lunes, 15 de mayo de 2023

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 6ª de feria

“Protagonista, el viento”

En la sexta corrida de la feria celebrada el día del Patrón, se corrió una corrida remendada, cuatro toros del hierro de El Parralejo, 3º, 4º, 5º y de procedencia Jandilla y Fuente Ymbro y dos de José Vázquez, 1º y 2º., procedencia Juan Pedro Domecq. Estos últimos habían estado de sobreros con anterioridad en la feria. Bien presentados con cuajo y astifina. El juego fue variado y unido a la mansedumbre, algunos fueron exigentes con la poca casta que presentaron. El tercero y cuarto fueron aplaudidos en el arrastre. En el quinto se oyeron tímidos pitos. Toda la corrida fue cinqueña.

Terna:

  • Miguel Ángel Perera. De verde y azabache. Estocada casi entera tras aviso y 6 descabellos tras el segundo aviso. Silencio.. Cuatro pinchazos, aviso y estocada trasera y caída. Saludos desde el tercio.
  • Ángel Téllez De grana y oro. Un pinchazo y estocada baja acompañada de protestas. Silencio. Pinchazo hondo y descabello Silencio.
  • Isaac Fonseca: De frambuesa y oro. En el toro de su confirmación, pinchazo y estocada caída y tendida tras aviso y 3 descabellos tras el segundo aviso. Silencio. Estocada delantera tras aviso que vale. Aplausos a la voluntad.

Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez. Sin complicaciones en su labor..

Cuadrillas y otros.

El coso venteño registro una buena entrada. Los toreros de plata anunciados fueron de lujo, eclipsando por momentos hasta al viento, protagonista de la tarde. En banderillas se desmonteraron Curro Javier en el segundo, Javier Ambel en el cuarto. Jesús aguado colocó un par en el tercero jugándosela al intentar cuadrar. Ambel dio una lección durante la lidia del segundo.

Comentarios:

Fue una corrida donde el protagonista fue el viento, pero el trapío del ganado y las agujas que lucían como defensa, tampoco dejaría indiferente a nadie. Los toreros tuvieron que luchar con sus enemigos y viendo ondear sus engaños como banderas, y alguno por ofrecer el lucimiento de su labor, a los empresarios para su contratación.

Esto le ocurrió al mejicano Fonseca en el sexto, que al no conseguir lucirse con el toro de su confirmación lo intentó con el sexto de nombre Hostelero, un toro que metió la cara con nobleza en el capote pero el matador no llegó a lucirse. El animal se empleó en el caballo con fijeza y con la muleta el torero quiso jugársela citando de hinojos desde la boca de riego con el pase cambiado y tuvo que repetir la cita al perder la muleta en el embroque y el toro por el impulso rodar por la arena. Continuó citándolo dándole distancia, sacándole una tanda de redondos tragando, pero con ellos se esfumó su ilusión. Al natural no le bajó la mano y su labor careció de firmeza. Una pena que la voluntad del torero no se viera gratificada. El primero de nombre Optimista y al no pararlo de salida, acudió suelto al caballo y derribó, y después se marchó al reserva. En la segunda vara fue picado trasero y con el agravante que acudió casi debajo del peto. Con la muleta el torero se dobló con el manso y continuó con una tanda de redondos faltos de colocación. Lo que hizo por el pitón izquierdo le faltó mando y al no someterlo el animal, se adueño de la pelea. Sólo anoté dos redondos ajustados.

A Perera le tocó en suerte Humilde, que acudió suelto y salió suelto en la primera entrada al caballo y fue castigado bajo. En la segunda vara volvió a entrar suelto y el piquero mostró una falta de dominio del caballo. En el último tercio se pudo comprobar que al toro le costaba acudir a la pelea que le presentaba el torero, que tuvo al viento como enemigo principal. Lo intentó al natural, lo que sirvió para ver que el burel no valía para nada, pero el matador tampoco convenció. El segundo de su lote se llamaba Camillero. El animal se encontró con el viento y el torero, una figura que muchos aficionados se preguntarán, como un matador que utiliza el alivio por sistema, ha llegado tan lejos. Alguna explicación habrá que no llego a comprender. En la segunda vara el toro empujó en el caballo, pero no fue castigado. Con la muleta el extremeño lo intento y llevó a cabo dos tandas de derechazos sin cargar la suerte y rematados para fuera. Lo único que tuvo en su haber fue la ligazón. Perera ya lo conocemos como él nos conoce a nosotros. Sólo le anoté un natural sin aliviarse, y el alivio se le reconoce en otras plazas, en esta, creo que no.

Ángel Téllez continúa sin el sitio que dejó. En el primero se encontró con Levítico, otro cinqueño bien presentado que no fue parado de salida y acudió suelto al caballo y salió suelto, sin recibir castigo. Con la muleta lo recibió con una tanda de dos muletazos ajustados y sin descomponer la figura, pero eso fue todo. Continuó con otra tanda sin ajuste. El animal se iba apagando y cuando lo intentó al natural mostró que había perdido el mando de su muleta, y los muletazos no encontraban el remate que los hace bellos. El quinto se llamaba Marismeño, un nombre ligado a la tauromaquia. En varas derribó las dos veces que acudió al montado. El picador castigó en el morrillo y su labor fue premiada con aplausos. En la faena de muleta el torero se encontró con dos enemigos, el viento y el toro y en este con signos de mansedumbre. y Téllez no encontró el ajuste apropiado en su muleta a las embestidas de su enemigo, pero el manso no quiso pelea y los naturales adolecieron de limpieza, convirtiéndose de nuevo en trapazos. Los aficionados le protestaron, no su disposición, sino su falta de lucimiento.

Torero, los aficionados queremos verte arriba y toreando, y no perdido en la vulgaridad. Mucha suerte.

©Pepeíllo.

domingo, 14 de mayo de 2023

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 5ª de feria

“Un presidente emborronó la tarde”

La quinta corrida de feria encerró en toriles 6 ejemplares de José Escolar, ganadería procedente del Marqués de Albaserrada. Bien presentada en la línea de su encaste y de juego desigual.  El ganadero tuvo que traer cuatro toros de la dehesa al ser rechazados dos  en el reconocimiento. Se quejaba Escolar que la exposición en el Batán, fue la causa de este rechazo. Con esta ganadería la casta volvió a Las Ventas, donde el presidente le concedió la vuelta al ruedo a Cartelero, lidiado en tercer lugar.

Terna:

  • Domingo López Chaves. De sangre de toro y oro. Dos pinchazos y media estocada con aviso. Aplausos. Pinchazo hondo y descabello. Silencio
  • Fernando Robleño De marino y oro. Dos pinchazos, aviso, metisaca, aviso, otros dos pinchazos y dos descabellos. Aplausos. Pinchazo tras aviso y estocada baja que vale. Aplausos.
  • Gómez del Pilar: De caña y azabache. Aviso. Estocada desprendida. Oreja. Dos pinchazos, el puntillero levantó al toro y tuvo que descabellar tras recibir un aviso.

Presidente: D. José Luis González González.

El presidente regaló una vuelta al ruedo al tercero de la tarde sin ver su juego en el caballo. La afición le regaló una bronca al cambiar el tercio sin haberlo castigado en la segunda entrada. Debió devolver a los corrales al sexto de la tarde, un toro que mostró síntomas de invalidez desde que apareció en el ruedo. No se explica que los presidentes continúen llevando un triunfalismo para el mal de la fiesta.

Cuadrillas y otros.

El coso registró casi un lleno. Los toreros de plata no estuvieron a la altura en el tercio de banderillas del quinto. Su labor sirvió para enseñar al toro lo que no debió aprender nunca, hecho que sirvió para que su maestro tuviera problemas en la muleta. Varios peones utilizaron el recurso del sobaquillo

Comentarios:

La casta de los escolares volvió a Las Ventas. La tarde comenzó y terminó con casta, pero el presidente concedió la vuelta al ruedo al tercero de la tarde, de nombre Carcelero, sin ver su juego en el caballo. Esta muestra de triunfalismo perjudicó a todos, incluso al ganadero.

A Carcelero el picador Juan Manuel Sangüesa lo castigó trasero en la primera entrada y salió suelto, y en la segunda se limitó a marcar el castigo. El toro perdió la vaina del pitón izquierdo. En el último tercio Gómez del Pilar fue poco a poco ajustando la faena a su enemigo, logrando unas tandas de derechazos acompañados de olés. Un descuido del matador hizo que el toro lo arrollara, se recuperó y volvió a ofrecer una tanda de naturales ayudándose, rematados con tres redondos que pusieron los pelos de punta a los aficionados. El sexto, bonito de lámina y de nombre Amado, que buscó la puerta de salida a la vez que mostraba signos de debilidad Fue cuidado desde el inicio y no fue castigado en el caballo. Al presidente se le pidió su devolución, pero debió entender lo contrario. En cuanto lo sometía mostraba la debilidad para la lidia, viéndose obligado a mantenerlo en pie.

López Chaves se despedía de esta plaza para lo cual hizo el paseíllo descubierto. Un detalle de respeto. Su primero de nombre Pocapena, fue complicado y exigente, es la casta. Se astilló un pitón al derrotar en el burladero. El animal se emplazó en los medios y el torero tuvo la profesionalidad de acudir a su encuentro. Fue castigado trasero y por fin se vio colocar a un toro en suerte, de lejos y arrancarse con tranco. Con la muleta el toro no regaló nada al torero, se tragaba el primer muletazo pero al segundo, rebañaba buscando lo que dejaba atrás. En un descuido se lo echó a los lomos sin consecuencias. Con un toro midiendo las embestidas y un torero echándole bemoles, el peligro se cortaba en el ambiente. ¡Qué pena que se retire un torero honrado y digno en su profesión, olvidado de los despachos! Castellano salió en cuarto lugar y en la primera vara acudió suelto al caballo y el picador marcó en los bajos aunque rectificó. En la segunda entrada lo hizo al relance y el montado lo castigo. En el tercio de muleta el burel se rajó, y le costaba regalar las embestidas acudiendo con brusquedad al trapo rojo. El salmantino decidió tomar el acero.

Milagroso I apareció en el ruedo en segundo lugar correspondiendo su lidia a Fernando Robleño. El torero lo recibió de capote levantando las emociones en los tendidos. En la primera entrada al caballo fue castigado trasero y el animal se defendió y en la segunda acudió al relance y se dejó pegar. Con la pañosa lo sacó a los medios y comenzó la faena con una tanda de derechazos donde el animal metía la cabeza y el torero tragandose la casta de su enemigo,  llevándolo con la mano baja y sacando la muleta por debajo de la pala del pitón. Vino otra tanda muy ajustada  ganando la partida a Milagroso. Al natural el animal se orientó y distinguía el torero y el engaño, consiguió una tanda llevándolo muy metido en la muleta. Continuó con una serie de redondos que hizo emocionarse a la concurrencia. Todos nos fuimos con el corazón detrás de la espada, pero falló a espadas. El toro fue aplaudido en el arrastre y al torero se le dedicó una merecida ovación. Con Toledano, corrido en quinto lugar, el animal acudió suelto al caballo y en la segunda no fue colocado en suerte. El picador se limitó a  marcar el castigo y los aficionados a recriminarle su labor. Con la muleta comenzó Robleño algo desconfiado, el animal fue desarrollando sentido y el torero valor. Le faltó tirar de muleta y recurrió a pisar terrenos comprometidos mostrando la dignidad de un torero ante un animal exigente y encastado, aunque en esta ocasión no sea de la buena.

Gracias toreros por haber ofrecido una tarde de emoción y a un ganadero que su ganadería tiene la casta como bandera.

©Pepeíllo.

sábado, 13 de mayo de 2023

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 4ª de feria Corrida mixta.

“Un trofeo a la voluntad”

La cuarta corrida de feria encerró en toriles 2 toros para rejones, 1º y 4º, de la ganadería de M. Guiomar Cortés de Moura, y 4 para lidia ordinaria, 2º, 3º, 5º,y 6º, de la ganadería salmantina de Montalvo, con procedencia, Daniel Ruiz y Zalduendo. De variada presentación, el primero un toro hondo y cuajado, El segundo fue aplaudido en el arrastre ante la incomprensión de muchos aficionados.

Terna:

  • Diego Ventura. Oreja en el cuarto.
  • Paco Ureña De tabaco y oro. En su primero estocada desprendida, matando con la mano izquierda. Silencio. En el quinto estocada desprendida. Silencio.
  • Ginés Marín:. De fucsia y oro. En el primero de su lote estocada vaciando la embestida. Silencio. En sexto estocada, aviso. Oreja.

Presidente: D. Ignacio Sanjuan Rodríguez.

Los aficionados le protestaron la blandura del quinto pero el usía hizo caso omiso, no a las protestas, sino a la evidencia como se comprobó después, y lo mantuvo en el ruedo. Es lo tiene sentarse en el palco sin afición y jugar a ser empresario.

Cuadrillas y otros.

En una tarde temperatura fría el coso venteño rozó casi el lleno. En la labor de los toreros de plata hubo luces y sombras. En las sombras anduvieron Curro Vivas y Azuquita al parear al quinto. La jindama es libre, y en el segundo trató de brillar Agustín de Espartinas.

Comentarios:

Corrida mixta donde Diego Ventura consiguió un trofeo en el cuatro como premio a la constancia de su faena.

En el segundo de la tarde de nombre Carabinero, Paco Ureña intentó lucirse en la verónica, consiguiendo parar al toro de salida. En la primera entrada al caballo el animal empujó y el picador marcó el castigo en el morrillo. En la segundo entrada el montado no estuvo fino y el animal hizo una fea pelea. En la faena de muleta comenzó Ureña con unos estatuarios rematados con unos muletazos por bajo. Continuó con una tanda de derechazos citando con la muleta planchá, es lo que tiene el toreo clásico. Con esto terminó la voluntad del torero, el animal se quedó sin recorrido tanto al natural como en el toreo en redondo. El murciano lo intentó llevando a su enemigo metido en la muleta pero no hubo transmisión. El quinto fue el menos cuajado de la corrida, se llamaba Tomatito. En la primer entrada al caballo se dejó pegar pero en la segunda vara mostró blandura y los aficionados protestaron pero el palco hizo caso omiso a sus quejas. Al no haber toro, la emoción desapareció de la faena que trató de imprimir Paco Ureña, intentando sacar algo de la nada. Es lo que tiene la responsabilidad de sentarse en el palco, que hay que tener afición, rigurosidad, y respeto por que abona su entrada.

