Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.
“La mansedumbre y la desgracia aparecieron con los Palhas.”
Ante un tiempo de elevada temperatura y con 12.129 espectadores, según la empresa, se celebró la esperada corrida donde se corrieron 5 toros de Palha y uno, corrido en quinto lugar, de Couto de Fornilhos. Tres cinqueños, primero, tercero y quinto. El juego de los toros decepcionó, no dando oportunidad al lucimiento de la terna. En el sexto fue cogido el espada Luis Gerpe que fue trasladado a la enfermería en estado inconsciente. En el tercero fue arrollado Joao Pedro Silva al colocar el tercer de banderillas sin consecuencias aparentes.
Terna:
Sánchez Vara. De verde botella y oro. En su primero pinchazo y estocada desprendida que rueda sin puntilla. Saludos desde la tronera. En el cuarto metisaca y estocada tendida que despenó a su enemigo. Silencio. En el sexto tuvo que entrar al matar por cogida de su compañero Luis Gerpe, consiguiendo una estocada atravesada al tercer intento. Silencio.
Francisco José Espadas: De espuma de mar y oro. En el segundo estocada baja que rueda sin puntilla División de opiniones cuando saluda. En el quinto pinchazo y estocada baja. Saludos por su cuenta.
Luis Gerpe. De rosa palo y oro. En el tercero metisaca, dos pinchazos, media que escupe y estocada caída. Silencio.
Presidente: D. Iñaki Sanjuán Rodríguez.
Desconozco las medidas que tomará el presidente después del espectáculo bochornoso que llevaron a cabo los picadores, y si el reglamento contempla medidas ejemplares en la línea de mejorar la suerte de varas. Lo que si está claro es que si no se ponen medidas serias, la fiesta se nos va de las manos, presidente.
Suerte de varas:
No se cortaron los montados en picar trasero, casi la mayoría rectificando al marrar en los embroques. No levantaron la vara cuando el toro se encelaba en el peto. El cuarto fue masacrado en el caballo al acudir suelto al picador de reserva y si no tuvieron bastante con esto, en la segunda le zurró la badana sin reparos. El segundo también fue castigado por el reserva y en la segunda vara fue picado trasero. Una autentica masacre de los señores tocados de castoreño.
CUADRILLAS.
Las cuadrillas tampoco hilaron fino durante la lidia. El cuarto se marchó al picador de reserva y el incompetente peón tuvo la poca vergüenza profesional de taparse en el burladero. Este individuo que se permite el lujo de vestirse de luces atendía por Félix Delgado. El segundo de la tarde repitió la misma faena y nadie tuvo la vergüenza torera de pararlo y sacarlo de los terrenos del picador que tapaba puerta. Con los palitroques hubo de todo, pero prevaleció la vulgaridad. Varios animales anduvieron por el ruedo sin que ningún torero tuviera los recursos de pararlos de salida. El juego del ganado se unió a la tristeza por la cogida de Luis Gerpe en el sexto. Una fea cogida al intentar porfiar ante un animal que no dio facilidades con la muleta.
TORO A TORO
1º Apagado. N. 240. 517 kg. Negro listón. Cinqueño. Acudió tres veces al caballo. La primera fue castigado trasero empujando con fijeza, en la segunda acudió suelto y no fue castigado y en la tercera tampoco se empleó, ni el picador ni el toro, pero no levantó la vara del morrillo.
2º Camarito N. 923. 548 kg. Negro. Cuatreño. La primera vara la recibió del picador de reserva y en la segunda fue castigado trasero. El animal empujó pero el piquero mantuvo la puya sobre el lomo del toro mientras se encelaba en el peto. ¡Otra vergüenza que tuvo que aguantar la fiesta!
3º Lumbrero. N. 304. 514 kg. Negro listón bragado. Cinqueño. En la primera vara el piquero no acertó al colocar el castigo y lo hizo con el burel fijo en el peto. En la segunda repitió la misma faena, no acertó en la colocación de la puya y no fue castigado.
4º Peluquero. N.4. 5382 kg. Castaño. Cuatreño. La suerte de varas fue un desastre. En la primera el toro acudió al reserva y lo masacró en el caballo. En la segunda le zurró la badana sin fijar donde cayera el hierro. ¡Un desastre!
5º Estorvo. N. 44. 565 kg. Negro. Cinqueño. (Couto de Fornilhos). Acudió suelto al montado y empujó sin fijeza. En la segunda repitió el mismo comportamiento y salió suelto al sentir el castigo, y en la tercera fue mal colocado y no se pudo ver su comportamiento. ¡Un desastre de suerte!
6º Tesugo. N. 6. 618 kg. Castaño. Cuatreño. En la primera entrada rectificó el castigo, el animal se repuchó y se defendió en la pelea con el tanque cubierto hasta las pezuñas. En la segunda volvió a marrar el piquero y el toro mostró mansedumbre. ¡Qué pena de mala suerte!
Crónica:
El ganado ofreció un juego decepcionante sin dar opciones a la terna que tampoco anduvo sobrada de recursos ante lo que ofrecieron los astados portugueses. Pero el sexto, un animal escaso de fuerzas y lleno de mansedumbre, que mostró complicaciones en el último tercio, Luis Gerpe lo intentó por el derecho sin lograr meter al animal en la muleta. Al intentarlo por el izquierdo Tesugo se lo puso más complicado, ya que le costaba tragarse los muletazos, poniéndole los pitones en las hombreras Fue en el segundo intento por el pitón derecho cuando el toro, avisado de lo que tenía delante, le levantó los pies del suelo y le lanzó unos derrotes secos dejándolo sin conocimiento. El animal no se mereció lo que trató de ofrecerle el toledano, que debió limitarse a lidiarlo, ya que no le regaló ni una embestida clara. Su primero fue protestado por falta de trapío, y cuando llegó a la muleta Gerpe basó su labor tratando de fijarlo con muletazos por alto en los medios. Continuó la faena con pases por el pitón derecho acompañando la embestida de su enemigo. Cuando lo intentó al natural no mostró el mando que necesitaba el animal que solo le ofreció sosería en su juego y terminó soltando la cara en los remates. No tuvo opciones el torero de Seseña.
Sánchez Vara recibió a su primero en los medios frente a toriles Saliendo apurado de la suerte. Pareó a sus dos enemigos con más voluntad que acierto, incluso con dudas en el cuarto, que si no, que si pareo. Ya en la parte seria del último tercio, a su primero trató de someterlo con la pañosa doblándose con él y sacándolo a los medios. Lo intentó por el derecho y por el izquierdo ayudándose con la ayuda, ante un animal sin gota de casta ni bravura en las venas, limitándose a aguantar lo que el torero le ofrecía. El astado iba y venía como un carretón, pero no hubo nada que interesara a los tendidos, y el público decidió pasar página de lo que ofrecieron ambos en la pugna. En el cuarto y ante un desastroso tercio de varas y de una cuadrilla que no supo parar al toro de salida, cuando llegó a la muleta el alcarreño lo sacó a los medios doblándose con su enemigo con torería, pero eso fue lo único que se vio. Cuando se puso a torear se limitó a pasar al cornúpeta por el pitón derecho con vulgaridad. El animal acusó la leña que había recibido en el primer tercio. No dio para más el intento del torero.
Francisco José Espadas en su primero fue víctima de sus propios errores y de su cuadrilla al no parar al toro de salida, es un vicio que se ha extendido en el toreo moderno y ventajista de quienes lo practican, y el animal fue castigado severamente en el primer tercio. Cuando llegó al último tercio, ni hubo toro ni torero, el matador puso la muleta a disposición de burel que se limitó a acompañarlo con una sosería impropia de un toro bravo, dando muestras de invalidez en varios momentos de la lidia. En el quinto y ante un remiendo de Couto de Fornilhos, que tuvo también una lidia poco eficiente de la cuadrilla y eso que había nombres con oficio y garantías de lucimiento, pero dio la impresión de estar acomplejados con el ganado o por el exceso de corridas de alguno de su cuadrilla. Cuando tomó la muleta se puso a dar derechazos consiguiendo alguno ajustado y templado. El de Couto de Fornilhos tuvo sus complicaciones que el fuenlabreño no pudo corregir. Lo intentó por el izquierdo pero por ese pitón el animal tuvo poco recorrido y la muleta del torero, menos. Al volver a intentarlo por el derecho se encontró con un toro reservón, así que decidió tomar el acero y despenar a Estorvo.
Nuestros máximos deseos en su pronta recuperación del torero Luis Gerpe.
©Pepeíllo.