jueves, 25 de mayo de 2023

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 14ª de feria. Corrida de toros

“Ni ganado ni toreros, una tomadura de pelo”

Del ganado anunciado se lidiaron 3 toros de La Ventana del Puerto, 3º, 4º y 6º, dos del Puerto de San Lorenzo, 2º y 5º y el remiendo fue de Valdefresno, lidiado en primer lugar. El segundo fue devuelto a los corrales y se corrió un sobrero del Vellocino. Mal presentados, mansos, flojos y faltos de casta. De saldo.

  • Manzanares. De obispo y oro. Estocada entrado fuera de cacho. Silencio. Metisaca y estocada trasera. Silencio.
  • Emilio de Justo De grana y oro. Metisaca y estocada al rincón. Silencio. Metisaca y estocada desprendida tras aviso. Saludos tras petición.
  • Roca Rey. De catafalco y oro. Pinchazo delantero y bajonazo tras aviso. División de opiniones. Estocada habilidosa saliéndose de la suerte. Silencio.

Presidente: D. Ignacio Sanjuán Rodríguez: Se le criticó al presidente la falta de presentación del ganado. Devolvió al segundo por falta de fuerzas.

Cuadrillas y otros.

Con un lleno hasta la bandera, los toreros de plata brillaron a un buen nivel, destacando en el quinto Morenito de Arlés y Pérez Valcarce, que tuvieron que desmonterarse en el tercio de banderillas,

Comentarios:

Si hablamos que la corrida fue una tomadura de pelo, alguien podría molestarse ya que pagaría una buena cantidad de dinero por una entrada. Seguramente serían los que aclamaron a Manzanares en su primero, un torete que salió picado de toriles, y el alicantino se limitó a pasarlo en la muleta con una vulgaridad impropia de un maestro en estas lides. Si nos referimos al segundo de su lote, un animal que llegó a la muleta después de emplearse en el caballo y que el matador al no tener materia prima para lucirse, a su manera claro, decidió tomar el acero y finiquitar sus actuaciones en esta feria de una manera indigna de un profesional que se precie de serlo.

Si nos referimos a Roca Rey, ese mismo público intentó echar la casa por la ventana ofreciéndole su apoyo a un torero que habrá tenido mejores días, no lo dudo, pero esta tarde estuvo vulgar y ventajista. Así lo demostró en su primero, un toro que se dejó torear pero el matador peruano se dedicó a otra cosa. Ante la presentación de su enemigo, los aficionados, que también pagan su entrada, le dedicaron su apoyo de otra manera; recordándoles con “Miaus”, lo que a ellos les parecía que estaba toreando, bueno torera, torear, no. Pero en el sexto el panorama cambión Este burel ya no fue la hermanita que todo lo aguanta. El torete, ´mostró algunas complicaciones y el torero, considerado maestro, porque llena las plazas, no supo por donde le daba el aire.


En la lidia de Emilio de justo cayó Langosto, un sobrero del Vellocino, que en un principio los empleados pusieron en la tabla los datos del quinto pero rectificaron y salió el primer sobrero. Un manso que salió huyendo de la muleta y que cuando lo fijó el matador fue un carretón en nobleza. El extremeño se limitó a pasarlo colocándose al hilo y acompañando las embestidas de su enemigo. El quinto, de nombre Cigarro se entretuvo en pelearse con las tablas del burladero del 6, pero en el último tercio mostró un pitón derecho que el matador no lo vio para torear sino para dar muletazos al hilo con una falta evidente de colocación. Se barruntó por la zona que si llega a matar bien, ese público que mencioné al principio estaba dispuesto a sacarlo por donde no debería haber salido, pero falló a espadas y eso alivió la carga de los aficionados que no vieron con buenos ojos el posible resultado de la faena.

Una reflexión: Emilio, es la segunda ocasión que le veo faenas fuera de cacho y sin ningún interés de enmienda, espero que reflexione sobre esta manera de interpretar el toreo y nos vuelva a ofrecer que no es un pegapases del escalafón.

©Pepeíllo.


miércoles, 24 de mayo de 2023

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 13ª de feria. Corrida de toros

“El valor de Román y el manso encastado”

Se lidiaron 4 toros de Luis Algarra, 1º, 2º, 3º y 6º, procedencia Juan Pedro Domecq y Diez y dos de Montalvo. Después de la movida de corrales al no pasar el reconocimiento la ganadería de Algarra, presentar estos animales ha sido un insulto a la afición de Madrid. Mal presentada, salvo el quinto un manso encastado, lo demás, carne de matadero. Algunos fueron pitados en el arrastre.

