jueves, 10 de mayo de 2018

10 de mayo de 2018

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Feria de San Isidro 2018 

Corrida de toros. 

“A lo Román” 

Ganadería 

Se anunciaron 6 toros de la ganadería de Fuente Ymbro, procedencia Jandilla. Bien presentados. Excepto el primero y el segundo, mansos, blandos y descastados. El segundo un gran toro que fue aplaudido en el arrastre.

Terna: 
  • Joselito Adame. De verde manzana y oro. En el primero bajonazo de juzgado de guardia. Silencio. .En el cuarto, 2 pinchazos sin soltar y bajonazo infame. Silencio. 
  • Román: De gris plomo y oro. En el segundo, pinchazo hondo, trasero y tendido y estocada casi entera y caída perdiendo la muleta. Saludos desde el tercio En el quinto estocada trasera. El toro tardó en caer. Silencio. 
  • José Garrido:..De rosa palo. En el primero de su lote, estocada baja. Silencio. Estocada y 4 descabellos en el que cerró plaza. Silencio. 
Presidente: D. Gonzalo J. de Vila Parro. 

Se le protestó al presidente la blandura mostrada por el segundo de la tarde, un toro que no fue picado. El usía lo mantuvo en el ruedo y el animal, por casualidades de la lidia, se vino arriba en banderillas y fue el toro de la tarde. El tercero derribó a los dos caballos, y el presidente guiado por la aparatosidad del hecho cambió el tercio sin que fuera picado. Los aficionados protestaron su decisión. El quinto comenzó blandeando de las manos y el presidente no quiso enterarse de la escasez de fuerzas del animal. En el sexto tampoco se vio que el animal no reunía condiciones para la lida. 

Suerte de varas:
  1. Holgazán. 536 kg. Castaño albardado: En la primera vara acudió al caballo sin colocarlo en suerte. El animal se dejó pegar pero salió suelto. En la segunda entrada al caballo aguantó con fijeza el castigo pero sin emplearse, volviendo a salir suelto. Debido al poco castigo que recibió llegó crudo a la muleta. El picador marcó arriba los puyazos. 
  2. Hechizo: 566 Negro: En las dos entradas que hizo al caballo no llegó ni a sangrar. Se vino arriba en banderillas y fue un deleite acudiendo a los engaños. 
  3. Soplón I. 565. Castaño: En la primera vara el picador se agarró bien y el toro se dejó pegar pero sin emplearse. En la segunda el montado se limitó a marcar el castigo. Llegó a la muleta sin mucho recorrido. 
  4. Señoría. 563 Kg. Negro listón bragado meano. En la primera entrada derribó al montado ya que entró descompuesto y picador no pudo sujetarlo. En la segunda vara tardeó en acudir y cuando lo hizo el picador tampoco lo sujetó y cayó encima de su enemigo. El toro salió huyendo y se marchó al picador que tapaba puerta, al cual derribó también. El toro se quedó sin picar. 
  5. Picarón. 573 Kg. Castaño. . En la primera vara el animal empujó con un pitón. A pesar de ello derribó al montado. En la segunda entrada se dejó pegar pero blandeó perdiendo las manos. 
  6. Orgulloso. 572 Kg. Negro. El toro no mostró condiciones para la lidia desde su aparición en el albero, perdía las manos en cuanto lo sometían. En el juego en el caballo y a la salida del primer puyazo volvió a mostrar el mismo defecto. En la primera vara se dejó pegar pero sin entregarse y en la segunda no le hizo ni sangre. 
Cuadrillas y otros. 

En tarde primaveral se celebró el tercer festejo de la feria de San Isidro con una entrada que no llegó a alcanzar los tres cuartos de plaza. La corrida fue de más a menos. El primer y segundo toros mostraron algo de casta, en especial el segundo que fue bravo, pero a partir del tercero, tanto el ganado como los toreros pusieron el resto para que la tarde se viniera abajo. 

En cuanto a los toreros de plata, anotar que el primero arrolló a Tomás López al cual le hizo un quite providencial, “El Sirio”. En este toro se lució en banderillas, Fernando Sánchez que dando todas las ventajas a su enemigo colocó un buen par. El segundo puso en aprietos a “El Sirio” a la salida del segundo par. El torero se confió, y a la casta no hay que perderle nunca la cara. El torero salió ileso del trance, pero sus compañeros no estaban bien colocados en el ruedo. 

El cuarto, después de derribar al picador titular se marchó al que tapaba puerta y lo derribó también sin que ningún torero fuera capaz de pararlo en su recorrido. 

Comentarios: 

No me gustaría caer en el error de atribuir la frase a quien no la dijo, pero lo cierto es que quien la dijo estaba en lo cierto. Alguien le recomendó a un novillero, que pidiera a la Providencia que nunca le saliera un toro bravo” Ayer salió uno de nombre Hechizo. Un toro que no se cansó de embestir, acudiendo a todas las citas donde era requerido por los engaños. Sería injusto por mi parte criticar la labor de Román, ya que el torero valenciano hizo todo lo que tuvo a su alcance y en la faena de muleta, el matador tampoco se arrugó en la pelea. Estuvo muy digno y como dijo un aficionado próximo a mi localidad, “Estuvo en Román”. El torero nunca trató de tapar al toro y desde el comienzo de faena, donde el animal se arrancó de largo, pudo comprobarse que la pelea iba a ser de cara o cruz, con un toro acudiendo a todos los cites y el matador aguantando la acometividad de su enemigo, ofreciendo un espectáculo que llegó a los tendidos, Y es que, amigos, cuando hay toro, la fiesta alcanza su razón de ser. Intentar destacar una serie o un remate está de más, tanto toro como torero deleitaron a los presentes, cada uno ofreciendo lo que te tenía, el toro su bravura, y el torero corazón para aguantar. En esta ocasión a ambos le lució la cara. 

Su segundo fue un toro blando que no reunió condiciones para la lidia y el torero se limitó a pasarlo en la muleta para cumplir el expediente, ya que si lo sometía el toro rodaba por la arena. Fue la cruz de la fiesta y un presidente que se equivocó manteniéndolo en el ruedo. 

Joselito Adame estuvo en la plaza pero en esta tarde me permitirá que diga que no se le recordará por su labor. En su primero y ante un animal que quedó crudo en el caballo, lo recibió con unos muletazos por alto, el animal tenía recorrido y le sacó dos redondos templados pero sin cargar la suerte y con el pico de la muleta por delante. Al natural el mejicano no consiguió acoplarse, rematando los naturales para fuera y citando fuera de cacho. Los pases de pecho para abrochar las series eran latigazos tratando de quitarse a su enemigo de encima, recogiendo con ello las protestas de los aficionados. En el cuarto continuó con la misma tónica. Con el animal emplazado en los medios comenzó la faena recibiéndolo con el toreo en redondo pero ofreciendo descaradamente el pico de la muleta. Lo intentó al natural, pero al comprobar que ese no era el pitón bueno desistió en su intento. Continuando con la derecha consiguió trazar una serie aseada de redondos bajándola mano pero con el vicio de colocarse al hilo del pitón. Como remate de faena dio un sainete con la espada. 

José Garrido se encontró en su primero a un toro que llegó a la muleta sin mucho recorrido, con el agravante que en cuanto lo sometía por bajo perdía las manos. Con un animal de estas condiciones el torero pacense solo encontró en su muleta vulgaridad, toreando al natural colocado al hilo del pitón y marcando la salida de los muletazos con el pico. Es el vicio del toreo moderno. La nobleza de su enemigo no se mereció ese trato, torero. En el sexto se encontró con un animal blando y descastado que solo pudo ofrecerle la brevedad de su faena. Otra vez será, torero.. 

©Pepeíllo

miércoles, 9 de mayo de 2018

9 de mayo de 2018.

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros. 

“Un torero perdido en su pasado” 

Ganadería 

Se anunciaron 6 toros de la ganadería de La Quinta, encaste Santa Coloma en la línea de Javier Buendía. Bien presentados, algunos con romana, bonitos de lámina y de capas variadas, pero faltos de fuerza y de casta y excepto el sexto, fuera de tipo, que llegaron a la muleta con algunas complicaciones. El segundo fue aplaudido de salida y el quinto casi con 6 años. El cuarto fue pitado en el arrastre. 

Terna: 
  • Juan Bautista. De espuma de mar y oro. En el primero de la tarde, bajonazo y descabello. Silencio. .En el cuarto estocada habilidosa hasta los gavilanes saliéndose de la suerte. División de opiniones cuando saluda. 
  • Manuel Jesús, El Cid: De marino y azabache. En el primero de su lote estocada baja y trasera y 2 descabellos. Silencio. En el quinto estocada caída, perdiendo la muleta. No pudo con su enemigo. Silencio 
  • Jesús Martínez Barrios, “Morenito de Aranda”: De catafalco y plata con cabos blancos. En el tercero pinchazo hondo y descabello antes de escuchar un aviso, después 4 descabellos. Fue silenciada su labor. En el cuarto tres pinchazos, aviso, pinchazo hondo y 4 descabellos tras escuchar el segundo aviso. Silencio. . 
Presidente: D. Jesús María Gómez Martín 

. Sin problemas de bulto en su funciones de autoridad. 

Suerte de varas: 
  1. Berreón 596 kg. Cárdeno salpicado: En la primera vara se dejó pegar en el caballo, y en la segunda el piquero se limitó a sujetarlo. El burel manso y escaso de fuerzas. 
  2. Meloso. 522 Kg. Cárdeno salpicado: En la primera vara salió huyendo del caballo al sentir el castigo del montado. En la segunda se defendió haciendo sonar el estribo. Manso se no fue picado, hecho que acusó en la faena de muleta, poniendo al torero en aprietos que no supo solventar. 
  3.  Platillero 575 Kg: Cárdeno claro: Empujó con bravuconería y defendiéndose del castigo. En la segunda entrada al caballo acudió con tranco pero no fue castigado, lo que levantó las protestas de los aficionados. Manseó en el caballo y no fue picado, dando pocas facilidades en la muleta. 
  4. Palmeño. 528 Kg:. Cárdeno bragado meano corrido. En la primera vara no se le vieron sus condiciones, y en la segunda no se entregó en la pelea. Manso que no fue castigado en el caballo, En la faena de muleta no se empleó. 
  5. Revoltoso, 548 Kg. Negro entrepelado bragado meano: En la primera entrada al caballo se empleó en la pelea tomando una vara larga, en la segunda entrada el picador se limitó a sujetarlo. Se dejó pegar en el caballo pero el torero no pudo con él. 
  6. Brioso. 548 Kg. Cárdeno bragado meano corrido. Fue castigado trasero y el animal se empleó en la pelea. En la segunda vara fue colocado de largo, se arranco con tranco pero el piquero se limitó a señalar el castigo. El toro se empleó en el caballo y en la muleta el torero no pudo con él. 
Cuadrillas y otros. 

Segundo festejo de la feria. La terna consiguió reunir en los tendidos a tres cuartos de plaza largos, en tarde agradable de temperatura donde el sol no hizo su aparición. 

Durante la lidia del sexto destacaron los banderilleros Pascual Mellinas y José Manuel Zamorano. Este último tuvo que desmonterarse. En el quinto se lució en la lidia José Luis López, “Lipi”. En el primero de la tarde la cuadrilla de Juan Bautista solventó con dignidad profesional las complicaciones del toro durante el tercio de banderillas, ya que echaba la cara arriba tratando de rebañar en los embroques, poniendo en aprietos la integridad física de los banderilleros.. 

Comentarios: 

El Cid perdió el sitio en la cara del toro y no hay manera de que lo encuentre. En la tarde de ayer los espectadores fueron testigos del ocaso de un torero que hizo vibrar los cimientos del coso, con una mano izquierda que no había enemigo que pudiera hacerle perder el equilibrio que mostraba en la cara del toro, asentando las zapatillas en la arena. Hoy es lo contrario, y ante enemigos que mostraron algunas dificultades el torero de Salteras no encontró en ningún momento el poder que tenia antaño su muleta. 

En su primero y después de brindar la faena al respetable, lo citó de largo y el toro acudió algo descompuesto y el matador tuvo que rectificar los terrenos. Con este detalle el animal distinguió al torero de y al engaño. El matador se limitó a pasarlo por la muleta en el toreo en redondo acompañando la embestida de su enemigo. Al natural no se acopló y el animal terminó haciéndose dueño del ruedo. Cuando volvió a la mano derecha el toro ya estaba avisado y su labor, salvo la vulgaridad, no encontró nada en su muleta para dominar al burel. En el quinto mostró claramente que el sitio perdido es casi irrecuperable en un torero sin fe. Le vinieron largas las dificultades de su enemigo y el único recurso que encontró fue la desconfianza, limitándose a acompañar las embestidas que marcaba su enemigo. Al final perdió los papeles. 

El primero del lote de Juan Bautista fue un animal escaso de fuerzas, que llegó a la muleta con poco recorrido, y lo único que ofreció fue su defensa, y lo único destacable del torero fue la brevedad de su faena. En el cuarto el toro tampoco mostró intenciones para que el maestro francés se luciera, pero el matador intentó sacarle lo que no tenía, pasando en su primera aparición de la feria sin pena ni gloria. 

Morenito de Aranda por su parte levantó en el tercero los primeros olés de la feria al torear a la verónica, mostrando un toreo de capa templado y de manos bajas como son habituales en sus comparecencias. Ya en la faena de muleta trató de acoplarse a su enemigo con el toreo al natural, pero el animal no estaba dispuesto a regalar nada y presentó las dificultades de un toro sin atemperar en el caballo, ya que no fue picado. El arandino tiró de oficio y trató de sacarle lo que su enemigo no tenía, mostrando en el toreo al natural algunos detalles que mantuvo al respetable pendiente de lo que ocurría en el ruedo. El sexto, segundo de su lote, fue otro cantar. Al principio de faena dibujó un muletazo templado y rematado, continuando con una serie de redondos que calaron a los tendidos, pero a partir de aquí el animal comenzó a medir las embestidas y a pesar que el torero aguantó los primeros compases, terminó cediendo al no encontrar la medida que exigía su enemigo., aflorando en él la desconfianza. El sentido que desarrolló el animal le vino largo al matador, que tuvo que tirar nuevamente de oficio para intentar solventar la papeleta de un animal que terminó acudiendo al engaño con la cara alta. De nuevo falló a espadas. 

La tarde no dio para más. 

©Pepeíllo

8 de mayo de 2018. "Esto es el futuro

Feria de San Isidro 2018
Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo
Corrida de novillos.

Ganadería

Se anunciaron 6 novillos de la ganadería de Guadaira, procedencia actual, Jandilla. Muy desigual de presentación, el tercero era un eral, de juego variado en el caballo y excepto el tercero y quinto dieron buen juego en la muleta. El segundo fue aplaudido en el arrastre.

Terna:
  • David Garzón. De grana y oro. En su primero estocada caída y atravesada. Los peones saltándose el reglamento hicieron la rueda obligando a que el novillo rodara. Silencio. En el cuarto, metisaca trapacera, pinchazo sin soltar y estocada. Silencio.
  • Carlos Ochoa: De azul cielo y oro. En su primero estocada baja y perpendicular descabello, aviso y descabello. Silencio. En el quinto, pinchazo, metisaca, pinchazo y estocada. Silencio.
  • Ángel Téllez: Estocada algo trasera. Silencio. En el sexto, estocada baja y tendida, aviso y descabello. Silencio.
Presidente: D. Justo Polo Ramos.

En esta ocasión los toreros no llegaron a poner en un aprieto al presidente, se puso él solo, al consentir a los peones citar a los animales desde el burladero mostrándoles la punta del capote con el fin de que derrotaran en él y perdieran agresividad. Otro de los detalles que tuvieron los toreros de plata es hacerle la rueda al primero, con el fin de que el animal doblara lo antes posible mientras el usía hacía el D. Tancredo, y gracias a que los aficionados, recriminaron la acción, aún estarían intentando tirar al anima.
Otro de los detalles que tuvo el señor presidente fue  que el tercer novillo, impresentable para la lidia en esta plaza,  dio muestras de invalidez, pero al no protestar los aficionados, el palco ni se inmutó. Es el respeto que le tiene a la fiesta un presidente que comenta en tertulias que los aficionados sobran en las plazas.

Suerte de varas:
  1. Lagartijo. 501 kg. Manseó en el caballo, en la primera vara fue castigado trasero, se defendió y se repuchó, en la segunda entrada el picador no estuvo afortunado y el animal salió suelto. Manso y descastado que llegó a la muleta con suaves embestidas, que el matador no aprovechó
  2. Arinoso. 508 Kg. En la primera entrada se dejó pegar y en la segunda el piquero se agarró bien pero el animal no se entregó en la pelea y salió suelto. Cumplió en el caballo y en la faena de muleta el torero estuvo por debajo
  3. Recreado. 460 Kg: Se empleó en la pelea pero defendiéndose y en la segunda vara se limitó a cumplir el expediente. Manso e inválido
  4. Mandón 473 Kg:. Fue castigado trasero y el novillo se dejó pegar. En la segunda vara empujó con la cara alta y salió suelto. Se dejó pegar en el caballo y en la muleta estuvo por encima de su matador.
  5. Engreído. 540 Kg. Hizo una fea pelea en el caballo. En la primera vara trató de quitarse el hierro y en la segunda se repuchó. Manseó en el caballo y se apagó en la muleta por falta de fuerzas. .
  6. Superior. 507 Kg En la primera vara de dejó pegar y en la segunda después de derribar, recibió un fuerte castigo del montado. El animal cumplió en el caballo y en la muleta. El torero no estuvo a la altura de su enemigo.
Cuadrillas y otros.

En tarde apagada de sol, comenzó la feria de San Isidro con un cartel de novilleros, donde hizo su presentación el torero ecuatoriano, David Garzón. La terna reunió en los tendidos la mitad del aforo. A partir del cuarto novillo la lluvia se hizo presente y nos acompañó hasta la finalización del festejo.
En el tercio de banderillas se desmonteraron los toreros de plata, Andrés Revuelta en el segundo y Juan Navazo en el sexto.

Comentarios:

Si estos novilleros son el futuro, apaga y vámonos, pero no a otra plaza de toros, a casa. Que poca afición hay que tener para dejarse ir una novillada como esta, que salvo el tercero y quinto, estuvieron por encima de sus matadores, y a esto se añade lo que se vierte en las redes sociales sobre el trato que reciben los toreros modestos de empresarios impresentables y presuntamente corruptos, cada día están más asqueados los aficionados de acudir a estos espectáculos. Los tiempos cambian y la manera que tiene el publico de interpretar estos espectáculos, también, ya que aplauden hasta cuando los monosabios levantan al caballo de picar y no abroncan al picador que ha permitido esa osadía subido en un mastodonte forrado hasta las orejas, y no digo ninguna barbaridad.
La tarde fue prolija en quites, pero ningún torero levantó los aplausos de los aficionados, todo quedo en buena voluntad y en buena medida llena de vulgaridad y que como se esperaba, no quedó refrendada cuando les tocó torear. Los tres espadas brillaron a bajo nivel. Los tres tuvieron su oportunidad y los tres estuvieron por debajo de sus enemigos. Los tres recurrieron a las triquiñuelas que  tarde tras tarde muestran los mayores, pero ninguno de los tres se percató que el toreo que llevaron a cabo, consistente en meter descaradamente el pico, citando fuera de cacho y rematar los muletazos para fuera, levantó un simple., “Bieeeen” como sustituto del olé desgarrador y espontáneo que mana de las gargantas de los presentes cuando algún muletazo funde al toro y al torero al compás. Los tres estuvieron pesados en sus faenas tratando de buscar “El Dorado” en los últimos instantes de sus faenas, sin darse cuenta que la oportunidad ya la habían perdido, perdiéndose en la confusión entre la cantidad y con la calidad, muy típico en el toreo moderno, porque salvo el tercero, que mostró una invalidez no apta para la lidia y que el presidente mantuvo en el ruedo, y el quinto que llegó a la muleta defendiéndose, los demás ofrecieron la oportunidad de triunfo a sus matadores. .
Esto es lo que dio la tarde como prefacio a una feria larga y esperemos que el interés de los despachos quede por debajo del de la fiesta y permita que los aficionados que no han renovado el abono, hastiados de vulgaridad y malos tratos a los toreros en toda la geografía española, regresen a la plaza. Esperemos que el futuro de los que se visten de luces pisen el ruedo con otra disposición, ya que si no, apaga y vámonos.
©Pepeíllo


miércoles, 2 de mayo de 2018

02 de mayo de 2018. Emoción y oreja de jey

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

Corrida Goyesca. 

Ganadería 

Se anunciaron 6 toros, dos del Tajo, 1º y 4º, y cuatro de La Reina, ambos del mismo encaste procedente de Juan Pedro Domecq y Díez de distintas ramas. Nobles, blandos y sin gota de casta. Muy desigual de presentación. El segundo fue protestado de salida, solo le salvó la cara. Los tres últimos con excesiva romana. 

Terna: 
  • Iván Vicente: De turquesa con hilos negros. Estocada algo trasera. Vuelta al ruedo con petición. Estocada tras aviso. División de opiniones cuando saluda. 
  • Javier Cortés: De grana con hilos negros. Metisaca y bajonazo infame. Silencio. Estocada casi entera recibiendo. Oreja con petición de la segunda. 
  • Gonzalo Caballero: De gris con hilos negros. Tres pinchazos, aviso y dos descabellos. Silencio. Pinchazo, estocada baja y descabello. Aplausos. 
Presidente: D. José Magán Alonso. 

Sin muchos reparos a su labor. En el primero negó la oreja a Iván Vicente, después de una petición que no fue mayoritaria. En el quinto estuvo firme en la decisión de no conceder la segunda oreja a Javier Cortés. Algunos aficionados pusieron en entredicho esa decisión ya que si hubiera sido una figura, la hubiera concedido. Es la injusta medida que se usa en los palcos. 

Suerte de varas: 
  1. Listillo. 556 kg. .En las tres veces que entró al caballo una de ellas al relance, salió suelto y no se empleó. El animal no fue castigado. Manso y noble en la muleta.. 
  2. Matrón. 510 Kg. Hizo una pelea fea en varas, mostrando blandura sin ser castigado. Manso y blando 
  3. Resabido. 524 Kg. En la primera vara peleó sin clase y blandeó. En la segunda acudió suelto y el piquero se limitó a sujetarlo. Mansote, blando y sin gota de casta. 
  4. Calandrio. 630 Kg. En la primera entrada al montado se dejó pegar, aunque hizo cosas feas antes de acudir. .Fue una larga vara. En la segunda acudió de largo pero el picador se limitó a sujetarlo. El animal mostró blandura y ninguna casta. 
  5. Cazador. 655 Kg. En la primera entrada fue cazado trasero y el toro se dejó pegar, en la segunda el matador lo dejó de lejos y el toro se arrancó con tranco, el picador marcó arriba aunque el toro se defendió mostró nobleza. Buen toro pero con escasas fuerzas. 
  6. Cerillero. 612 Kg. En la primera entrada al caballo se dejó pegar y en la segunda se defendió. Noble en la muleta. 
Cuadrillas y otros. 

Como viene siendo habitual en la fiesta de la Comunidad de Madrid, se celebró la corrida goyesca, donde se anunciaron tres toreros de la tierra. Las cuadrillas y el personal de servicio lucieron los trajes goyescos, tradicional de esta comunidad. En representación del Gobierno acudió D. Ángel Garrido. El ganado elegido pertenecía al torero madrileño José Miguel Arroyo, Joselito, torero emblemático, donde marcó un antes y un después a partir del 2 de mayo del año 1.996, donde realizó una lección magistral en la interpretación del toreo. Una pena que después de aquella tarde este arte haya caído por la pendiente de la vulgaridad y ningún torero haya intentado superarlo. 

Fue una tarde con sangre sudor y lágrimas para los matadores, Javier Cortés y Gonzalo Caballero. El público se emocionó al ver con el tesón que estos toreros modestos se agarraban al triunfo aunque con él les fuera la vida. 

La cuadrilla de Javier Cortés estuvo muy bien en el quinto, tanto en el tercio de banderillas como en la lidia. Hecho que derrumba el caso de los taurinos que solo desean el toro para la muleta. También destacaron en banderillas, José Antonio Prestel y Rafael González 

Comentarios: 

Gonzalo Caballero se llevó un revolcón al recibir de capote al sexto con unas verónicas a pies juntos. Un noblote animal, que lo lanzó por los aires La caída, cargando todo el peso del cuerpo sobre el cuello, fue dramática. El torero quedó inerte en la arena y los presentes se quedaron sin respiración. El torero reapareció en el ruedo a matar a su enemigo con una manifiesta ojera y con un torniquete en la pierna izquierda. Vista la merma física del torero algunos incrédulos pensarían que esa disposición le valdría para el triunfo, pero en esta profesión nadie regala nada y menos a los modestos. Lo que nadie dudó fue de la honradez del matador, que buscó el triunfo a base de sangre, sudor y supongo que alguna lágrima. El animal con su nobleza quiso unirse a la profesionalidad del matador, uniendo sus embestidas al mérito que tuvo el torero. En su primero y ante un Mansote y blando animal, nada pudo hacer. A pesar que mostró disposición comenzando la faena al natural, desde el primer momento pudo comprobarse que no tenía enemigo 

Javier Cortés se encontró en el quinto de la tarde con un animal que quiso poner en bandeja el triunfo del matador. El torero estuvo muy dispuesto y a pesar que en su primero el animal no colaboró en sus intenciones de triunfo, mostró algunos detalles que vislumbraron que podía llegar en cuanto se presentara la ocasión En el quinto se la jugó. Comenzó la faena citando desde la boca de riego y con la muleta en la izquierda, pero el animal no tuvo la misma fuerza en sus embestidas que nobleza. Pero el torero ajustó con delicadeza su muleta a las condiciones de su enemigo y consiguió en el toreo en redondo una serie de muletazos rematados en la cadera y citando con la muleta “planchá”. Pero en casa del pobre dura poco la alegría, y en un traspié recibió un puntazo en el muslo izquierdo. Pero el torero madrileño a pesar de quedar muy mermadas sus condiciones físicas, consiguió otra tanda de derechazos muy emotiva, mostrando una evidente cojera ya que de la herida manaba mucha sangre. El matador tuvo que matarlo recibiendo ya que no podía cruzarse dada su pérdida de movimientos. A pesar de que la estocada no fue para recordar, nadie dudó para solicitar la oreja. Hubo petición de la segunda, pero el presidente no accedió. Posiblemente si hubiera sido una figura, los hechos se hubieran contado de otra manera. 

Lo que quedó sobre la arena es que dos matadores con escasos contratos, no quisieron perder la oportunidad de mostrar sobre el albero venteño que sus faenas no fueron motivo de la casualidad, y en ningún momento buscaron el vena humanitaria de los espectadores. No. Lo buscaron, primero toreando y después mostrando una disposición profesional que no existe prácticamente en los valores de casi todo el escalafón. Mucha suerte, toreros. 

Iván García se encontró en su primero un toro que llegó a la muleta con la intención de colaborar en el triunfo del matador, y en esta línea lo intentó el torero madrileño, mostrando a los aficionados unos templados muletazos de recibo, continuando con una serie de redondos gustándose, pero cuando todos creíamos que el triunfo era cosa de uno, el torero, comenzó a esconder la pierna contraría restando a su labor la profundidad que merecía su enemigo. Fue una pena que un profesional, falto de contratos y que mostró maneras para interpretar el toreo vertical y rematado para dentro, cayera en ese error, ya que tuvo el triunfo al alcance de su muleta. Se le pidió la oreja pero el presidente se mostró inflexible negándose a mostrar el pañuelo blanco. El cuarto fue otra canción pero sin ritmo. El matador mostró maneras, pero el animal perdía las manos cuando intentaba someterlo, y si en su primero estuvo por debajo de las condiciones del toro en esta ocasión, no. Suerte, matador. 

©Pepeíllo

domingo, 22 de abril de 2018

22 de abril de 2018. Miguel Ángel Pacheco falló a espadas.

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo  Corrida de novillos. 

Ganadería 

Se anunciaron 6 novillos de la ganadería de Toros de Sando/Julio García, de procedencia Jandilla en la línea de Fuente Ymbro, que hicieron su presentación en Las Ventas en la tercera novillada de la temporada. Ganado bien presentado, algunos ejemplares, como el cuarto, con romana y trapío de toros. El juego fue desigual. Segundo y sexto dieron buen juego sacando casta y transmitiendo a los tendidos la emoción que se espera de un animal de esta raza. El primero y cuarto fueron pitados en el arrastre. 

Terna: 
  • Adrián Henche De grana y oro. Estocada trasera y desprendida. Silencio. Cinco pinchazos y descabello. Silencio. 
  • Miguel Ángel Pacheco: De blanco inmaculado y oro. Dos pinchazos, el primero lo escupe, media estocada perpendicular y baja, aviso y como remate seis descabellos. Saludos desde el tercio. Pinchazo bajo, y estocada casi entera y caída. División de opiniones. 
  • El Adoureño: De. blanco y plata con cabos negros. Estocada habilidosa. El novillo se echa y lo levanta el puntillero. Aviso. Se vuelve a echar para no levantarse más, pero antes tuvo que soportar 4 golpes de puntilla. Silencio. Pinchazo entrando fuera de cacho, Dos pinchazos más y estocada casi entera baja, tendida y atravesada, en una palabra… “un sartenazo”. Aviso El torero recibió como premio el silencio de los espectadores. 
Presidente: D.Justo Polo Ramos. 

La tarde no fue complicada para el presidente, solo apuntar que el sexto recibió del picador una masacre en toda regla y no se vio desde los tendidos que tan siquiera fuera amonestado. Si fue así hay que decir que se están perdiendo las formas desde un lugar donde se debería velar por el respeto a la fiesta. 

Suerte de varas: 
  1. Lanudo. 463 kg. .En la primera entrada al caballo huyó despavorido al sentir el hierro. A continuación entró al caballo sin poner en suerte. El piquero no estuvo afortunado, tapándole la salida y saliiéndose de la raya de picadores. En la tercera entrada tampoco estuvo afortunado, dejando solo la marca de la puya, pero trasera. El novillo manso, descastado e inválido. 
  2. Caudillo II 473 Kg.. En la primera vara fue castigado trasero y el montado no rectificó, saliendo suelto de la pelea. En la segunda entrada le arreó de lo lindo y el animal metió los riñones y la desvergüenza del picador le permitió taparle la salida. Novillo encastado, su juego transmitió a los tendidos mucha emoción.. 
  3. Caudillo 464 Kg: En la primera vara se agarró bajo pero no lo castigó. En la segunda el picador se limitó a marcar el castigo, pero trasero y caído. El animal mostró en su juego mansedumbre y falta de casta. 
  4. Tasador. 515 Kg:. El montado marcó el castigo bajo y no rectificó. El animal empujó metiendo los riñones. A la salida se dio una vuelta de campana que acusó durante la lidia. En la segunda entrada al caballo salió suelto y fue mal picado. Novillo reservón que acusó el tropezón. 
  5. Iluminado I 491 Kg. El picador marcó trasero limitándose a sujetarlo. En la segunda el piquero se limitó a cumplir el expediente, y no provocar la embestida del animal. Cuando se arrancó volvió a picar trasero. El novillo acuso el castigo a que lo sometió desde el mastodonte montado. 
  6. Infundio. 451 Kg. El piquero se lució en su labor, pero no a favor de su enemigo. En la primera entrada marcó el castigo trasero y tuvo la poca vergüenza profesional de no rectificar, masacrándolo como vil matarife. En la segunda entrada se limitó a marcar el castigo. Novillo masacrado en el caballo y que le mostró a su picador que aún tuvo la vergüenza de llegar a la muleta transmitiendo a los tendidos con nobleza. 
Cuadrillas y otros. 

