jueves, 15 de agosto de 2024

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros. Festividad de la Virgen de la Paloma.

“No aprenden los toreros modernos”

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de José Enrique Fraile de Valdefresno. Procedencia Lisardo y Atanasio. Bien presentados, de juego desigual pero de agrado para los aficionados.

Terna:

Adrián torres: De rosa palo y oro. Cuatro pinchazos, aviso. Tres descabellos, 2º aviso, después incontables descabellos hasta que claudicó el pobre animal. Silencio. En el cuarto estocada tirándose por derecho. Oreja.

Gómez del Pilar: En el tercero estocada desprendida, aviso. Saludos. En el quinto pinchazo, aviso y estocada desprendida. Vuelta al ruedo.

Jesús Duque: De catafalco y azabache. En el toro de su confirmación, estocada algo trasera. Después de echarse lo levantó el puntillero dos veces. Vuelta al ruedo. En el sexto el toro se echó después de un pinchazo y no consiguieron levantarlo. Silencio.

Presidente: D. José A. Rodríguez San Román.

Sin problemas en su cometido.

Suerte de varas:

1º Yeguesero. En la primera vara se dejó pegar, salió suelto buscando las querencias. En la segunda entrada fue castigado trasero, volviendo a salir suelto de los engaños.

2º Pretencioso. Fue castigado trasero en la primera entrada y se dejó pegar, como bien siendo costumbre le tapó la salida. ¡Qué vicio! Interesado claro. En la segunda entrada se limitó a marcar pero también trasero.

3º Madrileño. La primera vara caída y la segunda caída y trasera. En ambas el animal no se empleó.

4º Fardero. Apretó en el peto en la primera entrada, pero fue castigado trasero. En la segunda entrada se limitó a marcar el castigo.

5º Ponposico. Empujó sin clase en el peto, le tapó la salida y salió suelto. En la segunda entrada hizo una fea pelea pero el montado lo superó castigándole trasero.

6º Rayito. En el primer encuentro con el piquero se dejó pegar, le tapó la salida, el montado sabría por qué. En la segunda vara se ensaño con el animal, le tapó la salida, le hizo la carioca masacrando a su enemigo. El pobre animal lo único que hizo fue dejarse pegar.

Cuadrillas y otros.

Los aficionados deseamos que el piquero Roberto Blanco no vuelva a vestirse de luces. Al hombre le debió dar un ataque de locura o de venganza para hacer lo que hizo. Cagarse al toro. Espero que su matador le perdone, la fiesta creo que no.

La tarde fue de temperatura agradable, pero fue una de las entradas más flojas de la temporada. Los toreros de plata estuvieron a la altura que exige su profesión. Hubo alguna sombra pero el ganado en momentos fue exigente. Destacó David Esteve en la lidia del primero.

Al piquero Juan Francisco Peña se le protestó un mal gesto que tuvo con los espectadores al criticarles su labor.

Comentarios:

El ganado no fue para tirar cohetes, ni fue una dicha de casta y bravura, pero varios metieron la cara en la muleta y dieron la oportunidad para que los matadores pudieran mostrar cada uno sus dotes en la profesión que han elegido y sobre todo, la verdad de su muleta.

Confirmó alternativa Jesús Duque, y lo hizo con nota en su toreo. Como se explica que un matador de toros, que lleva “sin comerse una rosca”, con perdón, desde que tomó la alternativa en 2014 y que maneje la pañosa como lo hizo, o por lo menos lo intentó. En su primero el animal se dolió en banderillas, pero rompió en la muleta y el torero de Requena lo recibió con pases cambiados desde el anillo. Yeguesero comenzó a meter la cara con clase en la muleta rompiendo la mansedumbre que hasta el momento había mostrado. El torero respondió con muletazos templados, haciendo un toreo con gusto. Le faltó a la faena continuidad por el pitón izquierdo, pero insisto, como se explica que un torero que mostró lo que mostró, esté en la clandestinidad de los despachos. Del sexto ni hablar. Se lo cargo en varas el piquero al cual tendrá que pedirle explicaciones. Puedo añadir que si hubiera ido con una figura, ese montado no se hubiera vestido de luces en su vida. Los aficionados eso le deseamos.

