jueves, 16 de mayo de 2019

15 de mayo de 2019. Un presidente que debe dimitir.

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

2ª de Feria. Corrida de toros. 

“Un presidente que debe dimitir” 

Ganadería 

6 Toros de Fuente Ymbro, procedencia Jandilla. Bien presentados y astifinos, excepto el cuarto sin trapío, mansos, descastados y blandos, el tercero llegó a la muleta con tranco y repitiendo en las embestidas. 

Terna: 
  • Finito de Córdoba: De berenjena y oro. Pinchazo hondo y sartenazo infame. Bronca. Pinchazo, estocada perpendicular y dos descabellos. Bronca. 
  • Diego Urdiales: De marino y oro. Pinchazo, estocada baja y trasera y cuatro descabellos tras aviso. Silencio. Pinchazo hondo que vale después de pasar en falso. Silencio. 
  • Miguel Ángel Perera: De verde y oro. Estocada muy trasera en la suerte contraria 2 orejas. Pinchazo y pinchazo hondo que despena al animal. Silencio. 
Presidente: D. Gonzalo J. de Villa Parro. 

No habría palabras para calificar la labor de este presidente. Se puso por montera lo que los aficionados llevamos protestando durante años, concediendo las dos orejas a Miguel Ángel Perera, en el tercero de la tarde: primero subiendo a los altares el toreo vulgar y segundo permitiendo que tanto los toreros de plata de su cuadrilla, como los mulilleros dejaran al coso madrileño en la más absoluta miseria. Después de esta actuación lo mínimo que debería hacer es dimitir, por lo menos por el bien de la Fiesta y por la seriedad que esta plaza representa. . 

Suerte de varas: 

  1. Tremendo.. 512 Kg. Negro bragado. En las dos entradas al caballo se dejó pegar en una fea pelea en el caballo, acudiendo descompuesto al montado. En el último tercio se dejó torear. 
  2. Indómito. 656 Kg. Negro listón. En la primera entrada el piquero lo castigó en el brazuelo, derribándolo, y en la segunda salió suelto, mostrando su condición de manso y descastado. 
  3. Pijotero. 549 Kg: Castaño. No lo castigó el picador, el animal no se empleó y le tapó la salida. En la muleta estuvo por encima del torero. 
  4. Jaranero. 621 Kg:. Castaño. En la primera vara derribó y fue castigado trasero. En la segunda entrada se repuchó. Manso y descastado. 
  5. Ditero. 521 Kg: Negro listón. El picador se limitó a sujetarlo tapándole la salida. Mansote. . 
  6. Taranto. 557 Kg. Negro. En la primera entrada el picador marró, el animal empujó sin clase y con música de estribo. Manso e inválido. 
Cuadrillas y otros. 

En tarde calurosa el coso venteño registró el primer lleno de la feria en la fiesta del Santo Patrón, San Isidro Labrador. Los picadores volvieron a las andadas de picar trasero y tapándole la salida a los toros, pero visto lo que se vio ayer en la plaza, a nadie debe extrañar que ocurra esto ya que las autoridades no cumplen con su cometido, permitiendo que estos señores del castoreño campen a sus anchas, mostrando un desconocimiento supino en el manejo del caballo. 

En el sexto se desmonteraron los toreros de plata, Curro Javier y Vicente Herrera en el tercio de banderillas, aunque el que debió desmonterar fue Javier Ambel que se lució durante la lidia de este toro, mostrando un temple y colocación que no mostró su torero. 

Tanto Urdiales como Perera brindaron al Rey Emérito la faena de uno de sus toros. 

Comentarios: 

Otro de los detalles que dejaron a los aficionados sorprendidos fue el anuncio de Finito de Córdoba en esta feria. El motivo de esta inclusión en esta plaza y en otras que gestiona este empresario, puede ser un ajuste de cuentas entre ambos. Es lo que se comenta por los mentideros, otra explicación no tiene, ya que metidos en faena este torero lleva mucho tiempo sin justificar su inclusión, no en esta feria, sino en otras de menor repercusión mediática. En una palabra, miserias de despachos que siempre pagan los mismos, La Fiesta y los aficionados. Si a esto unimos la incompetencia que existe en los palcos, las dos orejas regaladas a Perera puede considerarse de una importancia baladí, pero que pone en tela de juicio la seriedad de los representantes de la autoridad.. 

Como decía, Finito de Córdoba vino a cobrar y punto. Su labor no tuvo otro sentido. 

Pero antes de que los aficionados sacaran a relucir sus protestas, Urdiales había despenado al segundo de la tarde sin pena ni gloria. Limitándose a pasar por la muleta a un animal que tuvo la virtud de no rodar por la arena, ya que su condición de manso y descastado no le permitió entregarse en la pelea. Al final de faena consiguió tres muletazos templados, pero no fue suficiente dada su condición de figura. El quinto se desplazó bien por ambos pitones, pero el matador riojano no tuvo su tarde, se limitó a pasarlo por la muleta en redondos. Cuando lo intentó al natural al burel le costaba humillar y el torero tuvo que tirar del recurso de los trapazos, mostrando en su labor mucha desconfianza que no le permitió en esta ocasión encontrar el sitio desde donde se manda como torero. 

