martes, 13 de octubre de 2026

A Luis y Rubén con el deseo que todo vuelva a la normalidad, amigos.

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.

Corrida de toros. Fuera de abono.

“Un fracaso ganadero y algo más”

Se lidiaron seis astados, tres de Garcigrande y tres de Núñez del Cubillo ante un lleno de “no hay billetes” para el regreso a Las Ventas de Morante de la Puebla. Ganado mal presentado, sin casta, bravura y para más ende, blandos. Varios recibieron pitos en el arrastre, y el único aplaudido fue el primero. Las malas lenguas comentaban que habían traído no sé cuantos toros para que los veterinarios pudieran dar paso a seis, con el fin de satisfacer a la “afición de temporada” o a la figura de turno. ¿O no? Lo malo de esto es que se producen estos hechos cuando aparecen las figuras del momento, y en este caso, nos duela o no, ganado a gusto del torero “cigarrero”. Es el que manda.

Las rayas en el ruedo se pintaron de distinto color. Una blanca y la otra negra en memoria de Ceuta. También se tocaron los himnos de Ceuta y España, y un público “ensombrecido por su ignorancia” quiso tener su momento de gloria al insultar al Presidente del Gobierno, con una frase que solo puede descalificar a quien la pronuncia.

Terna:

Morante de la Puebla De verde y oro. En el segundo de la tarde estocada desprendida. Silencio. En el cuarto metisaca muy baja, pinchazo hondo tras aviso. División de opiniones.

Héctor Gutiérrez. De blanco y oro. En el tercero estocada entrando fuera de cacho. Que fue suficiente. Aplausos. En el quinto estocada desprendida. Silencio.

Aarón Palacios. (Confirmación). De blanco y oro. 3 Pinchazos, y estocada contraria y un aviso. Saludos en el toro de su confirmación. En el sexto estocada desprendía tras aviso. Silencio.

Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román

Se lidió un ganado mal presentado y el presidente tuvo la responsabilidad de no dejar pasar este ganado, impropio de una plaza considerada la primera del mundo. O eso es lo que venden los interesados. Hubo protestas, incluso con la manida frase de “fuera del palco”. Pero nadie se habrá responsabilizado de este desaguisado ganadero. Por lo demás sin problemas. Los toros no llegaron a rodar por el albero, evitando un serio problema.

Suerte de varas:

Los picadores se lo pasaron en grande ante estos toritos de pitiminí, algunos solo recibieron un picotazo y los que no, les aplicaron el sistema implantado, taparles la salida y si procedía zurrarles la badana, pero en esta ocasión no era necesario. El único que empujó en el peto fue el sexto pero con un pitón. Algo es algo.

CUADRILLAS.

En el tercero se apreció la buena lidia de Pablo Gallego y en el cuarto de Fernando del Toro. En el sexto se tuvo que desmonterar Juan Sierra en la colocación de los rehiletes.

TORO A TORO.

1º Veraniego. 63. 539 kg. Garcigrande. Negro listón. En la primera entrada al caballo se defendió y en la segunda el piquero marcó el castigo algo trasero y Veraniego salió de la pelea perdiendo las manos.

2º Siciliano. 62. 506 kg. Garcigrande. Negro. En la primera entrada fue castigado trasero y aunque rectificó, el daño ya estaba hecho, el animal se defendió, se repuchó y salió suelto como buen manso. En la segunda entrada salió suelto al sentir el hierro.

3º Lamparito. 14. 556 kg. Negro listón chorreado. Núñez del Cubillo. Se dejó pegar un picotazo. En la segunda entrada se agarró en la paletilla y no apretó el castigo.

4º Rosito. 69. 562 kg. Castaño. Núñez del Cubillo. Se defendió dejándose pegar el torete. En la segunda entrada se repuchó y consiguió arrearle en la segunda entrada. No hizo falta tanta alforja para el animalito que tenía enfrente.

5º Treinta y tres. 13. 593 kg. Negro listón. Garcigrande. Acudió suelto y el picador marcó en la colocación del hierro. En la segunda recibió un picotazo y salió suelto el manso.

6º Tortolito. 41. 595 kg. Negro listón. Núñez del Cubillo. Empujó con un pitón en la primera pelea y el montado se excedió en el castigo. En la segunda entrada se agarró arriba y el toro empujó en el peto pero le tapó la salida.

Crónica:

Todo preparado en el previo a la función vespertina. Ningún detalle suelto que se colara en el guión y tirara por la borda el estudio previo. Que el experimento fracasaba, o sea, que los toros no dieran el juego apetecido, que la figura de turno no saliera por La Puerta Grande, eso entraba en el guión. Con cuatro detallitos del “cigarrero”,  contentaría a los “aficionados de abono”. Es decir, esos que solo vienen a las ferias y tratan de convertir Las Ventas en el refugio de la ignorancia, pero son los que mantiene la fiesta a su manera. Pues los que estuvieron presentes y esperaban que sonara la flauta, se tuvieron que conformar, con un muletazo aquí y otro allá, del maestro “cigarrero”, pero como dije con toritos de pitiminí, elegidos para la ocasión. La ocasión para el “aficionado de temporada”, los que ocupan los tendidos desde marzo hasta octubre, se produjo el día anterior, donde seis “torazos” adornaron de casta el albero venteño. Pero eso fue otra historia que los alimentó de afición para todo el invierno. Pero lo de ayer, ¿alguien recuerda que ocurrió ayer? Sí, la voluntad de un toricantano, Aarón Palacio, que vino de un blanco impoluto, que templó algunas verónicas de recibo al toro de su alternativa y que con la muleta mostró una voluntad acompañada de algunas maneras que tiró por la borda con el acero. A su segundo lo recibió de hinojos con un afarolado y con la muleta trato de fijarlo por bajo con torería, pasándolo por el derecho tratándolo con templanza las tres tandas que ejecutó. Pero hubo un problema que el toro no transmitía y lo mismo le ocurrió en el toreo al natural.

Todo lo que haga Morante, es tratado por el rasero de sus seguidores incondicionales. Recibió con el capote a su primero y cambió el ambiente de los tendidos de los adicionados de abono. Los olés resurgieron con lo poco que hizo. ¿Qué hubiera ocurrido si esas verónicas las hubiera dado otro torero escondido en el escalafón? Al someterlo con la muleta el Garcigrande perdió las manos. No se podía esperar otro comportamiento. Al toro zambombo no se gustaba la pelea, y el cigarrero tuvo que pasarlo a media altura y de esta manera conseguir algunos muletazos templados. En el cuarto el capote volvió a levantar los olés de los mismos soñadores. Con la muleta dio unos ayudados a dos manos con un bonito remate al torete de Núñez del Cubillo que por el pitón derecho no justificó su elección para tan magno acontecimiento, ya que se quedó corto. Por el izquierdo consiguió algunos muletazos sueltos rematados para dentro. ¡Cómo torea este hombre con el toro “construido a su medida”, como los sastres fabrican trajes. Como falló a espadas, los aficionados de abono y los jóvenes se tuvieron que aguantar  de pasearlo a hombros hasta el hotel. A estos jóvenes no se les ocurrió llevar a hombros a los dos toreros de ayer hasta el hotel después de haber matado una corrida con toda la barba.

Hay que destacar un detalle de Morante. Estuvo toda la corrida pendiente como director de lidia. Algo es algo.

Al mejicano Héctor Gutiérrez se le vio con oficio, por eso después de brindar a unos señores de un burladero del callejón, sacó a su enemigo a los medios y dio dos tandas por el pitón derecho llegando a templar algunos muletazos pero sin mucha emoción en su muleta. Por el izquierdo llegó a templar las embestidas de la “babosa” de toro que le tocó en suerte, pero sin llegar a calar en los tendidos. Su segundo fue otro zambombo que no tuvo recorrido y que perdió las manos en los primeros compases con la muleta. Al no poder exigirle se limitó a pasarlo al hilo por el derecho sin dejar ningún recuerdo en los aficionados, ni tampoco en los de abono.

Hasta la próxima temporada, amigos.

©Pepeíllo.

domingo, 11 de octubre de 2026

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.


Corrida de toros. 6ª de la Feria de Otoño.

“La ignorancia es muy atrevida”

Se lidiaron seis astados de Adolfo Martín, en un mano a mano entre Antonio Ferrera y Román y ante un lleno de “no hay billetes”. El ganado dio buen juego con toros encastados y exigente, su presentación en la línea del encaste, pero en el caballo solo se creció en el castigo el quinto, el resto mostró poca entrega en el peto. Al finalizar el paseíllo la terna tuvo que saludar desde el tercio correspondiendo a la ovación que le dedicaron los tendidos. Ambos toreros salieron por La Puerta Grande.

Terna:

Antonio Ferrera.  De blanco y oro. En su primero pinchazo y estocada baja, que fue suficiente. Silencio. En el tercero ejecutó la suerte suprema recibiendo. Oreja a la mediocridad. En el quinto estocada baja y contraria citando en la distancia, tras aviso. Oreja.

Román. De verde y oro. Estocada trasera tirándose por derecho. Vuelta al ruedo tras petición minoritaria. En el cuarto bajonazo descarado tras aviso. Oreja. En el sexto estocada y descabello tras aviso. Oreja.

Presidente: D. Juan Carlos González Carvajal.

En el segundo el público ignorante abucheó al presidente al no conceder un trofeo a Román. La petición fue minoritaria, sin embargo en el tercero y quinto tuvo que conceder un trofeo en cada uno de ellos ya que la petición fue mayoritaria Lo mismo ocurrió en el cuarto y sexto con Román, aunque las estocadas fueran muy defectuosas. Pero la ignorancia manda en los tendidos, y en estos casos los presidentes deberían actuar con más rigurosidad. Al quinto le permitió acudir tres veces al caballo. ¿Fue un regalo, presidente?

Suerte de varas:

Los picadores siguen sin bajarse del caballo de castigar a los animales traseros, les tapan la salida, y hubo quien rememoró a Atienza y le hizo la carioca. Fue en el tercero y el elemento que montaba el jaco, atendía con el nombre de Fco. Javier Elena, “El Patilla”. ¿Tan manso fue Aviador?

CUADRILLAS.

Cuadrillas de lujo acompañaban a los maestros, y en líneas generales cumplieron a buena altura. Sólo destacaré que en el primero se tuvo que desmonterar Iván García, aunque en su segundo par clavó a cabeza pasada, pero la ignorancia es muy atrevida. En quinto lo hizo Ángel Otero.

TORO A TORO.

1º Arenero. 71. 501 kg. Cárdeno. En la primera entrada lo castigó trasero y Arenero se dejó pegar. En la segunda el picador lo engancho de nuevo trasero y bajo después de colocárselo el matador en suerte.

2º Aviador. 2. 506 kg. Cárdeno oscuro. En el primer encuentro con el mastodonte se dejó pegar sin emplearse. En la segunda entrada se repitió lo mismo pero salió suelto.

3º Aviador. 31. 541 kg. Cárdeno. Acudió suelto al caballo y el piquero lo trató como de un manso pregonao, tapándole la salida y haciéndole la carioca. El toro no se empleó. En la segunda entrada y después de tardear en acudir al caballo, se defendió.

4º Sevillano. 22. 521 kg. Cárdeno. Lo castigó trasero, no se empleó y le tapó la salida. No se le pudo pedir más. En la segunda vara le volvió a tapar la salida y se dejó pegar. No tenía otra opción.

5º Chaparrito. 8. 526 kg. Cárdeno. Chaparrito apretó en el primer encuentro con el montado que le arreó sin medida. En la segunda entrada volvió a repetirle el castigo y el toro no se empleó. En la tercera se limitó a marcar el puyazo.

6º Revoltoso. 34. 516 kg. Cárdeno. En el primer puyazo se agarró arriba, le tapó la salida y el animal no se empleó. En la segunda vara volvió a marcar el castigo arriba y Revoltoso salió suelto.

Crónica:

El ganado no defraudó y cumplió con lo que se le puede pedir a un toro de lidia, aunque en el caballo no mostraran la entrega que el aficionado desea. Los toreros cumplieron en la medida de sus posibilidades. Cada uno aportó lo que sabe, y el que da lo que puede, no está obligado a dar más, bueno, ya veremos. Ferrera estuvo muy entregado en su labor durante toda la tarde, hizo todos los quites que les correspondían aportando vistosidad.

A su primero lo recibió de capote y consiguió pararlo. En el último tercio lo sacó a la segunda raya pasándolo por el pitón derecho con precauciones. Cuando lo intentó por el izquierdo Arenero no estaba dispuesto a regalar nada y el torero tampoco intentó conseguir la gloria.

Con el segundo de su lote trató de estirarse con el capote pero el toro no quiso pelea. Con la franela lo sacó a los medios pasando a Aviador por el derecho con muchas precauciones, con falta de mando y sin asentar las zapatillas en la arena. Al intentarlo por el izquierdo consiguió sacarle a su oponente medios naturales, y volviendo por el pitón derecho templó unos muletazos sin la ayuda pero sin la vistosidad que da el remate. A los “aficionados de abono” les supo a gloria. De tanto consentirlo le sacó una tanda bajándole la mano.

Al quinto lo recibió con un farol que nadie entendería. En el toreo con la muleta, lo sacó a los medios sometiéndolo fijándolo con dos medios muletazos. Por el derecho no llegó a acoplarse, pero por el izquierdo se lució con una tanda sin descomponer la figura. Volvió por el derecho sin la ayuda y con medios muletazos convenció a los “aficionados de abono”, ya que los dejó sin aliento.

Román por su parte recibió con el capote al primero de su lote sin llegar a estirarse, sacándolo para fuera enseñándole a embestir. Comenzó con la pañosa doblándose con su enemigo y recetándole una tanda de redondos bajando la mano, llevando a Aviador embebido en el trapo rojo. Pero la casta no se deja engañar tan fácilmente y el toro comenzó a mostrar que algo había detrás del engaño, mostrándole al torero que su labor no sería fácil. Y así fue al pasarlo por el pitón izquierdo. Román mostró la voluntad que exigía su enemigo, lo intentó de nuevo por el pitón derecho pero la faena ya estaba hecha. Decir que estuvo por encima de enemigo, puedo pecar de partidista, pero creo que así fue. En el cuarto Sevillano comenzó su andadura en el ruedo buscando la salida, y al no encontrarla decidió acudir al capote de Román pero al no encontrar el recorrido en su enemigo que le permitiera lucirse, decidió sacarlo para fuera. En el último tercio y después de fijarlo en los medios, lo pasó por el derecho ante una sosa embestida de Sevillano. En una tanda el animal se le coló y se lo llevó por delante y una vez en la arena le lanzó varios derrotes sin consecuencias. A partir de aquí el toro se volvió reservón y el torero dispuesto a no dejarse ganar la pelea por el pitón izquierdo y a punto estuvo de llevárselo de nuevo por delante. La disposición del torero le sirvió para que los “aficionados de abono” se entregaran en su labor, consiguiendo una tanda de medios pases por el derecho que le valió para conseguir un trofeo después de un bajonazo.

El torero se retiró a la enfermería regresando para la lidia del sexto, al cual Román lo recibió con el capote templando algunas verónicas. Revoltoso fue un buen toro para la muleta, y el torero valenciano lo aprovechó recetándole unas tandas de naturales con templanza pero faltándole cargar la suerte. Fundamental en estas ocasiones y es lo que diferencia el toreo de lo demás. Por el derecho su labor tuvo sus altibajos. Desde el tendido se oyó una voz que dijo;”El toro se ha ido sin torear”, pero a los “aficionados de abono”, ningún indocumentado iba a estropearles la fiesta que se habían montado. El trofeo conseguido le permitió salir por La Puerta Grande. 
Un dato, al sobresaliente no lo invitaron a hacer ningún quite.

©Pepeíllo.

sábado, 10 de octubre de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.

5ª Feria de Otoño. Corrida de novillos. Varias ganaderías: Domingo Hernández, Fuente Ymbro, Conde de Mayalde, Luis González Conde, Montealto y Julio de la Puerta. Como único espada, Álvaro Serrano.

“Lo que cuesta torear”

Con 21. 864 espectadores, según la empresa, se presentó el novillero Álvaro Serrano en solitario y ante un encierro de seis ganaderías distintas. Al finalizar el paseíllo tuvo que corresponder saludando la cerrada ovación que recibió de los tendidos. Los novillos vinieron bien presentados y varios de ellos fueron aplaudidos de salida y otros en el arrastre. En su juego destacaron varios de ellos con casta, sin embargo en el caballo prevaleció la mansedumbre. El quinto se empleó con fijeza. En el tercero fue corneado el matador y tuvo que ser retirado a la enfermería, en el que fue operado de una herida de asta de toro en el 1/3 distal cara interna del muslo derecho con trayectoria ascendente de 20 cm, según el parte médico de la enfermería. La corrida quedó en un mano a mano entre los dos sobresalientes, Aitor Fernández y Héctor Roberto.

Terna:

Único espada: Álvaro Serrano. De rioja y oro. En el primero estocada atravesada metiendo la mano habilidosamente. Petición y saludos. En el segundo tres pinchazos, uno en la suerte natural y dos en la suerte contraria, bajonazo y dos descabellos. Silencio. En el tercero fue cogido durante la faena de muleta y retirado a la enfermería.

Primer sobresaliente: Aitor Fernández. Tuvo que despenar al tercero de una estocada habilidosa. Silencio. En el quinto pinchazo hondo atravesado, estocada tendía y tres descabellos. Silencio.

Segundo sobresaliente: Héctor Roberto. En el cuarto estocada baja y aviso. Aplausos y saludos desde el tercio. En el sexto tres pinchazos, otro tendido que escupe, aviso, metisaca y descabello. Silencio.

Presidente: D. José Luis González González.

Se mantuvo firme ante la petición en el primero, la que no fue mayoritaria, sin embargo el tercero y quinto, del conde de Mayalde y Montealto, debieron acudir por tercera vez al caballo.

Suerte de varas:

Hubo novillos que no tuvieron suerte en el caballo. El quinto recibió un severo castigo por el picador que tapaba puerta. Al sexto le tapó la salida el montado y le zurró la badana.

CUADRILLAS.

En general cumplieron. En banderillas se desmonteró Iván García en el segundo, sin motivos. En el quinto Víctor del Pozo no quiso corresponder a los aplausos del respetable desmonterándose. Se limitó a saludar.

TORO A TORO.

1º. Salvaje. Domingo Hernández N. 111. 512 kg. Colorado ojo de perdiz. Negro salpicado. En la primer entrada se defendió bajo el peto y salió huyendo de la pelea. En la segunda manseó descaradamente, no se empleó y salió suelto.

2º. Fuente Ymbro. Boquiflojo. N. 74. 501 kg. Negro listón. Acudió suelto al caballo e hicieron una fea pelea tanto el novillo, del ganadero del “pitón floreado”, verdad Cristina, como el montado. En la segunda entrada el piquero le recetó un picotazo.

3º. Tempranito. Conde de Mayalde. N. 17. 485 kg. Colorado ojo de perdiz. Marró el piquero y cuando se agarró el animal salió huyendo. Y quién no. En la segunda entrada lo tuvieron que meter debajo del peto, se repuchó con el castigo y volvió a salir suelto.

4º Lebrijano. Luis González Conde. N. 16. 480 kg. Castaño. En las dos entradas salió suelto de la pelea, en la segunda no se empleó.

5º. Churrero. Montealto. N. 66. 529 kg. Colorado ojo de perdiz chorreado. Le costó mucho a la cuadrilla que entrara al caballo y cuando lo hizo se empleó con fijeza y derribó al montado. Se hizo dueño del ruedo y acudió al reserva que le arreó con saña, enterándose el animal que quien estaba montado en el caballo era Pedro Iturralde. Menudo ejemplo a imitar.

6º. Riguroso. Julio de la Puerta. N. 39. 486 kg. Jabonero. En la primera vara le tapó la salida, y se dejó pegar. Se repuchó después del trato recibido. En la segunda se agarró bien el picador pero el animal no se empleó y salió suelto.

Crónica:

Álvaro Serrano fue valiente al anunciarse en esta encerrona. En sus dos primeros ejemplares, el matador mostró disposición, pero poco toreo, hasta que el tercero, de nombre Tempranito del conde de Mayalde, se lo llevó por delante, Hasta ese momento hizo todos los quites mostrando un toreo variado, pero con el tercero apareció la casta, comenzó con un trasteo con ayudados por bajo a dos manos y cuando se puso a “torear”, colocado en su sitio, a la segunda tanda el encastado animal se lo llevó por delante. Es el precio que se paga cuando se torea. Lo trasladaron a la enfermería para no salir. En sus dos primeros, a pesar de su petición en el primero,  su labor no llegó a los aficionados, posiblemente motivado por la responsabilidad que supone un compromiso de este calibre. Le deseamos una pronto recuperación, los aficionados de temporada estarán al tanto de su carrera.

A su primero lo recibió con unas verónicas ajustadas y con la muleta lo sacó a los medios sin someterlo ya que tampoco la virtud de Salvaje era la fuerza. Consiguió una tanda templada por el derecho con un bonito y ajustado pase de pecho. Sin tratar de hacer leña, hubo momentos donde apareció también el pico de la muleta, eso sí, sin el descaro de otras muletas que triunfan por otras plaza. Por el izquierdo el burel tuvo menos recorrido. En general se le vio con sitio al matador. El segundo tampoco fue su virtud la fuerza, al exigirle por bajo perdía las manos. El novillo no se entregó en la pelea y el torero no llegó a acoplarse por el pitón izquierdo. En una palabra, faena sin emoción, pero los aficionados abonados mostraron una fe en el triunfo del torero.

