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domingo, 31 de mayo de 2009

30 de mayo del 2009: Nada es lo que era

30 de mayo del 2009

Toros de: Victorino Martín: Encaste Albaserrada
Terna:
  • Diego Urdiales: 3 pinchazos y estocada baja, aviso. Protestas. Pinchazo y sartenazo. Silencio.
  • El Cid: Estocada caída y algo trasera. Aplausos. Estocada muy trasera y 3 descabellos. Protestas..
  • Iván Fandiño: Media arriba y 1 descabellos. Silencio. Pinchazo hondo y trasero y 1 descabello. Silencio.
Presidente: Manuel Muñoz Infante.


Esta feria en manos de esta empresa se ha convertido en un mercadeo vergonzoso, con el consentimiento de la autoridad, que les han permitido que esto se convierta en un negocio redondo. Casi siempre que se produce una sustitución, los aspirantes suelen ser los que han triunfado en la feria, en este caso serían, Morante de la Puebla, Sebastian Castella, Matías Tejela o Daniel Luque. Es evidente que ningún aficionado que se precie como tal, se le ocurriría pensar que podría ser Morante o Castella el sustituto del ausente El Fundi, y no porque no quisieran venir los toreros, sino porque cuando se produce alguna sustitución, casi siempre la empresa trata de beneficiarse del hecho y trae a uno de menor coste económico.

Tejela o Luque, si podían haber venido, pero al desconocer las gestiones que se pudieron llevar a cabo para la sustitución, el aficionado como libre pensador y conociendo a los señores que rigen los destinos de esta plaza, no hace falta que nadie le certifique que vino Fandiño porque era el torero mas barato de los aspirantes, demostrando con ello que están en este negocio para enriquecerse, sin importarles la fiesta, y sin valorar las consecuencias que podrían haberle causado al torero su inexperiencia en este tipo de corridas y que debido a ello estuvo a punto de costarle un disgusto muy grave.

Los toros de Victorino Martín decepcionaron, porque salvando su presentación, la corrida fue mansa y blanda. Lo que no sabremos nunca es si el ganado que se lidió ayer procedía de lo mejor de la camada o es lo morucho que la empresa ha querido pagar. Lo que no hay ninguna duda es que a este ganadero últimamente le vale todo, y debido a que es el ganadero que mas cobra por corrida, es lógico que se le deba exigir de acuerdo a su categoría, y si no tiene toros para Madrid, que no venga. Visto el resultado de la feria los únicos honrados de este sucio negocio son el toro, que manipulan a su antojo, y el espectador, que paga por un espectáculo lleno de corrupción de principio a fin.

Los toreros tampoco estuvieron a la altura de las circunstancias, y no supieron aprovechar lo poco que le ofrecieron sus enemigos, ya que son toros que aprenden con rapidez y las faenas hay que hacerlas en las primeras series, si no es así, es difícil que el toro colabore para el triunfo del torero.

La corrida confirmó que El Cid está en estado conformista, y ya no es el torero de antaño, ahora se codea con las figuras y... Su primer enemigo, salvando las verónicas ajustadas, fue muy mal picado, y llegó a la muleta muy mermado de los cuartos traseros, y el torero tampoco tuvo la firmeza para sacarle con temple y mando el toreo que aún llevaba dentro. Su segundo fue un manso y flojo animal impropio de su condición de fiero, que el presidente tuvo la osadía de dejar en el ruedo, supongo que para beneficio del espectador. ¿O no?. El torero estuvo desconfiado y con un ambiente hostil decidió abreviar.

El primero de Urdiales mostró debilidad desde que lo recibió con el capote y gracias a que no fue picado, seguramente aguanto de pie la lidia. En la muleta metió bien la cabeza en redondos y al torero le faltó tirar más del toro para tratar de prolongarle la embestida. Por el pitón izquierdo se quedaba en la mitad de la suerte. En su segundo se dobló con él, pero ahí termino todo, al manso le costaba tragarse los pases y tenía querencias a tablas. El torero porfió para sacarle lo que no tenía su enemigo.

A Iván Fandiño se le vio algo inexperto para este tipo de corridas. Su primero estuvo a punto de darle un disgusto al pisarle la muleta y como consecuencia caerse en la cara del toro. Acabó con su enemigo lo mas dignamente que pudo. En su segundo, justo de fuerzas, pero que sacó la casta propia y las dificultades de la divisa, estuvo al margen del toro, y aunque a punto estuvo de sufrir otro percance, salvó el compromiso con dignidad, saliendo de la plaza por su propio pie.

sábado, 30 de mayo de 2009

29 de mayo del 2009: Aburrimiento

29 de mayo del 2009

Toros de: Adolfo Martín: 5º sobrero de Sepúlveda de Yeltes, y al ser devuelto, en su lugar salió un otro sobrero de Arauz de Robles.
Terna:
  • Carlos Escolar “Frascuelo”: Metisaca, pinchazo, saliéndose de la suerte y 2 descabellos. Silencio. Pinchazo tendido y descabello. Pitos.
  • Rafaelillo: Pinchazo, estocada habilidosa de mucha muerte. El toro se va a morir a chiqueros. Silencio. 2 pinchazos y estocada. Silencio.
  • Javier Valverde: Pinchazo y estocada baja. Silencio. Estocada baja. Silencio.
Presidente: Trinidad López Pastor.



Ni los toros ni los toreros supieron sacar a los espectadores del aburrimiento en que se fueron sumiendo poco a poco, como si de un somnífero se tratara. Con el mayor respeto hacía los coletas, ayer la decepción la causaron los toros, ya que siempre que viene una corrida de este encaste levanta en los aficionados la moral torista y espera ver una verdadera corrida de toros. Pero, antes del comienzo no había ese ambiente de otras tardes, en la que se daba por garantizado el éxito, por lo menos del ganado.

Esta ganadería lleva unos años pegando petardos en Madrid, y ayer, desgraciadamente, no fue una excepción. La pregunta era casi general, ¿Qué le ha pasado a los toros de Adolfo Martín? Muchos encontraron la respuesta enseguida. Pues, que el ganadero, llevándose por la corriente del éxito, habrá bajado el nivel de exigencia de selección y en lugar de lidiar un número determinado de corridas, en la actualidad, lidia muchas más. Pero, ojo, esto es meramente especulativo, la respuesta, supongo que la conocerá el ganadero, si es que la conoce.

Pero sería injusto cargar las tintas del fracaso solo sobre él, los toreros también tuvieron su parte de culpa, y si los toros no dieron el juego esperado, tampoco ellos estuvieron a la altura de las circunstancias. Tampoco se puede juzgar a los toreros con el mismo rasero, por ejemplo, Frascuelo, tuvo en su lote lo mejor de la tarde, y sin embargo no lo aprovechó. En su primero y ante un enemigo que medía demasiado sus embestidas y le costaba humillar mucho por el pitón izquierdo, comenzó a dudar y a mostrar su desconfianza y , se limitó a cumplir el expediente. En su segundo, se dobló con el por bajo con estilo, pero cuando tuvo que pararse a torear, afloraron las dudas, típicas en estos de toreros, y terminó mandando el toro, y claro al animal lo han criado para embestir, no para torear.

A Rafaelillo le tocó un primero manso de solemnidad, que lo único bueno que hizo fue dejarse pegar en el caballo en la primera vara, para a continuación comenzar a sacar toda la mansedumbre que llevaba dentro y como muestra final, para que nadie dudara de su clase, se fue a morir a chiqueros. Pero entre una cosa y otra, el torero trató de someterlo, pero se encontró con un enemigo que lo único que quería era marcharse a tablas. En su segundo, devuelto por flojo, la empresa dio un recital de limpieza de corrales, sacando todos los cadáveres que tenía enchiquerados y que llevaban ya casi toda la feria de sobreros. Fue la venganza del empresario a la osadía de los espectadores de pedir la devolución de un toro. Eso ocurre solo en Madrid, hay que ir a algunas plazas para comprobar que allí vale todo, y los presidentes se olvida en casa el pañuelo verde. En su segundo, no tuvo ninguna opción, Rafaelillo, el toro desde los primeros compases de la faena se puso a la defensiva y el torero, el único error que cometió fue ponerse pesado.

Javier Valverde no entendió a su primero, y aunque el toro tuvo muy poco recorrido en la muleta, el torero no le encontró la distancia. A su segundo lo recibió con una larga cambiada, pero con esto terminó la emoción que tenía que haber dado un toro de lidia, y eso sin tener en cuenta el sainete que montaron los banderilleros. Eso si que fue una sorpresa, y como punto final. Seis veces tuvieron que pasar en la cara del toro para colocar cuatro rehiletes. Vergonzoso, pero, no me queda la duda que estos señores, porque no se les puede llamar ni toreros, se seguirán vistiendo de luces. El toro debido a una acusada invalidez no le dio al torero la oportunidad de lucirse, si es que sabía.

viernes, 29 de mayo de 2009

28 de mayo del 2009: Corrida de expectación

28 de mayo del 2009

Toros de: Cebada Gago. 4º, 5º y 6º de Guardiola Fantoni.
Terna:
  • Luis Miguel Encabo: Sartenazo infame, y descabello. Bronca. Media atravesada y 15 descabellos, aviso. Bronca. Tuvo que matar al 3º por cogida de Salvador Cortés. Silencio.
  • Fernando Cruz: Media estocada, aviso y 3 descabellos. Silencio. 2 pinchazos y se echa el toro. Silencio. Estocada atravesad casi entera. Se echa el toro. Silencio.
  • Salvador Cortés: Cogido en su primer toro se lo llevan a la enfermería.
Presidente: Julio Martínez Moreno


Después de no sé cuantos años, los amantes de las estadísticas dicen que dieciocho, que no aparecían los Cebada gago por Madrid y cuando, deciden hacerlo de los ocho toros presentados en el reconocimiento los veterinarios dieron el visto bueno solo a tres, teniéndose que remendar la corrida con tres toros de la ganadería de Guardiola Fantoni. Es de sobra conocido que a esta ganadería le cuesta dar el tipo de toro que exige Madrid, por la propia condición de su encaste, pero, lo que ha despistado al aficionado es que después de tantos años sin lidiar en esta plaza, el ganadero debía de haber enviado un encierro de acuerdo a su categoría. Creo que el aficionado de Madrid se lo merecía, y si no es así, que no hubiera venido.

Por otro lado, se ha comentado en los mentideros taurinos que su ausencia se debía a que los empresarios de Las Ventas rechazaban las pretensiones del ganadero, y claro, como en otras plazas si llegaban a un acuerdo, y sus toros se han convertido en uno de los iconos de las corridas duras, pues, si el aficionado quiere ver lidiar una corrida de este encaste, pues tendrá que ir a una de sus ferias.

Como dije, el encierro fue remendado con tres toros de Guardiola Fantoni, otro de los emblemáticos hierros de las ganaderías del campo bravo, pero que debido a la imposición que emana de los despachos, en beneficio de taurinismo y como consecuencia de los toreros-igurones, llegará el día que tengan que enviar al matadero a toda la ganadería, o pasar por el aro de adquirir ganado de encaste Domecq, si es que quieren supervivir. Es el precio que hay que pagar para que las empresas se acuerden de ellos y demanden sus toros.

Los tres toros de Guardiola Fantoni cuando llegaron a la muleta fueron tres bueyes de carreta que no se merecieron ni la distinción de haber salido por la puerta de chiqueros, pero seguro que su trapío, aunque algo bastotes, despistó al ganadero. Sin embargo el ganado de Cebada Gago sí dio a los coletas la oportunidad de lucirse, sobretodo el tercero, un toro que se dejó torear lo que Salvador Cortés fue capaz, hecho que consistió en el toreo moderno, perdiéndole pasos, sin cargar la suerte ni una solo vez y cortando las series al segundo muletazo, para a continuación recoger aplausos en una palabra, el aficionado quedó con la boca abierta, dado, que el torero se dejó ir un toro, de triunfo para terminar en la enfermería, ya que en un descuido lo arrolló su enemigo y no pudo continuar la lidia. Esperemos que se recupere cuanto antes.

Encabo está desconocido, sin sitio y sin ganas de enmendar la situación en que se encuentra. Es una pena que un torero bullidor, que se había ganado el respeto de los espectadores, por su condición de torero dedicado a matar corridas duras, no esté últimamente a la altura que exige este oficio. Esperemos que no deje escapar otra oportunidad, ya que sería lamentable para el si quiere seguir en esta profesión.

Fernando Cruz no tuvo tampoco su tarde y en el toro que mató de Cebada Gago tuvo su oportunidad que tampoco aprovechó. Su enemigo terminó subido a las barbas del torero al no someterlo y de paso decirle quien era el que mandaba en la pelea, y es que cuando el toro saca la casta que lleva dentro, suelen pasar estas cosas. Otra vez será, maestro.

jueves, 28 de mayo de 2009

27 de mayo del 2009: Los enjuagues de despachos

27 de mayo del 2009

Toros de Palha.
Terna:
  • Luis Antonio Gaspar “Paulita”: Metisaca traicionero y sartenazo infame. Bronca. Sablazo de juzgado de guardia. Protestas. El toro aplaudido en el arrastre.
  • Paúl Abadía “Serranito”: Metisaca, pinchazo arriba, aviso y un descabello. Silencio. Estocada casi entera, tendida, estocada atravesada, 6 descabellos. Bronca. El toro aplaudido en el arrastre.
  • Israel Lancho: Estocada atravesada que hace guardia. Aviso y 2 descabellos. Silencio. Estocada, le engancha por el pitón derecho de la taleguilla a la altura del estomago y lo zarandea colgado del cuerno. Se lo llevan a la enfermería.
Presidente: César Gómez Rodríguez


No se los que pensarían los figuras al conocer la noticia sobre la cornada que sufrió ayer el torero extremeño Israel Lancho al entrar a matar al sexto toro de la tarde. Los que nos encontrábamos en la plaza, primero sentimos pavor de ver como el toro zarandeaba al torero, prendido por el pitón a la altura del tórax y cuando se deshizo de él, el torero quedo tumbado sobre la fría arena del redondel, casi inerte. Muchos espectadores se temieron lo peor. En sus rostros podía vislumbrarse su preocupación por el estado del torero. Los espectadores de gradas y andanadas, ya que desde este lugar no se observan los detalles con claridad, al finalizar el espectáculo, se detenían para observar las imágenes repetidas de la cogida con mas claridad.

Fueron momentos verdaderamente dramáticos. Que no se interprete de esta letras que mi deseo es culpar a nadie de este percance, pero lo que si debería servir es como reflexión para los que gobiernan los despachos y deciden los toreros que deben torear este tipo de corridas.
Es una pena ver a tres espadas que la suma de los festejos toreados en lo que va de temporada no llega ni a los talones de las corridas en las que haya participado cualquier figurón del escalafón, y que para abrirse camino en este oficio tengan que lidiar con este ganado, que son los que solicitan el carnet de torero a quien osé enfrentarse a ellos, mientras que esos figurones del toreo, lidian toros, por definirlos de alguna manera, preparados en las boticas de las dehesas, y si el ganadero no permite este tipo de tropelías, pues, se lleva a cabo en los corrales de la plaza. Que más da, el caso es servir al figuóon de turno, y por supuesto no gratuitamente, porque en este mundo cada uno cobra por sus favores, y no debe ser poco Así luego salen al albero en lugar de toros, cadáveres vivientes para el lucimiento de esos figurones.

Qué vergüenza sentí ayer el ser aficionado a esta fiesta, y permitir con mi presencia en la plaza, que se cometan este tipo de barbaridades, como que tres matadores totalmente faltos de oficio tengan que lidiar una corrida que reclamaba toreros experimentados y por supuesto, lo que esta por ver, que los que quieran se figuras del toreo, sean los que tengan que enfrentarse a este tipo de ganado y demostrar con ello su condición de figura. Alguien debería terminar con esta lacra que corrompe los pilares de esta fiesta, como siempre, en beneficio de unos personajes sin ningún tipo de escrúpulos.

No me sale de la mente ninguna palabra que se pueda interpretar como una crítica sobre el comportamiento de estos tres toreros, Paulita, Serranito e Israel Lancho, que llenaron de valor sus hojas de profesionales, con el solo gesto de anunciares en los carteles junto a los toros portugueses de Palha. Fue una corrida encastada que su juego sirvió de deleite a los aficionados, el poder comprobar que aún existen ganaderías donde se cría el toro de lidia en toda la extensión de la palabra, hecho bastante difícil de ver en los tiempos que corren.

miércoles, 27 de mayo de 2009

26 de mayo del 2009: Los adornos

26 de mayo del 2009

Toros de: Parladé´. 2º y 4º de La Laguna.
Terna:
  • Uceda Leal: 4 pinchazos y estocada casi entera. Silencio. Pinchazo y estocada caída. Silencio
  • El Fandi: Pinchazo y estocada casi entera y atravesada y descabellos. Silencio. Estocada caída. Silencio.
  • Daniel Luque: Estocada caída y muy trasera, pinchazo trasero , aviso, otra estocada trasera. Saludos esde el tercio. Estocada trasera, aviso y 2 descabellos. Oreja.
Presidente: Manuel Muñoz Infante


El buen toreo se ha caracterizado en su interpretación al natural y se ha comentado que los toreros ponían los ceros en los cheques con la mano izquierda, el toreo en redondo y rodos los adornos que vinieran después, formaban parte del repertorio variado de cada torero, para adornar la faena llevada a cabo con la mano izquierda. Las prioridades han cambiando, hoy ya no es necesario conseguir los triunfos toreando con la mano izquierda, ni cargar la suerte, ni mucho menos otros valores que por desgracia acabarán perdiéndose porque así los reclaman las nuevas generaciones de espectadores, debido a su exigencia con toreros de su tiempo. Ayer pudimos ver dos estilos diferentes de toreros modernos que no tuvieron necesidad de ejecutar el toreo dentro de la pureza exigida por el aficionado, para arrancar un triunfo de las manos de los espectadores, estos fueron, El Fandi y Daniel Luque.

El plato fuerte de El Fandi, son las banderillas, ya que con la muleta el torero está limitado. Con los rehiletes demuestra un derroche atlético mas propio de unas olimpiadas que de una corrida de toros, haciendo las delicias de los espectadores y de sus incondicionales, pero esta suerte también tiene su pureza en su ejecución, y en esta precisamente radica su belleza y su peligro., como es, cuadrar en la cara del toro, colocar los pares reunidos arriba y por último, salir andando de la cara del enemigo. A los aficionados no les molesta que haga su peculiar interpretación, lo que no gusta, es que casi nunca la ejecuta con la pureza exigida. Otra de las limitaciones que tiene este torero es la muleta, sus actuaciones se cuentan por la cantidad de trapazos que le receta a cada uno de sus enemigos, no siendo óbice para conseguir los triunfos allá por las plazas donde actúa. Y como es normal, en esta no su salió del guión que tiene establecido, con la única diferencia que en esta plaza las orejas para este tipo de toreo están algo mas caras.

Daniel Luque, sin embargo, es el torero antagonista. A esta plaza vino con ambición, con ganas de triunfar y así lo demostró desde el primer momento, haciendo los quites que le correspondían y en sus dos toros intentó hacer el toreo que lleva dentro. A ambos enemigos les puso emoción en sus faenas, ejecutando las suertes dentro de su estilo, pero, como dije, salvando las distancias con El Fandi, a su toreo le faltó construcción, forma, y le sobraron adornos y ventajas, ya que mientras en la retina de los aficionados que aun venimos a las plazas quede el toreo de verdad, tendremos que medir con esta vara las actuaciones de los demás.

Los espectadores vieron en sus faenas la reinvención del torero, porque sus faenas en ambos toros causó el delirio de los tendidos, y no dudo que hubiera sido así, si sus faenas hubieran sido construidas previamente toreando y los adornos, como su nombre indica, hubieran sido el remate final de sus faenas, pero desgraciadamente no fue así. Lo único que nos faltó por ver es que premios hubieran solicitado para el torero si hubiera matado bien, porque si por una estocada trasera, un aviso y dos descabellos le dieron una oreja, que hubiera sido lo contrario. Como dije, el delirio.

Uceda Leal estuvo en su línea, de torero sin florituras, pero que sigue sin dar el paso necesario para rematar sus actuaciones, de la misma forma que no remata sus muletazos. Está remiso en la entrega, se aflige con facilidad y no encuentra el sitio a sus enemigos. Otro de los factores que decepcionaron a los aficionados, es que nos tenía acostumbrados a una estocada por toro, sin embargo ayer necesito pinchas varias veces a cada uno de sus enemigos para despenarlos. Ánimo torero.

martes, 26 de mayo de 2009

25 de mayo del 2009: El futuro

25 de mayo del 2009

Novillos de: Guadaira. Encaste Jandilla

Terna:
  • Francisco Pajares: Pinchazo hondo tendido y bajo, sartenazo, aviso y 2 descabellos. Silencio benevolente. Estocada que rueda sin puntilla, saliendo arrolado sin consecuencias. Saludos desde el tercio.
  • Juan Carlos Rey: Estocada trasera. División de opiniones. 2 pinchazos, aviso, estocada perdiendo la muleta que rueda sin puntilla. Aplausos.
  • Pablo Lechuga: Estocada atravesada, estacada casi entera caída. Silencio. El novillo aplaudido en el arrastre. Pinchazo y sartenazo para cortarse la coleta. Silencio.

