miércoles, 11 de mayo de 2016

10 de mayo de 2016: Mal fario

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros

Ganadería:

Los toros anunciados eran de la ganadería de El Vellosino, encaste Juan Pedro Domecq, en la línea de Los Guateles, Antonio arribas, Manuel San Román. 

La terna acartelada fue Eugenio de Mora, Juan Bautista y Octavio García, El Payo. Como presidente, estaba anunciado el señor Javier Cano Feijoo.

Comentarios:

La tarde se presentó oscura y con visos de pocas ganas de toros, no obstante los aficionados, algunos incluso de pueblos de la Comunidad de Madrid, no regatearon esfuerzos y se presentaron en Las Ventas a esperar el resultado que nos deparaban las previsiones del tiempo. En esta ocasión no hubo duda, pasadas las cinco de la tarde el tiempo comenzó a marcar las pautas de los acontecimientos. Y lo que vino después fue una tormenta seria y generosa en agua, que no planteó dudas en la opinión de los responsables de la corrida que se iba a celebrar.

Dos amagos de suspensión había recibido ya la feria y en ambos casos le había salvado la campana, la corrida del domingo y la novillada del lunes. Pero en esta ocasión no se libró. Varios detalles hubo para que los más escépticos creyeran que algo rayando lo casi divino podía haber influido en el resultado final del festejo. Uno es que el ganado elegido para sustituir la corrida rechazada del ganadero francés, Robert Marge, fuera del Vellosino, a pesar del mal resultado que dio en la feria de Otoño del pasado año, donde muchos aficionados consideraban una falta de respeto hacia los espectadores. Otro, que iba a ser presidida por Javier Cano Feijoo, un presidente que a criterio de los resultados que ha tenido en las últimas comparecencias en el palco, ha sido nefasto para la fiesta. 

Pero los aficionados fueron fieles a su afición se presentaron en la plaza como si de tarde de sol fuera. Hasta conocer el resultado, los espectadores formaron grupos en los interiores de la plaza, y aprovechaban el tiempo muerto para compartir tertulias y debatir con sus puntos de vista, las razones de la suspensión. Sobre las siete y cinco comenzaron a sonar los altavoces de la megafonía de la plaza, por cierto, con un ruido y cortes impropio de la primera plaza del mundo. Todos los corrillos quedaron en silencio a la espera de las noticias que se anunciaban. No hubo sorpresas, los responsables del festejo analizarían la situación del ruedo y en breve darían su veredicto. Así fue, unos minutos después, la megafonía anunciaba que por decisión unánime y enumerando uno por uno los artículos que amparaban esa decisión, la corrida quedaba suspendida, y que a partir de ese momento y hasta el sábado inclusive, la empresa devolvería el precio de las localidades. Este hecho estaba asegurado previamente para todo aquel que quisiera devolver la entrada, ya que la ganadería anunciada inicialmente había sido cambiada.

Las colas en las taquillas comenzaron a crecer para devolver las entradas. Algunos de los asiduos a patear la explanada ofrecían comprar entradas, a bajo precio por supuesto, para todo aquel que no pudiese esperar la larga cola. Todo es negocio en la fiesta. La empresa recibe su indemnización por el seguro de suspensión, los reventas en lugar de vender, en esta ocasión compran para luego entregarlas en taquilla. En fin, en esta vida todo tiene un precio. Las personas que no tenían nada que vender ni compra, tomaron, unos el camino del bar del entorno a compartir con los amigos un trago y de paso olvidar el mal momento de la suspensión, otros tomaron el camino de sus domicilios para aprovechar un ratito más con su familia, la feria es larga. La tarde no invocaba a más alternativas



©Pepeíllo.

martes, 10 de mayo de 2016

9 de mayo de 2016: Si esto es el futuro, apaga y vámonos

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Novillada

Ganadería:

Toros de la ganadería de El Parralejo, encaste Juan Pedro Domecq, líneas Jandilla y Fuente Ymbro. Mal presentada. El tercero fue devuelto a los corrales y en su lugar se corrió un sobrero de José Vázquez, encaste Domecq. Blandos y mansos, algunos como el 5º y 6º con algo de casta. Algunos fueron protestados de salida y el tercero en el arrastre.

Terna:
  • Álvaro Lorenzo: De gris y plata. Dos pinchazos y estocada desprendida. Silencio. Estocada trasera y desprendida. Vuelta por su cuenta.
  • Ginés Marín: De celeste y oro. Media estocada trasera, caída y atravesada. Aviso. Silencio. Estocada delantera y caída. Silencio.
  • Varea: De marino y oro. Media estocada desprendida. Silencio. Pinchazo perdiendo la muleta, pinchazo sin soltar, metisaca y estocada trasera. Silencio.

Presidente: D. Justo Polo Ramos.

El tercero bis un cadáver, debió tomar también el camino de los corrales, pero el presidente decidió dejarlo en el ruedo para el bien de la fiesta, o para mal del empresario.

Suerte de varas: 

  1. Hostelero. 443 Kg: Al inválido primero, no necesitó el castigo del picador. En la primera vara el montado midió mucho el castigo, el segundo puyazo no existió. Inválido, que llegó a la muleta muy parado.
  2. Libertador. 471Kg. .En la primera vara empujó, pero en la segunda se arrancó de largo pero al sentir el hierro se rajó. Manso que no dio juego en la muleta.
  3. Discordia. 460 Kg: En la primera entrada salió suelto y en la segunda se arrancó de largo pero recibió un picotazo. El novillo un cadáver.
  4. Desafío. 472 Kg: Manseó y se repuchó en la primera vara, en la segunda recibió un picotazo y salió suelto. Manso que se dejó torear.
  5. Ostrero. 434 Kg: El piquero creyó que hasta el rabo todo es toro y colocó la puya en el lomo del animal, en la segunda entrada mostró su condición de manso. El novillo manso encastado.
  6. Rebueno. 460 Kg. Al entrar al caballo el piquero se limitó a sujetarlo y taparle la salida. En la segunda vara recibió un picotazo y mostró mansedumbre. Mansote que ha cumplido en la muleta.

Cuadrillas y otros: 

Tarde fría con alternancia de lluvia. Media entrada. Javier Ambel se lució en el segundo al correr al toro a punta de capote. Con los palitroques se lucieron, Fini en el segundo, Raúl Martí en el tercero e Iván García y Diego Valladar en el sexto. Estos últimos tuvieron que desmonterarse. Sin embargo Candelas puso un par al cuarto que al faltarle morrillo las colocó en las costillas.

Comentarios:

Los tres novilleros que se anunciaban ayer están a punto de convertirse en matadores. A la salida muchos aficionados se preguntaban: si esto era el futuro, mejor será echar el cierre antes que lo hagan los detractores de la fiesta. Sin duda. Así declaraba su afición un espectador y el problema no es su opinión, sino que llevaba mucha razón. Lo he dicho y lo mantengo, los verdaderos enemigos los tenemos dentro. Toreros que vienen a Madrid con una novillada cuidada en extremo, sin trapío, con las fuerzas justas para que no se vea comprometida su labor y ante un público cada vez más ignorante de las normas que deben regir en estos espectáculos. 

Alguien podría tacharme de detractor, pero respecto a lo que ocurrió ayer en el ruedo puedo añadir que al entrar a matar ningún novillero tuvo los relaños de ejecutar la suerte a ley, todos se salían fuera de la suerte, y eso que lo novillitos no presentaban unas cornamentas que impusieran respeto, muy al contrario, pero se han acostumbrado a lo cómodo y sin con ello cortan los trofeos concedidos por un público generoso, como ocurrió en el cuarto, que la ignorancia llevó a solicitar la oreja para Álvaro Lorenzo, para que van a exponer. Había que tener descaro pedir un trofeo para una faena llena de vulgaridad, donde el torero ante un enemigo que era una babosa llena de nobleza, no adelantó la pierna contraria en ningún momento, llenando el albero de trapazo tras trapazo. De estos últimos se cansaron los coletas de ejecutarlos, seguro que estaban compitiendo entre ellos quien daba mayor número. 

Ha llegado a tal extremo la incompetencia, que los novilleros ya no son dueños de sus actos. Cuando se colocan delante de su enemigo pierden la noción del tiempo, se ponen pesados, aburren a la concurrencia con faenas sin contenido. Ayer, sin ir más lejos, un novillero ante un enemigo que era un cadáver y ante las protestas de los aficionados, quiso abreviar la faena y cuando se acercaba a tomar el acero alguien desde la barrera le indicó que continuara toreando, bueno, toreando es un decir, en la cara del toro. Alguien pensaría que en algún momento sonaría la flauta, pero el aficionado pensaba que en ese novillo, no. Así están las cosas en el escalafón. Lo que si consiguieron es prolongar en exceso un espectáculo deprimente, que cada día tiene menos sentido tal y como se ejecuta actualmente, y la llegada de un mesías que levante el ánimo de los aficionados está muy lejos



©Pepeíllo.

lunes, 9 de mayo de 2016

8 de Mayo de 2016: Un sentimiento de aficionado


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.

Ganadería:

Toros de la ganadería de Montealto, encaste Juan Pedro Domecq Díez, en las líneas de Luis Algarra y Francisco Medina. Bien presentados y algunos con romana, en general blandos, mansos y con casta. El primero fue aplaudido en el arrastre 

Terna:
  • Juan Bautista: De caña y oro. Estocada de bonita ejecución perdiendo la muleta. Oreja. Dos pinchazos saliéndose de la suerte y estocada baja sin cruzarse. Silencio. 
  • Morenito de Aranda: De rosa palo y oro. Estocada desprendida y atravesada, dos avisos y estocada que hace rodar al toro. Saludos desde los medios. Pinchazo, media estocada y descabello. El público le obliga a saludar.
  • José Manuel Más: De lila y oro. Estocada perpendicular y 3 descabellos. Silencio. Siete pinchazos, y media estocada. Le dieron los tres aviso y le echaron el toro al corral. Leves pitos.

Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito

.El presidente se limitó a cumplir el reglamento. 

Suerte de varas: 

  1. Venturoso II. 560 Kg: En la primera entrada al caballo blandeó y empujó sin clase. El piquero le tapó la salida. La segunda vara fue un trámite. El astado ha cumplido en el caballo y presentó en la muleta un buen pitón derecho. Le faltó algo de recorrido. 
  2. Capirote. 595 Kg. En la primera vara le sacudió el piquero y salió suelto. En la segunda entró suelto y salió huyendo del caballo an sentir el hierro. Manseó en el caballo y le faltó otro puyazo. Manso encastado. 
  3. Lirio III. 540Kg: Al no fijarlo de salida, la primera vara se la recetó el reserva, y el toro se enceló en el caballo. En la segunda acudió suelto, recibió un picotazo y volvió a salir suelto. Manso y blando que se defendió en la muleta.
  4. Caracol. 622Kg: En la primera vara el picador se agarró bien, pero le tapó la salida. En la segunda el torero lo dejó de largo pero le costó arrancarse mostrando mansedumbre y empujando en el peto con un pitón. Manso de escuela. 
  5. Novillero. 629 Kg: En la primera entrada al montado romaneó, pero empujó sin fijeza, recibiendo un castigo excesivo. En la segunda derribó al picador, recibiendo un revolcón sobre la arena sin consecuencias. Manso que llegó a la muleta defendiéndose.
  6. Farruco I. 617 Kg. Empujó con fijeza en el peto pero salió suelto del montado. En la segunda entrada se rajó. Manso encastado.

Cuadrillas y otros: 

Tarde de incidencias. Primero la lluvia caída durante todo el día estuvo a punto de suspender el espectáculo. Los areneros trabajaron a destajo para acondicionar el albero pero no pudieron evitar que la corrida comenzara media hora larga de la hora prevista. Los comentarios era que la suspensión hubiera sido lo más lógico. Durante el desarrollo de la misma no llovió pero la tarde fue mu desapacible, y enfrió en buena medida el ambiente. A esto se unió que en el sexto, el torero José Manuel Más fue incapaz de despenar a su enemigo en el tiempo reglamentario y le dieron los 3 avisos, echándole el toro al corral Los espectadores abandonamos la plaza pasadas las diez de la noche, y pidiendo la hora como los boxeadores medio noqueados, por el frío.

La cuadrilla de Morenito en el segundo no estuvo a la altura de las exigencias que debe reunir. La mala colocación en el ruedo pudo causar graves consecuencias ante el encastado enemigo. Nadie tuvo los recursos para pararlo de salida, y en el tercio de banderillas Zamorano se libró de la cornada dada la nobleza que mostró el animal, que terminaba haciendo hilo sin que nadie ofreciera un capote en el quite.

El torero de plata Rafael González tuvo que sustituir al compañero de la cuadrilla de Morenito, Pascual Mellinas, en el quinto, por indisponibilidad de éste. 

En banderillas se lucieron, Rafael Viotti en el primero, Jarocho en el tercero y Juan Martín Soto en el quinto. En la lidia destacó Roberto Martín Jarocho en el sexto.

Comentarios:

Muchos espectadores abandonaban la plaza con apesadumbrados por el hecho de que a un joven torero, sin los recursos suficientes para enfrentarse a una corrida exigente, le habían echado un toro al corral. Pero lo que no pueden evitar es que tal y como está montado este tinglado, chavales sin la experiencia necesaria tengan que venir a una plaza de responsabilidad a jugarse su porvenir a una carta, con corridas duras, mientras las figuras vienen a pasearse por el albero ante un público benevolente y con ganado de garantías. Eso es una vergüenza, pero son los que mandan.

A Juan Bautista se le vio firme con el noble primero, le faltó cruzarse al pitón contrario. En ningún momento descompuso la figura y dio unas tandas de redondos que calentaron el ambiente invernal. El toro le ofreció un cortijo por el pitón derecho pero al torero francés le faltó dar ese paso, cargar la suerte, que los aficionados echan en falta en la mayoría de las faenas para rendir pleitesía al que lo da. Valga decir a favor del torero que el animal tampoco admitía muchas exigencias debido a su blandura. El cuarto, con buena dosis de manso en sus venas, el torero lo intentó doblándose con él al comienzo de faena, pero al astado le pudo más su mansedumbre que la pelea que le ofrecía el coleta con la muleta, quedándose corto en las embestidas.

Morenito de Aranda recibió a su primero a portagayola. Ya con la pañosa comenzó doblándose con su enemigo recetándole unos muletazos adornados con un bonito cambio de manos. El animal se quedaba cortito en las embestidas y el arandino consiguió templar algunos redondos, destacando una tanda cerrándola con un pase de pecho rematado al hombro contrario. Pero su enemigo salía suelto de la muleta, en uno de ellos se quedó al descubierto y el toro se lo echó a los lomos, llevándole prendido de la taleguilla durante unos dramáticos segundos. Al parecer todo quedó en la paliza física y los destrozos del traje de luces. El torero continuó con firmeza la faena. Al toro le faltó un puyazo. Su segundo fue un manso que terminó defendiéndose en la muleta y acudiendo con la cara alta a los embroques, dando pocas oportunidades de lucimiento al arandino. La tarde tampoco invitaba a muchas florituras.

