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sábado, 17 de mayo de 2014

16 de mayo de 2014: Una falta de respeto

Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida de toros.

Feria de Sam Isidro, 8ª de feria

Ganadería

Cuatro Toros de Jandilla, 1º, 2º, 3º y 5º y dos de Vegahermosa, 4º y 6º. Encaste Juan Pedro Domecq Díez. Excepto el primero, el ganado bien presentado en general. El primero muy blando y el segundo un cadáver. El 3º, 5º y 6º, se fueron con las orejas puestas.

Terna:

  1. David Fandila, El Fandi: De vainilla y oro. Estocada trasera y descabello. Silencio. Estocada trasera saliéndose de la suerte. Silencio. El toro aplaudido en el arrastre. 
  2. Iván Fandiño: De grana y oro. Pinchazo arriba, el toro se cae y no puede levantarse. Bronca. El toro pitado en el arrastre. Pinchazo tendido, estocada contraria. Aviso Aplausos. El toro aplaudido en el arrastre.
  3. Joselito Adame: De añil con remates blancos. Estocada caída. Aviso. Aplausos. Pinchazo. Aviso. Estocada caída y atravesada. Silencio.

Presidente:

D. Julio Martínez Moreno. El presidente no estuvo acertado en el segundo de la tarde, el animal era un autentico cadáver y lo mantuvo en el ruedo. Su motivo tendría. Pero no falto a la verdad si digo que fue una falta de respeto hacia los espectadores y hacía la fiesta, con el agravante que el único beneficiado fue el empresario, que se ahorró un toro. Si eso justificó su decisión, habrá que pensar en modificar el reglamento con el fin de que el palco lo ocupen señores que reúnan condiciones para la defensa de la fiesta y eso solo se puede hacer con afición y ayer el presidente no la demostró, como tampoco su asesor, José Cabezas Porras, un caballero al servicio de las empresas que han gestionado esta plaza desde sus tiempos de torero de plata. Un respeto, señores. 

Suerte de varas:

  1. Capuchino 519 Kg: Acudió al caballo suelto, derribó y volvió a salir suelto sin ser castigado. En la segunda vara el piquero se agarró bien, pero el toro volvió a salir suelto. Manso, descastado e inválido. 
  2. Cizañero 520 Kg: Acudió suelto al caballo, perdió las manos y no fue necesario castigarlo. En la segunda entrada volvió a perder las manos, Arreciaron las protestas. El toro Toro un cadáver. 
  3. Fariseo 540 Kg: En la primera vara se dejó pegar y el piquero le hizo la carioca sin ningún remordimiento. Salió suelto. En la segunda vara, otra carioca incomprensible del montado.. El toro ha cumplido en muleta y el torero no ha podido con él. 
  4. Japeo 515 Kg: El toro cumplió y el picador midió el castigo. En la segunda vara se dejó pegar. Ha cumplido en el caballo y ha valido para la muleta. 
  5. Fascinador 568 Kg: En la primera vara no lo castigó pero si le hizo la carioca. En la segunda vara acudió suelto al caballo, no se empleó y el piquero no lo castigó. No se le vio en el caballo. En la muleta no se cansaba de embestir. 
  6. Sacudido 560 Kg: En la primera vara no se empleó. En la segunda le costó arrancarse y el picador midió el castigo. No se ha empleado en el caballo. En la muleta ha estado por encima del torero.

