sábado, 26 de abril de 2025

Plaza de toros de San Agustín de Guadalix. Corrida de toros.

Feria del Aficionado.

“La belleza del tercio de varas”

El coso registró un lleno absoluto en la celebración del segundo festejo del ciclo Feria del Aficionado, en corrida de Desafío Ganadero, donde se corrieron 3 toros de la ganadería de Prieto de la Cal, 1º, 3º y 5º y 3 de Herederos de D. Celestino Cuadri. Bien presentados, donde se cuido el tercio de varas y los toros dieron en general buen juego. Los demás tercios el juego fue desigual, el primero, cuarto y sexto, fueron aplaudidos en el arrastre y al sexto se le concedió la vuelta al ruedo. El festejo estuvo muy bien organizado, siendo ejemplo a seguir, los aficionados salimos de la plaza comparando como se desarrolló la corrida y como lo hacen, por lo general, en otras plazas. Si alguien tiene alguna duda, diré: El presidente de “La Peña 3 Puyazos”, informó que dos toros se habían astillado un pitón, el primero y quinto, y que por motivos ajenos a su voluntad no se pudieron arreglar. Es lo que tiene la modestia bien interpretada.

Terna:

Luis Gerpe: De malva y oro. Estocada delantera y caída. El animal se tragó la muerte y se levantó dos veces al intentar el descabello. Aplausos. Estocada perdiendo la muleta. Silencio.

Juan de Castilla: De blanco y oro. Estocada arriba de bonita ejecución perdiendo la muleta. Oreja. Pinchazo al paso, estocada habilidosa al paso y 5 descabellos. Silencio.

Cristóbal Reyes: De marino y oro. Pinchazo sin soltar y estocada caída y perpendicular. Silencio. Dos pinchazos en la paletilla y estocada baja. Silencio.

Presidente:

Concedió la vuelta al ruedo al sexto. Permitió que los toros acudieran al caballo como mínimo tres veces, recuperando una suerte que hacen afición.

Suerte de varas:

La suerte de varas fue un espectáculo. Tanto los toreros como los picadores cuidaron este tercio, dejando ver a los toros y midiendo el castigo. Algunos animales acudieron cuatro veces al caballo y los montados en estos casos usaban la puya de tentadero. Fue un autentico espectáculo.

CUADRILLAS.

El ganado fue exigente y los toreros de plata en general anduvieron a la altura de esta exigencia salvo en el tercero, que en el tercio de banderillas y durante la lidia, no estuvieron a la altura de lo que exige un toro de lidia, enseñándole lo que nunca un torero debe mostrar. En el cuarto se tuvo que desmonterar Joao Pedro y en el sexto lo hicieron Yelco Álvarez y Víctor Pérez, ofreciendo un tercio espectacular de banderillas. Dos de los picadores fueron aplaudidos cuando se retiraban del ruedo.

TORO A TORO

1º Felino: N.53. Jabonero. En la primera vara se arrancó de largo, el piquero marcó bajo el castigo. Y el animal no se empleó. En la segunda se agarró bien pero solo marcó el castigo. En la tercera se arrancó de largo, el picador se agarró arriba y el toro se repuchó. En la cuarta entrada el animal volvió a arrancarse de largo y el picador marcó con la puya de tentadero pero el burel no se entregó en la pelea.

2º Vendedor. N. 25. Negro. En la primera entrada fue castigado trasero. Hubo algunas protestas. En la segunda vara se arrancó de largo y el picador se limitó a marcar el castigo. En la tercera volvió a arrancarse de largo y el picador se limitó a marcar la puya. Blandeó un poco.

3º Arrempuja. N. 9. Jabonero. En la primera vara el picador marcó el castigo. En la segunda puesta, el animal tuvo el feo detalle de escavar y acudió al caballo sin estar colocado. En la tercera entrada no fue castigado y en la cuarta el picador utilizó la puya de tentadero. El toro tuvo muy mala lidia.

4º Intermediario. N. 22. Negro. Cuatro veces acudió el astado al caballo para no desentonar de los demás. En la primera hizo una fea pelea, en la segunda el picador marcó arriba y no lo castigó, en la tercera marcó trasero, no lo castigó y el toro no se entregó en la pelea. En la cuarta entrada le costó arrancarse de largo y el piquero se agarró arriba.

5º Hocicón. N. 47. Berrendo en jabonero y capirote. En la primera entrada se defendió. Y el piquero marcó el castigo algo bajo. En la segunda marcó baja y el animal se repuchó. En la tercera acudió de largo y no se empleó. En la cuarta entrada se defendió. Su juego fue de manso descarado.

6º Bronceado. N. 45. Negro. Acudió a la primera cita con el picador sin colocar, por ese motivo empujó en el peto solo con un pitón. En la segunda entrada se arrancó de largo y con tranco y se dejó pegar. En la tercera su arrancada fue un espectáculo y en la cuarta repitió el mismo juego para deleite de los presentes.

Crónica:

Que decir que no haya dicho ya. Los toreros mostraron mucha voluntad, pero a veces cuando aparece la casta, como ocurrió en el tercero, no solo hay que echarle ganas, también conocimiento. El tercero llevó una mala lidia y cuando llegó a la muleta Cristóbal Reyes no estuvo a la altura que requería un animal “avisado”. Después de brindar la faena a dos de los organizadores del festejo, lo sometió por bajo, pero en eso quedó su labor. A partir de aquí solo mostró desconfianza y el toro lo “olió”, limitándose a enseñarle lo que le faltaba por conocer a su enemigo. En el sexto le tocó en suerte uno de los mejores toros de la corrida. Lo recibió con el capote sacándolo para fuera y templando las acometidas de Bronceado. En el último tercio el animal comenzó comiendo la pañosa por el pitón derecho y el torero debió tomar la muleta sin mando y no se adaptó a su enemigo. Al natural el toro tuvo menos recorrido y le faltó darle distancia, lo poco que sacó lo hizo fuera de cacho pero con descaro. En una palabra, el toro se fue sin torear y con otro añadido a criterio de un aficionado próxima a mi localidad. “Fue un toro para haber armao un escándalo”. Dicho queda.

Al recibir a su primero de capote Luis Gerpe, el toro se desplazó por ambos pitones. Con la muleta el animal le apretó al comienzo de faena y lo sacó a los medios. El toro fue exigente y le sacó unos redondos poniendo mucha voluntad en su labor. Se le coló y lo puso en aprietos rompiéndole la taleguilla. A partir de aquí no se acopló a las exigencias de su enemigo y poniendo voluntad consiguió un buen natural, pero había que tragar mucho para sacarle lo que el toro tenía. Añado un detalle, se notó mucho que el toro no fue castigado en varas y también el viento fue otro problema para el torero. El animal tuvo una muerte brava agarrándose a la vida en los últimos estertores, levantándose dos veces al intentar apuntillarlo. El cuarto de Cuadri, metió la cara en el capote y consiguió templar sus acometidas. Con la muleta lo sacó a los medios sometiéndolo por bajo pero el animal mostró complicaciones y el torero no encontró la distancia que exigía su enemigo. Se lo llevó por delante y después de tenerlo al margen le perdonó la cornada. Al natural le cogió el aire a su enemigo pero el toro no admitía ligazón. En resumen un toro complicado y un torero con voluntad que llenó de emoción los tendidos.

El primero de Cuadri, un pavo y con cara astifina como toda la corrida, metió la cara en el percal al recibirlo Juan de Castilla, pero mostró algo de blandura. Con la pañosa al segundo muletazo el animal se cayó, y el torero lo entendió con unas tandas en el toreo en redondo templando las embestidas de Vendedor. Al natural el animal mostró mucha calidad y el colombiano lo llevó toreado con unos muletazos largos y templados. Después de otra tanda de naturales el toro le avisó que no tenía nada más que ofrecer. El quinto fue un ejemplar de Prieto de la Cal precioso de lámina, parecía un animal de otra época lejana. Al recibirlo de capote lo desarmó. En el último tercio el toro fue exigente y sabía lo que dejaba atrás, frenando la embestida antes del embroque. Ante esta situación el matador decidió tomar el acero pero al intentar machetearlo lo desarmó.

No dio para más la tarde, solo añadir que los aficionados salieron de la plaza recreándose en el paseo y lo más importante, hablando de toros.

©Pepeíllo.

domingo, 20 de abril de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

“Corrida de aficionados”

En tarde desapacible y algo ventosa, el coso venteño registró una entrada de 9.414 espectadores según la empresa. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del escritor peruano, Mario Vargas Llosa, fallecido recientemente. El ganado no defraudó y la mediocridad de la terna no estuvo a la altura que requería su lidia. El primero fue aplaudido en el arrastre. El sexto tuvo una muerte brava, con la cabeza hundida en el albero y manteniéndose a la vida con los cuartos traseros.

Terna:

Rafaelillo: De grana y oro. Estocada caída y atravesada y descabello. Silencio. En el cuarto estocada habilidosa y dos descabellos. Silencio respetuoso.

Juan Leal: De verde y oro. Estocada desprendida tirándose por derecho. División de opiniones cuando saluda. En el quinto pinchazo bajo y tendido tras aviso, lo arrolló su enemigo y lo mantuvo unos segundos colgado del pitón, hecho que causó unas escenas impresionantes en los tendidos. Estocada desprendida. Vuelta al ruedo tras petición minoritaria a la voluntad y entrega.

Francisco de Manuel: De fucsia y azabache. Pinchazo hondo arriba. Y dos descabellos, uno tras aviso. Al animal le costó humillar. Silencio. Estocada arriba. El toro tuvo una muerte brava, manteniéndose a la vida apoyado con los cuartos traseros. Al intentar apuntillarlo volvió a levantarse y tuvo que descabellar el matador tres veces. Silencio.

Presidente: D. Ignacio San Juan Rodríguez.

En el quinto el presidente no atendió la petición del público que solicitó un trofeo, poniendo una tarde de seriedad en el palco presidencial.

SUERTE DE VARAS:

El ganado se mereció otro trato por parte de los montados, estos dieron otra tarde de castigo a la fiesta. Al primero José María González le arreó en las tres entradas que hizo al caballo. Continúan tapándoles la salida y haciendo la carioca como ocurrió en el cuarto. El quinto fue castigado en la paletilla y aunque rectificó, se enceló en el peto y a la cuadrilla le costó sacarlo del caballo. El presidente permitió que el primero, quinto y sexto acudieran tres veces al picador y los toreros trataron de ver a los toros en el caballo colocándoles de largo.

CUADRILLAS.

En el sexto la cuadrilla de Francisco de Manuel dio un sainete en el tercio de banderillas. Tuvieron que pasar cinco veces por la cara del toro para dejar cuatro palos. En el primero Raúl Ruiz se lució durante la lidia. En el cuarto estuvo muy aseado en el tercio de banderillas.

TORO A TORO

1º Barberito: N.213. 567 kg. Castaño. En la primera vara fue castigado trasero y empujó en el peto sin fijeza. En la segunda se dejó pegar y el piquero le arreó con saña. En la tercera se arrancó de largo y el picador se limitó a sujetarlo pero hundiendo casi las cuerdas.

2º Genovés. N. 214. 558 kg. Negro. En la primera entrada al caballo empujó en el peto y el montado le tapó la salida. En la segunda lo puso de largo pero tuvo que cerrarlo, el picador se limitó a marcar el castigo. El animal perdió las manos.

3º Saltillo. N. 217. 559 kg. Negro salpicado. Empujó en la primera entrada pero el picador midió el castigo. En la segunda vara el toro se arrancó de largo y el picador se limitó a sujetarlo.

4º Bello. N. 288. 568 kg. Negro. En la primera entrada acudió suelto, y picador se agarró trasero con carioca incluida y castigándolo. En la segunda se arrancó de largo y se dejó pegar con fijeza.

5º Camarito. N. 448. 599 kg. Negro. En la primera vara lo castigó en la paletilla, rectificó, el toro se dejó pegar y se enceló en el peto. A la cuadrilla le costó sacarlo del caballo. En la segunda el montado se limitó a marcar el castigo. En la tercera entrada tardó en arrancarse y de nuevo fue castigado en la paletilla. Se volvió a encelar en el peto.

6º Gitanillo. N. 307. 604 kg. Negro bragado axiblanco. Le arreó el piquero en la primera entrada y el animal se dejó pegar. En la segunda marró y rectificó, le tapó la salida y se repuchó. En la tercera fue castigado trasero y no se empleó.

CRONICA:

La terna no estuvo a la altura que exigió el ganado. Rafaelillo, torero que ha mostrado en su carrera ese poder muleteril con ganaderías exigentes, se dejó ir sin torear a su primero. Al recibirlo de capote el animal mostró poca codicia, pero con la muleta y después de someterlo por bajo, terminó lo que estaba dispuesto a ofrecer. En el toreo con la derecha el toro se desplazaba con nobleza, el torero algo tuvo que ver en él que los aficionados no vieron. Se mostró desconfiado y si sitio. Lo intentó al natural pero su enemigo se quedaba corto y la muleta del torero anduvo a la misma altura. En el cuarto al recibirlo de capote el toro se defendió. Con la pañosa comenzó con el toreo al natural, pero ofreciendo a la concurrencia trapazos y mostrando el mismo signo que en su primero, una desconfianza que extrañó a los aficionados. Como por el derecho su enemigo no tenía un pase, decidió tomar el acero y abreviar.

Al primero del lote de Juan Leal, le costó fijarlo, salía suelto de los capotes. Con la muleta lo recibió dándole distancia y con el viento como espectador. El animal no tuvo recorrido por el derecho, lo intentó al natural tirando del toro sin mover la femoral. El torero francés puso todo en su empeño de triunfar. Volvió a intentarlo por el pitón derecho pero sin lograr el lucimiento. Su enemigo no daba para más, el torero puso la voluntad, la pesadez y el tremendismo. Al quinto lo recibió de hinojos frente al portón de los miedos. El toro se le paró en el embroque, hizo hilo con el torero y lo arrolló sin consecuencias después de una alocada carrera tratando de librarse de la cornada. Con la muleta comenzó la faena dándole distancia, pero el animal estaba encelado en el burladero de toreros y tuvo que desistir en su empeño. Lo recibió en querencias intentando sacarlo a la segunda raya de picadores, pero el toro tenía mucho que torear, calamocheaba lo que aumentaba su exigencia. El francés no se acopló a las exigencias de su enemigo. Por el pitón izquierdo el toro descolgaba más, consiguiendo algún muletazo citando al pitón contrario y manteniendo la emoción en los tendidos. Prologó la faena aunque su enemigo no tenía nada más que ofrecer. Al entrar a matar lo enganchó y lo mantuvo colgado durante un tiempo que fue eterno para los que estábamos en los tendidos. Dolorido continuó con la lidia y volvió a entrar a matar. El público solicitó un trofeo pero el presidente con criterio, lo negó.

El primero de Francisco de Manuel le empujó de salida y tuvo que sacárselo para fuera. Al comienzo de faena el viento lo dejó al descubierto y casi le da un disgusto. Ofreció una primera tanda de derechazos templados. Fue lo único destacado de su labor. Le costaba acoplarse a su enemigo. Cuando lo intentó al natural el toro perdió el equilibrio y lo tuvieron que levantar los toreros de plata. Se limitó a pasarlo por la muleta pero sin ninguna transmisión a los tendidos. En el sexto no ofreció nada interesante con el capote y con la muleta lo sometió por bajo. Lo intentó al natural pero el matador anduvo al margen de su enemigo, sin mando, le tocaba la muleta en todos los pases mostrando una inseguridad evidente. Lo mejor de la faena fue que abrevió tomando el acero. El toro tuvo una muerte brava.

Lo dicho, el ganado mereció otra lidia.

©Pepeíllo.

 

domingo, 13 de abril de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

“Navarro destacó en la tarde”

A pesar del pronóstico de lluvia 9.793 espectadores, según la empresa, acudieron al coso venteño. El ganado lidiado de Valdellán, encaste Santa Coloma en la línea ibarreña, llenó de aficionados el tendido y la grada del 7. Su juego variado contentó a unos pero defraudo a otros. Vino con romana la corrida y algunos fueron aplaudidos de salida. Unos se dejaron pegar en el caballo, otros mansearon, el tercero fue devuelto por falta de fuerzas, hecho que despistó a algunos sectores de la plaza que no se enteraron de lo que ocurría solo cuando vieron los cabestros en el ruedo. En su lugar se corrió un sobrero de Los Maños, del mismo encaste. El cuarto debió seguir el mismo camino ya que fue más notable su invalidez. Salvo el quinto, al encierro el faltó casta y fuerza, le sobró mansedumbre y nobleza. El cuarto fue pitado en el arrastre. Alejandro Mora recibió la confirmación de manos de Antonio Ferrera. El torero recibió los 3 avisos en el toro de su confirmación y le echaron el toro al corral.

Terna:

Antonio Ferrera. De grana y oro. Aviso antes de entrar a matar, estocada baja que hizo guardia perdiendo la muleta, pinchazo y estocada. 2º aviso. Aplausos. En el cuarto estocada muy baja. Silencio.

David de Miranda: De sangre de toro y oro. En el tercero pinchazo y estocada desprendida. Silencio. En el quinto media caída y descabello. Aviso. 3 descabellos, se echó el toro, el puntillero lo levantó saliendo herido del embroque. 2º aviso. Se volvió a echar el toro y el puntillero acertó por detrás, cuando estaba a punto de sonar el 3º aviso. Silencio.

Alejandro Mora (Confirmación): De blanco y oro. Recibió los 3 avisos en el toro de su confirmación después de varios intentos con el acero y el verduguillo. En el sexto dos pinchazos y estocada casi entera y desprendida. Silencio. En el sexto dos pinchazos y estocada casi entera. Silencio.

Presidente: D. José María Fernández Egea.

Devolvió el tercero después del tercio de banderillas. Sin embargo no quiso sacar el pañuelo verde en el cuarto, ante un astado de evidente invalidez, por tal motivo el público le envió una sonora protesta.

Suerte de varas:

Los piqueros continúan en su línea. Castigan trasero, en algunas ocasiones sin medida, continúan tapándoles la salida y ahora han incluido otra modalidad, inventada por Miguel Atienza: ”La carioca”. Cierto que algunos toros mansearon en el caballo pero no para castigarlos de esa manera, reservada para toros mansos de solemnidad.

CUADRILLAS.

Ángel Otero tuvo que desmonterarse al parear al segundo de la tarde. En esta ocasión fue un premio excesivo, ya que en el primer par no reunió en la cara del toro. En el segundo hubo más verdad. Miguelín Murillo estuvo aseado durante la lidia del segundo de la tarde.

TORO A TORO

1º Bilbaíno: N. 24. 613 kg. Cárdeno estrellado. En el primer embroque con el caballo se dejó pegar, el picador le hizo la carioca. En la segunda vara no se entregó en la pelea y salió suelto. Escaso de fuerzas y noble.

2º Mirasuelos N. 29. 593 kg. Negro bragado meano. En la primera vara no se empleó, le tapó la salida. En la segunda entrada fue recibido con un castigo en los bajos y aunque rectificó el piquero, le zurró con ganas. No se empleó en el caballo y a la muleta llegó con poco recorrido.

3º Peinador. N. 65. 620 kg. Ensabanado sucio. En la primera vara hizo una fea pelea y sin fijeza. En la segunda no se entregó y el piquero se limitó a sujetarlo. Llegó a la muleta sin recorrido.

4º Pies de plomo. N. 2. 629 kg. Cárdeno oscuro. En la primera entrada no se empleó y en la segunda fue castigado bajo, el animal se dejó pegar y el piquero le tapó la salida.

5º Navarro. N. 46. 606 kg. Negro bragado meano estrellado. En la primera entrada salió huyendo del peto al sentir el hierro. En la segunda entrada lo castigó sin compasión, le tapó la salida, el toro empujó pero sin mucha fijeza. En la tercera entrada volvió a arrearle a la mansedumbre encastada del animal.

6º Mirasuelos. N. 0. 620kg. Negro bragado meano. Acudió suelto al montado y el picador se agarró bien. El toro salió suelto de la pelea. En la segunda vara hizo una pelea de manso y volvió a salir suelto.

Crónica:

La tarde ofreció detalles que los matadores no vieron o no quisieron ver. Deben perder la noción del tiempo cuando toman la muleta. El caso es que se ha impuesto que los espectáculos sean interminables y aburridos por falta de contenido. Es la tauromaquia moderna, y esta puede incluir desconocimiento de la lidia, la necesidad de triunfo de algunos matadores… Aunque creo que hoy los neo-aficionados no permitirían una corrida con una duración de hora y media como antaño, por ejemplo.

A Alejandro Mora le devolvieron el toro de su confirmación al corral al recibir los tres avisos. No acertó a matar y como la faena la prologó demasiado, no encontró los recursos con el acero para despenar a su enemigo. La escasez de fuerzas con que llegó a la muleta el animal, hizo que al comienzo de faena el toro acudiera al engaño con la cara alta, hecho que el matador trató de corregir bajándole la mano y someterlo por bajo. El poco recorrido debido a la falta de fuerzas, algo que pudo comprobar de salida ya que al recibirlo de capote el toro echaba las manos por delante, hizo que el torero prolongara la faena intentando agradar al público con solo voluntad, pero se le complicó la espada y ya conocen el resultado. Con la lección recibida, al sexto le costó fijarlo de salida, recibiendo muchos capotazos. Con la muleta lo sacó a los medios sometiéndolo por bajo, pero su labor tanto por el derecho como por el izquierdo careció de interés para los presentes, el animal no transmitía nada y la muleta del torero tampoco.

Pero llegó el turno del director de lidia, un torero experimentado con los años de alternativa que comenzó luciéndose con el capote pero su enemigo llegó a la muleta con nobleza y poco recorrido, que Ferrera consiguió lucirse alargando la embestida con temple y maneras, pero en la faena también hubo enganchones que impidieron que su labor rayara a más altura. Pero amigos, llegó la hora de la verdad, y en esta ocasión la hora de la verdad fue el tiempo que empleó durante la faena y la presidencia le envió el primer aviso antes de usar el acero. Después de una estocada baja perdiendo la muleta y que hizo guardia, volvió a entrar a matar, recibiendo el segundo aviso. Seguro que el matador quiso consolidarse con su compañero de terna y transmitirle: que le echen un toro al corral le puede pasar a cualquier. Mal ejemplo, matador. El cuarto no le dio opción al lucimiento con el capote. Con la muleta no consiguió lucirse debido a su invalidez. Lo pasó por alto para evitar que su enemigo rodara por el albero. El problema es que dadas las condiciones del toro, prolongó la faena,  intento ponerse bonito a la vez que los tendidos le recriminaban su apuesta por la supuesta provocación. Otro mal ejemplo para el toricantano, matador.

David de Miranda le tocó lidiar con la única devolución de la tarde. Al ejemplar de Los Maños, logró templar algunos capotazos a pesar de su corto recorrido. Después de brindar al público, sacó a su enemigo a los medios con muletazos templados. El toro no se entregó en la pelea y cuando acudía al engaño lo hacía con poco recorrido. No hubo toro, no hubo faena que destacar. Destacó en su labor no recibir ningún aviso. Navarro apareció en el ruedo enterándose de todo. Le apretó de salida y el torero tuvo que sacárselo para fuera. Con la muleta lo sacó a los medios sin bajarle la mano a pesar que su enemigo acudía con la cara por las nubes. Cuando se centró bajándole la mano el toro descolgaba mostrando que tenía mucho que torear y había desarrollado sentido. Alargó mucho la faena y recibió dos avisos. El toro se echó pero aún en la arena vendió cara su muerte y el puntillero tuvo que visitar la enfermería. El tercer aviso estuvo a punto de adornar la tarde, poniendo un punto negro en la carrera del fino torero de Trigueros y un mal ejemplo para la fiesta y su compañero de terna.

Mal ejemplo dieron los compañeros a Alejandro Mora, con tanto aviso por medio, después para llevarse vacíos los esportones de los trofeos. La próxima vez recuerden: “hora y media”.Se evitarán sobresaltos.

©Pepeíllo.

domingo, 6 de abril de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de novillos.

“Un novillero, en novillero”

En tarde con el cielo encapotado, Las Ventas volvió abrir sus puertas para registrar un aforo de 8.650 espectadores según la empresa. Se anunciaron 6 novillos de la ganadería de Hnos. Sánchez Herrero, bien presentados, de procedencia Domecq Díez en la línea de Aldeanueva. Fueron estoqueados por Álvaro de Chinchón, Manuel Caballero y Miguel Andrades. El primero fue devuelto a los corrales por inválido y en su lugar se corrió un astado de Aurelio Hernando de encaste Veragua. El juego fue un crisol de variedad, desde la mansedumbre del 5º, la nobleza, la invalidez del primero y cuarto, hasta el manso encastado sexto, que le plantó cara Miguel Andrades, levantando con valor y deseo de triunfar la tarde anodina en la que sus dos compañeros de terna trataron de justificarse con un toreo moderno.

Terna:

Álvaro de Chinchón. De verde oliva y oro. En su primero estocada que hace guardia y descabello. Silencio. En el cuarto estocada atravesada y tendida. Descabello. Silencio.

Manuel Caballero: De azul marino y oro. Pinchazo y estocada tendida en su primero. Silencio. En el quinto estocada muy trasera y descabello. Silencio.

Miguel Andrades: De rosa palo y oro. Estocada baja y perpendicular. Aviso. Entró a matar de nuevo y recetó otra estocada baja y perpendicular. En ambas entradas perdió la muleta. Saludos desde los medios. En el sexto dos pinchazos y estocada tras aviso. Vuelta al ruedo.

Presidente: D. José A. Rodríguez San Román.

Le costó al usía tomar la decisión de mostrar el pañuelo verde para devolver al inválido primero. Por lo demás sin problemas.

Suerte de varas:

Continúan los montados tapándoles la salida a los toros aún sin mostrar estos un atisbo de mansedumbre. Castigan trasero y rulan a su aire sin que la autoridad tome cartas en el asunto. En el segundo Agustín Moreno se limitó a marcar el castigo. Algunos de los novillos acudieron sueltos al caballo sin que las cuadrillas consiguieran colocarlos en suerte.

CUADRILLAS.

En la lidia del primero Gómez Escorial estuvo aseado y en el tercero Marco Galán se lució en su labor. Su compañero Manuel Jesús Morales necesitó 11 veces para apuntillar al novillo. En el tercio de banderillas los toreros de plata tuvieron sus luces y sus sombras.

TORO A TORO

1º Chocito N. 10. 505 kg. Jabonero. Fue castigado sin medida y el novillo empujó en el peto sin fijeza. En la segunda entrada acudió suelto e hizo una fea pelea. Volvió a salir suelto.

2º Tornillero. N. 3. 496 kg. Negro Listón chorreado. En ambas entradas no fue castigado. En la primera no se empleó y en la segunda acudió suelto.

3º Giraldillo N. 43. 478 kg. Negro. En la primera vara lo puso en suerte el matador galleando. El animal manseó y salió suelto. En la segunda recibió muchos capotazos para colocarlo delante del caballo, se dejó pegar y el piquero lo castigó sin medida.

4º Mogón. N. 42. 510 kg. Negro listón chorreado bragado. Acudió suelto al caballo y se dejó pegar. La segunda entrada fue de compromiso.

5º Estudioso. N. 9. 510 kg. Negro listón chorreado axiblanco. Al primer intentó el picador marró y al segundo se agarró arriba. El animal empujó en la pelea y salió suelto. En la segunda entrada empujó el manso en el peto, se repuchó y salió suelto. En la tercera le costó entrar al caballo y cuando la cuadrilla lo consiguió no quiso pelear, y volvió a salir suelto al sentir el castigo.

6º Astifino. N. 64. 509 kg. Negro. Peleó en el caballo empujando en el peto con un pitón y salió suelto el manso encastado desarmando al matador. En la segunda entrada le tapó la salida y le zurró la badana.

Crónica:

Miguel Andrades vino a triunfar y para ello vino en novillero. Como venían antes los aspirantes que querían ser toreros. ¡Qué pena que la edad, 30 años, pueda ser un hándicap para conseguir su objetivo! Salvo los quites, no desaprovechó ninguna de las ocasiones que se le presentaron. Pareó a sus dos enemigos, con voluntad, colocando un par en el sexto por los adentros que levantó a los presentes de sus asientos, después de ser zarandeado por su enemigo en un par anterior, galleó con hondura al colocar a su primero frente al montado, Con la muleta lo citó dándole distancia para ir acoplando las embestidas a la pañosa, pero su labor adoleció de falta de colocación. Cuando lo intentó en el toreo al natural al tercer muletazo el burel se lo llevó por delante, lo lanzó por los aires y cuando caía le lanzó un derrote que nos conmocionó. Le costó rehacerse del trance y volvió a la cara del novillo pero su enemigo había perdido el recorrido que mostró antes de la cogida. Consiguió algunos redondos templados bajándole la mano, pero el acero le privó de algún trofeo. En el sexto y ante un exigente manso encastado, lo recibió en el último tercio con unos trincherazos muy ajustados y templados que caldearon los tendidos. El novillo tenía mucho que torear pero el jerezano no se amilanó y le plantó cara. Por el pitón izquierdo tuvo que aguantar las medias embestidas de su enemigo. El animal se quedó sin recorrido y el torero decidió tomar el acero.

Álvaro de Chinchón se encontró en su primero con el sobrero de la tarde, un jabonero de Aurelio Hernando. Trató de pararlo con el capote pero lo desarmó y el animal le costaba repetir las embestidas. Con la muleta lo fijó en los medios tratando de meter las embestidas en la pañosa pero el novillo tenía las fuerzas justas para mantenerse en pie. Lo intentó al natural pero no llegó a acoplarse, le tocaba la muleta en cada muletazo. Sólo consiguió dos naturales corriendo la mano. Poco bagaje para el lucimiento. El cuarto un burel con cara que mostró poco recorrido cuando lo recibió de capote y cuando llegó a la muleta no podía con su alma. En los primeros compases de la faena le bajó la mano y el animal perdió las manos. Estuvo muy vulgar el torero de Chinchón.

Manuel Caballero recibió de capote a su primero sacándolo a los medios sin llegar a lucirse a la verónica. Con la muleta lo recibió con maneras bajándole la mano, pero cayó en la vulgaridad del toreo moderno, con una falta total de colocación y rematando los muletazos discretamente con el pico de la muleta, sin caer en la cuenta donde estaba toreando. Fue una pena ya que ese novillo fue de los pocos del encierro que se dejó torear. Intentó el toreo al natural, pero quedó en el intento. El novillo fue perdiendo recorrido y el torero la oportunidad de lucimiento. Una pena torero. Al quinto quiso meterlo en el percal pero el novillo no quiso capote. En el último tercio comenzó pasándolo por el pitón derecho, eso sí, sin olvidar embarcar las embestidas con el pico de la muleta pero con mucha sutileza. El animal mostraba las querencias de las tablas y lo sacó a los medios. Lo intentó al natural pero no consiguió lucirse ya que el burel tenía menos recorrido pero tampoco la muleta del torero se mostró dispuesta a prolongar sus embestidas. Decidió tomar el acero y con ello cobrar una estocada muy trasera que junto con un descabello despenó al animal,

©Pepeíllo.

domingo, 30 de marzo de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de novillos.

“Los novilleros no quieren ser toreros”

En tarde de temperatura agradable se celebró la primera novillada de la temporada, con tres novilleros placeados, aunque dos de ellos debutaban con caballos en esta plaza y con la lidia de 6 novillos de Fuente Ymbro de procedencia Jandilla, el coso llegó a reunir 8.271 espectadores, según la empresa. El ganado bien presentado, no cumplió las expectativas de los aficionados, mansos en el caballo, acudiendo sueltos, saliendo sueltos y mostrando excesiva nobleza y algunos de escasa fuerza. A pesar de esto, los dos primeros novilleros tuvieron que visitar la enfermería aunque volvieron a aparecer para continuar la lidia. La tónica general fue de decepción, a pesar de la ilusión que pondría en su selección el ganadero gaditano. Tanto Mariscal Ruiz como Emiliano Osornio, hacían su presentación en Las Ventas

Terna:

Diego Bastos. De verde hoja y oro. En su primero, pinchazo, estocada que hace guardia entrando fuera de cacho. Aviso. Otro pinchazo y dos descabellos. Silencio. Pasó a la enfermería para reaparecer después. En el cuarto bajonazo de libro y descabello tras aviso.

Mariscal Ruiz: De azul y oro. En el segundo pinchazo sin soltar en los bajos y estocada trasera y caída tras aviso. En el quinto estocada baja que valió tras aviso. Se hizo daño en la mano derecha y se retiro a la enfermería.

Emiliano Osornio: De negro y oro. En el tercero estocada caída que rueda sin puntilla. Aplausos. En el sexto pinchazo y estocada desprendida. Silencio.

Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez.

Sin problemas en sus decisiones.

Suerte de varas:

El sexto tuvo un momento en la pelea que empujó con fijeza en el peto, pero su juego fue de manso. Lamentablemente lo que ofrecieron los “gallardos” en el caballo fue muy deficiente, algunos se dejaron pegar pero sin emplearse, saliendo sueltos de la pelea y varios de ellos acudieron sin ponerlos en suerte.

CUADRILLAS.

Los toreros de plata cumplieron en general en su cometido. Algunos llegaron a lucirse, tanto en la lidia como en los tercios de banderillas.

TORO A TORO

1º Oficial: N. 137. 514 kg. Negro. Salió abanto recorriendo el ruedo sin que nadie decidiera pararlo fue el matador quien decidido, lo recogió en los medios sin llegar a lucirse ante la suave y larga acometida de Oficial. En la primera entrada al caballo fue castigado bajo, se dejó pegar pero salió suelto. En la segunda entrada evidencia su condición de manso, no se empleó en la pelea y volvió a salir suelto.

