domingo, 21 de mayo de 2023

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 11ª de feria. Corrida de toros

“Buena corrida de Ricardo Gallardo”

Se lidiaron 6 toros de Fuente Ymbro, de procedencia Jandilla. Bien presentados y exigentes, que ofrecieron en general buen juego, poniendo el triunfo a disposición de los toreros. 

Terna:

  • Adrián de Torres. De rosa palo y oro. Estocada baja recibiendo tras aviso. Vuelta al ruedo tras petición. Estocada habilidosa arriba tras aviso. Silencio.
  • Juan Leal De azul pavo y oro. Sartenazo de primeras clase y descabello. Silencio. Se tiró a matar a ley y consiguió una estocada tendida tras aviso. Saludos desde la tronera.
  • Leo Valadez. De verde y oro. Estocada desprendida tirándose sobre el morrillo. Oreja. Estocada al rincón de Ordoñez. Silencio

Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez: El presidente estuvo en su sitio al no conceder un trofeo a Adrián Torres en el primero. No hubo petición mayoritaria ni la labor del torero estuvo a la altura. En el sexto cambió el tercio con dos entradas al caballo, dejando a los aficionados con la ganas de ver otro puyazo. Ante la vulgaridad que se está produciendo en esta bella suerte, todos nos merecíamos otra entrada al caballo. .

Cuadrillas y otros.

La tarde anunciaba lluvia y tras un amago al comienzo del festejo, la necesaria lluvia no hizo su aparición. El coso registró una buena entrada. Del cartel se cayó el granadino El Fandi por problemas físicos y fue sustituido por Adrián Torres.

Los toreros de plata se lucieron tanto en la lidia como en el tercio de banderillas. Curro Javier fue aplaudido lidiando al primero y tuvo que desmonterarse en el cuarto y Marc Leal lo hizo en el segundo, ambos en el tercio de banderillas. Rafael González estuvo muy aseado en la lidia del sexto. Sus compañeros brillaron a un buen nivel. Es lo que tiene sentir la profesión y el respeto a la fiesta.

Comentarios:

Leo Valadez vino a triunfar y casi lo consigue. En el primero de su lote, de nombre Tasmallo estuvo a la altura de su enemigo. El animal manseó en el caballo saliendo suelto en la pelea que mantuvo con el montado. Se vino arriba en la muleta y el torero mejicano realizó una faena de menos a más. Comenzó con redondos limitándose a acompañar las embestidas de su enemigo, pero ante la crítica de los aficionados, ajustó la colocación y a bajarle la mano, consiguiendo redondos más ajustados. Al natural no anduvo fino, metiendo el pico y su enemigo tocándole la muleta en los remates. Levantó de nuevo la faena con la derecha templando una tanda que arrancó los olés de los tendidos. Remató su labor con unas manoletinas de hinojos. Se tiró a matar jugándosela y el público premió su labor con un trofeo. En el sexto el “gallardo” de nombre Ibicenco, un manso encastado que empujó en el caballo se rajó en el último tercio, pero la disposición del torero se mereció otro resultado. Lo intentó pero no tuvo nada que hacer con un toro que no ofreció ni un muletazo.

Por su parte Adrián Torres le sobró corazón y le faltó cabeza. Su primero de nombre Mimoso apretó en el caballo pero fue mal picado, volvió al relance pero no fue castigado ni tampoco en la segunda entrada. Se lucieron en quites tanto Adrián Torres como Juan Leal. A mi entender el animal quedó algo crudo. Lo recibió con unos estatuarios sin rectificar terrenos, pero cuando intentó el toreo en redondo comenzaron a aparecer las carencias de temple y mando al no bajarle la mano, rematando los muletazos por arriba y tocándole la muleta. El animal se fue imponiendo en la pelea y cuando lo intentó al natural el torero estuvo muy dispuesto pero eso no le bastó ante las exigencias de su enemigo. El toro se fue quedando sin recorrido y después de avisarle en varias ocasiones y en un descuido del torero, se lo llevó por delante sin más consecuencias que el revolcón. El matador fue perdiendo la oportunidad que le ofreció Mimoso. Su segundo, de nombre Patrullero, empujó en la primera entrada al caballo pero en la segunda fue castigado trasero y no se empleó. El manso a pesar de rodar por la arena en los primeros lances de la faena, se vino arriba y de nuevo la falta de oficio le privó la oportunidad que le dio su enemigo, acudiendo a todas las citas pero las carencias anteriores, le privó estar a la altura que exigía su enemigo. Fue una pena ante su necesidad, que se dejara ir dos toros que le pusieron en bandeja el triunfo.

