domingo, 26 de abril de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

“La mansedumbre y la desgracia aparecieron con los Palhas.”

Ante un tiempo de elevada temperatura y con 12.129 espectadores, según la empresa, se celebró la esperada corrida donde se corrieron 5 toros de Palha y uno, corrido en quinto lugar, de Couto de Fornilhos. Tres cinqueños, primero, tercero y quinto. El juego de los toros decepcionó, no dando oportunidad al lucimiento de la terna. En el sexto fue cogido el espada Luis Gerpe que fue trasladado a la enfermería en estado inconsciente. En el tercero fue arrollado Joao Pedro Silva al colocar el tercer de banderillas sin consecuencias aparentes.

Terna:

Sánchez Vara. De verde botella y oro. En su primero pinchazo y estocada desprendida que rueda sin puntilla. Saludos desde la tronera. En el cuarto metisaca y estocada tendida que despenó a su enemigo. Silencio. En el sexto tuvo que entrar al matar por cogida de su compañero Luis Gerpe, consiguiendo una estocada atravesada al tercer intento. Silencio.

Francisco José Espadas: De espuma de mar y oro. En el segundo estocada baja que rueda sin puntilla División de opiniones cuando saluda. En el quinto pinchazo y estocada baja. Saludos por su cuenta.

Luis Gerpe. De rosa palo y oro. En el tercero metisaca, dos pinchazos, media que escupe y estocada caída. Silencio.

Presidente: D. Iñaki Sanjuán Rodríguez.

Desconozco las medidas que tomará el presidente después del espectáculo bochornoso que llevaron a cabo los picadores, y si el reglamento contempla medidas ejemplares en la línea de mejorar la suerte de varas. Lo que si está claro es que si no se ponen medidas serias, la fiesta se nos va de las manos, presidente.

Suerte de varas:

No se cortaron los montados en picar trasero, casi la mayoría rectificando al marrar en los embroques. No levantaron la vara cuando el toro se encelaba en el peto. El cuarto fue masacrado en el caballo al acudir suelto al picador de reserva y si no tuvieron bastante con esto, en la segunda le zurró la badana sin reparos. El segundo también fue castigado por el reserva y en la segunda vara fue picado trasero. Una autentica masacre de los señores tocados de castoreño.

CUADRILLAS.

Las cuadrillas tampoco hilaron fino durante la lidia. El cuarto se marchó al picador de reserva y el incompetente peón tuvo la poca vergüenza profesional de taparse en el burladero. Este individuo que se permite el lujo de vestirse de luces atendía por Félix Delgado. El segundo de la tarde repitió la misma faena y nadie tuvo la vergüenza torera de pararlo y sacarlo de los terrenos del picador que tapaba puerta. Con los palitroques hubo de todo, pero prevaleció la vulgaridad. Varios animales anduvieron por el ruedo sin que ningún torero tuviera los recursos de pararlos de salida. El juego del ganado se unió a la tristeza por la cogida de Luis Gerpe en el sexto. Una fea cogida al intentar porfiar ante un animal que no dio facilidades con la muleta.

TORO A TORO

1º Apagado. N. 240. 517 kg. Negro listón. Cinqueño. Acudió tres veces al caballo. La primera fue castigado trasero empujando con fijeza, en la segunda acudió suelto y no fue castigado y en la tercera tampoco se empleó, ni el picador ni el toro, pero no levantó la vara del morrillo.

2º Camarito N. 923. 548 kg. Negro. Cuatreño. La primera vara la recibió del picador de reserva y en la segunda fue castigado trasero. El animal empujó pero el piquero mantuvo la puya sobre el lomo del toro mientras se encelaba en el peto. ¡Otra vergüenza que tuvo que aguantar la fiesta!

3º Lumbrero. N. 304. 514 kg. Negro listón bragado. Cinqueño. En la primera vara el piquero no acertó al colocar el castigo y lo hizo con el burel fijo en el peto. En la segunda repitió la misma faena, no acertó en la colocación de la puya y no fue castigado.

4º Peluquero. N.4. 5382 kg. Castaño. Cuatreño. La suerte de varas fue un desastre. En la primera el toro acudió al reserva y lo masacró en el caballo. En la segunda le zurró la badana sin fijar donde cayera el hierro. ¡Un desastre!

5º Estorvo. N. 44. 565 kg. Negro. Cinqueño. (Couto de Fornilhos). Acudió suelto al montado y empujó sin fijeza. En la segunda repitió el mismo comportamiento y salió suelto al sentir el castigo, y en la tercera fue mal colocado y no se pudo ver su comportamiento. ¡Un desastre de suerte!

6º Tesugo. N. 6. 618 kg. Castaño. Cuatreño. En la primera entrada rectificó el castigo, el animal se repuchó y se defendió en la pelea con el tanque cubierto hasta las pezuñas. En la segunda volvió a marrar el piquero y el toro mostró mansedumbre. ¡Qué pena de mala suerte!