Presidente: Trinidad López Pastor


El futuro está a la vista, sobretodo para estos novilleros que se han enfrentado hoy a una novillada de la ganadería de Guadaira, y la casta de los novillos pusieron en aprietos a los tres matadores que no estuvieron a la altura de sus enemigos. Fueron novillos que dieron un juego variado, pero todos pidieron a los toreros las credenciales que les habían dado en la escuela, y estos, en lugar de mostrársela, como debería haber hecho cualquier torero que se viste de luces, no pararon de ofrecer lo que tenían a mano, que era su voluntad. Poco bagaje para afrontar el futuro con garantías en este oficio.

En su comportamiento, unos metieron la cabeza con clase, otros había que lidiarlos para enseñarles lo que tenían que hacer, en todos los casos ningún torero encontró el sitio que requería la lidia de sus enemigos. A los que le tocaron en suerte novillos que había que lidiarlos antes de ponerse bonito en la cara de su enemigo, no supieron o no conocían estas reglas, y aplicaron la lección equivocada, terminando siendo toreados por sus enemigos.

Así es la casta, y el aficionado sufría viendo como se iban desmigando las oportunidades que le ofrecieron los novillos, sin que ningún coleta supiera sacar el provecho que les pusieron a su alcance, y si no se produjo algún percance grave fue porque la nobleza de los bureles les perdonó de la cornada en varios momentos. Como dije, así es la casta, por eso muchos toreros no la quieren ni ver, y otros, de contrastada fama, no saben ni que existe.

Francisco Pajares tuvo un manjar en su primero y se dedicó a darle pases con la mano derecha fuera de cacho y cuando se acordó de echarse la muleta a la izquierda, el novillo ya le estaba pidiendo una paz merecida. Más no pudo hacer por el torero. Alguien les tiene que recordar a estos aspirantes a matadores que la mano derecha es para adornarse y donde están las faenas grandes es toreando al natural y por supuesto, en los morrillos de los toros. Con su segundo no pudo, ya que en lugar de someterlo para mostrarle quien era el torero, solo se le vio voluntad, y claro, de eso los novillos no entienden.

El primero de Juan Carlos Rey le puso muy fácil el toreo, pero el coleta no lo supo aprovechar, ya que su faena no llegó a los tendidos y menos a las gradas y andanadas que están más lejos. En su segundo, no hubo sintonía entre toro y torero y el diapasón no encontró las notas adecuadas y el novillo termino desengañado de tanto trapazo.

Pablo Lechuga anduvo algo desafortunado en su primero, realizando un torero un poco acelerado y falto de técnica, el novillo le arrolló y al quedarse en la cara de su enemigo la nobleza de este le perdonó la cornada. Su segundo en cuanto intentaba pararse con la muleta, le ponía en aprietos, y no llegó a enterarse que cada novillos tiene su faena, y en lugar de doblarse con el para someterlo, comenzó a darle pases aplicando los defectos del torero moderno y claro, su enemigo se le subió a las barbas.

No quiero terminar este panfleto, sin mencionar la labor del picador Oscar Bernal, que tuvo que soportar los aplausos del público ya que picó arriba las tres veces que el sexto de la tarde entró al caballo, algo insólito en los tiempos que corren, ya que es mas propio que los espectadores descarguen sobre los varilargueros su ira por lo mal que lo hacen.

lunes, 25 de mayo de 2009

24 de mayo del 2009: Que mansada

24 de mayo del 2009

Toros de: 1º, 4º y 5º de Samuel Flores, 2º, 3º y 6º de Manuela Agustina López Flores. 6º Sobrero de Julio de la Puerta.
Terna:
  • López Chaves: Estocada 3 pinchazos, media atravesada y 2 descabellos. Silencio. Estocada tendida. Aviso. Silencio.
  • Diego Urdiales: 2 pinchazos, estocada baja y descabello. Aplausos. Pinchazo perpendicular, aviso. Silencio
  • Javier Valverde: Estocada. Silencio. Pinchazo y media caída. Silencio.

Presidente: Julio Martínez Moreno.


Todas las ganaderías donde entran las figuras a imponer sus exigencias acaban siendo una ruina. Además este hecho tiene sus peculiaridades, ya que los toreros cuando ven que un hierro ofrece garantías de éxito y al mínimo esfuerzo, las exigen en sus actuaciones feriales, y así están hasta que agotan el filón. Cuando los toros comienzan a plantear problemas, levantan la tienda y se marchan a otra dehesa. Eso ha sido casi siempre así, lo que ocurre es que en la actualidad es mas acusado debido al nivel de exigencia en las condiciones que impone el taurinismo reinante, todo en beneficio de las figuras mediáticas del torero, y con un desprecio absoluto de los derechos del espectador, en connivencia con el ganadero.

Pero dentro de este negocio, el que tendría que modificar sus hábitos de comportamiento es el ganadero. Ya conocemos como actúa el taurinismo, sin escrúpulos y que son personas que les gusta el dinero y se saltan todas las reglas existentes para conseguirlo, pero ellos no debían de caer en las tentaciones de falsos maridajes con los toreros de moda y no dejarse llevar por la ola de triunfo del momento, con sus gotas de avaricia y de ambición, que en la mayoría de los casos les hacen olvidar las normas que exige la crianza del toro de lidia y como consecuencia de ello llenan la dehesa de mansedumbre, y en la mayoría de los casos terminan en una ruina de casta y bravura.

Este es el estado en que se encuentra en la actualidad la ganadería de Samuel Flores, emblemática durante tantos años en el campo bravo, donde se ha mantenido en el tipo de sus toros el origen de su encaste, Gamero Cívico, pero ahora, hasta eso han perdido. Supongo que todo comenzó a raíz de entrar en la casa las exigencias de los toreros-figuras y por supuesto por la avaricia del ganadero, Con ello han dejado en la ruina a una ganadería que ahora tiene que venir a las ferias importantes de relleno, y sus toros son lidiados por matadores del modesto escalafón, como si de una corrida dura se tratara pero sin alcanzar, tan siquiera, ese importantísimo galardón.

La corrida de ayer fue un dechado de mansedumbre, que no dio opción a los toreros que tuvieron la honradez de enfrentarse a ella. El único que demostró capacidad para estar por encima de su enemigos fue Diego Urdiales, ya tanto López Chaves como Javier Valverde se encontraron en sus lotes con muchas dificultades que casi en todos los casos fueron insuperables para el toreo que se practica en la actualidad, mostrando en ambos casos ganas de agradar. Sin embargo Diego Urdiales se le vio con otra disposición y pisa terreno firmen en la cara de toro, así, con tiempo y paciencia, logró que su primer toro, un manso de libro y peligroso, entrara en la muleta por supuesto por donde el torero quería, que era la regla que según defendía el desaparecido maestro Domingo Ortega, diferenciaba a los malos de los buenos toreros. Hay que destacar también la labor del torero de plata Pedro Cebadero, que viendo la actuación que tuvo ayer se pudo observar como a unos le valen todos lo toros, y otros, sin embargo, pasan verdaderas penurias para realizar su labor, aunque sea colocar un par de banderillas.

sábado, 23 de mayo de 2009

22 de mayo del 2009: Volvieron los cadáveres y el aburrimiento

22 de mayo del 2009

Toros de: 2º, 4º y 6º de Valdefresno, 1º, 3º y 5º de Fraile Mazas 2º Sobrero de José Luis Marca.
Terna:
  • Juan Bautista: Estocada baja saliéndose de la suerte. Silencio. Estocada baja y tendida. Silencio.
  • Miguel Ángel Perera: Estocada trasera y atravesada, Aviso y 3 descabellos. Silencio. Estocada csi entera. Aviso, 3 descabellos, se echa el toro. Silencio.
  • Alejandro Talavante: Estocada casi entera. Silencio. Estocada arriba, 4 descabellos, aviso se echa el toro. Silencio.

Presidente: Manuel Muñoz Infante.

Como está la cabaña brava española, da pena ver salir por toriles animales sin fuerzas, que en cuanto dan unas vueltas por el ruedo no saben para que están allí, descastados, sin codicia, unos huyendo de los engaños, otros, saltando al callejón, y si no tienen fuerza para hacerlo, van buscando la puerta de la dehesa descaradamente, y el ganadero, supongo, que ni se preguntará en que ha fallado, para qué, el año que viene acudirá a la feria de nuevo.

Ya sabemos que el encaste de esta ganadería es abanto de salida, y que van entrando en faena poco a poco, eso dicen los tratadistas que han escrito sobre ello, pero lo que vale es el resultado final y este ha sido de sopor. Ni un detalle, ni por parte de los toros, ni de los toreros, si este comportamiento se pudiera medir clínicamente, el resultado sería de encefalograma plano, sin vida en el ruedo, y eso que algunos de los coletas eran de los que mandan en el escalafón, esos que van creando arte por todas las plazas donde torean, a criterio de los eruditos de la información, pero, no se que tiene Las Ventas, que en cuanto aplican "la faena tipo", y se les indica desde los tendidos; "así, no", "ponte en tu sitio", "no nos engañes", "adelanta la muleta", "bájale la mano", "torea para dentro, no para fuera", o, "se te ha ido el toro sin torear", ya no saben que hacer, y comienzan a dar pases sin ton ni son, esperando, unos, indicaciones desde el burladero, otros, que los avisos les saque del letargo en que están sumidos, ya que han perdido el norte del tiempo y supongo que el del espacio.

Porque hay que ver la cantidad de avisos que se dan hoy en las plazas, y al final para ver faenas vulgares y sin contenido, supongo que esperando la inspiración que no llegará nunca, aburriendo soberanamente al respetable. El resultado de este comportamiento es la componente que se va imponiendo en el público sobre la valoración a los toreros en sus actuaciones. Se ha impuesto la cantidad, no la calidad y para ello es casi obligatorio que hay que agotar el tiempo marcado por el reglamento para matar al toro, y cuando aparece un torero que prueba a su enemigo por ambos pitones y comprueba que el toro no tiene condiciones para la lidia, y decide tomar el estoque de matar para acabar con su enemigo, el público protestar airadamente, y se siente estafado. Sin embargo cuando el torero se deja ir un toro, sin torear, pero le ha recetado 200 pases, son los primeros en agitar los pañuelos al viento solicitando los trofeos, y si el presidente no los concede, se permiten el lujo de llevar a efecto un altercado público.

Ayer se pudo comprobar que Talavante sigue en una línea apática, sin sitio, aunque los toros demostraron estar escasos de fuerzas, algunos llegaron a la muleta para que el torero hubiera sacado de ellos, sino el triunfo esperado, si una faena que le sirviera para salir del pozo donde se encuentra.

Juan Bautista sigue en la misma línea, con el toreo de mentirijillas, sin atreverse a dar el paso para adelante y tratar de encontrar el sitio que tuvo en años pasados, con el agravante que si este estado se prorroga demasiado, llegará el día que le falten los contratos y aparecerán las lamentaciones. Esperemos que no sea así.

