miércoles, 3 de junio de 2026

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.


23ª DE FERIA. 6 toros de Montalvo.

“Mansedumbre, nobleza, inválidos y “portagayolas” aburrieron de pleno”

La corrida anunciada fue sustituida por una de Montalvo, de procedencia Juan Pedro Domecq. El ganado mostró mansedumbre, falta de casta y de fuerzas. El tercero fue protestado por falta de trapío y cuatro de ellos se lidiaron con cinco años. El coso registró tres cuartos de entrada y la tarde no pudo comenzar con peor augurio, el primero fue devuelto y en su lugar se corrió un sobrero de La Casa de los Toreros, y el quinto siguió el mismo camino lidiándose el segundo sobrero de Fermín Bohórquez, fuera de tipo murube.

Terna:

José Garrido: De visón y oro. En el primero estocada tirándose por derecho. Oreja protestada. En el cuarto media caída y dos descabellos tras aviso. Tímidos aplausos.

Ismael Martín: De sangre de toro y oro. Estocada baja saliéndose de la suerte. Petición minoritaria y saludos desde el tercio. En el quinto pinchazo y estocada baja que dobla. Vuelta al ruedo con protestas.

Samuel Navalón. De blanco y oro. En el tercero estocada tendida y trasera. Aviso. Vuelta al ruedo por su cuenta. En el sexto aviso antes de entrar a matar, pinchazo y estocada. 2º aviso. El animal al doblar le salvó del sonrojo del tercer aviso.

Presidente: D. Pedro Fernández Serrano.

Hubo mucho movimiento de corrales para encontrar un ganado que cumpliera con la rigurosidad de la plaza. Si lo que salió por chiqueros fue lo mejor que encontraron en el campo, cómo sería la ganadería anunciada de Lagunajanda. Devolvió dos toros al corral. Por lo demás y en esta ocasión, sin problemas.

Suerte de varas:

Los montados no tuvieron la necesidad de emplearse, dando la impresión que el ganado venía picado del campo. La mayoría de los toros fueron liquidados con picotazos. En el quinto al picador se le rompió la vara y van…

CUADRILLAS.

En el tercero se lució en la lidia el torero de plata Curro Javier, sin embargo con los rehiletes en el sexto se esperaba mucho más de lo que ofreció, la cuadrilla tuvo que pasar cinco veces por la cara del toro para colocar los cuatro palos reglamentarios.

Crónica:

A partir del cuarto la terna tuvo que tirar de repertorio recibiendo a sus enemigos frente a toriles, tratando de ofrecer a los espectadores una alternativa, entre el mal juego del ganado y lo que ofrecía la terna. Y eso que José Garrido cortó un apéndice a su primer enemigo, un sobrero de nombre Laborioso. El torero recibió a su enemigo con unos lances de capote, rodilla en tierra. Después de ser castigado trasero en el caballo manseando las dos veces que acudió al montado, saliendo suelto y doliéndose del castigo, el pacense hizo un quite por chicuelinas de manos bajas, que no desentonaron a la audiencia. En el último tercio recibió a su enemigo con unos muletazos por bajo con la pierna flexionada, donde la codicia del animal era más propia de un carretón. El torero lo pasó por el derecho sin obligarlo y falto de colocación. Ofreció una tanda de naturales bajando la mano y templando algunos muletazos con el viento presente en la faena. Por la excesiva nobleza del animal, su juego no llegó a transmitir a los tendidos. En el segundo de su lote, se marchó frente a toriles a darle la bienvenida a Caprichoso. Acudió al caballo al relance y no se empleó, mostrando en la segunda vara una evidente mansedumbre. Con la pañosa el matador lo recibió, plantado de hinojos en los medios, con una tanda que el público recibió con agrado. Todo lo que demostró el torero a continuación estuvo marcado por una falta de colocación y cuidando a su enemigo, que no transmitió nada interesante, al adolecer de las fuerzas necesarias para la lidia.

Al primero de Ismael Martín, de nombre Caprichoso, lo recibió con dos largas cambiadas sacándolo a los medios con disposición. El animal no fue castigado en varas, y en el quite, mostró variedad. Pareó a su enemigo con más pena que gloria. Lo recibió de muleta con el pase cambiado, exponiendo mucho, pero cuando intentó torear, el pico apareció en los cites. Toda la disposición que había mostrado anteriormente, quedó diluida con un toreo barato. Su enemigo se quedaba corto y el torero lo quiso enmendar con medios pases. Su segundo fue un sobrero de Fermín Bohórquez, continuando con disposición, recibiéndolo recibió frente a toriles. En el caballo, Laborioso, mostró mansedumbre, sin entregarse en la pelea y saliendo suelto. Con los palos apareció la espectacularidad, donde incluyó el par de la moviola. ¿Lo recuerdan? En el último tercio el torero suizo lo recibió de hinojos levantando con ello los maltrechos ánimos de los tendidos. Continuó con una serie de trapazos ante la nobleza que le ofrecía el murube. Lo pasó por la izquierda acompañando la embestida de su enemigo, que se quedaba corto. Pero el torero no se cansó de ofrecer trapazos a su enemigo. ¡Pobre murube, lo que fue esta ganadería y lo que es!