Cuadrillas y otros:

Al terminar el paseíllo se guardó un minuto de silencio por el aniversario de la muerte del torero, José Gómez, el Gallo. Este torero fue uno de los promotores de la idea sobre la construcción de la plaza de Las Ventas, proyecto que no vio terminado. El torero Miguel Abellán se cayó del cartel por enfermedad y fue sustituido por Joselito Adame. Muchos se preguntaban, porque no había sido contratado Enrique Ponce que estuvo a punto de triunfar en la corrida anterior. Asuntos de despacho. Esperemos que esta pregunta inocente, tenga respuesta algún día. El torero David Fandila, El Fandi, sigue en sus trece de seguir pareando los toros de manera vulgar, ayer el único par que se salvó fue el tercero en el primero de la tarde. Que humillante debe ser para un animal de esta estirpe que un objeto desconocido para él le coloque la mano en la testuz y corra delante sin poder darle alcance hasta darse por vencido. Qué suerte más humillante y poco respetuosa para el toro. En cuanto a los banderilleros de verdad, Miguel Martín se lució en el segundo de la tarde, Jarocho en el tercero y Pedro Lara en el quinto. 

Comentarios:

Después de colocar un par al violín al cuarto de la tarde, El Fandi puso a los espectadores de pie con esa suerte que ejecuta con asiduidad de poner la mano en la testuz del animal y correar hacía atrás hasta parar al toro. No hay duda que este torero está dotado de unas condiciones físicas envidiables. Hay que respetar el derecho de manifestación de todo espectador, pero llama la atención que haya toreros ejecuten suertes de este tipo sin ningún valor dentro de la tauromaquia y después coloquen los palitroques a toro pasado y rehúyan las ganaderías donde hay que demostrar con la muleta que se domina la profesión y no con carreras, para esto están las pistas de atletismo y los atletas, donde las figuras también están muy bien pagadas. 

Pero salió el toro y puso a cada uno en su sitio. En primero de El Fandi fue un animal que iba y venía a la muleta cuantas veces requirió su presencia el torero, pero este hizo lo que sabía, dar pases al hilo del pitón y aunque las fuerzas del toro estaban limitadas, en un descuido casi lo arrolla. Al natural no lo intentó hecho que el público le agradeció, porque de vulgaridades ya estaba agotada la paciencia. En el cuarto, el torero granadino tuvo que aguantar el acoso de su enemigo que acudía a los cites con prontitud, pero el material de la pañosa que usa este torero debe ser de poca calidad y su toreo estuvo en la línea de su muleta. Al natural, aunque lo intentó, fue un puro trámite que no sorprendió a los aficionados. 

Fandiño ayer no tuvo su día, su primero un inválido de escuela que el presidente quiso mantener en el ruedo, no sé que vería en él, no le dio ninguna opción y el segundo se marchó al desolladero con las orejas puestas. El coleta de Orduña no encontró el temple y la disposición que exige el toro que mete la cabeza en la muleta. Faena desdibujada, mezclando algunos redondos ajustados con pases aprovechando el viaje y al hilo del pitón, mostrando una desconfianza impropia de este él. Esperemos que sea solo un punto oscuro en la carrera del vizcaíno, la fiesta lo necesita.

A Joselito Adame hay que recordarle que es demasiado espectacular gesticulando en el ruedo, y también que no hace falta calentar al público de esa manera. El espectador reacciona cuando el torero le toca la fibra sensible del sentimiento, y no tiene pudor en manifestarlo, pero la labor del torero tiene que calar en los tendidos y no tratar de meterlo con gestos en una fiesta al que ha no sido invitado. El mexicano dispuso de dos oportunidades de triunfo y sus toros se fueron con las orejas puestas al desolladero. Una pena. En su primero lo recibió con valor desde el anillo de la plaza, pero su muleta adoleció del temple necesario y a continuación no supo solventar las exigencias que el burel le planteó, y como recurso tiro del manual de tremendismo, ahogando la embestida del toro con el arrimón y el péndulo, solo se anotó dos redondos aguantando la embestida pero el aficionado se percató que el toro tenía mucho que decir en la muleta. En su segundo, sexto de la tarde, sufrió un desarme al recibirlo con la pañosa, le cambió los terrenos y el animal volvió a desarmarlo. Ante esta materia viviente y exigente, el torero se dedicó a dar pases, pero no a torear. Terminó mandando el toro y el torero obedeciendo. 



©Pepeíllo.

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