El que volvió a decepcionar fue Perera, un torero que venía como plato fuerte de la feria y sin embargo, ha dado da la impresión que le está pesando esta responsabilidad. A su primero, en cuanto le bajó la mano, el toro se le fue al suelo, y tuvo que hacer de enfermero, y claro, eso en otras plazas cuela y adema con orejas, pero en esta, no. Habrá que recordarle el mensaje que le envió una aficionada en su primera actuación: "A Madrid, se viene con toros. Perera". No con esta porquería de ganado. En su segundo, mas de lo mismo, y ante un invalido sin trapío que mantuvo el tipo en el ruedo gracias a la poca casta que llevaba dentro, llegó a la muleta para dejarse hacer lo que el torero supiera, pero no lo entendió ya que debido a la escasez de fuerzas el toro calamocheaba y acabó subiéndose a las barbas del torero. La tarde no dio para mas, y si no fue así, el aburrimiento hizo estragos en la mente de los aficionados y la mía no iba a ser una excepción.

21 de mayo de 2009: Efluvios Sevillanos

21 de mayo de 2009

Toros de: Juan Pedro Domecq. 2º y 3º de José Vázquez.
Terna:
  • Morante de la Puebla: Pinchazo al paso, metisaca, 2 pinchazos, estocada casi entera, atravesada, aviso y descabello. Silencio. Pinchazo y estocada. Oreja.
  • José María Manzanares: Estocada atravesada. Silencio. Estocada, saludos desde el tercio.
  • Rubén Pinar: Que confirmó alternativa, media caída y atravesada, saliéndose de la suerte. Silencio. Estocada delantera. Silencio.

Presidente: Trinidad López Pastor.


Ayer, Morante de la Puebla consiguió que los aficionados olvidaran por un momento la pesadilla que están sufriendo como consecuencia de cómo se está desarrollando la feria, motivada por el estado lamentable en que se encuentra la fiesta de los toros. En su segundo enemigo consiguió sembrar el albero de Las Ventas de aromas sevillanos para que todos pudieran disfrutar de los efluvios de su toreo. Fue una faena llena de detalles, no recia, ya que Morante es un torero artista y la fortaleza no es su plato fuerte. El toro tampoco necesitaba una muleta poderosa, al contrario, requería una muleta exquisita, y eso fue lo que el torero sevillano se sacó de su alma torera. De no haberse encontrado el toro con este torero en vena de inspiración, el resultado hubiera sido completamente distinto.

El toreo de Morante hizo que llegara a los espectadores que abarrotaban el coso, y cada uno en su medida pudo expresar su sentimiento exteriorizando al unísono esos olés desgarradores que rompen el aire cuando se expresan con el corazón. Eso sólo lo hacen los buenos toreros y, como dije, en esta temporada estamos escasos de este tipo de sentimientos.
Verónicas de ensueño, donde el toro era embarcado desde el inicio del pase, embrujado en su capote mecido con lentitud, donde toro y torero eran una misma cosa difícil de definir. Galleó con arte para poner al toro en suerte y si la faena de muleta no tuvo una continuidad en su construcción, dio unos redondos de ensueño, que muchos de los aficionados quedaron transportados al limbo del éxtasis. Mató mal y se le concedió una oreja, pero eso fue lo de menos, porque ya no podían quitar a las miles de retinas lo que habían contemplado, y el torero se sentía tan a gusto que tampoco le importaría el resultado final de la faena.

Pero desgraciadamente tenemos que volver a poner los pies en el suelo y a seguir contando lo que adornó el resto de la tarde. Por chiqueros volvieron a salir cadáveres con cuernos, toros sin fuerza que los picadores tuvieron que simular la suerte de varas con el fin de dejar al toro con las fuerzas necesarias para mantenerse en pie. Manzanares en su primero, y ante un sobrero de José Vázquez, no encontró el suficiente aliciente para lucirse, ya que el toro no tenía recorrido, echaba la cara arriba y no humillaba. Ante este panorama decidió abreviar. En su segundo y mediatizado por la faena de su compañero y director de lidia, trató de seguir sus pasos y se le vio más dispuesto, pero es difícil vencer al arte cuando la providencia no te ha dotado con la fuerza suficiente. Así de caprichosa es la naturaleza. En su segundo, aunque el torero trató de justificarse, no tuvo enemigo que colaborara en su empeño.

Rubén Pinar no tuvo suerte en el toro de su confirmación, un inválido de libro y que el presidente quiso mantener en el ruedo, él sabrá por qué, los aficionados sólo lo intuimos. Pero aún así, el toro le dio la oportunidad de sacarle unas series que de haberlas aprovechado, hoy sería un torero muy feliz. En su segundo, el asunto fue más serio. Se encontró con un toro que metía la cabeza con mucha claridad, iba de largo por ambos pitones y el torero se limitó a ejecutar el toreo moderno y claro, ese tipo de toreo se valorará en otras plazas, pero en esta, no. Fue una verdadera mala suerte para el torero perder esta oportunidad, esperemos que tenga otras y las aproveche.

viernes, 22 de mayo de 2009

20 de mayo de 2009: De mal en peor

20 de mayo de 2009

Toros de: Peñajara de Casta Jijona: Encaste Baltasar Iban. 1º, 3º y 6º devueltos. En su lugar se lidiaron toros de Torres Gallego, María Cascón y Pérez Tabernero, respectivamente.

Terna:
  • Miguel Abellán: Pinchazo y bajonazo, para meditar sobre su futuro torero. Pitos. Bajonazo, marca de la casa. Bronca.
  • Serafín Marín
  • Octavio García El Payo: Estocada caída, atravesada, aviso y 3 descabellos. Silencio. Estocada trasera. Silencio.
Presidente: Julio Martínez Moreno.


El fenómeno taurino es como cualquier otro espectáculo, el empresario apuesta por él intentando sacar un rendimiento, por supuesto, el mayor posible. La diferencia de este mundillo en particular, y en especial en esta plaza, es que los empresarios siempre apuestan a caballo ganador. Tienen vendido el aforo de la plaza que les permite la legislación vigente mucho antes de que comiencen los espectáculos, disponiendo del dinero con antelación, hecho que no ocurre en casi ningún negocio. Y como supongo que la mayoría de los corridas, como por ejemplo la de hoy, les sale por un real mal contado, pues, todo son ganancias. Hasta aquí, todo correcto. Ellos no son culpables que soñadores trasnochados, denominados aficionados, llenen la plaza todos los días durante la feria esperando que alguien con responsabilidad dé un giro de timón y eche de la fiesta a toda la corruptela que existe en la actualidad en este negocio y que ha llenado de putrefacción todos los estamentos taurinos.

Los culpables de esta situación son los que tienen la responsabilidad de velar por la integridad de la fiesta y exigir que se cumplan las normas establecidas. Es vergonzoso que los presidentes que se sientan en los palcos, y son la máxima autoridad durante el festejo, sus decisiones vayan siempre en la dirección de beneficiar al empresario, dejando al espectador desprotegido en sus derechos y con la única opción del recurso del pataleo. Ayer fue uno de los días que muchos espectadores sintieron vergüenza de su afición, ya que ante una caterva de cadáveres, el presidente rechazó sólo tres y porque le obligaron las protestas de los espectadores. Esta actitud pasiva levantó la ira de los espectadores y estos tuvieron que sacar las únicas armas que tienen a su alcance: la protesta a través de la palabra y de las palmas de tango. Hubo para todos, para el presidente, para los políticos y para todo aquel que tuviera un mínimo de responsabilidad.

Está complicado este asunto, ya que estos taurinos despóticos lo tienen todo muy bien atado para su beneficio particular y por supuesto, con el beneplácito político, pero los aficionados seguirán luchando, persiguiendo el único fin que les mueve, la integridad de la fiesta, que para ellos sería muy fácil de solucionar una vez que se decida que sea el toro quien ponga a cada uno en su sitio. No entienden como estos gaznápiros de la corrupción luchan con tanto denuedo para seguir gobernando esta fiesta podrida. Si el toro íntegro pusiera a cada uno en su sitio, ellos podrían seguir trabajando en pos de la fiesta, pero, eso sí, dentro del cumplimiento de las reglas del juego, donde los políticos tendrían que velar para que se cumplan éstas. Reconozco que me estoy metiendo en el terreo de lo onírico, y como dijo el poeta, los sueños, sueños son, pero esperemos que algún día se cumplan.

Sobre la corrida de ayer, me niego a hablar de algo que no existió ya que el principal protagonista estuvo ausente. Al ganadero le haría la siguiente pregunta ¿Conocía el ganadero el tipo de ganado que trajo a Las Ventas? Hasta mañana.

miércoles, 20 de mayo de 2009

19 de mayo de 2009: De rondón

19 de mayo de 2009

Toros de Núñez del Cubillo.
Terna:
  • El Juli: Estocada trasera habilidosa saliéndose de la suerte y descabello. Silencio. Estocada trasera y tendida y 3 descabellos. Silencio.
  • El Cid: 3 pinchazos y bajonazo. Pitos. Pinchazo hondo y 2 descabellos. Aplausos.
  • Miguel Ángel Perera: Bajonazo de lujo. Silencio. Estocada casi entera y un descabello. Silencio.
Presidente: Manuel Muñoz Infante.


De rondón se coló el quinto toro de la tarde, un toro encastado y casi me atrevería a decir, que bravo, de nombre Aguafría, aunque a veces es difícil discernir entre casta y bravura. Sería buena señal que cuando termina la corrida, el público abandonara la plaza discutiendo sobre estas cualidades, como hacía el supuesto amigo del inolvidable D. Joaquín Vidal, D. Mariano, que en tardes de triunfos subía por la calle de Alcalá toreando con su invisible muleta..

Con mucha tristeza abandonaban los aficionados el coso venteño hablando de los cinco cadáveres que salieron por toriles, y que una aficionada, durante la lidia del tercero de la tarde, tuvo que gritarle a uno de los toreros de los que pisan en la actualidad con más fuerza el escalafón : "Eso, con toros, Perera". En estas corridas donde aparecen las figuras a justificarse, ya que Madrid ni quita ni pone, no se deja nada al azar, y si sale algún imprevisto siempre le toca al más desprotegido, taurinamente hablando, claro.

Y así ocurrió, que en el quinto de la tarde saltó la sorpresa, un toro sin trapío pero que sacó a relucir sobre el albero lo que debe tener un animal de su estirpe, casta y bravura. Fueron varias las novedades que se presentaron con este toro, fue picado arriba por Manuel Jesús Ruiz, muy bien pareado por El Alcalareño, sobre todo en el primer par, pero la novedad fue que El Cid, un torero nacido y forjado en corridas duras, estuvo por debajo de su enemigo. Fue una lucha desigual, llena de emoción, y después de una serie de tanteo con la derecha se echó la muleta a la izquierda y en las primeras series tuvo que perderle pasos ya que no podía con la acometividad de su enemigo. El toro.se comía la pañosa y el torero, en esta ocasión no sacó a relucir su poder lidiador ni el mando de su poderosa muleta, y lo que sí mostró fueron algunas precauciones impuestas por el toreo moderno, perder pasos, citar fuera de cacho y sacar al toro para fuera, en lugar de tratar de romperlo ganándole terreno. Esas artimañas valen para el toro "artista", que no aguantan ni un soplido y en manos de figuras que no conocen otro tipo de toreo porque nunca han tenido la necesidad de salirse fuera de su guión taurino, pero cuando se conjuga la casta y la bravura en un animal de esta raza… Decir en su haber que nunca perdió la cara a su enemigo. Cuesta imaginarse a un toro de estas condiciones en manos de toreros que llenan las plazas de glamour, allá donde los contratan, y todos los días están en las primeras planas de la revistas que no hablan de la crisis y sí de las virtudes de estos valientes personajes.

