domingo, 8 de septiembre de 2024

 8 de septiembre de 2024


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros. 2º desafío ganadero.

“Desafío de mansedumbre”

Ganadería

Se corrieron 3 toros, Dolores Aguirre lidiados en 1º, 2º y 3º, lugar y 3 de Sobral, lidiados en 4º, 5º y 6º. Bien presentados pero con una falta de casta, aunque sea mala, impropia de un toro de lidia, el tercero se echó en la faena de muleta, mal juego en el caballo y llegando a la muleta mostrando mucho sentido, sabiendo lo que dejaban atrás y lo que tenían delante.

Terna:

Pepe Moral: De marfil y oro. En el primero estocada desprendida entrado sin ventajas. Saludos. En el cuarto estocada delantera tras aviso. Silencio.

Miguel de Pablo: De azul y azabache. Estoconazo tirándose por derecho. Vuelta al ruedo tras petición. En el quito estocada delantera entrando fuera de cacho. Aplausos.

Luis Gerpe: De marino y oro. Pinchazo que valió. Silencio. En el sexto estoconazo de bonita ejecución. Aplausos.

Presidente: D. Jesús García Gudiña.

Sin problemas en su cometido.

Suerte de varas:

1º Argelon. (Dolores Aguirre). En la primera vara entró sin colocar en suerte. El picador lo castigó trasero, en esta vara no se pudo comprobar su comportamiento, en la segunda entrada se repuchó y salió suelto. Con ello se vio lo que tenía dentro.

2º Burgalés. (Dolores Aguirre). El piquero le recetó un castigo trasero, el animal salió huyendo al sentir el hierro. En la segunda entrada tardó en entrar al caballo, y cuando lo hizo fue para castigarlo trasero, tapándole la salida y cuando le “abrió la puerta” el toro salió huyendo.

3º Pitillito. (Dolores Aguirre). El picador le tapó la salida y le zurró la badana. En la segunda entrada volvió a castigarlo con dureza. El animal empujó sin fijeza.

4º Trasmara. (Sobral). Acudió suelto al caballo, no empujó en el peto y el montado deslució la suerte. En la segunda entrada se arrancó de largo pero manseó en el castigo saliendo suelto.

5º Encornado. (Sobral). En la primera vara empujó sin clase ofreciendo un juego de manso. En la segunda recibió el castigo trasero, se repuchó y salió suelto. “Una joya de animal”.

6º Nocheblanca. (Sobral). En la primera entrada fue una demostración de incompetencias del piquero, marró al colocar el hierro y cuando lo hizo le tapó la salida, el animal se dejó pegar sin emplearse en el peto. En la segunda entrada fue castigado trasero y salió suelto.

Cuadrillas y otros.

Tarde soleada con mucho cemento sin ocupar. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Luciano Briceño, hombre ligado al mundo del toro,y en sus últimos años fue asesor de la plaza de Las Ventas- D.E.P. 
 
Los picadores en su línea: picaron trasero, tapando la salida a los toros que en la mayoría de los casos es injustificado, por lo menos en la primera entrada al caballo, ya que evitan con ello que se vea el comportamiento del animal. A varios de ellos que no les taparon la salida, “cantaron la gallina” saliendo huyendo de la suerte.

En el primero los toreros de plata montaron “su sainete” en el tercio de banderillas. Tuvieron que pasar cuatro veces para colocar 4 palos. “Son profesionales de postín”, que se lucen cuando acceden al coso, sintiéndose héroes de plata, pero luego en el ruedo… son villanos de baja extirpe, profesional claro. En el sexto recibieron una lección de sus compañeros, Juan Pedro Asoreño, que tuvo que desmonterar en la colocación de los rehiletes y Mehdi Savaili manejó con mucho temple el capote enseñando al toro a embestir. A mi entender también debió desmonterarse. En el tercero lo tuvo que hacer en la colocación de los palitroques.

Comentarios:

Resaltar que los toreros tuvieron la suerte de salir con su propio pie del coso, despenando a sus enemigos sin usar el verduguillo, no sin recibir la firma de la mansedumbre y de la peligrosidad que mostraron en la muleta. Durante la lidia del quinto Pepe Moral se retiró a la enfermería cojeando visiblemente por las lesiones durante la lidia del cuarto al cual recibió a portagayola. Al sufrir un revolcón su compañero Miguel de Pablo, en el quinto, salió de la enfermería por si hacía falta su colaboración en el ruedo. Un detalle de profesionalidad del director de lidia.

Algunos cobraron buenas estocadas, tirándose por derecho, dignas de vuelta al ruedo, como ocurrió en el primero, en el segundo y en el sexto. La condición del ganado puso de manifiesto una falta de dotes lidiadoras de la terna. Ninguno de los toros se prestaron al lucimiento y lo que debieron hacer es lidiar en lugar de intentar ponerse bonito en la cara del toro. No fueron momentos para ello. Que estuvieron dignos y tuvieron que tragar ante el material que les tocó lidiar, de acuerdo, pero tanto lo que trajo Doña Lola, como lo de Sobral, necesitaron muletas que mostraran su condición de dominadores en la pelea. No fue así ya que el toreo moderno exige cien muletazos en cada faena, prima la cantidad y no la calidad,y todo aquel que intente salirse del guión, es duramente criticado por la “peña” que mora en los tendidos y que se ve en la necesidad de mostrar sus escientes conocimientos por el mero hecho de adquirir una localidad. ¡Ah!, me olvidaba,  los del clavel continúan desaparecidos. Bueno, está próxima la despedida de Ponce A buen entendedor...

©Pepeíllo.

domingo, 1 de septiembre de 2024

 1 de septiembre de 2024

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros. Desafío ganadero.

“Toreo de ¡Olés!, pero…”

Ganadería

Se lidiaron 6 toros, 3 de Saltillo lidiados en 1º, 2º y 3º, lugar y 3 de Valdellán, estos últimos de procedencia Santa Coloma, en el primer desafío ganadero celebrado. El ganado trajo de las dehesas buena presencia, varios de ellos fueron aplaudidos de salida. El cuarto blandeó en exceso, El tercero y sexto, sobre todo este, pusieron en bandeja el triunfo de Castaño, pero el matador falló con los aceros. En el caballo su juego fue desigual y ninguno apretó en el peto metiendo los riñones y humillando. Varios de ellos salieron sueltos y se repucharon en el castigo.

Terna:

Sánchez Vara: De rosa y oro. En el primero estocada baja saliéndose de la suerte. Necesitó entrar a matar tres veces más con poca fortuna y usar el descabello en dos ocasiones. Silencio tras aviso. En el cuarto bajonazo. Silencio.

Rubén Pinar: De blanco y oro. En el segundo estocada habilidosa metiendo la mano, entrando fuera de cacho. Aplausos. En el quinto Pinchazo sin soltar y estocada caída. Silencio.

Damián Castaño: De malva y oro. En el tercero media desprendida y cuatro descabellos tras aviso. Vuelta al ruedo. En el sexto tres pinchazos, estocada baja y dos descabellos, tras aviso. Aplausos.

Presidente: D. Juan A. Sanz Martín.

En el sexto y atendiendo la petición del torero, cambio el tercio con dos entradas al caballo. El toro debería haber entrado de nuevo.

Suerte de varas:

1º Astudero. (Saltillo). En la primera entrad fue castigado trasero y salió suelto. En la segunda el piquero no tuvo compasión y le hizo una sangría. En la tercera de nuevo la puya cayó trasera. El animal manseó y salió suelto.

2º Tiburoneto. (Saltillo). En la primera entrada fue castigado trasero, el animal empujó sin clase, con un pitón, y le tapó la salida el montado. En la segunda otro detalle de ineficacia del picador. Lo castigó trasero y el toro se dejó pegar sin más.

3º Morisqueño. (Saltillo. Fue castigado trasero, no se entregó en la pelea empujando con un pitón. Salió suelto. En la segunda el piquero le tomó la medida de castigarlo trasero, el animal se repuchó. En la tercera entrada se arrancó de largo y el piquero marco trasero el castigo. ¡Al paro, Javier Martín! Es lo que se merece el picador.

4º Marmolejo. (Valdellán). En la primera entrada desmontó al picador y éste se limitó a sujetar el caballo. En la segunda entrada otro desastre, el toro apretó y volvió a desmontar al piquero. En la tercera el toro se arrancó de largo y solo recibió un picotazo. Bonita vara.

5º Huerfanito. (Valdellán). En la primera vara lo agarró trasero y el toro se dejó pegar mostrando blandura de remos. En la segunda entrada empujó sin clase y el picador anduvo a la misma altura. Tuvo que rectificar el castigo.

6º Hechicero. (Valdellán). En la primera entrada se dejó pegar pero sin emplearse. Salió suelto. En la segunda lo dejó de largo, el toro tardeó pero al final se arrancó con tranco pero el piquero puso su nota negativa marrando el castigo. El animal se dejó pegar.

Cuadrillas y otros.

Tarde de calor, la plaza registró una floja entrada. Poco interés y profesionalidad continúan mostrando los picadores, a pesar de ir instalados en caballos armados hasta las orejas.

