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jueves, 21 de septiembre de 2017

17 de septiembre de 2017 | Escrito por Pepeíllo. | 

Plaza de toros de Aranda de Duero. 

Cuarto festejo de las fiestas patronales 2017. 

“Toritos de dulce”

Ganadería

6 toros de Victoriano del Río, de procedencia de distintas líneas de Juan Pedro Domecq y Díez. Justitos de trapo, sin cara, excepto el quinto, blandos y excesivamente nobles. 

Terna:
  • Morenito de Aranda De fucsia y oro. Estocada caída que vale. Dos orejas. Dos pinchazos y estocada tras aviso. Aplausos.
  • López Simón: De carmesí y oro. Pinchazo saliiéndose de la suerte y estocada que rueda sin puntilla. Oreja. En el quinto media estocada trasera, atravesada y baja. Oreja a la trapacería estoqueadora. 
  • Luis David Adame. De celeste y oro. Estocada tendida baja recibiendo. Dos orejas. Pinchazo perpendicular, aviso y doce descabellos. Silencio.
Presidente: 

En esta ocasión su labor solo quedo marcada por la generosidad de sus concesiones. ´Seguramente para levantar los ánimos de los espectadores, alicaída por la tarde anterior. 
  1. Tabarro. Sin cara, recibió en el caballo un picotazo que no sirvió ni para un análisis de sangre. En la muleta un carretón. Aplaudido en el arrastre.
  2. Casero. Cómodo de cara. Empujó con fijeza en la única ocasión que se enfrentó al piquero y éste le tapó la salida como es normal en este colectivo. Blando y con más nobleza que un carretón.
  3. Epicentro. Hizo una fea pelea en el caballo y se fue sin castigar. Noble en la muleta
  4. Orador. Acudió suelto al caballo y el piquero se limitó a colocar el hierro encima. Muy noble en la muleta.
  5. Aldeano. Se dejó pegar la única vez que entró al caballo. Blando, noble y el más descarado de la corrida..
  6. Azor. La primera vez que acudió al caballo salió huyendo al sentir el hierro y en la segunda hizo una fea pelea. Manso y descastado de fea cara, cornicacho.
Cuadrillas y otros

La plaza registró aproximadamente media entrada. .

En cuanto al cartel, ninguno de los toreros anunciados se presentó en el portón de matadores. Unos por una causa y otros por otra, El Fandi, Manzanares y después Castella como sustituto de Manzanares, y Roca Rey, todos presentaron sus partes de baja. El empresario intentó hacer encajes de bolillos y tanto Ponce como Castella no le pusieron las cosas fáciles al empresario, este trapicheo de intercambios de cromos solo vale entre los empresarios apoderados y en esta ocasión el empresario de esta plaza no reunía las condiciones adecuadas para que los toreros mencionados hicieran un pequeño esfuerzo y viajaran desde Nimes, donde habían toreado la tarde anterior, eso sí, si les hubiera pagado los extras que le pedían hubieran acudido a torear. Ante esta situación el empresario tuvo que tirar del escalafón y bajar el nivel de los toreros contratados inicialmente, Pero el público siempre fiel a su afición no dejó la plaza vacía devolviendo sus localidades. El reglamento les amparaba. 

Comentarios:

Casi se repite el cartel del día anterior, solo se libró Padilla., los gestores de este tinglado las gastan así y no reparan nunca en que detrás de este negocio existe un público que llena las plazas y permiten que estos señores vivan de ello y como consecuencia, merece un respeto que en la mayoría de las ocasiones no reciben..

Morenito de Aranda recibió a su primero luciéndose con el capote, ofreciendo a los presentes unas verónicas templadas y como es costumbre en este torero, con la manos bajas. Con la muleta lo recibió en el anillo con una serie de redondos relajados, continuando con otra serie con la derecha pero con menos hondura. Con la izquierda ofreció una serie larga de naturales llevando al toro prendido en las bambas de la muleta. El animal iba y venía a los cites retándole emoción a la faena. Remató con unos circulares invertidos para animar un poco los tendidos. A su segundo lo recibió de hinojos en el tendido 2, el animal tuvo menos recorrido pero mucha nobleza, la emotividad la puso el torero tanto en el toreo en redondo como al natural, Remató la faena citando con la muleta plegada, y a los que ya tenemos unos años, nos recordó a la forma de citar de Miguel Báez, Litri padre, con el llamado, cartucho de “pescao”. Al fallar a espadas le privó de cortar los trofeos que el respetable hubiera tenido a bien ofrecer.

El primero de López Simón se le coló por el pitón izquierdo al recibirlo de capote, Con la muleta el animal demostró ser más noble que una babosa que unido a una carita muy cómoda, el torero no se privó de meter el pico cuando citaba. El poco recorrido del toro y la sosería del torero fue una mezcla que no llegó a los aficionados, a pesar de ello le regalaron una oreja. El quinto fue el más descarado pero no desentonó en cuanto a nobleza, pero sus fuerzas estaban limitadas y el torero tuvo que cuidarlo para que no rodara por la arena, sin someterlo en ningún momento. Al final consiguió un muletazo con cierto sabor torero y unos adornos que fueron muy del agrado de los espectadores. El regalo de otro trofeo le permitió salir por la Puerta Grande.

Luis David Adame fue la variante de la tarde anterior. ´Con su noble primero intentó lucirse con el capote, y ya con muleta lo recibió con unos pases cambiados de los cuales en el primero salió muy apurado. De las series de derechazos que salieron de su muleta, solo dibujó dos con cierta hondura, lo demás al hilo del pitón y metiendo el pico descaradamente. En el toreo al natural le valió el temple pero los remates los vaciaba para fuera, restándole este hecho torería a su faena. Decidió tomar el acero cuando el toro se quedó sin recorrido. A criterio del público su faena mereció el premio de dos orejas. Nada que objetar. En el sexto apuntó algunos detalles con otros de signo ventajista, ofreciendo una mezcolanza de difícil digestión para los aficionados. Al fallar con el verduguillo los presentes se olvidaron de premiarlo con lo no se había merecido. 

©Pepeíllo.
16 de septiembre de 2017 | Escrito por Pepeíllo. | 

Plaza de toros de Aranda de Duero. 

Tercer festejo de las fiestas patronales 2017. 


“La honradez de un presidente”



Ganadería


6 toros de la ganadería de Antonio Bañuelos, procedencia Torrealta. El primero fue devuelto al lastimarse el cuerno izquierdo al entrar al caballo, se corrió turno y salió el cuarto que se inutilizó el pitón derecho al derrotar en el burladero, fue sustituido por un sobrero de Antonio Bañuelos. El cuarto, un sobrero de Victoriano del Río se inutilizó la bellota del pitón izquierdo y fue sustituido, tras la colocación del primer par, por otro sobrero de Victoriano del Río. En líneas generales blandos y nobles. El tercero mostró algo de casta y el quinto presentó algunas complicaciones en la muleta.

Terna:
  • Juan José Padilla De celeste y oro. Pinchazo y dos descabellos. Se echa el toro. Silencio. Bajonazo en el cuarto incomprensiblemente aclamado por el público. Dos orejas.
  • Morenito de Aranda: De nazareno y oro. Pinchazo hondo arriba. Se echa el toro y el puntillero lo levanta. Se vuelve a echar para no levantarse más. Oreja. En el quinto estocada desprendía y algo trasera que rueda en el anillo de la plaza. Oreja. 
  • López Simón. De azul pavo real y oro. : Pinchazo saliiéndose de la suerte y cinco descabellos. Silencio. Estocada casi entera y tendida. Dos orejas.
Presidente: 

No defraudaron en esta ocasión las decisiones del presidente ante la ambigüedad que resultaba el hecho de que tres toros se inutilizaran las defensas al comienzo de la lidia, aunque en el cuarto tomara la decisión de devolverlo después de la colocación del primer par de .banderillas. En la concesión de trofeos mostró mucha generosidad. 

Cuadrillas y otros: 

La plaza registró aproximadamente media entrada, y los tres toreros salieron por la Puerta Grande. 

Sobre las cuadrillas destacar la labor en la lidia de la cuadrilla de Morenito en el segundo. Sin embargo en el tercio de banderillas del quinto ofrecieron un sainete, ya que el primer par lo colocaron en el brazuelo, en el segundo pasaron en falso, solo el tercer par mereció la pena verlo. En el sexto y durante el tercio de banderillas se lucieron los componentes de la cuadrilla de López Simón. Los palitroques quedaron muy reunidos los tres.

Saltaron a la arena 9 toros, seis de lidia ordinaria y tres sobreros. La sorpresa de los espectadores fue cuando fue devuelto el cuarto toro y en los corrales no había más sobreros. Entonces apareció en el ruedo un camión, lo cruzó y entró por el portón de cuadrillas y descargó en los corrales el sobrero. Un detalle del empresario por su parte, y que lo tenía cargado en el camión para trasladarlo a la finca. Este hecho levantó muchos comentarios. .

