Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.
Corrida de toros. Ganadería de Alcurrucén. 2ª Feria de Otoño.
“Toros de saldo que servirían para hace caja”
Corrida de toros. Ganadería de Alcurrucén. 2ª Feria de Otoño.
“Toros de saldo que servirían para hace caja”
En la segunda de feria se corrieron seis astados de Alcurrucén, línea Rincón y los 21.383 espectadores, según la empresa, que acudieron al coso pudieron comprobar que el ganado era más propio de mercadillo y no para la primera plaza del mundo y con casi todo el aforo abonado, pero el ganadero como el empresario deben ser muy listos y a los aficionados los engañaron como a niños, con ganado descastado, blando, noble y soso, Vamos, toros de saldo. Menudo son Los Lozanos y el empresario. Ellos saben lo que venden y lo que compran. Durante la faena del primero se puso a llover y al despenar al animal Urdiales, se pospuso la corrida hasta que escampara. El ruedo tiene un buen drenaje. El primero mostró blandura pero como se mantuvo de pie, el presidente no tomó cartas en el asunto. Christian Parejo sustituyó a Mario Navas.
Terna:
Diego Urdiales. De sangre de toro y oro. Pinchazo y estocada. Aplausos. Pinchazo entrando a distancia, media estocada, aviso y descabello. Saludos.
Jiménez Fortes. De gris perla, o eso me pareció y azabache. Pinchazo entrando si fe, estocada baja, el animal hizo hilo con el torero persiguiéndolo hasta la tronera. Silencio. Media estocada y 4 descabellos en el quinto. Silencio.
Christian Parejo. De celeste y oro. Estocada tirándose por derecho. Lo encunó el toro y la nobleza del animal le hizo que se quedara parado delante del cuerpo del torero que salió ileso. Aplausos. En el sexto cuatro pinchazos sin soltar, pinchazo hondo, aviso y 5 descabellos. Silencio
Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román.
Sin problemas en su cometido.
Suerte de varas:
En este tercio no dieron juego los toros ni los montados. Siempre repitiendo el mismo guión. Picando trasero y tapándoles la salida la mayoría de los montados, y los aficionados preguntándose quién debe tomar cartas en este asunto.
CUADRILLAS.
Cumplieron sin muchas luces en su labor. En el sexto el toro campeó a sus anchas sin que ningún torero, ni de oro ni plata, consiguiera pararlo.
TORO A TORO.
1º Afectivo. 156. 583 kg. Castaño. En la primera entrada fue castigado trasero y le tapó la salida, el animal empujó pero sin fuerza. En la segunda recibió un picotazo.
2º Atractivo. 209. 560 kg. Negro listón. Recibió el castigo trasero y en la segunda vera un picotazo.
3º Antequerano, 96. 565 kg. Negro listón bragado meano. Se arrancó de largo y se dejó pegar. Nada más. En la segundo el piquero lo castigo muy trasero y el animal salió suelto. Y quién no.
4º Mimoso. 171. 551. Colorado ojo de perdiz. Se agarró el picador en su sitio pero tapándole la salida. El animal no tuvo otra opción que dejarse pegar. En la segunda entrada recibió un picotazo.
5º Predilecto. 135. 601 kg. Castaño chorreado. En la primera entrada mansearon tanto el toro como el piquero, éste le tapó la salida. En la segunda el toro quiso enmendar la plana pero ante la imposibilidad de derribar al mastodonte, se repuchó tres veces y al ver que la misión era imposible, salió huyendo del peto.
6º Clarinete. 129. 573. Colorado ojo de perdiz. Se dejó pegar y el piquero le arreó con saña. Entró de nuevo pero salió suelto.
Crónica:
El único espada que pudo enaltecer a las masas fue Diego Urdiales. Fue una pena que el riojano se encontrara con unos animales de medios pases, pero su muleta en el cuarto mostró algo de magia, que si llega a acertar con el acero, hubiéramos hablando de triunfo, incluso como digo, con medios muletazos. Los aficionados de abono, se lo merecían, después de lo cayó durante la lidia del primero. Pero los que saben de qué va esto, iban preparados y aguantaron estoicamente en su abono toda la corrida, incluso el parón. ¡Que se lo pregunten a Fernando y Mila!
Como decía, durante la faena de muleta a su primero comenzó a caer agua que despobló los tendidos y las gradas y andanadas se pusieron muy contentas al ver los clientes ocasionales que buscaban su cobijo, pero incluso con la lluvia se pudo comprobar la disposición de Urdiales. Fue en el cuarto donde mostró que no venía a cumplir el expediente, que pena que el animal, noble, no tuviera más recorrido por el pitón izquierdo, pero por lo menos se pudo ver la disposición torera del veterano. En los quites del primero y del tercero mostró el toreo a la verónica, levantando olés de los tendidos que resonaron casi en Manuel Becerra. ¡Qué bonito es el toreo a la verónica!
Pero había que continuar y tras el parón, tanto los aficionados de temporada como los “aficionados de abono” esperaban mucho de Fortes como de Parejo. Fortes estuvo frio, sin sitio, y en lugar de torear se limitó a acompañar las embestidas de sus enemigos y eso Saúl es para las figuras que saben vender su producto a “su” público. Lo único que dejó en la retina fue al someter con la muleta a su primero, un noblote animal con solo fachada. En el quinto y ante un manso con una embestida incierta, tampoco sacó de su muleta los recursos para someter a su enemigo y mostrarle que el que mandaba era él.
Nunca me han gustado las comparaciones, ya que cada tarde es distinta, pero si digo que se esperaba a Christian Parejo con mucha expectación, tampoco estoy diciendo ninguna tontería. El toreo del gaditano la última tarde de agosto dejó buen sabor de boca en los aficionados de temporada, sobre todo en el sexto, y que seguramente le serviría para sustituir a Mario Navas y de paso alimentaría las ilusiones de los aficionados de temporada. Pero cada tarde es una nueva experiencia. En su primero su enemigo llegó al último tercio con las fuerzas justas y en cuanto lo sometía, el animal no aguantaba el esfuerzo. En el sexto tuvo un mal comienzo, intentó someterlo por bajo pero rematando los muletazos por arriba, el torero se limitó a intentar lo imposible. Con este ganado es difícil torear y más difícil conseguir el triunfo. Solo el ganadero y el empresario lo conseguirían, o eso creo.
©Pepeíllo.
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