Ginés Marín se encontró en su primero a un enemigo de nombre Sosegado, que fue castigado en la paletilla las dos veces que acudió al caballo. El picador atendía por Guillermo Marín. Con la franela el torero gaditano lo sacó a los medios, pasándolo en redondos con el pico de la muleta por delante, hecho que sirvió al torero para comprobar que el toro no reunía condiciones para el lucimiento. El que cerraba plaza atendía con el nombre de Rebujín. Un animal que hizo una fea pelea en la primera entrada al caballo y que necesitó muchos capotazos para que el matador consiguiera ponerlo en suerte para que el piquero se limitara a marcar el castigo. Se le criticó al torero que brindara la faena ya que animal solo había mostrado mansedumbre. En ella basó su faena de muleta. Lo sacó a los medios con remates vistosos donde incluyó un bonito pase de las flores. Pero el toro estaba muy limitado de casta y de recorrido, el torero con habilidad le fue dando los terrenos de toriles y tragando mucho, y así pudo construir una faena robándole a su enemigo medios muletazos y que el público en agradecimiento a su disposición le otorgó un trofeo.

La tarde no dio para más y los “montalvos” tampoco.

©Pepeíllo.

viernes, 12 de mayo de 2023

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 3ª de feria

“La tarde nos dio un susto y poco más"

Se lidiaron seis toros de la ganadería de Juan Pedro Domecq. El juego estuvo marcado por la línea habitual de este ganado, donde se lo rifan las figuras. Mansedumbre, faltos de casta, excepto el sexto, que ni despertaron el interés de los espectadores ni tampoco lo contrario. Alguno se dejó pegar en el caballo, otros no fueron castigados y el resto salieron sueltos de los castigos con el ánimo de no regresar a ese martirio a que los someten los picadores actuales. “Es lo que ofrece el toro artista”

Terna:

  • Daniel Luque. De rioja y oro. El primero estocada baja y atravesada. Saludos desde el tercio. En el tercero estocada saliéndose de la suerte y perdiendo la muleta. Silencio. Este toro debió lidiarse en cuarto lugar, pero por cogida de Ángel Téllez en el primero al hacer un quito se corrió turno.
  • Ángel Téllez De lila y oro. En el cuarto lidió el primero de su lote por cogida al hacer un quite en el primero. Pinchazo y estocada habilidosa tras aviso. Silencio. En el quinto corrido en sexto lugar, metisaca y estocada. Silencio.
  • Francisco de Manuel:. De azul marino y oro. Dos pinchazos tras un aviso y estocada. Recibió un segundo aviso antes de caer el toro. Silencio. En su segundo, lidiado en quinto lugar, dos pinchazos y estocada. Recibió un aviso. Silencio.

Presidente: D. José María Fernández Egea.

Sin complicaciones en sus decisiones.

Cuadrillas y otros.

La tarde de temperatura fresca y ventosa que molestó mucho a los toreros y terminó ahuyentando a muchos espectadores antes de finalizar el festejo. El coso registró un aforo de 20.037 espectadores según la empresa. El susto se debió en un quite de Ángel Téllez al el primero de la tarde. El viento y un error del torero permitió que el burel se lo llevara por delante, siendo retirado inconsciente a la enfermería. Los matadores corrieron turno esperando que Téllez saliera de la enfermería como así fue. Despenando a sus enemigos en cuarto y sexto lugar.

Los toreros de plata se lucieron en banderillas donde destacó Juan Navazo en el sexto que tuvo que desmonterarse. En líneas generales cumplieron con su cometido.

El tendido 7 lució una pancarta con un texto muy explicativo: “Palcos exigentes. No al triunfalismo”. También los mulilleros cuando aparecían en el ruedo recibieron su merecido: “Mulilleros peseteros”, les gritaban los aficionados. A los menos habituales les llamó la atención, a los aludidos, seguro que NO. Esperemos que se tomen decisiones en la buena dirección por el bien de la fiesta, donde todo aquel que participa en este entramado oscuro y sórdido la está llevando al borde del precipicio.

Comentarios:

La tarde dio muy poco que contar. El ganado “artista”, colaboró en ello. Salvo el sexto que quedó algo crudo en el caballo y mostró algo de acometividad, se encontró con Ángel Téllez, que marcado emocional y físicamente, no encontró el sitio que pedía Teatrero. Sólo le ofreció la voluntad de solventar la papeleta lo más dignamente posible. El toro hizo una fea pelea en el caballo y el picador Ángel Prieto marcó arriba el castigo. Su primero, lidiado en cuarto lugar y de nombre Verderón, se dejó pegar en el caballo y en el último tercio, el matador madrileño, le costó ajustarse a los terrenos del valor y la transmisión donde el animal tampoco colaboró con su arte.

En el toro que abrió plaza, y después de la cogida de Ángel Téllez al realizar el quite que le correspondía, Daniel Luque no anduvo fino en compañerismo. Continuó en otro quite, cuando su compañero se debatía inconsciente en el hule de la enfermería. Cierto que la vida continúa, pero ante un hecho tan reciente y que pudo ser dramático, no me pareció ético. El toro se llamaba Tiniebla, y acudió al montado al relance y salió suelto. El matador le hizo un bonito quite luciéndose por “cordobinas”. En la segunda vara el piquero no lo castigó, hecho que recibió las críticas de los aficionados. En el tercio de la pañosa, Luque lo recibió con varios muletazos y un remate muy vistoso. Pero el viento, le hizo cambiar los terrenos a querencias y allí consiguió unos redondos muy templados donde el tiempo se tuvo que parar un instante. El “artista” se dejaba torear pero con poco recorrido en sus acometidas, y el torero tuvo que usar el “arrimón” para darle forma a su faena. En el tercero de nombre Lingotazo, el sevillano intentó el toreo a la verónica, pero no consiguió el lucimiento. La pelea en varas solo destacar que el animal se arrancó de largo en la primera entrada pero el montado marró en su intento. En la segunda el “artista” salió suelto. Con la muleta Luque anduvo descolocado  recetando naturales al hilo y unido a la falta de transmisión de su oponente la labor del torero careció de interés.

Al primero de Francisco de Manuel, de nombre Infinito, lo recibió con dos verónicas ajustadas. El burel no fue castigado en el caballo. El animal se dolió en banderillas. El torero de Colmenar Viejo lo recibió de hinojos, pero ante la adversidad del viento, tuvo que rectificar, para continuar en redondos en unas tandas sin acoplarse, al natural el indeseable viento no le permitió llevar a cabo sus intenciones, los muletazos carecieron de interés. El animal terminó midiendo sus embestidas luciendo una mansedumbre propia de un toro poco “artista”, hecho que solo le permitió al torero exhibir su voluntad. El segundo de su lote se llamaba Reposado y fue muy mal picado por Aurelio Cruz, que recibió la cruz de la bronca al abandonar el ruedo. Con la muleta De Manuel sacó de ella muletazos sin temple. Lo intentó al natural pero limitándose a acompañar las embestidas, hecho que motivo que afloraran los murmullos en los tendidos, señal que lo que ocurría en el ruedo adolecería de interés.

©Pepeíllo.

jueves, 11 de mayo de 2023

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 2ª de feria

“Tarde de contrastes”

Se lidiaron seis toros de la ganadería de Garcigrande, en la línea de Juan Pedro Domecq Solís. De escasa presentación y variado juego. El primero fue recibido con severas críticas por parte de los aficionados, un animal impresentable para “la primera plaza del mundo”, sin cara y sin trapío, al igual que el cuarto, un ejemplar de los consideramos “medio toro”. Al segundo le salvaba la cara. Sin embargo hubo reses que fueron exigentes en la muleta, mostrando casta que junto con la mansedumbre, hizo una mezcla explosiva exigiendo a los toreros oficio y disposición.

Terna:

  • Morante de la Puebla. De catafalco y plata. Tres pinchazos y doce descabellos. Bronca. En el cuarto pinchazo hondo al paso después de varios intentos. Bronca.
  • Emilio de Justo De verde y oro. Dos pinchazos y estocada tras aviso. Aplausos. Estocada desprendida tirándose a ley. Dos orejas con protestas. Salió por la Puerta Grande.
  • Tomás Rufo: De tabaco y oro. Estocada desprendida. Oreja con protestas. Pinchazo y estocada baja. Silencio.


  

Recibió mucho ruido el palco. Los aficionados le recriminaron que mantuviera en el ruedo al primero de la tarde, un animal sin cara sin trapío e inválido, la concesión de un trofeo a Tomás Rufo en el tercero, las dos orejas a Emilio de Justo, sin petición mayoritaria en la segunda, y la vuelta al ruedo del quinto. Se oyeron en varias ocasiones la frase: ”Fuera del palco”, ya que su actuación puso muy baratos los trofeos en la “primera plaza del mundo”. Falta de rigor presidente.

Cuadrillas y otros.

Segunda de feria con un lleno y una temperatura primaveral. Al finalizar el paseíllo el torero Emilio de Justo recibió una cerrada ovación tras su reaparición en este coso después de la cogida que sufrió la temporada pasada en la corrida Goyesca.

Los toreros de plata Fernando Sánchez, Andrés Revuelta, Morenito de Arlés y Pérez Valcance, se lucieron con los palitroques. En el segundo Morenito de Arlés estuvo muy sobrio en la lidia.

Se escucharon muchas voces discrepantes en la tarde, hubo dos que fueron muy significativas: “Fuera del palco y Plaza1 dimisión. En la suerte de varas ningún toro fue puesto en suerte. Los picadores continuaron en su línea de picar trasero tapándoles la salida. En el sexto y en la segunda entrada al caballo, Manuel Jesús Ruiz, marcó el castigo en el morrillo. El segundo acudió suelto al picador de reserva y al no ser parado por el peón que tapaba puerta, recibió un marronazo que casi le abrió en canal el lomo. 

Comentarios:

La tarde fue de contrastes. Morante de la Puebla abandonó el coso en una monumental bronca. Madrid esperaba a Emilio de Justo y el torero esperaba Madrid. Con sus dos “orejitas”, abandonó el coso por La Puerta Grande, y Tomás Rufo con más pena que gloria. El palco enervó los ánimos de los aficionados y engrandeció a los demás con el triunfo de De Justo, que sirvió para mitigar la decepción que les causó Morante. Que tuvo una actuación denigrante, eso si, con el peor lote, Ante todo hay que ser respetuoso.

Su primero un inválido e impresentable animal, de nombre Patrón, acudió cuatro veces al caballo al relance y el “maestro” no quiso saber nada del asunto. Con la muleta encendió las críticas de los presentes, el toro perdió las manos dos veces y el matador decidió tomar el acero y hacer sufrir al animal con doce descabellos. A su segundo, de nombre Tramposo, un medio toro que manseó en el caballo, se limitó a quitarle las moscas. El toro no mereció más. Ya que estamos apuntando tan bajo, esperaba de él el “quite del perdón”, pero Morante, al parecer, está por encima del bien y del mal.

Emilio de Justo estuvo a la altura de lo que se esperaba, a pesar de las orejitas presidenciales. Zambullido, un animal que no fue parado de salida, acudió tres veces al caballo, la tercera por su cuenta. El coso parecía una capea. Hasta que Morenito de Arlés puso un poco de orden. Con la muleta el animal exigió un torero y las cosas bien hechas, es lo que imprime la casta, y De Justo comenzó doblándose con su enemigo levantando los primeros olés de la tarde. En las primeras series de redondos el cacereño tuvo que tragar con valentía las acometidas del burel llenando de emoción el albero. Alguien pregonó por la andanada: así se le puede a la casta, toreando. En el toreo al natural consiguió hacerle pasar jugándosela. ¡Qué emoción ofrece un toro junto con la disposición de un torero! Una pena que pinchara en el primer intento. Al quinto le pusieron de nombre Valentón y a decir verdad o mentira, al animal le tapó sus virtudes el presidente al conceder la vuelta al ruedo. En el caballo no se empleó y en la muleta fue un buen toro que De Justo entendió desde el inicio de faena, recetándole unos derechazos sin descomponer la figura y rematados para dentro. Al intentarlo al natural el toro le ganó la partida y en la siguiente tanda consiguió meterlo en la muleta atemperando su acometividad. Remató la faena recogiendo al toro en el tercio con muletazos por bajo que rompieron las gargantas de los presentes, tanto toro como torero ofrecieron lo que adolece la fiesta, "emoción". Solo le faltó al toro morir en los medios, pero se acunó en tablas…

Y vamos con Tomás Rufo. El talaverano se vio las caras en primer lugar con Cuarenta y Tres, otro medio toro que los veterinarios sentirían vergüenza al verlo en el ruedo, pero la faena de falta de respeto ya estaba hecha, faltaba la del torero. El burel hizo una fea pelea en el caballo y salió suelto las dos veces que entró al montado. El matador comenzó la faena de hinojos en donde el viento era menos intenso. Comienzo que llenó de olés el “templo del toreo”. Pero ya lo pregonan los que saben de esto, el toreo es de pie, así se inventó y así se admira. Cuando se puso a torear lo hizo en redondos y le faltó acoplarse, hasta que se enteró que el pitón bueno de su enemigo era el izquierdo. Lo intentó por ese pitón pero con más voluntad que acierto, aunque consiguió algunos naturales rematados para dentro y sin descomponer la figura. A su voluntad le faltó convicción y remate. Al pasarse de faena el animal se fue apagando como una vela. En el sexto, de nombre Centenero, intentó lucirse con el capote y consiguió unos lances templando las acometidas de su enemigo. El animal acudió al caballo sin que nadie lo pusiera en suerte y cuando llegó al último tercio la muleta del torero no estuvo a la altura de su enemigo, que necesitó mando y colocación y esas dos virtudes no aparecieron en la labor del matador, que adoleció de los recursos que da la experiencia y que exige la casta.

©Pepeíllo.

miércoles, 10 de mayo de 2023

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

“¿Las Ventas, la primera plaza del mundo?”

Se lidiaron seis toros de la ganadería de La Quinta, encaste Santa Coloma, algunos protestados por falta de trapío, mansurrona, sin gota de casta y en general blandos. El primero fue protestado por falta de fuerzas. El único que empujó en el caballo con fijeza fue el quinto dejándose pegar. El sexto sacó algo de casta pero de nada sirvió.

Terna:

  • Julián López, “El Juli”. De gris plomo y oro. En el segundo, saludos. Estocada saliéndose de la suerte en el cuarto. Silencio.
  • Roca Rey De rosa palo y oro. En el tercero pinchazo y estocada caída. Silencio. Metisaca y estocada. Silencio.
  • Álvaro Alarcón: De blanco y oro. En el toro de su alternativa estocada caída. Saludos desde el tercio. Estocada baja y descabello tras aviso. Silencio.

Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez.

Debió enviar a los corrales al primero de la tarde un animal blando que no reunía condiciones para la lidia. .

Cuadrillas y otros.

Primera de feria de San Isidro. Cartel de lujo, toros elegidos por los toreros, el cartel de “No hay billetes”… ¿Se podía pedir más? Pero el resultado no estuvo a la altura de las expectativas

Lo único destacado fueron los banderilleros, que mostraron a sus toreros su profesionalidad. En el toro de la alternativa de Álvaro Alarcón, tanto Candelas como Vicente Herrera le dedicaron tres buenos pares de banderillas a su torero. Pero aun faltaba el sexto, donde se lucieron José Chacón y nuevo Vicente Herrera. A José Chacón le obligaron a desmonterarse.

Los montados continúan ofreciendo una degradación de esta suerte tan bella, picando sin medida, tanto en exceso como en defecto, marcando el castigo donde caiga el hierro, continúan tapándole la salida a los animales sin que ningún torero, y en esta ocasión había de los que mandan en el escalafón les reproche su aptitud, haciendo de esta suerte un trámite más en la desastrosa tarde. Destacar la falta de rigor de los veterinarios. Las figuras mandan y ellos, seguramente no.

Comentarios:

Hasta los clarines y timbales sonaron con armonía al presentar el presidente el pañuelo blanco como comienzo del festejo. La mayoría de los espectadores auguraron una tarde de triunfo, y a pesar de reunir los condicionantes para que asi fuera, cuando el principal protagonista de la fiesta apareció en el ruedo, todo comenzó a chirriar. Los clarines y timbales comenzaron a dejarse notas en su interior, o así llegaba el sonido a los presentes. Las ilusiones reflejadas en los rostros de los espectadores al comienzo del festejo cambio a un rictus de decepción, el sanedrín de aficionados comenzó a reclamar la verdad de la fiesta, “El Toro y el Toreo”, y al no ver en el ruedo al protagonista principal y las figuras sacando a relucir las ventajas del toreo barato y tramposo, el montaje se considero una impostura.

¿Qué había ocurrido? Lo que ocurre tarde tras tarde cuando se anuncian figuras. Que los toros se dejarían la casta en la dehesa, los toreros la inspiración en el hotel y ninguno demostró estar a la altura de su caché. Una noticia corrió por los mentideros que llenó de estupor a los aficionados. Dos toros rechazados en Sevilla, fueron lidiados en la “primera plaza del mundo”. Quien inventó esa frase debería saber que se ha convertido en una auténtica falacia. Fueron los toros marcados con los números 76 y 26, lidiados en segundo y quinto lugar, de nombres Bandolero y Prisionero, que como ha sentenciado una persona muy próxima al conocimiento y a su afición, ni es la primera plaza del mundo, y si en algún momento de la historia llegó a mandar, ahora solo mandan los elegidos que se llevan los cuartos de este negocio y que la autoridad permite que los precios se hayan puesto por las nubes. Si Espeliu y Joselito, El Gallo levantaran la cabeza y vieran las tropelías que se comenten en “su plaza”… Hasta Roca Rey, rey de reyes,estuvo muy por debajo de lo que suele ofrecer a sus incondicionales, que supongo que se sentirían defraudados.

Está muy fresco el resultado ofrecido por un grupo de aficionados que responden con el nombre de “Tres puyazos”, en la organización de la feria taurina en el pueblo de San Agustín de Guadalix, donde salieron por chiqueros “Toros-Toros, y con una organización digna de elogio. Los aficionados hablaban de toros y de los toreros que tuvieron la honradez de enfrentarse a estas corridas. En comparación con la “primera plaza del mundo” lo ocurrido en Las Ventas fue una charlotada, pero de muy mal gusto. La Quinta está en horas muy bajas, y suele ocurrir cuando las figuras ponen el foco en una ganadería… Una pena que una familia ganadera respetada por los aficionados lleguen a estos extremos de incompetencia.

Como comentó Rebeca. Deja en blanco lo que ocurrió en el oso venteño. Así queda, Rebeca.

©Pepeíllo.

martes, 2 de mayo de 2023

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Corrida Goyesca de la Comunidad de Madrid, mano a mano.

“Valdefresno deslució el festejo”

Se lidiaron seis toros de la ganadería de Valdefresno, de procedencia Atanasio Fernández, Lisardo Sánchez, dos cinqueños y cuatro camino de los seis. Una limpieza de corrales. El segundo fue devuelto y se corrió un sobrero de José Luis Pereda,. El juego fue de mansedumbre, tanto en el caballo como en el último tercio, sin gota de casta por sus venas. Algunos dejaron que los matadores pudieran sacarle algunos muletazos. El cuarto escuchó tímidos aplausos en el arrastre, el quinto y sexto recibieron el recordatorio de los pitos para el ganadero. Ganado más propio de matadero que de una corrida emblemática como La Goyesca.

Terna:

  • Uceda Leal. De salmón y azabache. Dos pinchazos y estocada trasera que vale. Aplausos. Estocada. Silencio. Estocada que vale. Silencio.
  • Fernando Robleño De blanco y azabache. Estocada baja y atravesada, silencio tras aviso. Pinchazo, otro pinchazo tras aviso y estocada casi entera. Aplausos. Estocada recibida con entusiasmo para dar fin a un manso de libro.

Presidente: D. Ignacio Sanjuan Rodríguez

Devolvió el segundo de la tarde, un animal no apto para la lidia. .

Cuadrillas y otros.

En tarde primaveral se celebró la Corrida Goyesca, que Doña Isabel había preparado con esmero, pero el ganado le estropeó la tarde con casi todo el aforo de la plaza. Presentí que hubo muchas invitaciones. Debió aburrirse la Presidenta, ya que en el quinto toro abandonó el coso, eso sí, sin el recibimiento que le dedicaron cuando apareció en el callejón. Una pena Sra. Ayuso, coméntele al Director de Asuntos Taurinos que lo de Valdefresno lleva podrido mucho tiempo. Y él lo sabe.

De los toreros de plata hubo luces y sombras, en el segundo se lucieron Andrés Revuelta y Fernando Sánchez, que colocó un par de poder a poder aunque el toro acudió descompuesto. Revuelta en el segundo par se asomó al balcón con mucho valor.

Los puntilleros marraron en dos ocasiones al despenar a los animales. .

Comentarios:

Según abandonaba el coso los comentarios eran decepcionantes, uno de ellos me llamó la atención: “Lo de Valdefresno está podrido”. Si no hubiera asistido a la corrida, con este comentario y algo de imaginación me hubiera permitido redactar una crónica y posiblemente muchos de los detienen su vista en estas letras, no se hubieran dado cuenta del timo. Pero no me quedé en el "tendido de los pobres", asistí a la corrida y coincidí con muchas de las opiniones que vertían los aficionados, defraudados por el juego del ganado. Pero no fue todo negativo, Uceda Leal y Robleño se han convertido en dos toreros de referencia en Madrid, y la voluntad y la disposición de ambos, hicieron que por momentos los olés afloraran en el ambiente venteño.

Uceda Leal encontró en su primero los terrenos adecuados para ejecutar unos trincherazos de recibo muy toreros y de paso ajustar las embestidas del manso, que le permitió sacarle tanto en el toreo en redondo como al natural algunos muletazos sueltos con olés incluidos. El animal en cuanto vio abierta la puerta de la muleta se marchó a tablas y allí encontró la felicidad perpetua. Falló con el acero y el respetable se limitó a aplaudir su labor. Robleño comenzó la faena al segundo, de José Luis Pereda, por bajo plantándole cara, pero ante la incierta embestida de su enemigo, comenzó a dudar y a esconder la pierna contraria. El toro soltaba la cara en cada muletazo y el torero de Torrejón de Ardoz no consiguió corregir.

Con el tercero nacieron las protestas de los aficionados, el toro tenía las astas escobilladas y supuestamente manipuladas y eso es muy serio, hay quien defiende que los toros no pasan por la barbería. Si es así, ¿por qué no realizan análisis post morten de las astas? Volvamos a lo serio. El torero lo sacó al tercio y el animal no encontró en esos terrenos y en la muleta de Uceda el aliciente necesario y se marchó a tablas, pero tampoco el torero encontró en esos terrenos el toro que deseaba. Al cuarto Robleño le quitó la mansedumbre con unos muletazos de castigo, y pudo sacarle lo que el animal no tenía por ambos pitones, llevando la cara de su enemigo metida en la pañosa, sin descomponer la figura y rematando los muletazos en la cadera, levantando con ello los aturdidos ánimos de los aficionados. La espada le privó de un premio mayor que los merecidos aplausos.

En el quinto y en el sexto los toreros se encontraron con dos mansos de matadero, que el ganadero hábilmente consiguió sacarlos por toriles. Al quinto Uceda lo sacó al tercio, pero el toro quería tablas, le plantó cara en ese terreno pero tampoco encontró la colaboración de su enemigo. Abrevió y tomó el acero. El mismo guión se encontró Robleño en el sexto, con la particularidad que tuvo que recorrer todo el ruedo tratando de encontrar los terrenos del animal. Conseguía el primer muletazo, al segundo el toro se marchaba de la pelea y volvía comenzar el guión. En toriles consiguió una tanda de redondos voluntariosos, pero ahí quedó su empeño.

Los empresarios anuncian año tras año los mismos nombres, sin caer en la cuenta que los que tenemos en nuestra comunidad torean, no dan pases, pero hay que anunciarlos con la misma perseverancia que a otros, que su toreo no tiene el empaque que mostraron tanto Uceda como Robleño. .

©Pepeíllo.