domingo, 1 de septiembre de 2019

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

Corrida de novillos 

“Enhorabuena ganadero” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 novillos de “Los Maños”, encaste Santa Coloma en las líneas de Pablo Mayoral Benito y Bucaré, procedencia Javier Buendía. Bien presentados, con juego variado, donde predominó la casta y en alguno la bravura junto a la nobleza. El 2º, 5º y 6º, fueron aplaudidos de salida y el 2º y 3º en el arrastre. 

Terna: 
  • José Cabrera: De azul pavo y oro. .Presentación en esta plaza. 3 pinchazos, el cuarto, pinchazo hondo que vale. Silencio. Pinchazo saliéndose de la suerte, el novillo se echa dos veces aburrido. Silencio. 
  • Jorge Isiegas: De verde y oro. Pinchazo hondo perpendicular, aviso y descabello. Saludos desde el tercio. Pinchazo, aviso, vuelve a pinchar y estocada que vale. Saludos por su cuenta. 
  • Daniel Barbero: De azul pavo y oro. Presentación en esta plaza. 5 pinchazos, dos avisos y 3 descabellos. Saludos por su cuenta. En el sexto dos pinchazos y estocada tendida y caída y aviso. Silencio.
Presidente: D. Gonzalo J. de Villa Parro. 

Sin problemas apreciables en sus funciones 

Cuadrillas y otros. 

En tarde de temperatura agradable, el coso venteño registró un tercio de aforo. En el tercero de la tarde se tuvo que desmonterar el torero de plata, Javier Cerrato. Estuvo muy valiente en el tercio de banderillas ante las acometidas del encastado animal. En este novillo destacó en la lidia Jesús del Monte. 

Al final del festejo una voz anónima, o no, del tendido gritó: “Ganadero, así se viene a Madrid”. A la finalización, el mayoral ante los aplausos del respetable se vio en la obligación de corresponder con un saludo. 

Comentarios: 

Salvo el primero de la tarde de nombre Aviador, que puso en dificultades la labor de muleta de José Cabrera, los demás brindaron una buena tarde de toros a los aficionados. A pesar de la luz que aportó l juego de los astados, hubo sus sombras. Las sombras más opacas las ofrecieron los del castoreño que no estuvieron a la altura que requería el ganado, y lo que podía haber sido una reivindicación de la suerte de varas, la convirtieron en la desvergüenza de la fiesta, con un desconocimiento total de su profesión. Otra nota oscura la ofrecieron los toreros en el manejo de los aceros, donde alguno de ellos llegó a perder algún reconocimiento del público asistente. 

José Cabrera pareó a sus dos enemigos y no estuvo afortunado, aunque en el segundo trató de enmendar la plana. En su primero, que abría plaza y de nombre Aviador, le apretó de salida y el torero lo tuvo que sacar a los medios con soltura, Con la pañosa en la mano, el novillo le ofreció las dificultades que tiene la mansedumbre unida con la casta, ya que sabía que detrás del trapo rojo se escondía algo que no lograba alcanzar. El matador algo desconfiado se limitó a pasarlo en redondos y al natural pero sin llegar a acoplarse. El cuarto, segundo de su lote y de nombre Secretario, recibió un tratamiento impropio del picador de turno. En venganza lo llevó en volandas hasta las tablas en un alarde de bravura y nobleza como si de un muñeco de trapo se tratara, indicándole con ello al piquero que no volviera a montarse más en un caballo. En el último tercio el matador no encontró en su muleta el dominio que necesitaba para ganarle la partida a un enemigo encastado pero que embestía con nobleza, facultad que se fue apagando según transcurría la lidia, llegando a mostrar signos de brusquedad. Como dije, es lo que tiene la casta. 

En segundo lugar salió Cupletero, cárdeno de capa, que fue aplaudido cuando apareció en el albero. Jorge Isiegas lo recibió de capote con gusto, rematando su labor con dos medias que fijaron la atención de los presentes. Su juego en el caballo fue de manso encastado, empujando con fijeza pero saliendo suelto. En el último tercio mostró una sosa embestida aderezada con nobleza. El matador no encontró el punto en su labor, mostrando maneras en el manejo del engaño, consiguiendo unas tandas templadas pero embadurnadas por falta de colocación, restándole calidad a su muletazos. Su segundo enemigo apareció en el ruedo con muchos pies, levantando los aplausos del respetable. En la primera entrada al caballo perdió las manos y los aplausos de salida se volvieron en protestas. Como a sus hermanos de camada, el piquero lo recibió con una inoperancia absoluta, tapando por completo el juego del novillo en el caballo. En la muleta mostró nobleza, metiendo la cabeza con claridad aunque con poco recorrido y saliendo del engaño sin fijeza, limitado por la escasez de fuerza. Al natural las condiciones de su enemigo no le permitieron tampoco el lucimiento. 

En tercer lugar salió Saltacancelas, permitiendo que Daniel Barbero se luciera con el capote. En el caballo acudió de largo pero de nada le sirvió, el piquero lo recibió de malas maneras, marrando en ambas entradas, restándole de nuevo la vistosidad a esta hermosa suerte. El tercio de banderillas fue emocionante, ya que el animal perseguía a los toreros de plata hasta que tomaban el olivo, llevando con ello la emoción de la casta a los tendidos. Con la muleta el torero se dobló por bajo con buenas maneras y con un enemigo que mostraba codicia en la pelea. Daniel Barbero aguantó el envite con tres tandas de redondos templadas y con mando, que lo único que le faltó fue cargar la suerte. Con la mano izquierda ofreció dos naturales hondos y templados que llegaron a los tendidos, ante un enemigo que no se cansaba de embestir. El joven torero debía haber aprovechado más el pitón izquierdo. Con el acero dio un sainete recibiendo dos avisos. El sexto, de nombre Embajador, no se entregó en la pelea que le presentó el torero con la capa. En el caballo cumplió empujado con fijeza pero fue castigado trasero. En la faena de muleta Daniel Barbero trató de fijarlo por bajo y el burel le presentó algunas complicaciones y aunque el torero no le perdió la cara en ningún momento, terminó haciéndose dueño de la pelea. Insisto, es lo que tiene la casta con algo de picante. 

Lo dicho, “Enhorabuena ganadero. 

©Pepeíllo.

lunes, 1 de julio de 2019

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

Corrida de toros. 

“Un halo de esperanza” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de Partido de Resina, ganadería procedente del encaste de Pablo Romero, perdiéndose sus raíces en el tiempo, pero de lo ha llegado a nosotros, estuvo en manos de la familia Pablo Romero desde 1.895 hasta 1.997, que fue vendida a su actual propietario. Fue formada en su origen con reses Jijonas, de Vázquez y Gallardo. Bien presentada, y de variado juego. Todos fueron aplaudidos de salida y tres de ellos se fueron con las orejas al desolladero. El segundo fue devuelto a los corrales por falta de fuerzas y en su lugar se corrió un sobrero de San Martín de procedencia Santa Coloma 

Terna
  • Marc Serrano: De gris y oro. En el segundo pinchazo sin soltar, otro pinchazo, aviso y estocada contraria que vale. Silencio. En el cuarto navajazo trapero, aviso y dos descabellos. Silencio. 
  • Sánchez Vara: De gris plomo y oro. En el tercero estocada tirándose por derecho y descabello. Vuelta al ruedo. En el quinto Pinchazo al encuentro, aviso y 5 descabellos. Aplausos. 
  • Miguel de Pablo: De blanco y oro. En el toro de su confirmación estocada trasera, baja y atravesada y 5 descabellos. Silencio. En el sexto, pinchazo saliéndose de la suerte y media estocada que vale. Silencio. 
Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito. 

Devolvió a los corrales el segundo de la tarde por inválido. En el cuarto se le protestó el cambio de tercio ya que el toro en la segunda entrada al caballo no fue picado. 

Cuadrillas y otros. 

Con un tercio del aforo y con una temperatura para muchos insoportable, se celebró el segundo festejo después del ciclo ferial. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del desaparecido picador colombiano, Anderson Murillo. Miguel de Pablo confirmó la alternativa de manos de su compañero de cartel, Marc Serrano. 

Comentarios: 

Salió en primer lugar Garrofero II, y en la primera entrada al caballo metió los riñones y empujando con clase, pero fue un espejismo, ya que a partir de aquí su juego fue de manso, saliendo suelto del caballo y de los engaños buscando la salida. Miguel de Pablo, en su confirmación, se encontró en la faena de muleta a un animal que comenzó midiendo las embestidas y tirando derrotes y el novel torero a bailar alrededor de su enemigo, sin encontrar en su muleta la medida de la lidia que necesitaba el burel. El sexto se llamaba Flamenco, el toro cumplió en el caballo a pesar de recibir un castigo en la paletilla. El piquero rectificó, pero el mal ya estaba hecho. En la muleta se dejó torear, pero el matador en esta ocasión tampoco encontró en las tandas que ejecutó la ligazón que le pedía su enemigo, rectificando terrenos continuamente ante un animal que metía la cabeza para que lo embarcara y templara su embestida, pero eso debe ser de nota. 

En segundo lugar se corrió un sobrero de San Martín, que en su primer encuentro con el caballo se dejó pegar, pero en el segundo acudió suelto y no se le vio su juego. Con la pañosa en la mano Marc Serrano no encontró el sitio, tampoco se lo puso fácil su enemigo, ya que no anduvo sobrado de fuerzas. Con la derecha si le bajaba la muleta perdía las manos, el burel terminó defendiéndose. Lo intentó al natural pero le faltó ligazón y colocación a pesar que el toro acudía al engaño algo descompuesto, trató de acompañar el viaje de su enemigo pero al animal le faltó movilidad. Al cuarto de nombre Zapatero, lo recibió en el tercio de chiqueros y con una larga cambiada eludió el peligro que implica esta suerte. La primera vez que acudió al caballo, sin colocar, el piquero marcó el castigo bajo y le tapó la salida. En la segunda entrada no se le vio. El animal fue el más descastado de la tarde, el encuentro del torero francés con su enemigo no fue muy gratificante para los asistentes, ni hubo toro, ni torero. 

Sánchez Vara vino con mucha disposición y en primer lugar se encontró con Cometero I, recibiéndolo a portagayola. El animal lo compensó haciendo un juego aceptable en el caballo, y tanto el torero como el picador pusieron su empeño en ejecutar la suerte con torería. Al animal no le gustaban las tablas y el torero comenzó la faena de muleta citando desde el anillo. El toro acudió a la cita, pero a partir de aquí la voluntad de Sánchez Vara no bastó para sacarle a su enemigo lo que este le ofrecía, le faltó templanza y colocación. Al natural el toro tuvo menos recorrido y el torero de Guadalajara lo intentó con mucha fe, pero en esta ocasión se dejó ir un buen toro, a pesar que consiguió sacarle alguna tanda templadita, pero… Fruto de su disposición se tiró a matar con mucha decisión cobrando una buena estocada. En el quinto se encontró con Ventolero recibiéndolo con una larga cambiada en el tercio. De salida le gustaron poco los engaños, pero en el caballo cumplió, aunque en la primera vara salió suelto. Volvió a parear el maestro pero con poca fortuna. Con la muleta en la mano pasó a su enemigo con la derecha pero aliviándose. Al natural consiguió algunos muletazos templados pero sin ligar y faltos de colocación, y este arte tiene que conjugarse con varios elementos, y si faltan algunos de ellos, no tiene valor. El toro ofreció lo que tenía, embestir, y el torero puso corazón pero en esta ocasión no bastó. 

©Pepeíllo.

domingo, 16 de junio de 2019

FERIA SAN ISIDRO 201

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

Corrida de la Prensa. Corrida de toros. 

“Sorprendió gratamente el ganado” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de Santiago Domecq, con procedencia, Juan Pedro Domecq Solís, Jandilla y Núñez. Ganado bien presentado y que dio buen juego mostrando nobleza, destacando el primero, segundo, cuarto, quinto y sexto. En el caballo no se emplearon, salvó el sexto que empujó con clase. Varios de ellos fueron aplaudidos en el arrastre. 

Terna
  • El Fandi: De nazareno y oro. Estocada que vale. Silencio. En el cuarto Estocada perdiendo la muleta. Silencio. Lidió el sexto por cogida de Pablo Aguado. 2 pinchazos y estocada baja. Silencio. 
  • López Simón: De marino y oro. Metisaca y estocada trasera y tendida. Aviso. Tímidos aplausos. En el quinto pinchazo saliéndose de la suerte y estocada trasera que vale. Silencio. 
  • Pablo Aguado: De sangre de toro y oro. Estocada arriba, aviso y 5 descabellos, 2º aviso. Al toro tardea en caer. Ovación. 
Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito. 

Sin problemas en sus decisiones. 

Cuadrillas y otros. 

Tarde primaveral donde la plaza registró un lleno de “No hay billetes”. 

En el tercero el torero Pablo Aguado fue cogido y después de despenar a su enemigo se retiró a la enfermería para no salir más. El sexto toro lo lidió el director de lidia. El Fandi. En el sexto el picador abandonó el ruedo entre aplausos. 

Comentarios: 

El primer toro que piso el albero venteño se llamaba Tomillito y fue un ejemplar de cuyo juego el ganadero se sintiera orgulloso. En la primera entrada al caballo empujó con un pitón y en la segunda recibió un picotazo trasero y el animal se defendió en la pelea. El Fandi lo pareó pero su lucimiento brilló por su ausencia. Con la muleta fue un gran toro, ya que no fue castigado en varas, pero el torero granadino se dedicó a pegar trapazos a un animal que necesitó una muleta que supiera torear. Lo recibió de hinojos en el centro del ruedo y le recetó un redondo largo que el toro aguantó con codicia y nobleza. El animal tuvo mucha clase, pero tuvo que aguantar el manejo de la pañosa de un torero que de nuevo mostró las deficiencias en el arte de torear. El cuarto de nombre Monarca, se empleó con fijeza en el caballo dejándose pegar y recibiendo excesivo castigo. En las dos entradas al caballo salió suelto. De nuevo tomó los palitroques el matador y de nuevo mostró poco lucimiento. En la muleta El Fandi volvió a no decir nada y fue una pena ya que la vulgaridad que le ofreció el matador siempre encontró una respuesta de su enemigo. De nuevo se le marchó al desolladero un buen toro con las orejas puestas. El sexto de nombre Zahareño, tuvo que lidiarlo el torero granadino por cogida de su compañero, Pablo Aguado. El Fandi lució al toro en el caballo y estuvo durante la lidia muy dispuesto colocando al toro en suerte con los capotazos justos. Fue un tercio de varas muy bonito, sobre todo la tercera entrada al caballo. El torero se lució en el tercio de banderillas y fue muy aplaudido, sobre todo en un par por los adentros, también mostró mejoría durante la lidia. El animal llegó muy parado a la muleta debido al esfuerzo a que fue sometido en los tercios anteriores y ante esta situación el matador decidió abreviar y tomar el acero. El espectáculo en este toro no dio para más. 

El segundo de la tarde se llamaba Tormentoso y fue el primero del lote de López Simón. En las dos entradas al caballo no mostró mucho interés en la pelea, en ambas salió suelto buscando el camino de la dehesa El toro no fue recogido desde el inicio de faena y el torero lo recibió con unos muletazos por alto y el animal se le marchó a terrenos de nadie. Volvió a recogerlo con dos pases cambiados, pero su faena adoleció de temple y quietud. El toro se desplazaba por ambos pitones pero el torero de Barajas no lo entendió así y su muleta no estuvo a la altura de su enemigo. Se limitó a acompañar la embestida dejándose ir al desolladero un buen toro. El quinto, de nombre Monarca, se dejó pegar en el caballo y el piquero aprovechó para zurrarle la badana. En la segunda entrada su juego consistió en dejarse pegar y salir suelto del caballo. Al comienzo de faena se dobló con su enemigo con el fin de acoplarlo a la muleta, pero cuando el toro comenzó a meter la cabeza en el trapo rojo, el torero no encontró la medida para acoplarse presentando la vulgaridad de un torero que no convenció a nadie. El toro se fue al desolladero sin torear. 

El tercero de la tarde, fue el único que lidió Pablo Aguado, se llamaba Coronel. Su juego en el caballo no fue muy destacado. En la primera entrada al montado no lo pusieron en suerte, el piquero le tapó la salida y el animal se dejó pegar. En la segunda recibió un picotazo y salió suelto. Con la muleta el torero sevillano lo recibió con detalles toreros, pero en esta ocasión el animal no tuvo el recorrido de sus otros hermanos de camada. Le costaba repetir, y ante esta situación Aguado solo pudo mostrar algunos detalles de su indudable clase en el manejo de la muleta, aunque mostró mucha desconfianza. Al entrar a matar el toro se lo llevó por delante y aunque pudo despenar a su enemigo a continuación se retiró a la enfermería para no aparecer más. Una pena, matador. 

©Pepeíllo.
FERIA SAN ISIDRO 2019 

A Lara y Antonio 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

Corrida de la Cultura. 

“Torero, Torero, Torero…” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de Victoriano del Rio, ganado procedente de distintas ramas de Juan Pedro Domecq. Mal presentada y de juego variado, destacando la mansedumbre mostrada en el caballo unido a la exigencia de algunos ejemplares como el segundo y el tercero que pusieron a prueba la capacidad de los toreros. No fue la ganadería bobalicona de otras ocasiones, espero que las figuras no comiencen a dejarla en el olvido. 

Terna: 
  • Sebastián Castella: De catafalco y oro. Pinchazo sin soltar perdiendo la muleta, estocada trasera y caída, aviso y descabello. Silencio. En el cuarto estocada atravesada y baja. Silencio. 
  • Paco Ureña: De grana y oro. Pinchazo y bajonazo. Vuelta al ruedo tras petición. Se retiró a la enfermería. En el sexto estocada contraría. El toro tardó en caer, Dos orejas y salida por La Puerta Grande. 
  • Roca Rey: De En el tercero metisaca, aviso y bajonazo. Silencio benevolente. En el quinto dos pinchazos y estocada caída. Silencio. 
Presidente: D. José Magán Alonso. 

Se le protestó al presidente el primer toro, ya que no reunía condiciones para la lidia, pero el usía apostó por el toro y los aficionados se sintieron defraudados por su afición a las apuestas y su supuesta falta de afición. 

Cuadrillas y otros. 

Tarde de temperatura agradable y la plaza registró un lleno a rebosar, poniendo en las taquillas el cartel de “No hay billetes”. En esta ocasión los “Isidros” no dieron la espalda a la fiesta. 

En el segundo de la tarde hubo un tercio de quites, entre Paco Ureña y Roca Rey. A la voluntad del peruano, el murciano le respondió en su toro con un toreo a la verónica sensacional, con una media belmontina de ensueño. Así comenzó la tarde del murciano Paco Ureña. 