Los toreros de plata pasaron por el albero venteño sin pena ni gloria. En el cuarto Sánchez Vara dio orden a su cuadrilla para que se tapara. La responsabilidad de la colocación de los palitroques, corría a su cargo. Estuvo digno el torero de Guadalajara, aunque en el primer par clavó al segundo intento. En el segundo aguantó el arranque de su enemigo y el tercero quiso deleitar con un par “al violin”, sin caer en la cuenta que era tarde de aficionados, y esta suerte es para espectadores más experimentados en esta materia.

Comentarios:

La trilogía para cualquier actividad es “Querer, saber y poder”. Damián Castaño, las reunió ayer en su lote, o por lo menos lo intentó En el tercero un Saltillo de bella estampa, se echó la muleta a la izquierda y después de una tanda consintiendo dibujó unas series de naturales de bonita ejecución. Cuando quiso adornarse con la derecha lo hizo con mucho gusto, sin descomponer la figura, muletazos de arriba abajo y rematados en la “caera”.. Fue una faena para disfrutarla. Pero el salmantino falló a espadas. Se le esperaba en el sexto con ilusión, suele pasar cuando a un torero se le ve en su primero con sitio y con ganas de hacer el toreo de verdad. El sexto fue un ejemplar de Valdellán, que no había mostrado nada interesante durante la lidia, pero el toro quedó un poquito crudo en el caballo y comenzó a meter la cara en la muleta y no se cansó de embestir, pero con transmisión. El matador lo recibió con unos muletazos por bajo que sirvieron para recordar a los aficionados que no todo son críticas, y los olés volvieron a resonar en los tendidos. Continuó con unos derechazos citando con la muleta ´”plancha”, llevando la cara del toro metida en la pañosa, hecho que habitualmente no se ve con frecuencia. Es la diferencia entre poder y querer. En el toreo al natural aguantó las acometidas de su enemigo, pero anduvo algo remiso en la ejecución de los naturales, ya que no llegaba a rematarlos, restándole a su faena la vistosidad y a su enemigo lo que le ofreció, casta y bravura. A mi entender y a pesar de lo que él entendió en su faena, le faltó “el saber”. Si digo que el toro estuvo por encima del torero, que nadie entienda que quiero quitarle méritos, solamente que cuando aparece en el ruedo la casta y la bravura, el torero debe reunir en sus engaños, “querer, saber y poder”.

Sánchez Vara, torero con grandes dotes de lidiador, en su primero se encontró con un “saltillo”, que desde el principio de faena comenzó a medir las embestidas y con un incomodo calamocheó por ambos pitones, solo consiguió sacarle una tanda por el pitón izquierdo llena de profesionalidad. En el cuarto el toro comenzó metiendo la cara y el matador anduvo con precauciones citando fuera de cacho. El animal se fue quedando sin recorrido y escaso de fuerza, lo que abortó las expectativas del matador.


Rubén Pinar se encontró en su primero con Tiburoneto al cual le basó su faena con la derecha, ya que por el pitón derecho el toro acudía al engaño avisado. Según transcurría la faena el toro se fue apagando, permitiendo que el torero estuviera digno en su labor. En el quinto se encontró con un enemigo que no valía un duro. El torero lo intentó en el toreo al natural pero sin colocarse. Por el derecho el toro no tuvo transmisión y el albaceteño se puso pesado en su labor.

©Pepeíllo.

miércoles, 21 de agosto de 2024

 EL AYER Y EL HOY DE LA FIESTA

A los jóvenes que están en el buen camino.

Miguel Reta volvió a lidiar en Tafalla, y parte de la afición se desplazó a esta localidad para ver una corrida de la casta navarra, Los que intentaron acudir al apartado se encontraron que no podían presenciarlo dadas las complicaciones del ganado. Los aficionados tuvieron que conformarse con ver los toros de manifiesto, y con un exigido silencio y entrando en los corrales en grupos.

Cuando terminó este ritual, se pudo comprobar el contraste entre la alegría de las calles y la seriedad de lo acontecía en la plaza de toros. Muchas caras conocidas fueron encontrándose en la plaza llegados de distintos puntos de la geografía taurina, Los aficionados reclaman espectáculos con ganado distinto y los empresarios aún no se han enterado. Por los comentarios esperaban la hora del comienzo sumidos, por un lado en la incertidumbre de lo que nos ofrecería el juego del ganado de Reta y por otro, llenos ilusión por ver lidiar una corrida considerada de otra época..

El reto del ganadero Reta, cumplió las expectativas, Ganado duro de pezuña que no regaló ni una franca embestida y que para ello fueron criados. Frente a ellos y agazapado entre las tablas de los burladeros un valiente torero, Sánchez Vara, de 45 años, fajado en “aguas bravas” y salir siempre a flote de tormentas y tornados, en arenas donde los animales son exigentes. Encierros que le han permitido ocupar un lugar en el escalafón, donde los aficionados miran sus nombres con el debido respeto. El torero de Guadalajara, soñaría en la soledad de la tronera, aunque arropado por tendidos abarrotados, que un toro navarro metiera la cara y pudiera robarle unos naturales. Esto pudo ocurrir en el tercero, al cual pudo sacarle algún muletazo suelto. Esos regalos boyantes solo encallan en mares en calma, donde los toreros pueden pescar los trofeos con toda tranquilidad y sin que la turbulencia de las aguas le exija ponerse el traje de faena

Si esta gesta la hubiera llevado a cabo un torero con glamour, los servicios ofrecidos por el pueblo navarro se hubieran quedado cortos y hasta la prensa que nada tiene que ver con la seriedad de estos festejos, hubieran inundado el hotel donde se hospedaba el torero glamuroso, pero esta no era su guerra, así que a Tafalla acudieron los que deseaban arropar al valiente espada. Pero no faltaría algún gacetillero que señalaría al torero de Guadalajara como un “chalao”. Enfrentándose a un ganado más propio de carretas. Pero ellos saben que lo que se anunció en Tafalla formaba parte de los inicios de la fiesta de los toros, pero no pueden manifestarlo ya que forma parte de los acuerdos tácitos que tendrán con los toreros con glamour.

Sánchez Vara salió con el estoque de verdad al último tercio, el ganado no permitía la vulgaridad del estoque simulado. Sin embargo varios sectores del coso de Tafalla criticaban la brevedad en las faenas sin comprender lo que iba apareciendo por toriles. Escuché comentarios posteriores al festejo que el ganadero tenía mucho trabajo por hacer. Todos los ganaderos tienen mucho trabajo por hacer, los que prestan su dudosa dignidad a la fiesta y a los toreros ventajistas, haciendo un animal para las figuras de esta época, como los que son fieles a lo tradicional, sin doblarse ante los despachos. Claro que Reta tiene mucho trabajo, pero la afición le desea que no abandone el camino emprendido por el bien de la fiesta y por respeto a los aficionados. Si alguien no lo entiende, que no pierda el tiempo acudiendo a este tipo de corridas, y que mantenga con su bolsillo a toros moribundos y a toreros donde llevan grabado en su muleta la lacra de los avisos de la vulgaridad.

Como epílogo, una reflexión, Se imagina un cartel: Toros de Reta para los diestros, Morante de la Puebla, Enrique Ponce y José María Manzanares. Habría que unir varios cosos para que cupieran todos los espectadores que acudirían a este tipo de festejo. Me surge la duda: ¿Que hacen los empresarios que no emplean sus esfuerzos en esa dirección?

Pepeíllo. Miembro de La Asociación el Toro de Madrid.

sábado, 17 de agosto de 2024

La proeza incompleta de Sánchez Vara con seis toros de Casta Navarra


Tafalla, Navarra. 17 de julio de 2024. 

Seis toros de Miguel Reta de Casta Navarra, con Javier Sánchez Vara como único espada.


La decimonónica plaza de toros de Tafalla fue el lugar escogido por Sánchez Vara para realizar la gesta de matar seis toros de Reta de Casta Navarra. Con los tendidos colmados hasta la bandera, a las seis de la tarde rompió el paseillo con el diestro alcarreño vestido de azul marino y oro, y con un precioso capote de paseo negro con la imagen de Jesús el Pobre bordada; los sobresalientes de la tarde fueron Alberto Pozo y Emilio Serna. La hazaña estaba a punto de comenzar.


Se abrió la puerta de toriles y, tras un breve recibo capotero, el matador decidió colocar a Veleto en los medios, siendo picado por el varilarguero en la querencia. Lo que parecía algo excepcional, rápidamente se convirtió en la tendencia del resto de la corrida, para el consecuente enfado de los espectadores, incapaces de comprender el motivo por el que Sánchez Vara ni intentó forzar el encuentro entre sus oponentes y el jaco en la contraquerencia. Tampoco se entendió que, en un evento de este calibre, la tónica general fuera la de asestar un sólo puyazo. Modas actuales tan arraigadas de las que uno no se puede desprender aun estando transportado dos siglos atrás. En cuanto a la empleabilidad de las reses, el comportamiento fue desigual, aunque la mansedumbre y la dureza destacó en la mayoría de ellas.


A partir de ahí, la tarde transcurrió con la normalidad habitual de cuando los toros que aparecen por chiqueros se salen de lo convencional, pues se les hizo lo opuesto a lo correcto. La lidia requerida por las reses navarras debía de ser de una delicadeza suma, con capotazos bajos para atenuar la tendencia de los animales a cabecear y a salir con la cara alta, pero no fue así. Cualquier capotazo era válido, y cualquier momento era el idóneo para intentar colocar banderillas; se acabaron poniendo de una en una. Aún así, destacó la labor de Francisco Javier Tornay y de Venturita, que acabaron desmonterándose. Dio la sensación de que el disposición que le faltó al matador la adoptaron los de plata.


A pesar de todo, todavía quedaban esperanzas de que toro y torero formaran alguna estampa para el recuerdo en el tercio de muleta y recrearan aquellas escenas que en su día pintó Goya. La realidad fue que al genio aragonés no le hubiera dado tiempo ni a coger el pincel dada la brevedad con la que Sánchez Vara se empleó con la franela. Eso sí, hasta al pintor más torpe hubiera sido capaz de crear una obra de arte de grandes dimensiones si nos ceñimos a la duración empleada en terminar con la vida de los animales; el matador vivió un auténtico calvario con la espada.


La corrida la salvó el tercero, de nombre Rabón, colorado, ojo de perdiz y veleto. Un toro lleno de casta al que, tristemente, sólo se le permitió una entrada al caballo. Tras un buen tercio de banderillas, el diestro ofreció las dos únicas tandas de naturales que se vieron en toda la tarde. Fruto de la ilusión y emoción de la hazaña, la predisposición del público era tal que aquellas tandas hubieran sido suficientes para cortar una oreja, si no llega a ser por la odisea que sufrió con los aceros. Colocado fuera de sitio, entró a matar con tan poca fe que necesitó cuatro intentos hasta que, tras una media estocada tendida, el animal cayó. Se le concedió la vuelta al ruedo.


Finalmente, el sexto toro fue devuelto por lesión y salió por chiqueros el primer sobrero. El animal de la ganadería navarra de Hnas. Azcona, que devolvió a los presentes al siglo XXI. Más voluntarioso que artístico, cortó una oreja, que servía como reconocimiento al esfuerzo y al valor de querer hacerse un hueco en las páginas de la historia de la tauromaquia.


En definitiva, aunque el curso de la tarde no fuera el esperado ni el deseado, es de justicia agradecer tanto a Miguel Reta como a Sánchez Vara la dignidad con la que dotan a sus respectivas profesiones y esperemos que más tarde que pronto nos brinden otro espectáculo que nos haga retroceder en el tiempo y nos abstraiga del hastío tan característico del toreo del siglo XXI.


Gonzalo Fernández de Barrena Machón









jueves, 15 de agosto de 2024

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros. Festividad de la Virgen de la Paloma.

“No aprenden los toreros modernos”

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de José Enrique Fraile de Valdefresno. Procedencia Lisardo y Atanasio. Bien presentados, de juego desigual pero de agrado para los aficionados.

Terna:

Adrián torres: De rosa palo y oro. Cuatro pinchazos, aviso. Tres descabellos, 2º aviso, después incontables descabellos hasta que claudicó el pobre animal. Silencio. En el cuarto estocada tirándose por derecho. Oreja.

Gómez del Pilar: En el tercero estocada desprendida, aviso. Saludos. En el quinto pinchazo, aviso y estocada desprendida. Vuelta al ruedo.

Jesús Duque: De catafalco y azabache. En el toro de su confirmación, estocada algo trasera. Después de echarse lo levantó el puntillero dos veces. Vuelta al ruedo. En el sexto el toro se echó después de un pinchazo y no consiguieron levantarlo. Silencio.

Presidente: D. José A. Rodríguez San Román.

Sin problemas en su cometido.

Suerte de varas:

1º Yeguesero. En la primera vara se dejó pegar, salió suelto buscando las querencias. En la segunda entrada fue castigado trasero, volviendo a salir suelto de los engaños.

2º Pretencioso. Fue castigado trasero en la primera entrada y se dejó pegar, como bien siendo costumbre le tapó la salida. ¡Qué vicio! Interesado claro. En la segunda entrada se limitó a marcar pero también trasero.

3º Madrileño. La primera vara caída y la segunda caída y trasera. En ambas el animal no se empleó.

4º Fardero. Apretó en el peto en la primera entrada, pero fue castigado trasero. En la segunda entrada se limitó a marcar el castigo.

5º Ponposico. Empujó sin clase en el peto, le tapó la salida y salió suelto. En la segunda entrada hizo una fea pelea pero el montado lo superó castigándole trasero.

