domingo, 26 de mayo de 2013

26 de mayo de 2013: Ocasión perdida

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 17º de feria. Corrida de toros.

Ganadería: 6 toros de Montealto. Encaste Juan Pedro Domecq en la línea de El Ventorrillo. Mansa y descastada, el 5º y el 6º se dejaron torear en la muleta.

Terna
  • Pedro Gutiérrez, El Capea.: De berenjena y oro. Pinchazo y estocada. Silencio en el toro que mató por cogida de su compañero Chechu. Pinchazo y Estocada habilidosa. Silencio en el tercero. Tres pinchazos y estocada desprendida. Silencio en el quinto.
  • Alberto Aguilar: De azul pavo y oro. Estocada baja en el segundo. Oreja. Estocada algo trasera y tendida tirándose a ley en el cuarto. Silencio. Estocada desprendida en el sexto. Vuelta al ruedo, tras petición. 
  • J. R. García, El Chechu.: De vainilla y oro. Fue corneado durante la faena en el toro de su confirmación. 

Presidente: D. Julio Martínez moreno. Estuvo acertado al negar el trofeo a Alberto Aguilar en el sexto de la tarde, oreja que le hubiera permitido salir por La Puerta Grande con escasos merecimientos.

Suerte de varas:
  1. Cuartelero: Fue picado trasero en ambas entradas al caballo, en la primera el indocumentado picador lo hizo a propósito. En la segunda el toro perdió las manos. Manso, descastado y blando.
  2. Fandanguero: La primera vara la recibió del picador que tapaba puerta, saliendo de ella suelto. Después acudió tres veces más al caballo pero debido a su mansedumbre, no fue castigado, pero el picador le colocó la puya en la paletilla y seguro que cobraría por eso. Manso, descastado y blando 
  3. Trineo: En la primera vara acudió suelto al caballo en el tendido 2. En la segunda vara fue picado trasero y salió suelto. Manso y descastado
  4. Dormilón. La primera vara la recibió trasera, derribo al montado y salió suelto. En la segunda vara fue picado trasero y en los bajos. Manso, descastado y peligroso
  5. Colgado: Fue muy mal picado en la primera entrada al caballo y en la segunda la misma tónica. Fue picado en la paletilla. Manso. Un toro para figuras.
  6. Novillero: En la primera vara no fue castigado. Derribó y salió suelto. Acudió de largo el burel, pero al sentir el hierro salió huyendo. Manso descastado que se dejó torear en la muleta. 

Cuadrillas y otros. Fernando Cruz se cayó del cartel por enfermedad y en su lugar lo ocupó Alberto Aguilar. Los piqueros siguen castigando a los toros donde más daño les hacen, menos en el morrillo cualquier sitio es bueno para colocar la puya, y lo malo es que nadie quiere enterarse, desde las autoridades hasta los toreros que los mandan, todos asienten que debe ser así. No tuvieron suficiente cuando consiguieron salir a los ruedos montados en mastodontes acorazados, donde el toro se ve indefenso en la lucha desigual ante una barrera infranqueable, sino que los indocumentados montados, los masacran instalados en la mole. El único recurso que tienen los aficionados es envíale una andanada a todo aquel piquero que abusa desde su fortaleza, pero esa no es la solución. J. R. García Chechu, confirmaba la alternativa, y fue empitonado por su enemigo, cuando intentó incorporarse sufrió un desvanecimiento y tuvieron que trasladarlo a la enfermería Esperemos que se recupere pronto. Por este motivo la corrida se quedó en un mano a mano entre El Capea y Alberto Aguilar, por lo cual tuvo que alterarse el orden de lidia. Jesús Robledo, Tito, se lució en banderillas en el cuarto y en el sexto.

Comentarios: El toro de la alternativa de Chechu fue un burel manso, descastado y blando. El torero porfió con su enemigo para intentar sacarle lo que no tenía y lo único que consiguió fue cobrar una cornada. La corrida de Montealto resultó mansa, descastada y blanda, nadie se hubiera extrañado que hubiera tomado el camino del matadero, pero la empresa decidió lidiarla en la “primera plaza del mundo”. lo único bueno que sacó es que el quinto y el sexto se dejaron torear en la muleta, pero los toreros no supieron aprovechar las condiciones de sus enemigos. Los toros cuando metían la cabeza hacían el avión, señal inequívoca que ponían a disposición de los toreros un triunfo seguro, pero los coletas se dedicaron a hacer lo que sabían: pegar pases llevando con ello la desilusión al ánimo de los aficionados, que pudieron comprobar de nuevo que la fiesta está en horas muy bajas, tanto en el aspecto ganadero como de toreros.

La polémica saltó de inmediato en los tendidos: que pintaba El Capea, en esta feria. Los únicos méritos que ha hecho en su carrera de torero, por llamarla de alguna manera, es ser hijo del Niño de la Capea. Por favor, torero, no castigue mas a la fiesta con este tipo de faenas, no será mejor que se dedique a cuidar su ganadería, de esta manera a lo mejor llega a ser un gran ganadero y criar toros encastados y bravos para intentar levantar una fiesta en la estos taurinos tienen sumida en una mediocridad y sin un rayo de esperanza de que alguien intente enderezarla. Al torero le falto torear y le sobraron posturitas cuando salía de la cara del toro después de colocarse fuera de cacho y torear para fuera. Alguien de su confianza tenía que haberle dicho: maestro, se ha dejado ir un toro de Puerta Grande, pero seguro que hubiera firmado su despido, y no está el tema laboral como para estas lindezas.

Alberto Aguilar tuvo tres oportunidades para triunfar y las dejó escapar. La oreja que cortó en su primero fue un trofeo devaluado, ya que el torero lo único que demostró fue valor ante un incierto animal que media mucho las embestidas y que cada vez que acudía al engaño calamocheaba y no tuvo recorrido en la muleta, pero el torero tampoco tiró de él para prolongar la embestida, ya que eso significaba tener conocimientos de la lidia, y eso debe ser muy complicado en los toreros actuales. Su valentía le permitió sacarle un buen natural, nada más. En el cuarto y ante un peligroso burel que acudía al engaño con la cara alta, no estuvo a la altura lidiadora que requería su enemigo A veces las buenas faenas no consisten en dar pases, hay toros que necesitan una lidia distinta a la convencional, es lo que siempre se ha llamado: lidiar, y eso, a los toreros actuales, les cuesta asimilar. En el sexto de la tarde perdió posiblemente la ocasión de su vida. El toro tenía un pitón derecho de bandera. Al comienzo de faena lo citó de lejos y el toro acudió con tranco, ligando una serie de redondos. El animal metía la cabeza de lujo, pero el torero se puso a dar mantazos fuera de cacho y llenó de desilusión a los aficionados. A pesar de esto y después de un pinchazo, el público le pidió la oreja, pero hasta el torero hubiera considerado injusto este trofeo, que le hubiera permitido salir por La Puerta Grande. El presidente en esta ocasión no cedió ante las presiones de pañuelos que poblaban los tendidos, ya que de haberlo hecho esta plaza no hubiera distado mucho de la de Benidorm, con todos mis respetos hacia los aficionados de esta ciudad.

©J. Barranco

viernes, 24 de mayo de 2013

24 de mayo de 2013: Dos orejas de ley

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 15º de feria. Corrida de toros.

Ganadería: 6 toros de Victoriano del Rio. Encaste Juan Pedro Domecq. El ganadero de Guadalix para no romper la racha de la feria trajo a Madrid una corrida desigual con algunos toros protestados por escaso trapío y su comportamiento fue variado predominando la mansedumbre, de esta condición destacó el tercero.

Terna:
  • Sebastián Castella: De tabaco y oro. Estocada desprendida y trasera y cuatro descabellos. Silencio. Estocada, aviso y descabello. Oreja. 
  • José María Manzanares: De Grana y oro. Estocada trasera y atravesada recibiendo saliéndose de la suerte. Oreja. Pinchazo y 2 descabellos. Silencio. 
  • Alejandro Talavante: De Azul y oro. Estocada arriba. Dos orejas. Salida por La Puerta Grande. Estocada casi entera, tendida y trasera y dos descabellos. Silencio 

Presidente: D. Manuel Muñoz Infante. Se le criticó al usía la concesión de la oreja a Sebastián Castella. También se le notó al presidente una disposición al conceder el trofeo a Manzanares sin embargo fue algo remiso al sacar el pañuelo blanco en la primera oreja a Talavante. Seguro que tendrá sus debilidades taurinas y se le olvidó dejarlas en casa. Se olvidó también de castigar a banderillas negras al segundo de la tarde por su condición de manso y cambiar el tercio sin que el toro fuera picado.

Suerte de varas:
  1. Batatero: La primera vara cayó trasera y el toro hizo una fea pelea en el caballo. En la segunda entrada, siguió manseando y no fue castigado, eso sí, el piquero colocó la puya trasera. 
  2. Buenasuerte: Puya traserita y el piquero le tapó la salida. El toro se dejó pegar, pero blandeó. En la segunda entrada no quiso pelea y el piquero lo picó trasero a pesar de que lo pusieron en suerte muy cerca. Sería para no perder la costumbre. 
  3. Artilero: Necesitó entrar al caballo cinco veces y a pesar de esto no fue picado, cada vez que sentía el hierro salía huyendo buscando la salida hacía la dehesa. Un manso pregonao. 
  4. Embarrador: Se dolió al sentir el hierro y salió huyendo de la suerte. En la segunda entrada se defendió y no se empleó, corroborando su condición de manso. 
  5. Despreciado: Picó algo trasero el del castoreño y el animal salió suelto de la pelea.. En la segunda entrada se dejó pegar.. 
  6. Comunero: En la primera entrada al caballo el picador perdió el equilibrio y le costó una costalada sin consecuencias. En la segunda entrada pico bajo, pero sin rencor. . 

Cuadrillas y otros. De los toreros de plata destacaron, Javier Ambel en la lidia del cuarto y en los pares de banderillas del primero. El tercer par fue sensacional. El público le obligó a desmonterarse. También destacaron Juan José Trujillo y Curro Javier, de la cuadrilla de Manzanares. En el primer par del quinto, el toro hizo hilo con el torero y Curro Javier salió apurado. Nadie estaba en su sitio para hacer el quite. El sexto de la tarde arrolló al torero de plata Julio López, perteneciente a la cuadrilla del Talavante. Lo trasladaron a la enfermería.

Comentarios: Esta vez sí consiguió el torero pacense salir por La Puerta Grande. El toro que le tocó en suerte fue un manso pregonao que sacó la casta de los toros de esa condición. El torero estuvo a la altura exigida por su enemigo y si me apuran por encima, haciendo la faena en tablas, que era la querencia del manso, jugándosela y demostrando que cuando el corazón quiere triunfar, no hay barreras que puedan evitarlo, ya que vale cualquier toro y todo terreno es válido. Es la diferencia que marca a los toreros. Se esperaba a Talavante después de la decepcionante actuación en su última aparición en el ruedo venteño, no las tenían los aficionados todas consigo pero salió la casta que el torero lleva dentro y ante un toro sin picar, manso y encastado que en un descuido al perderle la cara estuvo a punto de llevárselo por delante, disipó cualquier duda sobre su estado de ánimo.

A los aficionados les hubiera gustado tener con Manzanares la misma disposición que tuvo con Talavante, pero el toreo del alicantino distó mucho para ser reconocido como tal, ya que su aptitud ventajista estuvo presente durante las faenas a sus dos toros, y como este toreo es el que le permite triunfar en otras plazas, el aficionado supondrá que por mucho que le exija, el torero nunca dejará de usar las ventajas que vienen siendo habituales en él. En su primero y ante un manso que se dejó torear en la muleta, demostró una vez mas que no estaba dispuesto a cruzarse, cargar la suerte, torear sin descomponer la figura y dejar de meter el pico en cada muletazo y como este toreo es el que gusta a sus partidarios, entre los que se encuentran los “Isidros”, no le hace falta exponer. Al final el toro se fue sin torear. Su segundo ya no fue un tan claro, y el torero tampoco estuvo a la altura que requería su enemigo. Al final trató de arreglarlo pero el toro ya había perdido la acometividad y no transmitía nada a los tendidos.