La tarde quedó en un mano a mano entre los dos toreros sobresalientes. Aitor Fernández tuvo que despenar al tercero, y lidiar al encastado quinto de Montealto, recibiéndolo con la muleta con dos trincherazos de sometimiento. Consiguió templar algunos muletazos en unas tandas por el derecho, ya que a pesar de lo recibido en el caballo acudía con tranco a los cites, pero su embestida se fue apagando y el matador decidió tomar el acero.

Héctor Roberto por su parte recibió al cuarto con la muleta, un animal que recibió muchos capotazos para colocarlo en suerte y tenía las fuerzas justas, con templados muletazos, ya que otro tipo de lidia no admitía el animal. Por el pitón izquierdo el novillo tenía su peligro por su condición de reservón y sabiendo lo que dejaba atrás. El matador mostró valor en su labor. En el sexto y ante un encastadito ejemplar de Julio de la Puerta, lo recibió desde los medios con tres pases cambiados ajustados. En la segunda tanda por el derecho se lo llevó por delante sin consecuencias. Lo intentó el matador por el pitón izquierdo pero se encontró que el animal había cambiado su comportamiento, mostrando con ello que con la casta las bromas, justas, la voluntad del matador consiguió sacarle algunos muletazos llevándolo tapadito en la muleta, ya que el novillo sabía lo que dejaba atrás.

La terna de sobresalientes dejó alto el pabellón de su escalafón. Bravo,Toreros, a continuar luchando en este espacio cerrado donde solo unos pocos conocen el éxito.

©Pepeíllo.

viernes, 9 de octubre de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.

Final del certamen “Camino hacia Las Ventas” 
 
“Esto es el futuro, no hay otro” 
 
 Con erales de Guadajira se celebró la final del certamen, “Camino hacía Las Ventas”, donde quedó triunfador Israel Guirao, por la faena realizada al segundo de su lote. El ganado lidiado mostró una nobleza de triunfo. En cuanto al aforo, el coso no registró un lleno, pero la empresa publicó el cartel de “No hay billetes” en su página WEB. A mi entender, la empresa regaló una entrada a cada abonado para este festejo. Lo que si se notó fue un público distinto en los tendidos, los aficionados de abono no considerarían perder el tiempo con este festejo menor, ya que ellos están para otros eventos de mayor calado, para eso son aficionados de abono, y regalarían la entradas a sus allegados.

Terna:

Joaquín Manzur De CITAR. De azul pastel y oro. Estocada algo trasera, Aviso y dos descabellos. Silencio. En el cuarto estocada delantera y aviso. Silencio.

Israel Guirao. De blanco y plata, De la escuela Navas del Rey de Valencia. En su primero cinco pinchazos perdiendo la muleta en los cinco, tras aviso. 2º aviso y dos pinchazos volviendo a perder la muleta y pinchazo hondo, el eral se echó a punto de sonar el tercer aviso. Bronca. En el quinto estocada contraria perdiendo la muleta. Oreja.

Marco Peláez. De la escuela de Colmenar Viejo. De lila y oro. Estocada perdiendo la muleta, descabello. Aviso. Al segundo descabello consiguió despenarlo. Aplausos. En el sexto metisaca y estocada que rueda sin puntilla Silencio.

Presidente: D. Juan Antonio Sanz Martín.

Sin problemas en su cometido. En la concesión del trofeo a Israel Guirao, se mostró algo esplendido, pero había que nombrar un triunfador y lo hizo con el más afortunado de la tarde.

Suerte de varas:

Hoy los picadores se han quedado en casa, de esta manera no han tenido la oportunidad de masacrar a los erales lidiados. Alguno se habrá quedado con ganas, pero ya llegará su venganza, seguro.

Cuadrillas.

Se lucieron las cuadrillas en el tercio de banderillas, en el tercero se desmonteraron El Niño de Aravaca y Tito.

Crónica.

No podían dejar el premio del ganador desierto, así que en el quinto Israel Guirao cortó un apéndice y se convirtió en el ganador del trofeo, “Camino hacia Las Ventas”. No debieron tener en cuenta los miembros del jurado que en su segundo estuvo a punto de que se lo echaran al corral después de entrar a matar “siete veces” y las siete perdiendo la muleta. En el quinto anduvo con la pañosa un poco más aseado que sus compañeros, pero tampoco marcó mucha diferencia con la vulgaridad mostrada por los otros dos espadas. De acuerdo, que son novilleros sin caballos, uno de ellos, Joaquín Manzur, tiene veintitrés años, pero lidiaron erales con mucha nobleza, que acaban de aterrizar de las escuelas taurinas, pero, vienen con los libros debajo del brazo y mostrando habérselos estudiado muy bien y cada uno haber observado a sus “maestros” preferidos, ya que les costó colocarse en su sitio, limitándose a acompañar las embestidas de sus nobles erales, que les pusieron en bandeja lo que cada torero sueña para triunfar, no para hacer lo que mostraron. Eso fue el juego que ofrecieron los seis erales de Guadajira. Pero los futuros “maestros”, para que nadie se llame a engaño, se limitaron a hacer lo contrario, mostrando el toreo moderno. Caramba, podían haber aprendido o intentar el toreo más puro.

Insisto, sea con erales, con novillos o con toros, la fiesta está como está, de todo hay, menos toreo.

Pepeíllo.

domingo, 4 de octubre de 2026

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.

Corrida de toros. Ganadería de Victorino Martín. 4ª de Feria de Otoño.

“Verdadero, lidiado en quinto trajo la casta y la bravura”

Se lidiaron seis astados de Victorino Martín, en el tipo en cuanto al trapío y dificultades de la casta. El tercero escaso de presentación. Otra tarde de No hay billetes. Algunos fueron ovacionados en el arrastre, el quinto mostró casta y bravura en el caballo.

Terna:

Uceda Leal. De blanco y oro. Estocada baja. Silencio. En el cuarto pinchazo saliendo con apuros del embroque y estocada desprendida. El animal atuvo una muerte brava y terminó con la boca cerrada. Saludos.

Paco Ureña. De berenjena y oro. Pinchazo tras aviso y estocada muy baja en su primero. Saludos. En el quinto estocada. Silencio.

Borja Jiménez. De verde y oro. Estocada arriba en el tercero. Oreja. En el sexto pinchazo y estocada. Silencio.

Presidente: D. José Luis González González.

Debió permitir una tercera vara al quinto, se conoce que no lo entendió de la misma manera que la afición.

Suerte de varas:

Hubo polémica en el quinto. El toro empujó en el caballo e hizo una pelea de bravo, y a punto estuvo de derribar al mastodonte y al montado incluido.

CUADRILLAS.

En la lidia del tercero se lucio Juan Carlos Rey en el tercero y en el quinto la cuadrilla de Ureña montó un sainete, teniendo que pasar cinco veces para dejar 4 palos en el morrillo de un bravo animal que no se mereció ese trato. En el primero se lució Iván García con los rehiletes, todo lo tuvo que hacer el torero de plata. En el cuarto Fernando Sánchez se asomó al balcón pero apoyándose en un pitón. 

TORO A TORO.

1º Verdadero. 89. 539 kg. Cárdeno bragado meano. En la primera entrada fue castigado trasero pero no se empleó y se repuchó. En la segunda acudió suelto y empujó en el peto.

2º Gardacho. 101. 519 kg. Cárdeno. Acudió algo descompuesto, el picador se agarró en el morrillo y se limitó a sujetarlo, el animal no se empleó. En la segunda no se empleó.

3º Mitotero. 3. 582 kg. Cárdeno. Se agarró en picador en el morrillo y el toro se dejó pegar. En la segunda entrada no se empleó y el picador le apretó el castigo

4º Borracho. 92. 545 kg. Cárdeno. Acudió al montado sin poner en suerte y se dejó pegar. Recibió muchos capotazos. En la segunda entrada entró al caballo sin colocar y el piquero, Luciano Briceño, no tuvo el detalle de levantar la vara.

5º Verdadero. 59. 554 kg. Cárdeno. ¡Qué vara más emocionante! ¡Qué manera de empujar, llevándose al caballo por delante! En la segunda lo tenía que haber puesto a más distancia para ver la respuesta del animal. La lidia que llevó después fue denigrante para un animal bravo.

6º Plazuelo. 22. 568 kg. Cárdeno. En la primera vara se dejó pegar. En la segunda mal juego del toro y del picador que tuvo que rectificar después de marcar bajo el castigo.

Crónica:

Hoy hablamos de casta y bravura y de la suerte de varas. ¡Qué emoción! ¡Qué manera de empujar en el caballo! Qué pena que no pudimos verlo en una segunda entrada, o tercera, ya que Ureña no lo colocó a la distancia que merecía el toro, y el presidente cambio el tercio, evitando con ello que Verdadero hubiera continuado mostrando la casta y bravura que mostró en la primera vara. ¿Y para qué?, para recibir una denigrante lidia y un humillante segundo tercio. Me llamó la atención que no se vio ni un solo quite.

En la faena de muleta, Ureña se encontró con los aficionados en contra y las dificultades de su enemigo por la mala lidia que había recibido. Al no encontrar la manera de agradar a los presentes, decidió tomar el acero, pero el mal ya estaba hecho. En su primero y después de brindar un animal que no reunía condiciones para una lidia que agradara a los tendidos, comenzó su labor sometiéndolo por bajo pero el animal perdió las manos. Interpretó su faena pasándolo por el derecho sacándole unos derechazos templados. Por el izquierdo tuvo menos recorrido. Decidió torear al natural con la derecha, consiguiendo llegar a los tendidos, mostrando con ello que cuando se quiere, se puede.

Uceda Leal abría la terna y comenzó su labor en el primero sacándolo a la segunda raya de picadores. El animal le mostró desde el inició la condición de tobillero y sabiendo lo que dejaba atrás. Lo intentó por el izquierdo pero su enemigo no cambió el guión de su comportamiento. Es lo tiene la casta aunque sea mala. En su segundo, el único cinqueño del encierro, comenzó su faena intentando fijar las embestidas de su enemigo pero sin fijar las zapatillas en la arena. De esa manera consiguió algún muletazo suelto de buen trazo, pero el burel orientado en la pelea le costó pasar por el engaño.

El trofeo de Borja Jiménez lo consiguió por la estocada en el tercero. Su labor vino precedida de un brindis a su compañero de cartel, Uceda Leal. Comenzó la faena sometiendo a Mitotero por bajo con torería, pero cuando intentó el toreo por el pitón derecho no consiguió acoplarse. El viento apareció durante la faena. Se dio cuenta tarde que el pitón bueno de su enemigo era el izquierdo, por el cual consiguió algunos muletazos templados. ¿El trofeo? Me hizo pensar ¿para qué sirven las vueltas al ruedo? El sexto presentó dificultades midiendo las embestidas después del sometimiento por bajo al comienzo de faena, y en cuanto se presentaba la ocasión le mostraba las credenciales de su encaste. No dio más oportunidades al torero de Espartinas.

