Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.
15ª DE FERIA. 6 toros de Alcurrucén.
“Los quites en el segundo y los avisos llenaron el sopor de la tarde”
Anunciaron seis toros de Alcurrucén, excepto el sexto cinqueños. La plaza registró otro lleno de no hay billetes y la tarde se fue apagando entre el poco juego del ganado y el toreo moderno de la terna.
Terna:
Jiménez Fortes: De granate y oro. En el primero pinchazo y sartenazo, tras aviso. Después de dos descabellos se echó el toro. Silencio. En el cuarto pinchazo, sartenazo infame que lo saca, metisaca, aviso, estocada desprendida y dos descabellos. Silencio generoso.
David de Miranda: De blanco y oro. Estocada tendida y caída. Oreja que se consideró un despojo, protestado por la afición. En el quinto metisaca y estocada desprendida. Aviso. Silencio.
Víctor Hernández. De rosa y oro. Estocada lo levantó el puntillero. El toro se tragó la muerte antes de doblar. Silencio. Estocada desprendida tras aviso. Segundo aviso y descabello. Silencio.
David de Miranda: De blanco y oro. Estocada tendida y caída. Oreja que se consideró un despojo, protestado por la afición. En el quinto metisaca y estocada desprendida. Aviso. Silencio.
Víctor Hernández. De rosa y oro. Estocada lo levantó el puntillero. El toro se tragó la muerte antes de doblar. Silencio. Estocada desprendida tras aviso. Segundo aviso y descabello. Silencio.
Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román.
Generó las protestas el presidente. Concedió un despojo en el segundo, con sus decisiones triunfalistas. Hizo tragar a la concurrencia un animal sin reunir condiciones para la lidia. En el tercero la afición volvió a criticar su decisión de cambiar el tercio, el animal debió acudir al caballo otra vez.
Suerte de varas:
El ganado no se prestó al lucimiento de los montados, estos midieron el castigo y en algunas ocasiones como en el quinto, un picotazo de nada. En el cuarto el picador Francisco de Borja recibió los aplausos de los presentes.
CUADRILLAS.
En el tercio de banderillas se lucieron las cuadrillas de David de Miranda en el quinto y de Víctor Hernández en el sexto, en el cual tuvieron que desmonterarse Yelco Álvarez y Diego Valladar.
Crónica:
No dio para mucho la tarde, el despojo obtenido por David de Miranda en el segundo, parecía que los tendidos clamaban con su toreo pero no fue para tanto. El ganado como los toreros, no anduvieron a la altura de las expectativas que el público se había marcado llenado el coso venteño.
David de Miranda obtuvo un despojo en el primero, de nombre Heredero, un animal que manseó descaradamente en el caballo. Con la muleta lo recibió por estatuarios, con un remate muy torero. Toda la faena la llevó a cabo en el anillo de la plaza, donde los toros dicen que pesan más, pero a partir de aquí apareció en su muleta tandas de derechazos acompañando la embestida de su enemigo. Cuando lo pasó al natural el toro comenzó a defenderse acudiendo al engaño con la cara alta. Volvió con la mano derecha pero Heredero no tenía nada que ofrecer. Bernardinas de remate para una faena irregular pero que el público entendió que había que premiarla. Como dije, un despojo barato. El quinto, de nombre Coputero, recibió muchos capotazos al tratar de ser fijado, y como dice el dicho, los mejores capotazos son los que no se dan. En el caballo el animal mostró su condición de mansedumbre. Al recibirlo de muleta lo hizo con unos muletazos por bajo muy toreros con rodilla en tierra. Mostró con ello Miranda tener sitio delante de su enemigo, pero en esta ocasión le faltó toro. La tanda de derechazos que vinieron a continuación los interpretó al hilo, cerrando su labor con unas manoletinas que muchos se preguntaría, a cuento de qué. En este caso la presidencia le regaló con un aviso y el público asistente con un silencio.
Era esperado Fortes, un torero que pisa los terrenos donde se valora el toreo caro, pero Cara-Fea no se empleó ni en el capote ni con los montados, blandeando en la pelea. Inició su labor con la muleta con pases por bajo y cuando intentó pasarlo por el derecho Cara-Fea no mostró recorrido. El matador lo intentó pisando terrenos comprometidos pero el animal no colaboró en la pelea. Lo intentó al natural consiguiendo algunos naturales templados pero sin llegar a los tendidos. Prolongó la faena sin tener nada que ofrecer. Con el cuarto, de nombre Flauta, dio unas verónicas templando las acometidas de su enemigo. En el caballo el toro se defendió, dejándose pegar y el montado midió el castigo. Recibió Fortes a su enemigo con unos muletazos por bajo, continuando con la mano derecha pero sin someterlo, pero el animal no respondía a sus exigencias. Los pases por bajo de inició pudieron minar sus fuerzas. Prolongó la faena tratando de sacarle al toro lo que no tenía.
El primero de Víctor Hernández, de nombre Tonadillo, no recibió con maneras el capote que le presentó el torero. El animal hizo una pelea de manso y no fue castigado. Lo recibió en el último tercio con muletazos por alto, sin tener en cuenta las condiciones de su enemigo, ya que tenía las fuerzas justas. Si no tenía toro el torero de Los Santos de la Humosa no tuvo nada que hacer. En cuanto le bajaba la mano el animal perdía las manos. Al sexto de nombre Amoroso lo sacó para fuera de capote pero sin llegar a lucirse. El juego que hizo en el caballo fue de manso. Comenzó la faena sometiéndolo por bajo entre las dos rayas de picadores. Dio unas tandas de derechazos acompañando las embestidas de su enemigo, es decir acompañadas del toreo moderno. Lo intentó al natural pero su labor adoleció de hondura. Con todo esto el torero recibió dos avisos de la presidencia,
Es lo dio la tarde tan esperada.
©Pepeíllo.
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