El primero de Samuel Navalón de nombre Pólvora, lo primero que recibió fueron las protestas de los aficionados. El torero lo pasó con el capote sin pena ni gloria. En el primer encuentro con el montado perdió las manos levantando las protestas de los tendidos. En el segundo recibió un picotazo, el animal no dio para más. Cuando llegó la hora de torear el valenciano lo recibió sin someterlo y el toro perdió las manos, limitándose el matador a acompañar las embestidas, por ambos pitones, ya que si no había toro, no podía haber toreo. A su segundo, de nombre Emisor, lo recibió frente a toriles y después de una larga cambiada, intentó pararlo toreando a la verónica. Emisor salió suelto las dos veces que acudió al caballo. En el quite se lució José Garrido con verónicas templadas con mucho gusto En el último tercio el matador lo recibió de hinojos en los medios, había que dar espectacularidad a su labor, pero cuando intentó el toreo no llegó a colocarse en su sitio. Al natural se quedó al descubierto y el toro lo enganchó lanzándolo por los aires. Se repuso el torero continuando por el mismo pitón pero sacando a relucir el pico de la muleta. Volvió por el derecho pero al animal se quedó sin recorrido al verse sometido solo con la voluntad del torero.

Es el toreo moderno ejecutado por toreros modernos. No hay más.

©Pepeíllo.

martes, 2 de junio de 2026

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.


22ª DE FERIA. 6 toros de José Escolar.

“La casta y la mansedumbre nunca defraudan”

Se aprobaron seis toros de José Escolar, encaste Albaserrada. Ganado bien presentado y aplaudido al aparecer en el albero. El juego fue variado, algunos pidieron el carnet de torero. Unos lo presentó y otros, no. El sexto fue un ejemplo embistiendo con nobleza y transmisión, surcando el albero cada vez que acudía a la muleta de Gómez del Pilar. La unión de la casta con la mansedumbre hicieron que la tarde resultara atractiva para los aficionados. El coso registro un aforo de 19.553 espectadores según la empresa.

Terna:

Pepe Moral: De rosa palo y oro. En el primero estocada caída, aviso. Silencio. En el cuarto pinchazo, estocada caída y perpendicular. El animal dobló las manos después de 6 descabellos. Silencio.

Damián Castaño: De catafalco y oro. En su primero pinchazo que escupe. Pinchazo entrando sin fe, estocada delantera, atravesada y desprendida y descabello. Silencio. En el quinto pinchazo que hizo hilo dándole un revolcón. Estocada delantera y caída y descabello que hace doblar al manso encastado. Vuelta al ruedo.

Gómez del Pilar. De azul pavo y oro. En el tercero dos pinchazos. Aviso. Pinchazo hondo y 8 descabellos. Entre los ocho descabellos recibió el Segundo aviso. Tímidos pitos. En el sexto recibió el primer aviso antes de tomar el acero. Pinchazo hondo y caído. Segundo aviso y dos descabellos. Saludos.

Presidente: D. Iñaki Sanjuán Rodríguez.

En el tercero cambió el tercio en la segunda entrada al caballo sin tener en cuenta que el animal había recibido sólo dos picotazos. Por lo demás sin problemas.

Suerte de varas:

En el segundo y el en sexto fue criticada la actuación del picador. Varios toros fueron recibidos por los montados marcando el castigo en los bajos, aunque después rectificaran.

CUADRILLAS.

Durante la lidia del quinto fue arrollado el torero de plata Rubén Sánchez, que fue trasladado a la enfermería. En el primero se lucieron los banderilleros y en el segundo Curro Vivas en la lidia. En el primero y a pesar de la escasez de fuerzas, el toro, a la salida del par, hizo hilo con Juan Sierra hasta las tablas. En el quinto tuvieron que pasar los rehileteros cinco veces por la cara del toro para colocar 4 palos. Y en el sexto la cuadrilla de Gómez del Pilar no se lució con los rehiletes.

Crónica:

Viva la casta aunque sea mala, decía un recordado aficionado, y aunque los toreros hicieron lo que buenamente pudieron, algunos estuvieron por debajo de sus enemigos. Hay que destacar su disponibilidad por anunciarse con este tipo de ganado, ya que en Lanzahita, la única escuela que hay en esta ganadería es la de la exigencia, pero Buenacara se coló de rondón entre sus hermanos de camada y le ofreció a Gómez del Pilar la oportunidad de torear. El animal recibió dos picotazos en el primer tercio, pero cuando llegó a la muleta su único fin era humillar. El torero no se acopló a las condiciones de su enemigo, y la primera tanda por el pitón derecho, fue el preludio de una faena sin mando, con medios muletazos y rematados a media altura. El toro le estuvo marcando el camino del triunfo sin dejar de embestir y el torero recibió el primer aviso del palco antes de tomar el acero. Su primero, de nombre Cobrador, mostró poco recorrido al recibirlo de capote. El toro no fue castigado en varas, aunque el torero trató de lucirlo en el caballo. En el último tercio lo llevó al 6, para protegerse del viento, y en ese terreno el animal mostró que tenía mucho que torear, o en este caso lidiar, acudiendo al engaño sin humillar pero la muleta del torero no se empleó en someterlo por bajo intentando mostrarle quien mandaba en la pelea. El madrileño recibió dos avisos y necesitó ocho descabellos para despenarlo y a la vez que descabellaba, el toro le iba mostrando los terrenos que hubiera preferido para su lidia, que fueron los medios.

A Pepe Moral le tocó en suerte en su primero a Capitán, el toro de salida se desplazó en el capote pero el sevillano no consiguió lucirse. En el primer encuentro con el piquero apretó en el peto humillando pero en la segunda entrada se limitó a marcar el castigo. Cuando llegó a la muleta el sevillano lo sacó a los medios y por el pitón derecho el animal no se entregó. Por el izquierdo Capitán tuvo menos entrega. El torero sin sitio se puso pesado, intentando sacar lo que su enemigo no tenía, acudiendo a la muleta con la cara por las nubes. A Cabestrero, segundo de su lote, lo sacó a los medios sin darle el animal oportunidad para el lucimiento. En el caballo el toro fue castigado bajo y no se empleó. Al comienzo de la faena de muleta lo llevó al 5, para protegerse del viento, El animal en cada muletazo le mostró sus credenciales, distinguiendo lo que dejaba atrás y la muleta no encontró los recursos lidiadores para hacer frente al ofrecimiento de Cabestrero.

Al primero de Damián Castaño, de nombre Chulito I, lo sacó a los medios ya que el toro acudía con bronquedad al capote. En el caballo mostró mansedumbre y fue castigado trasero. Con la muleta lo sacó a la segunda raya y el animal comenzó a medir sabiendo lo que dejaba atrás. Lo intentó por el izquierdo pero con vano resultado. El salmantino mostró disponibilidad en su labor, le bajó la mano y consiguió meter a su enemigo en la muleta aunque fuera con dos medios muletazos, algo era algo, como recompensa a la voluntad del torero y que el público reconoció. Ante esta pelea desigual, decidió tomar el acero. El quinto, de nombre Minutero al recibirlo lo tuvo que sacar a los medios. En el caballo montado por Javier Martín, entró suelto y salió suelto sin emplearse en tres ocasiones que se midieron sus condiciones. Al recibirlo de muleta en la segunda raya de picadores, el torero intentó doblarse con su enemigo. El toro era dueño del enfrentamiento entre la voluntad de Castaño y la casta de Minutero, y los aficionados entendieron que no era la ocasión para exigir al torero que se colocara en su sitio ni que rematara los muletazos para dentro. el torero trató de pasar las casta de su enemigo por la pañosa y eso era suficiente. La colocación y otras amenidades están destinadas a otros privilegiados que bajan del Olimpo con el camino desbrozado y con ganado elegido por los “dioses” de un lugar que el aficionado desconoce. En esta ocasión fue de supervivencia, o la casta o la voluntad de un torero con redaños. La lid quedó en tablas y el matador pudo abandonar el ruedo por su propio pie, con el reconocimiento de la afición de Las Ventas. ¿No es suficiente?

©Pepeíllo.

domingo, 31 de mayo de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

20ª DE FERIA. 6 toros de Adolfo Martín.

“Un presidente sin criterio y un torero protagonista”

Se lidió la ganadería de Adolfo Martín encaste Albaserrada, excepto el segundo se lidiaron con 5 años. Salvo el primero a los cinco restantes les salvó la cara, la corrida fue de menos a más con toros con la exigencia de la casta. El coso rozó el lleno. Paco Ureña sufrió un revolcón en la tercero que no le impidió rematar a su enemigo y cuando lo hizo se retiró a la enfermería para no aparecer mas. El sexto lo tuvo que lidiar Antonio Ferrera. El cuarto fue aplaudido en el arrastre.

Terna:

Antonio Ferrera: De blanco y oro. En el primero tres pinchazos y estocada baja. Silencio. En el cuarto pinchazo recibiendo y estocada muy contraria. Oreja. En el sexto, que mató por su compañero Paco Ureña, estocada delantera que escupe entrando recibiendo. Aviso, descabello. Oreja. Salió por La Puerta Grande.

Manuel Escribano: De catafalco y oro. En el segundo estocada baja y descabello tras aviso. Silencio. En el quinto dos pinchazos y dos descabellos tras aviso. Silencio.

Paco Ureña. De rosa palo y oro. Estocada casi entera baja y perpendicular y descabellos en el único que mató. Se retiró a la enfermería.

Presidente: D. Pedro Fernández Serrano

Al presidente, como en otras ocasiones, le vino largo el palco. Sabemos que estos espectáculos adolecen en ocasiones de un criterio de manual, pero nunca deberían salirse de la rigurosidad del reglamento, y cuando ocurre lo que ocurrió, hay que aplicar el sentido común, y eso es lo que no hizo el presidente. Antonio Ferrera en el sexto se montó en el caballo de picar y se encargó de ejecutar esta suerte al toro que mató por cogida de su compañero Paco Ureña, con un afán de protagonismo impropio de la seriedad de la fiesta y una falta de respeto a su compañero herido y en manos de los médicos de la enfermería de la plaza.

Partiendo de esta premisa, aunque pueda tener muchas versiones, el torero después de ejecutar la suerte de manera desigual, y en vista que el presidente no cambiaba el tercio, le pidió el cambio con gestos airados. El presidente se lo negó y Pedro Iturralde volvió a montar en el caballo y ejecutó de nuevo la suerte, y como telón de fondo el torero solicitando a la presidencia el cambio de tercio. Al final ni el torero entendió la situación ni el presidente tuvo un mínimo de sentido común. El picador abandonó el albero sin que el usía cambiara el tercio. Fue un hecho para la polémica, pero ausente de la seriedad y rigurosidad que debe imperar en el ruedo, con un torero buscando el protagonismo y un presidente, con una falta total de criterio, que llevaron la corrida al esperpento.

