domingo, 22 de marzo de 2026

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros. Primera de la temporada.

 "A Mila por su radiante juventud" 

“Tarde de decepción” 

Con la presencia de 14.506 espectadores marcados por la empresa, al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria de todos los fallecidos del mundo del toro durante el invierno. Se lidiaron seis toros de la ganadería de Herederos de D. Celestino Cuadri. Bien presentados, segundo, cuarto y sexto cinqueños. De nada sirvió. Los coletas no tuvieron a su alcance los conocimientos de la lidia con un ganado parado, falto de casta, excepto el segundo. El sexto empujó con fijeza en el peto pero se encontró con un mal llamado picador que lo masacró con saña. El juego en general fue para olvidar pero no para el ganadero. ¿De acuerdo D. Luis?

Terna:

Pepe Moral. De rosa palo y oro. En su primero tres pinchazos, el primero perdiendo la muleta, el segundo saliéndose de la suerte y el tercero, pinchazo arriba. Después de un aviso entró a matar de nuevo cobrando una estocada baja y atravesada. 2º aviso .Se echó el toro, lo levantó el puntillero y al borde que se lo devolvieran al corral, se echó para no levantarse más. Silencio generoso. En el cuarto estocada desprendida que valió. Silencio.

Damián Castaño: De rosa palo y oro. Media delantera, aviso y 5 descabellos. Saludos desde el tercio. En el quinto pinchazo delantero y caído, el toro le hizo un extraño, y estocada. El animal tardó en caer. Silencio

Noé Gómez del Pilar. De espuma de mar y oro. Metisaca, aviso, de nuevo metisaca y estocada algo caída. Silencio. Estocada desprendida y atravesada y 4 descabellos. Silencio.

Presidente: D. Iñaki Sanjuán Rodríguez

Debió permitir que el cuarto entrara de nuevo al caballo. En las dos anteriores no fue castigado. El resto de la tarde sin problemas.

Suerte de varas:

La tarde de la nueva temporada fue como un punto y seguido de lo que se vio en la anterior y, anterior. Aunque hubo picadores que marcaron el castigo arriba, continúan tapándole la salida a los toros sin encomendarse a nadie, haciendo la carioca, picando trasero... El sexto abandonó el albero entre los gritos de los espectadores, porque demostró ser un personaje sin valores y sin principios en su profesión. Supongo que cobraría su sueldo sin mostrar un ápice de sonrojo. El individuo atiende por el nombre de Juan Manuel Sangüesa. Cuando abandonaba el albero saludaba al público con toques en el castoreño. Hay que tener poca… dignidad. En el lado contrario, Cristian Romero, fue aplaudido al picar al quinto. Francisco Romero también recibió en el primero los gritos desabridos por su labor.


CUADRILLAS. 

La cuadrilla de Noé Gómez del Pilar ofreció un deprimente tercio de banderillas en el sexto. Supongo que dejarían su sueldo para la escuela de banderilleros, donde deberían ser los primeros alumnos, sobre todo de profesionalidad y vergüenza torera. Los demás toreros de plata cumplieron sin exquisiteces en sus labores, incluso alguno intentó hacer bien su labor de mostrar al toro la templanza de su capote.

TORO A TORO

1º Curandero: N. 40. 668 kg. Negro listón. Cuatreño. Recibido por el matador en toriles, en la segunda raya de picadores, casi origina el primer desastre de la temporada venteña. El primer castigo en el caballo fue en la paletilla. Aunque rectificó el montado, añadió a su labor la carioca. En la segunda entrada el piquero se agarró algo trasero pero el animal no se empleó. Recibió muchos capotazos, mostrando poca casta y nobleza.

2º Timonero N. 40. 534 kg. Negro listón. Cinqueño. En la primera vara se empleó pero sin fijeza y el piquero le tapó la salida. En la segunda el picador marcó arriba el castigo pero el animal salió suelto.

3º Bronceado. N. 19. 542 kg. Negro. Cuatreño. Se dejó pegar sin fijeza, el picador tuvo el detalle de levantar la vara. En la segunda entrada marró el montado, rectificó pero no lo castigo. En la tercera entrada se limitó a marcar el castigo.

4º Curtidor. N. 32. 560 kg. Negro listón. Cinqueño. El picador se limitó a marcar el castigo y el presidente cambió el tercio sin picar. El toro salió suelto en sus dos envites sin emplearse en la pelea.

