miércoles, 20 de mayo de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

11ª DE FERIA. Ganadería de Saltillo.

“Variado juego de los Saltillos.”

Cinco toros de Saltillo y un remiendo de Couto de Fornilhos, lidiado en quinto lugar. Cinco cinqueños y un cuatreño lidiado en segundo lugar. De juego variado, El segundo de justa presentación, algunos con casta que los matadores no estuvieron a la altura de sus exigencia. El quinto fue un manso de libro. La plaza registró un aforo de 17.687 espectadores. El primero, tercero fueron aplaudidos en el arrastre. El segundo fue pitado.

Terna:

José Carlos Venegas. De blanco y oro. En el primero estocada desprendida y algo delantera. Saludos. En el cuarto estocada baja y descabello. Silencio.

Juan Leal: De celeste y oro. En el segundo estocada tendida y baja entrando a matar a mucha distancia. Silencio. En el quinto estocada baja y tendida. Silencio tras aviso.

Juan de Castilla. De lila y oro. Estocada arriba. Silencio tras aviso. En el sexto dio un recital con la espada. Estocada perpendicular casi entera, pinchazo, estocada que escupe, aviso, metisaca, de nuevo pinchazo y media baja. Silencio generoso. 

Presidente: D. José Luis González González.

Sin problemas en su funciones.         

Suerte de varas:

Defraudó el ganado en varas. Los picadores en su guión de haber quien castiga a los animales más traseros.

El primero fue castigado trasero y el toro no se empleó. En la segunda vara volvió a marcar trasero el castigo y el burel se defendió en la pelea.

El segundo, justo de trapío y manso, campeó por el ruedo hasta que consiguieron que entrara al caballo, donde empujó metiendo los riñones. En la segunda vara se defendió en la pelea y salió suelto.

El tercero fue picado trasero y en la segunda peleó sin fijeza.

El cuarto empujó sin fijeza y salió suelto, en la segunda entrada acudió al relance, se defendió y volvió a salir suelto.

El quinto manseó la salida y salió huyendo tres veces del montado al sentir el hierro. Acudió al reserva y al amparo de las querencias peleó con mansedumbre. Entró suelto de nuevo al picador titular y se dejó colocar el hierro en el morrillo. Volvió a salir suelto.

El sexto fue castigado trasero, el animal se dejó pegar con fijeza. En la segunda vara se arrancó de largo y el picador se agarró trasero, no se emplearon ni toro ni picador.

CUADRILLAS.

En el primero la cuadrilla de José Carlos Venegas se lució en el tercio de banderillas e Iván García al correr al toro a una mano. En el tercero destacó Marcos Prieto por el mismo detalle torero. En el cuarto se tuvo que desmonterar Iván García en la colocación de los garapullos. En el sexto destacó Raúl Cervantes en la lidia.

Crónica:

El juego del ganado fue variado y los toreros a pesar que tuvieron su oportunidad, no la aprovecharon. José Carlos Venegas se encontró de salida con Caramelo que se desplazó en el capote por ambos pitones. Con la muleta lo sacó a los medios con solo dos muletazos bien ejecutados. El animal acudía al engaño por el derecho con codicia y el torero “tragó quina” con las cometidas, dando una tanda sin descomponer la figura. Por el izquierdo el torero mostró disposición pero el animal tuvo menos recorrido y necesitó que lo que no aportara el animal, lo hiciera la muleta del torero. Su labor se fue apagando y su disposición no fue suficiente para haberle sacado más partido a Caramelo. En el cuarto se encontró con Asturiano que al recibirlo de capote e intentar sacarlo a los medios lo desarmó. En el último tercio lo sometió por bajo y en la segunda raya, no estuvo fino el torero jienense, de su muleta salieron trapazos. Continuó sin conseguir bajarle la mano y con muchas precauciones. Se le notó al torero una falta de oficio y esto era fundamental para poder al encastado animal que le tocó en suerte.

El primero de Juan Leal, mostró poco interés por el capote, pero el torero francés los sacó a los medios sometiéndolo por bajo. Fue una pelea bonita, pero el manso continuó a su aire. Después de brindar al manso, el animal continuó buscando la salida de la dehesa. Volvió a recibirlo con dos pases cambiados y una tanda por el derecho llevándolo metido en la muleta. Pero fue una misión dignamente imposible para el matador, ya que el toro compartía sus querencias con acudir a la muleta buscando el refugio de las tablas. El torero estuvo firme pero le falto colocación. Se pasó de faena y eso le perjudicó. En el quinto y ante el remiendo de Couto de Fornilhos, de nombre para olvidar, el torero se encontró con un animal más propio de carreta y con reparos. Cuando tomó la pañosa lo recibió desde el anillo y con un trote cochinero no colaboró con la voluntad del matador, acudiendo al engaño a media altura. Al final se puso pesado ya que el animal no tenía nada que ofrecer.

Juan de Castilla se encontró con Granadino, un animal que su cuadrilla tuvo que pasar cuatro veces por la cara del toro para colocar cuatro palos, y eso en una animal de este encaste hay que tener mucho cuidado porque son toros que se orientan rápidamente. A pesar de esto el colombiano lo recibió de hinojos en los medios, donde pesan los toros, y aguantó la acometida del cinqueño. Dio una tanda por el derecho y otra al natural donde ambos estuvieron aseados. Cuando volvió al toreo en redondo, no llegó a emocionar a los tendidos a pesar que el toro no se cansaba de embestir pero el matador no aprovechó la ocasión que le brindó su enemigo. Al recibir al sexto de la tarde, de nombre Meloso, Juan de Castilla lo pasó de capote pero sin estirarse. Cuando tomó la muleta los saco a la segunda raya y en el toreo al natural le faltó mando y por el derecho no consiguió sacarle lo que su enemigo le ofrecía, perdiéndole pasos entre cada muletazo. Solo mostró disposición, pero la casta necesitaba algo más. Al volver a intentarlo al natural consiguió un muletazo largo y templado, señal que el toro estaba dispuesto a dar lo que el torero le pidiera, pero como dije, el torero no anduvo a la altura de las exigencias de su enemigo.

©Pepeíllo.

martes, 19 de mayo de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de novillos.

10ª DE FERIA. Ganadería de Fuente Ymbro.

“Toreros, públicos y presidente, confabulados al unísono.”

10 novillos puso Gallardo a disposición de los veterinarios y del presidente de la corrida, para que pudieran elegir 6, como serían los restantes, ya que el segundo salió por chiqueros justito de trapío, y el tercero era una sardina impropia hasta de de una plaza con talanquera. Incluso hubo uno sospechoso de pitones. Y todo esto ante 20.881 espectadores. El juego que dieron fue de un descastamiento total, sin fuerzas, mansos y nobles. No se puede pedir más.

Terna:

Pedro Luis. De cereza y oro. Estocada desprendida. Silencio. En el cuarto dos pinchazos, aviso, pinchazo en la paletilla, otro pinchazo antes de escuchar el segundo aviso. Silencio.

Mario Vilau: (Presentación). De gris perla y oro. Estocada desprendida. Oreja sin petición mayoritaria. En el quinto estocada contraria. Aplausos del autobús. Se retiró a la enfermería.

Julio Norte. (Presentación). De espuma de mar y oro. Bajonazo infame. Oreja, sin petición mayoritaria. En el sexto estocada. Oreja. Salió por La Puerta Grande.

Presidente: D. José Carlos González Carvajal.

¿Qué decir de un presidente que regala un despojo con un golletazo y sin petición mayoritaria en el sexto y otra en el tercero en las mismas condiciones en la petición? Que el público pida lo que le apetezca, Es lógico, la ignorancia es muy atrevida, estamos en la “Feria” y “los isidros” llenan el coso tarde tras tarde para narrar  ante los suyos que vivieron un espectáculo sensacional, pero, ¿a qué precio está pagando la TAUROMAQUIA estos hechos? Si el presidente no cumple el reglamento, mal va la fiesta.

Suerte de varas:

Los montados se encontraron con un ganado blando que no tuvieron que emplearse en su cometido. Algunos picaron arriba y midieron el castigo, como le pasó a Alberto Sandoval en el sexto.

CUADRILLAS.

Se limitaron a cumplir el expediente y casi lo consiguen.

Crónica:

Todo salió según lo previsto. Ganado preparado “ad doc.”, “isidros” para pedir despojos y un palco sin criterio en aplicar el reglamente, tan subjetivo a su entender como la vida misma. Si alguien lo duda… Las Ventas lo espera.

Los novilleros desarrollaron su arte ante animalitos que no se salieron del guión para lo que fueron elegidos y que si hubo dos revolcones fue por errores de los toreros. Y así fue como Mario Vilau se la jugó al recibirlos de rodillas frente a toriles, con unas largas cambiadas electrizantes. Dos picotazos en el caballo y los aficionados clamando, “Toro, toro…” “Fuera del palco”, “Plaza 1 dimisión”, pero nadie escuchó sus proclamas. En el ruedo todo siguió igual, y el novillero después de ofrecer un toreo de falsa fantasía, ante un animal sin poder ni agresividad, cuando los “isidros” se pusieron a solicitar el despojo del animal, en esta ocasión, si les escucharon. Pero en su segundo, se hizo justicia, y el animal no dio oportunidad de triunfo, y cuando intentó pasarlo al natural lo enganchó y tuvieron que hacerle un torniquete para que pudiera despenarlo. Cuando finalizó su labor se retiró a la enfermería.