En su segundo, un manso encastado, recibió un revolcón que aunque pudo terminar la faena, se retiró a la enfermería, apareciendo para la lidia de su segundo enemigo. Para ello se corrió turno y el sexto salió en quinto lugar y el quinto en sexto. 

Comentarios: 

La plaza era un clamor: “TORERO, TORERO, TORERO…”¿Tan bien ha toreado Paco Ureña para que las voces del público de la plaza resonaran en Manuel Becerra?, preguntó un señor que no tuvo la suerte de verlo torear. Sí, señor, le respondió otro que abandonaba el coso sonriente. Así quedó la conversación. El señor de la pregunta se marchó cabizbajo doliéndose de no sentir este arte, con sus luces y sus sombras. Los pilares de la plaza tendrían que soportar las resonancias de los olés que Paco Ureña consiguió sacar de las gargantas de los presentes con un toreo de fácil ejecución, tanto en redondos como al natural, colocándose en su sitio y sin descomponer la figura. Lugar donde los toros dan cornadas y para más ende de satisfacción de los presentes, toreando. Cargando la suerte, rematando los muletazos en la “caera” y como recuerdan algunos aficionados, toreando para dentro y no para fuera, como las figuras han impuesto. 

En este sentido, Paco Ureña, junto con otro manojito de toreros, son un verso libre dentro de la poesía del arte de torear de este siglo, que más que poesía son ripios mal venidos de las figuras a un arte donde antiguamente se toreaban, de la misma manera que lo intentó ayer el torero murciano. Sus dos enemigos no se lo pusieron fácil, pero el torero estuvo muy por encima de ambos, ofreciendo a la parroquia venteña lo que los animales no tenía, y, no se puede decir más. Describir el arte es muy complicado. Hilando fino algunos/algunas aficionados, consideraron excesivo el premio que el presidente le concedió en el sexto. Posiblemente tendrían razón, pero nadie, y digo nadie, podrá quitar las emociones que el torero murciano transmitió a los tendidos, gradas y andanadas. 

El toreo moderno trataron de interpretarlo Sebastián Castella y Roca Rey. Ambos no tuvieron su tarde y el peruano tuvo la osadía de encararse con los aficionados al recriminarle que no que se colocara en su sitio. El tercero, un manso con algo de casta llegó a sacarle los colores, el animal le exigió y el torero respondió citando al hilo con tandas vulgares y rematadas para fuera, eso cuando consiguió mantenerlo en los medios, ya que el animal era de querencias a tablas. En el quinto mostró una falta de domino evidente, y como decía un aficionado: “No ha dado ni un muletazo digno de mención”, teniendo que pasar el mal trago de los “olés irónicos” que recibía de los aficionados. Es el fielato que hay que pasar cuando se viene como figura y no se demuestra tal condición. 

La misma que mostró Sebastián Castella en sus dos enemigos. El torero francés, en horas bajas, no aportó a su labor algo digno de recordar y lo que los aficionados dudaron es si lo anunciaron como figura o como relleno de cartel. Alguien le recomendó que no le vendría mal un descanso. Lo malo es que el francés no lo escucharía. 

©Pepeíllo.

sábado, 15 de junio de 2019

14 de junio de 2019

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

31ª de Feria. Corrida de toros. 

“Que quieren estos toreros…” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de Fuente Ymbro, procedencia Jandilla. Bien presentados, con cara, pero de juego variado. Mansearon en el caballo y algunos se fueron con las orejas al desolladero. El sexto fue devuelto a los corrales y en su lugar se corrió un sobrero del conde de Mayalde. 

Terna: 
  • Morenito: De verde botella y oro. Pinchazo bajo que escupe, aviso y bajonazo. Silencio. Pinchazo, aviso, y estocada baja. Silencio. 
  • Pepe Moral: De azul purísima y oro. Dos pinchazos y estocada habilidosa saliéndose de la suerte. El animal tuvo una muerte brava. Silencio. Pinchazo y estocada, aviso y 4 descabellos. Pitos. 
  • José Garrido: De burdeos y oro. Aviso y estocada baja perdiendo la muleta. Silencio. Tres pinchazos tras aviso, media estocada que escupe, estocada baja, 2º aviso y tres descabellos. Pitos.
Presidente: D. Gonzalo J. de Villa Parro. 

Le costó al presidente tomar la decisión de enviar al sexto a los corrales ante una evidente falta de fuerzas. Lo hizo en el tercio de banderillas. 

Cuadrillas y otros. 

Tarde de temperatura agradable aunque al final del festejo se notó algo de frio. El coso venteño registró algo más de media entrada. 

Comentarios: 

¡Que quieren estos toreros!. El ganado manseó en el caballo, pero en la muleta metieron la cabeza mostraron nobleza y condiciones para el triunfo. 

El primero de La tarde de nombre Vinazo, mostró mansedumbre en el caballo, y no fue castigado y salió suelto en las dos varas que recibió. El matador lo recibió a portagayola y se le paró en la suerte. Morenito de Aranda aguantó la parada y salió del trance con apuros. El matador brindó la faena aunque el toro no lo merecía ya que lo único que había mostrado era mansedumbre. El torero templó una tanda de derechazos procurando que el manso no le marchara a tablas. En la siguiente tanda remató con dos muletazos muy toreros. Esto fue todo, según transcurría la lidia la faena iba perdiendo interés y el animal buscando el amparo de las tablas. Lo intentó al natural pero no encontró las condiciones para el lucimiento. En el cuarto de la tarde de nombre Sacacuartos, el burel hizo en el caballo una pelea de manso. Con la muleta lo pasó con la derecha pero su enemigo no tuvo una embestida clara, pero el torero no encontró el sitio que requería el toro, no se colocó en su sitió y en todos los muletazos le punteaba la pañosa. Lo intentó al natural como último recurso y su labor resultó sosa y vacía de contenido, el toro se le coló en un momento de la faena, volvió con la derecha pero su labor no dijo nada a los tendidos. El matador agotó sus dos tardes en la feria con más pena que gloria. 

El segundo de la tarde de nombre Retama, se dejó picar en el caballo empujando sin fijeza y el piquero le tapó la salida, en la segunda entrada no se empleó. Y salió suelto de la pelea. En la muleta tuvo recorrido por ambos pitones. Pepe Moral lo sacó al anillo y allí mostró sus intenciones con la derecha, limitándose a acompañar la embestida de su enemigo en lugar de intentar el toreo. Al natural el toro se defendía ya que no le hicieron bien las cosas y el torero decidió tomar el acero. El quinto, de nombre Agitador, hizo una fea pelea en el caballo y en la segunda vara recibió un picotazo. Pepe Moral comenzó la faena con una pedresina citando desde el anillo del albero, pero el torero se limitó a acompañar la embestida del burel, haciendo uso del toreo ventajista pero sin llegar a los tendidos, hasta que el toro fue perdiendo acometividad llegándose a rajar. Al final y como recurso lo intentó al natural, pero sin conseguir ni una simple tanda. El torero sevillano estuvo muy debajo de su enemigo. 

El primero de José Garrido, de nombre Patrullero, fue un animal sin codicia que manseó en el caballo, acudiendo suelto al montado y dejándose pegar pero mostrando una buena dosis de mansedumbre. José Garrido comenzó la faena de muleta doblándose con él y el toro se derrumbó debido a su falta de fuerza, el mansurrón tenía su picante y el torero le recetó dos tandas de redondos bajando la mano pero mal colocado, a partir de aquí el torero pacense comenzó a mostrar desconfianza y el burel comenzó a pararse. El matador se echó la muleta a la izquierda pero cuando el toro estaba pasado de faena y como recurso de no saber cómo continuar su labor. La consecuencia fue que su enemigo se fue al desolladero sin torear. El sexto fue devuelto a los corrales y en su lugar salió un sobrero de nombre, Joyero. Al no pararlo nadie el animal acudió al picador de reserva y allí se dejó pegar empujando en la pelea. Todo fue un espejismo, en contraquerencias el toro manseó defendiéndose y saliendo suelto del caballo. Con la muleta en la mano José Garrido lo sacó a los medios y el animal acudía al engaño con codicia. Se echó la muleta a la izquierda y sólo consiguió pases sueltos pero sin ligazón. Volvió a intentarlo con la derecha pero el público presente estaba cansado de tanta vulgaridad ofrecida por los toreros y pedía a gritos que finalizara el espectáculo para resguardarse del frio que se presentó con la caída de la tarde, quedando claro que cada torero desperdició su oportunidad de triunfo. 

©Pepeíllo.

viernes, 14 de junio de 2019

13 de junio de 2019

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

30ª de Feria. Corrida de toros. 

“La casta se quedó en Comeuñas” 

Ganadería 

Se lidiaron 6 toros de Herederos de D. Celestino Cuadri Vides. Aunque proceden de Santa Coloma, en la línea de Esteban González del Camino, rama ibarreña, algo de Urcola y de Gamero Cívico en la línea de José María Lancha, hoy está considerado como encaste propio. El ganado estuvo bien presentado, pero el juego que dieron estuvo en la línea de la mansedumbre y el descaste y algunos con evidente peligro. 

Terna: 
  • Rafaelillo: De grana y oro. Pinchazo sin soltar, estocada y descabello. Silencio. En el cuarto estocada perpendicular y dos descabellos. Se echó el toro. Silencio. 
  • López Chaves: De carmesí y oro. Estocada atravesada, aviso y dos descabellos. Se echa el toro. Aplausos. En el quinto estocada trapacera y estocada tendida, aviso y dos descabellos. El toro fue a morir a toriles. Silencio 
  • Octavio Chacón: De paja y oro. Estocada caída habilidosa. Silencio. Cuatro pinchazos el último hondo y tres descabellos. Se echa el toro. Silencio. 
Presidente: D. Trinidad López-Pastor Expósito. 

