martes, 22 de mayo de 2012

21 de mayo de 2012: La exigencia de la fiesta


Toros. 4 de Antonio Bañuelos y 2 de Couto de Fornilhos, lidiados en 5º y 6º lugar.  

Terna:
  • Zotoluco: Estocada trapera saliéndose de la suerte. Silencio. 2 pinchazos y estocada baja. Silencio.
  • Diego Urdiales: Pinchazo, aviso, Estocada trasera caída y atravesada y descabello. Aplausos y pitos cuando saluda. 2 pinchazos. Aviso, estocada casi entera algo trapacera y dos descabellos. Silencio.
  • Morenito de Aranda: Estocada delantera, aviso y descabello. Oreja. Pinchazo, aviso, estocada casi entera y atravesada. Silencio.
Suerte de varas:
  • Primero: Fullero. Lo picó en los bajos. El toro se dejó pegar pero salió suelto de la suerte. Lo picó en el mismo lugar, rectificó y colocó la puya trasera. Le costaba humillar al burel y le dieron muchos capotazos para colocarlo en suerte.
  • Segundo: Chistoso. Derribó de forma aparatosa al caballo y al montado. En la segunda entrada se dejó pegar pero sin codicia.
  • Tercero: Sargento: Lo picó trasero, se dejó pegar y Salió suelto. En la segunda entrada al caballo lo picó bajo y le recetó otra puya al relance.
  • Cuarto: Lana Virgen. Se arrancó de largo y lo picó trasero Nacho Meléndez, el toro no se empleó. En la segunda vara se volvió a arrancar de largo y derribo, mandando al caballo y al picador contra la barrera. Quite jaleado de Urdiales. La tercera entrada al caballo fue espectacular. El toro arrancándose de largo y el picador picando en el morrillo. Fue maravillosa esta suerte. El piquero fue aplaudido hasta que se retiró por el portón de cuadrillas.
  • Quinto: Andaluz. Manseó sin fijeza en su primera entrada al caballo y el montado le tapó la salida. Acudió de nuevo sin colocarlo en suerte, y siguió manseando.
  • Sexto: En la primera vara empujó con fijeza el galán, En la segunda vara lo picó trasero y el burel se enceló en el peto.

Incidencias: El segundo, el 3º y el sexto fueron devueltos al corral y en su lugar se lidiaron tres sobreros de Aurelio Hernando, Carmen Segovia y Domínguez Camacho. El torero de plata Luis Carlos Aranda se desmonteró en el tercero de la tarde al parear espléndidamente al tercero de la tarde. Morenito de Aranda brindó su segundo toro al banderillero de su cuadrilla, Luis Carlos Aranda.

Presidente: Devolvió tres toros al corral y concedió una oreja a Morenito de Aranda en el tercero con petición minoritaria.

Los aficionados se marcharon de la plaza con un sabor agridulce, primero porque Morenito de Aranda había perdido dos oportunidades para haber abierto La Puerta Grande, que en esta feria se está resistiendo y se están oxidando los goznes, segundo porque el festejo terminó a la diez de la noche, y la empresa no tuvo el detalle de dar de cenar a estos sufridos espectadores que tuvieron la paciencia de estar tres horas sobre la piedra, para que luego un torero no supiera dar la medida que exigían sus enemigos. El motivo principal de la tardanza, fue que tres toros se tuvieron que marchar al corral y Florito en el último, tuvo que sacar sus habilidades con su chaquetilla para llevar al toro a golpe de “chaquetillazo” por dentro de la barrera hasta los toriles. Fue un espectáculo. Los tres toros pasaron el reconocimiento del caballo con muchas dudas sobre su comportamiento, pero al llegar al tercio de banderillas dos de ellos se derrumbaron sobre la arena y uno tuvo que ser apuntillado por el puntillero de la plaza porque no podía levantarse. El detalle “golfo” lo puso la cuadrilla de Morenito que no tuvo el detalle de acompañar al puntillero en el ruedo, por si había que auxiliarle. ¿Qué le harán a los toros para que tengan este comportamiento? Esperemos que tomen nota de lo ocurrido con el fin de erradicar de la fiesta la manipulación en estos animales.

