sábado, 28 de mayo de 2022

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.

Feria de San Isidro 2022. 21ª Festejo de abono.

Corrida de toros de La Juventud

“La orejita de Román y poco más.”

Ganadería

Se lidiaron seis toros Luis Algarra, de procedencia Juan Pedro Domecq y Díez. Mal presentados, mansotes, blandos aunque algunos se movieron en la muleta. Esperaba algo más de esta ganadería

Terna:
  • Román. De Corinto y oro. Estocada contraria y descabello oreja con protestas. En el cuarto Estocada perpendicular casí entera que el toro cae “rodao”. Vuelta al ruedo tras petición minoritaria.
  • Gonzalo Caballero: De gris y oro. Estocada que hace guardia, estocada desprendida y dos descabellos. Silencio. Cuatro pinchazos y dos descabellos tras aviso. Silencio.
  • David de Mirando: De azul pavo y oro. Pinchazo, pinchazo hondo que rueda como una bola. Silencio. En el sexto pinchazo y estocada baja tras aviso. Silencio.
Presidente: D. Ignacio Sanjuán Rodríguez.

En el primero los aficionados protestaron, ya que el animal recibió solo una vara. En la primera entrada acudió suelto, el piquero marró, derribó y no pudo medirse su condición en el castigo.

Cuadrillas y otros.

En tarde soleada y temperatura veraniega, el coso registró tres cuartos del aforo. Al terminar el paseíllo los aficionados le dedicaron una ovación a Román y a David de Miranda, al primero por la cornada que sufrió en el 2019, ante un toro de Baltasar Ibán, y al segundo por conseguir La Puerta Grande en el día de su confirmación, al desorejar un astado de Juan Pedro Domecq.

De nuevo volvieron a brillar con luz propia los toreros de plata. En conjunto llevaron a cabo una labor que levantaron los aplausos de los asistentes. José Chacón lidio muy bien en el primero, enseñándole a embestir con capotazos largos y suaves. En banderillas hubo pares muy buenos, destacando la verdad de Fernando Sánchez, que una vez más deleitó a los aficionados con la verdad de su toreo. En el tercero y al salir de un par de banderillas, Jesús Arruga se trastabilló en la carrera y cayó a la arena, menos mal que el toro no lo tuvo a su alcance.

Comentarios:

Le tocó a Román el mejor lote del encierro. Su primero, de nombre Retozón, acudió suelto al caballo y derribó. En la segunda entrada el montado se agarró arriba y midió el castigo. Un buen toro en la muleta. El valenciano realizó la faena que encontró a su alcance. Le puso temple a sus muletazos, tanto en redondos como en el toreo al natural, pero el animal se merecía algo más de pureza. Remataba los muletazos para fuera y descomponía la figura, lo que se dice el toreo de pocos quilates, pero el público no lo entendió así y solicitó el premio con insistencia. El cuarto, de nombre Peletero, no se empleó en el caballo. Comenzó la faena de muleta doblándose con el, continuando con unos derechazos desajustados, sin embargo al natural se ciño más a las embestidas de su enemigo, pero descomponiendo la figura. Al final el manso quería más pelea que la que le ofreció el torero. Es valiente Román y rara vez defrauda, ya que ofrece lo  que tiene, pero ayer tuvo la oportunidad en su muleta de haber conseguido un triunfo sonado.

El segundo de la tarde, de nombre Recauto, fue recibido con protestas de los aficionados, ya que la presentación no era la idónea para esta plaza. Le tocó en suerte a Gonzalo Caballero y al segundo lance se lo llevó por medio, lanzándolo por el aire. Lo volvió a recoger del suelo y lo lanzo contra las tablas, menos mal que el animal no hizo por él, si no estaríamos hablando de una desgracia. Después de recuperarse continuó con la lidia. El toro se entregó en el caballo y peleó empujando en el peto, pero ahí quedó toda su agresividad. Cuando llegó a la muleta el torero no tuvo oportunidad de que su toreo llegara a los tendidos. En el quinto, de nombre Torrecillo, fue muy mal picado, trasero y recibiendo un severo castigo por el piquero. En la muleta el matador lo recibió con una tanda de redondos aseada, continuando con otra sin definir muy bien los terrenos de su enemigo. Todo lo que vino después fue una labor sin ligazón y sin templanza, seguramente el matador estaría bajo los efectos del revolcón que le infirió en su primero.

El primero del lote de David de Miranda, de nombre Zarandongo, acudió suelto al caballo y salió suelto perdiendo las manos, y en la segunda entrada manseó y volvió a salir suelto. El toro llegó a la muleta pidiendo la muerte, y al matador se le ocurrió citarlo de largo y desde la boca de riego para ejecutar unos estatuarios. Dio la impresión que no sabía lo que tenía frente a é, ya que al segundo muletazo el animal volvió a perder las manos. No tuvo recorrido pero el matador, dada su voluntad, en un momento de la faena y como remate a una tanda, intentó una arrucina, se libró de la cornada por las condiciones de su enemigo. Soso el toro y soso el torero, así llegaron las bernardinas como remate de faena, faena que nunca existió. Al sexto, de nombre Tentador, un animal que hizo una pelea de manso en el caballo, lo recibió con el pase cambiado y desde el anillo de la plaza. Con esto terminó toda la emoción que el animal estaba dispuesto a transmitir. Volvió a la sosería de su muleta al no tener un enemigo dispuesto a colaborar con las intenciones de agradar del torero. Al final se puso pesado y los presentes le pedían que abreviara.

No dio para más la tarde,  los que no se marcharon en el tercero querían llegar a tiempo para ver el remate de la final de la Champions. En esta ocasión la orejona, se quedó en casa y el “Madrid”, paseo por Paris las dos orejas y el rabo del fútbol europeo.

©Pepeíllo.

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