5º Berlinés. N. 24. 602 kg. Negro listón. Cuatreño. En la primera entrada le arreó sin compasión y el toro salió suelto. En la segunda lo dejó de largo y aunque tardeó acudió sin tranco. El piquero se agarró arriba pero el burel no se empleó. En la tercera entró a petición del matador. Lo puso de largo de nuevo y el toro acudió al caballo pero sin emplearse en la carrera ni en el castigo.

6º Pantanoso. N. 2. 580 kg. Castaño. Cinqueño. En la primera entrada empujó con fijeza, pero se encontró con un profesional instalado en el mastodonte que se limitó a masacrarlo. En la segunda entrada le costó arrancarse. Cuando lo hizo el piquero lo recibiría con tanta saña que rompió el palo. Se limitó a marcar el castigo.

Crónica:

Los aficionados tenían ganas de toros. Lo demostró asistiendo a la plaza y llenando los tendidos de sol. En la sombra habitaba la soledad en la piedra. Los del clavel no le interesan las ganaderías consideradas duras, solo los toreros con renombre. Los que acudieron tenían ganas de ver a los “cuadris”, pero el ganado de Trigueros no estuvo a la altura de sus expectativas. Los toreros tampoco, y con esta combinación, hubo sus matices: en el segundo Damián Castaño y ante un animal con las dificultades y exigencias de la casta, dio tres naturales largos y templados que arrancó de los tendidos los primeros olés de la temporada. Pero tardó en darse cuenta de lo que ofrecía su enemigo. Antes anduvo desconfiado ya que Timonero no le ofrecía facilidades por el pitón derecho y con este tipo de ganado no se puede dudar, lo que viene con el sello de Comeuñas no está domesticado de origen para los coletas que moran el Olimpo de los "dioses" del escalafón. Al final logró lo único que pudimos ver en toda la tarde, aunque fueran naturales ayudados con el estoque de mentira. Fueron largos y templados. Cuando regresó al pitón derecho y en un descuido el animal se lo llevó por delante ocasionándole un revolcón que solo quedó en el susto. A Berlinés, quinto de la tarde, lo recibió con el capote luciéndose con tres verónicas templando las acometidas, pero no consiguió pararlo. Comenzó la faena de muleta sin tener en cuenta lo que tenía delante, dudó en los primeros compases y el animal comenzó a separar el trigo de la paja sabiendo lo que dejaba atrás. Dejó de emplearse en la pelea y no regalar ningún muletazo. El salmantino puso voluntad, pero…

Pepe Moral recibió a su primero frente a toriles. El toro salió barriendo la barrera y cuando se percató de la presencia del torero acudió sin tranco y a punto estuvo de llevárselo por delante. Es una suerte de mucha exposición y poca valoración para el torero. El animal era un pavo con poco recorrido. Lo sacó para fuera intentando enseñarle a embestir pero cuando llegó a la muleta lo llevó a los medios y acudía a la pañosa sin recorrido, con nula emoción en los tendidos. Solo se vio en la faena el pundonor del torero, que no se valoró por la pesada labor que llevó a cabo con medios muletazos, recibiendo dos avisos y salvándole del tercero la generosidad del presidente. En el cuarto vimos algo en el toreo de capote. Con la muleta se dobló con su enemigo pero el animal mostró una evidente escasez de fuerzas que le sirvió para terminar defendiéndose en la pelea. Recorrió el ruedo buscando los terrenos adecuados, pero lo que faltó fue toro. Ahí quedó su labor.

Noé Gómez del Pilar en su primero no intentó lucirse con el capote. Lo sacó a los medios para permitir únicamente la salida de los piqueros al ruedo. La labor de muleta consistió en mostrar una desconfianza que permitió que el animal no se entregara en la pelea y el torero no llegó a encontrar el sitio que le permitiera lucir su labor. El toro se tragaba el primer muletazo pero el segundo ni ofreciéndole el péndulo, acudía al engaño. En su intento al natural con la ayuda por delante, tampoco consiguió que el toro colaborara en la faena. Solo consiguió ponerse pesado y recibir un aviso de la presidencia. En el sexto intentó lucirse con el capote pero no lo consiguió. Con la tela roja el animal acudía sin continuidad y el torero no mostró interés en la ligazón. Decidió tomar el acero poniendo fin a la primera corrida de la temporada.

A pesar del juego ofrecido por los “cuadris”, le recordamos al ganadero, que en su próxima comparecencia los aficionados volveremos a estar presentes.

©Pepeíllo.