sábado, 1 de junio de 2013

1 de junio de 2013: Plata que supo a oro


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 23ª y última de feria. Corrida de toros.

Ganadería: 6 toros de Herederos de D. Celestino Cuadri Vives, que resultó mansa y con la casta justita

Terna

  • Fernando Robleño: De salmón y oro. Bajonazo en la suerte contraria. Silencio. Estocada desprendida perdiendo la muleta. Pitos.
  • Javier Castaño: De lila y oro. Dos pinchazos entrando fuera de cacho, aviso y 3 descabellos. División de opiniones cuando saluda. Media estocada trasera y tres descabellos tras aviso. Saludos desde el tercio. El torero pasó a la enfermería. El toro tuvo una muerte brava y fue aplaudido en el arrastre.
  • Luis Bolívar: De sangre de toro y oro. Tres pinchazos citando fuera de cacho, Estocada casi entera, baja y trasera. Silencio. Estocada tendía. Silencio

Presidente. D. Manuel Muñoz Infante. La afición le protestó la blandura del tercer toro, pero el usía hizo caso omiso. Está el asunto para devolver toros, ¿verdad? D. Manuel. Los aficionados piensan que regalan los sobreros. Hasta ahí podíamos llegar, pensaría el Presidente.

Suerte de varas:
  1. Jabato: Con el capote se desplazó bien por ambos pitones. En la primera vara no lo pusieron en suerte y el toro se dejó pegar. En la segunda vara recibió muchos capotazos para colocarlo en suerte, ya que tardeó en acudir al montado. Manseó en el castigo intentando quitarse el hierro. Manso que no se empleó en la muleta.
  2. Ebanista: No se empleó en el capote. Acudió al caballo sin fijeza y se dejó pegar. En la segunda vara tardó en acudir al montado, fue picado trasero y no se empleó. Manso que se ha rajado en la muleta. 
  3. Puntero: Al recibirlo de capote el toro metía la cabeza humillando. En la primera entrada al caballo se dejó pegar, blandeó levantando las protestas de los aficionados. En la segunda vara lo metieron debajo del caballo y no lo castigaron. Manso y descastado.
  4. Brigada. Salió de chiqueros haciendo cosas feas. Le costaba pasar por el capote. En la entrada al caballo apretó y derribó. Salió suelto de la pelea con la ayuda del monosabio que lo intentó sacar tirando del rabo. Después de esta vara cambiaron las condiciones del toro. El Ecijano quiso ponerlo de nuevo en suerte sin estar el caballo preparado y recibió una sonora bronca. El toro se comía el capote y apretó, el piquero le zurró la badana tapándole la salida.. Se le criticó al torero no poner al toro de largo y permitir que el picador lo masacrara. Manso encastado que el torero lo tapó.
  5. Pilarico. No se empleó en el capote. Tardó en acudir al caballo, con lo cual recibió muchos capotazos para ponerlo en suerte. Empujó en el castigo y fue picado algo trasero. En la segunda entrada el toro volvió a tardear, dando ocasión de que Tito Sandoval hiciera una demostración fantástica del manejo del caballo. Lo metieron debajo del montado y el picador se limitó a marcar el castigo. El piquero recibió una ovación cerrada. Manso descastado
  6. Aragonés: No se empleó de salida en el caballo. Tardó en acudir al montado. Toda su fijeza estaba centrada en los toreros. Fue picado en los bajos y el toro no se empleó, se dejo pegar. En la segunda entrada, otra de lo mismo tardó en acudir al caballo y no se empleó. Manso descastado. 

Cuadrillas y otros. Tito Sandoval fue recibido con aplausos cuando apareció en el ruedo. En el quinto de la tarde tuvo que dar la vuelta al ruedo junto con sus compañeros de cuadrilla. .

Comentarios: Es habitual en la cuadrilla de Javier Castaño que cada torero intente lucirse en su labor, ya que considera que es un bien para la fiesta. Este debería ser el camino a seguir por sus compañeros, ya que ayer permitió que la cuadrilla del torero salmantino pusiera la plaza boca abajo durante la lidia de su lote. Fue impresionante su actuación: los tercios de banderillas que llevaron a cabo, tanto David Adalid como Fernando Sánchez, dejándose ver, acudiendo al toro con torería andante, recreándose en la suerte, pisando terrenos del toro para provocar sus embestidas y en cuanto la ocasión lo permitía, salir andando de la cara de su enemigo, la lidia llevada a cabo por Marco Galán fue impecable y la suerte de varas que realizó Tito Sandoval fue ejemplar, dando una lección de manejo del caballo, donde deberían reflejarse la mayoría de sus compañeros de profesión, dando categoría a una suerte tan denostada en la actualidad por intereses que en este momento no vienen a cuento. Hoy, toca disfrutar. Se puede narrar con mayor o menor detalle todo lo ocurrido, pero respecto a los sentimientos que afloraron ayer en los aficionados, solo puede expresarse su manifestación a través de los aplausos y vítores que dedicaron a estos toreros de plata. Fue una explosión donde se conjuntaron sus actuaciones en ambos toros.

No creo que nadie creyera que los toreros aprovecharon esta ocasión con el propósito de dejar al descubierto las carencias de sus compañeros, donde tarde tras tarde llenan el ruedo de vulgaridad: masacrando a los animales que sus toreros tiene la osadía de colocar delante del caballo que montan, y donde sus compañeros de cartel volvieron a la realidad a los espectadores presentes con su deplorable actuación en la colocación de los rehiletes en el sexto toro. Fue imposible librarse de la comparación, y muchos incautos, en .los cuales me incluyo, tuvimos la osadía de pensar que los que vendrían después tratarían de mejorar lo que habían hecho sus compañeros. Después de desmonterarse los tres toreros de plata, los aplausos y los gritos de: ¡Toreros!, ¡Toreros!, les obligaron a dar la vuelta al ruedo, con el permiso de su matador, que accedió gustosamente a la petición. Cuando pasaban por la puerta de cuadrillas se incorporó al grupo Tito Sandoval. Con su actuación de ayer han marcado un antes y un después en la fiesta de los toros. La afición espera que no caiga en saco roto, especialmente en el público festivalero, con el fin de evitar que los taurinos traten a la fiesta con tanta fraudulencia.