D. Pedro Fernández Serrano, debería meditar sobre su futuro en cuanto a presidir una plaza como Las Ventas, que a pesar de ir por un camino equivocado en cuanto a seriedad y rigurosidad, la consideran aún como la primera plaza del mundo.

Suerte de varas:

Como en botica hubo de todo, montados que picaron en la paletilla aunque rectificaron, traseros y, como viene siendo habitual, tapándoles la salida a los animales. En fin los desastres de cada tarde.

CUADRILLAS.

En el cuarto se tuvo que desmonterar Ángel Otero al parear a su enemigo. Sin embargo en el tercero la cuadrilla tuvo que pasar cuatro veces para colocar cuatro palos. Dirían que las colocaron como las fabrican, de una en una.

Crónica:

Lo ocurrido en el sexto sirvió para sacar de la monotonía al público que ha acudido con regularidad a la feria. Fue un caso que no suele producirse con frecuencia, pero de vez en cuanto aparece un torero con afán de protagonismo que considera este hecho como una gesta. ¿Hacía quién? ¿Al público? ¿A la fiesta? ¿O a su compañero Paco Ureña, que los médicos trataban de curar en la enfermería las cornadas sufridas en el tercero? En este caso fue Antonio Ferrera quien llevando a cabo variantes sobre la lidia, se montó en el caballo de picar en el sexto y ejecutó la suerte de picar. En la tercera entrada del toro al caballo picó arriba, hecho que no viene siendo habitual en los del castoreño. Lo que vino después puede tener una componente esperpéntica. El caso es que el torero ibicenco se encontró en una situación beneficiosa para su palmarés, con un público entregado con el torero por la variante vivida sobre la lidia, Cuando llegó al último tercio, y después de brindar la muerte de su enemigo a su compañero Paco Ureña con cierto aire despectivo hacia la presidencia al dejar la montera sobre la barrera, comenzó a dar trapazos por aquí y por allá, pero el público lo debió entender como un nuevo arte que estaba creando el matador. Después de matar recibiendo, citando de lejos con la muleta echada sobre el hombro tratando de rememorar suertes antiguas, el torero consiguió su deseo, salir por La Puerta Grande. El protagonismo no tiene límites.

En su primero se encontró con un animal que no debió de ofrecerle mucha confianza ya que el adolfomartín estaba orientado en la pelea por la mala lidia que había llevado, y medía las embestidas. En el cuarto lo recibió de muleta sometiéndolo por bajo, continuando con unas tandas de naturales aseadas sin descomponer la figura. Al pasarlo por el pitón derecho el toro continuó colaborando con las intenciones del matador, aunque no fue una faena rotunda, ya que en el toreo en redondo los muletazos no tuvieron los remates que hicieran resaltar su labor. El toro estuvo por encima del torero, pero consiguió un trofeo que le permitió soñar con La Puerta Grande.

Paco Ureña no tuvo suerte en el primero de su lote. Durante la faena de muleta el animal estuvo agarrado a la arena. No se encontró el murciano con la confianza necesaria delante de una toro avisado. Al intentar pasarlo por el derecho su enemigo lo enganchó y anduvo colgado de la cara del toro en momentos que fueron dramáticos. Remató a su enemigo antes antes de retirarse a la enfermería para no aparecer en el sexto. Es lo que tiene la casta.

Manuel Escribano vino con ganas y recibió a sus dos enemigos frente a toriles. También pareó a sus dos enemigos, suertes que no se valoran a pesar de su exposición. En su primero pasó cinco veces por la cara del toro con variado resultado en su ejecución. Hoy, por desgracia, solo cuenta la muleta, y en este tercio a su primero lo sacó a los medios y el animal le costaba humillar por el pitón derecho y cuando lo intentó al natural, el gerenense se mostró desconfiado. Al animal le habían zurrado la badana en el caballo y llegó muy mermado al último tercio. En el quinto y después de lucirse en banderillas donde consiguió colocar un par apoyándose en un pitón, algo es algo maestro, y un vistoso par al violín, en el último tercio y después de sacarlo a los medios lo pasó por el izquierdo, pero el animal tuvo poco recorrido y estaba orientado, por lo cual el torero intentó con buena voluntad sacar lo que su enemigo no estaba dispuesto a darle.

©Pepeíllo.

viernes, 29 de mayo de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

18ª DE FERIA. 6 toros de Garcigrande.

“Lo excelso está en los tendidos”

Se anunciaron seis toros de Garcigrande, tres de ellos fueron devueltos a los corrales, tercero, quinto y sexto. En el tercero se corrió turno y salió el sexto. En quinto lugar se lidió el segundo sobrero de Torrealta, En sexto lugar salió el primer sobrero, un pavo de 715 kilos, de Garcigrande, que fue devuelto a los corrales, apareciendo en su lugar otro sobrero de Torrealta no reseñado en el cuadernillo. Todo este montaje ante un lleno de “No hay Billetes”.

Terna:

Morenito de Aranda: De marino y oro. Estocada que rueda sin puntilla. Saludos. En el cuarto estocada desprendida y tendida tras aviso. Saludos.

Talavante: De burdeos y oro. Pinchazo, media atravesada y contraria y descabello. Silencio. Estocada contraria tras aviso. Oreja con protestas.

Pablo Aguado. De teja y oro. En el tercero tres pinchazos y estocada. Silencio. En el sexto estocada y descabello, que supo a gloria bendita, ver el final del soporífero espectáculo. Silencio.

Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román.

Devolvió tres toros, y concedió un despojo a Talavante en el quinto. Los isidros y los triunfalistas lo solicitaron y él, fiel al reglamento, la concedió. ¡Qué le vamos a hacer! Otro asunto más serio es lo que salió por chiqueros, toros elegidos para la ocasión. ¿Por quién? ¡¡¡Permitir encerrar un toro de 715 kilos de sobrero!!! Feo de hechuras e impropio de una plaza que alguien considera de primera, para su interés. ¡Se venden tantos bulos!

Suerte de varas:

Los picadores no tuvieron ni que despeinarse. Picotazos por aquí y por allá, animales perdiendo las manos en el peto… Salvo el quinto, que derribó al caballo, para después el animalito tener que pasar el sonrojo de abandonar el ruedo por el camino marcado por los cabestros.

CUADRILLAS.

En el tercero se desmonteró Iván García en la colocación de los rehiletes. En el segundo Javier Ambel no tuvo su tarde en el tercio de banderillas.

Crónica:

No se puede pedir más a Plaza1, que lucha con denuedo por el bien de la fiesta, “su fiesta”. Los espectadores vieron como se lidiaron 9 toros por el precio de seis, el espectáculo duró casi tres horas. Sólo se le olvidó a la empresa ofrecer la cena a los espectadores adictos al triunfalismo y a los isidros, claro. Con el animal de 715 kilos, devuelto a los corrales en sexto lugar, algo de picar con el despojo de Talavante en el quinto y habilidad en los cocineros, Exiliado hubiera dado mucho juego, más que dio en el ruedo. Bueno, como toda la corrida. Lugar y música de ambiente tienen. Hubiera sido un detalle para unos ciudadanos que acuden a la primera plaza del mundo a expresarse libremente y solicitan trofeos aireando “moqueros” en faenas merecedoras de despojos y que los presidentes se ven, tarde tras tarde, en la necesidad de satisfacer a ese público fiel.

A los que mostraron al comienzo del festejo pancartas como por ejemplo. “Presidente, Madrid se respeta” y otras recomendaciones impropias de una plaza de primera, a estos, habría que enviarlos a galeras. Ese tendido, maldito por algunos, tienen lo que se merece, ya que tarde tras tarde se permiten la osadía de rivalizar con la opinión de unos espectadores escientes y fieles a la fiesta y que cuando finaliza la feria se marchan de vacaciones a disfrutar de los despojos conseguidos, y si te he visto no me acuerdo. Merecido lo tienen. Todo lo que anuncie la empresa después de la feria no es para un público excelso, que cuando saca el pañuelo blanco muestra sus conocimientos y que los presidentes tienen que claudicar ante sus gustos exigentes, siguiendo con la blancura de la pulcritud en el palco, aunque de vez en cuando se equivoquen de color y muestren un pañuelo azul. Es perdonable y así lo ha entendido la sapiencia de estos memorables “isidros” que tarde tras tarde dan clase de cómo conseguir despojos en la que ellos consideran la primera plaza del mundo.

Ah, olvidaba decir que uno de los toreros anunciados. Alejandro Talavante, tuvo el honor, con la faena realizada al quinto, un moribundo animalito que era un carretón y que el torero tuvo el honor de aligerar el peso del tiro de mulillas, al cortar un despojo. ¡Así se viene a Madrid, maestro! Que Morenito de Aranda, el invitado de piedra, en esta ocasión no tuvo la oportunidad de demostrarles a sus compañeros de cartel su excelso toreo, aunque lo intentó pero no tuvo enemigos para ello, y que Pablo Aguado continúa en esta plaza con una crisis existencial en cuanto a su arte, si es que realmente lo tiene. Hace muchos años que mostró unos derechazos sin descomponer la figura en esta plaza, pero de eso a lo que trata de vender con el negocio de su capote y muleta y que ofrece por otras plazas, según la prensa, aún no he tenido la suerte de disfrutar.

En otra ocasión será, D. Pablo. A ver si tenemos la suerte de verlo anunciado con “toros”. A lo mejor la estrella, su “estrella”, esa que le protege de las malas compañías del ganado considerado por su entorno como fuera de tipo para su arte, si permitiera que se anunciara con otro tipo de ganado más exigente, posiblemente tendría la oportunidad de mostrar lo mucho que vale su toreo. De momento nos toca esperar…

©Pepeíllo.

jueves, 28 de mayo de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

“Corrida de la Prensa”.

“Un gallo convertido en pollito”

Se corrieron seis toros de Juan Pedro Domecq. Cinqueños, manejables para el lucimiento de los toreros. El coso colocó de nuevo el cartel de: “No hay billetes”. Bruno Aloi confirmó la alternativa, Diego Urdiales salió por La Puerta Grande y Roca Rey confirmó su fracaso toreando.

La corrida fue presidida por su Majestad el Rey desde una barrera del tendido 9. Los tres toreros brindaron las faenas de sus primeros enemigos.

Terna:

Diego Urdiales: De azul noche y oro. Estocada entrando por derecho. Oreja. En el cuarto estocada baja, aviso. El toro tardó en caer. Oreja. Salió por La Puerta Grande.