Miguel Ángel Perera se encontró en su primero con un enemigo que fue de largo a todo los cites, pero el extremeño hizo lo que ha hecho siempre, torear para fuera, descomponiendo la figura y una falta evidente de colocación, es decir el antitoreo, pero eso es lo que manda en esta fiesta que se han inventado los taurinos. El animal no se cansó de embestir y el extremeño de reinventarse lo que hizo en otras tarde de éxito, pero desgraciadamente para ellos y para los aficionados eso en Madrid no cuela. La sorpresa es que ese tipo de toreo le valió la Puerta Grande, ante la indignación de los aficionados presentes, que sacaron a relucir las protestas pidiendo la dimisión del presidente, ya que permitió una serie de atrocidades, como que los mulilleros ralenticen su función de retirar el cadáver del toro mientras que un peón de su cuadrilla se recreaba en cortar la primera oreja del animal. Una oreja hubiera sido lo justo. En el sexto el toro se derrumbó al tercer muletazo. El torero continuó con su labor mientras los aficionados le lanzaban al presidente sus quejas al grito de: Fuera del palco. Esperamos que el presidente medite su futuro y no vuelva a ocupar el palco presidencial.

Pepeillo.

miércoles, 15 de mayo de 2019

14 de Mayo de 2019. Fallaron los coletas

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

1ª de Feria. Corrida de toros. 

“Fallaron los coletas” 

Ganadería 

6 Toros de La Quinta, encaste Santa Coloma, línea Joaquín Buendía. Bien presentada aunque algunos ejemplares vinieron con mucha romana y fuera de tipo El juego ofrecido fue variado pero cada uno de los toreros tuvo su oportunidad de triunfo. Salvo el primero y el sexto su juego no defraudo a los presentes. Varios de ellos fueron aplaudidos en el arrastre. 

Terna: 
  • Rubén Pinar: De rosa palo y oro. Pinchazo en la suerte contraria y sartenazo de libro. Silencio. Metisaca y estocada contraria que vale. División de opiniones cuando saluda. 
  • Javier Cortés: De purísima y oro. Estocada trasera y tendida. Ovación. Pinchazo y dos descabellos, el último tras aviso. 
  • Thomás Dufau: De azul noche y oro. Dos pinchazos, el primero perdiendo la muleta y el segundo por no pasar el “fielato” y estocada trasera y tendida tras aviso.. Estocada trasera y tendida. Silencio. 
Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito. 

Sin novedad en sus funciones salvo la polémica de gestos que montó con Javier Cortés en el quinto. El torero le pedía el cambio, y el usía le indicaba que entrara de nuevo el toro al caballo pero cerrándolo más, ya que en la segunda vara lo colocó en el anillo del ruedo, con buenas intenciones, pero desde esa distancia el animal no mostró en ningún momento intención de acudir al caballo. 

Suerte de varas:
  1. Malastardes.. 588 Kg. Negro entrepelado, bragado meano. En la primera entrada al caballo se dejó pegar pero sin fijeza. En la segunda el picador no estuvo acertado y se limitó a sujetarlo. Manso, descastado, noble y sin recorrido en la muleta. 
  2. Bailaor. 621 Kg. Cárdeno, girón, corrido, calcetero. Fue muy mal picado. En la primera vara, lo castigó en los bajos y salió suelto. En la segunda picó trasero. El animal se limitó a dejarse pegar. Algo blando de remos pero llegó a la muleta con movilidad. 
  3. Coronel. 566 Kg: Negro listón. En la primera vara empujó con clase, fue castigado trasero y salió suelto. En la segunda entrada empujó en el peto pero se repuchó. Con casta y el torero estuvo por debajo de su enemigo. 
  4. Jinete. 582 Kg:. Cárdeno bragado meano. Cumplió en el caballo, pero mostrando mansedumbre, sin embargo puso en bandeja el triunfo al torero. 
  5. Fogoso. 575 Kg: Cárdeno. En la primera vara derribó y en la segunda el piquero se agarró bien, levantando los aplausos de los tendidos. En la tercera lo puso el torero de largo pero el animal no mostró intenciones de acudir de nuevo al montado. Toro de buen juego pero fue desaprovechado en la muleta. 
  6. Ramonero. 637 Kg..Cárdeno. En las dos entradas que hizo al caballo mostró su condición de manso. Llevaba en su esqueleto 637 kg. 
Cuadrillas y otros. 

En tarde primaveral se celebró la primera corrida del ciclo de San Isidro, donde el coso venteño registro media entrada. Los toreros de plata mostraron una disposición que hace tiempo no se veía. No quiero destacar a nadie ya que todos estuvieron a la altura de su profesión. Nadie intentó escurrir el bulto, también en la colocación de los rehiletes dieron un recital de profesionalidad, todos en general intentaron ganar la cara a su enemigo, unos lo consiguieron y otros no, pero con la intención bastaba. Hubo quien tuvo que tomar el olivo ante la acometida de su enemigo y lo hizo con dignidad 

Como destacado me referiré al picador, Juan Francisco Peña, que colocó un puyazo al quinto que le sirvió abandonar el ruedo entre aplausos. Sus compañeros debían aprender, o posiblemente sea él el que no quera entrar en ese círculo donde se ha normalizado el puyazo trasero, en el brazuelo y para más infamia, tapándoles la salida a los toros. 

Rubén Pinar brindó la lidia del primero de su lote al médico de la plaza, García Padrós. 

Comentarios

Los espadas que se enfrentaron a los astados de La Quinta eran toreros modestos, por ese motivo no estuvieron a la altura que requería la lidia de sus enemigos. Trajeron envueltos en sus engaños solo voluntad, pero una voluntad engañosa ya que los aficionados pudieron comprobar que ante enemigos exigentes hay que dar la cara y por derecho. Ninguno de los tres estuvo a la altura que requería el guión, y como consecuencia se dejaron ir una oportunidad de plata ante un escaparate que les hubiera aupado en su carrera. Eso sí, hicieron lo que sabían hacer. Toda la corrida mostró condiciones para las afueras, pero hubo algunos toreros que no quisieron o no se enteraron de ello. 

Rubén Pinar sacó a su primero a los medios para no ofrecer nada interesante. Ni el toro ni el torero mostraron condiciones para ello. Desde el principio de faena se pudo observar que el pescado estaba vendido, y así fue. A su segundo lo sacó a los medios y allí recibió una serie aseada de redondos pero sin llegar a cruzarse en ningún momento al pitón contrario. El toro era de orejas y a pesar de la voluntad del torero por cumplir, su toreo no se acopló en ningún momento a las exigencias de su enemigo. Estuvo muy por debajo del toro. 

El primero de Javier Cortés tuvo mucha movilidad en la faena de muleta. El torero madrileño comenzó la faena mostrándole la muleta con la mano izquierda, consiguiendo una segunda tanda aseada de naturales, el toro perdió las manos. El torero cometió un error, cambió de mano a pesar que el pitón bueno de su enemigo era el izquierdo. Cuando volvió al pitón izquierdo el toro se derrumbó y le costó levantarse. En el quinto se repitió el guión, el astado le ofreció otra oportunidad, pero el torero ofreció una faena variada, consistente en muletazos templados mezclados con trapazos de principiante y con enganchones, eso sí, sin perder la postura de citar al hilo del pitón. 

El torero francés,Thomas  Dufau se encontró en el primero de su lote a un animal encastadito y no pudo con él. No se comprendió desde los tendidos como a un toro de esas condiciones no lo sometió por bajo, rematando los muletazos por alto. En la segunda tanda lo desbordó y el matador no encontró el mando que requería su enemigo, por más remató la faena con trapazos indignos de un matador que quiere ser torero. El sexto no le dio oportunidad. Un animal fuera de tipo que aunque iba bien por ambos pitones, le costaba repetir y terminó parándose, con lo cual el torero solo pudo mostrar voluntad. 

©Pepeíllo.

15 de mayo 2019. Un presidente que debe dimitir.

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

2ª de Feria. Corrida de toros. 

“Un presidente que debe dimitir” 

Ganadería 

6 Toros de Fuente Ymbro, procedencia Jandilla. Bien presentados y astifinos, excepto el cuarto sin trapío, mansos, descastados y blandos, el tercero llegó a la muleta con tranco y repitiendo en las embestidas. 

Terna: 
  • Finito de Córdoba: De berenjena y oro. Pinchazo hondo y sartenazo infame. Bronca. Pinchazo, estocada perpendicular y dos descabellos. Bronca. 
  • Diego Urdiales: De marino y oro. Pinchazo, estocada baja y trasera y cuatro descabellos tras aviso. Silencio. Pinchazo hondo que vale después de pasar en falso. Silencio. 
  • Miguel Ángel Perera: De verde y oro. Estocada muy trasera en la suerte contraria 2 orejas. Pinchazo y pinchazo hondo que despena al animal. Silencio. 
Presidente: D. Gonzalo J. de Villa Parro. 

No habría palabras para calificar la labor de este presidente. Se puso por montera lo que los aficionados llevamos protestando durante años, concediendo las dos orejas a Miguel Ángel Perera, en el tercero de la tarde: primero subiendo a los altares el toreo vulgar y segundo permitiendo que tanto los toreros de plata de su cuadrilla, como los mulilleros dejaran al coso madrileño en la más absoluta miseria. Después de esta actuación lo mínimo que debería hacer es dimitir, por lo menos por el bien de la Fiesta y por la seriedad que esta plaza representa. . 

Suerte de varas: 

  1. Tremendo.. 512 Kg. Negro bragado. En las dos entradas al caballo se dejó pegar en una fea pelea en el caballo, acudiendo descompuesto al montado. En el último tercio se dejó torear. 
  2. Indómito. 656 Kg. Negro listón. En la primera entrada el piquero lo castigó en el brazuelo, derribándolo, y en la segunda salió suelto, mostrando su condición de manso y descastado. 
  3. Pijotero. 549 Kg: Castaño. No lo castigó el picador, el animal no se empleó y le tapó la salida. En la muleta estuvo por encima del torero. 
  4. Jaranero. 621 Kg:. Castaño. En la primera vara derribó y fue castigado trasero. En la segunda entrada se repuchó. Manso y descastado. 
  5. Ditero. 521 Kg: Negro listón. El picador se limitó a sujetarlo tapándole la salida. Mansote. . 
  6. Taranto. 557 Kg. Negro. En la primera entrada el picador marró, el animal empujó sin clase y con música de estribo. Manso e inválido. 
Cuadrillas y otros. 

En tarde calurosa el coso venteño registró el primer lleno de la feria en la fiesta del Santo Patrón, San Isidro Labrador. Los picadores volvieron a las andadas de picar trasero y tapándole la salida a los toros, pero visto lo que se vio ayer en la plaza, a nadie debe extrañar que ocurra esto ya que las autoridades no cumplen con su cometido, permitiendo que estos señores del castoreño campen a sus anchas, mostrando un desconocimiento supino en el manejo del caballo. 

En el sexto se desmonteraron los toreros de plata, Curro Javier y Vicente Herrera en el tercio de banderillas, aunque el que debió desmonterar fue Javier Ambel que se lució durante la lidia de este toro, mostrando un temple y colocación que no mostró su torero. 

Tanto Urdiales como Perera brindaron al Rey Emérito la faena de uno de sus toros. 

Comentarios: 

Otro de los detalles que dejaron a los aficionados sorprendidos fue el anuncio de Finito de Córdoba en esta feria. El motivo de esta inclusión en esta plaza y en otras que gestiona este empresario, puede ser un ajuste de cuentas entre ambos. Es lo que se comenta por los mentideros, otra explicación no tiene, ya que metidos en faena este torero lleva mucho tiempo sin justificar su inclusión, no en esta feria, sino en otras de menor repercusión mediática. En una palabra, miserias de despachos que siempre pagan los mismos, La Fiesta y los aficionados. Si a esto unimos la incompetencia que existe en los palcos, las dos orejas regaladas a Perera puede considerarse de una importancia baladí, pero que pone en tela de juicio la seriedad de los representantes de la autoridad.. 

Como decía, Finito de Córdoba vino a cobrar y punto. Su labor no tuvo otro sentido. 

Pero antes de que los aficionados sacaran a relucir sus protestas, Urdiales había despenado al segundo de la tarde sin pena ni gloria. Limitándose a pasar por la muleta a un animal que tuvo la virtud de no rodar por la arena, ya que su condición de manso y descastado no le permitió entregarse en la pelea. Al final de faena consiguió tres muletazos templados, pero no fue suficiente dada su condición de figura. El quinto se desplazó bien por ambos pitones, pero el matador riojano no tuvo su tarde, se limitó a pasarlo por la muleta en redondos. Cuando lo intentó al natural al burel le costaba humillar y el torero tuvo que tirar del recurso de los trapazos, mostrando en su labor mucha desconfianza que no le permitió en esta ocasión encontrar el sitio desde donde se manda como torero. 

Miguel Ángel Perera se encontró en su primero con un enemigo que fue de largo a todo los cites, pero el extremeño hizo lo que ha hecho siempre, torear para fuera, descomponiendo la figura y una falta evidente de colocación, es decir, el antitoreo, pero eso es lo que manda en esta fiesta que se han inventado los taurinos. El animal no se cansó de embestir y el extremeño de reinventarse lo que hizo en otras tarde de éxito, pero desgraciadamente para ellos y para los aficionados eso en Madrid no cuela. La sorpresa es que ese tipo de toreo le valió la Puerta Grande, ante la indignación de los aficionados presentes, que sacaron a relucir las protestas pidiendo la dimisión del presidente, ya que permitió una serie de atrocidades, como que los mulilleros ralenticen su función de retirar el cadáver del toro mientras que un peón de su cuadrilla se recreaba en cortar la primera oreja del animal. Una oreja hubiera sido lo justo. En el sexto el toro se derrumbó al tercer muletazo. El torero continuó con su labor mientras los aficionados le lanzaban al presidente sus quejas al grito de: Fuera del palco. Esperamos que el presidente medite su futuro y no vuelva a ocupar el palco presidencial. 

©Pepeíllo.

domingo, 24 de marzo de 2019

“Los primeros bostezos llegaron a los tendidos.”

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

Primer festejo de la temporada. Corrida de novillos. 

Ganadería 

6 Novillos de Fuente Ymbro, procedencia Jandilla, bien presentados salvo el quinto que le salvaba la cara. A excepción del sexto, en general mansa y descastada dejándose torear en la muleta. El primero flojo de remos, fue protestado. En la pelea en el caballo se salvó el primero, sus hermanos de camada ofrecieron un juego de mansos.

Terna: 
  • Rafael González: De grana y oro. Pinchazo y estocada contraria. Silencio. En el cuarto, estocada caída que vale. Silencio. 
  • Ángel Téllez: De celeste y oro. Media estocada baja y descabello tras a viso. Tímidos plausos.. En el quinto, estocada baja y trasera. Aviso. Tímidos aplausos y protestas cuando saluda. 
  • Francisco de Manuel: De espuma de mar y oro. Estocada desprendida, aviso. Oreja. Estocada desprendía y algo trasera. Aplausos. 
Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito. 