De los dos cadáveres que lidió El Juli, el segundo tenía un pitón derecho que iba de largo con una claridad asombrosa, pero como dicen los taurinos el toro debía tener algún peligro sordo ya que el torero-figura no se atrevió a cargar la suerte y claro, ese tipo de toreo, y tratándose de un torero que aún manda en el escalafón y que cobra como tal, no se le consiente en Madrid..

Perera en su inválido primero sacó a relucir solo temple, pero esa cualidad si va acompañada con los trucos del toreo moderno, no vale. Su segundo, otro inválido que trató de disimularlo citándolo desde los medios, en cuanto lo sometía bajándole la mano, el toro perdía la verticalidad y claro, venir a Madrid con este tipo de toros, ya podrás Perera.

martes, 19 de mayo de 2009

18 de mayo del 2009: Decepción

18 de mayo del 2009


Novillos de: La Quinta. Encaste Santa Coloma, en la línea de Joaquín Buendía.

Terna:
  • Daniel Martín: Pinchazo, estocada algo contraria. Aviso y 2 descabellos. Silencio Estocada. Silencio despectivo.
  • Mario Aguilar: 2 pinchazos. Aviso y estocada delantera. Silencio Pinchazo y sartenazo que el público aplaude. Silencio.
  • Miguel Ángel Delgado: 7 pinchazos. Aviso y 3 descabellos. Silencio. 4 pinchazos, bajonazo atravesado y 4 descabellos. silencio


Los novillos de La Quinta lidiados ayer en Las Ventas decepcionaron, tanto por su presentación como por su juego, y ya que estamos metidos en harina, también decepcionaron los toreros y en especial los piqueros. Daba pena ver a los novillos prácticamente sin trapío, que parecían ratas moviéndose por el albero, medir su bravura ante unos mastodontes cubiertos hasta los dientes y en sus grupas unos caballeros, de profesión, piqueros, que sin ningún tipo de compasión picaban trasero y sin medida en el castigo dejando a algunos de sus enemigos para el arrastre. Después, y una vez finalizada su labor, seguían el desarrollo de la lidia desde los burladeros del callejón. ¿Que pensaran estos caballeros cuando el maestro de su cuadrilla, se vea impotente para sacarle un pase al pobre animal que ellos han dejado para el arrastre? ¿Sentirán vergüenza por la tropelía realizada? ¿Se sentirán orgullosos, comentándoles a sus compañeros lo suave que le han dejado al toro a su maestro, para que éste se luzca? De lo que no que no hay duda, es que son unos incompetentes en su profesión, porque, después de lo que se produjo ayer, no hay duda que pican trasero porque les da la gana. Lo que no ha llegado a entender el aficionado aún, es, el porqué. Algún día se sabrá.

Los novilleros tampoco anduvieron finos, y las oportunidades que se les presentaron no supieron aprovecharlas, ya que se limitaron a interpretar el torero moderno en toda su extensión, primando la cantidad en lugar de la calidad y las dificultades que salieron a relucir no supieron solventarlas con dignidad. Así estuvo Daniel Martín en su primero, un novillo que tenía alguna dificultad, ya que le costaba humillar y no se empleaba en el engaño y lo único que tomó fueron precauciones y ventajas. En su segundo y ante un sobrero del Jaral de la Mira, precioso de lámina, y que metió la cabeza con clase repitiendo hasta la saciedad, el torero no supo que hacer con el. Los aficionados protestaron porque se había dejado ir sin torear a un buen novillo.

Mario Aguilar, se vio en su primero ante un novillo que el picador lo trató sin ninguna compasión, y como consecuencia llegó a la muleta con poco recorrido y sin trasmisión. El torero tampoco corría la mano para alargar la embestida. Supongo que le pediría explicaciones a su picador, Manuel Sayago. Ante la raspa de su segundo no se acopló y en descuido le levantó los pies del suelo, al parecer, sin consecuencias.

A Miguel Ángel Delgado le devolvieron su primero y se corrió turno, lidiándose con ello el quinto de la tarde. Un burel con la fuerzas escasas y aunque el torero anduvo con mucho temple y suavidad, sobre todo en redondos, al natural le costó acoplarse, y cuando ya tenía al público encandilado, falló a espadas. A su segundo, otro sobrero de El Jaral de la Mira, lo recibió de salida con unas talaveranas y fue un novillo que le costó pararse y al torero, acoplarse a su embestida, y la faena estuvo llena de ventajas, perdiéndole pasos y toreando fuera de cacho. No hay duda que los aficionados tenemos que ir acostumbrándonos a ese tipo de toreo o no volver a las plazas.

domingo, 17 de mayo de 2009

16 de mayo del 2009: Variedad

16 de mayo del 2009

Toros: de José Escolar Gil. Encaste: Albaserrada.

Terna:
  • Rafaelillo: Estocada casi entera, y perpendicular. Aviso. 4 descabellos. Aplausos y saludos desde el tercio. Estocada al rincón de Ordóñez. Silencio.
  • Fernando Robleño: Estocada al rincón de Ordóñez. Silencio. Pinchazo sin soltar y sablazo de juzgado de guardia. Silencio
  • Sánchez Vara: Estocada arriba marcando los tiempos. Aplausos. Estocada caída. Silencio.

Presidente: Julio Martínez Moreno.

El encierro que se lidió ayer tuvo variedad. Toros bravos, encastados y mansos y algunos que ellos fueron para el matador que les tocó en suerte un cheque en blanco, ya que salieron a la arena con la única intención de dejarse hacer la tauromaquia que el torero llevase dentro. Como ha cambiado este ganadero en los últimos años.

Eso fue lo que le ocurrió ayer a Sánchez Vara en su lote. En su primero, un toro de buena condición, que comenzó metiendo la cabeza en el capote por ambos pitones y no fue capaz de sacarle ni una sola verónica. Hizo del tercio de banderillas una pantomima, clavando a otro pasado en los tres pares. Es la pregunta eterna del aficionado. ¿Porque parean los toreros? Ya que deciden dar este paso por lo menos podían cuadrar en la cara del toro. Con la muleta fue la antitesis del toreo, citando con el cuerpo retorcido y creando una autopista entre el toro y el torero, sacándolo para afuera, citando fuera de cacho y lo mas importante, perdiéndole pasos a su enemigo sin ligar ni una serie. Este hecho causó una verdadera decepción en los tendidos, que vieron como el toro se iba al desolladero con las orejas puestas, ante un torero que se vio desbordado por la calidad y nobleza de su enemigo.

No paró ahí el sufrimiento de los aficionados, ya que su segundo toro le volvió a ofrecer la misma oportunidad que el anterior y el torero le pagó con la misma moneda. Con los garapullos tuvo que oír las primeras palmas de tango que le regalaron estos por su nefasta labor, como siempre, a toro pasado. Durante la faena de muleta el torero creyó pensar que no era justo que no valorasen su labor e hizo un gesto como de comerse al toro, y no se le exigía eso, lo único que el aficionado le reclamaba era que torease, pero, al parecer eso son palabras mayores para este torero.


A Rafaelillo le tocó en suerte un primer enemigo que le pidió el carnet de torero, y miren por donde, se lo enseño y a partir de aquí comenzó a haber sintonía entre ambos, creándose una simbiosis entre el temple y la casta, naciendo de ello la emoción tan cara de ver en esta feria y que llegó a los tendidos consiguiendo sacarle al encastado toro algunos muletazos de mucho valor, sobre todo dos que fueron eternos, donde dio la impresión de parar el tiempo. Pero la felicidad dura muy poco, sobretodo en la casa del pobre, y para hacer cierto el refrán, llegó la suerte suprema, la que da y quita lo que cada uno se merece, y el torero falló a espadas, echando por la borda lo que había conseguido toreando. Otra vez será, torero.


Fernando Robleño ha perdido la confianza en el toreo y cuesta hacerse la idea de verle torear con una desconfianza, impropia en un torero que mandó en el escalafón sobre todo por el valor y seguridad, que imprimía a sus faenas un sello especial, sobre todo, ante toros con dificultades. En su primero, el más blando de la corrida, que perdía las manos por la codicia con la que embestía, estuvo desconfiado y haciendo uso de los trucos que el toreo moderno ha puesto a disposición de todo aquel que quiera hacer uso de ellos, hasta que el toro se cansó de repetir, ya que la faena que le estaba haciendo el torero, seguro, que no le interesaba. En su segundo, un manso con genio, se lo sacó a los medios lidiándolo, pero con esto terminó la sintonía entre ambos ya que el toro comenzó a huir del torero y este se limitó a ir detrás de el para darle alcance, siendo un espectador de lujo del comportamiento de su enemigo.

sábado, 16 de mayo de 2009

15 de mayo del 2009: La suerte suprema

15 de mayo del 2009

Toros de: Toros de Cortés. , encaste Atanasio Fernández, línea Lisardo Sánchez. 4º de Fernando peña.

Terna:
  1. Antono Ferrera: Estocada caída y atravesada. Pasó a la enfermería.
  2. Matías Tejela: Sablazo infame. Pitos Pinchazo y estocada baja. Protestas, en el toro que mató por cogida de Antobio Ferrera. 4 Pinchazos y estocada desprendida. Silencio.
  3. Luis Bolívar: Estocada con todos los defectos, tendida, atravesada y entrando a matar fuera de la suerte y dos descabellos. 3 pinchazos. Aviso. Silencio.

Presidente: Julio Martínez Moreno.


La suerte suprema ha sido valorada siempre con mayor peso especifico en la realización de la faena, ya que es el único momento que el torero queda al descubierto en la cara del toro y su ejecución es el de mayor peligro, por eso su nombre. Su ejecución ha dado y ha quitado a muchos toreros el éxito. Cuantas veces los aficionados nos hemos ido detrás del estoque, intentando con nuestro impulso mental que el torero no fallara con la espada, sobre todo si eran modestos. ¿Por qué esa importancia? Se preguntarán los entendidos en el toreo moderno ¿Qué importa que una estocada quede en el hoyo de las agujas o en los bajos, o que el torero se tire a matar saliéndose de la suerte?

Hoy no hay duda que ha perdido el valor de antaño, y como consecuencia de ello no se valora lo mas mínimo que un torero coloque la espada en los bajos o en los altos, a los espectadores les da igual, solo valoran la faena de muleta y que el torero de 200 pases. Pero las normas están para cumplirlas y como diría aquel, si las quieres las tomas y sino, las dejas. Por eso los aficionados que aún quedan luchan por que se cumplan, evitando en la medida que presidentes irresponsables manejados por el taurinismo sin escrúpulos tomen desde el palco las decisiones a su antojo y semejanza.

Los aficionados de Madrid no tienen nada en contra de Matías Tejela, pero si en la oreja concedida en el toro que mató por cogida de Antonio Ferrera, un sobrero de Fernando Peña, y protestaron para que se cumplan las normas existentes. También hay que decir que el público fue muy benevolente con el premio solicitado y no hubo mayoría en la petición, ya que a la faena le faltó pureza y le sobraron las ventajas que el torero mostró, rematando los pases para fuera y toreando fuera de cacho, eso si, tuvo destellos con sabor y dio unos pases de pecho de pitón a rabo, pero, mató mal y por este motivo el premio concedido fue excesivo.

Antonio Ferrera, solo pudo matar a su primero, un toro sin codicia, inválido y manso, ya que al principio de la faena de muleta dudó en la cara del toro y éste no le perdono y en cuanto se quedó al descubierto, se lo llevó por delante, corneándole la pierna derecha. El torero quedó mermado físicamente, pero no le impidió terminar con el. A continuación se retiró a la enfermería para no aparecer más.

A Luis Bolívar parte de los aficionados le dedicaron una ovación después del paseíllo, para agradecerle su voluntad de estar esa tarde en la plaza después de sufrir una cogida dos días antes en este mismo coso. Este hecho se puede interpretar de muchas maneras y sin pretender ser un desagradecido, cuando se va a torear a una plaza como esta, hay que venir muy preparado y mentalizado y sabiendo a lo que vienes, es decir, a dar todo lo que tienes, si no es así mejor es que te quedes en casa. Su primero fue un toro sin trapío como los cuatro primeros toros, sacó lago de recorrido y aunque hizo una lidia sosota, el torero podía haber tirado de el con la muleta y haberle hecho la faena que el toro requería. Se limitó a dar pases y más pases para justificar su asistencia. En el sexto, corrido en quinto lugar, en la faena de muleta el toro metió la cabeza con clase pero el coleta no anduvo fino, y como consecuencia de ello el toro comenzó a gazapear, y el torero para no se menos a bailar alrededor de la cara del toro.

viernes, 15 de mayo de 2009

14 de mayo del 2009: Llegaron las figuras

14 de mayo del 2009

Toros de: Toros de Garcigrande, encaste Juan Pedro Domecq Solis.

Terna:
  • Morante de la Puebla: Media habilidosa atravesada. Silencio. Pinchazo y sartenazo. Silencio.
  • Sebastián Castella Estocada desprendida. Oreja con protestas. Estocada casi entera caída. Oreja. Sale en hombros por la puerta grande.
  • Alejandro Talavante: Estocada caída. Aviso y un descabello. Silencio. dos Pinchazos, el último tendido y un descabello. Silencio.

Presidente: Manuel Muñoz Infante.

Llegaron las figuras y los toritos se dejaron las cabezas en el cortijo, por si tenían la suerte de volver con la vida por delante, ya que hoy se indultan tantos toros, no se descarta que el día menos pensado se haga también en esta plaza.

Comentaban los antiguos que los billetes estaban en los morrillos de los toros y en la mano izquierda de los toreros, y la mano derecha se utilizaba para adornarse cuando ya la faena estaba construida al natural. Hoy todo se ha vuelto al revés, y no porque la afición lo demande, sino todo lo contrario, es mas cómodo para el torero matar en los bajos y hacer las faenas con la mano derecha. A ellos les da igual ya que el público demanda las orejas con mismo entusiasmo, y si la petición no es mayoritaria, para eso están los mulilleros, para retrasar el arrastre del toro hasta que el presidente se decida a sacar el pañuelo blanco. Son los llamamos “trincones”.

Los toros de Garcigrande, muchos de ellos sin trapío y sin cabeza, excepto el sexto, mansearon y como viene siendo habitual, como su mansedumbre no les permite emplearse en los engaños, llegan al último tercio con las fuerzas necesarias para que el figura de turno realice la faena soñada. Lo que ocurre es que a algunas de las figuras les dan por torear y a otras a dejarse ver por el ruedo como alma en pena, esperando que les llegue la vena de inspiración, alargando la faena hasta el aburrimiento, y si no llega, se justifican con unos detalles artísticos impropios de toreros que se consideran figura del toreo. Como le pasó ayer a Morante de la Puebla. Pero ha sido siempre así, y en Madrid, los aficionados no suelen criticar estas aptitudes, lo que no les gusta es que lo hagan con toritos apañados para tal evento.

Sebastián Castella se le vio con sitio, lo contrario de lo que a su compañero de cartel, Alejandro Talavante. Con el sitio y con el poder que tiene el torero francés en la actualidad, que falta le hacía que sus mentores fueran tan escrupulosos en la elección del ganado. En la oreja de su primero, algunos aficionados protestaron al presidente su concesión porque consideraron que no había petición mayoritaria y por la aptitud de los mulilleros, De lo no hay duda es que el torero estuvo muy por encima del toro, un manso con querencias y que toreando y haciéndole faena, lo mantuvo en los medios. En su segundo, lo recibió con tres pases por alto y a reglón seguido y sobre un palmo de terreno, le recetó una serie de derechazos que marcó quien era el que mandaba en la arena. Basó su faena sobre la mano derecha y cuando quiso interpretar el toreo al natural, el toro ya estaba reservón y sin recorrido. Posiblemente el torero perdió la noción del tiempo animado por su toreo templado y ligado, bajando la mano y llevando al toro muy toreado, pero las faenas son la natural. Y de eso se olvidó Castella. Mató de una estocada casi entera y caída y le fue concedida la oreja, premio excesivo ya que no mató bien y que le permitió salir de la plaza en bomborombillos.

Alejandro Talavante, debería plantearse su vuelta a Madrid, cuando su mente esté más fuerte que lo que muestra en la actualidad. Se le ve sin ilusión, apático y ha perdido el sitio que tuvo al principio de su carrera. Animo torero y a salir del bache cuanto antes, la fiesta necesita toreros como tu.

jueves, 14 de mayo de 2009

13 de mayo de 2009: Todo vale

13 de mayo de 2009

Toros de: 2º, 4º y 6º, Las Ramblas. Encaste: Juan Pedro Domecq, en la línea de Salvador Domecq. 1º, 3º y 5º, de Marqués de Domecq. Encaste: Juan Pedro Domecq.

Terna:
  • Juan Bautista: Estocada tendida trasera. Un descabello. Silencio. Bajonazo atravesado y un descabello. Silencio.
  • El Fandi: Estocada trasera, tendida, atravesada y caída y un sartenazo para cortarse la coleta. Silencio. Estocada tendida y un descabello. Silencio.
  • Luis Bolívar: Sartenazo de juzgado de guardia y un descabello. Silencio. Estocada caída y atravesada, saliéndose de la suerte. Oreja.

Presidente: Trinidad López Pastor


La corrida fue un remiendo. Tres toros de un ganadero y los restantes, de otro. Mal presentada, a varios de ellos los salvaba la cabeza, y otros sin hechuras tan siquiera. Algunos inválidos que se mantuvieron en pie gracias a que no emplearon en la pelea debido a su mansedumbre, eso sí, luego sirvieron en el último tercio para ofrecer al coleta de turno la posibilidad de triunfo, pero sin ponerlos en aprietos que tuvieran que tirar de recursos, ya que en esto parece que están algo verdes. Lo que ocurrió es que ninguno de ellos aprovechó las oportunidades ofrecidas que les ofrecieron sus respectivos lotes.

Lo anteriormente expuesto, unido a que el público regala las orejas por faenas insulsas, carentes de enjundia y ante toros que están muy por encima de los toreros, lo aprovechó ayer Luis Bolívar al cortarle una oreja a su segundo. Un toro que le pudo dar un disgusto serio por culpa del torero, ya que no supo estar en su sitio en ningún momento, perdonándole en dos ocasiones la cornada. En su haber supo embarcarlo con gusto en unas verónicas de recibo y sacárselo a los medios toreando, hecho que está muy caro de ver este año en Madrid. Después, todo fueron ventajas y salvo 2 pases de pecho para abrochar 2 series de redondos, todo fue vulgaridad, pases largos, eso sí, pero al hilo del pitón, metiendo pico y sacándoselo para fuera en lugar de rematar en la cadera. Al natural no se le vio, ya que al intentarlo el toro lo desbordó, y no supo o no quiso acoplarse a la embestida de su enemigo. En fin, una pena de toro que requería otro tipo de faena. Mató saliéndose de la suerte, cobrando una estocada caída algo atravesada. En su primero estuvo apático y sin ilusión, dando la impresión de estar de vuelta de todo y con las alforjas llenas para comprar todos los cortijos que se pusieran a su alcance.

El Fandi llevaba sin venir a Madrid dos años, y después de este tiempo, tampoco ha mejorado mucho en su interpretación de las suertes de torear. No cabe duda de que es un torero que hace lo que sabe, y si eso es el espectáculo que busca el público, mejor para él y para su público, pero una plaza de toros es para torear y no para lo que hizo ayer. Qué casualidad que siempre que cuadra en la cara del toro lo hace a toro pasado y claro, eso no tiene ningún valor torero, por mucho que haya adornado la suerte con carreras atléticas, desplantes y demás adornos taurinos, pero el toreo es otra cosa y si un banderillero cita al toro en corto dándole todas las ventajas y cuando cuadra se asoma al balcón y sale andando de la suerte, no nos extrañemos que muchos aficionados, aparte de no valorar su toreo le soliciten que no coloque las banderillas. De lo que no cabe duda es que encandiló a muchos de los espectadores ante un quinto toro que estuvo muy por encima del torero. Daba gusto verlo arrancarse de largo con ese tranco que imprimen algunos toros a su acometividad y fijeza para luego en el embroque recibir el pago que le dio el torero de clavar a toro descaradamente pasado. Un pena, David Fandila. Otra vez será. En su primero estuvo dándole derechazos hasta aburrir a su parroquia porque los demás ya lo estaban, ante un enemigo que le costaba humillar, pero que en ningún momento molestó al torero en la faena.


Juan Bautista
está de paso por esta profesión, si no llega a estar su nombre escrito en los carteles ni me hubiera acordado de incluirlo en este panfleto. Pero así son las cosas de este mundillo, cuando se pierde el sitio y la ilusión cuánto cuesta recuperarlo, si se recupera, claro, porque sino, hay que pensar en reorganizar el futuro. Ante su inválido primero, estuvo toreando con todas las ventajas toreras, ante un animal que en cuanto le bajaba la mano rodaba por la arena, aún así, estuvo pesado. En su segundo se dobló con él intentando amoldarlo a su muleta, para luego continuar con una faena al hilo del pitón y con el pico de la muleta, desaprovechando un toro que le hubiera venido muy bien para levantar el vuelo de su carrera, ya que el toro metía la cabeza como un carretón.

