jueves, 12 de mayo de 2022

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros

“A Aguado no se le vio, pero estuvo”

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de La Quinta, procedencia Conde de Santa Coloma. Flojitos de casta, y excepto el quinto nobles y blandos. En el caballo cumplieron, pero los picadores, excepto Mario Benítez, que se agarró bien en las dos entradas en el tercero, les arrearon de lo lindo y tapándole la salida. Al segundo no lo lucieron en el caballo, pero dio un buen juego en la muleta y fue aplaudido en el arrastre.

Terna:
  • Morante de la Puebla. De gris perla y azabache. En el primero estocada desprendida. Silencio. Dos pinchazos y estocada desprendida en el cuarto. Silencio.
  • El Juli: De marino y oro. En el segundo, estocada arriba. Oreja. En el quinto pinchazo sin soltar, pinchazo hondo y descabello. Vuelta al ruedo.
  • Pablo Aguado: De verde y oro. En el primero de su lote, estocada tendida, trasera y caída. Silencio. Tres pinchazos y estocada casi entera en el que cerró plaza. Silencio.
Presidente: D. Gonzalo J. de Villa Parro.

En el segundo tardó en conceder la oreja al Juli, para evitar malos entendidos entre los “isidros”, ya que estos, junto con el triunfalismo de algunos presidentes, estaban dispuestos a tirar la casa por la ventana y conceder el segundo trofeo sin ser merecedor de ella Se equivocó en el cuarto, cambió el tercio de banderillas con tres palos.

Cuadrillas y otros.

Primer lleno de la feria, donde se colocó el cartel de “No hay Billetes”. Tarde veraniega y con un cartel de lujo. Los del clavel presagiaban tarde donde la magia manaría de las telas de los toreros, pero salvo el Juli, los demás sacaron a relucir la desilusión.

Al terminar el paseíllo, en el tendido bajo apareció una pancarta, con el siguiente texto: “Palcos exigentes, No al triunfalismo”. Estos detalles son los que hacen que algunos periodistas vendan su voluntad al mejor postor, y siempre tengan la pluma afilada para criticar con mordacidad a los aficionados que luchan por la verdad de la fiesta. Después irán a los despachos y a los hoteles a reclamarles a los gestores el pago de sus sevicias a los aficionados y a la fiesta. ¡Como simples gacetilleros! No descubren nada.

En el tercero de la tarde se desmonteró Iván García al colocar dos pares de banderillas espectaculares y en el sexto lidió con mucha sobriedad y eficacia.

Comentarios:

¿Pablo Aguado estuvo, o no estuvo en Las Ventas?. Se anunció y si estuvo, pero nadie notó su presencia. Si estuvo influenciado por los santacolomas, de nombres Camarero y Jaquetón, alguien debería haberle informado que los santacolomas ya no son lo que eran, por lo menos lo que se lidió ayer. El caso es que estuvo apático, vulgar, ventajista, llevando al toro con el pico de la muleta, escondiendo la pierna contraria, en una palabra, estuvo para ofrecer todo lo que un torero no debe ni pensar.

Morante de la Puebla a pesar de demostrar su interés por la fiesta, anunciándose en cualquier rincón de España, se fue de vacío, no de trofeos, de voluntad y disposición. A su primero, de nombre Lorito, le atizaron en el caballo, no se sabe si por recomendación del matador, eso lo sabrán sólo ellos, el caso es que el animal llegó a la muleta para pocos juegos. El torero se limitó a templarlo en algunos redondos, y al natural sacarle algunos muletazos, pero siempre fuera de cacho. En su segundo, llamado Ladrillito, al recibirlo de muleta se vio que el animal se sentiría muy mayor para que le tomara el pelo con tonterías muleteriles. El matador se limitó a quitarle las moscas y su enemigo a soltar la cara cada vez que sentía el trapo cerca de él.

El Juli dentro de su toreo rudo y basto, ayer mostró ante sus dos enemigos, de nombres Bellotero y Gañafote, que quiere que se le recuerde como torero, por lo menos sus partidarios. Puso empeño tanto en el segundo de la tarde como en el complicado quinto, así lo reconoció casi el lleno que registró el coso de la calle de Alcalá. Quiero dejar claro que este torero no me ha entusiasmado, pero ayer mostró todo lo que sabe hacer. Que no es lo que los puritas exigen, de acuerdo, pero el matador sacó del fondo de su armario lo que nunca había mostrado en esta plaza. En su primero aprovechó la calidad de su enemigo, y en quinto mostró oficio para sacarle al complicado animal lo que no estaba dispuesto a dar. Así lo vi, y así lo escribo.

©Pepeíllo.

miércoles, 11 de mayo de 2022

A Jesús, deseándole un pronto despertar 

 y una pronta recuperación. Animo Jesús.

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros

“Otra tarde, la misma historia”

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de la ganadería del Pilar, procedencia Juan Pedro Díez, en la línea de María Antonio Fonseca, vía Aldeanueva. Según dicen los entendidos, la línea buena de Juan Pedro Domecq. Ganado bien presentado que no defraudó y que puso en bandeja el triunfo a los coletas, pero el único que lo aprovechó fue Javier Cortés. El primero fue un buen toro y se llevó el reconocimiento de los aficionados al ser aplaudido en el arrastre. En la suerte de varas el juego fue desigual, pero los picadores tampoco estuvieron acertados, castigaron trasero. El quinto empujó con fijeza y el piquero le zurró la badana con saña. El único que cumplió con su cometido fue Oscar Bernal en el cuarto, que abandono el ruedo entre aplausos.

Terna:

  • Javier Cortés. De catafalco y oro. Estocada contraria que vale. Aviso. El animal tuvo una muerte brava. Oreja. En el cuarto tres pinchazos y pinchazo hondo y descabello tras aviso. Silencio
  • Tomas Campos: De caldero y oro. Estocada en la paletilla y descabello. Protestas de los aficionados. En el quinto pinchazo sin soltar y bajonazo en los bajos que levantó las protestas de los aficionados. Aviso. Silencio
  • Francisco José Espada: De gris perla y plata. Estocada muy contraria que vale. El torero se tiró por derecho a matar o morir. Aviso. Su labor fue silenciada. En el sexto estocada caída, aviso. Comenzó con el descabello y recibió el segundo, cuando descabellaba. Le recetó al animal 15 descabellos. Protestas.

Presidente: D. Juan Francisco García González.

Sin problemas.

Cuadrillas y otros.

Con temperatura veraniega, la entrada rozó la mitad del aforo. Terminado el paseíllo Javier Cortés tuvo que responder a los aplausos del respetable en reconocimiento por su lucha por superar los problemas en la vista.

En el tercero se tuvo que desmonterar Iván Vicente al lucirse en el tercio de banderillas. En este toro también se la jugó Jesús arruga al tratar de reunir ganándole la cara a su enemigo. El animal hizo hilo con él y un capote y el burladero, lo libró de la cornada. Es lo que tiene la casta. En el cuarto se la jugó Luis González en la colocación del tercer par. 

Comentarios:

A la tarde le faltaron quites y le sobraron avisos. Como digo en el título, la misma historia, ya que se fueron sin torear varios de los ejemplares que se lidiaron. Una pena. Como descargo con los toreros hay que decir que con esta ganadería no suelen anunciarse las figuras. ¿Por qué? Son toros exigentes, que suelen pedir el carnet de torero, pero los de ayer solo les exigieron torear, y eso es precisamente lo que no hicieron, debido a que los contratos escasean para ellos .y en consecuencia, poca experiencia.

El festejo fue de más a menos y eso siempre representa un problema para el espectador. Javier Cortés cortó una oreja en su primero, de nombre Bastardero. Comenzó la faena sacándolo a los medios con una tanda a media altura, continuando con otra tanda abrochada. Al natural la faena no tuvo continuidad, pero consiguió algunos muletazos largos y templados. El animal respondió a las exigencias del torero pero a este le faltó echar al paso adelante. El público premio su labor con un apéndice. Al cuarto, Sospetillo, lo recibió con estatuarios rematados con un trincherazo de cartel. Continuó con una tanda de redondos muy templados y sometiendo a su enemigo por bajo. Con la izquierda ofreció unos naturales aseados, pero el acero le jugó una mala pasada.

En el segundo de la tarde, de nombre Mirilla, Tomás Campos no pudo con las dificultades que le plateó su enemigo. Lo sacó a los medios con muletazos por alto que iban en contra de la lidia que debió adoptar. Por el pitón derecho no se acopló y cuando intentó el torero al natural, no tuvo el mando ni el temple que requería la faena. El animal terminó defendiéndose y echando la cara arriba, que fue lo que le enseñó el matador. El quinto, marcado en la tablilla con el nombre de Burreñito, tuvo complicaciones y el torero no anduvo fino. Lo pasó en la muleta por ambos pitones, pero su enemigo no colaboró en las intenciones del torero. 

El tercero, nombrado como Resistente, José Francisco Espada lo sometió por bajo hasta llevarlo al anillo, en ese terreno le dio una tanda de derechazos, acoplando la muleta a las acometidas de su enemigo y sin arrugarse. La siguiente tanda ya no tuvo la misma transmisión. Al natural al burel le costaba tragarse los muletazos, pero el torero continuó apostando por el valor ante la cara de un manso encastadito. Estuvo el torero por encima de su enemigo. A la faena le sobraron las manoletinas, pero están de moda y hay que satisfacer al respetable. En el sexto, de nombre, Guajiro, acudió a todas las citas que el matador le requirió, pero su muleta no estuvo a la altura que deseara el torero. Al natural tuvo menos recorrido y tuvo el defecto de prolongar en exceso la faena y los espectadores se lo recriminaron. Dio un verdadero recital con el verduguillo que a punto estuvo de echarle el toro al corral.

©Pepeíllo.

martes, 10 de mayo de 2022

“A Ainara, para que germine en sus venas la afición de su abuelo Carlos”.

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de novillos

“La nobleza por castigo”

Ganadería

Se lidiaron 6 novillos de la ganadería de Los Maños, procedencia Santa Coloma en la línea de Joaquín Buendía, Bucaré y Pablo Mayoral. Defraudó en parte el ganado. Blando, noble en exceso y algunos mansearon y se dolieron en banderillas. En el caballo dieron un juego variado pero sin llegar a emocionar a los tendidos. Los novilleros perdieron la oportunidad de lucirse ante la nobleza de sus enemigos, limitándose a practicar el toreo moderno. Una pena. El primero, segundo y cuarto, fueron aplaudidos en el arrastre.

Terna:
  • Carlos Domínguez. En el primero pinchazo hondo y estocada trasera. Aviso. Silencio. En el cuarto estocada muy atravesada y 7 descabellos, recibiendo un aviso. Silencio. Tuvo que despenar al quinto por cogida de su compañero durante la faena de muleta. Aplausos.
  • Arturo Gilio: En el segundo estocada atravesada. Aviso. Saludos desde el tercio en el único que mató.
  • Guillermo García Pulido: En el tercero estocada baja que vale. Silencio. En el sexto estocada caída. Silencio.
Presidente: D. Víctor Oliver Rodrígue.

Se limitó a marcar los tiempos de los tercios.

Cuadrillas y otros.

La plaza registró media entrada en una tarde casi veraniega. Los tres novilleros hicieron su presentación en Las Ventas. En el quinto y al rematar la faena de muleta, fue arrollarlo el novillero Arturo Gilio que tuvo que ser trasladado a la enfermería por su cuadrilla.

Los toreros de plata se limitaron a cumplir en sus labores, destacando José Luis Alonso y Manuel izquierdo en el tercio de banderillas del primero. En el sexto se lució en un par Jesús Arruga. En el segundo Fernando del Toro se lució corriendo al novillo a una mano. En el quinto y durante la lidia se lució Juan José Domínguez, templando las acometidas bondadosas de su enemigo. En esta ocasión Fernando Sánchez pasó desapercibido.

Comentarios:

Se esperaba más del juego que ofrecieron los pupilos del honrado ganadero maño José Luis Marcuello, ya que la casta no circuló por sus venas. Lo que trajo a Las Ventas estuvo marcado por la nobleza de sus embestidas y en una ganadería con la vitola de Santa Coloma sorprendería a muchos aficionados. Pero lo decepcionante fue la actuación de los tres novilleros, que se encontraron con un ganado para haberlos encumbrado hacía el triunfo, y se limitaron a pegar pases como si cobraran por la cantidad y no por la calidad. Una verdadera pena que se marcharan los bureles al desolladero, primero sin torear y lo más grave para ellos, con las orejas puestas. Los dos primeros de la terna, Carlos Domínguez y Arturo Gilio, mostraron más oficio pero Guillermo García Pulido evidenció una falta de rodaje y eso que, como dije, los novillos no sacaron la casta que se esperaba de ellos.

A Carlos Domínguez le tocó la lotería en su primero pero olvidó cobrar el premio. Ante un novillo de lujo, de nombre Saltacancelas, que no se cansó de embestir, se limitó a dar muletazos al hilo y rematados para fuera, como dije, la cantidad ante la calidad. En el cuarto, de nombre Secretario, que dio buen juego en el caballo y le arrearon de lo lindo, acudía al engaño con nobleza, pero el aspirante a matador de toros se limitó a extraer de su muleta un toreo vulgar.