Pero apareció Julio Norte, un novillero con aureola de figura. Su primero no mostró nada especial en el caballo y cuando llegó a la muleta lo recibió con unos muletazos del celeste imperio. El novillo aparte de una sardinita, fue un carretón y ante este espécimen el salmantino anduvo pulcro pero acompañado del torero moderno. Ante los desgarradores ánimos que surgían de los tendidos en las postrimerías de la faena, el novillero la prolongó y calentó los ánimos de los “isidros” impactando en la decisión del presidente. El primer despojo. En su segundo y ante Jaleo, que no mostró nada especial en el caballo que no fuera mansedumbre, el novillero con la pañosa lo recibió de hinojos en los medios y le recetó dos pases cambiados. ¡Valiente el joven torero! Pero lo difícil en esta profesión no es ser valiente, sino torear y eso fue lo que no mostró. Dio una tanda templada por el derecho pero al hilo y rematando los muletazos para fuera, es decir el toreo moderno y ventajista, Cuando lo intentó al natural el novillo tuvo mucho menos recorrido y su lucimiento se quedó en el intento, pero en un lance el animal le dio un revolcón. Ya se conoce: “Revolcón, despojo al esportón”. Y el presidente se debió contagiar también de la petición minoritaria de los tendidos, permitiendo que La Puerta Grande cada día sea más pequeña.

Pedro Luis sería el invitado de piedra. Su primero recibió una lidia nefasta. Derribó en su primera entrada al caballo pero por inoperancia del picador, en la segunda se marchó al reserva sin que nadie pusiera orden en el ruedo y en la tercera se empleó en el castigo pero al salir dio una vuelta de campana. El novillo quedó listo para sentencia y el torero peruano tuvo la osadía de brindar al público un cadáver. Pues ocurrió lo esperado, lo sacó a los medios y llegó a ponerse pesado con muletazos por ambos pitones, perdiendo la pañosa en uno de ellos. El novillo se desplomó y tuvo que ser auxiliado para levantarlo. Su segundo se empleó en el caballo, pero con dos picotazos. El torero lo sacó a los medios y sin colocarse en su sitio y sin temple en su muleta, se cansó de dar muletazos pero sin contenido. El animal fue reculando a tablas hasta llegar a entablerarse.

Ante estos espectáculos, que nos faltará por ver.

©Pepeíllo.

domingo, 17 de mayo de 2026

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.


9ª DE FERIA. Ganadería de Fuente Ymbro. 

A Martina para que anide en ella la afición de este bello espectáculo.

“Un tostón de corrida”


Se lidiaron 6 toros de Fuente Ymbro, cuatreños, bien presentados, el sobrero lidiado en sexto lugar, con romana, pero decepcionaron ante un lleno de “NO HAY BILLETES”. Los despachos de la empresa funcionan a pleno rendimiento y los espectadores acuden hasta llenar el coso, pero Plaza1 sigue ofreciendo espectáculos deprimentes, ya que los asistentes se han tenido que tragar otro peñazo con los toros de Gallardo y los coletas como principales protagonistas del fiasco. El sexto fue devuelto a los corrales y en su lugar se lidió un sobrero de la misma ganadería.

El cuarto se permitió el lujo de salir huyendo del peto al sentir el castigo. ¡Bien Gallardo! Se ha lucido con su ganado. Después cuando acuda a las tertulias no olvide mofarse de los aficionados preguntándoles si saben que es un pitón floreado para lidiar las preguntas comprometidas. Un poco de respeto D. Ricardo.

Al caer el segundo de la tarde, un espectador se tiró al ruedo con el fin de mostrar un cartel, pero los servicios lo retiraron antes que pudiera mostrarlo. Mostró no ser tondo del todo, ya que si llega a salir al ruedo diez minutos antes hubiera comprobado que este juego no es ninguna broma.

Terna:

Perera. De verde botella y oro. Silencio en su primero después de una estocada baja, un aviso y descabello. En el cuarto dos pinchazos, aviso, estocada caída. Silencio.

Paco Ureña: De marino y oro. En su primero pinchazo, aviso y estocada desprendida. Silencio. En el quinto bajonazo infame, pero antes y para no perder la costumbre, aviso. Silencio.

Fernando Adrián. De azul cielo y oro. En el tercero pinchazo y estocada casi entera y caída tras aviso. Saludos. En el sexto estocada caída y casi entera que escupe y 7 descabellos tras aviso. Silencio.

Presidente: D. José A. Rodríguez San Román.

Devolvió el sexto al no reunir condiciones para la lidia.

Suerte de varas:

Otro espectáculo, otro fiasco. Los picadores se limitaron a sujetar a los astados y recetando en cada uno de ellos un picotazo. No necesitaban más castigo. La suerte de varas ha elegido el camino de la desaparición.