©Pepeíllo.

sábado, 3 de octubre de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.

Corrida de toros. Ganadería de Victoriano del Rio. 3ª de Feria de Otoño.

“Vaya tardecita”

Seis toros de Victoriano del Rio han sido lidiados en esta tarde en la 3ª de feria. Toda la corrida vino cuatreña. Los tres primeros toreables, el sexto mostró las dificultades de la casta que llevaba en sus venas. La taquilla puso el primer cartel de no hay billetes de la feria. Confirmó el joven salmantino Marco Pérez.

Terna:

Emilio de Justo. De marino y oro. En su primero estocada contraria, aviso y descabello. En el cuarto pinchazo. Estocada muy baja recibiendo el castigo de los tendidos. Pitos.

Víctor Hernández. De burdeos y oro. En el tercero pinchazo, estocada que hace guardia y estocada casi entera. Silencio tras aviso. En el quinto estocada y 4 descabellos. Silencio.

Marco Pérez. De buganvilla y oro. En el toro de su confirmación estocada algo contraria que le produjo al animal un derrame. División de opiniones cuando saluda. En el sexto pinchazo y estocada. Silencio

Presidente: D. Pedro Fernández Serrano.

Sin problemas en sus funciones.

Suerte de varas:

Se sigue repitiendo la misma historia. Castigos traseros, le han cogido el punto a los animales y no se bajan del podenco estos picadores de viejo y nuevo cuño. En el sexto fue aplaudido Alberto Sandoval al picar en el morrillo, pero, le tapó la salida. En el quinto Agustín Collado le hizo un regalito a su torero dejándole el toro casi para el arrastre. Dice la cita: señor, defiéndeme de mis amigos que de mis enemigos, me defiendo solo.

CUADRILLAS.

En el tercero se desmonteró Marcos Prieto en el tercio de banderillas. También se lucio durante la lidia del quinto. Rafael González se lució en banderillas en el sexto, donde tuvo que hacerlo todo el torero de plata.

TORO A TORO.

1º Despreciado. 102. 575 kg. Castaño bragado meano axiblanco. En la primera entrada no se empleó y el picador se limitó a sujetarlo. En la segunda se repuchó al no gustarle el castigo.

2º Gorrión. 116. 560 kg. Negro. Se agarró arriba en picador y el animal empujó sin fijeza. En la segunda acudió suelto, y le tapó la salida, limitándose a sujetarlo.

3º Bochornoso. 37. 582 kg. Negro. Acudió suelto y se dejó pegar, en la segunda también acudió suelto y no pudo verse el comportamiento del toro.

4º Tallisto. 114. 590 kg. Castaño. En la primera el picador falló y cuando lo hizo le arreó bien. En la segundo también marró al recibirlo y le tapó la salida. El montado atendía por el nombre José Antonio Barroso.

5º Coplero. 36. 592 kg. Negro listón salpicado. La primera vara recibió un severo castigo al caer bajo el hierro. En la segunda le costó acudir al montado y cuando lo hizo le arreó y encima tapándole la salida.

6º Ebanista. 10. 625 kg. Negro Listón. El picador se agarró en lo alto en las dos entradas, en la primera le tapó la salida y el toro salió suelto. En la segunda no se empleó.

Crónica:

Marco Pérez, no estuvo a la altura de las expectativas que había creado el equipo de marketing. El sexto lo dejó crudo el picador, que unido a la casta que mostró en el último tercio Ebanista, le vino muy largo al joven salmantino que aspira a ser figura del toreo. Es la segunda ocasión que ha tenido para demostrarlo en esta plaza, pero… Las Ventas,  sigue dando y a veces quitando, aunque nos cueste creerlo, verdad Yolanda. Ebanista, no estaría en el guión de los que escriben sus hazañas por otras plazas, pero a veces el toro pone a cada uno en su sitio. Al llegar al último tercio lo tenía que haber sometido por bajo, al no hacerlo se vio superado por la casta del victorianodelrio. Los seguidores tendrán que seguir disfrutando de sus tardes de gloria en otras plazas.  Hazañas que me atreveré a decir como lo que mostró en su primero, que a excepción de dos buenos muletazos sometiéndolo por bajo, fue el toreo ventajista, colocándose al hilo del pitón y acompañando la embestida de su enemigo, primando la cantidad en lugar de la calidad. Seguro que olvidó el torero que estaba en Las Ventas, donde aficionados mayores y jóvenes acuden al coso venteño con asiduidad a ver torear, no a pegar pases, eso queda para otro lugares, matador.

En cuanto a Emilio de Justo sigue sin coger la onda de aquella etapa que era admirado por la pureza que imprimía a su toreo. Ayer volvió a defraudar. Otra figura del escalafón que vino a esta feria a pegar pases, no a torear. Está en su derecho, o no, de la misma manera que el aficionado de temporada está en el suyo de criticarle esa aptitud. En su primero al no entender las condiciones del manso que le tocó en suerte, y con una muleta sin mando, el animal fue llevándolo a querencias, hasta que lo plató frente a toriles. Al cuarto De Justo se limitó a mostrar un toreo superficial que aunque consiguió ligar una tanda le faltó hondura y colocación. Si su enemigo hubiera mostrado complicaciones tendría una explicación, pero ante un toro que iba y venía como un carretón…

Faltaba por ver a Víctor Hernández, que citó a su primero dándole distancia con un bonito cambio de manos, recetándole una tanda al natural para ajustar a su enemigo a la muleta. Pero lo que vino después estuvo falto de temple y de colocación y con enganchones en los remates de sus muletazos. En el quinto le tocó en suerte un burel que le faltó transmisión en su comportamiento. Fue el regalo que le dio su compañero de cuadrilla, el picador Agustín Collado. Otro amigo de los hay que huir. Lo intentó por ambos pitones pero la suerte para el torero ya estaba echada de antemano.

©Pepeíllo.

viernes, 2 de octubre de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.

Corrida de toros. Ganadería de Alcurrucén. 2ª Feria de Otoño.

“Toros de saldo que servirían para hace caja”

En la segunda de feria se corrieron seis astados de Alcurrucén, línea Rincón y los 21.383 espectadores, según la empresa, que acudieron al coso pudieron comprobar que el ganado era más propio de mercadillo y no para la primera plaza del mundo y con casi todo el aforo abonado, pero el ganadero como el empresario deben ser muy listos y a los aficionados los engañaron como a niños, con ganado descastado, blando, noble y soso, Vamos, toros de saldo. Menudo son Los Lozanos y el empresario. Ellos saben lo que venden y lo que compran. Durante la faena del primero se puso a llover y al despenar al animal Urdiales, se pospuso la corrida hasta que escampara. El ruedo tiene un buen drenaje. El primero mostró blandura pero como se mantuvo de pie, el presidente no tomó cartas en el asunto. Christian Parejo sustituyó a Mario Navas.

Terna:

Diego Urdiales. De sangre de toro y oro. Pinchazo y estocada. Aplausos. Pinchazo entrando a distancia, media estocada, aviso y descabello. Saludos.

Jiménez Fortes. De gris perla, o eso me pareció y azabache. Pinchazo entrando si fe, estocada baja, el animal hizo hilo con el torero persiguiéndolo hasta la tronera. Silencio. Media estocada y 4 descabellos en el quinto. Silencio.

Christian Parejo. De celeste y oro. Estocada tirándose por derecho. Lo encunó el toro y la nobleza del animal le hizo que se quedara parado delante del cuerpo del torero que salió ileso. Aplausos. En el sexto cuatro pinchazos sin soltar, pinchazo hondo, aviso y 5 descabellos. Silencio

Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román.

Sin problemas en su cometido.

Suerte de varas:

En este tercio no dieron juego los toros ni los montados. Siempre repitiendo el mismo guión. Picando trasero y tapándoles la salida la mayoría de los montados, y los aficionados preguntándose quién debe tomar cartas en este asunto.

CUADRILLAS.

Cumplieron sin muchas luces en su labor. En el sexto el toro campeó a sus anchas sin que ningún torero, ni de oro ni plata, consiguiera pararlo.

TORO A TORO.

1º Afectivo. 156. 583 kg. Castaño. En la primera entrada fue castigado trasero y le tapó la salida, el animal empujó pero sin fuerza. En la segunda recibió un picotazo.

2º Atractivo. 209. 560 kg. Negro listón. Recibió el castigo trasero y en la segunda vera un picotazo.

3º Antequerano, 96. 565 kg. Negro listón bragado meano. Se arrancó de largo y se dejó pegar. Nada más. En la segundo el piquero lo castigo muy trasero y el animal salió suelto. Y quién no.

4º Mimoso. 171. 551. Colorado ojo de perdiz. Se agarró el picador en su sitio pero tapándole la salida. El animal no tuvo otra opción que dejarse pegar. En la segunda entrada recibió un picotazo.

5º Predilecto. 135. 601 kg. Castaño chorreado. En la primera entrada mansearon tanto el toro como el piquero, éste le tapó la salida. En la segunda el toro quiso enmendar la plana pero ante la imposibilidad de derribar al mastodonte, se repuchó tres veces y al ver que la misión era imposible, salió huyendo del peto.

6º Clarinete. 129. 573. Colorado ojo de perdiz. Se dejó pegar y el piquero le arreó con saña. Entró de nuevo pero salió suelto.

Crónica:

El único espada que pudo enaltecer a las masas fue Diego Urdiales. Fue una pena que el riojano se encontrara con unos animales de medios pases, pero su muleta en el cuarto mostró algo de magia, que si llega a acertar con el acero, hubiéramos hablando de triunfo, incluso como digo, con medios muletazos. Los aficionados de abono, se lo merecían, después de lo cayó durante la lidia del primero. Pero los que saben de qué va esto, iban preparados y aguantaron estoicamente en su abono toda la corrida, incluso el parón. ¡Que se lo pregunten a Fernando y Mila!

Como decía, durante la faena de muleta a su primero comenzó a caer agua que despobló los tendidos y las gradas y andanadas se pusieron muy contentas al ver los clientes ocasionales que buscaban su cobijo, pero incluso con la lluvia se pudo comprobar la disposición de Urdiales. Fue en el cuarto donde mostró que no venía a cumplir el expediente, que pena que el animal, noble, no tuviera más recorrido por el pitón izquierdo, pero por lo menos se pudo ver la disposición torera del veterano. En los quites del primero y del tercero mostró el toreo a la verónica, levantando olés de los tendidos que resonaron casi en Manuel Becerra. ¡Qué bonito es el toreo a la verónica!

Pero había que continuar y tras el parón, tanto los aficionados de temporada como los “aficionados de abono” esperaban mucho de Fortes como de Parejo. Fortes estuvo frio, sin sitio, y en lugar de torear se limitó a acompañar las embestidas de sus enemigos y eso Saúl es para las figuras que saben vender su producto a “su” público. Lo único que dejó en la retina fue al someter con la muleta a su primero, un noblote animal con solo fachada. En el quinto y ante un manso con una embestida incierta, tampoco sacó de su muleta los recursos para someter a su enemigo y mostrarle que el que mandaba era él.

Nunca me han gustado las comparaciones, ya que cada tarde es distinta, pero si digo que se esperaba a Christian Parejo con mucha expectación, tampoco estoy diciendo ninguna tontería. El toreo del gaditano la última tarde de agosto dejó buen sabor de boca en los aficionados de temporada, sobre todo en el sexto, y que seguramente le serviría para sustituir a Mario Navas y de paso alimentaría las ilusiones de los aficionados de temporada. Pero cada tarde es una nueva experiencia. En su primero su enemigo llegó al último tercio con las fuerzas justas y en cuanto lo sometía, el animal no aguantaba el esfuerzo. En el sexto tuvo un mal comienzo, intentó someterlo por bajo pero rematando los muletazos por arriba, el torero se limitó a intentar lo imposible. Con este ganado es difícil torear y más difícil conseguir el triunfo. Solo el ganadero y el empresario lo conseguirían, o eso creo.

©Pepeíllo.

jueves, 1 de octubre de 2026

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo.

Corrida de novillos. Ganadería El Retamar. 1ª Feria de Otoño.

“Detalles y nobleza.”

Ante 17.340 espectadores, según la empresa, se corrieron seis novillos de El Retamar, bien presentados, nobles y que dieron buen juego. El sexto fue aplaudido de salida y mostró algo de “carbón”. El quinto fue aplaudido en el arrastre , pero en el caballo mansearon. Sergio Rollón sustituyó a Mario Vilau.

Terna:

El Mene. De azul cielo y oro. Pinchazo y estocada perpendicular. Silencio. Pinchazo y estocada. El toro se echó al intentar descabellar. Silencio.

Nacho Torrejón. De sangre de toro y oro. Estocada trasera y baja y descabello tras aviso. Tímidos aplausos. En el quinto pinchazo y estocada trasera y desprendida. Saludos desde el tercio.

Sergio Rollón. De blanco y oro. Estocada algo contraria y aviso. Saludos desde el tercio. En el sexto pinchazo hondo arriba y aviso. Silencio.

Presidente: D. Juan Carlos González Carvajal. Sin problemas en sus funciones.

Suerte de varas:

Continúan prevaleciendo los puyazos traseros y tapándoles la salida a los animales. También hubo quien picó en el morrillo tratando de amoldar la acometida de novillo, y midiendo el castigo como ocurrió en el primero. En el tercero el animal fue castigado en los bajos después de un marronazo del piquero.

CUADRILLAS.

La labor de las cuadrillas no brilló. Incluso Fernando Sánchez una garantía en la colocación de los rehiletes, no estuvo a la altura de lo que se esperaba de él. El primero del lote de Nacho Torrejón recibió una mala lidia, recibiendo muchos capotazos.

TORO A TORO.

1º. Pampunoso. N. 55. 472 kg. Negro salpicado. En la primera entrada al jaco se dejó pegar y ese fue su juego. En la segundo el picador se limitó a sujetarlo.

2º. Lechuguero. N. 32. 537 kg. Negro. El picador se agarró arriba pero le tapó la salida. El animal no se empleó. En la segunda se repuchó en cuanto sintió el hierro y salió suelto.

3º. Pamplinas. N. 54. 487 kg. Negro. En la primera entrada acudió con tranco al montado y éste marró, enganchándolo después en los bajos. En la segunda tuvieron que cerrarlo para que acudiera al peto. Después de lo recibido en la primera, en cuanto sintió el hierro se dio la vuelta y salió despavorido.

4º Coronel. N. 46. 536 kg. Negro listón chorreado en morcillo. Fue castigado trasero y empujó en el peto, sacando al caballo a la segunda raya de picadores. En la segunda entrada se arrancó de largo pero hizo una fea pelea.

5º. Maestro. N. 64. 491 kg. Negro listón. En la primera entrada se dejó pegar. Nada más, En la segunda el picador se limitó a marcar el castigo.

6º. Impagado. N. 14. 538 kg. Negro listón. Fue castigado trasero y salió huyendo en cuanto vio la puerta abierta. En la segunda entrada le costó acudir y cuando lo hizo, volvió a salir suelto de la pelea.

Crónica:

El ganado ofreció oportunidades a los tres espadas, pero hubo quien no aprovechó la ocasión. El primero de El Mene, anduvo escaso de fuerzas y el torero no podía someterlo ya que el novillo perdía las manos, pero metía la cabeza en la muleta con nobleza y el zaragozano se limitó a sacar el pico de paseo y a citar fuera de cacho, ¡qué vicio!. El cuarto llegó a la muleta escaso de fuerzas ya que se empleó en el caballo. El Mene lo intentó por ambos pitones pero el animal se quedaba en la suerte, con mucha nobleza.

Nacho Torrejón recibió a su primero con unas verónicas templadas pero sufrió un desarme. Con la muleta sacó a su enemigo con unos muletazos sin enjundia y con el mismo contenido ejecutó una tanda por el derecho. Por el izquierdo mostró algunas maneras templando algunos muletazos. El animal fue apagando la embestida y a su labor le faltó ligazón. El quinto salió de chiqueros abanto y le costó centrarse, el torero no pudo lucirse con el capote por la sosería en su embestida. Con la pañosa lo recibió por el derecho con muletazos de tanteo y logró fijar a su enemigo llevándolo sometido por bajo, consiguiendo unas tandas por el pitón izquierdo que cambiaron los “bieeen” por olés. Le sobró faena o le faltó enemigo, que fue apagando su acometividad, restándole valor a su labor, ya que le dio al novillo la distancia que necesitaba.

Sergio Rollón recibió a su primero sin conseguir lucirse. En el último tercio consiguió parar a su enemigo en los medios, pero lo que mostró por el pitón derecho estuvo impregnado de ventajas. El animal metía la cara con nobleza pero el torero de Burgohondo intentó aprovecharlo a su manera, citando fuera de cacho. Por el pitón izquierdo tuvo menos recorrido y a pesar de esto estuvo por encima del torero, que sufrió dos desarmes. Al sexto consiguió templar al recibirlo con el capote, pero con la muleta el novillo mostró el carbón de la casta y soltaba la cara en los remates y el novillero no encontró los recursos que exigía su enemigo.

©Pepeíllo.

domingo, 20 de septiembre de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

“2º Desafío ganadero”

“Un presidente con afición”

Se lidiaron 3 toros de Partido de Resina, 1º, 3º y 5º y 3 de Veiga Teixeira, procedente del Conde de la Corte vía Pinto Barreiros, Oliveira Irmaos. Bien presentados, astifinos y con cara. El cuarto fue devuelto a los corrales después del tercio de varas, donde recibió un duro castigo. Salió un sobrero de PS Rico,  Zurdo, que según los datos de una esciente aficionada, llevaba en El Batán año y medio que fue devuelto después del tercio de varas. En su lugar salió otro sobrero de San Martín, un animal escurrido y protestado. El aforo registró una floja entrada. Los espectadores que han liquidado los abonos disponibles, aún no se han decidió acudir al coso venteño, dejando los tendidos casi vacíos. Estarán preparándose para recibir a las figuras que venden el “toreo de verdad” y con ganado bravo y encastado. Y han acertado, el espectáculo que ofrecieron los de plata fue bochornoso, y los picadores, no digamos. Este tipo de espectáculos no está hecho para estos selectos aficionados. El torero mejicano Fermín Rivera confirmó alternativa. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del apoderado y empresario Luis Álvarez.

Terna:

Fermín Rivera. Confirmación. De espuma de mar y oro. Estocada muy trasera y tendida y 7 descabellos en el toro de su confirmación. Aviso. Silencio. En el cuarto y ante un segundo sobrero de San Martín, pinchazo y descabello. Silencio.

Damián Castaño. De catafalco y oro. En el segundo estocada baja entrando fuera de cacho que rueda sin puntilla. Vuelta al ruedo tras mínima petición. En el quinto pinchazo, dos metisaca, otro pinchazo y cinco descabellos. Entre medias, el presidente s entretuvo en enviarle un aviso. Saludos desde el tercio.

Noé Gómez del Pilar. De azul pavo y oro. En el tercero media desprendida y aviso. Silencio. En el sexto, media tendida, aviso tras cuatro descabellos. El animal se marchó a morir a los medios y allí le recetó según mis cuentas 14 descabellos, entre ellos el segundo aviso. Bronca.

Presidente: D. Iñaki Sanjuán Rodríguez.

No dudó el usía en enviar los dos ejemplares aparecidos en cuarto lugar, lo que los aficionados no entendieron como salió el tercer cuarto con ese trapío. ¿Quien admitió este animal en el reconocimiento?. En la devolución hay que reconocer que mostró, aparte de seriedad, ser aficionado, como lo mostró en permitir entrar tres veces al caballo al tercero de la tarde, aunque después pasó lo que pasó, que al partidoderesina le vino mejor acudir al reserva, por cercanía y por mansedumbre.

Suerte de varas:

Algunos de los picadores tendría la vergüenza de lucir el castoreño de nuevo. Hay muchos empleos donde pueden mostrar su honradez y no dejar su labor al libre albedrío de la suerte. Me refiero a Rubén Sánchez en el cuarto, donde llenó de sombras la fiesta y tuvo la desvergüenza de salir al ruedo tres veces en el cuarto toro, al ser devueltos dos bureles, el primero con la duda que se lo había cargado este individuo. Este piquero tuvo que vivir el reconocimiento de las luces que alumbraron el albero en esta bella suerte en el quinto, al ver como un compañero suyo, Javier Martín, abandonaba el ruedo entre los aplausos de los presentes por intentar hacer bien su labor. Pero hay un detalle en esto, que para sentir vergüenza, primero hay tenerla.

Cuadrillas.

En el segundo tercio tampoco fue brillante que digamos. Los sainetes que montaron fueron varios: En el segundo, el tercero, el cuarto, en el quinto y en el sexto. ¡Hay quien dé más! Una reflexión me vino durante este deprimente espectáculo. ¿Por qué no salen los banderilleros con un solo palo en la mano? De esta manera no harían el ridículo de manera tan ostensible. Pero les debe importar muy poco este hecho. Ellos por tal de llegar a la plaza luciendo su terno como si se tratara de profesionales admirados y de postín. ¡Que pena! Después recibirían en su cuenta corriente el importe de su colaboración, de su colaboración de dejar a su torero con un toro que le enseñaron lo que no debieron. Supongo que le pedirían disculpas a su regreso al hotel

Crónica.

En el cuarto, el empresario hizo una limpieza de corrales. Como segundo sobrero salió un astado de San Martín, una animal protestado por falta de trapío en la “primera plaza del mundo”, o eso es lo que lo que venden, tanto el empresario como la empresa afín. Después de anunciar la empresa a bombo y platillo la venta de los abonos disponibles en la plaza, ¿cómo puede interpretar el aficionado que salga al ruedo este tipo de ganado?