Concedió una oreja en el tercero ante la persistencia el público orejero. Si no la hubiera concedido hubiera estado más a la altura de la categoría de la plaza. Los aficionados le protestaron el primer novillo por flojo, pero hizo caso omiso. 

Suerte de varas: 
  1. Impagado.. 483 Kg. En la primera entrada al caballo hizo una bonita pelea arrancándose de largo. En la segunda en piquero se limitó a marcar el castigo. Blandeó y fue protestado. 
  2. Soplón. 471 Kg. En la primera vara empujó en el peto pero quejándose del hierro y zarandeando el estribo. En la segunda fue mal picado y no se le vio su comportamiento. En la muleta fue un animal que parecía domesticado para ella. 
  3. Sacacuartos. 486 Kg: Salió suelto en ambas entradas y fue mal picado. El montado hasta se permitió la osadía de taparle la salida. Noble en la muleta. 
  4. Heráldico. 532 Kg:. .En la primera vara se defendió y en la segunda no se empleó. En la muleta presentó algunas complicaciones. 
  5. Insólito. 521 Kg: Hizo una fea pelea en el caballo. En la primera salió suelto y en la segunda el picador solo tenía el nombre. Manso y cumplidor en la muleta. 
  6. Retama. 486 Kg..En la primera entrada salió suelto y en la segunda fue para olvidar. Manso con algo de casta.. 
Cuadrillas y otros. 

En tarde de buena temperatura, el coso venteño registro un tercio largo de plaza. Llamó la atención que el tendido 7 se llenó casi al completo. 

En cuanto a lo que ocurrió en el ruedo, destacaron en banderillas Iván García y Fernando Sánchez en el sexto, que tuvieron que desmonterarse ante la petición insistente de los tendidos. El hecho de que banderilleara la cuadrilla, vino precedido de una protesta de los aficionados que rechazaron la voluntad del matador en colocar los rehiletes. En su primero lo hizo pero de manera vulgar, dejándose un palo en la mano al intentar colocar el tercero al quiebro. Con ello evitó que pareara Fernando Sánchez, torero de plata de garantías en la colocación de las banderillas, hecho que no gustó a los aficionados pero en esta ocasión tuvo que desistir. 

Miguel Martín y Víctor Pérez se lucieron pareando al primero de la tarde. Iván García estuvo muy aseado en la lidia del tercero. 

Comentarios: 

En los alrededores de mi asiento había muchas tertulias y algunas de ellas con temas que nada tenían que ver con lo que ocurría en el ruedo. Otros solitarios bostezaban, señal que lo que ocurría en el ruedo no los sacaban del sopor 

Desgraciadamente así era. Los tres matadores tuvieron su oportunidad y los tres la desaprovecharon. Ante novillos con nobleza y con embestidas dulces, pusieron de su parte la vulgaridad y con ello el aburrimiento de los presentes. Solo se salvo Francisco Manuel en el tercero, donde ligó unas series de redondos consiguiendo algunos muletazos aislados bajando la mano y templando la embestida de su enemigo. Todo lo demás sobró en una tarde de esas que, ni bien ni mal, sino todo lo contrario, pero que sobraron los trapazos, los desarmes y lo que es más importante, la falta de colocación de los toreros, limitándose a acompañar el viaje de sus enemigos, y dicen los que saben de esto, que eso no es torear. 

En el cartel se anunciaron novilleros en el umbral de su alternativa, pero ni demostraron oficio para tal salto ni su labor llegó a entusiasmar a la concurrencia. Hubo momentos de las faenas que el público aplaudió la labor de los toreros, pero seguramente me tuve que dejar la sensibilidad en casa y no los aprecié, el caso es que ellos salían con mucha pinturería de la cara de los novillos, como si hubieran realizado la faena de su carrera, pero tanto a mí como a los aficionados que me rodeaban, no nos llegó su arte. Créanme que lo siento. 

Pepeíllo

©Pepeíllo.

sábado, 15 de septiembre de 2018

Plaza de toros de Aranda de Duero

Cuarto festejo de las fiestas patronales 2018. 

“La mansedumbre y la nobleza copa la tauromaquia” 

Ganadería 

Se lidiaron cinco toros de los anunciados de Victoriano del Rio, y uno de Salvador Domecq lidiado en segundo lugar. El primero, tercero y quinto de justa presentación. El ganado adoleció de cara. El primero y sexto sacaron algo de casta. Mansos en general y justos de fuerzas salvo primero y sexto, con exceso de nobleza en la muleta. Al quinto se le dio la vuelta al ruedo. 

Terna: 
  • Antonio Ferrera De celeste y oro. En su primero estocada casi entera, trasera y atravesada. Bronca. Pinchazo y estocada trasera y desprendida, tras aviso. Silencio. 
  • Juan Bautista: De azul cielo y oro. Estocada baja en la suerte contraria y descabello. Silencio Estocada trasera de efecto inmediato. Dos orejas. . 
  • Álvaro Lorenzo. De rosa y oro. Pinchazo, bajonazo que hace guardia y estocada caída que vale. Saludos desde el tercio. Pinchazo sin soltar y estocada caída y trasera tras aviso Oreja. 
Presidente: 

Concedió la vuelta al ruedo al quinto por decisión propia, y dio las dos orejas sacando los dos pañuelos al mismo tiempo sin esperar a que el público se manifestase. En el tercero cambio el tercio de banderillas con solo tres palos, saltándose a la torera el reglamento. 

