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lunes, 26 de junio de 2017

15 de junio de 2017. "Un regalo a la afición"

Ganadería

Martín Lorca. Formada con ganado procedente de Torrealta, Juan Pedro Domecq Solís y el Torero. Salvo el tercero, mansos, blandos y descastados. El sexto fue devuelto por inválido y en su lugar se corrió un sobrero de Cortijo de la Sierra, de procedencia Osborne y Núñez del Cubillo, un animal manso y descastado.

Terna:

Uceda Leal: De verde botella y oro. Pinchazo y estocada. Aplausos a la voluntad del torero. Pinchazo perpendicular y dos descabellos. División de opiniones cuando saluda.. 

Ricardo Torres: De verde y oro. Cinco pinchazos y dos descabellos, entre ellos recibió un aviso. Silencio. Estocada baja y atravesada, aviso. Seis descabellos 2º aviso. Al final se echa el toro. Silencio.

Iván Vicente: De salmón y oro. Estocada. Aplausos. Estocada y descabello. Oreja.

Presidente: D. Gonzalo Julián de Villa Parro

No anduvo fino el señor presidente, trató de tomarle el pelo a los presentes y eso no es, justo ni legal. Ocurrió en el sexto, un inválido que debía haber devuelto a los corrales en los primeros compases de la lidia y aguantó hasta que los aficionados se pusieron serios en sus protestas. Mantener a un animal de esas características era una estafa. Muchos aficionados se preguntaban ¿A que juega este señor? Dio la impresión que el sobrero lo tenía que pagar él y su asesor, el Señor, “Joselito Calderón”, un caballero que ya está más que amortizado para la fiesta. Una pena señor presidente, que estas decisiones hagan levantar la voz de los aficionados dudando sobre la integridad de la fiesta y que después se les tache de reventadores. Como digo, una pena..

Suerte de varas: 
  • 1º  Quillo. 615 Kg. Colorado. Manso y descastado, tanto en el caballo como en la muleta.
  • 2º Guanteblanco. 556 Kg. Negro bragado meano axiblanco. Se dejó pegar las dos veces que entró al caballo, pero sin fijeza. Manso y descastado
  • 3º Valiente. 614 Kg.. Negro. Cumplió en el caballo y tuvo un buen pitón izquierdo. Aplaudido en el arrastre.
  • 4º Galán. 629 Kg. Negro. Se dejó pegar en el caballo y llegó a la muleta sin recorrido rajándose en la pelea.
  • 5º Quiteño. 630 Kg. Negro listón. Manso y descastado, tanto en el juego que dio en el caballo como en el último tercio.
  • 6º.Martinete. 570 Kg. Negro salpicado coletero. Manso de escuela en el caballo pero metió la cabeza en la muleta pero sin recorrido y poquita casta.
Cuadrillas y otros: 

En tarde desapacible, comenzó a llover en el segundo y no cesó hasta el final del festejo. La plaza registró una floja entrada, la cual no llegó ni al cuarto del aforro.

Al terminar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del torero, Gregorio Sánchez, desaparecido recientemente. Los tres matadores brindaron uno de sus toros al cielo.

En banderillas se lucieron, Pedro Calvo en el segundo, Juan Contreras en el tercero y Antoñares en el cuarto.

Comentarios:

¡Que tengan que venir toreros modestos, dos de ellos sin apoderado, a indicarles a las figuras el camino del toreo! ¡Que entre unos y otros hayan tratado de cerrar la plaza durante el verano, mirando solamente el lado económico de la empresa! ¡Que hayan tenido que dar marcha atrás viendo la respuesta que han dado los aficionados en las redes sociales! Pero la labor de Iván Vicente puso a cada uno en su sitio de la manera más simple, toreando, aunque fuera solo por una tarde. .

Finalizada la feria y las corridas de postín, la asistencia a la plaza quedó reducida a los aficionados, a los grupos que arrastran los toreros, a cuatro despistados y a los turistas que las agencias de viajes encierran durante la tarde en el coso venteño. Esa es la verdad. Pero la verdad del ruedo, eso que llaman torear, la ofreció ayer Iván Vicente, el torero venía sin apoderado, pero desplegó la muleta, y sacó de sus pliegues una serie de muletazos que dejaron en la piel de los aficionados la marca de la emoción. En el tercero ya apuntó maneras, y a pesar del viento, consiguió sacarle unos muletazos que supieron a gloria, pero fue en el sexto y ante un manso de escuela, el torero madrileño comenzó la faena doblándose con su enemigo indicándole que el camino que debía seguir era el de su mando. Derechazos bajándole la mano, naturales templados y largos abrochados con un pase de pecho eterno. Fue un regalo a la perseverancia de los aficionados. Se lo merecían. A pesar que la faena estuvo compuesta por detalles ya que el toro no colaboró, el matador le sacó todo lo que podía sacarle, y lo que hizo fue con la verdad por delante. Así de simple.

Uceda Leal recibió a su primero con tres trincherazos con el fin de ajustar la embestida de su enemigo, ya que animal acudía rebrincado al engaño. El torero no tuvo la firmeza necesaria y se limitó a construir una faena perdiéndole pasos a su enemigo. Al natural el toro tuvo poco recorrido pero el matador no consiguió rematar ningún muletazos sin que le enganchara la muleta. Solo mostró voluntad. En su segundo se encontró con un burel que no aguantó la lidia a que lo sometió. Se anotó un redondo templado tirando del toro y dos bajando la mano, pero su enemigo se fue quedando sin recorrido y el torero sin faena. 

Ricardo Torres en su primero se encontró con dos problemas, primero la lluvia que espantó a los espectadores al resguardo de la grada y el segundo el viento. En la crítica de su labor, diré que se le notó la falta de corridas y ante un enemigo que tuvo poco recorrido el torero hizo lo que buenamente pudo. A su segundo le molestaba la muleta, acudía al engaño con la cara alta y no tuvo recorrido. Ante esta situación el torero puso lo que estaba de su parte, que fue, valentía y pundonor.

©Pepeíllo.

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