El mejicano Arturo Gilio se encontró en su primero a un astado que manseó en el caballo pero en la muleta no quiso ser menos que sus hermanos y acudía a la pañosa del matador haciendo el avión, pero el novillero no quiso enterarse de lo que tenía delante. Eso sí, no olvidó rematar la faena con unas bernardinas que no venían a cuento. Es malo traer las faenas preconcebidas desde el hotel. En el quinto y ante un blando animal de nombre Tostadino, lo recibió de hinojos y el animal se derrumbó en la arena, sin embargo en el toreo serio, de pie, metió la cara de lujo, y el torero consiguió una tanda de redondos aseada y tuvo detalles cuando se echó la muleta a la izquierda, .Al rematar la faena con unas manoletinas le arrolló el novillo y tuvieron que retirarlo a la enfermería.

El primero que le tocó en suerte a Guillermo García Pulido, de nombre Confitero, a pesar de mansear en el caballo, en la muleta le permitió todo lo que el novillero quiso hacer. Muletazos por alto, por bajo, el animal iba de largo en los embroques y con mucha nobleza, pero el torero no se acopló con él. Le deseo que olvide este mal trago que le hizo pasar su enemigo al marcharse al desolladero con las orejas puestas. El sexto, de nombre Justiciero, se derrumbó en la primera tanda de muletazos, con todo y con eso, acudió al engaño con nobleza y el torero llegó a entusiasmar a un grupito de espectadores que le mostraron su fidelidad durante toda la faena.

©Pepeíllo.

domingo, 8 de mayo de 2022

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros

“Un presidente con doble rasero”

Ganadería

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Montalvo, de procedencia Juan Pedro Domecq Díez, en las líneas de Zalduendo y Daniel Ruiz. Excepto el tercero, que se vino arriba en banderillas, mansos en el caballo, nobles y algunos flojos, como el primero que perdió las manos durante la lidia y fue pitado en el arrastre. El segundo tampoco fue para tomar ejemplo de fuerza, blandeó y fue protestado. El cuarto un manso de libro, encontró la muleta de Luque que lo lució en la boca de riego.

Terna:

  • Daniel Luque. Estocada caída en la suerte natural. Saludos desde el tercio. Estocada en todo lo alto. Petición y vuelta al ruedo.
  • López Simón: Pinchazo y estocada desprendida. Aviso. Saludos desde el tercio. Estocada que vale y aviso. Silencio.
  • Álvaro Lorenzo: Estocada atravesada. Silencio. Estocada trasera y tendida. Oreja.

Presidente: D. Ignacio Sanjuán Rodríguez.

El presidente tuvo sus luces y sus sombres. Luces al no conceder la oreja a Daniel Luque ya que la petición no fue mayoritaria. Sombras al no devolver el primero, un inválido que fue arrastrando las manos por el albero desde que apareció en el ruedo. El segundo fue protestado por falta de fuerzas y decidió mantenerlo en el ruedo. Al conceder la oreja a Álvaro Lorenzo en el sexto y negársela en el primero a Luque, utilizó un doble rasero. El usía se arrodilló ante la petición del respetable sin ser mayoría. Otra sombra que escribió en su palmarés fue cambiar el tercio de banderillas en el sexto con solo tres palos.

Cuadrillas y otros.

Se celebró el primer festejo de la Feria de San Isidro, donde el coso venteño registró tres cuartos de aforo. Terminado el paseíllo se guardó un minuto de silencio al cumplirse ayer el centenario de la muerte del torero valenciano, Manuel Granero, corneado mortalmente en la plaza de la Carretera de Aragón, actual Palacio de los Deportes.

En el sexto los toreros de plata, Curro Javier y Víctor Cañas, dieron un recital de incompetencia en el tercio de banderillas al entrar seis veces a parear y sólo dejar tres palos. El toro recortaba por ambos pitones y esperaba a la presa, pero ambos toreros acuñan en su haber la experiencia necesaria para haber solventado el problema con dignidad. Raúl Caricol se lució en un par en el primero de la tarde, asomándose al balcón y Andrés Revuelta en el tercero, donde fue muy aplaudido al parear a su enemigo.

Comentarios:

Daniel Luque no defraudó. Mostró oficio en sus dos enemigos, en el primero de nombre Calabrés, un inválido que debió ser devuelto, comenzó la faena con unos ayudados por alto, continuando con muletazos con mucha suavidad pero sin bajar la mano, por las condiciones de su enemigo El cuarto de la tarde, de nombre Atleta, buscó la salida desde su aparición en el ruedo. Acudiendo a todo lo que se movía para saliendo suelto en todos los embroques. En la faena de muleta el torero de Gerena consiguió fijarlo en el anillo de la plaza y allí le pudo sacar todo lo que el animal no estaba dispuesto a dar, mostrando una capacidad lidiadora encomiable. El único pero, es que prolongó la faena demasiado con las luquesinas, recibiendo un aviso y un enfriamiento en los tendidos.

El primero de López Simón, de nombre Maniático, mostró poco celo al recibirlo de capote. En el caballo hizo una fea pelea y perdiendo las manos cuando se empleaba. El torero de Madrid intentó lucirse, pero se olvidó que una cosa es torear y otro muy distinto dar pases, eso sí con la pierna contraria escondida. A esto se le unió la nobleza de su enemigo hecho que restaba mérito a la faena. Al prolongar la vulgaridad de su labor recibió un aviso. En el quinto, de nombre Tarambano, intentó el tremendismo recibiéndolo desde la boca de riego con el pase cambiado, pero ahí terminó la emoción que aportó a su toreo, que pasó inadvertida, recibiendo un aviso.

Él único animal que saltó a la arena con vitola de toro encastado fue el tercero, de nombre Lírico, aunque en el caballo solo se dejó pegar. Lorenzo comenzó la faena de muleta sometiéndolo por bajo, pero le dio unos muletazos por alto, y a la casta hay que hacerle las cosas muy bien. El torero estuvo digno, pero de ahí no pasó. Tanto en el toreo al natural como en redondo, le tocaba la muleta y lo desarmó dos veces, presentándole complicaciones que el toledano no supo solventar. En el sexto, de nombre Cartero, los banderilleros dieron un sainete, a pesar de ello, el toro metía la cabeza en el capote de Andrés Revuelta para colocarlo en suertecon mucha nobleza. La faena de muleta la basó al natural. Al comienzo  lo arrolló y el torero se rehízo del revolcón. Fue una faena de altibajos. El torero estuvo por encima de un enemigo que tenía poco recorrido en las embestidas. El usía premio su labor con una oreja.

©Pepeíllo.

domingo, 24 de abril de 2022

No hubo color

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida de toros. “Desafío ganadero”

 Ganaderías

Se lidiaron 3 toros de Los Maños y 3 de Saltillo, procedentes del mismo entronque, Santa Coloma. Bien presentados. El 1º, 2º y 6º de Saltillo, 3º, 4º y 5º de Los Maños. El 2º, 3º y 4º fueron aplaudidos en el arrastre. El sexto fue devuelto y en su lugar se corrió un sobrero de Saltillo. Un pavo cuyo respeto llegaba hasta los tendidos, como debe ser.

Terna:
  • Sánchez Vara. En su primero estocada baja y saludos desde la tronera. En el cuarto estocada que escupe, estocada caída y tendida perdiendo la muleta y descabello. El toro se echó cuando buscaba el amparo de las tablas. Silencio.
  • Luís Bolívar: En el primero de su lote, metisaca y estocada desprendida al paso. Bronca. En el quinto estocada baja. Silencio.
  • Thomás Defau: En su primero estocada desprendida y trasera. División de opiniones. En el que cerró plaza, montó un sainete a la hora de matar. Silencio.

Presidente: 

D. Juan Francisco García González. Le costó exhibir el pañuelo verde. El animal mostró signos de invalidez desde que apareció en la arena, pero el usía no se enteró. Tuvo que ser en el tercio de banderillas, cuando el animal dijo, “Hasta aquí hemos llegado”. En cuanto a la suerte de varas, solo permitió que el segundo realizara tres entradas al caballo, mostrando con ello una falta de afición, aunque algunos montados no estaban dispuestos a lucirse.

Cuadrillas y otros.

En tarde soleada y con un tercio de ocupación de los tendidos, se celebró el primer enfrentamiento ganadero de la temporada. El ganado puso a prueba tanto a los toreros de plata como a los montados. Ambos colectivos tuvieron sus luces y sus sombras. Los montados continúan con el vicio de taparles la salida a los toros y marcar el castigo trasero, solo Rubén Sánchez en el segundo, Estuvo a la altura, abandonando el albero entre los aplausos del respetable. Sus compañeros del castoreño creían estar en Benidorm, con todos mis respetos para el público de este coso. En el sexto un animal con cuajo, y poder, tuvo que entrar al caballo cuatro veces, pero debido a la ineficacia del picador derribó. A pesar de las cuatro entradas no se le vio en el caballo.

En el tercero se lucieron los banderilleros, ganándole la cara en los embroques y en el quinto se lució Juan José Domínguez. En el sexto colocaron los palos según se fabrican, de uno en uno, mostrándole al animal lo que no debían.