Ayer se volvió a vivir en Las Ventas una suerte de varas que emocionó a los tendidos, después de tanto tiempo de vulgaridades. La ejecutó Nacho Meléndez en el cuarto de la tarde. El toro se llamaba Lana Virgen y era justito de trapío y le salvaba la cabeza. Fue muy emocionante ver al toro colocado en la suerte, que se arranca., que no se arranca, y al picador citando y toreando con el caballo, y cuando el toro se arrancó por tres veces causó la sensación en los tendidos.

Por su parte Morenito tuvo el triunfo en su muleta con el tercero de la tarde pero la dejó escapar. Antes con el capote había calentado los tendidos cuando se tuvo que sacar a los medios al toro a golpe de capotazo, ganándole terreno y enseñándolo a embestir. Fue muy bonita la pelea que mantuvo con su enemigo. Ya con la franela lo intentó al natural, pero por este pitón el torero no se acopló, le tocaba la muleta y tenía que rectificar terrenos al quedar descolocado. Fue por el derecho, el pitón bueno, aunque el toro se le quedaba algo corto en su recorrido, donde consiguió acoplarse y obtener unas series de redondos que le permitieron cortar una oreja, pero en honor a la verdad, dejó un sabor amargo ya que estuvo por debajo de su enemigo. Pero salió el sexto de la tarde, un toro protestado de salida por su falta de trapío, que mostró codicia en la muleta. El torero arandino se dobló con el fin de intentar bajarle los humos y de meterlo en la muleta, pero el toro comenzó a calamochear con peligro y el torero que debía haberle bajado la mano, para imponer su mando decidió no jugársela, en lugar de tomar el camino del triunfo que le estaba indicando su enemigo. El toro se fue creciendo en sus defectos y al final impuso su ley. Fue una pena, estos tipos de toros son los que engrandecen a aquellos toreros que intentan dominarlos toreando, sin necesidad de hacer el toreo bonito.

Por su parte, Zotoluco se encontró en su primer enemigo con un toro que le había avisado dos veces por el pitón derecho y cuando llegó a la muleta tenía una embestida bronca que el torero mejicano no supo corregir. En su segundo y ante un toro que tenía mucho que torear y hacer tragar mucho al torero, éste decidió aliviarse y el toro terminó defendiéndose.

A Diego Urdiales se le echó en falta esa decisión y firmeza que el torero riojano ha estado demostrando en los últimos años. En su primero y ante un enemigo que rebañaba en un palmo de terreno intentó fajarse pero ante el juego de su enemigo decidió abreviar. Su segundo fue un toro que mostró blandura, hecho que motivó que perdiera las manos al comienzo de la faena. Fue un toro que no trasmitió nada a los tendidos. Por su parte el torero no se acopló y estuvo desconfiado y sin sitio, terminó pasándose de faena y poniéndose pesado como es habitual en el torero moderno. Otra vez será, torero.


©Pepeíllo

lunes, 21 de mayo de 2012

20 de mayo de 2012: El torero no se merecía este final


Toros. De Guardiola Fantoni. Encaste Villamarta.
Terna:
  • El Fundi: Metisaca, 4 pinchazos y descabello. Silencio. Después de varios intentos de acabar con su enemigo, tanto con la espada como con el descabello, el torero recibió los tres avisos y le echaron el toro al corral.
  • Uceda Leal: 4 pinchazos, bajonazo y descabello Silencio. 3 pinchazos, aviso, estocada, 2º aviso. Silencio.
  • Rubén Pinar: Estocada baja saliéndose de la suerte. Saludos desde el tercio. Estocada tras pinchazo. Silencio.

  Suerte de varas:
  • Primero: Cipolino: El toro empujó en el castigo pero el piquero lo castigó trasero y le tapó la salida. En la segunda vara lo picó en el mismo sitio. Este hecho levantó las protestas.de los aficionados.
  • Segundo: Barba-fino. Marcó delantero y el toro empujó con fijeza. El picador fue aplaudido. Marcó solo la vara y el toro salió suelto.
  • Tercero. Pájaro. Cumplió en el caballo dejándose pegar. En la segunda vara no se empleó y le costaba humillar.
  • Cuarto. Contable. Cumple con el caballo pero sale suelto. En la segunda vara mostró mansedumbre al intentar quitarse el hierro.
  • Quinto: Trombón. Se deja pegar durmiéndose en el peto. En la segunda vara cumple en el castigo.
  • Sexto: Felpa-Viejo. Aprieta al caballo, se deja pegar y el picador le arrea sin compasión. Se deja pegar y el piquero mide el castigo.