Roca Rey: De catafalco y oro. En su primero estocada tendida. Silencio. Estocada contraria. Oreja protestada.

Bruno Aloi. De blanco y oro. 4 pinchazos, sartenazo infame y estocada metiendo el brazo con habilidad saliéndose de la suerte. Silencio. En el sexto pinchazo y estocada trasera y contraria. Silencio.

Presidente: D. José Luis González González.

Volvió el presidente por el camino del triunfalismo y regaló un despojo a Roca Rey en el quinto sin criterio en su decisión. Los toritos seleccionados en el reconocimiento fueron para la ocasión.

Suerte de varas:

Volvieron a las andadas aunque creo que nunca se han marchado. Picaron trasero, tapándole la salida a los animales y mira que se comportaron como corderitos. En el sexto el picador Teo Caballero rompió la madera de la vara tres veces.

CUADRILLAS.

En el sexto tuvo que desmonterar Pablo Gallego, ganándole la cara en el primer par y superándose en el tercero. En el segundo tuvieron que pasar 4 veces para dejar cuatro palos.

Crónica:

Creíamos que lo habíamos visto todo en la feria, pero no contábamos que aún no se había anunciado Andrés Roca Rey. Y para eso es el rey que manda en la fiesta y no sentir en ningún momento la “soledad de los atardeceres” de su toreo. Pero ayer se debió sentir solo a pesar de recibir de la presidencia un despojo, como lo fue su faena, un despojo de toreo, y es que ayer se coló de rondón algo que posiblemente no esperaban. Y fue el toreo del veterano Diego Urdiales. Posiblemente fuera anunciado para abrir el cartel, como lo han hecho muchos toreros, bien en el horizonte de su retirada, o por la mediocridad de su toreo, buscando no molestar a las figuras del momento. Como decía el malogrado Patxi Andión en una de sus canciones, “Posiblemente, posiblemente”. Y si contamos que fuera posible, Urdiales vino de “pollito” y se convirtió en el gallo del corral, primero toreando a la verónica, mandando, templando las embestidas y llevando a su enemigo embebido en el percal. En dos de ellas casi parando el tiempo. Ese tiempo que debe pararse en algún momento para que “todos” reflexionen por el futuro de la fiesta. Un toreo que enamoró a los aficionados. Con la muleta volvió a lucir ese toreo sobrio, sin alardes pero elegante, sin descomponer la figura y de fuera adentro como han mandado siempre los cánones, que no necesito de ser sublime para apagar la luz de una vela que luce con falsa luminosidad con un toreo vulgar y ventajista como el que realizó el rey, me refiero a Roca Rey, no confundamos, que a pesar del amparo empresarial, presidencial y de un público, que aunque pagaría su entrada, dejó en evidencia a la fiesta regalándole un despojo barato, y con ello contentar a los isidros y de paso tapar las vergüenzas toreras que lleva mostrando el torero peruano por esas plazas con el único fin de hacer caja. 

En el cartel también se anunció el torero mejicano Bruno Aloi, que vino a confirmar y pasó por la feria sin pena ni gloria. Al toro de su alternativa, de nombre Rasgueo, el toricantano lo sacó a los medios y le recetó cuatro estatuarios sin enmendarse, templándole a continuación una tanda de derechazos, pero el animal se quedó sin recorrido y el torero sin opciones. Eran las nueve y media cuando apareció en el ruedo el  sexto, de nombre Timorato. Con la muleta lo sacó a los medios  y continuó su labor por el derecho al hilo del pitón y sin rematar los muletazos. Dio otra tanda y el toro se rajó, pidiendo que saliera el siguiente, pero como no había más, el público se fue  preparando para el espectáculo que se ha convertido la salida  de un torero por La Puerta Grande.        
 
©Pepeíllo.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

17ª DE FERIA. 6 toros de Pedraza de Yeltes.

“El tercero un buen toro”

Se corrieron seis toros de Pedraza de Yeltes, de procedencia Aldeanueva El Pilar, tres cuatreños y tres cinqueños. Bien presentados, ganadería del gusto de los aficionados, pero salvo el tercero, el ganado mostró poca casta. El coso registró 19.058 según la empresa.

Terna:

Isaac Fonseca: De azul pavo real y oro. En el primero estocada tirándose por derecho y aviso. Aplausos. En el cuarto pinchazo tras aviso. Otro pinchazo sin soltar, de nuevo pinchazo y por fin consigue un bajonazo saliéndose. Segundo aviso. El animal se echó. Silencio.

José Fernando Molina: De marino y oro. Estocada algo tendida tirándose por derecho. Aviso. Lo levantó el puntillero y el animal tardó en caer agarrándose a la vida. Silencio. En el quinto media estocada arriba. Aviso y estocada tendida. Silencio.

Jarocho. De tabaco e hilo blanco. En el tercero metisaca y estocada muy baja que vale. División de opiniones al saludar. En el sexto pinchazo perdiendo la muleta y un sartenazo que vale. Silencio.

Presidente: D. Iñaki San Juan Rodríguez.

En el tercero debió permitir que el toro acudiera al caballo por tercera vez. Por lo demás sin problemas.

Suerte de varas:

En el tercero el picador mostró una inexperiencia en el manejo del caballo. En la segunda vara el toro se empleó con codicia y fue una bonita pelea. En el sexto Juan Melgar se agarró en el morrillo las dos veces que acudió al caballo. El picador abandonó el ruedo entre los aplausos de los asistentes. Pero no todo fueron luces, algunos marcaron en la paletilla aunque rectificaron. También hubo quienes aplicaron el castigo trasero.