Sebastián Castella demostró de nuevo que ha perdido el sitio y dista mucho de ser el torero que le valían todos los toros y su toreo llevaba la emoción a los tendidos. La oreja que cortó en su segundo no tuvo el valor artístico ni emotivo que imprimió en otras tardes de triunfo. Es cierto que tuvo la mala suerte que su primero se lastimara en una mano y que tuviera que despenar al pobre animal sin darle la oportunidad de lucirse, pero en su segundo no estuvo fino el torero francés. Lo recibió con el pase cambiado sin inmutarse y que tuvo otro hándicap en su contra, el aire, pero con la muleta en la izquierda toreó para fuera, dando una serie de naturales aseada pero cerró con el pase de pecho aprovechando el viaje del toro. Como dije, en esta ocasión su toreo no conectó con los tendidos. En otra ocasión será, torero.

· ©J. Barranco

jueves, 23 de mayo de 2013

23 de mayo de 2013. Qué nos faltará por ver

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 14º de feria. Corrida de toros.

Ganadería: 3 toros de Vegahermosa, 1º, 4º y 5º, y 3 de Jandilla, 2º, 3º, y 6º Encastes Juan Pedro Domecq Díez. Mansos, descastados e invalidados. Toros para figuras. El segundo fue devuelto por inválido y en su lugar salió un sobrero de Carmen Segovia. Impresentable.

Terna:
  • Finto de Córdoba: De gris y plata. Sartenazo infame impropio de un torero que se viste de luces. Bronca. Metisaca, pinchazo y cinco descabellos. Silencio benevolente 
  •  J. A. Morante de la Puebla: Pinchazo hondo, estocada trasera y caída. Silencio benevolente. Metisaca saliéndose de la suerte, pinchazo, media estocada y descabello. Silencio. 
  • Miguel A. Perera: Aviso, metisaca, media estocada baja. Vuelta al ruedo, tras petición minoritaria. Estocada baja, aviso. Silencio 
Presidente: D. Trinidad López Pastor: Le costó al presidente devolver al segundo de la tarde. Que detalle hubiera tenido con el público si lo hubiera devuelto sin dar lugar a las protestas de los aficionados, despejando con ello muchas dudas que empañan la credibilidad de las decisiones que toman los representantes de la autoridad en la plaza, pero desgraciadamente cada tarde es más evidente que estas no benefician, ni a la fiesta ni al público que acude a los cosos.

Suerte de varas:
  1. Estudiante: Fue picado trasero en la primera vara y el toro se dejó pegar. En la segunda el piquero marcó muy trasero y se enceló con el caballo, pero no fue castigado. Inválido, sin casta, dócil en la muleta. Toro para figuras. 
  2. Campeón: Lo picó trasero, en las dos veces que entró al caballo, sin ningún reparo. Invalido, impresentable, ni para esta plaza ni para ninguna. 
  3.  Honorable: Lo picó trasero y no rectificó el montado. En la segunda vara salió suelto y manseando. Manso, inválido y sin casta. En la muleta un carretón. 
  4. Gestor: En la primera vara no se empleó y mostró blandura. En la segunda acudió suelto al caballo y el piquero no lo castigó. 
  5. Avispado: En la primera vara no lo picó y en la segunda el toro se dejó pegar sin clase. Inválido y sin casta. Un autentico petardo de toro. 
  6. Egoísta: En ambas entradas fue picado trasero, como es habitual y en la se limitó a marcar el castigo, el animal no lo necesitaba. Manso con algo de casta. 

Cuadrillas y otros. El segundo toro de la tarde fue devuelto por invalido, cuando salió al ruedo el sobrero los aficionados no salían de su asombro al contemplar que el animal había perdido por el camino parte de los pitones, bien en los corrales o en la dehesa.. Lo que los aficionados no entendieron porqué los veterinarios de la plaza permitieron que este toro pasara el reconocimiento. Habrá que suponer que recibiría presiones de los taurinos. Dando por cierto este hecho, el aficionado se preguntaba: ¿qué papel jugó el presidente de la corrida, en este entramado taurino-ventajista? Este hecho solo tenía una respuesta que de momento, decidieron callar, de la misma manera que lo hace la prensa oficial. Otra de las preguntas que se hacían los asistentes a la corrida fue: ¿Cuándo terminará este pasteleo de corrales? El torero de plata, Juan Sierra, tuvo que desmonterarse en el sexto de la tarde. El segundo par, después de ganarle la cara al toro y clavar reunido salió del embroque andando. ¡Así se torea! Sin trampa ni cartón.

Comentarios: La suerte de varas sigue siendo un autentico simulacro y al público la única posibilidad que le dan es callar y otorgar. Así lo han impuesto los taurinos a través de la prensa que controlan con ordeno y mando. y así de obedientes se portan los que acceden a la plaza. Como obedientes fueron cuando el segundo toro, sobrero, perdió la vaina de un cuerno al acudir al caballo. Las protestas fueron mínimas, ni tan siquiera el considerado núcleo duro de la plaza mostró esa severidad que le atesoraba cuando se producía algún atropello en sus derechos. Seguro que muchos de los espectadores ni se enteraron. Esta es la aptitud del público que reclamaban los taurinos: que durante la lidia mostrara respetuosidad para los toreros que se jugaban la vida en el ruedo. ¿Qué vida? Ya lo han conseguido. ¿y ahora qué? ¿Van a mostrar el mismo respeto a los que acuden a la plaza? Por lo que se vio ayer, no. Lo único que buscaban era convertir este coso en otro feudo de la corrupción, tratando de venderla a través de los medios como la primera del mundo. Pero visto el resultado de lo que ocurre en el ruedo, eso es historia.

Una de las dudas que embargaban ayer a los aficionados era: ¿qué pintaba Finito de Córdoba en esta feria, aparte de evitar la responsabilidad a sus compañeros de cartel la función de director de lidia y por supuesto no hacerles sombra? La respuesta fue muy clara: nada: aparte de aburrir al personal en su primero con una faena insulsa, propia de un torero que vino descaradamente a hacer caja, su presencia abarató los costes de la empresa, mostrando unos espolones propios de un torero fajado en la mediocridad y en las ventajas, haciendo caso omiso a la protestas del público en su primero por alargar una faena que no existió. En su segundo y ante un animal que no valía un real, el torero tampoco mostró ninguna disponibilidad para hacer olvidar el mal rato que había hecho pasar en su primero. Solo se registró en su haber un trincherazo, y dos verónicas, poco bagaje para una tarde de aburrimiento.

