domingo, 30 de mayo de 2010

29 de mayo de 2010: Estocada mortal a la fiesta

Toros de Marqués de Domecq. Encaste: Domecq.
Terna:
  • El Fundi: Silencio y silencio.
  • Rafaelillo: Silencio y silencio.
  • Javier Valverde: Silencio y aplausos.
Preside la corrida: D Manuel Muñoz Infante.

Poco a poco el medio toro, inválido y putrefacto, se va imponiendo en esta plaza, como se ha impuesto en todas las demás. Estos taurinos sin escrúpulos y sin el mínimo respeto al público que paga su entrada están haciendo la faena de su vida en su propio beneficio, sin importarles la fiesta. Y lo más grave es que el que tenía que ponerles las peras al cuarto a toda esta pandilla de estafadores no tiene la más mínima intención de hacerlo. El día que tengan que cerrar los cosos, si es que llega ese día, pues se dedicarán a estafar en otro tipo de espectáculos y a la fiesta le habrán dado una estocada en los bajos y los presidentes que se sientan en los palcos, con el propósito de que se cumpla el reglamento, les darán las dos orejas y los pasearan a hombros en loor de multitudes.

Ayer se produjo otro atentado a la fiesta. Los toros que estaban anunciados de la ganadería de Adolfo Martín fueron rechazados casi en su totalidad por los veterinarios y el ganadero decidió retirar los que habían pasado el reconocimiento. Ante este panorama la empresa decide traer un ganado de garantías, y eso que no había figuras en el cartel, y en lugar de traer una ganadería del mismo encaste o similar, se le ocurre traer, para no variar, otra corrida del Marqués de Domecq de encaste, para no variar, de Domecq. ¿Les suena este ganadero? sí hombre, el de los toros artistas. Si les digo la verdad, no había visto los toros de Adolfo Martín, pero lo que si he visto han sido los de Marqués, y lo que me extraña es que estos hayan pasado el reconocimiento y los otros no, y visto los desmadres de esta empresa, no tengo el menor reparo en poner en entredicho la profesionalidad de los veterinarios de esta plaza.

La corrida ha sido impresentable para Madrid y para cualquier otra ciudad, con lo cual el medio toro ha entrado en Las Ventas, aunque haya sido por la puerta de atrás, pero ha entrado, que era el objetivo de estos taurinos, y el único recurso que le ha quedado a la afición de esta plaza, ya que los de sombra no protestan porque les trae al pario los males de la fiesta, es la protesta, pero visto lo de hoy, ni eso es suficiente, ya que el Usía de turno se ha tragado todos los inválidos que han salido por chiqueros, que han sido cinco, ya que el sexto se ha mantenido de pie, aunque casi por dignidad, y sólo ha devuelto el primero, para que no se le fuera de las manos el negocio, y en su lugar ha salido un Cortijoliva sin casta, sin codicia y sin fuerzas. Los toreros lo único que han hecho por el bien de la afición ha sido abreviar en sus faenas, ya que sus enemigos no han dado opción al mínimo lucimiento.

Pero no terminó la tarde con esto, en el sexto, el único toro presentable en cuanto a su comportamiento, el público comenzó a jalear con oles una faena de mantazos de Javier Valverde y porque el torero no anduvo muy espabilado, sino hace el arrimón, mata aunque sea de un bajonazo y seguro que le conceden las dos orejas. Menudo es el público de Madrid cuando se pone pesado a pedir trofeos y a criticar las protestas de los aficionados. Lo que no se dan cuentan es que con esas aptitudes le están dando una estocada en los bajos a la fiesta. Será que tampoco les importa mucho.


©Pepeíllo

sábado, 29 de mayo de 2010

28 de mayo de 2010: Volvió la casta

Toros de Palha. Encaste: Pinto Barreiros-Baltasar Ibán.
Terna:
  • Jesús Millán: Silencio y silencio.
  • Fernando Robleño: Pitos y oreja con protestas.
  • Francisco Javier Corpas: Bronca y silencio.
Preside la corrida: D Trinidad López Pastor.

Volvieron los “Palhas” a Las Ventas y con ellos la casta y los toreros modestos. Está visto que estos taurinos miran para otro lado cuando oyen hablar de estas ganaderías, dando la impresión de que sólo existen para los mismos toreros, los más olvidados por los taurinos, y cuando las figuras y sus mentores oyen hablar de ellos miran para otro lado. De los cuatro toros que se lidiaron, ya que echaron para atrás a dos en el reconocimiento y sería para no tener que devolver las entradas a todo aquél que lo solicitara, tres fueron aplaudidos en el arrastre. Casi consigue el pleno el ganadero, pero los toreros, no.

Sólo Fernando Robleño consiguió desorejar al quinto de la tarde, un remiendo de El Torreón al que no llegó a acoplarse en la muleta, faltándole mando y ahogándole la embestida. Al final, y después del arrimón y el público harto de medianías, le premió con una oreja que el “Presi” la concedió sin petición mayoritaria, eso sí, con una estocada atravesada. Esta oreja hay que unirla a las ya concedidas en esta feria de “apéndices sin peso”.

Anteriormente se habían producido cosas muy interesantes, porque cuando hay toro éste se encarga de poner las cosas en su sitio, y aunque al aficionado le duela que siempre tengan que ser los mismos toreros los que carguen con la responsabilidad de este tipo de corridas, si se hubiera producido alguna cogida grave, pues los taurinos ya tendrían al culpable de turno: ”los aficionados exigentes”. La historia se repite. Afortunadamente para todos ayer no hubo nada que lamentar y los tres toreros salieron de la plaza por su propio pie.

Francisco Javier Corpas venía con la vitola de torear “una sola corrida el año pasado” y aunque salvó el expediente con dignidad le faltó oficio para estar a la altura que requerirían sus dos encastados enemigos, así que, con este bagaje, solo consiguió en su primero trapazos con el agravante de echar mano de las ventajas que ofrece hoy el taurinísimo actual, es decir, se hartó de meter el pico, de dar pases fuera de cacho y de no ligar ni una serie a un gran toro de puerta grande. Pero su cuadrilla tampoco estuvo a la altura torera que requerían sus enemigos y como el miedo es libre, y también la poca profesionalidad, no nos extrañaría que hoy, y después de meditar sobre su actuación de ayer en el tercio de banderillas del tercer toro, se plantearan cortarse la coleta. La afición se lo agradecería. En su segundo, y ante otro remiendo de El Torreón, lo recibió con unas verónica perdiéndole pasos y claro, estos toros con casta hay que ganarles la partida desde el principio, porque si no aprenden lo que no deben y se hacen dueños de la situación. El toro, para más desgracia del matador, se quedó algo crudo en varas y si esto fuera poco, se equivocó en la elección de los terrenos, y las complicaciones que el toro tenía no pudo solventarlas. Eso sí, ganas de agradar no le faltaron al torero.

A Jesús Millán se le vio también con poco oficio y en su primero se encontró con un enemigo que le desbordó desde que lo recibió de capote. Con la muleta comenzó la faena de hinojos y claro, eso en Madrid no se valora. Se pueden hacer muchas filigranas con el toro, pero después hay que torear y no tratar de engañar al aficionado. En el encastado cuarto, en la plaza se vivió la emoción que impone el toro de lidia y los toreros que se juegan la vida. Tanto Carlos Casanova como Jesús Arruga estuvieron sensacionales en el tercio de banderillas. Al torero hay que recordarle que a Madrid se viene a jugársela si no, que se meta a pastor en Pamplona.

©Pepeíllo

viernes, 28 de mayo de 2010

27 de mayo de 2010: Qué pena

Toros de Javier Pérez Tabernero. Encaste: Atanasio Fernández
Terna:
  • El Fundi: Silencio y silencio.
  • Sergio Aguilar: Aplausos y Saludos desde el tercio.
  • Luís Bolívar: Aplausos y Silencio.
Preside la corrida: D Julio Martínez Moreno

A Luis Bolívar se le fue un toro sin torear y el triunfo que sueña cualquier torero con un poco de afición. Lo primero que hay que tener para querer triunfar en este mundo tan complicado es conocer lo que se trae el torero entre la muleta. Y eso fue lo que le faltó ayer al colombiano. Quiso recoger los máximos aplausos en las primeras series de su primero, cortándolas con dos pases cuando el toro y el público le estaban reclamando series más largas. Pero la ambición de recoger los aplausos con brevedad le hizo atragantarse y, como consecuencia, perder el triunfo ante un toro que repetía y metía la cabeza con clase. Pero el toro se rajó y el torero perdió la oportunidad que le había ofrecido en las primeras series. Es lo que les suele pasar a los toros encastados.

El Fundi es un torero de oficio asentado. Aunque el aficionado no puede esperar de este coleta la inspiración, porque los hados no se han acordado de él, nunca defrauda a la afición y lo más gratificante es que lo que hace suele hacerlo bien. Lo que ocurre es que cuando un toro le mete la cabeza con claridad, no se puede esperar la faena que embruje al respetable. En su primero, y ante un enemigo de escasas condiciones para la lidia debido a su debilidad, no podía ni bajarle la mano, ya que si lo hacía el toro se derrumbaba, y ya se sabe, si el toro se derrumba, se derrumba la fiesta. En su segundo, y ante un buen toro para la muleta, cuesta decirlo, y más de un torero que hay que respetarlo ya que no tiene miramientos en enfrentarse a todo lo que sale por chiqueros, no estuvo a la altura que requería su enemigo. Pero así son las cosas y así hay que sentirlas, con respeto.

Lo que no esperaba el público era el sainete que se iba a montar en el segundo de la tarde. Nadie creía de antemano que la puerta de chiqueros comenzara a vomitar toro tras toro, hasta dar con uno que valiera para la lidia. Cuatro toros llegaron a salir por toriles. Los asistentes ya no sabían si protestar o marcharse a casa, ya que no se le veía el fin a la lidia de este toro.

El primero de la serie, un negro “salpicao”, en la línea de “Atanasio”, campeó a sus anchas por el ruedo y se fue al picador de reserva y éste sin pudor le dio para ir pasando, no se olvidará su osadía. También debía de haberse acordado del peón que tapaba puerta, porque fue él quien le hizo el regalito al no estar en su sitio. Debido a su invalidez, el Presi se la jugó y lo mandó al corral.
El segundo-bis, un sobrero de Hnos. Domínguez, un toro con clase hasta que se encontró en su camino al piquero de turno, que lo dejó para el arrastre, y nunca mejor dicho. El toro quedó descordado y no podía moverse y hubo que apuntillarlo en el ruedo. ¡Qué poca afición y qué poca profesionalidad tienen estos piqueros. El segundo sobrero fue de Torrehandilla, y el mismo piquero abrió en canal los lomos del toro. Supongo que a este individuo no le habrán quedado ganas de seguir vistiéndose de luces. Ante las muestras de invalidez de este toro, el Presi decide mandarlo al corral, y en su lugar salió el tercer sobrero de la ganadería de Conde de Mayalde, sin divisa, sin trapío y sin cabeza, y como el picador era el mismo, tampoco se cortó en esta ocasión y le recetó un duro castigo a su enemigo que lo dejó para las mulillas, y ante un toro con las fuerzas escasas y con peligro, nada pudo hacer Sergio Aguilar. Se le dedicó una ovación por su larga labor en este toro y por sus buenas maneras mostradas durante la lidia. En su segundo, y ante un enemigo con escasas posibilidades de lucimiento, el torero mostró las buenas maneras que atesora. La afición le seguirá de cerca ya que espera mucho de él.

©Pepeíllo

jueves, 27 de mayo de 2010

26 de mayo de 2010: Ahí está la grandeza

Toros de Samuel Flores: Encaste: Parladé- Gamero Cívico
Terna:
  • Juan José Padilla: Tímidos pitos. Petición y aplauso cuando saluda.
  • Luis Miguel Encabo: Pitos y pitos.
  • Iván García: Silencio y Aplausos.
Preside la corrida: D César Gómez Rodríguez

Al torero Juan José Padilla se le recordó a través de una pancarta un mal gesto que tuvo con un sector de la plaza hace años y que le costó el ausentarse de esta plaza durante unos años, bien por decisión propia o por decisión de los despachos. El caso es que el torero reconoció su error y ayer después de la muerte de su segundo toro, y a través de un gesto que le ennoblece, pidió perdón a la afición de Madrid. Ahí está la grandeza del hombre, primero en reconocer sus errores, pedir perdón y concederlo.

Antes, el coleta de Jerez de la Frontera había tenido dos actuaciones de distinto resultado. En el primero de la tarde, y ante un inválido que presumía recordar la tarde anterior donde muchos espectadores asiduos a esta plaza se cuestionaron incluso su afición, se mostró remiso a cualquier atisbo de toreo. Con la muleta retrasada estuvo pegando pases hasta que alguien le recordó que era la hora de cerrar el quiosco de esa faena. Eso sí, en cuanto le bajaba la mano, el toro se iba a la arena. Así de crudo y así de real. Pero el presi-empresario quiso mantenerlo en el ruedo para vergüenza de la fiesta de los toros y ante las protestas de los aficionados de siempre.

Pero en el segundo apareció un Padilla totalmente diferente, que lo único que le faltó fue dejar las ganas de parear en el burladero, pero todo llegará, de la misma forma que ha llegado a este torero, otras veces tosco y romo en su interpretación del toreo clásico, las ganas que mostró ayer de agradar y a través de ellas consiguió dos series de naturales que encandilaron los oles de los allí presentes, y a punto estuvo de conseguir el triunfo si hubiera cargado la suerte, si se hubiera dado cuenta antes de las condiciones del toro y no hubiera dado el sartenazo que le recetó. Animo torero, ese es el camino.

En la cara opuesta apareció Luis Miguel Encabo, que lleva algunos años cuestionado como torero, ya que no demuestra ninguna virtud de las de antaño para que la afición le tuviera en sus oraciones como sustituto del maestro Esplá. Pero visto lo de ayer, mejor es que vaya buscando en el escalafón otro aspirante, si es que lo encuentra. Con su primero, un manso que todo su interés era refugiarse en tablas, estuvo por debajo de su enemigo. En su segundo, y ante un toro que pedía una muleta poderosa, no lo aguantó y estuvo al margen del toro hasta que decidió despenarlo de dos sartenazos impropios de un torero que se viste de luces. Muy espeso está este torero. Esperamos que renazcan en él las ganas de intentar hacer las cosas bien y consiga recuperar esas dotes de lidiador, y que la afición de Madrid tomó en su día como referencia.

Iván García, ante un toro sin codicia, mostró muchas precauciones, impropias de un torero con escasos contratos. En su segundo estuvo remiso en la entrega. Comenzó la faena sin gustarse, y cuando un torero no se gusta difícil es que llegue a transmitir su arte a los tendidos. Continuó con el toreo al hilo del pitón, bailando en la cara del toro, en lugar de imponer el mando sobre su enemigo, cuando se acopló por el pitón bueno del toro, el izquierdo, ya era demasiado tarde y se había pasado de faena. Fue una verdadera pena.

Otra de las gratas noticias acaecías sobre el albero venteño fue que los toros emblemáticos, como son los de Samuel Flores, no rodaron por la arena. Excepto el primero que mostró una evidente flojedad, hubo otros que pusieron en bandeja el triunfo de los toreros, lo que ocurre es que estos no llegaron a cuajar.

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miércoles, 26 de mayo de 2010

25 de mayo de 2010: Objetivo cumplido

Toros de varias ganaderías: La Quinta, Núñez del Cubillo, Domingo Hernández, Victoriano del Rio, El Ventorrillo y toros de Cortés.
Terna:
  • Julián López, El Juli: Silencio y Bronca.
  • Miguel Ángel Perera: Silencio y Tímidos pitos.
  • Cayetano: Pitos y Pitos.
Preside la corrida: D Julio Martínez Moreno


Han venido las figuras, han toreado los toros que les han preparado sin sorteo, han cobrado su caché y encima se han reído, en sus propias narices, del público de Madrid. Por lo cual, “Objetivo cumplido”. Todo ello aderezado y supervisado por la “Autoridad Competente”, esa autoridad que está instalada en la fiesta con la obligación de poner orden en este negocio de ventajistas y, dicho sin ningún tapujo, de “chorizos, contaminada hasta las cejas por gente sin escrúpulos, con el sólo propósito de beneficiarse de ella. Los aficionados que asisten habitualmente a las plazas llevan reclamando soluciones inmediatas a las autoridades, pero éstas siguen haciendo oídos sordos y mirando para otro lado a las tropelías que comenten estos fariseos del taurinismo.

¿De qué valen sus quejas? Nada. ¿De qué vale que la Presidenta de la Comunidad de Madrid se descuelgue diciendo que hay que poner soluciones en la fiesta y no consentir que el público salga tan descontento de la plaza? Nada. No será por desconocimiento. Que no vengan ahora de nuevas, porque si temen una reacción negativa de los taurinos más debían de temer el día que el público deje de asistir a las plazas. Desde luego el negocio de momento lo tienen asegurado, tanto ganaderos, empresarios, apoderados, toreros, picadores banderilleros, etc., etc., en una palabra, todos, incluso la prensa especializada. Nadie quiere ni oír hablar del toro íntegro, tal y como lo echó su madre al mundo, ni tan siquiera los periodistas, que se atreven a montar una corrida de toros con tres figuras del escalafón en plena feria de San Isidro para hacer más rentable el negocio.

Qué se va esperar de este poder fáctico que permite estas tropelías y se aprovecha de la fiesta en su propio beneficio. No hay la más mínima duda de que estos taurinos consideran a los espectadores unos tontos de remate, y encima se permitirán el lujo de decir, “Déjalos que protesten e insulten mientras vengan a la plaza y paguen su entrada”.

Vaya montaje que ha llevado a cabo la Asociación de la Prensa. Vaya papel que lleva haciendo la autoridad permitiendo que los toreros, por supuesto figuras, vengan con los toros debajo el brazo y con un lazo en la caja, suprimiendo el sorteo, y menos que sean los propios ganaderos quienes elijan los toros. Estos presidentes que después de permitir estas tropelías siguen presidiendo corridas de toros sin ninguna credibilidad ante el aficionado. ¡A dónde hemos llegado!

Se me olvidaba hablar de la corrida de ayer. Bueno, no sé si hubo algo que mereciera la pena destacar, aparte del toreo moderno, ventajista y sin emoción que llevaron a cabo tanto El Juli, Perera y Cayetano, frente a animales aborregados, sin gota de casta por las venas. Unos, sin sitio, otros, visitantes asiduos de la prensa del corazón que un día decidieron comenzar su andadura por este mundo del toro con el fin de poner su granito de arena a hundirlo un poco más.

Qué tarde dieron estos toreros-figuras a los espectadores que tuvieron el valor de asistir a la corrida. Fue deprimente. Los aficionados siguen a la espera de que alguien con dignidad meta mano con autoridad en este negocio putrefacto. Y para terminar, dos recomendaciones para los señores de la Asociación de la Prensa. Por favor, cuando monten el próximo sainete de este tipo, llévenselo fuera de la feria de S. Isidro y no se aprovechen más de esta, y segundo, cuando elijan a los toreros que vengan con toros de verdad.

