domingo, 5 de mayo de 2024

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de novillos.

“Un torrente de avisos y para nada”

Ganadería

Se lidiaron 6 novillos de Los Maños, encaste Santa Coloma y de procedencias, Pablo Mayoral y Joaquín Buendía línea Bucaré. Excepto el sexto, mansos, descastados. Algunos se dejaron torear, pero los novilleros no los aprovecharon. El cuarto fue aplaudido en el arrastre.

Terna:

  • Jorge Molina. De verde botella y oro. Recibió el primer aviso antes de entrar a matar. Estocada trasera, 2º aviso y descabello. Aplausos de sus paisanos. En el cuarto recibió el primer aviso antes de tomar el estoque. Media estocada, metisaca y estocada atravesada, 2º aviso y descabello. Aplausos.
  • Álvaro Burdiel: De marino y oro. Estocada, aviso y 4 descabellos. Aplausos. Aviso y estocada trasera. Aplausos que no mereció.
  • Víctor Cerrato: De grana y oro. Estocada baja. Silencio. En el sexto estocada que hace guardia descaradamente. Pinchazo, metisaca. Aviso. Pinchazo hondo, 2º aviso y 6 descabellos. Silencio.

Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román. Pasó inadvertida su labor en el palco. Es lo mejor que puede ocurrir.

Suerte de varas:
  1. Aviador. N. 72. 472 Kg. Cárdeno claro. En la primera entrada al caballo salió huyendo al sentir el castigo. En la segunda el hierro cayó trasero y el piquero no rectificó. Se dejó pegar. Manso y descastado.
  2. Cobrador. N. 68. 490 kg. Cárdeno lucero. Fue castigado trasero y el montado no rectificó y le tapó la salida al animal. Como no iba con él el castigo… En la segunda vara se limitó a marcar el hierro. Blando y manso.
  3. Cafetero. N. 44 530kg. Cárdeno claro. Salió suelto sin castigar. En la segunda entrada no se entregó en la pelea y volvió a salir suelto. Manso y descastado
  4. Peluquero. N. 78. 480 kg. Cárdeno. En las dos entradas peleó sin fijeza y en la primera acudió suelto. Manso.
  5. Guapetón. N. 10. 501 kg. Cárdeno. En la primera puya hizo una pelea de manso, defendiéndose y el piquero le zurro de lo lindo. En la segunda vara se dejó pegar. En la muleta se fue sin torear.
  6. Saltacancelas. N. 46. 510 kg. Cárdeno. Salió huyendo del peto al sentir el hierro. En la segunda entrada el del castoreño lo castigó muy trasero e hizo una fea pelea. Del montado fue criticada su labor. Mostró casta.
Cuadrillas y otros.

Tarde templada y ventosa. Cuando estaba finalizando el festejo comenzó a llover y los tendidos quedaron despoblados de inmediato. El coso registró un tercio del aforo. En esta ocasión no habría regalos de localidades. Los toreros de plata cumplieron en general, destacando en el sexto Carlos Pacheco, que estuvo muy digno con los garapullos ante el encastado burel que hizo hilo hasta el burladero en busca de la presa.

Comentarios:

Los aficionados reconocen que cuesta mucho sacar adelante la carrera de un novillero. Pero lo lamentable es que los mentores les obliguen a realizar faenas larguísimas y sin posibilidades de triunfo. Esta novillada fue un ejemplo. Salvo Víctor Cerrato en el tercero, todos recibieron avisos y ninguno se libró de los dos. Y ¿para qué? Para nada.

El único que se salvó de la vulgaridad fue Víctor Cerrato en el sexto y tuvo que recibir dos avisos. Estuvo valiente y dispuesto con el encastado animal, que humillaba y el matador sacó una tanda al natural colocado en su sitio y templando las acometidas. Hubo una pelea en el ruedo para ver quien vencía, el torero lo intentó bajándole la mano y el novillo trataba de comerse la muleta. En esta ocasión nadie se acordó del tiempo ni de los avisos, pero al final casi le echan el toro al corral, ya que con la espada no acertó. En el primero de su lote estuvo acelerado y no llegó a centrarse en ningún momento. Le faltó mando, temple y colocación.

El primero de Jorge Molina no estuvo dispuesto a colaborar. Se anotó una tanda con la derecha al colocarse en su sitio, pero se dio cuenta tarde que el pitón bueno era el izquierdo pero le faltó colocación para que el novillo repitiera. Dio algunos muletazos sueltos, pero prolongó la faena demasiado estropeando con ello la voluntad que había puesto en su labor. El cuarto perdió las manos al someterlo por bajo en la muleta. A pesar de ello acudía humillando a la muleta pero el torero de Torrijos no consiguió acoplarse, mostrando falta de mando. Intentó tomar el acero pero alguien debió indicarle que continuara la faena. Recibió dos avisos en sus dos enemigos.

El primero de Álvaro Burdiel mostró blandura, y el sevillano no se acopló a su enemigo, que se defendió en la pelea soltando la cara. El matador lo intentó alargando la faena, pero sin bajarle la mano en ningún momento. El quinto le apretó de salida y tuvo que sacarlo a los medios. Brindó su faena a un picador y comenzó la faena doblándose con su enemigo con torería continuando con una serie aseada con la derecha, pero a partir de aquí el animal desparramaba la vista y el torero dejó de mostrar el mando que necesitaba su labor. En un descuido lo arrolló sin consecuencias. El novillo dio lo que tenía pero el torero se lo dejó ir al desolladero sin torear.

©Pepeíllo.

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