domingo, 25 de septiembre de 2022

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros, “Concurso de ganaderías”.

“Verónicas de lujo”

Ganaderías

Se anunciaron 6 toros de distintas ganaderías: Juan Luis Fraile, Fermín Bohórquez, Pallarés, José Escolar, La Palmosilla, y Sobral. El tercero protestado por falta de trapío. El comportamiento fue variado, destacando el quinto, de La Palmosilla, un buen toro en la muleta. En el arrastre, el primero recibió tímidos pitos, el segundo, tercero y quinto fueron aplaudidos, El cuarto recibió división de opiniones.

Terna:

  • Javier Castaño. De sangre de toro y oro. En el primero pinchazo contrario y estocada perdiendo la muleta. Silencio. En el cuarto estocada y 11 descabellos. Bronca.
  • Rubén Pinar:. De celeste y oro. En el segundo estocada desprendida. Saludos desde el tercio. En el quinto estocada trasera y contraria. Silencio.
  • Gómez del Pilar: De grana y oro. En el tercero estocada. Saludos desde los medios. En el sexto tres pinchazos y y estocada. Silencio.

Presidente: D. Ignacio San Juan Rodríguez.

La tarde no presentó complicaciones. En el primero cambió el tercio con dos entradas al caballo. Los aficionados le dedicaron una sonora bronca.

Cuadrillas y otros.

A ojos vista, los fieles a ta fiesta llenaron un cuarto del coso, llamando la atención que los aficionados del 7 casi llenaron el tendido. ¡Qué casualidad! Los de los claveles en el ojal continúan de vacaciones.

El pupilo de Juan Luis Fraile tuvo que soportar que los peones pasaran once veces cuatro palos. Tanto Joao Diogo Ferrera y Mariano Ruiz, supongo que continuarán vistiéndose de luces. En la parte opuesta colocaremos a Juan Sierra en el segundo y Ángel Otero y Pedro José Cebadera, en el tercero, en el tercio de banderillas. Los dos últimos se desmonteraron En el quinto ell picador Puchano arrancó con su labor los aplausos de los tendidos.

Comentarios:

El tercero de la tarde de nombre Pantera, de la ganadería de Pallarés, y ante algunas protestas por su presentación, Gómez del Pilar se abrió de capote y dejó su sello con unas verónicas ajustadas templando las acometidas de su enemigo hasta que el animal quedó casi sin resuello en la boca de riego, rematándolas con tres medias de lujo. En las tres entradas que hizo al montado blandeó en la pelea, aunque el piquero no anduvo afortunado. Al comienzo de faena de muleta el matador lo cambió de terrenos con dos muletazos, pero el animal no tuvo el fondo necesario para aguantar la lidia aunque sin muchas exigencias, quedándose en mitad de los muletazos, aunque embestía humillando. En plena faena el toro se echo y le costó levantarse. Al matador sólo le quedaba entrar a matar. El animal tuvo una muerte brava. El sexto el ejemplar de Sobral de nombre Cebadito, bonito de capa y apretado de kilos, no mostró interés con el capote y su juego en el caballo fue de manso, saliendo huyendo del caballo en cuanto sintió el hierro. En la segunda entrada se dejó pegar y en la tercera fue castigado trasero haciendo una fea pelea. En el último tercio el torero no consiguió ajustar la pañosa a las acometidas de su enemigo, dejando entrever que ni el animal ni el toro deseaban fundirse en el lucimiento.

El primero de Javier Castaño, un ejemplar de Juan Luis Fraile de nombre Gañanito, un toro justo de trapío, apareció en el ruedo huyendo de los capotes. En el caballo se dejó pegar y en la segunda entrada el picador se limitó a marcar el castigo en su sitio. En el tercio de banderillas los toreros de plata montaron un sainete, y tuvieron que pasar “once” veces por la cara del toro para dejar cuatro palos reglamentarios. El animal llegó a la muleta con la lección aprendida y sabía lo que dejaba atrás. El matador tomó precauciones ante la incertidumbre de sus embestidas y el animal se hizo dueño de la pelea. El cuarto fue un ejemplar de José Escolar de nombre Minerito, que fue aplaudido de salida. Las tres veces que acudió al caballo mostró mansedumbre. El piquero tampoco estuvo afortunado. La faena de muleta fue breve, el toro media las embestidas y acudía con mucho peligro y el matador decidió tomar el acero ante las protestas del respetable. Le fueron necesarios once toques de verduguillo para despenar al animal.

El primero de Rubén Pinar de Bohórquez y de nombre Reducido, en la primera vara fue castigado trasero, en la segunda salió suelto al sentir el hierro y en la tercera se dejó pegar. En la muleta le presentó complicaciones al matador por el pitón derecho. Al natural consiguió sacarle algunos muletazos templados que llegaron a los tendidos, ya que el pitón bueno del toro era el izquierdo. En quinto lugar apareció Brasero, de La Palmosilla, un toro que no defraudó a los presentes. En la primera entrada derribó al montado y también clavó su cuerpo en la arena. En la tercera entrada el animal se arrancó de largo y el picador marcó arriba el castigo, retirándose entre aplausos de los aficionados. A la muleta llegó ofreciendo el triunfo al matador, pero Rubén Pinar no tuvo su día. A la faena le faltó temple y colocación, y toro no se cansó de embestir. Solo destacar una tanda de naturales templados, el torero estuvo muy por debajo de su enemigo. Fue una pena matador, que ese toro se fuera sin torear, ya que son los hacen afición.

©Pepeíllo.

domingo, 18 de septiembre de 2022

A Pacota por su entrega en la dureza de la fiesta de la vida. 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros, “Desafio ganadero”.

“La fiesta es sentimiento y emoción”

Ganaderías

Se anunciaron 3 toros de Hoyo de la Gitana, 1º, 2º y 3º, y 3 de José Escolar, 4º, 5º y 6º, ambas ganaderías procedentes del encaste Saltillo-Albaserrada. El primero y el sexto, por partida doble, fueron devueltos a los corrales. En el primero se corrió turno y se lidió el sexto, y en el sexto se corrieron, primero un sobrero de Couto de Fornilhos, y al ser devuelto, en su lugar salió el segundo sobrero de Casa de los Toreros, y al ser devuelto también se corrió otro sobrero de Montealto. El tercero fue tímidamente protestado por falta de trapío.

Terna:

  • Fernando Robleño. De pistacho y oro. En el segundo de la tarde pinchazo y estocada que vale. Vuelta al ruedo. En el cuarto dos pinchazos y estocada en buen sitio. Dos vueltas al ruedo.
  • Miguel Tendero: De azul pavo y oro. En el tercero tres pinchazos, el toro se echó dos veces, se levantó y le recetó una estocada casi entera. Silencio. En el quinto estocada baja. Silencio.
  • Luis Gerpe: De marino y oro. En el primero de la tarde, donde confirmó la alternativa, estocada arriba que vale. Vuelta al ruedo tras petición minoritaria. En el sexto estocada caída, vuelta al ruedo algo desangelada.

Presidente: D. Jesús María Gómez Martín.

D. Jesús no anduvo dubitativo, devolvió tres toros a los corrales por no reunir condiciones para la lidia. En uno de ellos, corrido en sexto lugar, incluso sorprendió a los presentes. El primero y el sexto, este por partida doble. Cómo punto negativo en su haber, en el sexto y en de Couto de Fornilhos, cambió el tercio de banderillas a petición del Luis Gerpe con cuatro palos pero los banderilleros habían entrado dos veces a parear.  

Cuadrillas y otros.

La floja entrada que registró el coso venteño y el bochorno de los últimos coletazos del verano, estuvieron presentes para acompañar el toreo al natural, “de ensueño”, de Fernando Robleño.

El festejo duró casi tres horas, saltaron al ruedo nueve toros. Confirmó en la tarde Luis Gerpe. Los toreros de plata escribieron una página en blanco y otra en negro. Los que resaltaron, por un lado Da Silva y Francisco J. Torray, y por otro Iván García y Fernando Sánchez, tuvieron que desmonterarse en el primero y en el cuarto respectivamente en el tercio de banderillas. Toreros de plata que cuando se anuncian es un seguro de arte y torería. ¡Olé! por los cuatro. En la página en negro, destacaremos a Antonio Cama y Pascual Mellinas en el tercero. Tuvieron que pasar seis veces por la cara del toro para colocar cuatro palos. Ellos encontrarían una justificación a este desastre, los aficionados no la encontraron. Hay momentos en la carrera de un profesional que se la tiene que jugar, por ese motivo destaca el valiente del cobarde y el artista del mediocre.

Comentarios:

“La fiesta es sentimiento y emoción, si no llega a tus sentidos, no vengas a la plaza”, ya que no entenderás nada de lo ocurre en el ruedo.

Me gustaron los tres matadores, vinieron con ganas de comerse la tarde, y que los aficionados no olvidaran que estuvieron en Las Ventas y dispuestos al triunfo, pero amigos, salió el cuarto de la tarde, de nombre Camionero, de José Escolar y recién cumplida la condición de cinqueño. Un toro que despertó en el tercio de banderillas y llegó de la dehesa dispuesto a dar lo que los aficionados esperan de un toro de lidia: una tarde que quedara en la retina del reducido público que acudió al coso venteño.

Los del clavel se perdieron la interpretación del toreo al natural, por un torero llamado Fernando Robleño, que quedará escrito con letras de oro, y les hubiera servido de comparación el toreo puro con el toreo de mentirijilla de sus figuras. ¡Un gran toro y un gran torero! Al entrar a matar los aficionados no fuimos detrás del estoque pincháramos en hueso dos veces. Se pidió un trofeo, pero el presidente estuvo riguroso. Dos vueltas al ruedo dio el torero madrileño. Dos vueltas que nos supo a gloria, en nuestra mente aún estaban los naturales de lujo que sacó de su muleta, rematados en la “caera” el pequeño y gran torero.

En el segundo, un animal de nombre Miraluna no ofreció nada en el caballo. El presidente cambió el tercio con dos entradas, ya que el toro no se merecía más. A la muleta llegó escaso de fuerzas y con complicaciones, pero Robleño estuvo muy firme e intentando lucirse con la alimaña, pero no repetía en las acometidas. Los aficionados agradecieron la voluntad del torero que consiguió sacarle algunos naturales.

La tarde iba y venía con altibajos. Luis Gerpe que confirmaba tuvo que recibir de capote a cinco toros. El primero devuelto y el sexto también por partido doble. Su primero y al ser devuelto, corrió turno y en su lugar salió el sexto, de nombre Cortinero, de José Escolar, un animal con complicaciones, fue muy mal picado por Antonio Peralta, que lo castigó en los bajos y en la muleta presentó complicaciones y poco recorrido. Al torero toledano se le vio firme con su enemigo, consiguiendo robarle naturales y algunos de ellos con gusto, pero no hubo más. En el sexto y con la noche presente, tuvo que dar la bienvenida a tres enemigos. El último lugar apareció en el ruedo un ejemplar de Montealto. El juego en el caballo no pasó de vulgar, con la muleta el torero ofreció a los presentes una faena desigual, faltándole a los muletazos el remate que los distingue de la vulgaridad. Al natural le faltó templanza y mando ya que al toro le costaba humillar y tenía una media embestida. Me quedaron ganas de volver a ver a este torero.

Carasucia, el tercero de la tarde cuya lidia le tocó a Miguel Tendero, fue picado por un montado que le vino largo el manejo del caballo. En la primera entrada el toro se arranco sin estar colocado y lo derribó, en la segunda no quiso pelear, salió suelto y acudía a los capotes demostrando la mansedumbre que llevaba dentro. En banderillas se encontró con unos toreros de plata, por decir algo, que montaron un sainete para no volver a vestirse de luces. En la faena de muleta y al segundo muletazo se echó el toro. Tal y como lo leen. El torero de Albacete lo intentó, pero no tuvo nada que hacer. El quinto, un astado de José Escolar de nombre Arriero, enseño todo lo que no debe reunir un animal bello y cuidado en la dehesa a cuerpo de rey. En el caballo hizo una fea pelea y cuando llegó a la muleta se rajó y el matador nada tuvo que hacer.

Con todos mis respetos hacia Miguel Tendero, pero en la mente de los aficionados estaba aún muy presente la faena a Camionero. Otra vez será, torero.

©Pepeíllo.

domingo, 11 de septiembre de 2022

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros, “Concurso de ganaderías”.

“Oportunidades perdidas”

Ganadería

Se anunciaron 3 toros de Palha, 1º, 3 y 5º y 3 de Saltillo. 2º, 4º y 6º en corrida concurso de ganaderías Excepto el 3º y 5º, justos de trapío, bien presentados, de juego y fuerza variados. El segundo y cuarto fueron aplaudidos de salida y el 1º, 5º en el arrastre. El 5º y 6º fueron devueltos a los corrales por inválidos y en su lugar se corrieron dos sobreros de José Luis Pereda y Torrealta respectivamente.

Terna:

  • Octavio Chacón. De celeste y oro. En el primero de su lote estocada casi entera y caída. Silencio. En el cuarto dos pinchazos, estocada casi entera que vale. Silencio.
  • Pepe Moral: De rosa palo y oro. En el segundo pinchazo y estocada caída perdiendo la muleta. Silencio. En el quinto, ante un sobrero de José Luis Pereda, pinchazo, estocada casi entera perpendicular y caída y descabello tras aviso. Silencio.
  • Venegas: De fucsia y oro. En el tercero estocada arriba. Vuelta al ruedo por su cuenta. En el sexto y ante un sobrero de Torrealta, 4 pinchazos y estocada. El animal tardó en caer. Silencio.

Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez.

El presidente en esta ocasión devolvió dos toros al corral, 5º y 6º. Las condiciones de los animales no eran aptas para la lidia. En el primero les privó a los aficionados de una tercera entrada al caballo. El cuarto fue protestado por blando ya que perdía las manos en cuanto lo sometían e hizo caso omiso, no a las protestas, sino a las condiciones del astado.

Cuadrillas y otros.

La empresa habrá montado estos desafíos ganaderos con el propósito de alentar a los aficionados para que acudan a la plaza. En esta ocasión con ganado de etiqueta de “exigente”, pero el coso registró una floja entrada. Habrá que esperar a las figuras para que los “Isidros” ocupen sus localidades para lucir la vitola de aficionados de toda la vida y entendidos, lo demás es para la plebe de sol y moscas.
En el tercero se lució Ángel Otero, quien sino, en la colocación de los garapullos. Tuvo que desmonterarse para corresponder a los interminables aplausos de los presentes. En el primer par se la jugó, primero en la colocación, aunque clavó algo pasada la cabeza, pero a la salida los compañeros no estaban colocados y el encastado toro hizo hilo y tuvo que tomar el olivo. Para eso están los amigos.