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martes, 25 de mayo de 2010

24 de mayo de 2010: Novillos para recordar

Novillos de: Guadaira. Encaste: Jandilla
Terna:
  • Arturo Zaldívar: Pinchazo atravesado y 7 descabellos. Silencio. Estocada baja perdiendo la muleta. Silencio. El novillo aplaudido en el arrastre.
  • Luis Miguel Casares: Estocada algo trasera que dobla el novillo. Silencio. Sartenazo infame saliéndose de la suerte. Silencio.
  • Cristian Escribano: Pinchazo. Aviso. Estocada atravesada y trasera. Pitos. El novillo aplaudido en el arrastre. Pinchazo que salta por los aires el estoque, pinchazo, aviso y descabello. Silencio.
Preside la corrida: D Trinidad López Pastor

Desconozco el nivel de afición que estos novilleros hubieran tenido si ayer hubieran sido espectadores, ni la que les ha llevado a meterse en este circo del toreo, pero lo que demostraron sobre el albero de Las Ventas no es para sentirse orgullosos, ni como toreros, ni cono aficionados, por muy bajo que sea el nivel de exigencia que tengan.

Otro problema de este oficio, de arte, pero oficio al fin y al cabo, es la inversión que hay que llevar a cabo para hacer a un torero. Si tienes medios, bien, es una inversión más, dentro de los negocios que tenga la familia, que puede salir bien o mal, pero si son escasos y los chavales desaprovechan las ocasiones que les pusieron en bandeja los novillos de Guadaira, pues hoy mismo y sin falta deberían tomar una decisión, y esta no es, ni más ni menos, que cortarse la coleta. Aunque en este mundillo tan particular, lleno de gente sin escrúpulos, si los taurinos creen que se puede seguir explotando al chaval, aunque no reúna recursos técnicos, le seguirán llevando montado en la mentira hasta que se agote el filón.

Ayer tuvieron ocasiones de oro para haber triunfado plenamente en la mal llamada “Primera Plaza del Mundo”, perdón por las mayúsculas, pero no supieron aprovechar las condiciones de los novillos que les tocaron en suerte. Excepto el primero, que adoleció de la fuerza necesaria para llevar a cabo el toreo que de momento reclama esta plaza, los demás pusieron en el camino el triunfo a los coletas, pero estos se perdieron y no encontraron la salida adecuada, y eso que los novillos les fueron marcado en cada embestida por donde tenían que ir, pero nada, no hubo forma de que se adaptaran al lenguaje de sus enemigos, es decir, al de sus amigos, y lo que hicieron fue hartarse de dar pases pero en dirección contraria, y claro, cuando se quisieron dar cuenta estaban totalmente perdidos.

Tendrán que reclamarles a las “escuelas de tauromaquia que les enseñaron a torear y que con este tipo de toreo les prometieron el triunfo. Pero se olvidaron de un hecho fundamental, que ese toreo vale para otras plazas, pero para la mal llamada “Primera Plaza del Mundo” aún no. Llegará el día en que valga y en ella corten las orejas con las mismas facilidades que en otras, pero de momento tendrán que esperar. No hay nada más que ver las estadísticas para comprobar que tanto Casares como Escribano venían con aureola de toreros con oficio. El año pasado el primero hizo el paseíllo en 37 ocasiones y el segundo en 27, quiere decir que venían “rodaos”, pero alguien debía haberles aleccionado que Madrid, de momento, sigue siendo Madrid, y aunque en los despachos ya no sea “La Primera Plaza Del Mundo” en los tendidos aún se valora el torero como mandan los cánones.

De esta bonanza de ganado destacaron el tercero y el cuarto, los cuales fueron ovacionados en el arrastre. Sin embargo los novilleros, excepto Escribano que fue pitado en el tercero, los demás consiguieron sendos silencios.

©Pepeíllo

lunes, 24 de mayo de 2010

23 de mayo de 2010: Toros para todos

Toros de Celestino Cuadri. Encaste Santa Coloma, Urcola y Conde de la Corte
Terna:
  • Domingo López Chaves: Pinchazo, estocada atravesada, tendida y contraria y 2 descabellos. División de opiniones. Metisaca de juzgado de guardia y sartenazo infame. Silencio.
  • Salvador Cortés: Pinchazo, estocada corta y atravesada y 2 descabellos. Silencio. Estocada desprendida y atravesada y 2 descabellos. Pitos. El toro aplaudido en el arrastre.
  • David Mora: Sartenazo de juzgado de guardia. Aplausos. Toro aplaudido en el arrastre. Metisaca en los bajos, 5 pinchazos, aviso, 5 pinchazos, pinchazo y descabello. Silencio benevolente.

Preside la corrida: Julio Martínez Moreno

Ayer hubo toros para todos, incluso para los más exigentes. Toros para los matadores, para los toreros de plata, para los picadores y para el público, en sus dos vertientes, aficionados y menos aficionados, aunque a la hora de la verdad la entrada valga lo mismo para unos que para otros. Lo que ocurre es que unos aprovecharon su oportunidad y otros no.

Los toros en líneas generales blandearon algo más de lo que los aficionados hubieran deseado, pero, excepto el sexto, llegaron a la muleta pidiendo pelea, la pelea que les permitía su casta, pero no sus fuerzas, eso sí, con la tónica general de la nobleza, ofrecieron a los toreros la oportunidad de llevar a cabo el toreo que exige esta plaza. El tercero y el quinto fueron aplaudidos en el arrastre, pero los coletas no supieron estar a la altura de sus enemigos, sobre todo los lidiados en 2º, 3º 4º y 5º lugar.

El 5º se fue con las orejas puestas y Cortés no supo encontrar con la muleta la medida que le pedía su enemigo. En los inicios de faena el toro se comía la pañosa, pero no encontró mando en el torero, limitándose éste a dar pases vulgares a un animal de excepcional catadura y nobleza. Supongo que se estará acordando de ese toro durante algún tiempo, o no.

Los toreros de plata también tuvieron su oportunidad, unos la aprovecharon y otros, no. Dio gusto ver a Rafael González banderillear al 3º de la tarde, aunque esa suerte no es su fuerte, y lidiar al sexto. También su compañero de plata, Luis Mariscal, pareó con clase al 5ª. Ambos tuvieron que desmonterarse. La cara opuesta de la moneda la tuvieron los banderilleros Juan José Domínguez y Pedro José Mariscal al parear al 2º. Seis veces tuvieron que pasar por la cara del toro para colocar los 4 palos reglamentarios. Un palo cada vez y dos veces en falso. Dirán que como los hacen de uno en uno, pues ellos también los colocan de la misma manera. Después tendrían la desfachatez de pedirle el sueldo a su matador. Esperemos que tengan la oportunidad en otra tarde de ofrecer a la afición de Madrid su parte artística, si es que la tienen, si no es así, deberían plantearse cambiar de oficio con el fin de que ningún espectador se sienta engañado con sus actuaciones.

Los espectadores también tuvieron la oportunidad de mostrar sus conocimientos en tauromaquia durante el 4º de la tarde. El toro no pasaba por ninguno de los capotes que se encontraba en su camino, típico comportamiento de un manso de libro, y mientras algunos aficionados se estarían frotando las manos de ver el juego de ese animal en varas, a otros meritorios a aficionados se les ocurrió la idea de pedir al presidente que lo enviara a los corrales. ¿? Después el toro se vino arriba y en la faena de muleta estuvo por encima del torero, el cual se mostró con muchas precauciones, toreando aprovechando el viaje de su enemigo y encima, dando trapazos. Otra vez será, torero.


©Pepeíllo