viernes, 18 de mayo de 2018

18 de mayo de 2018

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Feria de San Isidro 2018 

Corrida de toros. 

“Hasta siempre, torero” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Jandilla de procedencia Juan Pedro Domecq y Díez. El hierro de la estrella, ganado de feas hechuras, y de condición mansa, descastada y noble, en una palabra, perfecta para la tranquilidad de las figuras. Excepto el cuarto, ningún toro dio juego en el caballo. El segundo y el tercero fueron pitados en el arrastre. 

Terna: 
  • Juan José Padilla: De marino y oro. En su primero, estocada trasera, tendida y desprendida y descabello. Se echó el toro. En el cuarto, pinchazo que rompió el estoque. Estocada trasera, tendida y dos descabellos. Silencio. 
  • Sebastián Castella: De turquesa y oro. En el segundo, bajonazo. Silencio. En el quinto, estocada casi entera, tendida y caída. Oreja. 
  • Roca Rey: De blanco impoluto y plata. En el tercero, bajonazo que rueda sin puntilla. .En el sexto, Estocada al rincón de Ordoñez. Saludos desde el tercio. 
Presidente: D. Justo Polo Ramos 

Temían los aficionados las decisiones de este presidente en tarde de figuras, pero afortunadamente no dieron ocasión al agravio comparativo con otros matadores modestos que tratan de abrirse camino en esta profesión colocándose en su sitio. Pero siempre está el aficionado pendiente de los detalles, ya que los adornados alguacilillos parecen no enterarse de lo que ocurre en el ruedo. En el tercero de la tarde el picador rompió la vara e intentó castigar al animal con el palo roto y tapándole la salida. El presidente si se enteró, no tomó ninguna medida, y si no se enteró, peor .¡De vergüenza!. 

Suerte de varas: 
  1. Recoveco. 568 kg. Negro bragado meano: 1ª Vara: Hizo un pelea de manso, defendiéndose y blandeando. 2ª Vara: Recibió un picotazo trasero y salió suelto. Manso en el caballo En la muleta se dejó torear, pero Padilla no lo aprovechó. 
  2. Harmonía. 563 Kg. Castaño, bragado, meano, axiblanco. 1ª Vara: Se dejó pegar pero empujó con un pitón, perdiendo las manos.: 2ª Vara.: Recibió un picotazo y salió suelto, levantando las protestas de un sector de la plaza. El animal blando y descastado. 
  3. Jornaldero. 567 Kg. Castaño: 1ª Vara: No presentó pelea el animal y recibió un picotazo. 2ª Vara: Se le rompió la vara al picador e intentó picar con el palo roto y para más inri, tapándole la salida. El toro fue un manso que no se empleó en el caballo. 
  4. Jacobino. 586 Kg. Negro. 1ª Vara: Fue castigado trasero, derribó al montado después de empujar metiendo los riñones, pero el picador no se enganchó con su enemigo. 2ª Vara: El animal volvió a emplearse y el presidente cambió el tercio. El toro se empleó en el caballo y se apagó en la muleta. 
  5. Husmeador. 551 Kg. Negro. 1 Vara. El toro se dejó pegar pero el piquero no lo castigó. 2ª Al entrar al caballo se cayó y no fue picado. Entró de nuevo pero como si no hubiera hecho. ¡Una pena! El animal un manso que desde su aparición en el ruedo buscó la salida En la muleta se apagó. 
  6. Barones. 561 Kg. Negro listón. 1ª Vara: El picador se limitó a sujetarlo. 2ª Vara: El juego que dio el toro fue deplorable, saliendo suelto. El animal un manso de libro. 
Cuadrillas y otros. 

Con lleno hasta la bandera y con el cartel de “No hay billetes”, se celebró la 11ª corrida de abono. Al finalizar el paseíllo el torero Juan José Padilla salió a los medios a recoger los plausos del respetable ya que era su despedida de esta plaza. 

Hay que destacar al torero de plata, Manuel Rodríguez, Mambrú en la lidia del cuarto de la tarde. 

Comentarios: 

Más allá de la crítica, más allá de comentar lo que cada torero mostró sobre el albero venteño, más allá de la fetidez que emana esta fiesta por todas sus aristas, está la dignidad de un torero que supo en su momento ganarse el aprecio de los aficionados ocupando un lugar donde los toreros tienen que demostrar tarde tras tarde, el importe de su contrato, para poder vivir dignamente de esta profesión. Me refiero a Juan José Padilla, que con sus luces y sus sombras supo estar donde hay que estar, frente al toro que hay que poderle y que las alegrías que permite son las justas, pero una vez que se le ha ganado la pelea, a veces cruenta y dramática pero este es el sentido de estos espectáculos, los espectadores han sabido reconocer su entrega. 

Salí muy tocado ayer de la plaza. Tocado en el sentido emocional ya que pude comprobar de primera mano que esta fiesta, desde el punto de vista de aficionado, tiene las horas contadas. Me ha costado llegar a este punto como creo que a muchos de los sienten y reconocen el mérito que tiene un hombre cuando se enfrenta a un animal de estas características como es el toro de lidia en toda su dimensión. Desconozco a quienes les pueden interesar el tipo de espectáculo como el que ofrecieron ayer las dos figuras anunciadas, a las que me cuesta hasta decir su nombre, ya que lo que ofrecieron no tiene definición. Al parecer, debió gustarles a mucha gente, ya que aparte de aplaudir a rabiar hasta los pequeños detalles, como cuando los monosabios levantaron el caballo de picar, tuvieron la osadía de enfrentarse directamente a un sector de aficionados que solo exigieron a las figuras que se colocaran en su sitio y dejaran de engañarles con ese toreo vulgar, fraudulento y vacio de emoción. De esa emoción que debe imperar en el ruedo para ser reconocida desde los tendidos la labor de los hombres que se ponen delante de las fieras y no exento de desconocimientos en la lidia como mostró el tercero de la terna en el sexto.  

Desconozco el sentimiento, fuera de lo puramente comercial, de los ganaderos que se prestan a este juego fraudulento de los empresarios con un ganado infumable desde el punto de vista del aficionado. Desconozco lo que sienten los toreros cuando llegan al hotel y en la soledad de sus reflexiones sobre lo ocurrido en el ruedo, vuelven a sentir el honor de volver a vestirse de luces para ser reconocida su labor por un público ignorante y con toritos hechos a la medida por el ganadero y elegidos con mimo por sus apoderados. Desconozco lo que pensarán estos señores que van a la plaza ocasionalmente a ver a sus ídolos, poniendo las entradas por las nubes, y no permiten que ningún aficionado, de los que tienen el trasero pelado de la dureza de la piedra de su asiento, les amargue la fiesta, fiesta acompañada del ”gintonic”, y algunos, llevados por el atrevimiento del efecto etílico, hasta tienen la osadía de enfrentarse a ellos y criticarles de una manera abierta su libre opinión. 

Desconozco el sentimiento que sintió el único profesional que ayer piso el ruedo de Las Ventas, respecto a la labor de sus compañeros. Me refiero a Juan José Padilla, un torero que nunca ha engañado a nadie ya que siempre ha dado lo sabía hacer, con la única sombra en su carrera de ser en la actualidad tapadera de matadores que hasta me cuesta definirlos así, y que a pesar de no intentar ayer hacerles sombra, fue reconocido con el mayor de los honores que puede tener un torero: el respeto de los aficionados. Suerte, Padilla. 

No dio para más y para menos la tarde. 

©Pepeíllo

jueves, 17 de mayo de 2018

17 de mayo de 2018

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Feria de San Isidro 2018 

Corrida de toros. 

“Oreja a la vulgaridad” 

Ganadería 

Se lidiaron 5 toros de la ganadería Juan Pedro Domecq y uno, lidiado en sexto lugar de Parladé del mismo encaste. Excepto el sexto que sacó casta y pidió el carnet al matador, mansos, blandos y nobles. En cuanto al trapío, a algunos ejemplares les salvó la cara. 

Terna: 
  • Finito de Córdoba: De burdeos y oro. Cuatro pinchazos. Aviso. Bronca. Pinchazo saliéndose de la suerte de manera descarada. Pitos. 
  • Román: De azul pavo y oro. Pinchazo hondo y desprendido. Aviso y tres descabellos. Silencio. Pinchazo hondo y tendido y dos descabellos. Silencio 
  • Luis David: De Blanco impoluto y plata. Estocada baja. Oreja de tómbola. Pinchazo hondo y tendido y dos descabellos. Saludos desde el tercio. 
Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito. 

Sin problemas dignos de mención en su función de la autoridad. Concedió la oreja en el tercero de la tarde al haber petición mayoritaria. 

Suerte de varas: 
  1. Ninfa. 615 kg. Castaño: 1ª Vara: Se arrancó al caballo y se dejó pegar. El picador se agarró arriba. Salió suelto. 2ª Vara. El montado castigó trasero, el animal se dejó pegar pero sin entregarse en la pelea. Fue un toro de figuras. 
  2. Organista. 548 Kg. Colorado chorreado: 1ª Vara: Un picotazo. El toro se defendió sin fijeza. 2ª Vara. Se limitó a sujetarlo. El animal manseó en el caballo y llegó a la muleta con alguna dificultad pero con recorrido. 
  3. Ombú. 548 Kg. Jabonero: 1ª Vara: Se empleó en la pelea pero salió suelto. 2ª Vara: Entró al caballo a topa carnero e hizo una fea pelea. En la muleta toro de 2 orejas. 
  4. Coquillo. 550 Kg. Negro mulato. 1ª Vara: No se empleó, manseando y saliendo suelto del caballo. Blandeó. 2ª Vara: Recibió un picotazo saliendo de nuevo suelto. El animal manso, blando y descastado. 
  5. Gandul 551 Kg. Negro zaino. 1 Vara: Se dejó pegar pero empujando con un pitón. 2ª Vara el piquero se limitó a marcar el castigo con un picotazo. Mansote, en la muleta el torero no estuvo a la altura de su enemigo. 
  6. Peleador. 631 Kg. Negro. 1ª Vara: Acudió suelto al montado, marcó en el brazuelo rectificando la puya. 2ª Vara: Acudió presto a recibir un picotazo. El animal cumplió en el caballo y en la muleta estuvo muy por encima del torero. 
Cuadrillas y otros. 

Tarde de agradable temperatura donde los tendidos estuvieron cubiertos por la sombra. Con algo más de media entrada y con un cartel más propio del mes de julio, se celebro la 10ª corrida de la feria. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del médico cirujano de la plaza de toros de La Maestranza de Sevilla D. Ramón Vila D. E. P. este salvador de muchos toreros. En esta ocasión el público respetó el minuto marcado por el presidente. Ya era hora. 

Ajustándonos a lo ocurrido en el ruedo, Javier Perea colocó un buen par de banderillas al primero de la tarde. También se lució con los garapullos Miguel Martín en el tercero y en el sexto tuvo que desmonterarse Tomás López al colocar otro par. En esta ocasión el público estuvo muy generoso. 

Comentarios: 

Finito de Córdoba se anunció para matar a sus dos enemigos y a cobrar. Nadie le pudo criticar su labor, vino como matador y cumplió con su cometido. Le libró del desastre unas verónicas que dio en el primero de su lote, aunque su segundo metió la cabeza al recibirlo de salida, las luces de su capote no quisieron brillar. Otro asunto muy distinto es que como le vieron los aficionados, ya que nadie comprendió que pintaba este torero en esta feria. Sencillamente eso fue lo que hizo, no pintar nada, jugó con sus enemigos aplicando las ventajas que siempre le han caracterizado a este fino torero, y en honor a la verdad, no hizo nada más. Alguien le recomendó desde el tendido; “Finito vuelve”. Espero que tanto la empresa como el torero, no escucharan esa recomendación. 

Román en su posición de protegido de la casa Simón Casas-Nautalia, solamente lució su traje de luces. El torero recibió a su primero con disposición, recetándole unas ajustadas gaoneras rematadas con un afarolado algo embarullado, pero ya con la muleta y con la franela recogida, esperó pacientemente el arranque de su enemigo citándolo de largo, y cuando lo hizo, dio un natural donde el toro salió por un lado y el torero por otro. El animal se limitó a embestir y el torero a no acoplar su muleta a los acosos de su enemigo, con una falta total de temple. Basó su faena, dando trapazos y desaprovechando las claras embestidas de su enemigo. El burel fue perdiendo recorrido según transcurría la faena y el torero lo intentó al natural pero el matador sacó los mismos defectos que en toreo con la derecha, es decir el torero por un lado y el toro por otro. A su segundo lo sacó a los medios con unos muletazos por alto, y en esos terrenos comenzó con unas tandas tratando de justificarse, pero sin conseguirlo. No fue su tarde, el animal metía la cabeza pero el torero no sabía qué hacer con ella, continuando con una serie de trapazos sin encontrar el sitio que le correspondía como torero, lo cual le hizo ponerse pesado. 

Luis David Adame se llevó en el primero de su lote el único trofeo de la tarde, un toro jabonero bonito de lámina, que comenzó metiendo la cabeza en el capote, pero el torero no encontró la medida para llevarlo prendido en sus vuelos. En la muleta fue un toro de dos orejas, pero la labor del torero solo encontró el camino de un solo trofeo. Comenzó la faena con unos estatuarios, sin rectificar los terrenos, continuando con el toreo en redondo pero sin acoplarse a su enemigo, faltándole a su labor el temple y la colocación. Dio varias tandas de derechazos que a pesar de arrancar de las gargantas de los espectadores los olés, el mexicano se limitó a acompañar las embestidas de su enemigo. En el toreo al natural llegó a los tendidos aliviándose, tomado la muleta con el extremo del estaquillador, anotando en su haber un pase de pecho de pitón a rabo adornado con una arrucina muy ajustada. Poco bagaje para un toro que solo se limitó a embestir y que el torero no supo aprovechar. 

En el sexto y después de brindar en un ambiente casi de festival, donde el público se encargó de calentar con vivas a México y a España, Luis David Adame recibió a su enemigo con un pase cambiado ajustado sacándolo de sus querencias en tablas. El toro se comía la muleta y el torero lo aguantó pero añadiendo trapazos a su faena. Alguien desde el tendido gritó: pero, “crúzate, ost...”a pesar de lo malsonante de la frase, el caso es que llevaba razón, pero el torero no se dio por enterado ya que estuvo muy por debajo de la casta que sacó el animal con la divisa de Parladé. Al natural el toro tuvo menos recorrido, y el matador añadió a su faena unas filigranas que levantaron el clamor en los tendidos. Ante el comportamiento de su enemigo el torero solo pudo mostrar valor, pero eso no fue suficiente. El público en esta ocasión se quedó con la miel de la salida por la  Puerta Grande, del torero que a su entender, les había entusiasmado, pero el acero enturbio la fiesta que ya tenían casi en la mano. 

No dio para más la tarde. 

©Pepeíllo

miércoles, 16 de mayo de 2018

16 de mayo de 2018

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Feria de San Isidro 2018 

Corrida de toros. 

“Llegaron las figuras, llegó el medio toro” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Núñez del Cubillo, ganado procedente de Juan Pedro Domecq Marqués de Domecq y Osborne. Con esta ganadería llegó a la feria el medio toro. Descastados, de excesiva nobleza, rayando la bondad y en general mansos en el caballo, excepto el sexto que se arrancó de largo. En una palabra, toritos de figuras. El primero y el sexto fueron aplaudidos en el arrastre pero sin méritos para tal honor. El segundo y cuarto fueron pitados camino del desolladero. 

Terna: 
  • Antonio Ferrera: De. Berenjena y oro. Estocada hasta las cintas, algo contraria, tirándose detrás de la espada. Oreja. Metisaca en los bajos. Tímidos aplausos. 
  • José María Manzanares: De marino y oro. Estocada trasera que vale. Lo levanta el puntillero, para volver a echarse. Silencio. Estocada baja. Oreja. 
  • Alejandro Talavante: De blanco impoluto y oro. Estocada tendida y trasera. El animal fue a morir a los medios. Oreja. Dos pinchazos y estocada trasera. Saludos desde el tercio. 
Presidente: D. José Magán Alonso. 

Sin problemas en su labor. El público triunfalista solicitó los trofeos de los toreros y los concedió. 

Suerte de varas:
  1. Fundador. 553 kg. Colorado: En la primera vara se dejó pegar aunque entró suelto. En la segunda recibió un picotazo. 
  2. Verlanguillo. 556 Kg. Negro: Acudió suelto en las dos ocasiones que entró al caballo. Su comportamiento fue de mansote en el caballo y blando en la muleta. 
  3. Aguador. 534 Kg. Negro: En ambas entradas al montado no fue castigado y en la segunda salió suelto. Recibió muchos capotazos y desde que apareció en el ruedo estuvo buscando la salida. Manso que el torero consiguió fijar con la muleta. 
  4. Rescoldito. 570 Kg. Colorado: Acudió suelto al caballo y salió suelto sin entregarse en la pelea. En la segunda vara recibió un picotazo como regalo en el castigo. El animal tuvo un comportamiento de manso, inválido y excesiva nobleza. 
  5. Tristón. 585 Kg. Jabonero sucio: Acudió suelto al caballo, salió suelto. No fue castigado y se defendió. En la segunda vara recibió otro picotazo. El animal anduvo por el ruedo sin que nadie lo recogiera. Manso y noble, como toda la corrida. 
  6. Rosito. 560 Kg. Colorado chorreado en verdugo: En la primera entrada el picador lo recibió con la grupa del montado y el toro derribó. Se enceló con el caballo y lo corneó. Lo retiraron del ruedo y en su lugar picó el reserva. En su lugar no salió ningún caballo. En la segunda vara el toro se arrancó de largo con un tranco que sorprendió a los aficionados. No fue castigado. Tampoco hizo falta.
Cuadrillas y otros. 

Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del torero, José Gómez, El Gallo, al cumplirse los 98 años de su muerte, al ser corneado mortalmente en Talavera de la Reina, por el toro, Bailaor. Dado lo que se ha escrito sobre él, continúa vivo en el recuerdo de muchos aficionados, que aunque no lo conocieron, continúan añorando su arte. Su pérdida fue un duro golpe para la fiesta. 

El coso registró el primer lleno de la feria, colocando el cartel de “No hay billetes”. Las figuras continúan llenando las plazas y eso está bien, pero otra cosa bien distinta es lo que suele ocurrir después en el albero. En el sexto el toro corneó al caballo del picador titular y tuvo que ser retirado de la plaza.  En banderillas se desmonteró en el sexto Juan José Trujillo.. 

Comentarios: 

Comenzaron a llegar las figuras y todo se revolucionó. Se llenó la plaza, y en este ambiente tan particular los apoderados/empresarios comenzaron a mostrar su poder y no permiten que nadie se interponga entre sus toreros y sus privilegios. Son ellos los que mandan y sus deseos son órdenes para todos, incluidos los espectadores que vienen a ver triunfar a sus ídolos aunque sea a precio de oro. 

Para tal propósito salió el medio toro y como consecuencia se estableció la media vara y si los picadores se hubieran quedado en su casa, nadie los hubiera echado en falta. El ganado no necesitó pasar por el trance del castigo de los montados para ofrecer el triunfo a las figuras. Este tinglado está fundamentado en el toreo a la muleta, lo que ocurrió es que estas figuras no están dispuestas a exponer ni un gramo de su responsabilidad, ya que a pesar de tenerlo todo a favor, ninguno de ellos estuvo a la altura con esos toritos de juguete. Da la impresión que torean, pero solo es un espejismo. Solo Talavante en el sexto demostró una disposición que haciendo honor a mi amigo Juanjo, si este torero quisiera ponía en fila a todos los del escalafón, y a algunos en el mayor de los ridículos. Pero los despachos ordenan el orden del día, y, hoy por ti y mañana por mí, nadie mueve un dedo sin la autorización de los poderes fácticos, solo lo imprescindible. Y eso pudo verse ayer de manera muy clara. Lo que los aficionados se preguntaban qué papel juegan los espectadores en este teatro, que al igual que los toreros llevan la faena en mente desde el hotel, ellos van con las gargantas entrenadas para colaborar en el triunfo con sus resonantes olés. Son los figurantes de este falso teatro donde todo es cartón piedra e ilusión para los ilusos. 

Por eso a nadie extrañó que a Manzanares, perdido en el torero vulgar como un fantasma a plena luz, jalearan sus faenas. No llegó a cruzarse en ningún momento, limitándose a acompañar las embestidas de sus enemigos/amigos, rematando sus muletazos para fuera y embarcando las embestidas con el pico de la muleta. Con ese tipo de toreo no existe plasticidad ninguna porque el engaño estuvo presente desde que el torero apareció en el ruedo, porque hay ver el capotito que usa el coleta, alguien cercano a mi lo calidad apuntó que era para abrigarse en el invierno. Con una manta de ese tipo es imposible torear bien a la verónica. 

Como dije, si Talavante quisiera barría con el escalafón. Pero su etiqueta de funcionario, no le permite esta osadía, y eso fue precisamente lo que hizo ayer en su primer enemigo. En su segundo estuvo más dispuesto al tener al alcance de la mano la Puerta Grande, pero la tizona le privó de ello. 

El único que estaba en fuera de juego en esta terna, fue Antonio Ferrera y a punto estuvo de mojarle la oreja a los dos, pero Talavante actualmente es mucho Talavante y por otro lado los despachos no se lo hubieran permitido. Tampoco se limitó a hacer el papel de abrir cartel. Este torero ha mejorado mucho en los últimos años y muestra tarde tras tarde unos conocimientos profundos de la lidia. Ayer en su primero estuvo muy por encima de su enemigo, si es que puede considerarse así a este tipo de ganado, pero a mi entender este torero en la actualidad está llamado a otras gestas más cualificadas por la afición, y no con este ganado de pitiminí. 

©Pepeíllo

martes, 15 de mayo de 2018

15 de mayo de 2018

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Feria de San Isidro 2018 

Corrida de toros. 

“Toreo de Puerta Grande” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de El Puerto de San Lorenzo. Este ganado procede de Atanasio Fernández, en la línea de Lisardo Sánchez. El juego que dieron no convenció, fue mansa, blanda, con nobleza. Solo el primero sacó algo de casta sirviéndole para aguantar la lidia a pesar de ser protestado por su falta de fuerza. El segundo tuvo la suerte de encontrarse con un torero que supo dar la medida, tanto de su toreo, como para sacar al toro lo que no tenía. 

Terna: 
  • El Fandi: De grana y oro. Estocada caída y atravesada. Silencio. Estocada trasera. Silencio. 
  • Paco Ureña: De blanco y oro. Cinco pinchazos, aviso y descabello. Aplausos. Estocada tirándose detrás de la espada y, sufriendo un enganchón. Oreja de ley.. 
  • López Simón:..De salmón y oro. Pinchazo hondo atravesado y trasero y dos descabellos tras aviso. Media estocada trasera, aviso y descabello. 
Presidente: D. Rafael Ruiz de Medina Quevedo. 

El primero de la tarde mostró en su juego blandura, perdiendo las manos en tres ocasiones. Los presentes protestaron al palco su inhibición en la devolución, pero el usía negó su petición. Con esta acción el presidente mostró poca disposición en cumplir el reglamento y como todos sus compañeros barriendo para casa. Con Joselito Calderón como asesor, la fiesta no podía esperar otro detalle que no fuera en la dirección de su desprestigio y el beneficio del empresario, que se ahorró un toro. Así actúa el palco. 

Suerte de varas: 
  1. Cardilisto 563 kg. Negro bragado. Manseó las dos veces que entró al caballo, perdiendo las manos en ambas. 
  2. Cubo II. 585 Kg. Negro meano. .En las dos entradas al caballo mostró su mansedumbre. Fue picado trasero y en ambas salió suelto sin emplearas en la pelea. 
  3. Pitinesco. 584 Kg. Negro meano: No se empleó en el caballo, en la primera vara repuchándose y en la segunda salió suelto, mostrando blandura. 
  4. Mariposico. 609 Kg. Negro. En la primera vara fue castigado trasero y manseó de manera descarada, y la segunda el caballo se salió fuera de su terreno recibiendo una sonora bronca, lo que demuestra que a estos picadores todo les vale. El animal estuvo buscando la salida durante toda la lidia, mostrando una mansedumbre manifiesta.. 
  5. Malvarrosa. 547 Kg. Negro. En las dos primeras entradas al montado acudió al relance, saliendo en la primera despavorido al sentir el castigo, y en la segunda no se entregó, haciendo una fea pelea y en la tercera recibió un picotazo. 
  6. Caraseria. 595 Kg. Negro bragado. En la primera entrada al caballo, tanto el toro como el picador estuvieron muy mal, y en la segunda se agarró bien y el animal cumplió, dejándose pegar. 
Cuadrillas y otros. 

En el día del Patrón se celebro el octavo festejo de la feria de San Isidro, donde se registró una entrada que rozó casi el lleno. El sol acompaño en esta ocasión gran parte el festejo. 

Finalizado el paseíllo en algunas zonas de la plaza, fundamentalmente en el tendido 7 y en la grada del seis, los aficionados mostraron un mensaje donde se quejaban que la bajada del 10% del IVA no ha afectado al precio de las localidades, hecho que la prensa ha callado en beneficio del empresario. Siempre ocurre lo mismo, los medios de comunicación y las autoridades haciendo caso omiso a las tropelías de la empresa. Cuando la casa de la fiesta se derrumbe seguro que todos los que se benefician de ella de manera fraudulenta, saldrán corriendo, mientras tanto hay que echar a los aficionados de las plazas que son los auténticos enemigos. Que se produzcan estos hechos demuestra en manos de quien está este negocio. 

Volviendo a lo que ocurrió en el ruedo, en el tercero de la tarde se lucieron en banderillas, Vicente Osuna y Jesús Arruga, que tuvieron que corresponder a los aplausos del público desmonterándose. En el sexto estuvieron aseados con los garapullos, Yelco Álvarez y de nuevo Jesús Arruga. 

Comentarios: 

Mereció la pena acudir ayer al coso venteño, por lo menos después de la protesta de los aficionados sobre el tema del IVA, estos pudieron pasar este mal trago viendo torear a Paco Ureña al natural en el segundo de la tarde, inventándose un toro que hizo reventar la plaza al resonar los olés. Que emocionante fue esta faena toreando con la verdad por delante. Cómo retumbaban las gargantas de los presentes y casi los que la siguieron por televisión. Se puede torear mejor, no lo dudo, pero ahí quedó la faena del lorquiano, tanto para el recuerdo, como para el que quiera mejorarla, mostrando con ello su condición de figura. Figuras hay para que se miren al espejo e intenten en sus comparecencias mostrar su condición, pero ojo sin trampa ni cartón. Hoy manejando la mano izquierda, la mano del toreo al natural y la mano de ganar “biyetes”, no hay otro como este torero. Ni los que se creen que están tocados por la varita del endiosamiento están a la altura de este torero. Esperemos que los despachos y las cornadas respeten la verdad de su toreo, si es así, quedará al descubierto el cuento y las mentiras en que otras figuras basan su arte. La fiesta lo necesita. 