El público que vino a ver a Morante de la Puebla se fue de vacío en la segunda actuación del torero de Puebla del Rio. En su haber solo quedo reflejado el dibujo sobre el albero venteño de una media en el quite efectuado al cuarto de la tarde, un animal blando que le originó un esfuerzo supremo restándole fuerzas para la faena de muleta. . El que pagó los platos rotos fue Finito de Córdoba, pero este torero vista su disposición y su situación, lo mejor era callar y salir del trance lo mas airoso posible. En su segundo tampoco tuvo toro y el torero hizo gestos como quejándose de las condiciones de su enemigo que no se prestaba para el sevillano tratara de embrujar al público con su torero. Alguien con algo de raciocinio le respondió desde el tendido. “De que te quejas torero. Tienes lo que has elegido”. Toros sin codicia, inválidos y sin casta, la solución es bien fácil: anunciarte con toros. Creo que no merece la pena escribir ni una palabra más del paso de este torero en esta corrida.

Miguel Ángel Perera, es un torero que está en racha. Ayer casi consigue de nuevo su objetivo, lo que ocurre es que este no es el mismo que los aficionados esperan.  Hubo disparidad de criterios en lo que ofreció el torero pacense y lo que exige el aficionado venteño. En su primero templó tres redondos, después todo fue adornado descomponiendo la figura y colocándose en la oreja del toro y citando con la muleta retrasada. Después de varias tandas de derechazos decidió echarse la muleta a la izquierda y citando con el pico, consiguiendo un natural bueno y en un cambio de manos perdió la muleta y el toro casi lo encuna. El sexto de la tarde sacó un poco de casta y los toreros de plata se descuidaron en el ruedo y el toro los puso firmes, Los tres tuvieron que refugiarse en tablas y uno tuvo que tomar el olivo. Cuando hay un animal con casta en el ruedo, los toreros no deben perderles la cara nunca, hecho que no ocurre con el toro ovejuno. Al recibirlo Perera de largo, a la salida del primer muletazo el animal se marchó a tablas, que era su querencia natural. Después todo fue un recital de ventajas por parte del torero, aunque templó las embestidas a los muletazos le faltaron la hondura que da el cargar la suerte, ponerse en su sitio y rematar en la cadera. En una palabra, visto lo visto, una utopía. Al final se le rajó su enemigo y el torero se puso pesado. Si el toro se apaga, se apaga la fiesta.

©J. Barranco

miércoles, 22 de mayo de 2013

22 de mayo de 2013: Una oreja de Ley

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de la Prensa

Ganadería: 6 toros de Parladé. Encaste Juan Pedro Domecq. De juego variado: hubo inválidos, y aunque en el caballo su juego dejó mucho que desear, en la muleta hubo toros que sorprendieron gratamente, como ocurrió con el segundo, cuarto y sexto.

Terna:
  • Manuel Jesús, El Cid: De verde y oro. Estocada tendida, trasera y descabello. Silencio. Estocada desprendida. Saludos desde el tercio. Metisaca y estocada. Silencio, en el toro que mató por Iván Fandiño 
  • Iván Fandiño: De azul y oro. Pinchazo, se tira por derecho encima del toro y cobra una estocada y también un revolcón que lo lanza por los aires y una vez en el suelo lo cornea en el muslo derecho. Oreja. Ingresa en la enfermería para no regresar al ruedo. 
  • Daniel Luque: De negro y oro. Estocada que vale. Silencio. Estocada y tres descabellos. Silencio 

Presidente: D. Julio Martínez Moreno: De nuevo el presidente de la corrida tomó el pelo a todos los espectadores. El primero de la tarde, un animal inválido sin ningún género de duda para los asistentes, solo tuvo en contra al usía, y como era él el que tenía que sacar el pañuelo verde y no lo hizo, toda la plaza tuvo que tragarse la decisión de este señor, que una vez mas fue partidaria y en defensa de los intereses de la empresa, que se ahorró un toro. De nuevo el presidente jugó a empresario.

Suerte de varas:

  1. Atención: Acudió al caballo suelto cuando este apareció en el ruedo. En la segunda vara fue picado trasero. El animal no empujó, ya que sus fuerzas estaban limitadas. Manso, descastado e inválido 
  2. Grosella: En la primera vara se dejó pegar. En la segunda fue picado trasero y no fue castigado. Manso que no se ha cansado de embestir en la muleta 
  3. Fanfarrón: Se marcha suelto al caballo a la puerta de arrastre sin que ningún torero en el ruedo lo sujetara. Allí derribó al piquero. En la segunda vara salió suelto. Y en la tercera entrada lo sujetó nada más. Manso, descastado e inválido. 
  4. Bonito: Lo picó en el brazuelo y salió suelto. En la segunda vara marcó solamente. No ha dejado de embestir en la muleta con nobleza. 
  5. Holgazán: Trasera. En la segunda vara fue picado de nuevo trasero. El toro se dejó pegar. Manso que se ha dejado torear en la muleta. 
  6. A-reir: Puyazo trasero recibió el burel en la primera entrada. En la segunda lo enganchó arriba, pero no lo castigó. Manso y descastado. 

Cuadrillas y otros. Destacaron en banderillas Jarocho y Arruga en el segundo, Antonio M. Punta en el tercero, Alcalareño en el cuarto, el cual que tuvo que desmonterarse. En el sexto se lució El Boni en la lidia y Miguel Martín y Arruga en banderillas.

Comentarios: Fandiño cortó la primera oreja a ley. Aunque fuera la Corrida de la Prensa, se puede considerar como de la feria. Se la llevó por la disposición mostrada en el segundo de la tarde que aunque el toro estuvo embistiendo hasta que lo despenó, nunca le perdió la cara y a la hora de matar se tiró entre los pitones de su enemigo. El toreo del El Cid continua sin levantar el vuelo que adquirió en pasadas temporadas, y los aficionados han perdido la esperanza de que algún día llegue a recuperar en la cara del toro el sitio que lo encumbró. Sobre Daniel Luque ningún aficionado encuentra argumentos de peso para que este torero acuda a esta plaza tres tardes. La única justificación es su apoderado Este matador, hasta la fecha, no ha aportado nada al toreo y cada vez que acude a una plaza lo único que muestra son las ventajas que han marcado su carrera. El aficionado lo único que ha comprendido es que el mérito de este torero es que su apoderado se llama Simón Casas.

Iván Fandiño el único problema que tuvo en su primero fue que el toro estuvo por encima de él, pero el torero con su actuación no dejó indiferente a nadie, dio todo lo que tenía y de su muleta sacó cuatro estatuarios de recibo rematados con un pase del desprecio y un trincherazo que levantó al público. A continuación vinieron una serie de redondos ligados y sin descomponer la figura, sin embargo al natural el toro no tenía el mismo recorrido y al torero le faltó tirar de muleta y colocarse en su sitio. A la hora de matar y después de un pinchazo, no quiso que el triunfo se le escapara de las manos por culpa del acero y se tiró a matar por derecho, el toro lo encunó y lo lanzó a los aires y cuando estaba en el suelo lo corneó en el muslo derecho. Una pena, torero, pero así se triunfa, sin cuentos y sin ventajas.

El Cid tuvo que matar tres toros debido a la cogida de Fandiño, pues, en ninguno de los tres volvió a mostrar el toreo que sacaba de su muleta en años anteriores. Al torero se le ve dispuesto, pero su corazón no le permite colocarse en el sitio que exige el toreo de altura. En su primero no tuvo enemigo ya que el toro fue un invalido que el presidente se negó a devolver, a pesar de ello tampoco mostró ningún detalle que olvidara la condición del toro. A su segundo, un toro que no se cansaba de embestir, lo citó de lejos y acudió con tranco al engaño, pero el torero comenzó a torear en redondo descomponiendo la figura. Ligó una serie pero toreando al hilo del pitón y echándose al toro para fuera, como si de un vulgar figura se tratara. Siguió toreando mostrando las ventajas que seguramente le hayan impuesto en los despachos para que no destaque de los demás compañeros, pero debe comprender el maestro que si ese es su interés, el del aficionado, es completamente contrario. Brindó la muerte del sexto a la cuadrilla de Iván Fandiño, gesto que el público agradeció. Este toro ya no reunió las condiciones de su segundo, mostrando su mansedumbre escarbando continuamente. El coleta le mostraba la muleta retrasada y sin darle distancia, dando la impresión de querer tapar las pocas condiciones que su enemigo tenía.

El primero de Daniel Luque fue manso y descastado pero todo lo que salió de su muleta fueron ventajas, incluso estuvo desafortunado en los muletazos de recibo y una vez que entró en faena anduvo desconfiado, toreando al hilo del pitón, aunque su enemigo no podía con su alma. En quinto lugar se corrió turno y salió el sexto, y el torero lo recibió de muleta doblándose con él, pero a partir de aquí volvió a mostrar las carencias sus habituales. Con la mano izquierda se dedicó a dar mantazos, hecho que el público le reprobó, pero el torero echó en saco roto estas desavenencias. En este toro se le presentó un problema añadido, y es que su enemigo metía la cabeza con claridad, pero Luque no sabía qué hacer con ella, ya que su estado de ánimo no le permitía colocarse donde debía y cuando el corazón manda lo contrario de lo que se debe hacer, lo mejor es cambiar de aires durante una temporada. Otra vez será, torero.

©J. Barranco

martes, 21 de mayo de 2013

21 de mayo de 2013: No se cumplió el reglamento

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 13º de feria. Corrida de toros.

Ganadería: 6 toros de Pedraza de Yeltes. Encaste Juan Pedro Domecq, en la línea de maría Antonia Fonseca. Matías Bernardos- El quinto fue devuelto por inutilizarse en el ruedo y en su lugar salió un sobrero de José Vázquez.

Terna
  • Uceda Leal: De grana y oro. Pinchazo sil soltar, estocada y dos descabellos. Silencio. Dos pinchazos, estocada saliéndose de la suerte e innumerables descabellos. Dos avisos, se echó el toro instantes antes de de que sonara el tercero. Bronca. 
  • Eduardo Gallo: De grana y oro. Estocada desprendida que vale. Pitos. Tímidos aplausos al toro en el arrastre. Pinchazo, estocada caída tirándose bien. Descabello. Silencio. 
  • David Mora: Nazareno y oro. Estocada caída y trasera que vale. Vuelta protestada. Estocada caída. Aplausos. 

Presidente: D. Julio Martínez Moreno: No aplicó el reglamento en el quinto de la tarde, cuando al derrotar el animal en el burladero de cuadrillas se inutilizó la mano derecha quedando inservible para la lidia. No tenía obligación de cambiarlo, sin embargo cuando salen inválidos no aplica el reglamento con rigor. Así son de caprichosos los presidentes de esta plaza.

Suerte de varas:

  1. Deslumbrante: Lo pica trasero con conocimiento de causa. Así son los piqueros y nadie les llama la atención. En la segunda vara manseó descaradamente, intentando quitarse el hierro, sale suelto y se marcha a toriles. Manso y descastado. 
  2. Dulce: Acude al caballo suelto, el piquero le tapa la salida y el toro empuja sin clase. Sale suelto. Lo pica en el brazuelo el indocumentado picador. Manso encastado 
  3. Medidor: Buena pelea hizo el toro en el caballo, lo tuvo que sacar el torero tirándole del rabo al animal. En la segunda entrada fue picado trasero y no lo castigó. Manso y descastado. 
  4. Dudanoches: Lo pica trasero. El toro empuja y se deja pegar, el piquero le tapa la salida y el toro pierde las manos. La segunda vara fue un trámite. Manso encastado. 
  5. Amistoso: Sale huyendo del piquero cuando huele el hierro en las tres primeras entradas al caballo. En la cuarta entrada tampoco fue castigado. Manso encastado. 
  6. Niñito: En la primera vara fue picado trasero y el piquero le tapó la salida. En la segunda también lo picó trasero y salió suelto. Manso encastado 