Crónica:

El ganado ofreció un juego decepcionante sin dar opciones a la terna que tampoco anduvo sobrada de recursos ante lo que ofrecieron los astados portugueses. Pero el sexto, un animal escaso de fuerzas y lleno de mansedumbre, que mostró complicaciones en el último tercio, Luis Gerpe lo intentó por el derecho sin lograr meter al animal en la muleta. Al intentarlo por el izquierdo Tesugo se lo puso más complicado, ya que le costaba tragarse los muletazos, poniéndole los pitones en las hombreras Fue en el segundo intento por el pitón derecho cuando el toro, avisado de lo que tenía delante, le levantó los pies del suelo y le lanzó unos derrotes secos dejándolo sin conocimiento. El animal no se mereció lo que trató de ofrecerle el toledano, que debió limitarse a lidiarlo, ya que no le regaló ni una embestida clara. Su primero fue protestado por falta de trapío, y cuando llegó a la muleta Gerpe basó su labor tratando de fijarlo con muletazos por alto en los medios. Continuó la faena con pases por el pitón derecho acompañando la embestida de su enemigo. Cuando lo intentó al natural no mostró el mando que necesitaba el animal que solo le ofreció sosería en su juego y terminó soltando la cara en los remates. No tuvo opciones el torero de Seseña.

Sánchez Vara recibió a su primero en los medios frente a toriles Saliendo apurado de la suerte. Pareó a sus dos enemigos con más voluntad que acierto, incluso con dudas en el cuarto, que si no, que si pareo. Ya en la parte seria del último tercio, a su primero trató de someterlo con la pañosa doblándose con él y sacándolo a los medios. Lo intentó por el derecho y por el izquierdo ayudándose con la ayuda, ante un animal sin gota de casta ni bravura en las venas, limitándose a aguantar lo que el torero le ofrecía. El astado iba y venía como un carretón, pero no hubo nada que interesara a los tendidos, y el público decidió pasar página de lo que ofrecieron ambos en la pugna. En el cuarto y ante un desastroso tercio de varas y de una cuadrilla que no supo parar al toro de salida, cuando llegó a la muleta el alcarreño lo sacó a los medios doblándose con su enemigo con torería, pero eso fue lo único que se vio. Cuando se puso a torear se limitó a pasar al cornúpeta por el pitón derecho con vulgaridad. El animal acusó la leña que había recibido en el primer tercio. No dio para más el intento del torero.

Francisco José Espadas en su primero fue víctima de sus propios errores y de su cuadrilla al no parar al toro de salida, es un vicio que se ha extendido en el toreo moderno y ventajista de quienes lo practican, y el animal fue castigado severamente en el primer tercio. Cuando llegó al último tercio, ni hubo toro ni torero, el matador puso la muleta a disposición de burel que se limitó a acompañarlo con una sosería impropia de un toro bravo, dando muestras de invalidez en varios momentos de la lidia. En el quinto y ante un remiendo de Couto de Fornilhos, que tuvo también una lidia poco eficiente de la cuadrilla y eso que había nombres con oficio y garantías de lucimiento, pero dio la impresión de estar acomplejados con el ganado o por el exceso de corridas de alguno de su cuadrilla. Cuando tomó la muleta se puso a dar derechazos consiguiendo alguno ajustado y templado. El de Couto de Fornilhos tuvo sus complicaciones que el fuenlabreño no pudo corregir. Lo intentó por el izquierdo pero por ese pitón el animal tuvo poco recorrido y la muleta del torero, menos. Al volver a intentarlo por el derecho se encontró con un toro reservón, así que decidió tomar el acero y despenar a Estorvo.

Nuestros máximos deseos en su pronta recuperación del torero Luis Gerpe.

©Pepeíllo.

 Plaza de toros de San Agustín de Guadalix. Corrida de toros. FERIA DEL AFICIONADO.


DESAFIO GANADERO.

“Dos hierros exigentes”

Se celebró el último festejo de la Feria del Aficionado con una corrida matutina con dos hierros muy del gusto del aficionado, Dolores Aguirre y José Escolar. Con un sol que no tuvo compasión con los asistentes. El festejo dejó insatisfechos a los tendidos, ya que la terna tuvo más sombras que luces, salvándose de la mediocridad, Damián Castaño. El coso volvió a llenarse dada la seriedad que mostraron sus organizadores. El primero, cuarto y sexto fueron aplaudidos de salida y excepto el sexto, todos recibieron los aplausos camino del desolladero.

Como epílogo de esta feria no quiero silenciar algunos detalles. Destacar la cuadra de caballos de Cavaliere Bonijol, propiedad de Alain Bonijol. Dieron un verdadero recital en la interpretación de la suerte de varas. Los aficionados esperamos que termine imponiéndose el criterio de seriedad mostrada en esta feria, primero, con el pesaje de los caballos utilizados en la geografía española, segundo que los equinos sean más ligeros, los montados aprendan a montar a caballo, que respeten a los toros siendo comedidos en el castigo y si no es así, que sean castigados severamente, donde más les duele, con sanciones económicas, a los picadores y a los toreros que permitan el mal trato. La belleza del primer tercio mostrada en esta feria lo merece. Dicho queda.

Terna:

Damián Castaño. De grana y oro. En el primero de Dolores Aguirre estocada baja. Silencio. En el cuarto de José Escolar, pinchazo y bajonazo descarado. Saludos.

Juan de Castilla: De grana y oro. Metisaca en su primero de José Escolar y estocada contraria saliendo apurado y cuatro descabellos. Silencio. Media estocada arriba en el de Dolores Aguirre. El animal buscó las tablas para doblar. Bronca.

Maxime Solera. De blanco y oro. En el tercero de Dolores Aguirre, dos pinchazos y estocada al paso algo trasera. Aviso. 2º aviso. Al final se echó el toro después de 4 descabellos. Silencio. En de José Escolar, metisaca, dos pinchazos, aviso. Tres pinchazos, 2º aviso. Se echó el toro y después de levantarse volvió a echarse para recibir la puntilla. Silencio.

Presidente: D. Víctor Ferra.

Sin problemas en su cometido.

Suerte de varas:

Se vio claramente le disposición de los montados en intentar llevar a cabo la belleza de esta suerte. Teo Caballero fue despedido con pitos tras picar al segundo de la tarde. En el tercero fue aplaudido Rafael Agudo. Destacar que a pesar de que los animales no fueron castigados en el morrillo, tampoco lo fueron excesivamente traseros.

CUADRILLAS.

De los toreros de plata destacar la buena lidia de Francisco Javier Vivas. En el segundo se desmonteraron los tres toreros de plata tras el tercio de banderillas.

TORO A TORO

1º Clavituerto: N. 45. Negro. Dolores Aguirre. En la primera vara se empleó con fijeza y fue castigado trasero. Perdió las manos. En la segunda volvió a ser castigado trasero y bajo y no se empleó. En la tercera tardeó en acudir al montado y cuando lo hizo se dejó pegar.

2º Postinero. N. 29. Cárdeno. José Escolar. En la primera entrada al caballo no se empleó y tampoco fue castigado. En la segunda se arrancó de largo y el picador no acertó en la colocación del hierro. En la tercera y colocado de largo, el montado se agarró trasero y midió el castigo.

3º Tosquetito. N. 14. Negro bragado. Dolores Aguirre. En el primer encuentro con el caballo fue castigado trasero. El animal empujó llevando al caballo a las tablas. En la segunda midió el castigo. En la tercera entrada le costó arrancarse y cuando lo hizo en picador se agarró arriba y midió el castigo. Como debe ser.

4º Carpintero. N. 77. Cárdeno claro. José Escolar. El primer puyazo cayó bajo y el animal se dejó pegar pero si recargar el castigo. En la segunda entrada marcó arriba la puya pero no se empleó el toro en la pelea. En la tercera tardeó en acudir al caballo y la puya cayó baja.

5º Burgalés. N. 27. Melocotón Dolores Aguirre. Acudió suelto a la primera entrada y el piquero le arreó en el castigo, recibiendo las protestas de los tendidos. En la segunda se durmió en el peto sin emplearse. En la tercera marró al llegar el animal a jurisdicción y se excedió en el castigo, el animal se limitó a dejarse pegar. En la cuarta acudió presto y salió suelto. De nuevo los tendidos mostraron su disconformidad, primero con el picador y también con Juan de Castilla que permitió tal agravio a Burgalés.

6º Caminante. N. 58. Cárdeno. José Escolar. En la primera entrada fue castigado trasero pero el picador levantó la vara midiendo el castigo. En la segunda cayó bajo el castigo y el animal salió suelto de la pelea. En la tercera marcó trasero pero sin recargar el castigo.

Crónica:

No salió la corrida como se esperaba a pesar que los toros cumplieron las expectativas, pero la terna no estuvo a la altura de lo esperado. Como dije en le previo, el único que anduvo en torero fue Damián Castaño. Se le vio que está recuperando el sitio que perdió por los percances sufridos, pero sus compañeros de cartel no anduvieron finos. A Juan de Castilla se le vio lejos de ser el torero pundoroso que ha mostrado en su carrera. Las cogidas sufridas marcan el comportamiento de los toreros, y si no estaba totalmente recuperado de su último percance, que no se hubiera anunciado. A Maxime Solera le vino grande la corrida. Se le vio verde para este envite y a punto estuvo que le echaran sus dos toros al corral al no tener los recursos necesarios para lidiar una corrida exigente.

Sin embargo Damián Castaño se encontró en su primero a una animal que no le permitió lucirse con el capote, pero con la muleta lo sacó a los medios templando las acometidas con el compás abierto. Tuvo que templar por el pitón derecho a media altura ya que si lo sometía el animal mostraba escasez de fuerzas. Por el izquierdo se mostró firme aunque el toro tuvo menos recorrido. Al cuarto lo sacó a los medios con el percal y en el último tercio mostró la firmeza y templanza mencionada ante un josescolar que acudía a la pañosa haciendo el avión. Por el izquierdo no tuvo tanto recorrido pero el salmantino aportó lo que le faltaba a su enemigo.

Lo comentaba anteriormente, Juan de Castilla no vino preparado a esta corrida, incluso recibió el enfado de los aficionados en el quinto en el primer tercio. En su primero lo recibió de capote intentando lucirse por el pitón derecho. Con la muleta se limitó a aguantar las embestidas de su enemigo, pero en el toreo por el pitón de los “billetes” le faltó colocación y continuidad y aunque trató de mostrar disposición su labor no llegó a los tendidos. Al recibir al quinto, un animal de capa preciosa, no hubo entrega por parte de ninguno. Con la franela tuvo al público en contra. Lo citó en la distancia y el animal se comía el trapo rojo pero el torero no consiguió acoplarse en ningún momento. El bravucón de Dolores Aguirre se fue apagando según transcurría la faena.

Maxime Solera intentó someter a su primero por bajo con el capote mostrando maneras flexionando la pierna, pero con esto terminó lo que mostró a los presentes. Cuando recibió con la muleta al doloresaguirre lo hizo con muletazos por alto y acompañado de mugidos de su enemigo. Desconozco lo que pensaría el torero francés de lo que tenía delante. Continuó pasándolo por el pitón derecho sin levantar las pasiones de los tendidos y perdiéndole pasos. Se dio cuenta tarde que el pitón bueno del toro era el de los “billetes”, pero su labor ya se había perdido en el tiempo. El escolargil que se corrió en sexto lugar comenzó metió la cara con nobleza y desplazándose por ambos pitones. Con la muleta lo sacó a los medios, pero se pudo ver que el animal fue aprendiendo con las precauciones que mostró el torero. Lo intentó por ambos pitones pero el toro no permitió que lo sometiera una muleta de condición bisoña y con más ilusión que acierto, y con ello se fue haciendo dueño de la pelea y el torero no encontró recursos para un enemigo de esas exigencias.

Otra vez será, torero.

©Pepeíllo.

sábado, 25 de abril de 2026

Plaza de toros de San Agustín de Guadalix. Corrida de toros. FERIA DEL AFICIONADO

“Olé, olé y olé la suerte de varas”

A Guillermo y Sofía.

El cartel de “No hay billetes” colocado el sábado por la tarde en el frontal de la plaza junto a las taquillas, sirvió para que los miembros de la organización de la Peña Tres Puyazos, comenzaran a abrazarse y supongo con el mismo sentimiento que lo harían al comprobar el resultado del festejo. Un previo y un epílogo lleno de emociones de este grupo de románticos aficionados que han puesto los puntos sobre las íes de cómo se debe montar un festejo con dos argumentos solo: Afición y sentir la fiesta en toda su pureza y con ello consiguieron llenar la plaza..

Pero eso fue un detalle emotivo que he querido dejar reflejado, de este grupo de “trasnochados” amigos que como dije, juegan a empresarios pero con despachos ventilados y llevando a la arena la verdad de este espectáculo conmovedor, sin trampa ni cartón, una verdad desenfocada de los medios de comunicación adictos al régimen de los despachos taurinos, que dejó al descubierto la fetidez que manan de ellos. La terna fue recibida con unos aplausos de reconocimiento a su honradez.

Pero, como dicen los niños “la verdad verdadera” continuó desarrollándose en el coso. De chiqueros fueron apareciendo seis ejemplares de impresionante porte y arboladura, “OJO”, en puntas, tres de Prieto de la Cal y tres de Reta Casta Navarra. Bóvidos de preciosa lámina, excepto el sexto de Reta Casta Navarra más terciado y feo de hechuras, de variado comportamiento, reuniendo en seis bureles casi todo lo que se puede esperar de una corrida de toros en toda regla: mansedumbre, bravura, casta, aunque sea mala, pero casta… En fin, un espectáculo que transmitió a los tendidos la emoción que debe imperar en estos festejos. Hasta la lluvia tuvo el detalle de respetar el festejo, ya que nada más finalizado comenzó a llover con fuerza. Como dije: ¡Olé, ole y ole!

Terna:

Sánchez Vara. De marino y oro. En su primero de Prieto de la Cal, estocada baja, tendida y trasera. Saludos. En el cuarto estocada habilidosa trasera. Vuelta al ruedo.

Joselillo: De grana y oro. Dos pinchazos y un tercero hondo y tres descabellos tras aviso, a su primero de Reta de Casta Navarra. Aplausos. En el quinto se le fue la mano y le recetó una estocada trapacera que solo le marcó la piel haciendo guardia. Pinchazo y estocada. Silencio.

Francisco Montero. De grana y oro. En el tercero de Prieto de la Cal, estocada tirándose por derecho que rueda sin puntilla. Oreja. En el sexto estocada baja, el animal no se mereció ese castigo. Aviso. Silencio.

Presidente: D. Víctor Ferra.

Sin problemas en su cometido.

Suerte de varas:

Fue tal la diferencia marcada en esta suerte de lo que han normalizado los taurinos que es complicado resumir las emociones vividas en la ejecución de este tercio. Todos los toros acudieron al caballo tres veces excepto el quinto que lo hizo cuatro. Fue un auténtico espectáculo. Os contaré un detalle personal: Al día siguiente me encontré en la puerta de la plaza con un amigo y que silenciaré su nombre por qué la mayoría de nuestro grupo lo conoce: me dijo, “Lo que vimos ayer por la tarde posiblemente tardaremos mucho en volverlo a ver”. La cita encierra un contenido que se ajusta a lo vivido. Le contesté: “ojalá te equivoques”. El tiempo lo dirá. Dicho queda. En el segundo el picador Juan A. Agudo, abandonó el ruedo entre aplausos.

CUADRILLAS.

Los toros han puesto, ponen y pondrán a cada uno en su sitio. En el tercio de banderillas brillaron a gran altura las cuadrillas de Francisco Montero en el tercero y sexto y  la de Sánchez Vara en el cuarto. En el segundo tuvo que desmonterarse el torero de plata Miguel Ventosa y en sexto dos de la cuadrilla de Francisco Montero. 

TORO A TORO

1º Ligero: N. 71. Jabonero claro. Prieto de la Cal. En la primera vara el picador se agarró arriba pero el animal no empujó. En la segunda tardeó y cuando acudió de nuevo al ligero caballo de picar, el montado midió el castigo y el toro no tuvo fijeza. En la tercera entrada y colocado de lejos, volvió a tardear y el montado solo marcó el castigo.

2º Picuezo. N. 51. Castaño. Reta Casta Navarra. En la cita con el ligero caballo salió suelto al sentir el hierro. En la segunda manseó escarbando antes de acudir al peto. Se arrancó de largo y el picador se agarró algo trasero. El burel, un manso encastado, ofreció una preciosa pelea. En la tercera entrada tardeó en acudir al caballo, con detalles de manso, y cuando lo hizo salió suelto al sentir el castigo.

3º Hocicón. N. 22. Jabonero claro. Prieto de la Cal. Acudió al ligero caballo al relance y el picador levantó la vara midiendo el castigo. En la segunda entrada y después de arrancase con tranco el picador no se agarró arriba. En la tercera consiguió marcar el castigo arriba pero el toro no se empleó, limitándose a sujetarlo.

4º Señor. N. 53. Castaño. Reta de Casta Navarra. Acudió al montado en corto y derribó la montura. En la segunda entrada y puesto a distancia, fue castigado algo trasero y no tuvo fijeza en la pelea. En la tercera el picador se agarró arriba pero Señor salió suelto y volvió a entrar al relace.

5º Veragüeño. N. 47. Jabonero. Prieto de la Cal. Cuando acudió al caballo el picador tiró la vara con clase pero marcó algo trasero. En la segunda fue colocado en suerte con capotazos por arriba, el picador tuvo el detalle de levantar la vara con profesionalidad al marcar trasero el castigo. En la tercera el castigo cayó algo trasero y en la cuarta entrada me quedé con la belleza con que fue ejecutada esta suerte.

6º Trolero. N. 52. Castaño chorreado. Reta de Casta Navarra. En la primera entrada se agarró algo trasero y el juego fue sin fijeza, tanto del animal como del caballo. En la segunda se arrancó presto al caballo y el picador marcó en su sitio. Y se peleó noblemente con el montado. En la tercera vara el picador hizo una exhibición del manejo del caballo para llamar la atención del animal colocado en la distancia. Cuando Trolero acudió al montado el toro se rajó después de recibir el castigo en el morrillo. Donde deber ser. El picador abandonó el ruedo entre aplausos.

Crónica:

Me atrevería a decir que después de las emociones vividas en el primer tercio, casi todo lo ocurrido después pasó a un segundo plano. Pero no. Los toreros se anunciaron con ganado exigente y hay que ser respetuosos con sus cometidos, ya que fueron ellos los que se prestaron a que este tercio alcanzara cotas de belleza, que habitualmente no se ve en ninguna plaza.

Comenzaremos con Sánchez Vara, que estuvo en su cometido de director de lidia durante toda la corrida. Recibió a su primero, un precioso ejemplar de lámina de otra época y muy descarado, con el capote y lo desarmó en su intento de lucimiento. Cuando llegó al último tercio, Ligero fue exigente en la pelea y el torero alcarreño lo sacó a los medios pero se pudo comprobar en su juego con la pañosa que su virtud no iba a ser la humillación y con el agravante que sabía lo que dejaba atrás en cada muletazo. Al torero la faltó haberlo sometido por bajo y si no lo hizo, tendría sus motivos. Las complicaciones del prietodelacal fueron en aumento y el torero decidió tomar el acero. Olvidaba comentar que también pareó a su enemigo, y desde el tendido un espectador le dijo: “cita sentado en una silla”, y el torero muy diplomático le señaló que en el cuarto. Sobran los comentarios… En el cuarto un “pavo” con dos puñales como defensas y con romana, Intentó recibirlo con modales capoteriles, pero al pavo no debió gustarle mucho el recibimiento. Le diría que allí solo se luciría él. Tuvimos que esperar al último tercio para comprobar en qué estado llegaba a la muleta. Las credenciales de Señor fueron evidentes. Comenzó soltando la cara en su condición de manso encastado sin ofrecer al torero un ápice de lucimiento aunque fuera en su experiencia de lidiador.

En segundo lugar apareció en el ruedo Picuezo, un retacastanavarra que era un torazo. Joselillo lo recibió con el percal templando las embestidas de su enemigo. En un descuido lo desarmó. Comenzó el manso encastado intentando comerse la muleta del madrileño y el matador tuvo que ajustarse a lo que le permitía su enemigo, que no fue otra cosa que procurar quitarle las moscas después de intentar someterlo bajando la mano, hecho que los aficionados agradecieron, tanto el valor como la disposición del torero. Veragüeño apareció en quinto lugar y comenzó metiendo la cara en el capote y el torero tratando de templar las acometidas, pero cuando llegó a la muleta solo le mostró malas intenciones haciéndose dueño de la situación sin ninguna opción para el torero.

Francisco Montero se lució con el capote ante el jabonero corrido en tercer lugar. Después de brindar la faena a un miembro de su cuadrilla se dobló con Hocicón y le recetó dos tandas por el pitón derecho, la segunda más ajustada y sin descomponer la figura. El animal comenzó a presentarle complicaciones, se tragaba el primer muletazo pero el segundo no. Cuando lo intentó al natural se quedaba corto, existiendo una pugna por ganar la pelea. A mi entender el toro estuvo por encima del torero. En sexto lugar apareció Trolero y lo hizo con pies y sin dar opción al lucimiento con el capote. Tuvimos que esperar al último tercio para ver el juego que le ofrecía al matador. Lo sacó a los medios pero el animal no respondió en esos terrenos. Lo cerró en querencias y apareció la mansedumbre del animal y el valor del torero, realizando la faena pegado a tablas y en momentos en toriles. Se la jugó Francisco Montero y al final pudo someter al manso en su terreno, sacándole lo que no quiso darle en los medios, llevando la emoción a los tendidos, ese valor añadido que tanto les cuesta ofrecer a los figuras. Pero el toro, es el toro, con sus luces y sus sombres y en ambas tiene que llevar en su genes la emoción, sino. la fiesta es otra cosa.
 
©Pepeíllo.

Plaza de toros de San Agustín de Guadalix. Corrida de novillos. FERIA DEL AFICIONADO.

NOVILLADA EN DESAFIO GANADERO.

“Dos emblemáticas ganaderías en horas bajas”

Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en recuerdo de Alfonso Vázquez, mayoral de Fuente Ymbro y Santiago Barrero, ganadero de Beas de Segura. En festejo matutino se lidiaron cuatro novillos, dos de Salvador Guardiola y dos de Isaías y Tulio Vázquez. Bien presentados pero su juego no llegó a los tendidos. Los cuatro novillos fueron pitados en el arrastre.

Terna:

Joao D´Alva. De tabaco y oro. En su primero pinchazo atravesado saliéndose de la suerte y cuatro descabellos. Silencio. En el tercero tres pinchazos, en el segundo saliéndose de la suerte y estocada. El novillo tuvo una muerte brava en querencias.

Jesús de la Calzada: De marfil y oro. En su primero estocada baja perdiendo la muleta. Silencio. Pinchazo y estocada desprendida en el que cerró plaza. Silencio.

Presidente: D. Víctor Ferra.

Cuando el picador Agustín Sanz Navarro terminó de picar al segundo, envió una advertencia a través de la policía. Desconozco en lo que quedó el asunto, pero deberían castigarle donde más le duela, es decir en lo económico, para que respete la fiesta y a los aficionados que acuden a ella abonando sus localidades.

Suerte de varas:

No se encontraron los picadores con un ganado que les exigiera en el caballo y fue una pena. A pesar de ello trataron de estar a la altura de su cometido, excepto Agustín Sanz Navarro en el segundo, que rompió el palo y e intentó picar con el palo astillado, dejando el lomo del novillo hecho una carnicería. Están acostumbrados a hacer de su capa un sayo, pero en esta ocasión supongo que se le caería la cara de vergüenza, si es que la tiene, profesionalmente, claro.

