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domingo, 24 de junio de 2018

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Corrida de toros 

“Una corrida de toros en toda regla” 

Ganadería. 

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Montalvo, procedencia Juan Pedro Domecq y Díez. Bien presentados y de juego variado. Salvo el primero, de impecable presentación. Varios de ellos aplaudidos en el arrastre, se marcharon al desolladero con las orejas puestas después de dar en la muleta un recital embistiendo. Toda la corrida fue cinqueña y salvo el sexto, a punto de cumplir los seis años. 

Terna: 
  • Octavio Chacón; De celeste y oro. En su primero, pinchazo y estocada caída y atravesada. Saludos. En el cuarto, estocada, aviso. Vuelta al ruedo. 
  • Javier Cortés: De azul pavo y oro En el tercero, bajonazo infame. Saludos. En el quinto estocada casi entera saliendo arrollado. Vuelta al ruedo tras petición. . 
  • Tomás Campos: De verde botella y oro con cabos negros. En el toro de su confirmación, pinchazo bajo, aviso y descabello. El toro se echó. Silencio. En el sexto, dos pinchazos, aviso y un descabello. El toro se echó. Silencio.
Presidente: D. Justo Polo Ramos 

Aguantó el chaparrón del público al solicitar un trofeo en el cuarto y en quinto, pero el presidente estuvo en su sitio. Hay que añadir que la petición no fue mayoritaria. 

En el quinto cambió el tercio con una sola vara, ya que al entrar al picador de turno, el animal salió huyendo al sentir el hierro, marchándose al picador de reserva. 

Suerte de varas:
  1. Jilgera. 572 kg. Castaño listón.. 1ª Vara. El picador no anduvo acertado, marcando el castigo bajo, el animal se defendió en la pelea. 2ª Vara. Acudió al caballo sin poner en suerte y el piquero volvió a marcar en los bajos. Manso en el caballo, descastado y blando. Llegó a la muleta defendiéndose. 
  2. Atractivo. 544 Kg. Negro. 1ª Vara. Lo colocó largo y el animal se arrancó empujando en el castigo 2º Vara: Acudió de nuevo de largo pero el piquero lo castigó en el brazuelo. Dio buen juego en el caballo y en la faena de muleta no se cansó de embestir. 
  3. Raptor. 580 Kg. Negro listón. 1ª Vara. El torero lo dejó largo y el toro después de escarbar se arrancó. El picador marcó trasero y rectificó. El animal empujó en el caballo. 2ª Vara. Se defendió en la pelea. En la muleta estuvo por encima del torero. 
  4. Vaquerito. 610 Kg. Negro. 1ª Vara. El picador castigó en los bajos y el animal salió suelto. 2ª Vara: Hizo una fea pelea apretando con un pitón, el piquero no lo castigó. Manso encastado. 
  5. Juncoso. 547 Kg. Negro. 1ª Vara:. Acudió al caballo sin poner en suerte y salió huyendo al sentir el castigo. 2ª.Lo picó el montado de reserva tapándole la salida. Manso encastado que se marchó al desolladero sin torear. 
  6. Confiado. 609 Kg. Negro. 1ª Vara. Se dejó pegar y el picador le tapó la salida. 2ª Vara: El piquero se limitó a marcar el castigo. Cumplió en el caballo y en la muleta estuvo por encima del torero. 
Cuadrillas y otros. 

Con un calor insoportable y con un cuarto de entrada, se celebró el segundo festejo después de la feria, donde al finalizar el paseíllo el público obligó al torero Octavio Chacón a saludar en agradecimiento a su buena actuación en la mencionada feria. 

El tercio de banderillas fue un espectáculo deprimente. No se puede consentir que profesionales que se visten de plata sean una rémora para este colectivo, donde al parecer entra todo aquel que se lo propone. Sería injusto no destacar a Alberto Carrero que puso dos pares al cuarto tragando mucho al echarle el animal la cara arriba. 

Comentarios: 

Octavio Chacón marcó la diferencia entre sus compañeros, pero a pesar de estar pendiente durante la lidia de todo lo que acontecía en el ruedo, no estuvo acertado al colocar al segundo de la tarde en el caballo. En la primera vara lo puso muy largo, aunque su intención era lucir al toro. Algunos ejemplares pusieron en bandeja el triunfo de los toreros, en especial el quinto y el sexto, pero los toreros no estuvieron a la altura de sus enemigos. 

Y metidos en faena Octavio Chacón recibió a su primero con unas verónicas muy templadas y cargando la suerte. Con la tela roja y después de unos tanteos consiguió una tanda de derechazos ligados, la casta del toro se comía la muleta y el torero a pesar de aguantar la acometida de su enemigo no llegó a dominarlo. Al natural tampoco llegó a acoplarse, terminando ahogando la embestida del toro. A pesar de su voluntad, no consiguió sacarle lo que el toro le ofreció. Al cuarto consiguió una buena media al recibirlo de capote. En la faena de muleta consiguió doblarse con el toro mostrando recursos lidiadores, continuando con unos redondos que fueron “oleados”. El animal mostró querencias hacia las tablas y poco a poco fue cerrándose. El torero mostrando oficio lo volvió a sacar a los medios con firmeza, recetándole una tanda de redondos aguantando mucho ante el encastado animal. Al natural no consiguió acoplarse. El acero le privó del trofeo. 

Javier Cortés recibió a su primero en el anillo con una tanda donde destacó un remate muy bonito. Continuó con la derecha colocándose al hilo del pitón y al natural no se acopló en ningún momento a su enemigo. Con el estoque se le fue la mano y lo despenó de un bajonazo y su osadía le permitió saludar respondiendo a los aplausos de una parte de la plaza. El toro estuvo muy por encima del torero. Al quinto lo sacó a los medios y el animal comenzó a repetir en la embestida y el torero limitándose a pasarlo por el trapo rojo, sin que en ningún momento su labor llegar a los tendidos. Entre tanda y tanda consiguió una bajando la mano pero descomponiendo la figura. El toro no se cansaba de embestir y el matador no se cansaba de utilizar la vulgaridad en su contra. Como decía un vecino de mi localidad. ¡Qué toro se le ha ido! Lo cual apostillé también. Una pena matador, seguramente te acordarás de este toro en mucho tiempo, pero solo me gustaría decirte, que para los modestos el tren en la vida solo pasa una vez, y si lo pierdes… 

El toro de la confirmación de Tomás Campos fue el único animal que desentonó de la corrida, con muchos kilos en su esqueleto llegó a la muleta defendiéndose. El torero comenzó la faena pegado a las tablas. Lo sacó a los medios y en esos terrenos se limitó a pasar por la muleta, al animal y a su brusca embestida. El toro escaso de fuerza no se lo puso fácil al torero que no encontró los recursos para la lidia que requería su enemigo. Al natural y cuando consiguió colocarse, consiguió dos buenos naturales, pero con ello terminó lo que ofreció a la parroquia venteña, salvo un arrimón que no vino a cuento. En el sexto y ante un animal que le puso en bandeja el triunfo. Por ambos pitones el toro no se cansó de embestir y el torero se limitó a colocarle la muleta para que su enemigo pasara. En el toreo en redondos se comía la muleta, pero al torero le vino largo el ofrecimiento. Tuvo una virtud el matador, hizo lo que pudo, pero en esta ocasión no fue suficiente 

©Pepeíllo.

domingo, 10 de junio de 2018

10 de junio de 2018


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Corrida de La asociación de la Prensa 

“Como colofón, fallaron los Vitorinos” 

Ganadería. 

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Victorino Martín, encaste Albaserrada. Salvo el tercero, aplaudido en el arrastre, mansos, blandos y descastados, ofreciendo mal juego en el caballo. 

Terna: 
  • Manuel Escribano; De gris plomo y oro. En el primero, bajonazo. Silencio. En el cuarto, pinchazo y estocada caída. Silencio. 
  • Paco Ureña: De verde manzana y oro. En el segundo, estocada caída y aviso tras descabello. Saludos desde el tercio. En el quinto estocada baja y descabello tras aviso. Silencio. 
  • Emilio de Justo: De berenjena y oro. En el tercero estocada trasera y tendida y cinco descabellos tras aviso. Silencio. En el sexto estocada acompañada de un aviso. Aplausos. 
Presidente: D. José Magán Alonso 

Sin problemas en sus decisiones. 

Suerte de varas:
  1. Lazarillo. 536 kg. Negro entrepelado. 1ª Vara. Fue castigado trasero aunque el piquero rectificó. El animal no se empleó. 2ª Vara. De nuevo fue castigado trasero y repitió el mismo juego. Manso y descastado 
  2. Escogido. 556 Kg. Negro entrepelado.1ª Vara: El piquero se agarró bien pero el animal no se entregó en la pelea, durmiéndose en el peto. 2º Vara: El toro se arrancó de largo, el picador se agarró trasero y rectificó. Manso en el caballo. En la muleta el torero le sacó lo que no tenía. 
  3. Pesonero. 540 Kg. Cárdeno. 1ª Vara. El montado se agarró pero el toro no se lució en la pelea. 2ª Vara. Recibió un picotazo. Se dejó pegar en el caballo y en la muleta sacó las dificultades de la casta. 
  4. Hebreo. 562 Kg. Cárdeno. 1ª Vara. Acudió suelto, le tapó la salida y volvió a salir suelto, sin emplearse.. 2ª Vara: Volvió a acudir suelto y no recibió castigo. El animal quedó sin picar llegando a la muleta con las fuerzas muy justas pero metiendo la cara con nobleza. 
  5. Borranito. 568 Kg. Cárdeno. 1ª Vara:. Lo dejaron debajo del peto y el toro no se empleó. 2ª Vara. Lo dejaron de largo y el animal sacó la mansedumbre y buscó las querencias del ruedo donde nadie le molestara. Cuando lo colocaron de nuevo, recibió un picotazo. Manso en el caballo y en la muleta. 
  6. Tomillero. 560 Kg. Cárdeno 1ª Vara. Le arreó el picador y salió suelto. 2ª Vara: Mostró la mansedumbre que llevaba dentro, se dejó pegar y volvió a salir suelto. 
Cuadrillas y otros. 

Al festejo acudió el Rey de España que vio la corrida desde una barrera del tendido 9, acompañado por Victoria Prego, presidenta de La Asociación de la Prensa.. 

Al finalizar el paseíllo Paco Ureña recibió una ovación por su disposición en apuntarse a esta corrida y no encontrarse en plenas facultades físicas. 

Con temperatura primaveral y con un viento que refrescaba el ambiente, el coso venteño colocó el cartel de “No hay billetes”. 

En el tercero y en el tercio de banderillas, saludaron montera en mano, Morenito de Arlés y Perea Valcarce. También destacó en este toro la lidia de Ángel Gómez. 

Los tres toreros brindaron al Rey sus primeras faenas. Paco Ureña hizo en el segundo un doble brindis, al público y al Rey, por el mismo precio. 

Comentarios

De nuevo se volvieron a escuchar en los tendidos las voces de los espectadores patriotas lanzando al aire, los “Vivas a España”, sin venir a cuento. Pero como dijo Rafael el Gallo, al filósofo, Ortega y Gasset: “hay gente pa to” 

Lo que si se escuchó en el quinto desde el tendido 7, fue, “Victorino, solo te queda el nombre”, frase sentenciosa que recriminaba al ganadero de Galapagar el mal juego que ofreció su ganado. Dicho queda. 

Lo que sí pudo observarse fue la disponibilidad de los toreros, pero no todos corrieron la misma suerte. Por un lado Paco Ureña y Emilio de Justo. Ureña vino en unas condiciones físicas mermadas y a pesar de ello le sacó a su primero lo que no tenía, colocándose en su sitio y obteniendo una faena con altibajos, perdiendo con la espada el premio a su disposición y al toreo que mostró con la muleta. En el quinto no tuvo enemigo, a pesar de ello mostró la disposición del torero que busca ofrecer a la concurrencia lo mejor de su muleta, obteniendo algunos muletazos hondos. Me gustó también la disposición de Emilio de Justo en sus dos enemigos. A su primero le plantó cara y a pesar de no llegar a dominarlo, estuvo muy digno en su labor. Al natural aunque no llegó a acoplarse, llenó el albero con voluntad. En el sexto se le vio seguridad tratando de fijar las zapatillas en la arena intentando superar con valentía las complicaciones que le presentó su enemigo. Otra vez será, torero. 

Sin embargo Manuel Escribano intentó en sus dos enemigos agradar pero a su manera. Y la manera del torero sevillano no agradó a la parroquia venteña. Recibió a sus dos enemigos a portagayola, aunque el primero le hizo un desprecio y se marchó sin acudir al engaño, en el segundo lo intentó de nuevo y puso el corazón en vilo a los presentes, ya que el toro apareció en el ruedo andando y en un segundo podría haberlo borrarlo de la arena. El torero pasó muchos apuros cuando el animal acudió al engaño, pero hay que decir que esta suerte no está valorada en la medida del riesgo, siendo calificada de tremendista. El toro le apretó en querencias y el torero salió del apuro con dignidad. En banderillas lidió a sus dos enemigos con vulgaridad. Y con la muleta, Escribano no anduvo afortunado. Su primero no se empleó y el torero de Gerena terminó contagiándose de su enemigo. El toro acudía al engaño con la cara alta y con un tranco que le impedía transmitir emoción a los tendidos. Al final el público le recriminó su pesadez en alargar una faena inexistente. Al cuarto lo recibió desde el anillo con un pase cambiado, continuando con unos muletazos por alto que castigaron mucho al animal, que junto a las exigencias del tercio de banderillas, terminó aplomándose en la muleta, lo que evitó el intento de lucimiento del torero, si es que eso era lo que pretendía. 

©Pepeíllo.

sábado, 9 de junio de 2018

9 de junio de 2018

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Feria de San Isidro 2018. 31ª festejo del ciclo ferial. 

Corrida de rejones 

“La misma plaza, distinto púbico y los mismo presidentes” 

Ganadería. 

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Los Esparlales de procedencia Murube en la línea de Carmen Lorenzo. Desmochados para tal evento caballista. 

Rejoneadores: 
  • Andy Cartagena; Dos orejas, una en el primero y otra en el quinto. Salió por la Puerta Grande. 
  • Diego Ventura: Dos orejas en el segundo, dos orejas y rabo en el cuarto y una en el sexto. Salió por la Puerta Grande. 
Presidente: D. Gonzalo J. de Villa Parro. 

Concedió en el cuarto un rabo a Diego Ventura después de una buena faena, saltándose a la torera la seriedad de la plaza. Se olía, se mascaba en el ambiente que las decisiones no se toman en el palco, sino que posiblemente vengan impuestas desde sórdidos lugares donde se pactan los triunfos y también los fracasos. Esperemos que esta decisión no le pase factura al presidente y su arrepentimiento le haga tomar decisiones drásticas en su vida profesional, no sería el primero, aunque el mal a la tauromaquia ya está hecho. Aunque a nadie extrañaría que alguien le pidiera explicaciones de esa decisión tan subjetiva. 

Comentarios: 

Algo se venía  cociendo en los ambientes del taurinismo. Esta fiesta necesitaba un aldabonazo para sacarla de donde la han metido los taurinos, algo que irrumpiera en los medios y sirviera de limpieza a la mugrienta gestión de este empresario, para que dejara de vender humo y apuntalara una feria que olía a podrido por los cuatro costados. Todo lo tenía a su favor, lo que los aficionados no esperaban es que la autoridad llegara a este extremo.

Que mejor en una corrida de rejones, aprovechando la seriedad de la plaza y la ausencia de los aficionados que luchan por su prestigio, para darle la puntilla a la tauromaquia, con el único fin de salir airosos del trance fraudulento en que están metidos. El aficionado conoce que este tipo de corridas del “bello arte del rejoneo”, que frase más rimbombante y falsa, ya que nada tiene que ver con el rejoneo de verdad, y por supuesto con el toreo a píe, pero por algo se empieza. Han aprovechado estos seudoespectáculos, donde el fraude que se produce sobre estos animales, que lo ganaderos dicen cuidar con esmero, ha alcanzado cotas difícilmente superables. Con tanto esmero que cuando los venden a las empresas permiten que salgan al ruedo en unas condiciones que deberían sentir vergüenza, solo para complacer las exigencias impuestas por los rejoneadores, pero dice muy poco de la afición del ganadero en cuestión. 

Estos caballeros rejoneadores son los que ayer encandilaron al público festivalero, que saldría ufano de la plaza de toros de Las Ventas, presumiendo de haber vivido un momento cumbre de la tauromaquia, por la concesión de un rabo a Diego Ventura, a la vez que se deleitaran exponiendo su experiencia ante oídos admirados de su hazaña, sin caer en la cuenta que han dejado una herida abierta en la fiesta difícil de cerrar. No hay duda que los caballos muestran una doma exquisita, no hay duda que los caballeros muestran una destreza en el manejo del equino digna de admiración, pero eso debería formar parte de otro espectáculo y no venderlo como la lucha de un caballero con un animal fiero, ya que en las condiciones que el toro sale al ruedo lo único que aporta es un vacío de emoción y a cambio recibe un humillante trato por parte del caballista, ya que para este todo son ventajas, ya que sus preciadas defensas son manipuladas hasta extremos insospechados.. 

Este hecho preocupa a los aficionados ya que puede ser la puerta por donde acceda el triunfalismo ignorante que en la actualidad abona este tipo de espectáculos. Las almas inocentes que forman este colectivo, serán el arma arrojadiza que utilicen los taurinos para romper el eslabón que aún separa la seriedad que existe en el toreo a pie. El primer paso ya está dado, ahora solo queda esperar pacientemente a que se den las condiciones favorables, de un público benevolente y una presidencia complaciente, para borrar de un plumazo la seriedad que el toreo tuvo antaño y que los aficionados luchan por su existencia. 

Ah, me olvidaba, por si alguien tiene interés, el toro se llamaba Bienplantao y salió al ruedo venteño en cuarto lugar. El presidente no dudó en ningún momento en sacar los tres pañuelos, uno tras otro. 

©Pepeíllo.

viernes, 8 de junio de 2018

8 de junio de 2018

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Feria de San Isidro 2018. 30ª festejo del ciclo ferial. 

“El quinto salvó la tarde” 

Ganadería. 

Se lidiaron 6 toros de la ganadería de Adolfo Martín, encaste Albaserrada. Justita de presentación. Salvo el primero y quinto, mansotes con poca casta y deslucidos. 

Terna: 
  • El Cid; De tabaco y oro Sufrió un revolcón en su primer enemigo y fue trasladado a la enfermería. El toro fue despenado por Pepe Moral de una estocada baja. Silencio 
  • Pepe Moral: De tabaco y oro. En el tercero, estocada trasera. Silencio. En el quinto estocada tendida en buen sitio. Oreja. 
  • Ángel Sánchez: De espuma de mar. Estocada trasera. Aviso y tres descabellos. Saludos generosos en el toro de su alternativa. En el cuarto Pinchazo pescuecero y 5 descabellos. Silencio. En el sexto, pinchazo que vale. Silencio.
Presidente: D. Jesús María Gómez Martín 

.Sin comentarios a sus decisiones. 

Suerte de varas: 
  1. Mentiroso. 485 kg. Cárdeno. 1ª Vara. El piquero marcó en el brazuelo y rectificó. Acudió de nuevo al relance e hizo una fea pelea. 2ª Vara. Se agarró bien pero el animal recibió un picotazo. No se entregó en el caballo y en la muleta no lo entendió el torero. 
  2. Monería. 516 Kg. Cárdeno. 1ª Vara: El picador se agarró arriba, el animal se dejó pegar y el piquero, como dato significativo, NO LE TAPÓ LA SALIDA. 2º Vara: Se limitó a sujetarlo. Mansote con complicaciones en la muleta. 
  3. Batanero. 556 Kg. Cárdeno. 1ª Vara. Le arreó sin piedad y le tapó la salida. 2ª Vara. Se dejó pegar y salió suelto. No se empleó en el caballo y de casta anduvo escaso. 
  4. Horquillero. 534 Kg. Cárdeno. 1ª Vara. Se dejó pegar en el caballo, salió suelto buscando la salida. 2ª Vara: Buena vara, aunque el toro se estrelló en el peto. Manso con querencias. 
  5. Chaparrito. 549 Kg. Cárdeno. 1ª Vara Fue muy mal picado, por un montado que parecía un “pinchaúvas”. 2ª Vara. Se arrancó de largo y fue castigado en la paletilla. El animal muy mal picado y en la muleta su juego estuvo por encima del torero. 
  6. Carpintero. 513 Kg. Cárdeno 1ª Vara. No se empleó y el piquero no lo castigó. 2ª Vara: Se agarró bien el picador pero el toro no se empleó. 
Cuadrillas y otros. 

Con algo más de media entrada y con tiempo inestable se celebró la 30ª corrida del ciclo isidril. Al comienzo de faena del primero de la tarde comenzó a llover, hecho que deslució en gran medida el festejo. 

Ángel Sánchez recibió la alternativa de manos de El Cid., que le cedió la lidia de Mentiroso. Ya podrían haber elegido otro nombre. 

El Cid sufrió un revolcón en el segundo, primero de su lote, al comienzo de la faena, sufriendo una cornada de 20 cm con destrozo en vaso interno y aductor derecho, siendo retirado a la enfermería y su posterior traslado a una clínica. Hecho que modificó el orden de lidia quedando la corrida en un mano a mano. 

El banderillero Juan Sierra se desmonteró en el quito al jugársela en un par de banderillas. Cuando se quiere, se puede. 

Comentarios: 

No pudo comenzar peor la faena el torero de Salteras. Después de dar la alternativa a Ángel Sánchez y brindar la faena del primero de su lote, no pudo ofrecer lo que su voluntad deseaba. Al segundo muletazo de trasteo el animal lo arrolló e hizo por él produciéndole lesiones que le impidieron continuar la lidia. Le deseamos una pronta recuperación. 

Ángel Sánchez recibió al toro de su alternativa con unas verónicas ajustadas y el toro lo arrolló, salvándole el capote que tapó la cara de su enemigo. En la faena de muleta el animal se desplazaba por los dos pitones, y el matador comenzó aliviándose por el pitón derecho. A estos toros a pesar de su condición, hay que hacerle las cosas muy bien y el animal exigía colocación y el torero no se lo ofreció. El toro se fue rajando y terminó alejándose de la pelea para lo que había sido seleccionado. El cuarto mostró querencias hacía tablas, comenzó desarmando al torero y según transcurría la faena el toro fue haciéndose dueño de la pelea y el torero no ofreció los recursos que exigía su enemigo. Al sexto lo sacó al anillo y según el dicho, en este terreno todos los toros embisten y son más exigentes. En la primera serie por el pitón derecho, el matador comenzó aliviándose escondiendo la pierna contraria, y por el izquierdo tenía menos recorrido, y según transcurría la faena el animal terminó defendiéndose .buscando lo que dejaba atrás, restándole al torero la oportunidad de lucirse. 