Cuadrillas y otros. Se resalta cada vez con más fuerza en los corrillos taurinos, las desavenencias que existen entre los subalternos, destacando el poco compañerismo que existe en el ruedo entre los toreros de plata, incluso alguien llegó a apuntar, en sentido metafórico, que salen a torear con la navaja en el fajín. Al aficionado le cuesta mucho creerse estos cuentos, pero algo debe existir, ya que ha habido comentarios de toreros de plata que se han tenido que retirar de su profesión por las presiones que han recibido de sus propios compañeros, por hacer bien su trabajo. Ayer, en el cuarto de la tarde, se vio un detalle en el ruedo que apuntó en esa la dirección: Lidiaba Manuel Molina, y su compañero Pablo Ciprés salió apurado del segundo par de banderillas. Él, que se encontraba solo a unos metros, no intentó hacer el quite, por suerte pudo llegar a tiempo y refugiarse en el burladero, quedando todo en su susto. El detalle quedó en la retina de los aficionados. Vergonzosa la actuación de Manuel Molina. Y lo que más preocupa es que no ha sido este el único caso que se ha dado en esta feria. Se lució en banderillas Félix Rodríguez en el tercero de la tarde. Los del castoreño, como siempre, picaron trasero y el que pudo le tapó la salida a su enemigo, y no se les cae la cara de vergüenza. El cuarto toro no tuvo el trapío necesario que exige esta plaza y además las defensas dio la impresión que habían sido manipuladas. El pitón derecho estaba escobillado, lo que provocó las protestas de muchos aficionados, que por desgracia caerán en el saco roto de los incompetentes gestores de la fiesta.

Comentarios: El quinto toro derrotó en el burladero de cuadrillas y quedó inutilizado. El presidente, sin dudarlo, sacó el pañuelo verde. El reglamento indica que si un toro se inutiliza durante la lidia no es obligatorio su devolución. Sin embargo el usía se tragó el cuarto de la tarde que era un inválido manifiesto. La corrida de Pedraza de Yeltes defraudó a la concurrencia y los toreros no estuvieron a la altura que exige la categoría de la plaza. Algunos toros llegaron a la muleta con complicaciones pero otros se dejaron torear, y sin embargo ni unos ni otros dieron la talla. Uceda Leal, en su primera comparecencia en la feria estuvo desdibujado y apático en la lidia de sus dos enemigos. El primero, un manso descastado, no le dio oportunidad de lucirse, pero tampoco el madrileño mostró ninguna disposición para en los dotes de lidiador de lidiador, que era lo que necesitaba su enemigo. En su segundo, y ante un manso encastado, el torero no estuvo a la altura exigida por su enemigo. Es lo que tiene la casta y por eso muchos toreros que lideran el escalafón no quieren ni oír hablar de ella. El manso y también invalido, lo desbordó y el torero no encontró el sitio que su enemigo le exigía. A la hora de matar tampoco tuvo fortuna y a punto estuvo de recibir los tres avisos, hubo un momento que llegó a perder los papeles.

Eduardo Gallo y David Mora no vinieron a torear, se dedicaron a dar pases y de vez en cuando sonaba la flauta y sacaban algún muletazo con hondura, pero entre eso y torear hay un abismo y afortunadamente para los presentes, en esta plaza, de momento no cuela el toreo de carril, donde en lugar de torear los toreros se dedican a acompañar el viaje del toro, metiendo el pico y sacándose el toro para fuera. Llegará un día que ese toreo guste, de tanto insistir lo conseguirán, de la misma manera que los taurinos han conseguido meter en Madrid el medio toro, pero ahora tendrán que esperar. Gallo en su primero no se acopló por ninguno de los dos pitones, las series de redondos tuvieron muchos altibajos, siendo desbordado en el toreo al natural donde en cada pase su enemigo le enganchaba la muleta. En el quinto de la tarde y ante un toro que metió la cabeza de lujo el salmantino se dedico a torear al hilo del pitón y el público se lo recriminó, pero el torero no dio para más. Es una pena que este torero hay perdido el sitio delante del toro.

David Mora enganchó a su primero en dos verónicas que levantaron los olés de los tendidos, pero con ello terminó su toreo. Ya con la muleta el manso no quiso pelea y todo su interés era marcharse a toriles, el torero intentó mantenerlo fuera de su querencia pero al final no lo consiguió. Solo pudo sacarle un natural largo que caló en los tendidos, todo lo demás, fueron pases sin ligazón, al hilo del pitón, descomponiendo la figura y sin cargar la suerte, al final quiso arreglarlo rematando la faena con unas manoletinas, pero en este caso no procedía ya que estos detalles son para cerrar una faena, que en este caso no existió. En su segundo, un manso encastado, no pudo con él. Lo recibió de hinojos en el tendido 5 intentando calentar el ambiente, pero el manso necesitaba un torero. La mansedumbre del toro transmitió a los tendidos la emoción, pero el coleta quiso ponerse bonito delante de su enemigo pero no coló. Tenía que haberse puesto el traje de faena, colocarse en su sitio, haberse fajado con el manso y cortarle las dos orejas, eso era lo que el público esperaba, pero el torero no estaba dispuesto a jugársela, a lo mejor es que no lo necesita.

©J. Barranco

lunes, 20 de mayo de 2013

20 de mayo de 2013: Los mansos no aburrieron


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 12º de feria. Corrida de novillos.

Ganadería: 6 Novillos de Nazario Ibáñez. Encaste Núñez. Bien presentados y de juego variado. Algunos de ellos no tuvieron nada que envidiar a toros que se había lidiado en corridas anteriores, sobre todo, cuando llegaron las figuras

Terna
  • Álvaro Sanlúcar: De turquesa y oro. Estocada baja ya que apuntó a los bajos. Silencio El burel pitado en el arrastre. Estocada atravesada saliéndose de la suerte. Silencio. El novillo aplaudido en el arrastre. 
  • Gonzalo Caballero: De turquesa y oro. Estocada casi entera, trasera, tendida y contraria, aviso y 2 descabellos. Saludos desde el tercio. El novillo fue aplaudido en el arrastre. Pinchazo en los bajos sin soltar y pinchazo hondo en los bajos y atravesado. Silencio. 
  • César Valencia: De Gris y azabache. Estocada trasera. Silencio. Bajonazo al manso. silencio 

Presidente: D. Manuel Muñoz Infante: No estuvo a la altura de las circunstancias, ya que tenía que haber devuelto el primer novillo por invalidez manifiesta, pero como no fue protestado seguro que ni se enteró. En que estaría pensando D. Manuel. Las decisiones de los presidentes siempre van en la misma dirección.