Comentarios:

No hubo color. Los toreros no pudieron con el ganado y estuvo por encima de los de luces y varios toros se fueron sin torear. La corrida fue de más a menos. Pero maticemos estos detalles. Sánchez Vara se encontró en su primero, de nombre Tiburoneto II, de Saltillo, a un enemigo que no le dio facilidades, Comenzó la faena al natural, pero en ningún momento acopló su muleta a sus acometidas. Lo intentó con el toreo en redondo pero el toro no tenía recorrido y con intenciones de rebañar la presa que dejaba atrás. Ni lo vio claro el torero ni tampoco el toro. En el cuarto, de nombre Ciervo, de Los Maños, un toro sin fijeza, nadie encontró la fórmula de pararlo, recibió una lidia infame Cuando tomó la pañosa le recetó cuatro muletazos de castigo que llegaron a los tendidos, fue el único momento que el torero alcarreño mostró sus dotes lidiadoras. A continuación lo intentó con la derecha sacándole a su enemigo unos redondos templados de bonita ejecución. Por el pitón izquierdo no se acopló a pesar que su enemigo no se cansaba de embestir. Con la espada enfrió los ánimos de los espectadores, que vieron en él el pundonor que este torero suele mostrar en el ruedo.

A Luis Bolívar ni se le vio ni hizo intenciones. En su primero, de nombre Sandero I, un toro que dio espectáculo en el caballo, se arrancó en tres ocasiones con tranco, el coleta consiguió unos muletazos sueltos con la derecha, pero al natural no se acopló. El animal reservón motivó la desconfianza del torero. A la hora de matar, le costó cuadrar a su enemigo y cuando lo consiguió no estuvo afortunado. El quinto, de nombre Bonito, recibió una mala lidia en el caballo y con la muleta, el torero mostró falta de confianza y el astado escasez de fuerzas, el matador se limitó a quitarle las moscas de la cara.

Thomás Dufau hizo abrigar esperanzas. Se lució con el capote al recibir a Matón, el primer ejemplar de Los Maños lidiado en tercer lugar, levantando los primeros olés de la tarde. Con la muleta comenzó citando desde los medios al natural, el toro metía la cabeza con claridad y en las primeras tandas logró muletazos largos y templados y unos redondos llevando al toro metido en el trapo. Pero la faena no tuvo regularidad, el torero francés se dedicó a acompañar las embestidas en lugar de torear, Fue una faena de más a menos, dejando un sabor agridulce. Su segundo fue un sobrero de nombre Rastrojero, recibido con aplausos. De salida el animal se desplazó con claridad por ambos pitones, pero recibió una lidia muy deficiente que hizo que en el último tercio se limitara a buscar a su presa. Tampoco el matador estuvo acertado con el acero.


©Pepeíllo.

domingo, 6 de octubre de 2019

Feria de Otoño 2019

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

Corrida de toros 

“Limpieza de corrales” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Adolfo Martín, encaste Albaserrada. Salvo el primero, mal presentados. Del juego ofrecido solo se salvó el cuarto. Mansos, descastados y blandos que fueron pitados en el arrastre. 

Terna: 
  • Curro Díaz: De azul turquesa y oro. En el primero estocada caída de bonita ejecución y descabello. Silencio. En el cuarto, pinchazo y estocada tirándose por derecho. Saludos desde el tercio. 
  • López Chaves: De berenjena y oro. En el segundo Tres pinchazos, aviso, metisaca y estocada. Silencio. En el quinto pinchazo y estocada atravesada. Silencio. 
  • Manuel Escribano: De azul noche y oro. En el tercero estocada habilidosa. Silencio. Y en el sexto estocada. Silencio. 
Presidente: D. Gonzalo J. de Villa Parro. 

Se limitó a cumplir el reglamento. 

Cuadrillas y otros. 

En el último festejo de la Feria de Otoño el coso venteño registro unos tres cuartos del aforo. Al finalizar el paseíllo se le dedicó una ovación al torero sevillano, Manuel escribano tras su recuperación de la cogida que sufrió en la pasada feria de San Isidro. 

Las cuadrillas en esta ocasión no estuvieron a la altura que merecía la ocasión. El único tercio de banderillas digno de mención fue el del quinto, donde José Chacón y Fernando Pérez estuvieron aseados. 