Pepe Moral tuvo que matar al toro que envió a El cid a la enfermería. El torero se limitó a despenarlo, preparándolo con un trasteo. El tercero, primero de su lote, fue un toro soso que no transmitió nada a los tendidos, con el agravante que comenzó a llover, quitándole este hecho atención a lo que ocurría en el ruedo. El animal parecía más un toro de medía casta, pendiente de buscar la salida en lugar de la pelea con la muleta. En el quinto el torero se encontró con un enemigo que transmitía y que acudió al engaño con claridad, el sevillano levantaba los olés de los tendidos mientras que a El Cid lo trasladaban al hospital. Es la cara y cruz de la fiesta. Pepe Moral entendió mejor a su enemigo con la derecha que al natural, ya que por este pitón  remataba los muletazos para fuera, restándole hondura  y vistosidad a su labor. El matador tuvo una virtud muy importante, la faena duró cinco minutos. Tiempo suficiente para el triunfo o para el fracaso. En esta ocasión el torero no defraudó a los espectadores. 

Como decía un vecino de mi localidad, a la tarde no le faltó de nada. Alternativa, sangre de un torero, lluvia y posibilidad de éxito de Pepe Moral. 

©Pepeíllo.

jueves, 7 de junio de 2018

7 de junio de 2018

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Feria de San Isidro 2018. 29ª festejo del ciclo ferial. Desafío ganadero. 

“Por fin se cuido la suerte de varas” 

Ganadería. 

Se lidiaron 4 toros de Pilar Buendía-Pallarés y dos de Rehuelga, 1º y 3º. Ambas ganaderías procedentes de Santa Coloma en la línea de Joaquín Buendía. El segundo fue devuelto al corral por inválido y se corrió turno, saliendo en su lugar el quinto. En quinto lugar se corrió un sobre de José Luis Marca. El juego que dieron en el caballo fue variado. El tercero, cuarto y sexto, se arrancaron con alegría al caballo del picador. El primero y segundo blandearon El primero fue protestado por falta de trapío. El sexto salió fuera de tipo. 

Terna: 
  • Iván Vicente; De rosa y oro. En el primero estocada perdiendo la muleta. Saludos a la voluntad. En el cuarto, pinchazo, estocada baja y tendida perdiendo la muleta. Silencio. 
  • Javier Cortés: De verde esmeralda y azabache. En el segundo estocada caída y perdiendo la muleta. Saludos. En el quinto, tres pinchazos y estocada cazándolo en los bajos. Silencio. 
  • Javier Jiménez: De sangre de toro y oro. Pinchazo hondo que escupe y estocada. Silencio En el sexto, dos pinchazos y estocada desprendida. Silencio. 
Presidente: D. Justo Polo Ramos. 

.Devolvió el segundo por inválido. 

Suerte de varas: 
  1. Carnaval. 499 kg. Cárdeno oscuro. 1ª Vara. Derribó por fallo del picador. 2ª Vara. Se dejó pegar y perdió las manos. 
  2. Avinado. 536 Kg. Cárdeno bragado meano 1ª Vara: El picador marró y el toro no se empleó. 2º Vara: El picador se agarró pero el animal volvió a no emplearse y perdió las manos. 
  3. Mulerito. 570 Kg. Cárdeno bragado meano. 1ª Vara. Empujó con fijeza y el piquero le tapó la salida. 2ª Vara. El animal se arrancó con alegría y se dejó pegar. 
  4. Turquesito. 480 Kg. Cárdeno bragado meano. 1ª Vara. El toro se arrancó de largo y fue espectacular su tranco acudiendo al caballo. El piquero marcó arriba. El animal se defendió en la pelea. 2ª Vara: Qué bonito fue este tercio, aunque el toro tardó en arrancarse. El picador solo marcó el castigo. 
  5. Mulato. 526 Kg. Albahío. 1ª Vara No se empleó en el caballo y salió suelto..2ª Vara. No se empleó. 
  6. Dichoso. 624 Kg. Cárdeno bragado meano 1ª Vara. Le tapó la salida y el animal se defendió. 2ª Vara: El picador se agarró arriba y el toro se defendió. 3ª Vara. Se arrancó con tranco y el picador se agarró arriba limitándose a sujetarlo aunque se salió fuera de la jurisdicción marcada en esta corrida. El picador fue aplaudido
Cuadrillas y otros. 

Se celebró la corrida del Desafío Ganadero, donde se lidiaron dos toros de Rehuelga y cuatro de Pilar Buendía-Pallarés. La tarde fue primaveral y el coso registró media entrada. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en recuerdo del que fue puntillero de Las Ventas, Antonio Medina. 

En el segundo destacó Abraham Neiro en la lidia y en cuarto lo hizo Rafael González. También en el segundo se lució en un par, Antonio Molina, dándole todas las ventajas al toro. 

En el sexto, Javier Cortés recibió un revolcón sufriendo un puntazo en el muslo izquierdo. 

Comentarios: 

Por fin se vio en el coso venteño un tercio de varas. Por fin los toreros dejaron ver a los toros en el caballo, ya que era un desafío ganadero y el ruedo estaba marcado como si de una corrida concurso se tratara. Y por fin tres toros acudieron al caballo con tranco, levantando los aplausos de los aficionados. 

Después cada torero corrió distinta suerte en función del juego que dieron los toros en la muleta. El primero de Iván Vicente llegó al último tercio con poco valor específico, es decir que no valía un duro y en cuanto le bajaba la mano el animal rendía cuentas en la arena. De todas maneras el matador se puso pesado tratando de conseguir algún muletazo que justificara su labor, consiguiendo dos naturales en las postrimerías de su faena. En el cuarto consiguió un remate desmayando la muleta por la arena que levantó los olés en los tendidos. El toro acudía al engaño con la cara alta pero el torero no consiguió bajarle la mano, dejando en el pasado lo que el toro le ofreció. 

