Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.
25ª DE FERIA.
“Un problema serio en el palco”
25ª DE FERIA.
“Un problema serio en el palco”
Cuatro toros cinqueños trajo el ganadero de Galapagar y dos cuatreños, primero y segundo. El coso rozó el lleno y tanto el juego del ganado, como la presentación fue variado, faltándole casta y sobrándole mansedumbre. En el juego destacó el tercero y el quinto fue protestado de salida por falta de trapío. El segundo y tercero fueron aplaudidos en el arrastre.
Terna:
Morenito de Aranda: De nazareno y oro. Pinchazo hondo y bajo perdiendo la muleta y descabello tras aviso. Silencio. En el cuarto aviso tras estocada trapacera. Silencio.
Fernando Adrián: De verde botella y oro. Estocada algo delantera y caída. El toro tuvo una muerte brava. Pitos. En el quinto pinchazo y estocada tendida, aviso. El animal dobló pero lo levantó el puntillero y tres descabellos. Silencio.
Román. De celeste y oro. Estocada al encuentro en los medios. 2 orejas. En el quinto, metisaca entrando fuera de cacho, dos pinchazos, otro bajo y de nuevo pinchó perpendicular y atravesado y descabello. Silencio. Salió por La Puerta Grande.
Fernando Adrián: De verde botella y oro. Estocada algo delantera y caída. El toro tuvo una muerte brava. Pitos. En el quinto pinchazo y estocada tendida, aviso. El animal dobló pero lo levantó el puntillero y tres descabellos. Silencio.
Román. De celeste y oro. Estocada al encuentro en los medios. 2 orejas. En el quinto, metisaca entrando fuera de cacho, dos pinchazos, otro bajo y de nuevo pinchó perpendicular y atravesado y descabello. Silencio. Salió por La Puerta Grande.
Presidente: D. Pedro Fernández Serrano.
El problema del palco continúa sin resolver. Llueve sobre mojado las decisiones de este presidente. No debió conceder el segundo trofeo a Román en el tercero, ya que no existió el toreo al natural. Los aficionados se enfadaron y en el sexto le protestaron por haber pasado el reconocimiento un animal falto de trapío. En el quinto cambió el tercio sin que se vieran las condiciones del toro. El tendido volvió a mostrarle una pancarta con un mensaje: “Fuera del palco”.
Suerte de varas:
En el primero Héctor Piña le zurró con saña en la primera entrada al caballo y le tapó la salida como si de un manso se tratara. En el quinto se le rompió la vara al picador y van… Dio la impresión que las han comprado de segunda mano. El picador se cayó del caballo al no atinar en el castigo. Lo de castigar trasero y taparle la salida es repetitivo, pero aunque no se critique, siguen existiendo tarde tras tarde.
CUADRILLAS.
No anduvieron finas las cuadrillas, en el segundo no hubo orden en la lidia y en el cuarto recibió muchos capotazos y a este encaste hay que hacerle las cosas muy bien, sino llegan a la muleta con la lección aprendida. Gómez Escorial debería plantearse su futuro
Crónica:
En el tercero se planteó el problema de la concesión de trofeos para premiar la labor que llevó a cabo Román. Aplicando la objetividad el toro no se prestó por el pitón izquierdo para que el valenciano completara su labor en el toreo al natural, el toreo de “los biyetes”, como lo hizo por el derecho, pero hay que reconocer que el valenciano tuvo la lucidez de completar la faena toreando sin ayuda por el pitón derecho y su labor, en conjunto, estuvo a la altura de lo que le ofreció su enemigo. El presidente no debió caer en el triunfalismo y debió negar la segunda oreja. Con esto lo hubiera convertido en un trofeo de peso, sin embargo devaluó la salida por La Puerta Grande.
Gallarete recibió una mala lidia en el caballo, en la primera vara fue castigado trasero y en la segunda el piquero le zurró la badana. En la muleta el toro fue un torrente acudiendo a la muleta de Román, y el torero valenciano estuvo en “Román”, ofreciendo todo lo que sabe sobre este arte, con muletazos largos y templando las embestidas de su enemigo por el pitón derecho, sin olvidar que estaba ante un toro de un encaste donde su lidia, en general, suele ser complicada. Su labor llegó a los tendidos, pero cuando intentó el toreo al natural, el encastado y bravo animal le dijo que ese no era su lado bueno, y el valenciano desarmó la muleta y continuó toreando al natural por el pitón derecho. Mató de una estocada al encuentro. Una oreja hubiera sido más justo. Verdadero, segundo de su lote, no se desplazó en el capote y el torero lo sacó para fuera. El animal se empleó en el primer puyazo, pero en el segundo se limitó a recibir el castigo medido que le recetó el picador. Con la muleta lo sacó a la segunda raya de picadores y al pasarlo por el derecho el toro mostró poca acometividad en la pelea. Al intentarlo por el izquierdo, mostró poco recorrido y nula entrega.
Milanés fue el primero del lote de Morenito de Aranda. El torero trató de fijarlo sacándolo a los medios llevándolo metido en los vuelos de su capote. En la primera entrada al caballo el montado le arreó con saña y añadiendo el mal de esta suerte, tapándole la salida. En la segunda acudió de largo y picador marcó el castigo trasero. El toro salió suelto de la pelea y recibió muchos capotazos durante la lidia. Al comienzo de faena el arandino lo sacó a los medios y trató de templar las acometidas que le ofrecía, consiguiendo algunos muletazos largos y templados, pero el animal fue mostrando su condición de tobillero, típico de este encaste, a pesar del esfuerzo del torero de llevarlo metido en la muleta. Cuando intentó el toreo al natural el toro sabía lo que dejaba atrás. ¿Consecuencias de la mala lidia recibida? Si mala lidia recibió el primero, en el segundo la cuadrilla se superó ante un animal que nadie trató de fijar. En el caballo acudió suelto en las dos entradas y en la primera no se empleó ninguno de los dos. Con la muleta el torero lo recibió bajándole la mano. El toro exigió mando pero ofreció poco recorrido en sus embestidas, transmitiendo el peligro típico del encaste. Cuando lo intentó al natural, lo hizo perdiéndole pasos por la poca entrega de su enemigo.
Fernando Adrián se lució de capote al recibir a Buscaliebres, pero lo metió debajo del peto al colocarlo en suerte en el caballo. El animal no mostró ningún interés en la pelea que no fuera dejarse pegar. En la segunda entrada acudió suelto al no encontrar en el ruedo a un torero que mandara en sus actos, salvo los muchos capotazos innecesarios que le recetaron. El torero recibió a su enemigo con la pañosa en el tercio tratando de ejecutar unos derechazos. Lo sacó a los medios y al continuar por el derecho, el animal acudía a cada cite pero el torero le mostraba una mala colocación, perdiéndole pasos y ofreciéndole medios muletazos, colocando en su toreo la etiqueta de la vulgaridad. Cuando lo intentó al natural, el madrileño se superó a sí mismo y los aficionados terminaron enfadándose con él. El quinto fue protestado de salida. El torero sacó a los medios a Jarretero pero no consiguió pararlo. Dejó ver al animal colocándolo de largo en el caballo y en la primera vara empujó en el peto. Lo que vino después fue esperpéntico. Se rompió la vara, el montado se cayó del caballo… Una suerte lamentable. Con la muleta lo recibió sin someterlo y rematando los muletazos por arriba, continuando con medios pases por el derecho sin olvidarse de meter el pico en los cites. El animal no transmitía nada pero el torero tampoco, Tampoco mostró nada al pasarlo al natural. El madrileño no se encuentra en el mejor momento de su carrera, sembrando de dudas sus tres comparecencias en la feria a pesar de haber conseguido una Puerta Grande.
©Pepeíllo.
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