Incidencias: Las lluvias que antecedieron al festejo pusieron el ruedo impracticable, hecho que aconsejaba que se hubiera suspendido la corrida. El único punto negativo de la tarde fueron los tres avisos que le dieron a El Fundi en el cuarto toro y lo echaron al corral Fue un borrón que no se mereció. La corrida de Peñajara fue rechazada, y en su lugar se corrió otra de Guardiola Fantoni.

Presidente: No debía haber permitido que se celebrase la corrida ya que el ruedo estaba impracticable, menos mal que no se produjo ningún incidente en el ruedo, si algo hubiera ocurrido todas las miradas acusadoras hubieran sido para él.


La fortuna es caprichosa, y ayer se le antojo el enviar al cuarto toro al corral,  precisamente el último toro que posiblemente lidiaba El Fundi en Madrid, en su plaza, en están en la que antaño mantuvo una relación de amor y odio a la vez, porque a veces las cosas vienen de una manera que hay que aceptarlas, ya que luchar contra el destino es imposible. Pero a pesar de eso es un torero respetado en Las Ventas, y como tal a pesar de este borrón, el aficionado siguió respetando con el mismo afecto. El torero lo intentó, primero con el estoque, después con el verduguillo, para proseguir de nuevo con la espada, pero no había forma de despenar a su enemigo. Fue pasando el tiempo y el tercer aviso sonó a la vez que sumergía al torero en un estado de ánimo que le costará levantar.

Desconozco de quien fue la última palabra, pero quien tomó la decisión de celebrar la corrida cometió un acto de irresponsabilidad, ya que ruedo no estaba en condiciones. ¿Qué argumentos existirían para que se celebrara? Los aficionados lo tenían muy claro y no necesitaron que nadie les aclarase nada al respecto. La corrida se celebró porque la empresa arrendataria era el principal interesado, ya que si no ocurría así, tenía que devolver el importe de las localidades, y claro, la plaza estaba llena y por supuesto, el negocio, es el negocio, y este hay que anteponerlo a la integridad física de los toreros y por supuesto, al bolsillo de los espectadores, que a la postre son los que menos pinta en este circo, a sabiendas que en los chiqueros había una señora corrida de toros, bien presentada y que iba a poner a prueba las condiciones lidiadoras de los coletas y tal como estaba el ruedo, también su vida, pero eso, tampoco importó.

El festejo se retrasó quince minutos y después de comenzar continuó cayendo agua con intensidad y el ruedo se puso impracticable, pero ya no cabía la posibilidad de suspenderla ya la actuación del presidente hubiera quedado en entredicho y los aficionados se hubieran formulado la siguiente pregunta: ¿a quién defiende la autoridad? La respuesta la conocemos todos…. Otra pregunta que se hacían los aficionados era ¿qué está ocurriendo en los corrales? La corrida de Peñajara fue rechazada, y en su lugar trajeron otra de José Miguel Arroyo, Joselito, que corrió la misma suerte La lidiada de Guardiola Fantoni, ya había estado en la plaza, y el ganadero se la tuvo que llevar a la finca. Los medios de comunicación, callan, pero no otorgan, y no sueltan prenda de lo que ocurre en los despachos. Que código de honor utilizan estos profesionales de la manipulación que ni tan siquiera los medios de comunicación desvelan nada de lo que ocurre, haciendo entender que ellos también forman parte de este entramado oscuro que manejan a su antojo. Esta era la segunda corrida que había sido rechazada en la feria, la primera fue la de Manolo González. El aficionado sólo conoce que existen veedores de la empresa arrendataria del coso y también de los toreros, y le que llega información relativa a las actuaciones de estos individuos, que se dedican a presionan a los ganaderos con el propósito de obtener de ellos beneficios, de los cuales se lucran, para que seleccionen sus toros, es lo que vulgarmente se llama, cohecho. Y la autoridad, que pinta en estos casos. Todo este montaje para que después se rechacen las corridas nada más poner los veterinarios sus ojos sobre ellas.