Los toreros que vestían de oro no encontraron durante la lidia el momento de responder a sus compañeros de plata. Era lo que se llamaba antiguamente la rivalidad en el ruedo, que como en la actualidad no existe, la han tenido que imponer los que visten de plata. De momento y en esta feria se ha observado una cierta competencia entre los rehileteros, donde se han producido actuaciones sensacionales. Esperemos que este hecho vaya subiendo de nivel y llegue a sus maestros, buena falta le hace a la fiesta.

Es cierto que el ganado no se prestó al lucimiento, pero también fue cierto que Fernando Robleño se dedicó en el cuarto de la tarde a tapar las condiciones de su enemigo. El sabría porqué. Lo que si fue evidente es que después de la primera vara el toro cambio su comportamiento, sacando a relucir mas codicia, que el piquero se encargó de que la dejara en el caballo con el consentimiento de su maestro. Cuando llegó a la muleta el torero que vestía de oro ya no tenía toro, sin embargo siguió tapándolo sin darle distancia En su primero y ante un enemigo sin codicia y que acudía al engaño con la cara alta dio pocas oportunidades para el lucimiento del torero. Pero este tampoco las buscó.

Javier Castaño llegó la plaza con la mano derecha vendada, como consecuencia de la cornada que le infirió un toro en su anterior comparecencia. El salmantino no vino con la misma disposición que en otras ocasiones. A su primero lo recibió con una serie de redondos sin bajarle la mano y el toro calamocheaba y cuando lo sometió por bajo el burel se rajó y terminó defendiéndose. Después el torero intentó sacarle lo que no tenía, cruzándose al pitón contrario, pero fue porfiar en vano. Su segundo comenzó metiendo la cabeza de lujo en la muleta, pero el torero no le bajó la mano y según iba pasando la faena se fue apagando su embestida, y terminó defendiéndose y acudiendo al engaño con la cara alta.

Luis Bolívar es un torero sin méritos para estar en esta feria. A su primero, un animal sin codicia, lo citó desde lejos pero el toro no tenía ninguna intención de acudir al engaño y cuando lo hizo no se empleó. Decidió quitarle las moscas y tomas el acero. En el sexto el colombiano tuvo su primer enemigo en su cuadrilla, que decidieron pasar cinco veces para dejar cuatro palos, y se marcharían tan frescos. El toro tampoco decidió romper moldes y acudía al engaño con la cara alta, haciendo que el torero tomara las debidas precauciones, poniendo un pie en la plaza y otro en Manuel Becerra, fue la interpretación del triunfo que este torero trajo en su mente.

©J. Barranco







viernes, 31 de mayo de 2013

31 de mayo de 2013: Cartel de verano

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 22º de feria. Corrida de toros.

Ganadería: 6 toros de Samuel Flores Encaste Gamero Cívico. El tercero fue devuelto por inválido y en su lugar se corrió un sobrero de Aurelio Hernando, de sangre Veragua.

Terna

  • Antón Cortés. De azul pavo y oro. Metisaca y estocada en los bajos. Silencio. Estocada trasera perdiendo la muleta. Pitos. 
  • Pedro Mota: De negro y oro. Dos estocadas traseras y tendidas. Silencio en el toro de su confirmación. Estocada tirándose a ley sorteando las agujas que estaba esperándole. Aplausos 
  • Rubén Pinar. De blanco y oro. Estocada desprendida, aviso. Saludos desde el tercio. Estocada desprendida. Silencio. 

Presidente. D .Trinidad López-Pastor Expósito. Devolvió al tercero por inválido sin dejarse rogar. Muy bien Presidente así se defiende la fiesta.

Suerte de varas:

  1. Cuchillazo: Lo metieron debajo del caballo y el piquero picó trasero sin rectificar, el burel salió huyendo. En la segunda vara lo tienen que colocar debajo del caballo ya que el toro no quería pelea y salía huyendo, se marcha al picador de reserva y en querencias aprieta. Manso y descastado que metió la cabeza para inventar el toreo. 
  2. Peinapelos: Como no lo pararon, cuando aparecieron los piqueros en el ruedo fue de un caballo a otro sin que nadie lo parara con el capote. En la primera vara lo colocaron debajo del caballo y el piquero le zurró la badana, el toro salió suelto de la pelea. En la segunda fue muy mal picado y peor lidiado. Manso y descastado. 
  3. Vieiro: Cumplió en las dos varas que recibió. El toro se ha dejado torear, pero el torero no ha podido con él. 
  4. Antequerano. En la primera vara lo metieron debajo del caballo y se dejó pegar. En la segunda manseó y salió suelto. Manso, descastado que el torero no ha podido con este tipo de descaste. 
  5. Puchero. En la primera vara se dejó pegar. Pero salió suelto. En la segunda entrada al caballo lo mismo. Manso y descastado que ha servido para la muleta. 
  6. Manicomio: En la primera vara lo picó en la paletilla y rectificó. El toro manseó. En la segunda entrada hizo una pelea fea en el caballo, saliendo suelto a terrenos de nadie. Manso y descastado. 
Cuadrillas y otros. El mayor enemigo para los toreros es el aire y ayer se hizo presente en varias fases de la corrida, dejando en algunos momentos a los toreros al descubierto. El tercero de la tarde fue devuelto a los corrales y en su lugar salió un ejemplar de la ganadería de Aurelio Hernando. En banderillas solo destacar a los toreros de plata Alberto Martínez y Alfredo Cervantes. En el segundo par de Alberto Martínez, el toro le echó la cara arriba y el torero aguantó la tarascada asomándose al balcón Como es habitual en estos tiempos los toros de salida no los para ningún torero, por este motivo es frecuente ver que el ganado campa a sus anchas por el ruedo recibiendo capotazos innecesarios. En el segundo de la tarde el toro se marchó suelto cuando aparecieron los piqueros en el ruedo y fue de uno otro hasta que se cansó y salió suelto. ¿Dónde estaban los toreros y el director de lidia? El ganado de Samuel Flores vino muy mal presentado, varios ejemplares eran novillos con cabeza, como les ocurrió al tercero y al quinto. El sexto fue un toro fuera de tipo, mas en la línea de Domecq que de Gamero Cívico.

Comentarios: Tuvo que salir un sobrero de Aurelio Hernández para que se viera un toro cumplir en el caballo. Lo de Samuel Flores fue una mansada que decepcionó a los aficionados y lleva varios años defraudando a la afición venteña, lo único bueno es que no rodó por la arena como otras ocasiones. Lo que nadie entendió es porque se anuncia en la feria y en la semana torista. El ganadero debería tomarse un descanso e intentar recuperarla ya que debido al monoencaste existente en la cabaña brava española esta ganadería es muy es necesario por el bien de la fiesta.

En cuanto a los toreros anunciados, ¿qué méritos han hecho para estar en la feria, considerada por la prensa oficial como la mejor del mundo?. Este cartel era más propio del verano La única razón es la especulativa y hacer caja, porque si los asistentes no fueran cautivos del abono, no se hubiera llenado ni un tercio de plaza, como ocurre en las corridas de fuera de feria, y comprobados los fines de los taurinos, nadie cree que es una oportunidad para los toreros modestos. .

Antón Cortés desde su faena en el año 2004 al toro de Moisés Fraile, no ha vuelto a ganarse su inclusión en la feria, y como demostró ayer, lleva mucho tiempo sin encontrar el sitio en la cara del toro. En su primero y ante un enemigo que se dejó torear en la muleta, estuvo desconfiado y muy lejos de lo que el aficionado esperaba de él. Sus precauciones atenazaron su disposición, y tanto en redondos como al natural, no encontró el sitio para intentar el toreo. En su segundo, no fue solo el inconveniente de no encontrarse a gusto en la cara del toro, también tuvo que lidiar contra el viento, lo que hizo que su enemigo fuera por un lado y el torero por otro, no pudiendo con él. Esa fue la impresión que el aficionado se llevó de su actuación. Una pena, torero.

El toro de la confirmación de Pérez Mota fue un manso descastado y el torero lo recibió por alto y en cada pase el toro se le marchaba a terrenos de nadie. Alguien de su cuadrilla tenía que haberle indicado que tratara de sujetarlo. En redondos toreó fuera de cacho y perdiéndole pasos. Fue una pena porque cuando el toro se centró en la muleta iba donde el torero le mandaba, lo que ocurre es que lo hacía siempre para fuera. En su segundo logró templarle dos redondos que alimentaron los ánimos de algunos sectores de la plaza. En esta ocasión un peón desde el burladero del tendido cinco hacía señales con el brazo para animar al público, vamos, como si la Las Ventas fuera la plaza de toros de Benalmádena, o algo por el estilo, con todo mi respeto hacía este pueblo costero. En este toro se le vio mas dispuesto pero el toreo que se sacó de la muleta, descomponiendo la figura y al hilo del pitón, no tiene ningún interés para el aficionado en esta plaza.

Rubén Pinar comenzó la faena en su primero sometiéndolo por bajo, en un descuido del torero lo arrolló y se enceló con él cuando estaba en la arena. Las cuadrillas tardaron en llegar una eternidad y afortunadamente el torero, al parecer, salió ileso del trance. Fueron momentos dramáticos y una vez repuesto, continuó la faena pero anduvo desconfiado y el toro se le subió a las barbas. Su segundo no le dio ninguna oportunidad. El manso fue recorriendo todo el ruedo buscando la salida de la dehesa y el torero detrás intentando que por lo menos pasara por la muleta. En cuanto consiguió pararlo le recetó una estocada que los pasaportó a mejor vida.

©J. Barranco

jueves, 30 de mayo de 2013

30 de mayo de 2013: Con el toro llegó la emoción


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 21º de feria. Corrida de toros.

Ganadería: 6 toros de Adolfo Martín Encaste Albaserrada.

Terna

  • Antonio Ferrera. De negro y oro. Estocada desprendida. Saludos desde el tercio. Estocada atravesada y descabello. Oreja protestada. 
  • Javier Castaño: De azul cielo y oro. Estocada tendida y trasera que valió. Silencio. Estocada casi entera 6y muy tendida, aviso y descabello. Vuelta al ruedo. 
  • Alberto Aguilar. De blanco y oro. Estocada trasera y atravesada. Aplausos. Metisaca caído, tres pinchazos, el segundo perdiendo la muleta, aviso y descabello. Silencio 

Presidente. Julio Martínez Moreno. Nadie se acordó que en el palco estaba el presidente, salvo cuando tenía que sacar el pañuelo blanco para cambiar los tercios.

Suerte de varas:

  1. Malagueño: Se marchó al reserva ya que no fue parado por ningún capote. Derribó al montado y éste picó en la paletilla y el astado perdió las manos. En la segunda entrada se dejó picar a pesar de ser castigado en los bajos. Se ha dejado pegar en el caballo, blando que se ha defendido en la muleta. 
  2. Sevillano: Este toro cumplió el trámite de este tercio pero no fue picado en ambas entradas al caballo. Manso encastado blando y se ha defendido con peligro. 
  3. Aviadorito: Se dejó pegar y blandeó en la primera entrada al caballo. En la segunda entrada lo tuvo que meter debajo del caballo el peón y fue picado trasero. Manso invalido ycon algo de casta que se hadejado torear en la muleta. 
  4. Baratillo. Lo puso en suerte Ferrera toreando, empujó, derribó pero salió suelto del caballo. En la segunda vara el torero dejó ver al toro poniéndolo de largo pero el astado no dio la satisfacción de arrancarse de largo como se esperaba. Fue picado trasero. Manso, con algo de casta.
  5. Repollito. Fue colocado muy mal al caballo, lo picó trasero y el toro manseó. No lo castigaron, en cuanto entró al caballo Ferrera lo sacó de él. Manso encastado que se ha dejado torear.
  6. Marinero: En la primera vara se arrancó con prontitud al caballo, y fue picado trasero. En la segunda vara se arrancó de nuevo y el piquero rectificó el puyazo y en la tercera el astado se arrancó de nuevo levantando a los espectadores de los asientos. Manso encastado, que se quedó corto en la muleta.
Cuadrillas y otros. Javier Castaño, se lastimó la mano derecha durante la lidia de su primer enemigo y tuvo que pasar a la enfermería, por esta causa se modificó el orden de lidia y en lugar del quinto salió el sexto que le correspondía a Alberto Aguilar, con el fin de que su compañero pudiera ser atendido por los médicos. Se comentaba en los pasillos, una vez terminado el festejo, que Fernando Sánchez, David Adalid y Tito Sandoval, debían haber acompañado a Javier Castaño a dar la vuelta al ruedo en el sexto. Tanto David Adalid y Fernando Sánchez deleitaron al público con las banderillas, tanto en el segundo como en el sexto, sin olvidar a Marco Galán que estuvo muy acertado en la lidia de ambos toros. Tito Sandoval salió de la plaza envuelto en una salva de aplausos después de picar al sexto. Tres veces acudió el manso al caballo, y aunque tuvo que rectificar en el segundo puyazo, midió muy bien el castigo y lo mejor de su faena es que cuando citaba lo hacía dando los pechos del caballo y picando arriba, como tiene que ser. La cara opuesta de la moneda la ofrecieron los toreros de plata de la cuadrilla de Alberto Aguilar en el quinto de la tarde. Tanto Rafael González como Lucas Benítez no se entendieron con su enemigo y montaron un sainete durante el tercio de banderillas. Dio pena ver a un torero sobrio como Rafael González tratando de colocar los rehiletes a la media vuelta tratando de dejar un palo en cada pasada. Lo dicho, su actuación fue muy desafortunada y la ocasión merecía otra actitud.

Comentarios: Con que poco se conforman los aficionados, hubo quien se atrevió a decir que con esta tarde quedaba justificada la feria. Menos mal que esta corrida ha servido para devolverles la ilusión, muy deteriorada en los últimos tiempos, que está ocasionado que muchos de ellos se cuestionen si realmente merece la pena venir a una fiesta tan denostada. Han tenido que salir TOROS al albero venteño para que tres toreros honrados desprovistos de oropeles, pero con capote, muleta y unas cuadrillas que adoran su profesión, saquen a relucir sobre el albero venteño toda la grandeza que encierra la fiesta. Muchos mensajes se enviaron desde el ruedo que no deberían caer en el saco roto de los manipuladores de la fiesta. Por parte del ganadero, este envió seis toros que pasaron el reconocimiento sin ninguna objeción, y aunque algunos de ellos vinieron justos de trapío, como el segundo, el primero y el sexto fueron aplaudidos cuando hicieron su aparición en el ruedo. Su juego fue variado y la tónica general fue la mansedumbre, y la casta también estuvo justita, pero varios de ellos se dejaron torear sin dejar de perder la emoción que da el toro integro.

Por parte de los toreros dieron una lección de profesionalidad, cada uno en su línea. Era de esperar que Antonio Ferrera no levantara al público de sus asientos en el manejo de la muleta, pero entregó todo lo que tenía con las banderillas, aunque debería corregir algunos detalles como el saltito que da en los embroques, y lo que más sorprendió fue su función de director de lidia, estuvo sensacional. En la muleta ningún toro regaló nada, hubo quien se acopló, mejor a las condiciones de su enemigo y logró sacarle lo que no tenía, como le ocurrió a Javier Castaño en el sexto, un toro con poco recorrido, que el salmantino supo templar las embestidas que le ofreció el burel, destacando dos naturales que llegó a parar el tiempo. Sin embargo en su primero no lo sometió y el toro le protestó por el pitón izquierdo, mostrando peligrosidad en sus incertidumbres embestidas.

El primero de la tarde le dio pocas oportunidades a Ferrera, cuando intentaba someterlo perdía las manos. Por el pitón izquierdo el toro le dio pocas oportunidades ya que sabía lo que dejaba atrás. El cuarto de la tarde le puso el triunfo en la muleta, pero Ferrera no supo adaptarse a las condiciones del toro. Anduvo despegadillo pero dio un pase de pecho sensacional para cerrar una serie vulgar de redondos. En su haber hay que decir que tenía delante un toro, no un borrego. Terminó ahogando sus embestidas y con el consiguiente arrimón.

La de Alberto Aguilar era su cuarta comparecencia este año en el coso venteño. El primero de su lote fue blando y el toreo mostrado por el coleta madrileño no llegó a los tendidos. Estuvo más aseado por el pitón izquierdo pero toreó fuera de cacho y rematando los pases para fuera. El animal terminó defendiéndose en cuanto aprendió que algo dejaba atrás. Es lo que tienen estos toros, que hay que hacerles las cosas muy bien y en cinco minutos. Su segundo fue un toro exigente, de esos que piden el carnet de torero y hay que enseñárselo, sino, estás “apañao”. Y eso fue lo le pasó, al animal había que someterlo por bajo, no por arriba, con ello le enseño lo que no debía y el animal terminó defendiéndose. Otra vez será, torero.

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· ©J. Barranco

miércoles, 29 de mayo de 2013

29 de mayo de 2013: Las sombras de la Fiesta


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 20º de feria. Corrida de toros.

Ganadería: 4 toros de Jandilla y 2 de Las Ramblas, 2º y 4º. Encastes ambos de Juan Pedro Domecq Díez

Terna

  • El Fandi. De nazareno y oro. Pinchazo y estocada trasera y caída. Silencio. Estocada atravesada al paso. Aplausos de sus incondicionales.
  • Daniel Luque: De grana y oro. Pinchazo y estocada trasera y caída. Silencio. Tres pinchazos y descabello. Silencio
  • Jiménez Fortes. De malva y oro. Estocada casi entera y tendida. Silencio. Estocada caída. Silencio

Presidente: D. Julio Martínez Moreno. Le costó al presidente devolver el segundo de la tarde. Tal y como se desarrollaron los acontecimientos dio la impresión que el sobrero lo tenían que pagar D. Julio y su asesor, Joselito Calderón Si no hubiera sido así a cualquier espectador le hubiera costado creerse cualquier otra historia. Pero no terminan aquí esta serie de diferencias entre los aficionados y el presidente. No es la primera vez que D. Julio les hace tragar un inválido y después se enorgullece justificándose en los medios de comunicación diciendo que no devolvió el toro tal o cual porque le gustó y pensó que se vendría arriba en banderillas. Este tipo de declaraciones, Sr. Presidente, son tendenciosas y el aficionado podía mal interpretarlo de la siguiente manera: como soy la autoridad, hago lo que me la gana, aunque, no sea cierto. ¿O No, Sr. Presidente? Pero alguien podría responderle: Su misión es cumplir el reglamento, y el animal que no reuna condiciones para la lidia devolverlo a los corrales. Con esto se ganaría, por lo menos el respeto de los aficionados.

Suerte de varas:

  1. Halcón: En la primera entrada al caballo el piquero marcó trasero pero no lo castigó. En la segunda entrada más de los mismo. El toro fue manso y descastado, aunque no se le pudo ver en el caballo.
  2. Leoncillo: Lo picó trasero y manseó en la pelea el burel. En la segunda entrada al caballo el piquero marcó solo la puya sin castigar y cuando salió del caballo perdió las manos. El toro, manso e inválido tampoco se le vio en el caballo.
  3. Guardés: Picó trasero y el animal se dejó pegar. A la salida se dio el toro una vuelta de campana que lo terminó de rematar. En la segunda entrada al caballo tardó en acudir y el piquero marcó solo. Manso, descastado e inválido. 
  4. Dromedario. En la primera entrada al caballo lo picó trasero pero sin castigarlo. En la segunda vara, lo mismo. El toro manso e inválido, no fue picado.
  5. Sahorí: Aparte de ser picado trasero el toro hizo una fea pelea en varas. En la segunda entrada acudió con tranco, pero fue también el montado picó trasero, como es habitual. No se le ha visto en el caballo, sin embargo en la muleta se defendió. Manso y blando
  6. Silencioso: Marcó solo el castigo. En la segunda vara salió suelto y tampoco fue castigado. Manso, descastado e inválido. En la muleta fue un autentico cadáver. 

Cuadrillas y otros. Las dos ganaderías que se lidiaron en la tarde de ayer rivalizaron en mansedumbre, falta de casta e invalidez. ¿Para eso remendaron el ganado de Jandilla? Pocos banderilleros se lucieron ayer, ya que El Fandi acaparó los rehiletes en sus dos toros, privando con ello que algún torero de plata de su cuadrilla se luciera en esta bella suerte. Intentó lucirse El Algabeño en el segundo de la tarde y también A. Manuel Punta en el quinto. Seguro que alguien les llamaría la atención para que no le hicieran sombra al “maestro” granadino. Hechos más rocambolescos se han visto, y si no, sigan leyendo.

Comentarios: Cuando se anuncian las figuras, siempre hay movida de corrales. Este es un hecho que va implícito donde torean estos “valientes” caballeros. Según se comentaba en los mentideros de la plaza, la corrida anunciada de Jandilla había sido rechazada en su totalidad por los veterinarios en el reconocimiento previo, e iba a ser sustituida por un encierro de El Torreón. Hasta aquí todo normal. El aficionado pensó, siempre que vienen figuras tratan de meter el toro ovejuno. La sorpresa fue que después del sorteo la empresa anunció la corrida de Jandilla remendada con dos toros de Las Ramblas. La especulación de nuevo saltó al primer plano de la fiesta. Al parecer, la noche anterior habían traído varios camiones de toros de la ganadería anunciada para intentar completarla. Con ello los veterinarios lograron pasar cuatro toros. ¿Qué fin buscaba el empresario con esta jugada? Muy fácil, con cuatro toros no tenía la obligación de devolver el importe de las localidades a todo aquel que lo deseara. Esa era su jugada, golfa, pero jugada y consentida por los que oficialmente vigilan la pureza de la fiesta.

Aquí no terminó todo, porque lo explicado anteriormente son comentarios de mentideros, donde cada uno debe ponerle la componente de veracidad que considera oportuna. La verdad de la corrida no ocurre en el ruedo, donde los taurinos han impuesto el toro moribundo y descastado, la verdad cruda y dura se produce en los entresijos de los corrales, donde los protectores de los toreros tratan de imponer sus criterios ante la oposición de los veterinarios y las autoridades, que en muchos casos se dejan manipular por estos, buscando siempre el mismo objetivo, el toro ovejuno, sin casta e invalido, y si no consiguen su objetivo, presentan un parte médico que sus toreros, que en muchas ocasiones llevan en el bolsillo, y se caen del cartel. Esa es la verdadera corrida, lo que los espectadores vemos en el ruedo son sus consecuencias. Y ayer lo que salió por chiqueros fue una corrida de novillos a los cuales les salvaba la cabeza. ¿Todas estas movidas de corrales, llenas de corrupción, para sacar por toriles este impresentable ganado? ¿Cómo serían los toros que rechazaron los veterinarios? ¿Y para esto tantos veedores en las nóminas de los toreros y de las empresas? Otra de las preguntas que se hacían los aficionados fue: ¿Qué figuras se anunciaban ayer? ¿El Fandi?, y sus banderillas a toro pasado (quitando la oportunidad al aficionado de ver parear a los toreros de plata, que es lo único que se está viendo en esta feria) y sus faenas vulgares de muleta, a toros descastado e inválidos? ¿Daniel Luque? Que se anunció para aburrir a la parroquia con dos toros de las mismas condiciones, y no se privó de torear con todas las ventajas inventadas por estas figuras de cartón piedra, o, ¿Jiménez Fortes? Que venía de relleno y que al final fue capaz de aburrir a los aficionados con los dos animalitos que no valían un duro los dos juntos. Estas son las luces deslumbrantes que los taurinos venden en el ruedo. Las que ciegan a los públicos y a la prensa oficialista, olvidándose de sacar a la luz las sombras que oscurecen los corrales.

©J. Barranco

martes, 28 de mayo de 2013

28 de mayo de 2013: Otra corrida de saldo


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 18º de feria. Corrida de toros.

Ganadería: 6 toros de El Ventorrillo. Encaste Juan Pedro Domecq Solís

Terna

  • Sergio Aguilar. De malva y oro. Estocada desprendida y descabello. Silencio. Estocada baja. Silencio.
  • Miguel Ángel Delgado: De tabaco y oro. Estocada tendida y desprendida, aviso. División de opiniones cuando saluda. Tres pinchazos, aviso y descabella sin haber clavado el estoque. Silencio
  • Arturo Zaldívar. Estocada algo trasera. Oreja con protestas. Estocada habilidosa, aviso y dos descabellos. silencio.

Presidente: D. Manuel Muñoz Infante. Parte de la plaza le criticó la concesión de la oreja concedida a Arturo Zaldívar en el tercero de la tarde, calificándolo con ello de presidente orejero.

Suerte de varas:

  1. Novedoso: En la primera entrada al caballo salió huyendo cuando sintió el hierro. En la segunda entrada no se empleó, ni picador ni toro. Manso, descastado y blando que ha transmitido aburrimiento a los tendidos
  2. Garrochista: Picó traserillo en la primera vara, el toro apretó sin clase y le tapó la salida. En la segunda entrada al caballo marcó trasero y salió huyendo el animal. Manso y encastado
  3. Afrendoso: Recibió la primera vara trasera, el toro empujo pero el piquero le tapó la salida. En la segunda vara se agarró bien. El toro se ha dejado pegar en el caballo y se ha dejado torear en la muleta. 
  4. Cañamón. El toro hizo una fea pelea en varas y el piquero le tapó la salida y salió suelto. Trasera la segunda vara, el toro se dejó pegar. Manso que se ha dejado torear.
  5. Bromista: En la primera entrada al caballo lo metieron debajo del piquero, el picador no lo castigo. En la segunda entrada se dolió del castigo. Manso que no ha sido castigado en varas y en la muleta se ha dejado torear. 
  6. Novicio: Acude suelto al caballo y el piquero permite que se tope con el peto. Salió suelto de la pelea. Marcó solamente en la segunda vara, pero en esta ocasión lo hizo arriba. Manso descastado. 

Cuadrillas y otros. Se desmonteró el torero de plata Juan Navazo en el primero de la tarde al colocar dos pares de banderillas ganándole la cara al toro y asomándose al balcón. Destacó también con los rehiletes Curro Robles en el segundo de la tarde. Hubo momentos que las rachas de aire molestaron a los toreros, dejándolos al descubierto en algunos casos ante la cara del toro.

Comentarios: Ayer volvió a salir por chiqueros una corrida de saldo, más propia de un encaste morucho que de una ganadería que selecciona el ganado con rigurosidad. El saldo se supone en base al resultado, ya que lo mismo que en los comercios existen saldos a precios más asequibles, se puede suponer, sin mucho margen de error, que en las ganaderías también habrá toros a precios de saldo, diferenciándolos de las cabezas de camadas, que seguramente irán a aquellas plazas que abonen lo que el ganadero cree que debe cobrar por ellas. Si esto fuera así, y dados los resultados no debe distar mucho de la realidad, los aficionaos creen que esta plaza se merece algo más de lo que los empresarios que pasan por ella ofrecen, y si no es así, no se está haciendo bien la gestión de la plaza, y que los responsables que tienen el poder de decidir deben corregir, si es que quieren hacerlo.

Ayer el denominador común del ganado que salió por chiqueros fue la mansedumbre, a pesar de ello varios toros se dejaron torear en el último tercio, el problema fue que no encontraron en cada caso la muleta que hiciera llegar a los tendidos las condiciones que ofrecieron los astados. No olvidemos que el torero es el que debe adaptarse al toro y no al revés. En el sexto y ante un toro complicado que se le coló dos veces al principio de faena, el mejicano Arturo Zaldívar no estuvo a la altura que le exigió su enemigo. La cuestión no era ponerse bonito, sino darle distancia e intentar dominarlo, ya que le costaba tragarse los muletazos. La voluntad del coleta le hizo ponerse pesado, hecho que el público le recriminó. Su primero, corrido en tercer lugar, lo recibió de hinojos en el anillo de la plaza, recetándole una serie de redondos que calaron en los tendidos. A continuación lo citó de lejos y dio una serie de redondos ligando y no faltos de enganchones, consiguiendo un redondo bueno llevando al toro muy toreado arrastrando la muleta. Al natural no se acopló, no le bajó la mano y su enemigo calamocheaba, la virtud que tuvo es que hizo toda la faena en un palmo de terreno. No se olvidó el torero de las bernardinas cambiando el viaje del toro, como ya son clásicas como remate de faena. Da la impresión que van incluidas en el contrato.

Sergio Aguilar recibió a su primero con unos estatuarios y el aire se encargo de dejarlo al descubierto en varias ocasiones, a pesar de no tener toro, tampoco llegó a colocarse en su sitio, anduvo fuera de cacho y al natural no se acopló a la embestida, sufriendo varios enganchones. En el cuarto estuvo desconfiado ya que su enemigo no le hizo ningún extraño que justificara esta postura, pero el corazón tiene razones que hasta el corazón ignora. Algo vería en el toro que no le gustó ya que no llegó a desmonterarse durante la faena. Anduvo frio le torero madrileño

El primero de Miguel Ángel Delgado fue un manso encastado que no fue castigado en el caballo y en la muleta se dejó torear. Cuando el torero intentó brindar hizo hilo con el dándole muestras de su condición. Acudió con tranco cuando el coleta lo citó pero le pudo la aceleración al maestro en lugar de templar sus embestidas. Terminó desbordado por su enemigo que llegó a desarmarlo. Ante este acoso, el torero tiró del recurso de los mantazos, olvidándose que en la mano tenía una muleta para torear. A su segundo lo citó desde el anillo y le dio un pase cambiado, el animal blandeaba de las manos y en cuanto le bajaba la mano el toro se colocaba de rodillas. A pesar de esto le brindó la ocasión de un triunfo, pero al coleta le faltó tirar del toro y acoplar sus embestidas a su muleta. El animal tuvo hasta la virtud de meter la cabeza con clase, pero el torero sevillano dio la impresión de no tener su día.

©J. Barranco

lunes, 27 de mayo de 2013

27 de mayo de 2013: Así está la fiesta


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 18º de feria. Corrida de novillos.

Ganadería: 6 novillos de Carmen Segovia. Encaste Torrestrella.

Terna

  • Tomás Campos.: De tabaco y oro. Estocada trasera y baja, aviso, sartenazo en toda regla y dos descabellos. Silencio benevolente. Se tira a matar bien y cobra una estocada muy trasera y tendida, descabello. Silencio.
  • Curro de la Casa: De. tabaco y oro. Estocada trapacera, tendida, trasera, caída, saliendo trompicado, estocada muy baja, aviso. Que dos puñaladas traperas le ha pegado, el novillo no se merecía este final. Silencio muy benevolente. En el quinto, estocada muy trasera. Aviso, otra estocada trasera, atravesada y pinchazo, estocada que hace guardia, 2º aviso y tres descabellos. Silencio incomprensible del público festivalero. 
  • Sebastián Ritter. De turquesa y oro. Estocada caída y tendida que vale. Silencio Pinchazo, estocada, aviso y 2 descabellos. Aplausos.