Sus decisiones no influyeron en la lidia. 

Cuadrillas y otros

La plaza registró unos tres cuartos del aforo. 

Al terminar el paseíllo el tendido 7 mostró una pancarta en agradecimiento a D. Fernando Cuadri, recientemente jubilado y en agradecimiento a su labor en una ganadería emblemática del campo bravo español, despreciada como tantas otras por las figuras de turno. 

Los que lucieron el castoreño no anduvieron muy finos en sus labores ya que algunos de ellos recibieron la recriminación del público por su ingrata labor hacía los animales, a los cuales los castigaron son saña. 

Comentarios: 

Los aficionados salieron decepcionados del coso venteño ya que el juego de los “Cuadri” fue decepcionante. Lo que salió de la finca Comeuñas fue solo mansedumbre. El juego que dieron en el caballo no fue bueno dejándose pegar y saliendo sueltos de los varilargueros, que se ensañaron en el castigo. 

En primer lugar saltó a la arena Nadador, que no se empleó en el caballo y fue castigado trasero. A la faena de muleta llegó sacando la cara por las nubes, Rafaelillo trató de meterlo en la muleta pero el animal no tuvo ni categoría para la lidia. Por el pitón izquierdo fue un marrajo que medía las embestidas buscando la presa que se escondía tras la tela roja. El cuarto de nombre, Crisantemo, no dio juego en el caballo, únicamente se dejó pegar. Con la muleta el torero murciano se dobló con el burel al principio de faena pero el animal no encontró aliciente en la pelea y comenzó a presentar las complicaciones de su mansedumbre, el matador intentó fajarse con él pero en una labor deslucida. Al final el manso se rajó y el torero tomó el acero. 

El segundo saltó a la arena con el nombre de Alemán y a pesar de ser muy mal picado el toro estuvo en la línea de sus hermanos de camada, manso y descastado. En la muleta López Chaves lo intentó al natural pero el animal tenía muy poco recorrido y mucha sosería en sus embestidas. Con la mano derecha se encontró con el mismo resultado, el toro acudía al engaño sin codicia y el torero terminó ahogándole la embestida que nunca tuvo, tratando de sacarle al burel lo que no tenía. El quinto atendía con el nombre de Contratista. Fue muy mal picado a pesar de mansear en el caballo, solo se dejó pegar. El torero salmantino quiso ponerse bonito y el toro se le coló al principiar la faena. El animal no permitía alegrías acudiendo al engaño midiendo y con medias embestidas. El matador insistió tratando de agradar y después de muchos intentos por el pitón derecho se dio cuenta que el bueno era el izquierdo, logrando sacarle dos tandas de naturales que supieron a gloria. El estoque hizo que perdiera el agradecimiento de los presentes. 

El tercero de la tarde, de nombre Capitán continuó en la misma línea.. Manseó en el caballo y en la muleta Chacón lo recibió con unos muletazos por alto donde el toro echó la cara buscando herir a las nubes. Lo intentó el matador por el pitón derecho pero el toro acudía sin codicia y mucha nobleza. No había toro y el gaditano comenzó a pisar terrenos comprometidos buscando que su labor llegara a los tendidos. Pero no encontró condiciones en su enemigo para tal proeza. El sexto, de nombre Goyesco, desbordó a Chacón al recibirlo de capote, pero le ocurrió como a sus hermanos de camada, que recibió un mal trato de los piqueros y en la muleta no mostró interés en la pelea, solo condición de manso y sin gota de casta. Chacón, a pesar de no estar fino, lo intentó por ambos pitones y al no ver claro su comportamiento decidió tomar el acero. 

Una pena ganadero despedirse de Madrid con lo ofrecido en esta corrida, pero la afición dio la cara acudiendo a la plaza. Los que no lo hicieron fueron los “isidros”, que continúan creyendo que el arte está en los toritos de cartón piedra y en las figuras que los destorean. Gracias D. Fernando. 

©Pepeíllo.

jueves, 13 de junio de 2019

12 de junio de 2019

FERIA SAN ISIDRO 2019 

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo 

Corrida de la Beneficencia

“Tarde de poco contenido” 

Ganadería 

Se lidiaron 2 toros de Los Espartales, para rejoneo, 1º y 4º y 4 para lidia ordinaria de la ganadería de Núñez de Cubillo, con varias procedencias, entre ellas, Domecq, Núñez y Osborne. De escasa presentación, manso en el caballo y nobles en la muleta. El primero flojo de remos y el sexto inválido, fue sustituido por un sobrero de la ganadería de La Reina, de fuerzas justas y que dio poco juego en la muleta. El tercero fue el único ejemplar que en su juego mostró casta. 

