viernes, 24 de mayo de 2019

23 de mayo de 2019.

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

10ª de Feria. Corrida de toros. 

“Nada para recordar” 

Ganadería 

6 toros de la ganadería de Jandilla y uno de Vegahermosa, corrido en 5º lugar, encaste Juan Pedro Domecq y Díez. De justa presentación, a algunos les salvó la cara. Mansos y descastados, se libró el cuarto, que sacó un poco de picante. 

Terna: 
  • Sebastián Castella: De lila y oro. En el segundo de la tarde, estocada trasera, desprendida y atravesada, saliéndose de la suerte. Silencio. En el cuarto estocada trasera y tendida, aviso. Silencio 
  • Emilio de Justo. De grana y oro. Dos pinchazos y estocada trasera y atravesada. Silencio. En el quinto estocada desprendida. El animal tuvo una muerte brava. 
  • Ángel Téllez.: De tabaco y oro. En el toro de su confirmación pinchazo sin soltar y estocada trasera y habilidosa. Silencio. En el sexto estocada muy baja tras aviso. Silencio. 
Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez. 

.Sin comentarios en sus funciones. 

Suerte de varas: 
  1. Gallego: 537 Kg. Negro. En la primera pelea con el caballo el piquero le castigó en los bajos y el animal acusó el castigo. En la segunda vara fue castigado trasero y se dejó pegar tapándole la salida. Manso y descastado. 
  2. Gobernante: 574 Kg. Negro bragado meano. En la primera vara ni fue picado ni se entregó en la pelea. En la segunda entrada manseó y tampoco fue castigado. Manso que se dejó torear en la muleta. 
  3. Reinete: 558 Kg: Negro. Su comportamiento en el caballo fue de manso, empujando en el peto sin clase. Mala suerte de varas. 
  4. Orador: 543 Kg: Negro listón. En la primera pelea en el caballo empujó con un pitón y en la segunda salió suelto, haciendo una pelea de manso con algo de picante. 
  5. Imperial: 563 Kg: Negro listón bragado. (De Vegahermosa, origen Jandilla). En la primera entrada al montado se dejó pegar con fijeza, sin embargo en la segunda fue castigado trasero y salió suelto. 
  6. Pensionista. 541 Kg. Colorado. Acudió al caballo para que el piquero lo castigara trasero y le tapara la salida, arreándole en el castigo. En la segunda entrada empujó, salió suelto perdiendo las manos. 
Cuadrillas y otros. 

Con más de tres cuartos de entrada, se celebró la décima corrida de la feria, donde por destacar algo hay que decir que confirmó la alternativa Ángel Téllez de manos de Sebastián Castella

De los toreros de plata decir que en el tercero se desmonteraron, Morenito de Arlés y Manuel Pérez Valcarce en el tercio de banderillas. 

Comentarios: 

Tratar de escribir lo que ocurrió en la plaza puede ser un martirio para todo aquel que se ponga a hacerlo, ya que no ocurrió nada digno de resaltar, con lo que lleva implícito este hecho, en cuanto al estado de ánimo que dejaría en los aficionados. Al final del festejo un aficionado del 7 se levantó de su asiento y en una sentencia cargada de verdad y de ironía, lanzo al aire una frase que resumía lo ocurrió. “¿Ganadero, le habrá gustado la corrida?”. Desconozco si el ganadero la escuchó, pero lo que no hubo duda es que debieron de juntarse varios factores negativos para que el juego del ganado fuera como fue y los tres toreros no encontraran un momento de lucidez en sus labores, desarrollando una mediocridad impropia, primero, de una figura del escalafón, de otro que viene mostrando maneras y el confirmante que no encontró en ningún momento la ocasión para demostrar un rayo de ilusión de lo puede ser su futuro. El caso es que los presentes tuvieron que soportan una tarde vacía de contenido, tanto en la parte ganadera como lo aportado por los toreros. 

A Castella en su primero se le echó en falta el pase cambiado, pero en el segundo de su lote lo recetó con tanta "pureza" que el toro lo desarmó. No fue su día, ya que no se acopló a las condiciones de su enemigo, que por decir algo, casi le sacó los colores al francés con solo un poco de picante en sus venas. En el primero no se cruzó ni en el toreo en redondo como al natural, dejando una estela de aburrimiento en los aficionados que deberán ser tratados psicológicamente para poder afrontar otro espectáculo sentados en la piedra. Y eso que era Castella. 

Emilio de Justo en su primero se encontró con un animal que en lugar de embestir topaba en la muleta. A pesar de esto estuvo por encima de su enemigo. Sin embargo el manso quinto no se lo puso  fácil. El torero tomó sus precauciones citando desde Manuel Becerra, perdiendo su labor todo interés en los tendidos. 

Ángel Téllez confirmó la alternativa y no sacó a relucir el torero madrileño los recursos para el ganado que le tocó en suerte. Su primero no valía para nada, pero lo poco que le ofreció, el torero lo aprovecho rellenando su faena con pases y más pases como si aquello consistiera en la cantidad. Hasta llegó a ponerse pesado, y ese es el peor síntoma que puede mostrar un torero, ya que demuestra que su labor no agradó. Al sexto de la tarde lo recibió de hinojos en el anillo y casi le cuesta un disgusto. Su enemigo lo desarmó A partir de aquí todo fue un devenir de desacoplamientos entre la muleta del torero y su enemigo, dejando en los aficionados un sabor agridulce. El matador terminó ahogando la embestida de su enemigo tratando de imitar a los mayores cuando tienen que tirar del recurso del tremendismo. En esta ocasión no venía a cuento. Decidió tomar el acero y con ello aliviar a los presentes con la carga de tener que esperar por cortesía a que terminara la faena. 

©Pepeíllo.

jueves, 23 de mayo de 2019

22 de mayo de 2019

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

9ª de Feria. Corrida de toros. 

“Dos orejas sin discusión” 

Ganadería 

6 toros de la ganadería de Parladé, procedente del encaste de Juan Pedro Domecq. Mansearon en el caballo y algunos dieron juego en la muleta, donde destacó el sexto. El segundo justo de trapío. El quinto fue pitado en el arrastre 

Terna: 
  • Manuel Jesús, El Cid: De purísima y oro. Dos pinchazos y dos descabellos en el abrió plaza. Aplausos. Pinchazo arriba, aviso. Tarda en descabellar y al final se echa el toro. Aplausos por su despedida de Madrid. 
  • López Simón: De azul noche y oro. Estocada travesada, aviso. Oreja con algunas protestas. Pinchazo con el toro entablerado y descabello. Saludos. 
  • Roca Rey.: De salmón y oro. Fue arrollado al recibir de capote al primero de su lote Bajonazo tras aviso. Silencio. Se retiró a la enfermería para aparecer en el sexto. Estocada algo trasera recibiendo 2 orejas. 
Presidente: D. Rafael Ruiz de Medina Quevedo

Cambió el tercio en el sexto sin picar, tras haber entrado dos veces al caballo, una de ellas al picador que tapaba puerta. Por su condición de manso, salió huyendo del castigo en ambas entradas. 

Devolvió a los corrales el tercero por inválido. 

Suerte de varas: 

  1. Ratero: 588 Kg. Negro salpicado. En la primera entrada al caballo no se empleó y el picador se limitó a sujetarlo. En la segunda solo marcó el castigo. 
  2. Numerario: 556 Kg. Colorado chorreado. En la primera vara empujó con un pitón y en la segunda el montado se limitó a sujetarlo. 
  3. Carcelero: 535 Kg: Castaño axiblanco. Recibió una vara trasera y salió suelto. En la segunda entrada volvió a salir suelto al sentir el hierro. Manso. 
  4. Jefecillo: 607 Kg: Negro meano. Se dejó pegar en la primera entrada y en la segunda no se empleó. 
  5. Invasor: 626 Kg: Negro. Se dejó pegar pero tapándole la salida, volvió a entrar al montado suelto y el piquero se limitó a sujetarlo. Salió r suelto de la pelea. 
  6. Maderero. 565 Kg. Negro listón. Acudió suelto al caballo y se quejó del castigo haciendo sonar la música del estribo. Se marchó al picador de reserva y volvió a salir suelto sin entregarse en la pelea. No fue picado. 
Cuadrillas y otros. 

En tarde de calor se colocó el cartel de” No hay billetes”. 

Los tres toreros brindaron un toro al Rey Emérito.

En el tercero de la tarde Roca Rey sufrió un revolcón del cual salió cojeando. Despenó a su enemigo mermado de facultades para a continuación retirarse a la enfermería, reapareciendo durante la lidia del quinto. 

De los toreros de plata destacaron, Yelco Álvarez de la cuadrilla de López simón, que se la jugó en los dos pares de banderillas ante el manso quinto, El torero lo hizo todo. En este toro se lució en la lidia Vicente Osuna. 

Comentarios: 

Roca Rey, convenció en el sexto. Un manso casi de libro que se vino arriba en banderillas. El torero peruano lo entendió a la perfección y como no fue castigado en el caballo toda su acometividad la empleó en la muleta. El maestro citó desde la boca de riego con tres pases cambiados, jugándosela sin trampa ni cartón, para continuar con el toreo en redondo, recetándole tres series con la mano derecha que puso la plaza boca abajo. Interpretando el toreo al natural, ofreció a la concurrencia unas series ligadas que hizo que la plaza se entregara al toreo del torero. Remató con unas bernardinas muy ajustadas que si alguno tenía duda sobre su triunfo, lo despejó de inmediato. Solo quedaba matar y lo hizo recibiendo, cobrando una estocada algo trasera que no permitió a nadie dudar sobre su triunfo y salida a hombros por la Puerta Grande. En el tercero y ante el sobrero del conde de Mayalde, fue arrollado al cambiarse el capote a la espalda ante un animal que no había sido parado previamente, del cual salió cojeando. El torero tuvo la culpa ya que pecó de tremendista. El matador tuvo la hombría de terminar la faena recibiéndolo por estatuarios, pero no consiguió ajustar la muleta a las embestidas de su enemigo. El toro se quedó sin recorrido y el torero intentando agradar a los tendidos, pero sin conseguirlo. Su enemigo se rajó y se marcho en busca del amparo de las tablas, y el torero a la enfermería tras terminar con su vida de un bajonazo. 

El Cid se despedía de Madrid. El torero sevillano recibió a su primero con unos muletazos templados gustándose, continuando con una tanda de derechazos sin descomponer la figura, pero su enemigo no estaba en disposición de facilitarle la despedida con un triunfo. Lo intentó al natural pero su toreo no caló en los tendidos, consiguiendo una faena de altibajos por las condiciones de su enemigo, aunque seguía el engaño como un carretón. El cuarto fue otro carretón, el torero de Salteras trató de estirarse pero su enemigo no transmitía nada. El respetable lo despidió con una fuerte ovación. 

López Simón logro sacarle un trofeo a su primero comenzando la faena con unos estatuarios con pedresina incluida., continuando con una tanda de redondos de ajuste y otras de redondos de variada ejecución, colocándose al hilo del pitón. Al natural su labor no llegó a los tendidos, pero el noble animal no se cansó de acudir a los cites del matador. Remató la faena con unas bernardinas ajustadas, que están muy de moda, y el respetable le concedió un trofeo, aunque con algunas protestas. En su segundo el torero madrileño buscó La Puerta Grande pero se encontró con un manso que se le marchó a la querencia de las tablas en cuanto le abrió la puerta de su muleta. Allí el torero basó su faena en el tremendismo, pero no lo consiguió. Para que exista este tipo de sensaciones el toro tiene que transmitir peligro y aunque el torero se ponga tremendista, en una manera tan honrada como otras de agradar a la concurrencia, en esta ocasión no era la más adecuada para ese tipo de faenas. Tuvo que entrar a matar con el toro acunado en tablas. 

Otra vez será, torero 

©Pepeíllo.

miércoles, 22 de mayo de 2019

21 de mayo de 21019.

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

7ª de Feria. Corrida de toros. 

“Libertad de expresión” 

Ganadería 

6 toros de la ganadería de El Pilar, procedente del encaste de Juan Pedro Domecq, en la línea de María Antonio Fonseca y Aldeanueva, El Raboso. Bien presentados con romana pero les faltó remate. Al quinto le salvó la cara, con dos puñales por defensa. Mansos en el caballo pero en la muleta fueron exigentes y duros de pezuña. No desagrado su juego. Varios se fueron sin torear, ya que los toreros no estuvieron a la altura. Salvo el cuarto ninguno fue de querencias. El sexto fue aplaudido de salida., fueron 619 kilos de mansedumbre pero con casta. 

Terna: 
  • Juan del Álamo: De caña y oro. Bajonazo que hace el hilo con el torero, aviso. Vuelta por su cuenta. . En el tercero y por cogida de su compañero Álvaro Lorenzo, pinchazo hondo tendido, aviso y descabello. En el cuarto estocada delantera, tendida y baja entrando a topacarnero. Silencio. En el sexto estocada baja saliéndose de la suerte. Silencio 
  • José Garrido: De azul noche y oro. Aviso pinchazo sin soltar y estocada habilidosa. Silencio. Tres pinchazos, aviso y estocada muy baja. Silencio. 
  • Gonzalo Caballero.: De rojo pasión y oro. Fue herido al entrar a matar al tercero de la tarde siendo trasladado a la enfermería para no aparecer.
Presidente: D. Gonzalo J. de Villa Parro. 

Aunque los aficionados venían avisados de quien ocupaba la presidencia, muchos espectadores se llevaron la sorpresa cuando lo vieron anunciado en la plaza. Se conoce que esta jerarquía no conoce lo que puede significar para la fiesta determinadas decisiones que toman algunos presidentes en los palcos y para más determinación en esta plaza, donde los aficionados viven como propios los desmanes que sufre la fiesta por decisiones interesadas de algunos presidentes. 

Al no existir un análisis profundo del comportamiento de determinados presidentes, en sus decisiones claramente partidistas, tuvo que ser la exigente afición de Madrid la que pidiera la dimisión de este presidente, en un acto de plena libertad de expresión. Los responsables que permiten estos hechos, no solo no pusieron en cuarentena sus decisiones, sino que enviaron al tendido 7 una pareja de agentes, para que… Eso nos preguntábamos: Para qué. 

Los aficionados no tienen nada personal con este señor, lo único que exigen es que las decisiones que se tomen vayan en concordancia con la importancia de la plaza. 

Suerte de varas: 

  1. Dulcero: 585 Kg. Negro. Acudió suelto al caballo en ambas entradas. En la primera manseó y en la segunda fue castigado trasero tapándole la salida. Manso en el caballo, su juego en la muleta su juego llegó a los tendidos. 
  2. Medicillo: 589 Kg. Negro. En la primera entrada fue castigado en la paletilla y en la segunda se arrancó de largo y el piquero marcó arriba. Manso con picante en la muleta. 
  3. Gonzalo Caballero: 546 Kg: Negro. Tuvo que acudir cuatro veces al caballo. En todas ellas no fue puesto en suerte, ya que de la misma manera que acudía suelto, salía suelto. Manso encastado que se dejó torear hasta que se rajó. 
  4. Jacobero: 546 Kg: Negro. Acudió suelto al jaco y se dejó pegar. En la segunda vara se repuchó. Manso encastado que en la muleta estuvo por encima del torero 
  5. Canastero: 522 Kg: Colorado. En las dos entradas al montado se dejó pegar pero sin fijeza. Manso encastado. 
  6. Guajiro. 619 Kg. Colorado ojo de perdiz. Manseó en ambas entradas repuchándose, fue picado trasero y tapándole la salida. Manso y exigente en la muleta. 
Cuadrillas y otros. 

El coso registró una buena entrada. Al terminar el paseíllo salieron a relucir en el tendido 7 unas pancartas pidiendo la dimisión del presidente, D. Gonzalo J. de Villa Parro, por decisiones desafortunadas y triunfalistas en contra de la seriedad de la fiesta. En el tendido se presentaron dos policías tratando de depurar responsabilidades cuando en realidad, quien tiene que dar explicaciones es el presidente mencionado. 

En el primero de la tarde destacó en la lidia, el torero de plata, Manuel Rodríguez, Mambrú. En el quinto tuvo que desmonterarse Antonio Chacón para corresponder a los plausos del respetable en la colocación de los rehiletes. También se lució Curro Robles en el sexto. 

Comentarios: 

Los aficionados ayer salimos un poco decepcionados por la labor de los toreros. Fue una pena que ninguno de los tres entendieran las condiciones de sus enemigos y la mayoría se fueran sin torear, o lo que es lo mismo, sin que los matadores le dieran la lida que cada toro merecía. Por poner un ejemplo, al quinto, un manso encastado Garrido lo recibió con muletazos por alto, en lugar de someterlo por bajo, así fue, que el animal se hizo dueño de la pelea y el torero mostró falta de mando y tomó el camino de las precauciones, ya que su enemigo se había hecho dueño de la situación. Al segundo de la tarde también cometió el error de estar toreando a un toro comercial de los admiten 200 pases sin inmutarse, pero el animal cuando se orientó le sacó los colores en el toreo en redondo. Con la muleta en la izquierda, tampoco llegó a acoplarse y su enemigo comenzó a medir sus embestidas y al volver con la mano derecha, el animal ya estaba desengañado. El torero no tuvo su tarde. 

Juan del Álamo tuvo que matar cuatro toros por cogida de su compañero Gonzalo Caballero al entrar a matar al tercero de la tarde. A su primero lo sacó a los medios sometiéndolo y al comenzar la faena en redondo estuvo acelerado y sin reunir. Un aficionado le tuvo que recordar que no teníamos prisa, el toro acudía a todos los cites, pero el torero no se acoplo en ningún momento de la faena. Cuando lo intentó al natural le faltó colocación y en un descuido se lo llevó por delante, sin consecuencias, continuó por redondos con parte del público entregado pero el matador dejó escapar una oportunidad de triunfo. En el segundo de su lote interpretó un toreo basado en las ventajas de la ventaja, es decir, citando fuera de cacho y embarcando las embestidas con el pico de la muleta. El animal metía la cabeza con claridad, pero el matador solo puso voluntad. Otra oportunidad perdida. En el sexto se encontró con un toro exigente, como casi toda la corrida, y en los comienzos de la faena el animal desbordó al torero, que encontró en la desconfianza la manera de salir de la situación. 

Gonzalo Caballero en el tercero logró algunas tandas de redondos citando sin descomponer la figura y cargando la suerte. Al continuar por el pitón derecho el animal se fue quedando corto y su toreo careció de remate. Al intentar el toreo al natural su enemigo ya no se mostró tan claro en su comportamiento. Al entrar a matar le pegó una cornada, que según el parte médico de la plaza, la cornada fue de 25 cm, que le afectó a la cara externa del muslo izquierdo, produciendo destrozos en el músculo tensor, de la fascia lata e isquiotibiales. A recuperarse, torero. 

©Pepeíllo.

martes, 21 de mayo de 2019

20 de marzo de 2019.

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

7ª de Feria. Corrida de novillos. 

“Oportunidades perdidas” 

Ganadería 

6 Novillos del conde Mayalde. Encaste Juan Pedro Domecq Díez y Juan Pedro Domecq Solís. Bien presentados, salvo el primero, cumplieron en el caballo. . 

Terna:
  • Rafael González: De gris plomo y plata. Pinchazo y pinchazo hondo, bajo y trasero. Silencio.. Estocada tendida que vale. Oreja. 
  • Marcos: De azul noche y oro. Estocada caída. Tímidos plausos. Pinchazo sin pasar el fielato, Pinchazo, estocada y dos avisos. Silencio. 
  • Fernando Plaza.: De lila y oro. Pinchazo, aviso y descabello. Silencio. Estocada caída, aviso. Silencio..
Presidente: D. José Magán Alonso. 

Sin problemas en sus funciones.. 

Suerte de varas: 
  1. Andaluz: 535 Kg. Castaño oscuro bragado meano. En el caballo dio un juego de autentico manso, pero no se cansó de embestir en la muleta. 
  2. Atrevido: 478 Kg. Negro. Se dejó pegar en el caballo y en la muleta demostró mucha nobleza. 
  3. Entrador: 492 Kg: Negro, bragado, meano. Cumplió en el caballo y sosote en la muleta. 
  4. Chorlito I: 487 Kg: Negro listón. No se empleó en el caballo, dejándose pegar. 
  5. Joyero: 482 Kg: Castaño. Peleó en el caballo y salió huyendo barriendo el albero. En la segunda entrada empujó pero le faltó fijeza. En la muleta no se empleó. 
  6. Estafador. 501 Kg. Negro.. Cumplió en el caballo. En la muleta metió la cabeza con nobleza. 
Cuadrillas y otros. 

Tarde primaveral con media entrada de aforo. Al finalizar el paseíllo se guardo un minuto de silencio por el fallecimiento de Fernando Domecq Solís. 

De los toreros de plata se lucieron, Miguel Martín, Fernando Sánchez y Roberto Martín, Jarocho. Este en la lidia del primero y con los rehiletes en el segundo. 

Comentarios: 

A Rafael González le concedieron un trofeo en el segundo de su lote Fue el torero que mostró mejores maneras, sus dos compañeros de cartel tuvieron su oportunidad pero no la aprovecharon. Sin embargo el primero de la tarde no se cansó de embestir y el torero de Madrid no encontró la medida a las embestidas bondadosas de su enemigo, llevando a cabo una faena donde mezcló toreo con ventajas. 

Los astados del conde, ya no son lo que eran y mostraron un comportamiento digno/indigno de cualquier ganadería de procedencia comercial, pero hoy ya no se torea, se dan pases y si puede ser, en cantidad. De esta manera Marcos recibió en el quinto dos avisos y a punto estuvo que le echaran el novillo al corral. Tampoco el astado le ofreció muchas oportunidades pero las que le ofreció, las aprovechó llevando el pico por delante, y lo más negativo, sin cruzarse en ningún momento y así no se puede aspirar, no a ser figura del toreo, ni tan siquiera a torero. El primero de su lote, segundo de la tarde el torero madrileño tampoco estuvo a la altura de los que se espera de un novillero que tiene a su alcance la oportunidad de torear a puerta cerrada lo que le apetezca a pesar que su enemigo no transmitió mucho a los tendidos. 

El primero de Fernando Peña llegó a la muleta con las fuerzas justas después de dejar en el caballo casi todo lo que tenía y la faena adoleció de transmisión, pero el torero tampoco mostró disposición a hacer las cosas bien. En el sexto tuvo algunos momentos de lucimiento, sobre todo en una serie de naturales, pero sin ceñirse en ningún momento. 

©Pepeíllo.

domingo, 19 de mayo de 2019

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

5ª  de Feria. Corrida de toros. 

“Un suspiro de ilusión” 

Ganadería 

6 Toros de Montalvo, procedencia Juan Pedro Domecq en distintas líneas, Jandilla, Daniel Ruiz y Zalduendo y por otra, de Luis Algarra y Juan Mari Pérez tabernero.. El ganado mostró mansedumbre, falta de casta y justos de fuerza, aunque algunos ejemplares cumplieron en la muleta, como ocurrió con el segundo. El tercero fue devuelto a los corrales por inválido y en su lugar se lidió un sobrero de Luis Algarra. 

Terna
  • Ginés Marín: De marino y oro. Estocada hasta los gavilanes. Aviso. Oreja. En el cuarto pinchazo sin soltar saliéndose de la suerte y estocada habilidosa. Aviso .El animal murió en toriles. Silencio 
  • Luis David: De. Lila y oro. Estocada recibiendo quedando algo caída y perdiendo la muleta. Vuelta al ruedo tras petición. En el quinto estocada baja. Silencio. 
  • Pablo Aguado: De vainilla y oro. Bajonazo infame. Entró a matar de nuevo y le recetó otro bajonazo. Silencio. En el sexto Estocada y dos pinchazos. Se echa el toro. Aplausos. 
Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez. 

Devolvió el tercero de la tarde tras pensárselo mucho, sin embargo no concedió la oreja a Luis David, ya que la faena no fue de tal merecimiento. Sin embargó se tragó al inválido cuarto al cual debió enviar a los corrales. 

Suerte de varas: 

  1. Cumplidor: 593 Kg. Colorado ojo de perdiz. . En la primera entrada al caballo no fue puesto en suerte, se dejó pegar y salió suelto a buscar las querencias de toriles. En la segunda volvió a mostrar su condición de manso y el piquero le tapó la salida. Manso huyendo de los engaños. 
  2. Enviado: 555 Kg. Negro listón. El torero lo colocó con pases de la mariposa al paso. El picador se agarró bien y el animal empujo en la pelea, pero salió suelto. En la segunda entrada se volvió a agarrar arriba, pero el animal no se entregó y salió suelto. Manso en el caballo, en la muleta estuvo por encima del torero. 
  3. Travieso: 540 Kg: Colorado. En la primera puya se dejó pegar con fijeza, en la segunda el piquero se limitó a sujetarlo. Cumplió en el caballo y se dejó torear. 
  4. Pocapena: 590 Kg: Negro listón, bragado meano. Acudió suelto al caballo, se dejó pegar pero al salir dio con su cuerpo en la arena. En la segunda entrada, el picador se limitó a marcar el castigo y el animal continuó mostrando su condición de inválido. Manso e inválido. 
  5. Rapaz: 650 Kg: Colorado ojo de perdiz. En la primera vara le tapó la salida y lo castigó trasero, el animal no se empleó. En la segunda se dejó pegar y salió suelto. Mansote y noble en la muleta. . 
  6. Tapado. 591 Kg. Colorado chorreado en verdugo. Acudió suelto al caballo e hizo una pelea de manso. Y en la segunda entrada se dejó pegar sin otra condición positiva. 
Cuadrillas y otros. 

En tarde de fresca temperatura el coso venteño casi rozó el lleno. El cartel del sevillano Pablo Aguado, reunió a un buen grupo de aficionados. 

Los toreros de plata se limitaron a cumplir y por destacar a alguien con las banderillas, este fue Miguel Martín en el segundo de la tarde. 

El en primero de su lote, Pablo Aguado fue arrollado por su enemigo al recibirlo de capote y al comenzar la faena de muleta, hecho que no le impidió continuar en la lidia. Cuando despenó a su enemigo se retiró a la enfermería para aparecer para lidiar el sexto. 

