipo de maestros. Su paso con el toreo al natural careció de emoción, así que dejó su faena soñada para el último de su lote, que lo recibió de muleta con unos ayudados por alto de buen ver tratando de fijar a su enemigo, pero el comportamiento del toro no le permitió el lucimiento, el animal solo trajo de la dehesa condiciones para aburrir a la concurrencia, hecho que se pudo comprobar al pasarlo por ambos pitones.

Como resumen el festejo fue una tomadura de pelo en toda regla. Los toros “Artistas” puede que sean admirados en otra plaza, y seguramente con toreros artistas como la terna que se anunció, pero en esta ocasión mostraron ser carne de matadero. Otra vez será, ganadero, seguro que con tesón conseguirá que sus toros “Artistas” sean admirados en Las Ventas, con estos empresarios, seguro que lo conseguirá. Démosle tiempo al tiempo. Lo que nadie pudo evitar fue el trance vergonzoso que ayer le hicieron pasar sus pupilos. Si no fue así...

©Pepeíllo.

viernes, 23 de mayo de 2025

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros

Feria de San Isidro: 13ª de feria

“Bocinero y Alabardero destacaron en la tarde”

El coso colocó el cartel de “No hay billetes”. Los toros anunciados fueron tres de Victoriano del Rio y tres de Cortés, que aunque de la misma procedencia y ganadero, estos últimos fueron sustituidos por otros de V. del Rio. El ganado vino falto de casta y con más mansedumbre de la deseada, sobre todo en el caballo. Salvo el cuarto y sexto, que aliviaron la tarde, el juego ofrecido estuvo por debajo de lo esperado. El primero, el manso cuarto y el sexto fueron aplaudidos en el arrastre y el segundo fue pitado camino del desolladero.

Terna:

Emilio de Justo: De azul soraya y oro. Tres pinchazos y otro pinchazo y descabello tras aviso. Silencio. En el cuarto estocada al rincón. Oreja.

Roca Rey: De verde pistacho y oro. Pinchazo que escupe y estocada desprendida saliéndose de la suerte. Silencio. En el quinto pinchazo que escupe y estocada saliéndose de la suerte y dos descabellos tras aviso. Silencio.

Tomás Rufo: De Verde oliva y oro. Dos pinchazos, aviso, otros dos pinchazos y descabello. Silencio. En el sexto pinchazo hondo, pinchazo sin soltar y estocada caída que vale. Vuelta al ruedo.

Presidente: D. José Luis González González.

No fue muy riguroso con el quinto, un animal que mostró signos de invalidez y no lo tuvo en cuenta para haberlo enviado a los corrales. Así no se preside el palco en la considerada, primera plaza del mundo

Suerte de varas:

En esta ocasión los picadores cumplieron en su labor. Salvo Germán González en el cuarto que le tapó la salida, ninguno de sus compañeros llevó a cabo esa ventajista de castigar en exceso a sus enemigos y taparles la salida. Tampoco el ganado llegó a emocionar, no se empleó y manseó y los montados se limitaron a cumplir el expediente.

CUADRILLAS.

El torero de plata Fernando Sánchez se tuvo que desmonterar en la colocación de las banderillas en el tercero y sexto. En este toro también lo hizo Sergio Blasco. El Algabeño llevó a cabo una buena lidia en el cuarto.

TORO A TORO

1º Encaminado. N. 63. 565 Kg. Negro. Cinqueño. En la primera entrada al caballo empujó sin humillar y en la segundo topó en el peto limitándose a empujar sin fijeza.

2º Impuesto. N. 61. 566 kg. Negro. Cinqueño. Se agarró el picador arriba y el toro se dejó pegar. El animal terminó defendiéndose. En la segunda vara se limitó a marcar el castigo y su enemigo no llegó a emplearse.

3º Bisonte. N. 52. 563 kg. Negro. Cinqueño. Se defendió en la pelea y salió suelto, mostrando condición de manso. En la segunda entrada mostró gestos de mansedumbre y volvió a salir suelto.

4º Bocinero. N. 138. 614 kg. Negro. Cuatreño. En la primera entrada al caballo se dejó pegar y el piquero le tapó la salida. En la segunda topó en el peto al no sujetarlo en picador. Volvió a salir suelto.