Adrián deTorres, le cedió a su compañero Jesús Duque la confirmación de la alternativa. El primero de su lote blandeó y comenzó la faena de muleta con uno muletazos por alto, pero el animal no le ofreció más juego que quedarse corto en las embestidas y acudiendo a los embroques con la cara alta. Trató de justificarse con el arrimón y lo único que recibió fueron dos avisos. No aprenden estos toreros, han montado los avisos en sus faenas y no saben distinguir el toreo de la pesadez. El cuarto fue otro cantar. Lo recibió por el pitón derecho y el animal acudía con tranco al engaño, ejecutando dos tandas por el pitón derecho con temple. Pero el toro comenzó a rajarse y a la salida de cada muletazo buscaba el refugio de las querencias de las tablas. El matador lo sacó a la segunda raya de picadores y allí consiguió cumplir su objetivo por el pitón izquierdo.

Gómez Escorial marcó el principio de su faena a Madrileño con un derechazo que paró el tiempo. En el toreo las prisas son sinónimo de malos toreros. Por el pitón izquierdo el toro tuvo menos recorrido pero el torero trató de convencer a los aficionados con una faena acompañada de colocación y temple hasta donde le permitió su enemigo. Prolongó la faena y recibió un aviso de la presidencia. A su segundo y tratando de darle vistosidad a su labor, lo recibió de hinojos en el anillo, pero el animal se fue apagando cuando aún la muleta del torero no había dicho todo lo que deseaba y después de lucirse con temple con la derecha, por el pitón izquierdo el toro se apagó con prontitud, marchándose a tablas en los remates. 

Tal como se desarrolló la tarde, nadie entendió como estos toreros están en el olvidó de los despachos. Mi amigo Ricardo recordó una frase de un periodista cargada de razón: “las figuras son secuestradores de toreros”. Dicho queda.

©Pepeíllo.

domingo, 11 de agosto de 2024


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de novillos.

“Un bochornoso espectáculo y mucho calor”

Ganadería

Se lidiaron 6 novillos de Paloma Sánchez-Rico de Terrones, procedencia Gamero Cívico. Bien presentados, varios de ellos descarados. Dieron mal juego para lo que se esperaba de esta ganadería.

Terna:

Rafael Reyes: De marino y oro. En su primero tres pinchazos y tres descabellos. Entre actos, un aviso. Silencio En el cuarto dos pinchazos y dos descabellos, recibiendo un aviso.

El Niño de las Monjas: De blanco y oro. En su primero recibió los tres avisos y el novillo quedo mal herido que ni los cabestros pudieron retirarlo del ruedo. Silencio. En el quinto pinchazo y estocada perdiendo la muleta. Aplausos del perdón.

Uceda Vargas: De tabaco y oro. Dos pinchazos y estocada desprendida con mucha muerte. Aplausos. Dos sartenazos infames y dos descabellos al que cerraba plaza. Silencio.

Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román,

En el cuarto debió permitir que el novillo acudiera por tercera vez al picador, ya que en la primera no fue castigado al caerse el montado del caballo. Se le protestó el quinto novillo por falta de fuerzas.

Suerte de varas:

1º Tesuguito. En la primera vara se defendió y en la segunda, no se empleó, empujando con un pitón.

2º Caribello. En la primera entrada lo fijó el matador de largo y fue castigado trasero y zurrándole la badana, saliendo suelto. En la segunda entrada hizo una fea pelea y volvió a salir suelto.

3º Chirrino. En la primera entrada. En la primera entrada empujó en el peto sin fijeza. En la segunda vara se arrancó de largo y fue castigado trasero.

4º Tesuguito. En la primera entrada no fue castigado al caerse el piquero del caballo. En la segunda entrada se defendió en la pelea.

5º Florentino. Se dejó pegar pero sin fijeza. En la segunda entrada cumplió pero mostró escasez de fuerzas.

6º Chirrino. En la primera entrada al caballo acudió suelto y no se empleó en la pelea. En la segunda el piquero le hizo una sangría sin escrúpulos.

Cuadrillas y otros.

En el segundo El Niño de las Monjas recibió los tres avisos y hubo muchas complicaciones para devolver el novillo al corral, ya que al animal no le quedaba vida para retirarse a los corrales con los cabestros. Consiguió entrar a los chiqueros y tuvieron que sacarlo a base de músculos humanos para poder arrastrarlo al desolladero.

La tarde fue de bochorno ganadero y de altas temperaturas. Solo destacar dos pares de banderillas de Marcos Prieto en el sexto. El torero de plata se la jugó como debe ser, con valentía y profesionalidad, sus compañeros iniciaban los cuarteos pensando cómo salir de la suerte sin preocuparse de ganarles la cara a sus enemigos. De vergüenza.

En el quinto El Niño de las Mojas, quiso recibir a su enemigo a portagayola y cuando se desplazaba a toriles, apareció el novillo en el ruedo.

Comentarios:

Bochorno, hartazgo y calor en el ambiente, volvieron a sentir los aficionados al ver como tarde tras tarde la fiesta vuelve a ser denigrada con un ganado descastado y sin ofrecer a los aficionados la esperanza para volver al siguiente domingo. ¡Qué vergüenza de empresa que compra ganado de saldo y no invierte en estos espectáculos de lo recogido durante la feria!

Los novilleros estaban curtidos en años y faltos de experiencia para enfrentarse a una mansada que solo ofreció dificultades. El primero que pudo comprobar la calidad del ganado fue Rafael Reyes. En su primero y cuando lo intentó con la muleta el animal no pensaba regalar ningún muletazo para el lucimiento. Acudía con la cara alta a los cites y debió someterlo por bajo al principio de faena. Le falto oficio, mando y colocación. El cuarto no tuvo recorrido y no ofreció nada a los tendidos. El cordobés lo intentó ante un enemigo vacío que se defendía en cada muletazo. Recibió en sus enemigos sendos avisos por pasarse en su labor.

Sobre El Niño de las Monjas, los mayores han impuesto el pasarse en el tiempo en la faena de muleta y el torero valenciano pagó muy caro este hecho. El novillo tenía mucho que torear y basando su labor en un quiero y no puedo, recibió los tres avisos. Espero que tome nota del hecho. Al quinto lo sometió pero el animal tuvo poco que ofrecerle, solo acudir a los engaños soltando la cara en cada embroque. Nada pudo hacer el matador para devolver a los tendidos lo vivido en su primero. El público agradeció su disposición y le ofreció una calidad ovación.

El primero de Uceda Vargas metió la cabeza en el capote con nobleza, pero cuando llegó a la muleta acudía al engaño sin desplazarse. El de Gerena lo intentó pero el novillo no tenía ni una gota de bravura, nobleza y casta. El sexto le ofreció muchas complicaciones y el animal sabía lo que dejaba atrás. Abrevió y despenó al novillo y a otra tarde negra para la fiesta.

©Pepeíllo.

lunes, 5 de agosto de 2024

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de novillos.

“¡Que mansada Doña Dolores!”

Ganadería

Se lidiaron 6 novillos de Dolores Aguirre, de variada presentación, varios de ellos fueron protestados de salida y en el arrastre, ya que el juego que ofrecieron estuvo a la altura de la mansedumbre y sin gota de casta.

Terna:

Álvaro Seseña. De marino y oro. Pinchazo y estocada algo contraria. Silencio. En el cuarto tres pinchazos y estocada que vale. Silencio.

Jesús García: De rojo pasión. Media desprendida y tres descabellos, con aviso incluido. Silencio. Tres pinchazos y media estocada en los bajos. Silencio.

J. de la Calzada: De celeste y oro. En el tercero, metisaca, pinchazo, aviso y 4 descabellos. Saludos. En el sexto pinchazo y estocada al hilo de las tablas. Silencio.

Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román,

Se limitó a marcar los tiempos de la lidia.

Suerte de varas:

1º Cigarrero. En la primera vara se dejó pegar con fijeza, el piquero le tapó la salida. En la segunda un puro trámite.

2º Burgalés. Empujó en el peto en la primera entrada y el piquero le tapó la salida. En la segunda entrada fue otro cantar, cantó la gallina y salió suelto.

3º Botero. En la primera entrada le zurró la badana tapándole la salida y en la segunda, salió suelto.

4º Cigarrero. Fue un deleite verlo mansear en la pelea con el montado, intentando quitarse el hierro.

5º Clavijero Empujó en el peto y el regalo fue castigarlo en los bajos, trasera y sin rectificar. En la segunda vara fue un suplico que el animal acudiera al montado, ofreciendo, tanto el novillo como la cuadrilla, un espectáculo bochornoso a los pocos aficionados que moraban en el calor venteño.

6º Pitillito. En la primera entrada al caballo metió los riñones. Todo lo demás fue una lección de mansedumbre, incluyendo su paso por el picador que tapaba puerta.

Cuadrillas y otros.

Al finalizar el paseíllo se guardo un minuto de silencio en memoria de los TOREROS desaparecidos, Paco Camino y Pepe Los Vázquez, Los aficionados mantendremos su recuerdo.

Destacó con los palitroques Juan Carlos Rey en el cuarto. Sus compañeros deberían haber sentido vergüenza por su desastrosa labor en este tercio y algunos de ellos plantearse su futuro laboral en otros terrenos.

Comentarios:

Fue una tarde con muchas sombras en el ruedo, la peor el juego del ganado y la labor de los que se vistieron de luces en la tarde calurosa que ofreció el cielo de Madrid. De las pocas luces hubo dos que llamaron la atención, dos de los novillos tuvieron una muerte brava doblando en el centro del ruedo. Un detalle de bravura que desentonó con el juego ofrecido durante la lidia. Dicho queda.

Todo lo demás para olvidar, ni un muletazo que no fuera citando fuera de cacho y al hilo del pitón. Los novillos se dejaron la casta, la bravura y hasta la nobleza en la dehesa. Hubo alguno que ofreció esperanzas a los aficionados al comienzo de faena, pero fueron espejismos..

El primero de la tarde se encontró con un novillero que lo recibió de muleta con mucha voluntad, pero no encontró el sitio para sacarle a su enemigo lo que le ofreció, en una labor sin acoplamiento. Después de marear al novillo por el derecho recordó que el toreo es al natural, pero el animal no tuvo movilidad por ese pitón. Al  cuarto lo recibió en el último tercio sometiéndolo por bajo, mostrando voluntad al intentar el toreo en redondo. Al natural solo mostró trapazos ante el poco recorrido de su enemigo.

El segundo le exigió al torero colocación, pero al no encontrarlo se limitó a dar un muletazo aquí y otro allá. No olvidó la pinturería al salir de la cara de su enemigo. Al quinto lo recibió el coleta sometiéndolo por bajo y el novillo presentó complicaciones que no supo solventar, llegando a aburrir al personal.

Al tercero lo recibió el matador con las zapatillas asentadas en la arena consiguiendo una tanda aseada de redondos. Lo intentó al natural, pero el novillo exigía una pañosa con recursos, sin embargo ofreció unas manoletinas muy ajustadas. Al entrar a matar fue arrollado sin aparentes consecuencias. Al sexto lo recibió con unos airosos muletazos de hinojos continuando por el derecho pero ofreciendo un toreo baratito, hasta que el novillo apagó sus embestidas y echó el cierre a la nebulosa tarde donde el toreo, las buenas maneras y el juego de los novillos, quedaron ocultos para los aficionados.

Se esperaba más de sus pupilos, “Doña Lola”.

©Pepeíllo.

lunes, 29 de julio de 2024

 Final del certamen Cénate Las Ventas

Novillada con picadores 25 de julio de 2024

9.629 entradas vendidas para la novillada, según datos de la empresa

Brindo la final de la novillada Cénate las Ventas, a mis amigos de piedra Pepe y Ricardo porque sin ellos, para mí esta fiesta no sería lo mismo. Gracias por el máster que nos dais tanto de la vida como de los toros en la andanada del tres.

Roberto Lucas Pérez no tuvo que intervenir (desconozco si es jurado del certamen)

Hoyos se cenó a sus compañeros, pero Navas se marchó con la barriga llena

Ganadería

 Talavante (1º, 3º y 5º) y El Freixo (2º,4º y 6º). Novillada mal presentada, fea y desigual. Los animales pasaron por el peto del caballo casi sin picar. Novillos que no dieron juego en la muleta y con poca transmisión en la faena. Los novillos de Talavante y El Juli pasaron totalmente desapercibidos en una final que pedía ejemplares exigentes. Encaste Domecq.

Terna:

Valentín Hoyos (de lila y oro): baja/ tres pinchazos, caída y descabello

Fabio Jiménez (de tabaco y oro): dos estocadas que hacen guardia y descabello/ trasera y caída

Mario Navas (de verde botella y oro): tres pinchazos y cuatro descabellos/ contraria y tres descabellos

En el cuarto novillo, el banderillero Juan José Domínguez se desmonteró por un par, que más que por la estética y la buena colocación, los espectadores aplaudieron porque sobrevivió del susto.