Cuadrillas y otros: 

.Montoliú destaco en la lidia del primero y su compañero de cuadrilla colocó un tercer para aguantando la acometida del encastado animal. En el sexto el subalterno puso un buen par de banderillas y debió desmonterarse, pero su matador no debió enterarse. 

La suerte de varas la liquidaron, como es habitual, con una entrada al caballo. El primero salió huyendo al sentir el hierro y la cuadrilla lo dejó ir al picador de reserva que le zurró la badana tapándole la salida. 

Comentarios: 

Antonio Ferrera se encontró en su primero a un toro con algunas complicaciones y no quiso o no pudo entenderlo. Los presentes no entendieron el mensaje del torero y le ofrecieron una sonora bronca, que supongo que el torero entendería el mensaje. Una cosa es lidiar a un manso que no permite ponerse bonito y otra inhibirse en la lidia, y eso fue lo que entendieron los espectadores. Supongo que cada uno tendría sus argumentos, pero hay una diferencia, el torero cobra por su actuación y el espectador paga por presenciar una faena, sea cumbre o mediocre, pero nunca que se sienta que le han tomado el pelo. El cuarto fue un animal escaso de fuerzas y el torero se limitó a cuidarlo sin bajarle la mano ya que cuando lo hacía rodaba por la arena. Es el toro del siglo XXI, y los ganaderos ponen todo el empeño en que así sea y cuando salen al ruedo, los espectadores regalan los trofeos a los toreros que se enfrentan a ellos y los aficionados abandonan los cosos defraudados de tanto engaño y fraude. A la poca fuerza del cuarto hay que añadir la excesiva nobleza, pero en esta ocasión el público entendió el mensaje y prolongó la merienda más tiempo, pero se guardó las protestas para otra ocasión, regalándole un sonoro silencio. 

Juan Bautista es un torero de cierto empaque y en él no valen las medias tintas, ni sabe engañar a los espectadores ofreciendo un toreo barato. En su primero se encontró con otro inválido que cuando lo sometía perdía las manos. Lo pasó con la derecha sin pena ni gloria, ya que el animal se defendía y el torero llenó el ruedo de desconfianza. Decidió tomar el acero y aliviar a los aficionados presentes de la mala imagen que estaba ofreciendo el animal a la tauromaquia. En el quinto y como presagio de despedida, decidió tomar los garapullos e invitó a su compañero Ferrera a parear, pero no estuvieron acertados. Ya con la muleta en la mano y después de brindar el toro a Ferrera sentados ambos en el estribo de las tablas, que hizo recordar tiempos pasados, decidió gustarse toreando y casi lo consigue. Se encontró con un buen toro en la muleta pero que en varas había recibido un picotazo que el picador debió de pedir disculpas. El matador toreó con gusto, al natural con ambas manos, clavando el estoque simulado en la arena. Fue una faena emotiva y los aficionados disfrutamos el arte que desgranó de los vuelos de su muleta.. El presidente le dio las dos orejas y mostró el pañuelo azul. 

El primero de Álvaro Lorenzo fue el único toro que empujó con fijeza en el caballo, pero el piquero le tapó la salida, haciendo un esperpento de esta bella suerte, donde el aficionado recibe los datos sobre las condiciones del animal, pero visto lo visto o deben quedar muy pocos aficionados o es que se han vuelto conformistas en esta plaza. Ya con la pañosa en la mano el torero ofreció dos tandas de derechazos templados y una aseada en el toreo al natural. El toledano se mostró se mostró con sitio y firme en su toreo y el animal no se cansó de embestir metiendo la cabeza como fiel carretón. El sexto mostró algo de casta y fue exigente con el torero y a pesar que estuvo por encima del matador, éste no le perdió la cara en ningún momento, hecho que le valió cortar una oreja a su enemigo. 

No dio para más la tarde.. 

©Pepeíllo.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Plaza de toros de Aranda de Duero. 

Segundo festejo de las fiestas patronales 2018. 

“El tercero tapó la vergüenza ganadera” 

Ganadería 

La ganadería anunciada en los carteles era de García Jiménez, pero lo que apareció por toriles no fue lo anunciado. No caí en el detalle de dar un paseo por la plaza por si había algún cartel que anunciara los cambios de ganado, pero lo que salió por toriles fue lo siguiente: 1º, 2º, 4º de la ganadería de Peña de Francia, 3º de la ganadería de Olga Jiménez Fernández, del mismo encaste, 5º de Salvador Domecq y 6º de García Jiménez. Todos de la misma procedencia, Domecq en sus distintas variantes En una palabra, una autentica limpieza de corrales. Salvo el tercero que fue un torazo y un manso encastado, los demás blandos, descastados, sin cara, rayando la vergüenza de echar por toriles toros sin un mínimo de trapío aunque se lidiasen en una plaza de tercera, ya que el público que acude a ellas también paga su localidad. 