En segundo lugar salió Sacacuartos I, un animal que comenzó midiendo las embestidas en el capote de Juan Leal, en el caballo metió los riñones y el picador midió el castigo. Fue un tercio muy emocionante. Después del brindis el torero recibió al burel de hinojos pero el animal no estaba para ese lucimiento, el toro necesitaba que el torero francés le pudiera y después, intentara torear. Pero nada de esto se cumplió, el toro no regaló ninguna embestida y la muleta del matador no anduvo, ni fina ni poderosa, solo mostró disposición en jugarse la vida ante un exigente animal. El quinto de nombre Sacacuartos II, se dejó pegar en el caballo sin ningún resalte añadido. En esta ocasión tanto la disposición como la muleta de Leal utilizaron las ventajas del toreo moderno, y el animal no se mereció ese trato. En las embestidas le hacía el avión, pero el francés no se interesó en el ofrecimiento. Alguien le recordó que estaba en Madrid, pero al torero seguramente le habían confundido de plaza. Es una de las explicaciones posibles. A mi entender, el toro dejó al descubierto al torero. Suele ocurrir algunas veces cuando el ganado ofrece oportunidad a través de la casta y la bravura y que los toreros no saben aprovechar.

Lo dicho, en esta ocasión Ricardo Gallardo cumplió en Madrid. Gracias ganadero.

©Pepeíllo.

viernes, 19 de mayo de 2023

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 9ª de feria. Corrida de toros

“Rebajas a precio de lujo”

Se lidiaron 5 toros de Jandilla y uno, corrido en 6º lugar, de Vegahermosa de la misma procedencia. Bien presentados y parejos, en general mansos, blandos, sin casta y ni gota de bravura. En una palabra, para toreros de figuras. No se puede pedir más a estos empresarios y apoderados. Varios de ellos no rodaron por la arena porque no se emplearon, los cuales fueron protestados. Se libró de la mediocridad el cuarto al que desorejó Sebastián Castella.

Terna:

  • Sebastián Castella. De blanco impoluto y plata por su reaparición. En el primero estocada. Silencio. En el cuarto estocada. Dos orejas. Salió por la puerta grande. .
  • J. M. Manzanares De marino y oro. En el segundo sartenazo de lujo. División de opiniones cuando saluda. Pinchazo y estocada caída. Silencio.
  • Pablo Aguado. De sangre de toro y oro. Media estocada arriba que vale silencio. Cuatro pinchazos y dos descabellos tras aviso. Silencio.

Presidente: D. Eutimio Carracedo Pastor. Conocido por la afición venteña por otros hechos recientes. No estuvo afortunado, permitió la lidia de los tres primeros toros, tres inválidos, privando del lucimiento a los toreros que les correspondieron en suerte e hiriendo a los aficionados en su lucha por la integridad de la fiesta y a los espectadores que llenaban el coso. Son las reglas que rigen en el palco, pero ¿quién las impone?

Cuadrillas y otros.

Tarde de temperatura agradable donde se colocó de nuevo el cartel de no hay billetes. Los toreros de plata cumplieron en su labor y el público pudo disfrutar de los pares de banderillas, suerte donde se lucieron varios de los miembros de las cuadrillas.

Comentarios:

Ganado y toreros de lujo pero lo que ofrecieron fue de autentico saldo. Castella se salvó al encontrarse con Rociero, un animal que no se empleó en el caballo y salió suelto de la pelea que le ofreció el montado. Un toro, lidiado en cuarto lugar, que le ofreció al torero francés levantar el vuelo de la tarde y desarrollar el toreo que manó de su muleta y de paso abrir La Puerta Grande. El animal perdió las manos al someterlo en los primeros compases de faena, pero se vino arriba, metiendo la cabeza de lujo y el matador aprovechó, tanto en el toreo en redondo como al natural, para ofrecer a los tendidos lo único que justificó los precios que tuvieron que abonar, tanto en taquilla como en la reventa. Los pañuelos adornaron los tendidos hasta que el presidente, calificado por triunfalista, puso sobre el palco los dos pañuelos blancos. Misión cumplida, dirían muchos espectadores. En su primero se encontró con un animal de bajo saldo pero que también se pagaría como de alta crianza, que en cuanto lo sometía perdía las manos.