“En tercera posición ha quedado Fabio Jiménez, en segundo lugar, Valentín Hoyos y el ganador es Mario Navas”, se escuchó por el altavoz una vez finalizada la final del certamen de Cénate Las Ventas. El público respondió con un bullicio ensordecedor y con decenas de almohadillas en el albero en señal de protesta. Hoyos demostró más que el resto de sus compañeros, pero Navas logró convencer al jurado. Un cuarto de entrada en la piedra en una tarde calurosa en la que los protagonistas, los novillos, no se emplearon nada en el caballo y prácticamente no dieron el juego a los jóvenes novilleros.

El triunfador para la afición fue Valentín Hoyos, pero para el jurado fue Navas. El de verde botella, de un toreo con corte más clásico, dejó detalles de buen gusto, pero no supo redondear una faena con novillos de escaso trapío, pero con algo de gracia. En su primero lo tuvo difícil con un rival que no le iba a entregar el premio a cualquier precio. Comenzó la faena de rodillas, pero vio que las carencias del animal de cuatro patas. Lo intentó con la mano derecha pero no transmitía nada al tendido, aunque dejó señales de poder con un toreo vertical. El novillero pucelano pinchó en numerosas ocasiones y su faena se emborronó. Sonó un aviso. Con su segundo, Navas estuvo algo mejor, sin destacar de manera sobresaliente, con el de El Freixo que se fue sin picar y que apenas humillaba en el albero. Lo intentó por arriba, por abajo, de rodillas y de pie, pero solo consiguió un par de naturales por el lado derecho con poca emoción.

Hoyos comenzó con la noche con un primer novillo de Talavante que era noble, serio y humillador, aunque le faltaba algo de fuerza en los riñones. Hoyos estuvo correcto, templado y muy buen colocado. Dejó un buen toreo al natural que dejó al público el apetitito de querer seguir viendo al diestro salmantino. Sonó un aviso. Con el cuarto, de nombre Niñero, Hoyos no se encogió y volvió a dejar detalles en la arena. Realizó varias tandas de naturales que provocó que la plaza rompiera en olés. Con la muleta dibujó en el aire buenos trazos, pero el novillo, algo humillador, no tenía casta ninguna.

El peor de la tarde fue Fabio Jiménez. Algo tan claro como que el ganador era Hoyos. Jiménez, algo despegado con su primero, hizo demasiado larga una faena a un novillo de nula emoción. Su toreo no decía nada y el público era consciente de ello. Con la espada hizo dos veces guardia y sonó dos avisos. Con el segundo más de lo mismo. El diestro riojano repitió una faena tediosa y sin emoción. El de Talavante no pasó apenas por el peto, descastado y blando como el pan de molde. Algo se justificó poniendo voluntad, pero no estaba inspirado. Tuvo un animal por explotar que se fue sin torear.

Estando presente, el matador Diego Urdiales, a la salida de la plaza, afirmó a los aficionados que el trofeo era de Hoyos. Ahí está el nivel de “la primera plaza del mundo”. 

Guillermo Calvo

martes, 23 de julio de 2024

 Guillermo Calvo.
 
Novillada con picadores 18 de julio de 2024
 
Cénate Las Ventas

9118 personas, según datos de la empresa

"Brindo esta crónica a mis amigos Sergio y Sandra que emprenderán un nuevo proyecto en su vida a miles de kilómetros en la que la luz les servirá de guía. Madrid os espera con los brazos abiertos"

Presidente: José María Fernández Egea. No tuvo que intervenir en ningún momento.

"Por esas verónicas se pagan entradas"

Ganadería El Cotillo y Hermanos Collado Ruiz (2º y 5º): novillada bien presentada en líneas generales con animales que bien podrían haber pisado la arena de Pamplona este San Fermín. Rematados y con algo de casta que dieron poco espectáculo en el tercio de varas y que se apagaron en la muleta. Tenían algo de malicia que pusieron en apuros a las cuadrillas. Encaste Domecq.

Manolo Vázquez (presentación): de grana y oro. Media estocada y tres descabellos // Media estocada

Fabio Jiménez: de tabaco y oro. Estocada  en los bajos y dos pinchazos// Trasera

Mario Navas: de verde esperanza y oro. Media estocada//Buena estocada

Parte médico de Álvaro López ‘Azuquita’: el banderillero de la cuadrilla de Manolo Vázquez, en el primer novillo de la noche, tuvo que acudir a la enfermería por una contusión costal derecha y hombro derecho. Contusión en el carpo mano izquierda y herida incisa dedo pulgar mano izquierda. Puntazo corrido en cara interna del brazo derecho, además de erosiones y contusiones múltiples.