Respecto a lo ocurrido en el ruedo, aparecieron toros en la arena con cuajo, que solicitaron toreros con dotes de lidiadores y tal y como estaba el ruedo, poco podían hacer ellos, salvo limitarse a pasaportarlos lo mas dignamente posible. Hubo alguno que se permitió hasta pasarlo en la muleta, tanto en redondos como en naturales, ante un público que entendía perfectamente la situación, y no hubo ninguna voz discordante que pidiera a los toreros que se pusiera en su sitio o alguna u otra exigencia, totalmente fuera de lugar. Demasiado hicieron con matar la corrida y el público así lo entendió. Qué pena que El Fundi, fajado como torero en mil batallas de este calibre y en esta corrida, que preludiaba su retirada, sus compañeros de cartel aprovecharon para mostrarle su afecto, brindándole uno de sus toros, pero la providencia, esa sabiduría que rige el mundo, se encaprichó de que su segundo toro se tenía que ir vivo a los corrales. Podía haber elegido otra tarde, caramba. El torero lo intentó tirando de recursos, tanto con la espada como con el verduguillo, pero, no encontró la forma de terminar con su enemigo. Qué pena, Fundi.

©Pepeíllo

domingo, 20 de mayo de 2012

19 de mayo de 2012: Es esta ocasión hubo toros


Toros. De Torrestrella.
Terna:
  • Juan Bautista: Media estocada atravesada, saliéndose descaradamente de la suerte. Silencio benevolente. Sartenazo infame y dos descabellos. Silencio benevolente.
  • Matías Tejela: Estocada desprendía, aviso. Vuelta al ruedo tras petición minoritaria. Pinchazo sin soltar, estocada tendida y 2 descabellos. Silencio.
  • Octavio García, El Payo: Dos pinchazos, estocada que hace guardia entrando fuera de cacho, y 4 descabellos. El puntillero da un sainete para despenar al toro. Pitos. Pinchazo saliéndose de la suerte y bajonazo infame. Pitos.

Suerte de varas: Que pena ver castigar a un toro al picador Efrén Acosta después de las satisfacciones que ha dado a la afición madrileña. La ganadería de Torrestrella aunque manseó, no se cayó y algunos ejemplares pusieron en manos de los toreros el triunfo, pero estos no lo aprovecharon. El quinto fue una raspa.

  • Primero: Pocosol. En la primera vara acudió suelto al caballo y el montado lo picó en la paletilla. En la segunda entrada al caballo, lo picó trasero, como es habitual, con el consentimiento de torero. El toro manseó en la pelea y no tuvo fijeza..
  • Segundo: Respondón. No fue picado ni tampoco el toro se empleó. Acudió al caballo con alegría y prontitud pero no lo castigó y salió algo suelto de la suerte.
  • Tercero: Alegrito. Le pega de los lindo tapándole la salida y pierde las manos. En la segunda entrada lo pica trasero.
  • Cuarto: Valenciano. Lo pica bajo, le tapa la salida y le aprieta con ganas, el toro se deja pegar, pero muestra blandura. En la segunda vara marca solamente.
  • Quinto: Aguafiestas. Se va suelto al picador en chiqueros y le aprieta. En la segunda vara se agarra arriba pero no lo castiga.
  • Sexto: Malbajito. Trasera. En la segunda entrada se le va la mano a Efrén Acosta y lo pica en la paletilla.
Presidente: El único problema que se le planteó al presidente fue la petición de oreja que parte del público asistente solicitó para Tejela en el segundo de la tarde y que el usía no concedió al no haber mayoría en la petición.


Después de la sequía ganadera que llevábamos en la feria, esta tarde los toros cumplieron y el público no se aburrió, lo que ocurre es que los toreros no estuvieron a la altura que requerían sus oponentes. A Matías Tejela en su primero, que se le vio con una disposición que había perdido en las últimas temporadas, pero esto fue un espejismo, en su segundo volvió a la apatía que le acompaña habitualmente.