Presidente: D. Trinidad López Pastor. En esta ocasión la corrida no presentó ningún problema que hiciera tomar alguna decisión partidista al presidente. Todo transcurrió con normalidad.

Suerte de varas:
  1. Soñoliente: La primera vara la recibió en el tendido 2. La siguiente vara y ya colocado el caballo en contra querencias, el montado lo picó trasero. El astado salió suelto. Manso y soso en el capote. 
  2. Charrito: En la primera vara fue picado trasero y en los bajos. El astado salió suelto de la pelea. En la segunda lo único que hizo fue defenderse, el piquero no lo enganchó y el novillo después de empujar sin clase salió suelto. Manso en el caballo, después de una mala lidia. Se dejó torear en la muleta, fue aplaudido en el arrastre. 
  3. Protestón: En la primera vara entró al caballo al relance y fue picado trasero. En la segunda vara no fue castigado y mostró blandura. Ha cumplido en el caballo, blando y se ha dejado torear en la muleta. 
  4. Capitán. En la primera entrada al caballo fue picado trasero y el piquero no rectificó. En la segunda vara de nuevo fue picado trasero. Manso, descastado que llegó con peligro a la muleta.
  5. Dormidito: Primera vara baja y trasera, el astado salió huyendo de la pelea. En la segunda entrada el novillo salió despavorido del caballo. En la tercera el piquero le tapó la salida, en este caso justificado ya que era la única forma de picar al manso, en cuanto le dio la salida el novillo volvió a salir huyendo. . Manso y descastado y el novillero no pudo con él. 
  6. Divertido: Se duele al sentir el hierro y hace una fea pelea en varas, el piquero lo castiga en la paletilla. Marca arriba y el novillo no se emplea. Manso y descastado, 

Cuadrillas y otros.. Por fin un picador picó en el morrillo, fue Antonio Muñoz de la cuadrilla de Sebastián Ritter. Los banderilleros de Curro de la Casa no estuvieron acertado, tanto en el segundo como en el quinto dieron un sainete al aparear, dejando en mal lugar al colectivo que representaban, y eso que el segundo novillo fue una raspa. Muchos aficionados creyeron que no cobrarían por ese trabajo, ya que si lo hicieron pusieron en entredicho, primero su profesionalidad y segundo su honradez. De lo que no hay duda es que le tomaron el pelo a los espectadores. Sin embargo José Manuel Montoliú por lo menos intentó lucirse en banderillas en el primero de la tarde.

Comentarios: Va pasando el tiempo y por el escenario de Las Ventas van desfilando los toreros y el ganado que la empresa ha elegido para este feria, larga y tediosa. Hasta la fecha, pocas cosas buenas han ocurrido, salvo detalles va predominando la mansedumbre en el ganado y la mediocridad en los toreros, con el agravante que cuando ha aparecido la casta, o los toros se han dejando torear en la muleta, los toreros, sin exclusión de clases, han aplicado la misma fórmula: el toreo ventajista, aprovechándose de la ignorancia de un público triunfalista y orejero, mirando con malos ojos a los que han exigido el toreo de verdad, tratándolos como especie a extinguir.

Los toreros noveles van al rebufo de sus matadores preferidos, pero como la mayoría son de la misma escuela ventajista y con ese tipo de toreo triunfan, ese es el camino a seguir por los que vienen detrás. Ayer quedó reflejado de nuevo sobre el albero venteño. Tres espadas noveles, los tres cortados por el mismo patrón y los tres sacaron a relucir en su toreo las ventajas que supuestamente les han enseñado en las escuelas taurinas. A pesar que los astados mostraron un comportamiento variado ninguno de los tres mostró dotes lidiadoras. Así le ocurrió a Sebastián Ritter en el sexto, que al no ofrecerle su oponente la oportunidad de lucirse echó mano de un arrimón injustificado. Sin embargo en el tercero, un manso encastado, que se dejo torear en la muleta no le bajó la mano para someterlo y a pesar que el animal acudía con clase a la pañosa el colombiano estuvo vulgar.

El toreo de Tomás Campos tampoco deleitó a la concurrencia. A su primero lo recibió con unos estatuarios, para pasar a continuación a torear en redondos con la suerte descargadilla y sin ligar. No quiso ni supo entender en ningún momento al novillo que le tocó en suerte, y en lugar de darle distancia, prefirió el arrimón, muy de moda en la actualidad, tratando de demostrar lo que no pudo hacer toreando. Sin embargo su segundo fue un novillo que le costaba tragarse los muletazos y acudía al engaño con la cara alta. El burel iba mejor por el pitón derecho y necesitó que le pusieran delante una muleta que lo llevara muy toreado, y así intentar ligar las series. El torero prefirió el monopase y al final se puso pesado tratando de justificarse.

Curro de la Casa se encontró con un novillo que iba con tranco a la muleta y el torero se limitó a no colocarse en su sitio, rematar los pases para fuera, dejándose enganchar la muleta en cada muletazo y acompañar el viaje al novillo. Después de una larga faena con la mano derecha se puso a torear al natural cuando ya el novillo le costaba mucho acudir al engaño. Lo desbordó su enemigo, y el torero lo único que le ofreció fue vulgaridad y el clásico arrimón al final de faena. Su segundo fue un burel más exigente, ya que le costaba tragarse los muletazos y este hecho condicionaba al torero a dejarle colocada la muleta después de cada pase si quería ligar las series, pero dio la impresión que eso era lo que no quería el torero, o, que no encontrara los recursos necesarios que le solicitó su oponente. Así está la fiesta.

©J. Barranco



domingo, 26 de mayo de 2013

26 de mayo de 2013: Ocasión perdida

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 17º de feria. Corrida de toros.

Ganadería: 6 toros de Montealto. Encaste Juan Pedro Domecq en la línea de El Ventorrillo. Mansa y descastada, el 5º y el 6º se dejaron torear en la muleta.

Terna
  • Pedro Gutiérrez, El Capea.: De berenjena y oro. Pinchazo y estocada. Silencio en el toro que mató por cogida de su compañero Chechu. Pinchazo y Estocada habilidosa. Silencio en el tercero. Tres pinchazos y estocada desprendida. Silencio en el quinto.
  • Alberto Aguilar: De azul pavo y oro. Estocada baja en el segundo. Oreja. Estocada algo trasera y tendida tirándose a ley en el cuarto. Silencio. Estocada desprendida en el sexto. Vuelta al ruedo, tras petición. 
  • J. R. García, El Chechu.: De vainilla y oro. Fue corneado durante la faena en el toro de su confirmación. 