CUADRILLAS.

Los toreros de plata cumplieron en sus funciones, pero sin alardes.

TORO A TORO

1º Escogido: N. 38. Negro bragado meano. D. Salvador Guardiola. No se empleó en las tres entradas al caballo ligero. El montado trató de hacer bien la suerte pero el astado no respondió.

2º Oye-Poco. N. 30. Negro bragado, calcetero y coletero. D. Salvador Guardiola. En la primera vara empujó con un pitón y no se empleó en el peto. En la segunda fue puesto en suerte con un solo capotazo, pero el picador rompió el palo e intentó castigar al novillo con el palo roto. La bronca fue de nota. En la tercera se limitó a marcar, pero la mala acción ya estaba hecha.

3º Ilustre. N. 11. Negro. Isaías y Tulio Vázquez. Manseó en la primera entrada y se desplomó sobre el ruedo cuando salía de la suerte. En la segunda se arrancó de largo, el picador marcó arriba el castigo y el burel se dejó pegar. En la tercera y puesto en suerte en el otro extremo del ruedo, se arrancó con tranco y el picador no recargó el castigo.

4º Obeso. N. 22. Negro. Isaías y Tulio Vázquez. Se empleó en la primera entrada y recibió un severo castigo. En la segunda acudió suelto en la distancia, el picador se limitó a marcar el castigo. En la tercera se agarró algo trasera.

Crónica:

No fue una buena mañana de toros, el ganado no refrendó las expectativas puestas por los organizadores con estas dos ganaderías legendarias, en horas bajas por las exigencias de los pintureros maestros que dominan la fiesta.

Joao D´Alva recibió a Escogido en los medios frente a toriles desarmándolo y saliendo por pies. En el último tercio brindó a un torero de su cuadrilla y comenzó su labor de hinojos en el tercio al noblote y soso enemigo, lo cambió de terrenos pero sin conseguir que el animal le regalase algunas embestidas, pero cuando lo hizo se quedaba corto. En el tercero Lo recibió frente a toriles y añadió dos largas cambiadas, pero no dejó refrendado ninguna verónica para el recuerdo. La faena de muleta se la brindo al Presidente de La Peña Tres Puyazos, Alberto Palacios, comenzando su labor con un pase cambiado desde los medios. El animal acudía a la muleta con nobleza pero con una falta total de transmisión. Se puso pesado y los presentes comenzaron a recriminarle su actitud.

Jesús de la Calzada recibió a su primero de D. Salvador Guardiola con la intención de lucirse, pero no lo consiguió. Casi lo desarma. El animal llegó muy parado a la muleta y en la primera tanda con la derecha metió la cara con nobleza, pero rápidamente “cantó la gallina” y buscó las querencias. Falto de todo, el novillero solo le quedó la opción de tomar el acero. El cuarto de nombre Obeso, apareció en el ruedo mermado de una pata, pero no fue impedimento para que llevara una lidia normal. Antes de comenzar la faena de muleta brindó a un miembro de su cuadrilla,. Lo sacó a los medios sometiéndolo por bajo, pero el animal ofreció muy poco al torero, aparte de nobleza. Lo intentó por ambos pitones intentando que su labor llegar a los tendidos. Al final y en un toque de atención el novillo desarmó al torero y a un miembro de su cuadrilla. El animal diría, bromas, las justas.

©Pepeíllo.

domingo, 19 de abril de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de novillos.

“Otro festejo menor para el aburrimiento.”

Ante 8.835 espectadores, según la empresa y que habrá que creerse, y con tiempo veraniego, se lidiaron utreros de Antonio Palla de procedencia Jandilla. Ganado bien presentado, en general mansos en el caballo, sin gota de casta y nobles en la muleta.

Terna:


El Mella. De pistacho y oro. En el primero pinchazo y aviso tras estocada haciendo la cruz. Se regaló el torero los aplausos de los presentes saludando desde el anillo de la plaza. En el cuarto estocada, aviso y 4 descabellos. Silencio.

Cid de María: De blanco y oro. Pinchazo y bajonazo infame. Silencio. En el quinto pinchazo y estocada. Saludos por su cuenta.

Tomás Bastos. De blanco con adornos negros. Estocada y descabello tras aviso. Tímidos aplausos que el torero interpreta como ovación y a punto estuvo de comenzar a dar la vuelta al ruedo. ¡Como mandan los callejones! En el sexto dos pinchazos, en el segundo perdiendo la muleta, aviso y estocada trasera. Silencio.

Presidente: D. Pedro Fernández Serrano.

Sin problemas en su cometido en el debut en el palco. Estuvo acompañado por la experiencia de José Cabezas Porras, “Joselito Calderón”, que todavía aguanta el tirón de sus años. ¡Hasta cuando “Joselito"!

Suerte de varas:

Un pero a los montados. Continúan tapándoles la salida a los bureles, y aún no encuentro una explicación. Continúan montando jacos que son verdaderos tanques, produciéndose una desproporción en la pelea entre un armado jaco hasta las pezuñas y un montado que taladra hasta donde le permite la puya a los pobres utreros que se prestan a mostrar su casta o mansedumbre ante ellos. Destacar a Juan Melgar en el quinto. Picó arriba las tres veces que el novillo acudió al caballo.

CUADRILLAS.

No anduvieron mal los rehileteros. Se entretuvieron en cumplir en su labor. Destacó Iván García en el sexto en el tercio de banderillas, en especial en el segundo par. El animal le apretó para los adentros y en terrenos de toriles y el mostoleño encontró el sitio para dejar los rehiletes cuadrando en la cara del utrero. También se lució durante la lidia del tercero.

TORO A TORO

1º Aviador: N. 37. 530 kg. Negro. Colorado ojo de perdiz. En el primer choque con el tanque del montado, no se entregó en la pelea, se repuchó y salió suelto. En la segunda fue castigado trasero, se defendió y volvió a salir suelto.

2º Marchoso N. 25. 520 kg. Negro listón. Acudió suelto desde los medios sin colocar, el piquero desde su lugar privilegiado, le arreó el castigo. En la segunda entrada acudió presto pero el montado tendría compasión con el novillo. Midió el castigo.

3º Bravo. N. 24. 519 kg. Colorado. En la primera entrada el piquero desde las alturas del penco, no tuvo compasión, le tapó la salida y el utrero se dejó pegar. En la segunda no se entregó y salió suelto.

4º Dictador. N. 9. 535 kg. Negro listón. Lo colocó el torero en suerte con un galleo garboso y el novillo se dejó pegar con fijeza pero sin emplearse. En la segunda en piquero marró y el novillo salió suelto sin comprobar su comportamiento. Es la suerte que marca el comportamiento del animal y en esta ocasión mostró su mansedumbre.

5º Gamonillo. N. 28. 487 kg. Colorado chorreado. Las tres veces que acudió al caballo el picador se agarró arriba. En la primera salió suelto, en la segunda volvió a salir suelto y sin castigar y en la tercera repitió el mismo comportamiento. ¡Bien picador! Espero que aprendan sus compañeros y dejen de montar una carnicería cada vez que acude un toro al caballo.

6º Aviador. N. 7. 529 kg. Negro listón. En la primera entrada acudió sin colocar en suerte. El piquero le tapó la salida y en cuanto, giró el caballo el animal salió suelto buscando la salida de la dehesa. Ante tal despropósito, cualquiera hubiera hecho lo mismo. En sus garbeos por el ruedo, por su condición de manso, se encontró con el picador que tapaba puerta y le zurró la badana y como es normal en estos tiempos, tapándole la salida.

Crónica:

Qué decir de los toreros que se prestaron a lucir su arte. ¿Dónde está el futuro? No lo sé. Posiblemente en los despachos. Lo único que mostraron fue que se presentaron ante un ganado sin exigencias, noble, y se dedicaron a colocar la muleta en el lugar que ven más posibilidades de correr menos riesgo, mientras los tendidos comían pipas o estaban de tertulia. El caso es que esta nueva generación trata de vender a los espectadores cantidad en lugar de calidad. Los tres anduvieron en la misma línea, y para más castigo de los tendidos, pasándose de faena. Alguno se permitió prolongar su labor con bernardinas. De vez en cuando soltaban algún muletazo que abrigaba alguna esperanza de cambiar el desarrollo del festejo, como ocurrió en el primero de El Mella, que templó algunos pases de principio de faena templando las acometidas de su enemigo, pero con esto terminó el toreo. O como le ocurrió en el cuarto, quiso jugársela ante un noblote y sosote animal recibiéndolo de hinojos para calentar al personal de los tendidos, pero ellos ya estaban calientes sobre todo los de sol, pero cuando comenzó con el toreo serio llegó también la vulgaridad. Lo intentó al natural y al primer muletazo casi le da un disgusto.

El primero de Cid de María llegó a la muleta apagado. El torero alcalareño quiso animarlo con unos estatuarios, pero en cuanto lo sometió el utrero perdió las manos. No llegó ni a mancharse el blanco terno. Su segundo enemigo no quiso pelea, se limitó a seguir la pañosa como fiel colaborador del torero. En su intento el novillero recibió un aviso.

El primero de Tomás Bastos no debió encontrarse a gusto acudiendo a la muleta y sus embestidas no fueron claras, punteaban el engaño y el torero portugués no encontró el temple necesario para corregir ese defecto. También tuvo que enviarle la presidencia un aviso y para qué. El sexto y después de sacarlo a los medios el novillo comenzó a defenderse en la pelea que mantuvo con el trapo rojo que le presentaba el novillero. Al intentarlo por el izquierdo casi le da un disgusto.

©Pepeíllo.