lunes, 23 de mayo de 2022

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de novillos

“Olé por el ganado, los novilleros y los picadores.”

Ganadería

Se lidiaron novillos de Fuente Ymbro de procedencia Juan Pedro Domecq y Díez en la línea de Jandilla. La presentación fue variada, como variado fue el juego que ofrecieron con los montados, pero ninguno defraudó en la muleta. El primero y cuarto fueron aplaudidos en el arrastre y el sexto premiado con la vuelta al ruedo, hecho que me pareció excesivo, como la vuelta al ruedo del mayoral y el ganadero. La novillada fue buena, pero no para tal distinción. Tampoco se puede justificar este premio por la vulgaridad que llevamos hasta la fecha en la feria.

Terna:

  • Manuel Diosleguarde. De obispo y oro. En su primero estocada arriba. Oreja tras aviso. En el cuarto estocada muy trasera, tendida y caída. Silencio
  • Jorge Martínez: De marino y oro. Estocada caída de efecto fulminante. Silencio. Estocada que rueda sin puntilla. Vuelta al ruedo tras aviso y petición minoritaria.
  • Álvaro Alarcón: De blanco y oro. Estocada trasera. El novillo tuvo una muerte brava. Oreja. En el sexto estocada desprendida que vale. Dos orejas. Salió por La Puerta Grande.

Presidente: D Ignacio Sanjuán Rodríguez..

Se le abucheó al no conceder la oreja a Jorge Martínez en el quinto. En descargo del presidente diré que la petición no fue mayoritaria. Concedió las dos orejas en el sexto a Álvaro Alarcón en un exceso de generosidad. También la concesión de la vuelta al ruedo al sexto de la tarde, lo consideraría como premio al juego ofrecido por los “Gallardos” de Fuente Ymbro, aunque también me pareció excesivo triunfalismo.

Cuadrillas y otros.

Tarde primaveral. Media entrada, los espectadores sin apreturas, sin sol, que calentara el ambiente. Incluso el público me pareció más equitativo en su comportamiento, seria porque no se anunciaron figuras y nadie exigió con desmanes calenturientos los trofeos al presidente, o fue que se venció menos alcohol. Ayer me sorprendió la actuación de los picadores. Todos picaron delantero y midieron el castigo. Hubo quien cometió algún error, pero en conjunto estuvieron acertados. ¡Un olé por los seis!

Siguiendo las apreciaciones personales, diré que me encanto la lidia que llevó a cabo en el sexto Andrés Revuelta. ¡Otro olé para este torero de plata!

Comentarios:

Muchos detalles se podrían discurtir de la corrida,  y es que cuando ocurre algo bueno en el ruedo las opiniones pueden ser diversas. Uno de ellos es que estos espectáculos no son de verdad absoluta. Nadie tiene que ganar para que otro pierda. Todos pueden ganar dentro del nivel de exigencia de cada aficionado. Lo primero que no eché en falta fueron las figuras ni las ganaderías comerciales con las que se anuncian. ¿Qué pensarían los que estuvieran viendo la corrida? Muchos de ellos, por ética profesional se preguntarían que para dar un buen espectáculo, solo hace falta ganado que embista y que transmita a los tendidos la emoción que merece la fiesta, y lo mismo que los chavales vinieron en novilleros, ellos deberían venir como toreros.

Podemos discutir que si fue excesivo el premio de dos orejas a Álvaro Alarcón en el sexto, donde el chaval fue ajustando la muleta poco a poco a la embestía de su enemigo hasta que consiguió unas tandas con la derecha, el pitón bueno, que los espectadores jalearon rompiéndose la garganta. También en el tercero le costó ajustarse, pero cuando lo consiguió se rompió en unas tandas de redondos donde consiguió parar, mandar y templar.

Se podría discutir la oreja conseguida por Manuel Diosleguarde en su primero. Claro que sí, pero el chaval estuvo en novillero y anduvo en la cara de su enemigo hasta que consiguió acoplarse con unos derechazos mandones con la muleta barriendo el albero. El novillo sorprendió a todos ya que aguantó la faena sin dejar de acudir al engaño. El silencio que recibió como premio en el cuarto de la tarde, ¿se podría interpretar como un fracaso? Pienso que no. El chaval lo recibió de hinojos al comienzo de faena del cual salió apurado. Continuó con la derecha y el novillo se comía la muleta. Hay que recordar que son novilleros, y el matador lo intentó, pero no consiguió llegar a los tendidos. Su enemigo se fue apagando y lo único que le reprocharía son las manoletinas con las que intentó rematar su faena.

El que me sorprendió fue Jorge Alarcón  Hubo momentos que parecía que lo habían convencido esa misma tarde para que se vistiera de luces y salieran a torear. Sin embargo en otros me impresionó la firmeza de su colocación en el quinto. Esto suele ocurrir cuando se viene en novillero. En su primero cometió errores que a punto estuvieron de causarle un serio disgusto. Citaba con la muleta retrasada, dejándose ver y el novillo hizo por él en varias ocasiones, sobre todo por el pitón izquierdo. En uno de ellos le dio un revolcón del que afortunadamente salió ileso. No encontró el sitio en ningún momento de la faena, y en cada muletazo se vislumbraba la cogida. Fueron momentos angustiosos para los aficionados y supongo que para el torero. En el quinto nadie esperaba el final de la faena. Al comienzo tanto el animal como el novillero parecían andar a la deriva, sin embargo al citar por el pitón derecho dio dos tandas que dejaron impresionados a la concurrencia. Se animó el torero al encontrar el sitio a su enemigo y dio una tanda de naturales que dejó buen sabor de boca en el ambiente. El presidente le negó un trofeo al no haber mayoría en la petición. 

Como dije fue una novillada muy interesante, y que por supuesto se discutirán los detalles, es lo bueno. Solo me falta añadir que: ¡esto debería ser es la fiesta!


©Pepeíllo.

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