El Payo. De azul pavo y oro. Sartenazo de juzgado de guardia. Silencio. Pinchazo y estocada perpendicular casi entera y descabello tras aviso. Silencio

Román. De marino y oro. Estocada contraria. Saludos. Estocada. Oreja.

Francisco José Espadas. De marino y oro. Estocada perdiendo la muleta. Vuelta al ruedo tras petición Pinchazo y estocada que escupe y estocada tendida que vale tras aviso. Aplausos.

Presidente: D. José María Fernández Egea: Se llevó una gran bronca por no conceder un trofeo a Francisco José Espadas en el tercero. En esta ocasión acertó.

Cuadrillas y otros. Los toreros de plata cumplieron en general

La tarde amenazaba lluvia pero en esta ocasión respetó el sentir de los aficionados. El coso registró unos tres cuartos de aforo.

Comentarios:

Salto a la arena el quinto de la tarde de nombre Monaguillo, animal que no se empleó en el caballo, hizo una fea pelea y salió suelto en las dos entradas. Su condición de manso encastado se encontró con un torero que su muleta no derrama arte,  pero si valor y disposición. Esta mezcla sirvió para que la faena sirviera para levantar los ánimos de una tarde donde la vulgaridad fue manifiesta desde el principio hasta el final. Román, así se llama el torero que llevó  el calor en los tendidos. Lo sacó a los medios y a partir de aquí se produjo un toma y daca por ganar la pelea, el animal acudiendo descompuesto a los cites, soltando la cara con el propósito de rebañar lo que dejaba atrás, pero Román aguantó las acometidas con valor y presentado la muleta como única defensa y con una dignidad encomiable. Aquí no se medía si el torero citaba al hilo, si metía el pico como le ocurrió en su primero, un animal bravucón. Se medía el valor ante un astado que puso a la parroquia venteña con el corazón en un puño. .

Lo demás fueron faenas insulsas ante animales con una mansedumbre evidente como le ocurrió al primero de El Payo. Un manso que se enceló en el peto pero cuando llegó a la muleta se dejó torear por el pitón derecho. El torero mexicano se limitó a colocar la pañosa fuera de cacho acompañando las embestidas en lugar de torear. Es la diferencia. Al ser criticado por el sanedrín, el experimentado torero tuvo algún detalle chulesco. Alguien pensaría que esos desacuerdos se demuestran toreando. Pienso yo. El segundo de su lote un animal que se dejó pegar en el caballo, cuando llegó a la muleta su blandura dejó en el camino los deseos de agradar del torero mejicano.

Francisco José Espadas el tocó en suerte a Rastrero, un burel que acudió suelto al caballo y se dejó pegar. En el último tercio puso en bandeja el triunfo del torero pero el de Fuenlabrada se limitó mostrar valor ante un animal que le pedía el toreo. Pases cambiados, llenos de emoción no fueron suficientes, continuó con muletazos acompañando las embestidas de su oponente, defraudando con ello incluso a sus seguidores que le acompañaron. El presidente le negó el trofeo que sus incondicionales solicitaron incluso por la vulgaridad exhibida. Ante Zorzaleño, un toro que aguantó el castigo que le propinó el montado en la segunda entrada al caballo, llegó a la muleta ofreciendo el lucimiento al torero, que dio una tanda de hinojos templando las acometidas de su enemigo. Continuó con otra aseada de redondos, pero con esto terminó lo que tenía que ofrecer a los espectadores. Lo que vino a continuación fue la vulgaridad del toreo moderno. Acompañar las embestidas de su enemigo convirtiéndose en un espectador de lujo. En el toreo al natural puso voluntad pero el animal se quedaba en los intentos del torero, en un descuido se lo echó a los lomos al parecer sin consecuencias.

No dio para más la tarde.


©Pepeíllo.

martes, 23 de mayo de 2023

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 12ª de feria. Corrida de novillos. 

A Miguel Requis. El sabe por qué.

“Tarde de juego variado”

Se lidiaron 6 novillos de Montealto, de procedencia El Ventorrillo y Luis Algarra. Bien presentados, su juego fue variado pero no defraudó. Algunos mostraron mansedumbre, pero también casta. El primero fue aplaudido en el arrastre. El primero y cuarto tuvieron una muerte encastada, y el quinto fue pitado pero tampoco defraudó su mansedumbre.

  • Jorge Martínez. De grana y oro. Estocada al paso. Aplausos. Estocada perdiendo la muleta.
  • Jorge Molina De marino y oro. Estocada delantera perdiendo la muleta, y descabello tras aviso. Aplausos. Estocada desprendida y descabello tras aviso. Saludos desde el tercio.
  • Sergio Rodríguez. De purísima y oro. Dos pinchazos y estocada tras aviso. Saludos desde el tercio. Estocada que escupe y otra casi entera y descabello tras aviso. Silencio.

Presidente: D. Eutimio Carracedo Pastor. Sin problemas en sus funciones.

Cuadrillas y otros.  

El cartel reunió a más de media plaza en tarde de lluvia y ambiente desapacible. Los toreros de plata no defraudaron. Ante una novillada exigente, hubo un buen nivel. En el tercero y en banderillas, tuvieron que desmonterarse Juan Carlos Rey y Toñete. Juan Navazo también destacó durante la lidia del segundo novillo Los montados no corrieron el mismo camino, aunque también fue variada su labor. Continúan picando trasero y sin medir el castigo. En el quinto una voz desde el tendido manifestó: “a los toros hay que picarlos”. El problema no es que lo dijera, es que llevaba razón. En el cuarto Álvaro Marrón marco el castigo arriba, rara avis, los demás donde cayera el hierro. Cuando los manden a su casa, se preguntarán por qué.

Comentarios:

Se anunciaron tres novilleros con un bagaje encomiable, a los tres se les vio rodados y el primero, José Martínez a punto de tomar la alternativa, le tocó en suerte Carcelero, que cumplió en varas pero el piquero lo castigó en la primera entrada, la segunda fue un trámite y aunque mostró escasez de fuerzas, llegó a la muleta embistiendo pero el novillero lo desaprovechó. Templó varias de las tandas que le ofreció su enemigo, pero le sobró pico y le faltó colocación. Confundió la cantidad con la calidad. En su segundo de nombre Ventajista, hizo una fea pelea en el caballo y en la muleta le dio pocas oportunidades al matador que estuvo dispuesto en su labor. Lo recibió con unos estatuarios rematados por un remate por bajo muy torero. El manso encastadito le regaló una tanda de derechazos que el matador no aprovechó. En el toreo al natural el astado presentó complicaciones y menos recorrido, pero al torero se le vio firme.

A Jorge Molina le tocó en suerte Veraniego en el novillo de su presentación. El burel comenzó su pelea con el caballo manseando en la primera vara y en la segunda le arreó el piquero y el astado recibió el castigo con dignidad. El torero lo recibió presentándole la muleta por bajo pero continuó mostrando el engaño fuera de cacho y con el pico por delante. Su enemigo acudía con nobleza al engaño hasta que clavó las defensas en la arena y dio la vuelta de campana. A partir de aquí comenzó a defenderse y tuvo menos recorrido. El torero le sacó una tanda de redondos templados llevando al animal metido en la muleta. Se le vieron al torero maneras y fue una pena que su enemigo no correspondiera. Regaló unas manoletinas como remate de faena. Al quinto lo llamaban Soñador y su mansedumbre y la disposición del torero no aburrió a los presentes. Al no pararlo de salida, el manso se marchó al picador de reserva. En esos terrenos se encontró como en su casa, pero cuando le presentaron el picador en contraquerencias, acudió suelto en la primera entrada y fue castigado bajo. En la segunda salió suelto buscando la salida. No fue castigado en varas. Con la pañosa lo recibió con muletazos por alto y pases cambiados, mostrando disposición y valor. Continuó con una tanda de derechazos ajustados, que a mi entender fue lo mejor de la tarde. Al natural construyó su labor en torear llevando al novillo muy empapado en la muleta para que no saliera huyendo de la pelea, no lo consiguió como hubiera sido su deseo. El animal terminó en toriles y en ese terreno el matador culminó su faena ofreciendo unas bernardinas de regalo.

Sergio Rodríguez aprovechó su inclusión en el cartel para hacer su también la su presentación. El novillo se llamó Venturoso. En la primera vara empujó con fijeza pero en la segunda no se empleó y se repuchó. Los toreros de plata estuvieron muy elegantes en el segundo tercio. Al torearlo a una mano Rubén Sánchez el burel le apretó y tuvo que saltar el olivo. El novillero dispuesto a todo, recibió a su enemigo de hinojos en el 7 y le dio una tanda de derechazos con pase cambiado de regalo. Los olés resonaron en los tendidos. Pero cuando comenzó el torero de verdad, dio una tanda rematada para fuera quitándole vistosidad a su labor y a su voluntad. Cuando lo intentó al natural le faltó mando y le sobró citar con el pico. Volvió a la derecha y ofreció muletazos de variada condición. Mostró voluntad y ganas. En el sexto de nombre Tabernero, al no conseguir pararlo de salida, el animal acudió suelto marcando el piquero bajo el castigo. En la segunda entrada le zurró la badana y salió suelto. Con la muleta le sobró voluntad y le faltó temple. Tanto en redondos como al natural el novillo fue exigente, pero el matador no le respondió con la misma moneda, no le bajó la mano y le tocaba la muleta en casi todos los remates. Decidió tomar el acero y no permitir que la tarde gris y fría continuara cayendo sobre nuestros cuerpos.

©Pepeíllo.

domingo, 21 de mayo de 2023

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 11ª de feria. Corrida de toros

“Buena corrida de Ricardo Gallardo”

Se lidiaron 6 toros de Fuente Ymbro, de procedencia Jandilla. Bien presentados y exigentes, que ofrecieron en general buen juego, poniendo el triunfo a disposición de los toreros. 

Terna:

  • Adrián de Torres. De rosa palo y oro. Estocada baja recibiendo tras aviso. Vuelta al ruedo tras petición. Estocada habilidosa arriba tras aviso. Silencio.
  • Juan Leal De azul pavo y oro. Sartenazo de primeras clase y descabello. Silencio. Se tiró a matar a ley y consiguió una estocada tendida tras aviso. Saludos desde la tronera.
  • Leo Valadez. De verde y oro. Estocada desprendida tirándose sobre el morrillo. Oreja. Estocada al rincón de Ordoñez. Silencio

Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez: El presidente estuvo en su sitio al no conceder un trofeo a Adrián Torres en el primero. No hubo petición mayoritaria ni la labor del torero estuvo a la altura. En el sexto cambió el tercio con dos entradas al caballo, dejando a los aficionados con la ganas de ver otro puyazo. Ante la vulgaridad que se está produciendo en esta bella suerte, todos nos merecíamos otra entrada al caballo. .

Cuadrillas y otros.

La tarde anunciaba lluvia y tras un amago al comienzo del festejo, la necesaria lluvia no hizo su aparición. El coso registró una buena entrada. Del cartel se cayó el granadino El Fandi por problemas físicos y fue sustituido por Adrián Torres.

Los toreros de plata se lucieron tanto en la lidia como en el tercio de banderillas. Curro Javier fue aplaudido lidiando al primero y tuvo que desmonterarse en el cuarto y Marc Leal lo hizo en el segundo, ambos en el tercio de banderillas. Rafael González estuvo muy aseado en la lidia del sexto. Sus compañeros brillaron a un buen nivel. Es lo que tiene sentir la profesión y el respeto a la fiesta.

Comentarios:

Leo Valadez vino a triunfar y casi lo consigue. En el primero de su lote, de nombre Tasmallo estuvo a la altura de su enemigo. El animal manseó en el caballo saliendo suelto en la pelea que mantuvo con el montado. Se vino arriba en la muleta y el torero mejicano realizó una faena de menos a más. Comenzó con redondos limitándose a acompañar las embestidas de su enemigo, pero ante la crítica de los aficionados, ajustó la colocación y a bajarle la mano, consiguiendo redondos más ajustados. Al natural no anduvo fino, metiendo el pico y su enemigo tocándole la muleta en los remates. Levantó de nuevo la faena con la derecha templando una tanda que arrancó los olés de los tendidos. Remató su labor con unas manoletinas de hinojos. Se tiró a matar jugándosela y el público premió su labor con un trofeo. En el sexto el “gallardo” de nombre Ibicenco, un manso encastado que empujó en el caballo se rajó en el último tercio, pero la disposición del torero se mereció otro resultado. Lo intentó pero no tuvo nada que hacer con un toro que no ofreció ni un muletazo.

