Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de novillos.
10ª DE FERIA. Ganadería de Fuente Ymbro.
“Toreros, públicos y presidente, confabulados al unísono.”
10ª DE FERIA. Ganadería de Fuente Ymbro.
“Toreros, públicos y presidente, confabulados al unísono.”
10 novillos puso Gallardo a disposición de los veterinarios y del presidente de la corrida, para que pudieran elegir 6, como serían los restantes, ya que el segundo salió por chiqueros justito de trapío, y el tercero era una sardina impropia hasta de de una plaza con talanquera. Incluso hubo uno sospechoso de pitones. Y todo esto ante 20.881 espectadores. El juego que dieron fue de un descastamiento total, sin fuerzas, mansos y nobles. No se puede pedir más.
Terna:
Pedro Luis. De cereza y oro. Estocada desprendida. Silencio. En el cuarto dos pinchazos, aviso, pinchazo en la paletilla, otro pinchazo antes de escuchar el segundo aviso. Silencio.
Mario Vilau: (Presentación). De gris perla y oro. Estocada desprendida. Oreja sin petición mayoritaria. En el quinto estocada contraria. Aplausos del autobús. Se retiró a la enfermería.
Julio Norte. (Presentación). De espuma de mar y oro. Bajonazo infame. Oreja, sin petición mayoritaria. En el sexto estocada. Oreja. Salió por La Puerta Grande.
Mario Vilau: (Presentación). De gris perla y oro. Estocada desprendida. Oreja sin petición mayoritaria. En el quinto estocada contraria. Aplausos del autobús. Se retiró a la enfermería.
Julio Norte. (Presentación). De espuma de mar y oro. Bajonazo infame. Oreja, sin petición mayoritaria. En el sexto estocada. Oreja. Salió por La Puerta Grande.
Presidente: D. José Carlos González Carvajal.
¿Qué decir de un presidente que regala un despojo con un golletazo y sin petición mayoritaria en el sexto y otra en el tercero en las mismas condiciones en la petición? Que el público pida lo que le apetezca, Es lógico, la ignorancia es muy atrevida, estamos en la “Feria” y “los isidros” llenan el coso tarde tras tarde para narrar ante los suyos que vivieron un espectáculo sensacional, pero, ¿a qué precio está pagando la TAUROMAQUIA estos hechos? Si el presidente no cumple el reglamento, mal va la fiesta.
Suerte de varas:
Los montados se encontraron con un ganado blando que no tuvieron que emplearse en su cometido. Algunos picaron arriba y midieron el castigo, como le pasó a Alberto Sandoval en el sexto.
CUADRILLAS.
Se limitaron a cumplir el expediente y casi lo consiguen.
Crónica:
Todo salió según lo previsto. Ganado preparado “ad doc.”, “isidros” para pedir despojos y un palco sin criterio en aplicar el reglamente, tan subjetivo a su entender como la vida misma. Si alguien lo duda… Las Ventas lo espera.
Se limitaron a cumplir el expediente y casi lo consiguen.
Crónica:
Todo salió según lo previsto. Ganado preparado “ad doc.”, “isidros” para pedir despojos y un palco sin criterio en aplicar el reglamente, tan subjetivo a su entender como la vida misma. Si alguien lo duda… Las Ventas lo espera.
Los novilleros desarrollaron su arte ante animalitos que no se salieron del guión para lo que fueron elegidos y que si hubo dos revolcones fue por errores de los toreros. Y así fue como Mario Vilau se la jugó al recibirlos de rodillas frente a toriles, con unas largas cambiadas electrizantes. Dos picotazos en el caballo y los aficionados clamando, “Toro, toro…” “Fuera del palco”, “Plaza 1 dimisión”, pero nadie escuchó sus proclamas. En el ruedo todo siguió igual, y el novillero después de ofrecer un toreo de falsa fantasía, ante un animal sin poder ni agresividad, cuando los “isidros” se pusieron a solicitar el despojo del animal, en esta ocasión, si les escucharon. Pero en su segundo, se hizo justicia, y el animal no dio oportunidad de triunfo, y cuando intentó pasarlo al natural lo enganchó y tuvieron que hacerle un torniquete para que pudiera despenarlo. Cuando finalizó su labor se retiró a la enfermería.
Pero apareció Julio Norte, un novillero con aureola de figura. Su primero no mostró nada especial en el caballo y cuando llegó a la muleta lo recibió con unos muletazos del celeste imperio. El novillo aparte de una sardinita, fue un carretón y ante este espécimen el salmantino anduvo pulcro pero acompañado del torero moderno. Ante los desgarradores ánimos que surgían de los tendidos en las postrimerías de la faena, el novillero la prolongó y calentó los ánimos de los “isidros” impactando en la decisión del presidente. El primer despojo. En su segundo y ante Jaleo, que no mostró nada especial en el caballo que no fuera mansedumbre, el novillero con la pañosa lo recibió de hinojos en los medios y le recetó dos pases cambiados. ¡Valiente el joven torero! Pero lo difícil en esta profesión no es ser valiente, sino torear y eso fue lo que no mostró. Dio una tanda templada por el derecho pero al hilo y rematando los muletazos para fuera, es decir el toreo moderno y ventajista, Cuando lo intentó al natural el novillo tuvo mucho menos recorrido y su lucimiento se quedó en el intento, pero en un lance el animal le dio un revolcón. Ya se conoce: “Revolcón, despojo al esportón”. Y el presidente se debió contagiar también de la petición minoritaria de los tendidos, permitiendo que La Puerta Grande cada día sea más pequeña.
Pedro Luis sería el invitado de piedra. Su primero recibió una lidia nefasta. Derribó en su primera entrada al caballo pero por inoperancia del picador, en la segunda se marchó al reserva sin que nadie pusiera orden en el ruedo y en la tercera se empleó en el castigo pero al salir dio una vuelta de campana. El novillo quedó listo para sentencia y el torero peruano tuvo la osadía de brindar al público un cadáver. Pues ocurrió lo esperado, lo sacó a los medios y llegó a ponerse pesado con muletazos por ambos pitones, perdiendo la pañosa en uno de ellos. El novillo se desplomó y tuvo que ser auxiliado para levantarlo. Su segundo se empleó en el caballo, pero con dos picotazos. El torero lo sacó a los medios y sin colocarse en su sitio y sin temple en su muleta, se cansó de dar muletazos pero sin contenido. El animal fue reculando a tablas hasta llegar a entablerarse.
Ante estos espectáculos, que nos faltará por ver.
©Pepeíllo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario