Google+ Badge

domingo, 27 de mayo de 2007

San Isidro 2007 17ª: Ni un solo quite

26-5-2007

Cuatro Toros de El Torreón: Encaste D. Juan Pedro Domecq. Dos, 2º y 4º de Torrestrella. 1 sobrero de La Martelilla, corrido en tercer lugar. Encaste Marqués de Domecq.

  • Serafín Marín:: Estocada en los bajos. Silencio con benevolencia. Estocada hasta la cruz que cae redondo el toro. Tímidos aplausos.
  • Matías Tejela: Pinchazo hondo atravesado saliéndose de la suerte. Silencio. 2 pinchazos, media baja y 2 descabellos. Silencio benevolente.
  • Eduardo Gallo: Pinchazo sin soltar, estocada que rueda el toro como una peonza. Saludos desde el tercio. Estocada caída casi entera, tendida y 1 descabello. Silencio.
Preside la corrida D. César Gómez Rodríguez..

Para cualquier neófito en materia taurina el título de esta humilde crónica no sería nada significativo, pero para cualquiera aficionado que sepa de que va este mundillo y que no haya asistido a la corrida, lo mínimo que sentiría es pena por dos motivos. El primero y fundamental, por la situación de la fiesta. El segundo, por el sopor que tuvieron que aguantar los aficionados que asistieron a esta corrida. Es llamativo que una ganadería que el año pasado dio pena ver salir a sus toros al albero de esta plaza(1), repita este año para demostrar que su ganadería está en horas bajísimas y que necesita una selección más escrupulosa de sus astados para evitar que vaya llenado las plazas de este país de inválidos como los de ayer.

Los espadas tampoco estuvieron a la altura de sus nombres toreros, ya que no fueron capaces de demostrar sobre la arena ni un solo detalle que hiciera honor a su nombre, porque excepto las estocadas de Serafín Marín a su segundo y la de Eduardo Gallo a su primero, la tarde transcurrió en una soporífera monotonía. Lo que parece tan simple como es poner al toro en suerte al caballo, ayer fue un cúmulo de despropósitos. Ninguno de los espadas estuvo acertado en colocarlo, y si uno lo hacía mal, el siguiente peor. Eduardo Galo llegó a poner al tercer toro casi debajo del caballo y el piquero va y coloca la puya en la paletilla. Demencial. No sería justo si no reflejara que el primero de la tarde empujó con clase la primera vez que entró al caballo, pero el piquero se encargó de estropear la suerte tapándole la salida. Un compañero suyo, de la cuadrilla de Matías Tejela, después de citar toreando con el caballo a su enemigo, segundo de la tarde, va y marca la puya en los bajos las dos veces que entró el toro al caballo.

De capote, ni un triste quite, vamos, ni lo intentaron. Y en lo referente a las labores de muleta hay que destacar el buen toro que dejó escapar Eduardo Gallo en su primero, un sobrero de La Martelilla. Comenzó sin fe para aguantar las embestidas de su enemigo y terminó perdiéndole pasos entre cada muletazo y toreando fuera de cacho, vamos, como si estuviera en cualquier otra plaza de la geografía española, y no es que en los demás cosos no sepan de que va esto, es simplemente que el público triunfalista asistente es mayoría y poco tienen que hacer los aficionados que exigen que el toro salga al ruedo con sus características de fiereza que hay que dominar toreando, y no como la mayoría, que salen en un estado cadavérico para ser la comodidad de las figuras de turno.

Serafín Marín está muy bajo, se le vio sin sitio y sin esa casta que él suele sacar a relucir y que le ha aunado al lugar que ocupa en el escalafón. Esperemos que se recupere mentalmente de este bache, toreros como él son necesarios. A Matías Tejela le tocó en suerte un enemigo que llegó a la muleta con una embestida muy corta y junto a la escasez de fuerzas, el toro lo único que hacía era defenderse y ante este material el torero lo único bueno que hizo fue abreviar. Su segundo, otro invalido de la ganadería titular que no valía un euro, y que debía haber devuelto el Usía, llegó a la muleta dejándose torear, pero el coleta no intentó bajarle la mano, toreó fuera de cacho y perdiendo pasos entre pase y pase, es decir el antitoreo, impropio de un coleta que actualmente está pisando la frontera donde se encuentran las figuras. Dio la impresión que toro y torero habían hecho un pacto de no agresión.


(1) La plaza con la supuesta mejor feria del mundo, pero desde hace algún tiempo en entredicho.

No hay comentarios: