sábado, 30 de mayo de 2015

29 de mayo de 2015: No entendí nada

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.

Ganadería

6 toros de Juan Pedro Domecq. Al sexto el presidente lo mando a los carrales por haberse lastimado una mano durante la lidia. En su lugar se corrió un sobrero de Parladé. El segundo, tercero y sexto fueron aplaudidos en el arrastre. En cuanto a la presentación al primero le salvó la cara, pero sin rematar, el segundo justo de trapío, el tercero sin rematar, el cuarto feo de hechuras y el quinto sin trapío. El juego que dieron en general fue bueno.

Terna: 

  • Finito de Córdoba. De nazareno y oro. Estocada caída, trasera y tendida y dos descabellos tras aviso. División de opiniones. Metisaca y estocada baja y trasera tirándose a los bajos, y dos descabellos. Silencio.
  • Alejandro Talavante. De bermellón y oro. Cuatro pinchazos y estocada caída y atravesada. Tímidos aplausos. Dos pinchazos y estocada. Aviso. Vuelta al ruedo. 
  • Daniel Luque. De marino y oro. Estocada caída y algo trasera. Aviso y dos descabellos. Oreja protestada. Pinchazo, aviso y estocada baja saliéndose de la suerte. Aplausos. 

Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito.

Devolvió el sexto al haberse lastimado una mano durante la lidia. Por lo demás, el público solicitó la oreja a Luque en el tercero, después de dos pinchazos y una estocada baja y atravesada y el presidente no pudo con la presión de los espectadores triunfalistas. Así está el público de generoso. 

Suerte de varas: 

  1. Delineante. 512 Kg. En la primera vara acudió suelto al caballo, se defendió en la pelea y salió suelto. En la segunda vara el picador se limitó a marcar el castigo. Manso, blando y un burro toro en la muleta. 
  2. Embestido. 534 Kg. En la primera entrada se dejó pegar y el piquero le tapó la salida. En la segunda apretó con fijeza. Cumplió en el caballo y se marchó al desolladero sin torear- 
  3. Destajoso. 518 Kg. No le castigó el montado en la primera vara y salió suelto. En la segunda se arrancó de largo, no fue castigado y perdió las manos. Manso en el caballo y en la muleta ha estado por encima del torero
  4. Historiador. 578 Kg: Se dejó pegar con fijeza y salió suelto. En la segunda vara empujó pero no fue castigado. Manso que no ha transmitido nada a los tendidos.
  5. Ballenito. 528 Kg: En la primera entrada al caballo empujó sin clase y en la segunda no fue castigado. Mansote que sirvió para la muleta
  6. Atrevido. 563 Kg. En la primera vara empujó dejándose pegar. La vara fue larga y metió los riñones. En la segunda el picador se limitó a marcar el castigo. El toro cumplió tanto en el caballo como en la muleta y sin marchó al desolladero sin torear.

Cuadrillas y otros:

Lleno en tarde primaveral. Con los rehiletes se desmonteraron Juan José Trujillo en el segundo y A. Neiro y José Luis Neiro, en el tercero. En el segundo fue aplaudido el picador Manuel Cid. 

Comentarios:

Esta tarde no entendí casi nada de lo que ocurrió en el ruedo. Digo casi nada porque lo único claro es que Finito de Córdoba nunca debió encararse con los aficionados que le criticaron su labor en el segundo de su lote, una labor insulsa y falta de contenido, donde se vio que el torero vino a hacer caja. También debería plantearse en no volver a esta plaza, pero seguramente el año próximo volverá para evitar a las figuras la responsabilidad de abrir el cartel. Lo que no llegué a entender fue que el público salió ayer de la plaza emocionado con las faenas de Talavante y de Luque. 

No la entendí ya que el torero extremeño en su primero se dejó ganar la partida por su enemigo, un toro con transmisión que llegó a la muleta dejándose torear y eso fue precisamente lo que no hizo el torero. Cierto que lo recibió en el anillo de la plaza con la flámula en la izquierda pero a su toreo le faltó temple y cadencia a pesar que el animal metía la cabeza como un carretón. En redondos al toro le faltó recorrido y el torero no consiguió prolongarle la embestida. Volvió al toreo al natural pero en esta ocasión con las triquiñuelas de citar fuera de cacho, ese toreo que tanto entusiasma al público festivalero. A su segundo un toro justo de trapío se marchó al desolladero sin torear y con las orejas puestas. El torero comenzó la faena de hinojos en el centro del ruedo, haciendo uso de un tremendismo improvisado para poder salir airoso de la cara del toro al no poder hacerlo toreando. Al natural nunca ajustó su muleta a la embestida de su enemigo, donde en los remates le tocaba la muleta. Y lo más importante, colocándose en la oreja de su enemigo. Si hay que calificar la improvisación, de acuerdo, pero no olvidemos que eso puede ser un detalle que adorne la labor del torero pero nunca tomarlo como faena. Una serie de naturales vulgares cerrados con un gran pase de pecho, pero vuelvo a lo mismo, lo importante eran los naturales el pase de pecho, como fue el circular invertido, son complementos que pueden servir para adornar una buena serie pero nunca como faena. Esa fue mi interpretación. A pesar de estas diferencias, no he visto a Talavante que mostrara la disposición de otras temporadas.

Daniel Luque es un torero que apunta pero no dispara. Ayer en su primero lo demostró de nuevo, el toro no fue picado y le exigió al torero lo que éste no pudo darle. En lugar de someterlo por bajo, lo recibió por estatuarios y al tercer envite se lo echó a los lomos sin consecuencias, eso seguramente levantó los sentimientos de muchos espectadores, pero no confundamos los términos. El torero estuvo muy por debajo de su enemigo, ya que metía la cabeza como un carretón y la muleta de Luque en ningún momento mostró la disposición para ganar la partida al animal. Al final tiró de repertorio y sacó a relucir las luquesinas, que contribuyeron en gran medida para que su faena fuera premiada con la única oreja de la tarde, pero dejemos muy claro que el toro se fue sin torear. En su segundo y después de brindárselo a su compañero Talavante, comenzó con series de redondos todos al hilo del pitón y escondiendo la pierna contraria, pero en esta plaza, como en casi todas, lo importante es que el toro pase por la muleta, como se coloque el torero, eso es lo de menos. El toro se vino arriba y el matador construyó la faena descomponiendo la figura y su enemigo le punteaba cuando remataba los muletazos. La faena fue de más a menos, pero eso tampoco importó a los espectadores, pero al fallar con la espada libró a sus incondicionales de solicitar los trofeos de su enemigo, hecho que hubiera significado salir por La Puerta Grande, y el triunfo del sentimiento de muchos de los asistentes. Hecho que siento no compartir. 



©Pepeíllo.

viernes, 29 de mayo de 2015

28 de mayo de 2015: El sopor volvió a poblar los tendidos

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.

Ganadería

5 toros de Victoriano del rio y uno de Toros de Cortés, lidiado en primer lugar. Ambas procedentes de distintas líneas del encaste de Juan Pedro Domecq y Díez. Manso e inválidos El cuarto fue pitado en el arrastre. Se salvó el segundo que recibió tímidos aplausos en el arrastre. 

Terna: 

  • Diego Urdiales. De berenjena y oro. Estocada algo atravesada y descabello. Silencio. Metisaca perdiendo la muleta, aviso y estocada atravesada. Silencio
  • El Fandi. De berenjena y oro. Pinchazo perdiendo la muleta, estocada y 2 descabello. Pitos. Estocada caída saliéndose de la suerte. Pitos. 
  • Iván Fandiño. De espuma de mar y oro. Estocada desprendida. Aplausos. Tres pinchazos y dos descabellos. Silencio.

Presidente: D. Julio Martínez Moreno.

Se nota que esta plaza está perdiendo la seriedad que tenía años atrás, y salen a relucir detalles permitidos por la autoridad que antes no se cometían. Ayer los peones en el segundo se permitieron la osadía de hacerle la rueda al toro herido de muerte, mientras que los alguacilillos estaban tan ricamente instalados en el callejón y el presidente no envió ninguna amonestación. .

Suerte de varas: 
  1. Descreído. 549 Kg. Fue el único toro que se lidió de Cortés. El picador marcó arriba el leve castigo y el astado se dejó pegar en las dos entradas al caballo. Manso y descastado. 
  2. Vampirito. 584 Kg. El picador le tapó la salida y salió suelto. En la segunda vara marcó trasero el castigo y el animal se dejó pegar. Cumplió en el caballo y metió la cabeza en la muleta con nobleza.
  3. Celoso 529 Kg: Se dejó pegar cuando acudió al caballo. En la segunda entrada tardeó en acudir al montado, el piquero no lo castigó y el animal perdió las manos. Mansote que se vino abajo en la muleta. 
  4. Casero. 586 Kg.. En la primera vara no se empleó, el piquero le tapó la salida y el animal salió suelto. En la segunda entrada volvió a salir suelto. Manso con algo de casta y peligroso en la muleta.
  5. Impuesto. 567 Kg: El picador le zurró la badana le tapó la salida y el toro salió huyendo de la pelea. En la segunda vara se dejó pegar y volvió a salir suelto. Manso. El torero no pudo con él. 
  6. Jungla. 572 Kg. No fue castigado en las dos entradas que hizo al montado. El toro noble y blando. 

Cuadrillas y otros:

La plaza rozó el lleno de su aforo en una tarde calurosa. En el cuarto de la tarde el toro se llevó por delante al torero de plata Domingo Valencia que tuvo que ser retirarse a la enfermería en brazos de los compañeros.

En el sexto se lucieron en banderillas tanto Miguel Martín como Jesús Arruga, desmonterándose el primero. También destacó durante la lidia Pedro Lara. 

Comentarios:

Otro tostón que tuvo que sufrir la parroquia de aficionados que acuden a Las Ventas, y van…… Respecto al cartel comentaban que pintaba de nuevo El Fandi. Tendrá alguna explicación para el empresario, pero lo que ofrece cada tarde este torero, solo puede tener una componente comercial. Cada tarde es repetición de la anterior, y así, año tras año. Diego Urdiales a pesar de encontrarse con un lote deslucido tampoco se le vio muy a gusto con este tipo de encaste comercial, e Iván Fandiño ha perdido el sitio que tuvo en la temporada anterior.

Diego Urdiales se encontró en su primero a un animal de embestida incierta y que llegó muy parado a la muleta. Lo sacó a los medios y en cada muletazo intentaba rebañar lo que dejaba atrás, pero al torero riojano se le vio desconfiado, y su faena consistió en prepararlo para entrar a matar. Al segundo comenzó la faena sometiéndolo por bajo, sacándolo a los medios pero el animal no se encontró a gusto en esos terrenos, acudía al engaño con la cara alta y el torero no pudo con su enemigo, el toro sabía lo que dejaba atrás y en los muletazos se quedaba en mitad de la suerte. En cuanto vio la oportunidad se le marchó a querencias a pesar del esfuerzo del torero de mantenerlo en los medios.

El mejor toro de la tarde correspondió al lote de El Fandi. Un animal todo nobleza, y que metía la cabeza haciendo el avión, pero esos detalles para el torero granadino no sirvieron de nada. Lo recibió en el centro del ruedo de hinojos, entiendo que para levantar los ánimos de los espectadores al no conseguirlo con las banderillas, pero con ese detalle terminó todo lo que su muleta podía ofrecer a la concurrencia. Tanto en redondos como al natural estuvo vulgar y ventajista. Su enemigo se estaría preguntando ¿quién es este pega pases? En su segundo toro lo que si demostró El Fandi es la poco afición que tiene a su profesión. Después de tocarlo por ambos pitones, sin suerte, se marchó a por el acero, antes de que el público se diera cuenta que no había podido con su enemigo.

Por su parte Iván Fandiño recibió a su primero con un afarolado de rodillas, pero su enemigo se vino abajo en la pelea. Se limitó a perderle pasos entre muletazos y no consiguió ligar ninguna serie. El toro no repetía y si lo sometía perdía las manos. Su labor pasó al olvido rápidamente. A su segundo lo recibió con el pase cambiado y el público mostró desde un principio su disposición a favor del torero, pero según transcurría la faena se pudo comprobar que faltaba lo fundamental, el toro. El animal se fue apagando y a pesar que el matador le dio distancia no tenía fuerzas para soportar la lidia, y por ese motivo terminó defendiéndose. Cometió Fandiño un error, cuando se echó la muleta a la izquierda ya había exprimido toda la nobleza que tenía su enemigo por el pitón derecho. 



©Pepeíllo.

jueves, 28 de mayo de 2015

27 de mayo de 2015: Ni responsabilidad ni afición

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.

Ganadería

6 toros de Alcurrucen, encaste Núñez. De desigual presentación, mansos, descastados y blandos. Al tercero se le dio la vuelta al ruedo por su juego en la muleta, hecho por el cual los aficionados aún no han salido de su asombro..

Terna: 

  • Morante de la Puebla. De azul cobalto y oro. Estocada al rincón de Ordoñez. Silencio. Estocada baja. Bronca.
  • El Juli. De azul marino y oro. Media estocada trasera y atravesada con saltito incluido y estocada trasera y caída., en esta ocasión tampoco se olvido de dar su saltito. Silencio. Estocada trasera. Silencio.
  • Sebastián Castella. De sangre de toro y oro. Estocada baja y atravesada, aviso. Dos orejas. Bajonazo. Silencio. 

Presidente: D. Javier Cano Feijo.

No estuvo el presidente a la altura que merece la plaza ni la fiesta. Y no entro a valorar si las dos orejas a Castella en el tercero fueron justas, pero lo que sí dejó atónitos a los espectadores fue la concesión de la vuelta al ruedo al tercero de la tarde, un toro que había manseado descaradamente en el caballo, saliendo suelto en las dos entradas que hizo al montado nada más sentir el hierro del castigo. Con ello demostró el señor Cano muy poca afición y lo más importante, poca responsabilidad, hechos que deberían hacerle meditar sobre su futuro para tal cargo. Si los taurinos quieren levantar la fiesta de esa manera tan triunfalista, la autoridad no debería prestarse a estas manipulaciones. . 

Suerte de varas: 

  1. Alcotán. 542 Kg. En la primera entrada derribó por la impericia del picador. En la segunda entrada entró suelto al caballo sin que ningún torero hiciera nada por pararlo. El toro un carretón que no transmitió nada a los tendidos.
  2. Peleón. 564 Kg. No fue castigado en ninguna de las dos entradas y en ambas salió suelto y sin castigar en ninguna de ellas. Manso, inválido y descastado. 
  3. Javatillo 525 Kg: El picador se limitó a sujetarlo, el animal no apretó y salió suelto. En la segunda entrada salió suelto en cuanto sintió el castigo. Manso y un carretón en la muleta. 
  4. Barberito. 553 Kg. En ambas entradas no fue castigado. El comportamiento del toro fue de manso, descastado e inválido.
  5. Limonero. 643 Kg: El toro acudió suelto al caballo en el tendido 10 sin que ningún torero consiguiera evitarlo. De pena y eso que El Juli es una figura y que cobra como tal. En la segunda entrada no fue castigado. El toro manso que se rajó en la muleta. 
  6. Flautista. 536 Kg. No fue castigado en ninguna de las dos entradas al caballo. En la primera salió suelto y en la segunda le tapó la salida. Manso, descastado y blando.

Cuadrillas y otros:

Ante un llenazo impresionante, los aficionados que pudieron entrar al coso por el camino de la reventa, vieron satisfecha su inversión en el tercer toro, Tanto El Juli como Morante, brindaron sus primeros enemigos al padre del Rey, que se encontraba como espectador en la meseta de toriles, como viene siendo habitual en esta feria. Los aficionados reclamaron al presidente que abandonara el palco al no estar de acuerdo con su decisión de dar la vuelta al tercer toro, con el agravante que nadie lo solicitó. Tanto Morante como El Juli, decepcionaron con su actuación a sus incondicionales.

En el quinto, El Juli se adelantó al quite que le correspondía a Castella, y el torero francés correspondió a continuación en su quite por saltilleras. 

Comentarios:

Morante decepcionó a sus incondicionales, que asistieron a la plaza con el olé casi a flor en sus gargantas, y nada más aparecer en la arena y desplegar su capote comenzaron a exteriorizar sus ilusiones, pero el torero de La Puebla del Rio estuvo pero no estuvo. Después de casi dejar sin aliento a los espectadores con solo colocarse delante de su enemigo, el ambiente se fue evaporando como una gaseosa, hasta terminar en la indiferencia, que es lo peor que le puede ocurrir a un torero. En su primero y tras un preludio de unos muletazos por alto, trató de justificase con unos medios pases en redondo donde ninguno se libro de los enganchones, manteniéndose a una distancia de su enemigo que expresaron a las claras las intenciones del torero. En su segundo ni hubo toro ni torero y después de pasarlo en redondos y al natural se marchó a por el acero. Su público decepcionado pudo exteriorizar sus sentimientos a través de una sonora bronca.

El torero que rompió los moldes ayer fue Castella. En su primero un astado que se entregó en la muleta como un carretón, el francés después de recibirlo con unos pases cambiados citando desde la boca de riego, comenzó la faena justo donde la termino, con series de redondos y naturales ligados y sometiendo a su enemigo por bajo, donde, vistos los regalos que llevamos en la feria, a nadie le extraño el premio concedido. Era el objetivo de los taurinos. Castella hizo lo que sabe hacer y este año parece haber encontrado de nuevo el sitio a los toros. Pero la faena estuvo compuesta por series cortas y el toro metía la cabeza para haber sido más exigente, También le faltó hondura, porque a pesar que bajó la mano y sometió al toro no cargó la suerte metiendo los riñones. Después vino la decepción y fue que la estocada cayó baja, pero el público triunfalista tenía que sellar el triunfo del torero y no dudo en reclamar al presidente las dos orejas. Hasta aquí todo normal dentro del ambiente que se respira en esta feria, pero la sorpresa fue que el presidente se sacó de la manga su faena, y sin que nadie solicitara la vuelta al ruedo del toro sacó el pañuelo azul, premiando con ello un astado que había manseando descaradamente las dos veces que entró al caballo. . Seguro que estaría embriagado por el toreo de Castella. Esperemos que esto sirva para qué D. Javier Cano recapacite y tome la decisión que mejor venga a la fiesta, que no es, ni más ni menos, que no volver a sentarse en el palco. Las condiciones del segundo enemigo de Castella no le ofreció al torero la oportunidad de lucimiento, lo recibió con unos muletazos por alto desde el estribo a pesar que le costaba humillar y en cuanto le bajaba la muleta doblaba las manos, esto unido a la mala lida que había recibido, lo mejor que hizo el torero fue abreviar. 

El Juli por su parte no le acompaño la suerte ni las ganas. En su primer enemigo, una cabra que fue muy protestada y que no valía un duro, su toreo estuvo a la altura del toro Esto no hay quien lo aguante, ¿no les dará vergüenza a estos toreros venir en estas condiciones? Comentaba un vecino de localidad. Al parecer, no, el toro sin recorrido y el torero prolongando el martirio del animal y el de los espectadores. A su segundo lo recibió con unos pases por alto sin rectificar los terrenos, el toro se dejaba querer por la muleta pero el que la manejaba no estaba de acuerdo con esa relación, así que en cuanto pudo sacó a relucir el pico de la pañosa y los aficionados al ver las intenciones del torero se olvidaron de su presencia. Que falta de respeto hacia una persona que se estaba jugando la vida en el ruedo, y eso que era una figura. . Ironías de la vida.



©Pepeíllo.

miércoles, 27 de mayo de 2015

26 de mayo de 2015: Al matadero este ganado

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.

Ganadería

6 toros de El Puerto de San Lorenzo. Encaste Atanasio Fernández Lisardo Sánchez. El sexto fue devuelto a los corrales por inválido y en su lugar se corrió un sobrero de la ganadería de José Luis Pereda, encaste Núñez. Los del Puerto mansos de libro y blandos. Varios fueron pitados en el arrastre. Seguramente la empresa ya estará negociando para que este ganadero acuda en la próxima feria. Eso es lo que se llama proteger a la fiesta.

Terna: 

  • Antonio Ferrera. De azul marino y oro. Pinchazo, estocada caída y descabello. Silencio. Pinchazo sin soltar y pinchazo hondo bajo. Silencio.
  • Miguel Abellán. De verde oliva y oro. Estocada contraria. División de opiniones cuando saluda. Estocada delantera saliéndose de la suerte y descabello. Silencio
  • Daniel Luque. De verde y oro. 9 pinchazos, aviso y descabello. Silencio benevolente. Estocada caída. Petición y vuelta al ruedo.

Presidente: D. Justo Polo Ramos

En esta ocasión el presidente no cayó en el triunfalismo que han venido demostrando sus compañeros y ante una petición minoritaria en el sexto, no aireó el pañuelo blanco. 

Suerte de varas: 
  1.  Pitinesco. 555 Kg. En el caballo lo único que demostró fue mansedumbre y blandura.
  2. Buscapan. 560 Kg. Empujó sin clase en el caballo en la primera entrada y en la segunda no fue picado. Manseó en varas y su juego en la muleta no llegó a los tendidos.
  3. Malvarrosa. 599 Kg: En la primera entrada se dejó pegar pero salió suelto y se marchó a querencias. En la segunda fue picado por el picador que tapaba puerta. Manso sin más.
  4. Cartuchero. 570 Kg. Al no ser parado acudió al picador de reserva y perdió las manos en la pelea. En la segunda entrada se limitó a defenderse. Manso y descastado.
  5. Langostero. 621 Kg: En las dos entradas al montado hizo una pelea de manso y en la segunda salió suelto. Manso y descastado.
  6. Cateto. 532 Kg. En la primera entrada al caballo se dejó pegar, salió suelto y mostró blandura de remos. En la segunda vara no lo castigó el picador. Manso que se dejó torear en la muleta.

Cuadrillas y otros:

En tarde primaveral, se celebró la decimo novena corrida del abono isidril, registrando tres cuartos de aforo. Respecto a los toreros de plata destacó con los rehiletes A. Neiro, El Algabeño, colocando en el sexto un par de poder a poder, dando todas las ventajas a su enemigo y el público le obligó a desmonterarse. También se lució la cuadrilla en este toro en el toreo a una mano. Los toros salmantinos de El Puerto de San Lorenzo, destacaron en mansedumbre y sin gota de casta en sus venas y para rematar su juego, hasta blandos. Alguna voz del tendido le recomendó a la empresa que no volvieran más. Seguramente le harán caso, pero hasta el año que viene. 

Comentarios:

El ganado que trajo de la dehesa salmantina la familia Fraile debería haber ido directamente al matadero. Que desastre de corrida. 

De nuevo Antonio Ferrera privó a los aficionados de ver parear al torero de plata, J. Manuel Montoliú. Es lo que tiene en ir en una cuadrilla de un torero banderillero. El maestro balear solo puso voluntad al parear a su lote pero a la hora de cuadrar en la cara de su enemigo, siempre lo hizo a toro pasado. Tampoco estuvo muy afortunado en el par que colocó en el cuarto al quiebro, donde su enemigo pasó a gran distancia del torero. Lo único que le sobró al matador fueron carreras. Pero supongo que serían vistosas para el gran público que ocupaban los tendidos, sobre todo los isidros. Con la muleta en la mano no convenció a nadie y su labor en ambos toros se fue diluyendo en la vulgaridad junto al juego que dieron sus enemigos. El primero no rodó por la arena porque no se empleó en la pelea, como es típico de este encaste, y el torero se limitó a pasarlo por la pañosa de manera insulsa sin conseguir ni un solo muletazo que despertara a los espectadores del sopor. Al final se le marchó a tablas. Su segundo después de buscar los terrenos adecuados para la faena el que si los encontró fue su enemigo que poco a poco lo fue llevando a sus querencias, terminando en chiqueros. 

Abellán sometió a su primero por bajo pero ese castigo no le valió para nada ya que cuando se echó la muleta a la izquierda no pudo con el genio de su enemigo. Si eso ocurrió por el pitón izquierdo, por el derecho abusó del pico y no le presentó la muleta plana en ningún momento, El toro se quedó sin recorrido y al final lo desarmó, su pesadez se notó en los tendidos. Es lo que ocurre cuando la vulgaridad mana de la muleta del torero. Ante el segundo de su lote, manso y descastado, lo único que cabía era machetearlo, pero el torero intentó sacarse de la muleta otro tipo de faena y lo único que consiguió fue lo contrario, que el público le musitara su descontento. 

El primer enemigo de Daniel Luque se vino a querencias al no conseguir sujetarlo con su muleta en los medios, con muletazos escondiendo la pierna contraria y no mostrándole al burel quien mandaba. El toreo moderno tiene ese inconveniente, si el torero no le puedo a su enemigo, el toro termina mandando. Y eso fue lo que hizo el manso, terminar acunado en toriles, y allí se lo puso muy difícil al torero, que no encontró los recursos para despenar a su enemigo que no fueran nueve pinchazos. Son las figuras del momento. En su segundo salvó unos redondos citando desde la boca de riego, el torero sevillano no supo acoplarse al único ejemplar que dio algo de juego en la muleta. No dio un muletazo que mereciera la pena recordar. Lo intentó en redondos, al natural, pero su muleta se negaba a rematar los muletazos en la cadera y todos terminaban con enganchones. Lo intentó toreando con la derecha sin la ayuda del estoque simulado, pero los tendidos no reaccionaron a la voluntad del torero. Al final el público generoso solicitó la oreja, pero el presidente se negó en redondo. Pensaría, tonterías, las justas.



©Pepeíllo.

martes, 26 de mayo de 2015

25 de mayo de 2015: Faltó decisión


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de novillos.

Ganadería

4 novillos de El Montecillo. Encaste El Ventorrillo y dos de Dolores Rufino Martín, 2º y 6º, encaste Marqués de Domecq. En general bien presentados pero algunos de dudosa integridad en sus defensas. Mansos y algunos como el 3º y 4º descastados. El 2º, 4º y 6º, se dejaron torear en la muleta. El 1º y 4º fueron pitados en el arrastre. 

Terna: 

  • Martín Escudero. De azul celeste y oro. Al ser cogido en su primero no mató ningún novillo. 
  • Francisco José Espada. De blanco y oro. Dos pinchazos, estocada trasera y atravesada y descabello. Silencio. Estocada baja entrando fuera de cacho. Saludos desde el tercio. Pinchazo y bajonazo que aplaudieron los espectadores. Silencio. Pinchazo y estocada tirándose desde fuera. Oreja protestada. Bajonazo, aviso. Vuelta al ruedo. Bajonazo de escándalo, dos pinchazos, aviso, y 5 descabellos. Aplausos. 
  • Joaquín Galdós. De rosa y oro. Fue cogido en los primeros compases de su primero, lo trasladaron a la enfermería para no salir más al ruedo.

Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito.

Concedió la oreja en el cuarto ante una petición minoritaria. En el quinto estuvo más serio en su decisión y no cayó en la tentación triunfalista de satisfacer la petición de los espectadores, ya que el matador le recetó un bajonazo que aún le duelen los ojos a los aficionados. 

Suerte de varas: 

  1. Cuartelero. 502 Kg. Nada más aparecer en el ruedo mostró su condición de manso. En ambas entradas al caballo, una en el tendido uno y la otra contra querencias, salió huyendo al sentir el hierro. En la tercera entró al reserva, le tapó la salida y le arreó castigó. Manso de not
  2. Manijero. 501 Kg. En la primera vara se defendió y salió suelto y en la segunda fue castigado en los bajos y volvió salir suelto. Manso que se dejó torear en la muleta.
  3. Perezoso. 500 Kg: Fue picado trasero y no se empleó y en la segunda vara se repuchó. Manso y descastado. 
  4. Cocodrilo. 530 Kg. En la primera entrada al montado se dejó pegar pero sin fijeza, salió suelto. Antes consiguió saltar la barrera en el tendido 8, después de buscar la salida desde el momento que hizo su aparición en el albero. En la segunda se repuchó y salió suelto. Su comportamiento fue de manso de libro. 
  5. Narrador. 538 Kg: El picador en la primera entrada lo castigó trasero, le tapó la salida y el novillo salió suelto. En la segunda vara volvió a salir suelto. Manso y descastado.
  6. Reloco. 465 Kg. En ambas entradas fue castigado trasero, en la primera se limitó a sujetarlo y en la segunda no lo castigó. Blando que se dejó torear. 

Cuadrillas y otros:

El primero de la tarde arrolló a Martín Escudero durante la faena de muleta, lo trasladaron a la enfermería y tuvo que despenarlo Francisco José Espadas. En el tercero arrolló a Joaquín Galdós en los primeros compases de la lidia y lo trasladaron a la enfermería. Se quedó como único espada Francisco José Espada, que tuvo que matar los seis novillos.

Destacaron con los garapullos José Daniel Ruano en el segundo, Antoñares en el cuarto, que tuvo que desmonterarse. Raúl Aranda destacó en la lidia del tercero e igualmente la cuadrilla de Martín Escudero en el cuarto, donde destacó la colocación en el ruedo.

En el primer par de banderillas del cuarto, Antoñares pasó en falso, el novillo hizo hilo con el torero de plata y Víctor Pérez, muy atento, le libró de la cornada haciendo el quite con las banderillas en la mano. 

Se registró media entrada en tarde muy apacible. 

Comentarios:

Nadie imaginaba el devenir que se produciría durante el transcurso de la tarde, el caso es que Francisco José Espada fue el único novillero que abandonó el ruedo por su propio pie después de liquidar los seis astados que saltaron al albero venteño. Sus dos compañeros de cartel, Martín Escudero y Joaquín Galdós fueron arrollados, el primero durante la faena de muleta de su primer enemigo, y Joaquín Galdós, en el tercero. Ambos sufrieron conmoción cerebral como consecuencia de sus cogidas, que les impidió continuar la lidia.

El torero de Fuenlabrada, ante estas circunstancias estuvo muy digno y en ningún momento se arrugó ante la responsabilidad que el destino había puesto en su camino. Entiendo que no es momento de analizar con lupa sus actuaciones, ya habrá tiempo cuando se vea en situaciones más desahogadas, pero en esta solo hay que decir que el novillero dio la cara en todo momento y la pena es que después de haber cortado un apéndice al cuarto novillo las hadas no quisieron ponerle en el camino del triunfo, aunque fuera a costa de la desgracia de sus compañeros. El torero lo merecía, pero imaginó que después de ver su actuación sacará sus propias conclusiones y es lógico que piense que le faltó un poco más de decisión en determinados momentos de la lidia, como fue entrar a matar, suerte que deberá perfeccionar y darse cuenta que en esta plaza, de momento, despenar a un toro de un bajonazo no se valora, y el aficionado sabe cuando al torero se le ido la mano y cuando se ha tirado a los bajos. Como dice el refrán, en el pecado llevó la penitencia. Maestro, fue una verdadera pena.

Con el capote se le vieron maneras, pero le faltó rematar los capotazos que iniciaba con temple, adelantando el percal para embarcar a su enemigo y llevarlo embebido en el temple de sus brazos. Con la muleta ocurrió lo mismo, Le costó bajarle la mano a los novillos, pero eso lo da el ofició, cargar la suerte y rematar para dentro los muletazos en lugar de sacar al toro para fuera, pero insisto, con el tiempo irá limando todos estos defectos que son los que diferencian el toreo vulgar del hondo. 

Lo dicho torero, faltó algo más de decisión. Mucha suerte. 



©Pepeíllo.

lunes, 25 de mayo de 2015

24 de mayo de 2015: El principio del fin de los aficionados

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.

Ganadería

6 toros de la ganadería de Las Ramblas, origen Juan Pedro Domecq y Díez en la línea de Salvador Domecq. Mansos, descastados y blandos. En cuanto a la presentación algunos sin hechuras a los cuales les tapaban la cara. El segundo y quinto fueron pitados en el arrastre.

Terna: 

  • David Galván. De verde botella y oro. Estocada tras aviso. Aplausos benevolentes. Tres pinchazos y tres descabellos. Silencio. 
  • Víctor Barrio. De marino y oro. Estocada saliéndose de la suerte. Aplausos benevolentes. Estocada perpendicular. Silencio.
  • López Simón. De marino y oro. Estocada baja y atravesada. Oreja. Pinchazo sin soltar y estocada desprendida. Oreja. Salió por la Puerta Grande.

Presidente: D. Julio Martínez Moreno. 

Concedió la oreja del tercero y del sexto sin petición mayoritaria mostrando con ello falta de afición. 

Suerte de varas: 

  1. Tableado. 503 Kg. En ambas entradas al caballo el piquero se limitó a sujetarlo. Inválid
  2. Forrador. 530 Kg. Se marchó suelto al montado en el tendido 2. En la segunda vara salió suelto. Manso y blando
  3. Diablo. 548 Kg: Salió suelto en la primera entrada sin castigo y en la segunda vara recibió el mismo trato. Manso sin casta. 
  4. Tejedor. 599 Kg. En ambas entradas al montado se dejó pegar. Manso y descastado.
  5. Saltamontes. 546 Kg: El picador se limitó a sujetarlo sin llegar a castigarlo. Manso, descastado y blando.
  6. Hojaldrero. 543 Kg. No fue castigado y perdió las manos la segunda vez que entró al caballo. Manso, descastado y blando. 

Cuadrillas y otros:

Con buena temperatura y algo más de media entrada, el público que acudió a Las Ventas mostró una generosidad excesiva propia del desconocimiento, originando con ello la salida a hombros del torero López Simón, todo ello motivado por las decisiones de un presidente que mostró una falta de sensibilidad hacía la fiesta, sorprendiendo con sus decisiones incluso a los aficionados menos exigentes. 

Destacar igualmente que los toreros de plata, Roberto Martín, Jarocho y Alberto Zayas se desmonteraron en el quinto al parear a su enemigo. 

Comentarios:

Mirando el resultado de la corrida en clave electoral, ya que este domingo se han celebrado elecciones en la mayoría de las Comunidades de España, los aficionados de Las Ventas han perdido la batalla. Esa batalla que mantenían desde los tendidos con los taurinos con el único fin de proteger la pureza de la fiesta de las garras de quien solo ha llegado a ella para beneficiarse. Ahora no solo tienen en contra a los taurinos, y en muchos casos con quien tiene el deber de velar para que se cumplan el reglamento, también al público que adorna los tendidos y que ignora las reglas que imperan en este tipo de espectáculos. Los aficionados ya no mandan en las plazas, ahora es la ignorancia alimentada desde todos los ángulos de la corrupción instalada en los despachos, que poco a poco han ido minando los pocos vestigios que quedaban para su defensa. 

Muchos aficionados abandonaban ayer el coso venteño con la amargura de comprobar cómo su nivel de exigencia era apagado por grupos de espectadores cuyo único fin era el triunfo del torero. .Estos grupos de neo aficionados no entendía el fondo de sus protestas, solo les molestaba que sus manifestaciones no fueran en la misma dirección que las suyas y sirvieran para que sus objetivos no se cumplieran. Por estos motivos los aficionados tuvieron que lamentar otra tarde más que un torero saliera por la Puerta Grande sin merecimientos y bajo la sospecha de un pucherazo presidencial, que según transcurre la feria de San Isidro, lleva camino de convertirse en la que más trofeos se ha concedido. 

Hubo quien se atrevió a afirmar que los toreros venían predispuestos a dejarse arrollar por sus enemigos con el único fin de levantar el ánimo de los espectadores festivaleros. Dado lo que se ha visto en esta feria muchos aficionados no pondrían en duda este hecho. En esta misma corrida pudimos comprobar cómo un torero, López Simón, fue arrollado por su enemigo y a partir de este momento tuvo al público a su favor y con un arrimón y unas manoletinas, consiguió lo que no fue capaz de conseguir toreando. No hay duda que son especulaciones que cuesta mucho creerse, pero que en un momento determinado pueden dar resultado.

El primero de David Galán fue también el primero que abrió el camino de inválidos que salieron por chiqueros, y el torero de la Isla de San Fernando, pudo salvar el tipo con unas manoletinas de cierre de faena, la cual nunca existió pero que casi consigue levantar el ánimo de los tendidos. Su segundo un manso que terminó acunado en tablas no le dio muchas oportunidades o su muleta no supo interpretar lo que su enemigo le ofreció, que en realidad no fue mucho.

Víctor Barrio por su parte no anduvo muy fino en cuestión de arte, aunque todos se están olvidando que torear es un arte, y en los primeros compases de su faena no pudo evitar que el toro le tocara la muleta, y cuando consiguió acoplarse se dedicó a descomponer la figura y citar al hilo del pitón, rematando los muletazos para fuera. Al final el toro lo llevó a sus terrenos que fueron las tablas. En su segundo y después de recetarle dos pases cambiados, intentó bajarle la mano pero no pudo con su enemigo. Lo intentó al natural pero se limitó a aprovechar el viaje del burel en lugar de someterlo. Se perdió el torero en el manejo de la franela dando trapazos y perdiéndole pasos a su enemigo, hasta que el toro se quedó sin recorrido. 

Lo dicho en el panorama se vislumbra el principio del fin de los aficionados., 



©Pepeíllo.

sábado, 23 de mayo de 2015

22 de mayo de 2015: Un torero nunca debe dar lástima

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.

Ganadería

6 toros de la ganadería de El Pilar, origen Juan Pedro Domecq en la línea de María Antonia Fonseca y Aldeanueva. Desigual de presentación, a algunos ejemplares les tapaba la cabeza. En general mansos y escasos de fuerza. El segundo fue devuelto a los corrales y en su lugar se corrió un sobrero de Charro de Llen, de procedencia predominante de Atanasio Fernández.

Terna: 

  • Juan José Padilla. De verde botella y oro. Dos pinchazos, estocada caída y atravesada y tres descabellos, aviso. Al final se echó el toro. Bronca. Estocada tendida y algo contraria. Silencio. 
  • José María Manzanares. De catafalco y negro. Pinchazo y estocada en los bajos. Aviso. Silencio. Estocada algo trasera. Oreja protestada. i
  • Miguel Ángel Perera. De azul cobalto y oro. Bajonazo de escándalo. Silencio benevolente. Estocada en el brazuelo y tres descabellos. Aviso Silencio 

Presidente: D. Justo Polo Ramos

Volvió a ser generosa la presidencia al conceder la oreja del quinto por una razón muy simple, no había petición mayoritaria. Devolvió el segundo de la tarde pero en el tercero los aficionados tuvieron que recordarle a través de las protestas que el animal no reunía condiciones para la lidia, pero el usía ignoró lo evidente El presidente no estuvo afortunado en esta decisión, si fue generoso con el torero en el quinto, debía haberlo sido también con la fiesta y haber devuelto el tercero. 