Presidente: D. Julio Martínez moreno. Estuvo acertado al negar el trofeo a Alberto Aguilar en el sexto de la tarde, oreja que le hubiera permitido salir por La Puerta Grande con escasos merecimientos.

Suerte de varas:
  1. Cuartelero: Fue picado trasero en ambas entradas al caballo, en la primera el indocumentado picador lo hizo a propósito. En la segunda el toro perdió las manos. Manso, descastado y blando.
  2. Fandanguero: La primera vara la recibió del picador que tapaba puerta, saliendo de ella suelto. Después acudió tres veces más al caballo pero debido a su mansedumbre, no fue castigado, pero el picador le colocó la puya en la paletilla y seguro que cobraría por eso. Manso, descastado y blando 
  3. Trineo: En la primera vara acudió suelto al caballo en el tendido 2. En la segunda vara fue picado trasero y salió suelto. Manso y descastado
  4. Dormilón. La primera vara la recibió trasera, derribo al montado y salió suelto. En la segunda vara fue picado trasero y en los bajos. Manso, descastado y peligroso
  5. Colgado: Fue muy mal picado en la primera entrada al caballo y en la segunda la misma tónica. Fue picado en la paletilla. Manso. Un toro para figuras.
  6. Novillero: En la primera vara no fue castigado. Derribó y salió suelto. Acudió de largo el burel, pero al sentir el hierro salió huyendo. Manso descastado que se dejó torear en la muleta. 

Cuadrillas y otros. Fernando Cruz se cayó del cartel por enfermedad y en su lugar lo ocupó Alberto Aguilar. Los piqueros siguen castigando a los toros donde más daño les hacen, menos en el morrillo cualquier sitio es bueno para colocar la puya, y lo malo es que nadie quiere enterarse, desde las autoridades hasta los toreros que los mandan, todos asienten que debe ser así. No tuvieron suficiente cuando consiguieron salir a los ruedos montados en mastodontes acorazados, donde el toro se ve indefenso en la lucha desigual ante una barrera infranqueable, sino que los indocumentados montados, los masacran instalados en la mole. El único recurso que tienen los aficionados es envíale una andanada a todo aquel piquero que abusa desde su fortaleza, pero esa no es la solución. J. R. García Chechu, confirmaba la alternativa, y fue empitonado por su enemigo, cuando intentó incorporarse sufrió un desvanecimiento y tuvieron que trasladarlo a la enfermería Esperemos que se recupere pronto. Por este motivo la corrida se quedó en un mano a mano entre El Capea y Alberto Aguilar, por lo cual tuvo que alterarse el orden de lidia. Jesús Robledo, Tito, se lució en banderillas en el cuarto y en el sexto.

Comentarios: El toro de la alternativa de Chechu fue un burel manso, descastado y blando. El torero porfió con su enemigo para intentar sacarle lo que no tenía y lo único que consiguió fue cobrar una cornada. La corrida de Montealto resultó mansa, descastada y blanda, nadie se hubiera extrañado que hubiera tomado el camino del matadero, pero la empresa decidió lidiarla en la “primera plaza del mundo”. lo único bueno que sacó es que el quinto y el sexto se dejaron torear en la muleta, pero los toreros no supieron aprovechar las condiciones de sus enemigos. Los toros cuando metían la cabeza hacían el avión, señal inequívoca que ponían a disposición de los toreros un triunfo seguro, pero los coletas se dedicaron a hacer lo que sabían: pegar pases llevando con ello la desilusión al ánimo de los aficionados, que pudieron comprobar de nuevo que la fiesta está en horas muy bajas, tanto en el aspecto ganadero como de toreros.

La polémica saltó de inmediato en los tendidos: que pintaba El Capea, en esta feria. Los únicos méritos que ha hecho en su carrera de torero, por llamarla de alguna manera, es ser hijo del Niño de la Capea. Por favor, torero, no castigue mas a la fiesta con este tipo de faenas, no será mejor que se dedique a cuidar su ganadería, de esta manera a lo mejor llega a ser un gran ganadero y criar toros encastados y bravos para intentar levantar una fiesta en la estos taurinos tienen sumida en una mediocridad y sin un rayo de esperanza de que alguien intente enderezarla. Al torero le falto torear y le sobraron posturitas cuando salía de la cara del toro después de colocarse fuera de cacho y torear para fuera. Alguien de su confianza tenía que haberle dicho: maestro, se ha dejado ir un toro de Puerta Grande, pero seguro que hubiera firmado su despido, y no está el tema laboral como para estas lindezas.

Alberto Aguilar tuvo tres oportunidades para triunfar y las dejó escapar. La oreja que cortó en su primero fue un trofeo devaluado, ya que el torero lo único que demostró fue valor ante un incierto animal que media mucho las embestidas y que cada vez que acudía al engaño calamocheaba y no tuvo recorrido en la muleta, pero el torero tampoco tiró de él para prolongar la embestida, ya que eso significaba tener conocimientos de la lidia, y eso debe ser muy complicado en los toreros actuales. Su valentía le permitió sacarle un buen natural, nada más. En el cuarto y ante un peligroso burel que acudía al engaño con la cara alta, no estuvo a la altura lidiadora que requería su enemigo A veces las buenas faenas no consisten en dar pases, hay toros que necesitan una lidia distinta a la convencional, es lo que siempre se ha llamado: lidiar, y eso, a los toreros actuales, les cuesta asimilar. En el sexto de la tarde perdió posiblemente la ocasión de su vida. El toro tenía un pitón derecho de bandera. Al comienzo de faena lo citó de lejos y el toro acudió con tranco, ligando una serie de redondos. El animal metía la cabeza de lujo, pero el torero se puso a dar mantazos fuera de cacho y llenó de desilusión a los aficionados. A pesar de esto y después de un pinchazo, el público le pidió la oreja, pero hasta el torero hubiera considerado injusto este trofeo, que le hubiera permitido salir por La Puerta Grande. El presidente en esta ocasión no cedió ante las presiones de pañuelos que poblaban los tendidos, ya que de haberlo hecho esta plaza no hubiera distado mucho de la de Benidorm, con todos mis respetos hacia los aficionados de esta ciudad.

©J. Barranco