El primero de José Manuel Más llegó a la muleta con la única intención de defenderse, y el torero comenzó la faena por alto. Cuando comenzó el toreo de verdad, lo hizo al hilo del pitón y rematando para fuera los muletazos, aunque su enemigo tampoco estaba para muchas exigencias, en cuanto lo sometía perdía las manos y ante esta situación decidió tomar el acero. Su segundo enemigo le presentó los problemas de un manso encastado. El torero lo intentó pero no llegó a dominar al animal. Prolongó la faena innecesariamente y llegó lo que nadie esperaba ni deseaba, que el torero no consiguiera despenar al animal en el tiempo reglamentado y el palco le envió los tres avisos, permitiendo que salieran los mansos al ruedo a recoger al toro para llevárselo al corral, lo que supuso un traspié importante en la carrera de este joven matador. 

No dio para más la tarde.


©Pepeíllo.

lunes, 5 de octubre de 2015

4 de octubre de 2015: Toros y toreros


FERIA DE OTOÑO 2015

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.

Ganadería

Toros de Adolfo Martín, encaste Albaserrada. Corrida con muchos matices, en el tipo, en general mansos y poca casta, salvo el primero. El tercero fue protestado de salida. Primero y tercero fueron despedidos con leves pitos en el arrastre. El sexto fue aplaudido.

Terna:

  • Rafaelillo: De tabaco y oro. Pinchazo en hueso. Y estocada desprendía. Saludos desde los medios muy merecidos. Pinchazo sin soltar y estocada trasera y tendida. Saludos.
  • Fernando Robleño: De blanco y oro. Estocada desprendida. El burel se traga la muerte a pesar de su comportamiento de manso. Silencio. Estocada perdiendo la muleta- Silencio. 
  • Paco Ureña: De salmón y oro. Pinchazo recibiendo y estocada trasera y caída. Saludos. Pinchazo sin vaciar la embestida, estocada baja, aviso y estocada. Vuelta al ruedo merecida.

Presidente: Julio Martínez Moreno.

La actuación del presidente pasó inadvertida. Se limitó a marcar los tiempos de la lidia, como debe ser.

Suerte de varas:

  1. Aviador. 575 Kg: En la primera vara de dejó pegar y la segunda prácticamente no existió. Manso encastado con problemas durante la faena de muleta.
  2. Fogonero. 526 Kg:. En ambas entradas al caballo se dejó pegar, en la segunda con menos empuje. Manso y con peligro en la muleta. 
  3. Rizos 502 Kg: En la primera vara humilló en el castigo pero en la segunda entrada se defendió. Manso sin más. 
  4. Baratillo. 527 Kg: En ambas entradas al caballo se arrancó con tranco. En la primera el piquero le tapó la salida y le arreó de lo lindo, en la segunda se limitó a marcar el castigo. Manso y peligroso en el juego que dio en la muleta. 
  5. Horquillero. 520 Kg: En ambas entradas al caballo no se empleó y salió suelto. Manso y descastado.
  6. Murciano. 545 Kg. Fea pelea hizo en el caballo. En la primera entrada no existió el castigo y en la segunda se limitó a defenderse. Manso. Durante la faena de muleta el torero le sacó lo que no tenía. 

Cuadrillas y otros:

En esta ocasión “Los Adolfos” no llenaron la plaza. Al terminar el paseíllo los toreros dedicaron unos aplauso a una pancarta en defensa de la Escuela Taurina de Madrid. A criterio del aficionado a la empresa le costaría muy poco cuidar los detalles que adornan las corridas de este tipo donde se lidian encastes considerados duros a la vez que minoritarios. Me refiero que los sobreros deberían ser del mismo encaste o en la misma línea, y no de ganaderías consideradas comerciales que chocan con las preferidas del aficionado.

En banderillas se lució Jesús Romero. El público le obligo a saludar con montera en mano. También se lució Juan Cantora, en el único para que colocara al segundo y José Mora en el cuarto.de la tarde.

Comentarios:

En esta ocasión los aficionados abandonaron la plaza comentando el valor de los toreros al enfrentarse a un encierro complicado de Adolfo Martín. El ganadero venía con mucha responsabilidad ya que en anteriores comparecencias en este coso, el juego de sus toros le había dejado mal sabor de boca. En esta ocasión su comportamiento fue exigente para los toreros, pero estos dejaron en buen lugar al ganadero al dejarse la piel sobre el albero.

Rafaelillo se encontró en su primero al único astado que sacó casta en la muleta, aunque durante la lidia derrochó sosería y no transmitió nada a los tendidos. Pero con la franela el astado terminó enterándose y distinguiendo entre el engaño y el torero, pero éste estuvo muy digno y le presentó pelea durante toda la faena, hecho que el público reconoció. En su segundo comenzó doblándose con él y a pesar de mostrar un buen pitón izquierdo, le costaba tragarse el segundo muletazo. De nuevo Rafaelillo tiró de casta y le sacó al toro lo que no tenía, realizando una lidia muy por encima de lo que su enemigo merecía.

Fernando Robleño estuvo algo desdibujado durante toda la tarde. Aunque sus dos enemigos no le dieron ninguna facilidad, al torero madrileño le faltó ese punto de casta que atesora en su muleta pero que en esta ocasión no lo vio tan claro. Su primero midió mucho sus embestidas y salía de los muletazos enterándose de todo. Les costaba acudir al engaño, tanto para los adentros como para fuera. El torero abrevió y tomó el acero. Su segundo no tuvo recorrido y el torero trató de sacarle lo que no tenía, pero su enemigo no transmitía nada y terminó rajándose.

Paco Ureña se equivocó al recibir a su primer enemigo con muletazos por arriba. A mi entender a este tipo de ganado hay que hacerle las cosas por bajo. En la segunda tanda le enganchó y le levantó los pies del suelo, el torero continuó hasta liquidar a su enemigo. El toro terminó enterándose de todo y como consecuencia le costaba tragarse los muletazos. El torero arriesgó pero no llegó a dominar a su enemigo. El matador se retiró a la enfermería pero reapareció para liquidar al sexto. Al comienzo de faena de éste lo volvió a enganchar pero este hecho hizo que el torero sacara la casta que atesoraba en su interior y le hizo una faena que hizo vibrar a los tendidos. A pesar que su enemigo tenía muy poco recorrido por el pitón izquierdo, le recetó unos naturales citando de frente, mostrando a la afición venteña el poderío de su mano izquierda, rematados con un pase de pecho sensacional, jugándosela frente a un enemigo incierto. Al fallar con el acero le privó de obtener el trofeo que ya tenía casi en el esportón, ganado a sangre y fuego. Otra vez será torero.



©Pepeíllo.

domingo, 4 de octubre de 2015

3 de octubre de 2015: Tarde de relax


FERIA DE OTOÑO 2015

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.

Ganadería

Toros de Vellosino, encaste Juan Pedro Domecq y Díez, en la línea de María Antonia Fonseca- Los Guateles. Mansa, sin casta, mal presentada y floja. Algunos ejemplares como el 2º, 3º y 6º, faltos de trapío. El 1º y el 2º, fueron pitados en el arrastre.

Terna:

  • Uceda Leal: De tabaco y oro. Estocada desprendida. Silencio. Se atraca de toro al entrar a matar y cobra una estocada contraria. Dos descabellos. Silencio. 
  • Eugenio de Mora: De grana y oro. Pinchazo sin soltar, pinchazo hondo y estocada caída y atravesada. Silencio. Estocada desprendida y dos descabellos. Silencio. 
  • Gonzalo Caballero: De blanco y plata. Pinchazo que pierde el equilibrio sin consecuencias, estocada caída, aviso y descabello, en el toro de su alternativa. Pinchazo y estocada, aviso. El animal tardó en doblar. Saludos desde el tercio.

Presidente: Javier Cano Seijo.

Nada que objetar a la labor del presidente. Su actuación pasó desapercibida, como tiene que ser.

Suerte de varas:

  1. Cerillero II. 513 Kg: Hizo una fea desigual en el caballo, metió los riñones en la primera vara, pero en la segunda salió suelto. Manso en el caballo con arreones durante la lida propios de su condición. 
  2. Colombino I. 505 Kg: En ambas entradas al picador no se empleó y no lo castigó. Mansote e inválido. 
  3. Colombino II. 530 Kg: Tanto en la primera vara como en la segunda hizo una fea pelea en el caballo. En la primera se defendió con la cara alta y salió suelto y la segunda intentó quitarse el hierro. Toro sin rematar, manso que no se empleó en la muleta. 
  4. Aguadulce. 576 Kg: Acudió suelto al picador que tapaba puerta y salió huyendo al sentir el hierro. En la segunda vara no se empleó y salió suelto. Manso sin más. 
  5. Nochemala. 597 Kg: En la primera vara fue castigado trasero y el piquero no tuvo el detalle de rectificar. Volvió a entrar al relance. En la tercera vara marcó el castigo pero el animal salió suelto. Comportamiento cambiante de este toro, con detalles de bravo y arreones de manso.
  6. Alcaraban. 583 Kg. Acudió al reserva y el piquero le tapó la salida. No se empleó. En la segunda entrada hizo una fea pelea. Manso que no ha transmitido nada en la muleta. 

Cuadrillas y otros:

No se llenó en esta ocasión tampoco el coso venteño, se veía mucho cemento libre. Gonzalo Caballero sustituyó a López Simón, herido en la tarde anterior, hecho que aprovechó el torero madrileño para tomar la alternativa de manos de Uceda Leal.

Destacó en el sexto la ineptitud del peón que tapaba puerta. Se inhibió totalmente en sacar al toro del caballo. Ya en el primero se le vieron las intenciones al no estar colocado en su sitio al aparecer los caballos de picar en el ruedo. El presidente debería haber tomado nota de estos detalles. Este señor que tiene la osadía de vestirse de torero responde al nombre de Pablo Delgado. En banderillas se lucieron Diego Ramón Jiménez y Curro Robles, en el primero y sexto, respectivamente. Ambos tuvieron que desmonterarse. También se lució en el quinto El Puchi, jugándosela en dos ocasiones ante un manso que hacía hilo a todo aquel que se movía en su presencia.

Respecto al comportamiento del público, ayer también tuvo un detalle que llamó la atención a los aficionados. El picador Álvaro Rodríguez, picó trasero a su enemigo y no quiso rectificar. El público premió su labor con un fuerte aplauso.

Comentarios:

Fue una tarde que sale uno de la plaza y no sabe a dónde ir después de haber perdido casi la identidad personal, cuestionándose por qué vino y que ha hecho durante dos horas en este lugar. Desgraciadamente suele pasar esto después de aguantar una tarde como la que dieron los matadores y el ganado que tuvo a bien la empresa traer en esta denostada feria. Después de esto a nadie le extraña que el público que paga su entrada encuentre alicientes incluso donde no los hay, saltándose las reglas del rigor, que debe imperar en estos espectáculos. Incluso los más benevolentes con la fiesta, abandonaban el coso buscando refugio en la distancia, tratando de olvidar el mal trago que habían pasado.

Ni Uceda Leal con sus estocadas, ni Eugenio de Mora, que parecía que había encontrado el sitio donde se torea y tampoco el aliciente de la inesperada alternativa de Gonzalo Caballero, sustituyendo a López Simón, fueron capaces de devolver a la fiesta lo que necesita, que el público abandone la plaza deseando regresar en el próximo festejo. Supongo que los únicos que habrán quedado satisfechos con el resultado de la corrida serán los empresarios, ya que dado el cartel y el ganado, jugaban a caballo ganador.

Por su parte Uceda Leal ha dado a la fiesta todo lo que tenía y su inclusión en los carteles obedecerá más a un resultado económico del empresario que lo que este torero pueda ofrecer al público. A su primero lo pasó por ambos pitones pero el resultado de su faena pasó inadvertido en los tendidos, y su segundo, un manso que no quería pelea huía constantemente del engaño. El torero se limitó a perseguirlo por el ruedo para sacarle un pase en cada tendido. En resumen, para olvidar.

Eugenio de Mora, trató en todo momento de agradar a los asistentes, pero le costaba al torero toledano convencerse de que el camino elegido no era el correcto. A su primero trató de fijarlo por bajo pero el animal se desentendió rápidamente de la pelea. Sólo pudo sacarle una serie de redondos al hilo y descomponiendo la figura. Lo intentó al natural pero el toro no respondió a su petición. Solo al final y cuando dejó de citar con la figura descompuesta consiguió dos derechazos que hicieron soplar a los tendidos. En su segundo tuvo la virtud de encontrar los terrenos adecuados para su enemigo, quiso calentar el ambiente comenzando la faena de hinojos, pero ese no era el estado natural del torero con la muleta en la mano. Intentó el toreo al natural, pero no consiguió sacar ningún muletazo limpio, y el toreo en redondo careció de continuidad. Le faltó decisión al torero.

El toro de la alternativa de Gonzalo Caballero fue un animal que acudía a todo aquello que se movías a su alrededor, pero fueron arreones de manso, incluso en la ceremonia de su alternativa el toro vio al grupo inmerso en el dialogo y se fue a por ellos como alma que lleva el diablo. Pero todo fue un espejismo. El torero cometió el error de recibirlo con unos pases por alto y de esta manera el toro rebañaba en los remates. Era un toro que había que llevarlo muy metido en la muleta .y rematar los muletazos por bajo, de esta manera el animal metía la cabeza con claridad, pero no debió ser fácil este detalle ya que el madrileño no lo consiguió. Por el pitón izquierdo el toro no tuvo recorrido. En su segundo, intentó llegar al público con dosis de tremendismo comenzando la faena con el pase cambiado, pero los muletazos volvía a rematarlos por arriba y ese hecho causó que el toro lo desarmara. La faena fue insulsa con algún detalle insignificante, casi para olvidar, pero desde el punto de vista del torero fue su primera tarde de matador. Suerte torero..



©Pepeíllo.

sábado, 3 de octubre de 2015

2 de octubre de 2015: Triunfalismo desbordante



FERIA DE OTOÑO 2015

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.

Ganadería

Toros de Puerto de San Lorenzo, encaste Atanasio Fernández Lisardo Sánchez. El cuarto fue devuelto a los corrales por inválido y en su lugar salió un sobrero de Valdefresno Mansa, descastada, mal presentada y blanda. Segundo, cuarto y quinto fueron protestados de salida. Primero, tercero y cuarto fueron pitados en el arrastre.

Terna: Mano a mano entre Diego Urdiales y López Simón

  • Diego Urdiales: De Corinto y oro. Dos pinchazos y estocada casi entera. Silencio. Estocada contraria. División de opiniones cuando saluda. Se corrió turno y en cuarto lugar salió el quinto. Estocada al paso que rueda sin puntilla. 
  • López Simón: De azul pavo y oro. Pinchazo y estocada que vale. Oreja protestada. Se retiró a la enfermería y apareció para matar el cuarto y el sexto. En el cuarto estocada delantera y desprendida entrando a recibir. Oreja. En el sexto Metisaca y dos descabellos. Silencio Salió por la Puerta Grande. 

Presidente: Justo Polo Ramos.

Se le protestó al presidente la blandura del segundo de la tarde, pero que tuvo a bien mantener en el ruedo. Es lo que llamamos la defensa de la fiesta.

Suerte de varas:

  1. Pitinesco I. 552 Kg: Hizo una fea pelea en el caballo sin entregarse en ninguna de las dos entradas. Manso. 
  2. Cubanoso. 527 Kg: No se le vio en el caballo, ni fue castigado, en la primera entrada perdió las manos y en la segunda entró al relance y salió suelto. Manso e inválido. 
  3. Campanito. 551 Kg: En la primera vara manseó, sin embargo en la segunda apretó con algo de fijeza. Manso y con dificultades en la muleta.
  4. Campeador. 531 Kg: Un manso que se paseó por el ruedo sin que nadie lo parase, acudiendo al reserva que le castigó trasero. En la segunda entrada hizo una fea pelea y también fue castigado trasero. Manso e inválido. 
  5. Caratuerta. 597 Kg: No fue castigado en ambas entradas al caballo. En la primera salió suelto y en la segunda se repuchó. Manso de libro.
  6. Bailador. 559 Kg. En la primera puya se dejó pegar, en la segunda el piquero se limitó a sujetarlo. Se rompió la mano derecha durante la lidia y el torero tuvo que despenarlo. 

