lunes, 23 de junio de 2014

22 de junio de 2014: Sobró nobleza y blandura y no hubo casta


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de novillos.


Ganadería

6 novillos de María Gascón. Encaste Atanasio Fernández-Lisardo Sánchez. El ganado bien presentado, les sobró nobleza y blandura pero les faltó casta, con lo cual no transmitieron emoción a los tendidos.

Terna:

  1. Raúl Cámara: De tabaco y oro. Media estocada saliéndose de la suerte. Aviso y dos descabellos. Silencio. Estocada delantera y baja perdiendo la muleta. Saludos generosos del público incondicional que el torero respondió indecorosamente saludando desde el tercio.
  2. Jorge Escudero: De pizarra y oro. Pinchazo en la suerte contraria y media estocada desprendida saliéndose de la suerte. Silencio. Pinchazo desprendido saliéndose de la suerte y dos descabellos. Aviso. Silencio.
  3. Juan Miguel: De blanco y oro. Cuatro pinchazos sin soltar y pinchazo hondo y dos descabellos. El torero recibió dos avisos. Silencio. Pinchazo y estocada habilidosa. Oreja protestada.

Presidente:

Julio Martínez Moreno. El presidente no estuvo a la altura que requiere la seriedad de Las Ventas. Siendo francos y concisos, tomó el pelo a los aficionados al no devolver dos novillos que salieron con las fuerzas justas para llegar devueltos a los corrales. No tuvo bastante con estos atropellos a la fiesta, convirtiéndose en un valedor del taurinismo, sino que regaló una oreja a Juan Miguel en el sexto, detalle que iba dirigido a los aficionados ya que con ello dio a entender que sobraban en la plaza sus protestas. 

Suerte de varas:

  1. Velosico 506 Kg: En la primera entrada al caballo acudió al relance y fue picado trasero, el novillo acusó el castigo y salió suelto. La segunda vara prácticamente no existió. Manso, descastado y noble en la muleta. 
  2. Playero 504 Kg: En la primera vara fue picado trasero y en el brazuelo, el picador se permitió el lujo de no sin rectificar. El novillo perdió la verticalidad. La segunda vara no existió, ya que el piquero marcó el castigo solamente. No se le ha visto en el caballo y se rajó en la muleta. Descastado y blando. 
  3. Cantinillo 505 Kg: Entró descompuesto al caballo y el piquero al no agarrarse, el novillo derribó a la montura. En la segunda entrada se desquitó tapándole la salida y arreándole de lo lindo. Manso y descastado que no se empleó en la muleta. Debido a la mala lidia desarrolló sentido.
  4. Venturoso II 535 Kg: Se arrancó una vez colocado en suerte y el piquero le castigó trasero y en los bajos. El novillo debido a su blandura dio una vuelta de campana. En la segunda entrada se dejó pegar, quedando para el arrastre después de la pelea en el caballo. Blando y noble. El torero se equivocó en los terrenos. 
  5. Picotero 533 Kg: En la primera entrada el novillo hizo una fea pelea en el caballo y fue castigado trasero y en el brazuelo. En la segunda entrada cambió el panorama, el burel empujó con fijeza y se dejó pegar. Blando y descastado. 
  6. Venturoso I 539 Kg: Fea pelea hizo en la primera entrada con el montado, manseó saliendo suelto del caballo y perdiendo las manos. En la segunda entrada manseó de nuevo y no fue castigado, perdió las manos y dio la vuelta de campana. Manso, descastado, blando y noble. 

Cuadrillas y otros:

Ante un tercio de aforo, los picadores dejaron una vez más a la fiesta en ridículo y a los espectadores indignados. Ellos a lo suyo, a cargarse el espectáculo a su manera, para eso salen montados en esos mastodontes desde los cuales deben sentirse dueños y señores de la plaza. Así le va a los aficionados y al espectáculo. Destacó en la brega del tercero Jesús Aguado, así como estuvieron muy atentos durante la lidia sus compañeros, aunque en la colocación de las banderillas tuvo que pasar tres veces Alberto Zayas para colocar un par, ya que el novillo por el pitón derecho le esperaba. Tuvo que ser pareado por el izquierdo. Con los palitroques destacaron Jesús Montes en el primero y Jesús Aguado y Alberto Zayas en el sexto. En el cuarto de la tarde, el novillero Raúl Cámara le tuvo que indicar a su picador, Antonio Sopeña donde debía colocarse. Parece mentira que un profesional no sepa colocarse en la plaza, mostrando con ello una falta de experiencia en el manejo de la montura.

Comentarios:

Los novillos de María Gascón se debieron dejar la casta en la dehesa y me atrevería a decir que visto el juego que dieron, dio la impresión que nunca entró en la ganadería. Todos ellos fueron unos hermanitos de la caridad, y unido a la blandura que mostraron, a los novilleros no se lo pusieron fácil, ya que los animales no transmitían nada a los tendidos, y los que intentaron hacerlo, por un lado los picadores y por otro la inoperancia de los toreros, no supieron encauzar sus faenas por el camino del triunfo. El tema de los picadores es sumamente vergonzoso, pero nadie toma cartas en el asunto. En cuanto a los toreros, estaba justificado, los jóvenes tenían un bagaje muy corto y la experiencia en el manejo de la pañosa es fundamental. También tuvieron en su contra a un presidente generoso, en algunos momentos con el empresario y otros con los toreros. Con el empresario al no devolver algunos novillos que no reunían condiciones para la lidia, y con los toreros concedió una oreja a Juan de Miguel en el sexto por una faena que no existió, ya que el torero solo mostró algunas maneras en el manejo de la muleta, pero torear, nada de nada. y visto como está el escalafón de vulgaridades creo que al novillero le dieron alas cuando aún no sabe volar. La faena al que cerró plaza la basó al natural pero no bajo la mano en ningún momento y no se colocó nunca en su sitio, pero su público, los incondicionales que se encontraban en la plaza, no permitieron que su torero se marchara de vacío. Una pena, presidente, ya que hubo más protestas que pañuelos. En el tercero de la tarde, lo sometió por bajo al inicio de faena, pero el novillo se defendió y el torero no remató ningún muletazo. Al natural le costaba pasar por el engaño ya que no se empleaba. El torero decidió rematar la faena que nunca existió con las tan de moda manoletinas.

A Raúl Cámara en el primero de la tarde lo único que le faltó fue empalmar un suplemento al estaquillador, ya que más distante no podía citar. Se le coló en la segunda serie, al quedarse al descubierto. Continuó la faena con unos pasos de baile alrededor del toro en lugar de fijar las zapatillas en la arena y tratar de decirle a su enemigo que quien mandaba era él. Que mal estuvo el torero, el alma caritativa del novillo le puso en bandeja un triunfo que el coleta no supo recoger. Su enemigo estuvo embistiendo hasta que decidió despenarlo, aunque en honor la verdad no transmitió nada a los tendidos. El cuarto no reunió condiciones para la lidia, ya que perdía las manos en cada muletazo y sin someterlo demasiado. El novillo tuvo nobleza pero debido a la escasez de fuerzas terminó defendiéndose.

El primero de Jorge Escudero comenzó la faena en tablas y el novillo le protestaba, se lo sacó a los medios y se le rajó Al torero se le vieron maneras en el manejo de la muleta, pero no tuvo novillo donde aplicarlas. El quinto mostró una nobleza impropia de un animal de esta raza, pero sin casta que le permitiera transmitir algo a los tendidos. Así está el escalafón. La empresa dando oportunidades a novilleros modestos y en edad de merecer, pero los aspirantes deben ir forjándose con corridas, y eso es precisamente de lo que adolecían los novilleros de ayer.



©Pepeíllo.

lunes, 16 de junio de 2014

15 de junio de 2014: Una ocasión de oro

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de novillos.

Ganadería

6 novillos de Guadajira, encaste Marqués de Domecq línea Martelilla. Bien presentados pero sin cabeza. Salvo el tercero, que fue aplaudido en el arrastre, en general mansos y descastados, el cuarto se echó durante la faena de muleta. 

Terna:

  1. Miguel de Pablo: De salmón y oro. Estocada perpendicular saliéndose de la suerte y metiendo el brazo con habilidad y tres descabellos. Silencio. Dos pinchazos, bajonazo pescuecero y 11 descabellos. Silencio benevolente.
  2. Miguel Ángel Moreno: De obispo y oro. Pinchazo y sartenazo infame tirándose fuera de cacho. Pitos. Pinchazo y estocada habilidosa saliéndose de la suerte, aviso y tres descabellos. Silencio benevolente. 
  3. Diego Fernández: De catafalco y oro. Sartenazo, Aviso y 6 descabellos. Silencio. Estocada baja al encuentro. Silencio. 

Presidente:

Julio Martínez Moreno. No estuvo acertado en sus funciones el presidente, en el segundo, un novillo que no reunía condiciones para la lidia y los únicos que no lo vieron así fue él y su acompañante en el palco, Joselito Calderón. Que trate de ahorrarle un novillo a la empresa Calderón, bueno, el aficionado ya conoce con quien se trata este personaje funesto para la fiesta, pero que lo haga el representante de la autoridad, creando con ello vergüenza en los aficionados que comprueban tarde tras tarde que con defensores de la fiesta como estos, no hace falta antitaurinos ni leyes que prohíban estos espectáculos.

Suerte de varas:

  1. Insanable 498 Kg. Mal el picador y el novillo un manso que salió huyendo al sentir el hierro donde lo colocó el piquero, en los bajos. En la segunda vara le tapó la salida y no lo castigó, volviendo a salir suelto. Manso e inválido.
  2.  Intranquilo 495 Kg: Lo picó en los bajos el piquero que no se digno rectificar el puyazo. El burel mostró mansedumbre. La segunda vara prácticamente no existió. Manso e inválido que el presidente no quiso devolverlo a los corrales. 
  3. Logroñejo 514 Kg: No fue castigado en las dos entradas que hizo al montado, aunque se dejó pegar con fijeza. Sacó casta y en la muleta mostro nobleza, poniendo en bandeja un triunfo que torero no supo aprovechar. 
  4. Haloso 532 Kg: Marcó en los bajos aunque rectificó y le tapó la salida. El astado se dejó pegar, pero sin humillar. En la segunda entrada solo marcó el castigo. Novillo encastado que se fue apagando según transcurrió la lidia.
  5. Jalifano 538 Kg: Lo castigo trasero y salió suelto marchándose a toriles En la segunda vara lo metieron debajo del caballo y el impresentable picador, lo volvió a picar trasero, es decir donde más daño le hacía al novillo. Manso y descastado.
  6. Internado 512 Kg. Salió suelto en cuanto sintió el hierro en el morrillo. En la segunda entrada fue castigado trasero e hizo una fea pelea y volvió a salir suelto. En la tercera marcó muy trasero. Manso y descastado.

Cuadrillas y otros:

Una de las entradas más flojas que se han visto en esta plaza. Gracias a los autobuses de los seguidores de los toreros, se pudo ver algo más poblado el tendido ocho. Por las demás zonas ganó el cemento por goleada. A los aficionados no nos extraña este hecho, ya que son muchas las preguntas que tarde tras tarde quedan sin responder. Como por ejemplo: ¿Dónde están los isidros? ¿Donde están los carteles que reclamen espectadores y los aficionados vuelvan a las plazas? ¿Donde están los novilleros que antaño venían a jugársela a Madrid? ¿Dónde están las cuadrillas que mostraban su arte lidiando y preparando al novillo para que su matador triunfara? ¿Dónde están los picadores que picaban en el morrillo a los toros, le hacían la carioca a los mansos para que no huyeran del castigo? Hoy se lo hacen a todos los animales que salen por toriles. ¿Dónde están los novilleros que no huyen de las ganaderías encastadas? ¿Dónde están los presidentes que deben devolver un toro que no reúna condiciones para la lidia sin necesidad de que los aficionados se lo reclamen? ¿Dónde están los novilleros que se tiran a matar por derecho? Y por último, ¿dónde están las ganaderías encastadas que dan espectáculo en el ruedo, esas de las que huyen las figuras y los que no tiene aspiraciones en llegar ser alguien en la fiesta? 

Ayer volvió a producirse un espectáculo lamentable en el manejo de la puntilla. En el cuarto de la tarde el puntillero de la cuadrilla de Miguel de Pablo, tuvo que intentarlo hasta 11 veces para despenar al animal. Una vergüenza hacer sufrir a un animal de esa manera tan infame sin que nadie ponga solución al problema. Todo está relacionado con el dinero. 

Comentarios:

El problema de las figuras no es el toreo vulgar que exhiben todas las tardes, sino que los novilleros que vienen detrás siguen el ejemplo de sus mayores, y como estos triunfan, los más jóvenes siguen la estela. Ayer se vio como Diego Fernández se dejó marchar un novillo al desolladero con las orejas puestas, el animal se lo puso en bandeja pero el torero no se enteró o no quiso enterarse. Su enemigo sacó casta y nobleza rayando la bravura, pero el coleta le cambio los terrenos y lo estropeó La duda que le quedó al aficionado es si lo hizo para tapar al novillo, que le apretaba en el centro del ruedo, o por otras causas. Él sabrá. El resultado fue que perdió una oportunidad que seguramente lamentará. A pesar de esto su labor estuvo muy por debajo de las exigencias del astado, perfilero y su muleta no mostró en ningún momento el mando que necesitaba la ejecución de un toreo que llegara a los tendidos. Solo mostró algunas maneras en el manejo de la franela. En su segundo mostró también desconocimiento en la lidia. El novillo metía bien la cabeza para los adentros pero para fuera le protestaba los muletazos, hecho que no aprovechó el torero. En otra ocasión será, matador. 

Miguel de Pablo en su primero no mostró ninguna cualidad que hiciera albergar esperanzas a los aficionados. El novillo no tuvo fuerza ni agresividad, para llegar a los tendidos, y como el torero tampoco mostró ninguna cualidad en su toreo no había nada que hacer, salvo aburrir al personal. Su segundo se le paró en la muleta después de doblarse por bajo para sacarlo a los medios. Al burel le costaba acudir al engaño, y aunque el torero lo intentó por ambos pitones, el novillo se rajó. Después del primer pinchazo sin soltar, se echó en la arena, mostrando a los espectadores la catadura de su casta. Una vez que lo levantó la cuadrilla, no sin esfuerzo, lo despenó con un bajonazo de juzgado de guardia. 

El primer enemigo de Miguel Ángel Moreno no se tenía en pie, a pesar de ello el toreo que llevó a cabo el coleta estuvo falto hasta de dignidad, ya que más separado no se podía torear, es lo que hacen los mayores y los pequeños tratan de imitarlos. Un aficionado le grito al presidente: “Devuelve los inválidos, Julio”, pero el usía no se enteraría, y si el representante de la autoridad no defiende la fiesta, el aficionado no espera que lo hagan losl taurinos. El torero no tuvo la dignidad de tirarse a matar por derecho, pero sí de tirar los trastos en un momento de la faena, en un detalle de valentía y arrojo y ponerse pinturero, ante un animal en estado cadavérico. Más respeto matador a tu enemigo y a la fiesta. A su segundo, un Manso y descastado ejemplar que solo buscaba el refugio de las tablas, el torero no sabía cómo meterle mano a la faena, se le vio sin confianza, tanto en sus pies como en sus brazos. Otra vez será, torero.



©Pepeíllo.

lunes, 9 de junio de 2014

8 de junio 2014: Los miuras llenaron la plaza

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.

Feria de San Isidro, 29º de feria

Ganadería

Toros de Miura. Encaste Miura. Bien presentados, primero, cuarto y sexto, aplaudidos de salida. Algunos preciosos de lámina y de juego desigual, segundo, tercero y cuarto aplaudidos en el arrastre. El cuarto tuvo una muerte brava. El quinto fue devuelto a los corrales y en su lugar se corrió un sobrero de Miguel San Román, encaste Villamarta

Terna:

  1. Rafaelillo: De celeste y oro. Dos pinchazos sin soltar y otro en los bajos, media estocada caída y descabello. Silencio. Estocada contraria. Silencio. 
  2. Javier Castaño: De caña y oro. Estocada trasera y tendida y descabello. Pitos. Metisaca, estocada desprendida y dos descabellos. Silencio. 
  3. Serafín Marín: De azul cielo y oro. Pinchazo y descabello tras aviso. Silencio. Pinchazo y bajonazo infame tirándose a los bajos. Descabello tras aviso. Silencio benevolente.

Presidente

D. Javier Cano Seijo. Le costó al presidente sacar el pañuelo verde en el quinto, pensaría que los aficionados le estaban tomando el pelo indicándole a través de sus protestas la invalidez del astado. Que mal pensado D. Javier, aunque bien mirado, tendría que haberlo devuelto sin esperar a las quejas, pero los aficionados le entendieron ya que esa decisión le hubiera comprometido a dar explicaciones a quien se las hubiere pedido. Los aficionados desde luego que no. Gracias, D. Javier

Suerte de varas:

  1. Ahumadito 570 Kg: Lo puso el torero de largo pero no acudió al encuentro del caballo, rectificó los terrenos y fue picado trasero rectificando el castigo y tapándole la salida. En la segunda vara se arrancó de largo y no lo castigó, el toro tampoco se empleó en la pelea. Blando y descastado. 
  2. Zahonero 611 Kg: Acudió suelto al caballo y se defendió en la pelea, blandeando de los cuartos traseros. En la segunda vara lo puso de largo y el toro se arrancó, repuchándose en la pelea. En la tercera entrada al caballo el picador solo marcó el castigo. Manseó en el caballo y en la muleta fue un toro de orejas. 
  3. Aguilero 577 Kg: En la primera entrada el piquero le zurró la badana y el toro se dejó pegar. En la segunda entrada se repitió la jugada. El toro cumplió en el caballo y en la muleta el torero de lo dejó ir sin torear. 
  4. Velador 538 Kg: En la primera vara lo picó trasero y le tapó la salida. El animal se defendió en la pelea. En la segunda marcó trasero y rectificó, midiendo el castigo. Manso en el caballo marchándose al desolladero con las con las orejas puestas. 
  5. Fiador 520 Kg: En la primera entrada se arrancó, el picador se limitó a sujetarlo y salió suelto. En la segunda vara acusó el castigo y volvió a salir suelto. Ha mostrado mansedumbre en el caballo, pero en la muleta el torero no pudo con las complicaciones que le presento su enemigo. 
  6. Escribano Kg. En la primera vara no se vio al toro en el caballo, en la segunda entrada salió suelto llevándose la puya enganchada en el morrillo. Manso que le presentó muchas dificultades al torero que no supo estar a la altura de las exigencias de su enemigo. 

Cuadrillas y otros 

Volvieron a lucirse los toreros de plata de la cuadrilla de Javier Castaño, y como viene siendo habitual, dando el torero libertad para que pudieran expresarse en su cometido tal y como lo sienten. En el segundo se desmonteraron David Adalid y Fernando Sánchez, y en el quinto los aficionados reclamaron al torero que lo hiciera también Marco Galán que estuvo muy torero en la lidia de sus dos enemigos, toreando a una mano en el segundo, ya que esta cuadrilla tiene por norma que repitan las mismas funciones en ambos toros. En el primer toro estuvo muy dispuesto Joselito Rus en el tercer par de banderillas, aguantando el recorte de su enemigo y ganándole la cara. En el tercero estuvieron muy dignos Curro Robles con los palitroques y Vicente Osuna en la lidia. Este último también estuvo muy torero pareando al sexto. 

Comentarios:

Acudió a Las Ventas la legendaria ganadería de Miura después de nueve años de ausencia. Los pupilos de Zahariche tuvieron un comportamiento variado, y hubo algunos ejemplares como el segundo, tercero y cuarto que se fueron con las orejas puestas al desolladero. Hubo otros como el blando primero y el sexto que los toreros no pudieron con las complicaciones que sus enemigos le plantearon en la muleta. Los toreros tuvieron su oportunidad, pero algunos no la aprovecharon, como ocurrió en el segundo que el torero no encontró el punto de templanza y el astado estuvo punteándole la muleta durante toda la faena. Por el pitón izquierdo tuvo menos recorrido, pero por el derecho el coleta le recetó series de redondos hasta aburrirlo, fracasando en el intentó de ajustar su torero a las condiciones de su enemigo. Una pena de toro. Su segundo, un sobrero de Fidel San Román, no le ofreció tantas facilidades, pero tuvo su lidia, la que el torero no encontró, dedicándose a dar mantazos e intentando el toreo al revés, rematando los muletazos por arriba en lugar de sacarlos por debajo de la pala del pitón. Lo único que mostró el torero fue voluntad. 

Rafaelillo se encontró en su primero al único toro que blandeó en la lidia, y por este motivo no se empleó, el torero no le bajo la mano en ningún momento y el toro le punteó la muleta cada vez que acudía al cite. Por el izquierdo el toro no le permitió ninguna floritura, ya que le costaba tragarse los muletazos. Sin embargo el cuarto se fue con las orejas puestas. Basó su faena al natural ayudándose con el estoque simulado, pero no se estiró en ningún momento de la faena. Por el derecho el toro se le quedaba corto y al alargar la faena el animal terminó defendiéndose. El maestro solo puso voluntad. 

El primero de Serafín Marín se fue sin torear. El torero no se colocó en ningún momento en su sitio y en cada muletazo brillaba el pico de la muleta en lugar de la panza, seguramente condicionado por la leyenda de su enemigo, pero el comportamiento del toro no pasó de ser uno más de la cabaña brava que se dejó torear y nadie se explicaba como el torero catalán no fue capaz de cortarle las orejas. Así que desperdició una oportunidad que no suele ser habitual en este tipo de encaste. Tratando de enmendar la plana, soltó el estoque y se puso a torear al natural con la mano derecha, pero fue más una declaración de intenciones que un hecho, ya que la faena no tenía más recorrido. En el sexto cambió la decoración, su enemigo no le dio las facilidades que el anterior y el torero quiso poner bonito en la cara del toro y lo que consiguió fue recetarle una serie de mantazos en lugar de lidiarlo que era lo que su enemigo le estaba pidiendo a gritos. 



©Pepeíllo.

sábado, 7 de junio de 2014

6 de junio de 2014: Una autentica corrida de toros

 | Escrito por Pepeíllo. |

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.

Feria de San Isidro, 27º de feria

Ganadería.

Toros de Victorino Martín. Encaste Saltillo-Santa Coloma-marqués de Albaserrada. El ganadero presentó una autentica corrida de toros, donde brilló la casta en el albero venteño. Todos fueron aplaudidos en el arrastre excepto el sexto, aunque el público fue muy generoso, ya que el cuarto, a mi entender, no mereció tal honor. 

Terna

  1. Uceda Leal: De catafalco y oro. Pinchazo arriba y estocada tendida y contraria. Bronca. Pinchazo y estocada caída. Pitos. 
  2. Antonio Ferrera: De berenjena y oro. Metisaca y estocada. Aviso División de opiniones. Cuatro pinchazos saliéndose de la suerte y sartenazo infame en los bajos. Bronca.
  3. Alberto Aguilar: De azul y oro. Dos pinchazos y media estocada que vale. Aplausos. Siete pinchazos sin soltar y pinchazo hondo y dos descabellos. Silencio. 

Presidente

D. Trinidad López-Pastor Expósito

Suerte de varas 

  1. Madrileño 523 Kg: En la primera entrada al caballo no se empleó, el picador midió el castigo y salió suelto. En la segunda acudió suelto y salió suelto sin recibir castigo. No se le ha vio en el caballo y en la muleta fue un buen toro .que se fue al desolladero con las orejas puestas. 
  2. Escritor 582 Kg: En la primera entrada acudió de largo al montado y el picador lo agarró bajo y no rectificó, el toro cumplió. En la segunda lo volvió a dejar Ferrera de largo, el burel se arrancó pero no fue castigado. Salió suelto. En la tercera vara lo volvió a colocar de largo pero el toro no se arrancó y tuvo que cerrarlo. En esta vara no se empleó. Manso encastado y el torero no pudo con él. 
  3. Vengativo 528 Kg: En cuanto apareció en el ruedo estuvo barbeando las tablas buscando la salida. En la primera vara acudió suelto y manseó en la pelea, el picador le tapó la salida. En la segunda lo puso de largo pero tuvo que cerrarlo porque no se arrancó. Se defendió en la pelea con el montado. Manso encastado. El torero careció de oficio y de los recursos técnicos necesarios.. 
  4. Jaqueto 558 Kg: El picador lo castigó trasero en las primeras entradas y el toro no se empleó. La tercera fue un trámite. No se ha visto el toro en el caballo. Manso, descastado y noble en la muleta. 
  5. Majito 538 Kg: En la primera vara se defendió y el piquero le tapó la salida. En la segunda entrada al caballo siguió mostrando mansedumbre y salió suelto. Manso, con casta que presentó muchas dificultades al torero en el último tercio. 
  6. Caminero 593 Kg. Se dejó pegar en la primera vara pero salió suelto de la pelea haciendo cosas muy feas. En la segunda el piquero le zurro la badana pero el toro continuó mostrando mansedumbre. Manso y con casta.

Cuadrillas y otros:

El quinto corneó al torero de plata Manolo Rubio cuando intentaba apuntillarlo. El toro se echó y al apuntillar el peón se levantó y le tiró la cornada. Fueron momentos dramáticos hasta que pudo librarse de su enemigo. Lo que vino después fue un autentico desastre. Primero intentó apuntillar Ferrera, pero tampoco acertó, y posteriormente fue otro miembro de su cuadrilla quien tuvo que despenar al animal. Se echó de menos al puntillero de la plaza, pero el matador en su afán de ahorrarse unos euros, prescindió de él, y ante un toro de verdad se notó su ausencia. Manolo Rubio sufrió una cornada en el muslo derecho que le produjo rotura de tibia y peroné.

Otro detalle que puso en entredicho el comportamiento del público fue que despidieron a los toreros lanzándoles almohadillas al ruedo. Ese público generoso que regala las orejas a las figuras en faenas vulgares y ventajistas toreando a toros cadavéricos, fue incapaz de reconocer la honradez de estos profesionales anunciándose con una autentica corrida de toros, mostrándoles una falta de respeto y de sensibilidad a los que han intentado enfrentarse a la integridad de la fiesta. Así es el respetable y así se expresa en la plaza.

De los toreros de plata destacó Rafael González en la lidia del tercero.

Comentarios


Independientemente del resultado de cada torero, no cabe duda que hay que alabar su profesionalidad para anunciarse con una corrida de todos en toda regla. Sin embargo los tres matadores estuvieron por debajo de sus enemigos. Uceda Leal sacó a relucir una apatía impropia de un torero forjado en corridas de este tipo. Su primero le puso en bandeja el triunfo pero el torero no lo entendió así. No llegó a plantar las zapatillas en la arena en ningún momento. El toro metió la cabeza en la muleta y lo más importante, que transmitía a los tendidos cada vez que lo citaba. No llegó a ligar ni una serie aunque por el pitón derecho tenía recorrido y le hacía el avión. Por el izquierdo lo intentó por cubrir el expediente, pero por ese lado el toro tenía menos recorrido. El burel estuvo muy por encima del torero. En su segundo tampoco salió dispuesto a afrontar la papeleta que le planteó su noble enemigo. Aunque acudía al engaño con la cara alta no le bajó la muleta en ningún momento y trató de cumplir aprovechando el viaje del toro, rematando todos los muletazos por arriba. Una pena torero. 

El primer toro de Antonio Ferrera necesitó una muleta poderosa para someterlo por bajo, pero el torero no estuvo a la altura de las exigencias de su enemigo. Lo intentó por ambos pitones pero sin bajarle la mano, consiguiendo con ello que el toro aprendiese lo que no debía, lo que dificultó en gran medida su lidia. Cuando quiso darse cuenta, había perdido la oportunidad de sacarle partido a un toro que aunque con las dificultades que tiene la casta, tenía su faena. Su segundo no se lo puso fácil, y Ferrera entendió que debía abreviar después de una lidia con el único propósito de prepararlo para la muerte. El toro no dio para lucimientos.

Alberto Aguilar no pudo con su primer enemigo, un manso encastado. El torero quiso ponerse bonito pero a la casta hay que poderle de otra manera. Comenzó la faena sometiéndolo por bajo y el toro metió la cabeza. A continuación dio una serie de redondos bajando la muleta, consiguiendo dos muletazos llevando al toro metido en la franela. El animal continuó comiéndose la pañosa, exigiendo al torero oficio y técnica para dominarlo, pero Aguilar no estuvo a la altura de estas exigencias. Una pena, matador. En su segundo le pudo la responsabilidad. Ante un manso exigente, el torero no tuvo los recursos necesario para poderle. Intentó el toreo en redondo como si de un toro comercial se tratara, pero su enemigo no se prestó a ese tipo de lucimiento, y según transcurría la lidia el animal aprendía lo que el torero no debió enseñarle. Terminó sabiendo lo que dejaba atrás. Le costó al torero sangre, sudor y lágrimas para terminar con él. Suerte maestro. 



©Pepeíllo.

viernes, 6 de junio de 2014

5 de junio de 2014: La ignorancia al poder

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.

Feria de San Isidro, 26º de feria

Ganadería

Toros del Puerto de San Lorenzo, Encaste Atanasio Fernández-Lisardo Sánchez. Bien presentados, mansurrones, blandos y nobles en la muleta.

Terna:

  1. Juan José Padilla: De berenjena y oro. Dos pinchazos y descabello. Silencio. Dos pinchazos y estocada arriba. Silencio. 
  2. Manuel Jesús, El Cid: De verde botella y oro. Pinchazo y estocada atravesada. Silencio. Estocada atravesada y contraria y cinco descabellos. . Aviso. Pitos. 
  3. Daniel Luque: De obispo y oro. Pinchazo hondo, trasero y caído y descabello. .Aviso. Oreja. Pinchazo y estocada habilidosa. Oreja. Salió por la Puerta Grande. 

Presidente:

D. Julio Martínez Moreno. Muy mal estuvo el presidente. Concedió una oreja en cada toro al toreo vulgar sin haber petición mayoritaria, haciéndole un flaco favor a la fiesta. En el primero de la tarde todos los presentes comprobaron la invalidez del animal menos el presidente, que trató de ahorrarle un toro al empresario, y de paso ponerle una puya en los bajos a la seriedad de la fiesta. El segundo toro fue otro inválido que no quiso ver el usía y lo mantuvo en el ruedo. Así las gastan los representantes de la autoridad. 

Suerte de varas:

  1. Bilanero 582 Kg:. En la primera vara el piquero lo castigó trasero y le arreó de lo lindo. El toro no se entregó en la pelea. En la segunda vara solo marcó el castigo. Inválido y manso.
  2. Langosto I 551 Kg:. En la primera vara le dio fuerte y trasero y el animal se dejó pegar, tapándole la salida. El toro salió hecho un cadáver. En la segunda entrada se limitó a sujetarlo y cuando salió perdió las manos .y el presidente aprovechó para cambiar el tercio. Inválido y un burri-toro en la muleta.
  3. Cartuchero 573 Kg: En la primera vara se dejó pegar y lo castigó trasero. En la segunda vara lo puso de largo pero el manso no se arrancó, rehuyendo la pelea. Cuando acudió solo marcó el castigo. Mansote con algo de casta que ha tenido mucho que torear. . 
  4. Pítito  584 Kg: En la primera entrada lo castigó trasero, el toro empujó ante el castigo ye lpicador se limitó a sujetarlo tapándole la salida. Enla segunda vara se repuchó. Mansote que se ha rajado en la muleta. 
  5. Langosto II 604 Kg: En la primera vara el picador marcó en el brazuelo y no rectificó. El animal perdió las manos al salir del caballo. En la segunda entrada no lo castigó. Mansote que se ha dejado torear. 
  6. Manposino 570 Kg: Se dejó pegar en el primer enfrentamiento con el picador. Que le hizo la carioca haciendo honor a su nombre. El astado salió suelto de la pelea. En la segunda entrada se limitó a sujetarlo. Manso y descastado.

Cuadrillas y otros:


Al piquero M. Jesús Ruiz, Espartaco, se le criticó que picara en el brazuelo al quinto de la tarde y su respuesta fue encararse con un grupo de espectadores. Seguro que la autoridad tomaría nota del detalle, aunque los aficionados dudan de la credibilidad de la autoridad en estos detalles sin importancia, para ello, claro que están incumpliendo el reglamento de manera sistemática. El Algabeño intentó lucirse en banderilla en el tercero. Juan José Padilla pareó al primero de la tarde y anduvo vulgar en su cometido.

Comentarios:

Muy disgustados salieron ayer los aficionados de la plaza. Motivos tendrían. Motivos que a su entender están llevando a la fiesta a un callejón sin salida, donde solo prima el interés de los protagonistas. Hay muchos que llevados por su exigencia, a la que hay que respetar, se limitan a asistir solo a La Ventas, ya que consideran que la mayoría de las plazas de nuestra geografía están muy por debajo de los condicionantes que debe reunir un festejo de este tipo, donde la manipulación está a la orden del día. En esta plaza aún se valoran mucho esos condicionantes, como es que el toro salga con su trapío y lo que es más importante, sin manipular, y en función de ellos se valora la labor del torero. En este último aspecto los taurinos están consiguiendo que esta plaza pierda esa característica que la ha diferenciado de las demás. En esta feria se están dando muchos casos de toreros que están cortando orejas y abriendo La Puerta Grande, con faenas sin ningún merecimiento. 

Ayer se dio el caso que Daniel Luque cortó una oreja en cada toro y salió a hombros de la plaza. Este hecho causo mucha indignación en los aficionados, ya que la labor del torero no estuvo a la altura de tal premio, pero un público generoso e ignorante en las valoraciones de este arte tan subjetivo, llevó a un presidente irresponsable a conceder los trofeos que permitieron tal tropelía a la fiesta. El torero realizó en su primero una faena más propia de verbena, escondiendo la pierna contraria donde solo destacaron algunos remates, y en honor a la verdad, solo se le anotó una serie de redondos sin descomponer la figura en su segundo toro, pero rematando para fuera. Todo lo demás fueron detalles, incluyendo las luquesinas, esas que tanto enaltecen a las masas. Pero en los anales solo constará su salida por la puerta grande, pero no aparecerá que toreó en todo momento fuera de cacho y que su único merecimiento fue su voluntad y su disposición.

Por su parte, Padilla se encontró en su primero a un animal que perdía las manos en cuanto lo sometía por bajo, y tanto el toro como el torero porfiaron para ver cual aburría más a la concurrencia, alargando la faena innecesariamente. A su segundo se lo sacó a los medios sometiéndolo por bajo, pero el toro cuando se vio sin el amparo de las tablas se rajó. El torero lo intentó, tanto en redondos como al natural, pero fue misión imposible. El dar los terrenos adecuados a los toros debe ser una cualidad en los toreros. 

Al El Cid siempre se le espera pero en esta ocasión tampoco vino. El primero de su lote llegó a la muleta cojeando visiblemente, pero al parecer el único que no lo vio fue el presidente. En esta ocasión no tuvo toro el de Salteras y tuvo que limitarse a hacer de enfermero, y es muy triste que una muleta poderosa en otros tiempos, como la suya se tuviera que limitar a esta labor tan ingrata, a pesar de esto lo intentó, consiguiendo con ello templar unos muletazos que no llegaron a los tendidos ya que estuvo en todo momento fuera de cacho. El mantener al toro en el ruedo fue una decisión de un presidente en pro de la fiesta. ¿O no? A su segundo lo citó desde los medios con la muleta en la izquierda pero pronto se pudo comprobar que el torero no estaba dispuesto a cargar la suerte ni citar sin descomponer la figura. Terminó ahogando la embestida de su enemigo, hecho que muchos toreros llevan a cabo cuando quieren tapar al toro. ¡Qué pena torero, como dije, en esta ocasión tampoco vino lo que se esperaba de él. Suerte torero, en esta ocasión a los aficionados nos toca seguir esperando. 



©Pepeíllo.

miércoles, 4 de junio de 2014

4 de junio de 2014: No pudieron con la casta

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.

Feria de San Isidro, Corrida de la Beneficencia

Ganadería

Toros de: Alcurrucen. Encaste Rincón- Carlo Núñez. Defraudó el ganado de los hermanos Lozano, tanto en la presentación como en el juego. Se salvaron de la vulgaridad ganadera el quinto y el sexto que sacaron algo de casta. El primero dio la impresión de ser cualquier cosa menos un animal con la etiqueta de toro de lidia. Fue pitado en el arrastre. 

Terna:

  1. Julián López, El Juli: De burdeos y oro. Estocada caída, trasera y tendida con julipie incluido. Oreja protestada. Sartenazo infame con julipie. Aplausos que no correspondió el coleta por vergüenza torera.. 
  2. Iván Fandiño: De vainilla y oro. Estocada tendida y trasera. Silencio. Estocada trasera tirándose a ley que le rompe la taleguilla. Oreja desprestigiada. 
  3. Alejandro Talavante: De grana y oro. Estocada atravesada y cuatro descabellos. Silencio. Sartenazo en los bajos y tres descabellos. Silencio. 

Presidente:

 D. Julio Martínez Moreno. Concedió una oreja a El Juli en el primero sin haber petición mayoritaria, uniéndose con ello a la generosidad del público, haciendo sonrojar a la afición con ese detalle verbenero. El mismo caso se dio en el quinto, donde un torero inoperante con la muleta vio premiada su labor por un público generoso y a la vez ignorante y un presidente irresponsable que le concedió un apéndice por el hecho de no poder con su enemigo. 

Suerte de varas:

  1. Rompepuertas 513 Kg: En la primera entrada al caballo el piquero se limitó a sujetarlo y salió suelto de la pelea, mostrando blandura. En la segunda vara no fue castigado, perdiendo las manos a la salida del montado. Inválido que llegó a la muleta como una babosa. 
  2. Corneta 543 Kg: En la primera entrada al caballo el picador se agarró bien pero el toro salió rebrincado de la pelea. En la segunda vara se defendió y salió suelto. Manso inválido y descastado. 
  3. Cumbre-Alta 595 Kg: En la primera entrada acudió suelto, se defendió en la pelea con el montado y salió suelto. En la segunda vara la misma historia, pero no lo castigó el piquero. Manso y descastado. 
  4. Herrerito 544 Kg: Empujó con clase en la primera entrada pero salió suelto de la pelea. En la segunda entrada no le castigó el picador. Manso y descastado.
  5. Pelucón 547 Kg: Salió huyendo al sentir el hierro En la segunda vara marró el picador y rectificó el castigo, el animal volvió a salir suelto. En la tercera entrada salió suelto de nuevo. El toro no fue castigado. Manso con algo de casta y el torero no pudo con él. 
  6. Descreído 523 Kg: Se defendió en la pelea y salió suelto en la primera oportunidad que tuvo, recorriendo todos los capotes que había en el ruedo sin que ninguno consiguiera pararlo. En la segunda vara la misma situación. Manso encastado que sacó los colores al torero a Talavante

Cuadrillas y otros
:

Presidió la corrida desde el Palco Real, su Majestad, D. Juan Carlos I, acompañado del ministro de Educación y el presidente de la Comunidad de Madrid. El Rey fue aclamado en determinados momentos de la corrida, mostrando con ello su agradecimiento al monarca, hecho que sirvió también para sacar del tedio al personal, ya que tanto los toros como los toreros no fueron capaces de conseguirlo. 

Álvaro Montes estuvo aseado durante la lidia del primero. Con los palos intentaron lucirse Julio López en el tercero y Fernando Pérez en el cuarto. Juan José Truijllo se la jugó en los dos pares que colocó al sexto: en el primero no encontró a ningún compañero que le hiciera el quite a la salida, y en el segundo par el toro no se arrancó y el torero a cuerpo limpio lo hizo todo. El público lo obligó a desmonterarse. En la parte negativa, Valentín Luján se lució en el tercero y Julio López tuvo que arreglar el desastre dejado por su compañero.

Comentarios:

En cuanto apareció la casta los coletas dieron el paso atrás. No tuvieron la tarde los tres matadores, dando la impresión que ya tenían la temporada hecha y que esta corrida iba a significar muy poco para ellos.

El Juli trató de justificarse en su primero con un animal más propio de una exposición donde los niños pudieran tocar la testuz del astado que de un toro de lidia criado para transmitir la emoción a los espectadores, aunque no significó lo mismo la labor del torero madrileño a todos los asistentes, ya que muchos de ellos le pidieron la oreja a una faena que fue una ofensa a todos los profesionales que se juegan la vida delante de ”TOROS” y que el presidente generoso, en pro de la fiesta, concedió. En su segundo y ante un manso descastado estuvo francamente mal. Perfilero, muletazo va y muletazo bien, pero sin fundamento ninguno, el burro-toro acudía con obediencia donde le indicaba el torero con la pañosa, pero de su muleta solo salieron trapazos y vulgaridad. No tuvo bastante con esto sino que castigó al pobre animal con un sartenazo impropio de una figura del toreo, incluyendo su peculiar “Julipie”. De pena, matador.

El quinto le sacó los colores a Iván Fandiño. El toro mostró casta y el vizcaíno no pudo con él. Así de simple. Al natural no se colocó en su sitio en ningún momento y como consecuencia prolongó la faena adornándose con unas bernardinas como remate de una faena donde brilló por su ausencia el toreo. Al segundo de la tarde lo citó desde el anillo y el toro acudió con buen tranco al engaño, pero la muleta del torero no supo aprovecharlo. Un torero con temple y mando hubiera tenido cortadas las dos orejas de su enemigo en la segunda serie. El toro se lo puso en bandeja, pero el torero se limitó a aprovechar el viaje de su enemigo que comenzó a mostrar debilidad y Fandiño terminó ahogándole la embestida 

Alejandro Talavante basó la faena de su primero al natural, pero ni el torero ni el toro transmitieron a los tendidos algo digno de comentar, solo hubo vulgaridad en su muleta. Estuvo toreando al hilo pero con apatía hecho que contagió al toro y ambos no llegaron a calar ni a los incondicionales del torero. Con el sexto cambió el decorado. El toro sacó casta y puso en evidencia la labor del torero. Fue un espectáculo ver al animal pidiendo pelea a través de su fijeza frente a un torero sin los recursos necesarios para solventar la papeleta. Mucho tenía que torear el toro y poco le ofreció el torero, perdiendo con ello la oportunidad de demostrar a esos incondicionales aficionados que aguantan tarde tras tarde la solanera del tendido que para algo es figura. El torero se arrugó y la tarde no dio para mas, salvó la generosidad mostrada por los asistentes a su rey a través de los vivas, rompiendo con ello el decorado taurino.. 


©Pepeíllo.

3 de junio de 2014: Puerta grande para el toreo barato

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.

