sábado, 8 de octubre de 2022

A Mary y Ricardo. A ella por sus atenciones, a él por su sapiencia.

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros. 5ª de abono, Feria de Otoño.

“Morante tampoco colocó el cartel de No hay billetes”

Ganadería

Se corrieron 6 astados de la ganadería del Puerto de San Lorenzo, encaste Atanasio. Excepto el sexto, cinqueños. El cuarto fue devuelto a los corrales y en su lugar se corrió un sobrero de José Vázquez, encaste Domecq. El segundo fue pitado en el arrastre y el tercero aplaudido.

Terna:

Uceda Leal. De caldero y oro. Estocada desprendida. Vuelta al ruedo tras petición. En el cuarto estocada y descabello. Aplausos.

Morante de la Puebla: De verde manzana y oro. En el segundo tres pinchazos y dos descabellos. Silencio. En el quinto dos pinchazos y estocada casi entera que vale. Silencio.

Ángel Téllez: De coral y oro. Metisaca en los bajos y tres pinchazos tras dos avisos. Tímidos aplausos. En el sexto estocada trasera y descabello. Silencio..

Presidente: D. Ignacio Sanjuán Rodríguez.

Devolvió al cuarto al lastimarse el pitón derecho al derrotar en un burladero. Con el Reglamento en la mano no tenía obligación de devolverlo, ya que el animal se lastimó el pitón durante la lidia, o eso creo yo. Denegó un trofeo a Uceda Leal, poniendo en evidencia las medidas que emplea cada presidente. Los trincones-mulilleros no pararon hasta recoger al toro. Seguro que en esta ocasión no hubo prevenda.

Cuadrillas y otros.

El coso registró casi un lleno. Cuando finalizó el paseíllo el respetable le dedicó una cerrada ovación a Ángel Téllez por su triunfo en la Feria de San Isidro. En la mención a la labor de los toreros de plata, destacar a Juan Navazo durante la lidia del tercero. En el segundo, se lució Francisco Javier Sánchez Araujo en banderillas, arreglando lo que había desarreglado su compañero Lili. En el tercero destacaron por su profesionalidad y en banderillas Rafael Viotti y Fernando Pérez. En el quinto fue muy aplaudido Juan José Trujillo en la colocación de una par. Se la jugó el torero de plata.

Comentarios:

La corrida de El Puerto de San Lorenzo fue de más a menos y dejó un mal sabor de boca en los aficionados. Uceda Leal, contratado para que el maestro Morante no abriera plaza, rozó el triunfo. Estuvo muy torero en su primero, de nombre Cubastisto. Un astado que permitió que Uceda se luciera con el capote, rematando con una media a pies juntos de ensueño. . El animal manseó con descaro en el caballo y salió huyendo en la segunda vara, pero respondió en a los quites de Morante y Uceda. Morante se lució en su quite toreando a la verónica y el madrileño le respondió con unas chicuelinas ajustadas, citando con poquito trapo y rematadas con una media que dejó sin voz a los presentes. En la muleta el veterano matador recibió al manso con querencias, con unos muletazos con mucho gusto. Continuó con una tanda con la derecha con hondura rematados en la cadera. El manso respondía en la pelea que le presentaba un torero entregado, consiguiendo unos naturales que llegaron a los tendidos, mostrando torería hasta en los remates finales. El palco le negó el trofeo, a mi entender merecido. En el cuarto y ante un sobrero de José Vázquez, manso descarado en el caballo y de nombre Dormilón, en la faena de muleta el madrileño se la jugó en el toreo al natural consiguiendo algunos detalles toreros y ante un animal que no se entregó en la pelea.

A Morante le tocó en suerte el toro Langosto, que fue castigado con saña por el piquero de turno, con el agravante de taparle la salida. ¡Eso es afición! Al montado pareció que le iba su vida o la muerte del animal al que intentó masacrar. El toro llegó a la muleta defendiéndose motivado por la escasez de fuerzas. Morante lo pasó en la muleta en el centro del anillo, pero los aficionados entendieron que nada tenía que hacer. El quinto de nombre Carretilla, acudió suelto al caballo y se dejó pegar, saliendo tocado de la pelea. El maestro lo recibió de muleta en el tercio con el clásico cartucho haciendo un quiebro al llegar el toro a jurisdicción. Gustó mucho en los tendidos. El gesto supongo que iría dedicado a los recortadores que se juegan la vida por unos cuantos euros. El toro no ofreció más al matador. Lo desarmó al intentar pasarlo por ambos pitones y al no responder su enemigo, el torero de Puebla del Rio echó el telón de su arte en esta plaza, creando la desilusión a los presentes.

Ángel Téllez llegó al coso venteño con el recuerdo de los aficionados de su Puerta Grande en San Isidro. El primero de su lote de nombre Langosto I, acudió suelto al caballo, se dejó pegar trasero y en la segunda entrada el piquero se limitó a sujetarlo. El torero de Madrid comenzó la faena citando de lejos, pero el toro no quiso pelea en la distancia, cuando lo fijó utilizó la mano izquierda, pero no pudo con la acometividad de su enemigo. El toro acudía al engaño mostrando un pitón derecho de cortijo, y lo fue para que el torero ejecutara unos redondos desmayados preciosos olvidándose del cuerpo. A continuación se le olvidó templar y los enganchones afearon su faena al no ganarle la pelea a su enemigo. En el remate sobraron las manoletinas, recibiendo dos avisos. Picadito salió en sexto lugar e hizo una vulgar pelea en el caballo, llegando a la muleta sin nada que ofrecer y defendiéndose en la lucha. El matador trató de cumplir en su labor a sabiendas que nada tenía que hacer.

©Pepeíllo.

viernes, 7 de octubre de 2022

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros. 4ª de abono, Feria de Otoño.

“Al poder y al arte lo límito el ganado”

Ganadería

Se corrieron 6 astados de la ganadería de El Pilar, encaste Domecq Díez en la línea de María Antonia Fonseca. 4 cinqueños y dos cuatreños. De variada presentación, el tercero y el quinto fueron protestados de salida por falta de trapío, este último era un novillo con cuatro años y los aficionados no se cansaron de recordarle al palco sus exigencias con el mensaje de: Toro, toro, toro… En cuanto al juego fue una corrida deslucida, todos fueron cortados por el mismo patrón; sin gota de casta y blandos que llegaron a la muleta con las fuerzas justas. restándole emoción a sus labores. El segundo y cuarto fueron pitados en el arrastre.

Terna:

  • Diego Urdiales. De verde y oro. Estocada marcando los tiempo. Silencio. En el cuarto estocada delantera y tendida. Silencio.
  • Juan Ortega: De azul marino y oro. Dos pinchazos, intentó descabellar y los aficionados se lo recriminaron. Entró de nuevo a matar y cobró una estocada tras aviso. Silencio. En el quinto estocada. Vuelta al ruedo tras petición.
  • Pablo Aguado: De azul pavo y oro. Estocada desprendida, atravesada y tendida. Aplausos. En el sexto dos pinchazos y dos descabellos tras aviso. Silencio.

Presidente: D. Jesús María Gómez Martín

En el quinto hubo petición minoritaria y el presidente negó el trofeo a Juan Ortega. Los aficionados le recordaron que los reconocimientos están para no permitir que salgan al ruedo novillos de cuatro años.

Cuadrillas y otros.

El coso recibió una buena entrada, aunque se vieron algunas zonas de cemento. Al terminar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en recuerdo del torero Luis Alfonso Garcés, torero considerado de Madrid, que falleció hoy a los 83 años de edad. En la labor de los toreros de plata Iván García y Pascual Mellinas, se lucieron en el sexto con las banderillas. Sin embargo en el tercero Mellinas no vio claro al toro al cuartear y el animal hizo hilo y tuvo que tomar el olivo.

Comentarios:

El ganado de El Pilar defraudó. Llegaron a la muleta con un tono cansino de media embestida y en un estado cadavérico. Los toreros recogieron el fruto del lote que le correspondió.

Las condiciones del ganado  encajaron mejor en Juan Ortega y Pablo Aguado que en Diego Urdiales. En esta ocasión el toreo poderoso y clásico de Urdiales no encajó ante la descastada, falta de fuerzas, nobleza y media embestida que mostraron los toros salmantinos. Por este motivo el riojano en su primero de nombre Ninito, que empujó en la primera entrada al caballo y en la segunda el piquero se limitó a marcar el castigo, cuando llegó a la muleta y después de fijarlo en los medios el animal no podía ni con su alma y en cuanto lo sometía, perdía las manos. Lo pasó en redondos y al natural a media altura, el poco recorrido del astado dejó oscurecida la labor del torero. El cuarto de nombre Dulcero manseó en varas y en el último tercio mostró media embestida que restaba protagonismo a Urdiales.

El primero de Juan Ortega de nombre Liebre, lo recibió con unas verónicas de lujo. El animal hizo una fea pelea en el caballo. En la faena de muleta lo sacó a los medios con unos redondos con mucho sabor impregnados de temple y hondura. El animal no se salió del guión de sus hermanos anteriores, sacó a relucir media embestida y sin ninguna transmisión a los tendidos. El matador intentaba rematar los muletazos pero sin conseguirlo. El quinto, segundo de su lote, atendía por Jacobero. En el caballo romaneó y se dejó pegar, nada más. Juan Ortega trató de meterlo en la muleta sacándolo a los medios con unos trincherazos de cartel y unos doblones con la pierna flexionada, que levantaron los olés de los tendidos. Continuó con una serie de derechazos templados y rematados en la cadera, eso era torear. Con otra tanda con la derecha se pudo comprobar que el torero puso en evidencia a su enemigo ya que no tuvo nada que ofrecer, solo nobleza.

Pablo Aguado recibió a Potrico, protestado por falta de trapío, con unas verónicas caras, llevando a su enemigo metido en el percal y con una suavidad excelsa. A pesar que el torero puso el sentimiento, el toro no puso la emoción, aún así dio unos muletazos de recibo para no olvidar, templados y con mando. Pero comenzó el toro a quedarse cortito y la simbiosis torero-toro, desapareció. Al natural no consiguió ajustarse a la corta embestida de su enemigo ya que no había materia prima. El que cerraba plaza de nombre Mirabero recibió un severo castigo en el caballo mientras empujaba en el peto. Cuando el torero quiso bajarle la mano en la faena de muleta, el animal dobló las manos. Tuvo que pasarlo a media altura, pero ni el toro ni el torero llagaron a sintonizar con los tendidos.

©Pepeíllo.

jueves, 6 de octubre de 2022

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

Feria de Otoño.

Corrida de novillos.

“Tarde anodina”

Ganaderías

Aunque se anunciaron 6 novillos de la ganadería de Valdellán, solo pasaron el reconocimiento 4: los dos de remiendo, lidiados en quinto y sexto lugar, fueron de López Gibaja, como los dos sobreros lidiados en sexto lugar. En general descastados y nobles. El primero y segundo fueron protestados de salida, el cuarto fue aplaudido. El sexto de lidia ordinaria, junto con el primer sobrero, fueron devueltos por inválidos. El quinto fue aplaudido en el arrastre.

Terna:

  • Yon Lmothe. De verde hoja y oro. Estocada desprendida y atravesada. Silencio. En el cuarto estocada baja. Silencio.
  • Diego García: De blanco y oro. Estocada casi entera y atravesada. Aplausos de sus paisanos. En el quinto dio un sainete con la espada. Recibiendo dos avisos y una sonada bronca del respetable.
  • Jorge Martínez: De nazareno y oro. Estocada. Petición y vuelta al ruedo. En el sexto y con dos devoluciones. Pinchazo, aviso y tres descabellos. Silencio.

