Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.
Corrida de toros. Ganadería de Victoriano del Rio. 3ª de Feria de Otoño.
“Vaya tardecita”
Corrida de toros. Ganadería de Victoriano del Rio. 3ª de Feria de Otoño.
“Vaya tardecita”
Seis toros de Victoriano del Rio han sido lidiados en esta tarde en la 3ª de feria. Toda la corrida vino cuatreña. Los tres primeros toreables, el sexto mostró las dificultades de la casta que llevaba en sus venas. La taquilla puso el primer cartel de no hay billetes de la feria. Confirmó el joven salmantino Marco Pérez.
Terna:
Emilio de Justo. De marino y oro. En su primero estocada contraria, aviso y descabello. En el cuarto pinchazo. Estocada muy baja recibiendo el castigo de los tendidos. Pitos.
Víctor Hernández. De burdeos y oro. En el tercero pinchazo, estocada que hace guardia y estocada casi entera. Silencio tras aviso. En el quinto estocada y 4 descabellos. Silencio.
Marco Pérez. De buganvilla y oro. En el toro de su confirmación estocada algo contraria que le produjo al animal un derrame. División de opiniones cuando saluda. En el sexto pinchazo y estocada. Silencio
Presidente: D. Pedro Fernández Serrano.
Sin problemas en sus funciones.
Suerte de varas:
Se sigue repitiendo la misma historia. Castigos traseros, le han cogido el punto a los animales y no se bajan del podenco estos picadores de viejo y nuevo cuño. En el sexto fue aplaudido Alberto Sandoval al picar en el morrillo, pero, le tapó la salida. En el quinto Agustín Collado le hizo un regalito a su torero dejándole el toro casi para el arrastre. Dice la cita: señor, defiéndeme de mis amigos que de mis enemigos, me defiendo solo.
CUADRILLAS.
En el tercero se desmonteró Marcos Prieto en el tercio de banderillas. También se lucio durante la lidia del quinto. Rafael González se lució en banderillas en el sexto, donde tuvo que hacerlo todo el torero de plata.
TORO A TORO.
1º Despreciado. 102. 575 kg. Castaño bragado meano axiblanco. En la primera entrada no se empleó y el picador se limitó a sujetarlo. En la segunda se repuchó al no gustarle el castigo.
2º Gorrión. 116. 560 kg. Negro. Se agarró arriba en picador y el animal empujó sin fijeza. En la segunda acudió suelto, y le tapó la salida, limitándose a sujetarlo.
3º Bochornoso. 37. 582 kg. Negro. Acudió suelto y se dejó pegar, en la segunda también acudió suelto y no pudo verse el comportamiento del toro.
4º Tallisto. 114. 590 kg. Castaño. En la primera el picador falló y cuando lo hizo le arreó bien. En la segundo también marró al recibirlo y le tapó la salida. El montado atendía por el nombre José Antonio Barroso.
5º Coplero. 36. 592 kg. Negro listón salpicado. La primera vara recibió un severo castigo al caer bajo el hierro. En la segunda le costó acudir al montado y cuando lo hizo le arreó y encima tapándole la salida.
6º Ebanista. 10. 625 kg. Negro Listón. El picador se agarró en lo alto en las dos entradas, en la primera le tapó la salida y el toro salió suelto. En la segunda no se empleó.
Crónica:
Marco Pérez, no estuvo a la altura de las expectativas que había creado el equipo de marketing. El sexto lo dejó crudo el picador, que unido a la casta que mostró en el último tercio Ebanista, le vino muy largo al joven salmantino que aspira a ser figura del toreo. Es la segunda ocasión que ha tenido para demostrarlo en esta plaza, pero… Las Ventas, sigue dando y a veces quitando, aunque nos cueste creerlo, verdad Yolanda. Ebanista, no estaría en el guión de los que escriben sus hazañas por otras plazas, pero a veces el toro pone a cada uno en su sitio. Al llegar al último tercio lo tenía que haber sometido por bajo, al no hacerlo se vio superado por la casta del victorianodelrio. Los seguidores tendrán que seguir disfrutando de sus tardes de gloria en otras plazas. Hazañas que me atreveré a decir como lo que mostró en su primero, que a excepción de dos buenos muletazos sometiéndolo por bajo, fue el toreo ventajista, colocándose al hilo del pitón y acompañando la embestida de su enemigo, primando la cantidad en lugar de la calidad. Seguro que olvidó el torero que estaba en Las Ventas, donde aficionados mayores y jóvenes acuden al coso venteño con asiduidad a ver torear, no a pegar pases, eso queda para otro lugares, matador.
En cuanto a Emilio de Justo sigue sin coger la onda de aquella etapa que era admirado por la pureza que imprimía a su toreo. Ayer volvió a defraudar. Otra figura del escalafón que vino a esta feria a pegar pases, no a torear. Está en su derecho, o no, de la misma manera que el aficionado de temporada está en el suyo de criticarle esa aptitud. En su primero al no entender las condiciones del manso que le tocó en suerte, y con una muleta sin mando, el animal fue llevándolo a querencias, hasta que lo plató frente a toriles. Al cuarto De Justo se limitó a mostrar un toreo superficial que aunque consiguió ligar una tanda le faltó hondura y colocación. Si su enemigo hubiera mostrado complicaciones tendría una explicación, pero ante un toro que iba y venía como un carretón…
Faltaba por ver a Víctor Hernández, que citó a su primero dándole distancia con un bonito cambio de manos, recetándole una tanda al natural para ajustar a su enemigo a la muleta. Pero lo que vino después estuvo falto de temple y de colocación y con enganchones en los remates de sus muletazos. En el quinto le tocó en suerte un burel que le faltó transmisión en su comportamiento. Fue el regalo que le dio su compañero de cuadrilla, el picador Agustín Collado. Otro amigo de los hay que huir. Lo intentó por ambos pitones pero la suerte para el torero ya estaba echada de antemano.
©Pepeíllo.
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