6º Rayito. En el primer encuentro con el piquero se dejó pegar, le tapó la salida, el montado sabría por qué. En la segunda vara se ensaño con el animal, le tapó la salida, le hizo la carioca masacrando a su enemigo. El pobre animal lo único que hizo fue dejarse pegar.

Cuadrillas y otros.

Los aficionados deseamos que el piquero Roberto Blanco no vuelva a vestirse de luces. Al hombre le debió dar un ataque de locura o de venganza para hacer lo que hizo. Cagarse al toro. Espero que su matador le perdone, la fiesta creo que no.

La tarde fue de temperatura agradable, pero fue una de las entradas más flojas de la temporada. Los toreros de plata estuvieron a la altura que exige su profesión. Hubo alguna sombra pero el ganado en momentos fue exigente. Destacó David Esteve en la lidia del primero.

Al piquero Juan Francisco Peña se le protestó un mal gesto que tuvo con los espectadores al criticarles su labor.

Comentarios:

El ganado no fue para tirar cohetes, ni fue una dicha de casta y bravura, pero varios metieron la cara en la muleta y dieron la oportunidad para que los matadores pudieran mostrar cada uno sus dotes en la profesión que han elegido y sobre todo, la verdad de su muleta.

Confirmó alternativa Jesús Duque, y lo hizo con nota en su toreo. Como se explica que un matador de toros, que lleva “sin comerse una rosca”, con perdón, desde que tomó la alternativa en 2014 y que maneje la pañosa como lo hizo, o por lo menos lo intentó. En su primero el animal se dolió en banderillas, pero rompió en la muleta y el torero de Requena lo recibió con pases cambiados desde el anillo. Yeguesero comenzó a meter la cara con clase en la muleta rompiendo la mansedumbre que hasta el momento había mostrado. El torero respondió con muletazos templados, haciendo un toreo con gusto. Le faltó a la faena continuidad por el pitón izquierdo, pero insisto, como se explica que un torero que mostró lo que mostró, esté en la clandestinidad de los despachos. Del sexto ni hablar. Se lo cargo en varas el piquero al cual tendrá que pedirle explicaciones. Puedo añadir que si hubiera ido con una figura, ese montado no se hubiera vestido de luces en su vida. Los aficionados eso le deseamos.

Adrián deTorres, le cedió a su compañero Jesús Duque la confirmación de la alternativa. El primero de su lote blandeó y comenzó la faena de muleta con uno muletazos por alto, pero el animal no le ofreció más juego que quedarse corto en las embestidas y acudiendo a los embroques con la cara alta. Trató de justificarse con el arrimón y lo único que recibió fueron dos avisos. No aprenden estos toreros, han montado los avisos en sus faenas y no saben distinguir el toreo de la pesadez. El cuarto fue otro cantar. Lo recibió por el pitón derecho y el animal acudía con tranco al engaño, ejecutando dos tandas por el pitón derecho con temple. Pero el toro comenzó a rajarse y a la salida de cada muletazo buscaba el refugio de las querencias de las tablas. El matador lo sacó a la segunda raya de picadores y allí consiguió cumplir su objetivo por el pitón izquierdo.

Gómez Escorial marcó el principio de su faena a Madrileño con un derechazo que paró el tiempo. En el toreo las prisas son sinónimo de malos toreros. Por el pitón izquierdo el toro tuvo menos recorrido pero el torero trató de convencer a los aficionados con una faena acompañada de colocación y temple hasta donde le permitió su enemigo. Prolongó la faena y recibió un aviso de la presidencia. A su segundo y tratando de darle vistosidad a su labor, lo recibió de hinojos en el anillo, pero el animal se fue apagando cuando aún la muleta del torero no había dicho todo lo que deseaba y después de lucirse con temple con la derecha, por el pitón izquierdo el toro se apagó con prontitud, marchándose a tablas en los remates. 

Tal como se desarrolló la tarde, nadie entendió como estos toreros están en el olvidó de los despachos. Mi amigo Ricardo recordó una frase de un periodista cargada de razón: “las figuras son secuestradores de toreros”. Dicho queda.

©Pepeíllo.

domingo, 11 de agosto de 2024


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de novillos.

“Un bochornoso espectáculo y mucho calor”

Ganadería

Se lidiaron 6 novillos de Paloma Sánchez-Rico de Terrones, procedencia Gamero Cívico. Bien presentados, varios de ellos descarados. Dieron mal juego para lo que se esperaba de esta ganadería.

Terna:

Rafael Reyes: De marino y oro. En su primero tres pinchazos y tres descabellos. Entre actos, un aviso. Silencio En el cuarto dos pinchazos y dos descabellos, recibiendo un aviso.

El Niño de las Monjas: De blanco y oro. En su primero recibió los tres avisos y el novillo quedo mal herido que ni los cabestros pudieron retirarlo del ruedo. Silencio. En el quinto pinchazo y estocada perdiendo la muleta. Aplausos del perdón.

Uceda Vargas: De tabaco y oro. Dos pinchazos y estocada desprendida con mucha muerte. Aplausos. Dos sartenazos infames y dos descabellos al que cerraba plaza. Silencio.

Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román,

En el cuarto debió permitir que el novillo acudiera por tercera vez al picador, ya que en la primera no fue castigado al caerse el montado del caballo. Se le protestó el quinto novillo por falta de fuerzas.

Suerte de varas:

1º Tesuguito. En la primera vara se defendió y en la segunda, no se empleó, empujando con un pitón.

2º Caribello. En la primera entrada lo fijó el matador de largo y fue castigado trasero y zurrándole la badana, saliendo suelto. En la segunda entrada hizo una fea pelea y volvió a salir suelto.

3º Chirrino. En la primera entrada. En la primera entrada empujó en el peto sin fijeza. En la segunda vara se arrancó de largo y fue castigado trasero.

4º Tesuguito. En la primera entrada no fue castigado al caerse el piquero del caballo. En la segunda entrada se defendió en la pelea.

5º Florentino. Se dejó pegar pero sin fijeza. En la segunda entrada cumplió pero mostró escasez de fuerzas.

6º Chirrino. En la primera entrada al caballo acudió suelto y no se empleó en la pelea. En la segunda el piquero le hizo una sangría sin escrúpulos.

Cuadrillas y otros.

En el segundo El Niño de las Monjas recibió los tres avisos y hubo muchas complicaciones para devolver el novillo al corral, ya que al animal no le quedaba vida para retirarse a los corrales con los cabestros. Consiguió entrar a los chiqueros y tuvieron que sacarlo a base de músculos humanos para poder arrastrarlo al desolladero.

La tarde fue de bochorno ganadero y de altas temperaturas. Solo destacar dos pares de banderillas de Marcos Prieto en el sexto. El torero de plata se la jugó como debe ser, con valentía y profesionalidad, sus compañeros iniciaban los cuarteos pensando cómo salir de la suerte sin preocuparse de ganarles la cara a sus enemigos. De vergüenza.

En el quinto El Niño de las Mojas, quiso recibir a su enemigo a portagayola y cuando se desplazaba a toriles, apareció el novillo en el ruedo.

Comentarios:

Bochorno, hartazgo y calor en el ambiente, volvieron a sentir los aficionados al ver como tarde tras tarde la fiesta vuelve a ser denigrada con un ganado descastado y sin ofrecer a los aficionados la esperanza para volver al siguiente domingo. ¡Qué vergüenza de empresa que compra ganado de saldo y no invierte en estos espectáculos de lo recogido durante la feria!

Los novilleros estaban curtidos en años y faltos de experiencia para enfrentarse a una mansada que solo ofreció dificultades. El primero que pudo comprobar la calidad del ganado fue Rafael Reyes. En su primero y cuando lo intentó con la muleta el animal no pensaba regalar ningún muletazo para el lucimiento. Acudía con la cara alta a los cites y debió someterlo por bajo al principio de faena. Le falto oficio, mando y colocación. El cuarto no tuvo recorrido y no ofreció nada a los tendidos. El cordobés lo intentó ante un enemigo vacío que se defendía en cada muletazo. Recibió en sus enemigos sendos avisos por pasarse en su labor.

Sobre El Niño de las Monjas, los mayores han impuesto el pasarse en el tiempo en la faena de muleta y el torero valenciano pagó muy caro este hecho. El novillo tenía mucho que torear y basando su labor en un quiero y no puedo, recibió los tres avisos. Espero que tome nota del hecho. Al quinto lo sometió pero el animal tuvo poco que ofrecerle, solo acudir a los engaños soltando la cara en cada embroque. Nada pudo hacer el matador para devolver a los tendidos lo vivido en su primero. El público agradeció su disposición y le ofreció una calidad ovación.

El primero de Uceda Vargas metió la cabeza en el capote con nobleza, pero cuando llegó a la muleta acudía al engaño sin desplazarse. El de Gerena lo intentó pero el novillo no tenía ni una gota de bravura, nobleza y casta. El sexto le ofreció muchas complicaciones y el animal sabía lo que dejaba atrás. Abrevió y despenó al novillo y a otra tarde negra para la fiesta.

©Pepeíllo.

lunes, 5 de agosto de 2024

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de novillos.

“¡Que mansada Doña Dolores!”

Ganadería

Se lidiaron 6 novillos de Dolores Aguirre, de variada presentación, varios de ellos fueron protestados de salida y en el arrastre, ya que el juego que ofrecieron estuvo a la altura de la mansedumbre y sin gota de casta.

Terna:

Álvaro Seseña. De marino y oro. Pinchazo y estocada algo contraria. Silencio. En el cuarto tres pinchazos y estocada que vale. Silencio.

Jesús García: De rojo pasión. Media desprendida y tres descabellos, con aviso incluido. Silencio. Tres pinchazos y media estocada en los bajos. Silencio.

J. de la Calzada: De celeste y oro. En el tercero, metisaca, pinchazo, aviso y 4 descabellos. Saludos. En el sexto pinchazo y estocada al hilo de las tablas. Silencio.

Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román,

Se limitó a marcar los tiempos de la lidia.

Suerte de varas:

1º Cigarrero. En la primera vara se dejó pegar con fijeza, el piquero le tapó la salida. En la segunda un puro trámite.

2º Burgalés. Empujó en el peto en la primera entrada y el piquero le tapó la salida. En la segunda entrada fue otro cantar, cantó la gallina y salió suelto.

3º Botero. En la primera entrada le zurró la badana tapándole la salida y en la segunda, salió suelto.

4º Cigarrero. Fue un deleite verlo mansear en la pelea con el montado, intentando quitarse el hierro.

5º Clavijero Empujó en el peto y el regalo fue castigarlo en los bajos, trasera y sin rectificar. En la segunda vara fue un suplico que el animal acudiera al montado, ofreciendo, tanto el novillo como la cuadrilla, un espectáculo bochornoso a los pocos aficionados que moraban en el calor venteño.

6º Pitillito. En la primera entrada al caballo metió los riñones. Todo lo demás fue una lección de mansedumbre, incluyendo su paso por el picador que tapaba puerta.

Cuadrillas y otros.

Al finalizar el paseíllo se guardo un minuto de silencio en memoria de los TOREROS desaparecidos, Paco Camino y Pepe Los Vázquez, Los aficionados mantendremos su recuerdo.

Destacó con los palitroques Juan Carlos Rey en el cuarto. Sus compañeros deberían haber sentido vergüenza por su desastrosa labor en este tercio y algunos de ellos plantearse su futuro laboral en otros terrenos.

Comentarios:

Fue una tarde con muchas sombras en el ruedo, la peor el juego del ganado y la labor de los que se vistieron de luces en la tarde calurosa que ofreció el cielo de Madrid. De las pocas luces hubo dos que llamaron la atención, dos de los novillos tuvieron una muerte brava doblando en el centro del ruedo. Un detalle de bravura que desentonó con el juego ofrecido durante la lidia. Dicho queda.

Todo lo demás para olvidar, ni un muletazo que no fuera citando fuera de cacho y al hilo del pitón. Los novillos se dejaron la casta, la bravura y hasta la nobleza en la dehesa. Hubo alguno que ofreció esperanzas a los aficionados al comienzo de faena, pero fueron espejismos..

El primero de la tarde se encontró con un novillero que lo recibió de muleta con mucha voluntad, pero no encontró el sitio para sacarle a su enemigo lo que le ofreció, en una labor sin acoplamiento. Después de marear al novillo por el derecho recordó que el toreo es al natural, pero el animal no tuvo movilidad por ese pitón. Al  cuarto lo recibió en el último tercio sometiéndolo por bajo, mostrando voluntad al intentar el toreo en redondo. Al natural solo mostró trapazos ante el poco recorrido de su enemigo.

El segundo le exigió al torero colocación, pero al no encontrarlo se limitó a dar un muletazo aquí y otro allá. No olvidó la pinturería al salir de la cara de su enemigo. Al quinto lo recibió el coleta sometiéndolo por bajo y el novillo presentó complicaciones que no supo solventar, llegando a aburrir al personal.

Al tercero lo recibió el matador con las zapatillas asentadas en la arena consiguiendo una tanda aseada de redondos. Lo intentó al natural, pero el novillo exigía una pañosa con recursos, sin embargo ofreció unas manoletinas muy ajustadas. Al entrar a matar fue arrollado sin aparentes consecuencias. Al sexto lo recibió con unos airosos muletazos de hinojos continuando por el derecho pero ofreciendo un toreo baratito, hasta que el novillo apagó sus embestidas y echó el cierre a la nebulosa tarde donde el toreo, las buenas maneras y el juego de los novillos, quedaron ocultos para los aficionados.

Se esperaba más de sus pupilos, “Doña Lola”.

©Pepeíllo.