martes, 24 de mayo de 2016

23 de mayo de 2016: Menuda oportunidad perdida


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de novillos

Ganadería

6 Novillos de La Ventana del Puerto, encaste Atanasio Fernández Lisardo Sánchez. Bien presentada que dieron en general juego en la muleta. Algunos ejemplares mostraron casta.

Terna:
  • Alejandro Marcos: De rioja y oro. Estocada y aviso. Vuelta al ruedo por su cuenta tras petición minoritaria. Tres pinchazos, aviso estocada y descabello. Silencio. 
  • Joaquín Galdós: De salmón y oro. Bajonazo descarado. Silencio benevolente. Estocada que llenaría de vergüenza a cualquier profesional. Silencio.. 
  • Juan de Castilla: De azul celeste y oro. Metisaca escandalosamente bajo, pinchazo, aviso y estocada. Silencio..

Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito.

En el primero el público generoso solicitud la oreja para Alejandro Marcos creyendo que estaba en la plaza de Benidorm, pero el presidente no fue de la misma opinión. 

Suerte de varas: 

  1. Huracán. 494 Kg: En la primera vara se dejó pegar con poca clase y en la segunda el piquero se limitó a marcar el castigo. Manseó en varas y en la muleta toreó al torero. .
  2. Lituanillo. 4469 Kg. Se defendió en el caballo y el picador no estuvo muy acertado. Manseó en la pelea con el picador. En la muleta el torero ha desperdiciado una oportunidad para triunfar.
  3. Resistemucho. 519 Kg: De nuevo fue el picador quien enfureció a los aficionados, primero marcando el castigo en el brazuelo del novillo Al novillo no se le ha visto en el caballo y en la muleta no dejó de embestir. 
  4. Parasolillo. 522 Kg: Se dejó pegar en la primera entrada y en la segunda el picador le montó un sainete impropio de un profesional. El novillo cumplió en varas metió la cabeza pero sin entregarse en la pelea.
  5. Lavandero. 533 Kg: En la primera entrada apretó llevando al caballo sobre las tablas. En la segunda se empleó con menos acometividad. En el caballo se empleó pero en la muleta se rajó. Manso.
  6. Bonoloto. 520 Kg. En la primera entrada al caballo acudió descompuesto y el piquero marcó el castigo en el brazuelo, en la segunda el piquero no estuvo afortunado. El novillo manso y descastado. 

Cuadrillas y otros

Tarde de temperatura agradable. En esta ocasión el coso registró la mitad del aforo. Tanto los toreros de plata como los picadores, no tuvieron su tarde, solo recuerdo un detalle en el par de banderillas de Manuel Macías en el sexto. Lo demás si los aficionados queremos continuar asistiendo a estos espectáculos, habrá que olvidarlo

Juan de Castilla sustituyó a Luis David Adame por cogida de este.



Comentarios:

Pero los que no deben olvidar el espectáculo que ofrecieron son los profesionales implicados en esta debacle taurina. Muchos de los participantes deberían sentir vergüenza de sus actuaciones y con ello redimir parte de sus culpas. Ni los picadores, ni los toreros de plata estuvieron en ningún momento a la mínima altura del respeto que deben recibir los espectadores que acuden a estos espectáculos.

Los novillos pusieron en bandeja de plata el triunfo a los coletas y como complemento, a sus cuadrillas, pero nadie estuvo a la altura de sus enemigos. Los novilleros desperdiciaron una bonita oportunidad para que las empresas no olvidaran sus nombres, pero con sus actuaciones creo que algunos no deberían olvidar los libros. Mucha culpa tiene también ese público festivalero que viene a los cosos a ofrecer el triunfo de los toreros por el solo hecho de colmar su ego personal de haber asistido a un triunfo espectacular, sin caer en la cuenta que la que paga la factura de su irresponsabilidad es la seriedad de la fiesta.

Mucha vergüenza pasó el aficionado viendo a un torero como Juan de Castilla tratando de consumir el tiempo de la lidia del sexto dando pases al hilo del pitón, metiendo el pico por sistema, mientras que los espectadores abandonaban el coso aburridos del espectáculo deprimente que el novillero colombiano ofrecía. Para remate de una faena que no existió y cuando todos los presentes esperaban que se tirara a matar, exhibió el remate con unas bernardinas mientras los aficionados le reclamaban por compasión que finalizar la faena En su primero se dobló con él al comienzo de faena, pero rápidamente se le vieron las intenciones de colocarse en el sitio de las figuras, es decir fuera de cacho y utilizando el pico de la muleta que en algunos momentos casi deja tuerto a su enemigo. Tuvo un problema el novillero, que el novillo no se cansó de embestir y se le marchó con las orejas puestas al desolladero. Si este chaval es capaz de sacar conclusiones de lo ocurrido esta tarde en el ruedo, es posible que consiga algo en este duro oficio, sino, mejor es que retome los libros.

La misma suerte corrió su compañero de terna, Alejandro Marcos. El salmantino se dejó escapar una oportunidad de platino, y terminó siendo toreado por su enemigo. Durante toda la faena se limitó a acompañar l embestida del novillo, en lugar de mandara su muleta. El público generoso interpretó lo contrario y solicitó la oreja para el torero, y este al no tener conocimiento de lo que había ocurrido en la arena se puso a dar la vuelta al ruedo por su cuenta. Patético, torero. Su segundo a pesar de no tener una embestida clara, en los primeros compases de faena metió la cabeza, y el torero solo tuvo que aprovechar la oportunidad de torear, pero eso fue lo que no hizo, llenando el albero de trapazos. 

Joaquín Galdós para no destacar de sus compañeros de cartel, en su primero desperdició una oportunidad. Se le vieron maneras en el manejo del percal en el quite que hizo por verónicas, con la pañosa en la mano no estuvo a la altura de su enemigo. El novillo acudía al engaño a cada solicitud del torero pero éste se limitó a aburrir al respetable. No tuvo bastante con lo expuesto que se le fue la mano al entrar a matar y despachó a su enemigo con un bajonazo que llenó de pudor a todo el escalafón de novilleros. Su segundo le ofreció también una oportunidad pero el torero se limitó a sacar de su muleta solo trapazos y el pobre animal, aburrido como una ostra, se rajó. Que menos podía hacer. 



©Pepeíllo

lunes, 23 de mayo de 2016

22 de mayo de 2016: La honradez de un torero


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros


Ganadería

5 Toros de Las Ramblas y un remiendo de Buenavista, procedencia Juan Pedro Domecq y Salvador Domecq, El Torero. De juego y presentación desigual, donde predominó la mansedumbre. Algunos mostraron casta. El tercero fue enviado a los corrales y en su lugar salió un sobrero de Julio de la Puerta. 

Terna:
  • El Cid: De obispo y oro. Bajonazo infame. Silencio. Estocada baja. Aviso. El toro tiene una muerte brava. Silencio.
  • Paco Ureña: De rosa y oro. Estocada desprendida colgándose en los pitones y tres descabellos. Aviso. Aplaudido en el arrastre. Saludos desde los medios. Pinchazo y estocada perdiendo la muleta. Oreja
  • Fortes: De sangre de toro y oro. Estocada desprendida y atravesada. Silencio, Media estocada, al descabellar el toro se mata solo.

Presidente: D. Julio Martínez Moreno.

Sin complicaciones en sus decisiones. Envió a los corrales al tercero por manifiesta invalidez.

Suerte de varas:
  1. Simplón: 493 Kg: En la primera vara el pegó el piquero, salió suelto y se marchó al reserva que solo marcó el castigo. Manso y descastado.
  2. Taquillero: 514 Kg. En la primera vara empujó sin clase y el piquero no lo castigó. En la segunda se limitó a sujetarlo. Mansote y noble en la muleta y le faltó recorrido. 
  3. Riguroso: 527 Kg: En la primera entrada el piquero se agarró arriba y el animal cumplió en el caballo. En la segunda se limitó a cumplir. El toro cumplió en el caballo y en la muleta estuvo por encima del torero
  4. Facilón: 583 Kg: En la primera entrada al montado perdió las manos, se durmió en el peto pero el castigo fue mínimo. En la segunda no fue castigado. El animal blando, pero ha estado por encima de su matador. 
  5. Testarudo: 514 Kg: Casi derriba sin empujar por la impericia del picador. En la segunda vara el piquero le pegó y el toro salió suelto. Manso encastado. 
  6. Surtidor: 580 Kg. En la primera vara el toro acudió al picador de reserva que se limitó a marcar el castigo. En la segunda el caballo, debido a la mansedumbre del burel, se colocó en el tendido uno. Manso y con algo de casta.

Cuadrillas y otros:

Salvo algunos huecos en los tendidos la plaza registró una buena entrada. La tarde fue soleada pero con temperatura agradable.

Paco Ureña se retiró a la enfermería al rematar a su primer enemigo para comparecer para matar al quinto.

En el sexto y en el tercio de banderillas, los toreros de plata ofrecieron un espectáculo bochornoso e incomprensible a ojos de los presentes. Hay que tener caradura vestirse de torero y hacer el ridículo de la manera que lo hicieron. Tantos los aficionados como el público generoso, no entendían nada de lo que ocurría en el ruedo, solo que en un acto de cobardía infame, estos toreros que se permiten llegar a la plaza con un cierto grado de altanería luciendo el traje de luces, sean capaces de hacer una labor tan infame, rayando la cobardía. Los individuos atendía por, J. Antonio Muñoz y José Luis Hernández, Zuri. Supongo que no osarán deshonrar de nuevo el traje de luces. 

Comentarios:

En la plaza solo hubo un torero, bueno vistiendo el traje de luces, tres, pero que abandonaran el ruedo con los honores reconocidos por la afición, solo uno, Paco Ureña. Un torero que venía de una cogida reciente en Francia y no quiso caerse del cártel para mostrar a la afición venteña su estado de gracia delante de la cara del toro. No es lo mismo pegar pases acompañando la embestida del toro, que lo que hizo Ureña, pasándose la cabeza de sus enemigos cerca de la taleguilla, rematando los muletazos en la cadera y quedando colocado para el siguiente, y lo más importante, sin descomponer la figura. Así toreo el torero de Lorca, bueno, en algunos momentos lo consiguió, pero nadie puso en duda su honradez ni su valentía. En su primero entró a matar metiéndose prácticamente entre los pitones. Se retiró a la enfermería para salir a matar el quinto. En el segundo de su lote y en un momento del toreo al natural, el toro se lo echó a los lomos dándole un revolcón. Dada su entrega y el toreo mostrado, los espectadores premiaron su labor con un apéndice en su segundo toro. Lo único que no agradó a la afición fue cuando recibió a su segundo enemigo a portagayola, ya que dada su situación física no se lo podía permitir. 

No se puede decir lo mismo de El Cid. El torero de Salteras estuvo desdibujado en sus dos enemigos. En el primero no encontró ningún momento para asentar las zapatillas en la arena, limitándose a bailar en la oreja de su enemigo. Tanto en redondos como al natural el animal le tocaba la muleta, ofreciendo una imagen penosa de su toreo. A pesar de que llenó el albero de mantazos por doquier, la parroquia venteña fue muy benevolente con el torero. En su segundo se limitó a dar medios pases sin llegar a rematar ninguno de ellos, limitándose a acompañar las embestidas de su enemigo, toreo típico del matador sin recursos y sin la valentía para colocarse en su sitio y mostrar al público esa mano izquierda poderosa que en otros tiempos horadaba el albero venteño templando la embestida de su enemigo. Hubo quien se atrevió a decir, que antes de perder la dignidad por unos contratos que el aficionado puede considerar míseros, por la forma de ganarlos, es más honroso pensar en la retirada.

Por su parte, Fortes ha perdido esa vitola de torero que ofrecía lo que tenía, y era una valentía que encogía los corazones de los espectadores. Al perder ese don, solo le ha quedado en su muleta una vulgaridad que no engancha con los tendidos. A su primero consiguió sacarle una tanda de derechazos donde destacó uno de mucha plasticidad, pero al natural no consiguió acoplarse a un animal que a opinión de muchos aficionados, en los que me incluyo, se le fue sin torear, y eso es un signo que da mucha información sobre el estado de un torero. En su segundo comenzó la faena con muletazos acompañando el viaje de su enemigo. En un descuido el torero se quedó al descubierto y el animal casi lo arrolla La faena terminó con el toro por un lado, el torero por otro y los espectadores tratando de entablar tertulias ya que lo que ocurría en el ruedo no le interesaba a nadie. 



©Pepeíllo

sábado, 21 de mayo de 2016

20 de mayo de 2016: Que paciencia y falta de respeto

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros

Ganadería

6 Toros de Alcurrucén, encaste Rincón-Carlos Núñez. Blandos, algunos rayando la invalidez, mansos, y descastados. Varios de los ejemplares fueron pitados en el arrastre. 

Terna:

Julián López, El Juli: De verde hoja y oro. Media trasera y desprendida. Aviso y 9 descabellos. Bronca. Estocada perdiendo la muleta. Silencio.

Sebastián Castella De azul marino y oro. Metisaca en el brazuelo y estocada caída. División de opiniones. Estocada. Silencio.

José Garrido. De espuma de mar y plata. Estocada tendida y desprendida perdiendo la muleta. Aviso. Saludos desde el tercio. Aviso, Pinchazo perdiendo la muleta, estocada que escupe perdiendo la muleta, estocada trasera y caída perdiendo la muleta. Silencio.

Presidente: D. Javier Cano Feijo.

En esta ocasión no tuvo el presidente la osadía de mostrar el pañuelo azul ¡Menos mal! 

Suerte de varas: 

1º Lancero. 572 Kg: Se Arrancó descompuesto al caballo y salió suelto. El piquero muy mal. En la segunda entrada, manseó repuchándose y saliendo suelto. Manso descastado y noble que se dejó hacer en la muleta.

2º Dinastía. 529 Kg. Se defiende en el castigo con la cara alta y el piquero no lo castigó. En la segunda se limitó a cumplir. Manso en el caballo, blando y noble en la muleta.

3º Milagroso. 560 Kg: En la primera vara se dejó pegar, el piquero incluyó en su trabajo la carioca, el animal salió huyendo del castigo o del piquero. El toro manso y blando.

4º Toledano. 583 Kg: En cuanto sintió el hierro salió suelto. En la segunda vara se defendió, repuchándose, el piquero le tapó la salida y el burel salió suelto. Manso, blando y descastado. 

5º Antequerano. 541 Kg: Acudió suelto al caballo, el picador le tapó la salida y volvió a salir suelto. En la segunda entrada no lo castigó y volvió a salir suelto. Manso y descastado. 

6º Cometillo. 555 Kg. No lo castigó y salió suelto. En la segunda otra de lo mismo. El animal, inválido, manso y descastado. 

Cuadrillas y otros:

Al final se colocó el cartel de “No hay billetes”. Se celebró el 14ª espectáculo de la Feria de San Isidro, con un sol radiante. Fue lo único positivo de la tarde, aunque se comentaba en los corrillos de la plaza que ni las figuras de postín eran capaces de llenar el coso. Sobre lo que aconteció en el ruedo, el aficionado lo único que se llevó fue un mal recuerdo de la tarde. No hubo ni un detalle que pudiera satisfacer el ego de su afición. Solo me quedó en la retina la lidia de Álvaro Montes al segundo de la tarde. Como dijo aquel político de ingrato recuerdo para muchos españoles, “Manda Guevos”. 

Comentarios:

El montaje de esta corrida fue un reparto de cromos entre dos de las empresas que dominan el monopolio taurino, la Casa Lozano y Los Choperitas, de estos había que excluir a José Garrido, que iba de relleno y de paso, con su confirmación, servir para abrir el cartel a la figura de turno a El Juli. Todo lo demás fueron acuerdos entre los poderoso, con el fin de beneficiar a sus toreros. Plaza llena, televisión, ganado de Los Lozanos. No podían pedir más lo dos figuras, y lo único que ofrecieron hubiera sonrojado la dignidad de cualquier persona honrada. Esto ocurrió a la vista de un público extremadamente generoso e inconsciente, que jaleaba cualquier detalle de los toreros, aunque estos significaran una afrenta para el toreo ortodoxo. Hasta se dio el caso que un aficionado del siete le recriminó a Castella que dejara de colocarse en la pala del pitón, y estos escientes espectadores, le regaló una sonora bronca. Vivir para ver y escuchar, a estos aficionados que le hacen el caldo gordo a estas empresas de donde surgen, como por arte de magia, toreros ventajistas, sin límite en sus escrúpulos, basando sus triunfos en la trampa y en el cartón y ofreciendo unos espectáculos deprimentes a un público que a la postre saca la cara por quién no se la merece.

¿Y el ganado? Menos mal que el presidente no le dio por sacar por su cuenta y riesgo el pañuelo azul y dar la vuelta al ruedo a alguno de los toros lidiados, como hizo el año pasado. Los toros de Alcurrucen ofrecieron. un juego que llenaría de bochorno a cualquier ganadero honrado. Pero ayer ellos se sentirían también empresa y el atributo de la dignidad no les afectaría. Hay que valer para eso. Decía un aficionado que los toros con nota y que forman la cabeza de camada, los ganaderos los venden a otras plazas, ya pagan más. ¿Qué tipo de ganado compra la empresa? En vista del juego que están ofreciendo, no sorprendería que adquieran el desecho, ya que una empresa se monta con el único propósito de dar los máximos beneficios, y si el que lo vende es otra empresa, pues todo queda entre los poderoso. ¿Y la comunidad qué papel juega? Nadie se preocupa por ello, solo les gusta alardear que Las Ventas es la primera del mundo. ¿La primera del mundo, en qué? Visto el resultado de esta corrida y de otras anteriores, si no toman medidas, es que no les importa en absoluto estos espectáculos, solo recoger sus impuestos y acudir a ellos dejándose ver en los burladeros con el fin de obtener réditos políticos



©Pepeíllo

viernes, 20 de mayo de 2016

19 de mayo de 2016: HAY QUE REIVINDICAR LA VERÓNICA

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Ganadería

6 Toros del Puerto de San Lorenzo. Encaste Atanasio Fernández Lisardo Sánchez. Bien presentados. En líneas generales mansos y algunos manejables. El sexto sacó algo de casta. .

Terna:

  • Enrique Ponce: De grana y oro. Estocada desprendida y atravesada y algo trasera y dos descabellos. Saludos desee los medios. Bajonazo, aviso. Saludos desde el tercio. 
  • Daniel Luque: De verde olivo. Pinchazo y estocada que vale. Silencio. Pinchazo perdiendo la muleta, bajonazo, aviso. Silencio.
  • Román: De rojo apagado. Estocada contraria y descabello en el toro de su confirmación. Silencio. Tres pinchazos y estocada. Aviso. Silencio.

Presidente: D. Justo Polo Ramos.

Echó dos toros al corral por falta de fuerzas. 

Suerte de varas: 

  1. Relicario. 561 Kg: En la primera entrada mostró blandura y el piquero le tapó la salida. El animal se enceló en el peto y perdió las manos cuando lo sacaron del caballo. En la segunda entrada manseó y el picador lo dejó que se estrellará en el peto. 
  2. Malaquito. 618 Kg. En la primera entrada derribó y se enceló en el caballo. En la segunda entrada el picador marcó trasero el castigo pero se limitó a sujetarlo. Blando que ha servido para la muleta... 
  3. Cubanos. 560 Kg: En la primera vara no se empleó y en la segunda se limitó a cumplir. Mansurrón. 
  4. Pituso. 583 Kg: En la primera vara el picador castigo bajo y no rectificó. El toro empujó pero perdió las manos. En la segunda entrada se dejó pegar pero el piquero lo castigó trasero. Manso y con complicaciones en la muleta.
  5. Cantino. 541 Kg: Cuando entró al caballo se dejó castigar. El Algabeño lo sacó del caballo sin un capotazo. En la segunda entrada se limitó a cumplir. Cumplió en el caballo pero se rajó en la muleta. 
  6. Cubitón. 590 Kg. En la primera pelea con el montado se dolió y no tuvo fijeza. En la segunda vara el picador se agarró arriba, pero deslució tapándole la salida. Manso encastado con un buen pitón izquierdo.

Cuadrillas y otros:

Casi lleno en tarde calurosa. Confirmó la alternativa el torero valenciano, Román. Su primero se partió la pezuña de una mano durante la ladi y tuvo que abreviar. El tercero comenzó a cojear ostensiblemente durante la faena de muleta y el matador tuvo que tomar el acero En el cuarto toro tuvieron que salir tres toros al ruedo por devolución de los dos primeros. 

En el sexto se lucieron en banderillas Raúl Martí y Hazem, El Sirio. Ambos tuvieron que desmonterarse. En el quinto puso un buen par Raúl Caricol, y El Algabeño lidió con mucha sobriedad en este toro.

Comentarios:

Después de tantas corridas celebradas en este ciclo isidril, lo único que se echaba en fala era el toreo a la verónica. Solo un par de toreros la han ejecutado con estilo, uno Morenito de Aranda, el otro no recuerdo, y tuvo que llegar un veterano, con un pie casi en la despedida, y mostrar a los espectadores que es una de las suertes más bellas de la que se ejecutan en tauromaquia. Su autor fue Enrique Ponce, un torero que ha tenido problemas para que la afición venteña reconociera sus facultades, por una razón muy simple, porque casi siempre las ha ocultado con el toro comercial y en la mayoría de las veces tratando de emplear las triquiñuelas con su muleta, y eso la afición de Las Ventas nunca se lo ha perdonado. Ayer recibió a su primero con unas verónicas ajustadas hasta que consiguió pararlo, pero es un torero que lleva la trampa como bandera, ya que en lugar echar la pierna contraria para adelante e intentar ganarle terreno a su enemigo, escondía del cite y de esa manera daba la impresión que cargaba la suerte. Si no hubiera sido por esos detalles con los cuales ha engañado a la ignorancia de los públicos festivaleros, hoy estaríamos reconociendo a un gran torero. Pero….

En su primero se dobló con él con mucha torería levantando los olés de los espectadores, pero el toro al segundo muletazo perdió las manos. Eso no fue óbice para que el torero trazara unas tandas de redondos y naturales sin descomponer la figura y rematadas en la cadera que levantaron el ánimo de los presentes, unos de ellas cerradas con pases de pecho rematados en el hombro contrario. La espada le privó de los trofeos. En su segundo se montó el sainete de los corrales. Tuvieron que salir tres toros para que el torero valenciano pudiera cumplir con su cometido que era torear. Pero el animal venía avisado de todo lo que había ocurrido en el ruedo y cuando llegó a la muleta diferenciaba entre la muleta y quien la manejaba y se limitó a buscar lo que dejaba atrás. El torero tuvo que cambiar el guión de su faena y en lugar de intentar meterlo en la franela, optó por una lidia preparándolo para la suerte final.

Román recibió de manos del maestro de Chivas la confirmación, pero con tan mala suerte que el toro de su confirmación se rompió una pezuña y tuvo que despenarlo sin tener la oportunidad de probarlo en la muleta A su segundo lo recibió en los medios dándole una tanda de redondos con más entusiasmo que torería. El toro mostró un buen pitón izquierdo, pero el torero no lo entendió, le dio una tanda de tres naturales aguantando la acometividad de su enemigo, pero remataba por arriba, quitando mucha brillantez a su faena. Volvió al pitón derecho pero por ese lado el toro se quejaba. El animal se fue quedando corto en la embestida dificultando con ello la labor del torero, que se fue apagando como la tarde. Echó mano del recurso de los remates finales dando unos redondos invertidos con el propósito de darle fuste a su faena, pero lamentablemente esta no existió como tal.

Al primero de Daniel Luque lo citó desde los medios, pero sus muletazos carecieron de profundidad ya que los remató por alto en lugar de vaciar la embestida del toro en la cadera. Durante la faena el animal comenzó a cojear y el torero abrevió la faena. En su segundo se dobló con él hasta conseguir sacarlo a los medios, pero el burel adolecía de recorrido. El sevillano lo intentó al natural y en redondos, pero su enemigo no transmitía nada y su muleta tampoco, a pesar de prolongar la faena innecesariamente, lo único que consiguió fue aburrir a los presentes. De esta manera terminó su primera comparecencia en la feria. 



©Pepeíllo

jueves, 19 de mayo de 2016

18 de mayo de 2016: Una pena, torero


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Ganadería

6 Toros de la ganadería de Fuente Ymbro. Procedencia Jandilla. Los tres primeros mal presentados, Mansos, faltos de fuerza y descastados. El primero fue devuelto a los corrales y en su lugar salió un sobrero de Buenavista, de procedencia Juan Pedro Domecq, con el trapío del medio toro. Algunos ejemplares fueron pitados en el arrastre.

Terna:
  • Diego Urdiales: De azul pavo real y oro. Estocada desprendía y descabello. Dos avisos. Saludos desde los medios. Estocada saliéndose de la suerte. Silencio.
  • Miguel Ángel Perera: De verde seco y oro. Pinchazo y estocada baja y trasera. Silencio. Pinchazo y estocada trasera y caída. Aviso. Silencio. 
  • Talavante: De azul cielo. Estocada desprendía. Petición minoritaria. Saludos. Estocada desprendía perdiendo la muleta. Aviso. Oreja. 

Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito.

Le costó al usía devolver al primero, dio la impresión que lo tenía que pagar de su bolsillo, y ante esta situación trató de ahorrarse un toro. Concedió un trofeo a Talavante en el sexto sin petición mayoritaria.


Suerte de varas
  1. Desastre. 537 Kg: Acudió suelto al caballo y el picador le tapó la salida. En la segunda entrada recibió un picotazo. Blando y noble.
  2. Pelicano. 546 Kg. En la primera vara no se empleó y como no lo habían parado de salida, continuó suelto. Lo puso en suerte el torero y el animal se marchó a terrenos de nadie. Acudió al caballo en terrenos del 10. Manso, blando y excesiva nobleza para ser un animal considerado fiero. 
  3. Iluminado. 510 Kg: Le tapó la salida y blandeó en el caballo. En la segunda vara acudió suelto y salió suelto al sentir el castigo. Manso, blando y descastado. 
  4. Víbora. 548 579 Kg: No se entregó en la pelea y el montado no le hizo ni sangre. En la segunda vara más de lo mismo. Manso y descastado.
  5. Embriagado. 520 Kg: En la primera vara empujó y derribó al montado debido a la impericia del picador. En la segunda se limitó a sujetarlo. Manso blando y descastado.
  6. Hurón. 560 Kg. De nuevo se produjo otro derribo por culpa del picador. En cuanto el toro acude a los pechos del caballo como debería ser, los picadores cantan la gallina. Manso declarado.

Cuadrillas y otros:

En tarde de no hay entradas se celebró la duodécima corrida del ciclo ferial en tarde espléndida de sol y de calor. Se guardo un minuto de silencio en memoria del novillero peruano Renatto Motta. fallecido a consecuencia de las heridas inferidas por un novillo en la plaza de toros del Poblado de Malco, en Ayacucho

El sexto toro derribó y con el caballo en el suelo, trajo en jaque a las cuadrillas que no sabían cómo pararlo. Los monosabios tuvieron que poner pies en polvorosa en varias ocasiones al entrar el toro en la zona donde se encontraban intentando levantar al caballo.

En banderillas se desmonteraron, Juan José Trujillo en el tercero al colocar un par sensacional, y Curro Javier en el quinto. La cara opuesta de la moneda la sufrió el primero al lidiar el sexto. Estuvo francamente desafortunado. 

Comentarios:

Diego Urdiales, un torero con empaque de los pocos matadores que citan con la muleta planchada, dando el medio pecho, llevando al toro toreado en la muleta y quedando colocado para el siguiente muletazo, se ha puesto al servicio de los taurinos y su toreo no está hecho para el tipo de toro que se lidió ayer y que sirve a las figuras para engañar al respetable. Dado su poderío y sus conocimientos de los terrenos necesita un toro exigente y que haya que poderle, y aunque ayer mató al único animal de la corrida que se desplazó, no estuvo a la altura de lo que se esperaba de él. No estuvo mal con el que abrió plaza, un sobrero de Buenavista, con detalles de maestro, pero su actuación estuvo algo por debajo de sus conocimientos, dejando un mal sabor de boca en los aficionados, ya que dio la impresión de no querer empañar la actuación de sus compañeros de cartel, y que su cometido era abrir plaza. No obstante mostró la diferencia que existe en la forma de interpretar su toreo y el de sus compañeros de terna. En este toro se pasó de faena y recibió dos avisos de la presidencia, hecho que enfrió los ánimos del público. En su segundo no se le vio a gusto delante de su enemigo un manso sin casta que se quedaba corto en la muleta y no transmitió nada a los tendidos ni permitió que el torero lo hiciera.

Miguel Ángel Perera, un torero de los considerados figuras acudió a su primera comparecencia en el coso venteño como es habitual en él, con la lección aprendida desde el hotel y se limitó a hacer la misma faena a sus dos enemigos tal y como él la entiende. Dar pases colocándose en la pala del pitón, sin cargar la suerte en ningún momento, toreando para fuera y descomponiendo la figura con el fin de rematar los muletazos lo más lejos posible. Desde luego es lo más cómodo para él y de esta manera no se complica la vida y puede anunciarse en otras plazas como vulgarmente se dice, sin despeinarse, y si de esta manera el público valora su toreo, para que se iba a exponer intentando torear. Pero el aficionado entiende que las figuras deben demostrar que lo son delante del toro-toro, y cuando despliegan el capote y la muleta mostrar a los espectadores que el lugar que ocupan en el escalafón no es producto de una tarde con suerte. A pesar de este toreo ventajista sufrió varios enganchones y su enemigo, manso, blando y noble que se permitió el lijo de desarmarlo. A su segundo y después de citarlo desde el anillo solo consiguió un derechazo templado, pero sin fuste. Al final dio la impresión que el toro estuvo por encima del torero. 

Talavante por su parte comenzó la faena en el 6, recibiéndolo con unos estatuarios, para a continuación llevárselo al anillo. Un cambio de manos improvisado fue muy jaleado por la parroquia del torero. Pero su enemigo terminó defendiéndose por falta de fuerza o quizá porque no le gustó el terreno que le dio el pacense. El caso es que el matador en un descuido de la faena sufrió un revolcón sin consecuencias. El torero solo consiguió unos redondos desdibujados ya que en cuanto lo sometía mostraba su evidente flojedad. El sexto un manso de escuela, paseo al torero por las tablas del ruedo, hasta que el animal encontró cobijo en toriles, y Talavante encontró también el sitio adecuado para intentar no irse de vacío. Expuso delante de su enemigo sacándole lo que no tenía, tanto en el toreo al natural como en redondos, faena que fue más emotiva que artística, que debió conmover las emociones de sus seguidores, pero de ahí a pedir la oreja, muchos aficionados no entendieron. Tampoco la petición fue mayoritaria, pero el triunfalismo se ha impuesto en estos tiempos y el palco dio muestras evidentes de ello..



©Pepeíllo

miércoles, 18 de mayo de 2016

17 de mayo de 2016: Decepción ganadera

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

“Corrida de La Asociación de la Prensa”


Ganadería


6 Toros de la ganadería de Pedraza de Yeltes. Origen Juan Pedro Domecq y Díez en la línea de Matías Bernardos, Aldeanueva, el Pilar. De desigual presentación Unos con mucha romana y otros justos de presentación. En general manso y descastados, el tercero fue el único que se prestó en la muleta. Otros auténticos mulos, como el primero y segundo. 


Terna:

  • Manuel Escribano: De azul pavo real y oro. Estocada atravesada. Silencio. Estocada caída y atravesada. Lo levanta el puntillero y dos descabellos despenan al burel. Silencio
  • Juan del Álamo: De Estocada caída, aviso. Oreja. Estocada habilidosa que vale. Silencio. 
  • Juan Leal: De sangre de toro y oro. Pinchazo y estocada caída delantera y atravesada. Silencio en el toro de su confirmación. Pinchazo delantero que en el encuentro con su enemigo recibe un golpeen el pecho y estocada caída y atravesada. Saludos generosos de un público generoso.


Presidente: D. Julio Martínez Moreno.

A pesar de la blandura que mostraron algunos ejemplares lidiados, ninguno puso en duda las decisiones del presidente. 


Suerte de varas: 
  1. Mira-Bajo. 596 Kg: En la primera vara el piquero tuvo que rectificar, pero no le castigó y en la segunda tampoco y además salió suelto. Manso y descastado.
  2. Tontillo. 503 Kg. Se empleó en el caballo y le tapó la salida, como es habitual en estos tiempos. Salió suelto en ambas entradas y en la segunda no lo castigó el piquero. Manso y descastado.. 
  3. Holandero. 530 Kg: Acudió suelto al caballo y salió suelto al sentir el castigo. En la segunda prácticamente no existió. Protestas. Manso, mostrando excesiva nobleza en la muleta, dejándose torear. 
  4. Bellito. 579 Kg: Se enceló en el peto y se dejó pegar, el piquero le tapó la salida. En la segunda entrada al caballo hizo una fea pelea y el picador se limitó a sujetarlo. Manso y descastado.
  5. Resistente II. 630 Kg: Fue picado trasero la primera vez que entró al caballo y el burel manseó. En la segunda entrada lo tuvieron que meter debajo del peto. Manso y complicado en la muleta.
  6. Resistente. I 603 Kg. Hizo una fea pelea empujando con un pitón y sin fijeza. En la segunda vara manseó y el piquero le tapó la salida. Manso y descastado.


Cuadrillas y otros:

Con algo más de media plaza en el aforo, se celebró la corrida de La Asociación de la Prensa, donde asistió desde un burladero del tendido 10, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, a la cual el torero sevillano, Manuel Escribano, brindó su primer toro.

Se lució en banderillas Juan Leal en el tercero, al colocar un par asomándose al balcón.


Comentarios:

No fue una tarde para salir de la plaza comentando sobre las faenas de este o aquel torero, la tarde no ofreció ni la duda de las preferencias. Ni la oreja de Juan del Álamo dio para la discusión posible. Solo decir que fue un trofeo barato. El caso es que el torero salmantino intentó al principio de faena torear, sin descomponer la figura bajando la mano y rematando los muletazos en la cadera, pero en las siguientes tandas se diluyeron estas intenciones y se pasó al toreo moderno, con el cual se cortan orejas y satisfacen a espectadores menos exigentes. Lástima torero. Su segundo fue un animal que no transmitió nada a los tendidos. Por el pitón derecho tenía complicaciones y poco recorrido. El torero encontró la manera de justificar su actuación ofreciendo una faena al unipase y de esta manera sufrió un desarme y consiguió consumir el tiempo de la lidia aburriendo a los presentes.

Manuel Escribano debería plantearse el dejar de banderillear. Ayer dio un recital de cómo no debe hacerse esta suerte, pero imagino que su cuadrilla estará encantada, pero los aficionados, no. Pareó a toro pasado, y para justificar su pésima actuación, en el cuarto expuso en un par al quiebro colocando las banderillas al violín. Ya con la pañosa en la mano y ante su primero, un manso y descastado animal, continuó su vulgaridad citando con el pico de la muleta y como su faena no tuvo la repercusión esperada decidió tomar el acero. En su segundo no consiguió olvidar la sosería del descastado animal, la aumento con la vulgaridad de su muleta, y viendo que ese no era el camino que esperaban los espectadores decidió despenarlo 

Juan Leal recibió al toro de su confirmación con la muleta plegada y casi se lo lleva por delante, voluntad puso el joven torero. El toro fue un autentico burro que no le dio ninguna oportunidad al francés. Los espectadores guardaron un respetuoso silencio ante la aptitud del astado esperando que sus hermanos lograran levantar la tarde. Una pena que el toro de su alternativa fuera un auténtico “Toro de Guisando”, donde por las redes sociales se corrió la noticia que habían sido manipuladas sus defensa, ya que la foto del apartado no se correspondía con las del mismo toro en el campo. Dicho queda, ya que de ser verídico el hecho, las autoridades deberían tomar cartas en el asunto. A su segundo lo citó de hinojos desde el anillo dándole una serie de muletazos que encandilaron al público. Pero el toreo es de pie y así fue donde no pudo con su enemigo, ya que su muleta no encontró el mando necesario, colocándose fuera de cacho. Como el manso se le paró echó mano del socorrido arrimón, donde mostró valentía, pero una valentía engañosa, ya que el toro tuvo su momento al principio de faena y ahí era donde el torero tenía que haber demostrado su valor y su torería, pero….

No dio para más la tarde, ni los aficionados lo deseaban ya que bastante mansedumbre había salido por chiqueros 



©Pepeíllo

martes, 17 de mayo de 2016

16 de mayo de 2016: Casta y voluntad torera

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de novillos

Ganadería

6 Novillos de El Montecillo. Origen Juan Pedro Domecq y Díez y Juan Pedro Domecq Solís. Sin brillar en exceso, los astados de Francisco medina no defraudaron a los presentes. En general la novillada vino muy pareja y bien presentada, con trapío, donde algún espectador comentaba que algunos ejemplares eran toros de figuras. Seguro que llevaría razón. En el juego ofrecido apareció la mansedumbre pero unido a la casta y la disposición de los novilleros, la emoción caló en los tendidos.

Terna:

  • Filiberto: De fucsia y oro. 3 pinchazos, aviso y estocada muy contraria, aviso. Silencio. El matador se hizo daño en la mano y entró en la enfermería para no aparecer más. 
  • Juan de Castilla: De blanco y oro. Estocada tirándose como un cañón. Aplausos. Estocada por el mató por Filiberto. Silencio. Estocada trasera, caída y tendida en el segundo de su lote. Vuelta al ruedo tras petición minoritaria. Estocada atravesada y atravesada en el mató por su compañero Luis David Adame. Oreja. 
  • Luis David Adame: De celeste y oro. Pinchazo y estocada baja tirándose con vergüenza torera en el único que mató al recibir una cornada en la pierna izquierda. Se retiró a la enfermería y no volvió al ruedo. Oreja.

Presidente: D. Jesús María Gómez Martín. 

Sin problemas en las decisiones del presidente. Le costó sacar el pañuelo en la oreja que le solicitó el público para Juan de Castilla, pero al final la concedió. El torero en el conjunto de su labor, se lo merecía.

Suerte de varas: 

  1. Garrafa. 461 Kg: En la primera vara empujó con genio pero salió suelto de la suerte, y en la segunda acudió presto al cite del montado pero peleó defendiéndose y volvió a salir suelto. Manso con algo de casta. .
  2. Habanero. 499 Kg. Cuando entró al caballo por primera vez se dejó pegar se defendió y derribó al caballo. En la segunda manseó y salió suelto. Manso con casta y genio.
  3. Marc. 505 Kg: El picador le tapó la salida y se limitó a sujetarlo sin castigarlo. En la segunda mostró mansedumbre. No desmostró nada en el caballo pero se dejó torear en la muleta. 
  4. Grabador. 480 Kg: En ambas entradas al caballo le costó acuidr a la cita del picador, pero se defendió y en la segunda salió suelto. Manso que ha desarrollado sentido en la faena de muleta. 
  5. Fandanguero. 460 Kg: En las dos veces que acudió al montado en la primera ser repuchó y en la segunda se defendió y el picador se limitó a sujetarlo. Manso encastado que ha transmitido emoción a los tendidos durante la faena de muleta, acudiendo al engaño con ambos pitones.
  6. Perezoso. 491 Kg. Acudió suelto al caballo y el picador lo castigó, el burel se defendió. En la segunda entrada recibió un picotazo. El novillo manso con algo de casta.

Cuadrillas y otros: 

Con unos tres cuartos de entrada, y con una temperatura agradable, ya era hora que apareciera la primavera, se celebro la segunda novillada del ciclo isidril, donde al finalizar el paseíllo se guardo un minuto de silencio en recuerdo de la muerte José Gómez, Gallito, “Joselito, el Gallo”, producida en la plaza de Talavera de la Reina, un 16 de mayo de 1.920, propulsor de la construcción de esta plaza.

Una vez finalizada la lidia del primero se retiró a la enfermería el torero Filiberto al sufrir un corte en una mano. Este hecho a muchos espectadores les cogió por sorpresa, ya que no lo anuncian por los altavoces, En el tercero también fue enpitonado por su enemigo el torero peruano, Luis David Adame que aunque mató a su enemigo, entró a la enfermería y no volvió a salir. De esta manera el toero colombiano, Juan de Castilla le toque despenara cuatro enemigos, los dos de su lote más uno de cada compañero de terna. 

La labor de las cuadrillas rayó a un buen nivel, y aunque hubo novillos que pusieron en aprietos a algunos toreros de plata, todos en general aguantaron las acometidas con dignidad torera, destacando Miguel Martín y Alberto Zayas en el tercero, donde tuvieron que desmonterarse. También debió hacerlo su compañero Tomás López, por la lidia que llevó a cabo en este mismo novillo. Estuvo sensacional, dando los capotazos justos, sin que el animal le tocara el capote. 

En el sexto cuando ya el chulo de toriles tenía la puerta de abierta para que saliera el novillo, la volvió a cerrar ya que la intención de Juan de Castilla era recibirlo con el capote en el centro del redondel, pero el novillo no acuidó a su encuentro. 

Comentarios:

Juan de Castilla tuvo que torear cuatro de los seis novillos anunciados Además lo hizo poniendo ganas y valentía, y lo más importante, con vergüenza torera. Hay que resaltar que los tres acudieron al coso en novilleros, es decir, a triunfar o salir por la enfermería, En esta ocasión solo lo consiguió uno, que abandonó el coso por su propio pie, pero con una ovación cerrada de un público que agradeció su esfuerzo. Los aspirantes a matadores de toros no se comportaron como si ya tuvieran el cortijo comprado y el ganado pastando en él. Llegaron a la feria, como antaño hacían los toreros, a buscar los contratos, cada uno aplicando su sentir a su muleta y los espectadores así lo entendieron y se mostraron dispuestos a ofrecer a cada uno su premio. 

De esta manera premió a Juan de Castilla con una vuelta al ruedo en el quinto y una oreja en el sexto, que le supo a gloria, como a gloria supo a los aficionados el juego de los novillos, que aunque no se dejaron la mansedumbre en la dehesa tampoco olvidaron la casta. En su primero se dobló con él con el propósito de sujetar al manso en la muleta, dándole una tanda de redondos aguantando la incierta embestida del novillo. Se le vieron maneras al torero colombiano en el manejo de la pañosa. Pero cometió un error, cerró al novillo y a partir de aquí el animal se rajó. El cuarto tuvo un feo detalle, al comienzo de faena perdió las manos y se echó. El burel desarrollo sentido y en cada muletazo sabía lo que dejaba atrás. El torero estuvo digno en su labor. En el quinto y después del pase cambiado, continuó con una tanda de derechazos donde el animal entraba al trapo con claridad, pero el torero se limitó a aguantarlo en la muleta, colocándose al hilo del pitón. Al natural acudía a todas las citas del torero, pero a la faena le faltó mando El burel estuvo por encima del torero Al sexto comenzó toreándolo en redondos con más entusiasmo que torería. El manso se refugió en tablas y allí el torero le plantó cara ofreciendo su muleta detrás de su entusiasmo lleno de un valor seco que caló en los tendidos. El público le concedió una oreja merecida por la labor que llevó a cabo en una tarde donde las desgracias se cebaron con sus compañeros. 

A Luis David Adame le premió con un apéndice en el tercero de la tarde, el único que mató, y a su compañero de cartel Filiberto, con un silencio en el primero y único que despenó, ya que el novillo no se prestó al lucimiento, pero al chaval se le vio dispuesto con un manso con algo de casta que se marchó a toriles en cuanto le abrió la puerta de la muleta. Al principio de faena lo recibió con unos muletazos por alto sin enmendase, añadiendo unos adornos para sacar al novillo a los medios. Pero el animal salió huyendo a querencias y allí el torero se fajó con él llevando a cabo una faena bulliciosa y valor. El torero hizo lo que supo hacer, pero nunca perdió la cara a su enemigo. A consecuencia de una herida en la mano al entrar a matar se retiró a la enfermería para no comparecer más en el ruedo.

Luis David Adame recibió al tercero con un pase cambiado, que aunque esta suerte lleva la emoción a los tendidos, en realidad es restarle un muletazo al animal, pero hay que contentar a todos. A continuación manejó el engaño con temple, dando una serie ligada de redondos al hilo, consiguiendo dos de ellos bajando la mano y llevando prendido en los vuelos de la muleta a su enemigo. Continuó en redondos dejando la pañosa retrasada, por lo cual se quedó al descubierto, y la casta de su enemigo se lo llevó por delante, infiriéndole un puntazo en la pierna izquierda, que no le impidió rematar a su enemigo con un torniquete en el muslo, sacando casta de su voluntad torera. Se retiró a la enfermería para no salir más. 

No dio la tarde para más cuentos, solo les deseo a los coletas su pronta recuperación, para que puedan continuar en esta lucha encarnizada por llegar a ser alguien en esta profesión.



©Pepeíllo