CUADRILLAS.

En el tercero se lucieron en banderillas Ángel Otero y Diego Valladar, por lo cual tuvieron que desmonterarse. En el segundo y quinto se lució durante la lidia Curro Vivas. Sin embargo en el cuarto tuvieron que pasar cuatro veces por la cara del toro para colocar los cuatro palos reglamentarios.

Crónica:

Perera volvió a mostrar que merece algo más que vestirse de luces. Merece un descanso, pero largo. Manifestó una desidia que debería avergonzarlo y tomar esa decisión no sería una tontería. No dio ni un muletazo que mereciera la pena recordar. En su primero el toro se desplazaba al recibirlo de capote y el pacense no se estiró en ningún momento. Y durante la faena de muleta a sus dos enemigos se le vio sin sito, apático, limitándose a acompañar los viajes de su enemigo y clamando a los cuatro vientos que aquello terminara lo antes posible. Si su martirio en los ruedos continúa es por deseo expreso del torero, así que cuanto lo haga mejor para la fiesta y para los espectadores.

Pero hay un problema de raíz. Este torero es uno de los se han dedicado a sembrar los ruedos españoles del llamado toreo moderno y ventajista, y los que vienen pegando, continúan ese camino. La demostración la tuvimos en Fernando Adrián, que cuando pisó el ruedo venteño y a las primeras de cambio, comenzó a recibir los olés del respetable, pero sus dos enemigos no le permitieron repetir la “hazaña pasada” y su “arte” se fue difuminando, en sus dos enemigos, donde no encontró el sitio ni para desarrollar el "toreo moderno" que lo encumbró a las alturas. Hoy no sonó la flauta, “maestro”.

Paco Ureña casi tomó el mismo camino de sus dos compañeros, el lorquino no pudo con su primero, un animal que cuando lo pasaba bajando la muleta respondía, pero para eso hay que torear y tragar, y eso fue lo que no hizo. En su segundo estuvo vulgar faltándole temple y remate a su labor.

Eso sí, cada torero recibió su ración de avisos. Uno en cada toro. A falta de toreo, buenos fueron los avisos.

©Pepeíllo.

sábado, 16 de mayo de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

8ª DE FERIA. Ganadería de La Quinta.

“La Quinta volvió a defraudar”

Tarde de efemérides. Hoy se cumple el 106 aniversario de la muerte del torero José Gómez Ortega, Joselito El Gallo, que junto con el arquitecto José Espeliú, fueron los promotores de la construcción de la plaza de toros de Las Ventas. Por tal motivo al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en su recuerdo.

Se lidiaron 6 toros de La Quinta, de variada presentación y comportamiento. Tres cuatreños y tres cinqueños. Se salvaron el primero y el sexto, el juego del resto no dijo nada a los tendidos, defraudando por segunda vez en esta feria. El coso registró un aforo de 23.000 espectadores y con el cartel de “NO HAY BILLETES” y van… confirmó la alternativa Manuel Diosleguarde con el toro Vendaval de manos de El Cid
La empresa con este récord de asistencia debería cuidar al elección del ganado y no comprar lo más barato de las dehesas. Solo les interesa la caja. Hoy ha sido un negocio redondo. 

Terna:

El Cid. De verde marino y oro. Bajonazo infame y cuatro descabellos. Silencio. En el cuarto metisaca, tres pinchazos y media trasera. Silencio.

Álvaro Lorenzo: De sangre de toro y oro. En su primero estocada caída y tendida. Silencio. En el quinto estocada baja. Silencio

Manuel Diosleguarde. De blanco y oro. En el toro de su confirmación pinchazo hondo y estocada tendida. En el sexto media y 4 descabellos tras aviso. Aplausos.

Presidente: D. Iñaki Sanjuán Rodríguez.

Sin problemas en su labor. Devolvió al segundo por falta de fuerzas y en su lugar se corrió un sobrero de José Manuel Sánchez.

Suerte de varas:

No hubo necesidad que los picadores se emplearan en su cometido, varios toros recibieron un picotazo, pero no obstante algunos fueron picados traseros y tapándoles la salida.

CUADRILLAS.

Se esperaba algo más de Iván García y de Jarocho en primer tercio. El primero pareó a toro pasado.

Crónica:

El mejor lote de la tarde correspondió al toricantano Manuel Diosleguarde. En el toro de su confirmación y después de lucirse a la verónica, en el último tercio se encontró con un animal que dio juego en la muleta y al torero solo le hacía falta torear. Lo sacó a los medios y al intentarlo al natural el animal respondió cuando le bajaba la mano. Volvió a intentarlo por el pitón derecho pero le faltó colocación y mando. El animal estuvo por encima del torero. El sexto le apretó al recibirlo de capote y tuvo que sacarlo a los medios rematando su labor con una bonita media. El toro mostró casta pero manseó en el caballo. En el tercio de muleta lo sacó los medios. El animal exigía en esos terrenos, pero el torero citaba fuera de cacho y en una tanda con la derecha su entusiasmo contagio a los tendidos triunfalistas. Por el pitón de los “biyetes” Trianero, bonito nombre, continuó con la misma exigencia que por el derecho, pero el torero salmantino respondió con el mismo entusiasmo, y con ello pudo solucionar la papeleta que le presentó la casta de su enemigo. Solo decir que el toro tuvo un pitón derecho de cortijo pero con ganadería incluida.

Al Cid le devolvieron su primero y tuvo que lidiar un sobrero. El animal salió al ruedo barbeando buscando la salida al campo. No se empleó en ninguna de las dos entradas al caballo, ni el piquero tuvo necesidad de emplearse en el castigo. Cuando el torero de Salteras tomó la muleta lo sacó a los medios, le bajó la mano en una tanda por el derecho y a Tabaco, así se llamaba el toro, se le acabó el cuento de buscar la salida del ruedo. Pero la muleta de El Cid no anduvo fina, pasó a su enemigo al natural pero con muchas precauciones. Al intentar pasarlo por el derecho ambos contendientes manifestaron un respeto mutuo. Así que, el animal al no encontrar un torero mandón, anduvo durante la faena más pendiente de las tablas que de la muleta. El cuarto, de nombre Chicharito, se empleó en la segunda entrada al caballo, pero cuando llegó a la muleta El Cid se limitó a aburrir a la concurren y el toro a buscar el amparo de las tablas.

Álvaro Lorenzo fue el segundo de la terna. Su primero, el peor presentado de la corrida y de nombre Emperador, recibió dos picotazos en el caballo, después que el piquero rompiera la puya en la primer entrada. Lo recibió Lorenzo con la muleta con unos muletazos de variado corte entre pases por alto y derechazos. Continuó por el derecho y tanto toro, como torero se comportaron como fieles a su compromiso de no agresión, ofreciendo lo que podían y en honor a la verdad, no fue mucho. En el quinto el toledano no ofreció nada destacable, solo que cuando recibió a Tijereto, que así se llamada el astado, de capote le puso los pitones en el corbatín. En el caballo hizo un juego de manso y cuando llegó al último tercio, el torero puso la guinda de recibirlo con derechazos aliviándose. Continuó su labor en la línea de la sosería hasta que el silencio de la plaza le hizo reflexionar que en el ruedo no se estaba produciendo nada que interesa al respetable.

©Pepeíllo.

viernes, 15 de mayo de 2026

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.


7ª DE FERIA. Ganadería El Torero.

“Pocas luces y muchas sombras continúan alumbrado la fiesta”

Día del Patrón de Madrid. Se corrió la ganadería de Toros de El Torero, encierro bien presentado, todos cinqueños y con casta, que dieron un buen juego ante los 22.964 espectadores y que colocaron el cartel de “NO HAY BILLETES”. En el segundo el torero Jiménez Fortes sufrió un revolcón que aunque no le impidió continuar con la lidia, al despenar a su enemigo se retiró a la enfermería para reaparecer en el quinto. En el sexto y a la salida del tercer para el toro enganchó al torero de plata Curro Javier que fue retirado a la enfermería en brazos de su cuadrilla. Según el parte médico sufrió leves puntazos en la región lumbar de pronóstico leve.

Terna:

Diego Urdiales. De verde oliva y oro. En el primero estocada desprendía. Silencio. En el cuarto estocada en el hoyo de las agujas tirándose a ley. Saludos.

Esaú Jiménez Fortes: De nazareno y azabache. Estocada baja tirándose por derecho. Saludos. En el quinto estocada baja. Oreja.

Fernando Adrián. De malva y oro. En el tercero estocada contraria y atravesada, aviso y descabello. Oreja. En el sexto, aviso. Oreja. Salió por La Puerta Grande.

Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román.

No anduvo fino el presidente. Concedió el primer trofeo después de que los mulilleros tardaran en arrastrar al animal. En el sexto concedió otro trofeo sin merecimiento del torero. El público quería fiesta y el usía colaboró en la medida de su responsabilidad con decisiones poco rigurosas. Los aficionados le recriminaron su aptitud.

Suerte de varas:

En líneas generales el ganado manseó en el caballo y los picadores tampoco se emplearon. Se limitaron a marcar el castigo, trasero y en ocasiones tapándole la salida. Algunos se repucharon al sentir el hierro.

CUADRILLAS.

En el tercero se lució en la brega Curro Javier y Roberto Blanco en la colocación de los dos pares de banderillas. En el sexto se lució Curro Javier en la colocación del primer par. En el segundo se lució en un par David Salvador, ganándole la cara a su enemigo. .

Crónica:

Pocas luces y muchas sombras aportaron ayer los toreros. Las luces fueron de Fortes en el segundo y sexto y Diego Urdiales en el cuarto. En el primero el riojano no se encontró a gusto con su enemigo, una animal que no transmitió emoción a los tendidos, y al no encontrar los terrenos adecuados, abrevió. En el cuarto comenzó la faena en el seis, comenzando sometiendo a su enemigo por bajo con muletazos templados. Continuó por el derecho con mucho contenido en su toreo. Cuando lo intentó por el izquierdo consiguió templar las embestidas de su enemigo con la sobriedad que ha caracterizado en el transcurso de su carrera. Pero adoleció de continuidad.

Fortes vino a torear y su toreo estuvo impregnado de verdad y colocación. En su primero consiguió los olés de los tendidos al recibirlo de capote. Con la muleta comenzó sometiéndolo por bajo para sacarlo a los medios y al segundo muletazo le dio un revolcón que nos hizo temer algo grave. Continuó la lidia con un animal que desarrolló sentido. En el quinto y aunque algo tocado físicamente, no se amedrentó y el primer muletazo que recibió Vivaracho, casi consiguió parar el tiempo. Como dije, eso es torear y así lo entiendo la afición venteña. El toro tenía su “carbón” y el malagueño, en una faena con altibajos, trató de interpretar la verdad de su toreo, colocado en su sitio y mostrando una muleta valiente. Todo lo tuvo que hacer el torero y al final fue premiado con un trofeo, a mí entender de peso.

Las sombras volvieron a aparecer en el tercero y sexto, donde Fernando Adrián ante un ejemplar de preciosa capa y “carbón” en su comportamiento, lo recibió con unas bonitas verónicas con la pierna flexionada y con un remate muy torero que levantaron los olés. En el último tercio llevó a su enemigo frente al tendido seis y en esos terrenos comenzaron las sombras, donde el torero madrileño pasó a su enemigo por la pañosa con una tanda de derechazos templados. Fue lo único que mereció la pena de su labor. Continuó con un toreo vulgar y barato, sacando a relucir el pico de la muleta y colocado al hilo del pitón durante toda la faena. El toreo que llena de trofeos los esportones de los toreros. En los tendidos próximos apareció el delirio. Fue premiado con un trofeo, con la colaboración de los mulilleros (denominados trincones) que hicieron su faena sórdidamente, retrasando el arrastre del toro. Al recibir al sexto de capote lo lanzó por aires sin consecuencias. Fue una cogida que conmocionó la plaza. Cuando tomó la muleta llevó a su enemigo frente al tendido 5 y 6, y allí comenzó de nuevo el delirio y las sombras de la fiesta. Y el animal se encontró con otra muleta que no fuera de luces. Todo lo que intentó por el derecho como en el toreo al natural, fue la viva imagen de lo ocurrido en su primero. No olvidarse del pico de la muleta y con una falta evidente de colocación. Los aficionados no daban crédito a lo que ocurría en la plaza, los demás espectadores, si. El resultado, otro trofeo al esportón y La Puerta Grande esperaba para que por ella saliera el triunfo de las sombras de la fiesta.

©Pepeíllo.

jueves, 14 de mayo de 2026

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.


6ª DE FERIA. Ganadería El Vellosino.

“Hoy se torea mejor que nunca”

Hubo cambio de divisa en esta tarde de figuras. La ganadería anunciada del Parralejo fui sustituida con seis ejemplares de El Vellosino, para que el ganadero se sonrojase ante 22.964 espectadores por el juego que dio el encierro un día antes del Patrón de Madrid. Todos cinqueños excepto el tercero, con procedencia Juan Pedro domecq. Mansos, blandos y descastados. Varios de ellos fueron pitados en el arrastre. Como también se sonrojarían los organizadores del festejo. O no, ya que cuando estos toreros se vuelvan a vestir de luces, volverán a este camino, elegir un ganado impropio para una plaza de primera y a vivir con llenos en los tendidos.

Terna:

Sebastián Castella. De grana y oro con remates blancos. Un traje digno para un torero de oro, pero que no ha demostrado nada de lo que su nombre indica. En su primero media y descabello. Silencio. En el cuarto pinchazo, aviso, estocada algo delantera perdiendo la muleta en los tres intentos que llevó a cabo, 2º aviso, tres descabellos y al final el toro se echó. Silencio.

Daniel Luque: De malva y plata. Estocada algo trasera. Aviso. Aplausos muy generosos. En el quinto estocada trasera. Petición de los tendidos triunfalistas. Saludos

David de Miranda. De teja y oro. En su estocada caída. Silencio. En el sexto estocada baja aplaudida por los generosos tendidos de sol. Silencio.

