viernes, 22 de mayo de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

13ª DE FERIA. 6 toros de Victoriano del Rio.

“Cantaor y Castella marcaron la tarde.

Anunciaron seis toros de Victoriano del Rio, sobre los tres anunciados de toros de Cortés, cinco cinqueños y un cuatreño, el segundo, bien presentados y con romana y de variado comportamiento. Destacó el cuarto que se le dio la vuelta al ruedo sin petición en los tendidos. La plaza registró otro lleno hasta la bandera.

Terna:

Sebastián Castella. De azul rey y oro. En el primero estocada caída que valió Silencio. En el cuarto pinchazo hondo en la suerte contraria. Aviso. Segundo aviso cuando intentaba descabellar y siete descabellos. Vuelta al ruedo.

Emilio de Justo: De grana y oro. En su primero pinchazo hondo y tendido tras aviso y media algo trasera. Saludos desde el tercio. En el quinto tres pinchazos, aviso y mientras ejecutaba el descabello recibió el segundo aviso. Nueve descabellos más recibió Impuesto. Silencio.

Tomás Rufo. De nazareno y oro. Estocada baja, el animal hizo hilo y tuvo que tomar el olivo. Silencio. En el sexto pinchazo sin soltar y estocada baja y atravesada, aviso y descabello. Silencio.

Presidente: D. José Luis González González.

En el cuarto sacó el pañuelo azul sin que el público se manifestara.

Suerte de varas:

En el quinto fue ovacionado el picador José Antonio Barroso. En el sexto Rubén Sánchez, vivió la cara opuesta, fue criticada su labor. El primero, de nombre Víbora derribó en la primera entrada. Lo demás, en su línea, picar trasero tapándole la salida a los toros. .

CUADRILLAS.

En el cuarto se desmonteró José Chacón en el tercio de banderillas. En el quinto se lucieron también en el segundo tercio la cuadrilla de Emilio de Justo. En el quinto y sexto El AlgabeñoJosé Luis Triviño corrieron a los toros a una mano para cerrarlo en el 6. ¡Qué bonita es esta suerte! y que poco la practican.

Crónica:

En cuarto apareció en el ruedo Cantaor, un toro cinqueño que Sebastián Castella no se acopló con el capote. En el caballo se arrancó de largo y fue castigado trasero dejándose pegar. En la segunda entrada acudió descompuesto y el picador ejecutó la suerte como buenamente pudo. En el tercio de banderillas el animal fue presto en acudir a los cites y cuando llegó al último tercio no se cansó de embestir. Castella lo recibió desde el anillo con cuatro pases cambiados con el sello del torero. Fijándolo a continuación con unos muletazos por el pitón izquierdo. Por el pitón derecho la faena fue de menos a más, recetando unas tandas que Cantaor respondió con acometividad. Continuó por el izquierdo con una tanda buena, ajustada y rematada en la cadera. ¡Qué toro, Cantaor! Escribí en mis notas, y así era, y Castella estuvo, a mi entender, a la altura del juego que dio el victorianodelrio. Lo único que le sobró a su labor fueron las manoletinas que ejecutó como remate de faena. Visto como va la feria esta faena fue como un soplo de aire fresco ante el calor soporífero que llevamos tragado. Falló a espadas y casi se lleva el disgusto de los tres avisos. No hubiera sido justo. Pero el toro bravo pone a cada uno en su sitio, al ganadero y al torero. En su primero de nombre Víbora, intentó lucirse con el capote pero no lo consiguió a pesar que el toro se desplazaba por ambos pitones. Con la muleta lo recibió con unos pases por alto, desajustados, para sacarlo a los medios. En su intento de torear lo hizo sin colocación y el toro anduvo escaso de fuerzas. Al natural el burel tampoco mostró condición para el lucimiento.

Emilio de Justo recibió a Duplicado de capote pero el animal tenía pocas intenciones de desplazarse en el percal. En el quite del primer puyazo, en lugar de meter la cara se defendió topando. Cuando lo recibió de muleta lo sacó a los medios y le dio una tanda por el derecho intentando someterlo y templando las embestidas. Continuó por ese pitón pero descomponiendo la figura. Por el izquierdo tuvo sus complicaciones, el animal no descolgaba y tenía poco recorrido. Trató de adornar la faena con unas manoletinas, pero no encajaron en su mediocre labor. En el quinto recibió a Impuesto con unos capotazos sin lucimiento. El animal mostró tener las fuerzas justas al salir del caballo en la segunda puya. El Algabeño cerró al toro corriéndolo a una mano para cerrarlo en el 6. En esos terrenos Emilio de Justo lo sometió por bajo, pero su enemigo no aguantó esa exigencia. Lo pasó por el derecho pero Impuesto aparte de nobleza continuó perdiendo las manos. Por el izquierdo tampoco respondió el toro. Lo que nadie esperaba es que en la suerte suprema el cacereño estuviera a punto de recibir los tres avisos. No aprenden que con cinco minutos se puede hacer una faena digna.

Tomás Rufo intentó recibir a Impuesto, pero en este caso con el número 70 en el lomo, pero su enemigo no quiso saber nada del engaño. En el caballo tampoco hizo nada para recordar y cuando llegó a la muleta lo sacó a los medios sin florituras, y en esos terrenos intentó templar las acometidas de su enemigo pero no consiguió ajustarse. Su labor también adoleció de colocación, mostrando una evidente falta de sitio. El sexto un toro con romana, el mayor peso del encierro, 628 kilos, lo recibió de capote y el animal se quedó extrañado con el engaño. En el caballo mostró mucha mansedumbre y cuando tomó la pañosa lo primero que hizo fue brindar. El torero, en su buena intención, pensó que sería los únicos aplausos que recibiría. Y así fue, su labor no pasó de la mediocridad salvó la primera tanda por el derecho y a pies juntos. No echó la pierna contraria p´lante en ningún momento de la faena, Lo intentó por izquierdo pero su labor no llegó a los tendidos. Después de lo visto en dos tardes, no anda fino el toledano.

©Pepeíllo.

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