Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.
Corrida Goyesca.
“Luces y sombras en una tarde sombría y lluviosa”
Con tiempo incierto se celebró la Corrida Goyesca en el Día de la Comunidad de Madrid. Se anunciaron seis toros de la ganadería de El Pilar, procedencia Aldeanueva que ante 21.483 espectadores, según la empresa, mostraron mansedumbre y nobleza, la casta y la bravura se la dejaron en Salamanca. El segundo y sexto fueron aplaudidos en el arrastre. Al abrir las puertas del coso venteño, los espectadores no tuvieron la oportunidad de pisar el ruedo. Se encontraron con las puertas cerradas ya que según informaron, las lluvias caídas durante el día no lo permitieron. Durante el festejo hubo momentos que aparecieron los paraguas en los tendidos.
Terna:
Uceda Leal. De vainilla e hilo negro. Estocada algo contraria en su primero que dobla. Silencio. En el cuarto media perpendicular y 4 descabellos. Silencio.
El Cid: De verde y azabache. En su primero recibió dos avisos cuando intentaba despenar a su enemigo con cuatro pinchazos. Al final y ante tal desaguisado de la suerte suprema, el toro decidió echarse. Silencio. En el quinto estocada casi entera y baja. Al intentar el descabello el toro se desplomó y fue apuntillado. Silencio.
Javier Cortés. De tabaco y oro. Estocada baja y atravesada. Silencio. En sexto dio un recital de bajonazos que harían sonrojarse a cualquier matador que se precie. Silencio.
Presidente: D. José Luis González González.
Al finalizar el paseíllo y como es habitual, aparecieron pancartas en el tendido 7 reivindicando una suerte de varas más justa y los pesajes de los caballos. Creo que la autoridad debería tomar cartas en el asunto, los picadores actúan a sus anchas tapándoles la salida a los toros y la autoridad mirando para otro lado. La Presidenta de la Comunidad, presente en la corrida en un burladero, tomaría nota de estas tropelías de “su fiesta”. Por lo demás, sin problemas durante el transcurso de la corrida,
Suerte de varas:
No creo equivocarme si digo que los aficionados hacen lo que deben, protestar por la manera de ejecutar la suerte de varas. Es vergonzoso. Marcan la puya trasera como norma general, castigan con saña a los animales, les tapan la salida como norma, cejan el hierro sobre el lomo cuando intentan sacar al toro del caballo… Los que no hacen lo que deben son los que tienen que tomar medidas para evitar este despropósito. En el sexto se lució Antonio Prieto en la segunda vara. Algo es algo.
CUADRILLAS.
Hubo luces y sombras. Ante el bochornoso espectáculo que ofrecieron en el cuarto la cuadrilla de Uceda Leal, que tuvieron que pasar cinco veces, se dice pronto ¡cinco veces!, para colocar cuatro palos. En el segundo se tuvo que desmontar Rafael González al colocar dos pares de banderillas saliendo apurado de la cara de su enemigo. En el primero la cuadrilla estaba mal colocada o estaban viendo el partido de fútbol. En el tercer par se la jugó, el toro lo estaba esperando y el torero de plata no se amilanó. En el sexto se lució Pablo Gallegos en los dos pares de banderillas. El tercero fue extraordinario, por el cual tuvo que corresponder a los aplausos del respetable. Cuando se quiere, se puede, que se lo digan a Raúl Caricol y Juan Antonio Maguilla, autores de la vergüenza que hicieron pasar a los aficionados en el tercio de banderillas del cuarto.
TORO A TORO.
1º Niñito. N. 28. 582 kg. Negro. Se agarró trasero en la primera entrada al caballo, le zurró la badana y le tapó la salida. La segunda cayó trasera y el montado se limitó marcar el castigo. El animal salió de la suerte sin emplearse.
2º Sospechillo. N. 24. 551 kg. Negro listón. En la primera entrada lo colocaron en suerte para que piquero lo castigara en la paletilla, aunque rectificó, pero… En la segunda vara el animal no se empleó.