Terna
  • Diego Ventura: Aplausos en su primero y oreja en el cuarto. 
  • El Juli: De corinto y oro. Estocada con “Julipie” incluido por el mismo precio. Tímidos plausos. En el quinto tres pinchazos saliéndose de la suerte y media arriba que surgió el efecto deseado. División de opiniones. . 
  • Diego Urdiales: De corinto y azabache. Estocada tirándose por derecho que hace guardia. Aviso y tres descabellos. Saludos desde el tercio. 
Presidente: D. Víctor Oliver Rodríguez. 

No anduvo fino el presidente ante esta tarde tronío con la plaza a rebosar y con la presencia del Rey de España. Le costó devolver el sexto, y lo hizo al comenzar el tercio de banderillas, dando a entender a los aficionados que jugaba a empresario y que no le cuadraban las cuentas del festejo si devolvía un toro. El primero mostró pocas condiciones para la lidia, pero fue un manso que no se entregó en la pelea y y eso le salvó que las protestas no fueran tenidas en cuenta. 

Cuadrillas y otros. 

Tarde de lleno a rebosar con el cartel de “No hay billetes”. Presidió la corrida el Rey Felipe VI, acompañado de autoridades políticas y el torero, Juan José Padilla. Tanto El Juli como Urdiales brindaron las faenas de sus primeros toros al Rey. 

En el tercero y a la salida de un par de banderillas fue corneado en la tronera de sombra, el torero de plata, Víctor Hugo Saugar, “Pirri”, sufriendo una cornada de 35 cm en el glúteo izquierdo. El toro hizo hilo con el torero a la salida del par y lo enganchó cuando quiso taparse en el burladero. Sus compañeros de terna tampoco estuvieron acertados, nadie le hizo el quite, y es que cuando aparece la casta, la jindama sale a relucir de manera descarada. 

Comentarios: 

El festejo fue una corrida mixta donde el rejoneador, Diego Ventura lidió a caballo, el primero y sexto de la tarde, cortando una oreja en el segundo de su lote. 

En el toreo a pie, en segundo lugar apareció en el ruedo Luminoso, primero del lote de El Juli. El animal de salida no se empleó en el capote, acudiendo suelto al caballo, haciendo una fea pelea y volviendo a salir suelto y perdiendo las manos. En la segunda entrada el picador se limitó a sujetarlo y el burel volvió a salir suelto, mostrando sangre de manso y descastado. En la muleta fue un cadáver, que el presidente quiso que el público se tragara. El Juli lo tuvo todo en contra, por merecimientos propios, el toro metió la cabeza en la muleta y él se puso pesado ante la insistencia de los aficionados para que abreviara la faena. Dio la impresión que el matador quiso pasarle factura a la afición de Madrid, por el poco reconocimiento que tuvo de su labor. En realidad no hizo nada destacable.

Su segundo de nombre Guerrerita, se desplazó en el capote y El Juli se lució en unas verónicas a pies juntos. En el caballo hizo una fea pelea, saliendo suelto las dos veces que acudió al montado. El torero madrileño quiso lucirse en la faena de muleta consiguiendo algunos detalles pero sin base artística, ya que su faena adoleció de colocación y con el pico por delante. El animal perdió las manos en la segunda tanda generando el descontento en los aficionados. Trató de inventarse otro toro como en el primero de su lote, pero los dos pinchazos dieron al traste con las ilusiones de su público que se quedó con las ganas del triunfo de su matador. Alguien le recordó al torero madrileño que una figura como él, debe anunciarse con toros y no con ese tipo de animales moribundos. 

El primero del lote de Urdiales de nombre, Esparraguero, fue castigado trasero en el caballo y el piquero le arreó, tapándole la salida y el toro salió suelto. En la segunda entrada volvió a salir suelto. Su juego en el caballo fue de manso. En la faena de muleta llegó a transmitir a los tendidos y el torero riojano lo templó con la derecha pero sin cargar la suerte. El animal pedía pelea pero Urdiales estuvo remiso en la entrega, logrando algunos muletazos sueltos en las tandas que ejecutó, luciéndose en unos remates con mucha hondura. A pesar de que su faena tuvo altibajos, el torero trató de ejecutar el toreo clásico, presentando en los cites la muleta “planchá” y sin descomponer la figura. 

En el sexto se corrió un sobrero de La Reina, de nombre, Clarinete. En el caballo no se empleó y en ambas entradas salió suelto. El toro adolecía de falta de fuerzas, y por el pitón izquierdo tuvo algo más de recorrido, el torero lo intentó al natural pero el animal no se entregó en la pelea. Lo intentó por el derecho pero no consiguió lucirse ya que el toro tenía muy poco recorrido. Prolongó la faena y lo único que pudo sacarse en claro fue la docilidad de su enemigo y que el presidente le enviara un aviso. 

©Pepeíllo.