CUADRILLAS.

En el primero se desmonteró Iván García al parear a su enemigo. Solo cuadró en el tercer par, en el primero se apoyó en un pitón. Sin embargo en esta suerte hubo más sombras que luces. En el tercero y cuarto las cuadrillas dieron un sainete para intentar colocar los cuatro palos reglamentarios. En el quinto enganchó a V. Manuel Martínez a la salida del segundo par, que tuvo que retirarse a la enfermería. En el cuarto no anduvo fino con las banderillas Raúl Ruiz, siempre tan torero y siendo una garantía en sus labores. ¡Ánimo torero!

Crónica:

En cuanto al juego del ganado marcó la diferencia el tercero, de nombre Dulce. Jarocho se empeño en lucir al toro en el caballo y lo dejó de largo en ambas entradas al jaco. El toro tardeó en acudir al montado pero cuando lo hizo acudió con tranco. En la primera entrada lo castigó en el lomo, pero no se emplearon ni toro ni picador. En la segunda vara hicieron una bonita pelea. Después del sainete del tercio de banderillas, Jarocho recibió con la muleta a Dulce en los medios y fue en estos terrenos donde el astado mostró el poderío que da la casta y la bravura, mostrando lo mucho que tenía que torear. El torero burgalés puso voluntad y oficio, pero no fue suficiente para equilibrar el acoso de su enemigo. Terminó ahogando las embestidas. ¿Qué hubiera ocurrido si el toro hubiera acudido otra vez al caballo y el torero lo hubiera recibido en tablas y sometiéndolo por bajo lo hubiera sacado a los medios? No lo sabremos nunca, pero podía haber ocurrido y posiblemente estaríamos hablando de otra faena. El sexto de nombre Hurón fue bien picado pero comenzó mostrando mansedumbre y blandura. Con la muleta basó su labor con la izquierda. Donde se pudo ver que el toro no se empleaba en la pelea. A pesar de esto el torero consiguió algunos muletazos en una faena de altibajos, ya que si lo sometía el animal perdía las manos.

Buscadero de salida le ofreció a Isaac Fonseca brusquedades al recibirlo de capote. El animal acudía al engaño con las manitas por delante. En el caballo el piquero lo recibió con dos marcas en los bajos, aunque rectificó. Con la muleta lo sacó a los medios sometiéndolo por bajo y cuando lo pasó por el pitón derecho el animal tuvo poca entrega y por el izquierdo poco recorrido. Volvió por el derecho pero sin ligazón. No hubo nada que hacer. A Hurante, lidiado en cuarto lugar, lo recibió de capote pero sin apasionamientos. En el caballo fue castigado en los bajos. Qué poco tino tienen estos picadores, deberían hacerle un circulo en el morrillo para que no tuvieran argumentos de hacer su trabajo tan mal. Lo recibió en el último tercio con el pase cambiado y el animal no atendió a la muleta y se lo llevó por delante. El torero no se amilanó e hincó la rodillas en tierra y le recetó una tanda de redondos que llegó a los tendidos, pero después había que torear. Lo intentó por el derecho pero no lo consiguió, el toro se tragaba los dos primeros muletazos pero nadas más, el matador tiró del recurso de los trapazos y como punto final a “su faena”, regaló a la concurrencia unas manoletinas que al parecer nadie entendió. En uno de los pinchazos que le recetó a Hurante, tropezó en la cara del toro y un capote providencial evito males mayores.

El primero de José F. Molina, cuando apareció en el ruedo no quiso saber nada del percal que le presentaba el torero. Tampoco se entregó en el caballo, al cual acudió tres veces, la segunda al relance pero mostrando poco interés en la pelea. Con la muleta sacó a Tontillato a la segunda raya de picadores y en los primeros lances el burel continuó mostrando poco interés en la pelea para lo cual había sido criado. Al no estar dotado de mucha fuerza, el torero lo pasó por el pitón derecho sin someterlo, pero el animal estaba más pendiente del refugio de las tablas que del trapo rojo. Por el izquierdo continuó en el mismo tono, mansedumbre y sin recorrido. Nada le ofreció al torero albaceteño. En quinto lugar apareció en el ruedo Mironcillo , ni toro ni torero mostraron interés en lucirse con el capote. Con la muleta lo recibió por estatuarios y lo sacó a los medios y con un toreo que no entendería ni él, consiguió pasarlo por el pitón derecho. El animal fue de faena pero no lo interpretó así el matador, cuya labor no encajó en los tendidos. Se puso pesado y el presidente le tuvo que despertar de su letargo con un aviso.

©Pepeíllo.

martes, 26 de mayo de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de novillos.

16ª DE FERIA. 6 novillos del conde de Mayalde.

“Un novillero en novillero y toreando”

Anunciaron seis novillos del conde de Mayalde, de procedencia El Ventorrillo. Primero y segundo escasos de trapío. La plaza registró un aforo de 21.594 espectadores. Al tercero se le dio la vuelta al ruedo a criterio de un presidente falto de rigurosidad. El primero y el sexto fueron aplaudidos en el arrastre.

Terna:

Emiliano Osornio: De verde hoja y oro. Pinchazo y estocada en la suerte natural. Silencio. En el cuarto estocada que hace guardia y estocada desprendida y dos descabellos tras aviso. Aplausos.

