viernes, 7 de junio de 2024

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de de La Cultura.

“Las Ventas se rindió ante Dulce. Un toro de bandera”

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de Victoriano del Rio. De variada presentación, algunos sin rematar, otros blandos y de juego variado. Destacó el segundo, de nombre Dulce que ofreció a los aficionados la oportunidad de olvidar tardes nefastas con ganado impresentable y con pocas ganas de volver a la plaza al día siguiente. El quinto fue devuelto a los corrales durante el tercio de banderillas, en su lugar apareció por toriles un sobrero de Torrealta. El sexto dio un recital de mansedumbre y de bravuconería. El primero y segundo fueron aplaudidos en el arrastre. El cuarto y sexto fueron pitados camino del desolladero. Sobre el tercero de nombre Soleares, hubo protestas de los aficionados con relación a un posible fraude sobre las defensas del animal, con pancarta incluida desde los altos del 7. Los despachos oscuros de los empresarios callaron y la prensa que vive de los que abonan su entrada, Es lo que el pueblo llama, “estómagos agradecidos”. ¿O no?

Terna:
  • Emilio de Justo. De azul pavo y oro. Media estocada, caída y trasera. Aviso. Silencio. En el cuarto estocada baja tras aviso. Silencio.
  • Borja Jiménez: De espuma de mar y oro. En el segundo estocada desprendida. Lo levantó el puntillero y el toro tuvo una muerte brava que levantó al público de sus asientos. Oreja, petición de la segunda y dos vueltas clamorosas al ruedo. En el quinto pinchazo y estocada habilidosa. Oreja. Salió a hombros por la Puerta Grande camino de la calle de Alcalá.
  • Roca Rey: De marino y oro. En el tercero estocada desprendida tras aviso. Silencio. En el sexto estocada habilidosa al hilo de las tablas. Silencio.
Presidente: D. José Luis González González

Fue muy polémica la decisión de no conceder el segundo trofeo a Borja Jiménez en el segundo. El respetable le dedicó una sonora bronca al finalizar las dos vueltas al ruedo que le obligaron a dar al torero. En el quinto, el respetable le pasó factura y le solicitó la oreja y como había mayoría tuvo que concederla. En el primero, tercero y cuarto recibió protestas por parte de los aficionados por la falta de presentación del ganado y la blandura de remos de este último y que decidió mantener en el ruedo.

Suerte de varas:
  1. Tordillo: N. 60. 533 kg. Castaño. El animal recibió muchos capotazos para colocarlo frente al caballo para después acudir suelto. Empujó con fijeza y el piquero marcó el castigo bajo. En la segunda entrada acudió de lejos pero salió suelto al sentir el castigo.
  2. Dulce. N. 70. 548 kg. Negro salpicado. En la primera vara fue castigado trasero, se dejó pegar y salió suelto. En la segunda se arrancó de largo y se dejó pegar con fijeza.
  3. Soleares. N. 100. 620 kg. Negro salpicado. En la primera puya el piquero marcó trasero y bajo el castigo. El animal se defendió. En la segunda marró, rectificó y le tapó la salida.
  4. Bisonte. N. 100. 555 kg. Negro salpicado. En la primera vara fue castigado trasero, se dejó pegar mostrando blandura de remos. En la segunda entrada se derrumbó en el peto y no fue castigado.
  5. Volandero. N. 41. 577 kg. Castaño. Acudió suelto al caballo al no pararlo nadie y salió suelto. En la segunda entrada no fue castigado y volvió a salir suelto.
  6. Cóndor. N. 124. 578 kg. Negro listón. El manso no quiso pelea de salida y anduvo por el ruedo sin fijeza. En la primera entrada le dio un arreón al caballo derribándolo. En la segunda continuó paseándose por el albero y se encontró con el picador que tapaba puerta y salió huyendo del castigo. Manso y bravucón.
Cuadrillas y otros.

De nuevo la empresa colocó el cartel de “No hay billetes”. Y van… Se nota un incremento de espectadores en la feria, pero no la calidad de lo ofrecido. Espero que tenga en cuenta este detalle y ofrezca a los abonados un viaje fin de feria.

Las cuadrillas cumplieron en su cometido pero sin el lucimiento ni el esperpento de otras tardes.

Comentarios:

El público se rindió ante el segundo de la tarde, de nombre Dulce y ante Borja Jiménez, el torero sevillano que vino a por todas y recibió a sus tres enemigos, los dos de su lote más el sobrero, frente al portón de los miedos. A veces los sorteos funcionan, incluso cuando se anuncian figuras y en esta ocasión la suerte cayó del torero más modesto. Ante Dulce, por su bravura y su “casta buena” y que supongo que nadie, y digo nadie, dudaría. Hasta el final de su vida dio un recital de lo que debe ser un toro. ¿Digo bien? “Como este arte es tan subjetivo” También se rindió ante Borja Jiménez que entendió al toro de una manera especial, toreando, y digo especial ya que es difícil en los tiempos que corren ver torear. Después entró en juego la riqueza de la subjetividad, causando un enfrentamiento entre la opinión unánime del público y la del palco presidencial. La mayoría del respetable solicitó el segundo trofeo a la labor del torero y el presidente lo negó. Insisto la dudosa subjetividad. Pero lo más bonito del festejo es que al final la gente hablábamos de toros.

La petición fue mayoritaria y el sevillano estuvo a la altura del encastado y bravo animal, pero como la decisión en el segundo trofeo es del presidente, se notó que deben haber recibido muchas críticas por la generosidad que ha mostrado el palco en otras ocasiones. A mi entender mereció los dos trofeos, ya que entendió a su enemigo y desarrolló una faena completa, tanto en el toreo al natural como con la mano derecha. Como dije en una ocasión, lo que se siente no se puede escribir, y eso fue lo que sentí. El presidente tendría sus motivos, él sabrá. El quinto fue otro toro y otra faena, de menos contenido pero con un torero dispuesto a romper la garganta de los presentes. El animal estuvo defendiéndose en la pelea con la pañosa y el torero en momentos colocado al hilo del pitón, pero en general fue una faena que llegó a los tendidos, por un motivo fundamental, por la disposición del torero. Se le premió con un despojo por ajustes de cuentas, entre el respetable y el presidente. Ajuste que como dijo Betrand du Guesclin ante la historia, ”ni puse ni quité rey”, pero honradamente creo que Borja Jiménez levantó los dormidos tendidos  durante tantas tardes, y junto con Dulce, colocaron a la fiesta donde se merece, aunque fuera solo un momento,  y a mi entender  mereció la Puerta Grande. Dicho queda.

Previamente a este hecho que rompió la monotonía de la feria, apareció Emilio de Justo con Tordillo, que al comienzo de faena de muleta lo sometió por bajo con muletazos largos y templados rematados por un pase por alto que no vino a cuento. Por el pitón derecho el toro humillaba pero tenía poco recorrido, hecho que le resto vistosidad a la labor del extremeño. Por el pitón izquierdo el animal hacía el avión, pero tuvo el mismo defecto, se quedaba corto. En sus intentos de agradar Emilio de Justo se pasó de faena. En el cuarto y después de someterlo por bajo, se vio que el animal no respondía a las exigencias del matador. Ofreció una tanda de redondos sin descomponer la figura que fueron del gusto del respetable, pero por el pitón de los “biyetes” el toro no respondió, se defendía y no permitió las intenciones del matador. De nuevo se pasó de faena.

El tercer espada anunciado fue el que reventó la plaza de espectadores, esos mismos que se rindieron en esta ocasión ante Borja Jiménez. Pero lo que no contaría Roca Rey es, primero con el ambiente que le dejo el sevillano después de su faena a Dulce y segundo por los comentarios previos a la corrida sobre la manipulación de las astas de Soleares, el primero de su lote. Un ambiente que no superó el peruano. Ajustándonos a lo ocurrido en el ruedo, recibió a su primero con la muleta de hinojos frente al 7, el animal le apretó y salió apurado del trance. Continuó con dos tandas de redondos aliviándose descaradamente y cuando lo intentó al natural se le vieron con las mismas precauciones que por el derecho. Cierto que el toro no tuvo las mismas condiciones que el anterior, pero tampoco el torero mostró la disposición de otras temporadas, aunque las comparaciones son odiosas. El sexto y ante el manso referido, el torero tampoco intentó ganarle la partida a su enemigo colocándose en su sito. Por el pitón derecho estuvo colocado donde los ventajistas. Al intentarlo por el izquierdo el toro se le marchó a tablas y allí decidió despenarlo. Roca Rey continúa en horas bajas de su carrera, y en esta feria se dejó la vitola de figura en el hotel. ¿O no?

En las informaciones que se vertieron de la posible manipulación de las astas del toro Soleares, una manera digna de evitarlas es que de los despachos sórdidos de los empresarios y de la prensa partidista, salga la verdad, con ello se evitarían las especulaciones.

©Pepeíllo.

jueves, 6 de junio de 2024

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.

FERIA DE SAN ISIDRO 2024. Corrida de toros.23ª de feria.

“La lluvia aminoró el sopor, pero los Albaserradas..."

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de Adolfo Martín, tercer encierro del encaste Albaserrada. Soporífico encierro. Mal presentado, sin gota de casta, mansa blanda. A partir del cuarto comenzó a llover y la faena de Ferrera subió de tono, pero sin llegar a calar en los aficionados. El primero y segundo fueron pitados en el arrastre.

Terna:
  • Antonio Ferrera De blanco y oro. Pinchazo y estocada. Silencio. En el cuarto dos pinchazos y estocada delantera y descabello tras aviso. Aplausos.
  • Manuel Escribano. De malva y oro. Estocada perdiendo la muleta. Aplausos. En el quinto estocada trasera. Vuelta al ruedo tras petición. .
  • José Garrido. De verde manzana y azabache. Estocada y tres descabellos. Silencio. En el sexto estocada trasera y tendida. Silencio.
Presidente: D. Ignacio Sanjuán Rodríguez.

No cayó en el triunfalismo de conceder un trofeo a Escribano en el quinto.

Suerte de varas:

  1. Pecador N. 73. 568 Kg. Cárdeno bragado meano. En la primera vara acudió suelto al caballo y al salir perdió las manos. En la segunda un manso de carreta.
  2. Baratillo I N. 28. 547 Kg. Cárdeno oscuro. Después de colocarlo en suerte, el castigo cayó bajó, le tapó la salida y salió suelto. En la segunda se defendió y salió suelto.
  3. Sombrerillo. N. 34. 536 kg. Cárdeno. Se defendió en la primera vara, en la segunda lo castigó y se dejó pegar. Ferrera sacó al toro del caballo.
  4. Malagueño. N. 93. 548 Kg. Cárdeno oscuro bragado meano. En la primera vara se dejó pegar y en la segunda se limitó a sujetarlo.
  5. Aviador. N. 80 565 Kg. Cárdeno bragado meano corrido axiblanco. Las dos veces que acudió al montado se dejó pegar sin emplearse.
  6. Tostadito. N. 41. 602. kg. Cárdeno claro. El piquero colocó la puya caída y se dejó pegar, en la segunda fue castigado trasero.
Cuadrillas y otros.

Tarde de bochorno y en cuarto toro rompió a llover. Los tendidos quedaron vacios y las gradas y andanadas llenas. El coso registró un aforo de 21.168 espectadores, según la empresa. .

Comentarios:

Tarde de sopor atmosférico y de toros. Que desastre de ganado y los toreros tampoco estuvieron finos. Los Albaserradas de Adolfo Martín, que finalizaron el ciclo de tres corridas seguidas de este encaste, no hicieron afición. Primero las tertulias y después la lluvia sobrellevaron a digerir el trago que supuso aguantar dos horas de mansedumbre, una falta total de casta y la fuerza justa que mostraron los toros. Parecía que Ferrera después de pasar al primero por la muleta, un mulo de carreta, en el cuarto iba a levantar la tarde, pero ni la voluntad que puso el ibicenco pudo con el sopor que se había instalado en el ánimo de los espectadores. Lo que se formó fue un desconcierto con la lluvia que posiblemente en otras condiciones se hubiera apreciado en otra medida la voluntad que Ferrera trató de imprimir en el toreo al natural. Tuvo incluso el detalle de ponerse pesado.

Manuel Escribano quiso lucirse con los palos en su lote después de recibirlo en los medios a la salida del portón de los sustos, pero, torero, para lucirse hay ganarle la cara a los toros, no clavar a cabeza pasada, pero bueno como los aficionados ocasionales lo único que le interesa es la espectacularidad de las carreras, el embroque para ellos tiene menos importancia. En su primero lo sacó a los medios, intentó llevarlo tapadito en el trapo, pero el animal no quería pelear ni por el derecho ni al natural, así que el matador después de enterarse de las cualidades de su enemigo, decidió tomar el acero. En el quinto y con la muleta en la mano lo recibió desde los medios con el pase cambiado. Con la lluvia presente y en los tendidos un ramillete de valientes, el torero sufrió un revolcón que no le impidió continuar en la lidia, ofreciendo muletazos sin rematar y un sector del público jaleando su labor. A pesar que el toro se quedaba corto, el torero aprovechó la situación y a punto estuvo de convencer al presidente para que le concediera un trofeo.

José Garrido trató de lucirse en el tercero con el capote y aunque no llegó a estirarse, estuvo muy aseado. Brindó la faena al respetable, pero su enemigo llegó a la muleta con muchas dificultades y sin llegar a tragarse ni un muletazo, más que embestir topaba en la pañosa, así que el torero mostró mucha desconfianza y decidió despenar a su enemigo. En el sexto intentó el lucimiento con el capote y las verónicas las remató con una vistosa media. En el último tercio, toro y torero, trataron de ligar una faena que llegó a los tendidos pero no consiguió arrancar los olés. El torero impuso una velocidad a la muleta como si tuviera prisa en rematar la faena, después de tantos avisos dados en la feria estaría preocupado. El animal iba y venía con docilidad y al torero le faltó colocación y jugársela pero toreando, no dando pases acompañando la embestida de su enemigo. En el toreo al natural estuvo algo más ajustado pero sin llegar a los tendidos, perdón a las gradas y andanadas. Nadie podrá decir que la lluvia deslució el festejo, casi fue lo contrario. Así que la feria de los “Albaserradas” finalizó con más pena que gloria.

©Pepeíllo.

miércoles, 5 de junio de 2024


A José Demetrio por su admiración al silencio en la suerte suprema.

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de de La Prensa.

“El ganado ofreció su oportunidad, pero…”

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de Victorino Martín encaste Albaserrada. En el tipo y con cara. El primero una alimaña pitada en el arrastre, el segundo se fue sin torear y aplaudido camino del desolladero, el tercero por encima del torero y aplaudido en el arrastre, el cuarto soso en la muleta, tímidos pitos en el arrastre, el quinto sirvió para la muleta y sexto por encima del torero, tímidos pitos en el arrastre. En el caballo ninguno se empleó metiendo los riñones, algunos se dejaron pegar y en la labor de los montados hubo mucha mediocridad.

Terna: Mano a mano.
  • Paco Ureña. De rosa y oro. En el primero estocada delantera y perpendicular, aviso, 5 descabellos, 2º aviso y 4 descabellos. Silencio generoso. En el tercero estocada atravesada tras aviso. Vuelta al ruedo por su cuenta, tras tímida petición. En el quinto aviso antes de entrar a matar. Pinchazo, sartenazo, estocada y descabello. Silencio.
  • Borja Jiménez: De verde oliva y oro. En el segundo pinchazo hondo, media estocada caída, aviso y 7 descabellos. Tímidos aplausos. En el cuarto estocada baja y descabello. Silencio. En el sexto pinchazo y estocada que vale. Silencio.
Presidente: D. José María Fernández Egea.

Sin problemas.

Suerte de varas:

Los toreros no anduvieron finos en colocar a los toros en el caballo a sabiendas que en esta plaza se valora mucho esta suerte. La ocasión la requería.
  1. Matacanes: N. 58. 547 kg. Cárdeno bragado meano. En la primera entrada acudió descompuesto y el piquero marró. En la segunda y tercera entrada empujó sin fijeza y con un pitón.
  2. Garañuelo. N. 78. 590 kg. Negro entrepelado. Empujó en el peto humillando. En la segunda vara entró al relance y no se apreció su comportamiento.
  3. Japonés. N. 25. 539 kg. Negro entrepelado. Fue recibido con un castigo en los bajos y sin emplearse. El torero lo metió bajo el peto, evitando con ello ver el juego en el caballo.
  4. Corretón. N. 89. 580 kg. Cárdeno bragado meano. En el primer encuentro se dejó pegar y el indecente picador le tapó la salida. En la segunda vara el picador marró y el toro no se empleó.
  5. Matacanas. N. 10. 583 kg. Cárdeno bragado meano. Acudió al relance en las dos entradas y no se le vio en el caballo en toda su dimensión.
  6. Misterioso. N. 21. 526 kg. Cárdeno bragado meano. Se empleó en el castigo pero fue castigado trasero y el desalmado piquero le tapó la salida.
Cuadrillas y otros.

Ante un lleno absoluto, se celebró la tradicional Corrida de La Prensa, que contó con la presencia del Rey de España Felipe VI, que ocupó el Palco Real. Ambos matadores brindaron a su majestad la lidia de su primer toro.

Las cuadrillas anduvieron porfiando para ver quien lo hacía peor. Los tercios de banderillas fueron deprimentes y supongo que recibirían después sus emolumentos por su labor. ya que hacer lo que hicieron y ante animales que aprenden a pasos agigantados, los toreros se pensarán contratarlos para ocasiones como esta. Hicieron el ridículo en toda su dimensión.

M. J. Ruiz Román, “Espartaco” abandonó el albero en el sexto entre las iras del respetable por el castigo salvaje que le infirió a su enemigo.

Comentarios:

En esta ocasión supongo que nadie saldría contento de la corrida, a pesar que el juego del ganado podría haber contentado a todos. Hubo alimañas, toros sosos para el olvido, toros que se dejaron torear, pero los matadores no anduvieron finos. Paco Ureña está sin sitio y no lo encontró durante toda la tarde, como tampoco encontró la lucidez torera de mando que atesora, y Borja Jiménez se le notó en fase de querer y en esta ocasión de no poder.

Ureña se encontró en su primero a la única alimaña del encierro, pero estos animales tiene su lidia y que no fuera la más vistosa para la ignorancia, se entiende, ese fue el error que cometió Ureña, intentar torear a un complicado enemigo. Lo sacó a los medios después de recibirlo con unos muletazos por alto. Otro error. El toro topaba en la muleta mostrándole sus credenciales. Lo intentó por el derecho y el murciano continuó en la idea de intentar sacarle lo que su enemigo no tenía y terminó desbordado por la alimaña. En el segundo de su lote el animal estuvo por encima del torero. Lo recibió con unos muletazos por alto cono si se tratara de un toro comercial. Se pasó la muleta a la izquierda y con ella se vio que tanto el toro como su muleta volaban por las nubes. El torero sin sitio y el toro empujando en la pelea, se vio apurado en un momento de la faena. En una labor desigual, consiguió alguna tanda que no llegó a los tendidos. Solo mostró voluntad y vergüenza torera. Nos quedaba el quinto y la esperanza de ver a Ureña en toda su dimensión, pero estuvo desdibujado, anotando un muletazo por bajo, largo y templado que hizo soñar a los aficionados, pero apareció de nuevo la ausencia de estar colocado en el sitio donde se colocan los toreros de verdad con el toro de verdad, y no con el “comercial de grandes almacenes”

Borja Jiménez, se encontró en su primero con Garañuelo, un ejemplar aplaudido de salida y que se fue al desolladero sin torear. En los primeros compases de faena lo sometió por bajo y el toro horadaba el albero con el hocico, lo que nos hizo presentir que habría faena de “quilates”. Lo intentó por el pitón derecho bajándole la mano, pero le faltó mando, el animal remataba punteando la pañosa. El toro desbordó la valentía del torero. Lo intentó por el izquierdo, pero por ese pitón estaban muy caros los muletazos que ofrecía el “albaserrada”. Lo intentó de nuevo por el pitón derecho, pero Garañuelo era otro toro. Una pena Borja. En el cuarto no hubo toro ni que torear ni que lidiar, su juego fue lo más lejano a un “albaserrada”, y la labor del torero dejó indiferentes a los tendidos. El sexto y con brevedad, estuvo por encima del torero. Acudió con nobleza a la muleta y consiguió desbordar a su matador. No hubo nada más.

©Pepeíllo.

martes, 4 de junio de 2024


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.

FERIA DE SAN ISIDRO 2024. Corrida de toros.22ª de feria.

Los “escolares” solo dieron opción a la lidia

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de José Escolar, encaste Albaserrada. Bien presentados y en el tipo. Ganado complicado y de mal juego en el caballo, salvándose el segundo que dio un bello tercio de varas. El primero ofreció a Robleño un ramillete de muletazos que el madrileño aprovechó. El primero y segundo fueron aplaudidos en el arrastre. El quinto fue pitado camino del desolladero.

Terna:
  • Fernando Robleño De mostaza y oro. Pinchazo. Aviso antes de entrar a matar. Estocada delantera, 3 descabellos, 2º aviso y 5 descabellos. Aplausos. En el cuarto estocada casi entera que escupe y estocada delantera. Silencio. .
  • Damián Castaño. De malva y oro. Estocada tirándose por derecho metiéndose entre los pitones. Saludos. En el quinto estocada casi entera, tendida y descabello. Saludos desde el tercio.
  • Gómez del Pilar. De espuma de mar y oro. Estocada baja tras aviso. Silencio. En el sexto estocada contraria y descabello. Silencio.
Presidente: D. Eutimio Carracedo Pastor.

En el tercero debió permitir que el toro entrase por tercera vez al caballo. .

Suerte de varas:
  1. Madrileño N. 20. 542 Kg. Cárdeno. .En las dos entradas al jaco, en la primera se dejó pegar en la segunda hizo una fea pelea.
  2. Cortinero I N. 31. 559 Kg. Cárdeno oscuro. En la primera vara se arrancó de largo, el picador intentó agarrarse y el animal lanzo al caballo y al montado contra las tablas. En la segunda se arrancó con tranco y el picador midió el castigo. En la tercera lo dejó más lejos y el toro al final se arrancó. ¡Fue un bello espectáculo de la suerte de varas!
  3. Burlador. N. 74. 515 kg. Cárdeno bragado meano. En la primera entrada no se empleó y salió suelto. En la segunda lo colocaron largo y no se arrancó. Lo tuvieron que cerrar.
  4. Diputado. N. 15. 584 Kg. Cárdeno. En la primera vara no se entregó en la pelea, en la segunda mostró mansedumbre.
  5. Cancionero. N. 45 521 Kg. Cárdeno. En el primer encuentro con el montado pasó sin pena ni gloria, en la segunda lo pusieron de largo y le costó arrancarse, empujó en el peto y salió suelto.
  6. Salado. N. 47. 587. kg. Cárdeno. El juego que dio en el caballo fue malo y encima recibió una lidia de capea, con gran cantidad de capotazos.
Cuadrillas y otros.

El coso registró una buena entrada. En el cuarto se lucieron con las banderillas Raúl Ruiz y Fernando Sánchez que tuvieron que desmonterarse. Este último también se lucio en el primero, con un par de poder a poder.

Alberto Sandoval mereció dar la vuelta al ruedo al ejecutar la suerte de varas en el segundo. Abandonó el ruedo entre aplausos de reconocimiento.

Comentarios:

El ganado fue complicado y lo que procedía era lidiar, y la terna, fajada en hierros duros y exigentes, es lo debería haber hecho. Salvo el primero que comenzó descolgando la cara y Robleño consiguió sacarle algunos muletazos, terminó orientándose donde estaba el torero y el engaño, el resto no dieron opción. Fue una pelea donde el torero al intentarlo por el pitón izquierdo el animal le puso los pitones en la hombrera al intentar el toreo al natural. Lo pasó por el derecho robándole muletazos a un enemigo que no estaba dispuesto a regalarle ninguna floritura, y su labor no dejó indiferente a nadie. Qué pena que el acero en esta ocasión le diera la espalda. Se pasó de faena y recibió dos avisos. Con las complicaciones de su segundo, Robleño lo entendió por el pitón izquierdo, y por ese lado pudo sacarle algunos muletazos rematados hacia las querencias de tablas, Por el derecho Diputado tuvo complicaciones.

Damián Castaño dejó ver en el caballo a su primero y el animal dio un tercio de varas para disfrute de aficionados. Qué pena que los taurinos hayan enviado esta bella suerte al olvido. “Tendrán su pago” por poner al toro en un lugar que no le corresponde. En la faena de muleta lo recibió con una tanda de tres muletazos rematados para dentro, pero a partir de aquí el animal fue desarrollando sentido y lo único que ofreció al torero salmantino fueron dificultades. Lo intentó al natural con entrega pero no encontró en su enemigo el recorrido para el lucimiento. En el quinto y después de un tercio de varas donde el animal no correspondió a las intenciones del matador, en el último tercio lo intentó en redondos pero el toro no le regaló ninguna embestida franca, le tocó la muleta en los remates y su falta de codicia no le permitió ligar ninguna tanda. Con la voluntad del gladiador, lo intentó al natural y solo consiguió una tanda de medios muletazos.

El primero de Gómez del Pilar no le permitió lucirlo en el caballo. En la muleta le ofreció una tanda templada de derechazos. Fue lo que ofreció Burlador. En la segunda tanda l animal se quedaba en la suerte en cada muletazo. Lo intentó con la izquierda y el toro se tragaba el primer muletazo sabiendo lo que dejaba atrás. El torero puso toda su voluntad pero olvidó lidiar. En el sexto lo sacó a los medios y el animal acudía con la cara alta a la muleta Le quitó las moscas de la cara y tomó el acero.

Toreros, con todos mis respetos, su nombre lo dice bien claro. Torear también es LIDIAR.

©Pepeíllo.

domingo, 2 de junio de 2024


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

FERIA DE SAN ISIDRO 2024. Corrida de toros.22ª de feria.

“Al final casi vivimos un drama”

“A mi amigo Luis C. Por su afición y entrega está segura la fiesta”

Ganadería

Se lidiaron 5 toros de Pedraza de Yeltes y un remiendo de Torrestrella, corrido en sexto lugar. Mansos en el caballo, blandos, nobles y poca casta. Aportaron muy poco a la línea que viene siendo habitual a en esta feria. Otro de los problemas que adolece el ganado en general es la falta de fuerzas, no se emplean en el caballo y llegan a la muleta para no rodar por la arena y a esto se une una nobleza impropia de un animal que debe dar miedo a los espectadores. El segundo fue devuelto a los corrales, lidiándose un sobrero de Chamaco, sobrado de romana y de nobleza pero falto de casta. El sexto, un manso encastadito de Torrestrella, rompió la entrega y nobleza que habían mostrado los anunciados pupilos que se crían en Salamanca bajo la tutela de José Ignacio Sánchez, el torero que pudo ser la izquierda de “Dios”, pero…

Terna:
  • Juan Leal De rosa palo y oro. Estocada tendida y atravesada. Silencio. En el cuarto estocada trasera, baja y tendida. Silencio. En el quinto y sexto que tuvo que estoquear por cogida de sus compañeros, silencio y silencio.
  • Francisco José Espadas. De vainilla y oro. En su primero estocada baja. Aviso. Silencio.
  • Isaac Fonseca. De verde esmeralda y oro. Estocada baja tirándose por derecho. Oreja.
Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez.

Sin problemas en su funciones.

Suerte de varas:
  1. Alambisco. N. 10. 545 Kg. Colorado. En la primera entrada el matador lo puso de largo pero el toro no acudió al caballo. Cuando lo cerró y en las dos entradas no se entregó en la pelea por falta de fuerzas y el piquero se limitó a sujetarlo.
  2. Fantasmón. N. 24. 590 Kg. Negro. El juego en el caballo se limitó a dejarse pegar. Si en este tercio los profesionales tuvieran que hacer aficionados, apañada iba la fiesta. Me vergüenza tener que escribir casi siempre lo mismo, menos mal que no vivimos de esto y está en puertas la I. A y eso nos va a evitar tener que continuar pasándola.
  3. Liriquillo. N. 6. 531 kg. Colorado. En la primera entrada fue castigado bajo, hizo una fea pelea y salió suelto. En la segunda entrada se arrancó de largo pero tanto el que montaba el caballo como el animal, dieron un mal juego. Creo que alguien falló en la selección de ambos..
  4. Potrillo. N. 28. 560 Kg. Colorado. El animal anduvo suelto sin que nadie lo sujetara, otro hecho más que muestra que a los toreros solo les interesa la faena de muleta, lo demás, es un puro trámite. Se marchó al picador de reserva mientras que el torero que tapaba puerta, Vicente Herrera, hizo el D. Tancredo. Seguro que no abonaría el torero esta función al peón. Y volviendo a lo serio, el animal en las dos entradas se dejó pegar. Nada más
  5. Burraco. N. 9. 580 Kg. Colorado. La lidia fue un desastre. En la primera entrada el toro acudió al caballo por sus medios propios, es decir suelto y no se empleó. En la segunda fue castigado bajo y salió suelto. De esta manera no pude ni calificar las condiciones del animal.
  6. Pensativo. N. 3. 573. kg. Negro bragado meano axiblanco. En la primera entrada le arreó el piquero la badana y encima tuvo la desvergüenza, torera, por supuesto de taparle la salida. Así son los del castoreño, como los llamaba el inolvidable J. Vidal. En la segunda entrada se defendió. Que otra cosa podría hacer el animal.
Cuadrillas y otros.

A pesar del cartel la plaza registró un aforo 15.755 espectadores, según la empresa, claro. A ojos vista y por el cemento sin ocupar, no me lo creí. Supuse que muchos abonados estarían de regreso de Londres de ver la final de la Champions y que alguna agencia de “Viajes” le incluiría la corrida de toros, pero decidieron ver la celebración del Madrid.

Vamos a lo serio. En el tercero se tuvo que desmonterar la cuadrilla al completo. Juan Carlos Rey y Jesús Robledo, “Tito” al banderillear y Raúl Ruiz en la lidia. Fue un autentico placer ver torear de capote a un torero de plata, llevando al toro metido en el percal y recogerlo al burladero del 1 toreando a una mano.

Comentarios:

Hasta el tercer toro la corrida iba adornada con la orejita de Isaac Fonseca, trofeo que solicitó con entusiasmo el público, con el mismo entusiasmo que puso el torero en su labor, pero, toreo, una tanda naturales aseada y valientes redondos de hinojos. Lo demás adornado con el toreo moderno sin colocación..

La segunda parte de la corrida tomó otro cariz. Los empleados de la plaza asearon el albero antes que apareciera el cuarto toro. Lo dejaron impoluto, para que Juan Leal se sintiera en la necesidad de torear, pero no fue así, el francés no pudo con su enemigo y después de citar en la distancia con un pase cambiado que casi le cuesta un disgusto, intentó hacer el toreo moderno pero el exigente toro no se lo permitió al adolecer de mando El animal terminó rajándose y acudiendo al engaño con la cara por las nubes. Durante la faena hubo un detalle que los observadores no pasaron por alto. Alguien desde la tronera le indicaba al torero que lo cerrara, ya que se había equivocado de terrenos, pero el pescado ya estaba vendido.
Pero en esta segunda parte y con el albero cuidadísimo también iba quedar, desgraciadamente, regado con la sangre y el dolor, tanto de Francisco José Espadas, en el quinto, como de Isaac Fonseca en el sexto ante, un encastadito toro de Torrestrella, ambos cogidos durante la faena de muleta Fue muy triste ver abandonar el ruedo a pie solo a Juan Leal que tuvo que despenar a cuatro toros, dos de su lote y el quinto y el sexto por cogida de sus compañeros. A la vez que fue triste, fue emotivo que al torero francés al abandonar la plaza se unieran las cuadrillas de los toreros que quedaron en el “hule” de la enfermería

Pero de estas sombras que a veces oscurecen los ruedos de los valientes que se enfrentan a ganaderías denominadas duras, hubo un detalle que lleno de indignación a los presentes o así lo entendimos. En el quinto y una vez retirado a la enfermería Francisco J. Espadas, el director de lidia en lugar de machetearlo y entrar a matar, intentó hacer faena y eso no es ético por lo menos en esta profesión.

©Pepeíllo.