Feria de San isidro, 25º de feria

Ganadería

Toros de Adolfo Martín. Encaste Saltillo, Santa Coloma marqués de Albaserrada

Terna:

  1. Antonio Ferrera: De. Marino y oro. Pinchazo saliéndose de la suerte y estoca que hace doblar al toro. Silencio.. Dos pinchazos y bajonazo perdiendo la muleta. Silencio. 
  2. Diego Urdiales: De verde botella y oro. Estocada pescuecera y baja. Silencio. El toro pitado en el arrastre. Dos pinchazos, aviso y dos descabellos. Silencio.
  3. Miguel Ángel Perera: De azul y oro. Estocada trasera y contraria. Saludos desde el tercio. Estocada trasera y desprendida. 2 orejas. 

Presidente: 

D. Javier Cano Feijó. Se le criticó al presidente su generosidad en la concesión de las dos orejas a Perera. La segunda un regalo del usía que colaboró con el hecho que esta plaza sea cada vez más barata la salida por La Puerta Grande. Creó confusión en los espectadores, muchos creyeron que el premio había sido una oreja, debido a la premisa con que sacó el pañuelo del primer trofeo, muchos no se dieron cuenta del hecho, lo que hizo crecer la decepción de muchos aficionados. 

Suerte de varas:

  1. Buscador 540 Kg: Acudió suelto al caballo y fue castigado trasero. Empujó el astado y le tapó la salida. En la segunda vara acudió sin clase y el piquero le zurró la badana. El toro se ha dejado pegar en el caballo y fue complicado en la muleta.
  2. Malagueño 519 Kg: Acudió suelto al caballo y se enceló en el peto. El piquero le dio sin medida. En la segunda entrada al caballo acudió de nuevo suelto y terminó defendiéndose. Llevó una mala lidia. No se le ha visto en el caballo y llegó a la muleta muy apagado. 
  3. Tomatillo  510 Kg: En la primera vara se dejó pegar pero salió suelto, a pesar de los capotazos recibidos. En la segunda no se entregó en la pelea y salió de nuevo suelto. Manso, blando y complicado en la muleta. . 
  4. Baratero 498 Kg: El piquero marcó el castigo en los bajos y rectificó. El toro se dejó pegar, pero salió suelto de la pelea. En la segunda vara se dejó pegar y volvió a salir suelto. Manso que ha metido la cabeza en la muleta. 
  5. Escribiente 559 Kg: En la primera entrada al caballo se defendió y el piquero le tapó la salida. En la segunda se repuchó mostrando una acusada mansedumbre. Manso que se ha dejado torear con la pañosa. 
  6. Revoltoso 590 Kg: Se dejó pegar y le tapó la salida el piquero. En la segunda vara marró el picador y se cayó en la cara del toro sin consecuencias. Se ha dejado pegar en el caballo y el torero lo metió en la franela. 

Cuadrillas y otros:

El ganado en la segunda corrida de la semana torista no estuvo a la altura que se esperaba de ella. Aunque hubo toros que se dejaron torear en la muleta, en la suerte de varas predominó la mansedumbre y el mal oficio de los picadores. 

Antonio Ferrera no estuvo muy acertado con los palitroques ya que esta es una suerte que no debe confundirse con el atletismo. Sólo se asomó al balcón en un par de los seis que colocó. Ocurrió en el segundo del cuarto de la tarde. Sin embargo estuvo muy atento como director de lidia, sobre todo cuando en el sexto el picador marró con la pica y rodó por la arena. Joselito Gutiérrez y Guillermo Barbero estuvieron aseados con los rehiletes en el tercero y Juan Sierra en el tercer par del sexto toro. 

Comentarios:

Miguel Ángel Perera volvió a abrir La Puerta Grande al desorejar el sexto de la tarde. Tuvo muchos matices la faena del torero pacense, pero el presidente se excedió en la concesión de la segunda oreja, dejando con ello en entredicho la actuación del torero Perera estuvo muy torero y entendió al toro desde el primer momento, y la base fundamental de su faena estuvo en que metió a su enemigo en la muleta, un toro que punteaba el engaño y supo darle la medida del temple para corregirle lo defectos y sacarle todo lo que el toro tenía, que no era poco. Otro de los matices que tuvo la faena fue la ligazón. Muletazos largos y templados que hicieron resonar los olés en el coso venteño, pero, le faltó hondura a su toreo, a pesar de eso consiguió dos naturales extraordinarios. Esa hondura que da el cargar la suerte, no descomponer la figura y citar con la muleta “planchá”. Nadie puso en duda que en la actualidad es uno de los toreros con más sitio en la cara del toro, y el ejemplo que dio apuntándose a esta corrida debería ser un ejemplo para los toreros considerados figuras. Su primero no le permitió lucirse, el torero intentó meterlo en la muleta pero este encaste tiene ese comportamiento. Presentó siempre la muleta retrasada y cuando intentó meterlo al natural bajándole la muleta el toro perdía las manos.

Diego Urdiales se estiró en unos muletazos en el quinto al hilo del pitón, pero el toro no colaboró ya que le faltó recorrido para que la labor del torero tuviera la hondura que intentó imprimir a su toreo. Al natural intentó sacar a su enemigo lo que no tenía. Su primero mostró calidad en la embestida pero le faltó fuerza, en cuanto le bajaba la muleta el toro perdía las manos. Tampoco mostró el torero mucha disposición. 

Antonio Ferrera montó el sainete con las banderillas, pero lo que muchos aficionados le criticaban es si decidió parear que tratara de cuadrar y no las coloque a toro pasado. Pero el torero solo mostró espectacularidad, esto en otras plazas puede levantar al público de sus asientos, pero en esta no. A su primero se lo sacó a los medios e intentó el toreo en redondo pero con muchas precauciones, dando a su muleteo un toque de baile al no asentar las zapatillas en la arena, aunque en honor a la verdad el toro tampoco estuvo dispuesto a regalar nada. El cuarto de la tarde metió la cabeza en la muleta, pero el torero balear no lo entendió así y anduvo en la cara de su enemigo metiendo el pico de la muleta y citando fuera de cacho. La única virtud que tuvo fue que mantuvo al manso en el centro del ruedo aunque el animal tenía querencias a tablas, pero desaprovechó un buen toro. 



©Pepeíllo.