En cuanto a lo aportaron los toreros de oro a este espectáculo fue muy poco. Damián Castaño estuvo a punto de rozar el triunfo en el quinto, un toro de nombre Pañero de Partido de Resina. El animal protagonizó un aseado tercio de varas acudiendo tres veces al caballo. Con la muleta mostró poco recorrido pero el salmantino supo aprovechar con un toreo clásico, sin descomponer la figura, las embestidas pastueñas de su enemigo. Tanto en redondo como al natural puso todo su empeño en llegar a los tendidos con medios muletazos, pero que supieron a gloria. La espada volvió a jugarle una mala pasada. En su primero de nombre Pintor, en su primer encuentro con el jaco, lo mandó contra las tablas, pero afeó ese impulso de bravura saliendo suelto. La segunda volvió a mostrar la mansedumbre que llevaba dentro. Con la pañosa Damián Castaño lo pasó por el derecho faltó de colocación y de temple. Las prisas, para los malos toreros, y usted, no lo es. Por el izquierdo mostró disposición y valentía, pero el toro mostró un peligro sordo que no le sirvió al salmantino en su deseo de triunfo.

Fermín Rivera confirmó con el toro Tijero, que manseó en el caballo las dos veces que acudió al montado. En el último tercio lo sacó a los medios, donde los toros pesan, pero en esta ocasión lo pasó por el derecho sin llegar a pisar los terrenos de los toreros que quieren triunfar. Su labor ante la nobleza del Partido de Resina no llegó a los tendidos, se puso pesado y las protestas de los aficionados le recordaron que aquello tocaba a su fin. En el cuarto fue otra corrida. Después de recibir de capote a tres toros, el único que aguantó la lidia fue Jareño, de San Martín, que mostró su mansedumbre en el caballo aunque no fue castigado. El mejicano recibió a su enemigo que en nada parecía un toro de lidia y que llegó a tumbarse en el ruedo con todo el descaro. Esto es lo que ofreció el empresario a los aficionados que acuden fielmente a la “Primera plaza del mundo”. Y quien lo vende posiblemente lleven razón, y el único que no muestre interés en que esto se cumpla sea el empresario.

Gómez del Pilar también sufrió la afrenta de su cuadrilla en el tercio de banderillas, no en el tercero, también en el sexto. Y que pedirle a este modesto torero después de lo que dejaron en la muleta sus “compañeros”. Nada. El tercero lo pasó por ambos pitones sin mucha convicción, a mi parecer no entendió a su enemigo. En el sexto y después de casi tres horas de aguantar lo duro de la fiesta, lo sacó al la segunda raya y el animal se quedaba corto por el derecho y por el izquierdo ni acudía al engaño. Una pena torero, la próxima vez elija otros compañeros de viaje, en este viaje que a veces debe ser muy duro para los toreros modestos como usted.

©Pepeíllo.

domingo, 13 de septiembre de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros.

“Desafío ganadero”

“Varios toros se fueron sin torear”

Se lidiaron 3 de Valdellán, 1º, 3º y 5º y 3 de Juan Luis Fraile, 2º, 4,º y 6º. Ambas ganaderías de procedencia Santa Coloma. El único cinqueño fue el quinto. El público no llenó ni un cuarto de plaza. El tercero fue devuelto a los corrales y en su lugar se corrió el primer sobrero, un ejemplar de El Montecillo. El ganado ofreció casta y nobleza y cara astifina. El 5º fue aplaudido en el arrastre. El ganado presentado por Fraile le falto remate.

Terna:

Pérez Mota. De azul marino y oro. En su primero dos pinchazos y descabello. Silencio. En el cuarto pinchazo bajo, al segundo intento lo enganchó y le tiró unos derrotes antes de doblar. Aplausos.

Alberto Lamelas. De rioja y azabache. En el segundo dos pinchazos, el segundo bajo y descabello tras aviso. Saludos. En el quinto estocada baja. Vuelta al ruedo por su cuenta, tras petición minoritaria.

Juan Carlos Venegas. De fucsia y oro. Pinchazo tirándose en la distancia. Aviso. Otro pinchazo bajo y estocada caída. 2º aviso. El toro tuvo una muerte brava. Silencio. En el sexto tres pinchazos y aviso. Silencio.

Presidente: D. José Antonio Rodríguez San Román.

Dudó mucho el presidente para sacar el pañuelo verde en el tercero, un inválido que mostró pocas condiciones para la lidia.

Suerte de varas:

Los picadores y sus jefes de filas a lo suyo. Los primeros a castigar trasero, con puyazos escandalosamente bajos y taparles la salida a los bureles, los segundos a permitir que se masacren los toros Nadie toma cartas en este asunto fraudulento a la vista de todos los asistentes.

Cuadrillas.

En el cuarto tuvieron que pasar ocho veces por la cara del toro para dejar “4” palos. Se dice pronto. Tuvo que banderillear Iván García al quinto para que el público le obligara a desmonterarse y no era un toro fácil.

Crónica.

El ganado no puso fácil la labor de los toreros, que dieron todo lo que su repertorio muleteril les permitió. Los generosos aficionados sentirían que Alberto Lamelas en su primero lo recibiera con muletazos por alto sin someter las cometidas de Garbancito, un animal que manseó en el caballo llegando repucharse, pero que en la muleta recibió una lidia equivocada por parte de Lamelas. Así ocurrió, que el torero de Cortijos Nuevos, Jaén, tuvo que tirar de valor y disposición ante un enemigo que sabía lo que dejaba atrás. Fue una pelea muy interesante donde el valor del jienense intentó pasar la casta de su enemigo por el trapo rojo jugándose la vida de manera tan natural, ante un astado que daba miedo mirarle la cara. En el quinto se encontró Lamelas con Hechicero, un astado que metió los riñones en el caballo y que recibió un castigo excesivo del montado, cuyo nombre era Luciano Briceño. Ese hecho no fue óbice para que pusiera en bandeja el triunfo del torero al no cansarse de embestir, pero en esta ocasión Lamelas estuvo por debajo de su enemigo. No olvidar el nombre del toro. Se llamaba Hechicero, como el primero, pero el comportamiento de este distó mucho de su hermano de camada. Este cayó en suerte en el torero Pérez Mota. El animal tuvo un comportamiento de manso en el caballo, aunque en la primera entrada se dejó pegar. El torero lo sacó a los medios en el último tercio y tanto el toro como el torero no entendieron sus funciones. El animal no se entregó en la pelea y el torero con muletazos sin ligazón, su labor pasó por el albero venteño sin pena ni gloria. El cuarto de nombre Gañanito realizó una fea pelea en el primer encuentro con el montado y se empleó con fijeza en el segundo, pero su lidia no estuvo libre de sorpresas. La primera fue que los rehileteros tuvieron que pasar, ocho o nueves veces, perdí la cuenta, para colocar 4 palos. Tiene miga y más… En la muleta el animal llegó a meter la cara con nobleza, pero después del sainete del segundo tercio, no se le podía pedir más al pobre animal. Por el pitón izquierdo tuvo poco recorrido y el matador se limitó a acortar distancias. La segunda sorpresa fue que al entrar a matar por segunda vez, el animal lo enganchó y le tiró unos derrotes espeluznantes, de los cuales salió aparentemente ileso.

José Carlos Benegas tuvo que lidiar el tercer lugar el único sobrero de la tarde. Se llamaba Carpetón y correspondió a la ganadería de El Montecillo. En la primera entrada al caballo recibió un feo castigo por parte Luc Toselló, castigándole en la paletilla y en la segunda se defendió. Con la muleta lo recibió el torero de Beas de Segura, por bajo, pero a continuación su muleta intentó subir a la cima el toreo moderno. Al natural manejó la pañosa con temple, pero no olvidó meter el pico en cites y olvidó colocarse en su sitio. Pero tuvo un problema, tardó en darse cuenta que el pitón bueno de su enemigo era el izquierdo. Recibió dos avisos por su voluntad. El sexto recibió las credenciales del picador Majada, un elemento que encontró en la paletilla del animal el refugio del castigo y en el segundo le tapó la salida. Deduzcan… En la muleta se pudo comprobar que el toro se fue sin torear, y no era el primero, tal y como se entiende en esta plaza ese concepto, con toreo fuera de cacho, y trazando sobre la cara del astado líneas rectas.

No quiero dejar en el olvido la voluntad de la terna, que hizo lo que pudo y a veces ante toros que como dije, se dejaron, pero otros pidieron el carnet de torero.

©Pepeíllo.

jueves, 10 de septiembre de 2026

 Plaza de toros de Arganda del Rey Corrida de novillos.


XXXVII FERIA DE NOVILLADAS 2026. LA VID DE ORO.

“Fusilito, un nombre para no olvidar”

Se lidiaron 6 utreros de la ganadería de Baltasar Ibán, encaste: línea de Contreras con cruce de Domecq de María Antonia Fonseca. En general nobles y con gotas de mansedumbre, doliéndose en banderillas. En el caballo el juego fue variado, algunos se dejaron pegar, el quinto empujó con fijeza encelándose en el peto. El sexto, de nombre Fusilito, después de empujar en el caballo y llevarlo hasta la talanquera, llegó a la muleta y no se cansó de embestir. El primero fue el único que entró al caballo dos veces.

Los montados en general no se olvidaron de picar trasero, y lo hicieron con el silencio de los tendidos. En el sexto apareció en el ruedo Fusilito, un utrero bien lidiado por Pablo Gallego, llegó al último tercio para que el novillero hubiera conseguido que crujieran los pilares que sujetaban los tendidos, pero el torero creyó estar tentando, pero en esta ocasión tocaba torear, no dar pases por muy largos y templados que fueran, pero estuvo fuera de cacho durante toda la faena. En el tercero y de nombre Clavillero, intentó doblarse con su enemigo al comienzo del último tercio, pero lo hizo sin templanza, continuando por el pitón derecho rematando los muletazos para fuera. El burel comenzó a defenderse buscando el amparo de las tablas y la muleta del torero sin mando en los embroques.

Rompió plaza Santanero, donde Andrés García comenzó su labor con la muleta por bajo y lo desarmó al primer muletazo. El novillo se defendió en la pelea con medias embestidas por el derecho mostrando escasez de fuerzas y poca claridad en sus acometidas, volviendo a lanzar la muleta por los aires, hasta tres veces. En el cuarto llevó a cabo dos tandas por el derecho templadas, al intentarlo por el izquierdo no encontró el sitio ante la nobleza de su enemigo. Se notó que no era su tarde.

Víctor se encontró en su primero a un enemigo que al llegar al último tercio con recorrido, intentó el toreo en redondo aguantando el envite sin descomponer la figura. Al natural le costó acoplarse ya que calamocheaba mucho restándole vistosidad a su labor. Le costó despenar al novillo necesitando cinco descabellos. El quinto de nombre Mejicano llegó a la muleta acusando el esfuerzo realizado en el caballo, ya que se enceló en el peto y costó sacarlo. En la muleta mostró una evidente mansedumbre con querencias hacía las tablas, lo intentó por ambos pitones sin lograr el lucimiento esperado.