3º Potrillo. N. 16. 558 kg. Colorado ojo de perdiz. Le tapó la salida y el toro se dejó pegar. En la segunda entrada marcó el castigo, y el burel no se empleó y perdió las manos.
4º Langostero. N. 49. 546 kg. Negro. Colorado ojo de perdiz. Marcó muy bajo el castigo aunque rectificó, pero el mal ya estaba hecho. Se limitó a sujetarlo. En la segunda el animal entró casi debajo del peto sin colocar a distancia.
5º Sonajerillo. N.122. 531 kg. Castaño. Le tapó la salida y el toro no se empleó en la pelea. En la segunda se dedicó a marcar el castigo.
6º Niñito. N. 23. 561 kg. Negro listón salpicado. Le tapó la salida, le arreó el castigo y el toro no se empleó. En la segunda entrada el picador estuvo muy bien. Ante el empuje del toro marcó el castigo arriba. Muy bien picador. Espero que sus compañeros tomaran nota de cómo hacer la suerte.
Crónica:
Las luces aparecieron de las muletas de El Cid y de Javier Cortés, pero también las sombras. En su primero el torero de Salteras toreó de muleta mostrando una izquierda poderosa, pero cuando llegó la hora de la suerte suprema, falló a espadas. Nos tiene acostumbrados a estos desaguisados con el acero y a punto estuvo que sonara el tercer aviso. En su segundo no llegó a acoplarse en ningún momento de la faena, tanto en su intento por la derecha como en el toreo al natural.
Javier Cortés en el sexto realizó un toreo de verdad por el pitón derecho. Por el izquierdo su enemigo tuvo menos recorrido y no logró lucirse. Se le vio con mucho sitio al torero madrileño, pero llegó la hora de la verdad y falló con la espada. Dio un recital de bajonazos impropios de un torero que aspira a salir del olvido de los despachos. En su primero tuvo que ajustar la muleta a las condiciones de su enemigo citando por el pitón derecho a media altura sin descomponer la figura. Cuando lo intentó al natural Potrillo no respondió a las exigencias del torero.
Uceda Leal defraudó a la afición venteña. Siempre se espera algo más del torero de Usera. Su primero no reunía condiciones para el lucimiento, ya que si lo sometía perdía las manos. Lo intentó por ambos pitones y el animal terminó reservón. Al cuarto Uceda no quiso ni verlo. Comenzó por el pitón derecho sin colocarse en su sitio y sin rematar los muletazos. Cuando lo intentó al natural no llegó a acoplarse en ningún momento de la faena. Volvió a intentarlo por el derecho pero con la única intención de cubrir el expediente.
©Pepeíllo.
Javier Cortés en el sexto realizó un toreo de verdad por el pitón derecho. Por el izquierdo su enemigo tuvo menos recorrido y no logró lucirse. Se le vio con mucho sitio al torero madrileño, pero llegó la hora de la verdad y falló con la espada. Dio un recital de bajonazos impropios de un torero que aspira a salir del olvido de los despachos. En su primero tuvo que ajustar la muleta a las condiciones de su enemigo citando por el pitón derecho a media altura sin descomponer la figura. Cuando lo intentó al natural Potrillo no respondió a las exigencias del torero.
Uceda Leal defraudó a la afición venteña. Siempre se espera algo más del torero de Usera. Su primero no reunía condiciones para el lucimiento, ya que si lo sometía perdía las manos. Lo intentó por ambos pitones y el animal terminó reservón. Al cuarto Uceda no quiso ni verlo. Comenzó por el pitón derecho sin colocarse en su sitio y sin rematar los muletazos. Cuando lo intentó al natural no llegó a acoplarse en ningún momento de la faena. Volvió a intentarlo por el derecho pero con la única intención de cubrir el expediente.
©Pepeíllo.