jueves, 4 de junio de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

23ª DE FERIA. 4 toros Jandilla y 2, 5º y 6º de de Santiago Domecq.

“La irresponsabilidad de las figuras”

La corrida anunciada de Jandilla tuvo que ser remendada con dos toros de Santiago Domecq lidiados en quinto y sexto lugar. Cuatro cinqueños y dos cuatreños. El tercero y cuarto protestados por falta de trapío. Varios de ellos, como primero, segundo, cuarto y quinto, se dejaron torear. El coso registró una capacidad de 22.964 espectadores.

Terna:

Emilio de Justo: De rosa y oro. En el primero pinchazo bajo, estocada baja entrando fuera de cacho. Aviso. Comenzó a descabellar y recibió el segundo aviso. En total le recetó a Opaco 10 descabellos. Silencio generoso. En el cuarto estocada trasera y desprendida. Aviso. Por miedo a descabellar tarda en hacerlo y recibe el segundo aviso. Dos descabellos. Silencio.

Borja Jiménez: De nazareno y oro. En su primero pinchazo, aviso, de nuevo pinchazo y estocada que vale. Silencio. En el quinto estocada y dos descabellos. Silencio.

Víctor Hernández. De malva y oro. Estocada casi entera saliéndose de la suerte y descabello tras aviso. Saludos. En el sexto estocada tendida, aviso. Después de seis descabellos se echa el toro. Aplausos.

Presidente: D. José Luis González González

En el segundo el toro derribó en la primera entrada y no fue castigado. En la segunda tampoco lo fue. Se le protestó al presidente hubiera acudido una tercera vez al caballo. El resto sin problemas.

Suerte de varas:

Salvo que el segundo que derribó, la mayoría de los picadores cumplieron con su cometido marcando arriba el castigo y con ello, el expediente. En la segunda entrada al caballo Plácido Sandoval marcó el castigo en la paletilla aunque rectificó.

CUADRILLAS.

En el primero la cuadrilla de Emilio de Justo se lució en banderillas. En el quinto Juan Carlos Rey lo hizo durante la lidia.

Crónica:

Emilio de Justo y Borja Jiménez estuvieron en Las Ventas pero dio la impresión que estaban pensando en otros compromisos, en especial Borja Jiménez en el del próximo domingo en Las Ventas. En la carrera de estos dos toreros nunca los había visto tan ventajistas, con el agravante que saben torear, pero… En el cuarto un aficionado lanzó al aire un mensaje ante el enaltecimiento que estaban mostrando determinados sectores de la plaza por la labor que realizaba Emilio de Justo: dijo: “Os está engañado a todos”. El problema no era el mensaje, sino que llevaba una gran carga de razón. Razón por la que Emilio de Justo, en su lote, se mostró ventajista y su labor adoleció de la profundidad que una figura del toreo debe asumir, y entre la gran cantidad de muletazos que le ofreció, tanto a Opaco como a Lacerado, metió la zanahoria para que los espectadores no cayeran en la cuenta del engaño a que estaba sometiéndolos. Por cierto, ¿Cuántos contratos tendrán firmados estos dos toreros esta temporada? Lo que quiere decir que Las Ventas ni pinta ni corta en la carrera de las figuras y hoy ha quedado demostrado de nuevo.

Si la carrera de Borja Jiménez hubiera dependido del resultado de esta tarde, estaríamos hablando de otra manera. Pero el torero sevillano tiene un compromiso muy serio el próximo domingo y ante este horizonte, el matador anduvo ventajista con sus dos enemigos. Sobre todo en el primero donde como vulgar pegapases estuvo pasando a su enemigo por los dos pitones con el único propósito de justificarse. En el quinto al recibirlo de capote no se estiró en ningún momento, se limitó a pasarlo como cualquier compañero de profesión que tiene la carrera resuelta. Después de unos pases cambiados de recibo al quinto, la franela de su muleta regresó a la vulgaridad que había mostrado en su primero. ¡Qué pena de toro, y de torero!

El primero de Víctor Hernández soltaba la cara al recibirlo de capote y cuando llegó a la muleta lo hizo con unos pases cambiados para ir calentando el ambiente, continuó con una tanda de ajuste por el pitón derecho, que no debió de servirle de mucho, ya que al recibirlo en el toreo al natural el animal lo superó, y el torero sin mando no encontró el temple para evitar que el toro le punteara la muleta durante toda su labor. Para remate llevó a cabo unas bernardinas encimistas que no le sirvieron para tapar las carencias mostradas. El sexto se lo llevó por delante al recibirlo de capote, enganchándolo por la chaquetilla y arrastrándolo en la carrera por parte del albero. La plaza quedó consternada, que afortunadamente quedó en el susto. Cuando llegó a la muleta el animal tenía muchas complicaciones, justificando su labor en una faena sin ligazón, durante la cual volvió a arrollarlo de nuevo. El torero continuó mostrando una envidiable profesionalidad ante un peligroso animal que a punto estuvo de darle un serio disgusto.

©Pepeíllo.

No hay comentarios: