Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.
11ª DE FERIA. Ganadería de Saltillo.
“Variado juego de los Saltillos.”
11ª DE FERIA. Ganadería de Saltillo.
“Variado juego de los Saltillos.”
Cinco toros de Saltillo y un remiendo de Couto de Fornilhos, lidiado en quinto lugar. Cinco cinqueños y un cuatreño lidiado en segundo lugar. De juego variado, El segundo de justa presentación, algunos con casta que los matadores no estuvieron a la altura de sus exigencia. El quinto fue un manso de libro. La plaza registró un aforo de 17.687 espectadores. El primero, tercero fueron aplaudidos en el arrastre. El segundo fue pitado.
Terna:
José Carlos Venegas. De blanco y oro. En el primero estocada desprendida y algo delantera. Saludos. En el cuarto estocada baja y descabello. Silencio.
Juan Leal: De celeste y oro. En el segundo estocada tendida y baja entrando a matar a mucha distancia. Silencio. En el quinto estocada baja y tendida. Silencio tras aviso.
Juan de Castilla. De lila y oro. Estocada arriba. Silencio tras aviso. En el sexto dio un recital con la espada. Estocada perpendicular casi entera, pinchazo, estocada que escupe, aviso, metisaca, de nuevo pinchazo y media baja. Silencio generoso.
Presidente: D. José Luis González González.
Sin problemas en su funciones.
Suerte de varas:
Juan Leal: De celeste y oro. En el segundo estocada tendida y baja entrando a matar a mucha distancia. Silencio. En el quinto estocada baja y tendida. Silencio tras aviso.
Juan de Castilla. De lila y oro. Estocada arriba. Silencio tras aviso. En el sexto dio un recital con la espada. Estocada perpendicular casi entera, pinchazo, estocada que escupe, aviso, metisaca, de nuevo pinchazo y media baja. Silencio generoso.
Presidente: D. José Luis González González.
Sin problemas en su funciones.
Suerte de varas:
Defraudó el ganado en varas. Los picadores en su guión de haber quien castiga a los animales más traseros.
El primero fue castigado trasero y el toro no se empleó. En la segunda vara volvió a marcar trasero el castigo y el burel se defendió en la pelea.
El segundo, justo de trapío y manso, campeó por el ruedo hasta que consiguieron que entrara al caballo, donde empujó metiendo los riñones. En la segunda vara se defendió en la pelea y salió suelto.
El tercero fue picado trasero y en la segunda peleó sin fijeza.
El cuarto empujó sin fijeza y salió suelto, en la segunda entrada acudió al relance, se defendió y volvió a salir suelto.
El quinto manseó la salida y salió huyendo tres veces del montado al sentir el hierro. Acudió al reserva y al amparo de las querencias peleó con mansedumbre. Entró suelto de nuevo al picador titular y se dejó colocar el hierro en el morrillo. Volvió a salir suelto.
El sexto fue castigado trasero, el animal se dejó pegar con fijeza. En la segunda vara se arrancó de largo y el picador se agarró trasero, no se emplearon ni toro ni picador.
El primero fue castigado trasero y el toro no se empleó. En la segunda vara volvió a marcar trasero el castigo y el burel se defendió en la pelea.
El segundo, justo de trapío y manso, campeó por el ruedo hasta que consiguieron que entrara al caballo, donde empujó metiendo los riñones. En la segunda vara se defendió en la pelea y salió suelto.
El tercero fue picado trasero y en la segunda peleó sin fijeza.
El cuarto empujó sin fijeza y salió suelto, en la segunda entrada acudió al relance, se defendió y volvió a salir suelto.
El quinto manseó la salida y salió huyendo tres veces del montado al sentir el hierro. Acudió al reserva y al amparo de las querencias peleó con mansedumbre. Entró suelto de nuevo al picador titular y se dejó colocar el hierro en el morrillo. Volvió a salir suelto.