Por su parte Adrián Torres le sobró corazón y le faltó cabeza. Su primero de nombre Mimoso apretó en el caballo pero fue mal picado, volvió al relance pero no fue castigado ni tampoco en la segunda entrada. Se lucieron en quites tanto Adrián Torres como Juan Leal. A mi entender el animal quedó algo crudo. Lo recibió con unos estatuarios sin rectificar terrenos, pero cuando intentó el toreo en redondo comenzaron a aparecer las carencias de temple y mando al no bajarle la mano, rematando los muletazos por arriba y tocándole la muleta. El animal se fue imponiendo en la pelea y cuando lo intentó al natural el torero estuvo muy dispuesto pero eso no le bastó ante las exigencias de su enemigo. El toro se fue quedando sin recorrido y después de avisarle en varias ocasiones y en un descuido del torero, se lo llevó por delante sin más consecuencias que el revolcón. El matador fue perdiendo la oportunidad que le ofreció Mimoso. Su segundo, de nombre Patrullero, empujó en la primera entrada al caballo pero en la segunda fue castigado trasero y no se empleó. El manso a pesar de rodar por la arena en los primeros lances de la faena, se vino arriba y de nuevo la falta de oficio le privó la oportunidad que le dio su enemigo, acudiendo a todas las citas pero las carencias anteriores, le privó estar a la altura que exigía su enemigo. Fue una pena ante su necesidad, que se dejara ir dos toros que le pusieron en bandeja el triunfo.

En segundo lugar salió Sacacuartos I, un animal que comenzó midiendo las embestidas en el capote de Juan Leal, en el caballo metió los riñones y el picador midió el castigo. Fue un tercio muy emocionante. Después del brindis el torero recibió al burel de hinojos pero el animal no estaba para ese lucimiento, el toro necesitaba que el torero francés le pudiera y después, intentara torear. Pero nada de esto se cumplió, el toro no regaló ninguna embestida y la muleta del matador no anduvo, ni fina ni poderosa, solo mostró disposición en jugarse la vida ante un exigente animal. El quinto de nombre Sacacuartos II, se dejó pegar en el caballo sin ningún resalte añadido. En esta ocasión tanto la disposición como la muleta de Leal utilizaron las ventajas del toreo moderno, y el animal no se mereció ese trato. En las embestidas le hacía el avión, pero el francés no se interesó en el ofrecimiento. Alguien le recordó que estaba en Madrid, pero al torero seguramente le habían confundido de plaza. Es una de las explicaciones posibles. A mi entender, el toro dejó al descubierto al torero. Suele ocurrir algunas veces cuando el ganado ofrece oportunidad a través de la casta y la bravura y que los toreros no saben aprovechar.

Lo dicho, en esta ocasión Ricardo Gallardo cumplió en Madrid. Gracias ganadero.

©Pepeíllo.

viernes, 19 de mayo de 2023

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 9ª de feria. Corrida de toros

“Rebajas a precio de lujo”

Se lidiaron 5 toros de Jandilla y uno, corrido en 6º lugar, de Vegahermosa de la misma procedencia. Bien presentados y parejos, en general mansos, blandos, sin casta y ni gota de bravura. En una palabra, para toreros de figuras. No se puede pedir más a estos empresarios y apoderados. Varios de ellos no rodaron por la arena porque no se emplearon, los cuales fueron protestados. Se libró de la mediocridad el cuarto al que desorejó Sebastián Castella.

Terna:

  • Sebastián Castella. De blanco impoluto y plata por su reaparición. En el primero estocada. Silencio. En el cuarto estocada. Dos orejas. Salió por la puerta grande. .
  • J. M. Manzanares De marino y oro. En el segundo sartenazo de lujo. División de opiniones cuando saluda. Pinchazo y estocada caída. Silencio.
  • Pablo Aguado. De sangre de toro y oro. Media estocada arriba que vale silencio. Cuatro pinchazos y dos descabellos tras aviso. Silencio.

Presidente: D. Eutimio Carracedo Pastor. Conocido por la afición venteña por otros hechos recientes. No estuvo afortunado, permitió la lidia de los tres primeros toros, tres inválidos, privando del lucimiento a los toreros que les correspondieron en suerte e hiriendo a los aficionados en su lucha por la integridad de la fiesta y a los espectadores que llenaban el coso. Son las reglas que rigen en el palco, pero ¿quién las impone?