Comentarios:

Aunque en esta ocasión el grueso de la crónica se lo hubieran llevado las incidencias colaterales que se produjeron durante el festejo, los protagonistas de estos festejos son los toreros y el comportamiento del ganado. La terna era de estilo variado y cada uno interpretó su labor en base a sus sentimientos. 

Padilla en su primero y ante un sobrero de Bañuelos, un torito muy justo de cara y blando, lo recibió con unas verónicas ajustadas mostrando el astado con ello blandura. El burel se dejó pegar en el caballo y en el tercio de banderillas el maestro no anduvo muy afortunado, en ningún par cuadró en la cara del toro. Con la franela comenzó la faena con unos muletazos por alto, pero cuando intentó someterlo por bajo el animal perdió las manos. El matador se limitó a pasarlo por la muleta sin ningún contenido para los espectadores. El animal terminó defendiéndose en la pelea. El cuarto un sobrero de Victoriano del Río, no se empleó en el caballo y salió suelto. En el tercio de banderillas anduvo aseado, pero fue con la muleta cuando el jerezano llegó a los tendidos, lo recibió con unos muletazos al hilo de las tablas levantando al público de sus asientos y en una serie de circulares perdió la muleta y ese detalle fue motivo de aclamación por parte del público festivalero. Desplantes y otros detalles incalificables del torero, levantaron el clamor en los tendidos y la generosidad de unos y del presidente, le regalaron las dos orejas. 

Morenito por su parte es un torero de todo o nada, en él no cabe la vulgaridad y aunque tampoco fue su tarde, mantuvo el interés de los aficionados. A su primero, un torito muy justo de trapo y de cara, lo recibió con la identidad de su capote con verónicas ajustadas y de manos bajas. El animal recibió del picador un picotazo que no le hizo ni sangre. Con la flámula en la mano lo recibió de hinojos desde la boca de riego, continuando con la mano izquierda, pero a pesar de que el toro por ese pitón tenía menos recorrido, el torero le sacó lo que no tenía, mostrando la naturalidad de su toreo. Volvió al toreo en redondo y por ese lado estuvo muy por encima de su enemigo. A su segundo lo recibió con el capote con unos lances de manos bajas y después de un simulacro de suerte de varas, llegó a la muleta soltando la cara por ambos pitones y sabiendo lo que dejaba atrás. . El torero estuvo muy digno. El público premió su labor con una oreja.

López Simón mostró dos facetas distintas en cada toro. En su primero y ante un animal con romana y astifino que no se empleó en el caballo, anduvo desconfiado. Lo recibió con unos muletazos por alto, y como decía un amigo, por alto van todos los toros. Continuó pasándolo con la franela pero siempre colocado al hilo del pitón y aprovechando durante toda la faena el viaje del toro y eso es dar pases, pero no torear. Su segundo apareció en el ruedo con muchos pies y el torero de Barajas lo paró con unos lances a la verónica rematadas con una media de cartel de toros. En el caballo el animal se dejó pegar, pero con un puyazo no se pueden ver las características del toro, solo que en este tercio mostró mansedumbre. A la muleta llegó berreando, sin mucho recorrido pero con mucha nobleza. El matador consiguió sacarle una serie de redondos sin descomponer la figura y una serie de naturales donde el torero lo hizo todo, ya que su enemigo no anduvo muy colaborador. Unos redondos invertidos calentaron el ambiente de los tendidos, pero, después de torear. Este matiz es importante. Manoletinas y desplantes adornaron su faena y el público le premió con las dos orejas de su enemigo y la salida por la Puerta Grande. 

©Pepeíllo.

lunes, 11 de septiembre de 2017

10 de Septiembre.

Plaza de toros de Aranda de Duero. 

Primer festejo de la feria en de las fiestas patronales 2017. 

“Un quinto toro que dejó en evidencia a un presidente y a un torero”

Ganadería

Toros de Cortés. Encaste Domecq, de .desigual presentación. Los tres primeros muy cómodos de cara que hizo pensar a algún incrédulo sobre la integridad de las defensas. Destacó el quinto, un animal encastado y el tercero con algo de casta, los demás con excesiva nobleza, blandos y descastados. En varas a excepción del quinto, todos fueron despachados con un picotazo. 