2º Jalado. N. 101. 523 kg. Negro bragado, meano axiblanco. Fue aplaudido de salida, pero no se empleó en su primera entrada al peto. En la segunda vara acudió suelto, no fue castigado y salió suelto. En la tercera entrada se dejó pegar pero sin emplearse.

3º Guardés. N. 71. 489 kg. Negro. Después de su recorrido por el ruedo, el matador consiguió pararlo, pero en su primera entrada al montado acudió suelto, se dejó pegar pero si fijeza. Salió suelto. En la segunda hizo una fea pelea repuchándose y saliendo suelto.

4º Mestizo. N. 69. 510 kg. Negro. Su juego con el del castoreño fue de manso, en la primera entrada acudió suelto, el piquero le tapó la salida, no se empleó y al salir dio una vuelta de campana. En la segunda entrada repitió el mismo comportamiento, acudió suelto y tanto el piquero como el animal ofrecieron un mal juego. El novillo continuó sin fijeza.

5º Damasco. N. 86. 491 kg. Negro listón. En la primera vara no se empleó en la pelea. En la segunda acudió suelto y salió suelto sin ofrecer nada en el peto.

6º Infortunado. N. 91. 486 kg. Negro listón. De salida mostró la sosería de un animal blando con una embestida apagada. En el caballo se dejó pegar y en momentos empujó con fijeza. En la segunda entrada el picador se agarró bien y el animal salió perdiendo las manos.

Crónica:

Está claro que estos novilleros no quieren ser toreros, o los espectadores no quieren ser aficionados. Lo de ayer fue escandalosamente claro que la fiesta ha perdido su identidad. Me explico: la suerte de varas no interesa a los novilleros, y estos venían placeados, pero ninguno de ellos tuvo el detalle de colocar a los novillos en suerte ante el caballo de picar. Muchos de ellos no fueron parados de salida. ¿Quien ha perdido el norte? ¡No lo sé! Bueno si, la fiesta. Los pocos aficionados se ven impotentes ante tanto desmadre. Los de primera clase solo les interesa el último tercio, y los que vienen detrás muestran menos interés, o eso, demostraron ayer. A los aficionados de nuevo cuño les importa menos que los toreros se salten a la torera las reglas que dicta la tauromaquia.

En el que abría plaza Diego Bastos no consiguió lucirse con el capote ante la suave embestida y con muleta se puso a dar derechazos como si le fuera su carrera en el empeño, pero faltos de colocación, citando fuera de cacho y eso que el novillo acudía al engaño como un carretón. Al natural logró ajustarse un poco pero el animal con la sosería de sus embestidas no colaboró en el lucimiento del torero. Al segundo de su lote lo recibió de hinojos en chiqueros con una larga cambiada, pero no consiguió pararlo. Con la muleta el novillo no se entregó en la pelea y salía suelto en cada muletazo. Bastos lo intentó cambiando los terrenos, ya que su enemigo lo exigía, pero no consiguió su objetivo.

Mariscal Ruiz, intentó lucirse por gaoneras en su quite en el primero de la tarde, pero en el primero de su lote no pudo lucirse con el capote. Con la muleta recibió a Jalado con unos estatuarios donde el novillo se le coló y el torero aguantó con las zapatillas clavadas en la arena. Lo intentó con la derecha tratando de templar las embestidas de su enemigo. Por el pitón izquierdo había que mandar mucho y no consiguió el temple que requería su toreo. Volvió con la derecha y sufrió otra colada sin consecuencias. Remató su labor con manoletinas al uso. A su segundo intentó pararlo con el capote pero no lo consiguió. En el último tercio recibió de hinojos a su enemigo perdiendo la pañosa. Intentó agradar con su labor, pero solo quedó la voluntad. El novillo con poco recorrido y el torero mostrando pocos recursos, hicieron que su labor careciera de interés en los tendidos. Un desplante fuera de lugar fue premiado con una sonora bronca. Al final de faena el burel casi se lo echa a los lomos.

Emiliano Osornio. Consiguió parar a su primero al recibirlo de capote. Con la muleta intentó el toreo pero lo que mostró estuvo muy lejos de conseguirlo. Le costó templar y alargar las embestidas de su enemigo, remataba los pases con auténticos latigazos, sin conseguir meter en la muleta la nobleza de su enemigo. Recibió por su labor unos tímidos aplausos, que a la postre fueron los únicos del festejo. En el que cerraba plaza, lo sacó a los medios intentando templar las embestidas del novillo, pero cuando el animal llegó a la muleta al segundo muletazo se derrumbó en la arena. Al no haber exigencia por parte del “fuenteymbro”, el matador se limitó a pasarlo por la muleta tanto en redondos como en el torero al natural, con el único propósito de cubrir el expediente.

No dio más la tarde. Resaltar de nuevo que el encierro defraudó, aunque supongo que el ganadero tildará a los aficionados de ignorantes.

©Pepeíllo.

domingo, 23 de marzo de 2025

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

“Así no se viene a Madrid, torero”

En tarde fría se celebró la primera corrida de la temporada. El coso de Las Ventas registró tres cuartos de su aforo. Se lidiaron 6 toros de Adolfo Martín, encaste Albaserrada, bien presentados, aplaudidos de salida, pero de juego variado. Todos cinqueños, 2º, 4º y 6º a punto de cumplir los 6 años. El segundo y tercero se dejaron torear, el quinto mostró las dificultades del encaste y el sexto perdió las manos al comenzar la faena. El primero y cuarto no se les vio por la inhibición del torero durante la lidia.

Terna:

Rafael de Julia. De tabaco y oro. Al primero lo sacó a los medios y tomó el acero. Después de varios intentos despachó a su enemigo con una estocada casi entera baja, recibiendo un generoso silencio. En el cuarto y después de un sainete con el estoque consiguió media estocada y 6 descabellos. Bronca.