Lo demás fue de saldo pero como dije, a precio de lujo. Manzanares, El fino torero alicantino, definido así por quien le ha interesado venderlo como torero de alta escuela, se encontró en su primero un toro que mostró desde el inicio un grado de invalidez impropio de un toro de lidia, pero, el fino torero alicantino lo aprovechó para ofrecer con su muleta las ventajas que atesora como oro en paño, y venderlas a precios desorbitados. Al quinto lo recibió con un capote que parecía una manta, intentó estirarse pero su intento se diluyó al no acoplarse a su enemigo. El burel en el caballo se defendió y en la segunda vara recibió un picotazo sin emplearse. En el último tercio el animal perdió las manos al segundo embroque con el fino torero alicantino, mostrando a continuación lo poco que podía ofrecer a la figura del toreo, que la única virtud que tuvo fue la brevedad. Iba a cobrar lo mismo..

Pablo Aguado entró también en el grupo de las rebajas pero a precios de alto nivel taurino. Su primero, un inválido que el presidente mantuvo en el ruedo, él sabrá por qué, intentó someterlo con la muleta, pero el animal respondió perdiendo las manos. El presidente se sentiría muy satisfecho del resultado y el empresario haciendo caja. Su faena la basó en cuidar a su enemigo, pero no bastó. Trató de justificarse al natural pero no consiguió levantar las ilusiones que los espectadores habían puesto en él. El sexto fue un ejemplar de la ganadería de Vegahermosa, de procedencia Jandilla. Un toro que blandeó en el caballo y llegó a la muleta con complicaciones. El sevillano trató de templar las cortas embestidas que le ofrecía su enemigo, prolongando el intento con el fin de sacar algo de donde no lo había. No anda fino el torero, esperemos que salga de este bache, ya que las oportunidades igual que llegan, se marchan y es un torero que la fiesta lo necesita.

©Pepeíllo.

jueves, 18 de mayo de 2023

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 8ª de feria. Corrida de toros.

"A Miguel y Ángel por su incipiente afición" 

“Otra tarde plomiza.”

En el octavo festejo se corrieron toros de Alcurrucén, en la línea de Rincón. El ganado toledano, de justa presentación, se dejó en las fincas de Toledo lo que se puede esperar de un toro de lidia, la casta, la bravura e incluso la mansedumbre, si esta ofrece espectáculo. En el caballo tomaron la primera vara, en la segunda salían huyendo al sentir el hierro.

Terna:

  • José Antonio Morante de la Puebla. De. Azul celeste y oro. Estocada caída y atravesada. Silencio Pinchazo y estocada al rincón de Ordoñez. Aplausos.
  • Julián López, “El Juli” De verde botella y oro. Pinchazo y descabello. Aplausos. (Hay que matar por arriba, D. Julián). Tres pinchazos y estocada desprendida. Saludos desde el tercio.
  • Tomás Rufo: De gris plomo y oro. Pinchazo sin soltar y estocada trasera y caída tras aviso. Silencio. Estocada saliéndose de la suerte. Silencio.

Presidente: D. José María Fernández Egea. Sin problemas en sus funciones.

Cuadrillas y otros.

Con un lleno y el cartel de no hay billetes, se celebró la octava corrida de la feria. En el tercio de banderillas del sexto se tuvo que desmonterar Fernando Sánchez. Un torero de plata que siempre encuentra toro.

Finalizado el paseíllo los rayos de sol del tendido 7, iluminaron unas pancartas reivindicativas por el bien de la seriedad y el rigor de la fiesta. Esperemos que los que tienen facultades para hacerlo tomen buena nota de lo que le interesa a la fiesta y no a los participantes.

Comentarios:

Lo dicho, tarde plomiza de toros y de toreros. El ganado de Alcurrucén salió al ruedo venteño con la intención de no molestar a las figuras y cumplieron a la perfección su cometido, algunos se dejaron torear, otros ni eso Una verónica y un muletazo fue el bagaje que ofreció Morante al público que abarrotó el aforo de Las Venta en el cuarto de la tarde. Tampoco el animal estaba para más. En el que abrió plaza se pagaría un “Potosí” por él, Los Lozanos son buenos negociantes, pero su juego no valió un duro, en cada muletazo desparramaba la vista a los tendidos y el maestro de Puebla del Rio poco pudo ofrecer a la parroquia venteña. Así no se levanta una fiesta con evidentes señales de podredumbre. Los espectadores no fallan, pero si los profesionales, que ofrecen espectáculos deprimentes con toritos de esta catadura. El Juli, en el primero de su lote mostró la profesionalidad y el oficio de sus años de matador de toros, pero tuvo que inventarse un toro y el olor a triunfo impregnaba el ambiente, pero falló a espadas y su labor tuvo que corresponder a los aplausos generosos del público triunfalista que colmaba los tendidos. Lo de inventarse un toro creí que había pasado a la historia con un torero que mandó en su día, pero pude comprobar que sigue vigente. En su segundo, un torito que iba y venía como un muñeco de feria, le sacó una faena que si no hubiera fallado con la espada estaríamos hablando de un triunfo apoteósico, digo yo. El público tenía ganas de justificar su asistencia, para poder narrar la épica que el madrileño había ofrecido, para su entender, claro. Más seriedad señores con este público, que a pesar de su ignorancia, deja sus dineros en taquilla para el abuso y disfrute de los gestores y participantes de estos espectáculos. Tomás Rufo en su primero llevó a cabo una faena de ajustes y desajustes ante un animal que le ofreció el triunfo, pero el torero de Talavera de la Reina no aprovechó. El sexto, fue un animal que no transmitió nada a los tendidos pero el torero debería haber mostrado más disposición y como dije podía haberse inventado otro toro, ya que el ganado trajo otra tarde gris, estábamos necesitados de inventos y en esta ocasión el joven torero perdió la oportunidad.

No dio más la tarde, y en resumen, ni toros ni toreros,. Así no se levanta una fiesta si esa es la intención, que dudamos que sea el fin.

©Pepeíllo.

miércoles, 17 de mayo de 2023

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 7ª de feria. Corrida de novillos

“Tarde variada”

En el séptimo festejo celebrado se lidió una novilla de Los Maños, encaste Santa Coloma, de variada presentación y de juego, pero hubo bravura y casta hasta un novillo de justa presentación pero que trajo en jaque a los toreros. El juego ofrecido en el caballo fue variado pero no dejó indiferente a nadie.

Terna:

  • Diego García. De burdeos y oro. Dos pinchazos, aviso, estocada que hace guardia y tres descabellos. Silencio. Pinchazos, estocada perpendicular que escupe, pinchazo, aviso y dos pinchazos de regalo. Silencio.
  • Christian Parejo De blanco y plata. Aviso, dos pinchazos metisaca, 2º aviso y estocada que le libró del trago de la devolución a los corrales. Silencio. Pinchazo y estocada trasera, aviso y dos descabellos. Aplausos.
  • Mario Rivas: De azul noche y oro. Dos pinchazos y estocada atravesada, aviso. Silencio. Pinchazo, estocada perdiendo la muleta y seis descabellos. Silencio.

Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez. Sin complicaciones en su labor, pero debería tomar nota, en la medida de sus posibilidades, de los mensajes que los aficionados le transmitieron al palco a través de las pancartas que lucieron al sol del tendido 7, en las que manifestaban la exigencia de “Palcos exigentes” y “Fuera del Palco”, ya que no hacen caso a sus demandas por vías oficiales.

Cuadrillas y otros.

Mario Navas sustituyó a Marcos Linares y Christian Parejo hizo su presentación..

Comentarios:

La novillada fue un crisol de variedades. Como, el ganado encastadito, variado en presentación y los aficionados exigiendo palcos serios y rigurosos. Los que vestían el traje de plata fueron variaditos en sus labores: A la vergüenza que pasó este panfletista que suscribe desde la andanada, viendo parear a “Peones” de plata, algunos con cierta experiencia como Julio López, Gómez Escorial, Juan Cantora, Rafael Plaza, Daniel Duarte, Mario Campillo, supuse que algunos de ellos pensarían en cortarse la coleta al ver lidiar en el segundo y parear en el quinto, donde tuvo que desmonterarse, a Curro Javier y a Vicente Herrera. ¡Una vergüenza!

Me hubiera gustado parar aquí en mi ignorancia, pero no puedo, tengo que decir que cuando salió a la arena la sardinilla del segundo, me dieron ganar de llevármela a casa para cenar. Pero me dije, a esta raspa se la come con capote y muleta Christian Parejo, pero no fue así, a la mansedumbre encastada hay que tenerla mucho respeto. La sardina se llamaba Embajador, y acudió al caballo con tranco y fue mal picado y empujó en el primer puyazo. En el segundo lo dejó el torero de lejos y el animal acudió al montado, el piquero marró y el novillo se defendió en la pelea. En banderillas puso firme a la cuadrilla, nadie cuadró en la cara del toro para colocar un digno par, y eso que Curro Javier lidió con solvencia enseñándole a embestir. En la faena de muleta se le coló dos veces al comenzar la faena, cierto que el viento estuvo presente e incomodó al torero, ya que el animal se orientó en la pelea y el matador tuvo que tirar de valentía pero se olvidó de ajustarse a las embestidas de su enemigo, recetándole latigazos y falta de ligazón. El quinto fue un toro de figuras, de nombre Tostadino, que se dejó pegar en el caballo En el último tercio el burel se dejó torear y Parejo dio dos tandas aseadas, algo aliviadas, de redondos pero el novillo se fue quedando sin recorrido y no permitió que el chiclanero desarrollara la disposición que mostró.

Diego García no se ajustó a Secretario II, primero de su lote. El novillo se dejó pegar en el caballo y en la muleta mostró mansedumbre y nobleza. Después de una tanda de ajuste, se colocó donde se alivian las figuras y su toreo careció de calidad sin dejar de mostrar el pico en los cites. Al natural no se sintió torero y volvió con la derecha pero sin convencer. El animal dejo de entregarse en la pelea al no encontrar ningún aliciente en ella. El quinto se llamaba Secretario I, y empujó en una larga vara pero en la segunda salió suelto. Con la pañosa Diego García se dobló con su enemigo con muletazos con temple, continuó con una tanda de redondos pero el novillo buscaba en las tablas el camino de la dehesa. Llegó a desarmarlo pero ante la situación, el público no lo tuvo en cuenta, valorando solo su voluntad.

Por su parte Mario Navas, sustituto de Marcos Linares, lidió en primer lugar a Molinero, un toro en toda regla. Acudió suelto al caballo y en la segunda entrada hizo una fea pelea. En el comienzo de faena lo pasó con muletazos por bajo y continuó por el pitón derecho pero sin ajuste. El novillo al ver la inoperancia del matador en la ligazón comenzó a medir las embestidas y el torero continuó con el monopase, desluciendo su labor. Con Confitero, que se dejó pegar en la primera vara y en la segunda fue castigado en la paletilla, con la muleta el novillo comenzó a presentar dificultades, pero el matador, libre de toda culpa, en lugar de lidiar se fue a por el acero, colocando el punto final a un espectáculo donde los avisos fueron protagonistas de la tarde, solo el sexto se libro de ellos.

©Pepeíllo.

lunes, 15 de mayo de 2023

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 6ª de feria

“Protagonista, el viento”

En la sexta corrida de la feria celebrada el día del Patrón, se corrió una corrida remendada, cuatro toros del hierro de El Parralejo, 3º, 4º, 5º y de procedencia Jandilla y Fuente Ymbro y dos de José Vázquez, 1º y 2º., procedencia Juan Pedro Domecq. Estos últimos habían estado de sobreros con anterioridad en la feria. Bien presentados con cuajo y astifina. El juego fue variado y unido a la mansedumbre, algunos fueron exigentes con la poca casta que presentaron. El tercero y cuarto fueron aplaudidos en el arrastre. En el quinto se oyeron tímidos pitos. Toda la corrida fue cinqueña.

Terna:

  • Miguel Ángel Perera. De verde y azabache. Estocada casi entera tras aviso y 6 descabellos tras el segundo aviso. Silencio.. Cuatro pinchazos, aviso y estocada trasera y caída. Saludos desde el tercio.
  • Ángel Téllez De grana y oro. Un pinchazo y estocada baja acompañada de protestas. Silencio. Pinchazo hondo y descabello Silencio.
  • Isaac Fonseca: De frambuesa y oro. En el toro de su confirmación, pinchazo y estocada caída y tendida tras aviso y 3 descabellos tras el segundo aviso. Silencio. Estocada delantera tras aviso que vale. Aplausos a la voluntad.

Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez. Sin complicaciones en su labor..

Cuadrillas y otros.

El coso venteño registro una buena entrada. Los toreros de plata anunciados fueron de lujo, eclipsando por momentos hasta al viento, protagonista de la tarde. En banderillas se desmonteraron Curro Javier en el segundo, Javier Ambel en el cuarto. Jesús aguado colocó un par en el tercero jugándosela al intentar cuadrar. Ambel dio una lección durante la lidia del segundo.

Comentarios:

Fue una corrida donde el protagonista fue el viento, pero el trapío del ganado y las agujas que lucían como defensa, tampoco dejaría indiferente a nadie. Los toreros tuvieron que luchar con sus enemigos y viendo ondear sus engaños como banderas, y alguno por ofrecer el lucimiento de su labor, a los empresarios para su contratación.

Esto le ocurrió al mejicano Fonseca en el sexto, que al no conseguir lucirse con el toro de su confirmación lo intentó con el sexto de nombre Hostelero, un toro que metió la cara con nobleza en el capote pero el matador no llegó a lucirse. El animal se empleó en el caballo con fijeza y con la muleta el torero quiso jugársela citando de hinojos desde la boca de riego con el pase cambiado y tuvo que repetir la cita al perder la muleta en el embroque y el toro por el impulso rodar por la arena. Continuó citándolo dándole distancia, sacándole una tanda de redondos tragando, pero con ellos se esfumó su ilusión. Al natural no le bajó la mano y su labor careció de firmeza. Una pena que la voluntad del torero no se viera gratificada. El primero de nombre Optimista y al no pararlo de salida, acudió suelto al caballo y derribó, y después se marchó al reserva. En la segunda vara fue picado trasero y con el agravante que acudió casi debajo del peto. Con la muleta el torero se dobló con el manso y continuó con una tanda de redondos faltos de colocación. Lo que hizo por el pitón izquierdo le faltó mando y al no someterlo el animal, se adueño de la pelea. Sólo anoté dos redondos ajustados.

A Perera le tocó en suerte Humilde, que acudió suelto y salió suelto en la primera entrada al caballo y fue castigado bajo. En la segunda vara volvió a entrar suelto y el piquero mostró una falta de dominio del caballo. En el último tercio se pudo comprobar que al toro le costaba acudir a la pelea que le presentaba el torero, que tuvo al viento como enemigo principal. Lo intentó al natural, lo que sirvió para ver que el burel no valía para nada, pero el matador tampoco convenció. El segundo de su lote se llamaba Camillero. El animal se encontró con el viento y el torero, una figura que muchos aficionados se preguntarán, como un matador que utiliza el alivio por sistema, ha llegado tan lejos. Alguna explicación habrá que no llego a comprender. En la segunda vara el toro empujó en el caballo, pero no fue castigado. Con la muleta el extremeño lo intento y llevó a cabo dos tandas de derechazos sin cargar la suerte y rematados para fuera. Lo único que tuvo en su haber fue la ligazón. Perera ya lo conocemos como él nos conoce a nosotros. Sólo le anoté un natural sin aliviarse, y el alivio se le reconoce en otras plazas, en esta, creo que no.

Ángel Téllez continúa sin el sitio que dejó. En el primero se encontró con Levítico, otro cinqueño bien presentado que no fue parado de salida y acudió suelto al caballo y salió suelto, sin recibir castigo. Con la muleta lo recibió con una tanda de dos muletazos ajustados y sin descomponer la figura, pero eso fue todo. Continuó con otra tanda sin ajuste. El animal se iba apagando y cuando lo intentó al natural mostró que había perdido el mando de su muleta, y los muletazos no encontraban el remate que los hace bellos. El quinto se llamaba Marismeño, un nombre ligado a la tauromaquia. En varas derribó las dos veces que acudió al montado. El picador castigó en el morrillo y su labor fue premiada con aplausos. En la faena de muleta el torero se encontró con dos enemigos, el viento y el toro y en este con signos de mansedumbre. y Téllez no encontró el ajuste apropiado en su muleta a las embestidas de su enemigo, pero el manso no quiso pelea y los naturales adolecieron de limpieza, convirtiéndose de nuevo en trapazos. Los aficionados le protestaron, no su disposición, sino su falta de lucimiento.

Torero, los aficionados queremos verte arriba y toreando, y no perdido en la vulgaridad. Mucha suerte.

©Pepeíllo.

domingo, 14 de mayo de 2023

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 5ª de feria

“Un presidente emborronó la tarde”

La quinta corrida de feria encerró en toriles 6 ejemplares de José Escolar, ganadería procedente del Marqués de Albaserrada. Bien presentada en la línea de su encaste y de juego desigual.  El ganadero tuvo que traer cuatro toros de la dehesa al ser rechazados dos  en el reconocimiento. Se quejaba Escolar que la exposición en el Batán, fue la causa de este rechazo. Con esta ganadería la casta volvió a Las Ventas, donde el presidente le concedió la vuelta al ruedo a Cartelero, lidiado en tercer lugar.

Terna:

  • Domingo López Chaves. De sangre de toro y oro. Dos pinchazos y media estocada con aviso. Aplausos. Pinchazo hondo y descabello. Silencio
  • Fernando Robleño De marino y oro. Dos pinchazos, aviso, metisaca, aviso, otros dos pinchazos y dos descabellos. Aplausos. Pinchazo tras aviso y estocada baja que vale. Aplausos.
  • Gómez del Pilar: De caña y azabache. Aviso. Estocada desprendida. Oreja. Dos pinchazos, el puntillero levantó al toro y tuvo que descabellar tras recibir un aviso.

Presidente: D. José Luis González González.

El presidente regaló una vuelta al ruedo al tercero de la tarde sin ver su juego en el caballo. La afición le regaló una bronca al cambiar el tercio sin haberlo castigado en la segunda entrada. Debió devolver a los corrales al sexto de la tarde, un toro que mostró síntomas de invalidez desde que apareció en el ruedo. No se explica que los presidentes continúen llevando un triunfalismo para el mal de la fiesta.

Cuadrillas y otros.

El coso registró casi un lleno. Los toreros de plata no estuvieron a la altura en el tercio de banderillas del quinto. Su labor sirvió para enseñar al toro lo que no debió aprender nunca, hecho que sirvió para que su maestro tuviera problemas en la muleta. Varios peones utilizaron el recurso del sobaquillo

Comentarios:

La casta de los escolares volvió a Las Ventas. La tarde comenzó y terminó con casta, pero el presidente concedió la vuelta al ruedo al tercero de la tarde, de nombre Carcelero, sin ver su juego en el caballo. Esta muestra de triunfalismo perjudicó a todos, incluso al ganadero.

A Carcelero el picador Juan Manuel Sangüesa lo castigó trasero en la primera entrada y salió suelto, y en la segunda se limitó a marcar el castigo. El toro perdió la vaina del pitón izquierdo. En el último tercio Gómez del Pilar fue poco a poco ajustando la faena a su enemigo, logrando unas tandas de derechazos acompañados de olés. Un descuido del matador hizo que el toro lo arrollara, se recuperó y volvió a ofrecer una tanda de naturales ayudándose, rematados con tres redondos que pusieron los pelos de punta a los aficionados. El sexto, bonito de lámina y de nombre Amado, que buscó la puerta de salida a la vez que mostraba signos de debilidad Fue cuidado desde el inicio y no fue castigado en el caballo. Al presidente se le pidió su devolución, pero debió entender lo contrario. En cuanto lo sometía mostraba la debilidad para la lidia, viéndose obligado a mantenerlo en pie.

López Chaves se despedía de esta plaza para lo cual hizo el paseíllo descubierto. Un detalle de respeto. Su primero de nombre Pocapena, fue complicado y exigente, es la casta. Se astilló un pitón al derrotar en el burladero. El animal se emplazó en los medios y el torero tuvo la profesionalidad de acudir a su encuentro. Fue castigado trasero y por fin se vio colocar a un toro en suerte, de lejos y arrancarse con tranco. Con la muleta el toro no regaló nada al torero, se tragaba el primer muletazo pero al segundo, rebañaba buscando lo que dejaba atrás. En un descuido se lo echó a los lomos sin consecuencias. Con un toro midiendo las embestidas y un torero echándole bemoles, el peligro se cortaba en el ambiente. ¡Qué pena que se retire un torero honrado y digno en su profesión, olvidado de los despachos! Castellano salió en cuarto lugar y en la primera vara acudió suelto al caballo y el picador marcó en los bajos aunque rectificó. En la segunda entrada lo hizo al relance y el montado lo castigo. En el tercio de muleta el burel se rajó, y le costaba regalar las embestidas acudiendo con brusquedad al trapo rojo. El salmantino decidió tomar el acero.

Milagroso I apareció en el ruedo en segundo lugar correspondiendo su lidia a Fernando Robleño. El torero lo recibió de capote levantando las emociones en los tendidos. En la primera entrada al caballo fue castigado trasero y el animal se defendió y en la segunda acudió al relance y se dejó pegar. Con la pañosa lo sacó a los medios y comenzó la faena con una tanda de derechazos donde el animal metía la cabeza y el torero tragandose la casta de su enemigo,  llevándolo con la mano baja y sacando la muleta por debajo de la pala del pitón. Vino otra tanda muy ajustada  ganando la partida a Milagroso. Al natural el animal se orientó y distinguía el torero y el engaño, consiguió una tanda llevándolo muy metido en la muleta. Continuó con una serie de redondos que hizo emocionarse a la concurrencia. Todos nos fuimos con el corazón detrás de la espada, pero falló a espadas. El toro fue aplaudido en el arrastre y al torero se le dedicó una merecida ovación. Con Toledano, corrido en quinto lugar, el animal acudió suelto al caballo y en la segunda no fue colocado en suerte. El picador se limitó a  marcar el castigo y los aficionados a recriminarle su labor. Con la muleta comenzó Robleño algo desconfiado, el animal fue desarrollando sentido y el torero valor. Le faltó tirar de muleta y recurrió a pisar terrenos comprometidos mostrando la dignidad de un torero ante un animal exigente y encastado, aunque en esta ocasión no sea de la buena.