Un detalle que se ha hecho “viral”, como llaman ahora a lo popular en las redes, son los avisos. Desgraciadamente han llegado para quedarse, y tanto en corridas de toros, con figuras o sin ellas y novilladas, los que acuden a los cosos no se libran de ellos, ¿y para qué? Para aburrir a los espectadores.

©Pepeíllo.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Plaza de toros de Villaseca de la Sagra. Corrida de novillos.  

XXVI ALFARERO DE ORO 2026 

A Cristina por su generosidad

“Los milagros, los justos”

Se lidiaron 6 utreros de la ganadería de José Escolar, encaste Albaserrada. Salvo el primero algo escurrido, bien presentados. En su juego hubo de todo, nobleza, mansedumbre en el caballo y casta en dos de ellos. El sexto fue el único que empujó en el caballo con fijeza. El resto se defendieron y algunos llegaron a repucharse en el castigo.

Los picadores creerían que la plaza no merecía la pena hacer la suerte con decencia y profesionalidad. Juan Antonio Carbonell destacó en el sexto, de nombre Chumbero, al masacrar a su enemigo con saña en las dos entradas. Seguro que no le quedara ningún cargo de conciencia y volverá a vestirse de luces. Los toreros de plata ofrecieron más sombras que luces. Chumbero también tuvo que soportar la entrada de los rehileteros en seis ocasiones y para dejar 4 palos pero ninguno cayó en su sitio. Para eso hay que cuadrar y asomarse al balcón, y eso fue lo que no hicieron. El morrillo del pobre animal daba pena verlo. En las luces se tuvieron que desmonterar Manuel Macías en el cuarto y Venturita en el quinto.

Pero no terminó con esto el suplicio del encastado Chumbero. En el último tercio se encontró con la muleta de Emiliano Ortega, un novillero muy verderón que se anunciaría por si la suerte le era favorable pero… Como iba acompañado de una cuadrilla incompetente a todas luces y bajo los focos de la acogedora plaza, el novillo llegó al último tercio avisado, distinguiendo al torero y al engaño. Así que tuvo que dedicarse a quitarle las “moscardas” y ofrecer el último recitar de la tarde recibiendo seis pinchazos cuando intentó la suerte suprema y al final acabar con la vida de su enemigo de un golletazo infame. El novillo ante tal despropósito se echó cuando nadie lo esperaba. Un detalle, el utrero terminó con la boca cerrada. En el tercero no llegó a fijar las zapatillas en la arena en ningún momento de la faena de muleta solo ofreció trapazos y con una falta total de colocación. Alguien debió decirle que a este ganado no se puede citar colocado en la oreja del novillo.

Daniel Pérez que se encontró en su primero con Colegial, que mostró mansedumbre en el caballo y fue muy mal picado. En la muleta le faltó mando para vencer las dificultades que le presentó el utrero. Anduvo toda la faena perdiéndole pasos y mostrando solo pundonor. Con este ganado hay que estar más firme. Recibió al cuarto, de nombre Casasucia, con unas ajustadas verónicas. Con la muleta y ante un burel que descolgaba en sus acometidas, el torero no encontró el temple por el pitón derecho. Por el castigo recibido en varas, el animal comenzó a quedarse corto y el torero porfiando por conseguir lo imposible, eso sí, perdiendo pasos, donde la ligazón no entraba en su toreo.

Al quinto de la tarde de nombre Chismoso, lo recibió Alberto Donaire con una muleta que mostró maneras. Lo intentó por el derecho con disposición pero le  falto temple. Al natural mostró detalles que dejó en los aficionados la huella para no perderle la pista a este riojano de Calahorra, tanto por ambos pitones tuvo detalles del toreo rematado en la cadera, ante un novillo que recibió un fuerte castigo en el caballo y mostró mansedumbre en la pelea. El primero de su lote, también de nombre Colegial,  lo castigó el piquero trasero y apretando el castigo, el animal se repuchó en momentos de la pelea. El novillo transmitió muy poco en la muleta, pero el torero también mostró precauciones. En cuanto le abría la puerta con la muleta el animal buscaba el refugio de las tablas y el torero no tuvo la habilidad de mantenerlo en los medios.

©Pepeíllo.

domingo, 6 de septiembre de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de novillos.

“Calor, mucho calor, una estocada de Adrián Centenera, algunos detalles de Andrés García en el sexto y muchos avisos. Nada más.”

Seis utreros de distintas ganaderías, Guadajira, La Machamona, Chamaco, José González, Ángel Luis Peña y José Cruz. La empresa se sigue superando en lo esperpéntico, claro. El cartel dejó mucho cemento en los tendidos. El de Jiménez Pasquau anunciado por la empresa, fue sustituido por el de José Cruz. Todos con romana de toros de figuras. El quinto fue devuelto y en su lugar apareció el primer sobrero de El Cotillo, que también fue devuelto, lidiándose el segundo sobrero de Couto de Fornilhos. Los tres novilleros hicieron su presentación en Las Ventas. Los tres se olvidaron de torear de capote.

Terna:

Adrián Centenera. De catafalco y oro. Estocada atravesada tirándose por derecho. Aviso. Saludos. En el cuarto dos pinchazos y estocada habilidosa, entre estos desajustes con el acero, recibió un aviso. Silencio.

Tomás González. De purísima y oro. Estocada arriba tras aviso. Recibió el segundo aviso. Se libró  que lo devolvieran a los corrales. Silencio. En el quinto pinchazo delantero saliéndose descaradamente de la suerte, media y 4 descabellos. Silencio.

Andrés García. De azul pavo y oro. En el tercero aviso tras dos pinchazos, el segundo bajo, que valió. División de opiniones cuando saluda. En el sexto media caída y 9 descabellos, con aviso incluido. Silencio.

Presidente: D. Pedro Fernández Serrano.

No se arrugó el presidente y envió dos novillos a los corrales por no reunir condiciones para la lidia. Tuvo que enviar 6 avisos a los toreros por pesados.

Suerte de varas:

Este colectivo sigue en su línea, picando trasero como norma y tapándole la salida a los novillos. Luciano Briceño se permitió hacer la carioca al cuarto. Quedó la duda si al quinto lo inutilizó el picador.

Cuadrillas.

Cumplieron, nada más. Ninguno destacó y algunos se aliviaron en el tercio de banderillas. Hubo muchos capotazos como signo de mala lidia.

Crónica.

Lo bueno de la tarde: No hubo ningún “Viva España”. Pero en esta ocasión los pesados fueron los novilleros. Excepto el quinto que después de dos devoluciones debió tener compasión de los espectadores y abrevió su labor. El resto apuraron hasta el aburrimiento. Esta es la fiesta actual, que desde los burladeros, personas que no triunfaron en este noble arte, se permiten enviar mensajes a los toreros para que continúen sus insulsas faenas recibiendo avisos sin sentido. ¡Las faenas de muleta de cinco minutos!, todo lo demás sobra. Es lo que deberían enseñarles en las escuelas taurinas. A ver si se enteran de una vez estos “próceres” vestidos de plata y apoderados. Ayer, sin ir más lejos, 2 horas 45 minutos duró el calor.

El único que mostró algunas maneras fue el mejicano Andrés García, rematando los muletazos para dentro en el sexto. Le tocó en suerte Principal, que no fue castigado en varas. Con la muleta lo sacó a los medios con muletazos por bajo que llegaron a los tendidos, interpretó el toreo en redondo sin templanza, pero por el izquierdo dio una tanda que fue lo más vistoso de la tarde. En el tercero se enfrentó a Romano, un burel que manseó en el caballo haciendo una fea pelea. Con la muleta lo recibió por estatuarios desde el anillo rematados con un bonito pase de trinchera. Lo intentó por el derecho y el izquierdo pero su toreo no caló en los asistentes. El novillo se dejó torear con nobleza, pero la muleta del matador lo interpretó de manera equivocada.

Abrió el cartel Adrián Centenera con Jabasolo, un novillo que salía suelto del percal y que no se entendió con el picador de turno. Lo picó trasero limitándose a sujetarlo y el animal no llegó a emplearse. En el último tercio se encontró con la muleta del torero de Madrid, que en el toreo en redondo más parecía que dibujaba líneas rectas con una evidente falta de colocación. Al intentarlo al natural tampoco consiguió acoplarse. Volvió con la derecha con la intención de buscar el aviso, a la vez que se ponía pesado. En el cuarto se encontró con Alabastrero que en el caballo empujó sin fijeza y el picador se limitó a sujetarlo. Cuando el burel se encontró con el trapo rojo comenzó a soltar la cara por el pitón derecho poniendo en apuros al matador, que no encontró el temple para reducir las complicaciones de su enemigo. Lo intentó por el izquierdo pero la sosería del utrero, hizo que su labor no brillara como sería su deseo, recibiendo por ello otro aviso.

En segundo lugar se lidió Jaquetón, que se encontró con el capote de Tomás González y que al no ofrecerle recorrido tuvo que sacarlo a los medios. En el caballo tanto el novillo como el picador tuvieron su lucimiento, aunque el animal empujó con un solo pitón en la segunda entrada al caballo. En el último tercio lo recibió con muletazos por alto a dos manos. Dio una tanda con la derecha rematada para dentro, continuando por ese pitón en un toreo con altibajos. Cuando lo intentó por el izquierdo le faltó colocación y temple y le sobró pico. Prolongó la faena y el animal se cansó de tanto toreo moderno y pesado. En el quinto tuvo que lidiar un segundo sobrero de Couto de Fornilhos que al no ser parado de salida, se marchó al picador de reserva que le tapó la salida y se defendió en el castigo. En el último tercio al animal le molestaba el trapo rojo, no se desplazaba en las acometidas y el torero tampoco lo vio claro, limitándose a dar trapazos y medios pases. Tampoco lo vio claro por el pitón izquierdo y decidió tomar el acero.

©Pepeíllo.

jueves, 27 de agosto de 2026

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros nocturna.

“Otra orejita de la presidencia”

Se lidiaron seis toros de la ganadería de Pedraza de Yeltes, dos cinqueños, 1º y 6º y cuatro cuatreños. Bien presentados y con romana que ante un cuarto de plaza mostraron un juego variado, destacaron el segundo, con casta, tercero y sexto. El quinto dio en la báscula 720, marcando un posible récord en el peso de un toro en Las Ventas. Dicho queda para los amantes de los datos.

Terna:

Francisco José Espadas. De marino y oro. En el primero pinchazo perdiendo la muleta, media baja (con protestas) y dos descabellos tras aviso. Silencio. En el cuarto dos pinchazos y estocada desprendida. El toro se echó después de 4 descabellos y de un aviso de la presidencia. Silencio.

Joaquín Galdós. De gris difuminado y azabache. Aviso tras estocada habilidosa. El animal tardó en caer. Saludos. En el quinto pinchazo, metisaca, media caída y descabello. Silencio.

Cristian Parejo. De rosa palo y oro. En el tercero estocada atravesada y desprendida y cuatro descabellos tras un aviso. Saludos. En el sexto pinchazo hondo en la suerte contraria y estocada. Oreja.

Presidente: D. Pedro Fernández Serrano.

No estuvo acertado el Señor Presidente manteniendo en el ruedo al inválido cuarto, perjudicando al torero, a los presentes y a la fiesta. Los aficionados que pagaron su entrada le recomendaron, muy educadamente, que abandonara el palco. Por tanto, el empresario se encontró con un regalo en los corrales. Concedió un trofeo en el sexto después de un pinchazo y una petición que no fue mayoritaria. ¡Para que están las vueltas al ruedo!

Suerte de varas:

Destacó en el quinto, por lo mal que hizo su labor, el picador Francisco Javier Fernández. Primero marró y después picó muy mal, recibiendo la queja de los aficionados. El resto de sus compañeros, un puyazo trasero en el segundo, tapándole la salida y el tercero fue recibido con un castigo en los bajos.

Cuadrillas.

Los toreros de plata cumplieron en general Mereció desmonterarse Iván García al banderillear al primero, colocando un extraordinario segundo par, pero el matador se olvidó de darle permiso.

Crónica.

Los tres toreros mostraron disposición ante un ganado de distinto comportamiento, donde el lote de Christian Parejo, dio mejor juego. Ninguno dio la oportunidad de lucimiento con el capote y algunos buscaron la salida al aparecer en el ruedo. El torero de Chiclana de la Frontera, Christian Parejo, se encontró en el tercero de la tarde con Bello, un animal de bella lámina, que se empleó lo justo en el caballo dejándose pegar y que llegó a la muleta con un buen pitón derecho, pero el torero confundió la calidad por la cantidad, citando fuera de cacho y ofreciendo ventajas que no solicitaba la afición. Por el pitón izquierdo no llegó a ajustar su muleta a las embestidas de su enemigo, repitiendo la falta de colocación que mostró en el toreo en redondo. Lo que no se le pudo negar fue la voluntad ofrecida en su labor. El sexto, hizo una fea pelea en el caballo, defendiéndose en el primer puyazo y el segundo fue de trámite. En el último tercio Parejo lo sacó a los medios ajustando la embestida de Resistente a la pañosa, en el toreo en redondo el animal le mostró sus credenciales de encastadito y el torero tuvo que tirar de disposición y valentía para dar una tanda de redondos sometiendo a su enemigo con la muleta barriendo el albero y aguantando con firmeza las acometidas del burel. El público se entusiasmo con la disposición del matador y el toro estuvo pidiendo guerra hasta los últimos momentos de la lidia. El acero le privó de trofeos de más peso que el obtenido.

Francisco J. Espadas recibió a su primero, también Bello de nombre y de estampa, de capote pero el animal se lo tomó a mal y no se desplazaba en los envites, mostrando algo de blandura en sus movimientos. En el caballo se empleó en la primera vara pero perdió las manos y la segunda fue de trámite. Con la muleta mostró nobleza por el pitón derecho y el torero de Fuenlabrada tuvo que limitarse a cuidarlo con muletazos a media altura y perdiéndole pasos para no obligar al animal. Lo intentó al natural pero por ese pitón no tuvo recorrido, quedándose en la suerte poniendo en aprietos al matador, pero el torero no se arrugó, mostrando buenas intenciones y maneras en la medida que le permitió su enemigo. En el cuarto se encontró con Resistente, un animal que debió tomar el camino de los corrales debido a la escasez de fuerzas y eso motivó que la suerte de varas y la labor del torero quedaran oscurecidas por la mala decisión del palco. El único quite lo llevó a cabo Espadas por tafalleras en el tercero de la noche.

Hurón cayó en suerte del torero peruano Joaquín Galdós. Un animal de preciosa lámina y con una cara con dos puñales, sobre todo el derecho. Después de buscar la salida al aparecer en el albero, el torero intentó meterlo en el capote pero el animal no se empleó. En el caballo tampoco mostró ninguna virtud de bravura, repuchándose en la primer entrada. Con la muleta el torero limeño lo sometió por bajo y el toro pudo mostrar su exigencia. Dio una tanda de redondos con mando llevando sometida la casta de su enemigo. El animal continuó empleándose y el torero también, pero por el pitón izquierdo el “pedrazadeyeltes” comenzó midiendo las embestidas y el torero desistió jugársela por ese pitón, continuando por el derecho, pero la labor ya estaba hecha. El quinto un ejemplar de 720 kg. y de nombre Potrillo, le costó desplazarse en el capote. En el caballo recibió un mal trato en la primera vara y en la segunda el picador se agarró arriba y el toro empujó con fijeza metiendo los riñones. En los primeros compases del último tercio, el matador lo sometió por bajo pero no debió gustarle esa oferta y comenzó defenderse, obligando al torero a abreviar su labor.

El coso quedó vacío y los asistentes alejándose de la baja temperatura que acompañó al último festejo nocturno.

©Pepeíllo.

sábado, 15 de agosto de 2026

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. Corrida de toros nocturna.

“Las verónicas de José Garrido y nada más”

En tarde fresca y con amenaza de lluvia se anunciaron seis toros de Arauz de Robles, ganado de distintas procedencias. Bien presentados y con romana, dos cinqueños, todos aplaudidos de salida. Pero fue un fiasco ganadero. Al primero se le homenajeó su comportamiento con aplausos en el arrastre, lo contrario que a sus cinco hermanos de camada, que fueron pitados en el arrastre. El torero murciano, Antonio Puerta confirmó la alternativa con 35 años.

Terna:

Javier Cortés. De blanco y oro. En su primero metisaca, y media arriba que fue suficiente. Silencio. Dos pinchazos sin soltar y media estocada saliéndose descaradamente de la suerte. Silencio.

José Garrido: De verde y azabache. Media muy baja, intentaron levantar al toro para entrar a matar de nuevo, pero no lo consiguieron. Silencio. En el quinto bajonazo infame protestado. Silencio.

Antonio Puerta. (Confirmación). De blanco y oro. Pinchazo arriba y estocada algo trasera que valió. Aplausos de sus paisanos. Pinchazo sin soltar en la paletilla y estocada baja y descabello. Silencio.

Presidente: José A. Rodríguez San Román.

Cambió el tercio en el primero con dos entradas al caballo y debió haber entrado de nuevo. El animal quedó crudo para la muleta.

Suerte de varas:

Todo salió según lo previsto de los montados. Salvo en el quinto que Romualdo Almodóvar marcó arriba el castigo. Los demás picaron trasero, a Carlos Prieto de le fue la vara en el segundo y le arreó en la paletilla. Antonio Prieto, “el amigo de Palha”, y él sabe por qué, fue el único que se permitió taparle la salida al cuarto. Lo llevará en los genes. Lo que los aficionados no entendemos es como se sigue vistiendo el treje de luces este montado.

Cuadrillas.

Cumplieron en general, algunos en el tercio de banderillas no mostraron la profesionalidad que implica vestirse de luces. En el segundo cerraron mucho al toro y Pablo Gallego pasó apuros para salir de la cara del toro, tuvo que tomar el olivo, pero lo tomó con profesionalidad.

Crónica.

Posiblemente Antonio Puerta recordará esta tarde por muchos motivos. Confirmó la alternativa, se sintió arropado por espectadores que le solicitaron un trofeo en el toro de su alternativa, y lo más importante, le tocó en suerte Carpintero, un buen toro, el único del encierro que ofreció la posibilidad de triunfo. Pero… Comenzó sometiendo a su enemigo por bajo con muletazos que auguraban faena de altura, pero cuando comenzó a citarlo por el pitón derecho, lo hizo escondiendo la pierna contraria, haciendo un buen uso del toreo moderno, sin llegar a rematar los muletazos para dentro. El animal noble, con recorrido en sus embestidas y con transmisión a los tendidos, acudió también a la muleta en el toreo al natural, pero el de Cehegín no consiguió acoplarse. El sexto fue otra historia y muy distinta. Hasta el nombre no encajaba en un animal de esta belleza, Chistorrón. De entrada dio un recital de mansedumbre en la suerte de varas y cuando llegó al último tercio mostró poca entrega en la pelea y la muleta del torero menos, y con medios pases trató de salir de lo poco que pudo ofrecer a los tendidos.

Tanto Javier Cortés y José Garrido, vinieron dispuestos a ofrecer lo que el ganado les ofrecieran, pero solo pudieron mostrar su voluntad. A estos dos toreros hay que verlos de nuevo. El primero del lote de Cortés se llamó Venganza, Y si que se vengó el animal. En el caballo cumplió dejándose pegar, pero con la muleta en la mano el madrileño sometió por bajo al manso sacándolo a los medios. Lo pasó por el pitón derecho pero Venganza no se entregó y por el izquierdo se limitó a defenderse con muestras evidentes que solo buscaba que aquello terminara cuanto antes. Su segundo atendía por Mesonero. Fue un manso peligroso, mostrando en el caballo una evidente mansedumbre. Un desagradecido animal, criado a cuerpo de rey. No se podía pedir más, en la muleta se limitó a medir las embestidas colocando la voluntad del torero en un dilema, que resolvió quitándole las moscas y tomando el acero.

Pero quedaba el mejor momento de la tarde, breve, pero como dice Mila, “intenso”. Fueron cuatro, cinco, seis verónicas, no recuerdo, templando y moviendo los brazos, pasándose al toro por el fajín, como pocas figuras lo hacen y llevándolo embebido en el capote. Los “olés” resurgieron del sentimiento de los aficionados. Qué pena que los “isidros” y los “aficionados de feria”, se quedaran en sus casas. Así recibió José Garrido a Mestizo. En el caballo dio muestras de mansedumbre, hecho que refrendo cuando llegó a la muleta y vio que tenía que someterse por bajo en la pañosa del pacense. "Las cañas se volvieron lanzas”, y el animal fue bronco en sus embestidas y necesitó una muleta poderosa, de las pocas que hay hoy, por no decir ninguna. Garrido mostró voluntad pero no fue suficiente para doblegar a su enemigo. En quinto lugar apareció por chiqueros otro “Chistorrón”. El picador lo trató de manera correcta, marcando el castigo arriba, pero el burel no se empleó en el castigo y llegó a salir suelto de la pelea. El matador lo recibió de muleta con unos ayudados por alto muy toreros, pero Chistorrón no debió enterarse, y después de fijarlo en la boca de riego, dándole categoría de bravo, el animal se limitó a soltar la cara en los remates de los muletazos voluntariosos que le ofrecía Cortés como peligroso manso. Al natural le costó al madrileño acoplar su muleta a las dificultades que le ofreció Chistorrón. ¡Vaya nombrecito. Para el recuerdo!.

©Pepeíllo.