En el sexto uno de los peones de Perera estuvo provocando la embestida del toro desde el burladero de manera reiterativa para que derrotara en las tablas y con el único propósito de restarle agresividad. Al aficionado nada le extraña y menos con la falta de respeto que actúan estos profesionales que hacen de la fiesta su coto privado, ignorando las elementas reglas que deben imperar en la fiesta, ya que quien se dedica a vigilar su cumplimiento no lo hace. 

Suerte de varas: 

  1. Portillo 566Kg. El toro mostró fijeza en el castigo pero el piquero le tapó la salida. En la segunda entrada los aficionados tuvieron que dar rienda suelta a sus pensamientos, dado que el montado le tapó la salida de nuevo y de paso le zurro la badana. El toro empujó en el caballo pero en la muleta no encontró torero.
  2. Lancito 518 Kg. Acudió suelto al picador que tapaba puerta y le tapó la salida, el toro dobló las manos. En la segunda entrada el picador se dejó casi derribar por su enemigo debido a su inoperancia. Manso con casta.
  3. Mirabajo 586 Kg: Marcó primero en los bajos pero rectificó para no castigarlo. En la segunda entrada el piquero solo marcó el castigo y el astado salió suelto. Manso e inválido. 
  4. Guajiro 602 Kg. Acudió al caballo para dejarse pegar y de paso el piquero le tapó la salida. El animal perdió las manos. En la segunda vara no lo picaron, pasó en falso y el presidente cambió el tercio. Inválido.
  5. Miralto 590 Kg: En la primera vara empujó sin clase y en la segunda se limitó a sujetarlo. Mansote pero el torero no pudo con él. 
  6. Dudanoches 600 Kg. En la primera vara hizo una fea pelea. En la segunda se arrancó de largo pero el piquero no lo castigó. No se empleó en el caballo nien la muleta. 

Cuadrillas y otros:

En tarde ventosa, de buena temperatura y con el cartel de no hay billetes, los toreros tuvieron que refugiarse en los terrenos del 4 y del 5 buscando el amparo de la calma del viento. De nuevo el padre del rey fue testigo del festejo ocupando un asiento en la meseta de toriles. Cada torero le brindó su primer toro. 

Respecto a lo acontecido en el ruedo, los picadores volvieron a dar la nota negativa de esta feria, donde tarde tras tarde muestran el poco respeto que tienen por la fiesta, dando la impresión que actúan desinteresadamente. Al parecer es lo que hay, y nadie hasta la fecha ha demostrado intención de querer corregir este cáncer que padecen estos espectáculos tan proclives a saltarse a la torera las reglas que lo controlan. Unos señores tocados de castoreño no paran de agredir con sus actuaciones la poca pureza que queda en ella. No hay tarde que alguien se salve de no taparles la salida a los toros con total impunidad como si de mansos se tratara y de masacrarlos con castigos excesivos, que como dice el dicho, hasta el rabo, mientras que la autoridades hace el D. Tancredo. 

En el tercio de banderillas hubo dos cuadrillas que corrieron distinto signo. En el quinto se tuvieron que desmonterar Curro Javier y Luis Blázquez, donde el primero en el tercer para tuvo que tragar mucha quina para ganarle la cara a su enemigo y clavar en lo alto y reunido ganándole la cara a su enemigo. Sin embargo en el sexto la cuadrilla de Perera fue la cruz, necesitó pasar cinco veces por la cara del toro para dejar cuatro palos en el morrillo de su enemigo. Fue vergonzoso que una cuadrilla de un torero considerado de postín, ofreciera un espectáculo esperpéntico, y ante un animal que no demostró en ningún momento aviesas intenciones. Supongo que después de esto se cortarán la coleta, si no lo hacen dejaran en mal lugar a su profesión. 

Comentarios:

En una ocasión escuché un comentario de un torero que le decía a su hijo que lo último que un matador debe dar es lástima, y que era preferible que lo cogiera el toro antes que despertar este sentimiento en los espectadores. No entendí bien aquel mensaje pero después de ver torear a Juan José Padilla creo haberlo entendido en toda su extensión, después de la labor que llevó a cabo el torero jerezano. 

Sus compañeros de cartel tampoco mostraron el toreo que los diferencian en el escalafón. Vinieron con la vitola de figuras, llenaron la plaza y con ello, terminó todo. A pesar de su juventud son unos auténticos maestros en el manejo de las triquiñuelas que da el oficio con el paso de los años y que con anterioridad se usaban en momentos de alivio, pero en aquellos años los toreros estaban comprometidos con el arte de torear, pero en estos jóvenes maestros solo han perdurado las ventajas, y tanto Perera como Manzanares se dedicaron a mostrarlas sin reparos, como lo hacen en todas las plazas que contratan su presencia, y que cosiste en colocarse al hilo del pitón, citar con la muleta retrasada, embarcar con el pico de la pañosa y rematar los muletazos lo más lejos posible, descomponiendo la figura hasta tal extremo que necesitarán un fisioterapeuta para que alivie los efectos de las contorsiones de sus cuerpos. De esta manera ;Manzanares consiguió cortar un apéndice a su segundo enemigo. 

Es inconcebible que los aficionados, muchos de ellos con callos en el trasero con perdón, de sentarse en la piedra de los tendidos, tengan que alegrarse de que el torero Manzanares solo venga una tarde a la feria, ya que se lamentan que no entiendan el toreo de este matador al cual el público festivalero considera una figura. Ellos se preguntan: ¿Una figura? ¿de qué? La única virtud que han encontrado en este torero es su decisión al entrar a matar, todo lo restante de su faena, les sobra. 

Perera era la segunda vez que acudía al coso venteño en la feria, pero al torero pacense se le vio sin confianza y sin sitio. Estuvo pero no estuvo, toreó pero no toreó, y debido al resultado de su labor, seguramente los espectadores ni se acuerden que estuvo en Las Ventas. 



©Pepeíllo.