Terna:
  • Miguel Abellán De blanco y plata. En el que abrió plaza, pinchazo y estocada caída, delantera y atravesada y descabello. Aplausos. En el cuarto estocada muy baja y atravesada, que dio origen a protestas y descabello. Oreja benevolente.
  • Joselito Adame: De gris y oro. En su primero pinchazo sin soltar y estocada tendida perdiendo la muleta. Oreja. Estocada baja en la suerte contraria. Oreja. Salió a hombros por la puerta grande.
  • Jiménez Fortes. De azul pavo real y oro. : En el tercero bajonazo de escándalo. Bronca. Estocada baja y tendida en el que cerró plaza. Oreja tras aviso. 
Presidente: 

No estuvo a la altura el presidente de lo que se debería exigir en estos espectáculos, que aunque en esta ocasión se llene de colorido por las peñas, deberían ser más escrupulosos en la toma de decisiones. En el quinto se equivocó al cambiar el tercio de varas con un solo puyazo. El toro, un animal encastado, lo dejó crudo en el caballo, evitando que los aficionados presente lo pudieran ver de nuevo en su pelea con el montado. También permitió dejar en el ruedo al primero de la tarde, un animal inválido no apto para la lidia, perjudicando con ello los intereses de los espectadores. En la concesión de trofeos fue muy generoso, ya que en ningún caso hubo petición mayoritaria. Tuvo el detalle de cambiar el tercio de banderillas con tres garapullos solo, cuando el reglamento exige que debe hacerlo como mínimo con cuatro. 

Cuadrillas y otros: 

La plaza registró algo menos de media entrada. Antonio Ferrera se cayó del cartel y fue sustituido por Miguel Abellán.

En cuanto a la labor de las cuadrillas destacó Fernando Sánchez en banderillas, y en el debe de los toreros de plata quedó reflejado el espectáculo bochornoso que ofreció la cuadrilla de Fortes, en el tercio de banderillas en el tercero y sexto de la tarde. 

Comentarios:

El quinto de la tarde presentó pelea desde su aparición en el ruedo pero tanto el presidente como el torero no estuvieron a la altura que requería la ocasión. El presidente al cambiar el tercio de varas con un puyazo, mostrando un desconocimiento sobre las condiciones del animal, y por otro lado el torero, Adame, que tuvo que tirar de repertorio ventajista para que su enemigo no lo dejara en ridículo, y a pesar de esto, el animal estuvo muy encima del torero. Todo lo que aconteció en la tarde no creo que perdurara ni un instante en la retina de los aficionados, salvo la merienda, los tragos de la bota, las peticiones de trofeos a faenas sin ningún valor torero y las protestas del respetable cuando el toro acudía al piquero, hecho que a cualquier aficionado no deja de sorprenderle. 

Como decía, Joselito Adame recibió al quinto con unos muletazos por bajo intentando bajarle los humos al encastado animal, para continuar pasarlo por el pitón derecho, pero el toro empujaba por ese lado y el torero mexicano mostró disposición pero en una línea ventajista. Al natural el toro mostró más dificultades, pero el torrero no pudo con él. Era impresionante ver la fijeza del animal pidiendo pelea al torero, pero Adame en lugar de poderle toreando y con la técnica y valentía que atesora su muleta, prefirió las ventajas, limitándose a acompañar las embestidas de su enemigo y claro, así no se podía dominar a una toro encastado. En su primero el toro le mostró sus credenciales perdiendo la verticalidad en los primeros compases de faena, a pesar de haber derribado al montado en el primer tercio. Ante un animal inválido, Adame se tuvo que dedicar a mantenerlo en pie, perdiéndole pasos y sin someterlo en ningún momento, pero los circulares invertidos y algunos detalles en la cara de un inválido, le valió el reconocimiento del gran público que le premió con un trofeo.

Miguel Abellán que sustituía a Antonio Ferrera, se encontró en el que abría plaza con un enemigo de escasas fuerzas, recibiéndolo de hinojos desde la boca de riego, continuó con series de derechazos sin olvidarse de meter el pico, sin embargo no olvidó colocarse al hilo del pitón sin cruzarse ni cargar la suerte. Con la izquierda solo se le anotó un solo natural sin echar el toro para fuera. El animal metía la cabeza de lujo, pero el torero no aprovechó esta condición. En su segundo de condición igual al anterior, se limitó a pasarlo con la muleta a media altura. En el toreo al natural no consiguió acoplarse y en ningún momento adelantó la pierna contraria, escondiéndola como si de un tesoro se tratara. 

El tercero de la tarde mostró algo de casta y al pasarlo en la muleta Jiménez Fortes, sabía lo que dejaba atrás y no permitió estar a gusto al torero malagueño. Tampoco mostró disposición a someterlo y corregirle con temple las bruscas embestidas. En los remates tiró del recurso del arrimón, pero no pudo evitar que el toro se fuera sin torear. Una fea estocada levantó el enfado del público. En el sexto se encontró con un manso y descastado enemigo, que tuvo una mala lidia y llegó a la muleta con poco recorrido. El torero sin descomponer la figura le sacó lo que no tenía, y a pesar que su enemigo no transmitía nada, el torero trató de poner la guinda que le faltaba a la faena. Un trofeo fue el regalo a su seria disposición. 