Comentarios: 

Fue un suspiro de ilusión. Aunque Pablo Aguado toreó muy despacio al sexto de la tarde, todo fue muy rápido. Los presentes deseaban que aquello durase una eternidad. El maestro levantó la plaza con dos toques de muleta. Templó con la derecha y al natural. Despacio, sin descomponer la figura, enroscándose al animal en la cintura y rematando los muletazos en la cadera. La obra de arte la tenía casi terminada y en un palmo de terreno, solo faltaba entrar a matar. Pero fue en esas pinceladas donde el torero no encontró los tonos adecuados para que los ojos de los observadores reventaran de emoción. Fue el borrón de la tarde, hasta se paró en viento para comprobar que algo grande debía ocurrir en ese instante para que todas las gargantas clamaran al unísono unos olés ensordecedores, dejando entre muletazo y muletazo un silencio en la plaza que imprimía miedo en los corazones que latían en los tendidos. Como dije, todo ocurrió en in instante. 

Su primero a pesar de no tener mucho recorrido no pudo evitar que el torero mostrase las maneras de interpretar el toreo, su toreo, el cual le había colocado en el punto de mira de todos los aficionados en solo dos actuaciones No defraudó Aguado en este toro, pero las ilusiones quedaron intactas para el segundo de su lote. 

Ginés Marín consiguió arrancarle un trofeo al primero de la tarde. El animal tenía querencias y el torero sevillano le dio los terrenos adecuados Su faena tanto en redondos como en el toreo al natural, estuvo llena de altibajos, donde destacaron algunos muletazos templando las embestidas de su enemigo, mostrando buena disposición en el torero al natural, el pitón bueno de su enemigo, al final consiguió dejar sobre el albero unos dotes de mando en una faena que fue de menos a más. En el cuarto y ante un animal manso e inválido, comenzó con un brindis al público, hecho que algún aficionado le recriminó, ya que consideró que las condiciones del animal no permitían el brindis. Comenzó la faena sometiendo por bajo y el animal perdió las manos. Ni hubo toro ni hubo torero, En el toreo al natural el toro sacaba a relucir su condición de manso, dando unos arreones propios de esa condición, hasta que se rajó. El matador al final consiguió ponerse pesado. 

Luis David vino muy dispuesto, recibiendo a su primero con una serie de hinojos en la boca de riego. El animal metía la cabeza con nobleza por el pitón derecho pero se quedaba corto, el torero llevado por los vicios del toreo moderno, le costaba colocarse en su sitio. Son las querencias del toreo de este siglo. Dio unas series de naturales llevado prendido a su enemigo en los vuelos de la muleta, pero a pesar de esto, la faena fue de más a menos. El toro terminó rajándose y el torero poniendo valentía, pero eso no fue suficiente para que el presidente concediera el trofeo que solicitó parte del público. El quinto comenzó metiendo la cabeza con nobleza pero el matador mexicano no se bajó de la vulgaridad de citar fuera de cacho, creando una autopista entre él y su enemigo, labor que no llegó a los tendidos. 

©Pepeíllo.

sábado, 18 de mayo de 2019

17 de mayo de 2019. Que petardo de ganado... y algo más.

FERIA SAN ISIDRO 2019 

A Miguel y Juan, que aguantaron estoicamente la soporífica tarde. 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

4ª de Feria. Corrida de toros. 

Ganadería 

4 Toros del Tajo y La Reina. 2º y 3º. Encaste de diversas procedencias en la línea de Juan Pedro Domecq. De variada presentación, blanda, mansa y descastada. El segundo y tercero fueron sustituidos por dos sobreros, el primero de Torrealta y el segundo de Montealto. 

Terna: 
  • Joselito Adame: De gris y oro. Pinchazo saliéndose de la suerte, metisaca y bajonazo descarado que fue protestado. Silencio. En el cuarto, tres pinchazos bajonazo con descaro tras aviso. Tímidas protestas 
  • Román: De gris plomo y oro. Estocada baja recibiendo tras aviso. Vuelta al ruedo tras petición. En el quinto estocada en dos tiempos. Aviso. Silencio. 
  • Álvaro Lorenzo: De canela y oro con cabos blancos. Pinchazo saliiéndose de la suerte y descabello. Silencio. En el sexto pinchazo y estocada desprendía. Silencio.
Presidente: D. Rafael Ruiz de Medina Quevedo. 

Devolvió el usía el segundo y tercero. El primero se lastimó la mano derecha y el tercero por inválido después de rodar por la arena. También debió haber enviado a los corrales al primero, pero no lo consideró oportuno a pesar de no reunir condiciones para la lidia. En el quinto y sexto cambio el tercio de varas tras una labor deplorable de los toreros y sin ser vistos su juego en el caballo. 

Suerte de varas: 
  1. Florista..606 Kg. Colorado. Su comportamiento fue de manso y descastado unido a su invalidez. Su juego en el caballo fue un desastre. 
  2. Castellano. 595 Kg. Negro salpicado. (Sobrero de Torrealta). Manso y complicado en la muleta. En el caballo derribó en la primera entrada y en la segunda el picador le tapó la salida y lo castigó sin medida . El burel se dejó pegar. 
  3. Ansioso. 565 Kg: Negro (Sobrero de Montealto). Manso, descastado y blando. En el caballo hizo un mal juego, en la primera vara se dejó pegar y en la segunda el piquero se limitó a sujetarlo. 
  4. Habilitado 574 Kg: Negro listón. Manso y descastado. En la primera vara el picador se limitó marcar el castigo y el animal salió suelto de la pelea. En la segunda acudió al montado sin colocar en suerte y salió suelto al sentir el hierro. 
  5. Lodazal 577 Kg: Colorado ojo de perdiz. .No se le vio en el caballo Manso que se rajó en la muleta. En la primera vara acudió sin colocar y en la segunda no llegó ni a colocarle el hierro. 
  6. Cacareo 561Kg. Negro. No se le vio en el caballo. Tanto en la primera vara como en la segunda no fue puesto en suerte y en la segunda no fue castigado. 
Cuadrillas y otros. 