De los picadores mencionar a Tito Sandoval en el segundo, marcando el castigo arriba, pero se limitó a sujetar a su enemigo. Los demás picaron trasero, tapándoles la salida a los toros. Otro desastre más a esta bella suerte que poco a poco va perdiendo vigencia en el marco de la nueva tauromaquia, donde solo encuentra enemigos incluyendo a los profesionales 

Comentarios: 

Es doloroso tener que titular una crónica criticando a un ganadero de la talla de Adolfo Martín y que dado el juego que dieron sus toros se especuló que aprovechó este ciclo para hacer una limpieza de corrales, pero más doloroso es llevar razón. Nadie imaginaba que un ganado de referencia de los aficionados iba a ofrecer un juego tan pobre. Sólo se salvó el cuarto, de nombre Bonito, que a pesar de pelear sin fijeza en el caballo, fue el único que sacó algo de casta y puso en aprietos a Curro Díaz que estuvo muy digno. Lo recibió con un bonito cambio de manos, y durante la lidia prevaleció la emoción y poco a poco el matador consiguió templar unos muletazos al encastado ejemplar, construyendo una faena que llegó a los tendidos. El primero de nombre Jardinero, no mostró nada en el caballo, solo se dejó pegar. En la muleta tuvo poco recorrido y poca transmisión. Se le coló dos veces al matador, una por el derecho y otra por el izquierdo, pero acudía al engaño sin acometividad, llegando a pararse, lo que originó que el torero se pusiera pesado. 

El primero de López Chaves, de nombre Holgazán, fue manso y blando en el caballo, ofreciendo un juego muy pobre en la muleta. El torero salmantino lo intentó por ambas manos, pero a su enemigo le costaba repetir la embestida, quedando la faena huérfana de emoción. La voluntad del torero no fue suficiente para tapar las carencias del astado como toro de lidia. El quinto de nombre Madroño, tuvo un dato anecdótico, le costó salir al ruedo. Tuvo que ser el maestro quien le presentara el capote casi en la boca de chiqueros para que animal abandonara las querencias. La única virtud que tuvo en el caballo fue dejarse pegar. En cuando el torero tomó la pañosa el animal se quedó clavado en el albero, y cuando acudía a los cites en lugar de embestir topaba. El salmantino lo intentó pero su enemigo no encontró ningún aliciente en la pelea mostrando una evidente mansedumbre. 

El torero de Gerena, Manuel Escribano reaparecía en el coso venteño después del percance de la última feria de San Isidro. A su primero, de nombre Sevillano, y en un alarde de agradecimiento a la parroquia venteña, se fue a recibirlo a la puerta de chiqueros. Al salir el toro lo hizo andando creando un clima de pánico en los tendidos ya que el torero no se amilanó y aguantó el parón de su enemigo clavado de rodillas en la arena. El toro acudió al engaño andando y el torero pudo librarlo milagrosamente. El juego que dio Sevillano en el caballo fue de manso. El matador tomó los rehiletes pero sin fortuna. En el último tercio el torero se mostró desconfiado y ante las embestidas inciertas de su enemigo hicieron que se acentuaran aún más las condiciones del toro. El sexto de nombre Chaparrito, lo recibió también a portagayola. El animal hizo una fea pelea en el caballo y el picador le tapó la salida. De nuevo el maestro tomó los palos y aunque estuvo algo más aseado que con el tercero, no llegó a convencer a los tendidos exigentes, ya que le costó cuadrar en la cara de su enemigo. Comenzó la faena de muleta citando desde los medios con el toro entablerado en el seis. Este hecho sorprendió, ya que el animal le había costado mucho acudir al los cites en el tercio de banderillas. Su faena consistió en unas tandas de derechazos que no llegaron a los tendidos ya que el animal no reunía condiciones para ello. El torero trató de justificarse pero no encontró la respuesta en su enemigo. 

©Pepeíllo. 

sábado, 5 de octubre de 2019

Feria de Otoño 2019

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

Corrida de toros 

“Puerta Grande a la constancia” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de Distintas ganaderías, 1º de Alcurrucén. Mal presentado, manso y descastado 2º de Parladé. Mansote y soso en la muleta. 3º de Adolfo Martín. Manso encastado con dificultades en la muleta. 4º y 6º de Victoriano del Rio. En cuanto a presentación al 4º le salvo la cara. En su juego no se le vio en el caballo y noble por el pitón izquierdo con algo de casta. 5º de Domingo Hernández. Se dejó pegar en el caballo y en la muleta mostró nobleza. 6º no se empleó en el caballo y en el último tercio no se cansó de embestir con nobleza. El 4º, 5º y 6º fueron aplaudidos en el arrastre 

Terna: 
  • Antonio Ferrera como único espada: De blanco y oro. En el primero, pinchazo hondo saliéndose de la suerte, al final el animal se echó. Silencio. En el segundo, pinchazo recibiendo, pinchazo sin soltar y estocada atravesada y algo delantera en la suerte natural y dos descabellos. Aplausos. En el tercero, pinchazo en la suerte natural y estocada en la suerte contraria. Silencio. En el cuarto estocada delantera y atravesada ejecutada en la suerte de recibir, dos descabellos, aviso y tres descabellos para despenar a su enemigo. Saludos desde el tercio. En el quinto estocada en la suerte contraria. Oreja con protestas. En el sexto pinchazo hondo en la suerte natural y dos descabellos. Oreja generosa del presidente. Salió por La Puerta Grande 
Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito. 