El primero de Javier Cortés, fue devuelto a los corrales y en su lugar salió el quinto. Blandeó en el caballo y no fue castigado, y el animal se vino arriba en banderillas. Ya con la muleta en la mano, el torero madrileño no lo sometió y le vino muy largo el comportamiento de su enemigo, desarmándolo, y mostrando un nerviosismo que le sirvió para ser desbordado por el toro. Lo intentó por ambos pitones pero no consiguió el objetivo de agradar a los presentes. El animal según transcurría la faena se iba quedando corto en la embestida y el torero en un estado de precipitación. El quinto lugar se tuvo que enfrentar a un sobrero de José Luis Marca, un animal que ya conocía con detalle los corrales de la plaza. Durante la lidia el burel se enteró de todo lo que ocurría a su alrededor, y cuando llegó a la muleta, le pegó un revolcón a su matador que cayó de mala manera, sufriendo un puntazo en el muslo izquierdo. El torero tomó el acero y despenó a su enemigo con una estocada en los bajos del morrillo., retirándose a continuación a la enfermería. 

Javier Jiménez recibió a su primero con unas verónicas ajustadas, pero el animal llegó a la muleta con pocas fuerzas y si se entregaba en la pelea perdía las manos. El torero le perdía pasos entre muletazos con el fin de cuidarlo pero el animal se fue quedando corto en la embestida y el torero nada más pudo ofrecer. En el sexto y ante un animal con romana, el torero de Espartinas se encontró con un enemigo que sacó a relucir lo que había aprendido en la lidia, llegando muy parado y midiendo mucho sus embestidas. El torero como contrapartida se puso pesado prolongando la faena innecesariamente. 

De momento nada más, solo que se va vislumbrando en el horizonte final del la feria y también van apareciendo cada vez con más nitidez el fracaso del ciclo ferial. . 

©Pepeíllo.

miércoles, 6 de junio de 2018

6 de junio de 2018.

 Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Feria de San Isidro 2018. Corrida de la Beneficencia 

Corrida de toros. 

“Benidorm bien vale un respeto” 

Ganadería. 

Se lidiaron 6 toros de Alcurrucén, encaste Rincón en la línea de Carlos Núñez. Justitos de trapío y a excepción del primero, sin gota de casta, y carretones con nobleza para la muleta. En una palabra, lo que eligen los toreros.. 

Terna: 
  • Antonio Ferrera; De rioja y oro. En el primero estocada caída y tendida tirándose a ley y dos descabellos después de escuchar dos avisos., Aplausos. En el cuarto dos pinchazos sin soltar y estocada baja, y en el intermedio entre los cuatro descabellos la presidencia le mando un aviso. Silencio. 
  • Miguel Ángel Perera: De gris perla y oro. Estocada caída y 4 descabellos con aviso incluido. Silencio. En el quinto, estocada y tres descabellos y entre medias un aviso, por pesado. Silencio. 
  • Ginés Marín: De turquesa y oro. Pinchazo y estocada tendida. Oreja incomprendida por los aficionados. Pinchazo perdiendo la muleta y estocada aliviándose. Silencio. 
Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito

Los aficionados no entendieron el regalo que le hizo a Ginés Marín en el tercero, ya que no hubo petición mayoritaria. Después de aguantar el chaparrón de los tendidos festivaleros, el palco se arrugó y regaló un trofeo que puso de nuevo en evidencia la seriedad de la plaza y algo más profundo, la seriedad de la tauromaquia. Allá ellos y su responsabilidad si es que la tienen. 

En el sexto cambió el tercio cuando el animal había entrado tres veces al caballo pero salió de la misma manera que entró, sin picar. El pañuelo que condena a un toro manso a banderillas negras, ha desaparecido de los palcos, ya que sería un insulto al ganadero y cualquiera condena a un toro de esta ganadería a banderillas negras. Se hunde antes la tauromaquia. 

Suerte de varas: 

  1. Barberón. 577 kg. Negro chorreado. 1ª Vara. Acudió suelto al picador de reserva sin que nadie lo sujetara y salió como alma que lleva el diablo cuando recibió el castigo. 2ª Vara. .En esta ocasión entró al caballo en el tendido tres. Volvió a salir huyendo al sentir el hierro en el morrillo. El toro quedó crudo en el caballo. 
  2. Samorano 551 Kg. Negro chorreado 1ª Vara: Lo picó el picador de reserva y se defendió en la pelea. 2º Vara: Hizo una fea pelea y salió suelto. : 
  3. Doctor.. 570 Kg. Colorado chorreado. 1ª Vara. Se agarró arriba el picador, pero le tapó la salida. El animal no se empleó en la pelea. 2ª Vara; Solo le hizo una marca en el morrillo, pero con la caña preparada para no fallar. 
  4. Pitillero. 542 Kg. Colorado chorreado. 1ª Vara. El piquero lo recibió agarrándolo arriba pero el animal no se empleó y salió suelto. 2ª Vara: Recibió un picotazo de nada y volvió a salir suelto. 
  5. Gaitero. 586 Kg. Negro listón, girón. 1 Vara .Se dejó pegar 2ª Vara. En esta entrada no se empleó. 
  6. Cochero. 546 Kg. Negro chorreado 1ª Vara. Salió huyendo al sentir el castigo. 2ª Salió huyendo cuando el picador colocó el hierro en el morrillo.3ª El animal repitió la misma faena. Entró por tercera vez pero fue una copia de las dos anteriores. 
Cuadrillas y otros. 

En esta corrida especial de la Beneficencia los tendidos recibieron casi un lleno, y entre toro y toro, muchas voces surgieron espontáneamente valorando a España. Creo que no era el momento de ello, pero en algunas ocasiones el coro era a través de vivas. Pero estábamos en un espectáculo taurino, y el público se suele expresar en función de sus gustos, pero esas manifestaciones patrióticas estaban fuera de lugar, ya que todos los españoles llevamos en el corazón ese símbolo que demuestra el cariño a nuestra Patría. 