5º Amante. N. 147. 577 kg. Negro listón. Cuatreño. Se defendió en la primera ocasión que se enfrentó al caballo. Cuando salió del peto perdió las manos En la segunda no se empleó y salió con pocas condiciones de agradar al público.

6º Alabardero. N. 85. 575 kg. Castaño. Cuatreño. En primera vara el picador se limitó a marcar el castigo. En la segunda lo mejor fue que el matador lo dejó en suerte con un capotazo. El picador no lo castigó.

CRONICA:

Alabardero hizo cierto lo que está ocurrido en este feria: “no hay sexto malo”. Es verdad que el toro se toreó solo, pero Tomás Rufo estuvo a la altura que requería la exigencia de su enemigo. Alabardero no fue castigado en el caballo y manseó en la pelea, pero en el tercio de banderillas mostró movilidad y nobleza. El torero así lo entendió y cuando le puso la pañosa delante el animal no dejó de embestir. Con inspiración y temple, aprovechó la oportunidad que le ofreció Alabardero, mostrando un toreo rayando en la pureza. Su labor llegó a los tendidos y el triunfo lo tenía al alcance de la mano, una mano que le permitió lucirse con la muleta pero en la suerte suprema le dio la espalda. Así es el toreo y así serían las emociones que los tendidos sentirían con el torero toledano. En su primero se encontró con un animal que sorprendió su comportamiento. El torero, con disposición, lo recibió de muleta de hinojos, dando una tanda a un toro que acudía a la muleta con alegría. Pero fue un espejismo, después de una serie de redondos sin descomponer la figura, el animal comenzó a quedarse corto y defendiéndose en la pelea. Lo intentó al natural y le puso los pitones en la hombrera, volvió a intentarlo por el derecho y el toro se le marchó a tablas. No hubo más que resaltar.

Emilio de Justo al recibir de capote a su primero, el toro se desplazaba por ambos pitones, pero su labor no llegó a los tendidos. Hizo su quite Roca Rey y le respondió Justo con unas chicuelinas y una media con sabor. Con la muleta intentó sacar a su enemigo a los medios y el toro soltaba la cara en los embroques. Dio unas tandas cambiándole los terrenos pero sin llegar a ajustar su muleta con el temple. Lo intentó al natural por ambas manos sin conseguir acoplarse. Bocinero salió en cuarto lugar. Fue recibido con el capote por Justo sin lucimiento, y el animal acudía con las manitas por delante. También en esta ocasión Roca Rey realizó su quite pero sin dejar huella de su toreo. Con la muleta comenzó su labor sometiéndolo por bajo y el animal dobló las manos en su entrega. Templó con la derecha dos tandas aseadas. Se vio dispuesto al cacereño pero el toro no tenía recorrido. Su labor consistió en sacarle a la nobleza de su enemigo lo que no tenía. Con una estocada al rincón su labor se vio premiada con una oreja.

Roca Rey, vino como “Rey”, que para eso llenó la plaza, supongo, y se marchó como servidor de sus dos enemigos. Servidor en primer lugar de Impuesto, primero de su lote, que después de recibirlo con el capote con más pena que gloria, cuando tomó la muleta y, después del brindis a la Presidenta de la Comunidad de Madrid, ante un toro que no se entregó en la pelea, el astro Rey le receto un latigazo con el fin de fijarlo. El manso en sus intenciones tenía que torear, y el torero tomó sus precauciones citando sin colocarse. Lo intentó por el izquierdo, su pitón bueno, pero el peruano no quiso entenderlo así. Y ante las exigencias del manso, el servidor decidió tomar el acero al no ver facilidades para el lucimiento. Muchos capotazos recibió Amante al aparecer en el ruedo, segundo del lote del Rey Roca, pero ninguno sirvió para fijarlo. Estos astros vienen de anunciarse en plazas que solo valoran lo que ofrecen con la muleta y estos detalles en el toreo moderno no puntúan en los exámenes que los neo aficionados corrigen desde los tendidos. Así que iremos a otros detalles. Ante un toro que fue protestado por su debilidad en el caballo, el Rey Roca, brindó. Y ante un animal que le costaba mantenerse de pie, volvió a ser servidor para intentar mantener a su rey en pie. Como colofón de su faena tuvo que sacar de nuevo a los medios al rey después de haberlo cerrado en tablas. ¿Sigo…?

©Pepeíllo.