Pedro Montaldo: De tabaco y oro. Pinchazo perdiendo la muleta y estocada desprendida perdiendo de nuevo la muleta. Silencio. En el quinto estocada desprendida que vale. Silencio.

Julio Méndez. De turquesa y oro. En el tercero bajonazo. Dos orejas tras aviso. En el sexto pinchazo y estocada caída y perpendicular. Silencio.

Presidente: D. José Carlos González Carvajal

La presidencia concedió una oreja y un despojo a Julio Méndez en el tercero y la vuelta al ruedo del novillo O sobran estos presidentes, o los espectadores que pagan sus entradas con derecho al triunfalismo. Ambos están dejando a Las Ventas “fuera de cacho”. El criterio de la presidencia volvió a dar la espalda a la seriedad y la rigurosidad. Es inconcebible dar un segundo trofeo con un bajonazo.

Suerte de varas:

Mal en general. Los picadores no tuvieron medida, a pesar que muchos se agarraron arriba, lo hicieron trasero y varios de ellos en la paletilla y algunos novillos recibieron de castigo solo picotazos.

CUADRILLAS.

Muchas deficiencias demostraron los toreros de plata. Varios novillos no fueron colocados frente al caballo, en el tercio de banderillas abundó la mediocridad y varios de ellos recibieron una mala lidia, impropia de una plaza de primera.

Crónica:

Salvó la tarde la muleta de Julio Méndez en el tercero, de nombre Babieco. Con el capote al animal le costó desplazarse y el torero también tuvo sus dudas en el lucimiento. El picador lo castigó en la paletilla. Tuvo una lidia nefasta, pero cuando llegó al último tercio fue un torrente acudiendo a los cites del matador. El torero vino en novillero y aportando toreo a su labor. Lo recibió con la pañosa con muletazos sometiéndolo por bajo. El animal a pesar de dar dos vuelta de campana, continuó acudiendo al engaño del torero que ligó las series por ambos pitones sin descomponer la figura y remando los muletazos para dentro. El bajonazo que recibió Babieco puso en entredicho el triunfo del novillero, en puertas de su alternativa, que recibió otro regalo de la presidencia al conceder el segundo despojo.. En el sexto recibió a Segurito frente a toriles y casi le cuesta un disgusto, el animal salió con tranco y tuvo que tirarse a la arena para no ser arrollado. El novillo, dada su codicia, dio una vuelta de campana. Cuando tomó la muleta el animal volvió a dar otra vuelta de campana, y a pesar de esto tuvo la virtud de seguir acudiendo al engaño de Julio Méndez, mostrando el novillero que cuando se viene a triunfar, todo le vale. Aunque su enemigo tuvo poco recorrido, lo que le ofreció al torero lo aprovechó para continuar templando, los muletazos por ambos pitones. La suerte suprema le jugó una mala pasada.

El que abrió plaza se llamaba Fortunito, justo de trapío y de cara. El animal se empleó con nobleza en el capote de Emiliano Osornio pero no tuvo recorrido. En el primer tercio cantaron la gallina el montado y el novillo, aunque en la segunda entrada tuvo que acudir dos veces al caballo y con un comportamiento diferente, y en el segundo fueron los rehileteros. En el último tercio Fortunito intentaba comerse el trapo rojo y el matador en su intento de someterlo por bajo, perdió la muleta. Cuando lo pasó por el pitón derecho le faltó colocación, imprimiendo al engaño una velocidad impropia en este arte. El animal en los medios comenzó a quedarse cortito en sus acometidas, posiblemente porque no era su terreno, tampoco el matador mostró el lucimiento que no fuera un toreo sin ligazón y lo más importante, fuera de cacho. El cuarto mostró una buena presentación Se llamaba Guardamonte. El torero mostró las condiciones del animal luciéndose con el capote. El juego en el caballo adoleció de lucimiento, tanto por parte del picador como del novillo. El animal llegó al último tercio con las fuerzas justas. El torero lo pasó por el derecho, donde Guardamonte acudía humillando, con una tanda aseada. Al intentarlo al natural no consiguió ligar pero si algún muletazo suelto ajustado. Volvió con la derecha tratando de aprovechar la bondad del novillo, dejando algún pase de buena factura. Fue una pena que el burel adoleciera de las fuerzas necesarias para que la muleta del mejicano mostrara lo que era capaz de dar.

Pedro Montaldo, no consiguió parar a su primero de salida, de nombre Barrenero, un novillo justo de trapío. Otro animal que recibió el castigo de los montados. En la primera vara fue picado trasero y en la segunda en los bajos. En el último tercio lo sacó a los medios sin someterlo y cuando lo pasó al natural lo hizo sin mando. Lo intentó por el derecho pero el novillo no respondió. El torero tomó el acero. En el quinto Extranjero vino bien presentado. Lo intentó pero no consiguió lucirse con el percal. El animal recibió una mala lidia, donde el manso encastadito era el dueño del albero y la actuación de los del traje de plata adoleciendo de una mínima profesionalidad. En el último tercio comenzó su labor con muletazos por alto, los que hacen daño y descomponen a los animales. Con este enemigo volvió a lucir su falta de oficio al faltarle mando en la muleta y colocación en los cites, mostrando ambos una sosería en su labor.

©Pepeíllo.