Parte médico de Pablo García: el miembro de la cuadrilla de Fabio Jiménez, en el segundo toro de la noche, puntazo corrido en la rodilla izquierda y contusión lumbar.

“Son de esas verónicas que se pagan entradas”, comentó mi amigo Pablo en la piedra del coso venteño. En el último toro de la noche, de nombre Arrojado (533 kilogramos), Mario Navas lo recibió con verónicas de rodillas de un temple que se hicieron eternas en el tendido, se llevó al toro a los medios con dos medias que pararon el reloj de muchos aficionados. Al final del sexto el animal transmitía poco y en la muleta al diestro pucelano le costó poder disfrutar del novillo. Remató con una buena estocada y sentenció que llegará a la final del certamen Cénate Las Ventas. Pese a la ola de calor, buena entrada de gente, principalmente jóvenes.

En su primero, bien rematado y con los pitones en punta de nombre Leñador, Navas no tuvo suerte, en el tercio de varas el animal perdía las manos y se desentendía del castigo. Pidieron el cambio de novillo porque perdía constantemente las manos, pero el presidente desestimó la petición de una parte del público. Comenzó la faena con unos ayudados por alto que castigó al animal que no estaba de humor en aquella noche. Navas entendió que por su mano izquierda lucía un poco más la faena pero el novillo no quería saber nada de la plaza, y permitía poco juego. El pucelano de 23 años exprimió lo poco que tenía el de El Cotillo.

Fabio Jiménez fue el más afortunado en el sorteo. En su primero, de nombre Caravaso, no se le picó como debe de ser en  una plaza de primera, por lo que el animal en el último tercio seguía muy vivo. Tras el susto de Pablo García colocando su par de banderillas, Jiménez comenzó con la muleta con una buena tanda de naturales y un templado pase de pecho. Pese a la poca fuerza que tenía el toro, el diestro riojano entendió que con la mano izquierda se podía exprimir al animal. Con profundidad, temple y sentido rompieron los olés en el tendido. Tuvo mala suerte, o no, con la espada y sonó un aviso.

En su segundo, las esperanzas se desvanecieron. Decano, de 506 kilos, salió suelto y recibió un picotazo y huyó del caballo sin prácticamente pasar por el peto. El animal transmitía poco, o más bien nada, pero Jiménez le sacó un par de naturales a un novillo desentendido.

El que peor suerte tuvo fue Manolo Vázquez en su día de presentación en Las Ventas. El toro de su debut perdía constantemente las manos, hasta cinco veces. Libertino dio una fuerte voltereta a Azuquita cuando iba a colocar un par de banderillas y lo llevó a la enfermería. Feo detalle de Vázquez al no brindar a su compañero el novillo tras el susto. Con la muleta, el sobrino de Pepe Luis Vázquez no estuvo fino. Falta de colocación y pegando pases que no transmitía nada al público. Los mejores naturales por el lado izquierdo, pero sin sentimiento alguno.

En el cuarto de la tarde, Vázquez lo apretó mucho en el peto, así que el novillo se apagó con notoriedad. Nurtonio recibió un estiloso par de banderillas de Juan José que hizo que el torero de plata se desmonterara. El diestro sevillano le sacó naturales profundos pero se fue de vacío.

Finalmente, serán Valentín Hoyos, Fabio Jiménez y Mario Navas los que disputarán el jueves 25 de abril la final del certamen, con novillos de Talavante.

Dios dirá.













jueves, 11 de julio de 2024



Artículo escrito por Guillermo Calvo Sánchez


Novillada con picadores 11 de julio de 2024


Tercera novillada Cénate Las Ventas


Asistencia: 8909 personas, según datos de la empresa


Brindo esta crónica a mi amigo Richi, por enseñarme la belleza de esta fiesta y por cuidar con tanto mimo los montes de Castilla


“¡No sé cuándo, pero volverás!”


Ganadería Couto de Fornilhos: Encaste Conde de la Corte Atanasio Fernández, bien presentados, armados y rematados. Demasiada presencia para ser novillos. En juego, escasa fuerza y algo mansos. En el primer tercio no se empleaban mucho en el peto: cabeceaban, pero no empujaban metiendo los riñones. El tercer y quinto toro eran dos pinturas por su belleza.


Santiago Esplá (presentación): de purísima y oro// cuatro pinchazos, estocada atravesada y cinco descabellos (silencio)// dos pinchazos y estocada baja (silencio)


Valentín Hoyos (presentación): de lila y oro// dos pinchazos (saludos). Estocada contraria (saludos)


Rubén Núñez (presentación): de azul marino y oro// baja (saludos)// en el rincón (silencio)


En el quinto toro, los banderilleros Juan José Domínguez y Pablo García se desmonteraron tras no poner ningún par en la cara del toro


Presidente: José Antonio Rodríguez San Román. No tuvo que ser protagonista, así que correcto durante la noche


La noche venteña volvió a ser como las anteriores: poco toreo, mucho olor a fritanga y gente joven en los tendidos. Somos masocas. Casi 9.000 personas volvieron el jueves a la piedra para presenciar una novillada en la que destacó, sin llegar a sobresalir, Valentín Hoyos en su primero. De nombre Carpetano, y de capa negro bragado, fue el novillo con el que el diestro salmantino conectó con el público. Pintó con la muleta buenos trazos y supo exprimir un toro que llegó con las energías justas al último tercio. El espacio y la buena colocación demostró que supo entender a un novillo algo complicado que no le permitió ligar los muletazos. ¿La razón por la que llegó justito? Alberto Sandoval fue el culpable de ello. Mal picado debido a un puyazo caído y otro trasero con demasiada fuerza. La mano izquierda fue la protagonista de la faena de Hoyos gracias a la profundidad con la que daba los pases.


Con su segundo, de nombre Indidano (cárdeno salpicado), no tuvo nada que hacer. Un novillo, tan novillo como débil, le impidió el lucimiento y que perdía las manos constantemente. A pesar de ello, el diestro lo intentó pero era consciente de que ese animal solo valía para carne. Hoyos demostró ante el público que la actitud y la aptitud también sirve para demostrar qué es el toreo. “¡No sé cuándo, pero volverás!”, grito El Rosco al joven debutante.


En el otro lado de la moneda estaba Santiago Esplá. Su apellido le pesó demasiado a un novillero que a sus casi 30 años aún no había debutado en Las Ventas hasta este jueves. Él demostró que lo tendrá crudo para llegar a matador de toros. Su primer novillo, de nombre Oliveiro, recibió tal retahíla de pinchazos que el pobre animal se echó por pena. Cuatro pinchazos, cinco descabellos y dos avisos. Así fue la carta de presentación del sobrino del maestro Luis Francisco. Al novillo le faltaba algo de fuerza pero tenía ritmo y algo de gracia. Mucha floritura para tan poco toreo. Al debutante se le notaba muy nervioso, pero en ningún momento llegó a conectar con el público.


Con su segundo es cierto que tuvo menos suerte, cierto también  que Luciano Briceño se lo cargó en el caballo con dos fuertes puyazos y dos picotazos que hizo que llegara con las fuerzas justas. Al inicio de la faena con la muleta, el novillo se echó y no quiso saber nada de Esplá. Ni los espectadores tampoco.


Empeñado en poner las banderillas, Esplá puso siete pares, y ninguno de mérito: pasado, apoyándose en un pitón... La anécdota de la noche la volvió a protagonizar Juan Carlos Rey, después de que la pasada semana se trastabillara y se cayera delante de la cara del novillo, sin mayores consecuencias. Esta vez fue porque, en el burladero, dio la razón a El Rosco que gritaba efusivamente que pusiera las banderillas él y no el “chaval”. La nota positiva del diestro alicantino fue su variedad con el capote: fregolinas y faroles.


El que menos fortuna tuvo con su lote fue Rubén Núñez. El joven mexicano se enfrentó a su primer novillo con poca transmisión. El diestro lo intentó, pero después de pases sin gracia se dio cuenta de que no estaba sirviendo para nada. A Noctámbulo le dio tal bajonazo que cayó redondo, por lo que la gente intuyó que cayó en todo lo alto, por lo que los pañuelos salieron a pasear. El presidente estuvo acertado en no conceder ningún premio a tal faena.


En su último, el de más romana con 528 kilos, más de lo mismo. No tenía fuerza, pero el novillo no acompañaba los pases de Núñez. Algo le exprimió con la mano derecha pero lo que transmitía era aburrimiento y no belleza. Sonó un aviso


“Son muchos los llamados y muy pocos los elegidos”, señaló El Rosco. Pues eso.