Cuadrillas y otros.

Tarde de temperatura agradable donde se colocó de nuevo el cartel de no hay billetes. Los toreros de plata cumplieron en su labor y el público pudo disfrutar de los pares de banderillas, suerte donde se lucieron varios de los miembros de las cuadrillas.

Comentarios:

Ganado y toreros de lujo pero lo que ofrecieron fue de autentico saldo. Castella se salvó al encontrarse con Rociero, un animal que no se empleó en el caballo y salió suelto de la pelea que le ofreció el montado. Un toro, lidiado en cuarto lugar, que le ofreció al torero francés levantar el vuelo de la tarde y desarrollar el toreo que manó de su muleta y de paso abrir La Puerta Grande. El animal perdió las manos al someterlo en los primeros compases de faena, pero se vino arriba, metiendo la cabeza de lujo y el matador aprovechó, tanto en el toreo en redondo como al natural, para ofrecer a los tendidos lo único que justificó los precios que tuvieron que abonar, tanto en taquilla como en la reventa. Los pañuelos adornaron los tendidos hasta que el presidente, calificado por triunfalista, puso sobre el palco los dos pañuelos blancos. Misión cumplida, dirían muchos espectadores. En su primero se encontró con un animal de bajo saldo pero que también se pagaría como de alta crianza, que en cuanto lo sometía perdía las manos.

Lo demás fue de saldo pero como dije, a precio de lujo. Manzanares, El fino torero alicantino, definido así por quien le ha interesado venderlo como torero de alta escuela, se encontró en su primero un toro que mostró desde el inicio un grado de invalidez impropio de un toro de lidia, pero, el fino torero alicantino lo aprovechó para ofrecer con su muleta las ventajas que atesora como oro en paño, y venderlas a precios desorbitados. Al quinto lo recibió con un capote que parecía una manta, intentó estirarse pero su intento se diluyó al no acoplarse a su enemigo. El burel en el caballo se defendió y en la segunda vara recibió un picotazo sin emplearse. En el último tercio el animal perdió las manos al segundo embroque con el fino torero alicantino, mostrando a continuación lo poco que podía ofrecer a la figura del toreo, que la única virtud que tuvo fue la brevedad. Iba a cobrar lo mismo..

Pablo Aguado entró también en el grupo de las rebajas pero a precios de alto nivel taurino. Su primero, un inválido que el presidente mantuvo en el ruedo, él sabrá por qué, intentó someterlo con la muleta, pero el animal respondió perdiendo las manos. El presidente se sentiría muy satisfecho del resultado y el empresario haciendo caja. Su faena la basó en cuidar a su enemigo, pero no bastó. Trató de justificarse al natural pero no consiguió levantar las ilusiones que los espectadores habían puesto en él. El sexto fue un ejemplar de la ganadería de Vegahermosa, de procedencia Jandilla. Un toro que blandeó en el caballo y llegó a la muleta con complicaciones. El sevillano trató de templar las cortas embestidas que le ofrecía su enemigo, prolongando el intento con el fin de sacar algo de donde no lo había. No anda fino el torero, esperemos que salga de este bache, ya que las oportunidades igual que llegan, se marchan y es un torero que la fiesta lo necesita.

©Pepeíllo.

jueves, 18 de mayo de 2023

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 8ª de feria. Corrida de toros.

"A Miguel y Ángel por su incipiente afición" 

“Otra tarde plomiza.”

En el octavo festejo se corrieron toros de Alcurrucén, en la línea de Rincón. El ganado toledano, de justa presentación, se dejó en las fincas de Toledo lo que se puede esperar de un toro de lidia, la casta, la bravura e incluso la mansedumbre, si esta ofrece espectáculo. En el caballo tomaron la primera vara, en la segunda salían huyendo al sentir el hierro.

Terna:

  • José Antonio Morante de la Puebla. De. Azul celeste y oro. Estocada caída y atravesada. Silencio Pinchazo y estocada al rincón de Ordoñez. Aplausos.
  • Julián López, “El Juli” De verde botella y oro. Pinchazo y descabello. Aplausos. (Hay que matar por arriba, D. Julián). Tres pinchazos y estocada desprendida. Saludos desde el tercio.
  • Tomás Rufo: De gris plomo y oro. Pinchazo sin soltar y estocada trasera y caída tras aviso. Silencio. Estocada saliéndose de la suerte. Silencio.