Damián Castaño: De azabache y oro. En el segundo pinchazo, estocada baja y aviso. Saludos desde el tercio. El quinto fue despenado por Rafael de Julia con poca fortuna tras recibir Damián Castaño una cornada en el muslo, ante un peligroso enemigo, que tuvo que ser retirado a la enfermería.

Adrián de Torres: De caña y oro. En el tercero estocada baja y aviso. Silencio. El sexto recibió varios intentos con el estoque para ser despenado con un descabello. Silencio.

Presidente: D. José Luis González González.

Su labor pasó desapercibida.

Suerte de varas:

Flojo fue el juego que ofrecieron los “Adolfos en el caballo. La tónica general fue que se dejaron pegar pero predominó la falta de casta, empujando sin clase en el peto.

CUADRILLAS.

Destacar a Juan Sierra en el quinto y a Iván García en el sexto en el tercio de banderillas. Ambos tuvieron que desmonterarse.

TORO A TORO

1º Pastelero: N. 36. 536 kg. Cárdeno. Aplaudido de salida, Dio signos de blandear al recibirlo con el capote De Julia, pero el animal le fue ganado terreno, metiéndolo en las tablas. En la primera entrada al caballo empujó con fijeza. En la segundo el picador se agarró bien, el animal se dejó pegar pero sin entregarse.

2º Arenero. N. 96. 512 kg. Cárdeno. Apareció en el ruedo recibiendo un aplauso de los presentes, pero pronto se vieron sus intenciones, buscando la salida con descaro. Arenero no se entregó en la pelea y cuando empujó en el peto lo hizo sin clase con un pitón. En la segunda entrada tuvo el mismo comportamiento.

3º Volador. N. 48. 516 kg. Cárdeno. Se dejó pegar en la primera vara. En la segunda entrada se arrancó de largo y fue castigado trasero. Salió suelto del peto.

4º Chaparrito. N. 85. 554 kg. Cárdeno. El cinqueño animal le apretó de salida y el torero no pudo darle la respuesta. En la primera entrada el piquero le zurró la badana y el animal se dejó pegar. En la segunda no se empleó y se repuchó.

5º Revoltoso. N. 42. 592 kg. Cárdeno. Apretó de salida y Castaño tuvo que sacarlo a los medios. En el primer intentó el picador marró y cuando consiguió agarrarse, el toro se durmió en el peto pero sin meter los riñones en la pelea. En la tercera entrada tuvo el mismo comportamiento.

6º Mulillero. N. 101. 554 kg. Cárdeno. De salida mostró la sosería de un animal blando con una embestida apagada. Acudió suelto al caballo pero el picador se limitó a marcar el castigo. En la segunda entrada no se empleó y manseó descaradamente. Muy lejos del juego que ofreció Mulillero en el 2006.

Crónica:

Pocos entenderían la postura que presentó ayer el torero Rafael de Julia, por no decir que nadie. Desconfiado desde que tomó el capote permitiendo que su primero al recibirlo lo metiera en las tablas. En el último tercio que vería en su enemigo que no vimos nadie, para limitarse a sacarlo a los medios, tomar el acero y despenarlo como le permitió la poca confianza que mostró en toda la tarde. En el cuarto no mejoró su comportamiento. Con el capote no pudo con la acometividad de Chaparrito y con la muleta lo arrolló al segundo muletazo. Será que los animales huelen la “jindama” de los toreros, según se vio, diría que sí. Viéndose superado por el miedo, tomó el estoque y comenzó un esperpento de la suerte suprema, superando lo que hizo en su primero. Alguien próximo a mi localidad comentó que les contará a sus alumnos de la escuela taurina cuando les muestre el video de su actuación. Me limitaré a decir, “que así no se viene a Madrid, torero”.

Con el segundo de la tarde Damián Castaño mostró que no ha perdido el sitio que tuvo en la temporada anterior y que habrá que tenerlo en cuenta en la acaba de comenzar. Cuando su primer enemigo no encontró la salida midiendo las tablas, lo recibió de capote sacándolo a los medios templando las acometidas de su enemigo. Con la pañosa el torero lo metió en la pelea y el toro le ofreció la acometividad que atesoraba, Castaño la aprovechó con tres tandas de derechazos algo despegados pero rematados en la cadera. Cuando lo intentó al natural consiguió dos naturales hondos dignos de cartel de toros. Otra tanda con la izquierda menos ajustada, pero mostrando que le sacó a su enemigo lo no estuvo dispuesto a dar. El acero no le permitió lucir el premio que mereció. El quinto fue otro cantar. El exigente animal mostró la casta de los "albaserradas", mostrando la característica tobillera, pero el matador aguantó con valor al peligroso enemigo intentando meterlo en la muleta. En su porfía fue arrollado corneándolo en un muslo. Al ser retirado a la enfermería, fue el director de lidia quien tuvo que despenar al animal, mostrando de nuevo de Julia un desacierto inusual en un profesional que iría a la plaza a intentar crear arte.

El tercer espada, Adrián de Torres se encontró con el tercero de la tarde un toro que intentó colaborar en las intenciones del torero, pero no encontró el sitio con la muleta. Comenzó la faena citando en la distancia, pero enseguida pudo verse que sus muletazos carecían de profundidad, rematados por arriba, cuando el animal exigía bajarle la mano. Su toreo al natural tampoco llegó a los tendidos y su labor se fue diluyendo entre la vulgaridad de su labor y la apatía de los presentes. Mulillero fue el animal que cerró plaza, pero no izo honor a la reata de procedencia. Comenzó embistiendo al capote de Torres sin acometividad, y cuando llegó a la muleta y sin llegar a someterlo, el toro perdió la verticalidad y con ello cualquier atisbo de mostrar lo que el matador tendría en sus ilusiones.

©Pepeíllo.