Gracias toreros por haber ofrecido una tarde de emoción y a un ganadero que su ganadería tiene la casta como bandera.

©Pepeíllo.

sábado, 13 de mayo de 2023

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 4ª de feria Corrida mixta.

“Un trofeo a la voluntad”

La cuarta corrida de feria encerró en toriles 2 toros para rejones, 1º y 4º, de la ganadería de M. Guiomar Cortés de Moura, y 4 para lidia ordinaria, 2º, 3º, 5º,y 6º, de la ganadería salmantina de Montalvo, con procedencia, Daniel Ruiz y Zalduendo. De variada presentación, el primero un toro hondo y cuajado, El segundo fue aplaudido en el arrastre ante la incomprensión de muchos aficionados.

Terna:

  • Diego Ventura. Oreja en el cuarto.
  • Paco Ureña De tabaco y oro. En su primero estocada desprendida, matando con la mano izquierda. Silencio. En el quinto estocada desprendida. Silencio.
  • Ginés Marín:. De fucsia y oro. En el primero de su lote estocada vaciando la embestida. Silencio. En sexto estocada, aviso. Oreja.

Presidente: D. Ignacio Sanjuan Rodríguez.

Los aficionados le protestaron la blandura del quinto pero el usía hizo caso omiso, no a las protestas, sino a la evidencia como se comprobó después, y lo mantuvo en el ruedo. Es lo tiene sentarse en el palco sin afición y jugar a ser empresario.

Cuadrillas y otros.

En una tarde temperatura fría el coso venteño rozó casi el lleno. En la labor de los toreros de plata hubo luces y sombras. En las sombras anduvieron Curro Vivas y Azuquita al parear al quinto. La jindama es libre, y en el segundo trató de brillar Agustín de Espartinas.

Comentarios:

Corrida mixta donde Diego Ventura consiguió un trofeo en el cuatro como premio a la constancia de su faena.

En el segundo de la tarde de nombre Carabinero, Paco Ureña intentó lucirse en la verónica, consiguiendo parar al toro de salida. En la primera entrada al caballo el animal empujó y el picador marcó el castigo en el morrillo. En la segundo entrada el montado no estuvo fino y el animal hizo una fea pelea. En la faena de muleta comenzó Ureña con unos estatuarios rematados con unos muletazos por bajo. Continuó con una tanda de derechazos citando con la muleta planchá, es lo que tiene el toreo clásico. Con esto terminó la voluntad del torero, el animal se quedó sin recorrido tanto al natural como en el toreo en redondo. El murciano lo intentó llevando a su enemigo metido en la muleta pero no hubo transmisión. El quinto fue el menos cuajado de la corrida, se llamaba Tomatito. En la primer entrada al caballo se dejó pegar pero en la segunda vara mostró blandura y los aficionados protestaron pero el palco hizo caso omiso a sus quejas. Al no haber toro, la emoción desapareció de la faena que trató de imprimir Paco Ureña, intentando sacar algo de la nada. Es lo que tiene la responsabilidad de sentarse en el palco, que hay que tener afición, rigurosidad, y respeto por que abona su entrada.

Ginés Marín se encontró en su primero a un enemigo de nombre Sosegado, que fue castigado en la paletilla las dos veces que acudió al caballo. El picador atendía por Guillermo Marín. Con la franela el torero gaditano lo sacó a los medios, pasándolo en redondos con el pico de la muleta por delante, hecho que sirvió al torero para comprobar que el toro no reunía condiciones para el lucimiento. El que cerraba plaza atendía con el nombre de Rebujín. Un animal que hizo una fea pelea en la primera entrada al caballo y que necesitó muchos capotazos para que el matador consiguiera ponerlo en suerte para que el piquero se limitara a marcar el castigo. Se le criticó al torero que brindara la faena ya que animal solo había mostrado mansedumbre. En ella basó su faena de muleta. Lo sacó a los medios con remates vistosos donde incluyó un bonito pase de las flores. Pero el toro estaba muy limitado de casta y de recorrido, el torero con habilidad le fue dando los terrenos de toriles y tragando mucho, y así pudo construir una faena robándole a su enemigo medios muletazos y que el público en agradecimiento a su disposición le otorgó un trofeo.

La tarde no dio para más y los “montalvos” tampoco.

©Pepeíllo.