Presidente: D. José María Fernández Egea. Sin problemas en sus funciones.

Cuadrillas y otros.

Con un lleno y el cartel de no hay billetes, se celebró la octava corrida de la feria. En el tercio de banderillas del sexto se tuvo que desmonterar Fernando Sánchez. Un torero de plata que siempre encuentra toro.

Finalizado el paseíllo los rayos de sol del tendido 7, iluminaron unas pancartas reivindicativas por el bien de la seriedad y el rigor de la fiesta. Esperemos que los que tienen facultades para hacerlo tomen buena nota de lo que le interesa a la fiesta y no a los participantes.

Comentarios:

Lo dicho, tarde plomiza de toros y de toreros. El ganado de Alcurrucén salió al ruedo venteño con la intención de no molestar a las figuras y cumplieron a la perfección su cometido, algunos se dejaron torear, otros ni eso Una verónica y un muletazo fue el bagaje que ofreció Morante al público que abarrotó el aforo de Las Venta en el cuarto de la tarde. Tampoco el animal estaba para más. En el que abrió plaza se pagaría un “Potosí” por él, Los Lozanos son buenos negociantes, pero su juego no valió un duro, en cada muletazo desparramaba la vista a los tendidos y el maestro de Puebla del Rio poco pudo ofrecer a la parroquia venteña. Así no se levanta una fiesta con evidentes señales de podredumbre. Los espectadores no fallan, pero si los profesionales, que ofrecen espectáculos deprimentes con toritos de esta catadura. El Juli, en el primero de su lote mostró la profesionalidad y el oficio de sus años de matador de toros, pero tuvo que inventarse un toro y el olor a triunfo impregnaba el ambiente, pero falló a espadas y su labor tuvo que corresponder a los aplausos generosos del público triunfalista que colmaba los tendidos. Lo de inventarse un toro creí que había pasado a la historia con un torero que mandó en su día, pero pude comprobar que sigue vigente. En su segundo, un torito que iba y venía como un muñeco de feria, le sacó una faena que si no hubiera fallado con la espada estaríamos hablando de un triunfo apoteósico, digo yo. El público tenía ganas de justificar su asistencia, para poder narrar la épica que el madrileño había ofrecido, para su entender, claro. Más seriedad señores con este público, que a pesar de su ignorancia, deja sus dineros en taquilla para el abuso y disfrute de los gestores y participantes de estos espectáculos. Tomás Rufo en su primero llevó a cabo una faena de ajustes y desajustes ante un animal que le ofreció el triunfo, pero el torero de Talavera de la Reina no aprovechó. El sexto, fue un animal que no transmitió nada a los tendidos pero el torero debería haber mostrado más disposición y como dije podía haberse inventado otro toro, ya que el ganado trajo otra tarde gris, estábamos necesitados de inventos y en esta ocasión el joven torero perdió la oportunidad.

No dio más la tarde, y en resumen, ni toros ni toreros,. Así no se levanta una fiesta si esa es la intención, que dudamos que sea el fin.

©Pepeíllo.

miércoles, 17 de mayo de 2023

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 7ª de feria. Corrida de novillos

“Tarde variada”

En el séptimo festejo celebrado se lidió una novilla de Los Maños, encaste Santa Coloma, de variada presentación y de juego, pero hubo bravura y casta hasta un novillo de justa presentación pero que trajo en jaque a los toreros. El juego ofrecido en el caballo fue variado pero no dejó indiferente a nadie.

Terna:

  • Diego García. De burdeos y oro. Dos pinchazos, aviso, estocada que hace guardia y tres descabellos. Silencio. Pinchazos, estocada perpendicular que escupe, pinchazo, aviso y dos pinchazos de regalo. Silencio.
  • Christian Parejo De blanco y plata. Aviso, dos pinchazos metisaca, 2º aviso y estocada que le libró del trago de la devolución a los corrales. Silencio. Pinchazo y estocada trasera, aviso y dos descabellos. Aplausos.
  • Mario Rivas: De azul noche y oro. Dos pinchazos y estocada atravesada, aviso. Silencio. Pinchazo, estocada perdiendo la muleta y seis descabellos. Silencio.

Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez. Sin complicaciones en su labor, pero debería tomar nota, en la medida de sus posibilidades, de los mensajes que los aficionados le transmitieron al palco a través de las pancartas que lucieron al sol del tendido 7, en las que manifestaban la exigencia de “Palcos exigentes” y “Fuera del Palco”, ya que no hacen caso a sus demandas por vías oficiales.

Cuadrillas y otros.

Mario Navas sustituyó a Marcos Linares y Christian Parejo hizo su presentación..

Comentarios:

La novillada fue un crisol de variedades. Como, el ganado encastadito, variado en presentación y los aficionados exigiendo palcos serios y rigurosos. Los que vestían el traje de plata fueron variaditos en sus labores: A la vergüenza que pasó este panfletista que suscribe desde la andanada, viendo parear a “Peones” de plata, algunos con cierta experiencia como Julio López, Gómez Escorial, Juan Cantora, Rafael Plaza, Daniel Duarte, Mario Campillo, supuse que algunos de ellos pensarían en cortarse la coleta al ver lidiar en el segundo y parear en el quinto, donde tuvo que desmonterarse, a Curro Javier y a Vicente Herrera. ¡Una vergüenza!

Me hubiera gustado parar aquí en mi ignorancia, pero no puedo, tengo que decir que cuando salió a la arena la sardinilla del segundo, me dieron ganar de llevármela a casa para cenar. Pero me dije, a esta raspa se la come con capote y muleta Christian Parejo, pero no fue así, a la mansedumbre encastada hay que tenerla mucho respeto. La sardina se llamaba Embajador, y acudió al caballo con tranco y fue mal picado y empujó en el primer puyazo. En el segundo lo dejó el torero de lejos y el animal acudió al montado, el piquero marró y el novillo se defendió en la pelea. En banderillas puso firme a la cuadrilla, nadie cuadró en la cara del toro para colocar un digno par, y eso que Curro Javier lidió con solvencia enseñándole a embestir. En la faena de muleta se le coló dos veces al comenzar la faena, cierto que el viento estuvo presente e incomodó al torero, ya que el animal se orientó en la pelea y el matador tuvo que tirar de valentía pero se olvidó de ajustarse a las embestidas de su enemigo, recetándole latigazos y falta de ligazón. El quinto fue un toro de figuras, de nombre Tostadino, que se dejó pegar en el caballo En el último tercio el burel se dejó torear y Parejo dio dos tandas aseadas, algo aliviadas, de redondos pero el novillo se fue quedando sin recorrido y no permitió que el chiclanero desarrollara la disposición que mostró.

Diego García no se ajustó a Secretario II, primero de su lote. El novillo se dejó pegar en el caballo y en la muleta mostró mansedumbre y nobleza. Después de una tanda de ajuste, se colocó donde se alivian las figuras y su toreo careció de calidad sin dejar de mostrar el pico en los cites. Al natural no se sintió torero y volvió con la derecha pero sin convencer. El animal dejo de entregarse en la pelea al no encontrar ningún aliciente en ella. El quinto se llamaba Secretario I, y empujó en una larga vara pero en la segunda salió suelto. Con la pañosa Diego García se dobló con su enemigo con muletazos con temple, continuó con una tanda de redondos pero el novillo buscaba en las tablas el camino de la dehesa. Llegó a desarmarlo pero ante la situación, el público no lo tuvo en cuenta, valorando solo su voluntad.

Por su parte Mario Navas, sustituto de Marcos Linares, lidió en primer lugar a Molinero, un toro en toda regla. Acudió suelto al caballo y en la segunda entrada hizo una fea pelea. En el comienzo de faena lo pasó con muletazos por bajo y continuó por el pitón derecho pero sin ajuste. El novillo al ver la inoperancia del matador en la ligazón comenzó a medir las embestidas y el torero continuó con el monopase, desluciendo su labor. Con Confitero, que se dejó pegar en la primera vara y en la segunda fue castigado en la paletilla, con la muleta el novillo comenzó a presentar dificultades, pero el matador, libre de toda culpa, en lugar de lidiar se fue a por el acero, colocando el punto final a un espectáculo donde los avisos fueron protagonistas de la tarde, solo el sexto se libro de ellos.

©Pepeíllo.