En tarde fresca, el coso venteño registró algo más de media entrada. Al ser devueltos el segundo y tercero de la ganadería anunciada,, en su lugar se corrieron dos sobreros de la ganaderías de Torrealta y Montealto. 

De los toreros de plata destacaron con los rehiletes, Miguel Martín en primero y Fernando Sánchez en el primero y sexto. 

Comentarios: 

La labor de los toreros quedó ensombrecida por el juego de los toros y también por su poca disponibilidad en intentar el toreo ortodoxo. Román en el primero se la jugó ante un animal con serias complicaciones y el torero valenciano encontró la horma de su toreo y estar por encima de su enemigo. Cuando se echó la muleta a la izquierda el toro se le coló y le puso los puñales en la yugular, el matador ni se inmutó y continuó peleándose por el pitón bueno, llevando la emoción a los tendidos dando la cara ante un peligroso enemigo. La estocada se le fue a los bajos y a pesar de ello se permitió dar una vuelta al ruedo tras una mínima petición. El quinto de la tarde ya fue otro cantar. El animal comenzó metiendo bien la cabeza en la franela que le presentaba el matador, y cuando se da esta simbiosis hay que torear y eso fue lo que no hizo Román. El animal que tampoco fluía por sus venas la dicha de la codicia, fue perdiendo su oferta y terminó rajándose y el torero perdiendo la oportunidad de triunfo. 

Joselito Adame se encontró en su primero con un inválido de libro que el presidente decidió mantener en el ruedo, como si de jugar en el casino se tratara. En esta ocasión ganó el empresario que se ahorró un toro y perdieron los espectadores. Es lo que se llama, jugar con las cartas marcadas. Pero el torero mexicano, que hacía su única presentación en la feria, tampoco mostró la honradez de someterlo por bajo para mostrarle al presidente su equivocación. El más perjudicado fue el torero, que tuvo que llevar a cabo una faena a media altura intentando mantener a su enemigo en pie. El animal debido a la escasez de fuerzas se defendió y complicarle la faena al torero. Al cuarto, Adame lo brindó al público, y muchos de los presentes se preguntaron que vería el torero en el toro para brindarlo, ya que lo único que había mostrado era mansedumbre y un total descastamiento. Algunos lo tomaron como una ofensa. Comenzó la faena por estatuarios continuando con el toreo en redondo pero fuera de cacho y embarcando a su enemigo con el pico de la muleta. Parte de los presentes comenzaron a protestar su labor, el hecho es que el torero de Allende los Mares no encontró el sitio que en otras ocasiones encontraba con valor y vergüenza torera, y se marchó de la feria con más pena que gloria. 

El tercero de la terna, Álvaro Lorenzo, se encontró en el tercero de la tarde con un sobrero de Montealto que su carta de presentación en la faena de muleta fue marcharse a toriles. Cuando consiguió fijarlo se echó la muleta a la izquierda y el toro mostró desde el comienzo que de facilidades, nada de nada, y de esta manera intentaba buscar la presa que dejaba atrás. El matador toledano se limitó a pasarlo por la tela roja tratando de justificarse. El toro más que embestir topaba en la muleta y el toledano no encontró el temple necesario para apaciguar los “topacarnero” que le ofrecía el pupilo de Montealto. Como decía un aficionado próximo a mi localidad; “No le ha dado ni uno”. El sexto tuvo más movilidad y el matador lo recibió con estatuarios, continuando con muletazos con la mano derecha dándole distancia a su enemigo, ofreciendo de eta manera unas series a la parroquia pero con el pico por delante y rematando los muletazos para fuera. A pesar de la movilidad que le ofreció Ansioso, el torero no terminó de acoplarse, pero no faltaron los “isidros”, con perdón, que alentaban la vulgaridad de su toreo. Alguien se atrevió a gritar “Se ha ido sin torear”, a lo cual me uno en su sentencia. Remató la faena con unas bernardinas ajustadas para recuperar el ánimo de los tendidos. 

Bajo mi humilde opinión, no dio más la tarde, salvo el frío que fue calando poco a poco en lo presentes según transcurría el espectáculo. 

©Pepeíllo.

viernes, 17 de mayo de 2019

16 de mayo 2019. Saldo de matadero

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

3ª de Feria. Corrida de toros. 

“Saldo de matadero” 

Ganadería 

Se anunciaron 4 toros de la ganadería de Valdefresno y dos, 3º y 4º, de Fraile Mazas, ambas con procedencia Atanasio Fernández, Lisardo Sánchez y Puerto de San Lorenzo. El juego ofrecido fue de saldo, mostrando una mansedumbre, un descastamiento y una invalidez impropios de un ganado bravo. Se salvó de la quema el cuarto. El primero de la tarde estuvo buscando la salida desde su aparición en la arena, y al no encontrarla se vengó con la mansedumbre ofrecida.. 