12 de mayo de 2009: Vaya cambio

12 de mayo de 2009


Toros de: José Luis Pereda, 1º y 2º de La Dehesilla, ambos encaste Núñez.

Terna:
  • Antonio Ferrera: 7 pinchazos y un bajonazo infame cono colofón. Silencio benevolente. Sartenazo para retirarse del toreo. Pitos.
  • Morenito de Aranda: Estocada casi entera que vale. Aplausos. 2 pinchazos, estocada casi entera y atravesada. Silencio.
  • Iván Fandiño: Pinchazo y estocada desprendida. Aplausos y saludos desde el tercio. Estoconazo, tirándose a ley. Aplausos.
Presidente: Julio Martínez Moreno

Hasta la fecha los toros que se habían lidiado en la feria procedían del encaste Domecq en sus distintas versiones, es decir, el llamado monoencaste. Para la corrida de ayer habían sido contratados toros de José Luis Pereda, de procedencia Núñez. Los aficionados estaban ya un poco hartos de ver aparecer por chiqueros toros de la misma procedencia, y ayer que se produjo el cambio esperado, se pudo comprobar la mansedumbre en toda su extensión, con toros sin casta, sin codicia, mansos a carta cabal, que después de lo ayer, harían meditar el futuro a cualquier ganadero que se precie .

En una palabra, que los toros corridos ayer hicieron buenos a los lidiados hasta la fecha. Vaya corrida que nos metió el empresario, y vaya ganado que crió este ganadero. Qué pena que los vaqueros madruguen para echar de comer a estos animales y los cuiden a cuerpo de rey para que tengan después este comportamiento. Vaya pago que le dieron al ganadero. Creo que en las ganaderías ocurrirá como en las tiendas, que hay productos de distintos precios en función de su calidad.

Cuesta trabajo creer que un empresario, aunque dan motivos para ello, vaya a una ganadería, primero a regatear el precio de la corrida, y segundo, a llevarse lo de peor calidad y por supuesto, más barato, pero visto lo de ayer, no me extrañaría nada que así ocurriera.

Confirmaba la alternativa Iván Fandiño, y estuvo muy digno por ser la primera vez que actuaba en esta plaza. A su primero, uno de los pocos toros que se dejaron torear con la muleta, le dio unas tandas de redondos muy aseadas, con temple y ligadas, con la única objeción que cortaba las series al tercer muletazo cuando podía haber continuado toreando, pero es el vicio impuesto por el toreo moderno, cortan al tercer muletazo y después a recoger los aplausos. Una pena. Al natural no se acopló a la embestida de su enemigo y alargó la faena demasiado. Su segundo, un burel con poca clase, bravucón y descastado, le tiró gañafones con el fin de hacer presa, pero el torero estuvo muy digno, hasta tal punto que el toro no se mereció lo que el torero intentó sacar de él.

Antonio Ferrera no estuvo acertado, ni con los palitroques ni con la franela, aunque con la muleta ya se sabe que este torero está algo limitado. Si él cree que con las banderillas da espectáculo porqué no intenta por lo menos cuadrar en la cara del toro, y no como lo hizo ayer, a toro pasado en casi todos los pares. En su segundo, un toro manso, inválido y protestado, tomó la decisión de colocar las banderillas. Decisión errónea, ya que fue una falta de tacto hacia el público que había tenido sus más y sus menos con el presidente por mantener en el ruedo a un toro inválido y que no iba a valorar el esfuerzo que hiciera. Así fue, que el respetable estuvo de uñas con el torero.

Morenito no tuvo suerte en su lote. En su primero, un toro de "regalo" que no le permitió lucirse ni con el capote, lo intentó por ambos pitones y al ver las condiciones de su enemigo, decidió irse a por el estoque, hecho que el público le agradeció. En su segundo, y basando su faena al natural, el toro no colaboró nada en su lucimiento, eso sí, lo intentó, pero no pudo salir del unipase ya que el toro no repetía y el torero tampoco tiró de los recursos necesarios para conseguirlo. Por el pitón derecho el toro tenía sus complicaciones.

miércoles, 13 de mayo de 2009

11 de mayo de 2009: No se puede pedir más

11 de mayo de 2009

Novillos de: Montealto. Encaste. Juan Pedro Domecq Solís, en la línea de Luis Algarra y El Ventorrillo.

Terna:
  • José Manuel Mas: Estocada delantera, perpendicular y caída. Silencio. Pinchazo sin soltar, media caída y atravesada, un sartenazo en toda regla. Aviso. Silencio.
  • Miguel Tendero: 4 pinchazos y bajonazo de juzgado de guardia. Silencio. 2 pinchazos y 2 descabellos. Aviso. Silencio.
  • Javier Cortés: Estocada perpendicular, atravesada que hace guardia y 2 descabellos. Aplausos. 4 pinchazos y 2 descabellos. Silencio.
Preside la corrida D. Manuel Muñoz Infante.

Con unos novillos de "durce", la plaza casi llena, con la televisión presente, en fin, a todo lujo, y los novilleros se hartan de dar pases sin ninguna sustancia, como si porfiaran entre ellos para ver quien era el más mediocre de los tres.

Los novillos seguro que pensaron: nos crían a cuerpo de rey durante tres años, nos lidian en la llamada primera plaza del mundo, donde dicen que está el público más exigente y entendido, nuestro comportamiento ha sido de acuerdo a las exigencias del ganadero que nos ha seleccionado, es decir, embestir, embestir y embestir, para ofrecer el triunfo en bandeja al coleta que nos toree, y cuando llega la hora de la verdad, nosotros que veníamos tan ilusionados, recibimos una lidia impropia a nuestro comportamiento, y tenemos que llevarnos las orejas puestas al desolladero porque ningún torero ha sido capaz de ponernos en el lugar que nos correspondía.

Nos han picado trasero y algún piquero se ha permitido el lujo hasta de taparnos la salida. ¿Por qué? Si no hemos manseado para que nos traten así, salvo nuestro hermano, que salió en tercer lugar, y que al no ser parado por ningún torero de salida, entró al caballo próximo a chiqueros y claro, seguro que se despistó y cambió el comportamiento que debía tener. Nos han toreado utilizando las ventajas del toreo moderno, es decir, citándonos con el pico de la muleta, que casi nos dejan ciegos, perdiéndonos pasos entre un pase y otro, nos dejaban mal colocados al rematarlos. No ha hecho falta ni que se cruzaran para provocarnos las embestidas, nos hemos adaptado a los terrenos elegidos por el torero. De los quites, mejor no hablar. ¿Estos novilleros son los que ocupan los primeros puestos del escalafón? Vaya futuro que le auguramos a la fiesta.

En la suerte de matar… ¡qué les podemos contar que no hayan visto!. Bajonazos de juzgado de guardia, y no será porque no hemos humillado para que el torero pudiera hendir el estoque en el hoyo de las agujas, pero en lugar de entrar por derecho, se salían de la suerte considerándonos unos novillos marrajos y asesinos ¿Qué más querían? Menos mal que fuimos vengados por nuestro hermano, Barrabás, corrido en sexto lugar. Porque después de ver lo que nos pasó a todos nosotros, se preguntaría, ¿Para qué voy a embestir si después no me van a hacer faena? Y cuando llegó a la muleta, el torero se vio incapaz de sacarle un pase, ya que recibió en varas un duro castigo. ¡Muy bien hecho, Barrabás!

Hemos sentido, de verás, la cogida del torero de plata, Gimeno Mora, pero es que los toros estamos para coger, y los toreros para evitar la cogida toreando. Se ha quedado en la cara del toro algo más de lo previsto, intentando interpretar la suerte de banderillear lo más pura posible, y claro, eso tiene su riesgo. Pero ningún compañero ha llegado a tiempo para echar un capote en la cara de nuestro hermano y tapársela. Es decir, ha sido un cúmulo de despropósitos, pero, en fin, lo sentimos. Esperamos que se recupere lo antes posible.

lunes, 11 de mayo de 2009

10 de mayo de 2009: Más de lo mismo

10 de mayo de 2009

Toros: De Los Recitales. Encaste. Juan Pedro Domecq en la línea de Osborne. 5º de Fernando Peña.

Terna:
  • Curro Díaz: Metisaca en la paletilla y bajonazo sin vergüenza torera. Pitos. Pinchazo hondo, bajonazo con descaro. Silencio.
  • Iván Vicente: Estocada muy atravesada, un pinchazo y pinchazo hondo tirándose fuera de la suerte. Silencio. 2 pinchazos y descabello. Silencio.
  • Ambel Posada: 2 pinchazos y estocada. Silencio. Sablazo saliéndose de la suerte. Silencio.

Preside la corrida D. Manuel Muñoz Infante.


Desgraciadamente, en esta ocasión como en otras, tenemos que acordarnos del dicho atribuido a no sé qué torero, que le dijo al aspirante: "Pídele a no sé quién, que no te salga nunca un toro bravo". Esto se podía cambiar hoy por: Encomiéndate a quien desees para que no te salga nunca un toro que meta la cabeza con nobleza y que repita, porque desde que el mundo es mundo, los buenos toros han descubierto a los malos toreros. Toreros que sin destacar a nadie de los que actuaron ayer, tuvieron la oportunidad de sacar a la fiesta de la mediocridad en la que está fundida, y haber dado una satisfacción al público asistente que casi abarrotaba el coso venteño, con un cartel que de haberse celebrado fuera de feria, no hubiera sido capaz de reunir en el coso ni a la cuarta parte del público. Ayer, como los demás días, fueron ganancias redondas para los arrendatarios de la plaza. Para que luego se comente en los mentideros taurinos que cuando una figura pide unos emolumentos excesivos por acudir a la feria, la empresa se eche las manos a la cabeza y le niegue su petición.

Aunque el ganado corrido fue de escasa presentación y algunos de ellos con las fuerzas justas, fueron tratados con mucha benevolencia por los picadores, pero dieron buen juego en general, sobre todo para los toreros, ya que no les pidieron el carnet de profesional, llegando algunos a la muleta con las orejas casi cortadas, sólo faltaba echar el paso para adelante y torear, y con diez muletazos llevarse los apéndices al esportón. Torear como seguramente les habrán enseñado en la escuela, y si no es así, debían pedirles responsabilidades a los maestros que les dieron las clases, porque si estos les enseñaron a meter el pico, a descargar la suerte, a citar con la muleta retrasada y en lugar de rematar los pases en la cadera sacar al toro para afuera, deberían, por lo menos, haber corregido esa caterva de errores en el tiempo que llevan en esta profesión. Distinto es que hayan aprendido esos vicios de las figuras que colman el escalafón, y que siembran las plazas de España de toreo vulgar, a la vez que llenan sus esportones de orejas de toros sin raza, inválidos, presuntamente afeitados y criados y seleccionados con el único propósito de servir al torero para que se luzca en la muleta, por supuesto con el toreo moderno, y cuando sale un toro con algo de casta, la mayoría de ellos se ven desbordados y con un desconocimiento supino de las normas de la lidia.