Comentarios:

El primero un ejemplar de nombre Camarito, de Palha, trató de cumplir en el caballo pero el picador lo trató mal, Llegó al último tercio mostrando las exigencias y dificultades de la casta pero no anduvo fino Octavio Chacón, no encontró la lidia adecuada para conseguir asentar las zapatillas en la arena e intentar poderle a su enemigo. El toro tuvo mucho que torear pero la inseguridad del torero gaditano no le permitió mostrar las cualidades que atesora de buen lidiador. El cuarto, de Saltillo y de nombre Perecito, se entregó en la pelea con el caballo y solo pudo acudir dos veces al montado. El picador le zurró la badana y cuando salió de la suerte comenzó a perder las manos. Chacón lo trató con mucha suavidad con la muleta, y al natural consiguió una tanda muy templada, pero sin la emoción que proporciona el toro en estado natural. El matador trató de inventarse un toro, pero ese privilegio está reservado a las figuras que consiguieron escalar el Everest del escalafón y que torean animales que salen por chiqueros empobrecidos de casta y fuerza.

En segundo lugar se lidió un toro de Saltillo de nombre Astudero, que le tocó en suerte a Pepe Moral. Al animal no lo trató bien el picador en la primera y tercera entrada al montado. En el último tercio Moral lo sacó a los medios y el toro mostró mucha calidad en las embestidas pero una evidente falta de fuerzas. El torero de Los Palacios, consiguió templar algunos naturales pero sin rematar, esto es el resumen de su faena. El quinto de nombre Costurero, un sobrero de José Luis Pereda, no destacó en el caballo, en la primera entrada empujó sin clase y en la segunda entrada no se empleó y terminó defendiéndose. Moral lo recibió con un pase cambiado y el animal acudía a la pelea entregando nobleza y al torero le costó ajustarse a las embestidas. Al natural consiguió templar algunos muletazos pero no llegaron a los tendidos, ya que entendió que se encontraba muy a gusto al hilo del pitón y acompañando las embestidas. Un toro que entregó lo que tenía para una gran faena, pero Moral no lo entendió así.

Benegas se encontró en el tercero un Palha de nombre Sardinero. En el caballo el toro se lució en la segunda vara que se dejó pegar con fijeza. Pero en la muleta el torero jienense no se enteró de lo que tenía delante. Se limitó a acompañar las embestidas y el burel comiéndose la muleta cuando acudía al engaño. El animal terminó rejándose. Fue una verdadera lástima que se dejara ir este toro sin torear. El sexto también fue devuelto a los corrales y salió en su lugar un sobrero de Torrealta y de nombre Manchego. Un animal que cumplió en el primer tercio pero que llegó a la muleta perdiendo las manos cada vez que acudía al engaño. No hubo nada que hacer. En su haber que tuvo una muerte brava, pero la bravura no está reñida con la blandura.

Dos toros destacaron, el tercero de Palha y el quinto de José Luis Pereda. Dos toros que endulzaron el sabor torista de la tarde.

©Pepeíllo.

domingo, 4 de septiembre de 2022

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Novillada concurso de ganaderías.

“El ganado dejó desiertos los premios”

Ganadería

Se anunciaron 6 novillos de distintas ganaderías. Los Bayones, encaste Atanasio-Lisardo, Alejandro Vázquez, procedencia Carlos Núñez-Domecq Solís, Montealto, encaste Luis Algarra Polea y El Ventorrillo, Toros de Brazuelas, encaste Domecq, Quintas, encaste Vicente Martínez y Pablo Mayoral, encaste Santa Coloma. El sexto fue devuelto por inválido y en su lugar se corrió un sobrero de Rekagorri. De variada presentación, mansos, descastado y blandos. Algunos llegaron a cumplir en el caballo, pero sin llegar a los tendidos. Lo mismo ocurrió con los picadores, ninguno se esmero en hacer las suertes con pulcritud. El primero fue muy protestado por dar muestras de descoordinación.

Dado el juego ofrecido por los astados, los tres premios, Mejor novillo, mejor picador y mejor lidiador quedaron desiertos.

Terna:

  • Rubén Fernández. De verde hoja y oro. Tres pinchazos y ocho descabellos tras aviso. Algunos pitos adornados con un benevolente silencio. En el cuarto estocada caída y desprendída tras aviso y 8 descabellos tras el segundo aviso. Silencio.
  • Alejandro Adame: De malva y oro. En el segundo, estocada caída y trasera. Vuelta al ruedo por su cuenta. En el quinto pinchazo, estocada en el brazuelo y aviso tras de un lamentable uso del verduguillo. Bronca.
  • Fernando Plaza: De malva y oro. En el tercero dos pinchazos y estocada saliéndose de la suerte, siendo arrollado sin consecuencias. Silencio. Silencio. En el sexto estocada desprendida, que valió Silencio.

