Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.
5ª Feria de Otoño. Corrida de novillos. Varias ganaderías: Domingo Hernández, Fuente Ymbro, Conde de Mayalde, Luis González Conde, Montealto y Julio de la Puerta. Como único espada, Álvaro Serrano.
“Lo que cuesta torear”
Con 21. 864 espectadores, según la empresa, se presentó el novillero Álvaro Serrano en solitario y ante un encierro de seis ganaderías distintas. Al finalizar el paseíllo tuvo que corresponder saludando la cerrada ovación que recibió de los tendidos. Los novillos vinieron bien presentados y varios de ellos fueron aplaudidos de salida y otros en el arrastre. En su juego destacaron varios de ellos con casta, sin embargo en el caballo prevaleció la mansedumbre. El quinto se empleó con fijeza. En el tercero fue corneado el matador y tuvo que ser retirado a la enfermería, en el que fue operado de una herida de asta de toro en el 1/3 distal cara interna del muslo derecho con trayectoria ascendente de 20 cm, según el parte médico de la enfermería. La corrida quedó en un mano a mano entre los dos sobresalientes, Aitor Fernández y Héctor Roberto.
Terna:
Único espada: Álvaro Serrano. De rioja y oro. En el primero estocada atravesada metiendo la mano habilidosamente. Petición y saludos. En el segundo tres pinchazos, uno en la suerte natural y dos en la suerte contraria, bajonazo y dos descabellos. Silencio. En el tercero fue cogido durante la faena de muleta y retirado a la enfermería.
Primer sobresaliente: Aitor Fernández. Tuvo que despenar al tercero de una estocada habilidosa. Silencio. En el quinto pinchazo hondo atravesado, estocada tendía y tres descabellos. Silencio.
Segundo sobresaliente: Héctor Roberto. En el cuarto estocada baja y aviso. Aplausos y saludos desde el tercio. En el sexto tres pinchazos, otro tendido que escupe, aviso, metisaca y descabello. Silencio.
Presidente: D. José Luis González González.
Se mantuvo firme ante la petición en el primero, la que no fue mayoritaria, sin embargo el tercero y quinto, del conde de Mayalde y Montealto, debieron acudir por tercera vez al caballo.
Suerte de varas:
Hubo novillos que no tuvieron suerte en el caballo. El quinto recibió un severo castigo por el picador que tapaba puerta. Al sexto le tapó la salida el montado y le zurró la badana.
CUADRILLAS.
En general cumplieron. En banderillas se desmonteró Iván García en el segundo, sin motivos. En el quinto Víctor del Pozo no quiso corresponder a los aplausos del respetable desmonterándose. Se limitó a saludar.
TORO A TORO.
1º. Salvaje. Domingo Hernández N. 111. 512 kg. Colorado ojo de perdiz. Negro salpicado. En la primer entrada se defendió bajo el peto y salió huyendo de la pelea. En la segunda manseó descaradamente, no se empleó y salió suelto.
2º. Fuente Ymbro. Boquiflojo. N. 74. 501 kg. Negro listón. Acudió suelto al caballo e hicieron una fea pelea tanto el novillo, del ganadero del “pitón floreado”, verdad Cristina, como el montado. En la segunda entrada el piquero le recetó un picotazo.
3º. Tempranito. Conde de Mayalde. N. 17. 485 kg. Colorado ojo de perdiz. Marró el piquero y cuando se agarró el animal salió huyendo. Y quién no. En la segunda entrada lo tuvieron que meter debajo del peto, se repuchó con el castigo y volvió a salir suelto.
4º Lebrijano. Luis González Conde. N. 16. 480 kg. Castaño. En las dos entradas salió suelto de la pelea, en la segunda no se empleó.
5º. Churrero. Montealto. N. 66. 529 kg. Colorado ojo de perdiz chorreado. Le costó mucho a la cuadrilla que entrara al caballo y cuando lo hizo se empleó con fijeza y derribó al montado. Se hizo dueño del ruedo y acudió al reserva que le arreó con saña, enterándose el animal que quien estaba montado en el caballo era Pedro Iturralde. Menudo ejemplo a imitar.
6º. Riguroso. Julio de la Puerta. N. 39. 486 kg. Jabonero. En la primera vara le tapó la salida, y se dejó pegar. Se repuchó después del trato recibido. En la segunda se agarró bien el picador pero el animal no se empleó y salió suelto.
Crónica:
Álvaro Serrano fue valiente al anunciarse en esta encerrona. En sus dos primeros ejemplares, el matador mostró disposición, pero poco toreo, hasta que el tercero, de nombre Tempranito del conde de Mayalde, se lo llevó por delante, Hasta ese momento hizo todos los quites mostrando un toreo variado, pero con el tercero apareció la casta, comenzó con un trasteo con ayudados por bajo a dos manos y cuando se puso a “torear”, colocado en su sitio, a la segunda tanda el encastado animal se lo llevó por delante. Es el precio que se paga cuando se torea. Lo trasladaron a la enfermería para no salir. En sus dos primeros, a pesar de su petición en el primero, su labor no llegó a los aficionados, posiblemente motivado por la responsabilidad que supone un compromiso de este calibre. Le deseamos una pronto recuperación, los aficionados de temporada estarán al tanto de su carrera.
A su primero lo recibió con unas verónicas ajustadas y con la muleta lo sacó a los medios sin someterlo ya que tampoco la virtud de Salvaje era la fuerza. Consiguió una tanda templada por el derecho con un bonito y ajustado pase de pecho. Sin tratar de hacer leña, hubo momentos donde apareció también el pico de la muleta, eso sí, sin el descaro de otras muletas que triunfan por otras plaza. Por el izquierdo el burel tuvo menos recorrido. En general se le vio con sitio al matador. El segundo tampoco fue su virtud la fuerza, al exigirle por bajo perdía las manos. El novillo no se entregó en la pelea y el torero no llegó a acoplarse por el pitón izquierdo. En una palabra, faena sin emoción, pero los aficionados abonados mostraron una fe en el triunfo del torero.
La tarde quedó en un mano a mano entre los dos toreros sobresalientes. Aitor Fernández tuvo que despenar al tercero, y lidiar al encastado quinto de Montealto, recibiéndolo con la muleta con dos trincherazos de sometimiento. Consiguió templar algunos muletazos en unas tandas por el derecho, ya que a pesar de lo recibido en el caballo acudía con tranco a los cites, pero su embestida se fue apagando y el matador decidió tomar el acero.
Héctor Roberto por su parte recibió al cuarto con la muleta, un animal que recibió muchos capotazos para colocarlo en suerte y tenía las fuerzas justas, con templados muletazos, ya que otro tipo de lidia no admitía el animal. Por el pitón izquierdo el novillo tenía su peligro por su condición de reservón y sabiendo lo que dejaba atrás. El matador mostró valor en su labor. En el sexto y ante un encastadito ejemplar de Julio de la Puerta, lo recibió desde los medios con tres pases cambiados ajustados. En la segunda tanda por el derecho se lo llevó por delante sin consecuencias. Lo intentó el matador por el pitón izquierdo pero se encontró que el animal había cambiado su comportamiento, mostrando con ello que con la casta las bromas, justas, la voluntad del matador consiguió sacarle algunos muletazos llevándolo tapadito en la muleta, ya que el novillo sabía lo que dejaba atrás.
La terna de sobresalientes dejó alto el pabellón de su escalafón. Bravo,Toreros, a continuar luchando en este espacio cerrado donde solo unos pocos conocen el éxito.
©Pepeíllo.