La corrida fue presidida por el rey Emérito (sustituyendo al Rey. Muchos de los presentes no entendieron su ausencia), acompañado por su hija Elena y por personajes de la política, Los toreros brindaron sus primeros toros al palco real. 

Javier Ambel se lució en banderillas en el segundo de la tarde. Sin embargo la cuadrilla de Perera, en el quinto y la de Ginés Marín en el sexto, no estuvieron a la altura que requería la ocasión. Son los detalles que engrandecen a la tauromaquia, si nuestro fin es ese. 

Comentarios: 

Los aficionados que tenemos la osadía de escribir sobre estos espectáculos, cometemos el defecto de no entender muchas de las cosas que se producen en ellos y la virtud de informarnos para ampliar nuestros conocimientos. Por estos motivos pido perdón a aquellas personas que puedan ofenderse con mis opiniones, a veces fuera de contexto. Pero en esta corrida me han llamado la atención dos detalles. La llaman corrida extraordinaria. Y me pregunto, ¿por qué extraordinaria? Que se produce en ella para recibir este adjetivo tan rimbombante, si los toreros se les vio claramente que vinieron a cubrir el expediente y de paso cobrar sus emolumentos. ¿O es que no cobran? La denominan de Beneficencia, ¿dónde van las ganancias de este festejo? 

Sea un caso u otro, los espectadores tienen que pagar su entrada. ¿O es que muchos entran a la plaza de balde? Lo desconozco. Yo pagué mi entrada, y en consecuencia me puedo permitir criticar la actuación de los toreros, del empresario y del ganadero, si ha lugar a ello. 

En cuanto a los toreros ninguno estuvo a la altura que correspondía a la categoría de la corrida extraordinaria, porque toros hubo para lucirse y algo más. Ferrera en su primero intentó agradar, y en ese intento consiguió algunos muletazos de peso, pero en su afán de dejar al toro crudo en el caballo, se encontró con un enemigo que se comía la muleta, viéndose desbordado en algunos momentos. El matador estuvo digno por lo tuvo que tragar, pero ante un toro que estuvo por encima de la labor del torero. El cuarto también quedó rudo en el caballo y el animal presentó en la muleta muchas complicaciones que el torero no supo resolver. Se le criticó sus dotes de lidiador, que esta ocasión no mostró. En el tercero se lució en un quite. 

Miguel Ángel Perera no entendió el significado del anuncio de la corrida. En cuanto a “extraordinaria” su aptitud estuvo muy debajo de lo que requería su anuncio en el cartel. Su primero fue un animal con poca acometividad pero que se dejó torear por ambos pitones, mostrando una sosería que contagió al torero y ambos no consiguieron evitar que llegara a los tendidos. Su segundo un carretón que obedecía el engaño como si se lo hubieran enseñado en la dehesa, el torero en lugar de torear, dada su condición de figura, se dedicó a acompañar la embestida de su enemigo, mostrando como en las últimas temporadas una falta de ilusión y una perdida evidente del sitio en la cara del toro. 

Ginés Marín se encontró en el tercero de la tarde a un animal lo más parecido a un carretón, pero escaso de fuerzas. Lo recibió en la boca de riego con unos pases de las flores abrochada la tanda con un pase de pecho de pitón a rabo. Continuó con una tanda de redondos donde el animal comenzó a mostrar la sosería que llevaba en la sangre y el torero para remendar el hecho tiró de alivió y de posturas Al natural tampoco pudo lucirse debido a la sosería del animal, teniendo que abrochar una tanda con una afarolado, ya que el toro se iba quedando corto. Remató su labor con unas bernardinas que no encajaron muy bien en el conjunto de la faena, pero que el público entendió que era merecedora de un trofeo. En el sexto citó a su enemigo en el centro de la plaza y el animal se arrancó con tranco, detalle que fue muy jaleado. A partir de aquí llegó la decepción. El toro acudía a todos los cites del torero, pero éste no se colocó en su sitio en ningún momento de la faena, limitándose a acompañar la embestida de su enemigo, tratando de contarnos con la muleta una historia más parecida a la realidad de Benidorm en presencia de turistas, con todos mis respetos a la ciudad alicantina. Remató su faena con postureos, impropios de un torero serio, pero supuestamente provocadores, a lo que hay que recordar al joven matador, que una cosa es dar pases y otra muy distinta, torear. 

Con esto terminó la corrida Extraordinaria y Benéfica, quedando en la retina de los aficionados que fue más parecido un espectáculo deprimente de los que no hacen afición y la fiesta en estos momentos que corren, necesita todo lo contrario de lo que ofrecen estos profesionales. 

©Pepeíllo 

martes, 5 de junio de 2018

5 de junio de 2018

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo. 

Feria de San Isidro 2018. 28ª festejo de abono. 

Corrida de toros. 

“El sexto nos salvo del tedio” 

Ganadería. 

Se lidiaron 6 toros de José Escolar, encaste Albaserrada. Mal presentados, descastados y algunos escasos de fuerza. El único que se libró de la mediocridad fue el sexto, un toro que se dejó torear en la muleta con nobleza y fue desaprovechado por Luis Bolívar. 

Terna: 
  • Rafaelillo; De nazareno y oro. En el primero tres pinchazos y estocada. Silencio. En el cuarto, pinchazo, estocada caída y descabello. Silencio 
  • Fernando Robleño: De rioja y azabache. En el segundo, aviso antes de entrar a matar, y estocada perpendicular y algo atravesada, sufriendo un desarme. Saludos desde el tercio. En el quinto, estocada delantera y caída y 4 toques de verduguillo. Silencio. 
  • Luís Bolívar: De catafalco y oro. En el tercero estocada tendida y baja. Silencio. En el sexto, estocada tirándose al morrillo que tropieza con la paletilla del toro y se cae. Aviso y dos descabellos, 2º aviso y descabello. Silencio.
Presidente: D. José Magán Alonso 

En el quinto los aficionados le recriminaron al usía la falta de trapio del ganado lidiado. Llevamos una feria donde tanto a la autoridad como a los veterinarios, les vale todo lo que presentan los ganaderos, realizando reconocimientos sin ninguna escrupulosidad. Esta corrida no iba a ser una excepción. 

Se le protestó al presidente que cambió el tercio en el segundo de la tarde con solo tres palos. 

Suerte de varas:
  1. Caluroso I. 507 kg. Cárdeno claro. 1ª Vara. Se dejó pegar en el primer embroque con el caballo. 2ª Vara. Tuvo el mismo comportamiento.. 
  2. Cuidadoso. 515 Kg. Cárdeno claro 1ª Vara: No empleó en la pelea y el piquero le tapó la salida. 2º Vara: El piquero se limitó a sujetarlo. 
  3. Diputado. 510 Kg. Cárdeno. 1ª Vara. Acudió de largo al caballo y el picador se agarró en el morrillo. El animal no se empleó, perdiendo las manos. 2ª Vara; El mismo juego, perdiendo de nuevo las manos. 
  4. Pocapena. 540 Kg. Cárdeno claro. 1ª Vara. El montado marcó en los bajos aunque rectificó. El animal empujó y le tapó la salida. 2ª Vara: El matarife volvió a marcar el castigo en los bajos. . 
  5. Curioso. 567 Kg. Cárdeno. 1 Vara. El montado colocó la vara donde cayera, se limitó a sujetarlo y el animal no se empleó. 2ª Vara. El picador se agarró, pero el toro no se empleó. 
  6. Chupetero. 560 Kg. Cárdeno claro 1ª Vara. El matador lo colocó de lejos, el toro se arrancó y el piquero marró en el embroque. Volvió a entrar al relance y no fue castigado. 2ª Vara: Lo volvió a colocar de largo, el toro se arrancó y el piquero volvió a perder la vara. 3ª Vara: Volvió a arrancarse pero no fue castigado. El torero dejó lucir al toro. Aplaudido en el arrastre. 
Cuadrillas y otros. 

La tarde fresquita y como ocurrió en la corrida anterior, ni el ganado ni el cartel, logró cubrir los tendidos. El coso registro media entrada. 

De las cuadrillas destacaron Fernando Sánchez en el tercero y en el sexto, junto a Miguel Martín, ambos tuvieron que desmonterarse en la colocación de los garapullos. 

En el sexto se dio un caso que demostró la ignorancia que existe en los tendidos. El picador abandonó el ruedo entre aplausos después de mostrar una falta en el manejo del caballo y lo más importante, perdió la vara en dos ocasiones. La sorpresa de los aficionados fue mayúscula. 

Comentarios: 

La tarde iba de capa caída, el ganado no respondía a las expectativas de los aficionados, tanto en su presentación como en el juego ofrecido, y el sexto apareció en el ruedo y levantó un poco los ánimos pero solo en el caballo. El matador tuvo la virtud de dejar ver al toro en el caballo, pero cuando llegó la hora de torear, a pesar que los aficionados deseaban el triunfo del torero, Luis Bolívar no estuvo a la altura que requería su enemigo. Al primer muletazo se le coló, se echó la muleta a la izquierda y consiguió dos muletazos templados en una tanda de naturales por el pitón bueno del animal, pero sin conseguir bajarle la mano y rematando los muletazos por alto. Por la derecha no se acopló y el animal terminó desbordando al matador, marchándose al desolladero con las orejas puestas. Una pena Bolívar. En el tercero el torero colombiano estuvo inseguro con un animal que mostró de salida poca entrega en el capote. Comenzó la faena de muleta al natural pero le faltó confianza y colocación, limitándose a pasarlo por la tela con el único fin de justificar su contratación. Dada su situación, Bolívar debió salir con otra disposición, pero, eso de torear no debe ser fácil. ¿Verdad Torero? 

El primero de Rafaelillo se desplazó en el capote por ambos pitones, y ya con la muleta en la mano lo recibió con unos doblones rematados por arriba. En la primera tanda lo pasó por la pañosa sin pena ni gloria y en la segunda el animal comenzó a medir en las embestidas desarmando al torero. El murciano mostró el desánimo que viene demostrando en esta temporada y que no le permite asentar las zapatillas en la arena y su enemigo comenzó a buscar lo que dejaba atrás. Dos elementos de difícil ligazón, que el toro mida y el torero no muestre el mando de su muleta. En el cuarto, comenzó la faena al natural pero sin pararse en la cara del toro. De nuevo volvió a desarmarlo, faltándole mando y sobrándole dudas,. El toro terminó aprendiendo lo que el matador le enseño y eso fue determinante en su comportamiento. 

El segundo de la tarde se desplazó bien en el capote por ambos pitones pero Robleño lo pasó por el percal sin pena ni gloria. Cuando tomó la pañosa lo sacó a los medios y consiguió sacarle unos muletazos sin descomponer la figura, pero el animal, con las fuerzas muy justas, le faltó entrega en la pelea. El matador sufrió un desarme y una caída en la cara del toro, que debido a su nobleza, no hizo por él. El torero mostró disposición, sacándole a su enemigo lo que no tenía. En el quinto y ante un manso y descastado animal, el torero mostró disposición, pero el animal le mostró sus credenciales sabiendo lo que dejaba atrás. Lo intentó al natural pero no hubo nada que hacer, abreviando la faena con un macheteó antes de tomar el acero. 

No dio más la tarde en esta semana torista, que continúa sin mostrar lo que de verdad debería haber en el campo bravo. Esperemos que en las tiendas de los chinos el empresario encuentre mejores productos, la fidelidad de los aficionados se lo merece. 

©Pepeíllo