Presidente: D. Pedro Fernández Serrano.

Hoy ha repetido el presidente del día de la inauguración de la feria. La corrida fue blanda y algún ejemplar debió ir camino del desolladero, como el primero, pero después de su breve historial, nadie esperaba que tomara esa decisión.

Suerte de varas:

Hoy los montados han vuelto a las andadas. Han castigado con saña, tapándoles la salida y a unos animales que solo mostraron escasez de fuerzas y mansedumbre. Si se hubieran quedado en su casa, nadie los hubiera echado en falta. En esta ocasión estaban a los órdenes de figuras y tenían que cumplir con el fielato que marcan el reglamento y sus jefes de filas. Así la fiesta no va a ninguna parte.

CUADRILLAS.

En general cumplieron con su cometido. No hacía falta más esfuerzo. ¿Para qué? Los toros no lo necesitaban.

Crónica:

Decía en el proemio que los que viven de este negocio y sus adláteres, defienden que hoy se torea mejor que nunca. No será por lo han ofrecido hoy a los 22.964 espectadores. Los aficionados se preguntaran, ¿entonces por qué los toreros torean con tantas ventajas y se enfrentan a toros que son auténticos cadáveres como los de hoy? ¿Para limitarse a dar pases, aliviándose con el pico, colocados al hilo del pitón y aprovechando el viaje de sus enemigos? Para esos viajes no hacen falta tantas alforjas. Pero claro, cuando los aficionados conocen quien está detrás de estos esperpénticos espectáculos, todo cuadra. Hoy ha sido un día en que los despacho deben haber funcionado a la perfección, sobre todo en la elección del ganado, y echando la vista atrás, se darán cuenta que el montaje estaba muy preparado, y si suena la flauta, y la banda toca el pasodoble, Puerta Grande, como ocurrió el día de la inauguración de la feria en el cuarto, pues, miel sobre hojuelas.

Pero la terna se ha encontrado con un encierro que les debió dar vergüenza, cuando tomaban los trastos para el último tercio. Algunos tuvieron la osadía de desarrollar su labor en los terrenos donde iba a contar con el apoyo de los agradecidos espectadores de sol y con un mínimo esfuerzo, tenían el triunfo asegurado. Pero el ganado no lo permitió. Así Castella demostró una vez más que está pasado de temporadas y cada día tiene menos que aportar a la fiesta. En el cuarto recibió dos avisos y para qué. Daniel Luque aunque joven y camino de figura, demostró que está fuera de cacho esta temporada y también necesita un descanso y no dominical. En su primero y ante una faena falta de emoción y colmada de pesadez, se permitió lanzar una mirada furtiva a algunos aficionados que le protestaron la mediocridad de su labor.

David de Miranda puede ser un soplo de aire fresco a la fiesta, pero no con este ganado. En esta ocasión, dio pena ver los intentos de un torero ante un animal que solo mostró invalidez y nobleza para aburrir, ante este tipo de enemigos, quedando patente que los taurinos venden humo al decir que hoy se torea mejor que nunca, con el agravante que algunos espectadores lo compran. En su segundo le recomendarían que lo llevara al seis y de esta manera asegurarse el bochorno de las palmas de tango. No hubo toro para nada, ni para el triunfo ni para el fracaso.

Lo dicho, el encierro se dejaría en la dehesa la emoción y la exigencia de su fiereza que debe tener un animal de esta raza y en los corrales, la casta y la bravura. Supongo.

©Pepeíllo.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

5ª DE FERIA.

“Tarde de matices y de rotundo fracaso. Ni toros, ni toreros.”

Con ganado del Partido de Resina se celebró la 5ª corrida de la Feria de San Isidro. Se lidiaron cuatro cuatreños y dos cinqueños, el cuarto y el quinto. Los 18.848 espectadores que asistieron al coso venteño, o no, vieron como se consumían toro a toro y lidia a lidia todas las expectativas que cada uno llevaba en sus ilusiones por ver una ganadería legendaria, pero seguro que nadie esperaba el juego descastado y algunos ejemplares de bueyes de carreta, que mostraron los antiguos Pabloromero, donde antaño fue una fuente de casta y bravura. Mucho trabajo tiene el ganadero.

Terna:

Antonio Ferrera. De grana y oro. En su primero estocada algo trasera que vale. Silencio. En el cuarto bajonazo tras aviso. El animal se tragó la muerte. Aplausos por su cuenta.

Calita: De malva y oro. En su primero tres pinchazos y estocada baja que vale. Silencio. En el quinto estocada tendida y delantera. El toro tuvo una muerte brava, que contrastó con su comportamiento. Silencio.

J. E. Colombo. De malva y oro. En el tercero pinchazo delantero y bajo y dos descabellos tras aviso. Silencio. En el sexto estocada habilidosa atravesada y caída. Bronca.

Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román.

En el sexto se le criticó el haber cambiado el tercio de banderillas cuando el animal solo tenía dos garapullos en el morrillo. Tanto el matador como los peones no fueron capaces de colocar cuatro palos en su sitio. El tercio duró más de diez minutos donde los aficionados tuvieron que soportar un espectáculo deprimente. Si no lo hubiera cambiado aún estaríamos observando la poca profesionalidad de los que creen honrarse vistiéndose de luces.

Suerte de varas:

La bravura y la casta brilló por su ausencia en el primer tercio y los picadores se limitaron a cubrir el expediente. No necesitaron más. Se están viendo cambios en el comportamiento de estos profesionales, pero aún hay algunos que les va a costar mentalizarse, como es el caso de Israel de Pedro. Varios de ellos marcaron el castigo arriba. Los animales el que no salió huyendo de la pelea, se defendió. Unos picaron trasero y alguno se permitió torear a caballo, algo que no se veía en Madrid desde hace tiempo. Algo es algo.

CUADRILLAS.

Después del sainete que montó Colombo en el sexto, todo lo anterior nos pareció normal. En el primero Ferrera rizo el rizo en el tercio de banderillas, dio un par a cada uno de su cuadrilla y el hizo de lidiador. Me pareció bien el detalle, antes que tome las banderillas el matador cualquier otra opción en mejor. Colombo pareó al tercero y después de consumir un fracaso, tuvo que pedir perdón a los presentes. En el sexto el torero venezolano estuvo francamente mal.

Crónica:

La tarde reunió muchos matices en la terna, algunos en la línea del desconocimiento de su profesión, y otros, aunque en el ocaso de su carrera, mostraron una cierta prepotencia en sus labores. Después de una tarde desastrosa con un ganado que fracasó estrepitosamente, donde cada toro superaba al anterior en la falta de condiciones que debe reunir un toro de lidia, en el sexto Colombo quiso superarse a si mismo del fracaso con los palitroques en el tercero. No se enteró que el animal no reunía condiciones para el lucimiento y lo normal es que hubiera dejado parear a su cuadrilla. Tomo as banderillas y el toro superó a los toros de Guisando con su mansedumbre, y después de varias pasadas en falso, cedió los palos a los subalternos de su cuadrilla, para que arreglasen el problema en que se había metido el “maestro venezolano”. ¡Qué poco conocimiento y profesionalidad mostró el torero! La cuadrilla después de diez minutos de fracaso y de pasar por enésima vez en falso, consiguió dejar dos palos y el presidente con un poco de cordura, cambió el tercio. ¡Qué bronca se llevó el usía!. Después en un ataque, supongo de ironía, el coleta montó la muleta e intentó calmar los ánimos de los tendidos frente a un animal más propio de buey de carreta y los presentes le pusieron en su sitio. Tomó el estoque de verdad, ya que eso fue lo único que existió de "verdad" en la tarde, ya todo lo demás fue un sainete pero de mal gusto, y despenó a Garrofo. Y ya que hablamos de Colombo, diré que en su primero cuando tomó la muleta aburrió a los presentes y hasta a Escribano que fue el descastado y manso animal que le tocó en suerte.

Ferrera es un torero de sorprendentes matices, siempre trata de lucirse pero pocas veces toreando de verdad, tuvo un detalle en el cuarto que pensé que estaba tomando el pelo, y posiblemente no se equivocara, a los le pedían que abreviara en la aburrida faena que estaba sacando de su muleta. Al final se colocó de rodillas frente a su enemigo para que los aficionados comprendieran el valor de su labor. Incomprensible, por eso anoté que es un torero de matices, que es para lo que se viste de luces, no para torear o lidiar cuando la ocasión lo requiera. En su primero intentó pararlo de salida en el anillo pero tampoco lo consiguió. Con la muleta y ante otro manso de carreta, que no descolgó durante toda la faena  el torero ibicenco después de intentar por la derecha y por la izquierda, algo que nadie entendió, los tendidos le solicitaron que terminara al martirio a que los estaba sometiendo. Me gustaría equivocarme pero este torero ha dado a la fiesta todo lo que puede dar.

Que decimos de Calita. En su primero fue habilidoso y brindó su labor al público ya que serían los únicos aplausos que recogería en su faena. Su enemigo medía las embestidas y sin transmisión y el torero en lugar de intentar templar las acometidas, se dedicó a dar latigazos ante el manso y descastado animal. En el quinto dio un recital de enganchones cuando lo intentó en el toreo al natural. Debió emocionarse dando trapazos que seguía y seguía como si estuviera inventando el fracaso, claro, de su toreo y del manso que tenía frente a él. 
Paciencia aficionados, otra vez será.

©Pepeíllo.