Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.
FERIA DE SAN ISIDRO. 3ª DE FERIA.
“Tarde variada y fría”
Tercera de feria. Ganado del conde de Mayalde de procedencia El Ventorrillo de Paco Medina. Con 20.699 espectadores en los tendidos, se anunciaron tres matadores que no llegaron a llamar la atención de los del clavel. El ganado bien presentado, pero blando de remos. Dos devoluciones, el primero y el cuarto, este corrido en sexto lugar por cogida de David Galván. Los espectadores cargaron con el tiempo desangelado y muchos abandonaron la plaza en el cuarto.
En el primero de su lote, David Galván brindó la muerte de su enemigo al torero de plata Raúl Ruiz, de espectador en el callejón e intentó que saliera al ruedo. Hay que aceptar que fue un detalle de humanidad ya que el torero de plata había sufrido recientemente una cornada. A mi entender el reglamento prohíbe que un espectador salga al ruedo durante la lidia del toro. pero da la impresión que el reglamento está para no cumplirlo
En el segundo de la tarde las mulillas tuvieron su minuto de gloría, Salieron en estampida pero lo mulilleros no había enganchado el toro aún. Un mulillero se metió en medio del tiro de animales y a punto estuvo de causarle un serio percance.
Terna:
David Galván. De malva y oro. En su primero media desprendida y descabello tras aviso. Saludos. Al hacer un quite por chicuelinas en el tercero, sufrió un revolcón y tuvo que ser trasladador a la enfermería. El orden de lidia sufrió modificaciones. Tuvo que lidiar el segundo sobrero al ser devuelto el cuarto, lidiado en sexto lugar. Estocada arriba que fue suficiente. Aplausos.
Román: De grana y oro. Tres metisacas, pinchazo y estocada casi entera y perpendicular y cuatro descabellos. Entre ellos recibió un aviso. Silencio. En el quinto lidiado en cuarto lugar, estocada arriba perpendicular que hizo doblar al toro con aviso incluido. Oreja.
Gonzalo Caballero. De rosa palo y oro. En el tercero pinchazo, media estocada baja y cinco descabellos. Al final se echó el toro y el torero en pleno desacierto con el estoque recibió un aviso. Silencio. En el sexto corrido en quinto lugar, pinchazo y estocada baja y atravesada que valió, tras aviso. Silencio.
Presidente: D. José Luis González González.
Devolvió el primero después de mucha meditación y en tercio de banderillas. También devolvió el sexto al no reunir condiciones para la lidia. Por lo demás sin problemas en sus funciones.
Suerte de varas:
Los montados no estuvieron demasiado agresivos en el castigo, tampoco lo necesitaron. Varios toros pasaron por esta suerte sin pena ni gloria y poco a poco los profesionales y taurinos van haciendo ver a los espectadores que esta bella suerte, donde quedan reflejados los matices de las condiciones de los toros, casta, bravura, mansedumbre, está cada día en desuso. Tampoco se emplearon para tal necesidad.
Gonzalo Caballero. De rosa palo y oro. En el tercero pinchazo, media estocada baja y cinco descabellos. Al final se echó el toro y el torero en pleno desacierto con el estoque recibió un aviso. Silencio. En el sexto corrido en quinto lugar, pinchazo y estocada baja y atravesada que valió, tras aviso. Silencio.
Presidente: D. José Luis González González.
Devolvió el primero después de mucha meditación y en tercio de banderillas. También devolvió el sexto al no reunir condiciones para la lidia. Por lo demás sin problemas en sus funciones.
Suerte de varas:
Los montados no estuvieron demasiado agresivos en el castigo, tampoco lo necesitaron. Varios toros pasaron por esta suerte sin pena ni gloria y poco a poco los profesionales y taurinos van haciendo ver a los espectadores que esta bella suerte, donde quedan reflejados los matices de las condiciones de los toros, casta, bravura, mansedumbre, está cada día en desuso. Tampoco se emplearon para tal necesidad.
CUADRILLAS.
Destacaron con los garapullos Iván García en el tercero y Ángel Gómez y Fernando Sánchez en el quinto. Los tres tuvieron que desmonterarse.
Crónica:
Román es un torero que da lo sabe hacer. No es un torero llamado por la senda del arte, de muñecas privilegiadas, pero ofrece honradez, y en el quinto fue lo que demostró y ante un buen toro que nadie pidió la vuelta al ruedo. Al inicio de la faena de muleta el toro le soltaba la cara en los remates, pero la voluntad del valenciano fue imponiéndose y aunque en varias tandas se limitó a acompañar las embestidas de Enarbolado, fue acoplándose a las acometidas por ambos pitones y su labor comenzó a llegar a los tendidos. Los presentes le solicitaron un trofeo con la misma honradez que vieron en el torero. En su primero fue distinto. Recibió de capote a Escultor pero el toro no se empleó en el percal. Con la muleta lo recibió desde el anillo con una tanda por el derecho aliviándose. Continuó su faena con solo voluntad, ya que el animal fue cerrándose en tablas y cambiando su comportamiento. Al intentarlo al natural el toro respondió con menos transmisión en la embestida y fue llevando al torero hacía la querencia de las tablas hasta que reculó en ellas. No dio para más la labor del torero.
David Galván se encontró en su primero con un sobrero de Bohórquez, de nombre Noruego. Al comienzo de faena se pudo comprobar que el animal tenía querencias a tablas, dando una serie aseada por el pitón derecho. En la siguiente por el mismo pitón no llegó a acoplarse. Lo intentó por el izquierdo pero tuvo en el viento a su peor enemigo. Dio una tanda al natural aguantando la acometida de su enemigo, pero eso fue todo. Al realizar un quite por chicuelinas en el tercero, sufrió un revolcón y tuvieron que trasladarlo a la enfermería. Corrieron turno y salió a lidiar el cuarto en sexto lugar el segundo sobrero de Bohórquez. La tarde agotó su turno y se metió la noche y el público fue abandonando los tendidos acosados por el frio, así que su labor bajó en valor. El animal acudía al engaño con la cara alta y el gaditano no llegó a someterlo, debido a la merma de su condición física por la cogida. Se limitó a pasarlo por la muleta sin ningún interés para los casi despoblados tendidos.
En el tercero le tocó el turno a Gonzalo Caballero. El toro de nombre Joyero, lo recibió con el pase de las flores, continuando con la derecha con muletazos al hilo del pitón y acompañando las embestidas de su enemigo. Con un cambio de manos comenzó su labor al natural pero sin cruzarse en ningún momento de la faena. El segundo enemigo lo lidió en quinto lugar y comenzó con la muleta con estatuarios continuando con una tanda de derechazos. El animal tenía poco recorrido y soltaba la cara en los remates al no someterlo el matador. No estuvo el madrileño a la altura de la nobleza que le ofreció su enemigo.
Eso fue todo, o así me pareció.
©Pepeíllo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario