domingo, 5 de abril de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros. Domingo de Resurrección.

“Si falta la emoción, que queda”

Se calmó el viento de otros días y la buena temperatura regresó a la primavera. La plaza registró un aforo de 10.030 según la empresa, y que mis amigos Antonio y Rubén tienen el placer de comunicarme cada festejo. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del padre del torero Curro Díaz fallecido recientemente. Los compañeros de terna le brindaron al torero sus dos primeros toros La corrida de Martín Lorca vino remendada con un ejemplar de Escribano Martín, de la misma procedencia y familia que la anunciada. El ganado no me gustó. Vino mal presentado, con una falta evidente de casta y en general mansa en el caballo, El tercero fue devuelto por inválido en el tercio de banderillas y en su lugar se corrió turno lidiándose el sexto, que apareció en el ruedo con el pitón izquierdo floreado. En sexto lugar se lidió un sobrero de Carmen Valiente, de procedencia Marqués de Domecq, presente en los últimos festejos de esta temporada en los corrales, feo de hechuras y que le salvaba la cara. Fue el único cinqueño de la tarde. El segundo fue pitado en el arrastre.

Terna:

Curro Díaz. De verde botella y azabache. En el primero media tendida y dos descabellos. Saludos. En el cuarto estocada caída que vale. Vuelta al ruedo tras petición minoritaria.

Rafa Serna: De marino y oro. En el segundo dos pinchazos saliéndose, el segundo con el toro entablerado y descabello. Silencio. En el quinto media estocada en buen sitio y tres descabellos. Silencio.

Diego San Román. De soraya y oro. En el tercero recibió el primer aviso antes de entrar a matar. Pinchazo sin soltar, pinchazo perdiendo la muleta, pinchazo y estocada perpendicular. Descabello tras el 2º aviso. Se puso pesado consiguiendo ver silenciada su labor. En el sexto repitió la misma función. Aviso antes de perfilarse para entrar a matar. Estocada perpendicular y descabello. Silencio.

Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román.

No anduvo fino el presidente en el tercero. Debió de estar viendo otra corrida, ya que ante la invalidez mostrada, ordenó que salieran los mansos al ruedo después del primer par de banderillas, recibiendo las quejas de los tendidos por su demora. En el primer tercio fue poco riguroso. Varios toros no fueron picados.

Suerte de varas:

En esta ocasión no hubo masacre de animales frente al caballo, pero los piqueros continúan tapándoles la salida a los toros en cuanto tiene ocasión y nadie toma medidas de estas acciones.

CUADRILLAS.

Los banderilleros no anduvieron finos en general. Aprovecharon los momentos para aliviarse, aunque hubo algunos rehileteros que trataron de agradar al respetable. En el quinto destacó Juan Sierra en la lidia.

TORO A TORO

1º Beduino: N. 44. 535 kg. Negro bragado meano. Cuatreño. En la primera entrada al caballo se dejó pegar encelándose en el peto. En la segunda, la que vale, acudió al caballo sin colocar en suerte y no fue picado.

2º Venteñito N. 47. 584 kg. Negro. Cuatreño. Al sentir el hierro en la primera vara salió huyendo de la pelea. En la segunda dio muestras de mansedumbre y no lo castigó el picador.

3º Tibetano N. 37. 579 kg. Negro. Cuatreño. En la primera vara empujó sin clase, solo con un pitón. El piquero le tapó la salida y el animal mostró blandura de remos. En la segunda entrada el castigo no existió.

4º Toledano. N. 38. 546 kg. Negro bragado corrido. Cuatreño. En la primera entrada acudió suelto y fue castigado trasero y bajo. El animal no se entregó en la pelea. En la segunda el piquero se agarró trasero y le arreó en el castigo tapándole la salida y sin levantar la vara. El palco no mostró indicios de enterarse.

5º Casero. N. 14. 583 kg. Negro. Cuatreño. En el primer encuentro con el montado se empleó y empujó con fijeza en el peto. El montado le tapó la salida. Es el cáncer de esta suerte. En la segunda, que es la buena, no se entregó y salió suelto.

6º Francés. N. 64. 555 kg. Negro salpicado. Cinqueño. No se empleó en la primera pelea con el mastodonte equino y perdió las manos al salir. En la segunda se arrancó sin colocar en suerte el caballo y no pudo comprobarse su comportamiento.

Crónica:

El festejo no fue bueno. Fue aburrido y solo se agradeció la buena temperatura. Los toros defraudaron y los toreros también aunque el tercero y quinto se dejaron ver en la muleta, pero los toreros aburrieron de lo lindo. Diego San Román en el tercero jugó primero con el tremendismo del pase cambiado, pero cuando se puso a torear, su labor consistió en dar pases y pases, sin ton ni son. Recibió dos avisos, el primero antes de perfilarse para entrar a matar, y en el sexto dibujó las mismas líneas rectas con la muleta, Recibiendo un aviso antes de ejecutar la suerte suprema, añadiendo al pegapasismo, unas bernardinas de remate. No teníamos bastante, toma… Cierto que su lote no llegó a los tendidos, pero tampoco su labor y los tendidos le mostraron su silencio durante el último tercio.

Curro Díaz mostró algunos detalles en su primero, nada más. Se anotó un trincherazo templado en su primero antes de entrar en la recta de las ventajas, recibiendo a su enemigo al hilo del pitón y templando algunos derechazos sueltos. Su labor adoleció de falta de ligazón y le sobraron las ventajas. En su segundo comenzó con dos derechazos templados. Lo demás fue un querer y no poder. Toreo sin profundidad y falto de colocación. Seguramente afectado por le pérdida de su padre, pero…

Rafa Serna citó a su primero desde los medios, consiguiendo que los aficionados pudiéramos comprobar que el manso mostrara poco interés en la pelea. Lo intentó por el izquierdo pero por ese pitón el animal encontró el camino de la defensa mostrando con ello una evidente escasez de fuerzas. El quinto llegó a la muleta ofreciendo una nobleza impropia de un toro de lidia desplazándose en los muletazos. Pero al torero le faltó acoplarse y mandar sometiendo al animal por bajo y templando las pastueñas acometidas de Casero. Lo intentó al natural, pero anduvo falto de mando y de recursos.

De capote, aunque hubo intentos de lucimiento, ninguno de los coletas llegó a templar las embestidas de sus enemigos y menos parar al toro de salida ya que varios de ellos buscaron desesperadamente la salida del ruedo. 

©Pepeíllo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Enhorabuena por una crónica explicita y llena dé lecciones de tauromaquia, torista y torerista.
A seguir así maestro. Gracias