Cuadrillas y otros:


Casi lleno en tarde con algo de viento. El torero López Simón fue corneado en su primero y aunque terminó con él, se retiró a la enfermería donde fue tratado de una cornada de 20 cm, que le afectó a la parte posterior del muslo izquierdo. Reapareció después de la muerte del cuarto muy mermado de facultades, para liquidar a sus dos enemigos restantes. Debido a este hecho se corrió turno y en cuarto lugar salió el quinto.

En banderillas destacó Vicente Osuna en el sexto.

Comentarios:

Ambos matadores tuvieron que corresponder a la ovación cerrada del público venteño al finalizar el paseíllo, pero nadie imaginaba en lo que derivaría la corrida a partir de la cogida del madrileño en su primero. Los aficionados no daban crédito a lo que estaba ocurriendo en la plaza.

El triunfalismo se apoderó de la tarde de la mano del torero López Simón. En su primero y ante un inválido que se defendía por la falta de fuerzas, el torero dio una tanda de derechazos templados y en un descuido el toro lo enganchó y lo hirió en el muslo izquierdo. A partir de este momento la épica anuló completamente la razón. Nunca una cogida tuvo mayor rédito. Si no hubiera sido por este hecho seguro que la faena hubiera pasado inadvertida ante un toro que no se merecía otra cosa, y seguramente el torero hubiese llevado a cabo el recurso del arrimón. Pero la cogida cambió todo el guión. Guión que hizo que Diego Urdiales pasara casi inadvertido en la tarde, ante un lote que no dio muchas oportunidades al torero riojano, que tuvo que limitarse a sacar de su muleta la seriedad que le caracteriza y poco más, como un trincherazo de lujo a su primero, un animal que se quedó sin recorrido desde el comienzo de faena. A su segundo trató de fijarlo por bajo y lo único que consiguió fue algún muletazo suelto y al tercero de su lote en cuanto lo sometía por bajo el animal doblaba las manos. Esto fue el bagaje que Diego Urdiales se llevó de esta tarde convertida por el azar en una tragicomedia que seguramente le costaría superar a muchos de nuestros clásicos de la literatura. Así se escribe la historia.

Se cambio turno con el fin de dar tiempo para una posible vuelta a la plaza de López Simón, y así fue, el torero reapareció en el ruedo en olor de multitudes, cruzándolo desde la puerta de la enfermería hasta la tronera de matadores. Ese hecho decepcionó a los más puristas, ya que con ese detalle tenía cortada casi la segunda oreja. Es lo que se llama vista comercial. La faena al quinto no tuvo el mérito que el público generoso le dio. Lo que ocurrió fue que la voluntad interesada del torero, con la pierna herida y casi arrastrándola por la arena, y ante un manso que no quería pelea y que estuvo buscando la salida de la plaza en todo momento, el matador supo vender una faena que solo dejó en su registro una tanda de derechazos bajando la mano. Todo lo demás fue una faena sin continuidad dada la condición de su enemigo, pero el triunfalismo rompió todo el rigor que existe en este tipo de espectáculos. El sexto no le dio oportunidad al torero madrileño ya que se partió la mano derecha al comienzo de la faena de muleta y tuvo que abreviar. Una pena, ver a un animal de estas características con la pezuña colgando defendiéndose de sus enemigos.



©Pepeíllo.

viernes, 2 de octubre de 2015

1 de octubre de 2015: Día de reencuentros y falsas expectativas



FERIA DE OTOÑO 2015

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de novillos.

Ganadería

Novillos de El Torreón. Encaste, Juan Pedro Domecq y Díez. Muy desigual, faltos de casta y en general flojos. El quinto, inválido, fue devuelto al corral y en su lugar se corrió un sobrero de Dolores Rufino, procedencia Núñez.

Terna:

  • Filiberto: De rosa y oro. Dos pinchazos, uno bajo y el otro saliéndose de la suerte y tres descabellos. Silencio. Pinchazo en los bajos y estocada muy baja. Protestas cuando saluda.
  • Alejandro Marcos: De sangre de toro y oro. Pinchazo y estocada trasera tras aviso y dos descabellos. Silencio. Estocada tirándose a matar, aviso y siete descabellos. Silencio.
  • Joaquín Galdós: De sangre de toro y oro. Pinchazo, estocada y tres descabellos. El novillo se echó cuando lo dejaron tranquilo. Silencio. Metisaca, estocada algo trasera y descabello. Silencio

Presidente: Javier Cano Seijo.

De nuevo este presidente volvió a repetir una mala jugada a la fiesta. Y van…… De nuevo dejó en el ruedo al inválido primero que pedía a voces su devolución a chiqueros. Los aficionados a través de sus protestas le recordaban que ese no es el camino. Hay que tener poca afición para tomar la decisión que tomó el usía. Sin embargo al quinto no dudo en devolverlo, bajo las protestas de los aficionados, claro. Al quinto bis, debió condenarlo a banderillas negras, pero presiento que se le olvido el aplicar la reglamentación.

Suerte de varas:
  1.  475 Kg: Apareció en el ruedo sin fijeza y en cuanto que el torero lo sometió con el capote comenzó a blandear. Todo lo que vino después fue una pantomima de lidia. 
  2. 463 Kg: Apretó de salida y el torero aguantó su acometida. El picador no le hizo ni sangre para un análisis en las dos veces que entró al caballo.
  3. 461 Kg: Otra suerte de varas que fue un auténtico simulacro. El piquero se limitó a marcar el castigo, pero trasero, como es habitual. El torero se limitó a hacer de enfermero para que el novillo no rodara por la arena.
  4. 490 Kg: Nada más aparecer en el ruedo, se volvió a meter en el chiquero. No le gustaría el ambiente. En ambas entradas al caballo hizo una fea pelea y en la segunda acudió suelto.
  5. 538 Kg: Fue un toro con cuajo. Comenzó su labor en el ruedo buscando la salida, saliendo suelto de los engaños y el juego que dio en el caballo fue de manso “pregonao”. El picador lo persiguió por el ruedo intentando sujetarlo en el peto. Un picotazo aquí y otro allí fue el resultado. El novillo salía huyendo del caballo cuando sentía el hierro. En banderillas hizo hilo en el primer par y terminó metiendo la cabeza con claridad en la muleta. Manso encastado.
  6. 517 Kg. Tampoco en este novillo existió el castigo. Dos picotazos y una fea pelea en el caballo fue el resultado de esta suerte. 

Cuadrillas y otros:

En las cuadrillas hubo dos destacados, por un lado la labor de Jesús González, Suso, en la lidia del quinto y por otro Raúl Adrada al parear al sexto, ganándole la cara a su enemigo y asomándose al balcón. El público con sus aplausos le hizo desmonterarse.

Comentarios:

.El comienzo de esta feria fue una tarde reencuentros, de afectuosos saludos y deseos de que la tarde fuera gratificante para los espectadores. No se cumplieron los deseos y según transcurría la corrida los asistentes iban retomando los saludos y contándose el devenir veraniego de cada uno.

Ni el ganado ni los toreros fueron capaces de fijar la atención de los aficionados, solo el presidente al no devolver el primero y durante la lidia del quinto, nada de lo que ocurrió entre estos dos hechos hizo mantener la atención a los presentes. Solo algunos detalles. Unos con los engaños y otros por falta de sensibilidad. De estos últimos Filiberto tuvo la osadía de brindar el primer novillo después de las protestas pidiéndole al presidente la devolución del inválido. Un novillo así no se brinda nunca, torero. Otro de los detalles fue el enfado de este torero cuando los espectadores le criticaron si intento de saludar desde el tercio. El torero se metió en el callejón dando puñetazos en las tablas. Hay que guardar los modos, torero y pensar que el público casi siempre tiene razón, y que su voluntad hay que ganarla en la arena toreando, o por lo menos intentándolo. Y no es que no lo intentarás ante los dos enemigos que te encontraste durante la lidia del cuarto, primero el novillo y después, el viento, que te dejó al descubierto en varias ocasiones, el público, valoró tus maneras y tu voluntad, jugándotela en el toreo al natural, y te solicitaba que lo cerraras, ya que los terrenos elegidos no eran los más adecuados, pero lo que no te personó fue que despenarás al novillo con dos bajonazos infames, primero un pinchazo y después una estocada. Con eso, torero, en esta plaza no se debe saludar, y menos enfadarte. No olvides que esta plaza a pesar de los taurinos, aún pude dar y quitar mucho a los toreros. En el primero y ante un inválido protestado, no tuviste ninguna opción, solo criticarte que no debiste prolongar la faena ante un animal de esas características ni mostrarte tan pinturero durante algunas fases de la faena. No era el momento de esos adornos.

Alejandro Marcos mostró maneras en el manejo de la franela al recibir a su primero, pero le falto centrarse, con ello consiguió dos buenos naturales que despertaron los tendidos. Al quedarse el novillo sin recorrido se fue cerrando las posibilidades al torero. En su segundo y ante un complicado enemigo, que terminó metiendo la cabeza en la muleta, estuvo digno el torero, pero le faltó oficio para haberle dado la distancia que reclamaba el novillo y asentar las zapatillas en la arena. El animal terminó defendiéndose. Lo despenó de una buena estocada tirándose a matar.

El primero del peruano Joaquín Galdós fue sosote, y el torero se limitó a realizar el toreo moderno, es decir, no colocándose en su sitio embarcando con el pico de la muleta y rematando para fuera los muletazos, en una palabra, el toreo de quilates de las figuras. Se puso pesado y el público se lo recriminó, pero el torero hizo caso omiso a los tendidos y continuó adormilando a la concurrencia. En su segundo su muleta continuó interpretando el toreo ventajista, en la segunda serie de redondos el animal se derrumbó, que unido a que protestaba por el pitón izquierdo, el público fue perdiendo interés en lo que ocurría en la arena.



©Pepeíllo.