Presidente: D. Eutimio Carracedo Pastor.

Nadie entendió por qué mantuvo en el ruedo al primero, un novillo descoordinado. Los aficionados mostraron su disconformidad, pero el palco se salto a la torera el reglamento, no solo en esto, también en la ejecución de la suerte de varas en este tipo de corridas. En fin, que no estuvo a la altura de la plaza. No es la primera vez que toma este tipo de decisiones, perjudicando a la fiesta y a los espectadores. En el sexto cambió el tercio de varas con dos entradas al caballo, el novillo pedía otra, pero nos quedamos con las ganas.

Cuadrillas y otros.

Floja entrada registró el coso venteño. Destacar que tuvo que desmonterarse Juan Carlos Rey al parear el cuarto de la tarde. También se notó la sobriedad de Julio López en los tercios de banderillas. El viento molesto por momentos a los toreros aunque no incidió en el resultado de sus faenas. En el quinto hubo un incidente entre el público y el ayuda de Alejandro Adame. Un sector de los tendidos critico la labor del torero al abreviar ante un enemigo sin posibilidad de lucimiento, y el ayuda hizo un gesto grosero. Los profesionales que viven de los espectáculos deben tener muy presente que el público tiene derecho a protestar aquello que no se ajuste a su consideración, siempre y cuando que no llegue al insulto personal, pero hay algunos protagonistas que creen que son las estrellas del firmamento, y la única estrella en estos casos es el que paga su localidad.

Comentarios:

Los novilleros no estuvieron a la altura a pesar de que los novillos no ofrecieron oportunidades de lucimiento. Rubén Fernández se encontró en su primero a un inválido que no permitió ningún atisbo de lucimiento. A pesar de esto al novillero se le notó la falta de recursos. En el cuarto un novillo de Brazuelas, mostró su mansedumbre desde que apareció en el ruedo, y ofreció muy poco al matador, a pesar de ello éste estuvo muy desconfiado, anotándose un recital de ocho intentos de verduguillo por despenar a su enemigo.

Por su parte, Alejandro Adame, fue el único que mostró algunas maneras en su primero sin llegar a cuajar ningún momento en la faena de muleta. En redondos el novillo acudía a la pañosa con la cara alta, y el novillero en ningún momento intentó bajarle la mano, fue una oportunidad perdida del pequeño de los Adame, que se permitió dar una vuelta al ruedo sin merecerla. En el quinto se encontró con un animal de Quintas que se agarró a la arena y le costaba sacarle una embestida. Decidió abreviar y tomar el acero y posteriormente dar otro recital con el verduguillo.

Fernando Plaza lidió el tercero y el sexto del festejo. En el tercero, un novillo de Montealto con trapío, comenzó la faena doblándose con su enemigo mostrando una calidad en el manejo de la muleta, pero el novillo se fue apagando poco a poco ofreciendo al matador nulas oportunidades de lucimiento. El sexto, un sobrero de la ganadería de Rekagorri, justo de fuerzas terminó defendiéndose en la muleta.

No dio para más el primer festejo de concurso de ganaderías minoritarias.

©Pepeíllo.

lunes, 15 de agosto de 2022

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros.

“Otra tomadura de pelo”

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de Fuente Ymbro. Procedencia Jandilla. Bien presentados, descastados, mansos y escasos de fuerza, Otra tomadura de pelo del ganadero gaditano. Salvo el segundo, que mostró nobleza, los demás dieron un juego impropio de lo que se puede esperar de un animal de su estirpe. El tercero y quinto fueron pitados en el arrastre.

Terna:

  • Jairo Miguel. De blanco y oro. En el primero de su lote, pinchazo hondo y descabello. Tímidos aplausos. En el cuarto estocada desprendida. Aplausos de su público.
  •  Ángel Sánchez: De marfil y azabache. Estocada en el primero de su lote. Silencio. En el quinto estocada que rueda sin puntilla. Oreja.
  • Adrien Saienc: De marfil y oro. Bajonazo trasero en el toro de su confirmación. Aplausos de sus incondicionales. En el sexto estocada desprendida que vale. Aplausos a la voluntad.

Presidente: D. Juan Francisco García González.

En el quinto no estuvo el presidente a la altura de aficionado. Concedió la oreja a Ángel Sánchez. Una oreja muy barata que vuelve a poner a la plaza a la altura de la mediocridad. Por lo demás los aficionados protestaron la blandura del tercero y del sexto, pero el usía no quiso tomar cartas en el asunto.

Cuadrillas y otros.

Tarde de mucho cemento vacío. En el quinto se tuvo que desmonterar Lipi al colocar dos buenos pares de banderillas.

