Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de novillos.
16ª DE FERIA. 6 novillos del conde de Mayalde.
“Un novillero en novillero y toreando”
Anunciaron seis novillos del conde de Mayalde, de procedencia El Ventorrillo. Primero y segundo escasos de trapío. La plaza registró un aforo de 21.594 espectadores. Al tercero se le dio la vuelta al ruedo a criterio de un presidente falto de rigurosidad. El primero y el sexto fueron aplaudidos en el arrastre.
Terna:
Emiliano Osornio: De verde hoja y oro. Pinchazo y estocada en la suerte natural. Silencio. En el cuarto estocada que hace guardia y estocada desprendida y dos descabellos tras aviso. Aplausos.
Pedro Montaldo: De tabaco y oro. Pinchazo perdiendo la muleta y estocada desprendida perdiendo de nuevo la muleta. Silencio. En el quinto estocada desprendida que vale. Silencio.
Julio Méndez. De turquesa y oro. En el tercero bajonazo. Dos orejas tras aviso. En el sexto pinchazo y estocada caída y perpendicular. Silencio.
Pedro Montaldo: De tabaco y oro. Pinchazo perdiendo la muleta y estocada desprendida perdiendo de nuevo la muleta. Silencio. En el quinto estocada desprendida que vale. Silencio.
Julio Méndez. De turquesa y oro. En el tercero bajonazo. Dos orejas tras aviso. En el sexto pinchazo y estocada caída y perpendicular. Silencio.
Presidente: D. José Carlos González Carvajal
La presidencia concedió una oreja y un despojo a Julio Méndez en el tercero y la vuelta al ruedo del novillo O sobran estos presidentes, o los espectadores que pagan sus entradas con derecho al triunfalismo. Ambos están dejando a Las Ventas “fuera de cacho”. El criterio de la presidencia volvió a dar la espalda a la seriedad y la rigurosidad. Es inconcebible dar un segundo trofeo con un bajonazo.
Suerte de varas:
Mal en general. Los picadores no tuvieron medida, a pesar que muchos se agarraron arriba, lo hicieron trasero y varios de ellos en la paletilla y algunos novillos recibieron de castigo solo picotazos.
CUADRILLAS.
Muchas deficiencias demostraron los toreros de plata. Varios novillos no fueron colocados frente al caballo, en el tercio de banderillas abundó la mediocridad y varios de ellos recibieron una mala lidia, impropia de una plaza de primera.
Crónica:
Salvó la tarde la muleta de Julio Méndez en el tercero, de nombre Babieco. Con el capote al animal le costó desplazarse y el torero también tuvo sus dudas en el lucimiento. El picador lo castigó en la paletilla. Tuvo una lidia nefasta, pero cuando llegó al último tercio fue un torrente acudiendo a los cites del matador. El torero vino en novillero y aportando toreo a su labor. Lo recibió con la pañosa con muletazos sometiéndolo por bajo. El animal a pesar de dar dos vuelta de campana, continuó acudiendo al engaño del torero que ligó las series por ambos pitones sin descomponer la figura y remando los muletazos para dentro. El bajonazo que recibió Babieco puso en entredicho el triunfo del novillero, en puertas de su alternativa, que recibió otro regalo de la presidencia al conceder el segundo despojo.. En el sexto recibió a Segurito frente a toriles y casi le cuesta un disgusto, el animal salió con tranco y tuvo que tirarse a la arena para no ser arrollado. El novillo, dada su codicia, dio una vuelta de campana. Cuando tomó la muleta el animal volvió a dar otra vuelta de campana, y a pesar de esto tuvo la virtud de seguir acudiendo al engaño de Julio Méndez, mostrando el novillero que cuando se viene a triunfar, todo le vale. Aunque su enemigo tuvo poco recorrido, lo que le ofreció al torero lo aprovechó para continuar templando, los muletazos por ambos pitones. La suerte suprema le jugó una mala pasada.
El que abrió plaza se llamaba Fortunito, justo de trapío y de cara. El animal se empleó con nobleza en el capote de Emiliano Osornio pero no tuvo recorrido. En el primer tercio cantaron la gallina el montado y el novillo, aunque en la segunda entrada tuvo que acudir dos veces al caballo y con un comportamiento diferente, y en el segundo fueron los rehileteros. En el último tercio Fortunito intentaba comerse el trapo rojo y el matador en su intento de someterlo por bajo, perdió la muleta. Cuando lo pasó por el pitón derecho le faltó colocación, imprimiendo al engaño una velocidad impropia en este arte. El animal en los medios comenzó a quedarse cortito en sus acometidas, posiblemente porque no era su terreno, tampoco el matador mostró el lucimiento que no fuera un toreo sin ligazón y lo más importante, fuera de cacho. El cuarto mostró una buena presentación Se llamaba Guardamonte. El torero mostró las condiciones del animal luciéndose con el capote. El juego en el caballo adoleció de lucimiento, tanto por parte del picador como del novillo. El animal llegó al último tercio con las fuerzas justas. El torero lo pasó por el derecho, donde Guardamonte acudía humillando, con una tanda aseada. Al intentarlo al natural no consiguió ligar pero si algún muletazo suelto ajustado. Volvió con la derecha tratando de aprovechar la bondad del novillo, dejando algún pase de buena factura. Fue una pena que el burel adoleciera de las fuerzas necesarias para que la muleta del mejicano mostrara lo que era capaz de dar.
Pedro Montaldo, no consiguió parar a su primero de salida, de nombre Barrenero, un novillo justo de trapío. Otro animal que recibió el castigo de los montados. En la primera vara fue picado trasero y en la segunda en los bajos. En el último tercio lo sacó a los medios sin someterlo y cuando lo pasó al natural lo hizo sin mando. Lo intentó por el derecho pero el novillo no respondió. El torero tomó el acero. En el quinto Extranjero vino bien presentado. Lo intentó pero no consiguió lucirse con el percal. El animal recibió una mala lidia, donde el manso encastadito era el dueño del albero y la actuación de los del traje de plata adoleciendo de una mínima profesionalidad. En el último tercio comenzó su labor con muletazos por alto, los que hacen daño y descomponen a los animales. Con este enemigo volvió a lucir su falta de oficio al faltarle mando en la muleta y colocación en los cites, mostrando ambos una sosería en su labor.
©Pepeíllo.
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