Hasta la próxima semana.















jueves, 4 de julio de 2024

Novillada con picadores 4 de julio de 2024 

Cénate Las Ventas

Asistencia de 9062 personas, según datos de la empresa

Se guardó un minuto de silencio en memoria de Tomás Puente, trabajador del equipo de mantenimiento de Las Ventas

Lo mejor de llegar fue irse... casi a la medianoche

Brindo mi primera crónica taurina a Estucada Demente, gracias por esos momentos de tertulia en la piedra, siempre desde el respeto y la humildad. Porque la Demencia fue, es y será taurina (Gonzalo, María, Pablo y Sergio)

Los novillos de la ganadería López Gibaja, de encaste Núñez-Domeq, estaban bien presentados y armados, pero mansos, descastados, flojos y con falta de movilidad. No se emplearon mucho en el caballo y en el último tercio no dieron juego en la muleta. El cuarto, de nombre Quinceañero, fue el único que aportó un poco más de juego a la corrida. Ningún toro se pidió ser devuelvo a corrales. Todos ellos pesaron más de 500 kilogramos

Álvaro Sánchez (de verde botella y oro): tres pinchazos y descebello// caída

Carlos Domínguez (de catafalco y oro): trasera caída/ trasera y baja

Álvaro de Chinchón (de purísima y oro): desprendida y contraria// baja

Víctor Oliver Rodríguez se encargó de presidir la novillada. Estuvo correcto, pero debió constar en acta que Álvaro de Chinchón no debió de dar la vuelta al ruedo

El poeta José Antonio Labordeta cantaba que a él le gustaría que le recordasen como “un hombre sin más”. La novillada del jueves 4 de julio estuvo diseñada para que los aficionados salieran del tendido con esa sensación en el recuerdo: sin más. Una noche de verano en que la falta de bravura y la falta de afición volvió a primar en la plaza. Destellos de De Chinchón en su primero, segundo de la tarde, que se colocó bien y salió al ruedo con ganas, pero con la muleta no tuvo ni profundidad ni temple. El diestro estuvo firme en su estreno en el coso venteño y tenía hambre de sobresalir por encima de sus compañeros de cartel. El novillo era algo complicado, pero De Chinchón le sacó todo lo que tenía. Estuvo firme en una faena sin profundidad. Petición minoritaria de oreja por lo que el novillero de la localidad madrileña de Chinchón se dio el lujo de darsedarse un paseo por el albero. Pese a la hora, buena entrada de espectadores.

El paseíllo se rompió a las 21.00, pero la fiesta ya comenzó horas antes. Un fuerte aroma a parrillada cubría la estatua del Yiyo, de hecho, un joven se percataba y comentaba a sus amigos “¡Cómo huele a barbacoa!”. Es lamentable que la primera plaza del mundo sea un sitio para cenas antes de la corrida, y después se convierta en una discoteca.

Los otros dos toreros del cártel, Álvaro Sánchez y Carlos Domínguez pasaron desapercibidos y sin hacer mucho ruido con novillos de poco juego. Sánchez, que también se presentaba, estuvo flojo en el primer novillo de la tarde que no quería saber nada del torero. Un manso de manual que no permitió la lidia. Mal estuvo con el acero: tres pinchazos y descabello sin haber clavado la espada. Se mata con la espada y no con el verduguillo. En esa faena sonó el único aviso de la tarde. Pasadas las 21:20 terminó el primer tercio...y aún quedaban dos horas insulsas. Demasiada valentía para un novillero que aún no está para Madrid

El susto de la tarde lo dio en ese novillo el banderillero Juan Carlos Rey. En su primer par se trastabilló delante del animal, pero la cuadrilla estuvo atenta y solventó la situación sin mayores consecuencias.

A Domínguez le costó un poco más la noche. No se adaptó bien a dos novillos mansos, pero dejó detallitos de querer demostrar su toreo.

Ninguno de los tres estuvo bien con la espada. Bajas, caídas y pinchazos, pero viendo que las “figuras” también lo hacen, tampoco vamos a exigirles que la claven en lo alto.

En definitiva, una tarde sosa y plomiza en Las Ventas dentro del marco de un certamen que demuestra que los novilleros aún les queda mucho para aprender.

Me gustaría pensar que el Yiyo, como hizo Labordeta, mandaría a la m***** a los que han convertido la fiesta en un parque temático del consumismo.
 
Guillermo Calvo Sánchez