Curro Díaz, torero con algo de sabor, se dejó ayer en el hotel el manual a aplicar a los toros que le tocaron en suerte y estuvo desdibujado y a merced de sus enemigos, más parecía una bailarina de ballet que un torero con mando y con los conocimientos suficientes para haber bordado el toreo que lleva dentro. Hay que decir también que su primero, un toro con las fuerzas escasas, llegó a la muleta defendiéndose, pero tenía faena suficiente para un torero que hubiera querido hacerla. En su segundo templó algunos muletazos, pero con un toreo ventajista que no caló en los tendidos.

A Iván Vicente le tocó un lote para haber reinventado el toreo, pero le vino larga la apuesta y no quiso o no supo estar a la altura exigida por sus enemigos. Cuando tenga algún momento de reflexión, se dará cuenta de la oportunidad perdida.

El primero de Ambel Posada era un toro con mucha fijeza e iba bien por ambos pitones, pero el torero no quiso ver las condiciones del toro y terminó ahogando la embestida como recurso, posiblemente, de tapar al animal. En su segundo, brindó la faena al respetable, seguramente con el fin de recibir los aplausos que no podría sacar del público toreando. Fue el único toro que llegó a la muleta con dificultades, ya que acudía al engaño algo rebrincado, pero el matador no tuvo el temple suficiente para haber atemperado su acometida. Ese es el toreo, el poderle a los toros de distintas condiciones.

Hay que destacar con letras de molde que ayer se picaron algunos toros en su sitio como fue le caso del quinto, donde Héctor Vicente picó donde debe picarse, y también Francisco José Martín picó arriba al sexto de la tarde. ¡Enhorabuena, toreros!

sábado, 9 de mayo de 2009

8 de mayo de 2009: La lacra de la fiesta

8 de mayo de 2009

Toros: De Gerardo Ortega. Encaste. Juan Pedro Domecq, en la línea de Salvador Domecq y Los Guateles.

Terna:
  • Antonio Barrera: Estocada atravesada y algo contraria. Silencio. Pinchazo atravesado y 2 descabellos. Silencio.
  • Leandro: Pinchazo hondo y 2 descabellos. Aviso. Saludos. Pinchazo hondo, tendido, atravesado y caído. Tímidos aplausos y pitos cuando saluda.
  • Sergio Aguilar: Estocada trasera y 2 descabellos. Silencio. Estocada delantera y caída.

Preside la corrida D. Julio Martínez Moreno
A Nieves



En la fiesta de los toros existen muchos intereses y la corrupción, como en otros aspectos de la vida, está presente en cada festejo y sin que nadie con atribuciones quiera meterle mano. Pero sin llegar a secretos de despacho, existe una lacra actualmente en la fiesta algo más sórdida y a la vez más evidente, que es la labor de los picadores en el ruedo. Sus actuaciones ponen en entredicho la honorabilidad de su profesión. Llevamos dos corridas en la feria y aún no he visto un puyazo arriba, delantero, que sirva para ahormar la embestida del toro. Se ha institucionalizado el puyazo trasero y el tapar la salida al toro y estos hechos dañan mucho a la fiesta y sobre todo a los aficionados que tienen que sufrirlos constantemente.

Ayer salieron toros complicados, en general bien presentados y con un comportamiento variado. Algunos mansearon y los coletas anduvieron con valor intentando extraer lo que sus enemigos llevaban dentro, pero a su manera. El primer enemigo de Leandro iba muy bien por ambos pitones, y le ejecutó una verónica muy templada llevando al toro muy toreado. El animal fue mal picado, y su faena de muleta tuvo muchos altibajos. Dio dos series de redondos pero sin acoplarse y una serie ligada al natural que levantó los susurros de la plaza, para continuar después con una faena de pases sueltos, sin encontrar el sitio. Fue una pena que el toro se fuera al desolladero con las orejas puestas, ya que se las ofreció en bandeja al matador. Su segundo fue un toro que manseó de salida y que recibió un duro castigo en el caballo. En banderillas destacó la labor de El Molinero. Con la muleta el toro no le dio facilidades ya que unido a su corta embestida, sabía lo que dejaba atrás y el coleta tuvo que tirar del recurso del arrimón cuando ya había perdido su oportunidad.

El lote que le tocó en suerte a Antonio Barrera no le dio ninguna oportunidad de lucimiento. Su primero, un burel de hermosa estampa y buenas perchas, fue muy complicado en la muleta, echándole la cara arriba y rebañando en cada pase. El torero tenía que haberlo sometido y lo único que hizo fue echarle valor, que el público no valoró. En su segundo no aprovechó la bonanza que le ofreció su enemigo al meter la cabeza con clase en el capote, y el torero se limitó a dar mantazos. Fue un toro sin fijeza y con la muleta tiraba derrotes al rematar los pases, hecho que no aprovechó el torero para templar la embestida de su enemigo. Pero como he comentado en muchas ocasiones, una cosa es dar pases y otra muy distinta, torear.

El primero de Sergio Aguilar manseó en el caballo, saliendo huyendo del hierro. En el tercio de banderillas fue recibido con un auténtico sainete por parte de los toreros de plata. En la faena de muleta al burel le costaba meter la cabeza, pero la metía, sólo hacía falta que el torero tirase de ella y prolongara el recorrido como mandan las reglas, y no como lo hizo, toreando para afuera. Después de una larga faena, consigue sacar algunos muletazos sueltos con sabor. A su segundo lo recibió con un pase cambiado, pero al toro le costaba acudir al engaño y había que cruzarse para provocar la embestida y al tercer muletazo se le subió a las barbas y el torero no pudo con él. Eso es lo que suele ocurrir cuando un toro saca algo de casta, que suelen vender caro el toreo que llevan dentro y no vale la receta que los toreros aplican al borrego.

viernes, 8 de mayo de 2009

7 de mayo de 2009: Romper el silencio

7 de mayo de 2009


Toros: 1º, 2º, 4º y 5º de La Martelilla. 6º de Casa de los toreros. Encastes Marqués de Domecq. 3º Sobrero de Moisés Fraile. 3º Bis. sobrero de Ana Mª Gascón. Encastes Atanasio Fernández.

Terna:
  • Eugenio de Mora: Estocada fuera de cacho, desprendida. Silencio. Estocada baja, saliéndose de la suerte. Silencio.
  • Joselillo: Pinchazo y bajonazo para cortarse la coleta. Silencio. Metisaca y bajonazo. Silencio.
  • Emilio de Justo: Estocada habilidosa saliéndose de la suerte. Silencio. Estocada trasera y caída tirándose a ley. Oreja.

Preside la corrida D. César Gómez Rodríguez.


Si no es por el sexto, la tarde hubiera sido de silencios. En el último toro, Emilio de Justo se llevó una oreja por dar 2 muletazos templados y un trincherazo. Con este corto bagaje fue premiado con la oreja, aunque hay que decir en su haber que lo intentó, pero ante un toro inválido y protestado, que al segundo muletazo que le bajó la mano se deslomó en el ruedo. Calidad tenía la que se le pidiera, pero el torero parece ser que lo único que entendió es que el toro necesitaba el toreo ventajista al que lo sometió. El animal tuvo una fijeza digna de su estirpe, pero con las fuerzas justas para mantenerse en pie. Tampoco se acopló Emilio de Justo por el pitón izquierdo, el pitón malo de su enemigo, y cuando lo intentó, ya le había recetado unas cuantas series de derechazos para aburrir al respetable. Es el toreo moderno, el que por lo visto sólo entienden los coletas de nuevo cuño, lleno de ventajas y de trucos en la interpretación del arte de torear, ante toros criados sin casta ni raza.

Fue también destacable la desidia de los picadores en realizar su labor con dignidad. En la mayoría de los casos picaron trasero, y eso cuando pican, ya que lo de ayer fue un simulacro de suerte. En su primero tuvo que tragarse los dos sobreros de la corrida al ser devueltos los dos primeros. Ante el toro de la ganadería de María Gascón estuvo vulgar con la muleta, y eso que el toro tenía una embestida bondadosa, pero el torero estuvo medroso en su labor y con la izquierda rozó el patetismo, llegando a perder los papeles.

La inclusión en el cartel de Eugenio de Mora fue una sorpresa para los aficionados, ya que este torero lleva varios años sin demostrar nada para su inclusión en esta feria. Se mostró sin sitio y con una inseguridad impropia de un torero que se anuncia en Madrid. Es cierto que su primero era un toro que sólo mostró lámina, con una caja llena de carne, pero el torero estuvo vulgar y sin ilusión en toda su labor, incluido el quite por gaoneras. En su segundo, un toro con una embestida clara y repetidora, lo recibió de capote perdiéndole pasos y no aguantó la acometida de su enemigo. Los únicos que estuvieron dignos en su labor fueron los banderilleros. Con la muleta tuvo una embestida incierta, más acusada por el pitón izquierdo, pero para eso el matador tiene el carnet de profesional, para enseñarle al toro por dónde tiene que entrar, y no al revés, hecho que tampoco Eugenio de Mora entendió.

A Joselillo le tocó en suerte un primero que a criterio de algunos aficionados, si el primero no valía un duro, este no valía ni la mitad, pero el “presi” de turno decidió dejarlo en el ruedo ¿? La suerte de varas no existió, tampoco hacía falta, ya que no fueron capaces ni de ponerlo en suerte. El torero, vulgar ante el cadáver, perdiéndole pasos como si de un “malrajo” se tratara, insisto, es el torero moderno, y las exigencias del gran público van por ahí. Cierto que el toro tenía una embestida corta por ambos pitones debido a la escasez de fuerzas, pero el torero tampoco supo alargarla con el manejo de la muleta, que para eso la usan, para torear, no para dar pases. En su segundo, y con un desconocimiento total de la lidia, no consiguió pararlo con el capote, perdiéndole pasos y el toro ante la falta de mando de su oponente, campeó a sus anchas por el ruedo entrando por su cuenta al caballo. Pero eso da la impresión de que no les importa a los toreros, ellos van a la plaza con una faena predeterminada en la mente, y si el toro les cambia el guión, pues demuestran una incapacidad supina. En resumen, fue una capea. En banderillas el toro tuvo tranco para asistir a los cites, pero los toreros de plata no estuvieron por la labor del lucimiento. Con la muleta lo recibió con un pase cambiado, y el toro se tragaba con claridad el primer muletazo, pero a partir de ahí había que torearlo, y eso, no estaba en el guión. . .