Por otra parte, muchos se preguntaban, que pintaba El Fandi en este cartel. La respuesta la dio el propio torero que continúa llenando de vulgaridad los ruedos donde se anuncia, tanto en la colocación de las banderillas como en el manejo de la tela roja. No se puede ofender más a la fiesta como lo hace este torero, pero aún así, el granadino continúa llevando público a las plazas. Son fenómenos incomprensibles desde el punto de vista del aficionado, pero que hay que admitir desde la óptica empresarial. No dio para más su labor. 

López Simón apuntó en sus comienzos un valor seco en sus actuaciones que le valió para colocarse la vitola de figura y que comenzarán a llover los contratos, aupando su carrera a la cabeza del escalafón, pero el torero lleva tiempo escondido en un halo de vulgaridad que a los espectadores no les deja ver lo que el madrileño tratar de transmitir desde la arena. La capacidad de recursos que tuvo al comienzo de su carrera se ha ido diluyendo con el paso de los años, sin que se vea el progreso adquirido que da el oficio adquirido como matador.. Ayer mostró de nuevo la frialdad de la inseguridad y aunque lo intentó en algunas tandas de derechazos, su labor no pasó de ahí. En su segundo se encontró con una enemigo que ofreció pocas posibilidades, ya que acusó la vuelta de campana que dio durante la lidia, pero el torero tampoco mostró esa disposición de querer estar por encima de su enemigo. Esperamos que recupere la fuerza que tuvo en sus inicios y que el público continúe reconociendo su valor y su arte, la fiesta lo necesita. 

©Pepeíllo

lunes, 14 de mayo de 2018

14 de mayo de 2018

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Feria de San Isidro 2018 

Corrida de toros. 

“Otra vez la presidencia” 

Ganadería 

Se anunciaron 6 toros de la ganadería de Las Ramblas, con romana y mal presentados. Esta ganadería deriva de la ganadería de Toros de El Torero, encaste Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio. Descastada, mansa aunque algunos se dejaron torear y muy desigual de presentación. El primero justo de cara y desproporcionado, al sexto le tapaba la cara. El cuarto fue devuelto por decisión del presidente por su condición de manso y huir de los engaños de los toreros, en su ligar salió un sobrero de José Cruz, que llevaba en los corrales desde el comienzo de la feria que fue protestado por falta de trapío. El segundo recibió tímidos aplausos en el arrastre. 

Terna: 
  • David Mora: De verde manzana y oro. Estocada algo trasera en su primero. Saludos desde el tercio. Pinchazo, aviso, pinchazo, otro pinchazo hondo, caído y trasero. 2º aviso y tres descabellos. Silencio. 
  • Juan del Álamo: De blanco y plata. Aviso, estocada desprendida y trasera. Aplausos. Estocada baja saliéndose de la suerte que vale. Silencio. 
  • José Garrido:.De verde botella y oro. Metisaca tirándose fuera de cacho, pinchazo, aviso y estocada baja y trasera. Silencio. Dos pinchazos, estocada atravesada y tendida y cinco descabellos. Silencio. 
Presidente: D. Jesús María Gómez Martín. 

. Se le criticó y fuerza a D. Jesús al devolver el cuarto de la tarde por el hecho de no acudir a los engaños, comportándose como un manso “pregonao”. Desconozco si existe alguna nota en el Reglamento Taurino que apunte en esta dirección, pero desde que asisto a la plaza, siempre he escuchado de la sapiencia de los entendidos y amantes de este arte, que nunca se debe devolver un toro por manso, lo cual he defendido siempre este hecho. La bronca que recibió de los tendidos fue de época, pero si hay algo en su haber, es que este hecho ha servido como blanco de descarga de los aficionados dada la incompetencia que está mostrando la presidencia en sus decisiones, cuyos errores, mucho más graves, han ido descaradamente a favor del taurinismo. 

A pesar de su error, le ofrezco mis ánimos, presidente. 

Suerte de varas: 
  1. Surcador. 600 kg. Colorado chorreado en verdugo. Apareció en el ruedo enterándose de todo lo que ocurría a su alrededor.. Fue muy mal picado. Entró tres veces al caballo, y solo se dejó pegar en el primero, tapándole la salida el piquero. Los otros dos fueron un trámite recibiendo un picotazo. Su juego fue de manso sin gota de casta.. 
  2. Saleroso: 597 Kg. Castaño. En la primera entrada al caballo el picador lo recibió ofreciendo la grupa del caballo, castigando trasero y tapándole la salida. En la segunda entrada se limitó a sujetarlo. Peor imposible. El animal cumplió en el caballo y en la muleta estuvo por encima del torero. 
  3. Sillero. 618 Kg.. Castaño: Acudió al caballo sin colocar en suerte y el piquero lo picó muy mal, ofreciendo la grupa del caballo en lugar de citar de frente, dando los pechos de la montura. En la segunda entrada se dejó pegar. El toro cumplió en el caballo y se apagó en la muleta. 
  4. Cortés. 530 Kg. Negro. El toro no fue castigado en varas. Primero se limitó a sujetarlo y en la segunda entrada recibió un picotazo. No se empleó en la pelea con el montado y en la muleta metió la cabeza con nobleza. 
  5. Cantante. 643 Kg. Colorado chorreado en verdugo. No estuvo afortunada la cuadrilla de Juan del Álamo al no sujetar al animal que se marchó al picador que tapaba puerta y le arreó de lo lindo, repuchándose y volviendo a entrar al relance, tapándole la salida, incluyendo una capea mientras el animal recorría el albero sin fijeza. En la segunda entrada acudió sin colocar en suerte, le arreó el picador tapándole la salida y el animal volvió a entrar al relance. Una pena de lidia. El animal manso de libro. 
  6. Saltamontes. 568 Kg. Castaño. Acudió suelto al caballo, el piquero le tapó la salida, no se empleó en la pelea y salió suelto. No se pueden pedir más despropósitos. En la segunda entrada el piquero marcó en el brazuelo y seguro que continuará montándose en el caballo y saliendo a los ruedos. El animal manso y descastado. 
Cuadrillas y otros

Con algo más de media entrada y con un ambiente fresquito, se celebró la 7ª corrida del abono isidril. El cartel no se merecía que los tendidos hubiera tanto cemento vacío pero se está notando una falta de afluencia de espectadores, y lo más grave es que los empresarios, apoderados y toreros, no se están enterando o no quieren enterarse que algo muy grave está ocurriendo para que los aficionados huyan de los cosos. No me cansaré de decirlo: los enemigos de la fiesta, sin ningún género de dudas, están dentro, y mientras los que aplican la ley, que mientras callan otorgan, no tomen cartas en el asunto, este tinglado que tienen montado los taurinos, poco a poco se irá al carajo. 

Por destacar algo en otra tarde aciaga para la fiesta, Jarocho tuvo que saludar montera en mano en el segundo de la tarde. En el tercero Antonio Chacón corrió a una mano al toro desde los medios hasta el burladero de cuadrillas, luciéndose en el sexto en el tercio de banderillas. Ángel Otero se lució en un par en el cuarto. 

El presidente, en un trato benevolente para la fiesta devolvió al cuarto, un manso que huía de los engaños y que no recibió ni un capotazo. La bronca que recibió fue de escándalo.. 

Comentarios: 

En esta ocasión también una decisión de la presidencia enardeció los ánimos en los tendidos, hartos ya de decisiones partidista que solo buscan el beneficio del taurinismo que campea a sus anchas en estos espectáculos. Es una vergüenza que presidentes que no sienten la fiesta o eso demuestran en sus decisiones, sean capaces de impartir justicia, ofreciendo en muchas ocasiones su versión particular de los hechos, y como he manifestado con anterioridad, siempre dañando a la fiesta y por supuesto a los espectadores. 

La corrida de Las Ramblas no me gustó, el ganado aunque no rodó por los suelos, tampoco dejó nada para el recuerdo. Algunos ejemplares se dejaron torear y ninguno de ellos sacó esa casta, que aunque mansa, siempre aporta emoción a los tendidos. Los toreros tampoco dejaron en la retina de los presentes nada digno de recordar excepto algunos detalles sueltos, como las tres verónicas de recibo que dio Juan del Álamo a su primero rematadas con una media de cartel, también otra media verónica de Garrido en el quite a ese mismo toro. 

Con la muleta los tres matadores lucieron al mismo nivel y aunque mostraron algunos detalles, ninguno de los tres se entregó en busca de un triunfo, y eso que alguno de ellos lo necesitaba como agua de mayo. A Madrid hay que venir a jugársela, porque a pesar de que los taurinos están defenestrando la seriedad de esta plaza, aún tiene el eco suficiente para dar y quitar, aunque este hecho no vaya con las figuras. Todo lo demás estuvo dentro de la vulgaridad. Ninguno de los tres matadores llegó a cruzarse con su enemigo, mostrando siempre las ventajas que parecen que llevan en el ADN, y como dije, ninguno de los animales mostró condición de marrajo, al contrario, algunos se dejaron torear, como el segundo que a mi criterio estuvo por encima de su matador. 

Con el estoque los tres toreros mostraron la incompetencia que existe actualmente con esta suerte. Ninguno de ellos se tiró a matar detrás del acero, y algunos citaban descaradamente fuera de cacho, el espectador puede tener alguna benevolencia con la cara que mostraba el sexto, un animal con una arboladura digna de tener en cuenta a la hora de tirarse al morrillo, pero para eso son toreros. 

©Pepeíllo 

domingo, 13 de mayo de 2018

13 de mayo de 2018

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro 2018 

Corrida de toros. 

“Los “ibanes” trajeron el desanimo de los aficionados” 

Ganadería 

Se anunciaron 6 toros de la ganadería de Baltasar Iban. Aunque de procedencia Contreras y Juan Pedro Domecq en la línea de María Antonia Fonseca, es considerada encaste propio. En esta ocasión el juego de los “ibanes” defraudaron. Su juego fue soso, y sin transmitir emoción a los tendidos. Salvo el tercero que se fue sin torear y el cuarto que sacó algo de casta en la muleta, el comportamiento de los restantes no quedará en el recuerdo de los aficionados, aunque hay que decir que los toreros tampoco estuvieron a la altura de sus enemigos. 

Terna: 
  • Alberto Aguilar: De vainilla y azabache. En el primero pinchazo sin soltar y estocada trasera y tendida. Dejan al toro solo y echa. Silencio. Cuatro pinchazos y tres descabellos tras aviso. Silencio. 
  • Sergio Flores: De verde botella y oro. Se tiró a matar bien pero el acero cayó trasero. Saludos desde el tercio. Pinchazo hondo y caído que vale. Silencio. 
  • Francisco José Espada:..De espuma de mara y oro. En el tercero media estocada y el animal rueda sin puntilla. Oreja protestada. Aviso antes de entrar a matar. Cinco pinchazos sin soltar. 2º Aviso. El toro se echa dejando al torero a punto de echarle el toro al corral. 
Presidente: D. Justo Polo Ramos. 

Alguien debía tomar la responsabilidad de analizar el comportamiento de este presidente, que con la aptitud de ayer echó un borrón a la fiesta, junto con otros que no vienen al caso, creando un malestar en los aficionados cada vez que aparece anunciado como responsable de la autoridad, lo que demuestra que hay mucha distancia en la seriedad que necesitan estos espectáculos y lo que este señor ofrece en sus decisiones, y visto su comportamiento de ayer, abandera una vara de medir muy distinta con la seriedad que debe tener esta plaza. Desconozco el grado de compromiso que tiene como aficionado, pero con el reglamento en la mano, en la oreja concedida a Francisco José Espada en el tercero, no hubo petición mayoritaria, creando con ello un malestar entre los matadores por el trato de favor ofrecido al torero de Fuenlabrada. Los aficionados le regalaron sus quejas a través del grito unánime; “Fuera del palco”, de los cuales debería sacar conclusiones. Por lo demás, los “ibanes” no le plantearon problemas al usía. 

Suerte de varas: 
  1. Arbolario. 522 kg. Negro listón: Su aparición en el ruedo levantó los aplausos de los aficionados, pero el juego que dio el animal no se correspondió con el recibimiento, manseó en el caballo y llegó a la muleta con las complicaciones de una mansedumbre descarada. 
  2. Gallito: 484 Castaño: En el tipo de Contreras. No se empleó en el caballo y el picador en la línea de todo el colectivo de picadores, que han tomado como sistema, citar dando la grupa de los caballos, picar trasero y tapar la salida de los toros, y en muchos casos como la segunda vara, en el brazuelo. El animal no dio juego ni en el caballo ni en la muleta, presentando en ésta complicaciones. 
  3. Mexicano. 510. Castaño: Toro en el tipo de Domecq. En la primera entrada empujó y el castigo fue muy justo. En la segunda vara citó con el caballo bien colocado, rara avis en los tiempos que corren, pero el animal no se empleó. En la muleta puso el triunfo en manos del torero, pero éste no lo aprovechó. 
  4. Lastimoso I. 525 Kg. Castaño. Midió mucho las embestidas al recibirlo el matador. Su juego en el caballo fue de “manso de libro”. Sin embargo en la muleta sacó casta y el torero no estuvo a la altura de su enemigo. 
  5. Lastimoso II. 529 Kg. Negro. .De salida no se entregó en el capote de su matador. En el caballo tampoco hizo pelea de bravo ni encastado. . 
  6. Barberito. 560 Kg. Negro, Chorreado, bragado meano axiblanco. De salida comenzó a mostrar blandura, perdiendo las manos. En la primera entrada al caballo se dejó pegar y la incompetencia del picador le tapó la salida. En la segunda entrada el montado marcó arriba la vara pero el animal salió suelto de la pelea.. 
Cuadrillas y otros

Tarde de temperatura fresca que reunió en la plaza a algo más de media entrada. Los datos que ofrece la empresa de los espectadores que acuden a la plaza, no se corresponden con la realidad, dando la impresión que el empresario Simón Casas continúa vendiendo humo en su gestión, mientras que trata de convertir la plaza en un sarao flamenco, con alcohol incluido. 