Con tarde de sol y sombra pero asomando por el horizonte la templada temperatura de la primavera, se celebró la tercera novillada de la temporada con un cuarto de aforo. La ganadería hizo su presentación en el coso venteño y con ello tomó antigüedad. 

En cuanto a las cuadrillas, ayer destacaron los picadores, pero desgraciadamente no en la línea de la profesionalidad y honradez del que se viste de luces con la ilusión del artista dispuesto a crear arte, sino todo lo contrario. Ante la mediocridad que ofreció el colectivo de piqueros, destacó uno de la cuadrilla de El Adoureño que atiende al nombre de Jesús del Bosque, Este “caballero” dejó en entredicho tanto su profesión como a todos sus compañeros, dejando en la plaza un ambiente de desilusión en los tendidos, que era lo menos indicado que podía recibir la fiesta. La fiesta que a este individuo le paga como profesional. 

Ante este desasosiego que creó ayer en el ruedo el picador mencionado, sería injusto no nombrar a los banderilleros, Andrés Becerra y Ángel Luis Mayoral que tuvieron que desmonterarse en el tercio de banderillas en el segundo de la tarde. El primero de ellos salió apurado del par y el novillo hizo hilo con el torero, y éste no encontró ningún capote en el ruedo que le hiciera el quite. Menos mal, para su suerte, que el animal desparramó la vista en otra dirección y pudo refugiarse tomando el olivo. 

En el tercero destacó en la lidia el torero de plata, Morenito de Arlés como también lo hizo en la colocación de los rehiletes en el sexto. En este ejemplar se tuvo que desmonterar el subalterno francés. . 

Sin embargo en el primero los banderilleros no pusieron la ilusión de intentar hacer las suertes bien. 

Comentarios: 

Al abandonar el coso los aficionados mencionábamos el comportamiento del segundo, tercero y sexto de la tarde, novillos que dieron buen juego y llegaron a la muleta con ese puntito de transmisión que deja un sabor de boca en los aficionados que desean ver a esta ganadería en manos de novilleros que conozcan el toreo tal y como lo exige la afición. 

Pero no sería justo mezclar a los tres novilleros en la misma cocción, ya que cada uno ofreció el sabor que tenía en su muleta y en esto destacó Miguel Ángel Pacheco en el segundo de la tarde, ejecutando el toreo en redondo, pero los presentes sentimos que a pesar de irnos detrás del acero a la vez que el torero gaditano ejecutaba la suerte suprema, con el único propósito de ofrecer al torero el triunfo, éste falló a espadas. Fue una pena ya que tenía la oreja metida en el esportón. El torero levantó los primeros olés de la tarde con un toreo rematado para dentro, vertical y cargando la suerte, citando con la muleta “planchá” y lo más importante, ligado. Pero la magia de la fortuna y su caprichosa aplicación, no quiso en esta ocasión estar junto al torero a la hora de matar. En el quinto la suerte le dio la espalda, el novillo llegó a la muleta acusando la lidia a la cual fue sometido en el caballo, y en cuanto lo obligaba barría la arena con su cuerpo. No hubo novillo y el torero se limitó a cubrir el expediente. Con los mimbres que mostró el torero fueron suficientes para que el aficionado construya sus ilusiones pata tiempos venideros. 

Adrián Henche no tuvo enemigo en su primero. A pesar de ello intentó sacar lo que no tenía, logrando con ello dos muletazos dignos de recordar, pero cometió el error de ponerse pesado, y los presentes le criticaron el hecho al comprobar que el animal no tenía nada que ofrecer. En el cuarto le tocó en suerte un novillo reservón que sufrió una vuelta de campana, y este hecho limitó mucho el juego del animal. A pesar de esto, el torero tampoco mostró interés en el poco juego que dio el animal, limitándose a acompañar la embestida de su enemigo con muletazos sin contenido. 

El Adoureño comenzó la faena a su primero con dos series de derechazos carentes de colocación. No tuvo bastante con ofrecer este tipo de toreo que continuó con la mano derecha dando pases con la suerte descargada y con el agravante de embarcar con el pico de la muleta. Lo intentó por el pitón izquierdo pero tampoco logró acoplarse por este lado, volviendo al toreo en redondo. El animal se fue rajando según transcurría la faena buscando el amparo de las tablas. En el sexto se encontró con un novillo que transmitía a los tendidos, pero el torero francés tampoco encontró el acople que necesitaba la faena, ofreciendo un compendio de "destoreo" que puso a la afición de parte de su enemigo. El burel después de recibir la masacre en el caballo, ofreció al torero la oportunidad de triunfar pero el francés dejó escapar la oportunidad. 

©Pepeíllo

domingo, 15 de abril de 2018

15 de abril. de 2018 “El populismo manda”

Corrida de novillos. 

Ganadería 

Se anunciaron 4 novillos de José Luis Pereda y dos de La Dehesilla, lidiados en 3º y 4º lugar. La procedencia de ambos hierros es la misma, Juan Pedro Domecq y Núñez, ésta última en la línea de Torrestrella. Bien presentados y con romana, excepto el tercero sin cara. Algunos de ellos por su trapío posiblemente hubieran sido rechazados por los representantes de las figuras. En el juego que ofrecieron afloró la mansedumbre, la flojedad y salvo el quinto que se dejó pegar en la primera vara, todos adolecieron de la casta y la bravura que los aficionados esperan en animales de esta raza. 

Terna: 
  • Ángel Jiménez De grana y oro. Estocada caída tirándose a matar fuera de cacho. Silencio. Dos pinchazos, aviso y dos descabellos. Silencio. 
  • Pablo Atienza: De verde manzana y oro. Pinchazo, pinchazo hondo Silencio. En el quinto, metisaca, pinchazo sin soltar, aviso y descabello. Silencio. 
  • Rafael González: De rioja y oro. Estocada algo baja y atravesada. Oreja protestada. Pinchazo sin soltar y estocada. Petición y vuelta al ruedo por su cuenta.. 
Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito. 

En el tercero de la tarde el señor presidente se dejó llevar por la generosidad de un público que solicitaba el trofeo a una faena que no mereció tal honor, pero el público solicita y el presidente concede, mostrando con ello una componente de irresponsabilidad por el cargo que ocupa. En el cuarto cambió el tercio sin haber sido picado el novillo. 

Suerte de varas: 
  1. Tramposo. 510  kg. .En la primera entrada al montado se defendió, el piquero le tapó la salida y en cuanto le abrió la puerta salió huyendo como alma que lleva el diablo. En la segunda entrada, peleó sin fijeza. Manso, blando y noble en la muleta.. 
  2. Esmeraldo 536 Kg..En la primera entrada derribó, pero este hecho fue un espejismo, el piquero castigó bajo En la segunda vara el astado se limitó a mostrar la mansedumbre que llevaba dentro. Mansote y con poca codicia para la muleta. 
  3. Carpintero 530 Kg: En general hizo una fea pelea y en la segunda vara salió huyendo al sentir el castigo del hierro. Manso en el caballo En la muleta fue apagándose su embestida según transcurría la faena. 
  4. Ambicioso. 480 Kg: Hizo una pelea de manso con el montado y en la segunda entrada salió suelto. En la faena de muleta presentó algunas dificultades pero el torero no estuvo a la altura de su enemigo. 
  5. Muletero. 495 Kg. En la primera vara se dejó pegar y en la segunda recibió un picotazo. Cumplió en el caballo, ese fue su único bagaje junto con la excesiva nobleza mostrada en la faena de muleta. 
  6. Unjaleo. 530 Kg. El juego que ofreció el burel en varas fue de manso descarado y cumplidor en la muleta. 
Cuadrillas y otros. 

Se celebró la novillada con un tercio de aforo. El cielo estuvo toda la tarde cubierto de nubes que trajeron algo de viento, creando con ello un ambiente algo desapacible en los tendidos. 

En cuanto a las cuadrillas se lucieron en banderillas, tanto José Manuel Más en el segundo y Rafael González en el sexto a pesar de ser un torero de capote, hecho que aprovechó para llevar una lidia encomiable en el tercero de la tarde, dando los capotazos justos dejando al toro colocado para el siguiente par. Muy bien, torero. 

Comentarios: 

En el sexto de la tarde y después de una faena sin mucho contenido exceptuando la primera serie de redondos, el público presente solicitó el trofeo para Rafael González, sin tener en cuenta su ignorancia, solo por el hecho de haber pagado su entrada. Los aficionados pasamos un momento de tensión ya que nos temimos que el usía regalaría la Puerta Grande a un torero que no hizo meritos para ello. En esta ocasión el presidente estuvo inflexible y no cayó en la tentación del triunfalismo que rezuma el palco en los últimos tiempos, evitando con ello otro ataque de frivolidad a la fiesta. 

Sin embargo en el primero y casi en una faena que fue trasunto de la segunda, concedió un trofeo inmerecido y que fue protestado por la mayoría de los aficionados. 

En el primero de su lote, Rafael González mostró una templanza en el manejo de la franela, consiguiendo con ello una serie de redondos muy ajustada previo comienzo del consabido pase cambiado de recibo. Continuó el torero con otra serie con la mano derecha, pero menos ajustada que la primera y a partir de aquí el novillo fue perdiendo recorrido, siguiendo por el mismo camino la labor del torero. Al natural no tuvo la enjundia que consiguió en el toreo en redondo, ya que su enemigo no se entregó en la pelea por ese pitón, por lo que la faena fue de más a menos. En un descuido del torero el animal se vio en la obligación de llevárselo por delante, pero afortunadamente sin consecuencias. El tremendismo afloró en el torero como remate de faena y esa posiblemente sería la razón en que basó el público la petición del trofeo para su torero. En el sexto y como dije anteriormente, la faena adoleció de continuidad, ofreciendo el torero una serie templado de derechazos llevando la embestida incierta de su enemigo muy ajustada en la muleta. En el toreo al natural el novillo transmitió menos y el torero no encontró los recursos ni pisó los terrenos adecuados que ofrecía la ocasión para triunfar. Todo quedó en un, quiero y no puedo, pero el enardecido público asistentes solicitó el trofeo para el madrileño, pero en esta ocasión no tuvo la respuesta del palco a su petición. 

Los dos compañeros que alternaron con él no mostraron ninguna disposición para que en un futuro inmediato puedan ofrecer la calidad que se espera en toreros que busca abrirse un hueco en este difícil mundo de la tauromaquia. Aunque en el reglamento no está marcada la edad que debe regir para el triunfo, ambos han superado ya con creces el frontispicio de la madurez que exige el siguiente paso en el escalafón, y lo que demostraron sobre el albero venteño no estuvo a la altura de lo debe ofrecer un aspirante a figura del toreo. 

Ángel Jiménez se encontró en su primero a un animal flojo de remos teniéndolo que embarcar sin el sometimiento que debería haber entre la inteligencia del hombre y la fuerza del burel, justificando de esta manera el toreo moderno de faenas aliviadas ante toros casi cadavéricos. El viento presente puso aún más complicada su labor, donde solo se le apreció voluntad. A la falta de fuerza del novillo se le unió su nobleza, y en algunos muletazos consiguió templar la embestida dándole la distancia adecuada, pero al torero le faltaron los recursos necesarios para que su labor tuviera continuidad. En el cuarto consiguió unos doblones con cierta enjundia torera, pero todo lo que vino después fue mostrar que su muleta no se ajustaba a lo que requería su enemigo, y debió de olvidar cargar la suerte y colocarse en el terreno adecuado 

La labor de Pablo Atienza en su primero fue dirigida desde la escuela del “pegapasismo”. El novillo tampoco se prestó al lucimiento pero los aficionados  notaron cual era el fin del matador y el tipo de toreo que imprimió a su labor. Adornó la faena, que en honor a la verdad nunca existió, con unas manoletinas, muy de moda, que pudieron salirle muy caras, ya que en una de ellas, se le coló el novillo, lo desarmó y casi lo arrolla. En su segundo, y dada la situación en que se encuentra el torero, no tuvo otra ocurrencia que citar a su enemigo metiendo el pico descaradamente. Supongo que esas triquiñuelas lo aprenderán en la escuela. ¡Pobres alumnos! El novillo acusó la vuelta de campana que dio en el primer par de banderillas, pero aún le quedaron fuerzas en su acometida para desbordar al coleta. A partir de aquí no tuvo nada que ofrecer a la parroquia. 

©Pepeíllo

domingo, 8 de abril de 2018

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de novillos.

"Una perita en dulce"

Ganadería 

Se lidiaron 6 novillos de Fuente Ymbro encaste Juan Pedro Domecq línea Jandilla. Bien presentada y con romana. Blandos en general y sin casta, excepto el primero, mostrando excesiva nobleza en el último tercio. En el caballo mansearon y ninguno empujo con clase, aunque dos llegaron a derribar, El primero y el tercero. 

Terna: 
  • Jorge Isiesas De marino y oro. Sartenazo infame. Silencio. Estocada baja y atravesada. Tímidos aplausos de su peña. 
  • Carlos Ochoa: De azul y oro. Pinchazo sin soltar y estocada trasera. Vuelta por su cuenta. Un pinchazo, metisaca, media estocada y descabello tras aviso. Silencio. 
  • Ángel Téllez: De verde botella y oro. Estocada baja y tendida, aviso. Tímidos aplausos Metisaca de juzgado de guardia, aviso y estocada trasera. Silencio. 
Presidente: D. José Magán Alonso. 

Lo mejor que le puede ocurrir a un presidente es pasar inadvertido durante el festejo, limitándose a cumplir el reglamento en los cambios de tercio. Sin embargo en el segundo de la tarde cambió el tercio de varas sin criterio, ya que el novillo no había sido picado. 

Suerte de varas: 
  1. Rebueno. 5515 Kg..En la primera entrada romaneó y derribó al caballo. El montado no lo castigó En la segunda salió huyendo al sentir el hierro. Manso con casta, con querencias a tablas. 
  2. Retama. 523 Kg. Ofreció un juego variado en el caballo. En la segunda entrada salió suelto. Mansote y noble, que puso en bandeja el triunfo del torero en el último tercio. . 
  3. Heráldica 520 Kg: El montado se dejó derribar su montura por la impericia al sujetar a su enemigo. En la segunda entrada se defendió. Blando y noble en la muleta. 
  4. Historiador. 534 Kg: Manseó empujando en el peto con la cara alta intentando quitarse el hierro y como consecuencia partió la vara en varios trozos. En la segunda entrada no se empleó, repuchándose antes de salir suelto. Manso, dando un juego variado en la muleta. 
  5. Flamante. 480 Kg: En la primera vara no se entregó y en la segunda se defendió y salió suelto. Manso y noble en la muleta, metiendo la cabeza por ambos pitones. 
  6. Vivero. 538 Kg. Se dejó pegar en la primera entrada al caballo y en la segunda no destacó su juego. Llegó con nobleza al último tercio 
Cuadrillas y otros. 

En tarde desapacible se celebró la primera novillada de esta temporada, donde la plaza registró un cuarto de entrada. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del rejoneador, Ángel Peralta, fallecido recientemente. 

La casta unida a la mansedumbre del primero de la tarde hizo que en cada envite de la lidia hiciera hilo con los toreros. De esta manera ocurrió que en un lance desafortunado de Jesús Montes, lo persiguió hasta las tablas, el torero de plata se vio apurado al entrar en la tronera del 10 y el animal rebaño el bulto y sacó al banderillero a la arena, lanzándolo por los aires y causándole daños, los cuales recogimos en el parte médico: herida en el tercio inferior cara externa muslo izquierdo, con dos trayectorias, una hacia atrás de 15 cm. que alcanza cara posterior fémur y contunde nervio ciático y arteria poplítea y otra herida hacia arriba de 15 cm. que produce destrozos en fascia lata, vasto interno y músculos isquiotibiales. Es intervenido quirúrgicamente en la enfermería de la plaza de toros. Se traslada al Hospital San Francisco de Asís. 

Comentarios: 

Los novillos ofrecieron un recital de falta de casta de la cual solo se salvó el primero, pero todos mostraron una excesiva nobleza en el último tercio. El primero que perseguía hasta las tablas todo lo que se movía, en el último tercio y a pesar de sus querencias a los terrenos de tablas, cuando el novillero le daba la salida hacía ellas el animal metía la cabeza con claridad como sus hermanos de camada. Jorge Isiegas llevó a cabo una faena con altibajos, donde se pudo apreciar algunos detalles de oficio, aguantándolo en unos derechazos de recibo, pero de ahí no pasó lo que ofreció a los espectadores. El animal se fue quedando corto en sus acometidas restando toda oportunidad a la voluntad del matador, que debido a ella se puso pesado. Su segundo, un mansote con gotitas de casta acudía al engaño en oleadas, pero el torero no encontró el temple en la franela, ya que cuando el novillo acudía metía la cabeza con claridad. No obstante se le volvieron a ver detalles al matador y ganas de ser torero. 

Carlos Ochoa por su parte se encontró con un lote cuya nobleza puso en bandeja el triunfo del matador, pero el madrileño entendió que el éxito consistía en dar pases, y en su primero consiguió una serie de redondos sin descomponer la figura, pero al natural citaba descompuesto y sin llegar a los tendidos. Como punto final a una faena sin enjundia, tiro del manido recurso de las bernardinas, tan de moda en estos tiempos de toreo barato. Su segundo llegó a la muleta metiendo la cabeza con mucha clase y nobleza, pero el torero fue incapaz de ponerse en su sitio olvidándose de cargar la suerte para darle sentido a su labor y desmarcarse del toreo vulgar, siguiendo al pie de la letra la estela que marcan las figuras. 

Ángel Téllez se encontró en su primer enemigo la blandura y la nobleza. Al principio de faena se dobló con él y el animal comenzó a mostrar falta de fuerzas en cuanto lo sometía. El torero se limitó a completar su faena con muletazos por ambos pitones, pero con el sello de la vulgaridad. Un parroquiano próximo a mi localidad, comentó el novillo no se merece ese trato. Supongo que debido a la distancia que le separaba del torero, éste no escucharía la frase, pero es lo que tenía que haberle indicado su peón de confianza, Fernando Téllez, desde el burladero ya que no paraba de gritarle dándole consejos. En su segundo comenzó la faena toreando al natural, pero sin transmitir ningún sentimiento a los tendidos. De esta manera consiguió una serie aseada de redondos pero carente del temple necesario y fuera de sitio, hecho que le quito toda credibilidad a su labor. ¡Menudo novillo se dejó ir el aspirante a matador!. 

©Pepeíllo.