Concedió un trofeo en el sexto entiendo que como premio a su entrega durante toda la tarde, pero no porque la faena fuera merecedora de tal distinción. Todo lo demás transcurrió con normalidad. 

Cuadrillas y otros. 

En tarde calurosa se celebró el 5º festejo de la Feria de Otoño, donde la plaza registró casi un lleno. 

Antonio Ferrera recibió dos ovaciones, la primera al aparecer en el ruedo en solitario, y la segunda al finalizar el paseíllo. Ambas fueron muy emotivas donde pudo comprobarse un público generoso con la valentía del torero a encerrarse en solitario en Madrid, con lo que supone este hecho para la carrera de un torero. 

Metidos en faena, en el tercero se desmonteraron Javier Valdeoro y Fernando Sánchez, en el tercio de banderillas. En el sexto volvió a desmonterarse Fernando Sánchez. En este toro y durante la lidia fue arrollado Javier Valdeoro sin consecuencias. 

En el segundo de la tarde la labor del picador Manuel Cid, motivó que fuera despedido con aplausos cuando se retiraba del ruedo. 

Comentarios: 

La tarde transcurría con detalles toreros del matador Ibicenco. El primero de la corrida se fue al desolladero con la vitola de manso y descastado que no dio al matador oportunidad de lucimiento. 

El segundo de Parladé no transmitió nada a los tendidos, pero el torero comenzó la faena con dos desmayados de cartel, dibujando dos redondos con la naturalidad por testigo, continuando su labor sacándole al animal lo que no tenía, pero falló a espadas. En el tercero y ante un “adolfomartín”, el torero estuvo muy digno, pero las condiciones de su enemigo le obligaron a machetearlo, y otra vez la espada en esta ocasión le regaló un silencio. Al cuarto consiguió sacarlo a los medios y allí le sacó un muletazo muy templado. En la segunda tanda por el pitón derecho no consiguió acoplarse ya que el animal acudía algo rebrincado. Al natural consiguió naturales templados ante un animal de bondadosa embestida. Continuó por el pitón bueno del toro consiguiendo levantar los olés de los tendidos, pero de nuevo la espada fue su martirio. 

El torero no defraudada a los presentes, pero tampoco llegaba el triunfo esperado Fue en el quinto y en sexto donde se conjugó la disposición del torero durante toda la tarde y la faena a estos dos enemigos que aunque no fueron indiscutibles, si colaboró un público entregado ya que cualquier detalle del torero era oleado incluso en momentos de poca calidad artística. Otro de los valores que tuvo el matador fue la paciencia. Con el quinto el ibicenco tuvo la virtud de sacarle a su enemigo lo que no tenía El animal al segundo muletazo perdió las manos y cuando lo intentó en redondos el toro le protestó por ese pitón. El coleta sin arrugarse se echó la muleta a la izquierda y a pesar que el animal se quedaba corto, consiguió conectar con los espectadores que supo agradecer la entrega del torero. Cuando volvió al pitón derecho consiguió algunos muletazos templados. Unos adornos como remate de faena provocaron en los tendidos el delirio triunfalista que hizo que su labor fuera premiada con un trofeo. 

El sexto fue el toro de la corrida. El matador comenzó jugándosela y recibió a su enemigo en los medios frente al portón de toriles. El animal a pesar de no emplearse en el caballo, en el último tercio fue un torrente embistiendo. Ferrera lo tenía todo a favor y con poco que luciera su toreo tenía la Puerta Grande asegurada. Después de desmonterarse el torero de plata, Fernando Sánchez con las banderillas, el matador tuvo el detalle de coger los rehiletes y colocar un par al quiebro. Este hecho tuvo su origen al solicitarle el público que parease el maestro. La faena de muleta no fue para recordar, pero tuvo la habilidad de comenzarla recibiendo de hinojos a su enemigo y con ello comenzó a rugir la plaza. La siguiente tanda de redondos aunque fueron de medios muletazos, valió para que un público entregado llevara en volandas al torero hasta conseguir el segundo trofeo que le permitió abandonar el albero a hombros por La Puerta Grande. 

Nada que objetar al hecho ya que la tarde estuvo preñada de detalles que el torero fue poco a poco sembrando en el albero con su entrega y su disposición en los quites y la atención que tuvo en todo momento durante la lidia y que al final supo recoger su fruto, con una virtud, su honradez.. 

©Pepeíllo.