Terna: 
  • El Fandi De añil y oro. En su primero media estocada caída y trasera. Oreja de regalo. En el cuarto estocada algo trasera. 2 orejas. 
  • Miguel Ángel Perera: De verde y oro. Bajonazo de juzgado de guardia al segundo de la tarde. Saludos tras petición. En el quinto pinchazo bajo y estocada caída. Oreja muy discutida. . 
  • Morenito de Aranda. De catafalco y plata. En el tercero dos pinchazos y estocada que vale. Saludos. En el sexto estocada desprendida que le valen 2 orejas. 
Presidente: 

A pesar de su excesiva generosidad en la entrega de trofeos sin petición mayoritaria, en el segundo no cayó en la corriente triunfalista que sacó a relucir el público, pidiendo un trofeo para Perera después de un bajonazo infame En el tercero se equivocó al cambiar el tercio con una vara. Respecto a la elección del ganado ningún aficionado, por muy generoso que sea, vería con buenos ojos lo que se lidió en esta corrida. Supongo que el presidente tendría alguna justificación para permitirlo. 

Cuadrillas y otros: 

La plaza registró media entrada. Como viene siendo habitual, la suerte de varas prácticamente no existió. Una entradita al caballo para justificar la suerte. El cuarto no llegó ni a sangrar. El tercero, un animal con trapío que trasmitió emoción a los tendidos, acudió al caballo y el piquero se durmió en los laureles y salió despedido de su montura. Seguramente que estará acostumbrado a la debilidad enfermiza de los toros que se lidian habitualmente. El piquero se lesionó y tuvo que picar el reserva. Hubo un detalle en el primero digno de mencionar, el piquero no le tapó la salida al toro. ¡Que cunda el ejemplo!. 

En el segundo de la tarde Ambel colocó un buen par de banderillas. El toro le echó la cara arriba y el torero de plata aguantó la reunión con profesionalidad. También se lució la cuadrilla de Morenito en la colocación de los palitroques en el tercero. 

Comentarios: 

El Fandi inició la corrida recibiendo a su primero con una larga cambiada de rodillas, el animal le apretó en tablas aunque se quedaba corto por ambos pitones. Trató de dar espectáculo con las banderillas, pero solo quedó en la intención, las colocó a toro pasado, interpretó la moviola y solo en el tercer par se apoyó en un pitón al cuadrar. Algo es algo. Con la muleta en la mano recibió a su enemigo en las tablas del 6, sacándolo a los medios y desde aquí mostrar al respetable la vulgaridad de su arte. A pesar que su enemigo se toreaba solo, el granadino, no se paró en ningún momento, remataba los muletazos para fuera, limitándose a acompañar la embestida. Por el izquierdo el burel tuvo menos recorrido y el torero solo trató de justificare. Al cuarto de la tarde lo recibió con una larga cambiada, y en el tercio de banderillas colocó un segundo par cuadrando en la cara de su enemigo. La espectacularidad del tercer par al violín gustó mucho a sus incondicionales. Con la muleta lo recibió con unos muletazos clavando las rodillas en la arena, pero su toreo adoleció de una mínima exigencia, limitándose a acompañar la embestida del toro. A pesar que el animal tenía querencias a tablas, el matador lo mantuvo en el centro del ruedo. Remató con unos adornos que le valieron las dos orejas. 

El primero de Miguel Ángel Perera se dejó torear con el capote y en el caballo recibió un picotazo y el piquero tuvo la poca profesionalidad de taparle la salida a un animal con un comportamiento enfermizo y sin casi fuerza. Con la muleta en la mano el torero extremeño volvió a demostrar que no es su temporada, toreó sin torear, estuvo pero no estuvo, su muleta adoleció del poderío que tuvo en otras temporadas, aunque su enemigo perdía las manos cuando lo sometía, el torero no trató de justificarse en ningún momento. El cuarto fue un calco del anterior. Lo recibió con un pase cambiado, lo intentó al natural pero no tuvo enemigo. A la apatía del torero se unió el ganado que le soltaron en esta nefasta tarde para su carrera. A pesar de esto, el generoso público le regaló una orejita que el torero paseó con orgullo por el ruedo. 

Morenito de Aranda en el tercero lidió con el más "bonito" de la tarde. Un toro cuajado que comparado con las hermanitas de la caridad que salieron antes y después, había que hacerle un monumento en la plaza. El animal apareció en el ruedo queriéndose enterar de todo lo que ocurría en la plaza. Lanzó por los aires al caballo de picar como si fuera un juguete de feria. En la faena de muleta su enemigo tenía mucho que torear y el arandino estuvo muy firme con él. En el toreo al natural Morenito mostró los detalles que encierra en el manejo de la pañosa. En el transcurso de la faena el toro se fue rajando y fue una pena que el matador fallara con la tizona, con ello perdió los trofeos, pero no el reconocimiento de lo mostrado. Al sexto lo recibió con una larga cambada. La faena de muleta la basó toreando al natural aunque el toro se quedaba algo corto en la embestida. En el toreo en redondo estuvo por encima de su enemigo. Una estocada algo desprendida le permitió salir por la puerta grande con las dos orejas en la mano. 