Suerte de varas:

  1. Fundadas: Manso, descastado y blando, la suerte de varas fue un trámite. En la primera entrada no se empleo y fue picado trasero y en la segunda se dejó pegar. 
  2. Engañadero: El impresentable picador clavó la puya en los lomos, haciendo cierto el dicho: hasta el rabo todo es toro. En la segunda entrada marcó el castigo solamente, pero para no variar, trasero.. 
  3. Pocaplanta: En la primera vara se marchó al reserva y cuando sintió el hierro salió en estampida. En la segunda fue picado trasero y sólo se dejó pegar. Manso encastado 
  4. Leopardo: El montado picó trasero, le tapó la salida y el novillo se durmió en el peto al no darle el piquero la salida natural. La segunsa también trasera, como siempre. 
  5. Luna: Sale huyendo de la pelea del primer montado. Manseó con descaró y les costó ponerlo en suerte en la segunda vara, donde salió huyendo en cuanto pudo. Manso encastado 
  6. Cornialtas: Acudió suelto al caballo e hizo pelea de manso descarado. En la segunda vara lo tuvo que picar el picador de reserva en los terrenos de toriles. Manso encastado. 

Cuadrillas y otros. Al terminar el paseíllo se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del torero sevillano, Pepe Luis Vázquez, a la edad de 91 años. Se lucieron en banderillas Ángel Otero en el tercero, Miguel Martín en el quinto y José Otero en el sexto, al cual le obligó el público con sus aplausos a desmonterarse. También destacó Miguel Martín durante la lidia del segundo de la tarde.

Comentarios: Va pesando la feria según van pasando los días. Es demasiado larga para los pocos carteles atractivos que ha montado la empresa y si unimos que no existen toreros que marquen la diferencia y que renueven la ilusión de los aficionados, por mal camino va la fiesta. Salvo cuatro carteles, los demás son de verano y con un cuarto de plaza. ¿Quién se beneficia de esto? ¿La empresa? ¿Los políticos que gestionan la plaza? ¿La prensa que calla y otorga? ¿Quién debería tomar cartas en el asunto para que no se castigara tanto a los espectadores, cautivos de un abono que es una estafa? Alguien debería tomar alguna decisión al respecto ¿O es que los políticos gestores se benefician también de este negocio? Tal y como la política a nadie le extrañaría que así fuera.

Ayer el festejo comenzó con un novillo que aparte de ser un autentico cadáver para la lidia, la casta se la dejó en la dehesa, sembrando la duda en los aficionados sobre el apaño que puedan llevar a cabo sobre estos animales en los corrales. Su comportamiento echó una pesada losa sobre los sufridos asistentes que no ven un rayo de luz que saque a esta feria del aburrimiento en que está sumergida. Si se le añade a esto que la autoridad no devuelve un animal aunque se origine un escándalo público, dando la impresión que les gusta jugar a empresarios, nadie duda que todos reman en la misma dirección, y no es precisamente en beneficio de la fiesta ni de los espectadores que pagan su entrada. El día que estos decidan no volver a la plaza…….

Los que ayer acudieron al coso venteño se tuvieron que contentar con la aparición de dos mansos de escándalo, corridos en quinto y sexto lugar, pero que levantaron la atención de los aficionados, por eso el dicho: la lidia de un manso, nunca es aburrida, y si es encastado…. Pero falló lo más importante: el torero, y eso que tanto Gonzalo Caballero y César Valencia se la jugaron con sus dos enemigos, pero eso no fue suficiente. Se les notó falta de oficio para esta tarea. Es lógico, César Valencia toreó el año pasado solo cuatro corridas y no se le podía exigir que le hubiera bajado la mano para someterlo e intentar meterlo en la muleta. Ante un novillo de esa catadura el aficionado dudó si alguna figura hubiera salido airosa del trance. Muchos no tendrían ninguna duda: “seguro que no”. Lo único que demostraron fue un valor frío que llegó a los tendidos y que en algunos momentos se vislumbró que podía ocurrir la tragedia. Afortunadamente no fue así.

Gonzalo Caballero en su primero estuvo muy acelerado pero con maneras, sin descomponer la figura consiguiendo algún muletazo con hondura, como un pase de pecho de pitón a rabo, que no cayó en saco roto entre los aficionados asistentes. Sin embargo César Valencia no pudo con el tercero de la tarde, un novillo manso y encastado que lo desarmó y acudía al engaño con la cara alta y el torero no tuvo el detalle de bajarle la mano para intentar someterlo. Debe ser complicado este tipo de toreo, ya que pocos lo llevan a la práctica. Se dedicó a dar mantazos y el novillo se fue sin torear.

A Álvaro Sanlúcar su primer enemigo no le dio ninguna opción, se derrumbaba sin que el torero lo sometiera. En su segundo y ante un enemigo con querencias intentó citarlo de lejos pero tuvo que desistir en su pretensión. El burel metía la cabeza de lujo, pero el novillero no estuvo acertado, toreó fuera de cacho y sin mando, y al natural, en lugar de torear, destoreó. No se olvidó de meter el pico y con ello rematar los muletazos para fuera en lugar de en la cadera. Al final algunos aficionados llegaron a la conclusión que el novillo había toreado al torero y lo más penoso para el novillero es que llevaban razón. Una pena, matador.

©J. Barranco

domingo, 19 de mayo de 2013

19 de mayo de 2013: Público Generoso



Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 11º de feria. Corrida de toros.

Ganadería: 5 Toros de Fermín Bohórquez, encaste Murube y uno de Carmen Segovia, encaste Torrestrella, corrido en cuarto lugar. Mansa, descastada, blanda y sin trapío resultó la corrida de Fermín Bohórquez. El corrido en cuarto lugar, de Carmen Segovia, fue un ejemplo de trapío y su comportamiento varió del resto de los anunciados.
Terna:
  • Juan Bautista: Estocada baja y atravesada tirándose fuera de cacho. Silencio. Estocada. Oreja 
  • Juan del Álamo: Estocada trasera y tendida, aviso y 4 descabellos. Tímidos aplausos y pitos cuando intenta saludar. Estocada algo tendida tirándose a ley. Aviso. Oreja. 
  • Diego Silveti: Pinchazo y estocada casi entera. Oreja. Estocada casi entera y atravesada. Silencio. 

Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito: Fue muy generoso el presidente en la concesión de trofeos colaborando con ello con los intereses del mundo taurino, esos que pregonan a los cuatro vientos que Las Ventas es la primera plaza del mundo, buscando con ello el beneficio personal. Ellos son los culpables que esta plaza haya dejado de ser rigurosa y ejemplo a seguir en seriedad. Las decisiones de este tipo, de un presidente veleidoso, solo hace reafirmar el triunfo sobre la fiesta de los taurinos que solo buscan en ella su beneficio.

Suerte de varas:
  1. Pajarero: Manso y justito de trapío, el picador se limitó a que el toro llegara a su terreno. No fue picado en sus dos entradas al caballo. 
  2. Soberano: Otro gato sin trapío. En la primera entrada lo picó en el brazuelo y no rectificó. En la segunda entrada lo picó también en los bajos. 
  3. Orador: Fue el único picador que marcó ambas puyas arriba, pero su actuación fue un trámite. No castigo a su enemigo 
  4.  Lanzavientos: Tanto en la primera entrada al caballo como en la segunda el toro empujo con clase pero el piquero no lo castigó. En la segunda picó trasero. 
  5.  Navajero I: El picador picó arriba pero su defecto, como el de todos sus compañeros, fue que no lo castigó. El toro empujó con un pitón. 
  6. Navajero II: Acudió suelto al caballo. El montado se limitó a sujetarlo en ambas varas. El toro tampoco lo necesitaba. 

Cuadrillas y otros. Al picador Hernández de la cuadrilla de Juan del Álamo, los aficionados tuvieron que enviarle una andanada para recordarle lo mal que había hecho su trabajo. Pico el individuo las dos veces en el brazuelo, con el agravante de no rectificar. Así son los montados actuales. Se lucieron en banderillas Francisco Javier Gómez Pascual en el segundo de la tarde, Curro Robles e Ismael González en el cuarto, el público les obligó a desmonterarse, y Domingo Siro en el quinto

· Comentarios: Ayer fue otra tarde de desdichas para la fiesta, donde se cortaron 3 orejas y ningún aficionado se fue contento de la plaza. El ganado, los toreros, el presidente del festejo, la lluvia, el granizo y el público triunfalista, marcaron un festejo que, siendo generoso, podía ser calificado de entretenido.

Con respecto a las tres orejas, los aficionados no salían de su asombro. Un público generoso y un presidente incompetente, dieron otro pasito más para convertir esta plaza en un coso de charlotadas. ¿Para qué están las vueltas al ruedo? Ese premio hubiera sido más justo. Con respecto al ganado, el problema es mucho más serio, ya que el toro es el único que puede poner a cada uno en su sitio. Pero estos toros, no. Que pintaba est ganadería en esta feria. Los “murubes” y este ganado en particular, llevan años sin casta y sin fuerza y si el ganadero hubiera sido aficionado, seguro que no hubiera acudido a Madrid con este saldo. Pero tampoco deben importarles mucho la fiesta, si no es desde el punto de vista lucrativo. Por parte de la empresa, la única justificación para incluirla en el ciclo ferial es el coste, que seguro que ha sido de autentico saldo. Respecto al comportamiento en el ruedo habría que recordarles a los periodistas taurinos la defensa que hicieron/hacen sobre el toro de Madrid: pregonaban estos gacetilleros que el toro se caía porque venía atacado de kilos. Los “murubes” de ayer, salvo el sexto, fueron unas cabras: ¿Dónde tuvieron la fuerza?

Los toreros, por su parte, mostraron una disposición en el ruedo digna de encomio. Tuvieron las agallas suficientes para mantener el tipo con un ruedo impracticable por la lluvia y el granizo, donde alguno pudo llevarse un disgusto. Afortunadamente todos abandonaron el ruedo por su propio pie. Cada uno aportó lo que pudo y hubo hasta piques en los quites, como ocurrió en el segundo de la tarde: después de un quite por delantales muy ajustados de Diego Silveti, le respondió Juan del Álamo por tafalleras. Tuvieron que venir a la feria los modestos para que el aficionado viera un tercio de quites.

A Juan Bautista se le vio más dispuesto que en otras ocasiones, dejándose la apatía que mostraba en las últimas temporadas en el hotel. En su primero no tuvo enemigo, ya que el toro lo único que hizo fue defenderse debido a la escasez de fuerzas. En su segundo y ante un remiendo de Carmen Segovia, lo recibió doblándose con por ambos pitones. A continuación consiguió sacarle algunos naturales largos y templados, pero en los redondos le faltó remate, todo ello sin descomponer la figura, ya que para torear no hace falta doblar el espinazo ni hacer ejercicios más propios de deportistas que de toreros. 

Juan del Álamo tuvo que recordar a los presentes que aún se torea de capote. Lo hizo en el quinto de la tarde, llevó al toro muy embebido en el percal, sacándoselo hasta los medios cargando la suerte, ganándole terreno y templando sus embestidas. Todo ello incluido en el precio que cobra un torero modesto. Con la muleta fue otro cantar. El toro se arrancó de largo pero el torero le falto mando y remate y le sobró descomponer la figura. Al natural se limitó a acompañar el viaje de su enemigo, sin cruzarse en ningún momento. Al toro le faltó motor y al final de la faena se quedó sin enemigo. A su primero en cuanto lo sometió por bajo el toro perdió las manos y eso que no fue picado. El torero mostró disposición y el toro tenía clase para la muleta pero le faltaron fuerzas. En eso quedó la faena.

Diego Silveti acudió a Las Ventas con disposición. En su primero se fajó con el capote con su enemigo y ya con la pañosa en la mano, lo citó de lejos y le recetó dos pases cambiados sin inmutarse ni ante su enemigo ni ante la granizada que cayó sobre la plaza. El torero lo intentó pero el toro no se prestó al lucimiento, ya que era un cadáver puesto en pie. Su segundo tampoco tuvo fuerzas ni para embestir, con el agravante que acudía al engaño con la cara alta y esto hizo muy difícil el lucimiento del mexicano.

©J. Barranco