Terna: 
  • David Galván: De marino y oro. En su primero, pinchazo, y estocada baja y tendida, recibiendo un aviso del presidente. Ovación. En el cuarto tres pinchazos y descabello tras aviso. Silencio 
  • Juan Ortega: De verde botella y azabache. Estocada habilidosa y tres descabellos. El toro se echa en el anillo de la plaza al no acertar el matador con el verduguillo. Silencio. En el quinto dos pinchazos, media estocada y dos descabellos. Aviso El animal tardó en caer. Silencio. 
  • Joaquín Galdós. De barquillo y oro. Estocada habilidosa y algo baja. Silencio. Estocada casi entera y atravesada. Silencio. 
Presidente: D. José Magán Alonso. 

La tarde comenzó con un animal con evidentes síntomas de invalidez pero como nadie protestó el presidente se hizo el desentendido y no lo devolvió a los corrales. Después de este detalle la lidia continuó sin incidencias para el palco. 

Suerte de varas: 
  1. Campero. 601Kg. Negro bragado. Ofreció un espectáculo deprimente el juego en el caballo. Manso, inválido y descastado.. 
  2. Lirio.. 527Kg. Negro. En la primera vara acudió suelto al caballo, el animal no se entregó. En la segunda fue castigado trasero a pesar de entrar al montado despacio y a la medida para el piquero. Manso inválido y descastado. 
  3. Carasucio. 563 Kg: Negro. En la primera vara el picador se agarró bien y el toro empujó en el castigo. En la segunda volvió a agarrarse arriba pero el toro salió suelto de la pelea con el jaco. Manso que repitió en la muleta pero con querencias hacía las tablas. 
  4. Madrileño. 570 Kg:. Negro. En la primera vara el piquero le tapó la salida y le arreó sin medida. En la segunda se limitó a marcar el castigo. Blando y en la faena de muleta desbordó al torero. 
  5. Cantinillo. 561 Kg: Negro bragado. El piquero se agarró bien pero el burel empujó sin clase. En la segunda entrada al montado no quiso pelea Manso y descastado. 
  6. Lisongero. 564 Kg. Negro. Acudió al caballo topando en el peto. En la segunda vara fue castigado trasero y se repuchó. Manso y descastado y con peligro en la muleta. 
Cuadrillas y otros. 

Con un aforo de media entrada y en tarde soleada y ventosa, como viene siendo habitual, al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del torero sevillano, Joselito, El Gallo, impulsor de la construcción de este coso, herido mortalmente en Talavera de la Reina, a causa de la cornada que le infirió el toro Bailaor, de la ganadería de la Viuda de Ortega, hace hoy 99 años. 

Los toreros de plata no desentonaron, eso sí, yendo de más a menos. Destacó en la lidía del sexto Antonio Chacón. 

Comentarios: 

De nuevo un cartel de toreros buscando una oportunidad para levantar el vuelo del escalafón. Pero ante un ganado de estas condiciones es difícil abrirse camino en esta profesión El único torero que mostró manera fue Juan Ortega en el primero de su lote. Al comienzo de faena lo sometió por bajo templando las embestidas de su enemigo. Poco más pudo hacer el torero sevillano, que se encontró con dos enemigos, el viento y un toro con cara, Ambos le permitió al torero dibujar sobre la arena del albero venteño tres pinceladas de lo pudo ser una obra de arte, pero el burel no permitió la osadía del matador y comenzó a emborronar el lienzo. con la mansedumbre que trajo de la dehesa. Los aficionados nos quedamos con la ilusión fundida en el desanimo, pero con la retina empapada con tres muletazos templados, sin descomponer la figura y vaciando la embestida en la cadera. Con el quinto el matador tuvo que limitarse a pasarlo por la pañosa al no conseguir parar el gazapeo de un animal que buscaba con ello la desconfianza del torero y no cejó en su intentó hasta que lo consiguió,. 

La labor, tanto de David Galván como de Joaquín Galdós no paso de la mediocridad. El primero no consiguió con la muleta levantar las tertulias que se habían formado en los tendidos, dada la baja calidad que latía del ruedo. A pesar de eso consiguió sacarle a su primero tres muletazos templados, pero los aficionados aún estaban en la sorpresa por qué el presidente no había enviado el toro al corral. Se pasó de faena y al rematarla con unas manoletinas, debió hacerse daño en la mano con el estoque. El cuarto no le ofreció nada al torero, este intentó buscar el momento cumbre a una faena de dudosa existencia, solo con la voluntad que le ofrecía su vergüenza torera. Hubo momentos que el animal desbordaba al torero y este no encontraba ni el sitio ni el mando de la muleta. 

Joaquín Galdós en el tercero de la tarde consiguió templar algunos redondos, pero lo establecido en esta plaza no permite citar fuera de cacho, salvo en casos de verdadera necesidad, y este no era el caso. El animal según transcurría la faena comenzó a medir las embestidas, y al matador se le vio algo pasado de revoluciones. Con el único intento de agradar alargó la faena y tan malo es no llegar como pasarse. El sexto le presentó las credenciales de su mansedumbre ligada con su falta de fuerza y le tiró dos gañafones al comenzar la faena El matador decidió tomar sus precauciones y tomó el acero, hecho que le agradeció la parroquia, ya que era la hora de la cena y aún había que llegar a casa. 

©Pepeíllo.