Habría que analizar el comportamiento del torero francés Juan Bautista. Si su corazón no está preparado para ponerse delante de un toro y torear, debería plantearse su futuro. Lo peor que un torero debe hacer es arrastrarse por los ruedos en la situación en que se encuentra, sin sitio y con muchas precauciones en la cara del toro. Lo último que debe sentir un espectador es lástima por un torero, y eso es a lo que puede llegar si sigue por este camino. Juan Bautista es un torero que reúne condiciones para llevar a cabo el toreo del bueno, pero su mente al parecer no lo acompaña, y ante esta situación lo mejor es alejarse un tiempo de este mundillo, tan dulce para algunos toreros y tan cruel para otros. En primero de su lote fue un toro que según transcurría la faena le costaba tragarse los muletazos, pero al principio de esta le permitió llevar a cabo el toreo, pero el coleta no lo aprovechó, se limitó a meter el pico de la muleta, rematar para fuera perdiéndole terreno a su oponente, y eso cuando un toro saca algo de casta no lo permite. Otro hecho que demostró que este torero no está en condiciones de medirse con toros que le exijan un mínimo de profesionalidad era la forma de tomar la muleta, la cogía por el extremo del estaquillador. A su segundo lo recibió con el capote con mucha voluntad, pero no cargó la suerte en los lances de recibo, así que estos perdieron toda compostura ante el público. Ya con la franela el toro mostró la blandura con la había salido de chiqueros, pero el torero estuvo desconfiado ante él, y claro cuando un torero pierde el sitio que debe tener en la cara del toro, la voluntad no vale para nada. Como decía anteriormente, es una pena, torero.

Matías Tejela se encontró con un enemigo que salió del corral mostrando mucha codicia, impropia de los toros modernos. El torero le plantó pelea en el tercio y con el capote levantó los primeros oles de la tarde. Puso al toro en suerte con unos graciosos galleos que gustaron mucho al público. Se le vio entregado al coleta y al respetable también. Ya con la franela le dio unas series de redondos y de naturales muy templados pero sin colocarse en su sitio, pero el toro se fue apagando y el torero cometió el error de prolongar la faena, hecho que es muy natural actualmente, donde prima mas la cantidad que la calidad, y eso vale ante un toro criado con el atributo de la borreguez, pero cuando un animal saca algo de casta, no permite esas alegrías, y claro, una faena de más a menos tiene el inconveniente de enfriar a la concurrencia, que es quien tiene en sus manos solicitar al presidente el premio que considere oportuno, y eso fue lo que hizo, la petición de oreja fue minoritaria y el usía no la concedió. En su segundo, y ante un enemigo sin trapío, Tejela al parecer quedó afectado por la decisión presidencial y volvió a mostrar ese estado de torero ventajista y sin sitio. Su enemigo se desplazaba bien por ambos pitones pero la desconfianza se hizo dueña del ánimo del torero, tanto los redondos como los naturales que ejecutó estuvieron llenos de vulgaridad. El toro se fue apagando paulatinamente y terminó acudiendo al engaño con la cara alta. En fin toros que no admiten el toreo moderno y necesitan que alguien les indique por donde tienen que entrar y por donde deben salir, eso, si sometiéndolos. Ese alguien tiene que ser el torero.

El Payo por su parte estuvo muy por debajo de las condiciones de su enemigo. Comenzó pasándoselo al natural, pero perdiéndole pasos y bailando alrededor del toro. Con los papeles invertidos era el toro quien mandaba en lugar del torero, y claro, cuando es el animal quien impone las condiciones de la lidia, al torero no le queda otro remedio que obedecer. Su segundo un toro de capa sarda, atacado de kilos, fue picado muy mal por Efren Acosta y peor lidiado por Candelas. El torero tampoco intentó mejorar su anterior actuación, comenzó perdiéndole pasos y claro ese toreo es muy poco gratificante para un público exigente como el venteño, que aunque a veces se deje llevar por la pasión de la figura de turno, sabe lo que le gusta, y eso no era precisamente de su agrado. El toro necesitaba una muleta que le corrigiera algunos defectos y esa no fue precisamente la del torero mejicano..

©Pepeíllo

sábado, 19 de mayo de 2012

18 de mayo de 2012: Ni una a derechas


Toros. De Fermín Bohórquez. Encaste Murube. El quinto fue devuelto, en su lugar se lidió un sobrero de Encinagrande. Procedencia Domecq
Terna:
  • Miguel Abellán: Estocada de bonita ejecución perdiendo la muleta. División de opiniones cuando saluda. Estocada trapera saliéndose de la suerte. Silencio.
  • Arturo Saldívar: Estocada tendida y caída perdiendo la muleta y descabello tras aviso. Silencio. Pinchazo bajo saliéndose, estocada casi entera y tendida Aviso. Silencio.
  • Víctor Barrio: Estocada baja entrando fuera de cacho y descabello. Silencio. Bajonazo infame. Silencio benevolente.

Suerte de varas: El encierro que trajo Bohórquez estuvo mal presentado y escaso de fuerzas. Hacía mucho tiempo que no comparecía esta ganadería en corrida ordinaria y debería haber esmerado la presentación y haber llenado algo el depósito de casta de los toros . Algunos animales salían al ruedo sin ninguna codicia. Destacar un par de Miguel Martín al tercero de la tarde.
  • Primero: Sabático: Un inválido que el presidente se obstinó en mantener en el ruedo. La suerte de varas fue un puro simulacro
  • Segundo: Malvista. Se deja pegar, pero el picador no lo castiga. Protestas. Muestra blandura el astado y el piquero se limita a marcar el segundo puyazo.
  • Tercero: Resultón. No se entrega en el castigo. En la segunda vara el piquero marca sólo.
  • Cuarto: Oscurito. No se empleó en las dos veces que acudió al montado.
  • Quinto: Tornillero: Pierde las manos cuando entra al caballo. No lo pica y se derrumba ante el montado.
  • Sexto: Mazagato Pica trasero el montado, para no perder la costumbre. Cita toreando a caballo, pero cuando el toro se arranca marra el puyazo. Una pena.
Presidente: El sainete que montó el Presidente comenzó en el primer toro, con signos evidentes de invalidez, lo mantuvo en el ruedo a pesar de las protestas, pero D. César, hizo caso omiso a los que pagan y decidió tener contentos a los manejan este negocio. El sabe que los aficionados por mucho que se quejen, al día siguiente vuelven, pero los empresarios, no, en cuanto esta plaza deje de ser negocio desaparecen y claro hay que tenerlos contentos.


Los terna de hoy hizo olvidar a la del día anterior y seguramente, si esto sigue así, que seguirá, ya que no hay en el horizonte visos de cambios, la de mañana hará olvidar a la de hoy. Así va la feria. Los toros mal presentados, mansos sin gota de casta y con las fuerzas justas, algunos para rodar por la arena, aburrieron al personal hasta el hastió. A continuación pasaron por el escaparate del albero venteño los toreros, que con su actuación dieron la puntilla definitiva a la tarde, llenándola de sopor y de desidia. Muchos aficionados comentaban: esto no hay quien lo aguante, y los mas transigentes se ponían a hablar con los vecinos de su localidad, mientras el coleta de turno se jugaba la vida ante un enemigo “fiero y codicioso que vendía cara su muerte”, de nombre, claro. Fíjense si eran fieros que Víctor Barrio se colocó en centro de la boca de riego de la plaza a recibir a su primero por talaveranas. Los aficionados que aún atesoran en su retina algún hecho de años pasados, cuando los toros salían de chiqueros comiéndose los capotes y había que pararlos, sometiéndolos, pensaron que el torero era un temerario por la hazaña que iba a realizar. Nada de eso se cumplió. Ni los toros, ni los toreros son como los de antes, ni el público tampoco y pronto se dieron cuenta que habían valorado en demasía al torero, ya que el toro cuando llegó a jurisdicción se comportó de una manera extraña, como si alguien ya le hubiera hecho la faena en los corrales.

Miguel Abellán le recetó una estocada a su primero recibiendo, que aunque perdió la muleta fue de bonita ejecución. En la faena con la franela se limitó a componer la figura, como si saliera de las series descubriendo el toreo. No se cruzó en ningún momento de la faena al invalido y su toreo fue tan vulgar que no fue comprendido por los espectadores, lo que si caló en los tendidos fue el sopor a que sometió a los asistentes. Su segundo enemigo, un novillo, o un medio toro, como mejor les venga, le puso en bandeja el triunfo, ya que metía la cabeza con claridad, pero el torero no estaba dispuesto a mejorar la actuación anterior, así que continuó con la misma tónica, pero de tanta vulgaridad se sacó de la muleta un derechazo templado y largo que si llegó a los tendido, pero sólo uno, no quería emborrachar a la concurrencia con su excelso arte, sería que no lo merecía.

El primer toro de Saldívar, sin trapío y sin cabeza para no desmerecer de la línea de sus hermanos de camada, mostró una blandura impropia de un ejemplar de lidia. Ya con la franela el torero mejicano comenzó adornándose con un molinete y un cambio de manos, pero cuando llegó la hora de torear, que para eso se vistió de luces, lo hizo corriendo bien la mano en redondos pero descargando la suerte, y claro, eso no gustó mucho a los que pagaron por ver torear. Al natural embarcaba bien al toro, pero remataba para fuera los muletazos privándolos de la hondura necesaria para levantar los oles de los tendidos. El toro fue una autentica babosa, que ponía la cabeza allí donde le marcaba el torero, pero más no podía hacer el pobre animal. Su segundo, un manso y flojo de remos, no soportó a la lidia que lo sometió el torero, El presidente lo tenía que haber devuelto a los corrales como hizo con el anterior, pero lo mantuvo en el ruedo ¿en beneficio de quién? De los mismos de siempre y estos precisamente no son los espectadores que pagan. Toreando al natural el torero se cayó en la cara del toro y este no tuvo fuerzas ni para cornearlo, hecho que agradeció el torero y la concurrencia.

El primero de Víctor Barrio salió al ruedo mostrando una evidente escasez de fuerza y de trapío y a pesar de esto, ningún torero fue capaz de recogerlo. Este hecho es un mal del que adolece el toreo moderno y de todo aquel que lo practica. Al toro le costaba humillar y terminó subiéndose a las barbas del torero que lo desarmó en cuanto se descuido el coleta. Fue un manso peligroso y el torero no mostró los recursos necesarios para este ejemplar. Los aficionados que predecían ya la faena de antemano decían: que salga el siguiente. Su segundo un manso y blando para lo que había sido seleccionado, lo recibió el torero con un pase cambiado, y en cuanto le bajó la muleta el animal clavó las manos en la arena. Fue una faena insulsa, no hubo ni toro ni torero. Si con lo que les he contado creen que aún quedan ganas de volver a la plaza, los aficionados no han entendido nada de lo que se ha visto hasta la fecha.


©Pepeíllo

viernes, 18 de mayo de 2012

17 de mayo de 2012: Es lo que hay


Toros. cinco de Victoriano del Rio y uno de Cortés, corrido en 3ª lugar. Origen Domecq en sus diversas ramas.

Terna:
  • Sebastián Castella: Estocada hasta la bola, matándolo con la mano izquierda. Oreja. Estocada caída saliéndose de la suerte y perdiendo la muleta. Aviso. Silencio.
  • José Mª Manzanares: Estocada casi entera y trasera en la suerte de recibir. División de opiniones. Estocada baja. División de opiniones cuando saluda.
  • Alejandro Talavante: Estocada trasera caída, trasera y tendida. Silencio. Estocada que hace guardia y descabello. Arrolla a un peón de su cuadrilla cuando intenta sacar el estoque.
Suerte de varas: Los astados de Victoriano del Rio no hicieron un buen juego en el caballo, y algunos blandearon. Los picadores tampoco se emplearon en el castigo, ya que no hacía falta, porque los toros, no se conocen los motivos, pero salen a la arena con una falta de agresividad y acometividad que son impropios de de animales de esta raza. No es de extrañar que algunos malpensados digan que los aliñan antes de salir al ruedo. Desde luego argumentos no les falta. La corrida estuvo mal presentada, el 3º, 4º y 5º, no tenían el trapío que exige esta plaza y eso que según comentarios del tendido, el ganadero había puesto al servicio de los toreros dos camiones de toros. Ya se sabe el poder de las figuras.
  • Primero: Jarretero: En la primera vara lo pica trasero y el toro intenta quitarse el hierro. Mansea. La segunda vara no existió, nada más entrar al caballo el peón, Javier Ambel, sacó al toro del caballo.
  • Segundo: Jubilado. Lo agarra delantero y rectifica el pedazo de inútil, Por supuesto cuando rectificó colocó la vara trasera. Para esto no hubo protestas de los isidros. El toro no se empleó en el castigo, perdió las manos y no precisamente por codicioso. En la segunda vara, también trasera, el toro no se empleó.
  • Tercero: Curioso. Hasta el rabo todo es toro, debió pensar el piquero. Le arrea tres en uno, que vergüenza. Pierde las manos cuando lo saca el peón del caballo. Marca sólo. Sigue blandeando. Protestas.
  • Cuarto: Orador: Le tapa la salida, y le hace la carioca, el toro se vio en la necesidad de dejarse pegar por el indocumentado picador. Hacen una fea pelea en la segunda entrada, tanto el piquero como el toro.
  • Quinto: Guasón: Pica trasero y el toro no se emplea. Pica en el morrillo, cosa inusual, pero marcando la puya solamente. Los aficionados protestan. El toro no se ha empleado en la pelea.
  • Sexto: Lastimado. Acude al caballo sin ponerlo en suerte. No se emplea, se deja pegar. Blandea. En la segunda vara marca solo la puya.

Presidente: En el primer toro permitió que el peón sacara al toro en su entrada al caballo en la segunda vara, nada más entrar en jurisdicción. Qué pena que tragara con la medicina impuesta por el torero Castella y privara a los aficionados de ver una segunda entrada al caballo.

El cartel de ayer era considerado la estrella de la feria, con tres espadas que forman parte del escalafón de figuras Los tres tuvieron que abandonar la plaza por sus propios medios, Castella lo hizo retirándose a la enfermería cuando acabó con su segundo enemigo, ofreciendo lo mejor de sus oraciones a la providencia, que lo libró de una cornada, que tal y como se produjo, podía haberle traído malas consecuencias. Sus compañeros la abandonaron también por sus propios medios, pero sin esos loores, que habían recogido en otras plazas.

Los aficionados estaban dispuestos a seguir el mismo patrón, pero los maestros debían demostrar sobre el albero que eran merecedores de tal distinción toreando, y eso fue precisamente lo que no ocurrió, y aunque algunos sectores del público soberano estaban dispuestos a encumbrar a los espadas, estos no quisieron que en la plaza hubiera unanimidad de criterios, y mientras los isidros, publico benevolente, fácil en el aplauso y conocedor de los méritos de los toreros cuando se ponen a dar pases a fieras sin codicia, querían perfumar la tarde de triunfos, los aficionados, no estaban de acuerdo con los regalos que se iban a impartir, ya que a su criterio, los toreros vienen a torear, no a dar pases y menos con las ventajas que estuvieron imprimiendo a todas sus faenas, impropias de las figuras del escalafón, a los cuales hay que exigir por un motivo fundamental, porque saben torear y para eso cobran, y no, que traten de vender un producto totalmente fraudulento y falto de emoción al faltar lo esencial de la fiesta, el toro.

Intentaron triunfar toreando con el pico de la muleta, colocándose fuera de cacho, sacando al toro para fuera en lugar de torear para dentro, sin cruzarse, rectificando terrenos, presentando el engaño retrasado y lo que es más importante, delante de animales sin emoción y sin gota de casta, y cuando uno de ellos se cuela de rondón, como le ocurrió al sexto, Talavante no estuvo a la altura que requería su enemigo y claro, de tanto pico el animal se aburrió y decidió rajarse, ante esto el torero echó mano del recurso del arrimón, para tratar de lavar su imagen deteriorada cuando intento torear. De acuerdo, el estado de ánimo del torero no estaba en el mejor momento, ya que había sufrido una perdida familiar, pero ante una situación de este tipo, los espectadores hubieran comprendido su ausencia. El que peor parte se llevó del simulacro de corrida fue Castella, que al citar a su enemigo, el primero de la tarde, desde el anillo, el toro no obedeció al engaño y lo arrolló. Cogida que conmocionó al público presente que en un momento creyó lo peor, pero el torero, después de recuperarse del shock, siguió toreando hasta que despenó a su enemigo con una estocada hasta la bola, eso sí, algo mermado de facultades. Con su segundo enemigo, un animal, sin trapío pero que tuvo movilidad en la muleta, no se ajustó el torero. El toro salía rebrincado de los muletazos y necesitó que lo sometieran por bajo, pero Castella no estaba en condiciones. Un hilo de sangre manaba a la altura de la ingle como consecuencia de la cogida.

Manzanares fue el torero que más intentó el toreo moderno. Ya al recibir de capote a su primero lo hizo descargando la suerte, a pesar de levantar los primeros oles de su faena. Con la franela mostró un temple exquisito, y fue una pena que un torero joven y con unas condiciones envidiables, se limite a meter el pico, a descargar la suerte, torear con la muleta retrasada y sacar el toro para afuera. A su toreo le faltó hondura y le sobraron trampas. Con su temple trató de engañar a casi toda la plaza, en especial a los isidros. Hubo un espectador que se atrevió a decir: “carga la suerte aunque sea una sola vez”, pero el torero siguió con la misma tónica ventajista.

 ©Pepeíllo