©Pepeíllo.

jueves, 7 de septiembre de 2017

3 de septiembre de 2017. “Decepción ganadera”

Ganadería

De San Martín. Encaste Santa Coloma en distintas líneas. Desigual de presentación y de juego, flojos, mansos, nobles en la muleta y sin gota de casta. Solo el sexto empujó en el caballo con cierta fijeza.

Terna:
  • Diego Fernández De verde oliva y oro. Estocada baja. Saludos. Media atravesada, aviso y 9 descabellos. Silencio.
  • Abel Robles: De rosa y oro. Pinchazo y estocada muy delantera. Silencio. .Estocada desprendida, aviso y descabello. División de opiniones cuando saluda.
  • Diego Carretero: De grana y oro. Estocada delantera. Silencio. Estocada desprendía y tendida perdiendo la muleta. Aplausos de sus incondicionales.
Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez. 

Nada a destacar en sus funciones.

Suerte de varas: 

1Fosforero. 507 Kg. La suerte de varas fue un puro trámite. Blando descastado y noble.

2 Carasucio. 480 Kg. Se defendió en el caballo y no fue castigado. Manso en el caballo y noble en la muleta.

3 Jardinero. 474 Kg. Manseó en varas y su juego posterior lo declaró como carne de matadero.

4 Francés. 501 Kg. Fea pelea en el caballo defendiéndose descaradamente. En la muleta se dejó torear.

5 Frasquito. 484 Kg. El picador marcó trasero el supuesto castigo, ya que solo hizo eso, marcar la vara. El novillo se limitó a defenderse y blandear. En la muleta mostró nobleza dejándose torear.

6 Platero. 519 Kg. En la primera vara se defendió pero en la segunda empujó con fijeza. A la muleta llegó muy parado 

Cuadrillas y otros: 

En tarde soleada, la plaza registró una flojísima entrada. Hizo su presentación en este coso el torero de Olot, Abel Robles. 

De las cuadrillas destacar la labor en el cuarto de Roberto Martín, Jarocho, muy atento durante la lidia. 

Comentarios:

Los coletas traían en sus registros muy pocas actuaciones, y eso se notó mucho en sus labores, ya que los novillos, a pesar que defraudaron a los aficionados, ofrecieron a cada uno de ellos la oportunidad de mostrar sus cualidades que no habían encontrado en su limitadas actuaciones de sus carreras. Pero cuando un burel mete la cabeza, deja al torero con la responsabilidad de torear y eso fue precisamente lo que no hicieron los matadores.

El único que mostró maneras fue Diego Fernández, que en su primero dibujó algunos muletazos pero sin ligazón, ante un novillo que le costaba mantenerse en pie. En su segundo también mostró algunos detalles en el toreo en redondo, pero insisto, solo detalles al intentar rematar los muletazos para dentro, que es el toreo que reclaman los aficionados. Tiene un problema este torero, y son los treinta abriles que marca su carnet de identidad, y con esa edad y sin tomar la alternativa, los aficionados entendemos que su carrera está llena de complicaciones. Le deseamos lo mejor.

Abel Robles se encontró en el primero de su lote a un enemigo que metía la cabeza en la muleta con bondad, pero el torero no estuvo a la altura de la oportunidad que le ofreció el burel. En el quinto se repitió la misma escena, un novillo acudiendo al engaño con claridad, sobre todo por el pitón derecho, y un torero que solo mostró voluntad. Finalizó la faena con manoletinas, que en esta ocasión no tuvieron la respuesta del público, ya que la faena como tal no exisitió. 

Diego Carretero se encontró con un novillo apagado y que le costaba acudir al engaño y fue presentando dificultades según transcurría la faena. Al final se puso pesado. Al sexto lo recibió por bajo y el novillo perdió las manos. Intentó pasarlo en redondos pero sin ligazón, en un muletazo el animal se le quedó en la suerte y el torero al aguantar el parón, lo engancho, afortunadamente sin consecuencias. El animal comenzó a quedarse corto en la embestida y el novillero intentó sacar lo que su enemigo no tenía.

Esto fue lo que ofrecieron los esperados novillos de San Martín, decepción para los aficionados y a los matadores una oportunidad que ninguno supo aprovechar.

©Pepeíllo.