El sexto fue castigado trasero, el animal se dejó pegar con fijeza. En la segunda vara se arrancó de largo y el picador se agarró trasero, no se emplearon ni toro ni picador.
En el primero la cuadrilla de José Carlos Venegas se lució en el tercio de banderillas e Iván García al correr al toro a una mano. En el tercero destacó Marcos Prieto por el mismo detalle torero. En el cuarto se tuvo que desmonterar Iván García en la colocación de los garapullos. En el sexto destacó Raúl Cervantes en la lidia.
Crónica:
El juego del ganado fue variado y los toreros a pesar que tuvieron su oportunidad, no la aprovecharon. José Carlos Venegas se encontró de salida con Caramelo que se desplazó en el capote por ambos pitones. Con la muleta lo sacó a los medios con solo dos muletazos bien ejecutados. El animal acudía al engaño por el derecho con codicia y el torero “tragó quina” con las cometidas, dando una tanda sin descomponer la figura. Por el izquierdo el torero mostró disposición pero el animal tuvo menos recorrido y necesitó que lo que no aportara el animal, lo hiciera la muleta del torero. Su labor se fue apagando y su disposición no fue suficiente para haberle sacado más partido a Caramelo. En el cuarto se encontró con Asturiano que al recibirlo de capote e intentar sacarlo a los medios lo desarmó. En el último tercio lo sometió por bajo y en la segunda raya, no estuvo fino el torero jienense, de su muleta salieron trapazos. Continuó sin conseguir bajarle la mano y con muchas precauciones. Se le notó al torero una falta de oficio y esto era fundamental para poder al encastado animal que le tocó en suerte.
El primero de Juan Leal, mostró poco interés por el capote, pero el torero francés los sacó a los medios sometiéndolo por bajo. Fue una pelea bonita, pero el manso continuó a su aire. Después de brindar al manso, el animal continuó buscando la salida de la dehesa. Volvió a recibirlo con dos pases cambiados y una tanda por el derecho llevándolo metido en la muleta. Pero fue una misión dignamente imposible para el matador, ya que el toro compartía sus querencias con acudir a la muleta buscando el refugio de las tablas. El torero estuvo firme pero le falto colocación. Se pasó de faena y eso le perjudicó. En el quinto y ante el remiendo de Couto de Fornilhos, de nombre para olvidar, el torero se encontró con un animal más propio de carreta y con reparos. Cuando tomó la pañosa lo recibió desde el anillo y con un trote cochinero no colaboró con la voluntad del matador, acudiendo al engaño a media altura. Al final se puso pesado ya que el animal no tenía nada que ofrecer.
Juan de Castilla se encontró con Granadino, un animal que su cuadrilla tuvo que pasar cuatro veces por la cara del toro para colocar cuatro palos, y eso en una animal de este encaste hay que tener mucho cuidado porque son toros que se orientan rápidamente. A pesar de esto el colombiano lo recibió de hinojos en los medios, donde pesan los toros, y aguantó la acometida del cinqueño. Dio una tanda por el derecho y otra al natural donde ambos estuvieron aseados. Cuando volvió al toreo en redondo, no llegó a emocionar a los tendidos a pesar que el toro no se cansaba de embestir pero el matador no aprovechó la ocasión que le brindó su enemigo. Al recibir al sexto de la tarde, de nombre Meloso, Juan de Castilla lo pasó de capote pero sin estirarse. Cuando tomó la muleta los saco a la segunda raya y en el toreo al natural le faltó mando y por el derecho no consiguió sacarle lo que su enemigo le ofrecía, perdiéndole pasos entre cada muletazo. Solo mostró disposición, pero la casta necesitaba algo más. Al volver a intentarlo al natural consiguió un muletazo largo y templado, señal que el toro estaba dispuesto a dar lo que el torero le pidiera, pero como dije, el torero no anduvo a la altura de las exigencias de su enemigo.
©Pepeíllo.
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