©Pepeíllo.

domingo, 9 de septiembre de 2018

9 de Septiembre de 2018

Plaza de toros de Aranda de Duero. 

Primer festejo de la feria en de las fiestas patronales 2018. 

“Un detalle que afloró los sentimientos” 

Ganadería 

Toros de Salvador Domecq. Encaste Domecq, de .desigual presentación, algunos anovillados. Cómodos de cara con excesiva nobleza, blandos y descastados. .El 4º y 6º hicieron méritos para haberlos enviado a los corrales, pero… 

Terna: 
  • Juan José Padilla De sangre de toro y oro. En su primero, estocada desprendida saliéndose de la suerte y 4 descabellos. Silencio generoso. En el cuarto, pinchazo en buen sitio y descabello. Oreja de regalo. 
  • José Garrido: De rosa palo y oro. Estocada baja. Oreja. En el quinto estocada hasta las cintas. Oreja benevolente.. 
  • Ginés Marín. De rolo pasión y oro. En el tercero estocada trasera de bonita ejecución 2 orejas. Estocada y dos descabellos. Aplausos. 
Presidente: 

No hay aficionado con rigor que se atreva a criticar la labor de un presidente ante un público excesivamente generoso como el de esta plaza. Se excedió en los trofeos y privó a los aficionados de la suerte de varas, acudiendo los seis astados una sola vez al caballo. Se desentendió de la invalidez manifiesta que mostraron el 4º y 6, ya que consideraría que ante el silencio de los espectadores era suficiente para no sacar el pañuelo verde. 

Cuadrillas y otros: 

La plaza registró algo más de media entrada. Una peña le obsequió a Padilla con la conmovedora canción, “Adiós con el corazón”. Un buen detalle que llegó a calar en parte del público y que el torero agradeció. 

El cuarto fue pareado por Padilla. En esta ocasión estuvo vulgar excepto en el primer par que cuadró en la cara de su enemigo, un inválido y noble animal. En el primero de su lote su cuadrilla fue un desastre en la colocación de los rehiletes. 

Comentarios: 

A Juan José Padilla lo despidieron los arandinos con una conmovedora canción que llegó a emocionar a muchos de los presentes. El torero de Jerez correspondió besando la arena de La Plaza de la Ribera, pero la mejor demostración de afecto hubiera sido salir a lo grande y por la puerta grande, pero toreando, y eso fue precisamente lo que no hizo. Con el primero de su lote un descastado animal falto de fuerzas, se metió en el jardín de los mantazos y allí estuvo pasando a su enemigo en la franela con derechazos fuera de cacho y metiendolo en el pico de la muleta. Lo intentó al natural pero sin la convicción de hacer el toreo ortodoxo, ya que se limitó a justificarse, perdiéndole pasos en cada muletazo. Al no quedar contento con esa dicha de toreo, finalizó la faena con circulares pegado al lomo de su enemigo y unas manoletinas metiendo descaradamente el pico de la muleta y con desplante incluido.. En la faena al cuarto lo recibió de hinojos, jaleados por un público condescendiente con el torero. Todo lo que vino después fue prácticamente una ofensa a la fiesta y al público que merecía otro trato por parte del torero, incluido el desplante tremendista.. 

José Garrido se estiró con el capote al recibir al segundo de la tarde. El castigo que recibió en el caballo fue prácticamente nulo, pero el piquero estuvo muy desafortunado. Ya con la muleta en la mano, lo recibió por bajo sacándolo a los medios, recetándole en este terreno una tanda de derechazos ajustados y templados junto a otra colocado al hilo de su enemigo. Intentó gustarse en el toreo al natural pero le faltó ponerse en su sitio. El animal se fue apagando como una lamparilla y el matador tiro del recurso de unas bernardinas, ajustadas y del arrimón. Al quinto lo brindo a su compañero Padilla, recibiéndolo con unos estatuarios, continuó con una tanda de redondos pero sin relieve. Tuvo la virtud de mantener en el anillo del redondel a un animal que buscaba el amparo de las tablas. Al natural tuvo muy poco recorrido y el matador trató de llegar a los tendidos con unas filigranas intrascendentes hasta conseguir el regalo del trofeo. 

El joven torero Ginés Marín recibió a su primero con unas verónicas ajustadas a pies juntos. La faena de muleta comenzó con unos muletazos por alto, a lo que continuó una tanda de derechazos templados pero olvidándose de citar con la muleta “planchá”. Con la mano izquierda templó la embestida de su enemigo, pero para no salirse del guión marcado por sus compañeros, citando fuera de cacho. Tuvo detalles de finura pero todo quedó en detalles. A su enemigo, como a toda la corrida le faltó fuerza y le sobró nobleza. El novillote sexto saltó al ruedo con muchos pies y en el caballo no fue castigado, a pesar de ello se derrumbó cuando topó con el peto. Si se derrumba el toro se derrumba la fiesta, pero esto debe importar muy poco .El torero lo intentó por ambos pitones pero con el mismo método que con el anterior, aliviándose. Ante la falta de interés de lo que ocurría en el ruedo, los presentes se animaban al compás del pasodoble, Ragón Falez. No dio para más la tarde. 

©Pepeíllo.