Presidente: D. Jesús María Gómez Martín

Negó el trofeo a Jorge Martínez en el tercero al no haber petición mayoritaria. Sin embargo molestó a los aficionados al no devolver en su tiempo al sexto por blando. También devolvió al sexto-bis, criticándole que no devolviera al segundo sobrero. 

Cuadrillas y otros.

El coso recibió una media entrada. Los toreros de plata cumplieron pero sin llenar de emoción a los aficionados. Mario Campillo corrió a una mano al quinto y fue reconocida su labor.

Hubo un detalle que llamó la atención. El sexto fue devuelto y tuvo que sacar a relucir Florito su experiencia toreando con la vara para llevarlo a los corrales Cuando apareció el chulo de toriles en el ruedo para dar salida al sexto-bis, lo confundieron por él y el público le dedicó una cerrada ovación. ¡Vivir para ver la ignorancia del público triunfalista!


Comentarios:

Tanto los novillos de Valdellán y los dos de López Gibaja, lidiados en quinto y sexto lugar, no dieron el resultado que esperaban los aficionados. Cumplieron en el caballo pero lo que si demostraron fue un exceso de nobleza y los toreros no ajustaron sus muletas al toreo. Hubo algunos detalles, pero lo anodino y las ventajas prevalecieron en sus faenas.

El primero de nombre Gorrión se dejó torear con el capote metiendo la cabeza pero Yon Lamothe no templó sus embestidas. En el caballo empujó en el peto y se dejó pegar. En el último tercio acudió a la muleta con nobleza y algo descompuesto, el torero francés se dedicó a pasarlo por la pañosa en tandas de redondos con las ventajas como testigo de su faena, con el paso atrás, sin ligar una serie y tocándole la muleta en casi todos los embroques. El cuarto llamado Paquino se dejó pegar en la primera entrada al montado, con ello puso fin a su pelea. En la muleta ni el novillo ni el matador hicieron nada destacable, solo que abrevió la faena.

Diego García recibió al segundo de la tarde de nombre Coletero con unas verónicas donde solo dejó una media en el recuerdo. El animal hizo una fea pelea en varas y cuando tuvo que demostrar su casta y bravura en la muleta, mostró blandura de remos. El matador comenzó la faena con unos ayudados muy toreros, continuando en el toreo al natural mostrando algún detalle mezclado con mucho ventajismo en su labor y no se percató que si no rugen los tendidos, algo falla, y en este caso era su toreo. Al final se puso pesado. El quinto de nombre Verdadero, empujó en el caballo con fijeza pero el piquero le tapó la salida y en la segunda entrada le arreó con saña. Con la muleta comenzó con unos muletazos por bajo y largos de bonita ejecución, continuando con una serie de redondos templados pero aprovechando el viaje de su enemigo. En el toreo al natural pronto detectaron los tendidos que el matador no se colocaba en su sitio y se lo recriminaron, con esa labor el novillo se quedó sin recorrido y no pudo continuar con el toreo barato.

Jorge Martínez se encontró en el tercero con el toro Pajarito el cual recibió el castigo del picador con fijeza y empujando en el peto. En el último tercio el torero murciano mostró maneras, templando y bajando la mano creando en los tendidos un murmullo de triunfo menor pero sin llegar a expresar el olé. El novillo, noble, se fue quedando corto y su toreo no llegó a rematar la faena a pesar de conseguir en algún momento acoplar su muleta a sus embestidas. Remató con unos muletazos muy toreros. En el sexto tuvo que recibir de capote a tres enemigos, ya que fueron devueltos el toro de lidia ordinaria y el primer sobrero. Su nombre fue Mimoso. En el caballo se dejó pegar y en la segunda entrada recibió un picotazo. Con la muleta lo recibió con muletazos por alto dadas las condiciones del animal, no aptas para una lidia exigente, que fueron protestadas por la parroquia de aficionados, lo pasó en redondos y al natural, pero supongo que los tendidos estarían cansados de tanto animal inservible para la lidia. Es lo que adquiere la empresa. 


©Pepeíllo.