Comentarios:

El ganadero gaditano regresó a Las Ventas sin que nadie encuentre una explicación, y como consecuencia, tanto Ricardo Gallardo como el empresario, volvieron a tomar el pelo a los aficionados.

De los tres matadores el único que mostró oficio fue Ángel Sánchez. En el quinto el público solicitó la oreja y el presidente muy generoso, premio una faena donde solo brilló la voluntad del matador. El torero recibió a Mestizo, con unas verónicas ajustadas. Fue lo único que vimos en toda la tarde en el manejo del percal. En la primera entrada al caballo derribó y en la segunda lo puso en suerte con unos galleos muy toreros. Al comienzo de faena el toro le dio un revolcón y ya se sabe, “revolcón, oreja al esportón” Le deseo que le sirva para remontar el vuelo al matador ya que mostró valor y firmeza ante un incierto animal aguantando las acometidas por el pitón derecho. El toro se rajó y solo quedó en el albero la voluntad del madrileño, pero para una oreja… El tercero de nombre Organillero, salió sin fijeza y así estuvo durante la lidia. No se empleó en la pelea con el piquero y se le protestó la blandura que mostraba en cada lance. En la faena de muleta el burel en lugar de presentar pelea, continuó buscando la salida de la dehesa, y en cuanto lo sometió por bajo, el manso se rajó. El madrileño abrevió y tomó el acero para transportarlo a un sueño eterno.

El torero francés, Adrien Salenc, recibió la confirmación de manos de Jairo Miguel, que le cedió la lidia de Comisario. Al recibirlo de capote el toro se quedaba corto e iba con las manos por delante. Su juego en el caballo fue de manso, defendiéndose y saliendo suelto en las dos entradas, marcando su mansedumbre en terrenos de nadie. El torero de Nimes comenzó la faena sacándolo a los medios pero con muletazos por alto, dándole a su enemigo la ocasión de defenderse con peligro. El torero se limitó a dar medios pases con voluntad y en uno de ellos lo lazó por los aires, sin consecuencias. El pupilo de Gallardo terminó rajándose y buscando el amparo de las tablas. El sexto, de nombre Impositor, en la primera entrada al montado empujó en el peto dejándose pegar pero en la segunda vara se repuchó y manseó. En el último tercio perdía las manos en cuanto le bajaba la muleta. El torero se llevó un revolcón al intentar sacar algo de un toro agarrado a la arena y que cuando embestía lo hacía con la cara alta e intentando rebañar lo que dejaba atrás.

El segundo de nombre Vivaracho, recibió un mal trato de parte del picador, lo castigó trasero y le tapaba la salida. Con la muleta Jairo Miguel dio unos redondos sin descomponer la figura, pero faltos de mando. El toro metía la cabeza con nobleza, pero el cacereño no encontró el punto en los encuentros con su enemigo. Por el izquierdo el animal se quedaba corto y nada pudo hacer. El sexto, de nombre Heráldico, fue aplaudido de salida, pero con esto terminó lo que el toro pudo ofrecer. Su juego con el montado no dejó nada para el recuerdo, solo que la primera entrada acudió al reserva, debido a la mala lidia recibida. Debido a su falta de fuerzas, el animal se defendía en la muleta, el torero le sacó algunos muletazos colocado al hilo y aprovechando el viaje de su enemigo. Al natural se quedaba corto y el matador volvió con la derecha para cumplir el expediente.

Nada más dio la tarde.

©Pepeíllo.

jueves, 21 de julio de 2022

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de novillos.

“Ganado de matadero”

Ganadería

Se lidiaron 6 novillos de Aurelio Hernando, encaste Veragua. Mal presentados, mansos descastados y  escasos de fuerza, salvo el quinto, que empujó en el caballo y derribó al montado junto a las tablas. Varios de ellos fueron protestados de salida y durante la lidia.

Terna:

  • Javier Montalvo. De obispo y oro. En su primero, estocada que hace guardia, estocada trasera y descabello tras aviso. Silencio. En el cuarto, pinchazo sin soltar, estocada y descabello tras aviso. Silencio benevolente.
  • Jesús Ángel Olivas: De grana y oro. En el segundo, metisaca en los bajos entrando fuera de cacho, estocada Aviso. Silencio. En el quinto, estocada infame, entrando fuera de cacho y descabello. Intentó saludar pero los aficionados que estaban de guardia lo pararon en seco
  • Villita: De marino y oro. En el tercero, estocada baja protestada. Silencio. En el sexto nueve pinchazos en hueso, entre ellos, recibió un aviso, y descabello. Silencio.

Presidente: D. Eutimio Carracedo Pastor.

No estuvo a la altura que merece el palco de esta plaza. Permitió que se lidiara un ganado impresentable por falta de trapío, y segundo por no devolver a los corrales algunos utreros sin condiciones para la lidia. Los aficionados continúan sin comprender por qué se comenten estos agravios a la fiesta. .

Cuadrillas y otros.

Los utreros de Aurelio Hernández reunieron en el coso venteño a un tercio del aforo. Menos mal que comenzó a las nueve de la noche, sino que hubiera sido de los aficionados de sol. En cuanto a las cuadrillas tuvo que salir Curro Javier en el sexto a poner orden en el ruedo y parar al novillo con cuatro capotazos, enseñándole a embestir y decirle quien mandaba en la pelea. En el tercero se desmonteró en el tercio de banderillas.

En el quinto fue Pascual Mellinas el que arregló el desaguisado que había formado su compañero con las banderillas. La jindama es libre, pero es un profesional. En el cuarto Joao Da Silva estuvo a punto de bordar el tercio de banderillas, pero le faltó ese punto de reunión al ganarle la cara al enemigo, también lo hizo Andrés Revuelta en el segundo de la tarde.

Comentarios:

Lo mejor de la tarde fue la merienda Según transcurría la lidia en los tendidos se escuchaban las protestas de los aficionados, y los de buena garganta se atrevían a decir: “Ganado de matadero”, “Mayoral saluda”, Incluso hacían apuestas de quien saldría por La Puerta Grande, está tan barata que los toreros que vienen arropados por sus seguidores, por poco que hicieran, las orejas las tenían aseguradas. Pero no fue así.

Javier Montalvo se encontró en su primero, de nombre Galán, a un animal protestado de salida y que la única virtud fue dejarse pegar en el segundo encuentro con el caballo. Aquí terminó lo que el novillo y el matador podían ofrecer. El manejo de muleta le vino largo al torero que junto a la sosería del astado, ofrecieron una combinación que atragantó a la concurrencia. En el cuarto, de nombre Almendruco, el animal peleó en el caballo y el picador midió el castigo. Con la muleta no se acopló en ningún momento a lo poco que le ofreció su enemigo, pero el público se sintió decepcionado ya que el brindis estuvo compuesto solo por mantazos.

Por su parte Jesús Ángel Olivas recibió de capote a su primero, de nombre Hocicón, sin acoplarse a su embestida. El animal comenzó a blandear y con ello las protestas en los tendidos. Con la muleta lo recibió por alto, sin exigirle al burel. El animal acudía al engaño con nobleza pero en los encuentros no había ni transmisión ni emoción, a pesar que el torero intentaba trazar algunos muletazos, pero quedaron solo en el intento. Al natural el novillo se quedaba corto y junto al manejo de la pañosa, el conjunto de su labor se perdió en la noche. El quinto llamado Casero derribó al montado y salió suelto y en la segunda entrada el piquero le arreó de lo lindo, el animal se repuchó ante el castigo del montado. En la faena de muleta se rajó ya que dada la mala lidia que recibió llegó al último tercio con la lección aprendida. El matador no consiguió sacarle ni un muletazo limpio.

Villita recibió al tercero con unas verónicas ajustadas, las únicas de se vieron en la tarde. Su nombre era Playero y acudió suelto al caballo y el piquero lo castigó trasero. En la segunda entrada volvió a castigarlo trasero y salió suelto. En la faena de muleta el animal mostró que la pelea no iba con él, pero el novillero tampoco llegó a ligar ninguna tanda, ya que en lugar de dejarle la muleta puesta rectificaba terrenos y comenzaba de nuevo como si nada hubiera pasado, y eso fue exactamente lo que ocurrió, que no pasó nada. El sexto, de nombre Brujo, fue protestado de salida y durante la lidia tampoco hizo olvidar a la concurrencia las protestas. En la primera vara salió suelto y en la segunda entrada el picador le aguantó la mansedumbre que mostró el novillo. Con la muleta nada que decir, ni del torero ni de su enemigo. A las once y media de la noche había que tener mucha afición para continuar viendo un espectáculo soporífico. Y como dije al principio, menos mal que el sol no estuvo presente.

©Pepeíllo.

domingo, 3 de julio de 2022

 “A Socorro para que se recupere pronto”.

3 de julio de 2022

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros.

“La rigurosidad de la plaza en caída libre”

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de J. Enrique Fraile de Valdefresno, de origen Atanasio Fernández. El primero fue devuelto a los corrales por inválido y en su lugar se corrió un sobrero de Montealto. La corrida estuvo bien presentada, el segundo se dejó torear en la muleta y transmitió a los tendidos y el quinto mostró algo de casta. Mansa, sin fuerzas, descastada y el juego que ofrecieron en el caballo para olvidar. Hoy solo interesa el comportamiento en la muleta, lo demás lo consideran un trámite.

Terna:

  • David Galván. De blanco y oro. En su primero pinchazo, media estocada arriba y trasera, aviso. Aplausos. Pinchazo, aviso y estocada saliéndose de la suerte. El animal terminó doblando en toriles. Silencio.
  • Gómez del Pilar: En el segundo pinchazo y 3 descabellos tras aviso. Aplausos. En el quinto pinchazo y estocada desprendida tras aviso. Oreja.
  • Francisco José Espadas: En el tercero estocada baja, tendida y 4 descabellos Silencio. En el sexto pinchazo y sartenazo que hace guardia entrando a matar fuera de cacho y estocada tras aviso. Aplausos.

Presidente: D. Jesús María Gómez Martín.

No anduvo fino el presidente y los aficionados le recriminaron su falta de rigurosidad, colaborando en convertir esta plaza en un coso donde la vulgaridad está tomando cuerpo Los aficionados le reclamaron con fuerza la devolución del tercero, un animal totalmente descoordinado en su movilidad y el cuarto permitió su lidia aunque mostró signos de invalidez. En el sexto le enviaron otro recordatorio por el mismo motivo En fin, un presidente que no tuvo su tarde y que debería plantearse su futuro en el cargo si buscan la seriedad de la plaza.

Cuadrillas y otros.

El coso venteño registro una floja entrada. Al finalizar el paseíllo los presentes le dedicaron un aplauso a Gómez del Pilar tras su cogida que sufrió en la pasada feria de San Isidro. Las cuadrillas reunían un elenco de toreros de plata. Fernando Sánchez, Iván García, Ángel Otero entre otros. Pero solo pudieron lucirse Ángel Otero y Cebadera, que tuvieron que desmonterarse en el quinto. Aunque los demás lo intentaron, el ganado no permitió su lucimiento.

Comentarios:

Dormilono, fue el astado que se corrió en lugar del toro devuelto por inválido. Un animal que se dejó pegar en el caballo pero de ahí no pasó. Le tocó en suerte a David Galván, que estuvo muy firme con su enemigo sacándole muletazos por el pitón derecho a pesar de tener poco recorrido. Al natural le costó acoplarse por el mismo motivo, no obstante consiguió algún natural suelto, mostrando mucha disposición. Finalizó la faena con unos remates muy toreros y muy del gusto de los aficionados. El cuarto de nombre Pelotito, el torero tuvo en contra las protestas de los tendidos dada la invalidez de su enemigo. El animal al no entregarse en la pelea le sirvió para no rodar por la arena y esto hizo que el presidente lo mantuviera en el ruedo. El matador no llegó a someterlo, sufriendo varios enganchones que deslucieron su labor, ya que el toro solo hacía defenderse y en cada muletazo buscaba el amparo de las tablas. Ante las protestas y el comportamiento de su enemigo, el torero gaditano nada pudo hacer.

Gómez del Pilar recibió a sus dos enemigos en los medios frente a toriles. Su primero de nombre Cigarro, fue picado por el reserva ante la ineficacia de su cuadrilla. Dejándose pegar en querencias. Con la muleta lo recibió de hinojos en la boca de riego, dio dos series de redondos muy templadas. El toro metía la cabeza con nobleza haciendo el avión, a mi entender, debería haber aprovechado esas embestidas en el toreo de pie. Cuando lo intentó el animal no tuvo recorrido, no obstante pudo sacarle dos tandas aseadas en el toreo al natural. Remató con unas manoletinas que no vinieron a cuento. El quinto de nombre Dudosillo, salió al ruedo recorriéndolo sin fijeza y nadie le enseño por qué estaba allí. Acudió suelto al caballo y la lidia se asemejó a una capea. En la faena de muleta comenzó doblándose con el manso encastado dándole dos derechazos muy templados. En los terrenos de tablas el toro metía bien la cabeza y el torero templó las embestidas. Se lo llevó a los medios, seguro que en tablas le apretaba, y el animal comenzó a protestarle. La firmeza del torero consiguió sacar a su enemigo lo que no tenía.

El tercero de nombre Langosto, no se entregó en el caballo y en la segunda vara no fue castigado, por lo que los aficionados protestaron. Salió suelto por su condición de manso. Francisco J. Espadas se limitó a pasarlo en la muleta al hilo del pitón, sacando a relucir el pico en cada muletazo, bueno, en cada trapazo, como decía un aficionado próximo a mí localidad. El blando animal le ofreció algo más de lo que el matador le ofreció, hasta que apagó sus embestidas. Después tiró del arrimón, considerado como recurso de los malos toreros, y con ello terminó su faena. El sexto, de nombre Lisongero, fue un animal manso y blando que se dejó torear. El matador le ofreció una muleta llena de ventajas. Al natural no se acopló dando medios pases. El torero amparado por un grupito de incondicionales del 8,, hizo lo que sabía, aprovechar el viaje del toro y citar con el pico de la muleta pero con mucho descaro. Tuvo la honradez de entrar a matar de nuevo después de un pinchazo. Su público crecido por la labor de su torero, tuvo la libertad de recriminar a un grupo de aficionados sus quejas por la condición del toro y la labor del torero. Ellos se creyeron libres de mostrar sus… “querencias”, los aficionados, no.

©Pepeíllo.