Al comienzo del festejo se le dedicó una ovación al torero, Alberto Aguilar por su anunciada despedida de los ruedos 

En general la lidia no fue afortunada, pero en banderillas estuvieron aseados Jesús Arruga, tanto en el tercero como en el sexto, y Raúl Ruiz en el cuarto. . 

Comentarios: 

Como comenté el juego de los toros de Ibán no quedará en el recuerdo de los aficionados, pero lo ofrecido por los toreros, tampoco, y hay que atribuirles que algunos de ellos se equivocaron en el planteamiento de sus faenas, como ocurrió en el tercero, donde Francisco José Espada, lo recibió de muleta andándole para fuera, pero aquí terminó su conocimiento de lo que requería su enemigo, terminando su faena casi en toriles. Entre el comienzo y el final de su faena solo tuvo en su haber un cambio de manos muy torero dando un natural muy largo llevando al toro dormido en los vuelos de la muleta. En todo lo demás estuvo muy por debajo de su enemigo, con el agravante que equivocó los terrenos. A mi entender fue un toro para haberlo desorejado, pero para eso había que torear, y no ofrecer una faena llena de altibajos, dedicándose durante toda la faena a acompañar las embestidas del animal. El presidente le regaló la oreja. .En su segundo y ante un animal escaso de fuerzas, se dedicó igualmente a acompañar las embestidas, ofreciéndole medios pases y sin llegar a tirar del toro en ningún momento. Al final y buscando descaradamente animar al público triunfalista, echó mano del arrimón con el fin de conseguir la segunda oreja que le permitiera salir por La Puerta Grande. Ese no era el camino, torero. 

Alberto Aguilar comenzó la faena de muleta de su primero perdiéndole pasos en el toreo con la mano derecha, y en cuanto lo sometía el animal mostraba blandura. El torero continuó por el pitón derecho recibiendo un desarme y cuando conseguía someterlo, el burel volvía a perder las manos. Al natural el animal presentó dificultades, quedándose corto en sus embestidas e intentando rebañar en los remates buscando la presa escondía tras el engaño. En el cuarto lo sacó a los medios doblándose con él, El toro se tragó los primeros muletazos por el pitón derecho, pero el manso sacó casta y comenzó a plantearle problemas y el torero ofreció lo que sabía hacer, pero en esta ocasión no fue suficiente. 

El segundo de la tarde se cayó al recibirlo por alto su matador, el torero mexicano Sergio Flores, ofreciendo dos tandas de derechazos, la primera aseada y la segunda con un cambio de manos muy bonito rematada con el pase de pecho. El animal, mansote, no tuvo mucho recorrido y tanto al natural como en redondos, el matador tuvo que hacerlo todo, pero sin colocarse en su sitio en ningún momento de la faena. Al final y tratando de animar a los concurrentes tiró del recurso del arrimón. El quito fue un toro que llegó a la muleta midiendo las embestidas y el torero no supo templar su muleta para que no sufriera los enganchones continuos que ofreció. Al natural el astado presentó problemas y el torero quiso hacer la faena que está comercializada, pero el animal a pesar de su nobleza, no admitió la faena tipo de la era moderna. El torero se quedó al descubierto en varias ocasiones y el toro le perdonó la cornada. Mejor es así, pero conocer que faena tiene cada toro también forma parte de los conocimientos de los toreros. 

No dio más la tarde. Mañana veremos.

©Pepeíllo

viernes, 11 de mayo de 2018

11 de mayo de 2018

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Feria de San Isidro 2018 

Corrida de toros. 

“Un torero con ganas de triunfar” 

Ganadería 

Se anunciaron 6 toros de la ganadería de Pedraza de Yeltes, formada con ganado de El Pilar, con procedencia de Aldeanueva, encaste Juan Pedro Domecq en la línea de María Antonia Fonseca. Su juego fue de mansedumbre y un descaste evidente, solo el tercero y cuarto mostrado algo de casta. Destacó también una evidente nobleza. El comportamiento del segundo fue más propio de un mulo de carga. 

Terna: 
  • Manuel Escribano. De negro y oro. Pinchazo sin soltar y otro hondo, tendido y trasero y descabello. Silencio. Pinchazo que escupe y estocada atravesada y tendida. Silencio. 
  • Daniel Luque: De rosa y oro. Metisaca, aviso, 2 pinchazo y 3 descabellos Silencio. Estocada. El toro como paradojas de la lidia, tuvo una muerte brava. Silencio. 
  • Jiménez Fortes:..De celeste y oro. Estocada baja. Silencio. Estocada desprendida. Petición y 2 vuelta al ruedo. 
Presidente: D. José Magán Alonso. 

Todo transcurría con normalidad en la labor del presidente hasta que en el sexto se negó a conceder la oreja a Fortes. La petición no fue mayoritaria y bajo mi criterio el usía estuvo acertado. Ya veremos cuando vengan las figuras si aplican el mismo rasero que a los modestos. Entrando en pequeños detalles se viene observando que los peones cometen irregularidades como hacerles la rueda a los toros con el propósito que caigan lo antes posible y mostrar la punta del capote a los animales desde el burladero para que derroten, con total alevosía, mientras, tanto la presidencia y los alguacilillos hacen la vista gorda de estos detalles que ensucian los festejos en beneficio de los toreros. Un poco de orden señores presidentes. 

Suerte de varas: 
  1. Resistente. 592 kg. Colorado: Dio pena verlo entrar al capote de Escribano con las manos por delante y tratando de buscar la salida. En contrapartida, en la primera vara metió los riñones y el picador midió mucho el castigo, pero en la segunda entrada al caballo cantó la gallina. Su juego fue de manso y sin gota de casta. 
  2. Bello: 660 Colorado: Hubo que alabar su presentación, pero nada más. Comenzó sin emplearse en el capote y en la primera entrada al piquero no fue puesto en suerte, pasando delante del caballo buscando la salida- Entró al relance descompuesto, derribando al picador que quedó sentado en la barrera. Una pena de lidia. En la segunda entrada empujó con un pitón y con 660 kilos de manso y descaste. 
  3. Renacuero. 591. Colorado: De salida busco el camino del campo y el piquero le arreó de los lindo tapándole la salida El toro se dejó pegar. En la segunda vara el montado marcó en los bajos y rectificó. El juego que dio fue de manso con algo de casta, pero se apagó en la muleta. 
  4. Mirante. 637 Kg. Colorado. Fue recibido por el matador a portagayola, pero el burel, un animal con cara, no se entregó en el capote y buscó la salida. En el caballo empujó con un pitón derribando al caballo, pero no por su acometividad, sino que el picador citaba dando la culata del caballo. A la segunda entrada acudió descompuesto y el piquero en venganza de su propia impericia, le tapó la salida. Su comportamiento fue de manso con castita. 
  5. Burriño. 625 Kg. Colorado. .En cuanto apareció en el ruedo buscó la salida y tubo poco recorrido en el capote. La mala lidia le permitió irse al picador de reserva y casi lo derriba, mientras el peón que tapaba puerta se retiro a terrenos de nadie. En la segunda vara el montado le pegó de lo lindo, el animal se dejó pegar. Volvió a entrar al caballo y se repuchó. Su juego fue de manso descastado.. . 
  6. Urante. 632 Kg. Colorado. De salida mostró un desapego total por el capote que le presentó Fortes. En la primera vara el animal empujó y el piquero marcó el castigo arriba, pero tuvo la desgracia de desprestigiar esta suerte tapándole la salida. En la segunda entrada marcó trasero. El animal cumplió en el caballo y llegó a la muleta acudiendo al engaño con la cara alta y sin emplearse. 
Cuadrillas y otros. 

La tarde estuvo con el cielo encapotado y la plaza registró algo menos de tres cuartos de su aforo. En el segundo de la tarde la cuadrilla de Daniel Luque estuvo aseada en la colocación de los rehiletes. En la parte contraria se situó la cuadrilla de Fortes en el tercero donde la lidia y el tercio de banderillas fue un sainete. 

Juan Contreras tuvo que desmonterarse en el quinto al colocar dos buenos pares de banderillas. En el sexto estuvo aseado Carretero con los garapullos. 

Comentarios: 

Fortes lleva esta temporada pisando fuerte. Como aficionado le deseo lo mejor ya que es un torero que se merece triunfar, por una razón muy sencilla: va con la verdad por delante. Pero esa verdad que se ejecuta en los ruedos a veces cuesta muy caro, ya que implica que hay que pisar terrenos comprometidos y como decía Luis Miguel Dominguín, ahí es donde los toros castigan de verdad. Esperemos que esa verdad le sirve para situarse donde se merece en base a su toreo. La fiesta necesita toreros con esa claridad de ideas donde se recoge el respeto a los acuden a los ruedos. 

El primero de su lote un manso con algo de casta, llevó una lidia deplorable y cuando llegó a la muleta el torero tuvo que lidiar con 591kilos de mansedumbre y a pesar de ello, consiguió estar por encima de su enemigo, recordando un derechazo templado llevando al animal metido en los vuelos de la franela. Antes regaló un quite por tafalleras muy ajustadas, con un remate que hizo rugir a la plaza. Después de una serie aseada con la izquierda haciéndolo todo el matador, también tuvo que luchar con el viento. Por tal motivo volvió a la mano derecha aunque el pitón bueno del toro era el izquierdo. Pecó de prolongar la faena. En este toro su labor recibió como premio un silencio. El sexto y segundo de su lote, acudía a la muleta con la cara alta y sin emplearse, el torero lo recibió con unos doblones por bajo, el animal se fue apagando como una vela y el malagueño tuvo que pisar los terrenos del toro intentando sacar al animal lo que no tenía. Al tercer natural se lo llevó por delante y le dio un revolcón sin consecuencias. El torero se levantó y continuó la faena en la misma línea expuesta. Después vino lo que vino, que los presidentes cada uno tiene una vara de medida y creemos que los apoderados tienen mucho peso en el palco. El respetable solicitó la oreja pero el presidente no la concedió. El público le regaló dos vueltas al ruedo al torero y una sonora bronca al presidente. 

Manuel Escribano pareó a sus dos enemigos y en honor a la verdad no estuvo afortunado, pero como hoy se aplaude todo, para que se van a preocupar los toreros banderilleros en ganarle la cara a sus enemigos, exponiendo su integridad física y regalándole a la fiesta la verdad que exige. El público triunfalista aplaudió a rabiar los pares al quiebro, poniendo el primero al violín. Cada uno va a ver el espectáculo que le gusta, pero en honor a la verdad, fue un tramposo. Su primero lo brindó a un espectador de barrera. Y con su enemigo aquerenciado en tablas, comenzó la faena con unos redondos de tanteo pero colocándose al hilo del pitón. Esa fue la fórmula que sacó de su muleta, tanto en el toreo en redondo como al natural. El toro se limitó a acudir al engaño como fiel funcionario pero falto de recorrido, restándole a la faena lo principal, la emoción. A su segundo lo recibió con dos pases cambiados desde los medios, consiguiendo a continuación dos redondos en la primera tanda unido a un bonito cambio de manos recogiendo al toro. Pero cuando se echó la muleta a la izquierda el torero se preguntaría que ya había expuesto bastante y volvió a sacar de su particular arte la falta de colocación, consiguiendo que el animal se fuera apagando como una vela. El toro le ofreció al matador su tiempo, pero éste lo aprovechó a su manera. Una cosa bueno hizo. Cuando el animal le pidió la muerte, el torero tomó el acero. Así de simple fue su primera aparición en el coso venteño. 

Daniel Luque brindó el primero de su lote a los asistentes al festejo. Cito desde el anillo y dio una tanda de redondos para intentar acoplar al animal a la muleta. El viento fue otro enemigo que tuvo que lidiar el torero de Gerena. Continuó con otra tanda de redondos pero sin bajar la mano. Su faena tuvo un mérito o un error, el matador consiguió mantener al animal en el centro del albero, pero lo que se pudo comprobar es que el toro en esos terrenos no se empleó y fue el matador el que tuvo que hacerlo todo, y como comentaba un aficionado próximo a mi localidad, el animal tuvo un comportamiento similar a un buey de carga. En su segundo, tanto el torero sevillano como su enemigo dieron la impresión de hacer un pacto de no agresión y ambos mostraron, uno falta de entrega y el animal sin codicia. Ante este supuesto pacto, el público que no pudo tomar parte desde los tendidos le solicitó al torero que los sacar de aquel suplicio abreviando la faena. 

De nuevo la afición venteña se ha quedado con las ganas de ver una corrida de Pedraza que de un juego como merecía su presentación. Será que otras plazas pagan más por la cabeza de camada. La sordidez unida a la opacidad de los despachos de los empresarios conocerán la realidad de este hecho.   

©Pepeíllo